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El podcast de Dimas N. Carvajal — 94 episodes
Un hombre echa semilla y duerme, y la semilla va creciendo sin que él sepa cómo.
La lámpara se trae para ponerla en el candelero. La medida que uséis la usarán con vosotros.
Salió el sembrador a sembrar.
El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.
Satanás está perdido.
Hoy se ha cumplido esta Escritura.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
Llamó a los que quiso para que estuvieran con él.
Los espíritus inmundos gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios», pero él les prohibía que lo diesen a conocer.
Mc 3, 1-6 • ¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?
El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado.
El esposo está con ellos.
Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea.
No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.
Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos.
Y enseguida la lepra se le quitó.
Lo vieron andar sobre el mar.
Al multiplicar los panes Jesús se manifiesta como profeta.
Está cerca el reino de los cielos.
Venimos a adorar al Rey.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.
Hemos encontrado al Mesías.
Este es el Cordero de Dios.
No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre.
Hoy os ha nacido un Salvador.
Nos visitará el Sol que nace de lo alto.
Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Gabriel anuncia el nacimiento de Juan Bautista.
Jesús nacerá de María, desposada con José, hijo de David.
Mt 1, 1-17 • Genealogía de Jesucristo, hijo de David.
El bautismo de Juan ¿de dónde venía?
Y nosotros, ¿qué debemos hacer?
Mt 17, 10-13 • Elías ya ha venido y no lo reconocieron.
No escuchan ni a Juan ni al Hijo del hombre.
Jesús cura a dos ciegos que creen en él.
El que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos.
Jesús cura a muchos y multiplica los panes
Jesús, lleno de alegría en el Espíritu Santo.
Todos os odiarán a causa de mi nombre, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
No quedará piedra sobre piedra.
Vio una viuda pobre que echaba dos monedillas.
Tú lo dices: soy rey.
No es Dios de muertos, sino de vivos.
Habéis hecho de la casa de Dios una «cueva de bandidos».
¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco?
El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.
Reunirá a los elegidos de los cuatro vientos.
Dios hará justicia a sus elegidos que claman ante él.
El día que se revele el Hijo del hombre.
El reino de Dios está en medio de vosotros.
Los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz
Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta.
El que no renuncia a todo, no puede ser discípulo mío.
No invites a tus amigos, sino a pobres y lisiados.
No estás lejos del reino de Dios.
En la casa de mi Padre hay muchas moradas.
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.
No cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén.
Vendrán de Oriente y Occidente y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
El grano creció y se hizo un árbol.
Escogió de entre ellos a doce, a los que también nombró apóstoles.
Maestro, haz que pueda ver.
Si no os convertís todos pereceréis de la misma manera.
¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley!
Soy manso y humilde de corazón.
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.
Vende lo que tienes y sígueme.
Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Todo el que pide recibe.
Quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.
Vuestra paz descansará sobre ellos
Sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.
Les envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.
La lámpara se pone en el candelero para que los que entren vean la luz.
El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos.
Sígueme. Él se levantó y lo siguió.
Las mujeres iban con ellos, y les servían con sus bienes.
Sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho.
¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?
Dejándolo todo, lo siguieron.
Es necesario que evangelice también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado.
Sé quién eres: el Santo de Dios.
Me ha enviado a evangelizar a los pobres… Ningún profeta es aceptado en su pueblo.
Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu señor.
Que llega el esposo, salid a su encuentro!
Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.
Sois hijos de los que asesinaron a los profetas.
Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.
Ay de vosotros, guías ciegos!
Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron.
El día del juicio les será más llevadero a Tiro, a Sidón y a Sodoma que a vosotras.
No he venido a sembrar paz, sino espadas.