EPISODE · Feb 22, 2024 · 4 MIN
Día 61 - Mandamiento 9 - Serie Los 49 mandamientos de Jesús (Permanecer)
from Permanecer · host Sego
¡Gá náte uná áudienciá! Un hombre que era muy celoso de las cosas de Dios, comenzó a compartir el evangelio con uno de sus vecinos. El vecino solamente lo escuchaba sin responder a nada de lo que le oía decir. Inclusive, ni atención ponía a lo que el cristiano le decía, sino que al oírlo, se acordaba de uno de sus más íntimos amigos quien había sido engañado y robado de mucho dinero por este cristiano que estaba ahí compartiendo el evangelio. ¡Con cuánta razón el Señor Jesús pronunció juicios más severos contra los religiosos hipócritas que el que pronunció en contra de las rameras, los publicanos y los demás pecadores! (Mateo 23:13). Imagínate la insensatez de querer testificar a un soldado romano después de haber rehusado llevar su pesada carga. Había un rechazo abierto entre los judíos subyugados y las autoridades romanas. Inclusive, un movimiento popular fue iniciado por los zelotes, cuya meta principal era la de quitar el yugo de Roma de sobre la nación de Israel. La situación estaba tan tensa que los fariseos creyeron que podían desafiar a Jesús al hacerle una pregunta con respecto a si era lícito o no pagar impuestos al César. Si Jesús decía que sí, eso daría ocasión para que los demás judíos lo abandonaran y lo consideraran como un traidor; y si decía que no, entonces les daría ocasión a las autoridades para arrestarlo como un insurgente (Mateo 22:17-22). ¡Imagínate la sorpresa de la multitud cuando oyó a Jesús darles el mandamiento de ir la segunda milla! Imagina también la falta de habilidad para establecer una conversación durante la primera milla. El soldado romano habría considerado a su recluta llevando su carga como un sirviente renegado a quien legalmente se le obligaba hacerlo. Pero también imagínate el cambio total de actitud en el soldado romano cuando al final de la primera milla, el sirviente le hubiera dicho: “Permíteme llevar tu carga la segunda milla”; ya no se iba a considerar al sirviente judío como un recluta obligado por la ley, sino como un amigo. La conversación entre ellos iba a tornarse totalmente en una nueva base y sin duda que iba a iniciar con la pregunta: “¿Por qué haces esto?” El recluta judío iba a tener la oportunidad de compartir las enseñanzas que había aprendido de Jesús, y debido a que estas enseñanzas habían cambiado su vida, el soldado romano lo habría escuchado. Al caminar la primera milla, nosotros cumplimos con nuestras responsabilidades; pero al caminar la segunda milla, ganamos el derecho para testificar. ¿Quiénes son aquellas personas a las cuales has tratado de ganar para el Señor, pero se han mostrado desinteresadas? Este fue el caso de un joven creyente que quiso ganar a su padre para el Señor, sin embargo su padre le dijo: “Cuando tú hagas las cosas que yo te ordeno hacer, estaré más dispuesto a escuchar lo que me quieres decir acerca de lo que crees”. Caminar la segunda milla, demanda un cambio de agenda y prioridades, pero cuando servimos con la motivación de amar, Dios tiene la libertad de traer resultados sobrenaturales. ¿Qué segunda milla quiere Dios que camines en este día?
Embed this episode
NOW PLAYING
Día 61 - Mandamiento 9 - Serie Los 49 mandamientos de Jesús (Permanecer)
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.