Dos serpientes mortales episode artwork

EPISODE · Jan 14, 2026 · 4 MIN

Dos serpientes mortales

from Un Mensaje a la Conciencia · host Radio Stereo Resurrección

Aquel gusano del pueblo de los mosetenes apenas tenía el tamaño del dedo meñique cuando comenzó a comer corazones de pájaros. Si no hubiera sido porque era hijo del mejor cazador del pueblo, habría sido muy difícil satisfacer su hambre, porque cuantos más corazones comía, tantos más exigía. Y cada vez crecía más, hasta que tuvo el tamaño de un brazo. Su padre se pasaba días enteros en la selva cazando pájaros a fin de satisfacerlo. Llegó el día en que no quedó ni un solo pájaro vivo en la selva, de modo que el padre, Flecha Certera, comenzó a ofrecerle corazones de jaguar a esa serpiente suya que ya no cabía en la choza. La serpiente devoraba a los infortunados felinos y crecía más aún, hasta que acabó con todos los jaguares de la selva. —Quiero corazones humanos —le exigió a su padre. El diestro cazador no tuvo más remedio que ir matando a los habitantes de su aldea y de las comarcas vecinas hasta dejarlas sin gente. Pero un día, en una aldea lejana, lo sorprendieron en la rama de un árbol y lo mataron. La serpiente ya no soportaba el hambre y la nostalgia, así que salió a bus­carlo. Cuando llegó a la aldea que había matado a su padre, enroscó el cuerpo en torno a todos los habitantes que quedaban para que nadie pudiera escapar. Los guerreros le ensartaron todas sus flechas a aquel anillo gigante que los había cercado, pero aun así la serpiente no dejaba de crecer. Nadie logró salvarse salvo la serpiente, que rescató el cuerpo de su padre y siguió creciendo hacia arriba. Ahora se ve, ondulante, erizada de flechas refulgentes, atravesando el cielo nocturno.1 Esta leyenda indoamericana sobre el origen de la Vía Láctea nos recuerda que los indígenas de aquellos remotos tiempos, que no disfrutaban del telescopio para poder divisar con mayor claridad la multitud de estrellas de la que está compuesta, eran geniales en el uso de su imaginación para llenar los vacíos de su conocimiento científico. Además evoca imágenes mentales de la serpiente bíblica que hizo caer a nuestros primeros padres en el huerto del Edén,2 que se describe como el lucero de la mañana en el libro del profeta Isaías,3 y que vuelve a manifestarse al final de los tiempos, según el Apocalipsis de San Juan. Pero lo que debiera preocuparnos a nosotros es lo que está haciendo en la actualidad «aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás»,4 como la identifica San Juan. Porque al igual que la serpiente de la leyenda de los mosetenes, nuestro enemigo el diablo no tiene mayor satisfacción que la de comer corazones humanos, y por eso día y noche anda buscando a quien devorar.5 Cristo, archienemigo y vencedor del diablo,6 está llamando a la puerta de nuestro corazón. Más vale que le demos entrada para que cene con nosotros, que es lo que desea,7 y no que le demos cabida a Satanás, de modo que nuestro corazón llegue a ser la entrada principal de su cena. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Eduardo Galeano, Memoria del fuego I: Los nacimientos, 18a ed. (Madrid: Siglo XXI Editores, 1991), pp. 11,12. 2 Gn 3:1‑23 3 Is 14:12 4 Ap 12:9 5 1P 5:8 6 Ap 12:7‑12 7 Ap 3:20

Aquel gusano del pueblo de los mosetenes apenas tenía el tamaño del dedo meñique cuando comenzó a comer corazones de pájaros. Si no hubiera sido porque era hijo del mejor cazador del pueblo, habría sido muy difícil satisfacer su hambre, porque cuantos más corazones comía, tantos más exigía. Y cada vez crecía más, hasta que tuvo el tamaño de un brazo. Su padre se pasaba días enteros en la selva cazando pájaros a fin de satisfacerlo. Llegó el día en que no quedó ni un solo pájaro vivo en la selva, de modo que el padre, Flecha Certera, comenzó a ofrecerle corazones de jaguar a esa serpiente suya que ya no cabía en la choza. La serpiente devoraba a los infortunados felinos y crecía más aún, hasta que acabó con todos los jaguares de la selva. —Quiero corazones humanos —le exigió a su padre. El diestro cazador no tuvo más remedio que ir matando a los habitantes de su aldea y de las comarcas vecinas hasta dejarlas sin gente. Pero un día, en una aldea lejana, lo sorprendieron en la rama de un árbol y lo mataron. La serpiente ya no soportaba el hambre y la nostalgia, así que salió a bus­carlo. Cuando llegó a la aldea que había matado a su padre, enroscó el cuerpo en torno a todos los habitantes que quedaban para que nadie pudiera escapar. Los guerreros le ensartaron todas sus flechas a aquel anillo gigante que los había cercado, pero aun así la serpiente no dejaba de crecer. Nadie logró salvarse salvo la serpiente, que rescató el cuerpo de su padre y siguió creciendo hacia arriba. Ahora se ve, ondulante, erizada de flechas refulgentes, atravesando el cielo nocturno.1 Esta leyenda indoamericana sobre el origen de la Vía Láctea nos recuerda que los indígenas de aquellos remotos tiempos, que no disfrutaban del telescopio para poder divisar con mayor claridad la multitud de estrellas de la que está compuesta, eran geniales en el uso de su imaginación para llenar los vacíos de su conocimiento científico. Además evoca imágenes mentales de la serpiente bíblica que hizo caer a nuestros primeros padres en el huerto del Edén,2 que se describe como el lucero de la mañana en el libro del profeta Isaías,3 y que vuelve a manifestarse al final de los tiempos, según el Apocalipsis de San Juan. Pero lo que debiera preocuparnos a nosotros es lo que está haciendo en la actualidad «aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás»,4 como la identifica San Juan. Porque al igual que la serpiente de la leyenda de los mosetenes, nuestro enemigo el diablo no tiene mayor satisfacción que la de comer corazones humanos, y por eso día y noche anda buscando a quien devorar.5 Cristo, archienemigo y vencedor del diablo,6 está llamando a la puerta de nuestro corazón. Más vale que le demos entrada para que cene con nosotros, que es lo que desea,7 y no que le demos cabida a Satanás, de modo que nuestro corazón llegue a ser la entrada principal de su cena. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Eduardo Galeano, Memoria del fuego I: Los nacimientos, 18a ed. (Madrid: Siglo XXI Editores, 1991), pp. 11,12. 2 Gn 3:1‑23 3 Is 14:12 4 Ap 12:9 5 1P 5:8 6 Ap 12:7‑12 7 Ap 3:20

NOW PLAYING

Dos serpientes mortales

0:00 4:04

No transcript for this episode yet

We transcribe on demand. Request one and we'll notify you when it's ready — usually under 10 minutes.

MG Show MG Show The MG Show, hosted by Jeffrey Pedersen and Shannon Townsend, is a leading alternative media platform dedicated to uncovering the truth behind today’s most pressing political issues. Launched in 2019, the show has grown exponentially, offering unfiltered insights, comprehensive research, and real-time analysis. With a commitment to independent journalism and factual integrity, the MG Show empowers its audience with knowledge and encourages active participation in the political discourse. Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Podcasting Astronomy Every Day of the Year French Your Way Jessica: Native French teacher founder of French Your Way Boost your French listening skills and test your comprehension with this one of a kind series of podcasts. Get the chance to listen to a real conversation between native speakers talking at normal speed AND customise your learning experience through carefully designed sets of questions (2 levels of difficulty) available for download at www.frenchvoicespodcast.com. All interviews also come with the transcript. French teacher Jessica interviews native speakers of French from around the world who share a bit of their life and passion. Where else would you meet in one same place a French yoga teacher based in Melbourne, a soap manufacturer from Provence, or a couple cycling around the world? The Small Business Startup School – Business Notes | Financial Literacy | Retail Psychology – For Professionals & Entrepreneurs The Small Business Startup School Inc. Starting or buying a small business? While personal circumstances may vary, business patterns remain timeless. On The Small Business Startup School, we explore strategies, insights, and practical solutions to help entrepreneurs confidently navigate their journey.Hosted by Ola Williams—a retail entrepreneur, fintech founder, and financial coach with over two decades of experience—this podcast marries financial awareness and retail psychology with optimism to deliver actionable takeaways.Join us to learn, grow, and connect as we uncover the keys to business success.Let’s continue to learn together and be encouraged to keep on connecting!

Frequently Asked Questions

How long is this episode of Un Mensaje a la Conciencia?

This episode is 4 minutes long.

When was this Un Mensaje a la Conciencia episode published?

This episode was published on January 14, 2026.

What is this episode about?

Aquel gusano del pueblo de los mosetenes apenas tenía el tamaño del dedo meñique cuando comenzó a comer corazones de pájaros. Si no hubiera sido porque era hijo del mejor cazador del pueblo, habría sido muy difícil satisfacer su hambre, porque...

Can I download this Un Mensaje a la Conciencia episode?

Yes, you can download this episode by clicking the download button on the episode player, or subscribe to the podcast in your preferred podcast app for automatic downloads.
URL copied to clipboard!