PODCAST · arts
CHEMA MUÑOZ
by CHEMA MUÑOZ - CREANDO.
El podcast de Chema Muñoz.
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54º - EL EMOJI QUE VALE MAS QUE MIL PALABRAS.
54º - EL EMOJI QUE VALE MAS QUE MIL PALABRAS. Los hijos envían corazones virtuales y los padres leen entre líneas como si fueran poemas antiguos se olvidan de llamar, pero envían stickers de gas tos. El mundo moderno está lleno de símbolos y los padres aprenden a interpretarlos con la paciencia de monje y el humor de un bufón. pero el olvido es creativo, y la memoria selectiva también, pero el amor encuentra su camino entre memes, notificaciones y risas inesperadas. Se olvida todo, menos el afecto escondido, si no podemos cambiar la irracionalidad, al menos podemos reírnos de ella y enseñarla con cariño, cada mensaje enviado con prisa es un verso que espera ser leído, y cada corazón azul o rojo es testigo de que la ternura sobrevive incluso en pantallas y notificaciones. El amor no caduco, aunque se oculte tras un emoji. y así, entre risas y olvidos digitales, la poesía de la familia se escribe sin tinta ni papel, pero con la misma fuerza con la que Neruda llamaba al viento y al pan. Las búsquedas en nuestra vida son relatos secretos, y el ego navega en mares desconocidos, donde lo efímero se vuelve eterno, y la autenticidad, un espejismo. Las almas se deslizan ante los ojos, creyendo que los caminos los dicta el destino, mientras la esencia humana lucha por salir de esas aguas, como un náufrago en busca de tierra firme. El instante se convierte en algo diáfano, cada notificación, un latido digital, y el eco de voces, un susurro de susurros. y la voz distorsiona lo que es humano. Pero el ahora no debe ser inhumano, no debe ser un creador de óbitos, sino un puente hacia lo divino, un faro que ilumina lo auténtico en un mar de superficialidades. Si solo miramos hacia abajo, perdemos el brillo de las estrellas, viviendo en un rincón sombrío, olvidando que cada ser es un universo, cada interacción, el destello de un solo verso. El dedo de la alegría, el abrazo virtual, son espejos que reflejan el cariño, fragancias de un amor que se niega a la muerte, al fulgor de un corazón abierto, al valor que mil palabras solas. En este laberinto de identidades, la humanidad encuentra su salvación no en lo que muestra, sino en lo que es, porque el verdadero acto de amor trasciende lo virtual y engrandece el espíritu, recordándonos que aun en tiempos de olvido la conexión real se forja en la profundidad del ser. Y así, con cada mensaje y cada mirada, la herencia familiar se teje en un lienzo infinito, donde los tonos y matices del alma resuenan en un canto que nunca se detiene. Chema Muñoz©
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53º LISTA DE COMPRAS FANTASMA.
53º - LISTA DE COMPRAS FANTASMA. Papá hace la lista: leche, pan, huevos, y trae crema de afeitar … y los hijos llegan con hamburguesas congeladas y Wi-Fi en el bolsillo. La leche caduca, pero el amor perdura porque la irracionalidad tiene su propio ritmo, y nos reírnos de ella, es la única manera de no llorar, mamá suspira. “Menos mal que compré dos kilos de paciencia, pero los hijos la consumen en microgramos, también compre toneladas de ausencias mentales, faltas de memoria lo llaman ahora y resultan muy caras. Todo se olvida, menos la risa que se guarda así, entre absurdos y olvidos se va construyendo un hogar, nadie es perfecto, somos humanos, cálidos y reales pero olvidadizos para lo importante. Cada carrito de compras lleva historias invisibles que se unen a unas manos preciosas que lo empujan, y cuando los ojos la miran, el mundo entero se evapora y la lista se pierde en un bolsillo eterno donde se hunde el amor, nace un verso cotidiano, todos fuimos amantes o amados, ¿Quién no ha olvidado besar a la madre antes que a la esposa? Somos esa metáfora de paciencia y ternura, donde madura un limonero pequeño llamando al pan, pan al agua, al hogar, confundiendo los amores y aprendiendo a llamar al vino, vino, aprendiendo que la poesía también habita en las compras del día a día. Ya vendrán los tiempos que los sabios vaticinan, y mientras tanto manda la codicia, se vende el pan al precio del silencio, la ley se dobla al peso de la bolsa, y el pueblo paga siempre la factura. Gobiernan sin pudor, sin dar la cara, con manos que trafican con promesas, olvidan a los viejos en la sombra, y al niño le hipotecan el mañana. La calle ya no es casa ni refugio, la noche se hace hostil para la vida, y tiemblan las mujeres en su miedo mientras brindan ministros por su gloria. Mas late aún, rebelde, la conciencia, un hilo de verdad entre las grietas, y habrá de alzarse firme la memoria para arrancar la máscara al engaño. Sí ya vendrán los tiempos que los sabios vaticinan. Chema Muñoz©
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52º - LA MESA VACÍA Y LA CONCIENCIA DE UN PUEBLO.
52º - LA MESA VACÍA Y LA CONCIENCIA DE UN PUEBLO. Preparas la cena como si viniera un ejército, y solo llega el eco, el tomate se pasa, el pan se endurece, y la televisión hace compañía mejor que los hijos. “La comida fría, el cariño caliente”, piensa mamá con humor de guerrera, porque si no ríes de estas absurdas batallas, la soledad se pone más seria que un banquero sin café. El hijo llama desde la distancia: “Te envío un emoji de abrazo”, y los padres responden “Recibido” también te mando un meme de amor. Olvidar puede ser un arte, pero sobrevivir con gracia es un don, el valor que se olvida es el humor que los padres nunca pierden, aunque las casas estén llenas de platos vacíos y risas ausentes. Cada sartén y cuchara canta historias de paciencia, y cada aroma que flota sobre la cocina es un verso invisible, un poema de vida que se mezcla con mantequilla y pan, como decía el poema anterior que toca la eternidad con manos que cocinan y corazones que esperan. Esperar se vuelve siempre un suspiro que atenaza, la espera es como el mar, agota cuando recorres distancias, en el tiempo se pierden energías, aunque el amor resista, y ese reloj del muro se para en la eternidad. Y en ese silencio que se sienta a la mesa, no solo falta el hijo, también faltan principios, faltan libros abiertos en lugar de pantallas, y maestros con voz firme frente al ruido vacío. La casa se convierte en reflejo de un mundo distraído, donde educar ya no es sembrar, sino improvisar sin raíces, y donde la palabra respeto se diluye como el azúcar en cafés que nadie comparte. Porque una sociedad que olvida enseñar, termina aprendiendo tarde, y siempre a golpes, y no hay receta que arregle el daño cuando se ha dejado hervir la ignorancia sin control. Gobernar no es solo prometer en campaña, es servir con rigor, con verdad y con medida, es cuidar lo común como quien cuida su hogar, sin dejar que el interés rompa lo que une. Las leyes no son papel que se firma y se olvida, son el pan que alimenta la justicia de todos, y cuando se tuercen o se venden al mejor postor, el pueblo recuerda, aunque tarde, y responde. Porque la paciencia también tiene memoria, y el ciudadano, aunque callado, no es ciego, observa cómo se reparte lo que es de todos y cómo se olvidan los que sostienen el peso. No hay futuro digno sin educación firme, ni presente justo sin normas respetadas, ni convivencia real si se mide con doble rasero al que llega y al que siempre ha estado. Abrir puertas no debe ser cerrar derechos, acoger no puede ser olvidar el equilibrio, porque la justicia no entiende de banderas pero sí de coherencia en lo que se aplica. Y así, entre platos que esperan manos ausentes, y relojes que insisten en no detenerse, se cocina también el destino de un pueblo que un día decide dejar de esperar y hacerse oír. Porque igual que en la cocina de esa madre paciente, todo tiene su tiempo, su fuego y su medida, y si se descuida la receta de la convivencia, el resultado no alimenta… y divide la vida. Una sociedad que cuida la educación, respeta la justicia y gobierna con responsabilidad, mantiene vivos el hogar, la dignidad y la convivencia; pero cuando se olvida de estos principios, la soledad, el desorden y la desigualdad terminan ocupando su lugar. Chema Muñoz©
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51º - MANUAL PARA HACERLOS OLVIDAR.
51º - MANUAL PARA HACERLOS OLVIDAR. Dicen que los hijos crecen y se van, pero nadie les enseña el manual de cómo dejar a los padres sin perder los besos ni las llaves de casa, se olvidan del cumpleaños, se olvidan del perro, se olvidan de la nevera abierta… Los padres guardan paciencia como si fuera un tupper, porque saben que el olvido es un deporte moderno. y allí están, riendo de la absurda rutina, “Te llamo luego, mamá”, dice el hijo mientras se esconde detrás del WhatsApp, “Te llamo luego, papá”, responde mientras sube un reel con un perro que baila. El olvido es olímpico, pero el amor, resiste bastante más, la lección, incluso en la irracionalidad cotidiana, hay un hilo de ternura que los padres siguen tirando, aunque los hijos tengan los oídos llenos de memes. Cada puerta abierta guarda un secreto de paciencia, y cada gesto olvidado, cada mensaje perdido, se transforma en un poema silencioso, en una risa que se derrama por la cocina, como hacia Neruda escribiendo en el pan, donde el amor cotidiano se vuelve eterno, y la miga del pan se abraza a la mantequilla. Nos dicen que los años pasan y se olvidan, pero nadie entrega el manual de cómo sostener la historia sin perder la verdad ni las raíces, se olvidan de los pactos, se olvidan del esfuerzo, se olvidan de lo que costó abrir las puertas… Los pueblos guardan memoria como si fuera un legado, porque saben que el olvido también se enseña, y ahí están las voces que mezclan relatos, “Eso no fue así”, dicen algunos, mientras otros lo disfrazan en discursos vacíos, “Eso ya no importa”, repiten, mientras el ruido tapa el valor de lo esencial. El olvido se repite, pero la verdad resiste más, la lección, incluso entre versiones enfrentadas, porque hay un hilo de oro firme que une generaciones, aunque muchos lo quieran romper con palabras huecas. Cada página escrita guarda un eco de dignidad, y cada hecho distorsionado, cada historia robada, se convierte en una llamada silenciosa, en una conciencia que despierta en los jóvenes, como si la memoria hablara desde dentro, donde la historia compartida se vuelve guía, y el futuro se construye con raíces firmes. Chema Muñoz©
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50 - EL LEGADO DEL RECUERDO.
50º - LEGADO DEL RECUERDO. El tiempo pasa y deja cicatrices suaves, pero también deja luz, nos vamos volviendo espacio, los hijos se van y regresan un poco de vez en cuando, hasta avanzar la ausencia, pero los padres llevan dentro todo lo que sembraron. Cada gesto cuenta, cada palabra construye, no hay riqueza más grande que la memoria compartida, ni mayor injusticia que el olvido perdido por habitaciones vacías, los padres enseñan incluso cuando están solos, sus enseñanzas aún perduran en quienes las recuerdan. El bien y el mal conviven, la memoria no miente, el mal y el bien del mundo se cruzan en decisiones diarias, no somos dueños ya de las nuestras, no es ya su tiempo pero la memoria de los padres sigue siendo el faro que guía más allá de la ausencia. Cada abrazo olvidado, cada consejo silencioso sostiene al que crece y al que observa y recuerda, no olvidar es vivir, recordar es amar, quien conserva el legado con respeto aprende que el tiempo no borra lo esencial, y que la vida de los padres sigue viva en la memoria que se transforma en actos de amor aprendidos. La niñez es un legado ancestral de la vejez, que vamos recibiendo cada cual, en su preciso momento, solo basta esperar el de cada cual. Y en este tránsito, como si el mundo mismo respirara con dificultad, vamos comprendiendo el título que nos nombra, como una herida abierta que no termina de cerrarse, un libro escrito con la tinta de los días inciertos, cuando la sociedad entera parece tambalearse en sus cimientos. Hay grietas en lo económico, donde el esfuerzo no siempre alcanza, fracturas en lo anímico, donde el alma se cansa sin motivo aparente, y heridas cotidianas, donde el tiempo se vende y a veces no se paga. Nos rodean enemigos sin rostro, dispersos en todos los frentes, indiferencia que avanza, ruido que confunde, prisas que desgastan, como si la humanidad luchara contra sí misma sin darse cuenta. Y, sin embargo, en medio de ese paisaje herido, persisten los gestos pequeños que sostienen lo esencial, una mano que ayuda, una palabra que reconforta, un recuerdo que resiste al olvido como un acto de rebeldía. El mundo duele, sí, pero también enseña, y en cada herida late la posibilidad de comprendernos, de reconstruir desde lo íntimo lo que afuera todo se desmorona. Porque incluso en la oscuridad más densa, los ecos de quienes nos formaron siguen marcando el camino, como si su legado fuera la única certeza en medio del caos, y así, entre sombras y luces, seguimos avanzando, aprendiendo que sanar también es recordar y que resistir, a veces, es la forma más pura de amar aunque otros sigan insistiendo en separar, en odiar, en robarnos la natural alegría de vivir en paz. Chema Muñoz©
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49º - SILLONES VACÍOS.
49º “Sillones Vacíos” En el jardín siguen sus cosas, la bici, la azada con la que me ayudaba a limpiar los arriates, también los rescoldos de aquella última fiesta, aquella parrillada con los amigos que ya no están. Los sillones que antes guardaban risas ahora sólo soportan soledad, el reloj es más un adorno, un cuadro en un muro, marca horas que nadie observa, el hogar se vuelve museo de la memoria, las paredes exponen el tiempo que pasa lentamente. Cada sonido es un eco de lo que fue, los hijos han conquistado mundos lejanos, los padres permanecemos en territorios invisibles pero el corazón aprende a sostenerse, a recibir visitas unas breves, otras solo en el deseo, a recordar que el afecto no se mide por presencia física. El abandono es cruel, pero el amor es más fuerte, son días que se repiten, horas vacías llenas de recuerdos, risas sueltas en los silencios, una lágrima que se pierde, si los hijos regresan o no, la enseñanza queda grabada en ellos. Valorar, cuidar, escuchar, antes de que el tiempo cierre puertas, se vacié el espacio de aquellos ecos de abrazos antiguos, cada silla, banqueta o sillón guardan aun historias, algunos aun el calor de los latidos de un corazón ausente. Los recuerdos se convierten en compañía, y en la ausencia se descubre la fuerza de la paciencia, el poder silencioso de amar sin exigir ninguna respuesta. Chema Muñoz©
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48º - CARTAS QUE NUNCA LLEGAN.
48º - CARTAS QUE NUNCA LLEGAN. Escriben cartas al viento, porque los hijos no escuchan y la correspondencia se va acumulando como hojas secas en el otoño. Palabras olvidadas, susurros en sueños, pero hoy nadie sueña ya nadie los recibe, la tecnología nos ha robado comunicación, pero no reemplaza la presencia ni la escucha, mientras, los padres miran fotografías, en los celulares, móviles que inmovilizan la voz las historias, y sienten que su mundo se encoge cuando los hijos se pierden entre obligaciones y ciudades. No hay enojo, solo vacío, el amor permanece, aunque la atención se pierda se borren sus rostros aunque se nos olviden sus gestos, es una lección silenciosa sobre la vida, sobre el tiempo y sobre la memoria. Cada carta abierta es un puente que nadie cruzó, ese vacío tremendo, estruendo de dolor interno callado, el corazón que ya no late igual, escribe con sangre el temor, aprende a sostener sístoles y diástoles con un despertar súbito. No se confía en la esperanza de que todo está bien, sí a esperar que algún día llamaran cuando necesiten algo, pero se pierden las palabras en la garganta, se traga saliva. ¿Como estarán?, ¿qué harán?, ¡bien cariño estará bien! si no llaman es que ya no nos necesitan. Ya hoy vuelan solos, llegarán donde deban llegar, quizá a nuestras edades, a nuestras angustias, a desear saber de sus hijos, y entonces nos recordaran, ¿seguro cariño? ¡Claro! seguro que si ¡sigue durmiendo amor. Chema Muñoz©
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47º - PUERTAS CERRADAS.
47º - PUERTAS CERRADAS. Lo tememos las llaves giran, los hijos se van y no regresan tan a menudo, la voz del hogar se hace tenue, los recuerdos cobran volumen, ya nadie vuelve a casa tan a menudo, ya nadie pregunta ¿qué hay de comer? La sociedad celebra la independencia de ellos, pero no nos enseña a sostener la memoria, la cama de la infancia queda intacta, con sus arrugas el abrigo colgado en el perchero parece esperar fantasmas. Los padres aprenden a caminar entre sombras, a sonreír mientras el corazón llora, y el alma espera a que reciban las cartas que escribimos y que nadie leyó, mantuvimos viva una historia, esperamos una llamada ¿para qué? Todos caemos en un olvido que duele, ellos en el error de olvidar que estamos vivos. Un día lloraran, “cuando el tiempo perdido les recuerde” que el abandono duele, el olvido mata lento a padres e hijos, se perdió la esperanza de volver a verlos, se perdió la vida, en ellos permanecerá ese maldito pago de aquel olvido. Cada gesto que se deja, cada palabra dicha, es semilla que algún día puede germinar, la memoria se convierte en puente invisible entre ausencias y retornos. Los padres saben que el hogar no es solo un techo, sino un lugar donde se enseñan raíces y alas, se fueron, nos fuimos, comprenderán, que el hogar sigue en el alma y vive en la memoria. Hoy Las llaves giran igual, pero ahora anuncian comienzos, los hijos se van, sí, pero a sembrar su propio cielo, la voz del hogar se transforma, no se apaga, resuena en ellos cuando ríen, cuando sueñan. Los recuerdos ya no pesan, acompañan, son abrigo en sus noches y faro en nuestros días. Ahora el silencio no duele, descansa, porque sabemos que sus pasos nuevos llevan en su suelo la tierra que les dimos. La sociedad celebra su independencia, y nosotros, aprendemos a celebrar la plenitud de haberlos amado, la cama de la infancia guarda su ternura, pero el corazón entiende crecer también es volver, aunque sea en pensamiento. Ya no esperamos llamadas, las sentimos en el alma, cada mensaje, cada suspiro a la distancia teje un hilo invisible entre sus días y los nuestros. Los padres aprenden a mirar el horizonte sin miedo, a sonreír con orgullo, no con tristeza, porque la vida no se va con ellos, se multiplica, en cada logro, en cada esperanza suya. El hogar late aún, aunque cambie de forma, porque hogar es todo lugar donde habita el amor. Se fueron, sí, pero no lejos: caminan en la memoria, respiran en los abrazos que guardamos. Ahora sabemos vivir sin temer al vacío, porque la distancia no separa, enseña. La esperanza vuelve como una brisa limpia, y en ella comprendemos que, no se pierde nada, todo lo que se ama, sigue siendo vida. Chema Muñoz©
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46º - CASA VACÍA.
46º - CASA VACIA. Cuando los hijos cruzan la puerta por última vez la casa se convierte en ecos y susurros. el reloj parece más pesado, y cada objeto recuerda risas que ya no volverán. Los platos siguen limpios, la cama intacta, pero la vida se ha marchado con maletas y promesas. El padre mira las paredes y reconoce su propia sombra, la madre escucha el silencio y siente su voz apagada, no es resentimiento lo que duele ni el miedo por ellos sino el abandono silencioso, el olvido impuesto por la prisa de crecer, por el deseo de conquistar mundos lejanos. El tiempo pesa, se aceleran los relojes y habla el eco, la juventud vuela demasiado alto sin temor a la caída, y la soledad se queda en cada rincón con todas las historias, risas guardadas, lágrimas olvidadas, encuentros de voces, entonces el amor se va, se transforma, como un faro que nos guía en la distancia. Las paredes guardan memorias y secretos el hogar permanece, aunque vacío, y aquellos ecos nos enseñan paciencia y fortaleza, cada objeto habla de nuestros cuidados y nuestra ternura, cada rincón recuerda que el amor no se va cuando los cuerpos se alejan, sino que espera a ser reconocido, el amor perdura, aunque cambie de puerto y quede un vacío. Se nos olvida que, el amor no separa, separa la muerte, qué clase de marcha hay que sufrir para encontrar la libertad, no nos lo dijeron nunca, solo silencios ocultos y engaños, nos hicieron creer que esa mentira nos llevaba a la liberación, supimos más tarde que un adiós vale más que el desencanto. Algunos nunca tocamos el cielo, seguimos creyendo que unirnos nos hacia mejores hombres y mujeres, mejores y amorosos padres… y vimos que equivocarse era la puerta a ese infierno de soledad acompañada, a ausencias de miradas, al desconcierto de la indiferencia, a una aburrida soledad donde pesa el aire y se mastican horas que nunca acaban. Y aun así, entre las grietas nace un brote, una pequeña luz que insiste en quedarse, y aprendemos que el amor no muere: se transforma. Pero un día, sin aviso, algo respira, una brizna de calma entre ruinas, y en el pecho cansado se hace sitio una fe diminuta que no huye. Descubrimos que el alma no se rompe, que se curva, resiste y se rehace, que hay abrazos pendientes en la vida esperando nacer de lo perdido. Y en la herida florecen nuevos nombres, nuevos pasos, miradas sin pasado, otras manos que llegan sin promesas pero llenas de verdad y de presente. Porque amar no termina en el fracaso, ni se agota en un adiós compartido, amar es semilla que insiste bajo el polvo y en el silencio prepara un nuevo inicio. Chema Muñoz©
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45º - LEGADO DE LUZ
45º - LEGADO DE LUZ. Quiero dejar algo más que objetos colgando en las paredes, quiero dejar historias que enseñen y alimenten a otros, canciones que reconcilien, que unan en su melodía poemas que nos sostengan en nuestras soledades. El legado es acción, no palabra vacía padres, hijos, abuelos, nietos, todos navegamos ríos distintos, pero compartimos la misma orilla. Los Pilares del legado vivo no basta con mirar desde la torre mientras el hambre muerde en la banqueta, que el verso, si no ayuda, se corrompe y el silencio nos hace responsables. El bien se perpetúa en quienes nos recuerdan, el mal se repite en quienes nos olvidan, el tiempo es el olvido y pasa, pero la memoria persiste, y cada gesto de amor y justicia es una antorcha que ilumina la noche. Cada gesto enseña, cada historia abraza cada siembra nos trae recuerdos de bondad cosecha generaciones conscientes, los objetos se rompen, los nombres se olvidan, pero el legado de la luz que damos sigue encendiendo caminos tenues cuando todo parece sombra y silencio. Sembrar la verdad no degrada la tierra en vano, cada palabra justa, cada acto de cuidado, rompe la cadena del olvido y la indiferencia, porque el bien que hacemos hoy resuena en voces que aún no han nacido, y ese eco es más fuerte que el silencio de los indiferentes. El mundo No sirve la palabra si es adorno, ni el verso que se esconde en el olvido; la luz que no ilumina el paso ajeno es solo una candela sin sentido. Hay que poner el cuerpo en la palabra, hacer del brazo un puente y un refugio, pues solo es libre el hombre que comprende que el dolor del vecino es en el fracaso un dolor suyo. El pan que se comparte sabe a gloria, la mano que se tiende es la victoria, que el mundo no mejora con decretos, sino guardando el bien en la memoria. La historia no se escribe con laureles, se escribe con el pan que repartimos, rompiendo los candados del egoísmo que cercan el jardín de la opulencia. No dejes que tu paso sea sombra, ni busques tu valor en lo que tienes; se escribe tu grandeza en lo que nombras y en todo el bien que al prójimo sostienes. Chema Muñoz©
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44º - CAMBIOS PARALELOS.
44º - CAMBIOS PARALELOS. Los jóvenes buscan respuestas en las redes, los mayores las encontraron en los libros y en la calle, ambos caminos tienen piedras y flores, y ambos pueden enseñar humildad y respeto. Aprender es un puente, no es un muro. cada error del pasado puede iluminar decisiones futuras, a veces el bien se esconde en lo pequeño, ayudar a un vecino, escuchar a un amigo, cuidar la tierra que heredaremos, entonces el mal se esconde, se disfraza de rutina, se vuelve indiferencia y prisa por llegar a ese fin injusto. No todo lo evidente es verdad, se difumina como la niebla, el diálogo sincero no borra diferencias, las transforma en comprensión, y enseña que cada generación en si misma es heredera y maestra al mismo tiempo. Las manos que guían, los ojos que observan, los consejos compartidos, las historias contadas, son faros que iluminan el camino a quienes vienen detrás. Cada encuentro, cada conversación, abre un sendero donde el respeto y la memoria pueden florecer más allá de la edad, más allá de la luz, más allá de los tiempos dando y tomando experiencias, mientras compruebas que esa luz nació en vidas anteriores. Mas hay quien roba el pan del hombre honrado, quien olvida aquel mártir del madero, y el sudor de la frente, por dinero, lo deja en un rincón abandonado. Son buitres con la panza siempre llena, que exprimen el pulmón de la labranza, rompiendo el equilibrio y la balanza, mientras el pueblo arrastra su cadena. No ignoréis que la vida es breve paso, que el oro no se lleva en la mortaja, y el alma que al humilde siempre veja, hallará solo sombra en su ocaso. No olvidéis Que el hombre sea justo en su camino, pues quien al prójimo engaña y explota, su propia honra en el barro la derrota y amarga el trigo limpio de su destino. Chema Muñoz©
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43º -PUENTES Y MUROS.
43º -PUENTES Y MUROS. Hay muros que se levantan con ladrillos de miedo, y puentes que se construyen con actos invisibles. mis amigos de la escuela hablan un idioma que sólo entienden ellos, un idioma ya obsoleto y los mayores recuerdan códigos que se pierden como cartas en un cajón olvidado. La distancia duele, pero no rompe los lazos cada generación ve el mundo con lentes distintos, y eso no significa enemistad, significa la oportunidad de aprender. El hijo que reclama justicia escucha la historia de los padres; el padre que impone orden aprende del coraje de los jóvenes. La verdad está en el equilibrio, el bien se practica cuando aceptamos diferencias, y el mal se siembra cuando imponemos sombras, cada gesto cotidiano decide el color del mundo una sonrisa, un consejo, un abrazo a tiempo, un acto de cuidado, una palabra que acompaña, un silencio que protege a quien sufre. Los puentes que levantamos con amor resisten más que los muros de egoísmo, y aunque la vida nos empuje a levantar barreras, cada puente que construimos conecta almas, enseña tolerancia y deja memoria, porque la paz, incluso en lo cotidiano, se construye con pequeñas decisiones que suman. Enseña tolerancia y deja memoria, porque la paz, incluso en lo cotidiano, se construye con pequeñas decisiones que suman. Que el alma tienda puentes sin orgullo, y escuche más allá de lo heredado, pues quien comparte crece en el mundo, y aprende que amar une lo que se ha separado. Chema Muñoz©
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42º - CONVERSACIONES SILENCIOSAS
42º - CONVERSACIONES SILENCIOSAS. El abuelo me mira desde la mecedora, sus manos cruzadas como mapas de guerra y paz. recuerda un mundo donde la palabra pesaba y el honor no se compraba con aplausos ni dinero, yo le hablo de pantallas y alertas, de ciudades que no duermen y del ruido que nos persigue, él suspira, no me interrumpe, porque sabe que el diálogo verdadero empieza cuando se escuchan los silencios. Nos entendimos a medias, pero aprendimos juntos que el bien que practicamos no siempre coincide con el otro, pero la intención puede unir universos distintos, mi generación quiere cambiar el mundo con prisa, hashtags y presión, la suya lo moldeaba con paciencia, disciplina y ternura que acaricia nuestro silencio. El error es humano, el perdón es divino, entre ambos aprendemos que el mal no es enemigo lejano, ni el bien es una receta simple, sino una decisión diaria, con palabras que ayudan o hieren, y gestos que construyen o destruyen. El tiempo nos enseña que las diferencias no siempre dividen, y que la memoria compartida puede ser puente, si tenemos valor de tenderla. Cada historia, cada recuerdo, cada secreto contado o escuchado, es una piedra en nuestra formación, el crecimiento de un mundo donde el respeto pesa más que el orgullo, y el orgullo es a la vez pena y gloria. Bajo la luz que tiembla en la conciencia, se alza la voz que nunca fue vencida, cruza la sombra, firme, sin licencia, y nombra al miedo parte de la vida. Camina el hombre al filo de su intento, dudando a veces, pero siempre erguido, guarda en su pecho un frágil juramento que el tiempo pule y deja esclarecido. No hay ideal que muera en el olvido si arde en el alma con una verdad sincera, pues todo sueño, cuando es compartido, se vuelve luz que alumbra la frontera. Y así comprende, al fin de su andadura, que no hay mayor victoria ni destino: vivir con fe, sin máscara ni impostura… que el bien obrado es ley del buen camino. Chema Muñoz©
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41º - HERENCIA DE SOMBRAS Y LUCES.
41º - HERENCIA DE SOMBRAS Y LUCES. Mi padre me enseñó a levantar la mirada aunque la vida doblara la espalda; mi madre me susurró que la bondad no depende de la fuerza, ni del dinero, pero crecí en un mundo distinto donde las calles se estaban llenando de pantallas y los héroes tenían nombres invisibles, que el respeto se medía en likes, la verdad se convertía en rumor, y el amor era casi un accesorio. Aprendí de los libros más que de los consejos; escuché a los muertos más que a los vivos, cada generación lleva su cruz y su corona; unos heredan cicatrices, otros proyectos, algunos el miedo, y la esperanza, y así, entre lo que aprendí y lo que inventé, entendí que el bien y el mal conviven como dos ríos que no se mezclan, pero se miran en el mismo abrazo, el mar. El hijo cuestiona, el padre lo observa, y el abuelo recuerda que alguna vez fue joven y también se equivocó, nada es blanco ni negro todo es de tu color y tu pulso, tu legado no es un museo de aciertos, sino una historia que se renueva cada vez que alguien decide amar aunque el mundo parezca hostil. Quien entiende que la memoria no condena sino que enseña, aprende a llevar la antorcha sin quemar a los demás. Y en ese aprendizaje, crece la responsabilidad: cuidar lo pequeño para proteger lo grande, escuchar más que gritar, acoger más que señalar, y transmitir lo aprendido sin imponer, sino invitando a la reflexión. La vida no es herencia de certezas, es la continuidad de lo que elegimos, el respeto que sembramos, la verdad que defendemos, la bondad que nos permitimos. Porque cada acto es un ladrillo; cada decisión, un puente…cada gesto, es una luz que se multiplica y atraviesa generaciones como rayo de aurora. Chema Muñoz©
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40º - AURORA
40º - AURORA. El sol asoma en ciudades dormidas, y cada rayo toca un sueño nuevo, ese que nunca recordamos y permanece en nosotros, nos despiertan las calles, los balcones, los árboles, y con ellos, la promesa de un día distinto, donde aún es posible comenzar de nuevo. La esperanza despierta. se despereza como un niño en su cuna, se abre paso entre grietas de cemento, entre noticias que pesan y miradas cansadas, recordando que cada luz es solo un comienzo un comienzo, Que cuando tu abres tus ojos es gracias a ti cuando despierta el mundo. Quien conserva el fuego interior siempre encuentra amaneceres Incluso en el gris, en la rutina, en la fatiga, hay un instante que devuelve el sentido, una chispa que anuncia posibilidades y nos recuerda que vivir es reconstruir. El sol no espera, solo ilumina, y el que lo mira aprende a levantarse, a ofrecer lo mejor de sí, a sembrar gestos y palabras que sean faro para otros y abrigo para los que aún duermen. Pues no es verso la palabra que se rinde, ni es rima el cascabel de la mentira, la estrofa que al esclavo no deslinda es solo un viento que, en el vacío, solo gira. El bardo que se precie de tal nombre ha de ser centinela en la espesura, buscando que la luz despierte al hombre y limpie de su juicio la impostura. No busques el aplauso del tirano ni vendas tu tintero al impostor, que es más noble el callar del artesano que el grito del poeta sin honor. La métrica es el pulso de la historia, la rima es el abrazo del concepto, y aquel que solo canta por su gloria muere antes de escribir algún precepto. Si usas la palabra como escudo, procura que su filo sea la ética; que el mundo, ante el dolor, no quede mudo por culpa de una vana e infiel cosmética. La poesía crítica nunca nos nace de los odios, sino de una implacable esperanza, no busques destruir toda belleza, busca como destruir si tiene venda que impida ver la injusticia por prebendas. Pues el verso que solo pueda señalar la herida sin proponer cual fuera si tuviera buena cura, solo sería un eco de dolor en la espesura, nunca un grito en busca de esa paz, que te trae y te lleva a la impostura de poder encontrar la voz eterna, esa que fue efímera siempre en nuestra historia, siempre en la lucha deseándola encontrar tras una puerta invisible cual el viento. Mas no habrá libertad sin pensamiento, ni paz que se sostenga en la memoria, si no echamos la rima al movimiento de los pueblos que labran su victoria; que el verso solo encuentra fundamento cuando escribe el rigor de nuestra historia. Chema Muñoz©
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40º - AURORA.
40º “Aurora” El sol asoma en ciudades dormidas, y cada rayo toca un sueño nuevo, ese que nunca recordamos y permanece en nosotros, nos despiertan las calles, los balcones, los árboles, y con ellos, la promesa de un día distinto, donde aún es posible comenzar de nuevo. La esperanza despierta. se despereza como un niño en su cuna, se abre paso entre grietas de cemento, entre noticias que pesan y miradas cansadas, recordando que cada luz es solo un comienzo un comienzo, que cuando tu abres tus ojos es gracias a ti cuando despierta el mundo. Quien conserva el fuego interior siempre encuentra amaneceres Incluso en el gris, en la rutina, en la fatiga, hay un instante que devuelve el sentido, una chispa que anuncia posibilidades y nos recuerda que vivir es reconstruir. El sol no espera, solo ilumina, y el que lo mira aprende a levantarse, a ofrecer lo mejor de sí, a sembrar gestos y palabras que sean faro para otros y abrigo para los que aún duermen. Pues no es verso la palabra que se rinde, ni es rima el cascabel de la mentira, la estrofa que al esclavo no deslinda es solo un viento que, en el vacío, solo gira. El bardo que se precie de tal nombre ha de ser centinela en la espesura, buscando que la luz despierte al hombre y limpie de su juicio la impostura. No busques el aplauso del tirano ni vendas tu tintero al impostor, que es más noble el callar del artesano que el grito del poeta sin honor. La métrica es el pulso de la historia, la rima es el abrazo del concepto, y aquel que solo canta por su gloria muere antes de escribir algún precepto. Si usas la palabra como escudo, procura que su filo sea la ética; que el mundo, ante el dolor, no quede mudo por culpa de una vana e infiel cosmética. La poesía crítica nunca nos nace de los odios, sino de una implacable esperanza, no busques destruir toda belleza, busca como destruir si tiene venda que impida ver la injusticia por prebendas. Pues el verso que solo pueda señalar la herida sin proponer cual fuera si tuviera buena cura, solo sería un eco de dolor en la espesura, nunca un grito en busca de esa paz, que te trae y te lleva a la impostura de poder encontrar la voz eterna, esa que fue efímera siempre en nuestra historia, siempre en la lucha deseándola encontrar tras una puerta invisible cual el viento. Mas no habrá libertad sin pensamiento, ni paz que se sostenga en la memoria, si no echamos la rima al movimiento de los pueblos que labran su victoria; que el verso solo encuentra fundamento cuando escribe el rigor de nuestra historia. Chema Muñoz©
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39º - CAMINOS POR DESCUBRIR
39º - CAMINOS POR DESCUBRIR. Cada paso inseguro lleva al futuro con preguntas, se tropieza con piedras y barro, con sombras que parecen detenernos, sin embargo, el camino sigue llamando. Equivocarse también enseña., aprender duele, pero fortalece como un río que cincela la roca y convierte la resistencia en cauce para nuevos sueños que esperan ser recorridos. Los jóvenes que tropiezan aprenden a levantar mundos más firmes, cada caída es lección, cada desvío, horizonte, y cada elección, semilla de libertad, los pasos inseguros se vuelven certezas cuando se mira atrás y se reconoce el crecimiento. Caminar es aceptar el riesgo, es conocer que la duda es compañera, y que el futuro se construye con valentía, con errores, y con la constancia de quien no se rinde nunca. El futuro es un cuchillo sobre el río, y el sol, un toro ciego de oro y seda, que en el ruedo del campo se nos queda bebiendo el verde pulso del estío. La tarde tiene un brillo de platino, buscando el pozo frío de la muerte, y el olivar no sabe de su suerte entre el polvo del blanco campesino. ¡Qué fragua de cristal sobre la espalda! Es la tarde sangrando su agonía como en una vieja y turbia esmeralda que el viento roba, por no dar su compañía, la esconde bajo el peso de su falda, mientras se apaga el sol tras la montaña levándose la luz, muriendo el día. No busques en el agua la salida, que el fuego es el lenguaje de la frente; quien teme la llegada del relente no sabe del dolor ni de la herida. Solo aquel que aguanta al sol en su agonía, con voz de bronce y alma de canela, será en la noche eterna ese vigía, y el mejor de los poetas que nos vela. Chema Muñoz©
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38º - EL PRIMER AMOR.
38º - EL PRIMER AMOR. No ingenuo, sino con luz interior, luminoso, que descubre el mundo sin ceguera, porque la ternura es mapa y es el guía, abrigo frente al frío de la incomprensión, y un fuego que atraviesa la rutina y el miedo. El corazón aprende despacio, cada emoción es una lección, cada error un aprendizaje, cada abrazo, un pacto con la vida, cada despedida, un crecimiento silencioso, un doloroso adiós. Amar sin apuro es educación de la vida, aprender a cuidar y soltar, a ofrecer sin exigir, a mirar al otro sin posesión, y a sentir que la libertad del otro es también la propia. La ternura temprana marca la adultez, quien aprende a amar así construye puentes de empatía, derriba muros de egoísmo, y deja que la bondad florezca aunque el mundo insista en endurecerse. A veces ablandarse es formar un muro inquebrantable que no vemos, pero lo notan quienes se te acercan buscándote la herida. No pases de puntillas por el lodo ni apartes la mirada del que yerra, que somos solo polvo de esta tierra y el tiempo, al fin, se lo devora todo. Tiende la mano abierta, sin premura, que el pan sabe mejor si lo compartes, no busques el brillo de ningún arte lo que ofrece una paz simple y madura. Mira al vecino con el ojo limpio, sin la balanza torva del juicio, que el amor es el único ejercicio que nos rescata siempre del abismo. No es más sabio aquel que más razona, sino el que entiende el frío del que espera; quien planta flores en la hilera ajena y en el silencio humilde, siempre perdona. Sé como el agua que al pasar bendice, sin preguntar el nombre a la corriente, que solo aquel que ama rectamente encuentra luz en lo que el alma dice. La Sangre en la mano abierta, me duele este rastrojo en el costado, esta hambre de los otros que es la mía, que no hay luz, ni calor, ni mediodía, si el hermano camina abandonado. Yo vengo de la tierra y del arado, donde el sudor es tinta de la historia; no quiero una corona ni una gloria que ignore al cuerpo herido y humillado. Levanto mi garganta y mis sentidos, que el amor no es un rezo de campana, es un rayo de sol en la mañana que busca el corazón de los vencidos. No busques amor en el cielo y la respuesta, mientras en la tierra el hombre gime; que solo aquel que al prójimo redime, conquista la cumbre más honesta. Chema Muñoz©
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37 - VOCES NUEVAS.
VOCES NUEVAS. Gritan en plazas, en redes, en los parques, sus palabras son viento que rompe muros, ríos que arrastran la inercia de generaciones pasadas, y llamas que iluminan lo que otros quieren apagar. No esperan permiso, saben que la libertad se conquista con la voz y la acción, con coraje y resistencia, que el silencio heredado sólo perpetúa la injusticia, y que la sociedad cambia cuando se escucha. Cada voz que se levanta rompe el silencio heredado, es una llamada a no conformarse, un desafío a la indiferencia un puente para quienes aún dudan en hablar. La juventud enseña que el cambio es posible con nuestra voluntad, sus manos y sus palabras sostienen la memoria, su impulso nos recuerda que la historia no la escriben los poderosos para su provecho, sino los que se atreven a levantar la voz. Gritan en plazas, parques y en las redes, su verbo es viento que derriba muros, caudal que arrastra inercias del pasado y llama fiel que alumbra lo oscurecido. No piden el permiso de los hombres, pues saben que el derecho se conquista con el valor que rompe las cadenas, lejos de un miedo que nos hizo mudos. El viejo estruendo de un silencio antiguo ya no detiene el paso del mañana; la herencia de callar ante el agravio es una sombra que hoy se desvanece. Cada palabra es puente y es refugio, un desafío al rostro de la inercia, y el eco de una voz que se levanta invita al timorato a ser valiente. La juventud instruye con su entrega, nos muestra que el mudar es un destino si la voluntad se vuelve nuestra guía. Sus manos hoy sostienen la memoria, la misma que el poder quiso robarnos; la historia no la escriben los tiranos, sino aquel que se atreve a dar su nombre frente a la injusticia que nos hiere. No es solo ruido lo que el aire lleva, es la semilla de un país distinto, un despertar que busca la cordura entre los restos de un ayer dormido. Quien hoy escucha aprende que la vida no es el trofeo de quien oprime, sino el espacio de la paz ganada donde la voz del otro es nuestra casa. Mi consejo es: Defiende tu libertad pues la libertad no es un regalo que se recibe, sino un músculo que se ejercita, no permitas que el silencio de tus padres se convierta en tu propia celda; entiende que tu palabra es la herramienta más poderosa para moldear la realidad. Escucha, escúchame, y escucha también a los que estuvieron antes para no repetir sus errores, pero habla con la fuerza de quien sabe que la historia es un libro abierto que solo se escribe con la tinta del coraje y la verdad, aquel que calla otorga el espacio para su propia desdicha; aquel que habla, aunque su voz tiemble, ya ha comenzado a vencer. Chema Muñoz©
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36º - SEMILLAS EN PRIMAVERA.
36º - SEMILLAS EN PRIMAVERA. El joven planta árboles que quizás no verá crecer, cada semilla es un acto de fe, una apuesta contra la indiferencia, una promesa que desafía la rutina. Se confía en el mañana, se sabe que la tierra responde al cuidado, que la apariencia cosecha frutos invisibles, y que la esperanza necesita manos dispuestas aunque nadie la aplauda. La esperanza no exige recompensa, sólo acción alma y corazón, cada árbol que brota es resistencia silenciosa, un recordatorio de que la vida persiste aunque la sombra insista en cubrirla. Quien siembra hoy regala futuro, y en cada hoja verde habita un mensaje, la transformación comienza con pequeños gestos, y el mundo entero florece en nuestras manos. Camina el hombre por el pardo llano, buscando el rastro de la fuente pura, lleva el futuro preso de su mano, y su mirada es luz de la llanura. No busca el brillo de la gloria vana, ni el eco sordo que el orgullo nombra; sabe que el agua de la fe temprana dará a los hijos paz, frescor y sombra. ¡Ay, dulce oficio de esperar el brote! B ajo el arado duerme la memoria, sin que el invierno su rigor agote, escribe el dedo una humilde historia. La tarde cae, de carmín vestida, y en el silencio de la tierra abierta, late el misterio de una nueva vida, puerta del alma que se queda abierta. Siembra el camino, caminante atento, que el silencio es polvo y el afán es río; deja tu rastro contra el frío viento, que al romper tu sueño en campo vacío florece el mundo si el amor es brío. Se entierran los años en viejos recuerdos y la voz se calla cuando el tiempo pasa juventud bendita que grita a destiempo al eterno invierno que la piedra talla. Volverán aquellos que se fueron antes al venir los dioses que nos prometieron, no valió de nada ser malos, ser buenos pues los que se fueron nunca más volvieron. Yo sigo esperando el amor de madre, el duro trabajo que nos fue robado, miles de palabras para convencernos y olvidaron todo lo que nos dijeron. Chema Muñoz©
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35º - BIBLIOTECA DE LOS INVISIBLES.
35º - BIBLIOTECA DE LOS INVISIBLES. Libros que nadie abre, pero tienen vida sabiduría que nadie mira porque son antiguas cada tomo guarda voces, silencios pasados que esperan ser escuchados y recordados. Cada página guarda vidas que fueron pensamientos son refugios de ideas que desafían la rutina del tiempo, escuela de pensamientos para los que buscan una ventana, una espada que corte la sombra, el olvido, la soledad, son puentes que unen generaciones y mundos distantes, almas de hoy y de ayer y volver a envejecer unidos. La lectura es refugio y es lanza, arma de memoria contra el olvido que asoma, el que abre un libro vuelve a las vidas que fueron abre un mundo y aprende todo lo que fue antes, descubre rostros, historias y secretos, y se convierte en guardián de lo que merece permanecer. Un libro enternece, conecta, te despierta, fomenta empatía, nos produce euforia nos inspira, nos evade, nos hace reflexivos, pero no leas para entretenerte, lee para desangrar la ignorancia que nos habita, pues cada palabra es una muesca en el revólver de nuestra propia conciencia, no busques en la biblioteca un consuelo, busca el acero que forje tu voluntad, los libros de los invisibles son hogueras en mitad de la ventisca, si te acercas con miedo, te quemas; si te acercas con valor, te transformas, son el mapa de los campos de batalla donde otros ya vencieron a la desesperación, son el manual de instrucciones para no ser un simple decorado en el teatro de la existencia. Allí, entre el olor a tinta y tiempo, se gesta la rebelión definitiva, la del hombre que decide pensar por sí mismo en un mundo de ecos vacíos, cada párrafo subrayado es una trinchera ganada al sinsentido, cada capítulo terminado es una victoria sobre el fin, pues los libros callan solo ante los necios, para el guerrero del espíritu, rugen verdades que incendian las falsas certezas de la modernidad. Escúchame bien, tú que tiemblas ante la incertidumbre y mendigas migajas de atención en el fango de lo pasajero, el libro es la única riqueza que no pueden arrebatarte y la única arma que no requiere permiso para ser disparada, el cobarde muere mil veces porque teme enfrentarse al espejo de la verdad que habita en las páginas, el menesteroso de espíritu mendiga verdades ajenas porque es demasiado perezoso para cultivar la propia. Aquel que no lee, no vive más que una vida precaria y prestada, caminando a ciegas hacia una fosa sin nombre, pero quien se atreve a profanar el silencio de lo invisible, hereda el fuego de los siglos y camina sobre la tierra con la autoridad de los que nunca mueren, es el botín de los que tienen el coraje de buscarla. Chema Muñoz©
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34º - TEATRO DE LA VIDA.
34º - TEATRO DE LA VIDA. El actor no finge dolor, lo simula, lo recuerda para que otros lo entiendan, cada uno de sus gestos y cada silencio lleva la historia de quienes callan siempre. Cada escena es un espejo de la vida, refleja injusticias, la ternura, las alegrías y la pérdida desnuda las grietas de la sociedad, permitiendo que el público respire la verdad que el ruido cotidiano oculta. El teatro enseña sin predicar, hace sentir sin obligaciones que duelan la cultura es el hilo que sostiene la comunidad, y cada escena es un acto de resistencia contra la indiferencia y el olvido del ayer, el que entra a una función en cualquier sala de teatro, entra también en un espacio de humanidad compartida. Pues la vida va en serio, el teatro la refleja, entonces comprendemos al caer el telón, nos deja una huella, una verdad que a veces no se aplaude, pero se ufre. Vivimos un tiempo pasajero y envejeciendo hasta caer el telón, después abrimos la puerta salimos, recordamos lo visto y seguimos viviendo nuestro propio argumento. Chema Muñoz©
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33º - EL POETA DE BARRO.
33º - POETA DE BARRO. Escribe en servilletas, en paredes, en memoria de todos, sus versos son polvo y fuego, resistencia y ternura que nadie borrará, ya perduran desde siempre desde tiempos ancestrales cuando los riscos aun cortaban en sus extremos, ahora redondean sin defensa sus limites para congraciarse con los paseantes. La palabra no muere., cada frase es semilla que rompe la indiferencia, cada poema, un refugio para los olvidados, cada verso, un puente hacia quienes aún buscan esperanza en medio de la rutina y del hastío. Quien cultiva la palabra, crea jardines donde crece la paz y la esperanza, sus manos llevan barro, sangre y tinta en tatuajes sus ojos guardan historias de los invisibles, y su voz enseña que hablar es transformar aunque el mundo parezca dormido e intenten idiotizarlo. Chema Muñoz©
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32º - CANCIÓN PARA NADIE.
32º - CANCIÓN PARA NADIE. La guitarra llora acordes que nadie escucha que nadie pedía, pero a todos les duele su lloro en los oídos, son lamentos en do, o sol, sus cuerdas nos recuerdan historias de ausencias, de suspiros de amor perdidos y sin nombre, de voces que buscan su refugio entre notas. Una nota puede despertar y romper las entrañas la melodía atraviesa muros y mil silencios, una marcha o un vals nos conecta o separan de tiempos que la guerra fue después de una paz que susurró consuelo a quien tuvo paciencia, siendo la resistencia de los que aman al hombre aunque el mundo lo olvide. La música es un hilo que conecta lo que la rutina, la injusticia o el olvido quieren separar. El arte escucha cuando el mundo calla, y en su eco, los invisibles encuentran voz, los olvidados memoria, los muertos esa paz que nunca conocieron, cada acorde se convierte en un puente que une la soledad y el tiempo. Chema Muñoz©
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31º - EL PINTOR DE SOMBRAS.
31º “EL PINTOR DE SOMBRAS. Sus manos manchan lienzos con los colores de la esperanza, el mundo observa desde grietas y plazas, y el arte se convierte en refugio y protesta, en grito silencioso contra el olvido. Los versos que retumban en desiertos, en siembra y en higueras que alimentan son valles del olimpo y los dioses agradecen palabras con raíces como olivos que dan aceite para oleos y sombra para cuadros. Cada trazo respira de la vida, cada sombra dibuja historias que recuerdan que los días grises querían sepultar la risa de un niño que nadie protege, el hambre invisible, la injusticia diaria, la ternura que persiste a pesar del miedo. El arte recuerda lo que la rutina olvida que belleza y verdad pueden salvar los mundos, crear es resistir, creer es hablar sin palabras, es sostenerse en piedra con pigmentos y luz, es desafiar olvidos con cada pincelada, es enseñar que la vida merece la memoria aunque la indiferencia insista en que se borren las manos que existieron de rojo en las grutas. Recuerdos de una historia, historias que renombran senderos que ya están pintados con otros mil colores, aquellos colores de sus cielos y valles, de aquellos viejos tiempos, de amores que se fueron y que serán ya siempre las sombras de un pintor de sombras de otros tiempos. Chema Muñoz©
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30º - El ÚLTIMO COMBATIENTE.
30º - El ÚLTIMO COMBATIENTE. No recuerda por qué lucha, solo que la guerra nunca olvida, los días se confunden en humo, calima y ceniza, las noches pesan con voces que no callan, y el eco de los caídos nos sigue a cada paso. Las barricadas son los únicos puentes que nos unen a la vida que desaparece en segundos, el arma pesa más que la conciencia, cada disparo deja cicatrices invisibles, almas perdidas a destiempo, cada soledad, cada orden acalla la voz del corazón, cada mirada rota es un espejo del mundo, y la memoria no perdona al que olvida. Quien sobrevive cargando rencor lleva otra batalla dentro del pecho, el sudor, la fatiga, los recuerdos el paso cansado, todo pesa más que la propia piel, todo pasa al olvido sin permiso. Solo quien devuelve humanidad vence sin disparar, transforma la rabia en resistencia, el dolor en verdad, y su paso se vuelve un himno para los que aún creen que la paz es posible. Chema Muñoz©
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29º - EXILIO.
29º - EXILIO. Camino sin país, con los zapatos gastados de huir, cada paso deja memoria, cada ciudad destruida una cicatriz silenciosa. Nadie me espera, los amigos quedaron atrás, las calles conocidas se volvieron extrañas, y las palabras del hogar resuenan como ecos que me alcanzan en el aire. Cada frontera es un muro que recuerda que la humanidad aún no aprende a acoger, los pasaportes no compran dignidad, los permisos no garantizan refugio, y el exiliado se convierte en testigo de la fragilidad de la hospitalidad, de los odios de los oriundos. El exiliado enseña al mundo la dignidad que sobrevive a la pérdida cada paso que da es resistencia, cada mirada, una lección de fortaleza, y su voz, aunque lejana, nos recuerda que acoger es un deber humano, no un acto de caridad. Y que el respeto a la idiosincrasia del que abraza será el regalo de una casa nueva y una nueva tierra. Es a es la promesa que han de hacer aquellos Que llaman a la puerta de tu casa. Chema Muñoz©
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28º - DIPLOMACIA DE SOMBRAS.
28º - DIPLOMACIA DE SOMBRAS. Hablan grandes hombres de paz mientras el humo sube en el horizonte. Se firman acuerdos, se dan apretones de mano, y la guerra continúa en silencio, maldito infierno ese silencio. La palabra pesa poco se balancea entre el interés y la apariencia, el protocolo y la conveniencia; la justicia queda atrapada entre firmas que nadie controla y a nadie importan. Un tratado que ignora a los inocentes no es paz, es disfraz de poder, humo en el viento, el humo oculta el dolor real, pero no esconde el alma los nombres de los caídos se pierden entre discursos flashes de cámaras, entre alfombras rojas, haciendo juego con la sangre vertida sin que le duela a nadie. Quien silencia la verdad entrega la justicia al olvido. y la historia recordara que los que callaron ante la injusticia, se han convertido en cómplices del daño. La paz verdadera no necesita sombras, necesita actos que no buscan aplausos sino aplausos que se den por la paz, mientras los niños observan. Chema Muñoz©
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27º - REFUGIO INVISIBLE.
27º - REFUGIO INVISIBLE. Entre escombros respira un niño, un gato se acurruca en la ruina, el humo se mezcla con polvo y olvido, la ciudad parece haberse dormido. El hambre y el miedo son compañeros, aprenden a convivir con el silencio, con el frío que cala los huesos, con la mirada que pide ayuda y solo recibe indiferencia. El mundo mira las cifras desde lejos, pero el dolor no se calcula ni se olvida, cada niño que sobrevive en ruinas lleva en sus ojos el testimonio de lo que la sociedad ignora cuando decide no mirar. Salvar una vida es rebelarse contra la indiferencia, es ofrecer abrigo, palabra y esperanza, aunque el mundo a veces prefiera mirar para otra parte, porque la verdadera humanidad se mide en actos pequeños que sostienen los grandes corazones que limpian los ladrillos caídos por las calles, que recogen los amaneceres nuevos cada día, para tratar de olvidarse de que se fueron todos, y se preguntan... ¿dónde están los que estaban? Chema Muñoz©
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26º - CAMPO DE CENIZA.
26º - CAMPO DE CENIZA. Los tanques no preguntan nombres, ni la metralla distingue edades, el humo cubre ciudades, el polvo cubre esperanzas. El humo es igual para todos, se respira en las calles, en los campos, en las casas que arden y en las escuelas vacías; ningún altar ni bandera lo detiene. Ni Dios, ni bandera, ni himno justifican la muerte, tampoco una ley ni un decreto borran el dolor, el soldado que sobrevive lleva el duelo ajeno en la mirada; la infancia perdida, los sueños rotos, porque la ilusión ha muerto y siguen doliendo las promesas que nadie cumplió un futuro que nos pudre el alma hasta el fin. Quien siembra guerra cosecha soledad eterna, y el mundo, que observa desde lejos, debe aprender que la violencia no conoce frontera ni perdón, porque cada explosión deja memoria, dolor interno, ese sonido eterno dentro del alma, cada muerte deja conciencia que nadie puede ignorar. Chema Muñoz©
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25º - RECONCILIACIÓN.
25º - RECONCILIACIÓN. No siempre significa volver, a veces es soltar sin odio, pues cerrar la puerta con serenidad también es un acto de amor. Reconciliarse es mirar la vida y reconocer los errores propios; es aceptar que algunos caminos ya no volverán a cruzarse. La paz empieza dentro, no depende de otro, depende de la calma que cultivamos y de la valentía de dejarlo ir. Un hombre reconciliado consigo mismo no necesita guerras afuera, su mirada es menos dura, su voz menos cortante, su paso más firme y la vista al horizonte porque quien encuentra armonía dentro puede ofrecerla al mundo sin exigirla. Chema Muñoz©
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24º - PERDON.
24º - PERDÓN Cuesta más que el rencor, pero pesa menos, porque rompe la cadena que ata pasados y presentes. Perdonar es abrir la puerta cuando la otra se cerró de golpe; es aceptar que somos frágiles y que todos podemos fallar volviendo a sentirnos libres cuando la culpa es del otro. Perdonar no es olvidar, no borra la herida ni la traición, sólo libera el corazón de cargar piedras que no te pertenecen. Es elegir no vivir prisionero del daño, es soltar el peso que nos rompe por dentro, es dejar que el tiempo sane lo que nosotros no podemos. Quien perdona se libera primero, y con ese gesto silencioso abre espacio para su paz para su esperanza. Chema Muñoz©
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23º - MIEDO.
23º - MIEDO. Nos protege y nos encierra, nos alerta y paraliza, pero sin él seríamos imprudentes, con excesos inútiles, cobardes. El miedo se enreda en la mente, se transforma en cadenas invisibles; nos hace mirar atrás cuando queremos avanzar, nos hace callar cuando queremos gritar. Hablar en el temblor y temblar en el grito, dejar que sea el viento quien nos dé el aviso cuando el enemigo está detrás, cambiarle el destino. El miedo es mal consejero, dicta decisiones torcidas, nos engaña con urgencia, nos alarma; nos obliga a huir cuando el valor pide enfrentamiento. La valentía no es ausencia de temor, es decisión a pesar del temblor, es avanzar, aunque tiemblen los pies, es hablar, aunque tiemble la voz, es apostar por lo justo cuando todo parece prohibido. Es atraer a nosotros un futuro cierto de paz, sin miedos internos. Chema Muñoz©
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22º - ORGULLO.
22º - ORGULLO. Se alza como torre alta que no admite consejo, prefiere perder afectos antes que perder la razón. Mira desde arriba, caminando sobre su ego; teme doblar la cerviz porque confunde humildad con debilidad. El orgullo cobra caro, suma distancias y silencios, lleva la soledad como corona, y cada error se convierte en un pesado peso porque nunca se atreve a admitirlo. La humildad no humilla, libera, pues quien aprende a decir “me equivoqué” abre la puerta a la reconciliación, y aligera la carga del corazón, así caminas más ligero por la vida. Quien aprende a ceder sin perderse ha dado un paso hacia la paz, porque la verdadera fuerza no se muestra en murallas, sino en la capacidad de reconocerse humano. Chema Muñoz©
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21º LOS ENEMIGOS ÍNTIMOS.
21º LOS ENEMIGOS ÍNTIMOS. No vienen con uniforme, viven detrás de los ojos, son tu miedo, tu orgullo, tu rencor los que se disfrazan de razón. No tienen fronteras ni nombre, ni horario fijo, se esconden en decisiones pequeñas, en palabras que hieren sin querer. La batalla más difícil no deja sangre en la tierra, se libra en el pensamiento y nadie la ve desde fuera, es el duelo silencioso, es el espejo frente al espejo, es el temerse a uno mismo y encontrar la fuerza para resistirse. Vencer al otro es fácil comparado con vencerse dominar la propia sombra es entrar en territorio sagrado, el enemigo más peligroso es quien habita dentro de ti. Quien domina su sombra empieza a gobernar su destino, y cada una de tus victorias íntimas se reflejan en decisiones más sabias y en relaciones más auténticas. Chema Muñoz©
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20º - DESCONECTAR.
20º - DESCONECTAR. Apagó el móvil una tarde y el mundo siguió girando, descubrió que el cielo existe sin notificaciones. Sintió el viento sin filtro, el silencio sin altavoz, ni auriculares, el sol bajando a su tiempo, sin pantallas que lo interrumpiera. La vida no vibra en el bolsillo, no hay red que sustituya la sensación de respirar, de caminar lento, sin prisa, de escuchar la ciudad como un corazón que late fuera del cable. El tiempo recuperado devuelve profundidad, esa que existe en tu fuero interno, cada instante se vuelve más hondo, cada conversación gana peso; los días parecen más largos, las personas más cercanas. Quien sabe desconectar del ruido reconecta con lo esencial recuerda que la atención es un tesoro, y la presencia, un milagro cotidiano. Chema Muñoz©
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19º “SILENCIO EN EL CHAT FAMILIAR
19º “SILENCIO EN EL CHAT FAMILIAR. Hay mensajes cruzados, emojis de rutina; pero nadie pregunta cómo duele el martes. Se mandan gifs, stickers, abrazos digitales, pero nadie escucha la voz real; las palabras vuelan ligeras y los silencios pesan toneladas. Las familias también callan lo que más necesitan; a veces el amor falla por exceso de prisa, y el cariño se traduce en notificaciones, la preocupación en emojis; y la verdadera conversación se pierde entre la inmediatez. Se esparce la pena y el abandono todo es soledad comprada por eso la soledad no tiene precio. Escuchar es un acto revolucionario, calla, tomate tiempo para oír, para comprender antes de responder, es una rebeldía contra la frialdad digital, porque detrás de cada mensaje rápido hay una vida que necesita ser reconocida, una emoción que pide espacio para ella y un corazón que merece tu presencia. Chema Muñoz©
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18º - SELFI CON FILTRO
18º - SELFI CON FILTRO Retoca la piel, agranda la sonrisa, borra esa sombra que no te acepta del todo. Levanta la barbilla, saca el pecho, mete la barriga, que la vida no sepa de tus tristezas. Se mide la belleza en pixeles, la aprobación en “me gusta”; la vanidad se disfraza de arte, y el espejo se convierte en pantalla. Quiere gustar al mundo antes de gustarse a sí mismo; pero ningún filtro arregla la mirada interior, porque, no hay aplicación que esconda la ansiedad que nadie nota, ni luz que borre la soledad cuando el corazón no se muestra. La autenticidad no admite retoque, quien se acepta imperfecto es más libre que quien se disfraza de Don perfecto. Y quizás el acto más revolucionario sea mirarse al espejo sin filtros, respirar sin medallas digitales, y comprender que la aprobación más valiosa no se encuentra en likes, sino en la propia conciencia. Chema Muñoz©
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17º - MENSAJE EN LINEA.
17º - MENSAJE EN LINEA. “Escribiendo…” aparece en la esquina, y el corazón se acelera, tres puntos suspendidos deciden el ánimo del día. Se esperan palabras que podrían cambiar la calma o romperla, un simple “ok” o un retraso transforma tu maldito mundo privado. Dependemos de señales que no pesan ni respiran, un silencio mal medido puede herir más que un grito. Hemos entregado el pulso a lo inmediato, al latido que depende de notificaciones; la emoción se vuelve digital, la cercanía, una ilusión de bits. No toda espera es abandono, ni toda respuesta es verdad, a veces, tres puntos significan un océano de dudas; a veces, la respuesta llega tarde y hiere más que cualquier insulto, porque aprender a esperar sin ansiedad es un acto de resistencia silenciosa. Chema Muñoz©
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16º “PERFIL ACTIVO, CORAZÓN AUSENTE.
16º “Perfil Activo, Corazón Ausente” Tiene mil seguidores, pero nadie conoce su miedo publica sus sonrisas filtradas y borra sus noches grises, tristes y solitarias. Cuenta viajes, celebra logros, muestra ángulos calculados, la imagen es impecable, la soledad no se publica. Conecta, pero no conversa, reacciona, pero no escucha, acumula corazones digitales y pierde abrazos reales. La pantalla devuelve una luz azulada, pero no abraza la incertidumbre, ni la soledad, deberíamos saber que la aprobación instantánea no sustituye la presencia real. Los comentarios alivian segundos, pero no sostienen madrugadas, la viralidad no reemplaza una voz que pregunta ¿Cómo estás? El ruido constante no cura el vacío, la hiperconexión no garantiza la compañía, cuando la batería se agota, queda el espejo sin filtro. Quizá la verdadera revolución sea atreverse a mostrarse imperfecto; apagar la vitrina un momento y encender la conversación sincera. Chema Muñoz©
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15º “EL DERECHO A DESCANSAR.
15º “EL DERECHO A DESCANSAR. Nos enseñaron a producir, no a detenernos, como si el valor del hombre fuera su rendimiento. Nos midieron por resultados, por cifras acumuladas; nos hicieron creer que parar era perder. El cuerpo también protesta, el alma pide silencio; no todo es cifra ni es logro, también hay derecho al tiempo, hay derecho a la pausa, a la tarde sin agenda al café sin prisa, a la conversación entera. Descansar no es rendirse, es preservar la llama, la pausa es reconocer límites humanos, es cuidar la mente que sostiene el esfuerzo, porque el agotamiento constante no es virtud, es desgaste disfrazado de éxito. Quien se concede pausa y equilibrio protege su humanidad, porque no somos máquinas productivas, no somos carne, somos memoria y afecto, y una sociedad que no permite descanso termina enfermando su propio espíritu. Chema Muñoz©
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14º “LA MUJER QUE COBRA MENOS.
14º “La Mujer que Cobra Menos” Hace el mismo trabajo, con la misma excelencia; pero el número en la nómina le recuerda la grieta. Llega antes que muchos, se marcha cuando toca; cumple metas, sostiene equipos, resuelve sin estridencias. No quiere privilegios, quiere justicia exacta; no pide aplausos extras, pide igualdad concreta, no busca trato especial, ni ventaja sobre nadie; sólo el mismo reconocimiento por el mismo esfuerzo dado. La historia arrastra sombras persistentes, pero el presente exige valentía; ninguna sociedad madura mientras la otra mitad camina con lastre, y no es cuestión de cifras aisladas, es cuestión de dignidad compartida; no es ideología pasajera, es ética laboral básica. La igualdad no amenaza al mundo, lo equilibra, porque cuando una mujer avanza sin cadenas, avanza la comunidad entera, el día que el salario no distinga género, habremos corregido una deuda antigua que nunca debió existir. Chema Muñoz©
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13º - CONTRATO TEMPORAL
13º “Contrato Temporal” Firmó su nombre en tinta frágil, como quien firma en el agua, mañana puedo no estar, pero hoy deberé rendir el doble. Sonrío ante el supervisor, callo ante la injusticia; sé que cualquier protesta puede costarme el sustento. Hay empresas sin rostro, hay jefes sin memoria; hay talento desperdiciado por miedo y conveniencia, pero hay jóvenes brillantes aprendiendo a resignarse; hay adultos competentes acostumbrados al vértigo. Vivir al día no es vivir, es sobrevivir con un calendario incierto, es medir la esperanza con contratos de semanas. Un pueblo que normaliza la inseguridad termina educando generaciones temerosas, porque quien no sabe si mañana trabajará no podrá planear futuro ni familia; la incertidumbre constante erosiona la dignidad. La estabilidad no es un lujo es raíz para el futuro, es un suelo firme donde crecer sin miedo, es la confianza que construye una comunidad, porque sin seguridad en el trabajo, la libertad se vuelve frágil; y una sociedad que precariza el presente hipoteca su propio mañana. Chema Muñoz©
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12º EL OBRERO INVISIBLE.
12º “El Obrero Invisible” Su reloj marca siempre lo mismo: turno, cansancio, silencios, aprendió a doblar la espalda antes que a doblar palabras. Se levanta con la noche con los párpados pegados su desayuno es la prisa responsable de ser siempre, una sonrisa. Sueña con días sencillos, con mesa sin sobresalto; con hijos que nunca hereden las fatigas de sus padres. Sueña con domingos largos sin cuentas que lo persigan; con risas que no dependan de las largas horas extras. No pide caridad barata ni tu pobre compasión, sólo justicia en el pan, un reparto, no limosnas porque el sudor es su lenguaje y el hambre no entiende de sornas. No quiere falsos aplausos, ni promesas en campañas; quiere un salario digno, y respeto sin adornos poder irse los domingos con los hijos de excursión. Cuando el trabajo le pierde el respeto, la sociedad se le rompe en pedazos, y cuando el esfuerzo se vuelve invisible, crece esa distancia odiosa entre el tiempo y el silencio, honrar al que trabaja, es honrarnos a todos porque cada ladrillo que sostiene la casa lleva impreso el pulso de un obrero que nadie miró, se olvidaron de sus manos, siempre amé tus fuertes benditas manos, papá. Chema Muñoz©
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11º- MANOS QUE SOSTIENEN EL MUNDO.
11º “Manos que Sostienen el Mundo” No salen en televisión, no inauguran aeropuertos, pero levantan la aurora cuando el resto aún duerme. Limpian, paren y cocinan van por casa como zombis. No firman grandes discursos, no cortan cintas doradas; abren las puertas al día con café de madrugada. Manos de pan y de hierro, manos de tierra y cemento, manos que saben del frío y nos dan el alimento. Ellas cargan con deseos imposibles, siembran trigo en la tierra ya cansada, limpian el rastro sucio y ajeno no piden estatuas, aplausos, conducen en penumbra por la vida, curan heridas que no agradece nadie, levantan muros y techos donde otros duermen en paz. El mundo se apoya en su espalda y nunca pronuncian sus nombres, son como columnas de almas, son raíz de monumentos; si un día faltaran todos, la ciudad quedaría inmóvil. ¡Quien desprecia al trabajador humilde olvida quién sostiene su techo! porque la dignidad no la da el salario, la da el esfuerzo honesto, cuando se escriba la historia no olvidemos sus manos calladas, porque sin ellas no hubiera habido progreso, sólo fachadas vacías. Chema Muñoz©
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10º CUANDO DIOS GUARDA SILENCIO.
10º “Cuando Dios Guarda Silencio” Hay noches en que el cielo parece un techo cerrado, rezas, y la palabra cae al suelo como una piedra, el eco no responde, la sombra pesa más que la fe, el alma se arrodilla sin recibir un consuelo visible. ¿Dónde está la justicia prometida? ¿dónde la luz que la vida y el sueño ven el final? ¿por qué la inocente carga con la herida, mientras el verdugo duerme sin temor? ¿Por qué el niño pregunta por el hambre y nadie convierte el cielo en pan? ¿Por qué la lágrima cae sin respuesta cuando el dolor es demasiado humano? Alguien imaginó paraísos y descensos, otros hablaron de ángeles caídos. Dios trajo fuego a los malditos del mundo; pero aquí abajo, en la nueva Sodoma y Gomorra, la pregunta sigue concreta y abierta. Dios calla, y el hombre tiembla, calla el cielo, pero grita la historia; callan las nubes, pero hablan las conciencias. Tal vez el cielo no responda porque la voz y los actos nos toca a nosotros; tal vez el milagro pendiente sea la compasión humana, tal vez la oración necesaria no se diga con labios, sino con manos que actúan donde el dolor es real. Si Dios parece guardar silencio, no es licencia para la crueldad, la fe que no se vuelve justicia es sólo un eco sin latido, pero el hombre que actúa con misericordia rompe el silencio del cielo, porque cada gesto de bondad es una respuesta que baja a la tierra. Chema Muñoz©
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9º- LA TIERRA HERIDA
9º “La Tierra Herida” La tierra no grita en idiomas, pero cruje bajo nuestras pisadas, hay cadáveres en el fondo de los ríos que ya nadie recuerda ni nadie pronuncia. El viento trae polvo antiguo de bosques ya desaparecidos; las montañas guardan silencio como ancianos que lo han visto todo. Se secan manos antiguas, se agrieta el surco del pan; la lluvia llega tarde y el bosque aprende a arder, los campos miran al cielo esperando su perdón pero las semillas dudan si vale la pena brotar. Hemos cambiado raíces por pantallas, mares por plástico, montañas por cifras en ascenso; hemos firmado contratos con el humo del corazón, hemos llamado progreso a la prisa sin memoria, y crecimiento al consumo sin un interés común. Y, sin embargo, la tierra insiste, como madre que no renuncia al hijo torpe, insiste en cada naciente primavera, en cada árbol que rompe el asfalto, insiste en el latido verde sobreviviendo a la devastación. En cada brote verde hay una súplica, en cada especie perdida un silencioso fundamento, los glaciares se retiran poco a poco, los océanos suben su discurso siempre en contra; porque la naturaleza no debate, responde. No somos dueños del barro que pisamos, somos huéspedes breves de esta trama que hiere la casa que lo alberga y llama a su destino al frio invierno, y cuando la factura llegue sin aviso, no habrá tecnología que negocie con la vida; la tierra no se venga de sequias, pero tampoco olvida. Chema Muñoz©
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8º - EL TRONO DE HUMO.
8º “El Trono de Humo” No lleva corona visible, pero dicta el rumbo del miedo por hablar de patria y futuro mientras afila con desprecio su acero. Sonríe con gesto solemne, saluda desde balcones altos, promete estabilidad mientras Negocias todas tus fracturas. Promete pan y levanta muros, promete orden y siembra sospecha; ofrece seguridad blindada y fabrica enemigos nuevos donde obtener beneficios. En nombre del orden fabrica tormentas, convierte la mentira en estandarte, y al pueblo lo divide con palabras que suenan a justicia, pero huelen a cálculo, reescribe la historia a conveniencia, disfraza el rencor de tradición, y llama traición a la conciencia cuando alguien cuestiona su discurso. Como en viejas tragedias el poder teme al espejo, porque sabe que su rostro no resiste la verdad teme la risa libre, teme la pregunta incómoda; teme al ciudadano despierto más que al adversario declarado. Hay bufones sin risa en los parlamentos, insultan los discursos que sangran por dentro; compran el aplauso en los mercados, no redimen las conciencias, porque hay pactos firmados tras la puerta, hay silencios que cuestan tantas deudas; que la multitud no puede vitorear hoy a sabiendas que un día lo lamentarán en sus entrañas. Quien gobierna sembrando la fractura hereda ruinas, aunque gane un día más en la poltrona, y el poder que necesita en la sombra termine devorándolo por la noche, porque el humo no sostiene tronos, y la mentira no funda imperios duraderos, la verdad puede tardar en levantarse, pero siempre encuentra grietas bajo el mármol. Chema Muñoz©
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7º EL HOMBRE QUE ERA MUCHOS
7º “El Hombre que Era Muchos” Me llamo como me nombraron, pero no soy el mismo de ayer, habito ciudades distintas dentro del mismo cuerpo, soy ese niño que aún pregunta, el adulto que finge certezas, el anciano que ya sospecha que casi nada es seguro. Soy quien quiso aplausos y quien temió al fracaso, soy la máscara elegante y el temblor bajo la piel, a veces me contradigo con una sinceridad incómoda; otras veces me disfrazo para sobrevivir al poco juicio. Hay un teatro secreto en la conciencia donde dialogan máscaras opuestas; uno quiere aplausos y victorias, el otro sólo busca un rincón tranquilo, uno ambiciona altura y reconocimiento, el otro prefiere la verdad, aunque duela; uno grita por no quedarse solo, el otro calla para no traicionarnos. En la era del perfil y la vitrina se multiplican rostros que no tenemos, vendemos nuestra versión mejorada mientras la duda tiembla en la penumbra, publicamos certezas que fabricamos. Mentimos deseando ser queridos, mientras con miedo escribimos en privado; somos expertos en mostrarnos sin luz y aprendices en aceptar oscuridades. ¿Quién soy yo cuando nadie mira? No soy el éxito, no soy el fracaso, ni esa foto retocada del domingo. Soy la suma de mis contradicciones, la pregunta que insiste en respirarme, soy en mi error la búsqueda del aprendizaje, caída y reconstrucción y vuelo mientras sueño. Tal vez la verdad no sea mi máscara más propicia, pero hay mentiras con valores que acepto fácilmente porque el hombre que conoce sus fragmentos empieza, por fin, a ser un ser completamente entero, no somos como una línea recta, ser curvo no es negativo somos casi todos una búsqueda constante; y quien se reconoce múltiple ha comenzado a ser libre. Chema Muñoz©
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6º - AMAR DESPUÉS DEL FUEGO
“Amar Después del Fuego” No te amo como antes, cuando el mundo cabía en un abrazo y el deseo era un relámpago sin consecuencias. Te amo ahora, con la conciencia despierta, con las cicatrices hablando y el orgullo ya domesticado. Te amo sin la urgencia de poseer lo que admiro, sin miedo a que el tiempo desgaste lo que siento, te amo desde la calma que aprende a escuchar, desde la fragilidad en la mirada que no necesita de una máscara. Te amo sin poseerte, sin miedo a perderte un día; porque el amor que es cadena no es buena compañía, te amo sin invadir tu sombra, sin exigir promesas de por siempre, prefiero un presente sincero a una eternidad fingida. He aprendido que amar no es salvar a nadie, ni convertirse en patria, ni religión del otro; es caminar al lado, sin invadir la sombra, dejando espacio incluso para el silencio, es comprender que el otro es universo y no territorio que se conquista; es celebrar su vuelo, aunque no vuele siempre hacia mí. No te prometo eternidades ciegas te prometo verdad mientras respire y si un día el destino nos separa, que no sea por falta de coraje, sino porque el amor cumplió su forma y supo retirarse humildemente con dignidad, amar es elegir cada mañana sin olvidar que el otro es libre. Quien ama sin dominio ni mentira ha comprendido el corazón del mundo y si el fuego vuelve a enfriar la casa, que nos encuentre juntos, pero conscientes. Chema Muñoz©
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