EPISODE · May 28, 2026 · 14 MIN
Infraestructura gana, software pierde: así se divide la era de la IA
from Revolution Daily · host Javier Morodo
La IA que el mercado no sabe leerEl error del día es leer el rally como un voto de confianza uniforme en la inteligencia artificial. El mercado está premiando infraestructura y castigando software. Goldman sube su meta del S&P 500 a 8,000 puntos mientras Salesforce cae 3.2% por una guía de ingresos que llegó $100 millones por debajo de lo esperado. Eso no es un tropiezo: es la distinción que el mercado tardará meses en procesar. Los ganadores de la IA no son quienes la venden, sino quienes la alimentan. SK Hynix ya vale más de $1,000,000 millones de dólares. La narrativa de “toda la tecnología sube igual” murió. El inversionista que no ve la diferencia entre capas de la cadena de IA va a equivocarse en la dirección correcta.¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify!Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente.* Los bancos centrales están sobreestimando el riesgo de inflación por la guerra con Irán. JPMorgan tiene datos que contradicen al consenso, y eso cambia qué activos comprar ahora mismo.* SK Hynix acaba de entrar al club del billón. Pero la historia real no es el precio de la acción: es lo que revela sobre cómo valorar toda la cadena de semiconductores.* Salesforce decepciona y reabre la pregunta que el mercado había archivado: ¿quién realmente monetiza la IA? Goldman sube su meta del S&P 500. Dell gana $9,700 millones del Pentágono y abre una conversación sobre el gasto en defensa digital.* Adam Grant estudió a los mejores pensadores originales del mundo. Lo que encontró contradice todo lo que nos enseñaron sobre productividad.Las tasas que el mercado está sobrecobrandoDesde que comenzó la guerra con Irán, el mercado de tasas construyó un escenario calcado del que vivimos en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania: shocks energéticos que obligan a los bancos centrales a subir tasas para contener la inflación. El problema es que ese guión ya no aplica con la misma fuerza.JPMorgan publicó esta semana una tesis que vale la pena tomarse en serio: las apuestas por alzas adicionales de tasas están exageradas. Su argumento tiene tres patas. Primera, las partes en conflicto están focalizadas en encontrar una salida negociada, lo que implica que los precios del petróleo y los rendimientos de bonos tenderán a bajar en un horizonte de seis a doce meses. Segunda, las perspectivas de empleo y crecimiento salarial en Estados Unidos son lo suficientemente débiles como para hacer improbable que se consolide una espiral inflacionaria de salarios y precios. Tercera, el entorno de beneficios corporativos sigue siendo sólido, lo que aleja el escenario de estanflación como resultado base para el segundo semestre.El mercado hoy descuenta una subida de la Reserva Federal para marzo de 2027 y dos alzas más del Banco Central Europeo antes de que termine este año. Si JPMorgan tiene razón, esas expectativas son ruido. Las acciones de baja volatilidad, específicamente bienes de consumo básico, servicios públicos, seguros y ciertos industriales, están cotizando a niveles de rezago histórico respecto a los cíclicos que no se veían desde hace 18 años. La narrativa de tasas altas para siempre está creando descuentos estructurales en activos que, en cualquier escenario razonable, deberían recuperar valor.Lo que el mercado aún no tiene en precio: si las tasas no suben como se espera y el petróleo cede con un acuerdo en Irán, el activo que más tiene que recuperar no es el S&P 500, que ya está en máximos históricos. Son las defensivas rezagadas, que nadie quiere hoy precisamente porque todos dan por hecho un ciclo de alzas que quizás nunca llegue.El billón que reescribe las reglas de los semiconductoresSK Hynix superó esta semana el umbral de $1,000,000 millones de dólares en capitalización de mercado tras subir más de 1,000% en los últimos doce meses. Micron Technology también cruzó esa misma marca en días recientes. El titular fácil es celebrar el rally. La lectura que importa es otra.Durante décadas, los fabricantes de memoria fueron considerados los peones de la cadena de semiconductores: cíclicos, volátiles, rehenes de los ciclos de exceso de oferta. El modelo de negocio era predecible en su brutalidad: boom, sobreproducción, colapso de precios, pérdidas. El mercado los valoraba como materias primas, no como tecnología de punta.Lo que está pasando hoy es una reconfiguración del contrato entre estos fabricantes y sus clientes. SK Hynix controla 57% del mercado global de memorias HBM por ingresos, los chips de alto ancho de banda que necesitan los aceleradores de Nvidia para funcionar. UBS estima que parte de los volúmenes de DRAM y NAND de SK Hynix ya están fijados mediante contratos de largo plazo con grandes clientes de infraestructura tecnológica. Eso transforma el ciclo. Lo estabiliza. Lo hace parecerse más a un negocio de infraestructura que a una materia prima.El consenso del mercado proyecta que el EBITDA de SK Hynix más que se triplicará en 2026 y superará los $100,000 millones de dólares, con márgenes que ya sobrepasan 70%. UBS proyecta crecimiento de demanda de DRAM de 35% interanual en 2027 y no ve el pico de utilidades antes de 2028.Para el inversionista de largo plazo: el múltiplo que el mercado le pone a SK Hynix y Micron está migrando del de una empresa cíclica al de una empresa de infraestructura con contratos plurianuales. Ese repricing aún no ha terminado. La exposición a HBM sigue siendo la apuesta más asimétrica dentro de la cadena de IA.Es el rendimiento de SK Hynix en los últimos doce meses.SK Hynix no fabrica los chips más glamorosos ni tiene el nombre más reconocido. Fabrica la memoria que hace posible que los chips de Nvidia funcionen. Un negocio que durante décadas fue tratado como materia prima acaba de demostrar que la infraestructura invisible de la IA vale más que casi cualquier empresa del planeta. La siguiente pregunta no es si SK Hynix seguirá subiendo. Es qué otros activos "aburridos" de la cadena están todavía sin descubrir.Salesforce y la pregunta que nadie quiere contestarLa firma reportó ganancias del primer trimestre de su año fiscal 2027 que superaron expectativas: $3.88 de ganancia ajustada por acción contra los $3.13 que esperaba el consenso, con ingresos de $11,130 millones de dólares. Buen trimestre. Pero la guía para el siguiente trimestre llegó con ingresos proyectados entre $11,270 y $11,350 millones de dólares, apenas por debajo de los $11,360 millones que esperaba el mercado. La acción cayó 3.2% en operaciones fuera de horario. Esa reacción revela algo incómodo: el mercado esperaba que Salesforce demostrara que su apuesta por agentes de IA ya estaba generando aceleración de ingresos visible. No lo hizo. Y eso abre una pregunta que el consenso prefiere no formular con claridad: las empresas de software que están añadiendo capacidades de IA encima de sus plataformas existentes no están capturando el mismo valor que quienes construyeron la infraestructura desde cero.Lo que importa: la distinción entre “IA nativa” e “IA añadida” va a determinar los múltiplos del sector de software enterprise durante los próximos tres años.Goldman Sachs y la meta que nadie cuestionóGoldman Sachs elevó su objetivo de fin de año para el S&P 500 a 8,000 puntos, uniéndose a Morgan Stanley y Deutsche Bank en un coro de optimismo que pocos cuestionan públicamente. El índice ya subió cerca de 10% este año y tocó un máximo histórico de 7,519 puntos el martes. El argumento de Goldman es sólido en su estructura: la temporada de resultados del primer trimestre fue excepcionalmente robusta y las estimaciones de ganancias superaron al propio mercado desde 2025. Pero hay algo que el titular oculta: el mismo Goldman advierte que la combinación de una desaceleración en el crecimiento de beneficios y la incertidumbre en torno a la IA debería impedir una expansión significativa de valuaciones. En otras palabras, el upside de aquí al 8,000 no viene de que el mercado se ponga más caro, sino de que las ganancias reales lo justifiquen. Esa es una diferencia crucial para quien está decidiendo si comprar el índice hoy a máximos.Lo que importa: a 7,500 puntos, el S&P 500 no tiene margen de error en ganancias. Un trimestre mediocre en tecnología cambia toda la conversación.Dell y el dinero invisible del PentágonoDell Technologies ganó un contrato de $9,700 millones de dólares con el Pentágono para gestionar licencias de programación de Microsoft para las fuerzas armadas de Estados Unidos. La acción subió 3.4% en operaciones fuera de horario. El contrato cubre desde Windows Enterprise hasta licencias escalonadas de Microsoft 365 y paquetes especializados para sistemas clasificados. Lo relevante para el inversionista no es Dell en sí, sino lo que el contrato confirma: el gasto en infraestructura digital de defensa es uno de los flujos de ingresos más predecibles y políticamente blindados del sector tecnológico. No depende de ciclos de adopción empresarial, no se negocia en tiempos de austeridad, y tiende a crecer por consolidación. Dell Federal Systems acaba de demostrar que puede competir en esa liga. Microsoft también gana aquí, aunque su nombre no aparezca en el titular.Lo que importa: las empresas con contratos de defensa en tecnología son una categoría de bajo riesgo sistémico que el mercado habitualmente subvalora porque no tiene el mismo atractivo narrativo que la IA de consumo.Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El arte de empezar sin permisoAdam Grant estudió durante años a los pensadores más originales del mundo y encontró algo que desconcierta: los mejores creadores no son quienes actúan primero. Son quienes dudan, postergan con propósito y dejan que las ideas fermente antes de ejecutar. La procrastinación moderada, descubrió Grant, no es una falla de carácter. En ciertos contextos, es el mecanismo que mantiene viva la posibilidad de que una idea mejore antes de ser declarada definitiva.Lo que más me impacta de ese hallazgo no es la táctica. Es la implicación más profunda: que la urgencia compulsiva de actuar puede ser, muchas veces, una forma de cerrar puertas antes de que el panorama esté completo. Vivir con una pregunta abierta toma valentía. Resolverla prematuramente es, con frecuencia, el camino más corto hacia una respuesta mediocre.La originalidad no es velocidad. Es tolerancia a la incertidumbre mientras el pensamiento madura. Ve el video completo aquí →El Draft 2026: ¿Asimetría futurista o la disciplina del flujo de caja?Es momento de dejar las proyecciones teóricas y ver a dos gestores arriesgar su propio capital en vivo. En este episodio especial de El Arte de Invertir, Cometa y yo nos enfrentamos en un draft implacable para reconfigurar nuestros portafolios reales frente a las tendencias estructurales de 2026. En un mercado fragmentado, el Alfa no se encuentra diversificando por miedo, sino eligiendo un bando estratégico.Diseccionamos dos filosofías de inversión opuestas que colisionan de frente: mi apuesta por la asimetría agresiva en activos digitales como Bitcoin, Ethereum y Solana, contra la rigidez analítica de Cometa enfocada en semiconductores y la infraestructura energética de los data centers. Deja de ser un espectador del mercado; las reglas del juego cambiaron y solo sobrevivirá quien tenga la convicción matemática para sostener sus posiciones.Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo.MañanaLa Fed habla, los bonos escuchan y el petróleo decide si la guerra con Irán ya tiene precio. Mañana vemos si el mercado tiene razón o si JPMorgan la tiene. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com
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