Living la vida georgia

PODCAST · society

Living la vida georgia

Blog intimista e idealista con mirada literaria sobre mi nueva vida en Georgia

  1. 42

    9- Georgia :Las Montañas del Cáucaso: la escalada mas dificil al paraíso

    Hola amigos viajeros y bienvenidos al programa numero nueve del podcast de Living la vida Georgia, un podcast que te habla sobre los países del sur del cáucaso Georgia, Armenia, Azerbaiyán y dos de los fabulosos países situados en la ruta de la Seda: Irán y Uzbekistán. Un programa que te habla de países pocos conocidos, un programa que humildemente pretende dar a conocer unas culturas muy ricas y que te asegura que si dejas los prejuicios de lado y te atreves con alguno de ellos van a superar tus expectativas y vas a caer rendida a sus pies. Estos países son sin duda para los viajeros curiosos que buscan lo autentico y lo inaudito y donde la recompensa suele ser enorme. En el programa anterior hablamos con Pedro un cicloviajero que a través de su blog "Extremundo" cuenta sus peripecias a lo largo y ancho de este mundo. Pedro llego hasta Irán en bicicleta y se enamoro de todo lo que este pais tiene para ofrecer y así nos lo contó. También hablamos de la película "Las tortugas también vuelan" de Bahman Ghobadi, una tierna película iraní que cuenta una entrañable historia de unos niños pertenecientes a un campo de refugiados del Kurdistán iraquí. En el programa de hoy vamos a volver a Georgia. Hablaremos con Javier Ibanez, un enamorado de las montañas, y de sus andanzas para poder escalar dos de las mas impresionantes montañas de Georgia el Kazbeg de mas de 5000 metros de altura y por si fuera poco también se atrevieron con uno de los picos mas bonitos y difíciles de escalar de este pais, el Ushba. En la segunda parte del programa trataremos una película georgiana "Tbilisi, I Love You", una bella película donde dos enamorados se reencuentran después de diez años. Estoy convencida que si te animas a acompañarnos y decides subir al tren de Living la vida Georgia, no te vas a arrepentir, coge tu ticket y acomódate para conocer Georgia, un pais que posee unos paisajes y unas montañas que quitan el hipo, estoy segura que no sabes que Georgia es un paraíso sin apenas turistas y que las montañas son de las mas bonitas de Europa así que prepárate para todas las sorprendentes historias que hoy te vamos a contar. Living la vida Georgia es la forma mas fácil de conocer las montañas de Georgia aprovechando tu insomnio estirado en tu confortable cama a oscuras, desde el cómodo sofá de tu casa en ese día lluvioso, desde el asiento traqueteante del metro, haciendo deporte corriendo tus kilometros cotidianos o desde tu coche en ese largo viaje por carretera. Como siempre, si has pensado que Georgia, Armenia Azerbaiyán o cualquier pais de la ruta de la seda va a ser tu próximo destino y tienes alguna duda, encantados te ayudaremos solo tienes que dejar una nota de voz en el whatsapp del programa y en próximos episodios iremos respondiendo a nuestros oyentes. Si te gusta este podcast por favor no dudes en darle a like, suscribirte o dejar un comentario, ya que esto nos ayuda bastante en la difusión de este programa nosotros te haremos llegar un pequeño regalo que seguro que te gusta. Living la vida Georgia empieza aqui...pasen y vean...

  2. 41

    8 - El Kurdistán Iraní: un viaje al Irán recóndito.

    Hola amigos viajeros y bienvenidos al ya octavo programa del podcast de Living la vida Georgia, un podcast que te habla sobre Georgia, Armenia, Azerbaiyán y dos de los fabulosos países situados en la principal ruta de la Seda: Irán y Uzbekistán. Un programa que te habla de países que no conoces, un programa que humildemente pretende romper los estereotipos formados en Asia Central y el Cáucaso y que te asegura que si te atreves con ellos van a superar tus expectativas. Estos países son sin duda para los viajeros curiosos que buscan lo autentico y lo inaudito. En el programa anterior hablamos con Xavi un enamorado de Irán y de todo lo que este pais tiene para dar y que a través de su podcast "Espacio Persa" trata de frenar toda esa propaganda que los medios de comunicación occidentales, erróneamente nos ofrecen. También hablamos de la película Los Niños del Cielo de Majid Majidi, una tierna película iraní que cuenta una bonita historia entre dos hermanos. En el programa de hoy vamos a hablar con Pedro otro enamorado de Irán y de todo lo que este pais ofrece. y que a través de su blog "Extremundo" cuenta sus peripecias a lo largo y ancho de este mundo. En la segunda parte del programa trataremos otra película iraní "Las tortugas también vuelan" del director iraní Bahman Ghobadi, otra tierna película que enseña como sobreviven unos niños pertenecientes a un campo de refugiados del Kurdistán iraquí. Estoy convencida que si te animas a acompañarnos y decides subir al tren de Living la vida Georgia, no te vas a arrepentir, coge tu ticket y acomódate para conocer Irán, un pais que supera cualquier expectativa, estoy segura que no sabes que en el Kurdistán y en el norte del pais se encuentran montañas altísimas y verdisimos prados, así que prepárate para todas las sorprendentes historias que hoy te vamos a contar. Living la vida Georgia es la forma mas fácil de conocer esta vez Irán aprovechando tu insomnio desde tu confortable cama en la espesura de tu habitación, desde el cómodo sillón de tu casa en ese día lluvioso, desde el asiento delantero del autobús, practicando tu deporte favorito o desde tu coche en ese largo viaje por carretera. Como siempre, si has pensado que Georgia, Armenia Azerbaiyán o cualquier pais de la ruta de la seda va a ser tu próximo destino y tienes alguna duda, encantados te ayudaremos solo tienes que dejar una nota de voz en el watsap del programa y en próximos episodios iremos respondiendo a nuestros oyentes. Si te gusta este podcast por favor no dudes en darle a like, suscribirte o dejar un comentario, ya que esto nos ayuda bastante en la difusión de este programa nosotros te haremos llegar un pequeño regalo que seguro que te gusta. Living la vida Georgia empieza aqui...pasen y vean...

  3. 40

    7- Viajar a Iran -El pais mas hospitalario del mundo

    Hola amigos viajeros y bienvenidos al septimo progama del podcast de Living la vida Georgia, un podcast que te habla sobre los tres paises del sur del caucaso: Georgia, Armenia, Azerbaiyan y dos de los fabulosos paises situados en la principal ruta de la Seda: Iran y Uzbequistan. Paises donde el turismo de masas todavia no ha llegado y corrompido los lugares, paises que atraen a los viajeros que incansablemente buscan un lugar que supere sus expectativas y romper los estereotipos formados. Destinos para los viajeros que sienten una curisosidad por conocer otra parte del mundo. Sin lugar a dudas el Medio Oriente y el Caucaso es una grata sorpresa para todos estos viajeros que buscan lo autentico y lo inaudito. En el progama anterior contamos historias de Azerbaiyan de la mano de Joan un viajero que le gusta perderse por paises insolitos y nos conto sus experiencias en Azerbaiyan como un dia comio con un ministro y como tambien fue deportado a Georgia y de la pelicula Quemado bajo el sol , una pelicula de nikita mikhalkov que gano un oscar a la mejor pelicula extranjera y que fue escrita por un azeri. En el programa de hoy vamos a hablar con Xavi un enamorado de Iran y de todo lo que este pais ofrece. Xavi es un guia turistico que a traves de su podcast "espacio persa" trata de frenar toda esa propaganda que los medios de comunicación occidentales, erroneamente nos ofrece. En la segunda parte del progama hoy vamos a hablar de una pelicula de 1997 Los Niños del Cielo de Majid Majidi, una tierna pelicula que ensenya las disparidades sociales de Iran a traves de una bonita historia entre dos hermanos. Estoy segura que si te animas a venir con nosotros y decides subir al tren de Living la vida Georgia, no te vas a arrepentir, coge tu ticket y acomodate para conocer Iran, un pais que supera cualquier espectativa, estoy segura que no sabes que los iraníes se encuentran entre las personas más hospitalarias y generosas del planeta, asi que preparate para todas las sorprendentes historias que hoy te vamos a contar. Living la vida Georgia es la forma mas facil de conocer Iran desde tu confortable cama en la negrura de tu habitacion, el comodo sofa de tu casa, desde el asiento con ventana del tren, practicando tu deporte favorito o desde tu coche en ese viaje que tanto esperabas. Como siempre, si has pensado que Georgia, Armenia Azerbaiyan o cualquier pais de la ruta de la seda va a ser tu proximo destino y tienes alguna duda, encantados te ayudaremos solo tienes que dejar una nota de voz en el watsap del progama y en proximos episodios iremos respondiendo a nuestros oyentes. Si te gusta este podcast por favor no dudes en darle a like, suscribirte o dejar un comentario, ya que esto nos ayuda bastante en la difusion de este programa nosotros te haremos llegar un pequenyo regalo que seguro que te gusta. Living la vida Georgia empieza aqui...pasen y vean...

  4. 39

    6 - Viajar a Azerbaiyan- Las luces y las sombras de Azerbaiyan

    Hola amigos viajeros y bienvenidos al sexto progama del podcast de Living la vida Georgia, un podcast que te habla sobre el sur del caucaso: Georgia, Armenia, Azerbaiyan y los fabulosos paises de la ruta de la Seda: Iran y Uzbequistan, paises que cuentan con un turismo muy distinto al que estamos acostumbrados, paises afortunados donde el turismo de masas todavia no ha llegado y donde la sorpresa, la autenticidad y la esquisitez abunda, paises que esconden secretos desconocidos para los viajeros, paises que nos asustan porque desconocemos y de los cuales no tenemos ningun apriori porque casi nada sabemos. En el progama anterior contamos historias de Azerbaiyan de la mano de Zahir un guia turistico que nos dio consejos para todos aquellos viajeros que dudan si realmente merece la pena acercase a esta parte del mar caspio y del libro de Kurban Said, "Ali y Nino", un romance tragico entre un musulmán azerbaiyano y una cristiana georgiana en Bakú en los años 20. En el programa de hoy vamos a hablar con Joan un viajero que normalmente viaja por los países menos transitados, y más inusuales, y que decidio visitar Azerbaiyan dejandose llevar por su instinto viajero, el resultado es que encontro un pais con sus luces y con sus sombras, y como tal fue invitado por el mismisimo ministro de justicia pero tambien fue deportado a Georgia. Estoy segura que si te animas a venir con nosotros y decides subir al tren de Living la vida Georgia, no te vas a arrepentir, coge tu ticket y acomodate para conocer Azerbaiyan, con todas sus luces y con todas sus sombras, estoy segura que no sabes que en las montanas de Azerbaiyan hay leopardos y que en el desierto se pueden ver gacelas, asi que preparate para todas las sorprendentes historias que hoy te vamos a contar. Living la vida Georgia es la forma mas facil de conocer Azerbaijayn y su lujusa capital Baku desde tu confortable cama en la negrura de tu habitacion, el comodo sillon de tu casa, desde el asiento trasero del autobus, practicando tu deporte favorito o desde tu coche en un horrible atasco. Como siempre, si has pensado que Georgia, Armenia Azerbaiyan o cualquier pais de la ruta de la seda va a ser tu proximo destino y tienes alguna duda, encantados te ayudaremos solo tienes que dejar una nota de voz en el watsap del progama y en proximos episodios iremos respondiendo a nuestros oyentes. Si te gusta este podcast por favor no dudes en darle a like, suscribirte o dejar un comentario, ya que esto nos ayuda bastante en la difusion de este programa nosotros te haremos llegar un pequenyo regalo que seguro que te gusta. Living la vida Georgia empieza aqui...pasen y vean...

  5. 38

    5- Viajar a Azerbaiyàn - El pais mas desconocido del Càucaso

    Hola amigos viajeros y bienvenidos al quinto progama del podcast de Living la vida Georgia, un podcast que te habla sobre Georgia, Armenia, Azerbaiyan y los fabulosos paises de la ruta de la Seda, paises que no tienen hoteles con pulsera all inclusive, paises marginados por los grandes touroperadores donde la belleza, la autenticidad y la tranquidad abunda, paises testigos de un pasado esplendoroso que apabulla, paises que nos asustan porque simplemente desconocemos y solo los valientes se llevan los laureles al coronar estos lugares bravos y fieros. En el progama anterior contamos historias de Armenia y hoy el programa se va a centrar en el pais mas desconocido del Caucaso. Vamos a hablar de Azerbaiyan de la mano de Zahir un guia turistico que nos va a dar consejos para todos aquellos viajeros que todavia dudan si realmente merece la pena acercase a esta parte del mar caspio. Tambien hablaremos de Baku, su capital con sus lujosos edificios que le dan a Bakú esos aires falsos de Dubai. Para los que quieran acercarse a este pais tambien hablaremos del libro de Kurban Said, Ali y Nino, un romance tragico entre un musulmán azerbaiyano y una cristiana georgiana en Bakú en los años 20, el libro nos presenta una bella y emocionante historia de amor y un retrato de la antigua Baku, la capital de Azerbaiyán. Estoy segura que si te animas a venir con nosotros y decides subir al tren de Living la vida Georgia, no te vas a arrepentir, coge tu ticket y acomodate para conocer el pais mas desconocido del caucaso, estoy segura que no sabes que en las montanas de Azerbaiyan hay leopardos y que en el desierto se pueden ver gacelas, asi que preparate para todas las sorprendentes historias que hoy te vamos a contar. Living la vida Georgia es la forma mas facil de conocer el misterioso Azerbaijayn y su capital Baku desde tu confortable cama, el comodo sofa de tu casa, desde el asiento delantero del autobus, haciendo tu deporte favorito o desde tu coche en un horrible atasco. Como siempre, si ya has decidido que Georgia, Armenia Azerbaiyan o cualquier pais de la ruta de la seda va a ser tu proximo destino y tienes alguna duda, encantados te ayudaremos solo tienes que dejar una nota de voz en el watsap del progama y en proximos episodios iremos respondiendo a nuestros escuchantes. Si te gusta este podcast por favor no dudes en darle a like, suscribirte o dejar un comentario, ya que esto nos ayuda bastante en la difusion de este programa nosotros te haremos llegar un pequenyo regalo que seguro que te gusta. Living la vida Georgia empieza aqui...pasen y vean...

  6. 37

    4 - Viajar a Armenia - El pais mas peligroso del mundo - Living vida Georgia

    Hola amigos viajeros y bienvenidos al cuarto progama del podcast de Living la vida Georgia, un podcast que trata los paises del sur del Caucaso y la ruta de la Seda, paises que te hacen salir de tu zona de confort, paises llenos de sorpresas y leyendas contadas al calor de un buen fuego, paises que te ofrecen experiencias de esas que te cambian tu manera de ver el mundo, paises milenarios que timidamente te ofrecen todo sin esperar nada a cambio. En el progama anterior hablamos de Armenia, de la mano de Varsik, una armenia que ama su pais, y adora ensenyarlo a los viajeros que deciden dejarse encantar con iglesias con alma de fortaleza y paisajes grandiosos. Tambien recomendamos y comentamos la deliciosa pelicula Vodka lemmon para los que quieran preparar su viaje o entender un poco mas la peculiar idiosincrasia armenia. Hoy en el programa vamos a seguir por los mismos derroteros puesto que tambien nos vamos a adentrar en Hayastán (el País de Hayk), que es como sus habitantes llaman a Armenia pero esta vez va a ser a traves de los ojos de unos viajeros que se atrevieron a conocer esta tierra de viaje, memoria y de aventura desde dentro, inmiscuyendose en la armenia profunda haciendo autoestop en un pais tan autentico como Armenia. Despues nos ocuparemos de la literatura y para los que quieran acercarse a este pais desde este lado hablaremos de un libro de Xavier Moret titulado La memoria del Ararat: Viaje en busca de las raíces de Armenia . Este fantastico libro de viajes te conduce por todos los monasterios armenios y te ofrece una excelente vision del genocidio del pueblo armenio a manos del imperio otomano en 1915, que tienes que conocer si quieres entender la armenia actual.

  7. 36

    3 - Viajar a Armenia - Un pais para los que creen haberlo visto todo : Consejos y Recomendaciones - Living vida Georgia

    Hoy en el programa vamos a cambiar de tercio y vamos a hablar de una tierra de viaje, memoria y de aventura. Armenia se presenta ante los visitantes a través de impresionantes montañas, lagos azules y valles escondidos, todo ello salpicado con innumerables iglesias y monasterios que te recuerdan que Armenia fue el primer estado cristiano del mundo. En la primera parte del programa vamos a hablar con Varsik, una armenia que tras aprender espanol y frances en la universidad se dedica a mostrar su pais a los viajeros que les atrae el misterio y las multiples facetas de un pais tan autentico como Armenia. Para los que quieran acercarse a este pais desde un lado menos convencional tambien hablaremos de una de mis peliculas favoritas "Vodka lemon". Una película de 2003 dirigida por el director iraquí-kurdo Hiner Saleem que cuenta como un viudo con tres hijos, en las llanuras nevadas de la Armenia postsoviética visita la tumba de su esposa todos los días y es justamente alli donde conoce a Nina la cual sin proponerselo va a hacer que su vida cambie de una forma radical.

  8. 35

    2 - Viajar a Georgia - Abjasia, el pais que nunca ha existido: Relato de una refugiada - Living la vida Georgia

    Hola amigos viajeros y bienvenidos al segundo progama del podcast de Living la vida Georgia, un podcast que te habla sobre Georgia, Armenia, Azerbaiyan y los paises de la ruta de la Seda, paises que no ocupan un lugar preponderante en las tipicas agencias de viajes, paises olvidados donde la realidad supera la ficcion, paises con una larga trayectoria donde la historia antigua te sorprende a la vuelta de cualquiere esquina, paises que nos asustan porque simplemente desconocemos y solo los atrevidos se llevan los laureles al coranar estos paisajes indomitos. En el progama anterior hablamos de Georgia gracias a una conversacion con Alex, un Georgianao que tras vivir en la capital de espanya decidio regresar a Georgia para ser guia turistico. Nos hablo dando consejos para todos esos viajeros que se adentran con miedo en el pequenyo pais del Caucaso.Tambien hablamos un poco del libro La octava vida de Haratischwili para poder entender lo que Georgia ha vivido desde que triunfo la revolucion bolchevique hasta hoy en dia. Hoy el programa tambien vamos a hablar de la bella Georgia, aunque nos vamos a ocupar un poco de lo que nadie quiere ver ni escuchar. Nos vamos a centrar en la hermosa y olvidada region de Abjasia en el este del pais. En la primera parte del programa vamos a hablar con Medea, una refugiada Georgiana que nacio aqui y que ha vivido en sus carnes los horrores de una guerra cruel que le ha llevado a crecer en el medio de un conflicto que a dia de hoy no se ha solucionado. Para los que quieran acercarse a este conflicto desde un lado antibelico tambien hablaremos de la magnifica pelicula "Mandarinas". En un ambiente montañoso y terriblemente hostil se desarrollan los más cruentos combates de esta horrible guerra que el cineasta Zaza Urusahdze lleva a la gran pantalla con un mensaje conciliador y muy humano.

  9. 34

    Relato 32: Me cansé de esperar

    Me cansé de esperar Una simple preposición, puesta en el lugar adecuado, puede cambiar el significado de una frase. "Esperar algo" no es lo mismo que "Esperar a algo". Mientras, que la primera construcción, se emplea para indicar que se tiene la esperanza de que ese algo suceda, la segunda expresión, se utiliza para señalar que se da cierto tiempo a que ese algo ocurra. En mi caso, me he pasado la vida "Esperando algo" sin definir, muy bien, cuando ese algo tenía que acaecer. Cuando era pequeña, recuerdo como esperaba con ansia el día de los reyes magos, aunque algunos años no vinieron, yo no perdí nunca la fe en ellos. También recuerdo esperar los recreos, en el cole, para jugar a la comba, así como esperar el verano para irme de campamento o el mes de agosto para que viniesen mis primos. http://living-la-vida-georgia.com/relato-32-me-canse-de-esperar.html

  10. 33

    Relato 31: El Controvertido Parlamento de Kutaisi.

    Decía Mark Twain, en una de sus magnificas frases, que el humor es igual a la suma de tragedia y tiempo. Aunque tal vez no haya pasado aún el tiempo necesario para verlo con una distancia prudente, es casi imposible no sonreír, aunque sea desde la tristeza, al observar el novísimo edificio del parlamento de Georgia, ubicado en Kutaisi. El parlamento está situado de espaldas a la ciudad, en lo que fue un enorme memorial soviético de hormigón y bronce de 46 metros de altura, que antes de ser demolido, conmemoraba a los trescientos mil georgianos, así como a decenas de millones de otros ciudadanos soviéticos, que murieron en la Segunda Guerra Mundial. http://living-la-vida-georgia.com/relato-31-el-parlamento-de-kutaisi.html

  11. 32

    Relato 30 : Los teleféricos soviéticos moribundos de Chiatura.

    En mi casa, por motivos económicos, no tuvimos el dilema entre Beta, 2000 o VHS a la hora de elegir el sistema para el reproductor de video. Un día, cuando el Beta y el sistema 2000, habían más que sucumbido, apareció no recuerdo quién, con un reproductor de video VHS casi nuevo, abriendo un abanico de posibilidades en el ocio de la familia. Nuestra dicha fue enorme, ya que a partir de ese momento se pudo elegir el programa en la televisión, en esas largas noches de invierno en la que nos reuniamos en torno a la enorme estufa de gas. http://living-la-vida-georgia.com/relato-30-los-telefericos-sovieticos-de-chiatura-en-los-confines-de-georgia.html

  12. 31

    Relato 29: El pilar Katskhi, la mala suerte suele estar a la vuelta de la esquina.

    Mi primera gran nevada en Georgia. Eran las cinco y media de la tarde y hacia frío. Estaba de pie frente a la ventana mirando a través del cristal. Sabia que quedaban pocos minutos, para que la negrura de la noche cubriera con su manto, la ciudad que tenia en frente. El silencio era abrumador, algo bastante inusual en Georgia. No se escuchaba ni siquiera el viento. Parecía como si aquí, en Kutaisi, frente a las montañas del pequeño Cáucaso, la vida no hubiese existido nunca. Dos niños rompieron la magia del momento al corretear por la calle y dejar sus huellas clavadas en el suelo mientras que yo, absorta, contemplaba la primera gran nevada del año.

  13. 30

    Relato 28: Lo Malo de los Viajes [o Todo lo que me Estoy Perdiendo por Viajar]

    La aplicación de Instagram es bastante canalla. Todas las fotos que lanzamos a la red, alegremente, desde un lugar insólito y remoto, esconden una cara oculta en la que es difícil sonreír. Si hurgamos un poco, vemos como estas instantáneas solo muestran una parte de la historia. En la foto no sale todo lo que hemos sacrificado para llegar hasta aquí. Lo malo de este sueño de oficinistas, en el que dejamos todo para vivir en el otro lado, es lo que nos perdemos al viajar, lo cual, por supuesto, nunca aparece en la foto de postal. http://living-la-vida-georgia.com/relato-28-lo-malo-de-los-viajes-o-todo-lo-que-me-estoy-perdiendo-por-viajar.html

  14. 29

    Relato 27: Gelati, la Capilla Sixtina Georgiana.

    Los georgianos tienen un asombroso talento para elegir lugares suntuosos donde edificar sus iglesias, y el caso de Gelati, no es una excepción. En una ladera boscosa al noreste de Kutaisi, los georgianos construyeron el hermoso complejo de monasterios de Gelati donde muchos gobernantes, incluido el gran rey del siglo XII, David "el Constructor", fueron enterrados. Los cronistas medievales describieron su academia como "una segunda Jerusalén" y una "nueva Atenas" y asi lo atestiguan los fascinantes y coloridos frescos que decoran sus paredes. Estas pinturas me dejaron atónita, al igual que los hermosos cánticos georgianos que escuché, nada más entrar por el magnifico pórtico de la iglesia, un domingo por la mañana.

  15. 28

    Relato 26- 2 parte - La Borgoña Francesa, otro Desafío para los Cinco Sentidos.

    Un artículo de una revista de viajes, nos puso tras la pista de todos los lugares de interés, de la magnifica región de Borgoña. A los ocho días de mi llegada a París, mi nieta, mi hija y yo, nos dirigimos rumbo al sur, una mañana soleada de finales de octubre. Tras un apasionante viaje en coche, por la campiña francesa, llegamos al hospicio de Beaune. La reseña no nos defraudó en absoluto. Un par de edificios, con ventanas abuhardilladas de dos pisos, estaban dispuestos alrededor de un bonito patio de piedra. Posiblemente, lo que más nos fascinó fue este patio interior, donde convergen todas las habitaciones, en esta maravilla del siglo XIV. El ambiente místico del hospital para pobres, nos dejó sin habla. Estuvimos paseando por todas las salas, rodeados por maniquíes representando a las bondadosas monjas, que una vez atendieron a los que podían, y a los que no podían, pagar sus servicios. http://living-la-vida-georgia.com/relato-26-la-borgogna-francesa-un-desafio-para-los-cinco-sentidos.html

  16. 27

    Relato 26: La región de Kakheti, un Desafío para los Cinco Sentidos

    Las Churchkhelas de Sighnaghi. Justo en el mismo momento en que mi madre, hermana y sobrina decidieron visitar la región de Borgoña , nosotros nos encontrabamos en la región de Kakheti. La casualidad quiso que la misma semana, visitáramos dos regiones, alejadas miles de kilómetros entre si, pero vinculadas, inevitablemente, a una cosa en común: Los viñedos. A Kakheti, con unas tierras tan antiguas como el vino, llegamos a finales de octubre apenas acabada la vendimia, en ese preciso momento, en que los campos se visten con tonos ocres y amarillentos, y ya empieza a hacer un poco de frío. Mientras que mi familia visitaba, viejos castillos y sensacionales abadías, rodeadas de viñedos, nosotros nos adentrabamos en estos fértiles valles visitando espectaculares iglesias y encantadores pueblos, en busca de las mejores Churchkhelas.

  17. 26

    Relato 25: Pesadilla en el desierto de Azerbaiyán - Living la vida Georgia

    A David Gareja, llegamos con los últimos rayos de luz de una tarde del mes de octubre. Tras un largo camino, decidimos parar un poco antes, ya que un enorme zorro se cruzó en nuestro camino. Al zorro le perdimos la pista, pero desde esa situación, rodeados por una multitud de madrigueras o nidos de serpientes, pudimos apreciar mejor las amplias llanuras, exentas de vegetación, del vecino Azerbaiyán, y en la cima, el monasterio de Lavra. Nos acercamos y un monje, con un enorme y fiero perro que le seguía, nos recibió. Sus grandes ojos azules, junto con su espesa barba ocupaban la casi totalidad de su cara. El monasterio contaba con tres niveles. Entramos directamente al segundo por una enorme puerta decorada con relieves que ilustraban la vida de los monjes y su armonía con la naturaleza. Pasamos al lado de una iglesia con su campanario, y descendimos al patio central desde donde se podían ver varias cuevas escavadas en la roca y otra iglesia, también ganada a las entrañas de la tierra, donde se disponía la tumba del mismo David Gareja, junto a varios iconos. En aquel solemne y tenebroso escenario, el monje, con una voz áspera, nos relató la historia de este monasterio. http://living-la-vida-georgia.com/post-25-pesadilla-en-el-desierto-de-azerbaiyan.html

  18. 25

    Relato 24: Stalin, el Último Zar - Living la vida Georgia

    na de mis asignaturas preferidas cuando iba a la escuela era Ciencias Sociales. Todavía recuerdo vivamente a la profesora, Sor Rosario, a la cual apodábamos con un mote, que no voy a decir aquí, ya que como todos ellos, era bastante cruel. Con una regla y el bolígrafo de 4 colores, hacía que subrayásemos las partes importantes de la lección, para aprenderlas de memoria. Cuando nos portábamos mal, nos castigaba, haciendo que escribiésemos, en el cuaderno apaisado de dos renglones, dependiendo de su humor, 25 o 40 proposiciones. El castigo supremo era privarnos de oír como tocaba la Melódica, un instrumento intermedio entre el acordeón y la armónica, sin saber que lo que más nos gustaba a todos los alumnos, sin excepción, era cada vez que sacudía la boquilla del instrumento, llena de saliva. http://living-la-vida-georgia.com/post-24-stalin-el-ultimo-zar.html

  19. 24

    Relato 23: El Cañón de Martvili y la Plaga de Chinches.- Living la vida Georgia

    Recién entrado el otoño, con calores propios de agosto y sin ninguna pretensión, decidimos visitar los cañones de Okatse y Myrtvili, y las cuevas y cascadas, que el río Abasha ha ido creando durante años. Elegimos justo ese día en que, después de las intensas lluvias y tras la subida de las temperaturas, una plaga de chinches de campo deambulaba por la zona. Como si de una película de terror de los años 60 se tratase, una nube de asquerosos y apestosos insectos voladores, por unos minutos nos rodeó. Refugiados en el coche, oíamos como bailaban macabramente repiqueteando contra los cristales. Nerviosos, temíamos que entrasen por algún resquicio abierto pero igual de rápido que llegaron, se fueron, dejándonos un poco perturbados, dudando de la veracidad de lo que nuestros sentidos nos habían transmitido. http://living-la-vida-georgia.com/post-23-el-canon-de-martvili-la-plaga-de-chinches.html

  20. 23

    1 - Viajar a Georgia (Europa) - Georgia, un pais por descubrir: Consejos y Recomendaciones - Living la vida Georgia

    Georgia, un pais por descubrir. Consejos y Recomendaciones con Alex para Viajar a Georgia (Europa): qué ver y hacer en el país del Cáucaso. . En la primera parte del programa vamos a hablar con Alex, un Georgianao que tras vivir en el castizo Madrid decidio regresar a Georgia, la tierra que le vio nacer. Ahora se dedica a ayudar a otros viajeros que se adentran como todos con un poco de resquemor y xq no decirlo un poco de miedo, en estas tierras del Caucaso. Y es el que nos va a adentrar en la Georgia que espera a todos esos viajeros que dudan si elegirla o no como destino. . Para los que quieran enfrascarse en la Georgia mas profunda a traves de la lectura Tambien hablaremos del Libro "La octava vida", de la escritora georgiana Nino Haratischwili Una novela que relata la historia de una familia Georgiana durante 6 generacions y es capaz de compendiar aspectos de Gabriel García Márquez, de Isabel Allende y de leon Tolstoi, ya que la novela ha sido calificada por la critica como igual de Mágica como Cien años de soledad, igual de intensa como La casa de los espíritus, e igual de monumental como Ana Karenina. .

  21. 22

    Relato 22: El Árbol del Trueno La antigua historia de la iglesia de Martvili.

    En tiempos inmemorables cuando la gente todavía adoraba a los viejos dioses, en una colina, la más alta de la región de Samegrelo en la Georgia más occidental, crecía un árbol hercúleo con grandes ramas que ascendía hacia los cielos. Era un antiguo árbol sagrado donde en la quietud de la noche, y en ausencia de mujeres, los sacerdotes ofrecían sacrificios humanos, en el altar del dios del trueno, pidiendo a cambio fertilidad y prosperidad. La sangre de los ofrendados, en su mayoría niños, regaban, las raíces y el muérdago extendido por sus ramas, convirtiéndolo en un lugar tan aterrador, que ni las bestias ni los pájaros descansaban en sus ramas o en su sombra. La Iglesia de Georgia, una de las iglesias cristianas más antiguas del mundo, proclamó la existencia de un Dios único, y tachó de idolatría y paganismo, la adoración de las divinidades de la naturaleza. Los que veneraban piedras, los adoradores de ídolos, los que encendían velas junto a peñascos o en las encrucijadas de los caminos y los que daban culto a árboles y fuentes, fueron perseguidos. Con el ánimo de erradicar las creencias paganas de los bárbaros que moraban estas tierras, no dudaron en atentar contra el dios que moraba dentro del árbol, mandando talar el roble sagrado. ...seguire leyendo

  22. 21

    Relato 21- El arte de cometer errores

    Llegamos temprano a Kazbegui y decidimos buscar hotel. Al destino, cuanto le das rienda suelta, siempre acaba poniéndote en el lugar menos pensado, y así improvisando y sin saber lo que iba a acontecer ese día, fue como disfrutamos de un delicioso desayuno con viandas, que ni tan siquiera sabíamos, que ya echábamos de menos. Mientras que la gula de los clientes del hotel dirigía a éstos hacia la sección de dulces, a nosotros nos lanzaba, sin vergüenza, hacia el pan francés recién horneado, la mozzarela y cómo no, hacia el jamón aunque, lamentablemente, fuese de Parma. El paisaje que se apreciaba desde el hotel era majestuoso, así que decidimos que los escandalosos laris extras que costaba una habitación con vistas, se podrían amortizar con las fotos que íbamos a hacer desde la habitación, a la mañana siguiente y por la tarde, cuando volviésemos de nuestra ruta. El azar quiso que decidiéramos dejarnos sorprender por el valle del alto Térek, en las inmediaciones de la frontera rusa. Dejamos la iglesia de la trinidad de Gergeti, el símbolo de Georgia, en la cima de una montaña escarpada, rodeada por la inmensidad del monte Kazbeg y continuamos hacia Kobi, para encarar el valle sinuoso que nos adentraba hacia Okrokana y el gran Cáucaso. Los turistas desaparecieron y nos encontramos solos, caminando en la estrecha garganta, de origen volcánico, del rio Trousso. Las fuentes de agua caliente, gaseosa y ferruginosa adornaban el paisaje con colores imposibles y las cataratas ricas en carbonato cálcico, que se han ido sedimentado sobre la roca, formaban un paisaje parecido en cierta forma al de Pamukkale en la Capadocia. Andábamos absortos en la contemplación de estos paisajes cuando, de repente, varios caballos a galope nos pasaron desde detrás, por el lado, dándonos un gran susto. Con el corazón agitado, insultamos a los locales por su imprudencia, bebimos un poco de agua y continuamos siguiendo el curso del rio. Justo cuando el rio hizo un quiebro hacia la derecha, fue cuando nos encontramos frente a un amplio valle, por donde solo faltaban los mismos jinetes de Rohan, para parecer como recién sacado del libro de Tolkien "El Señor de los Anillos". La vista era grandiosa, al fondo, muy a lo lejos, se divisaba el pueblo de Kétrissi, con varias torres semiderruidas. El río serpenteaba por el valle, mientras que caballos, vacas y ovejas pastaban en la llanura. Sin presentir lo que se nos venia encima, hicimos fotos, tomamos una bocanada de aire fresco y continuamos por el sendero que bordeaba el río. El error ya estaba hecho, cuando nos percatamos que un perro pastor, de los que cuidaba el ganado, nos estaba observando. El segundo error fue mantener contacto visual con él. El enorme perro era blanco como el armiño y yo, no podía dejar de mirarlo. En cuestión de segundos, cinco perros como salidos de la nada estaban rodeándonos. Habíamos cometido la imprudencia de caminar por el sendero, que separaba el rebaño de sus guardianes, los perros. Nunca en mi vida, creo que he sentido tanto miedo. Solo pude apreciar, que otro de los inmensos perro que nos ladraba, era gris. Cuando ví sus colmillos, cerré los ojos, y casi sentí, que mi vida se iba a acabar allí mismo, desgarrada por aquellas fauces. Todavía hoy me pregunto, como tuvimos el valor de alzar los bastones que utilizamos para andar, amedentrando un poco así, a la jauría de perros y, poco a poco, reculando muy despacio, no sé como logramos salir de allí. Cuando por fin regresamos al hotel, las piernas todavía nos temblaban, y como tocados por una oscura maldición, la neblina que nos recibió se fue convirtiendose en una espesa niebla que duró hasta el dia siguiente en que dejamos el hotel impidiendo las vistas prometidas. Hay días en que la suerte parece que contempla con desdén las desventuras de este pequeño mundo nuestro. Tocaremos madera.

  23. 20

    Relato 20 - Anatomía de un Paseo por la Cueva de Prometeo.

    Llegamos a media tarde a la cueva de Kumistavi, justo cuando los rayos del sol de agosto, empezaban a hacer alargadas las sombras de los arboles. Decenas de turistas esperábamos, impacientemente, arremolinados en un estrecho vestíbulo. La puerta se abrió súbitamente y una guía, dejándose la garganta en ello, comenzó a dar instrucciones en varios idiomas, tratando de dirigir, sin conseguirlo, al enorme grupo, que se disponía a visitar el kilómetro y medio de galerías subterráneas, que se pueden explorar en la, también llamada, cueva de Prometeo. Prometeo fue el Titán, que junto con Epimeteo, recibió la tarea de crear al hombre. Después que Zeus prohibiera a los hombres el fuego, Prometeo decidió robarlo, así que subió al monte Olimpo, lo cogió del carro de Helios y consiguió devolverlo a los hombres. Como resultado de esto, Zeus ordenó a sus sirvientes apresar al inmortal Prometeo, llevarlo a las montañas del Cáucaso y encadenarlo a una roca, donde cada día un águila lo atormentaba comiendo su hígado. A pesar de mi esfuerzo, en mi mente, Prometeo, no acudía a la cita. Mi mente vagaba por mi viejo instituto, exactamente en clase de filosofía y casi, a pesar del olor a humedad y del repentino frio, podía escuchar como mi profesor, con esa ronquera crónica que tenia, nos explicaba el mito de la caverna. Recuerdo muy bien como me imaginé la caverna, con la cual Platón intentaba describir la ignorancia del hombre, cuando el alma pierde todo detalle de lo que había visto en el mundo de las ideas. Sin darme cuenta, la cueva de Kumistavi se había convertido en la cueva de Platón. Tras descolgarnos voluntariamente del grupo, nos dejamos deslumbrar por las estalactitas, las estalagmitas, las cascadas petrificadas, los lagos y ríos subterráneos, y la artificial iluminación de las 6 grandiosas salas. Sin quererlo, mi mente divagaba y proyectaba, en esta húmeda cueva, a los presos de Platón atados con cadenas, de espaldas al fuego, contemplando las sombras, su única realidad. Entre murciélagos, que volaban por los altos techos de la cueva, fui recordando, como mi profesor, desprendiendo ese olor a tabaco dulce, nos contaba como a un prisionero de aquellos, se le obligaba a salir de la cueva y mirar los objetos con la luz del sol, para comprender lo que realmente estaba viendo. Despues de una hora de paseo, por la misteriosa y sombría cueva, montamos en la última barca para salir a la superficie por el rio subterráneo. Yo absorta en mis pensamientos, mientras la barquichuela se deslizaba por frías y cristalinas aguas, me encontré dejando el instituto y acudiendo a la Casa de Cultura, donde una tarde fría de invierno, se proyectó Matrix, la version moderna del Mito de la Caverna. Con un jersey de rayas de colores y despeinada, me ví a misma, viendo a Neo escogiendo la pastilla que le ayudaría a descubrir el mundo falso en el que vivía. No sé porque mi mente me llevó, aquella tarde, por estos derroteros. Tampoco sé cual es mi verdad, y no me apetece saber si lo que percibo, es una sombra o una ilusión. Supongo, que habrá que dejarse llevar por la intuición y confiar en la voz interior, que te dice por donde ir. Esperemos que no aparezca Morfeo, para ofrecerme la pastilla roja.

  24. 19

    Relato 19: Letras y Letrinas

    Ahora, que ya llevo cierto tiempo en Georgia, puedo decir, que una de las cosas que más me gusta, es que la globalización todavía no ha hecho estragos exterminando la peculiaridad, en este recóndito y perdido país. Aquí, los muebles suecos, por ahora, no decoran las casas. Es muy fácil ignorar a las franquicias de comida rápida o, a los cafés, donde ponen tu nombre en el vaso, los cuales surgen, sin vergüenza, en las plazas de las grandes ciudades. Y en los pueblos dificilmente se puede acceder a los mismos comercios de ropa diseñada para masas, manufacturada a precio sin competencia, en el sureste asiático. No es solo Georgia, el mundo entero avanza implacable hacia una homogenización, donde tendemos a exigir unos estándares mínimos, que hace años no existían en la mayor parte del mundo. Mi amiga y su marido, se fueron a la China de Luna de miel, y no escatimaron en gastos para que el viaje fuese el soñado. Una vez en la agencia, ante las propuestas de la empleada, a todo dijeron que si. Cualquier cosa que suponía un poco de riesgo, a costa de incrementar unos cuantos dolares la cuenta, fue eliminado. Las vacaciones llegaron y el estrés de mis amigos de llegar a un país desconocido, iba con ellos en la maleta, pero, poco a poco, se fueron calmando. Todo salia según lo previsto. Su único cometido era asegurarse de sonreír y de apretar el botón de la cámara de fotos. En cada lugar que visitaban, había un fondo diferente y, la misma botella de champán y el mismo plato de jamón ibérico, para festejar una puesta de sol en un lugar de ensueño. Los pulcros hoteles de cinco estrellas con vistas, no defraudaron y el guía, al cual ellos, cariñosamente, llamaban Manolo, les explicaba, la cultura china y sus monumentos, dentro de un taxi resplandeciente, con cristales tintados, a temperatura óptima. El ultimo día, en plena visita de la inigualable ciudad prohibida, en Pekin, Manolo palideció ante la petición de mi amiga. Esta se hacía pis. Manolo, claramente, le había advertido de realizar sus necesidades básicas en el hotel, antes del salir. El destino quiso, que la urgencia de la situación, le hiciese conocer la verdadera china, que ellos con sus dolares habían tratado de esquivar. Tuvo la suerte de visitar unos baños chinos abiertos, donde a la vista del resto y en cuclillas pudo liberar su vejiga, mientras que por la pequeña zanja, donde ella también contribuía, pasaban cosas que no quiso mirar, mientras sus vecinos ignoraban todo y charlaban amigablemente entre ellos. Podemos quedarnos tranquilos sabiendo que la tendencia internacional se dirige indiscutiblemente hacia los baños con puerta cerrada y que, cada vez, sera más difícil, encontrar este tipo de aseos, donde uno entre arriesgándose a encontrar a un señor de Xian en cuclillas, haciendo sus cosas a la vista de cualquiera. Georgia, con baños correctos, avanza a pasos de gigante hacia la normalización en el resto, así que mientras caminamos hacia un futuro que aspira a que todas las ciudades confluyan en un mismo punto, estaremos aliviando a los poco deseosos de aventuras, pero nos estaremos perdiendo algo. Es una pena que todas las ciudades del planeta, paulatinamente, se estén clonándose unas a otras. En breve, no me cabe la menor duda, nos costará diferenciar, no solo los váteres, sino todas las calles de Londres, de Kutaisi o de Pekin. Nos equivocamos tomando esta dirección pero que le vamos a hacer, al fin y al cabo, todos somos sentimientos y tenemos humanos.

  25. 18

    Relato 18 - Castillos en la Niebla

    Cuando yo era pequeña, mi madre se leyó la novela de Verne, Miguel Strogoff. Recuerdo como le impresionó tal lectura y como, todos mis hermanos y yo, hacíamos fuerza, para que Miguel llegase al otro lado de Siberia, mientras nuestra madre, nos relataba las aventuras a las cuales se exponía el susodicho, para advertir, al hermano del zar, de los planes del traidor Ogaref. Los libros de Salgari, que nos traía mi tío, ocupaban mis veranos y me hacían viajar a lugares lejanos, selvas, mares, montañas y ciudades inventadas. No sé, si el hecho de leerme, más de 10 veces, "La Isla del Tesoro", o emocionarme con "Los Goonies", "La Princesa Prometida" o "Willow", ha forjado mi carácter pero ahora, que estoy en Georgia, me doy cuenta que la niña de 10 años que yo era, hubiera dado, un ojo y parte del otro, para poder ver, tan solo la mitad, de lo que estoy viendo aquí. Le hubiese encantado acampar junto a montañas enormes, ríos helados o glaciares perdidos y sobre todo, como sacado de un libro de "Los cinco" de Enid Blyton, vivir una aventura, yendo en busca de la olvidada fortaleza de Khikhani. Desde Batumi, decidimos dejarnos sorprender por la región de Khulo y sus mezquitas de influencia otomana, en el interior de Adjara. Tras visitar el antiguo puente arqueado de piedra, sobre el rio Machakhela, nos planteamos dos opciones, la más loca era la de llegar a la fortaleza de Khikhani, al lado de la frontera turca, por una carretera sin asfaltar, larga y tortuosa, así que sin meditarlo mucho continuamos por el valle maravillándonos con las exuberantes colinas, que se forman desde la costa y que se convierten en altos picos superando 3000m tierra adentro. Decidimos hacer a pie los últimos kilómetros, nos abrigamos y comenzamos una caminata, siguiendo los confusos y contradictorios carteles, que nos conducían a nuestro destino. Tras una curva, apareció una torre de control, donde unos prismáticos nos observaban. Dos curvas más tarde, varios militares, con metralletas en mano, nos cortaron el paso. Después del susto inicial, con algunas palabras en ruso y en georgiano logramos comunicarnos, les indicamos que nos dirigíamos a Khikhani, nos señalaron el camino y nos advirtieron de lo escarpado y duro que era el ultimo tramo. Una fina lluvia empezó a calarnos, la niebla ocultaba las impresionantes rocas rojas del fondo, mientras que el sendero nos conducía a la cresta meridional, el único acceso que tiene la fortaleza. La vegetación empezó a ser frondosa, mi imaginación asociaba estos bosques con los de Borneo o cualquier otro lugar donde Salgari hubiese podido ubicar a alguno de sus personajes, la pendiente comenzó a ser extenuante, la niebla se espesaba por momentos, ayudándonos a no ver la pendiente y sentir vértigo. Los altos arboles en la escarpada pendiente se elevaban hacia el cielo y nos hacían parecer diminutos, las escaleras de madera y varios pasos, donde literalmente escalamos con las manos, no nos daban tregua y cuando ya estábamos valorando la posibilidad de retroceder, ante lo tarde que se habia hecho y todos los impedimentos que nos sacudían, vimos los primeros restos de ruinas y la primera torre. La emoción fue mayúscula, el corazón nos latía en la boca, ni el mismísimo MachuPichu o la ciudad de Petra me han causado algo parecido, la ausencia de turistas, el esfuerzo que supone llegar hasta allí, las inclemencias del tiempo y la sensación de urgencia, ante el inminente peligro que supone estar allí y el regresar sano y salvo, nos hizo contemplar aquella fortaleza como una fascinante aventura. La niña de 10 años que todavía palpita en mi, me empujó y me alentó, para que tuviese cuidado y guardara todo aquello en mi mente agradeciéndome, que la sacase de su escondrijo y le obsequiara, no con las vistas, ya que la niebla cubría todo, sino con unas emociones con la cuales ella siempre había soñado. Llegamos de noche al coche, cansados pero contentos con la satisfacción de haber aprovechado un día de nuestras vidas. Internet sin rezarle provee. Lo que nos perdimos, en Youtube se encuentra, lo que ganamos, decididamente no.

  26. 17

    Relato 17- La Ballena Azul

    Entre ruidos de secadores de pelo y olores de permanentes andaba hablando por teléfono con mi hermana, de cosas tan triviales, como la horrible picadura de abeja que llevaba en mi espalda. Cuando colgué, una voz proveniente, desde detrás de mi hombro derecho, me indicó que aplicar unas hojas de salvia, en el picotazo, haría disminuir mi malestar. Me sorprendí al escuchar este consejo, más que nada, porque primero, era en castellano y segundo, porque estaba enredado en un acento, un tanto particular. Me giré y vi a una señora de mediana edad, con los cabellos alborotados, esperando pacientemente, que el tinte hiciese su efecto. Rápidamente entablamos una conversación, que naturalmente empezó, cuando yo le pregunté, por el lugar, donde había aprendido a hablar castellano. Sin darme cuenta, me vi inmersa en su vida. Con iguales dosis, de frialdad y de ternura, me fue relatando, como la ausencia de oportunidades y la lucha por la supervivencia, hicieron, que tras la guerra, se marchase en busca de una mejor vida para los suyos, primero a Grecia, y luego, a Jaén. En muy poco tiempo, su vida basculó, me contó, cómo de contable, en una gran fabrica soviética, a las afueras de Kutaisi, pasó a trabajar en un pais extraño, en el campo recolectando aceituna. Me siguió narrando su vida, yo le pedía detalles y ella, a su vez, amablemente me los daba. Con una sinceridad espantosa me relató, que su permanencia en Kutaisi, se debía, simplemente, a que su nieta había intentado suicidarse. Me sentí petrificada en el sillón, sintiéndome culpable de haber empezado la conversación. Ella notó mi incomodidad, pero continuó su relato. Su nieta con, tan solo, 14 años, retraída y con problemas de comunicación, encontró refugio en su mundo, se volcó en su ordenador y comenzó un juego muy peligroso llamado "La Ballena Azul". Unos administradores canallas, aprovechando el alcance y el anonimato de la red, desafían a los que se atreven a jugar, proponiendo macabros retos, a personas mentalmente inestables. Su nieta empezó viendo horribles videos, que le eran designados, se clavó varias agujas en las piernas y brazos, estuvo varias horas en el puente, que une las dos orillas del Rioni, mirando al vacío y así, una tras otra, completó las 49 tareas, que los administradores del juego le propusieron. La definitiva y última fue, que se debía lanzar, desde un quinto piso al abismo. El destino quiso, que el mismo día, en que los torturadores eligieron, para acabar su siniestro juego, su abuela regresara, desde su exilio y evitara, casi por casualidad, el drama. Desde entonces no ha podido dejarla, vive como su angel guardián, velando por ella y temiendo, que un día acabe el maldito juego. El sufrimiento de Ulises, el héroe mítico que afrontó innumerables adversidades y peligros, lejos de sus seres queridos se queda corto, ante tamaña empresa. Penélope su esposa, y su hijo Telémaco, sufrieron esperándole durante veinte años, pero una vez que Ulises logró regresar a Ítaca, la tragedia griega llegó a su fin. Las peores tragedias son las que nunca acaban. Sé que las personas excepcionales están llenas de cicatrices, y que, como Bertolt Brecht dice, los que luchan toda la vida, son los imprescindibles, pero hoy tengo ganas de regresar a casa y de quejarme de esta vida, donde la dura realidad, por más que queramos lo contrario, siempre supera a la ficción. Perro mundo.

  27. 16

    Relato 15: De camino a Vardzia.

    La fortuna no suele venir a nuestra casa a buscarnos. Hay que provocarla. Nunca se sabe, en que vuelta de esquina aparece el décimo premiado, así que nada mejor como ponerse unas buenas botas y empezar a caminar. Cuantas más esquinas dobles, la probabilidad de encontrarte cosas buenas aumenta y así andábamos nosotros, dejando nuestro destino en las manos de un GPS, aún sabiendo, que el rumbo que nos marcaba era equivocado. Hay que rendirse ante la evidencia, que en el fondo las cosas tienen sus planes secretos, tú no sabes muy bien porque, pero te dejas llevar y si bien la carretera para ir a Vardzia, es más rápida vía Borjomi, ir dirección Baghdati, fue más largo y tortuoso, pero nos dio una grata sorpresa. Después de Baghdati, sin esperarlo y sin previo aviso, la carretera dejo de existir como tal, y se convirtió en un camino polvoriento. Los optimistas sabemos concentrarnos en las cosas positivas, asi que nos dejamos maravillar, por los encantos del llamado Pequeño Cáucaso, última barrera montañosa de la gran cordillera, cuya altitud media está en torno a los 2.000 metros. Los bosques de robles, castaños y hayas con riachuelos, daban paso a escarpadas montañas repletas de abedules, pinos y abetos. El camino serpenteaba por las abruptas laderas, buscando los collados, donde atravesar la empalizada, que suponen estas montañas, cuando de repente, decenas de vacas aparecieron ante nuestra vista y el bosque fue remplazado por praderas altas y prados alpinos, salpicados con rododendros en flor. A lo lejos, algo llamó nuestra atención. Una concentración anormal de vehículos, caballos y de personas se divisaba en lo alto de la colina. Decidimos acercarnos y, a la manera georgiana, fuimos invitados, sin moderación, a participar en la celebración, que allí acaecía. En un inglés, más que mejorable, nos indicaron, que habíamos llegado en el instante preciso y que, en breve, comenzaría la carrera de caballos. No podíamos creer en nuestra suerte. Una bandera georgiana, un fusil y una bengala dieron la salida y unos siete caballos, comenzaron una carrera en los prados. El público, situado en la cima de la montaña, seguía desde las alturas, como los jinetes luchaban por conseguir la codiciada bandera. La escena era, como sacada de un documental, dos jinetes, en medio de la nada, galoparon más rápido que el resto por los prados alpinos, hasta que finalmente, solamente uno, agarró la bandera y ante la aclamación popular, fue a depositarla entre las rocas, para que ondeara en lo alto de la segunda colina, que aparecía un poco más abajo. Bajamos con el gentío al pequeño valle. Mientras las monjas vendían, todo tipo de objetos, para recaudar dinero, para construir la nueva iglesia, unas ollas enormes humeaban entre las manos expertas, que retorcían una masa blanca, que convertían en queso. Un escenario, en medio de la montaña, se había montado. Decenas de personas, ataviadas con el traje típico, se preparaban para bailar y cantar en lo alto de las montañas. El sol lucía. El vino y el queso se servían a raudales. Pudimos disfrutar de una música tradicional, rica y vibrante, la tradición polifónica, más antigua del mundo cristiano, estaba a nuestro alcance, en un escenario digno de un rey. A través de un fastuoso repertorio, los hombres cantaban, un tenor dirigía la canción, y las otras voces improvisaban, con o sin acompañamiento de instrumentos locales. Llegó el turno de las bailarinas, que deslizándose como cisnes, nos dejaban absortos. Un bailarín supo bailar guardando el equilibrio, con una botella en la cabeza. Finalmente, varios grupos de chicos realizaron espectaculares saltos, vueltas, y giros increíbles, bailando sobre los dedos de sus pies y blandiendo espadas dando un espectáculo que nos puso los pelos de punta. Cómo y cuándo, llegamos a Vardzia, es otra historia, pero a menudo, cuando normalmente se busca otra cosa distinta, sin atarle nada a San Cucufato, como suele hacer mi tía María Dolores en casos desesperados, te encuentras con hallazgos afortunados e inesperados como este, que hacen que tu día sea portentoso. El azar solo premia a quienes se atreven a jugar con él. Ya lo sabes, piérdete.

  28. 15

    Relato 16 : El reino subterráneo de la fascinante Tamar

    La carretera continuó abriéndose paso, por collados imposibles, hasta que dejamos atrás el pequeño Cáucaso. El paisaje cambió por completo. Siguiendo el curso del rio Mtkvari, nos encontramos con tierras áridas y rocosas, que nos recordaban a la meseta castellana. Tras una curva, divisamos, en la alta colina rocosa, en el estrecho cañón, en la confluencia de los ríos Mtkvari y Paravani, un imponente castillo. Desde una de las fortalezas más antiguas de Georgia, el castillo de Khertvisi, vimos la puesta de sol, sintiéndonos afortunados de pasear, entre los mismos muros, por donde el mismo Alejandro Magno, Mongoles, Turcos y Rusos dejaron sus huellas. Llegamos a Vardzia con las últimas luces del día. Como tomado directamente, de las páginas del Señor de los Anillos, a la derecha apareció un monasterio, excavado en la sólida roca, construido, no por enanos, sino por georgianos y su legendaria reina Tamar. Cruzamos el puente, dejando la visita para el día siguiente y buscamos un lugar donde pasar la noche. Por la mañana, decidimos explorar el complejo sistema de cuevas ennegrecidas con humo y sinuosos túneles. Los murales en la Iglesia de la Asunción, situada en el centro del monasterio, retrataban escenas del Nuevo Testamento. En la pared del norte, pudimos ver un retrato de la fascinante reina Tamar y revivimos su historia. Y es que al final del siglo XII, el reino medieval de Georgia, se resistía al ataque de las hordas mongolas, la fuerza más devastadora que Europa había visto jamás. La reina Tamar ordenó la construcción de este santuario subterráneo. Cuando se completó esta fortaleza subterránea contenía 6000 habitáculos, una sala de trono y una gran iglesia con un campanario exterior. Se dice que la reina Tamar, la primera mujer soberana de Georgia, disponía de 366 habitaciones, para que en el caso que Vardzia fuese invadido, al enemigo le costase ubicarla. Se supone que el único acceso a esta fortaleza era, a través de un túnel oculto, cuya entrada estaba cerca de la orilla del río. Con tales defensas, el lugar era inexpugnable. Aunque estaba a salvo de los mongoles, la madre naturaleza decidió lo contrario. Solo un siglo después de su construcción, un terremoto devastador, literalmente, rasgó el monasterio. El terremoto destruyó más de dos tercios de la ciudad, exponiendo sus entrañas ocultas. Sin embargo, a pesar de esto, una comunidad del monasterio persistió 4 siglos más, luego fue asaltada y destruida por los persas. Fue entonces cuando Vardzia fue finalmente abandonada. Entre un pequeño grupo de monjes, que mantienen este olvidado monasterio, anduvimos visitando las diversas cuevas de la media docena de niveles que quedan, de los 13 que una vez penetraron 50 metros en los acantilados. Por un túnel oscuro llegamos a un manantial, conocido como "las lagrimas de Tamar", donde el agua brota milagrosamente desde la roca. Allí contemplando, la clara y cristalina lagunilla pensamos en Tamar, y comprendimos que siempre existirá, mientras la recordemos. Vimos en esta construcción titanesca, lo que cada uno llevamos dentro y el alma de quienes la construyeron, vivieron y soñaron con ella. El dueño del hotel no nos prestó la más mínima atención, parecía que no quería cobrar. El hecho de no llevar efectivo hizo que tuviésemos, que ir al vecino pueblo de Aspindza, a más de media hora de camino, para encontrar un cajero y volver, para poder pagarle. El trayecto, por la carretera, lo hicimos, en total, cuatro veces. No faltó una sola vez, que no nos maravillásemos, ante la majestuosidad del lugar. En sitios así, da gusto cometer este tipo de errores y lo bueno es que tú ya sabes el truco, para dormir gratis en este hotel. Mándame un email y te doy la dirección.

  29. 14

    Relato 14: Cómo destrozar un corazón frio y calculador.

    Llegamos tarde. La despedida de Renato se celebró, en un pequeño restaurante, en la carretera del monasterio de Gelati. Con nuestro escaso vocabulario en georgiano y estrechando la mano, saludamos a cada uno de los doce ingenieros, que habían acudido, para despedir, al ingeniero que les había guiado, durante más de cinco años. La presencia femenina era minoritaria, solamente la traductora y yo, nos dábamos cita en la celebración. Rápidamente fuimos colocadas en el centro de la ya más que repleta mesa. Los manjares estaban apiñados, aliñados con nuez, granada y todo tipo de especias. Mientras que los camareros apilaban varios khachapuris, encima de los repletos platos a la manera georgiana, un ingeniero alardeaba de su participación en la construcción del estadio olímpico de Moscú en 1980. Los ingenieros cuchichearon entre ellos. Finalmente uno sonrió satisfecho. La traductora nos indicó que habían elegido al tamadà, al maestro de brindis y que íbamos a participar en una fiesta familiar georgiana, llamada Supra. El vino casero, como parte inseparable de la tradicional mesa georgiana, llegó en garrafas, mientas que otro ingeniero se jactaba que eran de su cosecha. Todos los vasos se llenaron y el tamadà se levantó. El primer brindis fue emotivo, tras santiguarse, en un conmovedor discurso, lo ofreció a Dios y a la paz en el mundo. Todos los presentes ratificamos lo ofrendado, levantando nuestros vasos en el aire. Tras unos murmullos de aprobación, repetimos la palabra "gaumarjos", confirmando nuestra adhesión al brindis, a lo cual siguió el choque de los vasos, con el del resto de las personas a nuestro alcance y un trago de vino. El segundo brindis fue dedicado a Georgia, se deshizo en elogios hacia un pequeño, pero estoico pais y no pudimos sino aceptar el reto y beber en honor a todo lo que decían sobre el pais del cáucaso. Supo como engatusarnos y en el tercer brindis habló sobre los ausentes y sobre todos los que han fallecido y llevamos siempre en nuestros corazónes. Era imposible negarse a brindar. El tamadà era elocuente e inteligente en el arte de hacer brindis. No cabía duda, que no era la primera vez que lo hacía. Sabia enlazar las palabras y hacer que todos estuviéramos pendientes de su verborrea. En el cuarto brindis su discurso fue para los niños y la vida. Los "gaumarjos" se sucedían. En el quinto vanaglorió a los padres, que nos dan la vida. Cada brindis superaba al anterior. El alcohol hacia que las emociones fluyeran. En el sexto todos los elogios fueron hacia las mujeres. Las risas y el buen sentido del humor se daban cita y todos los invitados intentaban competir con nuestro tamadà, pero él siempre ponía la última nota. Tras dos conmovedores brindis por los amigos, y por el amor, el tamadà se puso en pie y comenzó un brindis hacia el homenajeado. Renato turbado bajó la vista, mientras estuvo recibiendo halagos sinceros. Uno tras otro, todos los ingenieros se pusieron en pie y trataron de decir algo más original y emotivo que la persona que lo precedía. Las lagrimas de Renato corrían por sus mejillas y todos haciendo como si no existiesen, se sintieron orgullosos de destrozar el frio y calculador corazón del italiano. Habíamos oído historias sobre el famoso Supra georgiano. No podíamos creer que pudiéramos tener la oportunidad de asistir a uno y vivir una magnifica experiencia en la que te sientan y embarcan en un juego retorico, que te hace reflexionar acerca de tu presente, tu pasado y tu futuro. Solo puedo decir, que cada sorbo fue una forma de revalidar todos los buenos deseos que se habían prodigado y que quedamos totalmente embriagados tanto en cuerpo como en alma. Pedimos la cuenta ante las risas de todos los georgianos. Según la costumbre de esta tierra, los extranjeros son un regalo de Dios y como tal, fuimos tratados. Con las manos llenas de Churchkhelas, los dulces tradicionales georgianos, Renato fuertemente emocionado fue el último en levantarse de la mesa. En el estacionamiento, nos despedimos, nos estrechamos las manos y nos abrazamos balbuceando algunos "madloba", la palabra georgiana para dar las gracias. Esperamos, a la vez que tememos, ser parte de otra Supra - siempre que alguna vez, después de esta cena, seamos capaces de volver a tener hambre.

  30. 13

    Relato 13: Batumi la noche de los feos.

    La carretera la encontramos atestada, de vacas vagando sin rumbo y de conductores suicidas. El mar y unos inmensos rascacielos, aparecieron ante nuestra vista, cuando llegamos a Batumi, provenientes de Kutaisi. Batumi es una ciudad del mar negro, està situada en Georgia pero tiene aires turcos. Su lado ruso sale, por donde menos te lo esperas, al igual que sus banderas europeas. Das un paseo y en pocos metros puedes ver: una diminuta sinagoga, una imponente iglesia católica, otra armenia, con sus cantos y sus inciensos, otra georgiana, con sus velas y sus iconos y si cruzas la calle, sin esperarlo, emerge un minarete señalando una mezquita. Se vé una ciudad, que no sabe muy bien, qué puente hay que cruzar o qué puente hay que quemar, pero que avanza hacia un caos donde todo parece encajar. La modernidad es un gigante desbocado, es la ùltima vuelta de tuerca en este complicado engranaje. La ciudad posee unos edificios modernos, que compiten con los de Dubai, un atractivo paseo marítimo, y a lo largo de estos 6 kilómetros de ventana abierta al mar, la locura dándose cita, con hoteles y restaurantes de lujo imitando, la torre de Pisa, el Partenón griego, o el mismísimo faro de Alejandría, todo ello adornando con las mismas fuentes de agua musicales, que en la capital de Nevada hacen furor. Al inicio del bulevar, justo al lado de la noria, y entre las palmeras de colores, se encuentra una escultura, que concentra la atención de todos los transeúntes. Se trata de dos esculturas de acero, de más de 3 metros de altura y 7 toneladas de peso. Son dos siluetas, un hombre y una mujer, las estatuas se mueven hasta encontrarse, se funden en un solo cuerpo y se separan en una danza eterna. Esta obra de arte necesitaba un alma y la encontraron en una novela, que cuenta la trágica historia de un amor eterno. Un joven azerbaiyano musulmán, se enamora de una princesa cristiana georgiana. La pareja es separada, tras la invasión soviética y el joven muere defendiendo su país. Los georgianos bautizaron estas estatuas como Ali y Nino, los nombres de los protagonistas de la novela, en una especie de alegoría a lo difícil que es amar, con el corazón destrozado, desde cada uno de los pedazos. Esa es la historia que todos cuentan, pero a mi este eterno baile, me sugiere más el poema de Benedetti "La noche de los feos". Dos personas con deformaciones en el rostro, se encuentran en un cine viendo a gente hermosa, tras conocerse se van a la casa del joven y a oscuras se besan y acarician sus rostros deformes, encontrando la felicidad al atreverse a descorrer las cortinas. Batumi luce joven, con la cara bien lavada, pero no se te escapa que ha acudido al cirujano, para borrarse las cicatrices y ponerse pecho de tamaño descomunal. Es una desgarbada y destartalada ciudad que, con postizos de todo tipo y tacones de plataforma, intenta engañarse a si misma y que solo será feliz cuando ose mirarse. Tenemos que volver. Estoy segura de que tiene que haber algo más. No nos podemos perder el MacDonals más suntuoso de la cadena.

  31. 12

    Relato 12: Adishi, la atalaya del Cáucaso

    Allá por el año 897, Mikaeli, en el monasterio de Shatberdi, en lo que es ahora el noreste de Turquía, escribió cuatro evangelios sobre la vida de Jesucristo. Más tarde, temiéndose la posibilidad de que fuesen destruidos, se buscó un lugar para preservalos. Cuando llegamos a Adishi, comprendimos porque este había sido el lugar elegido, para conservar el manuscrito más antiguo de la version georgiana de los Evangelios, y es que, durante las muchas invasiones de Georgia, a través de los siglos, los iconos y otros objetos de valor religioso, fueron traídos a esta región aislada, para ser custodiados. Adishi es una aldea de alta montaña, hermosa, salvaje, misteriosa y tan remota, que nunca fue domada por ningún gobernante. Está enclavada a 2.040 metros sobre el nivel del mar, y se encuentra confinada por picos, de más de 4000 metros, en el corazón del Cáucaso. Llegamos, con los calores del verano y descubrimos un pueblo pintoresco con sus calamitosas torres defensivas o Koshkis. Estas torres, fueron diseñadas para albergar a los aldeanos en tiempos de invasión y luchas locales, construidas originalmente entre los siglos IX y XIII y curiosamente sobreviviendo hasta hoy. Una cosa nos quedaba clara, la pequeña aldea desprendía un áurea de mucha más autenticidad, que su vecina Ushguli. Estábamos cansados después de la caminata desde Zhabeshi, entre prados alpinos, salpicados con todo tipo de flores. Nadie salió a recibirnos. Tras un paseo por la aldea, decidimos pedir alojamiento en la casa, donde creímos que el Koshki se mantenía más firme. Muchas sonrisas, una copiosa cena y un encontronazo con la cultura local, se unieron a la mística y a la belleza de Adishi. Las vacas mugían en el piso inferior, mientras intentábamos conciliar el sueño y reponer fuerzas, para atacar al día siguiente, el glaciar. Empezamos la mañana cruzando el puente y cogiendo el sendero, que nos conducía hacia las laderas meridionales del Cáucaso, donde se encuentra el imponente glaciar de Adishi. El sendero nos adentraba por paisajes idílicos, repletos de flores. El sol brillaba y un cielo azul proporcionaba un telón de fondo magnífico. Durante varias horas, seguimos el curso del rio Adishischala, hasta que el glaciar apareció, bruscamente, ante nuestros ojos. Para tenerlo totalmente de frente, nos faltaba cruzar el helado rio que nos separaba de nuestra meta. Rechazamos orgullosamente la oferta, de un pastor local, para vadearlo a caballo. Al otro lado de la corriente, resucitamos nuestros frías piernas, durante un tiempo y siguiendo el sendero, llegamos hasta el glaciar. Después de hacer varias fotos, y comenzar de nuevo a andar, la imponente lengua del glaciar se movió, rugiendo de una forma atroz, haciéndonos sentir sumisos, frente a la potencia de la naturaleza. Llegamos a Iprali a media tarde, cansados, pero felices de haber paseado por valles preciosos, en una época, en que las flores le dan olor y color, a los pastos. Solo nos quedaba buscar un taxi, para volver al punto de partida, Zhabeshi, y recuperar nuestro coche. Las malas decisiones hacen las buenas historias. Un viejo, empalmando sus cigarros y santiguándose en cada cruz que había en el camino, nos cobró una cantidad indecente de laris, la moneda local, por llevarnos a Zhabeshi, en una camioneta desvencijada, por una empinada, tortuosa, y todavía más indecente carretera. Tardamos más de dos horas, en recorrer los pocos kilómetros, que nos separaban de nuestro destino. Si tienes algo que esconder, no lo dudes, traelo aquí. Estará a buen recaudo. Ya sabes porque los celebres, Evangelios de Adishi, se conservaron en esta atalaya durante siglos.

  32. 11

    Relato 11: Pirosmani, el pintor desdichado.

    En el justo momento, en que las primeras gotas empezaron a caer, me encontraba paseando por la calle Rustaveli. Así que puedo decir que fué la lluvia, la que me empujó, a entrar en la National Gallery. La tormenta, tenia toda la pinta, que iba a durar bastante, por lo que decidí ocuparme varias horas viendo el museo. No sabia bien lo que me esperaba, pero me imaginé una tarde apacible, como otras tantas, que he pasado en el Louvre o en el Prado. Mi decepción inicial fué enorme, al darme cuenta del tamaño del edifico, unas pocas salas y una tienda de souvenirs componían la galería. Maldije mi suerte y me sentí decepcionada, hasta que entré en la sala, donde se exponían las obras de un tal Pirosmani. Los cuadros de Pirosmani, me impresionaron tanto como su vida, la cual pasó siempre en la pobreza. Nació en la aldea georgiana de Mirzaani, en el seno de una familia campesina, en la provincia de Kakheti. Más tarde quedó huérfano y se quedó bajo el cuidado de sus dos hermanas, trabajó como pastor y, poco a poco, aprendió a pintar. A pesar de que sus pinturas lograron cierta popularidad local, ganarse la vida con trabajos anodinos, como encalar fachadas o pintar casas, siempre fue una necesidad, por lo que no pudo dedicarse, en cuerpo y alma, a su obra. Uno de los cuadros, que le hicieron entrar por la puerta grande en la historia del arte fue, sin duda, el de Margarita. El pintor se sintió fascinado por Margarita, una joven bailarina francesa que llegó a Tbilisi en 1905. Se cuenta, que el pintor le conquistó, al regalarle doscientas rosas rojas, que esparció a su paso. La joven bailarina, no tardó en descubrir, que la cartera de su amante estaba vacía, por lo que le abandonó, marchandose a París, dejándole en la más absoluta desesperación, en medio de una gran angustia y tristeza. La obra de Pirosmani, durante su vida, nunca tubo reconocimiento. En 1918 sin tener nada que llevarse a la boca, murió de desnutrición e insuficiencia hepática, sin saber, que se convertiría, en el artista más caro de la historia georgiana, cuando el ex primer ministro de Georgia, Ivanishvili, pagó un millon y medio de dólares, al adquirir un cuadro suyo en una subasta internacional, que mas tarde donó al museo nacional. Aunque a todos nos cueste aceptarlo, quizás debemos rendirnos ante la evidencia y concluir que Margarita tubo que abandonar a Pirosmani, para que este se convirtiera en el gran pintor que fué. Margarita, probablemente, se tiene que estar revolviendo en su tumba, solo de pensar, que nunca se llevó uno de sus cuadros.

  33. 10

    Relato 10: Kutaisi Mon Amour

    Los Amish aparecen en muchas películas americanas. El cliché usado, suele ser, la de una familia numerosa en un carretera de Pensilvania dirigiéndose a la iglesia en buggy. La mayoría de la gente, conoce a estas comunidades religiosas por llevar una vida sencilla, vestidos simples, y su renuncia a adoptar muchas comodidades que brinda la tecnología moderna. Lo que se desconoce es, que en estas comunidades, hay una especie de rito llamado Rumspringa. Para probar su fe, los Amish se separan intencionalmente de sus comunidades lanzándose, sin preámbulos y sin tiempo predeterminado, al mundo exterior. Para los jóvenes Amish, el Rumspringa normalmente comienza alrededor de los dieciocho años y termina cuando el joven, después de meditar su decisión, decide ser bautizado dentro de la iglesia Amish o abandonar la comunidad. Desde que he llegado a Kutaisi, me da la impresión que estoy en mi propio Rumspringa. Kutaisi, es una sosegada ciudad, situada a la orilla del turbulento rio Rioni, los bosques de hoja caduca rodean la ciudad, sus calles están llenas de altos árboles frondosos y las flores aparecen en cada esquina. Desde la colina de Ukimerioni, donde descansa la catedral de Bagrati, una obra maestra de la arquitectura medieval georgiana, se puede admirar, plácidamente entre vacas, un soberbio atardecer, cuando los últimos rayos del sol se acuestan sobre la ciudad y al fondo se divisan las cumbres de las vecinas montañas nevadas. La capital de Imeretia desprende paz, pero yo me siento, como se debe sentir, un pobre Amish enfrentándose a un mundo desconocido. A priori, no hay peligros, pero la sensación de lejanía de todo lo conocido está presente. Sé que las laberínticas calles, poco a poco, se convertirán en caminos rodados. El vértigo de las decisiones tomadas, la intriga, de lo que el futuro me puede deparar, y la esperanza, de que todo sea positivo en esta aventura, me oprime, pero al mismo tiempo, en cierto modo, me libera el saber, que Kutaisi está exactamente en el mismo proceso. Esta ciudad, fue un importante centro industrial, antes de la independencia de Georgia, tras el colapso económico del país, muchos habitantes de Kutaisi han tenido que hacer su Rumspringa particular. Kutaisi me da la sensación, que a veces tampoco puede dormir por la noche, que le preocupa su futuro, y que le produce recelo y aprensión interrogarse, acerca de lo que le traerá el mañana. Hay una especie de dirección en todo esto, los habitantes de los pueblos cercanos se lanzan al mundo exterior, buscando una vida mejor, en Kutaisi, en esta ciudad se huye dirección Tbilisi y desde la capital, la sangría es hacia otros países. No sé cuanto va a durar mi Rumspringa, ni el de Kutaisi. Lo que si que sé, es que la mayoría de Amish, agradecen la experiencia, y antes o después, casi todos vuelven, eligen el bautismo y permanecen para siempre en su iglesia.

  34. 9

    Relato 9: Si no tardas mucho, te espero toda la vida.

    Cuba, el este Londinense y Tbilisi tienen algo en común: desbordan arte callejero. A partir de 1959, Cuba se llenó de mensajes propagandísticos que el gobierno pintaba en las paredes, eran frases de Fidel, el Che, o de Martí, usadas con el objetivo de argumentar los valores de la revolución. Dayana, mi amiga cubana me contó que en el patio de su colegio había un mural que decía "Aquí se vive bien", habían crecido rodeados de estos carteles patrióticos y nadie les prestaba atención, pero una mañana apareció una pintada, aprovechando la frase del mural, imitando la caligrafía y todavía con pintura fresca, alguien había añadido algunas palabras y se podía leer "Aquí se vive bien, Imagínense allí." El Director del colegio, representando al gobierno, poseedor de los muros de Cuba, para usarlos en función de su propia libertad de expresión, no cabe duda que entre las risas acalladas de todo el alumnado, buscó y castigó al autor de tan creativo eslogan. Aquellas palabras añadidas y luego borradas llenaron ese vacío mural. Todo el debilitado alumnado alimentado a base de agua con azúcar, en una especie de revancha, cada vez que salían al patio reían la ocurrencia. Este es solo un ejemplo de porque me gustan los grafittis. En el este de Londres y en Tbilisi, también crecen como champiñones en pasillos oscuros, en muros abandonados al lado de las vías de los trenes, o en estrechas calles. Un buen día, te levantas y allí aparece un grafitti y transforma todo, llenando ese vacío y esa ausencia con algo para reflexionar, para admirar y si está bien hecho para emocionarse. Mi teoría es que la cantidad de energía creativa de estos lugares simplemente, no puede ser contenida y se derrama en las calles y en los espacios públicos,si-no-tar en un paisaje urbano siempre cambiante, ya que el muro probablemente será arrasado o pintado en breve, y es que lo bonito y romantico de los graffitis es que viven amenazados, en constante peligro de extinción. Dr. Love, nacido en 1985 como Bacha Khoperia, comenzó a trabajar en el "Street Art" en 2010. Con los años se ha convertido en un artista muy popular, con murales y graffitis por todo Tbilisi. Dr Love crea sus obras basandose en referencias culturales y humorísticas pero siempre en un contexto crítico. El grafitti de la pareja de neandertales haciéndose un selfie, habla por sí sola. Para mí es todo un poema al igual que el titulo del post sacado de una antigua anodina pared. Ahora ando por todo Tbilisi desesperadamente buscando más grafittis, si alguien sabe donde està el de, una persona entubada a un árbol, por favor que me dé un silvidito.

  35. 8

    Relato 8 : Los fantasmas de Tskhaltubo

    Luisa se llamaba la enfermera que nos recibió en el "sanatorium". Con dos besos y un abrazo recibió a Renato y con una amplia sonrisa se dirigió hacia nosotros y, en un par de minutos, nos relato las bondades de la balneoterapia para las enfermedades de todo tipo. Nuestro amigo había querido que nos diésemos, un baño y un masaje, en el Spa de Stalin. La rectitud de la fachada exterior incluía un friso del georgiano, que fue secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la antigua Unión Soviética y contrastaba con la magnifica y lujosa entrada, adornada con columnas y un espectacular suelo de mármol. Luisa movía las manos mientras corroboraba, en un inglés casi perfecto, todas las afirmaciones que nuestro amigo refería. Renato nos narró como Khrushchev y Stalin, y los altos mandatarios llegaban a través de la puerta trasera, e iban directamente a la burbujeante y caliente piscina, donde entre beluga, caviar, Champagne y siniestras conversaciones, chapoteaban. Luego, directamente de la piscina, se sentaban en suaves sillas de cuero, envueltos en blancas e impolutas toallas, y se relajaban. A la salida, después de un glorioso baño, nos percatamos que un panel antiguo, en desuso, había indicado mediante luces cuando salían los autobuses que conectaban con los multiples sanatorios que en la era Soviética se daban cita en Tskhaltubo. Decidimos ir a verlos. Encontramos la mayoria en ruinas, ocultos entre la vegetacion en las entrañas del parque, prohibidos y cubiertos de, polvo y silencio, evidenciando sus antiguas glorias, sus miedos ya aplacados y sus valores ya perdidos, con un estado de dejadez más que obvia. Los edificios abandonados nos atraían como imanes, al acercarnos podíamos casi palpar todos los fantasmas que han quedado atrapados en estos inmensos y post-apocalípticos balnearios. Estaba oscureciendo. Parecía como que si, nos quedásemos más tiempo, pronto oiríamos, la música de orquesta, las risas y los bailes de antaño, o sentiríamos un toque frio repentino en la espalda. Así que nos fuimos. Renato todavía tenía que dar un ultimo detalle. Desde el coche nos señaló algunos sanatorios que se han utilizado para albergar a muchos refugiados, desplazados de sus hogares por conflictos étnicos en Abjasia. La ropa tendida, evidenciando la ocupación, unida a la arquitectura vieja y en decadencia sacudieron mi conciencia. Aquí en Tskhaltubo se vive, en primera persona, la dura resaca de un sueño que la mayor parte de la población tuvo: construir una sociedad justa y sin clases sociales, el reverso de la moneda es que se hizo en un ambiente de privaciones, desigualdades e injusticias que no han hecho más que empeorar con el tiempo. Los fantasmas de Tskhaltubo te hablan. Solo hay que parar y escucharles.

  36. 7

    Relato 7: Usghuli, las torres remotas del Cáucaso.

    La chica de la oficina de turismo de Kutaisi fue clara y concisa: Usghuli no pertenecía a Imeretia, por lo que no me podía dar información de como llegar, al pueblo que está considerado como el asentamiento humano más elevado de Europa. Con una cuadriculez, a la que ya me voy acostumbrado, me repitió uno tras otro, los sitios de interés turístico de la región. Yo insistí. Quería un trekking en las montañas. Señalando en el mapa, yo le indicaba la región de Svaneti, siguiendo la carretera mas directa sin pasar por Mestia. Con un teléfono, no de última, sino más bien primera generación, y ya un poco desesperada ante mi insistencia, la delgada y poco agraciada chica, marcó un número y me tendió el teléfono. La voz proveniente de la oficina de turismo de Mestia fue también clara y concisa: La carretera que yo queria tomar estaba cerrada, había un puerto con más de 2600 metros que en este justo momento, tenia 50 centímetros de nieve, y hasta mediados de julio, la nieve, y el barro hacía que fuese impracticable. La única opción, era llegar en coche hasta Koruldashi, y cruzar el escarpado puerto andando. http://living-la-vida-georgia.com/post-7-usghuli-las-torres-remotas-del-caucaso.html

  37. 6

    Relato 6 : El Chacha en Georgia no es un baile.

    Pasamos el día recorriendo la fortaleza de Narikala y las sorprendentes calles del viejo Tbilisi. Amiran nos sirvió de guía y anduvo introduciéndonos en la historia y la cultura local. Sin darle pie a ello, nuestra conversación se tornaba, insistentemente, hacia el Chacha georgiano, un licor proveniente de la destilación de la uva, reputado por su sabor y su alta graduación. Nos contó que en los pueblos georgianos, el Chacha no se usaba como bebida, sino como un remedio curativo y que esta tradición se mantiene en muchas familias donde siempre se dispone de una botella, delicadamente, conservada para el tratamiento de heridas, picaduras, dolor de dientes o intoxicación y que no podíamos marcharnos a Kutaisi, nuestro próximo destino, sin probarlo. http://living-la-vida-georgia.com/post-6-el-chacha-en-georgia-no-es-un-baile.html

  38. 5

    Relato 5: Los edificios modernistas soviéticos no están incluidos en los libros y folletos de guías turística

    El taxista, no paraba de hablarme en ruso, creyendo que yo así, le entendería mejor. Una vez ganados los cinco laris, que cuesta ir en taxi, a casi todos lados en Tbilisi, solo se ocupaba de intentar venderme otro pasaje, a cualquier otra ciudad georgiana. Tras escuchar una retahíla de lugares a los cuales, él suponía que yo quería ir, llegamos al antiguo Ministerio de Construcción de Carreteras. Este impresionante edificio, ubicado en la calle Gagarin, alberga en la actualidad, la sede de un importante banco georgiano. La entrada no esta permitida, de manera que solamente se puede ver por fuera. El taxista no entendía muy bien, porque yo no paraba de fotografiar el edificio y me miraba extrañado ante mi ilusión contemplando, sus 18 pisos entre la vegetación. Ante su perplejidad, yo le dije, que era un edificio muy interesante desde el punto de vista arquitectónico. Me intenté justificar añadiendo, que este edificio había aparecido en su tiempo en el New York Times. Le conté, como el arquitecto se había inspirado, en los bosques del Caucáso y sus árboles, que elevan sus ramas hacia el cielo, y dejan espacio a la naturaleza en la zona inferior del bosque. Sin duda, su nuevo edificio, fue una gran apuesta por la simbiosis entre la naturaleza y el hombre. El taxista, no me hizo el menor caso, pero comprendió rápidamente, que yo estaba interesada, por todos esos edificios de la época soviética, que no salen en ninguna guía. Allá por los años 50, hubo una resolución relativa a los gastos de construcción y el gobierno estipuló, que los edificios publicos no debían ser profusamente decorados. En la época modernista soviética, no hubo lugar para balcones de madera curvados, adornos de flores y exteriores ricamente ornamentados, sino formas estrictas y sencillas. Las únicas decoraciones permitidas, fueron mosaicos y bajorrelieves, sobre todo inspirados en motivos espaciales, señalando a la Unión Soviética como el gobierno supremo, que había enviado a Yuri Gagarin al espacio. El taxista, con la mirada me imploró, que no hurgase en la vieja herida, me repitió que el puente de la Paz y el parque Rike estaban muy bien, que su gobierno, se había gastado mucho dinero para que ahora, yo me interesara por viejos edificios soviéticos, que en la mayor parte están destinados a ser dinamitados, pero que, por cinco laris, me llevaba al Palacio de Celebración de Ritos. Yo, sin dudarlo, acepté el trato.

  39. 4

    Relato 4: Donde nos llevó la carretera.

    Del pueblo de Mtskheta solamente se divisaba, a gran distancia, la gran cúpula de la catedral encercada en sus murallas. La carretera continuaba delante pasando por un viejo puente, que más bien se tenía por pena. Estábamos buscando un enclave arqueológico de los reyes iberos: unos baños, un sarcófago, una bodega de vino y lo que podía haber sido un palacio. El ruido de nuestras pisadas en las ardientes chapas metálicas, que servían de pasarela, fue interrumpido por el tartamudeo de un motor, que a duras penas se tenia en pie. Segundos después, un decrépito coche azul, esplendoroso probablemente en los años soviéticos, se detuvo a nuestro lado. El conductor, un anciano con manos enormes y dientes escasos, bajó la ventanilla y nos indicó mediante gestos que debíamos montar. La valoración fue rápida: una sonrisa entrañable, el estado del vehículo, los dos kilómetros que nos quedaban por andar y el calor asfixiante, no dejaba lugar a la duda por lo que, sobrepasando los sentimientos habituales de temor, montamos. Una vez dentro, aturdidos por el olor a queso, dejamos atrás el sendero que salia hacia la derecha, donde queríamos que nos dejase, y sin darnos cuenta entramos en una granja. Un anciano con grandes ojos azules y prominente barriga salió a recibirnos. Al vernos, abrió la puerta del coche y, bajo la triste mirada de dos cabras famélicas, nos introdujo en el interior. El señor gordo nos dio un recipiente de hojalata que llenó rápidamente con enormes cucharadas de queso húmedo. Comimos rápidamente el contenido del plato, tratando de no fijarnos en el sabor y el olor tan desagradable que desprendía. Apenas acabado, fue rellenado instantáneamente por nuestros dos nuevos amigos, que se turnaban para apilar tanto queso como podían. Mientras forcejeábamos para acabar el segundo plato, fueron sacando los sacos de queso del coche. Nosotros cerramos los ojos, aguantamos las arcadas, dimos los últimos bocados y actuamos tan satisfechos y agradecidos como pudimos. Una anciana, de mirada angelical, apareció en la puerta. Un pañuelo negro enmarcaba su rostro arrugado. Cuando nos vio comiendo queso, una amplia sonrisa se dibujo en sus labios, nos tomó por el brazo y nos condujo hacia la casa colindante. La entrada de la segunda casa estaba repleta con habilidosas tallas en una reluciente madera negra dando un aspecto un tanto dantesco. Con orgullo, nos condujo a una cocina soleada, nos colocó en unas sillas, metió un tazón de metal en la olla y comenzó a llenarlo de queso. Cuando vieron que era imposible que comiéramos más queso, el coche azul y su conductor aparecieron y nos devolvieron al puente. Al enclave arqueológico llegamos andando, otros coches nos ofrecieron ayuda pero cortésmente a todos dijimos que no.

  40. 3

    Relato 3 : Tbilisi promete. Llegada a la capital de Georgia

    Cuando visitas una ciudad que no conoces y llegas un poco antes del alba, visitas por el precio de una, dos: la que se deja desdibujar por la noche, y la que te encuentras por la mañana,la animada, siempre bajo mi juicio muy distintas, aunque en este caso fueron muy parecidas. http://living-la-vida-georgia.com/post-3-tblisi-promete.html

  41. 2

    Relato 2: Hoy dejo Bruselas y me llevo toda la vida.

    Cesarea Evora es la que pone el alma a una de mis canciones preferidas: Sodade. El término "Sodade" es un vocablo criollo de su Cabo Verde natal, proveniente de "saudade", palabra reputada por ser una de las palabras portuguesas más difíciles de traducir. El término expresaría una "tristeza nostálgica cuando una persona se siente privada de su pasado". http://living-la-vida-georgia.com/post-2-hoy-dejo-bruselas-y-me-llevo-toda-la-vida.html

  42. 1

    Relato 1: Viajar, dormir y enamorarse tiene bastantes cosas en comun, las tres cosas te cambian de estado

    Ya casi no me acuerdo la primera vez que contemplé la posibilidad de vivir en Georgia, un país que no sabia muy bien donde ubicar, sabia que estaba en el Cáucaso, cerca de Rusia y que Leonor, una amiga de Bruselas, estando de vacaciones fue "invitada" a abandonar urgentemente el país tras el conflicto ruso. http://living-la-vida-georgia.com/post.html

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