EPISODE · Jan 21, 2011 · 4 MIN
Ezequiel Martínez Estrada — El mate
De ti a mí, mano a mano, el mate viene y va. El mate es como un diálogo con pausas que llenar. (Darío lo ha llamado calumet de la paz) Niño que se ha dormido cansado de llorar. Y aún suspira, la lluvia cae sobre la ciudad. El brasero sus brasas aviva fraternal y como en la charada llena todo el hogar. De ti a mí, mano a mano el mate viene y va. Nos quedamos callados mirando sin mirar un cuadro, un libro abierto, un reflejo fugaz. Tenemos una pena como de soledad; nos falta un hijo y algo que no tendremos ya. El reloj da la hora de la serenidad y grano a grano cuenta arenas en el mar. La lluvia se diría que liquida el cristal, El brasero calienta el frío del hogar. De ti a mí, mano a mano, el mate viene y va. Hace poco perdimos un amigo ejemplar, perdimos un hermano de exquisita bondad Se le escapó la vida antes de comenzar Presente en el silencio sabemos bien que está, pero callamos porque no podemos hablar. Tú principiaste un cuadro, yo un libro; y ahí están sin terminar las manos la estrofa sin final De ti a mí, mano a mano el mate viene y va. Llevamos siete años de vida conyugal y nuestro amor reclina su frente en la amistad. De los viejos proyectos casi no hablamos más; hay algo que nos dice de un fracaso brutal. Nos miramos con pena durmiendo sin soñar; nos ha engañado el sueño, ya no soñamos más. De ti a mí, mano a mano el mate viene y va; viene a mí fervoroso, casi frío a ti va. No hay más luz que las brasas ni más calor quizás. Mi cigarrillo quema sustancia sideral y como se ve poco no nos vemos llorar.
Embed this episode
NOW PLAYING
Ezequiel Martínez Estrada — El mate
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.
Similar Podcasts
No similar podcasts found.