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EPISODE · May 11, 2026 · 55 MIN

Evelyn Lemus (Bitcoin Berlín): desde que dejó de ser obligatorio en El Salvador, se usa más

from Cryptocapital · host Carlos Puig Sagi-Vela

Evelyn Lemus es salvadoreña y siempre ha vivido en El Salvador. Es directora de educación y cofundadora de Bitcoin Berlín, una de las economías circulares más vibrantes de la región, y de Bitcoin La Laguna, en Chalatenango. A pesar de mantener un trabajo a tiempo completo y dirigir su propio negocio, dedica su tiempo libre a coordinar el Bitcoin Center físico de Berlín. Es además cofundadora de Iluminoides, una iniciativa para construir identidad soberana a través de Nostr, y copresentadora del Bitcoin Daily Show. Llegó a Bitcoin antes de la ley de 2021 y lo que la convenció fueron sus características —limitado, imposible de manipular, deflacionario—, porque para la persona promedio «esto sí representa una esperanza de valor a futuro». Cuando el país lo declaró moneda de curso legal se alegró sobre todo por una razón: que mucha más gente lo iba a conocer. De ahí salió todo lo demás. DE QUÉ SE HABLÓ Lo más contraintuitivo del programa: ya no es obligatorio y, según ella, se usa más. El Salvador retiró a Bitcoin la condición de moneda de curso legal, y su lectura sorprende: «el único retroceso, y que de alguna manera hasta cierto punto lo siento bien, es que ya no es moneda de curso legal. O sea, nadie está obligado a usarlo. Sin embargo, la gente lo usa». Su explicación no es económica sino psicológica: «como ser humano, cuando te están queriendo forzar a hacer algo, no lo haces». Y al revés: «lo hago porque yo quiero». Su impresión, dicha como impresión y no como estadística, es que el uso ha aumentado precisamente desde que dejó de ser obligatorio. Añade un detalle que en España suena a ciencia ficción: allí no se pagan impuestos por las ganancias en Bitcoin. Y a quien desde Europa repite que el experimento salvadoreño fracasó le contesta con una invitación: «primero que todo, que vengan a Berlín, que vengan a La Laguna. Y acá vamos a ver si ha sido fallido». Seguida de una pregunta: «¿en qué otro país es tan amigable con Bitcoin como El Salvador?». Qué significa de verdad vivir el día entero en bitcoin. No es una metáfora ni una demostración para turistas: «para la gente acá en Berlín no es extraño decir voy a comprar un café y voy a pagar con Bitcoin. Voy a pagar el transporte de un lado a otro. Voy a pagar el almuerzo. Puedes vivir el 100 % de tu día en Bitcoin». Funciona sobre Lightning y con cualquier billetera compatible, y ya hay quien cobra parte del salario así. En el propio Bitcoin Center los incentivos a los colaboradores se pagan en bitcoin, y la unidad de cuenta ha cambiado: «a la hora de definir precios, a la hora de definir salarios y costos hablamos en satoshis, no hablamos en dólares». El objetivo que persiguen tiene nombre: hiperbitcoinización, que el 100 % de la gente pueda usarlo. Y no distinguen ni edad ni oficio: «hay personas que ordeñan vacas o cabras y venden su leche por Bitcoin». También aparece una diferencia cultural honesta: en Latinoamérica no está desarrollado el hábito del ahorro «ni siquiera con el dinero fiat», así que allí se saltan el paso de ahorrar en fiat y empiezan a ahorrar directamente en bitcoin, mientras que en Europa se guarda más de lo que se gasta. La autocustodia no es el primer paso, y lo explica sin coartadas. Es la parte que más choca con el discurso habitual, y la defiende por pragmatismo: «de entrada no le enseñamos autocustodia a las personas». El motivo lo pone en el suelo: visitan negocios familiares, llegan y hay alguien atendiendo clientes, «no te va a dar una hora para que le dé una tutoría de autocustodia». Así que el primer paso es una billetera que se descarga en un par de minutos y ya está recibiendo bitcoin; la autocustodia llega en la siguiente visita o en el centro, donde dan clases frecuentes de cómo custodiar tus bitcoins. Toda la formación es gratuita. La educación, que es el trabajo de verdad. Empezaron por los comercios, «porque obviamente son quienes mueven la economía», y desde hace un año el foco está en los jóvenes: es el cuarto año que visitan el instituto local, donde está el bachillerato. El año pasado dieron clase de introducción a unos 500 estudiantes y este año a algo más de 500, y de ahí sale una convocatoria para un curso avanzado, con la parte técnica que hay detrás de las transacciones, en el que «al final del curso aprenden a montar un nodo». Preguntada por lo que se siente al ver eso, responde con una palabra —«mágico»— y luego con la escena entera: «llegan los alumnos sin saber nada de Bitcoin y luego tenés maximalistas queriendo desfasar al Estado». Y lo que de verdad la remueve: «escuchás a un joven de 16 años hablando como que entendiera realmente el mundo, y te mirás vos y ves: me tomó treinta y tantos años entender esto, y este niño de 16, 17 años lo entiende». Sobre las edades, su experiencia es clara: los jóvenes lo entienden súper rápido; con los adultos hay que tomarse más tiempo y buscar analogías que conecten con su mundo. Enseñan también la filosofía, no solo la técnica, porque de ahí sale el pensamiento crítico. El mayor prejuicio no es técnico, es político. Lo dice sin alinearse con nadie: como fue el gobierno quien lo puso como moneda de curso legal, «las personas que están en contra, cualquier cosa mala que pasa, incluso si Bitcoin cae de precio, es culpa del gobierno. Yo no estoy ni a favor ni en contra, yo me baso en los hechos nada más». Y el recordatorio evidente que nadie hace: Bitcoin existe desde hace casi diecisiete años y «no fue inventado por el gobierno de El Salvador, claramente». El segundo prejuicio es asociarlo a estafas, casi siempre por el camino del trading —«quiero adivinar cuándo Bitcoin va a bajar»— y del familiar al que estafaron. Debajo de todo hay una pregunta que deja en el aire: «¿qué gobierno va a estar feliz con darle libertad financiera a las personas, si al final del día la tarea del gobierno es colectar impuestos y fiscalizar todo lo que entra y todo lo que sale de tus finanzas?». La billetera del Estado, en el limbo. Cuando Bitcoin se declaró moneda de curso legal, el gobierno creó Chivo Wallet y llenó el país de cajeros con personal que ayudaba a usarlos. Una de las condiciones que el Fondo Monetario Internacional puso para el préstamo fue que Chivo se cerrara o se vendiera, con plazo en 2025; en mayo de 2026 seguía funcionando y sin noticias: «estamos como en un limbo en ese sentido, y sobre todo los usuarios». Es completamente KYC —«la abrís con tu DUI», el equivalente al DNI— y el gobierno ve todos los movimientos, aunque mucha gente la usa. Ella no: ni la usa ni la recomienda, por problemas de compatibilidad con otras billeteras. Los cajeros siguen en funcionamiento, la mayoría on-chain y algunos de Lightning, y tienen un uso muy concreto: recibir las remesas que los salvadoreños en el exterior mandan en bitcoin. Por qué es maximalista, y por qué la privacidad es lo primero. Su argumento es de estructura, no de fe: el resto de criptoactivos tiene «un CEO que al final del día va a predecir lo que puede pasar», mientras que Bitcoin se rige por el mercado, por oferta y demanda, «y realmente no hay nadie que pueda predecir o pueda decidir cuál es el precio». Recuerda además que casi todas las criptomonedas salen del código de Bitcoin. Y sobre el miedo a la privacidad es tajante: «es un derecho básico de las personas y de la humanidad. La gente no se da cuenta de que no es que quiera ser un criminal, es que tienes derecho a esa privacidad». Lo que ha visto en sus alumnos lo resume así: una vez entras en la madriguera ya no hay vuelta atrás, y la indignación de ir descubriendo cómo funciona el sistema es justo lo que empuja a seguir aprendiendo «cómo poder ser soberano, en todo sentido, no solamente en el financiero». EL CRIPTOENIGMA ¿En qué año se publicó el famoso post de Reddit de un supuesto viajero del tiempo que advertía del colapso financiero mundial a causa de Bitcoin, y qué término acuñó para los refugios fortificados donde vivirían los primeros adoptantes? Se publicó en agosto de 2013, firmado por un usuario anónimo que aseguraba venir de 2025. En su relato, la adopción masiva de Bitcoin había colapsado la economía tradicional y los primeros poseedores de la moneda, inmensamente ricos, vivían atrincherados para protegerse de las masas en refugios que bautizó como ciudadelas. Una visión apocalíptica que no se ha cumplido, pero que dejó una palabra en el vocabulario del sector. Y el criptoconsejo del día, perfectamente alineado con la invitada: la soberanía financiera no sirve de nada si regalas tu privacidad. ENLACES DE LA INVITADA Bitcoin Berlín: https://www.bitcoinberlinsv.com Evelyn Lemus en X: https://x.com/Evelynlemus2906 Bitcoin Berlín en X: https://x.com/BitcoinBerlinSV YouTube: https://www.youtube.com/@BitcoinBerlinSV Instagram: https://instagram.com/bitcoinberlinsv Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.

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