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Podcast Arturo Rojas Creer y Comprender — 2019 episodes
Más hijos tendrá la desamparada
Vástago tierno y raíz de tierra seca
Los pies del que trae buenas noticias
Convertirá en un edén su desierto
Todas las mañanas me despierta el oído
¿Puede una madre olvidar a su niño?
El horno de la aflicción
Que se presenten tus astrólogos
Del oriente llamo al ave de rapiña
Eres un Dios que se oculta
No saben nada, no entienden nada
Ríos en lugares desolados
No apagará la mecha que apenas arde
La diestra de mi justicia
Al menos mientras yo viva
Pon tu casa en orden
No entrará en esta ciudad
Ese bastón de caña astillada
Afirmen las rodillas temblorosas
Reposarán las aves nocturnas
Tus ojos verán al rey en su esplendor
Prestarán atención los oídos
Los que confían en sus carros de guerra
A la derecha o a la izquierda
Serán como un sueño
Labios extranjeros y lenguas extrañas
Laviatán, la serpiente escurridiza
La Roca Eterna
Una sombra en el calor
La tierra languidece y se marchita
¡Giman, barcos de Tarsis!
¡Comamos y bebamos que mañana moriremos!
¡Ha caído Babilonia!
Desnudo y descalzo
Aún hiriéndolos, los sanará
Ese pueblo temido llevará ofrendas al Señor
La cosecha se malogrará
Como las cuerdas de un arpa
Con las cabezas rapadas y las barbas afeitadas
¡Cómo has caído del cielo!
Yo incito contra ellos a los medos
Canta y grita de alegría, habitante de Sión
El lobo vivirá con el cordero
El garrote de mi enojo está en su mano
Galilea de los gentiles
Una piedra de tropiezo
La virgen concebirá
Santo, santo, santo
El canto a la viña
Siete mujeres se aferrarán a un hombre
Los gobernarán niños caprichosos
Espadas en arados y hoces en lanzas
Quedarán blancos como la nieve
Llévame como una marca sobre Tu brazo
Cuán bellos son tus pies en las sandalias
Yo soy de mi amado
Estoy enferma de amor
Toda tú eres bella
Busco al amor de mi vida
Mis ovejas oyen mi voz
La fragancia de Tus perfumes es placentera
Impartió conocimientos a la gente
Quien vigila al viento no siembra
Las aves pueden correr la voz
Un hombre pobre pero sabio
Poder sobre el día de su muerte
Vale más el fin de algo
Nadie sabe para quien trabaja
De dinero no se sacia
Corriendo tras el viento
Insistir y desistir
Un mismo final espera a todos
Todas las cosas cansan
La voz de los que no tienen voz
No me des pobreza ni riquezas
Con justicia da estabilidad al país
Nada entienden de la justicia
Hasta la miel lo empalaga
Los chismes son deliciosos manjares
Lo secreto pertenece al Señor
Con inteligencia se echan los cimientos
No codicies su manjares
A ambos los hizo el Señor
Lo prefiere el Señor a los sacrificios
El vino lleva a la insolencia
Primero hemos levantado la polvareda
Torre fuerte es el Nombre del Señor
Más vale comer pan duro
Las pesas y balanzas justas son del Señor
Se complace en la oración de los justos
Hasta de reírse duele el corazón
Pretende ser rico y no tiene nada
No dice todo lo que sabe
Las dos caras de la moneda
Lo que teme le ocurre
Se gana que lo insulten
Por mí reinan los reyes
Como el buey camino al matadero
Como se libra del cazador la gacela
Aléjate de la adúltera
Escuchen la corrección de un padre
Prolongarán tu vida muchos años
Si la buscas como a la plata
Clama la sabiduría en las calles
Todo lo que respira alabe al Señor
Una espada de dos filos
Él ha dado poder a Su pueblo
No se deleita en los bríos del caballo
Exhalan el espíritu y vuelven al polvo
Yo anunciaré la grandeza de Tus obras
Como plantas frondosas y columnas esculpidas
Por Tu fidelidad y Tu justicia
A voz en cuello
Nuestros huesos a la orilla del sepulcro
El Señor hace justicia a los pobres
Examíname, Oh Dios
Toma en cuenta al humilde
Junto a los ríos de Babilonia llorábamos
Su gran amor perdura para siempre
Hace lo que quiere en los cielos, la tierra y el mar
Eleven sus manos y bendigan al Señor
Es como el aceite que va descendiendo
Una morada para el Poderoso de Jacob
Soy como un bebé recién amamantado
Arroja al fondo del mar nuestros pecados
Pero no han logrado vencerme
Como vid llena de uvas y como vástagos de olivo
En vano se esfuerzan los albañiles
Como los canales de los ríos en el Néguev
No prevalecerán los malvados antes los justos
El torrente nos habría arrastrado
Hacia Ti dirijo la mirada
Pidan por la paz de Jerusalén
Jamás duerme el que te cuida
Líbrame de la lengua engañosa
Dichosos los que van por caminos perfectos
Den gracias porque Él es bueno
Se doblará toda rodilla
La copa de la salvación
La gloria es para Tu Nombre
Al ver esto, el mar huyó
Saca del basurero al necesitado
No temerá recibir malas noticias
Estudiadas por los que en ellas se deleitan
Siéntate a mi derecha
Que a su derecha esté su acusador
Arrojar la sandalia
Cambió la tempestad en sueva brisa
En el desierto pusieron a prueba a Dios
No toquen a mis ungidos
De los vientos Tus mensajeros
Te rejuvenece como a las águilas
Ha llegado el momento señalado
Quiero conducirme en mi propia casa
Somos Su pueblo, ovejas de Su prado
Su trono sobre los querubines
Un cántico nuevo
Rectitud y justicia son la base de Su trono
Más temible que todos los dioses
No endurezcan sus corazones
¿No habrá de castigar el que corrige?
El Señor reina, revestido de esplendor
Aún en su vejez darán fruto
Descansará a la sombra del Todopoderoso
Pronto pasan y volamos
Mil años son como el día de ayer
Las cenizas de una novilla
Afirmaré Tu trono por todas las generaciones
¿Acaso en el sepulcro se habla de Tu amor?
Éste y aquel nacieron en ella
Pobre soy y estoy necesitado
Restáuranos una vez más
Anhelo los atrios del Señor
Como un solo hombre
Yo he dicho que ustedes son dioses
Toquen el pandero, el arpa y la lira
Reavívanos e invocaremos Tu Nombre
Han profanado Tu santo templo
El recuerda que somos polvo
Sus milagros de antaño
Objeto de su castigo y objeto de su misericordia
No hagan gala de soberbia
No entregues la vida de Tu tórtola
En el santuario de Dios comprendí
Como lluvia sobre un campo segado
Desde el vientre dependo de Ti
Ven, oh Dios, a librarme
Traspasaron mis manos y mis pies
Repartió dones a los hombres
Haga resplandecer Su rostro sobre Ti
Vean las proezas de Dios
Los arroyos de Dios
Palabras ponzoñosas como flecha
Mi alma tiene sed de ti
Bendicen con la boca, maldicen con el corazón
Me has dado la herencia
Sobre Edom arrojo mi sandalia
¡Levántate, Seño! y dispersa a tus enemigos
Rómpeles los dientes a esos leones
A la sombra de Tus alas
He hecho promesas delante de Ti
Confunde su lenguaje
¡Sálvame, por Tu Nombre!
Sobrecogidos de miedo
Los justos se reirán de él
No me quites tu Santo Espíritu
Pero ahora voy a reprenderte
Todos mueren, sabios e insensatos
La ciudad del gran Rey
Dios el Señor ha ascendido
Quédense quietos
Con majestad, cabalga victorioso
Como ovejas para el matadero
Envía Tu luz y Tu verdad
Como siervo jadeante
Hasta mi amigo se ha vuelto contra mí
A Ti no te complacen sacrificios
Muy breve es la vida
Mi pecado me angustia
Más vale lo poco del justo
Han perdido el buen juicio
Como la paja que se lleva el viento
Ordenará que sus ángeles te protejan
Por la palabra y el soplo de Su boca
Día y noche Tu mano pesaba sobre mí
En tus manos encomiendo mi espíritu
Por la mañana habrá gritos de alegría
La voz del Señor está sobre las aguas
Seré como los que bajan a la fosa
Una sola cosa pido al Señor
Ponme a prueba
A ti, Señor, elevo mi alma
Tal es la generación
Tu vara y tu bastón me reconfortan
¿Por qué me has abandonado?
Lo que su corazón desea
Estos confían en sus carros de guerra
La ley del Señor es perfecta
El señor es mi Roca
La niña de sus ojos
Aun de noche me reprende mi conciencia
Prende fuego a todo
Todos se han extraviado
Las ondulaciones de la fe
Tú, Señor, los protegerás
En el Señor hallo refugio
Lo amargo por dulce y lo dulce por amargo
La trama y la urdimbre
La alabanza de los niños
Júzgame conforme a mi justicia
¿Hasta cuándo, Señor?
Por la mañana escuchas mi clamor
En paz me acuesto y duermo
Dios no lo salvará
Yo proclamaré el decreto
En la ley del Señor se deleita
El doble de lo que tenía
¿Quién tiene alguna cuenta que cobrarme?
¿Corregirá al Todopoderoso?
El toro salvaje
Medida, número y peso
Rebasan nuestra comprensión
Cuídate de no inclinarte a la maldad
Los únicos afectados
El oído saborea las palabras
Sueños y visiones nocturnas
No favoreceré a nadie
El pecado oculto y la culpa secreta
Del árbol caído, todos hacen leña
La ilusión de permanencia
¿Dónde se halla la sabiduría?
Mientras viva, no cederé
La Tierra suspendida sobre la nada
No es un Dios de desorden
La carga de la prueba
Hará conmigo lo que ha determinado
Colaboradores al servicio de Dios
Los casos de excepción
Lo abrumará la angustia
Mis errores son asunto mío
Tu enojo te desgarra
La garantía que demandas
En lo alto se encuentra mi abogado
La compañía de los impíos
¿Acaso volverá a vivir?
Apologías endebles
La gente que vive tranquila
Más anchos que todo el mar
Investigando mis faltas
Si no es él ¿entonces quien?
Pregunta a las generaciones pasadas
Como los de un jornalero
Al amigo que sufre
Las penas no brotan del suelo
Ver los toros desde la barrera
La vida se impone
Su esposa le reprochó
Aceptando nuestra mortalidad
Alcanzó gran estima
Las suertes se echan sobre la mesa
Las riquezas del pecador para el justo
El cetro de su perdón
La vanidad de Amán
El malvado cae en su trampa
El todo por el todo
No se postraba ante él
Se ganó su simpatía
Sentando precedentes
La maldición en bendición
Contentos con el servicio de los levitas
Se ofrecieron voluntariamente
No dejemos de congregarnos
La piedrecita blanca y el nombre nuevo
Los tárgumes
Dios puso en mi corazón
Lo habían sobornado para intimidarme
Reincidiendo en la esclavitud
Cerrando las brechas
Nuestro entorno doméstico
El rey accedió a mi petición
Solidaridad corporativa
Todavía hay esperanza
La reincidencia
Dios protege a quienes confían en Él
Ratificados contra viento y marea
Se dispusieron a continuar la reconstrucción
La destructiva infiltración
El altar de bronce
Ésta es la lista de los que regresaron
Movió el espíritu del rey Ciro
La paciencia significa salvación
La advertencia de Dios por medio de Necao
He encontrado el libro de la ley
Imploró al Señor y Él escuchó su súplica
Sitió las ciudades fortificadas
El estímulo de las fiestas
La pascua sin haberse purificado
Mandó que se abrieran las puertas
El culto a los baales
Blanco y negro o matices
Se volvió arrogante
Razonable, pero equivocado
La negligencia
El clavo de la herradura
El as bajo la manga
El yugo desigual y el poco de levadura
El ayuno
Su autoridad proviene del Señor
Los "yes men"
Ellos enseñaron el libro de la ley
Recorre la tierra con Su mirada
Revelación suficiente pero no demasiada
Hasta con sus enemigos lo reconcilia
Sí mantenemos el culto a Dios
Desde afuera de la cerca
Aceptar lo que no puedo cambiar
Grietas y resquebrajamientos
Lo que queda es el final
Salomón y la hija del faraón
Si mi pueblo se humilla y ora
El arca de la alianza
Los querubines
Los utensilios del templo profanados
El monte Moria
Los lugares altos
No es llegar sino permanecer
Hacerlo con alegría
Diseño inteligente
Por eso no quedó registrado
La bendición de la fecundidad
La melodía secreta
La suerte se echó dos veces
En toda su diversidad
El segundo templo
Entre la espada y la pared
Los gigantes de la antigüedad
Malicia, paranoia y conspiración
Victoriosa, pero no triunfalista
El templo de Jerusalén
Entónenle salmos
Solo los levitas podían transportarla
En vano se esfuerzan y hacen guardia
Murió comido por gusanos
Podían discernir el mejor rumbo
Causas y efectos
Filisteos y palestinos
Encargados de custodiar la entrada
La vergüenza de la idolatría
El combate espiritual
Los que puso a cargo del canto
A los cuales Dios había destruido
La oración de Jabes
Jeconías, el cautivo
Tamar, ¿la viuda negra?
Se va estrechando y haciendo realidad
EL canto de cisne
El señor envío bandas armadas
Las palabras del pacto
El mejor rey de todos
Estando en aflicción, imploró al Señor
Exhibicionismo ostentoso
Desplegó la carta delante del Señor
La llamaban Nejustán
Abusando de la paciencia de Dios
Sacrificó en el fuego a su hijo
Malos comienzos, buenos finales
No mató a los hijos
Milagros y reliquias
Buenos mentores
Logró esconderlo de Atalía
No se apartó del pecado de Jeroboán
Más de una generación
Las sincronizaciones divinas
¿Qué sacamos con quedarnos aquí?
Matar al mensajero
El general Naamán
En ese momento se acabó el aceite
La estela de Mesá
Sembradores y segadores
El señor de las moscas
Asociaciones inconvenientes
El viñedo de Nabot
Un dios de las montañas
Que espere a quitarse la armadura
La tentación de tirar la toalla
El único que ha quedado
Ordenaré a los cuervos que te den de comer
El balance de la monarquía
Como su antepasado David
Estaba ciego
No puedo volver contigo ni acompañarte
Consultó más bien con los jóvenes
Amó a muchas mujeres
Acumuló carros y caballos
Promesas incondicionales
Casa de oración
Jaquín y Boaz
Entonces los dejaré vivir en este lugar
Me ha dado paz por todas partes
Pesa más una pequeña necedad
Dele a ella el niño que está vivo
Tarda pero llega
Rey a espaldas de David
Satanás lo indujo y Dios lo incitó
Infalible y sin error
Cuando el Señor lo libró
Se nos entreguen para colgarlos
Una astuta mujer de la ciudad
Salga y anime a sus tropas
Una cabellera tan pesada
Sigue el curso que Dios le ha trazado
Déjenlo que me maldiga
Tras bambalinas
El rey se declara culpable
El fracaso en el hogar
Cubriendo el rastro del pecado
Descanso, pero no ocio
Paranoia y conspiración
¿No queda nadie a quien beneficiar?
La casa de David
Será Él Quien te construya una casa
Misericordioso pero también justo
La ciudad de David
Pescar en río revuleto
¿Acaso soy un perro?
Ungieron a David como rey
¿Y cómo te atreviste?
El suicidio en la Biblia
Los amalecitas
Vuélvete a tu casa
Búsquenme a una medium
Mejor engañar al enemigo
El Señor mismo lo herirá
Hace honor a su nombre
Yo respete su vida
Providencia y sincronización
Yo tengo la culpa
Entregó a David el pan consagrado
El pacto de David y Jonatán
Los dioses domésticos
El espíritu maligno se apoderó de Saúl
David y Goliat
¿Cuánto vas a quedarte llorando?
No voy a regresar contigo
Hubo un pánico extraordinario
No había un solo herrero
Seguiré enseñándoles el camino bueno
Envió los pedazos por todo el territorio
El Señor te ha ungido
Vamos a ver al vidente
Danos un rey que nos gobierne
Fueron subyugados por los israelitas
¿Por qué se van a obstinar?
El Señor descargó Su mano
El arca ha sido capturada
Habla que tu siervo escucha
Mi espíritu se regocija en mi Salvador
Nunca se le cortará el cabello
No te ha dejado sin un redentor
Esta muestra supera la anterior
No ha dejado de mostrar su amor
Tu Dios será mi Dios
La ira del hombre no produce la justicia
Guerras fratricidas, victorias amargas
Este hombre es mi huésped
Erigieron para sí la imagen tallada
Lo que le parecía mejor
Solo una vez más
Con ella mató a mil hombres
Esto era de parte del Señor
El ángel del Señor
Celos, envidias y tragedia
Promesas irreflexivas
Pero ustedes me han abandonado
La justicia y los vínculos de sangre
Lo que sobra de las uvas de Efraín
Los 300 de Gedeón
El vellón de lana
El tren de la victoria
La gloria no será tuya
Cimas y simas
Les serán una trampa
No lograron expulsar a los jebuseos
Josué renovó el pacto
Serán borrados de la buena tierra
No lo hicimos por rebeldía o infidelidad
Con sus campos de pastoreo
Solo después podrá regresar
Los becerros de Dan y Betel
¿Hasta cuándo van a esperar?
No los expulsaron totalmente
Recibieron como herencia sus territorios
Tú eres cananea de origen
Han pasado cuarenta y cinco años
A filo de espada
La siembra y la cosecha
Con la guardia baja
El sol se detuvo y la luna se paró
No consultaron al Señor
Así tratarás a las ciudades lejanas
Yo les daré la victoria
Pero los de Hai los derrotaron
La toma de Jericó
Se alimentó de los frutos de la tierra
Estas piedras son un recuerdo
Cuando cruces las aguas
La fe de Rajab
Ayúdense unos a otros
Moisés y el Pentateuco
Bendición, estímulo y motivación
Los cánticos: testimonios memorables
Ondulaciones y deslealtades
Arrepentimiento y restauración
Las condiciones de este pacto
Bendiciones y maldiciones
Maldito el que desvíe a un ciego
Su posesión preciosa
La ley mosaica
Pero no fue así desde el principio
No podrán entrar en la asamblea
Sexo, vestuario y género
Doble porción de tu espíritu
El derecho al debido proceso
La legitimidad del profeta
Nadie entre los tuyos deberá practicarlas
Los jueces en funciones
Nadie se presentará con las manos vacías
El años sabático
Animales puros e impuros
La paga del pecado
Solo en el lugar que el Señor elija
Lo sustenta y lo cuida
Para que te vaya bien
No es por tu justicia
Te humilló y te puso a prueba
La elección de Israel
El Señor es un Dios celoso
Tesoros nuevos y viejos
Ustedes no vieron ninguna figura
Con tus propios ojos lo has visto
El prudente tacto
Sabiduría, inteligencia y experiencia
La dignidad de la mujer
Las ciudades de refugio
Territorios y fronteras
Astillas en los ojos y espinas en el costado
Cruzaremos armados delante del Señor
Maten a todos
Compromisos anulados
Si confesamos, Él nos perdonará
La oración diaria
Traspásales la herencia de su padre
El relevo generacional
Con la guardia en alto
Una estrella saldrá de Jacob
Como el gorrión o la golondrina
El mal ejemplo de Balán
La serpiente de bronce
El agua de la roca
Las aguas de purificación
Arrasada con sal
Tenía botones, flores y almendras
Los hijos de Coré
Ese hombre debe morir
Consecuencias irreversibles
Estoy seguro de que podremos hacerlo
El estigma de la lepra
Aunque no acudan a Su convocatoria
La trompeta de Dios
Flexibilidad y factores atenuantes
Iluminación de lo alto
La conversión: el punto de inflexión
Nazareo o Nazareno
Deberá confesar y pagar
Sin tocarlo para que no mueran
Apártame a los levitas en sustitución
El acceso al santuario
Los censos
Rescate y redención
La idolatría en el corazón
Estarán comiendo de la cosecha anterior
Los panes consagrados a Dios
No recojan todas las espigas
La profanación más común
Los defectos físicos
La pena de muerte
No se vuelvan a los ídolos
Peca contra su propio cuerpo
Las transfusiones de sangre
Acceso sin restricción
Sexualidad, impureza y santidad
Jesús y los sacerdotes
Enfermedad e impureza ritual
La inmaculada concepción
Mata y come
Nadab y Abiú
Ni en este monte ni en Jerusalén
La unción para todos
Éste será un estatuto perpetuo
El fuego no deberá apagarse nunca
El pecado inadvertido
El Cordero de Dios
Sacrificios de comunión
Pacto de sal
Sé propicio a nosotros
Toda la tierra está llena de Su gloria
Un sumo sacerdote así
Los atrios del Señor
Madera recubierta de oro
Suficiente para todo
Coerción o persuasión
El velo sobre el rostro
Nadie puede verme y seguir con vida
Solo a quien haya pecado
La capacidad creativa
Incienso y oración
La unción permanece en ustedes
Carismas para todos
Nuestras lámparas encendidas
Funcionalidad y belleza
Diezmos y ofrendas
Cortar un pacto
Harás fiesta en mi honor
Poseedores más que propietarios
Le servirá durante seis años
Los diez mandamientos
Nación santa
Eso te aligerará la carga
Los brazos en alto
El microbio más mortífero
Las aguas amargas
El paso del Mar rojo
El rescate de los primogénitos
La Pascua
Gracia contra todo pronóstico
Pero dejen atrás sus rebaños
Los dioses egipcios
No habrá tábanos en Gosén
Aarón levantó su vara
¿Cómo va a hacerme caso el faraón?
El ladrillo y la paja
¿Quien le puso la boca al hombre?
El Misterio tremendo y fascinante
La adopción
La ética situacional
Desobediencia civil
Deberán llevarse mis huesos
La elección de Judá
La soberanía y la elección de Dios
Esclavos de la justicia
Vida después de la muerte
Rasgarse las vestiduras
Garante y sustituto
José y sus hermanos
José y el faraón
La memoria ingrata
Huyan de la inmoralidad sexual
Judá y Tamar
Los censurables favoritismos
La inconveniencia del yugo desigual
El doble ánimo
La sed de venganza
El encuentro de Esaú y Jacob
El que lucha con Dios
La horma de su zapato
Los nombres en la Biblia
La poligamia
El Señor está en este lugar
Amé a Jacob, aborrecí a Esaú
Bendición, reconocimiento y admiración
Los hermanos: fuente de discordia
Dirección y provisión
La prueba suprema de Abraham
Judíos y árabes
Las verdades a medias
Homosexualismo y descomposición social
¿Por qué se ríe Sara?
La señal de la circuncisión
Dios fertiliza lo estéril
El colmo del pecado
Fijen su atención en Jesús
Serán bendecidas las familias de la tierra
Babel y pentecostés
Nimrod
El arco iris
La paloma de Noé
En los días de Noé
Los ángeles que no mantuvieron su posición
A su imagen y semejanza
Lo mejor de su rebaño
Cardos y espinas
La sociedad patriarcal y el machismo
Esforcémonos por entrar en ese reposo
El argumento del diseño
Los días de la creación
La luz en las tinieblas resplandece
El fiat lux
El Espíritu iba y venía sobre las aguas
Le quitará su parte del árbol de la vida
La hoja es parte del árbol
El Alfa y la Omega
Adora sólo a Dios
El lago de fuego y la muerte segunda
Las utopías humanas
Rey de reyes y Señor de señores
Las bodas del cordero
Preparados para abrirle la puerta
¿Quien no glorificará Tu Nombre?
Las siete copas de la ira de Dios
El cemento de la perseverancia
Jerarquías artificiales
De toda raza, pueblo, lengua y nación
La gracia cara
Nuestra vergonzosa desnudez
Sé fiel hasta la muerte
El árbol de la vida
Has abandonado tu primer amor
Sacerdotes al servicio de Dios
Idetificando las diferencias
Caín, Balán y Coré
Libertad o libertinaje
Luchando vigorosamente por la fe
Diótrefes y Demetrio
Salud integral
Los rasgos del anticristo en la iglesia
Amor y obediencia
La verdad que permanece
Elegidos sin condiciones
Apártense de los ídolos
Pidiendo conforme a Su voluntad
Jesucristo: La vida verdadera
La dificultad de la vida cristiana
Él nos amó primero
En el amor no hay temor
El que no ama no conoce a Dios
El que está en ustedes es más poderoso
Jesucristo ha venido en cuerpo humano
Dios es más grande que nuestro corazón
Sabremos y nos sentiremos
Se purifica a sí mismo
Identidad, conocimiento y sabiduría
Ahora somos hijos de Dios
Muchos anticristos han surgido ya
El mundo se acaba con sus malos deseos
No amen al mundo
Culpa, arrepentimiento y confesión
Dios es luz
Lo que hemos tocado
Los ignorantes e inconstantes
Cielos nuevos y tierra nueva
Comprometida pero no alarmista
Mientras esperan, esfuércense
El compromiso de la fe
Anticristianos o anticristos
La palabra profética más segura
Devoción a Dios
Añadiendo a la fe entendimiento
Tener parte en la naturaleza divina
Están soportando los mismos sufrimientos
Como león rugiente
El sabio moderno
Revístanse de humildad
No sean tiranos sino ejemplo
La vocación del cristiano
A la derecha de Dios
Háganlo con gentileza y respeto
Estén siempre preparados
Que su belleza no sea la externa
El poder del testimonio silencioso
Es digno de elogio sufrir por la justicia
La nobleza obliga
Sacrificios espirituales
El precio de nuestro rescate
Tengan dominio propio
El cientifismo
Con debilidades como las nuestras
Aguarden con paciencia
El punto ciego del pecado de omisión
No hablen mal los unos de los otros
Resistan al diablo y huirá de ustedes
El orgullo, obstáculo de la gracia
Los pecados ocultos de la izquierda y la derecha
La paradoja humana
La arrogancia de la ciencia
La actitud correcta
Envidias amargas y rivalidades
No pretendan ser maestros
La fe y las obras actúan conjuntamente
Los demonios creen, y tiemblan
La fe sin obras está muerta
Juicio con compasión
Los pobres y los ricos
Lo público y lo privado
La persona en el espejo
Recibiendo con humildad
La ira humana
Listos para escuchar
La tentación de Cristo
Es indeciso e inconstante en lo que hace
Revelación y exhortación
La actitud quejumbrosa
Sacrificio de alabanza
Jesucristo es el mismo por los siglos
Dios no cambia como los astros
Aviva la llama del don de Dios
Inspirados por esta gratitud
Para que permanezca lo inconmovible
Por un solo plato de comida
La raíz amarga
Renueven las fuerzas de sus rodillas
Sin disciplina somos bastardos
Por el gozo soportó la cruz
Para que no llegaran a la meta sin nosotros
Corramos con perseverancia
El mundo no merecía gente así
Otros, en cambio, fueron muertos
Creer en Dios o creerle a Dios
El estímulo para un mundo mejor
Anhelaban una patria mejor
La fe no es un placebo
Lo visible no provino de lo que se ve
Paciencia, constancia y perseverancia
La comunión de los santos
El sacerdocio universal de los creyentes
Todos me conocerán
La sangre de Cristo
Una vez y para siempre
Seguridad o confianza
Firme y segura ancla del alma
Jurando por sí mismo
No sean perezosos
Dios no olvida
Inocencia y madurez
Sufrimiento, aprendizaje y obediencia
El trono de la gracia
El pecado, parásito invasor
La compasión de Cristo
El engaño de la impunidad
Nuevo día, nueva oportunidad
El domingo: ¿reposo o aburrimiento?
El kairos y el cronos
Dios cree en mí
Sabe Dios librarnos de tentación
Muerte yo seré tu muerte
La dignidad humana
Ángeles al servicio divino
El Logos y la información
Darwin, evolución y cristianismo
La doctrina de la sustitución
La abolición de la esclavitud
Cordialidad y buenas maneras
Favores de buena gana
Útiles y provechosos
Autoridad y cordialidad
La fe, la ley y las obras
Regeneración y renovación
Predica la sana doctrina
Conciencias adormecidas y desatadas
Lo vimos con nuestros propios ojos
He terminado la carrera
Los mártires cristianos
Se volverán a los mitos
Conversión e iluminación
Ser y parecer
El peligro de los "ismos"
No debe andar peleando
Riqueza libre de preocupaciones
Tradición y reflexión
Creyentes dignos de confianza y capacitados
Yo sé en quien he creído
Sacando a la luz la vida incorruptible
Elegidos sin mérito para hacer méritos
Más vale dominarse a sí mismo
No pongan la esperanza en las riquezas
Huye de todo eso
Aunque estén ocultas se manifestarán
Consecuentes y convincentes
La ciencia. ¿El mito moderno?
Desenmascarando mitos y supersticiones
Todo lo que Dios creó es bueno
La apostasía
La Palabra de Dios
Una limpia conciencia
Genealogías interminables
Resistiendo la verdad
El milagrerismo mágico
El misterio de la maldad
Espíritu, alma y cuerpo
La obligación de examinar
El burro flautista
Oren sin cesar
Como llegan los dolores de parto
Con voz de mando y con trompeta de dios
La voz del pueblo y la voz de Dios
Igualdad de valor, diferencia de rol
El hábito y el monje
Cristo es todo en todos
Concentren su atención en las cosas de arriba
La fachada del legalismo
La adoración de ángeles
Resucitaciones clínicas
El desfile triunfal de Cristo
La divinidad en forma corporal
El condimento de la gratitud
Su buen orden y firmeza
Con este fin trabajo y lucho
Cristo, la esperanza de gloria
El espectáculo de la vida
La provisión de nuestra necesidad
Un sacrificio que Dios acepta
Todo lo puedo en Cristo
La renovación del pensamiento
Ausencia de malicia
Que se pongan de acuerdo en el Señor
La cruz por veletas
Cosas nuevas y cosas viejas
Perfección o madurez
En pos de la perfección
Como estrellas en el firmamento
Voluntad y poder
La influencia benévola de Dios
Con temor y temblor
Quien siendo por naturaleza Dios
¡Esa es la actitud!
Orgullo o humildad
No hagan nada por egoísmo
Predicando por envidia y rivalidad
Dios termina lo que comienza
Venciendo nuestra resistencia a orar
Los títeres o el titiritero
Hombre y mujer los creó
El matrimonio entre Cristo y la iglesia
El presente es eterno
Vergüenza y esperanza
Lo que se hace en secreto
Más bien denúncienlas
Sacrificio de olor fragante
Hable cada uno con la verdad
El ropaje de la nueva naturaleza
Renovando nuestra actitud
Vientos de enseñanza engañosa
Jesucristo hombre
Niños zarandeados por las olas
La unidad cristiana
Tolerancia, amor y respeto
La grandeza de su poder
Digno es el Cordero
Vivir de manera digna
Utilidad e insuficiencia de la imaginación
Más de lo que imaginamos
Por esta causa doblo mis rodillas
Predicando el misterio de Cristo
No más extraño ni extranjero
Creados para buenas obras
La fe: el regalo de Dios
Con Cristo en los lugares celestiales
Sermones, exhortaciones o revelaciones
El buen propósito de Su voluntad
Las cicatrices de Cristo
Hagamos bien a todos
A su debido tiempo cosecharemos
Cosechando lo que sembramos
Sobrellevando nuestras cargas
La ley y el fruto del Espíritu
La levadura, el freno de la fe
La fe, las obras y el amor
El evangelio: el fin de la discriminación
La ley: diagnóstico del pecado
La fe, clave de la inclusión
Las buenas obras: obstáculo para la fe
Los desacuerdos como oportunidades
Los puntos ciegos y el evangelio
El ascético legalismo
Reconociendo la autoridad
Elegidos desde el vientre
Nadando contra la corriente
Aun si un ángel del cielo
La mentira: medio de contraste
Nada podemos contra la verdad
Pruébense a sí mismos
El tercer cielo
Las apariencias de piedad
Se disfraza como ángel de luz
Los que dicen ser apóstoles
Las alabanzas: prueba de fuego
Sometiendo el pensamiento a Cristo
Derribando fortalezas
Todas las cosas en común
¿Templos de Dios o de los ídolos?
¿Qué comunión tiene la luz con la oscuridad?
No formen yunta con los incrédulos
Hoy es el día de salvación
Conciliando ambos mundos
Embajadores de Cristo en el mundo
El mensaje de la reconciliación
Lo viejo pasó y llegó lo nuevo
Ya no lo conocemos así
El amor de Cristo nos obliga
Caballos y carros de fuego
Suspirando en esta tienda de campaña
Lo que no se ve es eterno
Gloriosas consolaciones
Desgaste y renovación
Tesoros en vasos de barro
Con el rostro descubierto
La libertad del Espíritu
Actuamos con plena confianza
La letra mata
Cartas abiertas
Sacrificios de olor fragante
Sí y amén
Venciendo la corrupción del cuerpo
Transformados al toque de la trompeta
El disfrute de la vida cotidiana
La resurrección: meta de la vida humana
Antes y después de la gracia
Orden, desorden y espiritualidad
El ejemplo de los niños
Fe, esperanza y amor
La visión beatífica
Dejando atrás lo que es de niño
Los beneficios de la imperfección
El nombre del juego es amor
Si no tengo amor nada gano
Llorando con el que llora
Los miembros más débiles son indispensables
Bautizados para constituir un cuerpo
Disciplina provisional o castigo definitivo
Examinándonos a la luz del Padre nuestro
La igualdad del hombre y la mujer
Ejemplos a imitar
Provechoso y constructivo
Una salida para resistir
El engaño de la autosuficiencia
La antigüedad no es madurez
La utilidad del mal ejemplo
Mejor el que reprende que el que adula
No corro como quien no tiene meta
Corran de tal modo que lo obtengan
Un ídolo no es nada
Dios no es un objeto de estudio
Lo único que sé es que ahora veo
A causa de la crisis actual
Comprados a precio de sangre
Los deberes matrimoniales
La unión con Dios
No dejaré que nada me domine
Lavados y santificados
Es mejor un mal arreglo
Juntos pero no revueltos
La iglesia en el mundo, no el mundo en la iglesia
Aislamiento desobediente e ingenuo
Un poco de levadura
¿Qué tienes que no hayas recibido?
Juzgar lo que no nos corresponde
Aplauso del cielo
La vanidad del erudito
Nuestro cuerpo: templo del Espíritu
Oro, plata y piedras preciosas
Colaboradores de Dios
Leche y no alimento sólido
La mente de Cristo
Hay que discernirlo espiritualmente
Las profundidades de Dios
Dejar que Dios nos sorprenda
Lo débil para avergonzar a los poderosos
La erudición del mundo y el evangelio
Ingenio humano y divino
La vida inteligente por excelencia
Locura y genialidad del evangelio
Brújula y ancla
Satanás aplastado bajo nuestros pies
¿Malicia indígena?
Falsas jerarquías
Aceptación y transformación
La perseverancia de los santos
Flexibilidad y firmeza
No es cuestión de comidas o bebidas
Doblando nuestras rodillas ante Cristo
Ni juicio ni menosprecio
Dios ha muerto... pero volvió a vivir
No para entrar en discusiones
Decentemente, como a la luz del día
Amar, la deuda siempre pendiente
Al que deban honor, ríndanle honor
Las nuevas cacerías de brujas
Harás que se avergüence de su conducta
No en vano lleva la espada
No tomen venganza
Apasionados, no pasionales
Un más alto concepto del que debemos tener
Nuestra medida de fe
No se amolden al mundo
Sacrificio vivo
La profunda sencillez
La existencia de Israel
El olfato de los que están fuera
Las críticas del mundo a la iglesia
Fórmula mágica u oración de fe
Sin trompetas ni redoble de tambores
La búsqueda de Dios
¿Quien subirá al cielo?
Tropezando en la piedra de tropiezo
Vasijas para usos especiales y ordinarios
La olla contendiendo con el que la hizo
Endurecimiento sin restricciones
De toda tribu, pueblo, lengua y nación
Más que vencedores
El que no escatimó ni a su propio Hijo
En la boca del lobo de manera temeraria
Sacando el bien del mal
El Espíritu intercede por nosotros
El calentamiento global y el evangelio
Aflicciones presentes y gloria venidera
Venciendo la esclavitud al miedo
Hacer lo correcto por las razones correctas
Viviendo según el Espíritu
No hay condenación para el que está en Cristo
Descender para ascender
La carne, el caballo de Troya
Liberación, no revolución
Libres de la ley
La dádiva de Dios
Libres para escoger nuestras cadenas
El Antinomianismo
El nuevo nacimiento
Morir al pecado para vencer la muerte
La gracia sobreabundante
El primer y el postrer Adán
Aceptando la caída para beneficiarnos de la cruz
La reconciliación de Dios
Muriendo por sus enemigos
El acceso a Dios
El evangelio y la paz
Abraham, el padre de la fe
Nadie puede arrojar la primera piedra
Una sarta de excusas
La sociedad nace pura y el hombre la corrompe
El engaño y el peligro de creernos mejores
Un sordo es un sordo
La fidelidad de Dios
La circuncisión del corazón
La paja en el ojo de la iglesia
El escándalo del cristiano
La moral no pesa lo suficiente
El argumento moral
La paciencia de Dios tiene límite
Cuesta abajo de manera gradual y segura
La capacidad de maravillarnos
Sin excusa delante de Dios
La realidad del Dios invisible
Las evidencias a favor de Dios
Alcanzando a los propios, luego a los ajenos
Prioridad sin exclusividad
El deber de anunciar las buenas nuevas
En armonía con el universo
El lugar de las buenas obras
La resistencia a aceptar la evidencia
La intranquilidad de conciencia
La defensa cotidiana de la fe
Los molinos de Dios
La disposición al martirio
Lobos feroces
Todo el propósito de Dios
La necesidad de la confesión
El nombre de Cristo
Los tiempos pasados de la ignorancia
En Él vivimos, somos y existimos
Relación biológica no es relación evolutiva
Él no está lejos de ninguno de nosotros
Solidaridad sin exclusividad
El genoma y la igualdad humana
El esnobismo, ¿fidelidad u originalidad?
Innovación o renovación en la iglesia
El saludable escepticismo
La equivocación de Marx
La alabanza transformadora
Profecía o adivinación
Los beneficios de los desacuerdos
Lluvias del cielo y estaciones fructíferas
Combatiendo los mitos de ayer y de hoy
Los milagros, señales más que espectáculos
Creyentes conformes al corazón de Dios
Decidir orando y razonando en el Espíritu
Escogidos de entre todas las naciones
Elegidos sin favoritismos
Ciegos que pretenden ver
La sangre de los mártires es semilla
Vivir mejor sin ser mejor
Compromiso sin fanatismo
Obedeciendo a Dios y a nuestra conciencia
Historia y doctrina
Pobreza, propiedad y comunidad
Sentir o pensar
La predicación y los milagros
El reposo de Dios
La maldad humana
La enseñanza de los apóstoles
Iglesia y teocracia
Apostololitis y apostolmanía
De Jerusalén hasta los confines de la tierra
Los libros escritos no cabrían en el mundo
Milagros y desmitologización
Creer a pesar del escepticismo
He aquí al hombre
Las convicciones al vaivén de las encuestas
La perfección en la unidad
El mundo servido en bandeja
Adaptándonos al mundo sin acomodarnos a él
El único Dios verdadero
Venciendo la alienación en la existencia
La obra del Espíritu Santo
La conveniencia de la ascensión
Separados de mi no pueden hacer nada
Lo suficiente para creer y decidir
La iglesia y la democracia
La amistad con Dios
Amar "a pesar de"
Fruto permanente
La paz del reino de Dios
El amor a Dios y su estimulante presencia
El amor y la obediencia
Cristianos de otras confesiones
Cristo vive resucitado y ascendido
Jesucristo y la Trinidad
Caminos y atajos
Yo soy la verdad
No necesita lavarse más que los pies
Crucifixión, atracción y rendición
La evidente resucitación de Lázaro
Los pobres siempre estarán con nosotros
Ver para creer o creer para ver
Cristo llora con nosotros
Juan Bautista y el poder de la verdad
La tarea del ladrón
Cristo, la puerta a la salvación
Cristo, la puerta a la libertad
Año Domini
La ceguera voluntaria
Yo soy el que soy
Cristo y el tiempo
El padre de la mentira
Libre albedrío y verdadera libertad
El hombre de paja
Cristo: identidad, acciones o palabras
Con Cristo es todo o nada
El sol que lo ilumina todo
La visita del sol naciente
Cristo: la gran solución
Comprender para perdonar
Conocimiento o voluntad
Palabras de vida eterna
La paja y el grano
Tropezando en el evangelio
La conversión, concesión del Padre
Sin Dios, perdidos a nuestra suerte
La fe interesada
Pruebas de la fidelidad de la Biblia
Al Dios desconocido
Deseos pobres y sed permanente
¡Venga a mí y beba!
La Biblia como espejo
La luz de la verdad
La conciencia: luz divina
El sacrificio del Unigénito
El amor superlativo
Vientos en contra y a favor
Más allá de las fachadas
Chivos expiatorios
Rindiéndonos a la gracia
El velo de la gloria
ADN: Mensaje inteligente
La evolución y la fe
Las cicatrices cuentan historias
La credibilidad de la Biblia
El espectáculo en la iglesia
El espectáculo de la cruz
Hoy estarás conmigo en el paraiso
Cristo, la izquierda y la derecha
El síndrome de Pedro
El beso de Judas
La última palabra en la oración
El matrimonio y el reino de Dios
Llorando con Dios
La arqueología y la Biblia
Piedras vivas
El reino de Dios entre nosotros
Salvación y sanidad
La fe agradecida
Siervos inútiles y humildes
Sociedades de derecho
Los inevitables tropiezos
Leyendo la Biblia son prejuicios
Perdidos como ovejas
El regreso del hijo perdido
El éxito lejos de Dios
La prudente planeación
Los sacrificios de la fe
La levadura del reino
El mal y nuestra contribución e él
Interpretando las apariencias
Fuego consumidor
¿Aspiraciones o ambiciones?
Avaricia sin distinciones
El infierno, tragedia sin reversa
No temas a los que matan el cuerpo
Revelando lo escondido
La valentía fingida
Recoger con Dios o esparcir sin él
Lo bueno, lo malo y lo mejor
Activismo y cristianismo
¿Y quién es mi prójimo?
La alegría de la revelación
Autoridad sobre serpientes y escorpiones
Deja que los muertos entierren a sus muertos
Victorias pírricas
Llevando la cruz con Cristo
Tigre con burro amarrado
El más pequeño es más grande
Sanando y reconciliando ciencia y religión
Jesucristo, Señor y Salvador
¿Por qué me llaman Señor, Señor?
Culpando al otro
La paja en el ojo
En el banquillo de los acusados
El éxito en solitario
Echando las redes con Cristo
La obediencia de la virgen
Milagros extraordinarios
Las culpas de la izquierda y la derecha
La hora de mayor provecho
Los sentimientos y la fe
No me van a tener siempre
Amores divinos y humanos
La frívola superficie
La doble vía del perdón
Como las olas del mar
Fe en Dios
La izquierda y la derecha
Estrellas del cielo y arena del mar
Costos y ganancias de la fe
Ser como niños
El que no está en contra, está con nosotros
Sectarismo
Creer primero, comprender después
Perdiendo la vida para ganarla
Los suspiros
Los tecnicismos y la justicia
Tradición y tradicionalismo
Asombrando a Dios
El miedo y la fe
La razonable confianza en Dios
Religiosidad y moralismo
El extravío de la razón
La buena voluntad de Dios
El toque de Dios
La marca de fábrica de Dios
Ni una letra, ni una tilde
La ascensión de Cristo
No está aquí, pues ha resucitado
Jesús y Barrabás
Ladrones de la libertad
Sacudiendo el polvo de nuestros pies
Ovejas y cabras
Talento y oportunidad
Sentimientos o deberes
Predicción, especulación o preparación
Preservados para perseverar
Camada de víboras
La horma del zapato
Sepulcros blanqueados
El mosquito y el camello
Lo urgente y lo importante
Menta, anís y comino
Jurando en vano
Proselitismo o evangelismo
La ostentación farisaica
Imponiendo deberes y reclamando derechos
Predicar y no practicar
Dios en primer lugar
La Biblia: inspirada y confiable
A Dios lo de Dios y al césar lo del césar
Cuántos hay o con quién se cuenta
Invitados y escogidos
El ateísmo práctico
Peticiones realistas y maduras
Ciencia coja, religión ciega
Comercializando lo sagrado
Ladrones de la alegría
Verdaderos servidores públicos
Ladrones de la integridad
La grandeza de quienes sirven a los demás
De acreedor a deudor
Perder para ganar
Derribando las puertas del Hades
El milagro de la fe
Tres días y tres noches
Milagros a la carta
Ladrones de la responsabilidad
El tropiezo de la fe
Honrando a Dios de labios para afuera
La tradición y la Biblia
La levadura del reino de los cielos
La semilla entre espinos
La semilla en terreno pedregoso
Ladrones de la justicia
Encuentros cercanos del tercer tipo
El culto a María
La petición de señales
Al árbol se le reconoce por su fruto
No hay derecho a ser indiferentes
La presunción de inocencia
Deslizándose en el abismo
No sucedió en un rincón
Los críticos de oficio
Cañas sacudidas por el viento
Ladrones de la gracia y de la fe
Los ladrones del diezmo
El rostro de Cristo en el más pequeño
La controversia por causa de la verdad
Más allá del alcance del bisturí
proclamando desde las azoteas
Misericordia y no sacrificio
La medicina fundamental
La opinión que más pesa
Aléjense, jamás los conocí
Jesucristo es el Señor
Por sus frutos los conocerán
La regla de oro
Panes y peces, piedras y serpientes
Las perlas a los cerdos
Las megaiglesias
La viga en el ojo
Las excepciones a la norma
Los problemas de cada día
La añadidura
Una lombriz a cada pájaro
Perdonando a los demás
El Padre nuestro
Perfección absoluta
Gracia común
Andando la milla extra
Ceder nuestro derecho
El peso del juramento
La autoridad de Cristo
Los sabios de oriente
La ética maquiavélica
Reflejando la luz como un espejo
La lámpara en la repisa
Cuando la sal pierde su sabor
La dicha de los perseguidos
La puerta de acceso a todas las dichas
Poniendo a prueba a Dios
Un nuevo comienzo
Texto en contexto
Peregrinos y extranjeros
No solo de pan vive el hombre
Frutos dignos de arrepentimiento
El secreto profesional
Distinguiendo a los buenos de los malos
El libro de memorias
El bolsillo roto
Robando a Dios
Adaptación o acomodación
Ovejas sin pastor
La humildad de Cristo
María ¿Madre de Dios?
Y la virgen concebirá
La responsabilidad de los pastores
La verdad, la justicia y la paz
La equivocación de Lenin
El acusador de los hermanos
El esplendor del templo
La herencia del creyente
La estéril carrera de ratas
Calculando el costo de la torre
El agua que pasó
El remanente fiel
El final de la vergüenza
Alegres a pesar de todo
El sueño de Dios para el hombre
Los milagros
Traicionando a Dios
Los paganos, verdugos de Dios
Magia y superstición
Obstinados sin remedio
Intenciones probables, decisiones irreversibles
Nuestros pecados al fondo del mar
Solo tres cosas
Lo más grande en lo más pequeño
La oración ¿hace alguna diferencia?
El pentecostalismo
Tormentas en vasos de agua
Misericordia para los enemigos
Probados o disciplinados
La injusticia que se vuelve en contra
La mentira más peligrosa
Escondiéndonos de Dios
El hambre fundamental
Las diferencias de género
El silencio prudente
Los profetas y las Escrituras
Marchando de acuerdo
Colmando la paciencia de Dios
Los sueños y el Espíritu Santo
Cambio de parecer
Rasgando el corazón y no las vestiduras
Langostas, larvas y orugas
Errores y pecados
Sembrando justicia, cosechando amor
Rocío que se evapora
Lluvia de primavera
La fe de carbonero
La fe de carbonero
El conocimiento y la fe
Redención, la verdadera libertad
Los laicos
Gómer y el drama de la redención
La voz de Dios en el desierto
¡Hasta cuándo!
La conveniencia del desierto
Vida eterna o confusión perpetua
Resistiendo a los halagos
Perseverancia y oposición
Pesados en la balanza
Cuestión de perspectiva
La erudición y la adoración
La verdadera seguridad
Poder, voluntad y deber
Cegados por la soberbia
La fe en el horno de fuego
El prestigio del Nombre de Dios
La vida y los huesos secos
La responsabilidad del pastor
Las teorías de conspiración
El ateo renuente
Halloween, ocultismo y culto a los muertos
Antes y después de la conversión
Centinelas que indican el camino
Subiendo a los cielos, arrojados por tierra
El ego, grandeza y perdición
Las uvas agrias
La responsabilidad individual
Modificando esquemas heredados
Dios, amado y temido
Ateísmo y desesperación
La responsabilidad del centinela
Libertad de examen y de conciencia
Justicia y ley de Murphy
El entusiasmo de un nuevo día
El don de la vida
Cosas grandes y ocultas
Coherencia entre deber y deseo
El poder para obedecer
El deber de amar
La ira de Dios
Anhelando a Dios más que al aire
El plan de Dios para nuestra vida
Tomás o la fe del escéptico
La doble ciudadanía del creyente
La engañosa prosperidad
Problemas humanos, soluciones divinas
Cántaros quebrados
Apoyados en nuestra fuerza
Los delirios de la imaginación
Hablar con Dios o hablar de Dios
Las manchas del leopardo
Justicia y predestinación
Ritos y ritualismos
El buen camino
Alimentándonos de viento
Un mundo sin Dios
El justo por los pecadores
El pecado original
Esperanza para los apóstatas
Con las manos en la nuca
Cisternas rotas que no retienen agua
Olas en busca del mar
Libertad y predestinación
En poder de nuestras iniquidades
Centinelas en los muros de la ciudad
Doble o nada
Liberación y libertad
Alargando las cuerdas, reforzando las estacas
Soberanía y predestinación
Respetando las fronteras
Contado entre los transgresores
La satisfacción de Cristo
Encontrando a Dios
Salvación primero, sanidad después
La elección de Abraham
Redimidos sin precio y sin dinero
La roca de la que fuimos tallados
Discípulos, no creyentes
El recurso humano
Creada para ser habitada
Ungidos por Dios
Elegidos para reconstruir
El humanismo ateo
La denuncia de los ídolos
El arca de Noé
Testigos de Dios
Preciosos y dignos de honra
El milagro del universo
Contemplando el cielo
La ignorancia consentida
Recorriendo el camino con alegría
Justicia y paz
Asesores de Dios
El diluvio
El peligro de la sistematización
El juicio de la cruz
Posibilidades, probabilidades y determinaciones
Transhumanismo
La alegría y la salvación
La paradoja de Epicuro
Más allá de las apariencias
El nacimiento más grande y definitivo
Letra o Espíritu
Mensajeros de Dios
Israel y el destino manifiesto
Los hijos de Dios de Génesis 6
La arrogancia de la última palabra
Permaneciendo despiertos y vigilantes
Las zorras pequeñas
Balanceando las cargas
La fatiga de leer mucho
El absurdo de la vida
Antes de que vengan los días malos
Alegría responsable y festiva
Los riesgos de la fe
Las paradojas de Dios
La religión de la ciencia
Adán: ¿mito o realidad?
Las moscas muertas
Aprovechando las oportunidades
Entusiasmo y alegría festiva
Leyes, impunidad y delito
Sabiduría, momento y modo
Demasiado siempre es malo
El escapismo de la nostalgia
La risa en llanto
Cuando se haga pedazos la polea del pozo
La reflexión sobre la muerte
Pretextos, excusas y atenuantes
Las tonterías del parlanchín
Las matemáticas del matrimonio
El matrimonio no suma, multiplica
Admiración, mediocridad y envidia
Dios, tiempo y eternidad
Eclesiastés y el sentimiento de la vida continua
Abriéndole la puerta a la oportunidad
Originales o copias fieles
La historia: un péndulo que va y vuelve
Vista física o visión espiritual
Política y paracaidistas
Encubrimiento o arrepentimiento y confesión
Probados en el crisol de las alabanzas
Materialismo y naturalismo
Afilándonos en los desacuerdos
El amigo que hiere
Autoridad imparcial y sin prejuicios
Respondiendo como corresponde
La represalia como excusa
La ondulante vida cristiana
Rindiendo nuestro corazón a Dios
Respetando los linderos
Los niños y la disciplina correctiva
El buen nombre, mejor que perfume fino
Planificación flexible
El curso trazado por Dios
Cristo, principio y fin
Escuchando con los dos oídos
Sabiduría y prudencia
Hablando o callando sobre Dios
Jugando a los dados
El dominio propio
Longevidad y justicia
Deshonestidad engañosa
La utilidad del malvado
La respuesta amable
Los perjuicios de la envidia
Paz y justicia, amor y verdad
Tristeza de Dios y alegría de carnaval
Creencias o supersticiones
Necesidades y deseos
La guerra santa
La verdadera riqueza
Mandamientos y consejos
Riqueza, trabajo y pereza
Los limites de la ciencia
La salud y la fe
La ciencia y la fe
La teología liberal
Callar y escuchar
Razonando y comprendiendo la revelación
La Biblia, la razón y la experiencia
Expresando nuestras quejas
El pensamiento políticamente correcto
Deleitándonos en el pensamiento de Dios
La sacralidad de la vida humana
Perdidos fuera de la voluntad de Dios
Huyendo de Dios
Dios y su disposición a escucharnos
Creatividad humana y divina
Alineados con el propósito de Dios
La edad de los patriarcas
Cumpliendo nuestro propósito
Indignación y protesta social
Omnipotencia y soberanía
La comunión en la iglesia
Sencillez sin presunciones
Centinelas esperando el regreso del Señor
Tomando conciencia del abismo
La función de las genealogías
Nacimiento y esperanza
Dios: luz y sombra
Oración: nuestra primera opción
La edad y la sabiduría
Razón, sentimientos y obediencia de corazón
Dios, razón y moralidad
En la cresta de la ola divina
Dios y nuestra necesidad de confiar
Amando y temiendo a Dios Padre
Ídolos a nuestra imagen y semejanza
Soberanía y providencia
La racionalidad de lo sobrenatural
El ADN: mensaje inteligente
Justicia lenta pero segura
La libertad de expresión
Liberados de la sentencia de muerte
¿El más grande artista de efectos especiales?
Dios entra de nuevo por la ventana
La insensibilidad de los ídolos
La vida: fugaz periodo de prueba
La grandeza de la misericordia
Amor y paz, verdad y justicia
Disfrutando del camino
Creer en Dios o creernos dios
Reos bajo sentencia de muerte
La cronología bíblica
La extraviada envidia
Los anhelos del alma humana
Los motivos del ateísmo
Limpios de culpa, lavados de pecado
Viajando a nuestro mundo interior
Pecado y culpa
Las sentencias de Dios
Disposición rápida al arrepentimiento
Nuestra necesidad de servir a Dios
Los cimientos de la tierra se conmueven
Desnudez, dignidad y vestiduras
Viviendo en la verdad
Tocando fondo
Apuntando al cielo
Los fracasos en éxitos
Deseos y necesidades
Confianza a toda prueba
Necesidad y deleite
El talento y el ego
Los extraterrestres y la fe
Altivos caballos o humildes asnos
La prioridad de la oración
Arrepentimiento, confesión y perdón
Conmovidos o confundidos
Familiaridad y respeto
Mensajes ocultos en la Biblia
Integridad y arrepentimiento
Abriéndole las puertas a Dios
Promesas, condiciones y bendiciones
Reflexiones sobre la resurrección
La lógica del aborto
¿Qué pasó entre el viernes y el domingo?
La negación de la culpa
¿Murió realmente Cristo?
Barriendo el pecado bajo la alfombra
Pruebas y evidencias
Sin más herencia que esta vida
La presencia de Dios con nosotros
La suerte del creyente
Imperfectos pero íntegros
La necedad del ateísmo
Los fundamentos de la civilización
Formas de vida inteligente
Dios, el cosmos y el hombre
Oraciones consagradas
Enojarse sin pecar
¿Hasta cuándo?
Los afanes de este mundo
Durmiendo confiados
Los gobernantes cristianos
Las teorías de conspiración
Árboles nutridos por el Espíritu
Los ojos de la fe
Acceso personal a Dios
Acreedores y deudores
Preguntas de doble vía
Las cosas absurdas de la vida
La humildad y el acceso a Dios
La sabiduría de callar
Ocultándonos de un Dios ineludible
Dar la razón al interlocutor
Ateísmo errado, pero honesto
Las señales de los tiempos
Cabezazos contra la pared
Cautivados por la cruz
Con el puño alzado
La devoción y la fe
Reconociendo nuestros límites
La luz que disipa las sombras
Justicia o misericordia
Rindiéndonos a Dios
Podcast El abogado del diablo
Escuchar con compasión
La eutanasia
Desahogándonos con Dios
Dificultades humanas y soberanía divina
Mandamientos protectores
Reflexión para la acción
Entusiasmo de principio a fin
Sacrificios y beneficios
Patriotismo o nacionalismo
El estudio de la Biblia
Conmovidos por Dios
Originales y copias
El deleite de la adoración
Motivación, acción e intención
La perspectiva de la muerte
Hablar cuando se debe
La iglesia como espectáculo
Podcast En la carne, o según la carne
La importancia del buen ejemplo
Vendidos como esclavos al pecado
Eligiendo entre Dios y los ídolos
El consejo de la edad
Dios, templos y teología
Pescando en río revuelto
Perdón sin reservas
Imparcialidad divina
La espiral del pecado
El síndrome de Mical
Podcast Una vida sin reflexión
Por la boca muere el pez
Amistad, no erotismo
El silencio de Dios
La mediación conciliadora
La corrosiva envidia
Defendiendo el honor de Dios
Podcast Aprovechando el tiempo
Elegidos por gracia
Juzgar por apariencias
Rebeldía, adivinación e idolatría
La obediencia a medias
Dios y la estadística
La nefasta racionalización
La voluntad permisiva
Podcast Las preocupaciones y la fe
Manipulaciones supersticiosas
La corrección paterna
Redención, deberes y derechos
Suegras, nueras y yernos
Seguridad aparente
Anarquía y deseos desordenados
La fuerza del creyente
Podcast La fe a mi manera
Adiestrándonos en batalla
La educación cristiana
Dios no tiene nietos
Refrendando nuestros votos
La principal elección
Apuestas ganadoras
Idealistas, materialistas o realistas
Podcast La bendición del fracaso
Segmento #93
Segmentos #92
Segmento #91
Segmento #90
Segmento #89
Segmento #88
Segmento #87
Podcast La Apuesta de la fe
Segmento #86
Segmento #85
Segmento #84
Segmento #83
Segmento #82
Segmento #81
Segmento #80
Segmento #79
Podcast Cuando Dios se hizo hombre
Segmento #78
Segmento #77
Segmento #76
Segmento #75
Segmento #74
Segmento #73
Segmento #72
Podcast El momento oportuno
Segmento #71
Segmento #70
Segmento #69
Segmento #68
Segmento #67
Segmento #66
Podcast Dónde estás
Segmento #65
Segmento #64
Segmento #63
Segmento #62
Segmento #61
Segmento #60
Segmento #59
Bestias humanas
Podcast La redención de la voluntad
Segmento #58
Segmento #57
Segmento #56
Segmento #55
Segmento #54
Segmento #53
Segmento #52
Segmento #51
Podcast El Misterio de Cristo
Segmento #50
Segmento #49
Segmento #48
Segmento #47
Segmento #46
Segmento #45
Segmento #44
Podcast Promesas garantizadas
Segmento #43
Segmento #42
Segmento #41
Segmento #40
Segmento #39
Segmento #38
Segmento #37
Segmento #36
Podcast La indeclinable esperanza
Segmento #35
Segmento #34
Segmento #33
Segmento #32
Segmento #31
Segmento #30
Podcast Arturo Rojas La caja de Pandora
Segmento #29
Segmento #28
Segmento #27
Segmento #26
Segmento #25
Segmento #24
Segmento #23
Segmento #22
Podcast Pastor Arturo Rojas - Podcast La caída
Segmento #21
Segmento #20
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Podcast Pastor Arturo Rojas - Antes de la caída
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