EPISODE · Jul 23, 2017 · 1H 20M
Deuteronomio 5:12-15 - IV. Guardarás el día de reposo para santificarlo.
from Deuteronomio - La importancia de la obediencia
DEUTERONOMIO 5:12-15 IV. Guardarás el día de reposo para santificarlo. Deuteronomio 5:12; Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado. Hoy veremos el Cuarto de los 10 mandamientos en estos discursos de Moisés ante de entrar a la tierra prometida. Este mandamiento ha generado muchas controversias debido a su naturaleza de mandato exclusivo para la nación judía como si debe o no ser aplicada a la iglesia. La Biblia ha sido escrita para 3 grupos de personas según 1 Co 10.32; No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios. Y de allí que debemos respetar los mandamientos, requisitos y ordenanzas a cada uno de ellos. Estos mandamientos se pueden encontrar en el AT o el NT. Pueden ser mandamientos aplicables como principios universales, o sólo aplicables a los hebreos del AT, pero si Jesús y sus apóstoles los citaron y pidieron sus cumplimientos, nosotros debemos aplicarlos directamente a nuestras vidas. Primero definiremos el sábado en su contexto BÍBLICO para luego aplicarlo a nuestro cristianismo. 1. EL SÁBADO EN EL A. T. Encontramos el guardar el sábado en la ley de SANTIDAD JUDÍA (Lv 23.3; 26.2) y además en el código sacerdotal (Ex 31.12-17; 35.1-3; Nm 28.9-10). La única cita para ordenar a los gentiles del AT a guardar el sábado lo encontramos cuando son esclavos de los judíos (Dt 5.14-15). En cuanto a la clase de trabajo que no era permitido hacer, la ley era bastante general: “…NO HAGAS EN ÉL OBRA ALGUNA…” (Ex 20.10b). Luego de desobedecer a Dios y terminar siendo cautivos en Babilonia, el guardar el sábado y la Circuncisión fueron la “señal” que los distinguió de los gentiles (Ez 20.12; 20.20). Sea cual fuera la razón; el guardar el sábado se transforma, en uno de los actos más conservadores de la vida judía y se convirtió en un fin en sí mismo y en una forma de auto-negación agradable a Dios. Otra modificación después del cautiverio (cuando regresaron a Judea) fue en la pérdida del carácter alegre y festivo del sábado que existía antes del cautiverio. Los escritos rabínicos fomentaron una interpretación sumamente estricta del descanso del sábado, y esto condujo a una complicada vida de dejar cosas que hacer y no hacer y convirtió en una carga insoportable el “deleite” de la observancia del sábado. 2. EL SÁBADO EN EL N. T. Los rabinos reconocían que el sábado debía servir de ayuda al hombre. Jesús habló de este principio: el sábado se había establecido para el hombre y no viceversa (Mr 2.27). Pero Jesús fue más lejos al insistir en que el sábado nunca puede ser un fin en sí mismo, fue creado por Dios para que su pueblo tuviera mayor libertad para adorarle, hacer el bien a los demás y para ocuparse de sus necesidades personales (Mr 2.23-24; 3.4; Lc 13.15). Jesús declaró que la ley del reposo es para el bien del hombre, y que ÉL tiene autoridad sobre ese día: Mr 2.28; “…el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.” La primera comunidad cristiana de Jerusalén (Judía) siguió observando el sábado al igual que las demás costumbres religiosas judías (Hch 2.1,46; 3.1; 10.9). Pero ninguno de los apóstoles obligaron a la iglesia de gentiles a guardar el sábado cuando redactaron su primera carta de requerimientos para ella en el 1er concilio en Jerusalén: Hch 15.29a; “que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación…” Si la iglesia gentil hubiera tenido este mandamiento de guardar el sábado como una prioridad, esta hubiera sido la oportunidad más importante para hacerlo. Sin embargo, Pablo escribe a los colosenses que nadie debía juzgarlos en: Col 2.16; “…en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o DÍAS DE REPOSO.” En ningún texto del NT se le pide a la iglesia guardar el SÁBADO. La iglesia cristina del 1er siglo hizo del domingo el día de celebración religiosa debido a que ese día RESUCITÓ EL SEÑOR (Jn 20.1,19). Con su Muerte y Resurrección, Jesús comenzó el Nuevo Pacto, cumpliendo y regenerando el Antiguo (Lc 2.20). La Muerte y Resurrección de Cristo significaban también para los primeros cristianos la Nueva Creación, ya que Jesús culminaba su obra precisamente con su Muerte y Resurrección justo en el día domingo, que será desde entonces “el día del Señor”. De ahí en adelante la fe de los cristianos tiene como centro a Cristo Resucitado y Glorificado. Y para ellos era muy lógico celebrar el DÍA DEL SEÑOR (domingo) como el NUEVO DÍA de la Creación. De modo que nuestro Señor pasó todo el feriado judío del sábado en la tumba y resucitó en el domingo. Por decirlo de alguna manera, el sábado se quedó en la tumba y el domingo se convirtió para nosotros en nuestro día de reposo y paz espiritual. Este fue un evento inspirador, inesperado, glorioso, y transformador a tal punto que los cristianos comenzaron a reunirse ese día para rendir culto al Cristo resucitado. Para ellos el domingo llegó a llamarse el DÍA DEL SEÑOR. 3. EL SÁBADO Y EL CRISTIANISMO El sábado es mencionado en el NT, en los Evangelios y los Hechos con relación a los judíos, y en las epístolas con relación a la iglesia, sin embargo, en todas ellas tiene un significado espiritual o como una imagen del reposo que espera al pueblo de Dios. Al haber sido comprados con la sangre preciosa de Cristo, no sólo le pertenecemos los sábados sino que TODO NUESTRO TIEMPO y TODO NUESTRO SER pertenecen a Dios todos los días de nuestra vida. Jesús es nuestro descanso y nuestro Salvador. Él nos da sus fuerzas y así podremos hacer sus obras en la tierra (Heb 4.10). Pablo dice en: Gál 5:4 “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído” de tal manera que guardar el sábado no puede traer salvación ni necesariamente agrado a Dios. Y si alguien piensa diferente y desea guardar las fiestas judías y el sábado, Pablo nos exhorta a no juzgarnos, solamente que estemos plenamente convencido en el corazón de lo que hacemos (Ro 14.5-6). Estimado amigo(a): Hemos descubierto que guardar el sábado o día de reposo fue requerido por Dios en su ley universal en base a que él mismo tomó un día para recrearse en la belleza de su creación y alegrarse, lo cual es la esencia del mandato. Los judíos la convirtieron en leyes estrictas y Jesús les reclamó que regresaran a la esencia de la ley. Encontramos además, que esta es la única ley de los 10 mandamiento que no fue impuesta a la iglesia y los cristianos celebramos la resurrección de Jesucristo el domingo y guardamos todos los días para el Señor, pues nuestro reposo es Jesús ya que él tiene el poder para Salvarnos y sostenernos en la tierra hasta que él venga por su iglesia y allí tendremos nuestro reposo, descanso eterno en él. ¿Crees en estas cosas? Si haces así, bien haces…
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Deuteronomio 5:12-15 - IV. Guardarás el día de reposo para santificarlo.
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