EPISODE · Jun 9, 2025 · 55 MIN
Daniel Vázquez (NYM): por qué el cifrado no basta — un exdirector de la NSA llegó a decir «nosotros asesinamos a gente en base a los metadatos»
from Cryptocapital · host Carlos Puig Sagi-Vela
Daniel Vázquez es responsable de crecimiento para Latinoamérica de NYM —se escribe N-Y-M, y Carlos lo deletrea en antena— y se conecta desde Quito. Es miembro del directorio global de la Open Knowledge Foundation y socio fundador de Decidim.org, y activista tecnológico en comunidades de software libre, tecnopolítica y participación ciudadana. En sus ratos libres entrena a pilotos en fotogrametría con drones para la protección de territorios y cuencas amazónicas. CRIPTOTEST: RECHAZA LA PREGUNTA Y SE INVENTA SU PROPIA CATEGORÍA. No acepta la dicotomía entre criptofán y criptoescéptico: se define como «criptopráctico y criptoutópico», porque toda herramienta tiene usos buenos y malos y hay que usarla para lo que a uno le sirve. Y no sobrevende: «las criptomonedas de por sí no soluciona problemas globales gigantescos, pero sí aporta su granito de arena». Recuerda además que antes de las criptomonedas ya existían monedas alternativas por todo el planeta —las llama monedas de última milla— y que lo que aportan las cripto es una garantía tecnológica fuerte sobre el control de ese activo. Su parte utópica la resume así: «la utopía es un camino, no es un espacio al que llegar, sino es una forma de caminar». DE QUÉ SE HABLÓ 1. PARA QUIÉN SIRVE ESTO DE VERDAD, Y NO ES PARA ESPECULAR. Trabaja con activistas y comunidades indígenas en Brasil, México, Colombia y Perú, en zonas de mucha violencia, cuyos movimientos financieros son vigilados, limitados y bloqueados. Con fondos en criptomonedas esas personas pueden comprar cámaras, drones y teléfonos y pagar abogados para seguir documentando y frenar atrocidades. Y extiende el diagnóstico a todo el espectro, sin salvar a nadie: «esto me vale desde Estados Unidos hasta Corea del Norte», pasando por China, Rusia, Irán y Europa. Su regla sobre la vigilancia es la que debería estar en cualquier debate: hacerla «con un arpón de pesca y no con una red de arrastre». Y el riesgo que se suele olvidar: una vez almacenada la información, es fácil que las mafias soborden funcionarios para acceder a ella. 2. LA COMPARACIÓN QUE DEJA FRÍO: LA STASI ERA «UN JUGUETE DE NIÑOS». Los sistemas de delación vecinal del siglo XX se quedan en nada frente a la captura de datos actual: el régimen soviético, dice, «hubiera querido acceder a una milésima parte» de lo que hoy se captura en los Estados occidentales. Y el problema es estructural, no de un gobierno concreto: por diseño, internet permite la captura del cien por cien de las comunicaciones en tiempo real. La práctica que describe: se captura todo, lo descifrable se analiza, y lo que no se puede descifrar se almacena para descifrarlo cuando llegue la computación cuántica. 3. EL NÚCLEO TÉCNICO, Y ES LA IDEA QUE HAY QUE LLEVARSE: LO QUE TE DELATA NO SON LOS DATOS, SON LOS METADATOS. Los datos van cifrados —la mensajería, la web—, pero los metadatos no: son pequeños, legibles por máquinas y dicen quién habla con quién, a qué hora, por dónde y durante cuánto tiempo. La asimetría legal es la clave de todo: tus datos están protegidos por derechos, tus metadatos no. Y de ahí que ni la mensajería cifrada ni las criptomonedas privadas basten por sí solas: un adversario con visión global de la red casa origen y destino por el número, el tamaño y el orden de los paquetes —salen ciento cincuenta de tu máquina y llegan ciento cincuenta idénticos al otro extremo— y te desanonimiza. Tampoco la red Tor resuelve eso: aunque el destinatario no vea el origen, quien lo ve todo sigue pudiendo casar entrada y salida. 4. LAS DOS FRASES QUE LO DEMUESTRAN, Y AQUÍ HAY UNA PRECISIÓN QUE EL PROGRAMA NO HACE. En un debate público en la Universidad Johns Hopkins, en la primavera de 2014, se citó a Stewart Baker, antiguo asesor jurídico general de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense, diciendo que si se tienen suficientes metadatos no hace falta el contenido. Y quien respondió que eso era «absolutamente correcto» y subió la apuesta fue Michael Hayden, exdirector de esa misma agencia y de la CIA: «nosotros asesinamos a gente en base a los metadatos». No son dos frases del mismo hombre, como se dice en antena: la primera es del asesor jurídico y la segunda del director, que la suscribió. 5. LA PIRÁMIDE OCULTA DEL PODER FINANCIERO, QUE CASI NADIE CUENTA. En una transacción financiera nunca hay dos partes: están el emisor, el receptor, el banco de cada uno, el banco central de cada uno y, si es internacional, un banco corresponsal. Y por encima de los corresponsales, dice, un banco con sede en Nueva York acumula la totalidad de la información de las transacciones financieras internacionales, sujeto a una regulación «que nadie hemos elegido». De ahí su tesis sobre por qué las criptomonedas incomodan a esos poderes: no solo rompen el flujo del control financiero, rompen el flujo de la información financiera, que «vale casi tanto como el propio dinero». 6. EL ORIGEN DEL PROYECTO ESTÁ EN CHELSEA MANNING, Y LA HISTORIA MERECE CONTARSE ENTERA. Analista de inteligencia destinada a Irak con poco más de veinte años, descubre vídeos e informes sobre el asesinato de periodistas, abogados y civiles; su cadena de mando no reacciona; filtra el material a WikiLeaks; la condenan a treinta y cinco años en prisión militar. Obama le conmutó la pena —conmutación, no indulto— el 17 de enero de 2017, y salió en libertad en mayo de ese año. Según cuenta el invitado, fue en la cárcel donde dibujó en un cuaderno cómo podría existir una tecnología que impidiera ese espionaje del tráfico. Precisión que conviene hacer: Manning figura como asesora del proyecto, no como fundadora; el fundador y consejero delegado es Harry Halpin, y en el equipo está la criptógrafa española Claudia Díaz. La compañía se constituyó en Neuchâtel, Suiza, en 2018, y sus orígenes están en un proyecto de investigación europeo de 2014. La sede suiza es una decisión estratégica: es de los países más garantistas, con jueces que no admiten presiones políticas ni internacionales, algo necesario para un proyecto que entra en territorio disputado. 7. CÓMO FUNCIONA, EXPLICADO SIN JERGA. Sobre tu tráfico hacen tres cosas a la vez: igualan el tamaño de todos los paquetes, alteran su orden e inyectan paquetes falsos como ruido. Con eso, casar entrada y salida se vuelve matemáticamente casi imposible, y los paquetes solo recuperan su forma al salir por el extremo final, donde ya no hay con qué compararlos. Y el detalle que lo distingue de una VPN al uso: los servidores no son de la empresa. Los administra una comunidad de activistas de la privacidad repartida por Hong Kong, Ucrania, Rusia, Estados Unidos, Brasil, Chile, México, Colombia y Ecuador, con unos quinientos nodos en el planeta. El incentivo es que cuanto más tráfico mezcla tu nodo, más recompensas recibe, y a diferencia de los grandes proveedores de VPN —que capitalizan todo el pago en la empresa— aquí se redistribuye parte de la renta entre esa red. 8. EL PUNTO DÉBIL QUE CASI NADIE CUBRE, Y LO DICE ÉL: EL PAGO. «El punto débil de todas las VPN es el pago», porque ahí queda el rastro entre quién pagó y qué credenciales usa — «el proveedor de VPN sabe todo de ti, sabe más de ti que tú». Su solución es un sistema de conocimiento cero: se recibe el pago, se generan credenciales anonimizadas y no queda conexión entre pagador y credenciales. Código abierto y publicado. Admiten Bitcoin, Monero, tarjeta y hasta efectivo enviado en un sobre. 9. EL PRODUCTO REAL, CON SU ADVERTENCIA HONESTA INCLUIDA. Se presenta como VPN «para que la gente lo entienda», pero es otra cosa. Hay aplicación para los sistemas habituales y dos modos: uno rápido de dos saltos —por el que el propio invitado hace la conexión de radio de este programa— y otro de cinco saltos con anonimato total, mucho más lento y recomendado solo para pagos, mensajería y correo. La función que no tiene nadie más: eliges el país de salida y también el de entrada, y combinando países enfrentados —Ucrania y Rusia, China e India, India y Pakistán— sus servicios de inteligencia jamás van a colaborar entre sí; y aunque llegaran al nodo, el nodo no guarda datos. Salida por medio centenar de países. Sin campaña de marketing, casi dos mil personas habían pagado ya en dos meses. Y la advertencia la pone él: está en fase beta, «con amor», y todavía tiene fallos que el equipo corrige con los informes de esos usuarios. 10. UN DATO QUE CONVIENE LEER CON LA UNIDAD CLARA. Dice que la agencia estadounidense compra cada año «trillones» de paquetes de metadatos a las operadoras —trillones en el sentido estadounidense, es decir, billones europeos, millones de millones—, y que se ha discutido públicamente en el Senado y reconocido que comprarlos es ilegal. EL CRIPTOENIGMA, QUE LA GRABACIÓN NO LLEGA A RESOLVER. La pregunta se plantea al principio: qué figura muy relevante del mundo cripto había recibido una donación anónima de 300 bitcoins, unos 31 millones de dólares. La grabación se corta a los 55:48, en mitad de una frase, así que la respuesta no quedó en el archivo. Comprobada: fue Ross Ulbricht, el fundador de Silk Road, pocos días antes de este programa. El remitente nunca se identificó, y los analistas de cadena observaron que la mayor parte de las monedas se movió a una casa de cambio en cuestión de horas. ENLACES DEL INVITADO NYM: https://nym.com Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.
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