2026-06 Hachon 25 de Marzo 2026

EPISODE · Mar 25, 2026 · 26 MIN

2026-06 Hachon 25 de Marzo 2026

from El Hachón de COPE

EL HACHÓN DE COPE - Programa 6 (25 de marzo de 2026) Buenas tardes. Si miramos el calendario, los números no mienten. Tenemos el Domingo de Ramos a la vuelta de la esquina. Se acabó la espera. La Semana Santa ya no se sueña. La Semana Santa ya se toca con las manos. Venimos de un fin de semana intenso, con el resaque emocional del pregón de Chemanieto en la Catedral. Y hoy, en este último programa, antes de que la crew de guías eche a la calle, venimos dispuestos a adentrarnos de lleno en los entresijos de la Semana Santa. Hoy vamos a meternos, literalmente, debajo de un paso para saber qué sienten los costaleros de Medinaceli. Hablaremos con José Ignacio Hernández Redondo, flamante premio Lázaro Gugmiel. Descubriremos en qué va a consistir el oratorio sinfónico que va a estrenar la Cofradía del Nazareno. Y nos pondremos el uniforme de gala para patrullar las calles junto a la Policía Municipal en su 200 aniversario. Además, en la segunda parte del programa, sabremos cómo van a ser los primeros días de nuestra Semana Santa y si podrán salir a la calle las primeras procesiones. Acomódense, porque esto ya es inminente. Arranca el sexto programa de la temporada. Soy Diego Arias Madero, mader, y encendemos el achón. Y para hacer este recorrido, no estoy solo. Saludo ya a mi compañero en los micrófonos, redactor y presentador de informativos de la 8 Valladolid, Rodrigo Cabezudo. Muy buenas tardes. ¿Qué tal, Diego? Muy buenas tardes. Encantado de estar aquí, cerrando una temporada más. La segunda, en mi caso, de este achón que ha sido, bueno, creo que muy especial este año. Rodrigo, abróchate el cinturón. En este caso, la molía, porque empezamos fuerte. Nuestra primera parada nos lleva a la mañana del pasado domingo. Los micrófonos del achón acompañaron a la cofradía de Jesús de Medinaceli en el traslado de su paso desde la nave de la Junta de Cofradías hasta la Iglesia de San Martín. Un traslado que este año hicieron a pulso, convirtiendo el recorrido en un exigente ensayo. Ver avanzar la sentencia por Valladolid siempre despierta murmullos por su particular estilo de carga. La molía jerezana. Un estilo con firmes defensores y también detractores, apegados a nuestro tradicional varal. Pero nosotros queríamos saber qué hay ahí debajo. Aprovechando un relevo, charlamos con Guillermo Domínguez, uno de sus costaleros que ha cargado de todas las formas posibles. Le pedíamos que nos explicara esa gran diferencia entre el varal y la molía. Bueno, en cuanto a estilo, la molía y el costal es muy parecido, en cuanto, obviamente, es muy distinto al varal castellano, ¿no? Y al final lo que permite trabajar sobre el cuello, llevar el costal apoyado sobre el cuello, es el poder bailar y hacer distintos tipos de compasos o de paso, llevando, pues eso, el trabajo apoyado en el cuello te da más libertad para mover más los pies, la cintura, bueno, hacer distintos tipos de movimientos. Esa libertad de movimiento, pero claro, un paso solo anda bien si hay compañerismo. Le preguntábamos a Guillermo cómo se vive ese trabajo de equipo en la oscuridad, donde todos deben ser uno. No, no, hay muchísimas ganas, al final todo el año uno está esperando que lleguen estos días, y aunque, bueno, como todos los papeles que uno ocupa dentro de una cofradía, porque el que va caminando con su túnica en silencio también tiene su sacrificio, los costaleros pues tenemos el nuestro, ponemos nuestro trabajo y nuestro esfuerzo a los pies del Señor, y es lo que esperamos todo el año, dedicarle nuestra oración de esa manera. Un paso solo anda bien, da igual que sea costal, que sea varal, solo anda bien cuando no hay ni 25, ni 35, ni 45 personas debajo. Solo funciona cuando somos uno, y para ser uno están precisamente estos ensayos. Los ensayos sirven para ir sincronizados, para saber más o menos cada uno qué papel tiene, porque cada puesto, sobre todo en los pasos a costal o a molía, pues tiene sus particularidades, y es lo que hace que luego trabajemos todos juntos, ya no solo para que quede bonito, sino para que el esfuerzo esté correctamente repartido y que nadie vaya cargando más que los demás, o menos, y que todos tengamos ese compañerismo también en lo que es el esfuerzo. Esfuerzo compartido, que es pura oración. Quisimos llevar a Guillermo al Domingo de Ramos, con miles de valles soletanos arrompando el paso. ¿Qué se siente sabiendo que llevas a Jesús de Medina Celi sobre ti? Bueno, pues mucho orgullo, mucha responsabilidad, y sobre todo mucho respeto y mucho amor por Dios, que al final lo que estamos es a eso, es a mostrar nuestro amor a Dios que le llevamos sobre los hombros. Lo de menos es el público que haya, que es verdad que al final cuando sientes que te arropa y cuando ves las calles llenas de gente, pues al final es un empuje adicional, un estímulo y una fuerza adicional que uno siente, pero la realidad es que no estamos para el público, estamos para nosotros mismos y para rezar debajo del paso de cada uno con nuestras intenciones en ese momento. Mucha suerte a la cuadrilla de Medina Celi. Dejamos el esfuerzo bajo las trabajaderas para irnos a San Albano, a los ingleses. Hace unos días la Cofradía de la Preciosísima Sangre entregaba el premio Lázaro Gumiel a la iniciativa cofrade a don José Ignacio Hernández Redondo, ex conservador del Museo Nacional de Escultura. Hablamos con él todavía con el galardón en las manos. Pues mira, sinceramente, una emoción que ni yo mismo pensaba que fuera tanta, bueno, sí que desde el primer momento me ha llenado de satisfacción, ya llevo unos años jubilado y me ha llenado de satisfacción pensar que había sido útil y que había ayudado, pero hoy ha sido una emoción tan profunda que me cuesta hasta describirte lo que ha supuesto para mí esta entrega. En sus años en el museo, él tenía muchas veces la última palabra para decidir si una talla salía a la calle cuando amenazaba lluvia. Le preguntamos cómo recuerda esa presión terrible y angustiosa. Pues sí que lo recuerdo con un poco de pesar y de angustia, porque ninguna de las otras opciones, como yo digo cuando nos teníamos que reunir aquellos Viernes Santos, sobre todo los días confusos que no se sabía muy bien si al final se podía desarrollar con normalidad la procesión o no, porque ninguna solución era buena. Si salíamos en precario estábamos preocupados lógicamente, pero yo siempre que era una suspensión salía hecho polvo. Para mí era algo realmente triste participar en la suspensión del Viernes Santo. Afortunadamente, él enseñó de primera mano a las Cofradías a cuidar su patrimonio. Le preguntábamos si cree que hoy somos más conscientes de lo que tenemos entre manos. Por supuesto, andando el tiempo se fue mejorando mucho, no sólo con el asesoramiento de los conservadores del Museo, también el centro de restauración de Simancas, cuando se hicieron todas las restauraciones de Los Pasos. Hoy día hay una cultura general de conservación mucho mayor. Enhorabuena de nuevo a José Ignacio por su premio. Y de los reconocimientos saltamos a la música. En este año de efemérides para la Cofradía de Jesús Nazareno, la Hermandad va a estrenar el oratorio La pasión de Jesús Nazareno, de la Fundación UNIR. Nuestros micrófonos han charlado con su compositor y director Ernesto Monsalve. Hablamos de una sinfónica, solistas internacionales y coros sumando más de 200 intérpretes. Le preguntábamos a Ernesto cómo se gesta esta locura que sonará el Sábado Santo. La segunda parte de la vida de Jesucristo faltaba por musicar. Y encontrar el momento y el contexto era lo que nos faltaba. 200 intérpretes que están encabezados por un elenco de cuatro solistas que no solamente son tenor, soprano, contratenor y barítono, sino que tienen un rol. Porque un oratorio es una ópera, una representación escénica, teatral, cantada, solamente que en lugar de Fígaro o Don Juan lo que vemos es a los personajes de la historia bíblica. Por eso la virgen, la soprano va a ser la virgen, el contratenor es San Juan, el tenor es Jesús Nazareno y el barítono es Poncio Pilatos. Todos ellos, como buena ópera, como buena representación teatral que estoy explicando, se meten en el rol de un personaje que existió. Y atención a la puesta en escena porque el paso de Jesús Nazareno presidirá el oratorio de San Pablo junto a un videomapping espectacular. Es la primera vez que Jesús Nazareno va a estar en la iglesia de San Pablo. De hecho, es la primera vez que las grandes puertas de la iglesia de San Pablo van a poder acoger la entrada de un paso porque llevan cerradas más de 80 años y ha habido que quitar la soldadura para poder hacer el acceso. Y como toda buena representación necesita una ambientación. Esa ambientación la puede dar la propia iglesia, naturalmente, el propio Nazareno, por supuesto. Pero si además le añadimos un mapping donde se representa el palacio de Poncio Pilatos, donde se representa la sede del San Edrín, donde se representa el Huerto de los Olivos, donde se representa el Monte Calvario, etc., etc., ayudamos todavía más a que la gente se meta. Porque lo que la gente va a ver es la representación, la recreación de la pasión desde la última escena hasta que Jesús expira en la cruz, de acuerdo con el relato bíblico. El propio Ernesto explicaba que esto es volver a los tiempos en los que se encargaba música nueva. Le preguntábamos si, como compositor vallisoletano, pesa la responsabilidad de crear una banda sonora histórica. Bueno, la partitura, la música, ha sido dedicada, ese es su título, a Jesús Nazareno. No sólo a la figura histórica y eje central del cristianismo, como es lógico, sino en particular a la talla que nos ocupa. Por eso la presencia de la misma es algo que agradezco y reconozco a la cofradía de nuestro padre Jesús Nazareno, a la que, como sabe todo el mundo, mucha gente yo pertenezco desde que nací. Así que, en definitiva, una oportunidad histórica para la Semana Santa, para la música, para la fe y para la tradición. El estreno será el 4 de abril, sábado santo, pero, ojo, porque hoy mismo, a las 7 y media, la cofradía organiza una de sus Noches Nazarenas de entrada libre, donde Ernesto dará todos los detalles previos. Así es, porque este oratorio tiene muchos elementos de la Semana Santa de Valladolid, muchos elementos que se acomodan a la tradición cristiana, al simbolismo que también la Biblia, en muchos aspectos, contempla, etc. Y todo eso quiero explicarlo, quiero que la gente lo pueda conocer, porque es un modo de entender y escuchar mejor el oratorio que vamos a ver el 4 de abril. Así que todo el que pueda acercarse, yo le invito a que nos acompañe. Y para continuar, no queríamos olvidarnos de los que hacen posible que todo esto funcione en la calle. Para que la Semana Santa brille, hay un inmenso trabajo de logística y seguridad. Para entender cómo se orquesta este puzzle, hemos charlado con el Mayor de la Policía Municipal de Valladolid, Iñaki Ayuso. Le preguntábamos cómo preparan internamente este tremendo despliegue para los días más exigentes del año. Y atención a cómo definen ellos mismos a su cuerpo dentro de la Semana Santa. Bueno, pues nosotros meses antes, has dicho tú semanas antes, no, meses antes, nosotros nos ponemos en marcha ya desde que pasamos la Navidad, pasamos pingüinos. Nosotros todos los años nos ponemos, como tú bien dices, con uno de los eventos más importantes que suceden en nuestra ciudad, que es nuestra Semana Santa. Y para que ello discurra bien, pues tenemos que tener muchas reuniones, tanto con la Ocupación de Vía Pública como con la Junta de Cofradías. El contacto es prácticamente diario con ellos. Estamos llamando por los posibles cambios que haya habido. Y nosotros nos ponemos a preparar pues una orden de servicio, en la que estudiamos cada uno de los 41 desfiles profesionales que discurren desde el viernes de Dolores hasta el domingo de Resurrección. Y entonces pues hay veces que hay que ir pormenorizando a cada una de ellas, cada uno, como te digo, de estos 41 desfiles con esas 20 cofradías, o como a mí me gusta decir, con las 21, porque nosotros somos las 21. Nosotros procesionamos desde el viernes de Dolores hasta el domingo de Resurrección, la cofradía de la Policía Municipal. Ahí estamos siempre. Pero claro, vaciar el centro de coches afecta al día a día de los vecinos. ¿Hay mucha incomprensión cuando la grúa retira un coche? Bueno, pues yo te diría que en un 99% la ciudad de Valladolid, los turistas que vienen a ver la procesión saben que es Semana Santa, no es una cosa nueva, y responde muy bien. En el ciudadano de Valladolid normalmente responde. Son pocos los vehículos que desplazamos para la cantidad de calles que despejamos de vehículos. Es decir, que son pocas esas personas las que nos han dado cuenta. Siempre tiene que haber alguien que no lo entienda, alguien que no le gusta la Semana Santa. Pero a pie de calle, los agentes hacen otra labor fundamental, la de improvisados guías turísticos para quien anda perdido. Pues así es, así es, efectivamente. Cada policía es un punto de información. Todo el mundo nos viene a preguntar. Es verdad que hay veces que tienen que comprender que nos cuesta trabajo porque son tantos. Pues imagínate un Jueves Santo en el que tienes diez desfiles procesionales por la tarde. Te preguntan, oiga, ¿y por dónde va ahora mismo la procesión de la amargura en el Monte del Calvario? Pues a veces nos pilla con el pie cambiado. Bueno, pero para eso nosotros pues tenemos nuestros medios, llamamos por la emisora e intentamos dar respuesta a ese ciudadano que quiere saber. Aunque un día como el Jueves Santo pues siempre le decimos lo mismo. Dese usted un paseo por el centro que se va a encontrar una procesión seguro. Para cerrar la charla le preguntamos a Iñaki qué se siente también al acompañar y escoltar nuestros pasos bajo la mirada de toda la ciudad. Bueno, pues esos siempre son voluntarios los que salen alrededor de los pasos. Y bueno, pues somos gente que al final algunos seremos católicos, otros no lo serán, pero sienten la Semana Santa de Valladolid como suya. La sentimos como una cosa nuestra. Ha sido una fecha en la que nunca podemos cogernos vacaciones. Nosotros esa semana la trabajamos. No has podido oírte cómo se van otros trabajadores esa semana, se van a ver otras procesiones. Yo llevo 36 años viendo las mismas procesiones, las procesiones de Valladolid. Y entonces pues las sentimos como muy nuestras. Entonces ya es una cosa que sientes como que es algo tuyo. Ya te digo que todos esos policías salen y tenemos bastante gente que quiere acompañar esos pasos. Yo te hablo desde mi punto de vista, desde mi experiencia personal. Yo no nací aquí, yo soy de Murcia, que también hay otras procesiones muy interesantes allí, pero yo ya las de Valladolid las siento como mías. Es momento de encender el micrófono de Rodrigo Cabezudo en el estudio para viajar en el tiempo. Rodrigo, sección, ¿cómo hemos cambiado? ¿Qué nos traes hoy? Pues en este último hachón de la temporada y para cerrar el estreno de esta sección voy a barrer un poco para casa, permítemelo, porque como cofrade de la sangre he de decir que el día más esperado de todo el año era siempre el Jueves Santo. Y ese día es sinónimo de dos palabras, penitencia y caridad. Y esa sí que es una procesión que ha cambiado y mucho. Quizás sea una de las procesiones contemporáneas con más historia y es que nace cuando la Semana Santa todavía estaba empezando a sacarse de ese baúl del olvido en el que estuvo durante tantos años. Eran las once y media de la mañana del Vierne Santo de 1927. Sí, digo bien, el Vierne Santo de aquel año salió por primera vez la entonces llamada Procesión de Caridad nacida por el interés del arzobispo Remigio Gandasegui de acercar la Semana Santa a quienes más sufren, los enfermos y los presos. Salieron tres imágenes portadas a hombros en sencillas andas, el Cristo con la cruzacuestas de la Penitencial de la Pasión, el despojo de Jesús Nazareno y la Quinta Angustia de Fernández que salió por primera vez a la calle portada por la recién recuperada Cofradía de la Piedad. De aquella primera procesión sabemos, gracias a las crónicas, que se dirigió a la cárcel de Chancillería, actual Biblioteca Reina Sofía y después al Hospital Provincial en el Prado de la Magdalena permitiendo a los reos y a los enfermos asomarse a las ventanas para participar de esos actos de oración. Se estuvo celebrando hasta 1931. La Proclamación de la República prohibió los desfiles procesionales aunque después de 1935 sí que salieron otras procesiones como el Vía Crucis o la General del Viernes, esta de caridad no fue recuperada hasta 1941. Ese año 1941 la procesión cambió de día, ya se hizo el Jueves Santo y en ella figuró también la Piedad con la Quinta Angustia y por primera vez la de la Preciosísima Sangre con el Cristo de los Carboneros. Además, aquel año la procesión acudiría hasta la cárcel vieja de la calle Madre de Dios ya que la de chancillería había cerrado en 1935. En 1944 nos encontramos nuevos cambios. La Preciosísima Sangre ya sale con el Cristo de las Catalinas de Juan de Juni y se reincorpora a la Cofradía de la Pasión con su Cristo del Perdón. Durante esos años, además de la cárcel y el hospital, se visita también el pabellón antituberculoso en el Prado de la Magdalena. Por aquellos años se comienza la tradición de indultar a un preso durante la procesión que se incorporaba tras la carroza de la Virgen. Como dato anecdótico, en 1945 fueron no uno sino dieciocho los indultos que se realizaron en la procesión y que vistieron el hábito de la Cofradía para incorporarse al desfile. También es anecdótico el dato de que en el año 1952 llovió el jueves, también el viernes, y la procesión fue aplazada al Sábado Santo a las doce de la mañana. Al año siguiente, en 1953, la Cofradía de la Preciosísima Sangre saldría ya desde la Iglesia de la Antigua con su nueva imagen titular, el Santo Cristo de Lázaro Gumiel. Será diez años más tarde, en 1963, cuando la procesión, además de visitar el hospital y la cárcel, acuda también al segundo hospital de la ciudad, la Residencia de Onésimo Redondo, nombrado después Hospital Rey Ortega, visita que se mantendría hasta el cierre del mismo en 2009 y que haría que el recorrido de la procesión se ampliase para pasar por las principales calles del barrio de la Rondilla. En 1978, por cierto, ya fue inaugurado el actual hospital clínico. Pero si algo caracterizaba esta procesión era la visita al centro penitenciario y la liberación del preso, hecho que sucedió por última vez en 1984, ya que la prisión se traslada finalmente hasta Villanueva, perdiendo esta visita y este acto que habían dado ya el sobrenombre a este desfile como la procesión de la cárcel. Los noventa llegan con cambios. En 1994 deja de participar la Pasión con el Cristo del Perdón y en 1995 se incorpora al desfile una reconstrucción parcial del antiguo paso del entierro de Cristo de la Cofradía de la Piedad que se rebautizaría como Cristo de la Cruz a María. Llegamos al año 2000 y el Ministerio de Justicia concede a la Cofradía de nuevo el indulto de un preso, por lo que este acto volvería a reanudarse, aunque esta vez al paso de la procesión por la Audiencia Provincial de la Calle de las Angustias. En 2005 se incluiría una nueva parada frente a la Residencia de Ancianos de Nuestra Señora del Carmen antes de acudir al hospital clínico. Y llegamos al año 2020. La pandemia impide la celebración de la última procesión de Penitencia y Caridad en la que tomaría parte la Cofradía de la Preciosísima Sangre. Y es que dos años antes, en 2018, se había bendecido su titular Mariana María Santísima de la Caridad y la pretensión de la Cofradía era salir en solitario con sus dos titulares en una nueva procesión titular en la tarde del Jueves Santo, algo que sucedería por primera vez en 2022, una vez la situación sanitaria permitió la salida de las procesiones. Desde aquel año, la Cofradía de la Piedad sale en solitario manteniendo los actos y el nombre del desfile, pero añadiendo el paso del Cristo de la Humildad o del gallo y dejando también de recorrer las calles de la rondilla. Puede que sea esta una de las procesiones que mayor arraigo tuvo en sus días, que marcó una época y la vida de muchos cofrades de hasta cuatro cofradías y que fue cambiando conforme la Semana Santa se transformaba y esta procesión era testigo de ello. Ya no irá a la cárcel, ni visitará dos hospitales, ni pasará por la rondilla, pero siempre asociaremos penitencia y caridad con esos elementos que la vertebraron y que a día de hoy todavía se antojan difíciles de olvidar. Seguimos en El Hachón, te saluda Diego Arias Madero y si hay algo que marca las conversaciones en estas fechas no son los estrenos ni las bandas, es el cielo. Ya estamos mirando de reojo las aplicaciones del móvil, buscando nubes, a veces obsesionándonos con los porcentajes. Nuestros micrófonos han charlado con Antonio Delgado, catedrático investigador en física de partículas de la Universidad de Notre Dame del Estado de Indiana. Y lo primero de todo, queríamos preguntarle por esa obsesión que tenemos de estar constantemente mirando el móvil. Le preguntábamos si debemos fiarnos ciegamente de esas páginas web o hay que saber leer más allá del icono de la nubecita. Para nada. Estas aplicaciones lo único que hacen es interpretar en sol, nube o porcentajes la última salida de un modelo determinado. Esas predicciones no las hace una persona. De hecho, incluso si uno se mete en la página web de la EMED y busca la predicción por localidades, tampoco está hecha por una persona. Los predictores de la EMED hacen predicciones a nivel estatal siete días antes, a nivel de comunidad autónoma cinco días antes y a nivel provincial tres días antes. Y se queda a nivel provincial. Además, las predicciones de la EMED suelen ser bastante genéricas. Tiempo nuboso con posibilidad de chubascos en el este de la provincia. Entonces, si uno quiere saber qué va a ocurrir en Valladolid en un día determinado, lo primero que tiene que tener es paciencia. No se puede hacer una predicción a más de tres, cuatro o cinco días en esta época del año. En verano sí te puedo hacer yo una predicción, que en Cádiz va a ser calor, pero en primavera es muy difícil hacer una predicción a más de tres, cuatro o cinco días. Y estas páginas que todos conocemos, hoy dicen una cosa y a las seis horas igual te cambian completamente la predicción porque la salida ha cambiado. Por eso, no hay que recurrir a ellas nada más que para, como mucho, hacerte una idea de si el tiempo va a estar variable o más estable. Pero mucho más de ello, nada. Pero vamos a la pregunta del millón, la que todo el mundo está esperando escuchar. Le pedíamos a Antonio Delgado que nos descifrara qué dicen los modelos a día de hoy. ¿Cómo pinta el arranque de nuestra Semana Santa en Valladolid de cara a este próximo Viernes de Dolores y Domingo de Ramos? Pues el arranque para la Semana Santa en Valladolid lo veo bastante estable. Eso sí, frío. Las temperaturas mínimas, dos, tres grados. Y las máximas, igual el Domingo de Ramos, once, doce grados. Luego pueden subir un poco. Pero ya digo, hasta el lunes santo seguro, tiempo seco, nubes y claros, pero temperaturas bastante más bajas de lo normal. Once grados de máxima, dos o tres grados de mínima. Tiempo seco, aunque con abrigo. Con esa predicción nos quedamos, cruzando los dedos para que la atmósfera se siga portando bien. Nuestro agradecimiento a Antonio Delgado, catedrático investigador en la Universidad de Notre Dame, por atendernos. Apagamos el radar del tiempo y sacamos el bolígrafo. Rodrigo Cabezudo, ábrenos la Agenda Cofrade para rematar este programa. Pues llegamos a la semana en la que la Agenda de Cultos y Actos se mezcla con las primeras procesiones que viviremos en nuestras calles. Novenas y triduos por doquier, así que me voy a centrar en algunos actos, recordando que la Agenda al completo está en valladolidcofrade.com. Mañana jueves, durante todo el día, besapía al Santo Cristo de la Buena Muerte en la Iglesia del Carmen de las Delicias y también mañana jueves termina la novena a la Dolorosa de la Veracruz con la bajada solemne de la imagen desde su camarín. Y llegamos al Viernes de Dolores con varias citas ineludibles. Durante todo el día, besapía a la Virgen de los Dolores de la Veracruz y a los titulares de la Cofradía del Cristo Despojado en San Andrés, que también permanecerán a la Veneración de los Fieles en la jornada del sábado. Al anochecer, la bajada y traslado de la Virgen de las Angustias desde su camarín al altar mayor al finalizar la novena y también el descenso de nuestro Padre Jesús Nazareno de su camarín tras la misa de las ocho y cuarto. El sábado de Pasión, durante todo el día, besapía a la Virgen de las Angustias en su templo penitencial y besamanos al Santísimo Cristo del Prendimiento en San Nicolás. Y ya iniciada la Semana Santa, apúntense varias citas ineludibles y que, por cierto, pueden encontrar en la guía Valladolidcofrade. Por ejemplo, el lunes santo besamanos a la Virgen de la Soledad de los Franciscanos en el convento de Santa Isabel y también el descenso del Cristo de la Luz, que permanecerá expuesto en su capilla a la veneración del lunes santo al miércoles santo. Y permítame terminar esta agenda con una recomendación. Si son cofrades, lo sabrán. Si no, les aseguro que estos días son los más preciosos de todo el año. No pierdan la oportunidad de salir a la calle, de mezclarse con los sabores y olores de esta recién estrenada primavera, de visitar las iglesias, de rezar delante de las imágenes, de saberse partícipes de esta tradición, que es el tesoro más grande que tenemos en Valladolid. Y, sobre todo, como les dije hace un año, sean muy felices. La Semana Santa tiene un secreto y es que ya sabemos cómo acaba. Felices Pascuas de Resurrección. Anotado queda todo y con esta agenda llegamos al final de nuestro programa. Es nuestro sexto hachón y además el último de esta cuaresma a las puertas mismas de nuestros días grandes. No queremos despedirnos sin dar las gracias en primer lugar a las cofradías y a todos los protagonistas que nos han abierto sus puertas y se han prestado a pasar por estos micrófonos durante la cuaresma. Gracias de corazón a la cadena COPE por apostar un año más por la Semana Santa en este vigésimo aniversario del hachón. Un agradecimiento inmenso a Miriam Alonso que ha estado ahí en el control central haciendo magia para que todo suene perfecto. Y, cómo no, gracias a ti, Rodrigo Cabezudo. Ha sido un auténtico lujo compartir esta aventura contigo un año más. Tu pasión, tus historias y tu trabajo incansable son el motor de este programa. Sin ti este hachón sencillamente no alumbraría igual. Gracias, compañero. Hoy apagamos el hachón, sí, pero que nadie se asuste porque lo volveremos a encender a lo largo de este año para seguiros contando toda la actividad de nuestras cofradías que, como bien sabéis, no para durante todo el año. Vivid una feliz y plena Semana Santa, Feliz Pascua de Resurrección. Y recuerda, seguimos contándote todo lo que te interesa en Mediodía COPE con Pilar García de la Granja.

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