EPISODE · Feb 4, 2016 · 1H 58M
El Ñaño Fabri
from Investigadores ParaPreClaros
Unidad de Investigación 27 de June de 2010 00:00 La niñez de los hermanos Correa Delgado fue dura y exigente. Experiencias desgarradoras marcaron su infancia. Cuando Fabricio tenía 7 años y Rafael 4, en 1967, su padre Rafael Correa Icaza viajó a Estados Unidos. El mayor escribía cartas a su padre: demoraban cerca de un mes en llegar a Atlanta, pero él siempre contestaba, y le señalaba las faltas de ortografía. Ese aprendizaje lo llevó a convertirse en campeón escolar de ortografía. El premio, una pluma, lo guardó celosamente para regalarle a su progenitor a su regreso.En cambio, Rafael no fue tan apegado a la figura paterna, pues era muy chico cuando se fue y quien asumió el rol de jefe de hogar fue su madre Norma Delgado. Una mujer piadosa, incansable trabajadora, que acostumbraba a rezar el rosario de María Auxiliadora antes de dormir. En 1973 se empleó en Mi Comisariato, donde colaboró por 15 años. Doña Norma fue siempre más contemplativa con ‘Rafico’. Al pequeño Rafael sus hermanos le decían “culebra” porque iba mudando, dejando todo desde que entraba a la casa al regreso de la escuela: se sacaba los zapatos, las medias, mientras caminaba hasta llegar a su dormitorio. Luego de volver de EE.UU., donde estuvo detenido tres años, Rafael Correa Icaza vivió un año con su familia, en Guayaquil. Después, se separó de Norma y se fue a vivir con su madre. “Con mi papi, a pesar de sus distanciamientos, tuvimos una excelente relación”, dice Pierina, la única hermana mujer viva de la familia Correa. “Parecía ser que yo tenía un olfato especial para saber cuál era el momento de decirle las cosas, él era muy de aventuras, de paseos inesperados”. El padre de los Correa tenía temperamento explosivo, a veces violento, pero era inteligente y sensible. “Parecido el temperamento al de mi hermano. A mi papá le gustaba sacarte de quicio, más que tomarte el pelo, te tenía que humillar”, cuenta Fabricio. Dedicado al comercio, el padre de los Correa viajaba constantemente por el país. En algunos desplazamientos lo acompañaba el mayor de sus hijos; el menor, en cambio, pedía más atención paterna. “Mi papito no era muy estable, era de carreras cortas. Tenía la tendencia a desafiar la ley'”. Pese a la separación, él no perdió contacto con sus hijos. Los llevaba a pasear por el cementerio donde recorría las tumbas de personajes famosos, contándoles a sus hijos la historia detrás de la lápida. También viajaban a Durán o por el estero Salado. Así, la vida infantil de los tres hermanos Correa transcurría en medio de las necesidades económicas y la inestabilidad generada por las separaciones de sus padres. En su faceta estudiantil Fabricio, Rafael y Pierina fueron buenos alumnos. Sus padres fueron exigentes, pese a que no lograron completar su formación. Doña Norma llegó hasta quinto año de colegio y bailaba ballet. Los recuerdos más intensos para los hermanos datan de la época cuando vivieron en la Tomás Martínez y Baquerizo Moreno, una casa vetusta de construcción mixta, donde improvisaban cada rincón para jugar. “Había las peleas clásicas entre hermanos, las discusiones, pero siempre temporales”, recuerda Pierina. En cambio, Fabricio mantiene latentes las rabietas de su hermano menor. “Cuando sea grande te voy a pegar”, le gritaba el rebelde Rafael, mientras el mayor lo agarraba de los brazos, aplacando su furia, a veces incontenible. Al cumplir 7 años, Pierina viajó a Estados Unidos, donde unos parientes, por la difícil situación familiar. “Encontré una sociedad distinta a la ecuatoriana. Vine con una mentalidad mucho más independiente habiendo aprendido a hacer un montón de cosas... en adelante me quedé acá, estudiando, haciendo deporte, ayudando en la casa, y compartiendo con mis hermanos, actividades normales, andando en bicicleta, jugando a los trompos, soy experta en hacer bailar trompos”. La segunda de la familia siempre tuvo una mejor relación con Fabricio por razones de edad. Recuerda que su hermano menor, Rafael, pasaba mucho tiempo fuera de casa, con los Scouts, donde fue ganando la fama de líder. “Con Fabricio tenía más cercanía, incluso mi primer enamorado fue su compañero en el colegio. A Rafael su familia lo recuerda como defensor de las causas de otros chicos, veía que afectaban a alguna persona vulnerable y él no dudaba, en absoluto, en salir en su defensa, cuenta Pierina. Uno de sus amigos de la infancia recuerda que cuando eran jóvenes, un chico de la denominada “manada Scout” que lideraba Correa, falleció al ser alcanzado por un rayo durante un ascenso al Cotopaxi. “Rafa estaba a cargo del grupo, sé que eso le golpeó”, recuerda David Vásquez, docente de secundaria. Luis Carló, otro compañero de los Scouts, recuerda que nunca vio a la familia Correa completa. La imagen que recuerda es cuando iban a misa Doña Norma, Pierina, Fabricio y Rafael. Nunca a su padre. “Rafa no transmitía los problemas de su casa hacia afuera”. En 1977 la tragedia nuevamente golpeó la puerta de la familia Correa-Delgado. “Sucedió dos días antes que yo cumpliera 15 años”, rememora Pierina. “Ese año por primera vez iba a tener una fiesta de cumpleaños, Fue un 28 de mayo. Mi pequeña hermana Bernardita, de 11 años, falleció ahogada, en una piscina en un condominio en Urdesa. Estaba al cuidado de la familia de una compañera, pues su madre se encontraba en el trabajo. “A mi madre eso la golpeó muchísimo, han pasado más de 30 años y sigue sin superarlo. A Rafael lo afectó tremendamente, eran muy cercanos en edad, tenían nueve o 10 meses de diferencia. A Fabricio como hermano mayor le tocó mostrarse un poco más tranquilo ”. Los años siguientes, Fabricio, Pierina y Rafael siguieron con sus estudios. El primero en la Escuela Politécnica del Litoral, mientras Rafael se inclinó por la Economía en la Universidad Santiago de Guayaquil y Pierina siguió en el Liceo Panamericano. Años después, el padre de los Correa se volvió a casar con Azucena Calvache, que era apenas tres años mayor que Fabricio, y se fue a vivir a Quito. Luego regresó a Guayaquil y falleció en 1995. En adelante, Fabricio montó varias empresas y Rafael se dedicó a estudiar dentro y fuera del país, en Bélgica y Estados Unidos. En el 2005 los hermanos se juntaron para la campaña de Rafael. Estuvieron unidos hasta mediados del año pasado, cuando estalló el escándalo por los contratos de Fabricio con el Gobierno. Hoy están totalmente distanciados. Girón (Azuay).- Pese a la posición poco ética que mantuvo cierta prensa en torno a las contrataciones de Fabricio Correa con el Estado -mismas que fueron terminadas unilateralmente por parte del Gobierno- los hechos muestran que de los 10 juicios que interpuso Fabricio Correa al Estado, los 10 fueron ganados, sin perder un solo centavo. El pasado 18 de mayo, el Tribunal Distrital de lo Contencioso Administrativo número 1 de Pichincha, emitió el fallo, desmintiendo una vez más, a los opositores que fraguaron sospechas en las acciones legales ocurridas. La prensa y ciertos opositores, en esos días, aseveraron que todo se trataba de un “tongo” es decir, un arreglo para lograr determinados beneficios, que en este caso –según supuestos analistas y periodistas- iban a favorecer a Fabricio Correa, una vez que gane los juicios que interpuso a través de sus empresas vinculadas. El Presidente de la República, Rafael Correa, aseveró que ya está cerrado este episodio al que calificó como “doloroso” para la historia del Ecuador y de este Gobierno. “Cuidamos tan bien los intereses del Estado que hemos ganado cada uno de los juicios que puso”, acotó. Un video emitido en el Enlace Ciudadano 426, recordó la falta de ética de periodistas como Jorge Ortiz, Fernando Villavicencio, el ex Presidente Lucio Gutiérrez, quienes enfatizaron que todo estaba armado y era un engaño. El presidente de la República, Rafael Correa, solicitó que la Contraloría General del Estado investigue los contratos firmados por las empresas en las que tiene intereses económicos su hermano, Fabricio Correa. El pedido lo formuló como respuesta a una investigación de diario Expreso que demostró que tres empresas de propiedad del hermano del Jefe de Estado y dos consorcios en los que participa como socio lograron millonarios contratos en el sector público en los dos últimos años y medio de gestión de Rafael Correa. USD 80 millones sería el monto de los contratos firmados con las empresas de Fabricio Correa. El rotativo guayaquileño sostiene que los proyectos se ejecutan desde hace 24 meses con entidades como Petroecuador, Ministerio de Transporte y Obras Públicas, Ministerio de Vivienda, Hidrolitoral e Hidropaute. Los montos contratados superarían los USD 80 millones. El Primer Mandatario, durante la posesión del nuevo ministro de Transporte y Obras Públicas, Xavier Casal, defendió a su hermano, de quien dijo que es contratista del Estado desde hace 25 años y que hasta ahora “ni siquiera conozco las oficinas de su empresa”. Según Correa, la investigación solicitada al organismo de control debe demostrar si existieron o no irregularidades en la adjudicación de las obras contratadas con Engineering International Corporation e International Energy Overseas Corporation, radicadas en Panamá. Correa también lanzó un desafío al rotativo guayaquileño: que “precise” si hubo o no perjuicio al Estado con la firma de esos contratos, si hubo “favoritismo de las autoridades para otorgar los contratos a Cosurca S.A.” y, si esas empresas tenían algún tipo de cuestionamiento legal. “Más allá de saber las empresas que tiene mi hermano, lo importante es saber si hubo o no perjuicio para el Estado ecuatoriano”, insistió. Adelantó también que se investigará y sancionará si algún funcionario de Gobierno “actuó o no con favoritismo” a favor de su hermano. Correa también indicó que el contrato con Cosurca S.A. se firmó antes de que esa empresa constructora lojana sea de propiedad de su hermano. También dijo que las otras obras no se contrataron directamente con la firma de su familiar, sino que fueron subcontratadas por otras empresas. Se van a tomar medidas para evitar que empresas de papel registradas en el exterior contraten con el Estado. “Eso no es ilegal, pero es reprochable”, comentó. El Mandatario desestimó las publicaciones. “Recién me entero de que mi hermano es poco menos que Bill Gates”, ironizó. El pedido de Rafael Correa fue acogido de inmediato por el titular del organismo de control, Carlos Pólit. A través de un comunicado, la Contraloría informó que se dispuso que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas sea auditado por las direcciones Regionales II y IV de Loja. Además, el contrato suscrito por Predesur lo analizará la Regional IV; el proyecto Baba, la Dirección de Auditoría de Proyectos, y de Petroproducción por la Auditoría 3. A la Contraloría también se sumó la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República. Según su titular, Alfredo Vera, ayer mismo solicitó a diario Expreso que remita las pruebas que sustentan la investigación.
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