EPISODE · Apr 29, 2024 · 4 MIN
Día 76 - Mandamiento 11 - Serie Los 49 mandamientos de Jesús (Permanecer)
from Permanecer · host Sego
¡Sé pérfécto én la fé! Nadie sería exitoso en la vida, sin fe. Por fe, se logran desarrollar las grandes obras de Dios, y “…sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). Por la fe, Noé edificó el arca. Por la fe Moisés rehusó los tesoros de Egipto, escogiendo mejor ser maltratado y sufrir aflicción con el pueblo de Dios, considerando las riquezas de Cristo como más valiosas que todos los tesoros de Egipto (ver Hebreos 11:24-29). Hay diferentes niveles de fe. La Escritura identifica “un poco de fe”, “aumentar la fe” y “grande fe” (Mateo 6:30; Lucas 17:5 y Mateo 8:10). La fe aumenta por la Palabra y es perfeccionada al ser probada y puesta en acción; una fe sin obras está muerta. La prueba de nuestra fe produce paciencia: “Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos [teleios] y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Santiago 1:4). ¿Cuál es la obra perfecta de la fe y la paciencia? Dios describe el proceso. Nosotros somos justificados por la fe, y por fe tenemos acceso al trono de gracia de Dios dentro del cual estamos; también “… nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones” (Romanos 5:3-5). “La fe viene por el oír y el oír la Palabra [rhema] de Dios” (Romanos 10:17). Un rhema es un verso o porción de la Escritura que el Espíritu Santo nos trae a la atención con una aplicación para una situación especial o necesidad de dirección. La fe es perfeccionada por obras que son motivadas por rhemas de la Escritura. Un domingo en la mañana, estaba sentado en la iglesia escuchando a un orador hablar sobre la importancia de repartir Biblias a los niños de escuela. Estas palabras de la Escritura claramente vinieron a mi mente: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:19-21). Fue entonces cuando rendí mi cuenta de banco al Señor. Conforme lo di todo, no quise dinero de regreso; lo que quise fue más fe. Yo sabía que con fe, podía obtener lo que fuera necesario para desarrollar las obras de Dios. Los resultados no fueron inmediatos. Es así como debe tener la paciencia su obra perfecta; sin embargo, en retrospectiva, todo el programa del ministerio del IBLP* es la recompensa de esa pequeña fe. Cuando Dios nos da un rhema para actuar conforme al mismo, muchas veces nos lo confirma con otro rhema, dando cumplimiento a que: “Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto [rhema]” (2 Corintios 13:1). ¿Qué rhemas te ha dado Dios en los cuales quiere que actúes, para que tu fe sea perfeccionada por medio de obras y por la paciencia?
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