EPISODE · Jan 20, 2025 · 52 MIN
Asaf Levi (Universidad Europea): «yo creo que estamos en 1903, cuando los hermanos Wright hicieron el primer vuelo»
from Cryptocapital · host Carlos Puig Sagi-Vela
Programa del lunes 20 de enero de 2025, emitido en directo y con el invitado presencial en el estudio. Carlos Puig Sagi-Vela recibe a Asaf Levi, econofísico —doctor en física y economista de base, con la carrera de Administración de Empresas y Economía— y coordinador del Digital Lab de la Facultad de Ciencias Sociales y Comunicación de la Universidad Europea de Madrid. Su campo aplica modelos físicos para entender y predecir sistemas sociales y económicos. Las cifras de participación y los proyectos son los que él aporta. DE QUÉ SE HABLÓ CÓMO LLEGÓ A BITCOIN, Y LO QUE HIZO ES POCO COMÚN. Se topó con Bitcoin durante el doctorado y paró la tesis cuatro o cinco meses para estudiarlo, cuando apenas había material con el que hacerlo. Salió de ahí con una promesa: cuando llegara a la universidad, compartirlo con los alumnos para que entendieran el fundamento y no el ruido. SU CRIPTOTEST, QUE NO ES UNA DECLARACIÓN DE FE SINO UN ARGUMENTO. Su marco es que el blockchain, como cualquier herramienta, expande una capacidad humana. ¿Cuál exactamente? Llegar a un acuerdo sin necesidad de una tercera persona — algo que, dice, nunca ha existido en la historia de la humanidad. Carlos lo enlaza con el problema de los generales bizantinos, que es precisamente lo que esta tecnología resuelve. De ahí su conclusión: «creo en lo que se puede hacer con esta herramienta. Soy fan». Y LA ANALOGÍA QUE VERTEBRA TODO EL PROGRAMA, QUE DA TÍTULO A ESTA RESEÑA. Estamos en 1903, el año del primer vuelo de los hermanos Wright. Si en ese momento le preguntas a un general británico en qué debe invertir el imperio, te contesta que en barcos, no en aviones. Cincuenta años después, la guerra la gana quien controla el aire. Cuando estás dentro del cambio es casi imposible ver su impacto. EL CRYPTO CHALLENGE: DE UNA ANÉCDOTA A 700 ALUMNOS. El origen es tan concreto como revelador: oyó a un alumno decirle a otro que iba a comprar una criptomoneda «porque lo dijo no sé quién». Le preguntó qué era y el alumno no lo sabía. Ahí vio el hueco, y el argumento con el que lo defiende es el bueno: el conocimiento protege, porque reduce la probabilidad de caer en estafas. Nació como club de estudiantes, funcionó, y decidieron integrarlo como actividad obligatoria — pero no como asignatura teórica: «cuando intentas enseñar algo así en una asignatura y teoría, pierde un poco la frescura que tiene la tecnología». CÓMO FUNCIONA. Formación previa en plataformas, normalmente la academia de Bit2Me, socio del proyecto desde el principio; y después la parte de verdad: resolver un problema del mundo real usando blockchain y montar con ello un proyecto de negocio. Cada marzo, dentro de la Digital Business Week, montan una feria Web3 con unos 200 proyectos en pósteres, a la que vienen profesionales del sector y de startups: los alumnos tienen que vender su idea y aguantar preguntas difíciles. Hay ganadores y premios. Y LA DECISIÓN DE DISEÑO QUE MÁS LLAMA LA ATENCIÓN: participan unos 700 alumnos, todos de primero, y deliberadamente no técnicos — comunicación, marketing, administración de empresas, analítica de negocio. Su razón de fondo es una frase que vale para cualquier sector: «la innovación no es solo la invención, es también la adopción». Un invento que usan dos personas no es innovación, y los perfiles de negocio son los que producen la adopción masiva. Por eso tampoco dan teoría: «en vez de enseñar qué es una función hash, les enseñamos cómo utilizarlo, porque al final ellos no van a ser programadores». QUÉ HA SALIDO DE AHÍ. El ganador del año anterior combinaba inteligencia artificial con blockchain y sorprendió tanto a los profesores como a las empresas presentes. Y el proyecto con más impacto social se hizo junto a la fundación de un pintor valenciano: los alumnos crearon una colección de unas treinta pinturas convertidas en NFT —cada NFT correspondía a la obra completa, no a un fragmento—, con el contrato desplegado por ellos mismos de cero a cien, y el objetivo de vender esos NFT y destinar el dinero a los fines sociales de la fundación. Llegaron a plantearse quemar las obras físicas, con el pintor conforme, y lo descartaron. EL DIGITAL LAB Y EL RETO DE UNA GRAN CONSULTORA. El laboratorio existe para acercar a los alumnos de empresa y economía las herramientas que se van a encontrar en el mundo laboral. Y su formato estrella es que los retos los plantean las empresas, no el profesor: el principal lo propone una de las grandes auditoras, que reta a los alumnos de cuarto con seis desafíos distintos —dos técnicos de datos masivos y uno de cripto—, y los grupos ganadores presentan sus soluciones en la propia torre de la compañía. Su remate, dicho sin rodeos: «y los buenos se quedan». Ejemplos de aquel año: un grupo tuvo que minar datos climáticos sin que le dieran ninguna base de datos y diseñar con ellos un producto financiero de protección frente a eventos tipo DANA —con el hallazgo, dice, de que hay otras zonas con la misma tendencia de las que nadie habla—; y otro construyó una red neuronal para predecir si una transacción con tarjeta es fraudulenta. CÓMO COMBATE EL RUIDO, QUE ES EL PROBLEMA REAL CON ALUMNOS JÓVENES. Lo reconoce sin maquillarlo: en pleno mercado alcista y con las memecoins por todas partes, el ruido entra solo. Su método no es discursivo, es hacer. La clase frontal no cambia nada; el reto y el juego hacen que la información entre de otra forma y sacan al alumno de su zona de confort. El objetivo es que vean que esto, «además de sube, baja, sube, baja», es una herramienta que resuelve problemas reales. DESCENTRALIZACIÓN: UN DEBATE ACADÉMICO, NO UNA ETIQUETA. Plantea la pregunta incómoda —¿es real la descentralización?— y recuerda que hay abundante literatura que sostiene que ni siquiera Bitcoin es cien por cien descentralizado, algo que se mide con herramientas como el índice de Gini, que Carlos recuerda que se usa para la desigualdad y que aplicado a Bitcoin mide cómo de concentrada está la tenencia. Su tesis: es una escala, no un sí o un no. Y señala el fallo típico de las finanzas descentralizadas: existe un token de gobernanza, pero una parte relevante está en manos de los primeros inversores y desarrolladores, y muchísimos usuarios que sí lo tienen no lo usan para gobernar — con lo que ganan siempre los mismos. EL CRIPTOENIGMA ¿Qué país creó su propia criptomoneda nacional respaldada por reservas de petróleo, y cómo se llamaba? Venezuela, con el Petro: anunciado en diciembre de 2017 y lanzado oficialmente en 2018, respaldado en teoría por oro, gas, diamantes y petróleo. El objetivo era ofrecer una alternativa al sistema financiero internacional y sortear las sanciones. El resultado: falta de credibilidad y de confianza, poca adopción y un respaldo que nunca quedó claro hicieron que no funcionara — aunque sentó un precedente que otros países podrían seguir. EL CRIPTOCONSEJO Piensa como un hacker para proteger tus activos y anticipar amenazas: contraseñas únicas y complejas, cuidado con enlaces y aplicaciones sospechosas, y comprueba siempre las direcciones antes de enviar cualquier criptoactivo. ENLACES DEL INVITADO Universidad Europea: https://universidadeuropea.com Bit2Me, socio del proyecto: https://bit2me.com Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.
Embed this episode
Ready to play
Asaf Levi (Universidad Europea): «yo creo que estamos en 1903, cuando los hermanos Wright hicieron el primer vuelo»
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.
Similar Podcasts
No similar podcasts found.