EPISODE · Feb 21, 2023 · 27 MIN
Úrsula O Kuinghttons (Web3 Foundation): el caramelo que nos daban en la boca no era del todo gratis
from Cryptocapital · host Carlos Puig Sagi-Vela
Segunda parte del programa del lunes 20 de febrero de 2023. Úrsula O Kuinghttons es directora de comunicación y alianzas de la Web3 Foundation, donde trabaja con Polkadot, Kusama y Substrate, y entra por conexión remota. Su carrera empezó en la agencia Reuters y en El País, dentro del grupo Prisa, antes de pasar a la industria tecnológica en una empresa de blockchain con sede en Nueva York; fue también directora de comunicación de una institución cultural vinculada al Ministerio de Asuntos Exteriores. Descubrió la blockchain en 2012, en encuentros en Phoenix, atraída por cómo podía transformar una industria, la de los medios de comunicación, muy golpeada por su dependencia de las grandes tecnológicas centralizadas. El invitado de la primera parte fue Luis Salas, de bclever, que sigue en el estudio. Es una de las mejores entrevistas de todo este archivo. DE QUÉ SE HABLÓ El criptotest, y su razón para no declararse fan es la mejor que se ha dado aquí. «Algo entre medias. No soy escéptica, evidentemente, porque llevo trabajando a tiempo completo desde 2016 en esta industria y creo absolutamente en el futuro tokenizado y descentralizado. Sin embargo, tampoco me considero súper fan, porque creo que los fans muchas veces pierden un poco el norte de las cosas, y te hace cerrarte un poco a lo que hay.» Y su descripción del sector: «es una industria amplia que está evolucionando, y en esa evolución ves de todo, tanto lo bueno como cosas que no son tan buenas». QUÉ ES LA FUNDACIÓN, Y UN DATO QUE CONVIENE SABER Tiene su sede en Zug, Suiza, «como muchas de las grandes fundaciones de otros protocolos: Ethereum creó allí su primera fundación, Cardano y muchas otras». El motivo que da es concreto y no es el que todo el mundo supone: «es lo que se llama el Crypto Valley, porque hay un marco legal dentro de este amplio aspecto suizo, que ha sabido muy tempranamente hacia dónde se mueven estas nuevas tecnologías, que incluyen lo que es el valor en internet». Y aquí está el dato que da contexto a toda la entrevista: la fundación la creó Gavin Wood, cofundador de Ethereum y autor de su documento técnico de arquitectura. Su resumen de cómo nació Ethereum es insuperable por breve: «Vitalik Buterin tuvo la visión y Gavin la hizo realidad». Y lo que casi nadie sabe: fue él quien, en 2014, acuñó el término web3 por primera vez. Es decir, la persona que inventó la palabra fundó la organización desde la que habla la invitada. La fundación la forman desarrolladores, criptógrafos, académicos y «economistas que estudian las próximas fases de la economía de los tokens», trabajan asuntos legales y dan pequeñas becas «a empresas que se interesen por experimentar y conocer más». Su foco en ese momento era regulatorio, «que no es poco, porque hay mucho pasando estos días en Estados Unidos», con MiCA a punto de llegar en Europa. Sobre la estructura, deja claro que no hay una central al uso: la fundación es la sede, el proyecto bandera es Polkadot, y el desarrollo tecnológico lo hace otra empresa, con base en Berlín y gente trabajando en Asia, América Latina, Estados Unidos, Europa y Australia. «No hay una sede tradicional, como decir que Nestlé tiene la sede en Lausana.» Y la relación entre las dos: «somos primos, pero como primos hermanos». LA WEB3 EXPLICADA, Y LO HACE CONTANDO SU PROPIA VIDA Esta es la mejor explicación de web3 que se ha dado en este programa, y empieza en 1992. «Yo estudié el colegio en Fairbanks, Alaska, en el año 92, y yo utilizaba internet. En aquella época era solo para uso militar o académico. Y nos comunicábamos nodo a nodo con distintos colegios públicos de Estados Unidos. Me acuerdo que era lentísimo. Y todo eso era bastante descentralizado: era un protocolo en el que te comunicabas nodo a nodo.» Luego vino la centralización de finales de los noventa y el nacimiento de la web, «de Tim Berners-Lee, otro tecnólogo británico brillante», con una primera fase pasiva: «utilizábamos internet solo para leer; fue la época de los bloggers, pero no interactuábamos». Y después la web2: «nacieron Facebook, Google, Twitter, donde ya interactuamos. Lo bonito es que se crearon comunidades: en vez de ser miembros pasivos, ya somos miembros activos». Y entonces llega la metáfora que da título a esta ficha, y es la mejor imagen del archivo para explicar qué pasó: «en la evolución de esta web2 no nos dimos cuenta de un pequeño gran detalle: que todo esto se iba centralizando en grandes empresas. Mientras estas grandes empresas nos daban el caramelo en la boca, nosotros fascinados utilizando y degustando este caramelo, ese caramelo por atrás tenía la trampa de que no era del todo gratis: les estábamos dando toda nuestra vida digital y nuestra interacción, y ellas a su vez monetizaban con nuestros datos». Y por qué importa ahora y no antes: «esto ya pasó a ser un panorama peligroso, porque hoy por hoy nuestra vida, desde el trabajo hasta lo social, pasa por lo digital». Y la definición, que es la más limpia posible: «¿Qué es la web3? Es volver a la esencia de lo que es el internet original, donde realmente interactuábamos, pero no existían estos grandes colosos que se comían, o espiaban, todo lo que nosotros hacemos en internet». Con lo que cambia para el usuario: «yo puedo ser la dueña de mis propios datos y decidir yo con quién compartir esto o no. Incluso participar en la monetización». Y la pieza nueva: «ahora hemos entregado el valor a internet, y este valor pasa por una tokenización». Su ejemplo de actualidad no es financiero, y eso dice mucho: el terremoto de Turquía y Siria de dos semanas antes. «Podemos ser más activos a la hora de descentralizar las donaciones, y todo esto está abierto: es un libro público donde la gente lo puede ver.» Y la prudencia que la hace fiable: «estamos en una fase súper temprana. Pero recalco esto: súper temprana. A medida que tengamos claridad, las aplicaciones van a ser infinitas, pero infinitas». Carlos lo traduce a algo que cualquiera entiende: hemos pasado de que, cuando algo es gratis, el producto eres tú, a poder ser dueño de tus datos y recibir una recompensa por compartirlos. Y ella pone el ejemplo que ya existía: el navegador Brave, «que recompensa a la gente que decide qué publicidad ver o no, y te dan unos tokens». Con el dato que lo hace memorable: su fundador es el creador de JavaScript. También apunta hacia dónde iban las redes sociales: suscripciones, y el proyecto de descentralización que Twitter tenía en marcha, Bluesky, nacido «por todo el problema que tienen con los bots», que la lleva a lo que considera esencial: «cómo verificar que realmente eres tú, tu credencial en internet». POLKADOT: LA CAPA CERO, O POR QUÉ NADIE HABLA DE ESTO Lo primero que dice sobre su propio proyecto es poco habitual: «Polkadot, a propósito, cuando se lanzó, realmente no hemos hecho un gran marketing, porque no ha sido el propósito lanzar un protocolo, lanzar tu economía de token y vender la mayor cantidad de token que puedas. Aquí ha sido más bien al contrario». La tesis técnica viene de la experiencia de su fundador: como fue el arquitecto de Ethereum, vio muy pronto los problemas de escalabilidad, el coste del gas y «los cuellos de botella que se arman en las transacciones». Su conclusión fue que había que bajar un nivel: «tenemos que pasar a una capa cero, porque Ethereum es capa uno». Y la explicación de por qué esto no sale en los titulares es la frase más desarmante del programa: «¿Y qué es capa cero? Es la parte más aburrida de la tecnología realmente, es lo que menos tiene el virus del marketing, porque pasa a ser un tema muy tecnológico». Para qué sirve esa capa cero: «te da mayor flexibilidad para hacer interoperabilidad. Era algo de lo que nadie hablaba en ese momento, en 2016, cuando la gente no pensaba en interoperabilidad», y de ahí que las generaciones siguientes de cadenas lo copiaran. El problema que atacan lo describe bien: «las blockchain son muy silos, no se comunican las unas con las otras: yo estoy en Polkadot, o en Solana, o en Cardano, y no sales de allí». Por eso la llaman la blockchain de las blockchains, y por eso trabajan en el envío de mensajes entre cadenas y en los puentes, con una advertencia honesta: «los puentes tienen que ser seguros, porque ha habido mucho problema con mucho hackeo de puentes». Y un detalle que entonces era diferencial: fueron proof of stake desde el principio, «y eso que ahora todo el mundo está evolucionando a eso, incluso Ethereum lo hizo el año pasado. La seguridad de la red está basada en los stakers y no en mineros». EL MOMENTO MÁS IMPORTANTE DE LA ENTREVISTA, Y ES UNA LECCIÓN SOBRE CIFRAS Carlos le lee un dato tomado de una web de análisis del sector: que el valor de los tokens de Polkadot rondaría los 20 billones de dólares, y le pregunta si es correcto. Una nota sobre esa palabra, que en este programa se usa a la manera inglesa: billones aquí significa miles de millones, no millones de millones. Y su respuesta es ejemplar, y por eso merece quedar escrita: «desconozco esa plataforma». No confirma una cifra que no puede verificar. En lugar de eso explica por qué en su proyecto no hablan de precio: «desde que se lanzó hemos trabajado con el regulador, ahora mismo trabajamos mucho con la SEC en Estados Unidos, y somos cumplidores con la regulación. Si tú vas a nuestras redes sociales o a nuestra comunicación, jamás, pero jamás, hacemos promoción del valor del token». Carlos lo respalda sin dudar: «me parece perfecto, porque si no la gente se confunde. El valor está en la tecnología, no en que de repente haya subido mucho o haya bajado mucho». Y entonces ofrece la métrica que sí le parece pertinente, que es de actividad y no de precio: un informe sobre actividad de desarrolladores publicado tres semanas antes por una firma conocida del sector situaba a Polkadot en segundo lugar, después de Ethereum. «Eso ya te da un indicativo de que hay mucha actividad dentro de Polkadot.» A quien lea esta ficha buscando aprender algo aplicable, ahí tiene lo mejor del programa: cuando alguien te ofrece una cifra de valor que no puede sostener, la respuesta correcta es cambiarla por una que sí se pueda medir. LA ÚNICA DAO QUE FUNCIONA EN TODO ESTE ARCHIVO, Y SE DEMUESTRA CON UN CASO Esto es lo que diferencia esta entrevista de todas las demás que hablan de organizaciones descentralizadas. No lo cuenta en abstracto: lo cuenta con un ejemplo que había pasado en Madrid. «Polkadot no es una empresa, es una comunidad, es una gran DAO», creada por su fundador junto a otro desarrollador, «pero este desarrollo sigue creciendo por miles de desarrolladores en el mundo, y no hay un consejero delegado». La estructura, dicha sin ambigüedad: la fundación cuida el protocolo y lanzó las primeras emisiones de tokens; la empresa de Berlín sí es una empresa, con sus cargos, pero se dedica solo al desarrollo tecnológico; «y Polkadot está en manos de la comunidad, y ellos deciden el futuro de Polkadot». Y el caso: el gran evento de Polkadot celebrado en Madrid en noviembre de 2022 no lo organizó la fundación. «Lo organizó precisamente la comunidad. La comunidad de Barcelona va a organizar otro a finales de mayo o junio. Y ellos aplican al Tesoro dentro de Polkadot, que forma parte del sistema de gobernanza: presentan su proyecto, la comunidad les vota, y una vez que votan y aprueban, ellos realizan sus propios eventos.» Es decir: un grupo de voluntarios pide fondos a una tesorería común, se somete a votación y organiza un congreso. Dicho así, se entiende de una vez qué es una DAO y por qué puede funcionar. Quien quiera el contraste, en este mismo archivo está el caso opuesto: un mes después, otro invitado cuenta que montó una organización descentralizada para gestionar un club deportivo y que se dio contra la pared. Mencionó además una academia propia del proyecto, cuya última edición se había celebrado en la sede de la universidad pública más importante de Argentina, en pleno centro de Buenos Aires. Y UN DETALLE QUE NO HAY QUE QUITAR El invitado de la primera parte seguía en el estudio y se delató: se había puesto unos calcetines de aquel evento de Polkadot en Madrid pensando que ella iba a estar presente en el estudio. Su valoración, de alguien que no trabaja en el proyecto: «es de los mejores eventos en los que he estado relacionados con el sector, súper bien organizado y muy interesante». Y ella, que hablaba desde el extranjero, se disculpa a mitad de entrevista con una confesión simpática: «uy, perdona, estoy hablando español; es que nunca hablo de esto en español porque no me gusta». EL CRIPTOENIGMA, Y AQUÍ HAY QUE PONER UNA PRECISIÓN Qué significa el acrónimo HODL. En el programa se dio la respuesta que todo el mundo repite: hold on for dear life, mantenlo como si tu vida dependiera de ello, la estrategia de quien no se desprende de su activo pase lo que pase. Esos son los hodlers. Conviene añadir de dónde viene de verdad, porque es una de las historias mejor documentadas del sector y casi nadie la cuenta: HODL no nació como siglas. Nació el 18 de diciembre de 2013 como una falta de ortografía. Un usuario de un foro de bitcoin publicó un mensaje titulado I AM HODLING, escribiendo mal la palabra hold mientras explicaba, de madrugada y reconociendo que había bebido, que él no iba a vender aunque el precio cayera. La frase hold on for dear life se inventó después, para dar sentido a un error de teclado que ya se había hecho famoso. El significado práctico es el que se explicó en antena; el origen es una errata. EL CRIPTOCONSEJO Después del criptoinvierno siempre vuelve el criptoverano. O al menos eso es lo que ha sucedido hasta ahora. El mismo consejo se repitió en el programa de la semana siguiente, y la coletilla final es lo que lo hace honesto. ENLACES DE LA INVITADA La Web3 Foundation, con sede en Zug, donde Úrsula O Kuinghttons dirige comunicación y alianzas, y cuyo proyecto bandera es Polkadot, junto a Kusama y Substrate. El desarrollo tecnológico lo lleva una empresa independiente con base en Berlín, y la gobernanza, incluido el tesoro que financia los eventos de la comunidad, está en manos de los poseedores del token. Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.
Embed this episode
Ready to play
Úrsula O Kuinghttons (Web3 Foundation): el caramelo que nos daban en la boca no era del todo gratis
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.
Similar Podcasts
No similar podcasts found.