Podcast El Anticuario Del Misterio

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Podcast El Anticuario Del Misterio

Esté canal está diseñado para capítulos de los mejores libros sobre el estudio de civilizaciones y humanidades extintas u olvidadas.Atlántida,Lemuría,Rutas e Hiperbórea...

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    Oppenheimer Y La Bomba Atómica

    Las dos bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945 inauguraron una nueva era en la que la posibilidad de la aniquilación nuclear ha mantenido al mundo en un precario equilibrio. A Oppenheimer se le recuerda como el «padre de la bomba atómica». ¿Cómo fue el proyecto Manhattan y la carrera desbocada para crear la primera bomba atómica? ¿A qué dilemas morales hubo de enfrentarse Oppenheimer? Oppenheimer y la bomba atómica presenta una instantánea brillante de un científico y su controvertido trabajo. Ofrece una explicación clara y accesible de cómo se desarrolló la bomba atómica, de su importancia y de las implicaciones que ha tenido para el siglo XX y el futuro.

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    MEX-09 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo10 (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo. Mente,Filosofia,Autoayuda

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    MEX-08 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo 9 Exámenes Y Oposiciones (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo.

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    MEX-07 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo 7 Y 8 La Memoria Y La Salud,Psicotecnia (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo.

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    MEX-06 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo 6 Consejos Útiles (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo.

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    MEX-05 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo 5 Otros Consejos Finales (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo.

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    MEX-04 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo 4 Sistema General De Estudio (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo.

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    MEX-03 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo 3 Lectura Fotográfica (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo.

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    MEX-02 Ramon Campayo,Desarrolla Una Mente Prodigiosa,Capítulo 2 Supermemoria (D2)

    Sobre el autor El profesor Ramón Campayo es hipnoterapeuta colegiado y uno de los mejores mentalistas de la historia. El uso del término «mentalista» hace referencia en Europa a cualquier persona que desarrolla una cualidad mental de forma excepcional. Los mentalistas están divididos en tres grupos: los expertos en memorización; los calculadores aritméticos, los cuales realizan sumas, multiplicaciones, raíces y otras operaciones matemáticas con infinidad de dígitos, y, por último, los magos, quienes usan básicamente trucos que tienen que ver exclusivamente con la magia y con su habilidad mental. En el continente americano, el término «mentalista» también se emplea con frecuencia para referirse a los espiritistas. Ramón Campayo es el memorizador más veloz de todos los tiempos. El día 9 de noviembre de 2003 pulverizó un total de 15 récords mundiales de memorización rápida (hasta tres segundos) en Starnberg, una ciudad situada al sureste de Alemania, junto a Munich, y los batió en todas las disciplinas posibles (números binarios, números de cimales…) ¡y en menos de una hora! Hay que señalar que las pruebas serias de memorización de los campeonatos internacionales no pueden contener texto, pues por fuerza este siempre estará escrito en algún idioma concreto y, por ello, siempre tendrían ventaja los competidores nativos. En cambio, el empleo de los números trata a todo competidor por igual, pues estos caracteres son los mismos para todos ellos. Los números decimales, es decir, los que están comprendidos entre el cero y el nueve, son los más difíciles de memorizar, más que los binarios (que son los usados por las computadoras y solo constan de ceros y de unos). En cambio, estos últimos requieren una mayor precisión memorística y más nitidez fotográfica, pues cuando llega el momento de escribirlos, tras su memorización, el competidor tenderá a confundirlos. Esto es algo lógico que le sucederá a cualquier persona que trate de escribir largas secuencias de ceros y de unos solamente. Desde siempre le ha gustado especializarse en pruebas de velocidad, porque lo que más le gusta es enseñar a otros, pero no superficialmente, sino formando grandes campeones. No en vano lleva muchos años enseñando sus técnicas de estudio a través de su página web de Internet: www.ramoncampayo.com, mediante los cursos presenciales que imparte por todo el mundo y en su consulta personal de Albacete (España). Pero ¿qué le ha llevado a especializarse en la velocidad de memorización? Sencillamente porque, tal y como él afirma, los estudiantes siempre estudian contrarreloj, y para ellos sería muy bueno hacer las cosas rápidas y bien, por razones obvias, lo cual les permitiría tener más tiempo libre para descansar, divertirse o dedicarse a otras actividades. En resumen, tiempo libre que haría además la doble tarea de fortalecer psicológicamente al alumno, el cual comprobaría que estudiar no es tan desagradable (te lo pasas realmente bien estudiando con los métodos del profesor) y que solo requiere un poquito de dedicación. Pero para memorizar rápido, aparte de la técnica también es necesario leer velozmente. Ramón Campayo puede memorizar un número binario de ¡40 dígitos!, que aparezca repentinamente en un ordenador, en solo un segundo. Un número como este: 01101001010110010110 01011010100101100011 Es de suponer que antes de memorizarlo, primero tiene que darle tiempo a leerlo. No en vano también posee récords mundiales en velocidad de lectura, siendo su «crucero económico» superior a las 2.500 palabras/minuto y obteniendo puntas de más de 4.000 palabras/minuto, ¡70 palabras por segundo! Todo ello, no solo sin perder entendimiento, sino además con más comprensión que cualquier otra persona. Hoy por hoy, Ramón es capaz de leer, entender y memorizar más rápido que cualquiera, pero también ha hecho pruebas de fondo y posee récords mundiales en estas disciplinas, como la mayor cadena de palabras memorizadas por orden y tras oírlas una sola vez, sin verlas: 23.200 en 72 horas, recordando el puesto exacto de cada una de ellas. Y es que, dada su enorme memoria fotográfica, Ramón se ha especializado además en la memorización sin ver, solo de oído, para poder estar más «cerca» del resto de los mortales. De hecho, actúa mucho con los ojos vendados y, aun así, ha podido memorizar una baraja española de 40 cartas en solamente 40 segundos ¡sin verla! Para terminar, animamos a todos los lectores a que lean en este libro su impresionante currículo, el cual pueden seguir también a través de su página web, recordándoles que Ramón Campayo está en activo y que seguirá batiendo récords para asombro y deleite de los demás. Querido profesor, gracias por tus años de investigación sobre los secretos de la memorización, y gracias por los conocimientos que, en consecuencia, nos aportaste a nosotros en su día y nos sigues aportando en tus cursos, en Internet y ahora mediante este espléndido libro. Te deseamos ¡¡mucha suerte!! Un grupo de alumnos y admiradores. Libro Escaneado y pasado a texto por Multimedia Timoteo.

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    MEX-09 L Pauwes Y J Bergier La Rebelión De Los Brujos Cuarta Parte,Sobre Algunas Interrogaciones Románticas (D2)

    Louis Pauwels & Jacques Bergier La rebelión de los brujos Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale' (precursora del «Livre de Poche»), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L'Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (el Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como «El retorno de los brujos» escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín («Vuelo 714 a Sydney»). La rebelión de los Brujos (La Révolte des Magiciens), se podria decir que es la continuación de El retorno de los brujos (Le Matin des Magiciens), del escritor francés Louis Pauwels y el escritor ruso Jacques Bergier, publicado en 1971. En la rebelión de los brujos, podemos observar una mezcla muy interesante entre Alquimia, parapsicología, esoterismo y su relación con el nazismo, pasa del estudio de un lenguaje arquetípico a los fenicios en América Latina, desde las coincidencias de Tolkien y Borges sobre una Atlántida sumergida a los misteriosos mapas turcos que cartografiaron la Antártida varios miles de años antes de que fuese cubierta por el hielo. Podríamos decir incluso que aquí se nos muestra una «historia oculta» integrando la ciencia y el ocultismo con varios sucesos y personajes a lo largo del tiempo. Estos y otros enigmas son abordados desde una perspectiva poco académica, pero idílicamente intuitiva. Son valiosos a pesar de sus falencias, ya que no tienen una intención docente. Por el contrario, Louis Pauwels y Jacques Bergier parten de una premisa perfectamente opuesta: adentrarse en los misterios como camino para expandir nuestra percepción sobre lo real, que a menudo excede los límites de los comprensible. Un libro que nos abre las puertas a un nuevo mundo, un mundo completamente extraño y que seguramente nos llevará a adentrarnos más en él. EL HOMBRE ETERNO. PRIMERA PARTE: VIAJE DE RECREO A LA ETERNIDAD... CAPÍTULO1... Dudas sobre la evolución... CAPÍTULO 2... El deslizamiento de los continentes... CAPÍTULO 3... Historia de unos mapas imposibles... CAPÍTULO 4... Las cicatrices de la Tierra... SEGUNDA PARTE: FANTASÍAS SOBRE EL GRAN LENGUAJE... CAPÍTULO I La música del baile de los gigantes CAPÍTULO II El centésimo nombre del Señor CAPÍTULO III En busca de una escritura de lo absoluto TERCERA PARTE: LA CUESTIÓN MÁS VASTA El enigma ejemplar de los Akpallus CUARTA PARTE: SOBRE ALGUNAS INTERROGACIONES ROMÁNTICAS CUARTA PARTE: SOBRE ALGUNAS INTERROGACIONES ROMÁNTICAS... CAPÍTULO 1... Pequeño manual de juego de los enigmas... CAPÍTULO II Un estadístico de las cavernas CAPÍTULO 3... Los desconocidos de Australia... CAPÍTULO 4... Sobre la comunicación de los mundos... CAPÍTULO 5... A propósito de la ciencia china... CAPÍTULO sexto, Viaje alrededor de Numinor... QUINTA PARTE... SOBRE ALGUNAS SEMICERTIDUMBRES MARAVILLOSAS... CAPÍTULO 1... La unión libre del saber y el hacer... CAPÍTULO 2... Las doce ciudades de Catal Huyuk... Misterio Ciencia

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    MEX-08 L Pauwes Y J Bergier La Rebelión De Los Brujos Cuarta Parte,Sobre Algunas Interrogaciones Románticas (D2)

    Louis Pauwels & Jacques Bergier La rebelión de los brujos Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale' (precursora del «Livre de Poche»), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L'Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (el Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como «El retorno de los brujos» escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín («Vuelo 714 a Sydney»). La rebelión de los Brujos (La Révolte des Magiciens), se podria decir que es la continuación de El retorno de los brujos (Le Matin des Magiciens), del escritor francés Louis Pauwels y el escritor ruso Jacques Bergier, publicado en 1971. En la rebelión de los brujos, podemos observar una mezcla muy interesante entre Alquimia, parapsicología, esoterismo y su relación con el nazismo, pasa del estudio de un lenguaje arquetípico a los fenicios en América Latina, desde las coincidencias de Tolkien y Borges sobre una Atlántida sumergida a los misteriosos mapas turcos que cartografiaron la Antártida varios miles de años antes de que fuese cubierta por el hielo. Podríamos decir incluso que aquí se nos muestra una «historia oculta» integrando la ciencia y el ocultismo con varios sucesos y personajes a lo largo del tiempo. Estos y otros enigmas son abordados desde una perspectiva poco académica, pero idílicamente intuitiva. Son valiosos a pesar de sus falencias, ya que no tienen una intención docente. Por el contrario, Louis Pauwels y Jacques Bergier parten de una premisa perfectamente opuesta: adentrarse en los misterios como camino para expandir nuestra percepción sobre lo real, que a menudo excede los límites de los comprensible. Un libro que nos abre las puertas a un nuevo mundo, un mundo completamente extraño y que seguramente nos llevará a adentrarnos más en él. EL HOMBRE ETERNO. PRIMERA PARTE: VIAJE DE RECREO A LA ETERNIDAD... CAPÍTULO1... Dudas sobre la evolución... CAPÍTULO 2... El deslizamiento de los continentes... CAPÍTULO 3... Historia de unos mapas imposibles... CAPÍTULO 4... Las cicatrices de la Tierra... SEGUNDA PARTE: FANTASÍAS SOBRE EL GRAN LENGUAJE... CAPÍTULO I La música del baile de los gigantes CAPÍTULO II El centésimo nombre del Señor CAPÍTULO III En busca de una escritura de lo absoluto TERCERA PARTE: LA CUESTIÓN MÁS VASTA El enigma ejemplar de los Akpallus CUARTA PARTE: SOBRE ALGUNAS INTERROGACIONES ROMÁNTICAS CUARTA PARTE: SOBRE ALGUNAS INTERROGACIONES ROMÁNTICAS... CAPÍTULO 1... Pequeño manual de juego de los enigmas... CAPÍTULO II Un estadístico de las cavernas CAPÍTULO 3... Los desconocidos de Australia... CAPÍTULO 4... Sobre la comunicación de los mundos... CAPÍTULO 5... A propósito de la ciencia china... CAPÍTULO sexto, Viaje alrededor de Numinor... QUINTA PARTE... SOBRE ALGUNAS SEMICERTIDUMBRES MARAVILLOSAS... CAPÍTULO 1... La unión libre del saber y el hacer... CAPÍTULO 2... Las doce ciudades de Catal Huyuk... Misterio Ciencia

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    MEX-07 L Pauwes Y J Bergier La Rebelión De Los Brujos Cuarta Parte,Sobre Algunas Interrogaciones Románticas (D2)

    Louis Pauwels & Jacques Bergier La rebelión de los brujos Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale' (precursora del «Livre de Poche»), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L'Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (el Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como «El retorno de los brujos» escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín («Vuelo 714 a Sydney»). La rebelión de los Brujos (La Révolte des Magiciens), se podria decir que es la continuación de El retorno de los brujos (Le Matin des Magiciens), del escritor francés Louis Pauwels y el escritor ruso Jacques Bergier, publicado en 1971. En la rebelión de los brujos, podemos observar una mezcla muy interesante entre Alquimia, parapsicología, esoterismo y su relación con el nazismo, pasa del estudio de un lenguaje arquetípico a los fenicios en América Latina, desde las coincidencias de Tolkien y Borges sobre una Atlántida sumergida a los misteriosos mapas turcos que cartografiaron la Antártida varios miles de años antes de que fuese cubierta por el hielo. Podríamos decir incluso que aquí se nos muestra una «historia oculta» integrando la ciencia y el ocultismo con varios sucesos y personajes a lo largo del tiempo. Estos y otros enigmas son abordados desde una perspectiva poco académica, pero idílicamente intuitiva. Son valiosos a pesar de sus falencias, ya que no tienen una intención docente. Por el contrario, Louis Pauwels y Jacques Bergier parten de una premisa perfectamente opuesta: adentrarse en los misterios como camino para expandir nuestra percepción sobre lo real, que a menudo excede los límites de los comprensible. Un libro que nos abre las puertas a un nuevo mundo, un mundo completamente extraño y que seguramente nos llevará a adentrarnos más en él. EL HOMBRE ETERNO. PRIMERA PARTE: VIAJE DE RECREO A LA ETERNIDAD... CAPÍTULO1... Dudas sobre la evolución... CAPÍTULO 2... El deslizamiento de los continentes... CAPÍTULO 3... Historia de unos mapas imposibles... CAPÍTULO 4... Las cicatrices de la Tierra... SEGUNDA PARTE: FANTASÍAS SOBRE EL GRAN LENGUAJE... CAPÍTULO I La música del baile de los gigantes CAPÍTULO II El centésimo nombre del Señor CAPÍTULO III En busca de una escritura de lo absoluto TERCERA PARTE: LA CUESTIÓN MÁS VASTA El enigma ejemplar de los Akpallus CUARTA PARTE: SOBRE ALGUNAS INTERROGACIONES ROMÁNTICAS CUARTA PARTE: SOBRE ALGUNAS INTERROGACIONES ROMÁNTICAS... CAPÍTULO 1... Pequeño manual de juego de los enigmas... CAPÍTULO II Un estadístico de las cavernas CAPÍTULO 3... Los desconocidos de Australia... CAPÍTULO 4... Sobre la comunicación de los mundos... CAPÍTULO 5... A propósito de la ciencia china... CAPÍTULO sexto, Viaje alrededor de Numinor... QUINTA PARTE... SOBRE ALGUNAS SEMICERTIDUMBRES MARAVILLOSAS... CAPÍTULO 1... La unión libre del saber y el hacer... CAPÍTULO 2... Las doce ciudades de Catal Huyuk... Misterio Ciencia

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    MEX-18 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Tercera Parte El Hombre,Este Infinito (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES... Misterios Ciencia

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    MEX-19 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Notas,Autor (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES... Misterios Ciencia

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    MEX-17 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Tercera Parte El Hombre,Este Infinito (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES... Misterios Ciencia

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    MEX-16 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Tercera Parte El Hombre,Este Infinito (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES... Misterios Ciencia

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    MEX-15 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Tercera Parte El Hombre,Este Infinito (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES... Misterios Ciencia

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    MEX-14 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Tercera Parte El Hombre,Este Infinito (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES... Misterios Ciencia

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    MEX-13 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Segunda Parte Algunos Años En El Más Allá Absoluto (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES... Misterios Ciencia

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    MEX-12 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Segunda Parte Algunos Años En El Más Allá Absoluto (D2)

    Jacques Bergier... Los libros condenados... JACQUES BBERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como El retorno de los brujos escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín (Vuelo 714 a Sydney). La tesis principal del libro es una teoría conspiparanoica, que sugiere que es posible que exista una antigua sociedad de «hombres de negro» encargada de destruir a través de los siglos libros peligrosos, que desvelaban información demasiado avanzada que podría acabar con la humanidad. Pero después comienza lo más interesante, diez capítulos sobre otras tantas obras, entre la leyenda urbana y el mito, tratados misteriosos de contenido desconocido, como «El libro de Toth», «Las estancias de Dzyan», la «Esteganografía» de Tritemo, el «Manuscrito de John Dee», el «Manuscrito Voynich», el «Manuscrito Mathers» o «Excalibur», el libro que vuelve loco a quien lo lee. CAPÍTULO I El libro de Toth.

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    MEX-11 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Segunda Parte Algunos Años En El Más Allá Absoluto (D2)

    Jacques Bergier... Los libros condenados... JACQUES BBERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como El retorno de los brujos escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín (Vuelo 714 a Sydney). La tesis principal del libro es una teoría conspiparanoica, que sugiere que es posible que exista una antigua sociedad de «hombres de negro» encargada de destruir a través de los siglos libros peligrosos, que desvelaban información demasiado avanzada que podría acabar con la humanidad. Pero después comienza lo más interesante, diez capítulos sobre otras tantas obras, entre la leyenda urbana y el mito, tratados misteriosos de contenido desconocido, como «El libro de Toth», «Las estancias de Dzyan», la «Esteganografía» de Tritemo, el «Manuscrito de John Dee», el «Manuscrito Voynich», el «Manuscrito Mathers» o «Excalibur», el libro que vuelve loco a quien lo lee. CAPÍTULO I El libro de Toth.

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    MEX-10 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Segunda Parte Algunos Años En El Más Allá Absoluto (D2)

    Jacques Bergier... Los libros condenados... JACQUES BBERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como El retorno de los brujos escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín (Vuelo 714 a Sydney). La tesis principal del libro es una teoría conspiparanoica, que sugiere que es posible que exista una antigua sociedad de «hombres de negro» encargada de destruir a través de los siglos libros peligrosos, que desvelaban información demasiado avanzada que podría acabar con la humanidad. Pero después comienza lo más interesante, diez capítulos sobre otras tantas obras, entre la leyenda urbana y el mito, tratados misteriosos de contenido desconocido, como «El libro de Toth», «Las estancias de Dzyan», la «Esteganografía» de Tritemo, el «Manuscrito de John Dee», el «Manuscrito Voynich», el «Manuscrito Mathers» o «Excalibur», el libro que vuelve loco a quien lo lee. CAPÍTULO I El libro de Toth.

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    MEX-09 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte Las Civilizaciones Desaparecidas (D2)

    Jacques Bergier... Los libros condenados... JACQUES BBERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como El retorno de los brujos escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín (Vuelo 714 a Sydney). La tesis principal del libro es una teoría conspiparanoica, que sugiere que es posible que exista una antigua sociedad de «hombres de negro» encargada de destruir a través de los siglos libros peligrosos, que desvelaban información demasiado avanzada que podría acabar con la humanidad. Pero después comienza lo más interesante, diez capítulos sobre otras tantas obras, entre la leyenda urbana y el mito, tratados misteriosos de contenido desconocido, como «El libro de Toth», «Las estancias de Dzyan», la «Esteganografía» de Tritemo, el «Manuscrito de John Dee», el «Manuscrito Voynich», el «Manuscrito Mathers» o «Excalibur», el libro que vuelve loco a quien lo lee. CAPÍTULO I El libro de Toth.

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    MEX-07 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte Las Civilizaciones Desaparecidas (D2)

    Jacques Bergier... Los libros condenados... JACQUES BBERGIER. (Odesa, 1912-1978), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como El retorno de los brujos escrito junto a Louis Pauwels. Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se dedicó a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. También se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados. Fue un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fue incluido por Hergé en una aventura de Tintín (Vuelo 714 a Sydney). La tesis principal del libro es una teoría conspiparanoica, que sugiere que es posible que exista una antigua sociedad de «hombres de negro» encargada de destruir a través de los siglos libros peligrosos, que desvelaban información demasiado avanzada que podría acabar con la humanidad. Pero después comienza lo más interesante, diez capítulos sobre otras tantas obras, entre la leyenda urbana y el mito, tratados misteriosos de contenido desconocido, como «El libro de Toth», «Las estancias de Dzyan», la «Esteganografía» de Tritemo, el «Manuscrito de John Dee», el «Manuscrito Voynich», el «Manuscrito Mathers» o «Excalibur», el libro que vuelve loco a quien lo lee. CAPÍTULO I El libro de Toth.

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    MEX-06 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte La Alquimia Como Ejemplo (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES...

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    MEX-05 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte La Alquimia Como Ejemplo (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES...

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    MEX-04 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte Conspiración A La Luz Del Día (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES...

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    MEX-03 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte Conspiración A La Luz Del Día (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES...

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    MEX-02 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte El Futuro Anterior (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES...

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    MEX-01 L Pauwels Y J Bergier,El Retorno De Los Brujos,Primera Parte,El Futuro Anterior (D2)

    Louis Pauwels y Jacques Bergier El retorno de los brujos... lista del audiolibro... Primera parte... LOUIS PAUWELS (Gante, 2 de agosto de 1920 - 28 de enero de 1997). Fue maestro en Athis Mons desde 1939 a 1945. Estudió la licenciatura en letras, que interrumpió al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Louis Pauwels escribió en muchas revistas literarias mensuales francesas en 1946 (incluyendo Esprit y Variété) hasta la década de 1950. Participó en la fundación de Travail et Culture (Trabajo y Cultura) en 1946, destinados a difundir la cultura a las masas, y de la que él era el secretario. En 1948, se unió a los grupos de trabajo de GI Gurdjieff durante quince meses, hasta que se convirtió en editor en jefe de Combat en 1949 y editor del periódico Paris-Presse. Dirigió, entre otros, la Biblioteca Mondiale (precursora del Livre de Poche), el mensual de la mujer Marie Claire, y la revista Artes y Cultura en 1952. Pauwels conoció a Jacques Bergier en 1954, cuando era el director literario de la Biblioteca Mondiale, surgiendo una estrecha amistad entre ellos, gracias a la cual escribieron en 1960 Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos), y en 1970 la interrumpida continuación de L’Homme Eternel (El Hombre Eterno). Colaborando nuevamente con Bergier (así como con François Richaudeau), fundó la revista bimensual «Planète» en octubre de 1961, que apareció hasta el mes de mayo de 1968 (y una vez más ese mismo año bajo el título Le Nouveau Planète (El Nuevo Planeta). Fueron 64 números en total entre las dos ediciones. Diversas números agrupados se han publicado, en una colección que los autores llamaron «Encyclopédie Planète», ya que cada volumen contiene alrededor de 250 páginas, con alrededor de treinta volúmenes en total. Diecisiete «Antologías Planètes» dedicados a Jacques Sternberg, agrupan textos cortos de varios autores sobre un tema determinado. En la década de 1970, se convirtió en amigo de algunos miembros del ultraderechista GRECE. Pauwels escribió numerosos artículos para Le Journal du Dimanche desde 1975 a 1976. En 1977, dirigió la sección cultural de Le Figaro, donde estableció las bases de Le Figaro-Magazine. Le Figaro-Magazine se inició en octubre de 1978, como un suplemento semanal con el diario Le Figaro. La intención de Robert Hersant era crear un contrapeso a la influencia de Le Nouvel Observateur que consideraban demasiado de izquierdas. Louis Pauwels estuvo a cargo de la nueva revista. Louis Pauwels ofreció inicialmente el puesto de jefe de redacción a Alain de Benoist que declinó el ofrecimiento debido a que trabajaba en su editorial Éléments y en el Éditions Copérnico. Los miembros del GRECE eran Alain de Benoist, Michel Marmin e Yves Chisten, y contribuyeron en Le Figaro Magazine hasta el verano de 1979. Después de su salida, el tono de la revista se hizo más liberal en economía, mientras que en el resto mantuvo una tendencia conservadora. Louis Pauwels se mantuvo al frente del semanario hasta 1993. Cuando los estudiantes se manifestaron contra la Ley Devaquet sobre las universidades en 1986, Louis Pauwels publicó su escrito editorial más famoso acerca del SIDA mental que habría afectado a la juventud francesa. Fundó, con Gabriel Véraldi y Rémy Chauvin, la Fondation Marcel et Monique Odier de psico-física en Ginebra en 1992. Y fue colaborador asiduo del periódico Washington Times. Murió en 1997. JACQUES BERGIER (Odesa, 8 de agosto de 1912 - París, 23 de noviembre de 1978). Nacido Yakov Mikhailovich Berger (en ucraniano: ?????? ???? ??????????), fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen ucraniano. Fue autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels), L’Homme eternel (ediciones Gallimard, Francia) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas. En su Les livres maudits (editorial J’ai Lu, París, 1971), traducida al español como Los libros condenados (Plaza & Janés, 1973), propone una interesante y casi horripilante hipótesis: el autor del Manuscrito Voynich poseía conocimientos extraordinariamente avanzados y demasiado peligrosos para el mundo moderno, por ejemplo el secreto de las estrellas novas, por lo cual los ocultó para evitar nuestra propia autodestrucción. No hay pruebas de tales conocimientos avanzadísimos en el manuscrito, salvo algunos diseños «astronómicos» (por ejemplo estrellas que parecieran "explotar" en los folios 68 recto y 69 vuelto, aunque pueden representar cualquier otra cosa): de todos modos es altamente improbable que Voynich en 1912, por no mencionar al dúo mágico-alquimista Dee-Kelley (hacia 1585) o incluso el propio Roger Bacon supiese qué es la energía nuclear, cómo manipularla o liberarla de modo artificial... Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé (Georges Rémi) en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada «Vuelo 714 a Sidney». El retorno de los brujos es un libro que recopila tradiciones esotéricas, civilizaciones perdidas, fenómenos parapsicológicos, ocultismo, y un sinnúmero de rarezas. Es el primer libro de estas características. Es decir, una obra que reúne curiosidades e incertidumbres sobre lo que denominamos "real", en contraste con las recias bofetadas con las que el universo expande constantemente esa noción. Es el primer ensayo dirigido al gran público que, con una seriedad que no suele acompañar a los temas tratados, pone sobre la mesa algunas de las cuestiones que los científicos continúan rechazando sin observación, los fanáticos aceptando sin reflexión y la mayoría ignorando con impunidad: la realidad fantástica. La escuela del realismo fantástico plantea, entonces, que hay hechos que son olvidados por las ciencias oficiales (y aquí no sólo se incluyen las ciencias positivas, como la química y la medicina, sino también las humanas, como la antropología y la historia) por no poder darles una explicación satisfactoria. La magia de los chamanes, la clarividencia, la astronomía maya, la construcción de las pirámides de Egipto, la existencia de una o de dos Atlántidas, etc., todo esto sería excluido del campo del saber o se explicaría de forma insatisfactoria para que cuajase en los parámetros oficiales del conocimiento. Lo que hace el realismo fantástico es incluir los hechos y no excluirlos, relacionarlos y no segmentarlos, tratar de comprenderlos y no de explicarlos. Así, lo que se busca es la continuidad, la visión del universo en su unidad armónica. Este es un texto que sin dudas, marcó una época, sobre todo las décadas del 60´y 70´cuando Jacques Bergier y Louis Pawels lo escribieron quizá, con una intención de revolucionar toda la cultura de la época y podemos decir que estuvieron a punto de lograrlo. PRIMERA PARTE... EL FUTURO ANTERIOR. Ojazos. Primero. Segundo. Tercero. CONSPIRACIÓN A LA LUZ DEL DÍA. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. LA ALQUIMIA COMO EJEMPLO Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. LAS CIVILIZACIONES DESAPARECIDAS. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto Segunda Parte. Primero. Segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Sexto. Septimo. Octavo. Noveno. Decimo. Tercera Parte. 1... UNA NUEVA INSTITUCIÓN. 2... LO FANTÁSTICO INTERIOR. 3... HACIA LA REVOLUCIÓN PSICOLÓGICA... 4... REDESCUBRIMIENTO DEL ESPÍRITU MÁGICO... 5... NOCIÓN DEL ESTADO DE ALERTA... 6... TRES HISTORIAS A MODO DE ILUSTRACIÓN... 7... PARADOJAS E HIPÓTESIS SOBRE EL HOMBRE DESPIERTO... 8... ALGUNOS DOCUMENTOS SOBRE EL ESTADO DE ALERTA... 9... EL PUNTO MÁS ALLÁ DEL INFINITO... 10... DESVARIO SOBRE LOS MUTANTES...

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    MEX-09 George Novack,Introducción A La Lógica Marxista,Novena Parte De La Ignorancia Capitalista A La Ilustración Social

    Presentación La presente Introducción a la Lógica tiene el mérito de ser uno de los pocos textos filosóficos de carácter metodológico que han gozado de una inmejorable aceptación por parte de estudiantes, profesores y, sorprendentemente, por amplios sectores del movimiento obrero. Ello es el resultado gratificante de un método expositivo coherente con el tema tratado y profundamente vinculado con nuestra realidad circundante. En contraste con los habituales «manuales» escolásticos y esquemáticos, o con los «tratados» abstractos y totalmente alejados de la realidad social en la que estamos inmersos, el autor consigue mostrar y demostrar la importancia decisiva que tiene la aprehensión y utilización de la lógica dialéctica para la actividad transformadora de la realidad y, por tanto, para la acción eficaz en la lucha contra la explotación y dominación burguesas. Pero no por ello el autor desprecia o reduce la importancia de la lógica formal, sino que la sitúa en su contexto histórico otorgándole así su verdadero status en la historia del pensamiento: el de un paso gigantesco en la comprensión de las leyes que rigen el pensamiento y, por tanto, la acción humana. De ahí la importancia de la lógica dialéctica como superadora de la lógica formal. Al preguntarse sobre el valor que pueda tener una lógica sin raíces en el mundo material y que no pueda ser aplicada a los procesos y problemas sociales en que estamos envueltos, Novack nos advierte que su introducción no es un texto academicista sino una guía racional para la acción práctica, puesto que ella misma es la expresión más elevada de la praxis revolucionaria. Con ello, la Introducción a la Lógica, de George Novack, se desmarca abiertamente, de textos, de todos conocidos, en los que la teoría dialéctica es «explicada» al margen de los acontecimientos o luchas cotidianas, o en los que la misma deviene en demiurgo legitimador de la práctica política estalinista. No es extraño, pues, que el autor nos advierta que «la lógica tratada en este libro es tan diferente de la lógica que se da a conocer en los cursos académicos que pueden parecer dos temas virtualmente inconexos». Autor de innumerables contribuciones al enriquecimiento y desarrollo del socialismo científico, George Novack puede ser considerado como uno de los más importantes filósofos marxistas de nuestro tiempo. En su haber podemos señalar el mantenimiento de una praxis socialista consecuente en medio del ambiente de asfixia política e intelectual que ha predominado en la sociedad norteamericana de las últimas décadas. Su actividad ha ido dirigida no sólo a preservar lo que podríamos llamar la herencia del marxismo, sino que su obra misma, por lo que de creativo y original contiene, ha pasado a engrosar tal herencia. JOSÉ EUGENIO STOUTE

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    MEX-08 George Novack,Introducción A La Lógica Marxista,Octava Parte Las Categorias De La Lógica Dialéctica

    Presentación La presente Introducción a la Lógica tiene el mérito de ser uno de los pocos textos filosóficos de carácter metodológico que han gozado de una inmejorable aceptación por parte de estudiantes, profesores y, sorprendentemente, por amplios sectores del movimiento obrero. Ello es el resultado gratificante de un método expositivo coherente con el tema tratado y profundamente vinculado con nuestra realidad circundante. En contraste con los habituales «manuales» escolásticos y esquemáticos, o con los «tratados» abstractos y totalmente alejados de la realidad social en la que estamos inmersos, el autor consigue mostrar y demostrar la importancia decisiva que tiene la aprehensión y utilización de la lógica dialéctica para la actividad transformadora de la realidad y, por tanto, para la acción eficaz en la lucha contra la explotación y dominación burguesas. Pero no por ello el autor desprecia o reduce la importancia de la lógica formal, sino que la sitúa en su contexto histórico otorgándole así su verdadero status en la historia del pensamiento: el de un paso gigantesco en la comprensión de las leyes que rigen el pensamiento y, por tanto, la acción humana. De ahí la importancia de la lógica dialéctica como superadora de la lógica formal. Al preguntarse sobre el valor que pueda tener una lógica sin raíces en el mundo material y que no pueda ser aplicada a los procesos y problemas sociales en que estamos envueltos, Novack nos advierte que su introducción no es un texto academicista sino una guía racional para la acción práctica, puesto que ella misma es la expresión más elevada de la praxis revolucionaria. Con ello, la Introducción a la Lógica, de George Novack, se desmarca abiertamente, de textos, de todos conocidos, en los que la teoría dialéctica es «explicada» al margen de los acontecimientos o luchas cotidianas, o en los que la misma deviene en demiurgo legitimador de la práctica política estalinista. No es extraño, pues, que el autor nos advierta que «la lógica tratada en este libro es tan diferente de la lógica que se da a conocer en los cursos académicos que pueden parecer dos temas virtualmente inconexos». Autor de innumerables contribuciones al enriquecimiento y desarrollo del socialismo científico, George Novack puede ser considerado como uno de los más importantes filósofos marxistas de nuestro tiempo. En su haber podemos señalar el mantenimiento de una praxis socialista consecuente en medio del ambiente de asfixia política e intelectual que ha predominado en la sociedad norteamericana de las últimas décadas. Su actividad ha ido dirigida no sólo a preservar lo que podríamos llamar la herencia del marxismo, sino que su obra misma, por lo que de creativo y original contiene, ha pasado a engrosar tal herencia. JOSÉ EUGENIO STOUTE

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    MEX-07 George Novack,Introducción A La Lógica Marxista,Séptima Parte La Revolución Marxista En La Lógica

    Presentación La presente Introducción a la Lógica tiene el mérito de ser uno de los pocos textos filosóficos de carácter metodológico que han gozado de una inmejorable aceptación por parte de estudiantes, profesores y, sorprendentemente, por amplios sectores del movimiento obrero. Ello es el resultado gratificante de un método expositivo coherente con el tema tratado y profundamente vinculado con nuestra realidad circundante. En contraste con los habituales «manuales» escolásticos y esquemáticos, o con los «tratados» abstractos y totalmente alejados de la realidad social en la que estamos inmersos, el autor consigue mostrar y demostrar la importancia decisiva que tiene la aprehensión y utilización de la lógica dialéctica para la actividad transformadora de la realidad y, por tanto, para la acción eficaz en la lucha contra la explotación y dominación burguesas. Pero no por ello el autor desprecia o reduce la importancia de la lógica formal, sino que la sitúa en su contexto histórico otorgándole así su verdadero status en la historia del pensamiento: el de un paso gigantesco en la comprensión de las leyes que rigen el pensamiento y, por tanto, la acción humana. De ahí la importancia de la lógica dialéctica como superadora de la lógica formal. Al preguntarse sobre el valor que pueda tener una lógica sin raíces en el mundo material y que no pueda ser aplicada a los procesos y problemas sociales en que estamos envueltos, Novack nos advierte que su introducción no es un texto academicista sino una guía racional para la acción práctica, puesto que ella misma es la expresión más elevada de la praxis revolucionaria. Con ello, la Introducción a la Lógica, de George Novack, se desmarca abiertamente, de textos, de todos conocidos, en los que la teoría dialéctica es «explicada» al margen de los acontecimientos o luchas cotidianas, o en los que la misma deviene en demiurgo legitimador de la práctica política estalinista. No es extraño, pues, que el autor nos advierta que «la lógica tratada en este libro es tan diferente de la lógica que se da a conocer en los cursos académicos que pueden parecer dos temas virtualmente inconexos». Autor de innumerables contribuciones al enriquecimiento y desarrollo del socialismo científico, George Novack puede ser considerado como uno de los más importantes filósofos marxistas de nuestro tiempo. En su haber podemos señalar el mantenimiento de una praxis socialista consecuente en medio del ambiente de asfixia política e intelectual que ha predominado en la sociedad norteamericana de las últimas décadas. Su actividad ha ido dirigida no sólo a preservar lo que podríamos llamar la herencia del marxismo, sino que su obra misma, por lo que de creativo y original contiene, ha pasado a engrosar tal herencia. JOSÉ EUGENIO STOUTE

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    MEX-06 George Novack,Introducción A La Lógica Marxista,Sexta Parte El Método Dialéctico 2

    Presentación La presente Introducción a la Lógica tiene el mérito de ser uno de los pocos textos filosóficos de carácter metodológico que han gozado de una inmejorable aceptación por parte de estudiantes, profesores y, sorprendentemente, por amplios sectores del movimiento obrero. Ello es el resultado gratificante de un método expositivo coherente con el tema tratado y profundamente vinculado con nuestra realidad circundante. En contraste con los habituales «manuales» escolásticos y esquemáticos, o con los «tratados» abstractos y totalmente alejados de la realidad social en la que estamos inmersos, el autor consigue mostrar y demostrar la importancia decisiva que tiene la aprehensión y utilización de la lógica dialéctica para la actividad transformadora de la realidad y, por tanto, para la acción eficaz en la lucha contra la explotación y dominación burguesas. Pero no por ello el autor desprecia o reduce la importancia de la lógica formal, sino que la sitúa en su contexto histórico otorgándole así su verdadero status en la historia del pensamiento: el de un paso gigantesco en la comprensión de las leyes que rigen el pensamiento y, por tanto, la acción humana. De ahí la importancia de la lógica dialéctica como superadora de la lógica formal. Al preguntarse sobre el valor que pueda tener una lógica sin raíces en el mundo material y que no pueda ser aplicada a los procesos y problemas sociales en que estamos envueltos, Novack nos advierte que su introducción no es un texto academicista sino una guía racional para la acción práctica, puesto que ella misma es la expresión más elevada de la praxis revolucionaria. Con ello, la Introducción a la Lógica, de George Novack, se desmarca abiertamente, de textos, de todos conocidos, en los que la teoría dialéctica es «explicada» al margen de los acontecimientos o luchas cotidianas, o en los que la misma deviene en demiurgo legitimador de la práctica política estalinista. No es extraño, pues, que el autor nos advierta que «la lógica tratada en este libro es tan diferente de la lógica que se da a conocer en los cursos académicos que pueden parecer dos temas virtualmente inconexos». Autor de innumerables contribuciones al enriquecimiento y desarrollo del socialismo científico, George Novack puede ser considerado como uno de los más importantes filósofos marxistas de nuestro tiempo. En su haber podemos señalar el mantenimiento de una praxis socialista consecuente en medio del ambiente de asfixia política e intelectual que ha predominado en la sociedad norteamericana de las últimas décadas. Su actividad ha ido dirigida no sólo a preservar lo que podríamos llamar la herencia del marxismo, sino que su obra misma, por lo que de creativo y original contiene, ha pasado a engrosar tal herencia. JOSÉ EUGENIO STOUTE

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    MEX-30 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-31 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-29 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-28 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-22 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-21 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-20 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-19 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-18 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.x

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    MEX-17 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.

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    MEX-16 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.

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    MEX-15 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.

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    MEX-14 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.

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    MMEX-13 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.

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    MEX-12 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.

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    MEX-11 AA VV,Nueva Historia General De México (D2)

    Esta obra sigue los pasos de la Historia general de México, publicada por vez primera en 1976 bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas, pero es a la vez una renovación completa de aquel proyecto original como resultado de los cambios sustanciales que ha sufrido el panorama historiográfico en los 35 años transcurridos desde la aparición de la Historia general. Los 24 autores que participan en la obra aportan, en 16 capítulos, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. NOTA INTRODUCTORIA En 1976 vio la luz la primera edición de la Historia general de México, concebida por Daniel Cosío Villegas como una obra destinada a un lector «maduro pero de ninguna manera culto o ilustrado». Es bueno imaginar que la Historia contribuyó a ampliar el número de lectores «cultos e ilustrados», cuya madurez don Daniel daba por necesaria. Si así hubiese sucedido, la responsabilidad esencial del éxito de aquel proyecto editorial e intelectual recayó en los autores: Bernardo García Martínez, José Luis Lorenzo, Ignacio Bernal, Pedro Carrasco, Alejandra Moreno Toscano, Andrés Lira, Luis Muro, Enrique Florescano, Isabel Gil, Luis Villoro, Jorge Alberto Manrique, Josefina Zoraida Vázquez, Lilia Díaz, Luis González, José Luis Martínez, Berta Ulloa, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis. Como se observa, el libro reunió historiadores de varias generaciones y de distintas tradiciones intelectuales y estilos literarios; fue un crisol de edades y sensibilidades. En todo caso, al mediar la década de 1970 estaba disponible, para un público que suponemos ávido de conocimientos, una historia no especializada, renovada, vasta y concreta. El éxito de la empresa no fue instantáneo. En cambio, y mejor aún, se proyectó a futuro por casi un cuarto de siglo. No hay exageración alguna en sostener que la Historia general de México se convirtió en el texto de referencia para miles de estudiantes de bachillerato y de universidades (y para sus profesores). Ofrecía algo difícil de alcanzar en una obra de historia: una síntesis y una panorámica. El número de ediciones y reimpresiones así lo muestra: la primera edición (1976) fue de 5000 ejemplares; la segunda (1977), de 15 000. En 1981 se hizo una primera reimpresión de la segunda edición (que tiró 10 000 ejemplares) y el mismo año la tercera edición, que alcanzó 100 000 ejemplares. Entre 1986 y 1987 se hicieron dos reimpresiones que sumaron 35 000 más. La cuarta edición se publicó en 1994 y se reimprimió cuatro veces entre 1996 y 1999. La Historia general de México se acerca entonces a los 250 000 ejemplares publicados entre 1976 y 1999. Y esto, es necesario destacarlo, sin que la obra fuera jamás un texto obligatorio en ninguna escuela, no al menos porque así lo haya querido El Colegio de México (aunque existe una edición no venal de la Secretaría de Educación Pública para apoyo de los profesores del sistema educativo nacional). En cambio, fue un texto útil por virtud de sus contenidos, de su enfoque, de su estilo. La Historia general de México versión 2000 fue un intento por renovar parcialmente la obra, que entonces cumplía dos décadas y media de vida pública. La versión 2000 repitió la organización interna en 18 capítulos. Sin embargo, el de Alejandra Moreno Toscano fue retirado por la autora y se sustituyó por otro, debido a la pluma de Bernardo García Martínez, quien además transformó y actualizó sustancialmente el texto introductorio de tema geográfico. Lo mismo hizo Lorenzo Meyer con el segundo de sus textos incluido en la edición de 1976, cuya narración y explicación extendió esta vez hasta mediados de la década de 1990. Modificaciones de fondo hicieron también José Luis Lorenzo, Pedro Carrasco, Josefina Zoraida Vázquez y José Luis Martínez. En 2010, y bajo los influjos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, las cosas tenían que ser de otra manera. Si la edición prima auspiciada por Daniel Cosío Villegas es un hecho notable de la cultura escrita en México, lo que ahora se intenta es una renovación completa del proyecto original. De los historiadores partícipes en las ediciones de 1976 y 2000 sólo siguen presentes en esta nueva versión cuatro: Bernardo García Martínez, Josefina Zoraida Vázquez, Andrés Lira y Lorenzo Meyer. Las contribuciones de los tres últimos han sido escritas de principio a fin para la versión 2010, y poco tienen que ver con sus capítulos publicados en las ediciones anteriores. Para la presente versión, por su parte, Bernardo García Martínez ha redactado dos capítulos sobre la conquista y la expansión del siglo XVI, que son un perfeccionamiento de uno de los capítulos incluido en la versión 2000. En otras palabras, la Nueva historia general de México es nueva porque es otra. Es otra, dado que prácticamente ningún texto de las ediciones previas se ha incluido en este volumen. Es nueva, porque los 24 autores han aportado, en los 16 capítulos de la obra, una mirada equilibrada pero puesta al día para interpretar la historia mexicana. La justificación de renovar a fondo lo que constituye un patrimonio cultural tan importante como la Historia general de México es obvia: en 35 años el panorama historiográfico se ha modificado sustancialmente, ya se trate del periodo prehispánico o del novohispano o de los dos siglos de vida independiente. Somos conscientes de que la decisión ha tenido costos en absoluto desdeñables, como cancelar la asociación que muchos lectores hacen entre la obra y algunos capítulos que, desde 1976, se consideran clásicos no sólo de la historiografía sino de la expresión escrita en nuestro medio; así pueden considerarse los textos de Jorge Alberto Manrique, Enrique Florescano, Luis González, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. Pero el riesgo era necesario y, para El Colegio de México, obligatorio. Renovar la narración histórica y abrir espacio a voces nuevas es nuestra responsabilidad. Sólo el lector juzgará los resultados. En todo caso, se han conservado el espíritu y el formato editorial del proyecto de 1976. Apostamos otra vez por una extensión y dimensión manejables para el lector, es decir, un libro no de bolsillo pero sí de cabecera o de escritorio para estudiantes, profesores y para ese lector maduro y paciente que toma en serio el deseo de cultivar el estudio del pasado mexicano. El impulso inicial, la propuesta de un método de trabajo y una primera organización cronológica de esta nueva obra provinieron del entusiasmo y la sapiencia de Bernardo García Martínez.

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