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Podcast Arturo Rojas Creer y Comprender — 1000 episodes
Los consideraré como a estos higos buenos
Al final de los tiempos lo comprenderán
Por las puertas de este palacio entrarán reyes
El que se rinda vivirá
Me sedujiste, Señor
Han construido altares en honor de Baal
Vuélvanse ya de su mal camino
Será como árbol plantado junto al agua
Tan cierto como que vive el Señor
Tú serás mi portavoz
¿Hay alguno que pueda hacer llover?
Será como este cinturón
¿Cómo competirás con los caballos?
Yo no escucharé cuando clamen
¡Parecen espantapájaros!
Tensan su lengua como un arco
Como estiércol sobre la faz de la tierra
¡Éste es el templo del Señor!
Escarmienta, Jerusalén
Juran con falsedad
No siembren estre espinos
Esto lo vio su hermana
Cuán amargo es abandonar al Señor
En el vientre ya te había elegido
Yo estimo a los pobres y contritos de espíritu
Deje que me hallaran los que no me buscaban
Como trapos de inmundicia
Como el que pisa las uvas en el lagar
Como antorcha encendida su salvación
A proclamar libertad a los cautivos
Levántate y resplandece
La mano del Señor no es corta para salvar
Para que incline la cabeza como un junco
El justo perece para ser librado
Ver grabado su nombre en mi templo
Busquen al Señor mientras se deje encontrar
Más hijos tendrá la desamparada
Vástago tierno y raíz de tierra seca
Los pies del que trae buenas noticias
Convertirá en un edén su desierto
Todas las mañanas me despierta el oído
¿Puede una madre olvidar a su niño?
El horno de la aflicción
Que se presenten tus astrólogos
Del oriente llamo al ave de rapiña
Eres un Dios que se oculta
No saben nada, no entienden nada
Ríos en lugares desolados
No apagará la mecha que apenas arde
La diestra de mi justicia
Al menos mientras yo viva
Pon tu casa en orden
No entrará en esta ciudad
Ese bastón de caña astillada
Afirmen las rodillas temblorosas
Reposarán las aves nocturnas
Tus ojos verán al rey en su esplendor
Prestarán atención los oídos
Los que confían en sus carros de guerra
A la derecha o a la izquierda
Serán como un sueño
Labios extranjeros y lenguas extrañas
Laviatán, la serpiente escurridiza
La Roca Eterna
Una sombra en el calor
La tierra languidece y se marchita
¡Giman, barcos de Tarsis!
¡Comamos y bebamos que mañana moriremos!
¡Ha caído Babilonia!
Desnudo y descalzo
Aún hiriéndolos, los sanará
Ese pueblo temido llevará ofrendas al Señor
La cosecha se malogrará
Como las cuerdas de un arpa
Con las cabezas rapadas y las barbas afeitadas
¡Cómo has caído del cielo!
Yo incito contra ellos a los medos
Canta y grita de alegría, habitante de Sión
El lobo vivirá con el cordero
El garrote de mi enojo está en su mano
Galilea de los gentiles
Una piedra de tropiezo
La virgen concebirá
Santo, santo, santo
El canto a la viña
Siete mujeres se aferrarán a un hombre
Los gobernarán niños caprichosos
Espadas en arados y hoces en lanzas
Quedarán blancos como la nieve
Llévame como una marca sobre Tu brazo
Cuán bellos son tus pies en las sandalias
Yo soy de mi amado
Estoy enferma de amor
Toda tú eres bella
Busco al amor de mi vida
Mis ovejas oyen mi voz
La fragancia de Tus perfumes es placentera
Impartió conocimientos a la gente
Quien vigila al viento no siembra
Las aves pueden correr la voz
Un hombre pobre pero sabio
Poder sobre el día de su muerte
Vale más el fin de algo
Nadie sabe para quien trabaja
De dinero no se sacia
Corriendo tras el viento
Insistir y desistir
Un mismo final espera a todos
Todas las cosas cansan
La voz de los que no tienen voz
No me des pobreza ni riquezas
Con justicia da estabilidad al país
Nada entienden de la justicia
Hasta la miel lo empalaga
Los chismes son deliciosos manjares
Lo secreto pertenece al Señor
Con inteligencia se echan los cimientos
No codicies su manjares
A ambos los hizo el Señor
Lo prefiere el Señor a los sacrificios
El vino lleva a la insolencia
Primero hemos levantado la polvareda
Torre fuerte es el Nombre del Señor
Más vale comer pan duro
Las pesas y balanzas justas son del Señor
Se complace en la oración de los justos
Hasta de reírse duele el corazón
Pretende ser rico y no tiene nada
No dice todo lo que sabe
Las dos caras de la moneda
Lo que teme le ocurre
Se gana que lo insulten
Por mí reinan los reyes
Como el buey camino al matadero
Como se libra del cazador la gacela
Aléjate de la adúltera
Escuchen la corrección de un padre
Prolongarán tu vida muchos años
Si la buscas como a la plata
Clama la sabiduría en las calles
Todo lo que respira alabe al Señor
Una espada de dos filos
Él ha dado poder a Su pueblo
No se deleita en los bríos del caballo
Exhalan el espíritu y vuelven al polvo
Yo anunciaré la grandeza de Tus obras
Como plantas frondosas y columnas esculpidas
Por Tu fidelidad y Tu justicia
A voz en cuello
Nuestros huesos a la orilla del sepulcro
El Señor hace justicia a los pobres
Examíname, Oh Dios
Toma en cuenta al humilde
Junto a los ríos de Babilonia llorábamos
Su gran amor perdura para siempre
Hace lo que quiere en los cielos, la tierra y el mar
Eleven sus manos y bendigan al Señor
Es como el aceite que va descendiendo
Una morada para el Poderoso de Jacob
Soy como un bebé recién amamantado
Arroja al fondo del mar nuestros pecados
Pero no han logrado vencerme
Como vid llena de uvas y como vástagos de olivo
En vano se esfuerzan los albañiles
Como los canales de los ríos en el Néguev
No prevalecerán los malvados antes los justos
El torrente nos habría arrastrado
Hacia Ti dirijo la mirada
Pidan por la paz de Jerusalén
Jamás duerme el que te cuida
Líbrame de la lengua engañosa
Dichosos los que van por caminos perfectos
Den gracias porque Él es bueno
Se doblará toda rodilla
La copa de la salvación
La gloria es para Tu Nombre
Al ver esto, el mar huyó
Saca del basurero al necesitado
No temerá recibir malas noticias
Estudiadas por los que en ellas se deleitan
Siéntate a mi derecha
Que a su derecha esté su acusador
Arrojar la sandalia
Cambió la tempestad en sueva brisa
En el desierto pusieron a prueba a Dios
No toquen a mis ungidos
De los vientos Tus mensajeros
Te rejuvenece como a las águilas
Ha llegado el momento señalado
Quiero conducirme en mi propia casa
Somos Su pueblo, ovejas de Su prado
Su trono sobre los querubines
Un cántico nuevo
Rectitud y justicia son la base de Su trono
Más temible que todos los dioses
No endurezcan sus corazones
¿No habrá de castigar el que corrige?
El Señor reina, revestido de esplendor
Aún en su vejez darán fruto
Descansará a la sombra del Todopoderoso
Pronto pasan y volamos
Mil años son como el día de ayer
Las cenizas de una novilla
Afirmaré Tu trono por todas las generaciones
¿Acaso en el sepulcro se habla de Tu amor?
Éste y aquel nacieron en ella
Pobre soy y estoy necesitado
Restáuranos una vez más
Anhelo los atrios del Señor
Como un solo hombre
Yo he dicho que ustedes son dioses
Toquen el pandero, el arpa y la lira
Reavívanos e invocaremos Tu Nombre
Han profanado Tu santo templo
El recuerda que somos polvo
Sus milagros de antaño
Objeto de su castigo y objeto de su misericordia
No hagan gala de soberbia
No entregues la vida de Tu tórtola
En el santuario de Dios comprendí
Como lluvia sobre un campo segado
Desde el vientre dependo de Ti
Ven, oh Dios, a librarme
Traspasaron mis manos y mis pies
Repartió dones a los hombres
Haga resplandecer Su rostro sobre Ti
Vean las proezas de Dios
Los arroyos de Dios
Palabras ponzoñosas como flecha
Mi alma tiene sed de ti
Bendicen con la boca, maldicen con el corazón
Me has dado la herencia
Sobre Edom arrojo mi sandalia
¡Levántate, Seño! y dispersa a tus enemigos
Rómpeles los dientes a esos leones
A la sombra de Tus alas
He hecho promesas delante de Ti
Confunde su lenguaje
¡Sálvame, por Tu Nombre!
Sobrecogidos de miedo
Los justos se reirán de él
No me quites tu Santo Espíritu
Pero ahora voy a reprenderte
Todos mueren, sabios e insensatos
La ciudad del gran Rey
Dios el Señor ha ascendido
Quédense quietos
Con majestad, cabalga victorioso
Como ovejas para el matadero
Envía Tu luz y Tu verdad
Como siervo jadeante
Hasta mi amigo se ha vuelto contra mí
A Ti no te complacen sacrificios
Muy breve es la vida
Mi pecado me angustia
Más vale lo poco del justo
Han perdido el buen juicio
Como la paja que se lleva el viento
Ordenará que sus ángeles te protejan
Por la palabra y el soplo de Su boca
Día y noche Tu mano pesaba sobre mí
En tus manos encomiendo mi espíritu
Por la mañana habrá gritos de alegría
La voz del Señor está sobre las aguas
Seré como los que bajan a la fosa
Una sola cosa pido al Señor
Ponme a prueba
A ti, Señor, elevo mi alma
Tal es la generación
Tu vara y tu bastón me reconfortan
¿Por qué me has abandonado?
Lo que su corazón desea
Estos confían en sus carros de guerra
La ley del Señor es perfecta
El señor es mi Roca
La niña de sus ojos
Aun de noche me reprende mi conciencia
Prende fuego a todo
Todos se han extraviado
Las ondulaciones de la fe
Tú, Señor, los protegerás
En el Señor hallo refugio
Lo amargo por dulce y lo dulce por amargo
La trama y la urdimbre
La alabanza de los niños
Júzgame conforme a mi justicia
¿Hasta cuándo, Señor?
Por la mañana escuchas mi clamor
En paz me acuesto y duermo
Dios no lo salvará
Yo proclamaré el decreto
En la ley del Señor se deleita
El doble de lo que tenía
¿Quién tiene alguna cuenta que cobrarme?
¿Corregirá al Todopoderoso?
El toro salvaje
Medida, número y peso
Rebasan nuestra comprensión
Cuídate de no inclinarte a la maldad
Los únicos afectados
El oído saborea las palabras
Sueños y visiones nocturnas
No favoreceré a nadie
El pecado oculto y la culpa secreta
Del árbol caído, todos hacen leña
La ilusión de permanencia
¿Dónde se halla la sabiduría?
Mientras viva, no cederé
La Tierra suspendida sobre la nada
No es un Dios de desorden
La carga de la prueba
Hará conmigo lo que ha determinado
Colaboradores al servicio de Dios
Los casos de excepción
Lo abrumará la angustia
Mis errores son asunto mío
Tu enojo te desgarra
La garantía que demandas
En lo alto se encuentra mi abogado
La compañía de los impíos
¿Acaso volverá a vivir?
Apologías endebles
La gente que vive tranquila
Más anchos que todo el mar
Investigando mis faltas
Si no es él ¿entonces quien?
Pregunta a las generaciones pasadas
Como los de un jornalero
Al amigo que sufre
Las penas no brotan del suelo
Ver los toros desde la barrera
La vida se impone
Su esposa le reprochó
Aceptando nuestra mortalidad
Alcanzó gran estima
Las suertes se echan sobre la mesa
Las riquezas del pecador para el justo
El cetro de su perdón
La vanidad de Amán
El malvado cae en su trampa
El todo por el todo
No se postraba ante él
Se ganó su simpatía
Sentando precedentes
La maldición en bendición
Contentos con el servicio de los levitas
Se ofrecieron voluntariamente
No dejemos de congregarnos
La piedrecita blanca y el nombre nuevo
Los tárgumes
Dios puso en mi corazón
Lo habían sobornado para intimidarme
Reincidiendo en la esclavitud
Cerrando las brechas
Nuestro entorno doméstico
El rey accedió a mi petición
Solidaridad corporativa
Todavía hay esperanza
La reincidencia
Dios protege a quienes confían en Él
Ratificados contra viento y marea
Se dispusieron a continuar la reconstrucción
La destructiva infiltración
El altar de bronce
Ésta es la lista de los que regresaron
Movió el espíritu del rey Ciro
La paciencia significa salvación
La advertencia de Dios por medio de Necao
He encontrado el libro de la ley
Imploró al Señor y Él escuchó su súplica
Sitió las ciudades fortificadas
El estímulo de las fiestas
La pascua sin haberse purificado
Mandó que se abrieran las puertas
El culto a los baales
Blanco y negro o matices
Se volvió arrogante
Razonable, pero equivocado
La negligencia
El clavo de la herradura
El as bajo la manga
El yugo desigual y el poco de levadura
El ayuno
Su autoridad proviene del Señor
Los "yes men"
Ellos enseñaron el libro de la ley
Recorre la tierra con Su mirada
Revelación suficiente pero no demasiada
Hasta con sus enemigos lo reconcilia
Sí mantenemos el culto a Dios
Desde afuera de la cerca
Aceptar lo que no puedo cambiar
Grietas y resquebrajamientos
Lo que queda es el final
Salomón y la hija del faraón
Si mi pueblo se humilla y ora
El arca de la alianza
Los querubines
Los utensilios del templo profanados
El monte Moria
Los lugares altos
No es llegar sino permanecer
Hacerlo con alegría
Diseño inteligente
Por eso no quedó registrado
La bendición de la fecundidad
La melodía secreta
La suerte se echó dos veces
En toda su diversidad
El segundo templo
Entre la espada y la pared
Los gigantes de la antigüedad
Malicia, paranoia y conspiración
Victoriosa, pero no triunfalista
El templo de Jerusalén
Entónenle salmos
Solo los levitas podían transportarla
En vano se esfuerzan y hacen guardia
Murió comido por gusanos
Podían discernir el mejor rumbo
Causas y efectos
Filisteos y palestinos
Encargados de custodiar la entrada
La vergüenza de la idolatría
El combate espiritual
Los que puso a cargo del canto
A los cuales Dios había destruido
La oración de Jabes
Jeconías, el cautivo
Tamar, ¿la viuda negra?
Se va estrechando y haciendo realidad
EL canto de cisne
El señor envío bandas armadas
Las palabras del pacto
El mejor rey de todos
Estando en aflicción, imploró al Señor
Exhibicionismo ostentoso
Desplegó la carta delante del Señor
La llamaban Nejustán
Abusando de la paciencia de Dios
Sacrificó en el fuego a su hijo
Malos comienzos, buenos finales
No mató a los hijos
Milagros y reliquias
Buenos mentores
Logró esconderlo de Atalía
No se apartó del pecado de Jeroboán
Más de una generación
Las sincronizaciones divinas
¿Qué sacamos con quedarnos aquí?
Matar al mensajero
El general Naamán
En ese momento se acabó el aceite
La estela de Mesá
Sembradores y segadores
El señor de las moscas
Asociaciones inconvenientes
El viñedo de Nabot
Un dios de las montañas
Que espere a quitarse la armadura
La tentación de tirar la toalla
El único que ha quedado
Ordenaré a los cuervos que te den de comer
El balance de la monarquía
Como su antepasado David
Estaba ciego
No puedo volver contigo ni acompañarte
Consultó más bien con los jóvenes
Amó a muchas mujeres
Acumuló carros y caballos
Promesas incondicionales
Casa de oración
Jaquín y Boaz
Entonces los dejaré vivir en este lugar
Me ha dado paz por todas partes
Pesa más una pequeña necedad
Dele a ella el niño que está vivo
Tarda pero llega
Rey a espaldas de David
Satanás lo indujo y Dios lo incitó
Infalible y sin error
Cuando el Señor lo libró
Se nos entreguen para colgarlos
Una astuta mujer de la ciudad
Salga y anime a sus tropas
Una cabellera tan pesada
Sigue el curso que Dios le ha trazado
Déjenlo que me maldiga
Tras bambalinas
El rey se declara culpable
El fracaso en el hogar
Cubriendo el rastro del pecado
Descanso, pero no ocio
Paranoia y conspiración
¿No queda nadie a quien beneficiar?
La casa de David
Será Él Quien te construya una casa
Misericordioso pero también justo
La ciudad de David
Pescar en río revuleto
¿Acaso soy un perro?
Ungieron a David como rey
¿Y cómo te atreviste?
El suicidio en la Biblia
Los amalecitas
Vuélvete a tu casa
Búsquenme a una medium
Mejor engañar al enemigo
El Señor mismo lo herirá
Hace honor a su nombre
Yo respete su vida
Providencia y sincronización
Yo tengo la culpa
Entregó a David el pan consagrado
El pacto de David y Jonatán
Los dioses domésticos
El espíritu maligno se apoderó de Saúl
David y Goliat
¿Cuánto vas a quedarte llorando?
No voy a regresar contigo
Hubo un pánico extraordinario
No había un solo herrero
Seguiré enseñándoles el camino bueno
Envió los pedazos por todo el territorio
El Señor te ha ungido
Vamos a ver al vidente
Danos un rey que nos gobierne
Fueron subyugados por los israelitas
¿Por qué se van a obstinar?
El Señor descargó Su mano
El arca ha sido capturada
Habla que tu siervo escucha
Mi espíritu se regocija en mi Salvador
Nunca se le cortará el cabello
No te ha dejado sin un redentor
Esta muestra supera la anterior
No ha dejado de mostrar su amor
Tu Dios será mi Dios
La ira del hombre no produce la justicia
Guerras fratricidas, victorias amargas
Este hombre es mi huésped
Erigieron para sí la imagen tallada
Lo que le parecía mejor
Solo una vez más
Con ella mató a mil hombres
Esto era de parte del Señor
El ángel del Señor
Celos, envidias y tragedia
Promesas irreflexivas
Pero ustedes me han abandonado
La justicia y los vínculos de sangre
Lo que sobra de las uvas de Efraín
Los 300 de Gedeón
El vellón de lana
El tren de la victoria
La gloria no será tuya
Cimas y simas
Les serán una trampa
No lograron expulsar a los jebuseos
Josué renovó el pacto
Serán borrados de la buena tierra
No lo hicimos por rebeldía o infidelidad
Con sus campos de pastoreo
Solo después podrá regresar
Los becerros de Dan y Betel
¿Hasta cuándo van a esperar?
No los expulsaron totalmente
Recibieron como herencia sus territorios
Tú eres cananea de origen
Han pasado cuarenta y cinco años
A filo de espada
La siembra y la cosecha
Con la guardia baja
El sol se detuvo y la luna se paró
No consultaron al Señor
Así tratarás a las ciudades lejanas
Yo les daré la victoria
Pero los de Hai los derrotaron
La toma de Jericó
Se alimentó de los frutos de la tierra
Estas piedras son un recuerdo
Cuando cruces las aguas
La fe de Rajab
Ayúdense unos a otros
Moisés y el Pentateuco
Bendición, estímulo y motivación
Los cánticos: testimonios memorables
Ondulaciones y deslealtades
Arrepentimiento y restauración
Las condiciones de este pacto
Bendiciones y maldiciones
Maldito el que desvíe a un ciego
Su posesión preciosa
La ley mosaica
Pero no fue así desde el principio
No podrán entrar en la asamblea
Sexo, vestuario y género
Doble porción de tu espíritu
El derecho al debido proceso
La legitimidad del profeta
Nadie entre los tuyos deberá practicarlas
Los jueces en funciones
Nadie se presentará con las manos vacías
El años sabático
Animales puros e impuros
La paga del pecado
Solo en el lugar que el Señor elija
Lo sustenta y lo cuida
Para que te vaya bien
No es por tu justicia
Te humilló y te puso a prueba
La elección de Israel
El Señor es un Dios celoso
Tesoros nuevos y viejos
Ustedes no vieron ninguna figura
Con tus propios ojos lo has visto
El prudente tacto
Sabiduría, inteligencia y experiencia
La dignidad de la mujer
Las ciudades de refugio
Territorios y fronteras
Astillas en los ojos y espinas en el costado
Cruzaremos armados delante del Señor
Maten a todos
Compromisos anulados
Si confesamos, Él nos perdonará
La oración diaria
Traspásales la herencia de su padre
El relevo generacional
Con la guardia en alto
Una estrella saldrá de Jacob
Como el gorrión o la golondrina
El mal ejemplo de Balán
La serpiente de bronce
El agua de la roca
Las aguas de purificación
Arrasada con sal
Tenía botones, flores y almendras
Los hijos de Coré
Ese hombre debe morir
Consecuencias irreversibles
Estoy seguro de que podremos hacerlo
El estigma de la lepra
Aunque no acudan a Su convocatoria
La trompeta de Dios
Flexibilidad y factores atenuantes
Iluminación de lo alto
La conversión: el punto de inflexión
Nazareo o Nazareno
Deberá confesar y pagar
Sin tocarlo para que no mueran
Apártame a los levitas en sustitución
El acceso al santuario
Los censos
Rescate y redención
La idolatría en el corazón
Estarán comiendo de la cosecha anterior
Los panes consagrados a Dios
No recojan todas las espigas
La profanación más común
Los defectos físicos
La pena de muerte
No se vuelvan a los ídolos
Peca contra su propio cuerpo
Las transfusiones de sangre
Acceso sin restricción
Sexualidad, impureza y santidad
Jesús y los sacerdotes
Enfermedad e impureza ritual
La inmaculada concepción
Mata y come
Nadab y Abiú
Ni en este monte ni en Jerusalén
La unción para todos
Éste será un estatuto perpetuo
El fuego no deberá apagarse nunca
El pecado inadvertido
El Cordero de Dios
Sacrificios de comunión
Pacto de sal
Sé propicio a nosotros
Toda la tierra está llena de Su gloria
Un sumo sacerdote así
Los atrios del Señor
Madera recubierta de oro
Suficiente para todo
Coerción o persuasión
El velo sobre el rostro
Nadie puede verme y seguir con vida
Solo a quien haya pecado
La capacidad creativa
Incienso y oración
La unción permanece en ustedes
Carismas para todos
Nuestras lámparas encendidas
Funcionalidad y belleza
Diezmos y ofrendas
Cortar un pacto
Harás fiesta en mi honor
Poseedores más que propietarios
Le servirá durante seis años
Los diez mandamientos
Nación santa
Eso te aligerará la carga
Los brazos en alto
El microbio más mortífero
Las aguas amargas
El paso del Mar rojo
El rescate de los primogénitos
La Pascua
Gracia contra todo pronóstico
Pero dejen atrás sus rebaños
Los dioses egipcios
No habrá tábanos en Gosén
Aarón levantó su vara
¿Cómo va a hacerme caso el faraón?
El ladrillo y la paja
¿Quien le puso la boca al hombre?
El Misterio tremendo y fascinante
La adopción
La ética situacional
Desobediencia civil
Deberán llevarse mis huesos
La elección de Judá
La soberanía y la elección de Dios
Esclavos de la justicia
Vida después de la muerte
Rasgarse las vestiduras
Garante y sustituto
José y sus hermanos
José y el faraón
La memoria ingrata
Huyan de la inmoralidad sexual
Judá y Tamar
Los censurables favoritismos
La inconveniencia del yugo desigual
El doble ánimo
La sed de venganza
El encuentro de Esaú y Jacob
El que lucha con Dios
La horma de su zapato
Los nombres en la Biblia
La poligamia
El Señor está en este lugar
Amé a Jacob, aborrecí a Esaú
Bendición, reconocimiento y admiración
Los hermanos: fuente de discordia
Dirección y provisión
La prueba suprema de Abraham
Judíos y árabes
Las verdades a medias
Homosexualismo y descomposición social
¿Por qué se ríe Sara?
La señal de la circuncisión
Dios fertiliza lo estéril
El colmo del pecado
Fijen su atención en Jesús
Serán bendecidas las familias de la tierra
Babel y pentecostés
Nimrod
El arco iris
La paloma de Noé
En los días de Noé
Los ángeles que no mantuvieron su posición
A su imagen y semejanza
Lo mejor de su rebaño
Cardos y espinas
La sociedad patriarcal y el machismo
Esforcémonos por entrar en ese reposo
El argumento del diseño
Los días de la creación
La luz en las tinieblas resplandece
El fiat lux
El Espíritu iba y venía sobre las aguas
Le quitará su parte del árbol de la vida
La hoja es parte del árbol
El Alfa y la Omega
Adora sólo a Dios
El lago de fuego y la muerte segunda
Las utopías humanas
Rey de reyes y Señor de señores
Las bodas del cordero
Preparados para abrirle la puerta
¿Quien no glorificará Tu Nombre?
Las siete copas de la ira de Dios
El cemento de la perseverancia
Jerarquías artificiales
De toda raza, pueblo, lengua y nación
La gracia cara
Nuestra vergonzosa desnudez
Sé fiel hasta la muerte
El árbol de la vida
Has abandonado tu primer amor
Sacerdotes al servicio de Dios
Idetificando las diferencias
Caín, Balán y Coré
Libertad o libertinaje
Luchando vigorosamente por la fe
Diótrefes y Demetrio
Salud integral
Los rasgos del anticristo en la iglesia
Amor y obediencia
La verdad que permanece
Elegidos sin condiciones
Apártense de los ídolos
Pidiendo conforme a Su voluntad
Jesucristo: La vida verdadera
La dificultad de la vida cristiana
Él nos amó primero
En el amor no hay temor
El que no ama no conoce a Dios
El que está en ustedes es más poderoso
Jesucristo ha venido en cuerpo humano
Dios es más grande que nuestro corazón
Sabremos y nos sentiremos
Se purifica a sí mismo
Identidad, conocimiento y sabiduría
Ahora somos hijos de Dios
Muchos anticristos han surgido ya
El mundo se acaba con sus malos deseos
No amen al mundo
Culpa, arrepentimiento y confesión
Dios es luz
Lo que hemos tocado
Los ignorantes e inconstantes
Cielos nuevos y tierra nueva
Comprometida pero no alarmista
Mientras esperan, esfuércense
El compromiso de la fe
Anticristianos o anticristos
La palabra profética más segura
Devoción a Dios
Añadiendo a la fe entendimiento
Tener parte en la naturaleza divina
Están soportando los mismos sufrimientos
Como león rugiente
El sabio moderno
Revístanse de humildad
No sean tiranos sino ejemplo
La vocación del cristiano
A la derecha de Dios
Háganlo con gentileza y respeto
Estén siempre preparados
Que su belleza no sea la externa
El poder del testimonio silencioso
Es digno de elogio sufrir por la justicia
La nobleza obliga
Sacrificios espirituales
El precio de nuestro rescate
Tengan dominio propio
El cientifismo
Con debilidades como las nuestras
Aguarden con paciencia
El punto ciego del pecado de omisión
No hablen mal los unos de los otros
Resistan al diablo y huirá de ustedes
El orgullo, obstáculo de la gracia
Los pecados ocultos de la izquierda y la derecha
La paradoja humana
La arrogancia de la ciencia
La actitud correcta
Envidias amargas y rivalidades
No pretendan ser maestros
La fe y las obras actúan conjuntamente
Los demonios creen, y tiemblan
La fe sin obras está muerta
Juicio con compasión
Los pobres y los ricos
Lo público y lo privado
La persona en el espejo
Recibiendo con humildad
La ira humana
Listos para escuchar
La tentación de Cristo
Es indeciso e inconstante en lo que hace
Revelación y exhortación
La actitud quejumbrosa
Sacrificio de alabanza
Jesucristo es el mismo por los siglos
Dios no cambia como los astros
Aviva la llama del don de Dios
Inspirados por esta gratitud
Para que permanezca lo inconmovible
Por un solo plato de comida
La raíz amarga
Renueven las fuerzas de sus rodillas
Sin disciplina somos bastardos
Por el gozo soportó la cruz
Para que no llegaran a la meta sin nosotros
Corramos con perseverancia
El mundo no merecía gente así
Otros, en cambio, fueron muertos
Creer en Dios o creerle a Dios
El estímulo para un mundo mejor
Anhelaban una patria mejor
La fe no es un placebo
Lo visible no provino de lo que se ve
Paciencia, constancia y perseverancia
La comunión de los santos
El sacerdocio universal de los creyentes
Todos me conocerán
La sangre de Cristo
Una vez y para siempre
Seguridad o confianza
Firme y segura ancla del alma
Jurando por sí mismo
No sean perezosos
Dios no olvida
Inocencia y madurez
Sufrimiento, aprendizaje y obediencia
El trono de la gracia
El pecado, parásito invasor
La compasión de Cristo
El engaño de la impunidad
Nuevo día, nueva oportunidad
El domingo: ¿reposo o aburrimiento?
El kairos y el cronos
Dios cree en mí
Sabe Dios librarnos de tentación
Muerte yo seré tu muerte
La dignidad humana
Ángeles al servicio divino
El Logos y la información
Darwin, evolución y cristianismo
La doctrina de la sustitución
La abolición de la esclavitud
Cordialidad y buenas maneras
Favores de buena gana
Útiles y provechosos
Autoridad y cordialidad
La fe, la ley y las obras
Regeneración y renovación
Predica la sana doctrina
Conciencias adormecidas y desatadas
Lo vimos con nuestros propios ojos
He terminado la carrera
Los mártires cristianos
Se volverán a los mitos
Conversión e iluminación
Ser y parecer
El peligro de los "ismos"
No debe andar peleando
Riqueza libre de preocupaciones
Tradición y reflexión
Creyentes dignos de confianza y capacitados
Yo sé en quien he creído
Sacando a la luz la vida incorruptible
Elegidos sin mérito para hacer méritos
Más vale dominarse a sí mismo
No pongan la esperanza en las riquezas
Huye de todo eso
Aunque estén ocultas se manifestarán
Consecuentes y convincentes
La ciencia. ¿El mito moderno?
Desenmascarando mitos y supersticiones
Todo lo que Dios creó es bueno
La apostasía
La Palabra de Dios
Una limpia conciencia
Genealogías interminables
Resistiendo la verdad
El milagrerismo mágico
El misterio de la maldad
Espíritu, alma y cuerpo
La obligación de examinar
El burro flautista
Oren sin cesar
Como llegan los dolores de parto
Con voz de mando y con trompeta de dios
La voz del pueblo y la voz de Dios
Igualdad de valor, diferencia de rol
El hábito y el monje
Cristo es todo en todos
Concentren su atención en las cosas de arriba
La fachada del legalismo
La adoración de ángeles
Resucitaciones clínicas
El desfile triunfal de Cristo
La divinidad en forma corporal
El condimento de la gratitud
Su buen orden y firmeza
Con este fin trabajo y lucho
Cristo, la esperanza de gloria
El espectáculo de la vida
La provisión de nuestra necesidad
Un sacrificio que Dios acepta
Todo lo puedo en Cristo
La renovación del pensamiento
Ausencia de malicia
Que se pongan de acuerdo en el Señor
La cruz por veletas
Cosas nuevas y cosas viejas
Perfección o madurez
En pos de la perfección
Como estrellas en el firmamento
Voluntad y poder
La influencia benévola de Dios
Con temor y temblor
Quien siendo por naturaleza Dios
¡Esa es la actitud!