PODCAST · science
La cueva del Topo
by La cueva del Topo
Podcast sobre la historia de la ciencia y temas de interés en el área de la Biología, amantes de la música y el cine.
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El Orang Pendek - Allí donde la selva devuelve preguntas
En las selvas montañosas de la isla de Sumatra circula desde hace siglos el relato de una criatura pequeña, robusta y cubierta de pelo que camina erguida y evita el contacto humano. El Orang Pendek, aparece de forma persistente en testimonios locales, informes coloniales y expediciones modernas, siempre con descripciones sorprendentemente similares: un primate bípedo, de gran fuerza y comportamiento esquivo, asociado a zonas boscosas densas y poco exploradas. A diferencia de otros seres del imaginario tradicional, no se le atribuyen cualidades sobrenaturales ni un papel espiritual claro. Para quienes habitan estas regiones, se trata de algo real y que es parte del entorno natural, algo para la ciencia comparable con otros primates conocidos. Esta consistencia en los relatos locales ha mantenido el interés tanto de investigadores científicos, como de exploradores y naturalistas, situando así al Orang Pendek en un punto intermedio entre la zoología y la tradición cultural. El tema adquiere mayor complejidad cuando se analiza desde la perspectiva de la ciencia. A lo largo del tiempo, diferentes enfoques han intentado explicar estos reportes: algunos los interpretan como errores de identificación de especies conocidas, especialmente orangutanes u otros primates del sudeste asiático, mientras que otros consideran la posibilidad de que se trate de una especie no descrita. En este contexto surge la noción de homínidos relictos, un concepto que plantea la supervivencia de linajes antiguos de primates o humanos arcaicos en regiones aisladas. Esta idea se apoya en cambios importantes dentro de la paleoantropología, donde se ha pasado de una visión lineal de la evolución humana a un modelo más complejo, con múltiples especies coexistiendo en distintos momentos. Aunque esta posibilidad no constituye una prueba, sí abre un espacio teórico que permite abordar el fenómeno sin descartarlo de manera inmediata. En nuestro viaje de hoy vamos a analizar de cerca el caso del Orang Pendek, eso sí, desde una perspectiva estructurada, donde vamos a integrar la información cultural, histórica y científica disponible. Vamos a examinar las percepciones locales, los registros documentados y las interpretaciones académicas, así como otros tipos de evidencias que se han propuesto y sus limitaciones. A partir de este recorrido, vamos a definir el estado actual del conocimiento sobre el tema, diferenciando claramente entre lo que puede sostenerse con datos verificables y lo que permanece en el ámbito de la hipótesis. Música del capítulo Jamie Evans Music - Pirates of the Caribbean 6 OST Concept | COVER VERSION Universal Ambients - Sumatra, 1687 8 Bits Robot – Take On Me ~ 8 BITS ~ *Extended* A-ha - Lifelines Enlaces Bayanov, D. (2012). Historical Evidence for the Existence of Relict Hominoids. The Relict Hominoid Inquiry, 1, 23–50. 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Australopithecus garhi - cuando la evolución no tenía un camino
El sol apenas asoma sobre la llanura y ya calienta la tierra abierta, cuarteada por estaciones de lluvia que van y vienen sin aviso. Camino entre hierbas bajas que se mecen con el viento y arbustos dispersos que proyectan sombras cortas, buscando algo que llevar a la boca antes de que el calor se vuelva insoportable. No estoy solo: a lo lejos, otros como yo avanzan con cautela, atentos al movimiento de otros que acechan en los bordes del paisaje. Mi cuerpo se equilibra entre dos mundos; mis piernas me llevan erguido sobre el suelo, pero mis brazos aún recuerdan la seguridad de los árboles. A veces me detengo, levanto la cabeza y observo. El aire viene lleno de olores: agua, tierra húmeda, carroña. Esos olores son pistas, señales que pueden significar alimento… o peligro. No entiendo el mundo como lo harán otros después, pero lo recorro con una mezcla de curiosidad y urgencia que guía cada uno de mis pasos. Hoy encuentro huesos. No son recientes, pero aún guardan algo en su interior. Los tomo, los golpeo con piedras, una y otra vez, hasta que ceden. El sonido seco resuena en la llanura. Dentro hay alimento, y eso basta. No sé que este gesto será recordado, ni que alguien, en un tiempo imposible, verá en estas marcas algo más que supervivencia. Para mí es simple: hambre, esfuerzo, recompensa. Mis dientes son fuertes, mi mandíbula poderosa, y cada bocado exige trabajo. Se que no soy como los que vendrán, pero tampoco soy como los que me precedieron. Mi mundo cambia lentamente, y yo cambio con él, aunque no lo sepa. A mi alrededor, la vida se abre paso en múltiples formas: animales que pastan, otros que cazan, otros que huyen. Yo también estoy en ese juego, en ese equilibrio frágil donde cada día cuenta, donde cada decisión importa. Y ahora, millones de años después, nuestro viaje de hoy nos prepara para hacer algo imposible: viajar hacia ese mundo perdido, para ello usaremos una máquina que atraviesa el tiempo como si fuera un río, llevándonos desde el presente hasta las orillas antiguas del Awash, en lo que hoy llaman Etiopía. Allí, en ese paisaje de sabanas abiertas y lagos intermitentes, nos espera este antiguo pariente, una criatura que vivió en un momento crucial de nuestra historia. Vamos a observarlo, a reconstruir su vida a partir de fragmentos de hueso, de herramientas rudimentarias, de huellas casi borradas por el tiempo. Pero más que datos, buscamos una historia: entender quién fue, cómo vivió y qué lugar ocupa en el largo camino que conduce hasta nosotros. Ajusten los sentidos porque estamos a punto de descender en uno de los capítulos más enigmáticos de la evolución humana. Música del capítulo Ioan S. - Composer - Child Dreams Power Music Factory - Suspense Maverick Masculinity - 1hour of Shamanic Drums: For Energetic Breathwork & Movement Chiptune Planet - Led Zeppelin - Whole Lotta Love (8 bit) Led Zeppelin - The Song Remains The Same Enlaces Agustí, J. (2018). Evolution of the ‘Homo’ genus: New mysteries and perspectives. Metode Science Studies Journal, (8), 71–77. Disponible en: https://www.redalyc.org/journal/5117/511766757032/html/ Asfaw B., et al. (1999). Australopithecus garhi: A New Species of Early Hominid from Ethiopia.Science284,629-635. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/13084048_Australopithecus_garhi_A_New_Species_of_Early_Hominid_from_Ethiopia Braun, D. R., Aldeias, V., Archer, W., Arrowsmith, J. R., Baraki, N., Campisano, C. J., Deino, A. L., DiMaggio, E. N., Dupont-Nivet, G., Engda, B., Feary, D. A., Garello, D. I., Kerfelew, Z., McPherron, S. P., Patterson, D. B., Reeves, J. S., Thompson, J. C., & Reed, K. E. 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Joanne Cameron rompió una regla biológica: La historia que revela el lado oculto del dolor y las emociones humanas.
En Whitebridge, una tranquila localidad de Escocia vive una mujer cuya vida cotidiana desafía una de las experiencias más universales de la condición humana. Mientras prepara la cena en su cocina, puede apoyar accidentalmente la mano sobre una superficie caliente y no retirarla de inmediato, porque no hay una punzada ni dolor que le advierta del peligro. Otras veces descubre moretones o pequeños cortes que no recuerda haberse hecho. Para ella, las quemaduras, los golpes o las heridas no llegan acompañados de esa señal urgente que el resto de nosotros reconocemos al instante. Durante años, estos episodios parecieron simples curiosidades de su vida diaria: pequeños accidentes que ocurrían sin que mediara el sufrimiento que normalmente los acompaña. Pero detrás de esas anécdotas domésticas se escondía algo extraordinario. Aquella mujer no solo tenía una tolerancia inusual al dolor; parecía vivir casi al margen de él. En un mundo donde el dolor, es una presencia constante, su experiencia cotidiana parecía pertenecer a una categoría completamente distinta de la realidad humana. Con el tiempo, los médicos comenzaron a notar que su caso iba mucho más allá de una simple resistencia al dolor. No solo podía sufrir quemaduras sin darse cuenta; también experimentaba algo aún más sorprendente: casi nunca sentía ansiedad o miedo intenso, emociones que suelen acompañar al dolor y al peligro. Sus heridas, además, parecían cicatrizar con una rapidez poco común. Lo que para la mayoría de las personas sería una señal alarmante, no sentir dolor ante una lesión, en su caso se había convertido en un rasgo casi normal de su vida. Durante décadas vivió así, sin sospechar que su biología ocultaba una rareza científica extraordinaria. Cuando finalmente los investigadores comenzaron a estudiar su caso con mayor detenimiento, descubrieron que aquella aparente peculiaridad podía revelar algo mucho más profundo sobre el funcionamiento del cuerpo humano. Porque el dolor, esa sensación que solemos considerar simplemente desagradable, cumple en realidad un papel fundamental en nuestra supervivencia. Y entonces surgió una pregunta inquietante y fascinante al mismo tiempo: ¿qué ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de sentir dolor? En este episodio viajaremos hasta Escocia para tratar de responder esa pregunta, para ellos descenderemos por los túneles de la biología del dolor. Nuestro viaje inicia por entender qué es realmente el dolor y por qué la evolución lo convirtió en una herramienta esencial para la supervivencia. Luego veremos cómo se genera en el sistema nervioso y cómo el propio cuerpo posee mecanismos capaces de amplificarlo o disminuirlo. En ese recorrido descubriremos dos sistemas extraordinarios que actúan como analgésicos naturales: los sistemas endógenos. Finalmente regresaremos a la historia de esta mujer escocesa, cuyo caso permitió a los científicos comprender mejor cómo estos sistemas regulan el dolor y las emociones. Porque, aunque el dolor no es algo agradable, es también una forma profunda de protección… y entenderlo es acercarnos un poco más al misterio de lo que significa estar vivos. Música del capítulo Jamie Evans Music - AHSOKA - Episode 5 OST Medley Cover | Star Wars Ivan Elsasser - Music of the Ainur 8 Bit Universe - Def Leppard - Photograph (8 Bit ) Def Leppard - Bringin’ On the Heartbreak Enlaces Artículo original: Habib, A. M., Okorokov, A. L., Hill, M. N., Bras, J. T., Lee, M. C., Li, S., Gossage, S. J., van Drimmelen, M., Morena, M., Houlden, H., Ramirez, J. D., Bennett, D. L. H., Srivastava, D., & Cox, J. J. (2019). 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El Yeti: entre las leyendas de las alturas y las huellas de la evidencia
En las regiones más altas del planeta, donde el aire se adelgaza y la nieve borra las fronteras entre la tierra y el cielo, habita una figura que ha atravesado el siglo XX como una sombra persistente: el Yeti. Conocido en Occidente como el “Abominable Hombre de las Nieves”, este ser ha sido presentado alternativamente como monstruo, como primate desconocido, como reliquia evolutiva e incluso como simple confusión zoológica. Sin embargo, detrás de la caricatura mediática y del sensacionalismo cinematográfico existe una historia mucho más compleja y fascinante. El Yeti no nació en los titulares de la prensa británica ni en documentales de misterio; su presencia se remonta a tradiciones orales del Himalaya, a cosmologías tibetanas y a relatos transmitidos por generaciones en contextos religiosos y culturales profundamente arraigados. Antes de convertirse en un enigma biológico, fue una figura simbólica, espiritual y que existe en el umbral entre lo humano, lo animal y lo sagrado. A lo largo del último siglo, el Yeti ha transitado por distintos territorios del conocimiento: de las crónicas de exploradores a las expediciones científicas, de las huellas impresas en la nieve a los laboratorios de genética molecular. Su historia es también la historia de cómo Occidente interpreta lo desconocido: primero con asombro, luego con escepticismo y finalmente con tecnología. Algunos estudios recientes de ADN han intentado resolver el misterio identificando restos atribuidos al Yeti como pertenecientes a osos del Himalaya, mientras que otros investigadores han cuestionado la suficiencia metodológica de tales análisis. Entre tradición religiosa, zoología, genética y debate epistemológico, el Yeti se convierte en algo más que una criatura legendaria: es un caso ejemplar de la tensión constante entre el mito y la ciencia, entre la experiencia cultural y la evidencia empírica. Nuestro viaje de hoy nos llevará lejos, muy lejos, hasta donde las montañas parecen sostener el cielo y el viento arrastra innumerables historias antiguas entre glaciares y banderas de oración desgastadas por el tiempo. Caminaremos por senderos helados donde cada huella en la nieve puede ser una pregunta abierta, donde el silencio no es ausencia, sino expectación. Descenderemos a los monasterios que están encaramados en riscos imposibles y ascenderemos a cumbres donde el aire quema los pulmones y la duda se vuelve nítida. Allí, entre roca, hielo y leyenda, intentaremos desentrañar uno de los enigmas más persistentes del mundo: la posible existencia del Yeti. Música del capítulo JosM Bege - Himalayan Dream Inner Peace Flute - Tibetan Healing Flute & OM Chanting Journey with Leigh Rose - Slow Drumming - Shamanic Drumming Slow Beat (Extended Version) Alex O. - Eminem - The Monster 8bit version Kate Bush - Wild Man Enlaces Bury C.H. (1921). 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Lynn Margulis – a 88 años de su nacimiento
Lynn Margulis fue a la vez una de las figuras más influyentes y controvertidas de la biología del siglo XX. Destacó desde muy joven por su precocidad intelectual: ingresando a la universidad con apenas 16 años donde completó su formación en genética y zoología antes de obtener su doctorado en la universidad de Berkeley. Su trayectoria científica quedó marcada por una idea central: que la complejidad de la célula eucariota no surgió únicamente por acumulación gradual de mutaciones, sino mediante fusiones simbióticas entre organismos previamente independientes. Esta propuesta, formulada inicialmente en 1967, tras el rechazo de más de quince revistas a académicas, acabaría cristalizando en la teoría de la endosimbiosis seriada, hoy incorporada casi a todos los manuales modernos de biología celular. Margulis defendió con determinación que las mitocondrias y los cloroplastos descienden de bacterias ancestrales que fueron integradas por simbiosis, una hipótesis que fue confirmada décadas después gracias a los avances en biología molecular. A lo largo de su carrera combinó una extraordinaria capacidad de síntesis interdisciplinaria con una voluntad constante de desafiar el consenso dominante, convirtiéndose en una voz crítica frente al neodarwinismo clásico y en una defensora incansable del papel evolutivo de la cooperación Más allá de este aporte fundamental, Margulis desarrolló una visión amplia de la evolución basada en la simbiogénesis, entendida como motor de innovación biológica a gran escala. Su trabajo trascendió el origen de los orgánulos: exploró la evolución de protistas, impulsó nuevas clasificaciones de los seres vivos, colaboró en la formulación moderna de la hipótesis Gaia junto a James Lovelock y promovió una concepción del planeta como un sistema profundamente interconectado por redes microbianas. Margulis fue autora o coautora de diecisiete libros y cerca de trescientos artículos científicos, además de una prolífica obra divulgativa escrita en parte junto a su hijo Dorion Sagan. Reconocida con distinciones como la Medalla Nacional de Ciencia de Estados Unidos y la Medalla Darwin-Wallace, también fue una figura incómoda para muchos colegas debido a su estilo iconoclasta y a algunas posturas extremas en sus últimos años. Sin embargo, incluso sus críticos coinciden en que transformó de manera duradera el discurso científico sobre el origen y la evolución de la célula. Tras su muerte dejó un legado intelectual que continúa influyendo en la biología evolutiva contemporánea. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy hasta el año 1938, a la ciudad de Chicago done iniciaremos un viaje a través de la vida de Lynn Margulis, en el cual analizaremos su biografía y su obra intelectual que la sitúa en un lugar de la historia junto a grandes hombre y mujeres de ciencia, que con sus ideas nos permiten hoy entender como es la evolución de los seres vivos. Música del capítulo The Lively Ones - Surf Rider The Chantays - Pipeline Panic Music - GAIA - Hauntingly Beautiful Vocal Fantasy Music - Relaxing & Calming Ambient Music Chiptune Planet - 3 Doors Down - Kryptonite (8 bit) 3 Doors Down - Here Without You Enlaces Archibald J.M. (2012). Lynn Margulis (1938–2011). Volume 22, Issue 1, 10 January 2012, Pages R4-R6. Disponible en: https://www.cell.com/action/showPdf?pii=S0960-9822%2811%2901375-3 Encina-García, A. (2018). 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Allí donde nace la curiosidad: dragones, ciencia y el impulso de conocer
Desde hace miles de años, los dragones habitan la imaginación humana. Aparecen en mitos antiguos, crónicas medievales, leyendas orientales y relatos modernos, siempre reconocibles y, al mismo tiempo, cambiantes. En términos generales, un dragón es una criatura de gran tamaño, con rasgos reptilianos, al poder, al peligro y a fuerzas que exceden lo humano. Puede ser alado o terrestre, acuático o un ser de las montañas, benévolo pero también destructor, casi siempre ocupa un lugar en el umbral del mundo natural el sobrenatural. En Europa, el dragón suele representarse como una bestia que escupe fuego y amenaza comunidades; en Asia, como una entidad ligada al agua, al orden cósmico y a la fertilidad. Esta diversidad no impide su reconocimiento inmediato: basta mencionar la palabra “dragón” para que una imagen poderosa se active en la mente. Ante un dragón, no estamos ante un animal cualquiera, sino ante una de las construcciones míticas más persistentes de la historia humana, documentada y descrita desde la antigüedad hasta hoy en textos históricos, artísticos y enciclopédicos. Pero precisamente por su fuerza simbólica, el dragón plantea un problema interesante cuando se lo observa desde la ciencia. Las características que lo definen —su tamaño, su longevidad, su capacidad de volar o de expulsar fuego— rasgos que entran en conflicto directo con principios bien establecidos de la biología, la paleontología y la física. A la fecha no existen fósiles, no se conocen restos biológicos ni evidencias ecológicas que respalden la existencia real de animales con estas características. Y, sin embargo, el dragón no desaparece. Sigue reapareciendo en relatos, supuestos avistamientos, interpretaciones pseudocientíficas y explicaciones alternativas que intentan reconciliar el mito con la realidad. Este episodio nace precisamente de esa tensión: del choque entre una figura profundamente arraigada en la cultura humana y un marco científico que exige pruebas, límites y métodos claros. ¿Hasta dónde el dragón puede explicarse a partir de animales reales, fósiles mal interpretados o exageraciones culturales? ¿Y en qué punto deja de ser una posibilidad biológica para convertirse, definitivamente, en un símbolo? Explorar esa frontera es el objetivo central de este viaje. A lo largo de este episodio, viajaremos por distintas épocas y disciplinas: desde los mitos más antiguos hasta la ciencia moderna, desde fósiles y animales reales hasta límites biológicos y preguntas filosóficas. No para cazar dragones, sino para entender por qué nunca dejamos de imaginarlos. Porque al seguir su rastro, quizá estemos siguiendo algo aún más profundo: la historia de cómo intentamos comprender el mundo. Música del capítulo Jacob's Piano – Ed Sheeran - "I See Fire" Piano Cover (Soundtrack from The Hobbit: The Desolation of the Smaug) Board Gems Music - Dragon Eclipse Soundtrack Chiptune Planet — Led Zeppelin — Ramble On (8 bit) Led Zeppelin — Immigrant Song Enlaces Blust, R. (2000). “The Origin of Dragons.” Anthropos 95(2): 519–536. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/290651836_The_origin_of_dragons De la Fuente, J. (2025). Art–Science Collaboration: Paleontology Inspired by Intercultural Surrealist Representations. Journal of Intercultural Communication, 25(3), 01-10. https://www.immi.se/index.php/intercultural/article/download/10.36923.jicc.v25i3.1181/1122/8214 Endoltseva, E. (2023). “Image of the Snake-Dragon in the Architectural Decoration …” (Anastasis Review, PDF). Disponible en: https://anastasis-review.ro/wp-content/uploads/ARMCA-2023-X-2-06_Ekaterina-Endoltseva.pdf Ferhat A.. 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A 25 años de la publicación del Genoma Humano, el borrador que cambió a la humanidad
Hacia finales del siglo XX, la biología atravesaba una transformación silenciosa pero profunda. Durante décadas, los genetistas habían trabajado con mapas incompletos, estudios familiares y fragmentos aislados de información molecular, intentando reconstruir el funcionamiento del ADN humano pieza por pieza. Sin embargo, el avance de la tecnología y la creciente capacidad de secuenciar material genético hicieron posible plantear una meta que hasta entonces parecía inalcanzable: leer, de principio a fin, el conjunto completo de instrucciones biológicas de nuestra especie. Así nació el Proyecto Genoma Humano, una iniciativa internacional sin precedentes que reunió a laboratorios de distintos países con un objetivo común: descifrar el código que sustenta cada célula del cuerpo humano y ponerlo a disposición de toda la comunidad científica. No era solo un desafío técnico; era una apuesta por una nueva forma de hacer ciencia, colaborativa, abierta y orientada al futuro. Hoy, veinticinco años después de la publicación del primer borrador del genoma humano en febrero de 2001, nos detenemos para mirar atrás y comprender la magnitud de aquel momento. Lo que se presentó entonces no fue una obra terminada, sino una versión inicial, amplia pero imperfecta, que permitió por primera vez explorar casi todo el ADN humano como un conjunto. Aquel hito marcó el inicio de una etapa distinta en la investigación biomédica y en nuestra comprensión de la herencia. Desde entonces, la genómica ha evolucionado de manera extraordinaria, revelando nuevas capas de complejidad y ampliando el alcance de sus aplicaciones. Conmemorar este aniversario no significa solo recordar una fecha histórica, sino reconocer el punto de partida de una transformación que continúa redefiniendo la biología, la medicina y nuestra percepción de lo que significa estudiar la vida a nivel molecular. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a realizar un viaje hasta el contexto en que surgió el Proyecto Genoma Humano, recordaremos el anuncio del borrador y exploraremos cómo ese primer mapa cambió para siempre la investigación científica. Será un recorrido por decisiones audaces, descubrimientos inesperados y lecciones que siguen vigentes en la genómica actual. Música del capítulo Alexander Nakarada - Culprit Massacre Orbital Odyssey - Contact ⧫ Deep Space Ambient Music 8 Bit Universe - Messy [8 Bit Tribute to Lola Young] The Lightning Seeds - Pure Enlaces Ewan Birney E. (2021). The International Human Genome Project, Human Molecular Genetics, Volume 30, Issue R2, . Pages R161–R163. Disponible en: https://doi.org/10.1093/hmg/ddab198 Gibbs R. A. (2020). The Human Genome Project changed everything. Nature reviews. Genetics, 21(10), 575–576. Disponible en:https://doi.org/10.1038/s41576-020-0275-3 Kent, W. J., & Haussler, D. (2001). Assembly of the working draft of the human genome with GigAssembler. Genome research, 11(9), 1541–1548. Disponible en: https://doi.org/10.1101/gr.183201 Miga, K.H., Koren, S., Rhie, A. et al. (2020). Telomere-to-telomere assembly of a complete human X chromosome. Nature 585, 79–84. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-020-2547-7 Naidoo, N., Pawitan, Y., Soong, R., Cooper, D. N., & Ku, C. S. (2011). Human genetics and genomics a decade after the release of the draft sequence of the human genome. Human genomics, 5(6), 577–622. Disponible en: https://doi.org/10.1186/1479-7364-5-6-577 Paul, S. (2025). Breakthroughs in genetics and genomics research in the first 25 years of the new millenia. Nucleus 68, 441–444. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s13237-025-00620-8 Schloissnig, S., Pani, S., Ebler, J. et al. (2025). Structural variation in 1,019 diverse humans based on long-read sequencing. Nature 644, 442–452. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09290-7 Taylor D.J., Eizenga J.M., Li Q., Das A., Jenike K.M., Kenny E.E., Miga K.H., Monlong J., McCoy R.C, Paten B., Schatz M.C. (2024). Beyond the Human Genome Project: The Age of Complete Human Genome Sequences and Pangenome References. Annual Review Genomics and Human Genetics. 25:77-104. Disponible en: https://doi.org/10.1146/annurev-genom-021623-081639 Venter, J. C., Adams, M. D., Myers, E. W., Li, P. W., Mural, R. J., Sutton, G. G., Smith, H. O., Yandell, M., Evans, C. A., Holt, R. A., Gocayne, J. D., Amanatides, P., Ballew, R. M., Huson, D. H., Wortman, J. R., Zhang, Q., Kodira, C. D., Zheng, X. H., Chen, L., Skupski, M., … Zhu, X. (2001). The sequence of the human genome. Science (New York, N.Y.), 291(5507), 1304–1351. Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.1058040
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Cuando los huesos piden volver a ser leídos – quién fue Little Foot ?
Little Foot, es un fósil de hominino catalogado como StW-573, ocupa un lugar único en la historia del estudio de la evolución humana. Descubierto en Sudáfrica, se trata del esqueleto de un australopitecino con un nivel de preservación excepcional, muy superior al de la mayoría de los fósiles de homínidos tempranos. A diferencia de otros hallazgos, que suelen estar representados por fragmentos aislados, Little Foot conserva de forma conjunta gran parte del cráneo, la columna vertebral, la pelvis y las extremidades, lo que permite reconstruir con gran detalle cómo era su cuerpo y cómo se movía. Su antigüedad, cercana a los 3,7 millones de años, lo sitúa en un momento clave de la evolución de los homínidos, cuando el bipedalismo ya estaba bien establecido, pero aún coexistía con adaptaciones para la vida en los árboles. Gracias a esta combinación de rasgos, Little Foot se ha convertido en una referencia central para comprender la anatomía, la locomoción y la ecología de los australopitecinos del sur de África. Al mismo tiempo, su estudio ha reavivado debates clásicos sobre la diversidad de especies en este grupo, mostrando que incluso los fósiles mejor preservados pueden dar lugar a interpretaciones distintas cuando se analizan desde marcos teóricos diferentes. En los últimos años, el interés por Little Foot ha ido más allá de su anatomía y su contexto geológico, para centrarse también en su posición taxonómica. En 2025 se publicó un nuevo artículo que retoma este debate desde una perspectiva crítica. Este trabajo no presenta nuevos fósiles ni reinterpretaciones espectaculares del esqueleto, sino que se enfoca en revisar cuidadosamente cómo se han utilizado ciertos rasgos anatómicos para asignar a Little Foot a una especie concreta. El artículo se inscribe en una larga tradición de estudios que revisan, afinan o cuestionan propuestas previas a partir de comparaciones detalladas y de una reflexión metodológica sobre qué características son realmente útiles para clasificar a los homínidos fósiles. Más que cerrar una discusión, este tipo de trabajos pone de relieve que la taxonomía no es un ejercicio definitivo, sino un proceso dinámico, en el que nuevas lecturas de datos ya conocidos pueden modificar la forma en que entendemos fósiles clave. En este contexto, este artículo funciona como un punto de partida para revisar con mayor cautela y profundidad el estatus de Little Foot dentro de la evolución humana temprana. Nusetra máquina del tiempo nos lleva hasta unos 3 millones 700 mil años atrás, hasta la localidad de Sterkfontein en Sudáfrica, donde verems de cerca algunos detalles sobre este particular fósil hominido, que abre una una ventana al pasado profundo a través de un cuerpo casi intacto que nos permite imaginar cómo caminaban, trepaban y habitaban el mundo nuestros ancestros, cuando la humanidad apenas comenzaba a tomar forma. Música del capítulo othopux - Midnight Fault Line Music for - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation - Pure Positive Vibes 8 Bit Universe - All Right Now [8 Bit Tribute to Free] Living Colour - Cult of Personality Enlaces Martin, J. M., L. Morris-Obst, A. B. Leece, S. Baker, A. I. R. Herries, and D. S. Strait. 2025. “ The StW 573 Little Foot Fossil Should Not Be Attributed to Australopithecus prometheus.” American Journal of Biological Anthropology 188, no. 4: e70177. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.70177. Para leer más Beaudet, A., Clarke, R. J., Heaton, J. L., Pickering, T. R., Carlson, K. J., Crompton, R. H., Jashashvili, T., Bruxelles, L., Jakata, K., Bam, L., Van Hoorebeke, L., Kuman, K., & Stratford, D. (2020). The atlas of StW 573 and the late emergence of human-like head mobility and brain metabolism. Scientific reports, 10(1), 4285. Disponible en: https://repository.up.ac.za/server/api/core/bitstreams/6db5dfd9-8347-4d96-988f-21bd3e1b8574/content Clarke R.J., Tobias P.V. (1995). Sterkfontein Member 2 Foot Bones of the Oldest South African Hominid.Science 269,521-524. Disponible en: https://www.kufunda.net/publicdocs/CLARKE~1.PDF Clarke, R. J. (1998). First ever discovery of a well-preserved skull and associated skeleton of Australopithecus. South African Journal of Science, 94(10), 460–463. Disponible en: https://journals.co.za/doi/epdf/10.10520/AJA00382353_236 Clarke, R.J. (2008). "Latest information on Sterkfontein's Australopithecus skeleton and a new look at Australopithecus" (PDF). 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El silencio y la palabra, una singularidad en el código genético
El código genético es uno de los conceptos más centrales de la biología moderna porque establece la forma en que la información hereditaria se transforma en materia viva. A través de este sistema, las instrucciones almacenadas en el ADN y el ARN se traducen en proteínas, las moléculas que realizan casi todas las funciones dentro de la célula. Durante décadas, el código genético se presentó como un conjunto de reglas claras y estables, en el que cada codón tenía un significado preciso y universal. Esta aparente simplicidad permitió entender cómo pequeñas variaciones en la información genética podían producir cambios en la estructura y función de las proteínas, sentando las bases de la genética, la biotecnología y la medicina molecular. Además, la notable conservación del código genético entre organismos muy distintos reforzó la idea de un origen común de la vida y convirtió a este sistema en uno de los mejores ejemplos de continuidad evolutiva. Sin embargo, esta visión también llevó a pensar que el código genético era rígido e inmutable, una especie de lenguaje perfecto que no admitía ambigüedades. Solo con el paso del tiempo comenzaron a aparecer excepciones que obligaron a cuestionar esa idea y a reconocer que, incluso en los principios más básicos de la biología, existe un margen para la flexibilidad y la adaptación. En este contexto, el estudio realizado por Shalvarjian y colaboradores representa una singularidad notable dentro de la biología molecular. Publicado en la revista PNAS, este trabajo se centra en la arquea metanogénica Methanosarcina acetivorans y en un fenómeno que desafía la idea clásica de un código genético rígido. Los autores muestran que en este microorganismo el codón UAG, tradicionalmente considerado una señal de parada, puede tener un doble significado funcional: detener la síntesis de una proteína o permitir la incorporación del aminoácido pirrolisina. Lo más llamativo es que esta ambigüedad no está controlada por un mecanismo especializado y estricto, como ocurre en otros casos conocidos, sino que es tolerada y regulada de manera indirecta por la propia fisiología celular. Este hallazgo convierte al estudio en un ejemplo excepcional de cómo la vida puede operar en los márgenes de sus propias reglas, mostrando que la ambigüedad genética no siempre es un error, sino que puede ser una estrategia estable y funcional. En ese sentido, el trabajo de Shalvarjian et al. no solo amplía nuestro conocimiento sobre un organismo particular, sino que invita a repensar la naturaleza misma del código genético. Música Epic Music World - Ruben K & Lara Ausensi - Sands Of Valhalla Cale Alit - Persian Santoor - Healing Music For Inspiration & Meditation 8 Bit Universe - Pour Some Sugar On Me [8 Bit Tribute to Def Leppard] Soft Cell – Tainted Love Enlaces K.E. Shalvarjian,G.L. Chadwick,P.I. Pérez,P.H. Woods,V.J. Orphan, & D.D. Nayak. (2025). Methanogenic archaea encoding Pyrrolysine maintain ambiguous amber codon usage, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 122 (45) e2517473122. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.251747312 Para leer más Gong, X., Zhang, H., Shen, Y., & Fu, X. (2023). Update of the Pyrrolysyl-tRNA Synthetase/tRNAPyl Pair and Derivatives for Genetic Code Expansion. Journal of bacteriology, 205(2), e0038522. Disponible en: https://doi.org/10.1128/jb.00385-22 Li, J., Kang, P.T., Jiang, R. et al. (2023). Insights into pyrrolysine function from structures of a trimethylamine methyltransferase and its corrinoid protein complex. Commun Biol 6, 54 Disponible en: https://doi.org/10.1038/s42003-022-04397-3 D.G. Longstaff, R.C. Larue, J.E. Faust, A. Mahapatra, L. Zhang, K.B. Green-Church, & J.A. Krzycki. (2007). A natural genetic code expansion cassette enables transmissible biosynthesis and genetic encoding of pyrrolysine, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 104 (3) 1021-1026. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0610294104 Lukeš, J., Eliáš, M., Kachale, A., van der Gulik, P. T. S., & Speijer, D. (2025). Natural and artificial variations of the standard genetic code. Current biology : CB, 35(22), R1104–R1126. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cub.2025.09.071 Pánek, T., Žihala, D., Sokol, M., Derelle, R., Klimeš, V., Hradilová, M., Zadrobílková, E., Susko, E., Roger, A. J., Čepička, I., & Eliáš, M. (2017). Nuclear genetic codes with a different meaning of the UAG and the UAA codon. BMC biology, 15(1), 8. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s12915-017-0353-y Peiter N., Rother M. (2022). SECIS-dependent selenocysteine translation in Archaea. Life Science Alliance, 6 (1) e202201676. Disponible en: https://www.life-science-alliance.org/content/lsa/6/1/e202201676.full.pdf Xian Fu, Dieter Söll & Anastasia Sevostyanova (2018) Challenges of site-specific selenocysteine incorporation into proteins by Escherichia coli , RNA Biology, 15:4-5, 461-470. Disponible en: https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/15476286.2018.1440876
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La primera noche compartida: fuego y memoria en el mundo neandertal
La idea de este episodio nació a partir de la lectura de un artículo científico publicado el pasado 10 de diciembre de 2025 en la revista Nature, titulado “La evidencia más temprana de hacer fuego”, por parte de un equipo internacional de arqueólogos y paleoantropólogos encabezado por Rob Davis del Museo Británico, Marcus Hatch de la Universidad Queen Mary de Londres y Sally Hoare de la Universidad de Liverpool, en el cual presentan la evidencia más antigua conocida de producción deliberada de fuego por parte de homininos a partir de hallazgos en la localidad de Barnham, Suffolk, Inglaterra. Más allá del dato técnico —la percusión de minerales, las huellas térmicas, los contextos arqueológicos— el trabajo invita a una reflexión más amplia: el fuego no es solo una tecnología, sino una frontera. Una frontera entre depender del azar o del entorno, y comenzar a intervenir activamente en él. Leer ese estudio no solo aporta información nueva sobre el pasado profundo, sino que obliga a replantear qué significó, en términos humanos, aprender a “llamar” al fuego. A partir de esa pregunta —qué cambia cuando el fuego deja de ser un accidente y se vuelve un gesto aprendido— surgió la necesidad de explorar el tema desde otro registro. No para explicar los datos del artículo, sino para pensar en las personas detrás de esos datos: grupos humanos enfrentados al frío, a la pérdida, a la incertidumbre, y obligados a construir sentido en un mundo hostil. El relato que sigue no es una reconstrucción histórica ni una hipótesis científica, sino una pequeña obra literaria original de ficción, que está anclada en lo que hoy sabemos sobre los neandertales y su relación con el fuego. Una forma de acercarnos, desde la imaginación informada, a una de las experiencias más decisivas de nuestra historia como especie. Desde tiempos muy antiguos, muchas culturas han contado historias sobre un fuego que no estaba dado, sino que fue obtenido, robado o entregado tras un acto de riesgo. Ese motivo —presente en mitos muy distintos entre sí— no habla solo del origen de una técnica, sino de algo más profundo: la experiencia humana de atravesar la oscuridad y asegurar la continuidad del grupo. En pleno invierno, cuando la noche se alarga y el frío obliga a reunirse, el fuego se convierte en más que calor: es centro, memoria y promesa de supervivencia. Celebraciones actuales como la Navidad, con su énfasis en la luz en medio de la oscuridad, la reunión familiar y el recuerdo de los ausentes, no descienden directamente de esos mitos antiguos, pero dialogan con la misma necesidad humana recurrente. Este episodio se sitúa en ese cruce: entre ciencia, mito y memoria, aprovechando un momento del año que sigue recordándonos por qué encender una llama —real o simbólica— nunca ha sido un gesto trivial. Es probable que nunca lleguemos a conocer las palabras específicas con las que los neandertales nombraron el fuego, el viento o a los animales que compartieron su entorno. Tampoco podemos reconstruir con precisión los relatos que transmitieron ni el significado consciente que atribuían a ciertos gestos repetidos. Sin embargo, la evidencia disponible permite afirmar que, frente a condiciones ambientales adversas, estos grupos humanos se reunían alrededor del fuego, compartían recursos, cuidaban a individuos vulnerables y mantenían vínculos sociales con quienes habían muerto. En ese conjunto de prácticas —el control del fuego, la cohesión del grupo y la preservación de la memoria social— se reconoce un patrón profundamente humano, observable a lo largo del tiempo y del registro arqueológico. Antes de los sistemas simbólicos formalizados y de los calendarios, ya existía la necesidad de luz en la oscuridad, de calor frente al frío y de continuidad frente a la pérdida. Es en ese terreno común donde el pasado profundo y el presente se encuentran. Antes de los calendarios. Antes de los dioses. Antes de las fechas. Los humanos ya se reunían alrededor del fuego para no morir de frío y para no olvidar a los suyos. Eso es lo que sabemos. Eso es lo que imaginamos. Música del capítulo Dead Can Dance - Nierika Music For - Slow Shamanic Drums - Grounding to Mother Gaia Paleowolf - Eternity in Winter / Ethereal Norse Ambient Chefelf - White Christmas (8bit) Queensrÿche - White Christmas Enlaces Davis, R., Hatch, M., Hoare, S. et al. (2025). Earliest evidence of making fire. Nature. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/398548638_Earliest_evidence_of_making_fire
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Recordando a Theodosius Dobzhansky a 50 años de su muerte
Theodosius Dobzhansky, fue una de las figuras más importantes en la biología en el siglo XX. Nacido en 1900 en la actual Ucrania, y formado inicialmente en el ambiente científico ruso, emigró hacia los Estados Unidos en 1927 para integrarse en el laboratorio de Thomas Hunt Morgan, que en ese momento era el epicentro mundial de la genética experimental. Allí, trabajando con la mosca de la fruta, Drosophila, desarrolló las ideas que lo convertirían en un pilar de la síntesis moderna de la evolución. Antes de Dobzhansky, la biología evolutiva era un mosaico de enfoques separados: los naturalistas y los paleontólogos describían la evolución desde una perspectiva macroscópica, mientras que los genetistas estudiaban mutaciones y herencia pero sin un marco unificador. Dobzhansky fue quien articuló una visión coherente que integraba ambos mundos. Su libro de 1937 Genetics and the Origin of Species, demostró que los mecanismos propios del enfoque genético como la variación, la mutación, la recombinación y que las fuerzas como la selección natural, la deriva genética y el flujo génico, eran suficientes para explicar la adaptación y la especiación en poblaciones reales. Con ello, no solo fundó la genética de poblaciones moderna, sino que estableció una base sólida para comprender cómo cambian las especies a lo largo del tiempo. Su trabajo transformó la investigación evolutiva al pasar del laboratorio a la naturaleza: Dobzhansky estudió poblaciones silvestres de Drosophila y mostró que esta especia poseía una diversidad genética mucho más rica de lo que se creía, revelando que la evolución no es una reliquia del pasado, sino un proceso activo y continuo. El impacto de Dobzhansky trascendió ampliamente el ámbito teórico. Su enfoque empírico y su insistencia en combinar genética, ecología y historia natural dieron forma a gran parte de la biología evolutiva contemporánea. Mostró cómo los factores ambientales modulan la eficiencia de los genes, también el cómo la adaptación es un diálogo permanente entre los organismos y su entorno, y además cómo la variación genética es el combustible indispensable de la selección natural. En su obra además, reflexionó con profundidad sobre la biología humana y las implicaciones culturales de la evolución, siempre combatiendo las ideas pseudocientíficas en torno al concepto de raza. Su célebre frase de 1973 “Nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución”, sintetiza su legado intelectual y se ha convertido en una de las afirmaciones más citadas en la historia de las ciencias de la vida. Hoy, muchas de las áreas más dinámicas de la investigación, como la genómica poblacional, la genética de la conservación, los estudios sobre adaptación rápida al cambio climático, la evolución de microorganismos y los virus, incluso la medicina personalizada, continúan construyéndose sobre los principios que él ayudó a formular. Dobzhansky no solo resolvió un problema histórico de integración en la biología: enseñó a generaciones enteras a pensar evolutivamente. Su obra sigue viva porque sigue siendo útil, porque explica fenómenos actuales y porque ofrece un marco conceptual que permite entender desde los patrones globales de biodiversidad hasta las mutaciones que surgen en el interior de una célula. En la confluencia entre rigor experimental, reflexión filosófica y compromiso con la claridad científica, Dobzhansky dejó una huella que aún marca el camino de la biología moderna. Hoy a 50 años de su muerte, nuestra máquina del tiempo nos permitirá hacer un viaje hasta la ciudad de Nemyriv, hacia los primeros días del siglo XX, donde podremos conocer de cerca su historia, y el legado científico que ha llegado hasta nosotros. Música del Capítulo Zach Bjorklund - Land Of Brilliant Lights Dream Clinic - Lords Of Steel Biorythmicbear - It's a Lo-Fi 8 Bit Christmas Medley Sershen & Zaritskaya - All Alone On Christmas Enlaces Ayala, F.J. (1985). «Theodosius Dobzhansky». Biographical Memoirs of the National Academy of Sciences 55: 163-213. Disponible en: https://web.archive.org/web/20240809165833/https://www.nasonline.org/wp-content/uploads/2024/06/dobzhansky-theodosius.pdf Barahona, A., & Ayala, F. J. (2005). Theodosius Dobzhansky's role in the emergence and institutionalization of genetics in Mexico. Genetics, 170(3), 981–987. Disponible en: https://doi.org/10.1093/genetics/170.3.981 Brisco-Ford E. 1975. Theodosius Grigorievich Dobzhansky, 25 January 1900 - 18 December 1975. Biogr. Mems Fell. R. Soc. (23): 58–89. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbm.1977.0004 Castro Moreno, J.A. (2013). ¿NADA EN BIOLOGÍA TIENE SENTIDO SI NO ES A LA LUZ DE LA EVOLUCIÓN? Ciência & Educação (Bauru), vol. 19, núm. 4, pp. 971-994 Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=251029395012 Kryzhanovska M.A., Z.M. Prokopiak H.M. Holinei. (2025). Theodosius Dobzhansky: his life and scholarly contributions. Faktori eksperimental noi evolucii organizmiv 36:168-173 Disponible en: http://utgis.org.ua/journals/index.php/Faktory/article/view/1732 Palamarchuk M. (2023).(Un)celebrated Ukrainians Who Changed the Course of History: Theodosius Dobzhansky. The latter-day Darwin from Nemirov. Kyiv Post. Disponible en: https://www.kyivpost.com/post/18563 Sydow, M.von. (2012). From Darwinian Metaphysics towards Understanding the Evolution of Evolutionary Mechanisms. A Historical and Philosophical Analysis of Gene-Darwinism and Universal Darwinism. Disponible en: https://library.oapen.org/bitstream/handle/20.500.12657/32492/1/610358.pdf
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Australopithecus deyiremeda - dejando huellas en la tierra y sombras en las ramas
Yo fui Deyiremeda, pero me decían Deyi, un "pariente cercano" en lengua afar. Mi día empezaba al amanecer, con el sol que caia sobre la sabana y los bosquecillos. Caminaba balanceándome ligeramente, sintiendo la tierra bajo mis pies con dedos curvos y flexibles. A diferencia de mis vecinos, los afarensis, la familia de Lucy, que pisaban firmes en las llanuras abiertas comiendo hierbas y raíces de sabana, yo prefería los árboles. Mi pie tenía un pulgar que me resultaba ideal para agarrarme a ramas y escapar de los leopardos y otros grandes animales que nos cazaban. Allí en lo alto, recolectaba frutos, hojas tiernas y nueces de plantas, así como algunos insectos en las sombras frescas; mis dientes eran pequeños, con los caninos simples, estaban hechos para esa dieta basada en plantas, pero no para masticar cosas duras. Trepaba para descansar o huir, sintiendo el viento en mi pelaje, y en el suelo empujaba con el segundo dedo para equilibrar mi marcha entre cielo y tierra. Vivíamos cerca de los afarensis en Woranso-Mille, pero sin competir mucho: ellos en zonas abiertas con pastos, pero yo en los rincones más boscosos. Era una coexistencia pacífica en un mundo cambiante, donde el clima secaba los bosques y nos empujaba a adaptarnos. Un día, un temblor marcó el fin de mi era. Millones de años después, mis huesos –como la mandíbula juvenil o mi pie parcial– fueron desenterrados por científicos, quienes analizaron los isótopos de carbono para confirmar mi dieta arbórea y mi pie para probar que la trepada persistía. Mi historia, se publicó en un artículo de Nature hacia finales de noviembre de 2025, y en el muestra que la evolución era un baile ramificado entre ramas y suelo, con primos como yo. Desde el pasado, les digo a Uds. que me escuchan, que miren atrás, ya que en mis pasos está el inicio de los suyos. El descubrimientos de Lucy, el famoso esqueleto de Australopithecus afarensis hallado en 1974 por Donald Johanson, mostró que nuestros ancestros eran bípedos, con pies adaptados al suelo pero aún mantenían una morfología arbórea, y una dieta mixta con recursos disponibles tanto en los bosques como en las sabanas, permitiendo a la especie de Lucy adaptarse a los cambios climáticos. Pero Lucy y los suyos no estaban solos, en 2015 se propuso la existencia de otra especie: Australopithecus deyiremeda, que se encontró a unos 35 km de la localidad de Hadar. Con esta propuesta, los científicos se tomaron las cosas con calma, ya que esta descripción se basaba en mandíbulas y dientes por lo cual en ese momento no hubo consenso total. Sus descubridores la vieron distinta de la especie de Lucy, ésto por sus dientes más pequeños y sus mandíbulas más robustas, sugiriendo con esto la existencia de unas diversidad homínida mayor a la que se esperaba. Los críticos, de forma coherente, cuestionaron la validez de Australopithecus deyiremeda, por las escasas muestras y también por la posible variaciones que se da de manera natural dentro de las especies, debatiendo con estos argumentos si ésta era una especie real o solo una forma de Australopithecus afarensis. Este estudio, que vamos a revisar el día de hoy describe 13 nuevos fósiles de Australopithecus deyiremeda en la localidad de Burtele, datados entre 3.59 y 3.33 millones de años y muestran que A. deyiremeda se puede diferenciar de manera válida y lo comparan con otras especies como Ardipithecus ramidus y A. afarensis. Este artículo valida la especie y pinta con esto un Plioceno africano más diverso, lo cual es importante porque influye en la forma en que hoy vemos nuestra evolución. Música del capítulo Melodic Music Extension - John Williams - Carol of the Bells Extended Futurescapes - Sci Fi Ambience - The Spire: Dark Atmospheric Sci Fi Ambient Music 8 Bit Universe - All I Want for Christmas Is You (8-Bit Version) 8 Bit Universe - Sleigh Ride (8-Bit Version) Shakin’ Stevens - Merry Christmas Everyone Enlaces Fuente Haile-Selassie, Y., Schwartz, G.T., Prang, T.C. et al. (2025). New finds shed light on diet and locomotion in Australopithecus deyiremeda. Nature. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09714-4 Para leer más Arizona State University. December 12, 2025. This 3.4 Million-Year-Old Foot Changes the Story of Human Origins. SciTechDaily. Disponible en: https://scitechdaily.com/this-3-4-million-year-old-foot-changes-the-story-of-human-origins/ Haile-Selassie, Y., Saylor, B., Deino, A. et al. (2012). A new hominin foot from Ethiopia shows multiple Pliocene bipedal adaptations. Nature 483, 565–569. Disponible en: https://sites.lsa.umich.edu/wp-content/uploads/sites/430/2016/08/HaileSelassieal2012_BRTfoot.pdf Kimbel, W. H., & Delezene, L. K. (2009). Lucy redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Yearbook of Physical Anthropology, 52, 2–48. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ajpa.21183 SWI swissinfo.ch. 26 noviembre 2025. Lucy´ coexistió con otra especie de Australopithecus, los deyiremeda. Sociedad Suiza de Radio y Televisión. Disponible en: https://www.swissinfo.ch/spa/lucy-coexisti%C3%B3-con-otra-especie-de-australopithecus%2C-los-deyiremeda/90509464 Wood, B., & Lonergan, N. (2008). The hominin fossil record: taxa, grades and clades. Journal of anatomy, 212(4), 354–376. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1469-7580.2008.00871.x Capítulos que enlazan con este: Australopithecus deyiremeda Ivoox: https://www.ivoox.com/australopithecus-deyiremeda-audios-mp3_rf_160999116_1.html Spotify: https://open.spotify.com/episode/5EEsKcHjDmBRHlH50xmHe3 Apple Podcast: https://podcasts.apple.com/es/podcast/australopithecus-deyiremeda/id1523594758?i=1000732744389
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Australopithecus africanus un paso más sobre el puente que lleva hasta la humanidad
Hace millones de años, en los paisajes abiertos y boscosos del sur de África, caminó una criatura que llevaba en su cuerpo las huellas de un cambio profundo. No era un simio, pero tampoco un ser humano; era algo intermedio, una forma de vida que empezaba a mirar el mundo desde una nueva altura. Su andar erguido, su curiosidad y su capacidad de adaptación marcaron el comienzo de una historia que, con el tiempo, nos llevaría hasta nosotros mismos. En una época en la que los truenos del clima moldeaban la tierra, y las sabanas se extendían bajo el sol africano, surgió una especie que guardaba en su anatomía las claves del futuro. Sus fósiles, descubiertos décadas más tarde, despertarían preguntas que aún hoy siguen resonando: ¿cuándo empezamos a ser humanos? ¿Qué nos separa de los demás primates? ¿Y qué papel jugó esta antigua criatura en el largo camino de la evolución? Australopithecus africanus es una de las especies más emblemáticas del linaje australopitecino y ocupa un lugar crucial en la historia evolutiva humana. Vivió en el sur de África hace entre 3,3 y 2,1 millones de años, y su descubrimiento marcó un punto de inflexión en la comprensión de nuestros orígenes. Con un cuerpo adaptado tanto al bipedismo como a la trepa, A. africanus representa una forma de transición entre los australopitecos más primitivos y los primeros representantes del género Homo. Fósiles célebres como “Mrs. Ples” y el niño de Taung ayudaron a demostrar que la humanidad más antigua surgió en África, y no en Asia o Europa, como se creía en el siglo XX. Más que un simple antepasado, Australopithecus africanus simboliza una etapa clave en la evolución del comportamiento, la locomoción y la inteligencia, un puente biológico y temporal entre los simios ancestrales y los primeros humanos que, siglos después, mirarían atrás para reconocerse en él. Este capítulo es un viaje hacia ese pasado remoto, hacia una especie que desafió las ideas establecidas y que, desde su silencio de piedra, continúa hablándonos sobre los orígenes de la humanidad. Una historia de descubrimiento, de debate y de asombro científico que comenzó hace casi un siglo, cuando los huesos de un antiguo habitante del sur de África revelaron que el linaje humano tenía raíces mucho más profundas de lo que nadie había imaginado. Música del capítulo Scott Buckley - A Kind Of Hope Music For - Indian Flute Music • Yoga & Meditation • Pure Positive Vibes Music For - AFRICAN DRUM MUSIC • Tribal Beats • Shaman Dance • Unleash your Primal Self 8 Bit Universe - Def Leppard - Foolin [8 Bit] FireHouse - Love of a Lifetime Enlaces Almécija S. et al. (2015). Comment on “Human-like hand use in Australopithecus africanus”. Science 348,1101-1101D. Disponible en: https://www.science.org/doi/epdf/10.1126/science.aaa8414 Arias-Martorell, J., Potau, J. M., Bello-Hellegouarch, G., & Pérez-Pérez, A. (2015). Like father, like son: assessment of the morphological affinities of A.L. 288-1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119-73-2718 (Australopithecus sp.) through a three-dimensional shape analysis of the shoulder joint. PloS one, 10(2), e0117408. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0117408 Braga, J., Samir, C., Fradi, A. et al. Cochlear shape distinguishes southern African early hominin taxa with unique auditory ecologies. Sci Rep 11, 17018 (2021). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-021-96543-w Clarke R.J., Pickering T.R., Heaton J.L, Kuman K. (2021). The Earliest South African Hominids. Annual Review of Anthropology. Vol. 50:125-143 Disponible en: https://doi.org/10.1146/annurev-anthro-091619-124837 L. Georgiou, C.J. Dunmore, A. Bardo, L.T. Buck, J. Hublin, D.H. Pahr, D. Stratford, A. Synek, T.L. Kivell, & M.M. Skinner. (2020). 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Disponible en: https://journals.openedition.org/primatologie/2708 Episodio que conecta con éste La guerra de los cráneos: en busca del eslabón perdido Ivoox https://www.ivoox.com/guerra-craneos-busca-del-audios-mp3_rf_80318862_1.html Spotify https://open.spotify.com/episode/6Tqf0JMMhxhwnHRkJmvcnB Apple Podcast https://podcasts.apple.com/us/podcast/la-guerra-de-los-cr%C3%A1neos-en-busca-del-eslab%C3%B3n-perdido/id1523594758?i=1000546629518
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Somos legión - Una mirada al ser colectivo - Holobiontes
Durante siglos, la biología describió la vida como una colección de individuos separados, cada uno con sus propios límites y funciones. Sin embargo, debajo de esa aparente independencia, la naturaleza siempre escondió una serie de alianzas silenciosas. Desde los líquenes, extrañas mezclas de hongos y algas que crecen sobre las rocas y árboles, hasta las raíces de las plantas y los intestinos de los animales, la vida se ha tejido a partir de asociaciones. Aun así, la ciencia tardó mucho en reconocerlo. Fue hasta bien entrado el siglo XX cuando la bióloga estadounidense Lynn Margulis desafió la idea del individuo autosuficiente. Su trabajo sobre la simbiosis y la endosimbiosis seriada reveló que los grandes cambios evolutivos podían surgir de la cooperación entre especies. En ese contexto, Margulis propuso una palabra nueva y poderosa: holobionte, un término que significa literalmente “ser vivo completo”. Con éste nombre quiso expresar que ningún organismo está solo, que cada ser es, en realidad, una comunidad de vidas que conviven y prosperan juntas. Hoy, esa visión ha cambiado profundamente nuestra manera de entender la biología. El concepto de holobionte describe al conjunto formado por un organismo y todos los microorganismos que habitan en él: bacterias, hongos, arqueas, virus y otros compañeros diminutos que participan en su equilibrio. Estos socios invisibles determinan aspectos esenciales de la existencia, desde la digestión y la inmunidad hasta la capacidad de adaptarse al entorno. En el mar, en los bosques o dentro de nuestro propio cuerpo, cada forma de vida funciona como una red simbiótica. La biología moderna ha comenzado a ver en los holobiontes no solo sistemas ecológicos interdependientes, sino también posibles unidades evolutivas, donde la selección actúa sobre el conjunto y no sobre las partes aisladas. Comprender esto nos obliga a replantear una idea antigua: tal vez la vida no se trate de competir, sino de coexistir. Nuestro viaje de hoy nos llevará a mirar la vida desde otro ángulo, desde ese lugar donde los límites del “yo” se vuelven difusos, y trataremos de profundizar en el hecho de que ningún ser está realmente solo, que todo organismo es en realidad una comunidad en movimiento. Los holobiontes hoy nos invitan a entender la existencia no como una lucha entre individuos, sino como una red de colaboraciones invisibles que hacen posible cada respiración, cada hoja, cada pensamiento. Comprenderlos es aprender que la vida, en su forma más profunda, siempre se conjuga en plural. Música del capítulo othopux – Epic Oddisey Inspiritana music by Cale Alit - Persian Santoor 8 BITS Music - Ringo Starr - Here's To The Nights Chiptune version Ringo Starr - Wrack My Brain Enlaces Baedke, J., Fábregas-Tejeda, A., & Nieves Delgado, A. (2020). The holobiont concept before Margulis. 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Cuando la biología se convierte en robótica: un viaje al mundo de los biobots
Los biobots son diminutos robots hechos con células vivas en lugar de piezas metálicas o electrónicas, capaces de moverse por sí mismos gracias a la energía natural de las propias células. No son organismos completos, sino pequeños grupos de tejido cultivados en laboratorio y diseñados para estudiar y aprovechar las capacidades biológicas del cuerpo. Su funcionamiento depende del tipo de célula empleada: algunas versiones usan células musculares que se contraen como mini motores, mientras que otras utilizan células con cilios, unos diminutos “pelitos” que baten rítmicamente y permiten el desplazamiento, como ocurre en los pulmones humanos al mover el moco. Esta tecnología combina biología e ingeniería para crear sistemas que se comportan como máquinas vivas, capaces de responder a su entorno y realizar movimientos coordinados, abriendo posibilidades para transportar fármacos, limpiar microcontaminantes o explorar tejidos a microescala. Hoy en la seccion Galerías del Saber vamos a revisar un artículo llamado “AggreBots: Configurando CiliaBots mediante agregación tisular modular guiada”, publicado por el investigados Dhruv Bhattaram de la Carnegie Mellon University y su equipo en 2025, presenta un enfoque innovador en la creación de biobots que se construyen usando un método llamado agregación tisular modular guiada, que consiste en organizar células de manera controlada para formar estructuras más grandes y funcionales. Una de las características más interesantes de este enfoque es que permite construir cilios, estructuras similares a pequeños pelitos, que se utilizan para generar movimiento y coordinación dentro de estos robots biológicos. A diferencia de los robots tradicionales de metal o plástico, estos biobots son flexibles y suaves, lo que les da una relación más natural con su entorno. La metodología descrita en el artículo detalla cómo se pueden configurar y ensamblar células para construir formas precisas, un proceso que combina conceptos de biología, ingeniería y robótica. La idea central es que a partir de unidades simples y pequeñas, se pueden crear sistemas complejos y organizados que funcionen de manera controlada. Nuestro viaje de hoy nos llevará a explorar este mundillo, en el cual hoy se logra la combinación de la biología con la tecnología para abrir nuevas formas de crear herramientas vivas, capaces de moverse y realizar tareas simples. Fuente: Bhattaram D. et al, (2025). AggreBots: Configuring CiliaBots through guided, modular tissue aggregation, Science Advances. 11(39). Disponible en: https://www.science.org/doi/epdf/10.1126/sciadv.adx4176 Enlaces Blackiston, D., Kriegman, S., Bongard, J., & Levin, M. (2023). Biological Robots: Perspectives on an Emerging Interdisciplinary Field. Soft robotics, 10(4), 674–686. Disponible en: https://doi.org/10.1089/soro.2022.0142 He, S.; Liu, S.; Li, X.; Ye, M.; Wu, H.; Song, J. (2025) A review: exploring the designs of bio-bots. Soft Sci., 5, 5. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20517/ss.2024.50 Mostafa Essam Eissa. May 2025. “BIOBOTS - THE FUTURE OF BIOMEDICAL ENGINEERING: A MINI REVIEW”. Universal Journal of Pharmaceutical Research, vol. 10, no. 2, Disponible en: https://ujpronline.com/index.php/journal/article/view/1319 Música del capítulo othopux - Relucting fire Futurescapes - The Spire: Dark Atmospheric Sci Fi Ambient Music 8BitRenditions - Don Henley - The Boys of Summer (8-Bit) Mott the Hoople - Monte Carlo
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Jack el Destripador
Camino despacio entre la niebla que envuelve las calles del viejo Londres hacia finales del siglo XIX. El aire es denso, casi vivo, y cada farola parece una luna temblorosa suspendida sobre el miedo. El empedrado de la calle brilla bajo la lluvia y mis pasos resuenan como si despertaran fantasmas. En Whitechapel, los callejones huelen a humo, a cerveza barata y a desesperanza. Es un barrio que no duerme, donde la pobreza se disfraza de rutina y el peligro acecha tras cada sombra. Mientras avanzo, escucho el rumor lejano de una carreta, el llanto de un niño, un grito ahogado que se pierde entre la bruma. Londres respira con dificultad, enferma de desigualdad y de secretos. Aquí, entre los obreros exhaustos y las mujeres olvidadas, nació una leyenda que aún hoy nos observa desde la oscuridad: Jack el Destripador. Nadie lo vio con claridad, pero todos sintieron su presencia. Un hombre, o tal vez una idea, que convirtió el miedo en un eco eterno. Mientras sigo mi marcha, por momentos me parece oír sus pasos que se mezclan con los míos, como si alguien caminara detrás, silencioso, paciente. Pero solo es el viento que recorre las esquinas o mi imaginación que se deja arrastrar por la historia. Sigo caminando, porque el misterio sigue vivo, y bajo la tierra —en mi propia cueva— intentaré desenterrar lo que queda de verdad entre tanta sombra. Soy El Topo, y esta noche, descenderemos juntos a las entrañas del Londres victoriano… allí donde comenzó la leyenda del Destripador. El misterio de Jack el Destripador sigue siendo uno de los más inquietantes de la historia criminal. Entre agosto y noviembre de 1888, el barrio londinense de Whitechapel se convirtió en el escenario de una serie de asesinatos brutales que sembraron el pánico y marcaron para siempre la imaginación colectiva. Las víctimas, mujeres pobres y vulnerables, fueron encontradas con una violencia que desafiaba toda lógica. La policía, desbordada por la presión pública y la falta de recursos, persiguió sombras entre la niebla. Las cartas firmadas por “Jack the Ripper” —quizás auténticas, quizás una cruel broma— alimentaron el terror y el mito. Decenas de sospechosos fueron señalados: médicos, carniceros, artistas, incluso miembros de la aristocracia. Pero la verdad, como la niebla de Whitechapel, nunca se disipó del todo. Más de un siglo después, el Destripador sigue siendo un enigma sin rostro. Su historia es también el retrato de una ciudad dividida, de una sociedad que comenzaba a enfrentarse a la modernidad y a sus propias sombras. Nuestro viaje de hoy nos lleva a hasta la misma Inglaterra victoriana donde intentaremos descifrar lo que permanece oculto tras los crímenes, la prensa y el mito… porque a veces, lo más aterrador no es el asesino, sino lo que la oscuridad revela de nosotros mismos. Música del episodio Power Music Factory - Crime Investigation Dark Music Rest for the Wicked - Jack the Ripper | DARK GOTHIC AMBIENT MUSIC Sound Effects - Horror Ambience Sound Effect Echoes of the Crypt - Jack The Ripper – Dark Gothic Ambience Rod Temperton Music - Michael Jackson - Thriller - 8-Bit NES Judas Priest - The Ripper Enlaces Adam D. (2019). Does a new genetic analysis finally reveal the identity of Jack the Ripper? Science. Disponible en: https://www.science.org/content/article/does-new-genetic-analysis-finally-reveal-identity-jack-ripper Connor, S. 2014. Jack the Riper: Scientists Who Claimed to Have Identified Notorious Killer Has Made Serious DNA Error. The Independent. Disponible en: http://www.independent.co.uk/news/science/jack-the-ripper-id-hinges-on-a-decimal-point-as-scientists-flag-up-dnaerror-in-book-that-claims-to-9804325.html Killgrove K. (2019). Archaeological Geneticists Call Jack The Ripper DNA Study 'Unpublishable Nonsense'. FORBES. 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Fuerza, destreza y evolución: el legado oculto de Paranthropus boisei
Hace entre dos y tres millones de años, África era un vasto escenario de transformaciones evolutivas. En sus sabanas, bosques y orillas de lagos coexistían distintas especies de homininos: algunos todavía con rasgos simiescos, otros ya con características que anticipaban lo que hoy reconocemos como humanos. Fue un tiempo de diversificación y experimentación biológica, en el que distintas líneas evolutivas exploraban formas diferentes de caminar, alimentarse y manipular su entorno. De entre esa multitud de especies emergió un grupo peculiar que desarrolló una mayor capacidad cerebral, una dieta más variada y una relación nueva con las herramientas: el género Homo. Pero comprender cómo surgió ese linaje así como el por qué se separó de otros homininos como Australopithecus o Paranthropus sigue siendo uno de los grandes desafíos de la paleoantropología. Es aquí cuando los fósiles se constituyen como piezas esenciales para armar este rompecabezas: cada diente, fragmento de cráneo o hueso de una mano permite reconstruir, como en una historia escrita en piedra, los cambios anatómicos y funcionales que marcaron el camino hacia nuestra especie. Sin embargo, gran parte del registro fósil africano de este período está fragmentado e incompleto. La mayoría de los restos corresponden a cráneos o mandíbulas, dado que éstas que se preservan mejor en el tiempo, mientras que los huesos postcraneales, aquellos que conforman el cuerpo, las manos y los pies, son mucho más escasos. Esta carencia ha limitado durante décadas la comprensión de cómo se movían y qué podían hacer físicamente los primeros homininos. Hoy se conoce con relativa precisión cómo era su rostro y su dentadura, pero mucho menos sobre su locomoción o sus habilidades manuales. Y sin ese conocimiento, resulta difícil entender cuáles transformaciones anatómicas permitieron el surgimiento de la destreza humana, el trabajo con herramientas y la expansión del pensamiento técnico. Por eso, cada hallazgo de huesos postcraneales completos es un acontecimiento extraordinario: una ventana nueva al cuerpo, la conducta y la historia evolutiva de nuestros antepasados. En ese contexto, un reciente estudio publicado en la revista Nature bajo el título: Nuevos fósiles revelan la mano del Paranthropus boisei, se constituye como un descubrimiento crucial. Un grupo de investigadores, encabezados por Carrie Mongle y Louise Leakey, presentaron el esqueleto más completo jamás atribuido a esta especie, encontrado en la localidad de Koobi Fora, Kenia, y fechado en unos 1,52 millones de años. Este fósil, incluye huesos del cráneo, la mano y el pie, permitiendo por primera vez asociar de manera inequívoca la anatomía corporal de P. boisei con sus rasgos dentales característicos. Lo que hace tan relevante este hallazgo no es solo su grado de conservación, sino su potencial para replantear nuestra comprensión de la evolución de los homininos africanos. Durante décadas, P. boisei fue visto como un hominino especializado y limitado, de poderosas mandíbulas adaptadas a masticar vegetales duros, pero carente de las destrezas manuales que distinguen al género Homo. Sin embargo, los nuevos fósiles revelan una realidad mucho más compleja: una mano robusta pero hábil, un pulgar largo capaz de realizar agarres de precisión y un pie plenamente adaptado al bipedalismo moderno. Este conjunto anatómico sugiere que Paranthropus boisei no solo caminaba como nosotros, sino que también tenía la capacidad física para manipular objetos y, quizás, fabricar herramientas simples. Así, el hallazgo de Koobi Fora no solo llena un vacío anatómico en el registro fósil, sino que también desafía las fronteras tradicionales entre lo que consideramos “humano” y lo que no, recordándonos que la historia de nuestra evolución fue un entramado de caminos compartidos, convergencias y experimentos biológicos que coexistieron en el paisaje africano hace más de un millón de años. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a revisar este nuevo panorama evolutivo que nos enseña que la destreza manual y el bipedalismo no fueron atributos exclusivos de nuestra línea directa, sino características que pudieron haber aparecido de manera paralela en otras ramas del árbol humano. Fuente: Mongle, C.S., Orr, C.M., Tocheri, M.W. et al. New fossils reveal the hand of Paranthropus boisei. Nature (2025). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09594-8 Música del capítulo Jo Blankenburg - Anumati (ft. Uyanga Bold) Culture Capital - Background & Meditation Music - Dune Whispers 8 Bit Universe - Mama I'm Coming Home [Tribute to Ozzy Osbourne] First to eleven – Devil Enlace capitulo que enlaza con este https://lacuevadetopo.blogspot.com/2023/09/parantropos.html Ivoox: https://www.ivoox.com/parantropos-entendiendo-raices-nuestro-linaje-audios-mp3_rf_115707373_1.html Spotify: https://open.spotify.com/episode/6a4QVewDPHQItnJjFGjhN4?si=EkwK8z3tReSNEj91HD7glA Apple podcast: https://podcasts.apple.com/es/podcast/par%C3%A1ntropos-entendiendo-las-ra%C3%ADces-de-nuestro-linaje/id1523594758?i=1000627268550
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Australopithecus deyiremeda
Durante el mes de octubre y los primeros días de Noviembre, se están celebrando los premios Ivoox, en donde ud puede votar a sus podcast favoritos, es así que le dejo el enlace para participar de la votación, solicitándoles que nos ayuden con un voto, ya que este programa está participando por segundo año consecutivo. Allí puede votar por todos sus otros podcast preferidos. De antemano le agradezco su participación. https://go.ivoox.com/wv/premios25?c=3002 Hace millones de años, en la hoy Etiopía, la vida se desplegaba en un tapiz complejo de bosques, praderas y sabanas. En este escenario, la historia de nuestra propia evolución se escribía, no como una línea recta, sino como un enredado y fascinante arbusto. Durante mucho tiempo, la figura de Lucy, la icónica Australopithecus afarensis, dominó este relato. Ella y su especie eran vistas como el único capítulo de la evolución humana en ese período, el eslabón solitario que teníamos en esa línea de tiempo. Pero el pasado, como la vida misma, es mucho más complicado y lleno de sorpresas. En el año 2011, en el mismo Valle del Afar donde se encontró a Lucy, un equipo de científicos realizó un hallazgo que cambiaría nuestra perspectiva. No encontraron un esqueleto completo, sino algo más modesto: fragmentos de mandíbulas, dientes y un puñado de huesos. Para un ojo no entrenado, podrían haber pasado desapercibidos, pero para los paleoantropólogos, estos huesos eran como piezas de un rompecabezas antiguo que revelaban una imagen completamente nueva. Al examinar los fósiles, se dieron cuenta de algo asombroso. Aunque estos individuos habían vivido en la misma época y en el mismo lugar que Lucy, sus características eran notablemente diferentes. Sus dientes eran más pequeños, su esmalte dental era más grueso y la forma de su mandíbula no coincidía con la de A. afarensis. Era una especie distinta, una rama que no habíamos visto antes en nuestro árbol evolutivo. A esta nueva especie se le dio el nombre de Australopithecus deyiremeda. El nombre en sí es un tributo a la gente local de la región Afar, que lo traduce como “pariente cercano”. Y eso es exactamente lo que nos dice este descubrimiento: que hace 3.3 millones de años, en ese mismo paisaje africano, Lucy no estaba sola, compartía su mundo con al menos otra especie de hominino. Este hallazgo es de una importancia monumental. Nos obliga a dejar de lado la idea de una evolución lineal y a abrazar la noción de que el camino hacia el ser humano moderno fue un proceso diverso y complejo. En el Plioceno Medio, múltiples especies de homininos coexistieron, cada una con sus propias adaptaciones, dietas y estrategias de supervivencia. Australopithecus deyiremeda es la prueba tangible de que nuestra historia no es una simple narración, sino una rica y multifacética saga de coexistencia. Hoy, nuestra máquina del tiempo nos llevará hacia el pasado remoto, hasta las regiones del Afar en África, hace unos 3,3 millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de Australopithecus deyiremeda y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano. Música del capítulo Scott Buckley - Phase Shift Music For - AFRICAN DRUM MUSIC Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ 8-Bit Misfits - Rock and Roll, Pt. 2 Gary Glitter - Rock and Roll, Parte 1 & 2 Enlaces Bower B. 2015. Fossils suggest another hominid species lived near Lucy. Science News. Disponible en: https://www.sciencenews.org/article/fossils-suggest-another-hominid-species-lived-near-lucy Haile-Selassie, Y., Deino, A.L., Saylor, B.Z., Umer, M., & Latimer, B.M. (2007). 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Deyiremeda: What’s Interesting & What’s Questionable. Fossil History. Disponible en: https://fossilhistory.wordpress.com/2015/05/28/australopithecus-deyiremeda-whats-interesting-and-whats-questionable-about-the-fossils-so-far/ Martin JM, Leece AB, Baker SE, Herries AIR, Strait DS. (2024). A lineage perspective on hominin taxonomy and evolution. Evolutionary Anthropology. ; 33:e22018. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/evan.22018 Spoor, F., Leakey, M. G., & O'Higgins, P. (2016). Middle Pliocene hominin diversity: Australopithecus deyiremeda and Kenyanthropus platyops. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1698), 20150231. Disponible en: https://royalsocietypublishing.org/doi/epdf/10.1098/rstb.2015.0231 Thomson Reuters. (2015). New hominin species may have lived alongside 'Lucy'. CBC Radio Canada News. 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Entre la extinción y el origen: los últimos Australopithecus y los primeros Homo
Durante el mes de octubre y los primeros días de Noviembre, se están celebrando los premios Ivoox, en donde ud puede votar a sus podcast favoritos, es así que les comparto el enlace para participar de la votación, solicitándoles que nos ayuden con un voto, ya que este programa está participando por segundo año consecutivo. Allí puede votar por todos sus otros podcast preferidos. De antemano le agradezco su participación. https://go.ivoox.com/wv/premios25?c=3002 Entre hace tres y dos millones de años se da un período crítico para la evolución humana, marcado por la aparición de los géneros Homo y Paranthropus, pero también la desaparición de posibles ancestros de nuestro linaje, los Australopithecus. En África oriental, la escasez de sitios fósiles que capturen este lapso ha limitado las pruebas de hipótesis sobre los contextos adaptativos que impulsaron estos eventos. Hoy revisamos un artículo publicado en la revista Nature, el cual describe nuevos fósiles homíninos recuperados en el área del Proyecto de Investigación Ledi-Geraru en Etiopía. Estos hallazgos reportan la presencia de Homo en 2,78 y 2,59 Ma, y de Australopithecus en 2.63 Ma, sugiriendo una mayor diversidad en el registro fósil y la coexistencia de linajes no relacionados con los parántropos en la región de Afar antes de 2,5 Ma. Los especímenes homininos incluyen restos dentales bien preservados. Algunos de estos se atribuyen a Homo, tiene una forma diferente a la de Australopithecus afarensis, ya que presenta una corona más equilibrada y una cavidad frontal más pequeña. Por otra parte aparecen otros restos los cuales se asignan al género Australopithecus, mostrando diferencias con A. afarensis y A. garhi, como coronas más cuadradas y esmalte grueso. Finalmente aparecen un tercer grupo de restos con molares que también se asignan a Homo, con crestas y surcos que los distinguen de taxones robustos como Paranthropus. Estos descubrimientos indican que el grupo de Australopithecus persistió en África oriental después de 2,95 Ma, coexistiendo con ejemplares de Homo temprano en la región de Afar. Aunque los especímenes de Australopithecus no se identifican a nivel de especie, su morfología sugiere una diversidad mayor que la conocida previamente, implicando hasta cuatro linajes homíninos en África oriental entre los 3,0 y 2,5 Ma: Homo temprano, Paranthropus, A. garhi y el otro tipo de Australopithecus en Ledi-Geraru. Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar los descubrimientos más importantes de este estudio que sin lugar a dudas no solo enriquece el registro fósil del Plioceno tardío, si no que brinda una luz que permite entender mejor la evolución de nuestro linaje, por lo que la importancia de sitios como Ledi-Geraru es vital para reconstruir el mosaico evolutivo de la especie humana. Fuente: Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025). New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4 Música del capítulo Kosmoze – Terre d’Émeraude Inspiritana ~ healing music by Cale Alit - Persian Santoor Mundo SEGA - Lionel Richie - All night long 8 BITS Lionel Richie - Running with the night Enlaces Alemseged, Z., Wynn, J.G., Geraads, D. et al. (2020). Fossils from Mille-Logya, Afar, Ethiopia, elucidate the link between Pliocene environmental changes and Homo origins. Nat Commun 11, 2480 Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41467-020-16060-8 Pérez C. (2025). Un hallazgo obliga a replantear la evolución: descubren en Etiopía una especie desconocida que convivió con los primeros Homo hace 2,6 millones de años. Muy Interesante. Disponible en: https://www.muyinteresante.com/historia/descubrimiento-nueva-especie-humana-etiopia-australopithecus-homo.html Radley D. (2025). Fossil teeth in Ethiopia reveal new Australopithecus species that lived alongside early Homo ancestors. Archaeology News. Disponible en: https://archaeologymag.com/2025/08/australopithecus-species-lived-alongside-homo-ancestors/ Reed K. (2025). ASU scientists uncover new fossils — and a new species of ancient human ancestor. Disponible en: https://news.asu.edu/20250813-science-and-technology-asu-scientists-uncover-new-fossils-and-new-species-ancient-human Sáez R. (2025). En los orígenes de Homo: nuevos fósiles y su interpretación. NutCrackerMan. Disponible en: https://nutcrackerman.com/2025/08/17/en-los-origenes-de-homo-nuevos-fosiles-y-su-interpretacion/
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Premios Nobel en ciencia 2025
Ya están abiertas las posibilidades de votar por sus podcast preferidos, les comparto el enlace para votar por su favorito, mucho agradecería su apoyo https://go.ivoox.com/wv/premios25?c=3002 Desde su creación a comienzos del siglo XX, los Premios Nobel han representado uno de los mayores reconocimientos al ingenio humano y al poder transformador del conocimiento. En el ámbito de las ciencias, particularmente en Fisiología o Medicina, Química y Física, estos galardones han destacado descubrimientos que no solo amplían las fronteras del saber, sino que redefinen nuestra comprensión del mundo y mejoran la vida cotidiana de millones de personas. En el campo de la Fisiología, cada premio es un recordatorio de cómo la investigación sobre el cuerpo y los procesos vitales impulsa el progreso de la medicina moderna. Desde el entendimiento del ADN hasta los avances en terapias génicas y vacunas, los hallazgos distinguidos con el Nobel han permitido enfrentar enfermedades, prolongar la esperanza de vida y elevar la calidad del bienestar humano. La Química, por su parte, se erige como el puente entre la materia y la invención. Los premios en este campo han reconocido desde la síntesis de nuevos materiales hasta la creación de herramientas moleculares que sustentan la industria farmacéutica, la energía sostenible y la protección ambiental. Cada descubrimiento en este ámbito abre nuevas posibilidades para innovar en sectores esenciales de la economía y de la salud pública. En el campo de la Física, el Nobel ha iluminado los misterios fundamentales del universo: desde la estructura del átomo hasta los secretos del cosmos profundo. Gracias a estos avances, tecnologías como la electrónica, la energía nuclear, los satélites o la computación cuántica pasaron del terreno de la teoría a la realidad cotidiana. Los Premios Nobel de este año confirman el papel esencial de la ciencia como fuerza que impulsa el progreso humano. Los descubrimientos galardonados en 2025 reflejan la unión entre la curiosidad intelectual y la aplicación práctica del conocimiento, demostrando cómo la investigación puede transformar la vida cotidiana. En el campo de la Fisiología o Medicina, se reconoce un avance que resulta decisivo en la comprensión de los mecanismos que originan muchas enfermedades neurodegenerativas, abriendo así nuevas vías terapéuticas y ofreciendo esperanza a millones de personas. La Física, por su parte, ha sido distinguida por investigaciones que expanden los límites de la materia y la luz, con implicaciones directas en la computación cuántica, las telecomunicaciones y la energía. Finalmente, el Nobel de Química premia una innovación que redefine la manera en que entendemos y manipulamos los materiales moleculares, con potencial para impactar la medicina, la sostenibilidad y la ingeniería. Nuestro viaje de hoy nos lleva a explorar lo que hay detrás de los premios de este año, explorando en que consisten los logros alcanzados por los hombres y mujeres de ciencia que han sido laureados con uno de los premios más prestigiosos que se otorga hoy en día a nivel mundial Música del capítulo Scott Buckley - Ephemera Spiritual brother Sci-Fi - The Silence Between The Stars 8 Bit Universe - Clint Eastwood [8 Bit Cover Tribute to Gorillaz] Restless Heart - Tell Me What You Dream Enlaces Aguado R. (2025). Nobel de Física 2025: el despegue de los bits cuánticos. The Conversation. Disponible en: https://theconversation.com/nobel-de-fisica-2025-el-despegue-de-los-bits-cuanticos-267022 Arute, F., Arya, K., Babbush, R. et al. Quantum supremacy using a programmable superconducting processor. Nature 574, 505–510 (2019). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-019-1666-5 Brunkow, M., Jeffery, E., Hjerrild, K. et al. (2001) Disruption of a new forkhead/winged-helix protein, scurfin, results in the fatal lymphoproliferative disorder of the scurfy mouse. Nat Genet 27, 68–73. Disponible en: https://doi.org/10.1038/83784 Hernández A., Rannard G. (2025). Los 3 científicos que ganaron el Nobel de Física 2025 por hacer que "las extrañas propiedades del mundo cuántico" funcionen en un chip. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/articles/clyd77ln4pmo Manucharyan V.E., et al. (2009). Fluxonium: Single Cooper-Pair Circuit Free of Charge Offsets. Science 326, p113-116. Disponible en: https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.1175552 Molina I. (2025). El hallazgo de un mecanismo que protege contra las enfermedades autoinmunes, Nobel de Medicina 2025. The Conversation. Disponible en: https://theconversation.com/el-hallazgo-de-un-mecanismo-que-protege-contra-las-enfermedades-autoinmunes-nobel-de-medicina-2025-266828 Rodríguez-García A., de la Hoz-Ayuso A. Díez-Barra E. (2025) Las arquitecturas invisibles atrapan el Nobel de Química 2025. The Conversation. Disponible en: https://theconversation.com/las-arquitecturas-invisibles-atrapan-el-nobel-de-quimica-2025-266917 S Sakaguchi, N Sakaguchi, M Asano, M Itoh, M Toda. (1995) Immunologic self-tolerance maintained by activated T cells expressing IL-2 receptor α-chains (CD25). Breakdown of a single mechanism of self-tolerance causes various autoimmune diseases. The Journal of Immunology. Volume 155. Issue 3. pp 1151–1164. Disponible en: https://doi.org/10.4049/jimmunol.155.3.1151 Sorribas S., Téllez C. (2016). MOFs propiedades y aplicación en separaciones más eficientes. Boletín del Grupo Español del Carbón, Nº. 41, págs. 19-22. Disponible en: https://www.gecarbon.org/boletines/articulos/BoletinGEC_041_art6.pdf
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Jane Goodall
Jane Goodall, desde niña mostró una profunda fascinación por los animales y la naturaleza. A los 23 años viajó a Kenia, donde conoció al paleontólogo Louis Leakey, quien reconoció en ella una intuición excepcional y le confió la tarea de estudiar a los chimpancés en su ambiente natural. En 1960 se instaló en Tanzania, y con paciencia revolucionó la investigación del comportamiento animal. Goodall fue la primera en documentar el uso de herramientas en chimpancés, un hallazgo que derrumbó la frontera conceptual entre humanos y otros primates. Sus estudios no solo describieron el uso de herramientas, sino también complejas estructuras sociales, vínculos de cuidado, adopciones y conflictos, revelando un mundo mucho más cercano al humano de lo que se había imaginado. En 1986 publicó Los chimpancés de Gombe, una obra monumental que recogía décadas de trabajo de campo. Además de su carrera científica, fue una incansable activista: en 1977 fundó el Jane Goodall Institute y, más tarde, el programa educativo Roots & Shoots, que inspiró a jóvenes de todo el mundo. El legado de Jane Goodall va mucho más allá de sus descubrimientos en primatología. Su capacidad para mostrar la continuidad evolutiva y cognitiva entre humanos y chimpancés transformó la biología y cambió nuestra manera de entender el lugar de la humanidad en la naturaleza. Con su enfoque respetuoso, demostró que la ciencia puede ser rigurosa sin perder la empatía, y que la observación paciente puede revelar dimensiones profundas de la vida animal. Su trabajo inspiró nuevas generaciones de biólogos, antropólogos y ecólogos, además de abrir un espacio en la ciencia para las mujeres en un momento en que sus voces eran aún marginales. En el campo de la conservación, se convirtió en una referente global al denunciar la destrucción de hábitats, el tráfico ilegal de fauna y la crisis climática. A través del Jane Goodall Institute y sus programas educativos, promovió la idea de que cada persona puede marcar una diferencia, ya sea protegiendo un bosque, reduciendo el consumo de recursos o defendiendo los derechos de los animales. Así, Jane Goodall no solo fue una científica pionera, sino también una figura moral y cultural cuyo mensaje de respeto hacia todas las formas de vida seguirá inspirando a la humanidad por generaciones. Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar la vida y el legado de esta importante mujer de ciencia , que falleció el pasado 1 de octubre en California, a los 91 años, mientras aún realizaba giras para promover la conservación y la protección ambiental. Música del capítulo Scott Buckley - Meanwhile Culture Capital - KHAYA - Deep African Meditation Music 8 Bit Jazz - Dreams - Fleetwood Mac 8 Bit Stevie Nicks - Jane Enlaces Giacchino A. (2014) Jane Goodall en la Argentina. Fundación de Historia Natural Félix de Azara. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/313023315_Jane_Goodall_en_la_Argentina Fieldhouse R. & Basu M. (2025) Jane Goodall’s legacy: three ways she changed science The primatologist challenged what it meant to be a scientist. Nature. Disponible en: https://www.nature.com/articles/d41586-025-03209-y Fragaszy D.M. (2007). Jane Goodall: The Woman Who Redefined Man. BioScience, Volume 57, Issue 6, Pages 534–535. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/247844857_Jane_Goodall_The_Woman_Who_Redefined_Man McClain, A.M., McGrew, W.C. (1995). Jane goodall and the chimpanzees of gombe: An analysis of publications and their impact on teaching science. Hum. Evol. 10, 177–183 https://www.researchgate.net/publication/225148620_Jane_goodall_and_the_chimpanzees_of_gombe_An_analysis_of_publications_and_their_impact_on_teaching_science Youvan D.C. (2024). Jane Goodall’s Legacy: Bridging Science, Conservation, and Humanity. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/383178284_Jane_Goodall's_Legacy_Bridging_Science_Conservation_and_Humanity Wikipedia contributors. (2025). Jane Goodall. Wikipedia, The Free Encyclopedia. Acceso Octubre 3 - 2025. Disponible en: https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Jane_Goodall&oldid=1314942746
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Avances en el tratamiento de la enfermedad de Hungtinton
En medio de la incertidumbre que rodea a la enfermedad de Huntington, surge una noticia que invita a la esperanza: la primera terapia génica que, aunque todavía en etapa experimental, muestra señales de poder ralentizar el avance de este trastorno devastador. Nuestro viaje de hoy nos lleva a revisar de qué trata este nuevo avance que se constituye como una nueva esperanza para quienes padecen el mal de Hungtinton, . La empresa biotecnológica uniQure, líder en terapia génica y con sede en Ámsterdam, Países Bajos, ha anunciado resultados increíbles de su estudio fase III sobre AMT-130, un tratamiento experimental de terapia génica, para la enfermedad de Huntington, una condición rara que afecta el cerebro, causando problemas en el movimiento, cambios en el comportamiento y pérdida de memoria. Esta enfermedad, el mal de Hungtinton, que a la fecha no tiene cura, impacta profundamente la vida de quienes la padecen y de sus familias, pero estos nuevos datos traen un rayo de esperanza. Esta es una afección rara del cerebro que se hereda, debido a un gene defectuoso. El gene en cuestión es el gene HTT el cual codifica la producción de una proteína llamada huntingtina. Este gene, está ubicado en el cromosoma 4, y presenta una región que es susceptible a tener un tipo de mutaciones llamadas mutación en tándem, que causa la repetición anormal de una secuencia específica de ADN, el trío de bases CAG, que se repite en bloques contiguos. En personas sanas, esta secuencia se repite entre 10 y 35 veces, pero en quienes tienen la enfermedad de Huntington, se repite 36 o más veces. Esta repetición excesiva produce una proteína huntingtina defectuosa que daña las células del cerebro, especialmente en áreas como el cuerpo estriado, lo que lleva a los síntomas de la enfermedad. Este problema genético hace que las células del cerebro se dañen con el tiempo, afectando el cómo una persona se mueve, piensa y siente. Suele aparecer en adultos entre los 30 y 50 años, aunque puede presentarse tanto en etapas tempranas o después. En la actualidad esta enfermedad no tiene cura, y los síntomas empeoran progresivamente, impactando la calidad de vida. La cantidad de repeticiones además lleva a casos más graves de la enfermedad y la aparición de la misma tempranamente. Los síntomas principales se dividen en tres tipos: motores, cognitivos y emocionales. Los síntomas motores incluyen movimientos involuntarios, como temblores o sacudidas, estos movimientos se conocen como corea, por lo que la enfermedad también se conoce como Corea de Hungtinton. Además presenta dificultad para caminar, hablar o tragar. Estos problemas hacen que tareas diarias, como comer o vestirse, sean cada vez más difíciles. Los síntomas cognitivos afectan la memoria, la concentración y la capacidad para tomar decisiones. Las personas pueden olvidar cosas, tener problemas para organizarse o pensar con claridad. En el lado emocional, la enfermedad puede causar cambios de humor, depresión, ansiedad o irritabilidad. Algunas personas se vuelven más impulsivas o tienen dificultades para controlar sus emociones. Estos síntomas no solo afectan a quien padece la enfermedad, sino también a sus familias, ya que puede ser duro convivir con estos cambios. La enfermedad avanza con el tiempo, y los síntomas se agravan, lo que puede llevar a la necesidad de cuidados constantes. Aunque no hay tratamientos para detenerla, algunos medicamentos y terapias ayudan a manejar los síntomas. Investigaciones, como la de uniQure con AMT-130, están mostrando avances prometedores para ralentizar su progreso, dando esperanza a pacientes y familias. El estudio, que es un pequeño ensayo clínico realizado en 29 personas, a las que se le aplicó la terapia génica AMT-130, logró reducir el avance de la enfermedad en un impresionante 75% después de 36 meses, según una prueba clave llamada cUHDRS, por sus siglas en inglés Escala de calificación unificada compuesta para la enfermedad de Huntington, comparada con un grupo de 1600 personas que no recibió el tratamiento. Además, en otra medida importante: (TFC), siglas de Capacidad Funcional Total, que es una escala utilizada para evaluar el nivel de independencia y funcionamiento en personas con la enfermedad de Huntington, en este caso se observó una reducción del 60% en el deterioro. Los investigadores también encontraron que un marcador en el líquido cerebral, conocido como NfL, se observó un 8.2% menos de esta proteína que indica daño neuronal. El tratamiento, que usa un virus para llevar un microARN al cerebro y bloquear así la producción de la proteína huntingtina defectuosa. Esto se administra mediante cirugía cerebral y aunque hubo pocos efectos secundarios graves, el procedimiento es complejo y el costo del tratamiento podría ser alto, de momento similar a otras terapias génicas, alrededor de $2 millones. uniQure planea buscar la aprobación de la FDA en 2026. A pesar de los resultados prometedores, el estudio es pequeño y aún no está publicado en una revista revisada por pares, lo que genera cierta cautela. Los resultados sugieren que el tratamiento no solo frena la enfermedad, sino que podría estar ayudando al cerebro a estabilizarse. Estos resultados son históricos, ya que es la primera vez que un tratamiento muestra un impacto tan claro en ralentizar esta enfermedad devastadora. En cuanto a la seguridad, el medicamento fue bien tolerado. Los efectos secundarios, que fueron pocos, estuvieron relacionados principalmente con el procedimiento quirúrgico necesario para administrar el tratamiento. Todos estos efectos se resolvieron sin problemas, y desde 2022 no se han reportado nuevas complicaciones. Esto es una gran noticia, ya que demuestra que AMT-130 no solo es efectivo, sino también seguro para los pacientes. Walid Abi-Saab, médico jefe de uniQure, expresó su entusiasmo: "Estamos muy emocionados por estos resultados y por lo que significan para las personas y familias afectadas por la enfermedad de Huntington". Por su parte, Sarah Tabrizi, una reconocida profesora de neurología, añadió: "Estos datos son los más convincentes hasta ahora y muestran que este tratamiento tiene el potencial de cambiar el curso de la enfermedad". Estas palabras reflejan la importancia de este avance y el impacto que podría tener en la comunidad. Esta noticia permite mantener la esperanza viva para los pacientes con esta enfermedad. La investigación está avanzando, y con el apoyo de todos, podemos seguir difundiendo estas noticias que nos acercan a un futuro mejor para quienes viven con Huntington. Igualmente el ensayo menciona que los pacientes aún pierden neuronas, lo que sugiere que el tratamiento podría ser más efectivo en etapas tempranas. La mención del alto costo y la complejidad de la cirugía plantea preguntas sobre la accesibilidad futura. Fuente: Kaiser J. (2025). In a first, a gene therapy seems to slow Huntington disease. Small study suggests uniQure drug could be first successful treatment for devastating brain disorder. Science. Disponible en: https://www.science.org/content/article/first-gene-therapy-seems-slow-huntington-disease Música del capítulo The Lively Ones - Surf Rider Regnum Umbrae - You Stepped Into a Dream
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La biografía de la Paleontología.
Desde tiempos remotos, la humanidad ha sentido fascinación por los vestigios y las huellas que dejaron los seres que habitaron en un pasado profundo. Restos óseos petrificados, huellas impresas en roca o conchas marinas que se podían encontrar en las montañas fueron, durante siglos, interpretados como huellas de gigantes, dragones o señales divinas. En las civilizaciones antiguas, como la china o la griega, los fósiles no eran comprendidos como testimonios de organismos extintos, sino como curiosidades de la naturaleza o recursos con usos prácticos y simbólicos. Sin embargo, esos mismos restos sembraron preguntas fundamentales sobre los orígenes y transformaciones de la vida. Con la Grecia clásica surgieron las primeras reflexiones racionales: Jenófanes hacia el siglo VI A.C. observó conchas marinas en lo alto de montañas y dedujo que esas regiones habían estado cubiertas por el mar, abriendo de esta manera el paso a una visión más científica. Ya para el Renacimiento, pensadores como Leonardo da Vinci señalaron con claridad que los fósiles eran restos de organismos vivos, anticipando con ello la consolidación de la paleontología como disciplina. Pero el giro decisivo ocurrió en los siglos XVII y XVIII, con el médico y anatomista danés Niels Stensen y el científico francés Georges Cuvier, quienes establecieron los principios estratigráficos y demostraron la realidad de la extinción, transformando así a los fósiles, en evidencias para reconstruir la historia de la vida en la tierra. A lo largo del siglo XIX, el descubrimiento sistemático de dinosaurios y la expansión del registro fósil coincidieron con el auge de las teorías sobre evolución, especialmente la propuesta de Charles Darwin, que señaló que las transformaciones biológicas eran en realidad procesos históricos. En el siglo XX, la paleontología se integró a la síntesis evolutiva moderna, incorporando a otras disciplinas como la genética, la ecología y la biología del desarrollo para explicar fenómenos de macroevolución y las extinciones masivas. Finalmente, ya en el siglo XXI, esta ciencia se ha convertido en una ciencia interdisciplinaria que colabora con la biología molecular, la geología, la informática y más recientemente la inteligencia artificial, revelando que los fósiles no son solo huellas del pasado, sino que son en realidad claves para comprender el presente y anticipar el futuro de la vida en la Tierra. Nuestro viaje de hoy nos lleva hasta la antigüedad para acompañar a la paleontología desde su génesis, hasta la actualidad, explorando de cerca su síntesis histórica y su transformación en una disciplina completa en el campo de la ciencia Música del capítulo SabaNeverland - Jurassic Park (Epic Orchestra Mix) Ambient Cinematics - The Most Peaceful DUNE Music You've Never Heard The Legend of Renegade II - Blue Öyster Cult - Don't Fear The Reaper (Sega Genesis Remix) Blue Öyster Cult - Godzilla Enlaces Alden A. (2018). Steno's Laws or Principles. Thought Co. Disponible en: https://www.thoughtco.com/stenos-laws-or-principles-1440787 Aldrovandi, U. (1642). Monstrorum historia, cum paralipomenis historiae omnium animalium. Nicolai Tebaldini. Disponible en: https://archive.org/details/vlyssisaldrouan00aldra Alonso A. (2025). La guerra de los huesos: la apasionante y a menudo turbia historia de la paleontología. Muy Interesante. 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Australopithecus afarensis ( RESUBIDO )
Este episodio fue borrado por Spotify, por lo que procedo a resubirlo. Australopithecus afarensis es una de las especies de homininos más relevantes para comprender la evolución temprana del linaje humano, esta vivió entre aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años atrás, en lo que hoy corresponde a las regiones de Etiopía, Tanzania y Kenia. La diversidad de los fósiles de Australopithecus afarensis proporciona una comprensión integral de esta especie, se han encontrado restos de individuos de diferentes edades, sexos y estados de conservación, lo que permite a los científicos reconstruir su biología y comportamiento de manera más precisa. Esta diversidad no solo permite observar variaciones dentro de la especie, sino que también revela la complejidad de su adaptación al entorno. Cada fósil descubierto aporta evidencia valiosa sobre su locomoción, dieta y posible comportamiento social, contribuyendo al entendimiento de su papel crucial en la evolución humana. Estos hallazgos colectivos son fundamentales para trazar la transición de los homínidos hacia características más avanzadas que definirían el camino de los humanos posteriores. La posición de Australopithecus afarensis en el árbol evolutivo es fundamental, ya que ésta representa un estadio transicional entre formas más primitivas de Australopithecus y los primeros representantes del género Homo. Una combinación única de rasgos derivados —como la bipedestación— y características aún primitivas —como la morfología craneofacial y adaptaciones arbóreas—, A. afarensis permite reconstruir los procesos de diversificación morfológica y ecológica. Esta especie ya que caminaba erguida, aunque aún conservaba adaptaciones para la vida arbórea, como brazos relativamente largos y dedos curvados. Su talla era pequeña, con los machos alcanzando alrededor de 1,5 metros de altura, mientras que las hembras eran más pequeñas. En cuanto a su cerebro, tenía un volumen similar al de los chimpancés, lo que sugiere limitaciones cognitivas en comparación con especies posteriores. Su dentadura indica una dieta omnívora, adaptada a un entorno variable que incluía tanto vegetales como pequeños animales, lo que destaca su flexibilidad ecológica Conocer a Australopithecus afarensis nos permitirá entrar en un momento crucial en la historia de la evolución humana, donde las primeras huellas de lo que hoy somos empiezan a tomar forma. A través del viaje de hoy, buscaremos entender no solo sus características físicas, ecológicas y de comportamiento, sino también cómo su legado sigue influyendo en el camino que hemos seguido desde ellos hasta nuestra propia especie, la especie humana." Música del capítulo Jack Stone-Morgan & Daniel Garavini - Pandora Journey - Leap Beyond Faith + Paramount Vijay Super - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background) Buddha's Lounge - Grounded - Healing Mood Dire Straits - 8 Bit Universe - Money For Nothing - 8 Bit The Knack - 8 Bit Universe My Sharona - 8 Bit Kix – Don´t close your eyes Enlaces Arias-Martorell, J.; Potau, J. M.; Bello-Hellegouarch, G.; Pérez-Pérez, A. (2015). "Like Father, Like Son: Assessment of the Morphological Affinities of A.L. 288–1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119–73–2718 (Australopithecus sp.) through a Three-Dimensional Shape Analysis of the Shoulder Joint". PLOS ONE. 10 (2): e0117408. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0117408 W.A. Barr, B. Pobiner, J. Rowan, A. Du, & J.T. Faith. (2022) No sustained increase in zooarchaeological evidence for carnivory after the appearance of Homo erectus, Proc. Natl. Acad. Sci. 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Los hilos ocultos de la vida en las arqueas asgardianas
Durante mucho tiempo, se creyó que el citoesqueleto era una característica exclusiva de las células eucariotas, las fibras que lo constituyen son las responsables de dar forma, sostén y permitir la organización interna a estructuras complejas como el núcleo, las mitocondrias y el aparato de Golgi. En contraste, las células procariotas, es decir las bacterias y arqueas, fueron vistas durante décadas como entidades simples, carentes de compartimentos internos definidos y con una organización estructural aparentemente rudimentaria. Sin embargo, en las últimas décadas, este paradigma ha cambiado de manera radical. Gracias a los avances en la microscopía y la biología molecular, hoy sabemos que los procariotas también poseen un citoesqueleto, aunque más sencillo y diverso, que cumple funciones esenciales para su vida. El citoesqueleto procariota está formado por filamentos proteicos que recuerdan, tanto en estructura como en función, a las proteínas del citoesqueleto eucariota. Entre los ejemplos más conocidos están la proteína FtsZ, que forma anillos en el sitio de división celular y es homóloga a la tubulina eucariota, y la proteína MreB, que se asemeja a la proteína de eucariotas actina y que contribuye a mantener la forma alargada de muchas bacterias. También existe la proteína Crescentina, que curva la célula y permite morfologías especializadas en ciertos tipos bacterianos. Estas proteínas no solo determinan la forma celular, sino que participan activamente en procesos vitales como la segregación del material genético, el posicionamiento de plásmidos, la localización de proteínas de membrana y la coordinación celular durante de la división celular. Aunque los organismos que pertenecen al grupo de las Bacteria y Archaea son procariotas, ambos presentan diferencias fundamentales que son el reflejo de historias evolutivas separadas y muy distintas. Sus membranas celulares difieren en la composición química. También difieren en las estructuras de sus paredes celulares, pero lo más importante y que es el criterio que las separa, son las diferencias que existen en la maquinaria genética y los mecanismos de transcripción y traducción, siendo estos últimos más parecidos a los de los eucariotas en las arqueas. Estas distinciones explican por qué ambos dominios desarrollaron componentes citoesqueléticos distintos y adaptados a sus entornos particulares. En arqueas, aunque el estudio del esqueleto celular ha sido más reciente y limitado, se han identificado proteínas homólogas a las actinas y tubulinas, eucariotas, además de otras proteína exclusivas de este dominio, lo cual sugiere una diversidad todavía poco explorada. Destacan entre ellos nuestros protagonistas el día de hoy, un grupo conocido como Asgardarchaeota, o arqueas asgardianas, cuyas proteínas del citoesqueleto muestran especialmente un gran parecido con las proteínas eucariotas, lo que aporta pistas sobre el posible origen evolutivo de las células complejas. Así, el citoesqueleto procariota, lejos de ser un hallazgo anecdótico, representa una revolución en nuestra comprensión de estas diminutas células. Un estudio reciente descubrió que algunas arqueas del grupo de las arqueas asgardianas poseen genes que codifican tubulinas especiales llamadas AtubA y AtubB, muy parecidas a las tubulinas α/β de los eucariotas. Estos hallazgos indican que los microtúbulos podrían haber aparecido antes del origen de los eucariotas y que las arqueas asgardianas representan un vínculo evolutivo clave para comprender cómo surgieron estas complejas estructuras celulares. En nuestro viaje de hoy activaremos las función de hyperreducción, lo que nos permitirá dar una mirada al mundo nanoscópico de las fibras del esquleto en las arqueas asgardianas y tratar de comprender el significado de estos descubrimientos en el contexto del tema de la evolución de la vida y concretamente del linaje eucariota en nuestro planeta Artículo original Wollweber, F., Xu, J., Ponce-Toledo, R. I., Marxer, F., Rodrigues-Oliveira, T., Pössnecker, A., Luo, Z. H., Malit, J. J. L., Kokhanovska, A., Wieczorek, M., Schleper, C., & Pilhofer, M. (2025). Microtubules in Asgard archaea. Cell, 188(9), 2451–2464.e26. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cell.2025.02.027 Música del capítulo Scott Buckley - This Too Shall Pass Symbology Cinematics - Leto in Caladan - Deep DUNE Ambient Music All Eight Bits - Don't Worry, Be Happy 8 Bits Remix Bobby McFerrin - Don't Worry, Be Happy Enlaces Erickson H. P. (2007). Evolution of the cytoskeleton. 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Homínidos - Australopithecus bahrelghazali
Era un caluroso día de verano, en el que había un lago brillante bajo el sol del Plioceno, hace unos 3 y medio millones de años en lo que hoy es el árido desierto del Djurab, Chad. En sus orillas rodeado de juncos altos y cocodrilos al acecho, un pequeños homínido olvidado alli murió y dejó su marca, este individuo, que se ha clasificado como perteneciente a la especie Australopithecus bahrelghazali, y apodado "Abel", cuenta una historia de adaptación, supervivencia y un mundo más grande de lo que creíamos. En 1995, la expedición Franco-Tchadiense, liderada por el paleontólogo francés Michel Brunet, realizó una prospección de formaciones geológicas del plioceno y pleistoceno en la provincia de Borkou-Ennedi-Tibesti, al norte de Chad, se descubrieron 17 nuevos sitios fosilíferos en la región de Bahr el Ghazal, cerca de Koro Toro. Este yacimiento denominado KT12 está ubicado a unos 2500 km del Valle del Rift. Estos fósiles, datados con en poco más de 3.5 millones de años, rompieron el molde: los Australopithecus no estaban solo en África Oriental, sino también en el corazón del África Central. La mandíbula de Abel, muestra una anatomía distinta, aunque también lo suficientemente cercana a la otra especie contemporánea; A. afarensis. Esto generó un debate taxonómico sobre si ¿es una especie única o una variante regional? Su esmalte dental grueso y su morfología sugieren una dieta flexible, dominada por juncos y otras plantas C4, que Abel probablemente recolectaba en un entorno lacustre de humedales, lagos y pastizales, un mosaico ecológico que lo diferenciaba de sus primos orientales. El descubrimiento de Abel, es una evidencia ia favor de la predicción de Darwin sobre el origen de nuestra especie en África, puesto que evidencian la presencia de homínidos en África durante el Mio-Plioceno, apoyando la idea de un origen africano para la humanidad. Nuestro viaje de hoy nos llevará hacia el pasado remoto, al centro de África, hace unos 3 y medio millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de esta especie y analizaremos la validez de la propuesta taxonómica y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano. Música del capítulo ScottBuckley - Signal To Noise Modest Mouse - Australopithecus Music For - Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation CHIPTUNE MUSIC - Level 42 - Lesson In Love - Chiptune Cover, 8 Bits Level 42 - Something About You Enlaces Brunet , M., Beauvilain, A., Coppens, Y. et al. (1995). The first australopithecine 2,500 kilometres west of the Rift Valley (Chad). Nature 378, 273–275. Disponible en: https://doi.org/10.1038/378273a0 Brunet, M., Guy, F., Pilbeam, D.R., Mackaye, H.T., Likius, A., Ahounta, D., Beauvilain, A., Blondel, C., Bocherens, H., Boisserie, J., Bonis, L.D., Coppens, Y., Dejax, J., Denys, C., Duringer, P., Eisenmann, V., Fanone, G., Fronty, P., Geraads, D., Lehmann, T., Lihoreau, F., Louchart, A., Mahamat, A.H., Merceron, G., Mouchelin, G., Otero, O., Campomanes, P.P., León, M.P., Rage, J.C., Sapanet, M., Schuster, M., Sudre, J., Tassy, P., Valentin, X., Vignaud, P., Viriot, L., Zazzo, A., & Zollikofer, C.P. (2002). A new hominid from the Upper Miocene of Chad, Central Africa. Nature, 418, 145-151. Disponible en: https://doc.rero.ch/record/13388/files/PAL_E190.pdf Brunet M. (2010). Two new Mio-Pliocene Chadian hominids enlighten Charles Darwin's 1871 prediction. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3315–3321. 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Hipócrates y el juramento que sobrevivió milenios
En la antigua Grecia, alrededor del siglo V a.C., la medicina estaba profundamente entrelazada con la religión, la superstición y la observación empírica limitada. Las enfermedades eran consideradas castigos divinos o resultados de la intervención de espíritus y deidades. Los tratamientos más comunes incluían rituales, ofrendas a los dioses, purgas, sangrías y el uso de amuletos. En medio de este contexto, en la isla de Cos, surgió un médico que cambiaría la historia de la medicina para siempre: Hipócrates. Reconocido como el “Padre de la Medicina”, Hipócrates promovió la idea revolucionaria de que las enfermedades tenían causas naturales y que la observación, la razón y la ética debían guiar la práctica médica. Hipócrates y su escuela introdujeron el concepto de enfermedad como un fenómeno natural, gobernado por leyes observables del cuerpo humano y del entorno. Esta perspectiva marcó un antes y un después en la medicina, separando el arte de curar de la magia y el mito. Se promovía la observación minuciosa de los pacientes, el registro de los síntomas y la búsqueda de tratamientos que respetaran la integridad del cuerpo. En este marco, surgió lo que hoy conocemos como el Juramento Hipocrático, un conjunto de principios éticos que guiaría a los médicos a lo largo de los siglos. Aunque no existe certeza absoluta de que Hipócrates haya redactado personalmente el juramento, se le atribuye su autoría dentro del Corpus Hipocrático, una colección de textos médicos y filosóficos que incluían enseñanzas sobre diagnóstico, tratamiento, ética y conducta profesional. El juramento, en sus versiones más antiguas, establece compromisos fundamentales: actuar por el bienestar del paciente, no causar daño deliberadamente, mantener la confidencialidad y transmitir los conocimientos médicos a la siguiente generación. Estas ideas formaron la base de la ética médica y, con el tiempo, se convirtieron en un símbolo universal de la responsabilidad profesional. Durante la Edad Media, la medicina europea estuvo profundamente influenciada por la Iglesia y el pensamiento religioso. En este periodo, el Juramento Hipocrático sufrió modificaciones para adaptarse a los valores cristianos predominantes. Se incorporaron referencias explícitas a Dios, se reforzó la idea del servicio desinteresado y se promovió la humildad y la obediencia a principios morales y espirituales. Aunque estas adaptaciones modificaban algunos aspectos de la versión original, el núcleo ético permanecía: el médico debía actuar con responsabilidad, dedicación y respeto por la vida. En paralelo, se preservaron y transmitieron los textos hipocráticos en monasterios y escuelas de medicina surgidas en torno a la Iglesia. Los monjes y eruditos copiaban cuidadosamente los manuscritos y los estudiaban, asegurando que el conocimiento médico antiguo no se perdiera. Esta labor de conservación fue crucial, ya que permitió que los textos de Hipócrates y otros autores griegos y romanos sobrevivieran hasta el Renacimiento. El Renacimiento supuso un cambio radical en la aproximación a la ciencia y la medicina. El interés por los textos clásicos griegos y romanos llevó a médicos, filósofos y académicos a redescubrir las enseñanzas de Hipócrates, Galeno y otros pensadores antiguos. La imprenta permitió la reproducción masiva de los textos, democratizando el acceso al conocimiento médico. En este contexto, el Juramento Hipocrático fue incorporado de nuevo en las universidades europeas, aunque adaptado a los valores humanistas y a la visión científica emergente. Durante esta época, se promovió la idea de que el médico debía estudiar al paciente en su totalidad: cuerpo, mente y entorno social. Se enfatizó la importancia de la observación directa, la recopilación de casos clínicos y la transmisión del conocimiento a los estudiantes de medicina. El juramento se convirtió en un recordatorio constante de que la práctica médica debía estar guiada por principios éticos, sin perder de vista la humanidad de quienes buscaban ayuda. Con el advenimiento de la medicina moderna, la ética hipocrática se enfrentó a nuevos desafíos. La creciente especialización médica, la investigación científica y los avances tecnológicos transformaron la práctica clínica. La medicina dejó de ser un arte limitado a la experiencia empírica para convertirse en una ciencia basada en evidencia. Sin embargo, la necesidad de un marco ético sólido continuaba siendo indispensable. Durante el siglo XIX, se realizaron múltiples intentos de reformulación del Juramento Hipocrático, con el objetivo de adaptarlo a los nuevos contextos científicos y sociales. Universidades en Europa y América comenzaron a exigir que los graduados en medicina pronunciaran un juramento inspirado en Hipócrates, enfatizando la responsabilidad profesional, la confidencialidad y el respeto por la vida humana. Estos cambios aseguraron que, a pesar de la complejidad creciente de la medicina, los principios fundamentales del juramento siguieran vigentes. Tras las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial, la comunidad médica internacional reconoció la necesidad de actualizar los códigos éticos tradicionales. Los juicios de Núremberg revelaron que médicos habían participado en experimentos inhumanos y violaciones graves a los derechos humanos. En respuesta a todo esto, en el año 1948, la Asociación Médica Mundial adoptó la Declaración de Ginebra, un documento que reinterpretaba los principios del Juramento Hipocrático para la medicina moderna. La Declaración enfatizaba la dignidad del paciente, la igualdad en la atención médica y la obligación del médico de proteger la vida humana, independientemente de raza, religión o estatus social. Posteriormente, en 1964, el médico y farmacólogo estadounidense Louis Lasagna redactó una versión moderna del Juramento Hipocrático que empezó a utilizarse en facultades de medicina de habla inglesa. Esta versión incorporaba la autonomía del paciente, la necesidad de basar las decisiones médicas en evidencia científica y el compromiso del médico con la actualización constante de sus conocimientos. La esencia del juramento —actuar con integridad, no causar daño y servir a la humanidad— permanecía intacta, demostrando la perdurabilidad de los principios de Hipócrates. Más allá de su función práctica, el Juramento Hipocrático se convirtió en un símbolo de la ética médica y de la responsabilidad profesional. Su pronunciación en ceremonias de graduación de medicina es un rito que conecta a los médicos contemporáneos con siglos de tradición. Cada palabra del juramento refleja un compromiso profundo con la vida, la ciencia y la sociedad. El juramento también ha influido en debates sobre bioética, investigación médica y derechos del paciente. Conceptos como la confidencialidad, la no maleficencia, la beneficencia y la justicia encuentran en Hipócrates su origen conceptual. Incluso en contextos donde se han desarrollado códigos éticos alternativos, como la Declaración de Helsinki o las guías de ética clínica moderna, se reconoce la influencia del juramento original. A lo largo de los siglos, el Juramento Hipocrático ha estado vinculado a diversas historias y anécdotas que muestran su impacto cultural. Por ejemplo, se cuenta que, en muchas universidades europeas del siglo XIX, los estudiantes de medicina debían pronunciar el juramento ante una imagen de Hipócrates, mientras sosteniendo instrumentos médicos simbólicos. Esta ceremonia servía no solo para formalizar el compromiso ético, sino también para reforzar la identidad profesional y la conexión con la historia de la medicina. Otra curiosidad es que el juramento ha sido objeto de interpretaciones y adaptaciones en distintas culturas. En algunos países, se incluyeron referencias a principios religiosos locales, mientras que en otros se enfatizó la importancia de la igualdad social y el acceso universal a la salud. Esta flexibilidad ha permitido que el juramento sobreviva y permanezca vigente, adaptándose a contextos históricos y sociales cambiantes. En el siglo XXI, el Juramento Hipocrático sigue siendo relevante, aunque los desafíos médicos se han transformado. La medicina moderna enfrenta dilemas complejos: investigación genética, inteligencia artificial en diagnóstico, decisiones sobre final de vida y pandemias globales. Aun así, los principios esenciales del juramento —integridad, compromiso con la vida y respeto por el paciente— proporcionan un marco ético sólido que guía la práctica médica en estos contextos. Graduados de medicina de todo el mundo continúan pronunciando versiones adaptadas del juramento. En algunos casos, estas versiones incluyen compromisos explícitos con la sostenibilidad ambiental, la justicia social y la colaboración internacional, mostrando que la esencia del juramento puede coexistir con los valores contemporáneos. El Juramento Hipocrático ha sobrevivido varios milenios, desde la Grecia antigua hasta el presente, porque encarna principios universales que trascienden el tiempo, la geografía y la cultura. Su historia no solo refleja la evolución de la medicina como ciencia, sino también la construcción de la ética profesional y la responsabilidad social de los médicos. Desde sus raíces en la isla de Cos, pasando por adaptaciones medievales y humanistas, hasta las versiones modernas en facultades de medicina de todo el mundo, el juramento sigue siendo un faro que guía a quienes se dedican a cuidar la vida humana. En un mundo donde la tecnología y la ciencia avanzan a un ritmo vertiginoso, recordar las enseñanzas de Hipócrates resulta fundamental. La medicina no solo requiere conocimiento y habilidad técnica, sino también integridad, empatía y un compromiso ético profundo. Por ello, el Juramento Hipocrático permanece vivo: no solo como un texto histórico, sino como un pacto que une a generaciones de médicos alrededor del mundo en un objetivo común: preservar la vida, aliviar el sufrimiento y servir a la humanidad con honor y responsabilidad. Música del capítulo Sound Of Freedom - Cinematic Ryan Rad - Ancient Greek Lyre - Oracles of the Pythia Para leer más 01. Sánchez-Salvatierra, J.M., & Taype-Rondan, A. (2018). Evolución del Juramento Hipocrático: ¿qué ha cambiado y por qué?. Revista Médica De Chile, 146(12). Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/pdf/rmc/v146n12/0717-6163-rmc-146-12-1498.pdf 02. Eraso-López J. (2016). El Juramento Hipocrático y la declaración actual. Asociación Nacional de Médicos de Colombia. Disponible en: https://anmdecolombia.org.co/el-juramento-hipocratico-y-la-declaracion-actual/ 03. Remis, J. A., (2009). Pasado y presente del juramento Hipocrático Análisis de su vigencia. Revista Argentina de Radiología, 73(2), 139-141. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=382538474001 04. Zanetta-Brener P., Lichtenstein A. (2022). Juramento de Hipócrates: un análisis crítico. Rev. bioét. (Impr.) 30(3):516-24. Disponible en: https://www.scielo.br/j/bioet/a/hs97HyDW3bhdrfjS8vD73tK/?format=pdf&lang=es 05. Davey, L.M. (2001). The Oath of Hippocrates: An Historical Review. Neurosurgery, Vol. 49, No. 3. Disponible en: https://educacionateneamx.com/el-juramento-de-hipocrates-una-revision-historica/
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El ADN de los dioses: del diseño inteligente a la hipótesis de un mensaje cósmico
La fascinación humana por el origen y la complejidad de la vida nos ha llevado, como especie consciente de sí misma, a la formulación de diversas explicaciones a lo largo de la historia. Una de éstas ideas es la del “diseño inteligente” ha tenido un papel destacado, especialmente en debates donde ciencia, filosofía y religión se entrelazan. Esta propuesta sostiene que ciertas características de los organismos vivos, en particular la estructura y función del ADN, son tan complejas y específicas, que no podrían ser resultado exclusivo de procesos naturales aleatorios, sino que más bien, reflejarían la intervención de una inteligencia, detrás de todo. El ADN, como portador de la información genética, es entendido como uno de los sistemas más complejos y eficientes en la naturaleza. Su estructura en doble hélice y su código, que dictan la síntesis de proteínas esenciales para la vida, han inspirado no solo importantes avances y descubrimientos científicos, sino también reflexiones sobre la posibilidad de la existencia de un “mensaje oculto” o un “plan” detrás de la vida misma. Estas ideas, sin embargo, generan polémica porque plantean preguntas que van más allá de la explicación convencional científica, basada en el entendimiento del proceso evolutivo, especialmente a través el mecanismo de la selección natural. Este concepto del diseño inteligente no es nuevo. Sus raíces se encuentran en tradiciones filosóficas y teológicas antiguas, que sostenían que el orden y propósito observados en la naturaleza evidencian la existencia de un diseñador. Uno de los ejemplos más conocidos es la metáfora del relojero, propuesta por el filósofo y teólogo británico William Paley en el S XVIII, quien comparaba la complejidad de un reloj con la de los organismos vivos, argumentando que ambos requieren un creador. Esta visión fue ampliamente aceptada hasta que la teoría de la evolución derivada de las ideas de Darwin ofreció una explicación naturalista y gradual para la diversidad y complejidad biológica. En las últimas décadas, sin embargo, el diseño inteligente ha resurgido con una nueva formulación, que intenta presentarse como una hipótesis científica y no solo filosófica o religiosa. Este movimiento sostiene que ciertas estructuras biológicas, como algunas regiones del ADN y de las células, exhiben un tipo de “complejidad irreducible” o presentan patrones de “complejidad especificada” que, según sus defensores, no pueden explicarse completamente por mecanismos evolutivos conocidos. En este contexto, algunos investigadores han explorado la posibilidad de que el ADN contenga patrones matemáticos o símbolos que podrían interpretarse como una señal de un diseño deliberado. Un caso particular es la hipótesis propuesta en 2013 por Vladimir Shcherbak y Maxim Makukov, quienes sugirieron que el código genético posee simetrías y patrones numéricos tan específicos que podrían ser considerados como parte de un mensaje artificial, una “firma” codificada, como un mensaje incrustado por una inteligencia avanzada en tiempos remotos. Esta propuesta se conecta con la tradición de buscar señales de inteligencia en el universo, como en el programa SETI, pero trasladada al nivel molecular de la vida terrestre. No obstante, estas ideas han sido objeto de numerosas críticas. Desde la comunidad científica se señala que muchas de las supuestas señales pueden ser explicadas por procesos naturales o podrían resultar de sesgos estadísticos y de interpretación. Además, la hipótesis del diseño inteligente carece de un marco metodológico claro que permita su verificación o falsificación, un requisito fundamental para que una teoría sea considerada científica. Por otro lado, existen preocupaciones sobre la influencia que estas ideas pueden tener en la educación y la percepción pública de la ciencia. Nuestro viaje de hoy buscará ofrecer un análisis de este diseño inteligente aplicado al ADN, desde sus orígenes filosóficos hasta la propuesta contemporánea de Shcherbak y Makukov, pasando por las controversias que genera. Intentaremos entender cómo estas ideas desafían y enriquecen el debate sobre el origen y la complejidad de la vida, invitando a reflexionar sobre los límites entre ciencia, filosofía y las creencias personales. Música del capítulo Atom Music Audio - Stellarium (Extended version) | Awe-inspiring Soundtrack AMBIENT CIVILIZATION - RED GIANT - Epic Space Journey Ambient Music 8-Bit Misfits - Tool – Schism (8 bits) Klaatu - Calling Occupants of Interplanetary Craft Enlaces Avise.J.C. (2010). Footprints of nonsentient design inside the human genome, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 107 (supplement_2) 8969-8976. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0914609107 Chandra B., Tazid A. (2023) Algebraic structures and distance based analysis of genetic code. Network Biology. (13)1 pp:17 – 36. Disponible en: http://www.iaees.org/publications/journals/nb/articles/2023-13(1)/algebraic-structures-and-distance-analysis-of-genetic-code.pdf Decker M.D. (2005). Why Intelligent Design Isn't Intelligent. Cell Biology Education (4)2. p121-122. Disponible en: https://www.lifescied.org/doi/epdf/10.1187/cbe.05-02-0071 Fontecilla-Campos J.C. (2023) Reflections on the Origin and Early Evolution of the Genetic Code. 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Biografía de Reginald Crundall Punnett
Hacia comienzos del siglo XX, el redescubrimiento de los principios de la herencia propuestos por Gregor Mendel generó un torbellino de ideas, dudas y discusiones. En ese contexto no todos los científicos aceptaron de inmediato que la herencia se transmitía a través de unidades discretas, lo que hoy llamamos genes, y existía confusión sobre cómo se podían aplicar esos conceptos a la observación real de los rasgos en plantas y animales. Es aquí que aparece nuestro personaje de hoy el biólogo y genetista inglés Reginald Crundall Punnett, uno de los primeros divulgadores de la ciencia. Reginald Punnett fue, pero sobre todo, un traductor de las ideas complejas de la herencia mendeliana hacia un lenguaje visual y más comprensible. Su mayor aporte, sin duda, fue la creación del "cuadro de Punnett", una herramienta fundamental que hasta hoy se enseña en escuelas y universidades de todo el mundo. Punnett ayudó a demostrar que los patrones de herencia mendeliana también se aplicaban a animales como las gallinas y las moscas. También participó activamente en la consolidación de la terminología genética moderna, incluyendo términos como alelo, heterocigoto y genotipo. Su trabajo en el campo de la genética, abarcó campos tan diversos como la determinación del sexo en animales, el determinismo genético de ciertos caracteres, y hasta la genética de poblaciones en un momento en el cual, este campo apenas nacía. Punnett fue uno de los primeros en advertir sobre la importancia de los genes ligados al sexo, al estudiar cómo ciertos rasgos se transmitían de forma distinta según el sexo del individuo. Además, Reginald Punnett escribió varios libros, entre ellos su obra de 1905 Mendelismo, que se convirtió en uno de los primeros textos introductorios sobre genética mendeliana. En un momento en que la genética aún no era una disciplina consolidada, ese libro ayudó a educar a generaciones de estudiantes, científicos jóvenes e incluso al público general. A pesar de que hoy su nombre suele estar asociado a un simple cuadro en los libros de texto, la figura de Punnett va mucho más allá. Fue un puente entre la biología experimental y la comprensión popular de los mecanismos hereditarios. Su capacidad para unir el rigor científico con la claridad pedagógica lo convierte en uno de los grandes arquitectos del pensamiento genético moderno. Nuestro viaje de hoy nos llevará hasta las últimas décadas del siglo 19, a la localidad de Tonbridge, hacia el sur de Kent, Inglaterra, donde veremos de cerca algunos detalles de la vida de Reginald Punnett, un notable hombre de ciencia que además de su legado, contribuyó a la formulación de la ley de Hardy-Weinberg y en el descubrimiento del "acoplamiento" o ligamiento genético. Música del capítulo John G. Music - Murray Gold - Jack Wall - Eleventh Doctor Theme (Matt Smith) | EPIC VERSION (The Majestic Tale) Mists Of Serenity - Shamanic Spirit Powerful Shamanic Meditation Music with Drumming Spiritual Shaman Music Rock Nacional en 8 Bit – Soda Stereo – De Musica Ligera - 8 bit Francesco – Soda Stereo – Cae el sol - 8 bit Alux Nahual – La trampa Enlaces Crew F. A. 1967. Reginald Crundall Punnett, 1875-1967. Biogr. Mems Fell. R. Soc.13309–326. Disponible en: http://doi.org/10.1098/rsbm.1967.0016 Edwards A. W. (2012). Reginald Crundall Punnett: first Arthur Balfour Professor of Genetics, Cambridge, 1912. Genetics, 192(1), 3–13. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3430543/pdf/3.pdf Hutf, F. B. (1970). Professor R. C. Punnett. World’s Poultry Science Journal, 26(3), 696–700. Disponible en: https://doi.org/10.1017/S0043933900020006 Lobo, I. & Shaw, K. (2008) Discovery and types of genetic linkage. Nature Education1(1):139 Disponible en: https://www.nature.com/scitable/topicpage/discovery-and-types-of-genetic-linkage-500/ Marie, J. (2004) The importance of place: A history of genetics in 1930s Britain. Doctoral thesis (Ph.D), UCL (University College London). Disponible en: https://discovery.ucl.ac.uk/id/eprint/10108845/ Punnett, R.C. (1923). Linkage in the sweet pea (Lathyrus odoratus). Journal of Genetics 13: 101–123. Disponible en: https://www.ias.ac.in/public/Volumes/jgen/013/01/0101-0123.pdf Punnett, R. Early days of genetics. Heredity 4, 1–10 (1950). Disponible en: https://doi.org/10.1038/hdy.1950.1
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Australopithecus afarensis
Australopithecus afarensis es una de las especies de homininos más relevantes para comprender la evolución temprana del linaje humano, esta vivió entre aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años atrás, en lo que hoy corresponde a las regiones de Etiopía, Tanzania y Kenia. La diversidad de los fósiles de Australopithecus afarensis proporciona una comprensión integral de esta especie, se han encontrado restos de individuos de diferentes edades, sexos y estados de conservación, lo que permite a los científicos reconstruir su biología y comportamiento de manera más precisa. Esta diversidad no solo permite observar variaciones dentro de la especie, sino que también revela la complejidad de su adaptación al entorno. Cada fósil descubierto aporta evidencia valiosa sobre su locomoción, dieta y posible comportamiento social, contribuyendo al entendimiento de su papel crucial en la evolución humana. Estos hallazgos colectivos son fundamentales para trazar la transición de los homínidos hacia características más avanzadas que definirían el camino de los humanos posteriores. La posición de Australopithecus afarensis en el árbol evolutivo es fundamental, ya que ésta representa un estadio transicional entre formas más primitivas de Australopithecus y los primeros representantes del género Homo. Una combinación única de rasgos derivados —como la bipedestación— y características aún primitivas —como la morfología craneofacial y adaptaciones arbóreas—, A. afarensis permite reconstruir los procesos de diversificación morfológica y ecológica. Esta especie ya que caminaba erguida, aunque aún conservaba adaptaciones para la vida arbórea, como brazos relativamente largos y dedos curvados. Su talla era pequeña, con los machos alcanzando alrededor de 1,5 metros de altura, mientras que las hembras eran más pequeñas. En cuanto a su cerebro, tenía un volumen similar al de los chimpancés, lo que sugiere limitaciones cognitivas en comparación con especies posteriores. Su dentadura indica una dieta omnívora, adaptada a un entorno variable que incluía tanto vegetales como pequeños animales, lo que destaca su flexibilidad ecológica Conocer a Australopithecus afarensis nos permitirá entrar en un momento crucial en la historia de la evolución humana, donde las primeras huellas de lo que hoy somos empiezan a tomar forma. A través del viaje de hoy, buscaremos entender no solo sus características físicas, ecológicas y de comportamiento, sino también cómo su legado sigue influyendo en el camino que hemos seguido desde ellos hasta nuestra propia especie, la especie humana." Música del capítulo Jack Stone-Morgan & Daniel Garavini - Pandora Journey - Leap Beyond Faith + Paramount Vijay Super - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background) Buddha's Lounge - Grounded - Healing Mood Dire Straits - 8 Bit Universe - Money For Nothing - 8 Bit The Knack - 8 Bit Universe My Sharona - 8 Bit Kix – Don´t close your eyes Enlaces Arias-Martorell, J.; Potau, J. M.; Bello-Hellegouarch, G.; Pérez-Pérez, A. (2015). "Like Father, Like Son: Assessment of the Morphological Affinities of A.L. 288–1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119–73–2718 (Australopithecus sp.) through a Three-Dimensional Shape Analysis of the Shoulder Joint". PLOS ONE. 10 (2): e0117408. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0117408 W.A. Barr, B. Pobiner, J. Rowan, A. Du, & J.T. Faith. (2022) No sustained increase in zooarchaeological evidence for carnivory after the appearance of Homo erectus, Proc. Natl. Acad. Sci. 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Tyrannosaurus rex, el rey de la prehistoria
Tyrannosaurus rex, fue sin lugar a dudas uno de los depredadores más feroces que jamás haya caminado sobre nuestro planeta. Con un cuerpo enorme, dientes afilados y mandíbulas tan poderosas que podrían partir en dos una vaca, este famoso carnívoro dominó los valles boscosos de los ríos en el oeste de América del Norte durante el período Cretácico tardío, entre hace unos 68 y 66 millones de años, en el periodo Maastrichtiense. Fue uno de los últimos dinosaurios no avianos que existieron antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. Conocido popularmente como T. rex lo que se sabe de este formidable organismo está en constante evolución, su concepto ha cambiado a lo largo del tiempo. Las tecnologías mejoradas, como el modelado biomecánico y las imágenes de rayos X, han permitido a los científicos obtener una comprensión más profunda de cómo vivía este terrible depredador. Tyrannosaurus rex, significa literalmente "rey de los lagartos tiranos", tenía todo para ser el organismo dominante de las redes tróficas de su época y su entorno. Llegando a medir hasta 12 metros, que es aproximadamente el tamaño de un autobús escolar, desde el hocico hasta la punta de su cola y con un peso de hasta ocho toneladas, T. rex vagaba por sus territorios sobre dos patas y con la cabeza erguida, probablemente cazando a otros animales vivos, pero también consumiendo cadáveres y, a veces, incluso se alimentaban unos de otros, dado que era un caníbal facultativo. La cabeza evolucionó para triturar su comida, con un cráneo rígido que le permitía dirigir toda la fuerza de sus músculos maseteros llegando a ejercer hasta seis toneladas de presión, utilizando sus hasta 60 dientes aserrados, de unos 20 centímetros de largo cada uno, para perforar y extraer la carne, lanzando a su presa al aire y tragándola entera. Para evitar el sobrecalentamiento al aplastar a las presas con sus poderosas mandíbulas, este gigantesco animal tenía aberturas en la cabeza para ayudar a enfriar su cerebro, similares a las de los caimanes modernos. Nuestro viaje de hoy nos lleva atrás en el tiempo, a una época que muchos han visitado a través del imaginario colectivo que se ha desarrollado sobre los terribles reptiles del Cretácico y el Jurásico, de los múltiples libros y películas que abordan el tema de los dinosaurios, especialmente el más famoso de todos, el más terrible de todos y el más poderoso de todos La imagen del episodio fue creada con la ayuda de El Sabio Subterráneo, quien siempre está listo para echar una garra en La Cueva del Topo Música del capítulo John Williams - Mindshift - Welcome To Jurassic Park [Epic Cinematic Cover] Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music Faraway Sounds - Lost in a Jurassic Dinosaur Forest - 3D Soundscape w/ T-Rex, Raptors & more Jurassic Sounds 8 Bit Universe - Bringin' On The Heartbreak [8 Bit Tribute to Def Leppard] Super Monaco – BWM5150 – Sabine Canal de Youtube BWM5150 https://www.youtube.com/@bwm5150 Página de Facebook https://www.facebook.com/bwm5150 Enlaces Abler, W. 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Una nueva especie en la familia Humana – Paranthropus capensis
La historia de los orígenes humanos se explica mediante un tipo de arbusto complejo, con numerosas ramas, cada una de las cuales representa una especie diferente. El género Homo al que pertenecen los humanos modernos surgió hace al menos 2,8 millones de años pero nuestra especie Homo sapiens apareció hace apenas unos 300000 años. Homo no estaba solo en su viaje a través del tiempo, compartió el paisaje con otros homínidos, incluidos Australopithecus y Paranthropus. Este último género, Paranthropus, es particularmente intrigante, se conocen por sus cráneos robustos, mandíbulas masivas y grandes molares, características que le han dado a estos homínidos el apodo de " el Cascanueces o Nutcrackerman ". Sus adaptaciones físicas sugieren una dieta que requería una masticación poderosa, probablemente compuesta de materiales vegetales fibrosos duros. Hasta ahora, los científicos reconocieron tres especies dentro de este género: Paranthropus aetiopicus, Paranthropus boisei y Paranthropus robustus. Estas especies vivieron hace aproximadamente entre 1 millón y 2,7 millones de años y se convivieron junto a los primeros miembros del género Homo. En 1949, una mandíbula designada SK15 fue desenterrada en el sitio de la cueva Swartkrans en Sudáfrica. Este sitio es en sí mismo un tesoro de fósiles que incluye varias especies de Australopithecus y Homo, lo que lo convierte en uno de los lugares más importantes para estudiar la evolución humana. Cuando se descubrió por primera vez SK15, inicialmente se clasificó como perteneciente a una nueva especie llamada Telanthropus capensis. Sin embargo, en la década de 1960, los expertos en el tema, cuestionaron esta clasificación, sugiriendo que la mandíbula podría pertenecer más bien a la especie Homo ergaster, un miembro temprano del género humano, conocido por su complexión relativamente delgada y rasgos mas derivados. Esta interpretación persistió durante décadas y SK15 se consideró una rareza dentro del linaje humano debido a la y morfología y el grosor dental inusuales. El punto de inflexión en la historia del SK15 llegó con el advenimiento de las tecnologías de imágenes avanzadas. En un estudio reciente publicado en el Journal of Human Evolution, un equipo de investigadores dirigido por Clément Zanolli, antropólogo de la Universidad de Burdeos en Francia, quien decidió volver a examinar el fósil utilizando escáneres de rayos X, que permitieron al equipo crear modelos 3D detallados de la mandíbula que revelaron sus estructuras externas e internas con una claridad sin precedentes. Si bien las características de la mandíbula tenían cierto parecido con Homo ergaster, su estructura interna contaba una historia diferente apuntando hacia un linaje diferente, los Paranthropus. Nuestro capítulo de hoy nos lleva a un viaje hasta tierras africanas, donde analizaremos la propuesta que se plantea en este artículo, tratando de entender, las implicaciones de este descubrimiento respecto a la evolución del género humano y concretamente entender mejor el linaje de nuestra especie, la especie humana Música del capítulo Adrien1903 - DBZ Kakarot Goku's Next Journey - WE GOTTA POWER (Final Battle Remix) Culture Capital - Background & Meditation Music - Dune Whispers | Deep Arabian Meditation Music | Middle Eastern Background Music | Emotional Vocal Biacsi Adam - Michael Harner: Shamanic Journey 8 Bit Universe - Wonderwall [8 Bit Tribute to Oasis] Alva Leaves – Calling on lovers Enlaces Clarke R.J., Pickering T.R., Heaton J.L., Kuman K. (2021) The Earliest South African Hominids. 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Enlaces al capítulo de Parántropos Ivoox: https://go.ivoox.com/rf/115707373 Spotify: https://open.spotify.com/episode/6a4QVewDPHQItnJjFGjhN4?si=6RHtJtuURTmhpUrTlfwGOg
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El Monstruo del lago Ness
El monstruo del Lago Ness es un críptido, una criatura cuya existencia ha sido sugerida pero no reconocida por consenso científico. Este monstruo es, según se dice, un animal de gran tamaño y de especie desconocida que habita en el Lago Ness, en las Tierras Altas de Escocia. Este críptido sin embargo, es similar a otros supuestos monstruos lacustres de Escocia y otros lugares cercaos, aunque su descripción varía de un relato a otro. Igualmente, el interés popular y la creencia en la existencia del animal han variado desde que salió a la luz pública por primera vez en el año 1933. La evidencia de su existencia es anecdótica, con algún material fotográfico muy cuestionado, lo mismo que algunas lecturas de sonar mínimas que se han realizado en la zona. La afirmación más común entre los creyentes, es que la criatura representa una línea de plesiosaurios que han logrado sobrevivir llegando hasta nuestros días. La comunidad científica considera al monstruo del Lago Ness como un mito moderno y explica que los avistamientos incluyen identificaciones erróneas de objetos más mundanos, engaños absolutos e ilusiones. A pesar de ello Nessie, nombre con el que ha sido conocido cariñosamente al legendario monstruo desde la década de 1950, sigue siendo uno de los ejemplos más famosos de criptozoología. Las teorías sobre la naturaleza exacta de los avistamientos del monstruo del Lago Ness varían, los mismos incluye la pareidolia o identificación errónea de focas, peces, troncos, espejismos, y distorsión de la luz, cruce de estelas de barcos o patrones de olas inusuales. En el lago, se han encontrado esturiones de gran tamaño y debido a su tamaño y su apariencia inusual, alguien que no esté familiarizado con ellos podría confundirlos fácilmente con un monstruo. Una idea más reciente postula que el "monstruo" en realidad no es nada más que burbujas y perturbaciones en el agua causadas por la pequeña actividad volcánica que se da en el fondo del lago. Este último argumento está respaldado en menor grado por una correlación entre el movimiento tectónico y los avistamientos reportados. Nuestro capítulo de hoy, nos llevará hasta las tierras altas de Escocia, donde veremos de cerca cuáles evidencias científicas soportan o cuestionan la existencia de esta mítica criatura, tratando de llegar de manera objetiva a una conclusión válida sobre su existencia Música del capítulo Trailer Music World II - ''Fragements Of Darkness'' by Whitesand Rest for the Wicked - Explore Loch Ness on a Submarine to find Nessie Rock Bit – The Police - Message In A Bottle (8-Bit) The Police - Synchronicity II Enlaces Abel G.M. 2023. En busca del mito de Escocia. Buscan al monstruo del Lago Ness con submarinos, drones y más de 100 voluntarios. National Geographic. 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Australopithecus anamensis
Australopithecus anamensis Aún hoy se desconocen muchos datos de los representantes mas antiguos del género Australopithecus, sin embargo a la fecha, la especie A. anamensis, es la que muestra fósiles con cronologías mas antiguas entre unos 4,2 y 3,8 ma. El nombre de esta especie proviene de la palabra turkana "anam" que significa lago y fue elegida en razón de la proximidad de Kanapoi al lago Turkana. A. anamensis era una especie que tenía pocos restos fósiles importantes y por muchos años permaneció obstinadamente fuera de la vista. Sus únicos restos conocidos consistían solo en dientes y fragmentos de mandíbula. Sin embargo esto empezó a cambiar en el mes de de febrero del 2016, gracias a la asombrosa suerte de un pastor llamado Ali Bereino, quien había encontrado un maxilar perteneciente a un antiguo homínido. Al llevar éstos restos al laboratorio, se descubrió que los mismos se parecían más a los del A. anamensis que a cualquier otra especie. Estos restos correspondían a un cráneo muy completo con una antigüedad de aproximadamente 3,8 millones de años, lo que representa un período crítico en la evolución del grupo de los australopitecinos. El cráneo reveló una cara significativamente más prognática y una capacidad craneal menor a la de la especie de Lucy, con apenas unos 365-370 c.c.. Basándose en la evidencia anterior, la mayoría de los investigadores piensan que la especie de Lucy, A. afarensis descendía directamente de A. anamensis. Actualmente se está revaluando la relación entre las dos especies debido al descubrimiento del cráneo. En los restos craneales se observan claras reminiscencias primitivas de los primates del Mioceno, con mandíbulas relativamente pequeñas y la dentición en forma de una “U” estrecha, con un ligero diastema entre el canino inferior y el primer premolar. Sin embargo, los restos postcraneales muestran claramente uno de los rasgos clave que nos comenzaron a hacer humanos como son la bipedestación que se manifiesta en la articulación de la tibia con con el fémur región importante para absorber las cargas de la locomoción bípeda. Rasgos morfológicos que tenemos también los humanos modernos. Se han encontrado fósiles de esta especie en una variedad de entornos, como orillas de lagos, bosques y áreas más abiertas. Es probable que la especie durmiera en los árboles y buscara alimento tanto en los árboles como en el suelo, mientras se movían bípedos alrededor de su área de distribución en busca de recursos y parejas. Nuestro capítulo de hoy nos retrocede en el tiempo un poco más de 4 millones de años, donde haremos un viaje para conocer de cerca algunos aspectos de la biología de esta especie, que se piensa que fue el primer eslabón del linaje de los Australopithecus, uno de los primeros ancestros en la línea evolutiva que lleva hacia el género humano, el género Homo. Música del capítulo BreakingCopyright — Royalty Free Music - Egyptian & Middle Eastern - The Legend of Narmer by WombatNoisesAudio Música para relajarse y descansar - Flauta indígena y sonidos de la naturaleza Meme Music - House of The Rising Sun (SNES Remix) Erik Grönwall - House Of The Rising Sun - Epic Dark Version Enlaces Bobe, R., Manthi, F. K., Ward, C. V., Plavcan, J. M., & Carvalho, S. (2020). The ecology of Australopithecus anamensis in the early Pliocene of Kanapoi, Kenya. Journal of human evolution, 140, 102717. 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Domesticación y ganadería, la revolución del neolítico
El Neolítico, también conocido como la Nueva Edad de Piedra, fue un período crucial en la historia de la humanidad, ya que durante este periodo, los seres humanos hicieron importantes avances en la agricultura, la cerámica y la tecnología, pero sin lugar a dudas uno de los logros más significativos fue el inicio de la domesticación de animales. Este fenómeno marcó el comienzo de lo que hoy llamamos la ganadería, una actividad que mantiene aún una gran influencia en la forma en que vivimos hoy en día y que fue cada vez más importante durante la edad de los metales o Calcolítico. A medida que las comunidades humanas comenzaron a establecerse en asentamientos permanentes, éstas se dieron cuenta de que podían aprovechar los recursos de los animales y de las plantas de forma masiva para su beneficio. Inicialmente, las primeras especies de animales que se criaban, lo hacían principalmente para obtener carne, leche y pieles, pero con el tiempo también se utilizaron para el trabajo en el campo y la agricultura, el transporte y también parla la guerra. La domesticación de animales durante Neolítico tuvo un impacto tremendo en el desarrollo y la demografía de las poblaciones humanas, ya que junto con el desarrollo de la agricultura se logró un mayor y constante suministro de alimentos y productos de origen animal, lo que a su vez contribuyó, gracias a la calidad nutricional de los alimentos y al frecuencia en su consumo, al crecimiento de las poblaciones humanas y con ello al desarrollo de sociedades más complejas. Con esto los grupos humanos se fueron haciendo además de más numerosos, más complejos, naciendo a la par de las primeras civilizaciones, la política, la economía y el comercio. La cría de animales y el cultivo de plantas no solo proporcionaban alimentos para el consumo local, sino que también permitían la producción excedente, que se podían intercambiar con otros grupos humanos. Esto llevó al desarrollo de rutas comerciales y al intercambio de bienes y conocimientos entre diferentes regiones, lo que a su vez contribuyó a la difusión de la cultura y el avance de la civilización. Pero también hubo un gran impacto en la salud y el bienestar humano, ya que por ejemplo la relación simbiótica entre los seres humanos y los animales domesticados promovió la aparición de enfermedades zoonóticas, que a su vez condujo al desarrollo de la medicina y la ciencia veterinaria. Nuestro viaje de hoy nos lleva a dar una vuelta por nuestro pasado, retrocediendo un poco más de 12000 años para ver de cerca como, cuándo y dónde ocurrió primero la domesticación y luego el nacimiento de la ganadería, y con ello el nacimiento también de las primeras sociedades humanas que terminaron por desarrollarse hasta las primeras civilizaciones tanto durante el neolítico como en el calcolítico Música del capítulo • Volker Bertelmann - The Hidden Hand – Dune Prophecy Soundtrack from the HBO Original Series • Volker Bertelmann - The Emperor Has Called Upon Me – Dune Prophecy Soundtrack from the HBO Original Series • Symbology Cinematic - Leto in Caladan - Deep Focus Dune Ambient Music For Concentration, Reading and Work • 8 Bit Universe - The Clash - Should I Stay or Should I Go [8 Bit Cover] • UltimateGamerDudeX - Quarterflash - Harden My Heart 8-bit version • Quarterflash - Find Another Fool Enlaces Ahmad, H.I., Ahmad, M.J., Jabbir, F., Ahmar, S., Ahmad, N., Elokil, A.A., & Chen, J. (2020). The Domestication Makeup: Evolution, Survival, and Challenges. Frontiers in Ecology and Evolution. Disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/ecology-and-evolution/articles/10.3389/fevo.2020.00103/full Albano Beja-Pereira et al. (2004). African Origins of the Domestic Donkey. Science 304,1781-1781. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/8501663_The_African_origins_of_the_domestic_donkey Atici L, Pilaar Birch SE, Erdoğu B. Spread of domestic animals across Neolithic western Anatolia: New zooarchaeological evidence from Uğurlu Höyük, the island of Gökçeada, Turkey. PLoS One. 2017 Oct 18;12(10):e0186519. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5646842/pdf/pone.0186519.pdf Barbato, M., Hailer, F., Orozco-terWengel, P. et al. Genomic signatures of adaptive introgression from European mouflon into domestic sheep. Sci Rep 7, 7623 (2017). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-017-07382-7 Bellés X.R. 1997. 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Evolución Vegetal
El estudio de la vida a través de la evolución debe la mayor parte de la teoría evolutiva al aporte de la zoología más que a la botánica, este hecho tiene varias explicaciones. La primera es que los Animales constituyen un grupo de organismos que muestran relaciones evolutivas que pueden ser explicadas por medio de la monofilia, es decir que descienden de un ancestro común. A esto también se debe sumar el hecho de que por su estructura, la mayoría de los animales tienden a fosilizar bien, de manera que a través del registro fósil se han podido establecer las líneas que ha seguido la evolución desde el inicio de la vida y le ha permitido a los hombres de ciencia plantear las diferentes hipótesis sobre cómo trabaja la evolución, tanto en sus tempos como en sus modos. No ocurre igual en el caso de la Botánica, la cual se ha ocupado tradicionalmente de establecer las reglas taxonómicas así como la colección y catalogación de diversos organismos, principalmente fotosintéticos, como las plantas, pero que también ha incluido a otros organismos tan diversos y heterogéneos como los hongos, quienes hoy en día se consideran un grupo hermano al de los animales, las cianobacterias quienes fueron las inventoras de la fotosíntesis oxigénica y los grupos de algas eucarióticas, las cuales se sabe que representan un conjunto polifilético, es decir que presenta varios linajes o líneas evolutivas diferentes. Sobre el registro fósil de las plantas, prácticamente fue hacia la segunda mitad del siglo XX, que se empezaron a encontrar, catalogar y clasificar de forma más frecuente los fósiles de estos organismos. Este trabajo inicialmente fue significativamente más difícil que en el caso de los animales, tanto por la dificultad para la datación como su interpretación, debido a que los ejemplares fósiles resultan en ocasiones bastante diferentes de los grupos actuales y se resisten al trabajo comparativo. También resultaba menos inmediato el establecimiento de las relaciones entre los grupos, a causa de que su aparente morfología más simple se presta a una mayor cantidad de rasgos que presentan homoplasia, es decir son rasgos que aparecen de forma independiente pero causando el mismo efecto evolutivo como adaptación. Esto ha dejado por fuera del debate evolutivo a una gran parte de botánicos en torno a las distintas teorías evolutivas: lamarckismo vs. darwinismo, gradualismo vs. catastrofismo, adaptacionismo vs. neutralismo por mencionar algunas. Sin embargo, más recientemente, con la incorporación de herramientas no tradicionales en el análisis de los procesos evolutivos como son los datos de tipo molecular, las tecnologías de análisis de ADN nuclear, ADN mitocondrial y el ADN de los cloroplastos, hoy la botánica ha realizado significativos aportes a la filogenia, es decir el estudio de los linajes evolutivos que permite establecer relaciones entre grupos. El capitulo de hoy continuamos con el tema de la semana de las extinciones en masa, hoy haremos un recorrido por la línea de tiempo para el grupo de las plantas. Hasta hace relativamente poco tiempo, podríamos decir que 150 años no se tenía certeza de la existencia de formas de vida en el Precámbrico; hoy se sabe que desde entonces hasta ahora las bases de datos en el registro fósil han crecido de forma significativa y también ha crecido de manera paralela la discusión acerca de la completitud del mismo. Parece haber consenso sobre su suficiencia para la mayor parte de las estirpes, aunque aún existen lagunas en otras. Lo que resulta evidente es que la diversidad biológica no ha dejado de crecer aunque con tempo ralentizado en sus comienzos y acelerado en los últimos 600-500 Ma; también que este crecimiento se ha visto amenazado en ciertas ocasiones, por series de extinción masivas. Las grandes extinciones en masa conducen a importantes reestructuraciones en la biosfera, de manera que tras un periodo transitorio en condiciones precarias, los seres vivos salen adelante, por medio de la radiación de los grupos sobrevivientes. Éstos, sobrevivientes que con frecuencia habían sido poco relevantes en número y en importancia en el escenario de la vida en eṕocas anteriores, pero luego de estos procesos protagonizarán nuevas eventos evolutivos o radiaciones llamadas a ocupar los nuevos espacios o nichos liberados en cada crisis. La dirección que toma este proceso no puede predecirse a priori, lo que sobreviene se constituye en un proceso de improvisación por parte de la naturaleza la cual ha demostrado una y otra vez que es muy buena en eso. Vamos a revisar los principales hechos que ocurrieron en el tiempo y en planeta desde el origen de la vida y que culminaron con la creación de las plantas, pero además vamos a ver como se desarrollaron también las estirpes que acompañaron a las plantas desde el inicio y que hoy representan otras ramas hermanas en el complejo árbol de la vida… Música del capítulo Satan's Pilgrims - In the Past Satan's Pilgrims - The Hondell Vendavales de hambre - the Sonorans Your Infinite Potential - 1hour of Shamanic Drums: For Energetic Breathwork & Movement Van Halen - 8 Bit universe - Jump Van Halen - 8 Bit universe - Panama Ain't Talkin' 'Bout Love - Van Halen Enlaces Adl, S.M., Simpson, A.G.B., Lane, C.E., Lukeš, J., Bass, D., Bowser, S.S., Brown, M.W., Burki, F., Dunthorn, M., Hampl, V., Heiss, A., Hoppenrath, M., Lara, E., le Gall, L., Lynn, D.H., McManus, H., Mitchell, E.A.D., Mozley Stanridge, S.E., Parfrey, L.W., Pawlowski, J., Rueckert, S., Shadwick, L., Schoch, C.L., Smirnov, A. and Spiegel, F.W. 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Jakobsen, Jan Pawlowski, Kamran Shalchian-Tabrizi, Large-Scale Phylogenomic Analyses Reveal That Two Enigmatic Protist Lineages, Telonemia and Centroheliozoa, Are Related to Photosynthetic Chromalveolates, Genome Biology and Evolution, Volume 1, 2009, Pages 231–238 Disponible en: https://doi.org/10.1093/gbe/evp022 Belén Estébanez Pérez, Isabel Draper y Díaz de Atauri, Rafael Medina Bujalance. Briófitos: una aproximación a las plantas terrestres más sencillas. Memorias R. Soc. Esp. Hist. Nat., 2ª ép., 9, 2011. Disponible en: https://web.archive.org/web/20160418090508/http://historia.bio.ucm.es/rsehn/cont/publis/boletines/127.pdf Fedo CM, Whitehouse MJ, Kamber BS. Geological constraints on detecting the earliest life on Earth: a perspective from the Early Archaean (older than 3.7 Gyr) of southwest Greenland. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci. 2006 Jun 29;361(1470):851-67. 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Lucy – a 50 años de su descubrimiento
Don Johanson un joven paleoantropólogo estadounidense del Museo de Historia Natural de Cleveland de 31años, se había unido a una expedición a la localidad de Hadar, una aldea de Etiopía, organizada por el difunto geólogo francés Maurice Taieb. El 24 de noviembre de 1974, a mitad de la segunda temporada de campo, Johanson y otro estudiante estudiante; Tom Gray regresaban caminando a su Land Rover después de una mañana desalentadora en la que no habían encontrado nada de interés. Entonces, Johanson vio un trozo de hueso en una colina en un barranco seco. A continuación, vio un trozo de cráneo, un fémur, parte de una pelvis y vértebras: un raro esqueleto parcial. El equipo celebró este descubrimiento en el campamento, bebiendo cerveza y poniendo un poco de música a todo volumen, fue así que la canción de los Beatles, Lucy in the Sky with Diamonds sonó varias veces esa noche, por lo que alguien empezó a llamar al esqueleto Lucy, y el nombre se quedó trascendiendo luego a la historia. La importancia de Lucy es que en ésa época no se tenía claro cómo eran los antepasados humanos primitivos, Lucy fue el primer homínido que rompió la barrera temporal de los 3 millones de años, retrocediendo la edad de la familia humana a un momento más cercano a cuando los genetistas creían que el antepasado de los humanos se había separado del antepasado de los chimpancés. Lucy entró en un campo en el que se debatía activamente la antigüedad de la división entre chimpancés y humanos. Durante los primeros 20 años después del descubrimiento de Lucy, su especie fue el miembro más antiguo conocido de la familia humana. Hay muchas razones por las que Lucy es un fósil importante, y queridao. Para los etíopes, es un símbolo de su país. Muchos pueblos africanos están orgullosos de que Lucy provenga de su tierra natal y represente al mundo que África es la cuna de la humanidad. El nombre etíope de Lucy es Dinkinesh, que se traduce como “eres maravillosa”. Los pueblos de la región de Afar la llaman “Heelomali”, que significa “ella es especial”. En el momento del descubrimiento de Lucy, era una estrella brillante en el mundo de la paleoantropología: era el esqueleto de homínido más antiguo y completo jamás descubierto; era una prueba de que el bipedalismo evolucionó antes de que evolucionaran los cerebros de gran tamaño de los humanos modernos; y su descubrimiento respaldó la visión científica de que la evolución humana fue un proceso gradual que implicó la aparición y supervivencia de formas de transición durante largos períodos de tiempo. Nuestro viaje de hoy nos lleva a conocer de cerca la historia de este maravilloso ejemplar, que marcó un antes y un después en nuestro entendimiento del proceso que recorrieron nuestros ancestros que finalmente se transformaron en nuestra especie, la especie humana Música del capítulo David Arkenstone - Sacred Fire Mists Of Serenity - Pulse of the Earth - Powerful and Dynamic Shamanic Drumming - Spiritual Tribal Music Enlaces Callaway, E. Lucy discoverer on the ancestor people relate to. Nature (2014). Disponible en: https://doi.org/10.1038/nature.2014.16379 Callaway, E. New species of early human discovered near fossil of ‘Lucy’. Nature (2015). Disponible en: https://doi.org/10.1038/nature.2015.17644 Johanson D.C., White T.D., Coppens Y. 1978. A new species of the genus Australopithecus (Primates:Hominidae) from the Pliocene of eastern Africa.Kirtlandia, 28: 1–14. 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La evolución de las especies
Cuando se observa la naturaleza, lo primero que resalta de esta a nuestros ojos son las entidades biológicas independientes, eso que llamamos especies. En la naturaleza los seres vivos muestran una amplia capacidad para ser diferentes, es decir muestran una gran diversidad. Por ello medir de forma objetiva las diferencias entre los seres vivos resulta mucho más complejo de lo que se piensa, pues la variabilidad se puede manifestar en diferentes niveles. Ante esto, surge una pregunta sencilla que en la práctica ha demostrado ser bastante compleja ¿Qué son las especies?, ¿Cuáles son los criterios a considerar para diferenciar una especie de otra?. Por eso es importante aclarar que en biología el término especie tiene significados distintos y aunque están relacionados, varían según el punto de vista de los biólogos y el objetivo para utilizarlos. Por un lado, el concepto refiere a un conjunto de organismos agrupados según criterios humanos, por otro lado, resulta de entidad biológica observable en la naturaleza, cuya existencia es real e independiente del observador. No siempre se deben definir a las especies, a partir de la similitud entre individuos, porque se podría cometer el error de podrían considerar como especies distintas a individuos de una misma especie, cuyos machos y hembras son morfológicamente diferentes. Por esto se han propuesto otros conceptos más generales, principalmente se consideran dos: El Concepto Biológico, el cual considera que las especies son grupos similares de organismos que se entrecruzan entre sí, dejando descendencia fértil; mientras que el Concepto Filogenético considera que las especies son conjuntos de organismos con una misma historia evolutiva común. Sin embargo los conceptos anteriores presentan falencias, por lo cual los biólogos que se encargan de la clasificación de los organismos o taxónomos, se enfocan en determinar si los individuos que presentan una morfología similar entre sí y que al mismo tiempo distinta de otras entidades específicas previamente conocidas son realmente diferentes. Siempre hay que considerar además aspectos como la presencia del dimorfismo sexual, la ocurrencia de variación morfológica a lo largo del ciclo de vida y el grado de variación morfológica entre los distintos individuos de una población. De esta manera se busca evitar cometer errores derivados del uso de criterios puramente morfológicos. Además de estos criterios se debe hacer uso de otro tipo de información como es la información ecológica, la distribución geográfica y la separación espacial, temporal y reproductiva mente de otros grupos similares. En los últimos años el desarrollo de la tecnología del ADN, ha permitido incorporar a estos análisis los estudios de tipo molecular, con el fin de reflejar las distancias genéticas entre los grupos, las cuales permiten casi de forma concluyente proponer con seguridad que los organismos constituyen un linaje evolutivo independiente, es decir, que son una especie plena. El tema de la evolución de las especies siempre inicia por el establecimiento del concepto de especie, el asunto de definir las especies no resulta nunca sencillo, pero además hay que referir a que mucha de la problemática sobre este tema se circunscribe a las especies y los grupos que conviven en el mismo periodo de tiempo, y el tema resulta aún más complejo cuando se debe aplicar el concepto de especie a lo largo de la línea temporal. Charles Darwin en su teoría de la evolución por selección natural hace referencia a que en el registro fósil se puede observar que en la línea de tiempo histórica de los grupos, se van presentando una serie de cambios que se van acumulando a lo largo del tiempo, y que este fenómeno es lo que lleva finalmente a la aparición de nuevas especies a partir de un grupo ancestral, es decir que las especies antiguas, se transforman en especies nuevas. Sobre la manera en que se producen estos cambios ya hemos conversado anteriormente en este Podcast, en el capítulo dedicado a Stephen Jay Gould y a Albert Rusell Wallace. Hoy más que en el mecanismo, nos vamos a centrar en todos aquellos aspectos que se deben considerar para entender este fenómeno evolutivo de transformación de un grupo en otro, para tratar de entender como opera la evolución y a la vez entender algunos de los aspectos que resultan polémicos cuando se aplica en el linaje humano, tema del cual vamos a dedicar una serie de capítulos futuros en este podcast. Además de la selección natural, el proceso de la evolución se fundamenta en otros mecanismos que se suman y acumulan, entre ellos figuran, la mutación, la migración y la deriva génica, todos circunscritos en un contexto ambiental, geológico y climático. Hoy además de explicar la influencia de estos aspectos en el fenómeno evolutivo, vamos a tratar de definir el concepto de adaptación, el cual casi siempre se utiliza fuera de contexto y no se entiende la manera que la misma ocurre o el cómo influye en las transformaciones de las especies ancestrales hacia especies mas modernas. Hoy en nuestro viaje por la ciencia, una discusión sobre todo este asunto nos va a permitir entender cómo se aplica la evolución al concepto de especie, concretamente en el tema concreto del linaje humano, con ello podremos entender parte de la discusión que existe sobre la linea directa que conduce desde un ancestro común hasta nuestra especie tratando de entender cual fue ese camino evolutivo que tuvimos como especie, pero también el camino de nuestros grupos hermanos. Música del capítulo The Surfrajettes - Toasted Western Messer Chups – Mini Skirt Ennio Morricone - Musica e Oltre Srl - The Trio (The Good, The Bad And The Ugly) Mister Ambience - The Silmarillion - Ambient Music 8 Bit Universe - Moskau 1979 [8 Bit Tribute to Dschinghis Khan] W.A.S.P. - The Idol ( reedición 2017 ) Enlaces Barbadilla A. LA EVOLUCIÓN BIOLÓGICA. Departamento de Genética y Microbiología. Universidad Autónoma de Barcelona. 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El nacimiento de la Agricultura, la revolución del neolítico
ya puedes votar en los premios Ivoox por sus podcast favoritos… mucho agradecería una manita con los votos… https://go.ivoox.com/wv/premios24?c=1128 El nacimiento de la agricultura es sin lugar a dudas uno de los avances tecnológicos más importante en la historia humana. Durante este periodo se intensificó y se dispersó la domesticación de plantas y animales, así como el desarrollo y la difusión de técnicas para hacerlo de manera productiva. Hacia el inicio de este fenómeno, que ocurrió entre hace 12 y 10 mil años, la agricultura se desarrolló de manera independiente en diferentes partes del planeta, y con una amplia gama de distintos organismos. Hoy se proponen al menos 11 regiones diferentes del mundo como centros de origen. Junto al nacimiento de la agricultura, nació el comercio a gran escala, ya que lo que sobraba de las cosechas se podía intercambiar por otros alimentos, pero también por otros productos. Con esto inició en las sociedades primitivas la división del trabajo y la especialización del ser humano en sus actividades. Gracias a ésto a su vez, la población fue en aumento y también hizo que la ciencia y la tecnología avanzaran. Si bien el cultivo de plantas pudo haber iniciado mucho antes de la fecha propuesta entre 12 y 10 mil años, fue hasta esta última fecha que se empezaron a cultivar intensivamente en el Levante mediterráneo los ocho cultivos fundadores neolíticos, como son el farro, el trigo escanda, la cebada, los guisantes, las lentejas, el yero, los garbanzos y el lino. Por otra parte el arroz se domesticó en China hace unos 13500 años y posteriormente los frijoles chinos, la soya y el frijol azuk. En Mesoamérica, el teosinte salvaje fue domesticado como maíz hacia unos 12000 años. No hubo ningún factor único, ni una combinación de factores, que llevara a la gente a dedicarse a la agricultura en diferentes partes del mundo. En el Cercano Oriente, los cambios climáticos al final de la última edad de hielo trajeron condiciones estacionales que favorecieron las plantas anuales como los cereales silvestres. En otros lugares, como en el este de Asia, la mayor presión sobre los recursos alimentarios naturales puede haber obligado a la gente a buscar soluciones locales. Pero cualesquiera que sean las razones de sus orígenes independientes, la agricultura sembró las semillas de la era moderna. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy en un viaje un poco más de 10 mil años atrás, donde veremos de cerca como fue que pudo haberse desarrollado la agricultura, y con ello la etapa en que nuestra especie se convirtió en una especie dominante a nivel ecológico. Música del capítulo Paleowolf - Feral Spirit (dark tribal powerdrums) Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation • Pure Positive Vibes • Relaxing Background Music Musica para relajarse Y descansar - Música medicinal para curar tu alma, mente y cuerpo | Flauta indígena y sonidos de la naturaleza Relaxing&Meditation Music - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background) Black Sabbath - Chiptune Planet - Heaven and Hell 8.bit verison Black Sabbath - Liliac - Heaven and Hell Redes Sociales de Liliac Canal de Youtube https://www.youtube.com/channel/UC3zHga4guDC9lh9LA5GcV5A Página de Faceboook https://www.facebook.com/liliacband Enlaces Abbo, S., Lev-Yadun, S., & Gopher, A. (2010). Agricultural Origins: Centers and Noncenters; A Near Eastern Reappraisal. Critical Reviews in Plant Sciences, 29(5), 317–328. 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Ardi - a 30 años de su descubrimiento
Corría el año 1974 cuando un equipo de paleontólogos realizó un descubrimiento que cambiaría la comprensión del ser humano y su evolución. Era el 24 de noviembre de 1974 cuando, a 159 km de la capital de Etiopía, Adís Abeba, se encontraron los restos de Lucy, un ejemplar de la especie Australopithecus afarensis. Gracias al esqueleto que se pudo reconstruir se descubrió que esta especie podía andar sobre dos patas y también era capaz de trepar. Tenía dos métodos de locomoción”. Este descubrimiento fue uno de los hitos más importantes en el campo de la evolución humana, situando a nuestros ancestros hace uso 3,2 millones de años. Pero también surgieron otras preguntas ¿qué sucedió antes de Lucy y cómo comenzó el andar bípedo? Después de Lucy, durante dos décadas el registro fósil de aquellos antepasados con más de 4 millones de años permaneció casi en blanco. Hasta que en el año 1992, en otra parte de la depresión de Afar conocida como Awash Medio, un equipo estadounidense etíope con sede en la Universidad de California en Berkeley recogió las primeras piezas de una especie primitiva más de un millón de años antes que Lucy. Los primeros hallazgos incluyeron dientes caninos en forma de diamante, los cuales marcaron que estas criaturas eran miembros primitivos de la familia humana. En 1994, el equipo de Awash Medio hallaó un esqueleto de 4,4 millones de años de una especie llamada Ardipithecus ramidus. El paleoantropólogo etíope Yohannes Haile-Selassie siendo estudiante de postgrado, encontró un hueso de la mano roto, lo que desencadenó una búsqueda intensiva y el descubrimiento de más de 125 piezas de una hembra antigua que medía aproximadamente 1,2 metros de altura y tenía un cerebro del tamaño de un pomelo de unos 300 centímetros cúbicos. Est esqueleto, apodado Ardi, conservaba muchas partes que le faltaban a Lucy incluidas las manos, pies y cráneo y era 1,2 millones de años más antiguo. Los investigadores terminaron encontrando más de 100 partes de otros individuos de la misma especie. Poco después de que el esqueleto de Ardi fuese llevado al laboratorio, el paleoantropólogo Tim White hizo un descubrimiento impactante: el dedo gordo del pie de Ardi indicaba que tenía la capacidad de trepar árboles. Esta revelación llegó junto con otras aparentemente contradictorias, por ejemplo, que los otros cuatro dedos de Ardi mostraban una anatomía similar a la de los bípedos erguidos. Otros hallazgos sumaron a la idea de que Ardi tenía una locomoción híbrida; es decir, trepaba árboles, pero también caminaba erguida, al igual que Lucy. Aunque muy dañada, la pelvis de Ardi mostraba inserciones musculares exclusivas de los bípedos, junto con otra anatomía típica de los simios arbóreos. Fue así que Ardi desafió las predicciones imperantes de múltiples formas. Al momento de su descubrimiento, la biología molecular había acumulado pruebas convincentes de que los humanos estaban estrecha y recientemente relacionados con los chimpancés. En ese entonces, los científicos estimaban que la divergencia de ambos linajes había ocurrido hacía tan solo 5 millones de años, y gracias a Ardi la mayoría ahora piensa que la división ocurrió mucho antes. En nuestro viaje de hoy nuestra máquina del tiempo nos lleva hasta el cuerno de África hace unos 4,4 millones de años donde veremos de cerca a Ardi, que fuera descrita hace 30 años un 22 de setiembre de 1994, en la revista Nature y que sabemos hoy que ella y sus congéneres resultan ser parte de nuestra línea evolutiva y por tanto parientes nuestros. Música del capítulo Paleowolf - Global Migrations Music For - AFRICAN DRUM MUSIC Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ George Vlad - Nature and wildlife sounds from the African savanna 8 Bit Universe - Evanescense - Bring Me To Life (2021 Remaster) [8 Bit ] Chiptune Planet - Evanescence - Going Under (8 bit) Chiptune Planet - Evanescence - Tourniquet (8 bit) Evanescence - My Immortal (Band Version) Enlaces Begun D.R. 2010. Miocene Hominids and the Origins of the African Apes and Humans. Annu. Rev. Anthropol. 2010. 39:67–84. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/228173452_Miocene_Hominids_and_the_Origins_of_the_African_Apes_and_Humans Boisserie J.R. 2010. Ardipithecus ramidus and the birth of humanity. Annales d'Ethiopie. Volume 25, pp. 271-281. Disponible en: https://doi.org/10.3406/ethio.2010.1420 Clark, G., & Henneberg, M. (2015). 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Otzi el hombre de hielo – a 33 años de su descubrimiento
Era septiembre del año 1991, ese verano estaba resultando más caluroso de lo normal en los Los Alpes de Ötztal, parte de las cumbres que forman la frontera austro-italiana. Helmut y Erika Simon, un par de experimentados montañistas alemanes, acababan de iniciar el peligroso descenso desde el Fineilspitze, a 3514 metros de altitud. La pareja había subido unas pocas horas antes a la cumbre de esta montaña, situada en la frontera austroitaliana, y para descender habían escogido una ruta virgen, la cual no estaba exenta de dificultades. La pareja trataba de rodear con cautela las fisuras y los salientes rocosas hasta que, tras una hora de esfuerzo, observaron una mancha marrón que sobresalía del aguanieve. Helmut le comentó a Erika que parecía la cabeza de un muñeco, pero al echar un vistazo más de cerca se dieron cuenta de que se trataba de la cabeza y los hombros de un cadáver humano, al inicio creyeron que se trataba de un alpinista desaparecido el año anterior. No miraron mucho ni tocaron nada y se apresuraron a descender por la ladera del Finialspitze hacia el refugio de montaña para avisar a la policía. Solamente tomaron un par de fotografías para que les creyeran su historia. Ya había oscurecido cuando llegaron al campamento, de modo que hubo que esperar hasta el día siguiente para que un equipo de la policía austríaca fuera al lugar en helicóptero. Uno de los agentes intentó liberar el cuerpo del hielo con una perforadora neumática, pero no pudo. En cambio, durante el intento le atravesó la cadera izquierda y desgarró parte de la ropa. El rescate del cuerpo demoró tres días, durante los cuales, al correrse la voz del hallazgo, fueron al lugar varios montañistas curiosos, algunos de los cuales burlaron la vigilancia policial y posiblemente se robaron algunos objetos que estaban cerca del muerto. Entre los que se acercaron a curiosear estaba el alpinista austríaco Reinhold Messner, quien fue el primero en darse cuenta de que allí había algo raro. Cerca del cadáver había un hacha rustica y un arco de madera, objetos que ningún montañista llevaría consigo en una excursión. Además, la piel del cadáver estaba tan curtida como el cuero. Les dijo a los integrantes del equipo de rescate que tuvieran cuidado, que ese hombre no era el montañista desaparecido el año anterior sino alguien mucho más antiguo, inclusive manifestó que podía haber muerto hacía cientos o quizás miles de años. El hombre de Similaun, más conocido como Ötzi, es una de las momias europeas más antigua descubiertas. Su cadáver, momificado de manera natural por el frío extremo y perpetuo en el lugar de su fallecimiento concretamente en el valle de Ötz, de ahí su apodo, que se encuentra a unos 3200 m sobre el nivel del mar. Nuestro viaje de hoy nos lleva a conocer de cerca quien fue realmente Ötzi, que pasó a la historia sin querer y que nos ha permitido entender como era la vida de los europeos hace unos 5000 años Música del capítulo Paleowolf - Permafrost Paleowolf - Ice Age Earth: Mammoth Ambient Tributo 8bits - Charly García - Bancate ese defecto 8bits Don Cornelio y la Zona – Ella vendrá Arte de Otzi daisydizdoz en DevianArt Enlaces Artioli G., Angelini I., Kaufmann G., Maria Villa I. 2017. Long-distance connections in the Copper Age: New evidence from the Alpine Iceman’s copper axe. PLOS ONE 12(7):e0179263 Disponible en: DOI: 10.1371/journal.pone.0179263 Bonani, G., Ivy, S. D., Hajdas, I., Niklaus, T. R., & Suter, M. (1994). Ams 14C Age Determinations of Tissue, Bone and Grass Samples from the Ötztal Ice Man. Radiocarbon, 36(2), 247–250. Disponible en: doi:10.1017/S0033822200040534 Dickson J.H, Oeggl K., Holden T.G., Handley L.L ,O’Connell T., Preston T.. 2000. 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Paleopatología y medicina prehistórica
La paleopatología, es la rama de la medicina que trata las enfermedades que se pueden estudiar en restos fósiles y momificados. A pesar de que normalmente la información que se puede obtener en estos casos es limitada y fragmentaria, resulta en muchos casos suficiente para deducir que las enfermedades existían desde antes de que apareciera nuestra especie. Así, se ha documentado la existencia de enfermedades en restos de animales y plantas que precedieron al humano en millones de años. Hoy se conoce que los reptiles que vivieron durante el Cretácico sufrieron artrosis y enfermedades infecciosas óseas, también es conocido que los caballos que vivieron durante el Mioceno padecieron enfermedades dentarias. Sobre las patologías que tuvieron los humanos prehistóricos, éstas se pueden agrupar de manera muy general y arbitraria en cinco grandes grupos: traumatismos, artritis y artrosis, enfermedades infectocontagiosas, dentarias y tumorales. Estas enfermedades son analizadas principalmente a través del estudio de vestigios hallados en los restos óseos, o bien en otros tipos de restos orgánicos en las inmediaciones donde se hallan dichos restos como son las cuevas y excavaciones de yacimientos, así como en antiguas necrópolis, fosilizados o no, en momias conservadas en forma espontánea gracias a la sequedad del ambiente o bien embalsamadas por diversos procedimientos artificiales practicados por diversas culturas en todos los continentes El término paleopatología proviene del griego paleo, que significa "viejo", y pathos que significa "sufrimiento". La primera definición de este término fue planteada por el zoólogo norteamericano Robert Wilson Shufeldt hacia 1882, refiriéndose a ella como «la ciencia de las condiciones patológicas presentes en los órganos de los animales extintos y petrificados». La paleopatología hoy proporciona información sobre cómo y cuándo evolucionaron las enfermedades, pero también el porqué algunos individuos y poblaciones son más propensos a sufrirlas que otros. También aporta datos acerca de la distribución geográfica y los cambios evolutivos de algunas dolencias en el pasado, como la osteoporosis, el cáncer, la tuberculosis, la lepra o la sífilis, algunas de ellas de gran importancia en la actualidad. Las enfermedades han sido un compañero inseparable de la humanidad, apareciendo en toda su línea filogenética: en los restos de Australopithecus y de todas las especies del género Homo incluyendo los Neandethales y a los humanos anatómicamente modernos Homo sapiens. Incluso enfermedades que han sido consideradas “propias de la civilización”, como la gota o la artritis, las padecieron por ejemplo los dinosaurios hace unos 200 millones de años y el oso cavernario de hace cincuenta mil años. También conocemos hoy que las enfermedades y patologías actuales han cambiado a lo largo del tiempo, en su frecuencia y en las formas que adoptan, dependiendo de factores sociales y ambientales, inmunológicos, mutaciones, como ha sido el caso de la lepra, por ejemplo. La revolución que supuso la agricultura y la ganadería en el neolítico para la forma de vida en general, y en la alimentación en particular, inició un incremento de la frecuencia de una enfermedad antes rara, las caries, que ha continuado su progresión hasta la actualidad. Marc Armand Ruffer fue un patólogo y bacteriólogo angloalemán, quien en un libro titulado Estudios de Paleopatología de Egipto, y publicado en 1921, propuso a la paleopatología como el estudio deductivo de las enfermedades en fósiles. A partir de entonces, gradualmente fueron surgiendo un gran número de científicos quienes, seducidos por esta mezcla de historia, arqueología, paleontología y anatomía comparada, establecieron una ciencia verdaderamente apasionante. Imaginar, desde el punto de vista médico, de qué pudo haberse enfermado un ser vivo, o bien, nuestros ancestros, le imprime al diagnóstico de una enfermedad en el tiempo, algo más allá de la pasión que un médico puede tener al enfrentarse a un reto diagnóstico actual en un individuo de hoy. Se de esta manera forma una amalgama de conocimientos bajo una postura conciliadora que permite imaginarse y sumergirse en el fantástico mundo de la imaginación con un sustento científico real. Un tipo de Sherlock Holmes que además de arqueólogo - paleontólogo resulta médico. Nuestro viaje de hoy nos permitirá conocer un poco de esta apasionante rama de la ciencia que nos permite a la luz de la medicina moderna entender que provenimos de un mundo esencialmente vinculado con la naturaleza en su forma más pura. El estudio de la medicina primitiva puede en muchos sentidos brindarnos elementos terapéuticos útiles hoy en día y que podrían resultar aún desconocidos para la ciencia moderna. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a recorrer el camino de la humanidad a la par de algunas enfermedades que lo acompañan desde antes de sus mismos orígenes, todo ello antes de que aparecieran las fuentes escritas. Música del capítulo Shaheen Fahmy & Julie Elven - The War Within Mufaya - Epic Music World - A warrior's footsteps - Music for the legacy of the brave Derek & Brandon Fiechter - Cavemen Tommy Tutone - 8 Bit Universe - 867-5309 Jenny Halocene – Repent Enlaces Campillo-Valero D. 1993 - 1994. PALEOPATOLOGIA LOS PRIMEROS VESTIGIOS DE LA ENFERMEDAD. COLECCIÓN HISTÓRICA DE CIENCIAS DE LA SALUD. 1a Edicion. Fundación URIACH 1838. p160. Disponible en: https://www.fu1838.org/pdf/publicien/esp/04.Paleopatologia(I).pdf Crubézya É., Bruzekb J., Guilainec J., Cunhad E., Rougéa D., Jelineke J. 2001. The antiquity of cranial surgery in Europe and in the Mediterranean basin. C. R. Acad. Sci. Paris, Sciences de la Terre et des planètes / Earth and Planetary Sciences 332: 417–423. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/222682909_The_antiquity_of_cranial_surgery_in_Europe_and_in_the_Mediterranean_basin Delgado-Darias, T., Velasco-Vázquez, J., Arnay-de-la-Rosa, M., Martín-Rodríguez, E. and González-Reimers, E. (2005), Dental caries among the prehispanic population from Gran Canaria. Am. J. Phys. Anthropol., 128: 560-568. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.20087 Garcia-Martínez M. 2013. La medicina y la enfermedad durante el Paleolítico y el Neolítico: una visión general. 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Australopithecus – entendiendo las raíces de nuestro linaje parte 4
Los Australopitecos, es decir los monos del sur, constituyen un grupo de organismos ancestros de los humanos modernos, que abarcan un período muy amplio de tiempo, ya que existieron durante el Plioceno y el Pleistoceno temprano, un periodo que comprende desde unos 4,2 ma hasta unos 2 ma, fecha aproximada en la que se se han encontrado los fósiles más modernos. Todos los restos fósiles de Australopithecus se han encontrado en África, en lugares como Tanzania, Kenia, Etiopía, Chad y África del Sur. Casi todos éstos fósiles se encuentran en el África oriental y meridional, al este del valle del Rift , una enorme fractura de la corteza terrestre que se extiende desde Mozambique, a través de Malawi, por la región de los Grandes Lagos, el País de los Afar en Etiopía, el mar Rojo y llega hasta el mar Muerto, entre Israel y Jordania. Esta fractura iría separando los ecosistemas orientales, con ambientes cada vez más abiertos y habitados por homínidos, de los ecosistemas occidentales, forestales y húmedos y poblados por los antepasados de los chimpancés y gorilas. En la actualidad, el grupo de los Australopitecos, incluye siete especies, todas ellas tienen más o menos en común el ser formas gráciles, es decir de contextura delgadas. Y como vimos en una capítulo anterior los Australopitecos de formas robustas, son consideradas un genero distinto, el género Paranthropus. Igualmente en este capítulo vamos a considerar que tanto Homo habilis como H. rudolfensis son formas tempranas de nuestro género, el género humano o género Homo. Todas las especies eran bípedas, es decir que tenían la capacidad de andar erguidas sobre las extremidades inferiores. Tenían un cerebro pequeño, entre unos 430 a 550 cm3, semejante al de un chimpancé actual. Su altura oscilaba entre 1 y 1,25 m para las especies gráciles, alcanzándose 1,5 m en las especies robustas. Sus pesos oscilarían entre unos 30 a 45 kg. En todas las especies los Australopitecos machos eran de un tamaño significativamente mayor que el de las hembras, es decir que presentan dimorfismo sexual. La aparición de los Australopitecos vino unida a un cambio de hábitat y de clima. Habitaron un territorio en mosaico de bosques y de sabanas arbustivas, mientras que y medios abiertos y secos, tipo sabana. Es precisamente durante el paso del bosque cerrado al medio abierto y seco, donde se produce la separación de los homínidos de los grandes simios. Estos cambios ambientales se observan a partir de las modificaciones dentarias para el tipo de alimentos nuevos que podían explotar en estos nuevos ambientes. Los primeros Australopitecos, datan del África oriental con una cronología cercana a los 4,2 ma. A partir de ese momento el grupo se dispersa ampliamente por África oriental y meridional inclusive llegando hasta el mismo Chad. A pesar de que ninguno de los grupos normalmente aceptados como Australopithecus dio lugar a linajes actuales, es aceptado mas o menos de forma consensuad que ya el género Homo debió haberse originado de una especie de Australopithecus en algún momento entre hace 3 y 2 millones de años, especialmente a las especies y formas arcaicas de Homo habilis y H. ergaster, que llevan finalmente hasta el hombre moderno, H. sapiens. El primer ejemplar de Australopithecus, el espécimen tipo, fue descrito por el anatomista australiano Raymond Dart, el fósil era de un niño de unos tres años al que luego se le conocido como el niño de Taung. Este fósil fue asignado a la especie Australopithecus africanus, en la revista Nature el día 7 febrero de 1925. Dart entendió que el fósil contenía una serie de características humanas pero también de otros homínidos más primitivos, por lo que llegó a la conclusión de que este se trataba de un antepasado humano primitivo, precisamente cuando se estaba en la búsqueda del eslabón perdido. A la fecha de este grupo se han encontrado 7 especies que vamos a ver de manera general en el capítulo de hoy, para luego revisarlas más detalladamente en sus propios capítulos, dando así inicio a una saga evolutiva de las distintas especies de Australopithecus, que sin lugar a dudas, constituyen parte del camino evolutivo que ha recorrido nuestra especie, la especie humana, un camino que empezamos a andar una vez que nos separamos de la línea evolutiva que lleva a los chimpancés. Música del capítulo Ivan Palomares – Los fogones de Castamar / Clara y Diego / Créditos - Banda sonora original serie Antena 3 Manuel Riveiro Hermo – El final del camino – Banda sonora original serie RTVE Chiptune Planet - Concrete Blonde - Joey / Chiptune Cover 8 bits Concrete Blonde – Caroline Enlaces Alonso C.A. 1999. DEL AUSTRALOPITHECUS AL HOMO SAPIENS. Cuadernos de Bioética. 3 p522-538 Disponible en: https://aebioetica.org/revistas/1999/3/39/522.pdf Å trkalj, G., & Kaszycka, K. (2012). Shedding new light on an old mystery: Early photographs of the Taung Child. South African Journal of Science, 108(11/12), Disponible en: https://sajs.co.za/article/view/9771 Braun DR, Aldeias V, Archer W, Arrowsmith JR, Baraki N, Campisano CJ, Deino AL, DiMaggio EN, Dupont-Nivet G, Engda B, Feary DA, Garello DI, Kerfelew Z, McPherron SP, Patterson DB, Reeves JS, Thompson JC, Reed KE. Earliest known Oldowan artifacts at >2.58 Ma from Ledi-Geraru, Ethiopia, highlight early technological diversity. 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Gigantes
Fi-fai-fo-fum ! Decía el ogro Trabuco, probablemente uno de los gigantes más conocidos, quien es el gigante del cuento de Jack y las habichuelas mágicas, un antiguo cuento inglés de tradición oral, que fuera publicado hacia 1730 y fuera erróneamente atribuido a Hans Christian Andersen. Este cuento se ha convertido en un mito universal, y que ha trascendido a la cultura pop universal, que aún hoy sigue inspirando ediciones, espectáculos de teatro y películas de cine. Casi todas las tradiciones mitológicas en casi todas las civilizaciones antiguas comienzan con gigantes, que hicieron grandes construcciones y lucharon en fieras batallas, resultando victoriosos o bien fueron vencidos por héroes míticos. En las mitologías orientales encontramos las primeras narraciones de la existencia de estos seres superiores en tamaño y en fuerza. El primer mito conocido tiene mas de 4500 años, es el de héroe-rey Gilgamesh, una mito de la mitología sumeria, de la antigua Mesopotamia y del que se decía que alcanzaba una altura de 5,6 m. Su epopeya fue recogida en la narración escrita más antigua de la historia, en doce tablillas de arcilla y escritura cuneiforme. Por otra parte en el texto épico-mitológico indio el Majábharata, aparece la historia de una demonia gigante llamada Putana, quien dio su pecho envenenado al bebé Krishna. Asimismo, la mitología griega se refería a los Hiperbóreos, gigantes que vivían más allá de los vientos del norte. Las escenas descritas por la literatura griega, fueron llevadas por los escultores a los frontones y metopas de los templos y por los pintores a los vasos de barro. En la mitología nórdica los gigantes o Jotuns luchan con frecuencia contra los dioses. El padre de los Jotuns fue Ymir, un gigante hermafrodita que es el antepasado de todos los demás gigantes y fue muerto por los dioses nórdicos Odín, Vili y Vé. Por otra parte los ogros y troles son cuerpos humanoides equivalentes a los gigantes que también aparecen en el folclore de varias regiones europeas. La Biblia hebrea recoge la existencia de una raza de gigantes llamada Nephilim. Uno de los gigantes bíblicos fue Goliat, quien fuera derrotado por el pastor David, lo que supuso una liberación para el pueblo judío. En otro momento, los míticos gigantes quizá dominaron el mundo, aunque hoy solo forman parte de las leyendas. Pero si hay algo en lo que todas las civiliz aciones coinciden, es en sus historias sobre gigantes, estos seres de tamaño colosal que poblaron la Tierra y probablemente desaparecieron por culpa de un cataclismo, por la propia evolución o inclusive por la propia mano humana. A lo largo del tiempo estos seres fantásticos han ocupado un sitio privilegiado en las narraciones mitológicas en las cuales se les asocia a las fuerzas elementales porque dadas sus enormes dimensiones eran capaces de desencadenar temblores, huracanes y erupciones volcánicas. Hoy día, los gigantes siguen fascinando y formando parte del imaginario colectivo, para muchos resulta sorprende que tantas culturas diferentes y separadas hablen de ellos en sus historias. El principal rasgo de un gigante, su tamaño, es muy variable. Se pueden encontrar ejemplares de unos 4 metros, siendo éstos los más comunes, pero también algunos más extraordinarios que pueden rozar el centenar de metros. Los gigantes terrestres poseen una inteligencia bastante limitada aunque tampoco necesitan más. Confían en la fuerza para resolver los problemas. Son seres solitarios, pero normalmente se unen para las cacerías y los saqueos. Las leyendas cuentan que se alimentan de rocas, árboles, animales y personas, sobre todo de niños. Los gigantes prefieren las luchas cuerpo a cuerpo y confían en su fuerza para aplastar, barrer y arrollar, de ahí que su arma preferida sea el garrote o sus propios brazos. Sin embargo, su habilidad para lanzar y atrapar rocas los convierte en criaturas muy peligrosas en la distancia. Dar muerte a un gigante es una tarea realmente complicada. Se dice que la única forma de acabar con ellos es cortándoles la cabeza pero, si bien este método es infalible, no es el único. Un buen golpe certero como el que lanzó David al gigante Goliat puede ser de lo más efectivo, aunque muy difícil de conseguir. Lo más efectivo es debilitar primero la gruesa piel del gigante con ácido o fuego e infligir entonces una herida mortal. Este tipo de afirmaciones se encuentran comúnmente en la leyendas, el folclore y la literatura fantástica, pero también en textos religiosos, en nuestro viaje de hoy examinaremos el tema desde varias perspectivas, tratando de encontrar una explicación para este fenómeno, que mucha gente asegura, de alguna manera, que es cierto. En estos tiempos en los cuales la información resulta más accesible para la gente en general, mitos como estos resultan ser uno de los temas que más mueven la curiosidad de la gente, en nuestro capítulo de hoy veremos algunos ejemplos de información y desinformación y nos permitirá viajar hasta el país de los gigantes descrito en el libro Los viajes de Gulliver, con el objetivo de desenterrar sus misterios. En nuestro viaje de hoy vamos a revisar los mitos sobre gigantes, tanto antiguos como los nuevos mitos que se difunden a través de la Internet, sobre estos enormes seres colosales, tratando en entender qué es lo que hay realmente detrás de éstas historias, de estos relatos y de las pruebas de su existencia Música del capítulo Yu-peng Chen - brittle bear ( @brittlebearmusic ) - Raiden Shogun Teaser Trailer Theme Extended Daniel Núñez Martín ( @DanielNMartinMusic ) - Opening Theme - Main Theme Chiptune Planet - Ozzy Osbourne - Shot In The Dark (8 bit) Ozzy Osbourne - Shot in the Dark Enlaces 2019. Mitos y leyendas: Gigantes, seres de proporciones colosales. Muy Interesante.com.mx. Disponible en: https://www.muyinteresante.com.mx/sociedad/4498.html Bradford K. 2018. Esqueletos gigantes que parecen demasiado reales para ser una estafa. DesignCrowd. 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Los misteriosos restos de gigantes de la América prehispánica, esa «raza desconocida de hombres». Periódico ABC. Disponible en: https://www.abc.es/archivo/abci-misteriosos-restos-gigantes-america-prehispanica-raza-desconocida-hombres-202302062330_noticia.html Videos Brigataes, Il più grande artista del mondo, MANN, 2015 Disponible en:https://www.youtube.com/watch?v=bb5zhkzB470&ab_channel=BRIGATAES Brigataes, Il più grande artista del mondo, 2015 https://www.youtube.com/watch?v=6cg6uuzbkow&ab_channel=BRIGATAES
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Nettie Stevens – pionera de la genética del siglo XX
Nettie Maria Stevens fue una genetista estadounidense, cuyo trabajo científico fue pionero hacia principios del siglo XX. Su aporte fue importante no solo en el desarrollo de la nueva ciencia que se venia desarrollando, la genética, si no que también fue pionera en marcar el camino para futuras mujeres que gracias a su ejemplo incursionaron en el campo de la ciencia. Los aportes de Stevens en el campo de la Biología, en su momento supusieron un punto de inflexión, dado que ella fue la primera investigadora que logró describir las bases cromosómicas que determinan el sexo. Gracias a estos aportes amplió exitosamente los campos de la embriología y la citogenética. Durante su vida, Nettie Stevens publicó aproximadamente unos cuarenta artículos científicos, siendo su mayor contribución a la ciencia la demostración de que el sexo estaba determinado por un par de cromosomas particulares. Para aquel momento el biólogo estadounidense Edmund Beecher Wilson, que era considerado el mejor citólogo de su época, estaba investigando sobre el mismo tema. A menudo, el descubrimiento de los cromosomas que determinan el sexo le ha sido adjudicado a Wilson, a pesar de que la cuestión de prioridad se ha discutido recientemente. Como veremos más adelante, resulta evidente, sin embargo, a partir del estudio de las fechas en que publicaron sus trabajos, que ambos llegaron a las mismas conclusiones de manera independiente. Sin embargo, no fueron los resultados de Stevens los que pasaron a la historia ni tampoco a los que se les ha reconocido el merecido valor. Por el contrario, sus hallazgos han permanecido casi por completo olvidados, salvo algunas excepciones, hasta hace relativamente poco tiempo. Nettie Stevens se doctoró en 1903 y comenzó entonces sus estudios de genética y embriología en Filadelfia. Por aquel entonces, no se conocía qué contenía la carga genética ni cómo se transmitía de una generación a la siguiente. De hecho, muchos científicos de la época dudaban de que algo así realmente existiese y apenas se estaban desempolvando las investigaciones de Mendel sobre la herencia en los guisantes. Las observaciones de Nettie Stevens fueron de gran influencia para los investigadores de la época, incluyendo sus mentores. Sus investigaciones ayudaron a resolver la cuestión de la localización del material genético. Gracias a esto, más adelante, las demostraciones experimentales del papel de los cromosomas en la herencia de caracteres le valieron a Thomas Morgan un Premio Nobel más de veinte años después de la muerte de Stevens. Nettie Stevens ejerció su trabajo en los años que rodearon al cambio del siglo XIX al XX. Hacia aquellas fechas, la Biología experimental, estaba discurriendo por una trayectoria significativamente expansiva, esta disciplina nacida en Alemania y rápidamente extendida a otros países como una respuesta de las jóvenes generaciones de científicos respecto a los tradicionales estudios descriptivos de la Morfología y la Sistemática, hasta entonces dominantes en las Ciencias Naturales. El trabajo de Nettie Stevens proporcionó un considerable avance de los conocimientos biológicos en un área clave de la investigación del siglo XX, como fueron son los cromosomas, y en un tema de interés generalizado en todas las épocas, como es la determinación del sexo de los seres vivos. Nettie Stevens creció en el Estados Unidos justo después de la Guerra Civil, época en la cual más allá de la enseñanza, la enfermería o el trabajo como secretaría, las mujeres que buscaban una tener una profesión tenían en realidad muy pocas oportunidades; la mayoría simplemente esperaba casarse bien. Stevens, sin embargo, no seguiría ese camino. Ella fue maestra, pero eso era sólo un medio para un fin mayor. Stevens quería ser científica y se abrió camino en la escuela, hasta que finalmente alcanzó su objetivo y se ganó un lugar en la historia de la genética. En nuestro viaje de hoy, nuestra máquina del tiempo, nos llevará hasta Vermont, Estado Unidos, al mes de julio de 1861, para seguir de cerca la vida de esta destacada mujer, cuyo trabajo científico sobresale por la forma metódica en que los desarrolló, por la descripción rigurosa y detallada de los métodos empleados, en muchos de los cuales ella hizo innovaciones relevantes. Pero lo más notable es la lucidez de sus interpretaciones, en un contexto teórico -el mendelismo- por entonces apenas desarrollado y muy discutido por la comunidad científica. Hoy veremos cual fue su aporte en el campo de la ciencia y seguiremos de cerca su vida, que fue muy corta, y que termino precisamente un día como hoy hace 112 años, gracias a su legado definitivamente se ha marcado y se seguirá marcando la ruta para muchas mujeres que hoy incursionan en el mundo de la ciencia Música del capítulo Pandora Journey - Sham Stalin - S.A.B.E.R Squad - Epic Battle Music Pandora Journey - David Chappell - ECHELON – Epic Heroic Motivational Orchestral HumanDaikon – Queensrÿche - Eyes Of A Stranger 8-bit Queensrÿche – I Dont Belive in Love Enlaces Carey SB, Aközbek L,Harkess A. 2022 The contributions of NettieStevens to the field of sex chromosomebiology.Phil. Trans. R. Soc. B377: 20210215. Disponible en: https://royalsocietypublishing.org/doi/epdf/10.1098/rstb.2021.0215 Delgado-Echeverría I. 2000. Nettie Maria Stevens y la función de los cromosomas sexuales. Cranos, 3(2): 239-271. 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Disponible en: www.famousscientists.org/nettie-stevens
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Cromosomas - parte 2
Los cromosomas se constituyen como los distintos tomos de una enciclopedia que contiene toda la información que se necesita para construir y hacer funcionar a un ser vivo. Esos cromosomas están constituidos por el material hereditario en forma de ADN, que se encuentra organizado alrededor de un esqueleto de proteínas, cuyas funciones son las de conservar, transmitir y expresar la información genética contenida en los genes que porta. En un núcleo eucariótico, en principio cada uno de los cromosomas es estructuralmente independiente de los demás, aunque no ocurre lo mismo funcionalmente, debido a las interrelaciones que se establecen entre los mismos. Su estructura ha adquirido mayor complejidad a lo largo de la evolución, desde moléculas de ADN con una organización de más simple, en el caso de los procariotas, hasta complejas asociaciones de ADN con proteínas histónicas, que constituyen la fibra de cromatina en organismos eucariotas. En el pasado capítulo vimos la historia del descubrimiento de los cromosomas, de los personajes que participaron del mismo y de como fue cambiando la concepción del cromosoma, hasta llegar a ser una estructura portadora de los caracteres hereditarios de los seres vivos, culminando con las ideas planteadas en la Teoría Cromosómica de la Herencia y algunos aspectos que la complementan. Igualmente revisamos los procesos que ocurren a nivel estructural en el enrollamiento de la molécula de ADN gracias a las histonas, pasando por distintas etapas, iniciando en los nucleosomas hasta la formación de una fibra de unas 30 micras de diámetro, la cual posee actividad biológica, al menos en cuanto a la expresión de sus secuencias, y la producción de proteínas, la fibra de cromatina. Posteriormente, y bajo la condición específica de que la célula se va a dividir, la molécula de cromatina se sigue enrollando con ayuda de otras proteínas accesorias que forman diversas estructuras que muestran también diferente grado de plegamiento, hasta llegar a formar una estructura que comprime al ADN en un orden de magnitud de 1 a 10000, la fibra cromosómica, que representa el diámetro de las cromátidas de unos 700 micras de diámetros. Estas estructuras se pueden estudiar a la luz de su estructura, definiendo para ello distintos tipos de cromosomas, a partir de su estructura, gracias a la posición que ocupa el centrómero o constricción primaria respecto de los telómeros o partes distales. El complemento cromosómico de una especie, representado a través de un cariotipo, muestra la existencia de algunos tipos de cromosomas, pudiendo diferenciarse dos tipos principales, los cromosomas A y los cromosomas supernumerarios, cromosomas accesorios ó cromosomas B. Los primeros incluyen tanto a los autosomas, siempre presentes en plantas y animales, como a cromosomas sexuales presentes en muchos grupos de organismos. Además en algunos organismos, junto a los cromosomas de tamaño normal del complemento, se diferencian un tipo especial de cromosoma; los microcromosomas que son de tamaño muy pequeño y están presentes en grupos como aves y reptiles. Otros tipos especiales de cromosomas son los cromosomas holocéntricos, los cromosomas dicéntricos, los cromosomas en escobilla, los cromosomas politénicos, los cromosomas parasíticos y los cromosomas procarióticos, todos ellos serán abarcados en nuestro viaje de hoy, profundizando en los detalles de sus estructuras y de las distintas funciones que estos tienen en la naturaleza. Nuestro viaje de hoy nos permitirá conocer más de estas estructuras, como otros tipos no tan comunes, su aplicación en la determinación del sexo, así como los distintos tipos de clasificaciones cromosómicas del mismo, así como la determinación del número cromosómico de las especies y finalmente los cromosomas de los organismos procariotas. Música del capítulo John Williams - Duel of the Fates - From Star Wars: The Phantom Meneace John Williams - Imperial March - From Star Wars: The Empire Strikes Back ABBA - Knowing Me, Knowing You - 8 Bits Frida - I Know There's Something Going On Enlaces Walter Sutton and the Chromosome https://watermark.silverchair.com/genetics0001.pdf La naturaleza química del DNA (hasta el primer tercio del siglo XX) https://www.uma.es/estudios/centros/Ciencias/publicaciones/encuentros/encuentros86/histbioq5.htm Twenty-Five Years of the Nucleosome, Fundamental Particle of the Eukaryote Chromosome https://web.archive.org/web/20100622031625/http://www.rpgroup.caltech.edu/courses/aph161/Handouts/Kornberg1999.pdf Chromatin Architecture of the Human Genome: https://www.cell.com/action/showPdf?pii=S0092-8674%2804%2900788-3 Structure and organization of chromatin fiber in the nucleus https://febs.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1016/j.febslet.2015.04.023 Chromatin behavior in living cells https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/bies.202200043 Artículos científicos Andrazek K, Smalec E. 2011. 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Cromosomas - Parte 1
El término cromosoma procede de los vocablos griegos “chroma” y “soma”, y su significado literal es “cuerpo coloreado o cuerpo que se tiñe”. Los cromosomas se constituyen como estructuras fundamentales a nivel biológico en el caso de los organismos eucariotas y son estructuras altamente organizadas, compuestas principalmente por ADN y proteínas y en ellos se encuentran contenidas las unidades básicas de la información genética, los genes. Los genomas de los eucariotas de forma general son más complejos que los de procariotas, ya que el ADN se encuentra organizado de forma diferente al de éstos últimos. Casi siempre los genomas de procariotas contienen cromosomas únicos que normalmente son moléculas circulares de ADN doble banda, que no tienen la compactación que le dan las histonas a los cromosomas eucariotas. Además, los genomas de eucariotas están compuestos por múltiples estructuras cromosómicas, y cada uno de los cuales contiene una molécula de ADN doble banda lineal y a pesar de variar el número de estas estructuras según la especie, su estructura básica es esencialmente la misma. La rama de la biología que se encarga del estudio de los cromosomas es la citogenética, ciencia surgió hacia comienzos del siglo XX con la finalidad de explicar los principios de Mendel a partir del comportamiento cromosómico, y por fusión de dos disciplinas, la citología y la genética, heredando de la primera los aspectos cualitativos, físicos y descriptivos, y de la segunda los enfoques cuantitativos y fisiológicos. Desde ese entonces, se ha avanzado en el desarrollo de técnicas y metodologías que brindan valiosos aportes en la resolución de problemas diagnósticos, taxonómicos y evolutivos, entre tantos otros, de diversos grupos animales y vegetales. Adicionalmente, en la actualidad estas tecnologías son ampliamente utilizadas en medicina y, mediante el análisis de distintos tipos de tejidos, se pueden identifican cambios en los cromosomas, como cromosomas rotos, faltantes o adicionales, y éstos cambios pueden ser utilizados como signos de una enfermedad o defecto genético, e inclusive de algunos tipos de cáncer. En todas las especies que existen en la actualidad los cromosomas mantienen, replican y regulan el uso de la información genética que se encuentra codificada en la secuencia de la molécula de ADN. Este tipo de estructuras resultan importantes no sólo para encajar físicamente las largas hebras de ADN en un pequeño espacio subcelular, sino también para organizar la regulación genética, la replicación y la reparación del ADN, así como otras funciones y procesos. Muchos de los principios de la organización cromosómica son compartidos entre diferentes especies, las cuales presentan procesos de plegamiento cada vez más complejos empleados a medida que aumenta el tamaño del genoma y los espacios físicos entre los distintos genes. Los estudios que hace la citogenética sobre la estructura de los cromosomas consisten en analizar la forma, el tamaño y el número de los mismos para cada especie. El mejor momento para llevar a cabo dicho estudio suele ser aquel en el que los cromosomas han alcanzado su máximo grado de condensación y tienen sus bordes perfectamente definidos. Dicho momento suele ser la metafase mitótica. El estudio de la estructura externa de los cromosomas culmina con la obtención del cariotipo, es decir el patrón de cromosomas que posee una especie que se expresa por medio de un código establecido por convenio. El cariotipo se confecciona usualmente después de un apropiado tratamiento y posterior tinción de las células, para hacer más visibles los cromosomas individuales. Al diagrama simplificado de los cromosomas metafásicos del cariotipo se le denomina idiograma, el cual es característico de cada especie y representa su identidad genómica. Nuestro viaje de hoy nos lleva a iniciar un recorrido a través de la historia de estas estructuras con la finalidad de revisar su diversidad y sus distintos tipos, con la finalidad de entender sus funciones y de como mediante su estudio se podrían resolver algunos de los problemas que afronta la medicina moderna, entre muchas otras aplicaciones. Música del capítulo Bear McCreary – Escape Pod (Foundation - Original Series Soundtrack) Bear McCreary - The Imperial Library (Foundation - Original Series Soundtrack) James Roach - Over the Misty Mountains Cold (Chiptune Cover) The Wellermen - Misty Mountains Enlaces Walter Sutton and the Chromosome https://watermark.silverchair.com/genetics0001.pdf La naturaleza química del DNA (hasta el primer tercio del siglo XX) https://www.uma.es/estudios/centros/Ciencias/publicaciones/encuentros/encuentros86/histbioq5.htm Twenty-Five Years of the Nucleosome, Fundamental Particle of the Eukaryote Chromosome https://web.archive.org/web/20100622031625/http://www.rpgroup.caltech.edu/courses/aph161/Handouts/Kornberg1999.pdf Chromatin Architecture of the Human Genome: https://www.cell.com/action/showPdf?pii=S0092-8674%2804%2900788-3 Structure and organization of chromatin fiber in the nucleus https://febs.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1016/j.febslet.2015.04.023 Chromatin behavior in living cells https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/bies.202200043 Artículos científicos Andrazek K, Smalec E. 2011. 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Autobiografía de Charles Darwin – Parte 2
El genio que para muchos representa la figura de Charles Darwin no emergió como la genialidad de otros personajes universales, esto pues usualmente la mayoría de aquellos deslumbraron siendo muy jóvenes, como por ejemplo Isaac Newton, que con solo 24 años, creó las bases del cálculo diferencial e integral y de la teoría de la gravitación universal; de Werner Heisenberg, que a la misma edad creó la mecánica cuántica; también está la figura de Wofgang Pauli, quien a los 18 años ya atraía la atención y la admiración de físicos consumados. No, Darwin no fue este tipo de persona, y sin embargo es un gigante de la ciencia de todos los tiempos. A través de su biografía precisamente se muestra cómo fue floreciendo y desarrollándose su talento. Este último y sus aportes a la ciencia, fueron siendo construidos poco a poco, de forma laboriosa, al principio casi inadvertidamente; más tarde, concienzuda y metódicamente. Según pasaban los años se iba ampliando el escenario de sus intereses, los elementos que deseaba insertar en una gigantesca y abarcadora explicación de la naturaleza viva. Su obra científica, haciendo notar todo el conjunto y no solo El origen, así como los mensajes que esta transmite se ajustan perfectamente al espíritu que ha animado a lo largo de su existencia a la Institución Libre de Enseñanza; un espíritu en el que destacan la búsqueda de la verdad mediante la indagación racional y experimental, el amor a la naturaleza y el respeto a la vida; todo ello, además, dentro de un ánimo discreto y laico. Como vimos en el capítulo anterior, fue un mal, poco dedicado estudiante. Debía haber sido médico, como quería su padre, pero, aunque pasó dos años en la Universidad de Edimburgo iniciándose en esa profesión, aunque no le agradaba. No obstante, sí que comenzó a manifestarse entonces su interés por la naturaleza. Fue también entonces cuando empezó a relacionarse con naturalistas y a recibir estímulos de ellos. Una vez que quedó claro que no deseaba continuar con los estudios de Medicina, su padre le propuso, para evitar que se «volviera un señorito ocioso», que se hiciera clérigo, una idea que no le desagradó. Para prepararse, logrando una cierta cultura general, se matriculó hacia a principios de 1828 en la Universidad de Cambridge, donde no fue precisamente un estudiante sobresaliente: le gustaba más divertirse con los amigos y continuar con sus actividades campestres. Y de nuevo encontró a quienes le ayudaron a profundizar en sus intereses. Los principales fueron el reverendo John Stevens Henslow, catedrático de Mineralogía y de Botánica; Adam Sedgwick, catedrático de Geología, y William Darwin Fox primo segundo suyo, quien lo introdujo en la entomología. Fue precisamente gracias a Henslow como le surgió la gran oportunidad de su vida, sin la que es muy posible que sus logros científicos, aunque probablemente habrían existido, hubieran sido mucho menores y diferentes: embarcarse como naturalista y acompañante del capitán, Robert FitzRoy en el ahora famoso Beagle. Hasta aquí llego nuestro relato en nuestro capítulo anterior, antes de que a Darwin se le presentara la oportunidad de oro, y en esta segunda parte del viaje, acompañaremos a Darwin en el viaje de su vida, descrito por sus propias palabras, en las cuales nos deja ver lo más profundo de su ser, tanto sus mayores logros, como sus fracasos, y el en ocasiones penoso camino que tuvo que recorrer, para convertirse en una de las figuras más importantes de la historia. Charles Darwin no era un hombre de ciencia que viviese del sueldo que le reportaba su trabajo en alguna institución, como en el caso de sus principales influencias Lyell, Hooker o Henslow; Darwin era un «aficionado» a las ciencias, como fue en su tiempo su abuelo Erasmus, médico de profesión. Darwin, era en realidad un extraño caso de vocación malograda, una especie de mezcla entre sport man y cazador, su padre, le advertía: No te importa nada más que la caza, los perros y la recolección de bichos, y serás una desgracia para ti y para toda la familia. Sin embargo, por uno de esos giros sorprendentes que origina la vida, fraguó en una obra inesperada. El coleccionista de escarabajos trascendió, y del coleccionismo, la caza y el amor al campo, surgió un pensador, un filósofo de la naturaleza, uno de los más grandes de la historia. Una vez que, en octubre de 1836, Darwin desembarcó del Beagle, habiendo finalizado el famoso viaje que durante casi cinco años le había permitido dar la vuelta al mundo,comenzó a estudiar lo que en sus cuadernos de notas había consignado y a publicar lo que más tarde, tras cuarenta y seis años de producción científica, completaría una amplísima y formidable obra científica en la que pueden encontrarse aportaciones relevantes a la geología, la botánica, el comportamiento animal, el origen de las especies, entre otras. Una producción que tendría como hitos fundamentales tres libros: El Viaje del Beagle, publicado en 1839; El Origen de las Especies, aparecido en 1859, y El origen del hombre, de 1871. En nuestro viaje de hoy acompañaremos a Darwin en su viaje personal, un viaje que empezó con una vuelta al mundo que le permitió transformarse casi que de un señorito ocioso, a uno de los más influyentes hombres de ciencia, gracias a su legado intelectual Enlaces Darwin C. 1887. Autobiografía. Editorial Alianza. Madrid, España. P95. Disponible en: https://api.repositorios.cihac.fcs.ucr.ac.cr/cmelendez/api/core/bitstreams/df22e0ed-451a-4c76-b441-fa3b51df0c29/content Martínez Martínez, Jorge. 2009. Legado y trascendencia de las ideas evolutivas de Charles Darwin. Investigación y Ciencia, vol. 17, núm. 45, pp. 30-33 Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/674/67412188005.pdf Zavala Núñez A. 2009. Darwin y su importancia en la consolidación del pensamiento científico. Entrevista con la Dra. Ana Barahona Echeverría Investigadora y profesora del departamento de biología evolutiva de la facultad de ciencias de la UNAM. Revista Digital Universitaria. Volumen 10 Número 6. Disponible en: https://www.revista.unam.mx/vol.10/num6/art36/art36.pdf Música del capítulo MiguelJohnson - Good Day To Die [Epic] Savfk - All The King's Horses 8-Bit Arcade - Kraftwerk - Pocket Calculator Kraftwerk – The Robots
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Autobiografía de Charles Darwin – Parte 1
Sin lugar a dudas, una de las obras científicas que más impacto ha tenido en la historia de la ciencia es El origen de las especies. En realidad, Charles Robert Darwin le a esta obra dio un título mucho más largo: El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la existencia. En ésta obra quedaban claros tanto el fenómeno de la selección natural, base de su teoría de la evolución, como el mecanismo por el que ésta tenía lugar: la lucha por la existencia, que afectaba a todos los organismos. El objetivo fundamental de este libro, publicado en 1859, era resolver un problema científico de su época, el del origen de las especies. Como el propio Darwin reconocería, otros autores antes que él ya habían discutido sobre la posibilidad de que las especies pudieran transformarse, pero ninguno había logrado exponer sus ideas y argumentos en una teoría tan coherente y convincente como la formulada por el naturalista inglés, un científico metódico con una indudable capacidad de observación y síntesis. La ideas de Darwin, en su momento suponen un decisivo avance, ya que el mismo considera, a la evolución de las especies como un proceso histórico, general e irreversible, de manera que toda especie animal y vegetal cambia con el tiempo, por acción de la selección natural ejercida por el medio ambiente, y el cambio, de cuando en cuando, desemboca en la bifurcación de una especie en dos. De este modo, con el paso del tiempo, las especies se van transformando en otras más numerosas y afinadas, y, extrapolando hacia atrás, menos numerosas y perfectas hasta llegar a una sola animal y una sola vegetal cuyo origen desde lo inferior (en último término desde lo inorgánico) no podía ni adivinarse, en tiempos de Darwin. Sin lugar a dudas, Darwin es un modelo de científico creativo prolífico, su obra es muy diversa; está constituida por 16 libros, más de 5,000 cartas, numerosas publicaciones en diarios, notas y panfletos, los cuales nos dan una idea del trabajo mental de un hombre cuyo pensamiento evolutivo aún prevalece en la escena mundial. La herencia intelectual de Darwin sobre la idea de la evolución, va más allá del hecho de que si la vida ha evolucionado, sino de cómo evolucionó ésta, o sea la propuesta de mecanismos o procesos que tratan de explicar la evolución biológica. Las ideas de Darwin consolidaron hacia mediados del siglo XIX una revolución científica que comenzó con Copérnico, seguida por Galileo, Kepler y Newton, en la cual estos científicos sacaron a la Tierra del centro de la creación y la colocaron como un planeta más en la constelación del universo. De la misma manera, lo que Darwin hizo fue apartar al ser humano del centro de la creación y lo trató como una especie más de entre todas las existentes. Esto alteró no solo las ideas que se manejaban para explicar cómo ocurrían los cambios en los seres vivos, sino también las concepciones sobre el saber y la construcción del conocimiento científico. La autobiografía de Charles Darwin, es en realidad una serie de escritos sin mucho rigor literario, más bien escrito en tono informal, que Darwin escribiera poco antes de morir para que sus hijos lo pudieran leer en el futuro. Esto, en lugar de ser un punto negativo, es todo lo contrario, ya que nos encontraremos con textos distendidos en los que Darwin recuerda su infancia, desde “que contaba cuatro años y unos meses, cuando fue con su familia a bañarse a la playa”, como su paso por la escuela, con su afición a las colecciones, sus penurias por la muerte de algunos seres queridos y muchos momentos más, que incluyen su adolescencia, su crecimiento profesional y sobre todo muchas anécdotas y recuerdos hacia las personas que conoció a lo largo de su vida. Esta obra fue escrita entre mayo y agosto de 1876 tras escribir una hora casi todas las tardes, como él mismo nos cuenta. El manuscrito original se conserva actualmente en la biblioteca de la Universidad de Cambridge. El pasado 12 de febrero, se cumplieron 215 años del nacimiento de Darwin, en el capítulo de hoy haremos un pequeño homenaje a si memoria a través de la visión de su vida pero vista a través de sus propios ojos Música del capítulo Scott buckley - Royalty free music - Race the Sun Savfk - Royalty free music - Reloaded 8 Bit Universe - Red Hot Chili Peppers - Under The Bridge Jahrund – Human Essence Enlaces Darwin C. 1887. Autobiografía. Editorial Alianza. Madrid, España. P95. Disponible en: https://api.repositorios.cihac.fcs.ucr.ac.cr/cmelendez/api/core/bitstreams/df22e0ed-451a-4c76-b441-fa3b51df0c29/content Martínez Martínez, Jorge. 2009. Legado y trascendencia de las ideas evolutivas de Charles Darwin. Investigación y Ciencia, vol. 17, núm. 45, pp. 30-33 Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/674/67412188005.pdf Zavala Núñez A. 2009. Darwin y su importancia en la consolidación del pensamiento científico. Entrevista con la Dra. Ana Barahona Echeverría I nvestigadora y profesora del departamento de biología evolutiva de la facultad de ciencias de la UNAM. Revista Digital Universitaria. Volumen 10 Número 6. Disponible en: https://www.revista.unam.mx/vol.10/num6/art36/art36.pdf Jahrund sitio WEB: https://www.jahrund.com/ Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCG-24epibnSGD6AXQPByxsA BandCamp: https://jahrund.bandcamp.com/track/human-essence Spotify: https://open.spotify.com/intl-es/artist/3hwB1EOyN7sZygMw5QXAUj
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El Chupacabras
En marzo de 1995 en un municipio ubicado hacia el centro de la isla de Puerto Rico llamado Orocovis, fueron encontradas muertas ocho ovejas y también dos vacas que presentaban una serie de extrañas mordeduras en el cuello y en las patas. Los investigadores de la policía atribuyeron las muertes al ataque de perros sin dueño; sin embargo, ya desde ese momento iniciaba el mito, pues algunos vecinos no dudaron en atribuir estos ataques a seres extraterrestres. En agosto de ese mismo año, en el municipio de Canóvanas ubicado hacia el noreste de Puerto Rico, se reportó la matanza de unas 150 ovejas, todas ellas con la sangre drenada. Los campesinos sostenían que la sangre había salido por dos orificios practicados por un animal desconocido, de comportamiento similar al de un vampiro, esto a pesar de que la División de Veterinaria del Departamento de Agricultura de Puerto Rico declaró que las muertes no eran nada extraordinario sino más bien estaban relacionadas a traumatismos, a mordeduras e infecciones. Sin embargo, hubo una testigo, la señora Madelyne Tolentino pudo ver al supuesto responsable de las muertes y lo describió como un animal bípedo, de aproximadamente metro y medio de altura, de color gris, con brazos y piernas delgados, además uñas muy largas y una notoria fila de estructura tipo espina o plumas en la espalda. En la época inmediata anterior a internet, este avistamiento se hizo viral a través de la televisión local, y a partir de allí los ataques y avistamientos aumentaron por toda la isla de Puerto Rico. De la misma manera las descripciones fueron más variadas, describiendo bestias con ojos rojos y olores particulares, animales bípedos de cabeza ovalada y grandes ojos, canguros alados, antropoides en forma de gorila y cuadrúpedos con aspecto de coyote con grandes colmillos, orejas puntiagudas y ojos rojos. De esta manera los campesinos puertorriqueños comenzaron a llamar a esta extraña criatura el Chupacabras un ente extraño que succionaba la sangre de las cabras y ovejas. Nacía de esta forma el último mito del Milenio y el primer monstruo de la Internet. En 1996, los avistamientos del Chupacabras se extendieron hacia afuera de la isla, de forma que empezaron a darse reportes de avistamientos provienen en América del Norte como México y en América Central y América del Sur, especialmente en países como Costa Rica, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Puerto Rico, República Dominicana, Honduras, Nicaragua, Colombia, Guatemala, El Salvador, Perú, Chile, Uruguay, Venezuela, Paraguay y algunas zonas del Sur de Estados Unidos. Pero también se han reportado supuestos avistamientos en lugares tan lejanos como Bulgaria, Rusia, China y Filipinas. Lo que la ciencia no pudo explicar, lo suplió la imaginación, de manera que con cada nueva aparición del Chupacabras, se iban tejiendo nuevas especulaciones e hipótesis. En una línea parcialmente científica se trata de un animal, probablemente resultado de una mutación natural, un engendro producto de la contaminación o el repugnante resultado de un experimento científico secreto. También hay quienes piensan que se trata de un animal prehistórico, el cual sobrevive hasta nuestros días. Otros atribuyen las extrañas muertes a grupos satánicos que efectuaban rituales sangrientos. Terceros van más allá y dicen que el Chupacabras es el demonio mismo e incluso señalan que deja un olor a azufre a su paso. Pero también están quienes lo asocian con extraterrestre, sobre lo cual hay dos versiones: una, que la criatura es en sí misma alienígena, y otra que fue creada por una raza de extraterrestres para procurarse sustento en la Tierra. Se alega en este sentido que el sistema digestivo de los seres de otros mundos no permiten el paso de alimentos sólidos. Los más entusiastas de esta teoría dicen que el Chupacabras ha hecho acto de presencia en lugares donde se han visto ovnis. Otro grupo de personas reducen al Chupacabras a la condición de un invento popular, el cual fue avivado en su momento por la propia prensa. En el primitivo internet el Chupacabras encontró una perfecta caja de resonancia, impulsada además por los fanáticos de los objetos voladores no identificados y por los creyentes en teorías de conspiración, de manera que hacia principios de la década del 2000, hizo su aparición un chupacabras diferente, una nueva versión que se parecía menos a un extraterrestre, un animal sin pelo en la piel, que se desplazaba en cuatro patas, este cambio de apariencia no hizo perder la credibilidad de los avistamientos, por cuanto había testigos que reportaban haberlo visto y, por supuesto, ya para este entonces aparecían diversos cuerpos de criaturas extrañas que había sido encontradas o cazadas. Existen algunas leyendas urbanas que logran cautivar a sociedades enteras durante décadas y siglos, mitos con la capacidad de trascender fronteras y generaciones en diferentes partes del mundo. Misterios que nacen en pequeños y remotos poblados que tienen la capacidad de alcanzar la cultura popular, como el caso del escurridizo chupacabras, una creatura con la capacidad de beber la sangre de animales, en nuestro capítulo de hoy profundizaremos en las evidencias sobre su existencia para intentar desentrañar el misterio que lo rodea. En nuestro viaje de hoy vamos a seguir la pista de este elusivo animal y analizar las evidencias de su existencia a la luz de la Biología moderna, con la finalidad de definir de una vez por todas si es un ente real o se trata de una leyenda urbana. Música del capítulo Saurom – La Llorona ( instrumental ) Mathias Fritsche - This is Halloween - EPIC VERSION 40Nix - Merry Christmas - Carol of the Bells - NES 8-bit Remix Halocene - Carol of the Bells – feat Daria Zaritskaya Joe Palermo - Chupacabras! The Legend Begins Full Movie https://www.youtube.com/watch?v=G7rroUN9MhE Enlaces Ardanuy, Jordi. «EL 'CHUPACABRAS': ¿UN ALIENÍGENA?». 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