EPISODE · Feb 7, 2024 · 4 MIN
Día 52 - Mandamiento 8 - Serie Los 49 mandamientos de Jesús (Permanecer)
from Permanecer · host Sego
¡No te jactes del día de mañana! Nosotros podríamos hacer promesas con toda la intención de cumplirlas, sin embargo, si esas promesas dependen de condiciones inciertas corremos riesgo de quebrantar nuestra palabra. Dios nos advierte: “¡Vamos ahora! Los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:13-14). “En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala” (Santiago 4:15–16). Nota que esta advertencia de no jactarse del día de mañana, se aplica a las propuestas de negocios. El no cumplir nuestra palabra con respecto a los compromisos financieros, es un área en la cual puede haber un gran potencial de daño. Un hombre respetable comenzó a construir un gran edificio, de tamaño impresionante. Como no tenía todo el dinero, pidió prestado para poder completar el proyecto. Tanto el banco como él mismo estuvieron seguros de que sí podría pagar el dinero del préstamo, ya que también tenía una gran huerta de árboles de naranja en el estado de Florida, USA, la cual puso como garantía del préstamo. Una noche, inesperadamente, comenzaron a suscitarse temperaturas demasiado bajas, las cuales afectaron los árboles de naranja y comenzaron a secarse. Este evento, por supuesto, redujo el valor de la propiedad considerablemente, y el banco reclamó el dinero del préstamo. La presión y la carga emocional y financiera fue intensa en la vida de este hombre; el edificio a medio construir permaneció así por muchos años como un monumento público de reprensión y vergüenza por haber hecho presunción del futuro. Al pedir nosotros un préstamo, asumimos que algunas cosas van a cambiar y que otras van a permanecer iguales, las cuales nos van a ayudar a pagarlo. Cuando nuestras necesidades o planes van más allá de nuestros recursos, es tiempo de ir a buscar a Dios, no al banco. Un consejero matrimonial reportó que la mayoría de los divorcios eran por causa de la mala administración financiera por parte del esposo. Si se necesitan cosas caras, hay varias maneras creativas para obtenerlas, tal como negociar un precio más reducido, vender posesiones sin uso en el garaje, o comprar cosas de segunda mano, pedir consejo a los padres o a otras personas, o seguir viviendo sin aquella cosa hasta que se obtenga el dinero, o también clamar a Dios para que supla esta necesidad demostrando su poder a ti y a tu familia. Una dificultad financiera que te hace pensar que se necesita hacer un préstamo, puede ser una tremenda oportunidad para desarrollar fe y creatividad. Nos robamos a nosotros mismos y a los demás la manifestación poderosa de Dios a través de la fe, cuando ponemos nuestra confianza en el “ buen crédito” en vez de confiar que Dios supla nuestras necesidades financieras. Apelo a ti para que te propongas salir de deudas, como una prioridad en tu vida, y también te decidas a no pedir más préstamos. Este compromiso es fundamental para el éxito diario.
Embed this episode
NOW PLAYING
Día 52 - Mandamiento 8 - Serie Los 49 mandamientos de Jesús (Permanecer)
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.