EPISODE · Jul 26, 2022 · 1H 14M
Lista de Segunda Infancia.
from Punto Muerto
¡Bienvenidos a Punto Muerto! En esta semana, el programa cumple un año de vida, una hazaña que jamás hubiese imaginado, con ya 93 episodios al aire, los mismos defectos y virtudes aisladas fruto de la casualidad. Para celebrarlo, decidí compartir con ustedes una serie de canciones que me marcaron entre los 14 y 20 años, en mi adolescencia, que decidí llamarla “Lista de Segunda Infancia”. Espero que la disfruten, son casi todas canciones emblemáticas, himnos o hits de los artistas seleccionados. Y como todo tiene su orden, vamos a tomar Manhattan, luego tomamos Berlín. Ahí vamos. Un día fui a la disquería que quedaba en 18 y Paraguay a comprar un cassette de una canción que había escuchado en la radio. Sabía que era en vivo, que repetía “Oh, Oh, Oh” y el estribillo tenía la palabra “Love”. Es decir, el 90% de los hits de los ochenta entraban en esa descripción. La cara de la vendedora del Palacio de la Música fue un poema, así que pidió que la tarareara. Mi interpretación no ayudó demasiado. Por suerte, un sujeto a mi lado, al que siempre estaré agradecido, dijo “dale el ‘Rattle And Hum’, es ese”. Era ese, era la banda de mi vida. La canción era “Pride (In the Name of Love)”. Escuché hasta el hartazgo el cassette, vi la película alquilada una y otra vez en el videoclub llamado Movie del Centro de Montevideo. Lo lógico, visto desde hoy, hubiese sido seguir con “The Joshua Tree”, pero no. En esa época no había internet y lo que compré en una liquidación en otra disquería del centro fue “The Unforgettable Fire”, que era el álbum que tenía la canción que me había acercado a U2, así que todo cerraba en mi cabeza de 12 años. Jamás pensé que me generaría tanto. Un álbum que Miles Davis pidió para escuchar en sus últimos momentos, también uno que Tom Morello dice que le salvo la vida. He escuchado “The Unforgettable Fire” en mi cuarto con la luz apagada, caminando, con amigos/parejas y hasta durmiendo en la calle. Quizá buscando algo, como una especie de regreso a casa. MTV pasaba música, lo juro. Incluso se podía descubrir buena música. Una madrugada, un video me desveló completamente. Un auto en una carretera nocturna, persiguiendo a un hombre que corre desesperado. ¡Eran los de “Creep” y “The Bends”! Por un minuto, me perdí en “Karma Police”, lo nuevo de Radiohead. Ya habían lanzado “Android Paranoid” que también había causado mucho impacto, pero no fue hasta ver el video del tercer single que me decidí a ahorrar unos pesos de algunos almuerzos en mi primer trabajo, para finalmente comprar “OK Computer”. Había poca plata y no quería sorpresas. El Anglo tenía en los 80/90 un lugar llamado Self Access Centre (SAC), donde se podía ir a escuchar música en inglés y hacer ejercicios con las letras. Pasaba muchas horas ahí, descubrí música y aprendí letras de diferentes grupos como INXS, Tears For Fears, The Cult o Yes. Un día el SAC estaba lleno y quedaban dos cassettes por escuchar que me interesaban, “Breakfast in America” de Supertramp y “Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me” de The Cure. Tuve la dicha de elegir el segundo y escuchar “Just Like Heaven”. Como muchos de mi edad, REM entró en mi vida por “Losing My Religion”. “Out Of Time” fue uno de esos discos lleno de hits, aunque fue otra canción del álbum la que me conquistó con sus armonías y coros con reminiscencias de los Beach Boys. Con Mike Mills como cantante principal, un tema sobre una relación que parece perfecta, pero algo no anda del todo bien. Escuchamos la bellísima “Near Wild Heaven”. Al cumplir 15 años, mi primo mayor prometió regalarme el disco que yo quisiera. Fue en Agosto de 1992, cuando en la pequeña disquería F86, compré uno de los discos de mi vida. Descubrir ese disco en las bateas fue un momento enorme. “Ten”, de Pearl Jam, me mató desde su portada. ¿Recuerdan esos videos de Vedder colgándose del punto más alto del escenario, tirándose al mar de gente? Como revoleaba el micrófono, la actitud desafiante, sin ser soberbia. Luego descubrir esas letras, esas guitarras, esa voz. “Evenflow”, “Jeremy”, “Porch”, “Alive” y sobre todo “Black”. Dedicada a Irene. “Smells Like Teen Spirit” fue una explosión, rabia e ingenio en una canción que explicaba la desidia de una generación. Sin embargo, fue el álbum “Nevermind” el que nos hizo dar cuenta que Nirvana era algo más. Un disco sobre la alienación, el rechazo, la marginalidad, la violencia, la humillación y la estupidez; todo eso mientras se busca una razón para hacer lo que hacemos. Luego llegó “Incesticide”, un álbum recopilatorio de b-sides que escuché mucho durante el verano del 93. Ahora, lo que estaba esperando todo el mundo era el próximo álbum de Nirvana. Y llegó “In Utero”. No nos dimos cuenta en aquel momento que esa era la despedida de Cobain, triste, amarga y por momentos reflexiva. Escuchamos “All Apologies”. 1995 fue un año bastante complicado para mí, vivía en la casa de mi viejo y la relación con mi madrastra era una confirmación de todos los prejuicios. En ese contexto, el “Mellon Collie and the Infinite Sadness” fue un gran compañero en tiempos de tristeza, soledad y rabia. Con Irene, mi novia de esos años, traducíamos las letras y nos quedábamos horas escuchando toda la obra. Si bien la mayoría eran letras sobre amor no correspondido, en mi cabeza daba vueltas la frase “Despite all my rage I am still just a rat in a cage”, de los enormes Smashing Pumpkins. A alguien no se le pusieron los pelos de punta cuando escuchó por primera vez “You know where you are?”. ¿Esa persona a la que no le pasó nada, tiene sangre en las venas? La canción que resume la versión más agresiva de Guns N’ Roses, la de su época de oro. Aún recuerdo el inicio de su show del 92 en River, con “Welcome To The Jungle”, una locura de gritos al estilo Beatles en el Hollywood Bowl, gente que pasaba desmayada y un pogo de 50.000 personas. Y cuando entra Slash, la fiesta es completa. Pero debo ser sincero, la canción que me llevó a escucharlos, a comprar el “Appetite For Destruction” y el “Lies”, fue la versión del clásico de Bob Dylan “Knockin’ On Heaven’s Door” para la BSO de “Days Of Thunder”, una película olvidada sobre autos de carrera con Tom Cruise. La versión definitiva. Por cierto, escuchen con atención, porque repasaremos la versión de la película, no la del “Use Your Illusion II”. Conocía a Faith No More por el Ranking 100.3, del Dorado FM, tenían un tema que estaba bueno y me gustaba. Fue cuando vi su actuación en el resumen de Rock In Rio II, en canal 10, que me impactaron. Patton rapeando arriba de una canción de rock, algo nada común en esos tiempos. Una banda de freaks, que sonaba espectacular, con un demente que no paraba de correr, saltar y bailar. Hasta tenían tiempo de cantar un snippet de Technotronic en su hit. “Epic”, una canción que habla de lo que no podés tener, en épocas de hiperinflación. ¡Oh, 1990! En Agraciada había un pequeño boliche que pasaba rock alternativo llamado “Amarillo”. Un día fui a ver a Cross, creo que en épocas de “A Miles de Km de Acá”. Mientras esperaba, en la previa, un tema hizo levantar al lugar mal. Una agresividad desatada, rebeldía en estado puro. El final de la canción hizo unir las “voces rebeldes” con un lema de resistencia que sigue funcionando hasta hoy. “Fuck you, I won't do what you tell me”, canta Zack de la Rocha. Señores, así descubrí a Rage Against The Machine. El video con la cámara en la guitarra y en la baqueta que golpea el hi-hat. Un escenario rodeado de gente enloquecida, el riff de Angus, la cara de loco de Slade y los alaridos Brian Johnson. La canción que hizo fan de AC/DC a otra generación. “You've been... Thunderstruck!” El álbum negro de Metallica fue uno de los más esperados de la historia de su género. En épocas en que reinaban U2, Guns N’ Roses, Nirvana y Pearl Jam; Metallica vendía discos como pan caliente. Un álbum lleno de hits, de clásicos, en el que mostraban como nunca antes su imagen. Un video de pesadilla, un riff colosal, una batería potente y una voz del infierno. Lo que Bob Rock sacó de ellos, su hit más grande con una canción de horror. Me despido con el “Satisfaction” del thrash metal. Con ustedes “Enter Sandman”. Un gran final para mi fiesta. “Elvis is still in the building, goodnight Montevideo City.”
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