EPISODE · Aug 30, 2023 · 45 MIN
Marvin Gaye - Let's Get It On
from Punto Muerto
Marvin Gaye es el arzobispo de la seducción. Decir lo contrario sería como argumentar en contra de la existencia de la gravedad, pero mientras “Let's Get It On” continúa tocando las fibras más sensibles, este clásico de 1973 te insta a recordar al fallecido cantante como algo más que un simple símbolo sexual. Una cosa en la que buena parte del mundo parece estar seguro es que el cristianismo es una religión antisexo. El padre de Gaye, un predicador pentecostal, dirigía la casa como si su palabra fuera la ley y cualquier señal de rebelión era reprimida por la fuerza. Esta pervertida demostración de poder transformó a su hijo en un individuo notoriamente tímido, distorsionando irreparablemente sus puntos de vista sobre la intimidad y la religión. En la primavera de 1972, el artista de 33 años sintió la presión de superar los enormes hits que habían sido “What's Going On” y “Trouble Man”. Con el clima creativo estancado, su compañero de sello en Motown, Ed Townsend, invitó a algunos amigos cercanos al estudio, uno de ellos era Janis Hunter, de 17 años, lo que reavivó la llama artística del cantante. "Ella era la figura de mi fantasía hecha realidad", dijo Gaye sobre la mujer que se había convertido en su segunda esposa, al hablar con David Ritz, autor de su biografía “Divided Soul” (1985). “Nunca me había encontrado con una criatura más hermosa en mi vida. Yo tenía que tenerla." Dadas las circunstancias de su infancia, no sorprende que Gaye fuera un espíritu torturado que seguía su propia brújula; la sorpresa es que convirtió su tortura en música que podría derretir un chocolate más rápido que el sol si ambos se vieran obligados a competir. La canción principal, “Let’s Get It On”, se ha arraigado profundamente en el tejido de la cultura pop y es fácil olvidar lo sensual que es, especialmente cuando las películas y los anuncios de televisión la usan indebidamente para lograr un efecto cómico. Esa inolvidable introducción de guitarra wah-wah es casi una abreviatura musical de una llamada de apareamiento “No hay nada malo en que te ame / Bebé no, no”, insiste Gaye, expresando su anhelo sexual y confrontando las falsas enseñanzas de su pasado en igual medida. "Y entregarte a mí nunca puede estar mal si el amor es verdadero". Sorprendentemente, la canción inicialmente trataba sobre superar el alcoholismo hasta que la belleza de Hunter llevó la energía artística de Gaye en otra dirección. Sus instintos resultaron correctos, ya que el ahora himno de la seducción por excelencia saltó al puesto número 1 en las listas de sencillos pop y R&B. - El álbum continúa con “Please Stay (Once You Go Away)", una súplica conmovedora pero vulnerable de un hombre que teme que su interés amoroso lo abandone. "Me quedaré dando vueltas y vueltas toda la noche / Asustado de que si cerraba los ojos cuando me preparaba para despertarme, podría descubrir que te habías ido". Aquí no hay signos de infidelidad o traición, pero esa sensación de paranoia proviene de las noches de insomnio en las que te abrazas a la almohada como si fuera un amigo perdido hace mucho tiempo. - “If I Should Die Tonight” me hace imaginar a Gaye actuando en un elegante club nocturno de Detroit, vestido con un buen traje. Mientras tanto, su esposa Hunter, con sus ojos soñadores, observa con su vestido negro con curvas y su lápiz labial rojo como el vino, mientras la multitud indiferente ahoga sus preocupaciones en algún licor fuerte. “Si muero esta noche, oh cariño, solo quiero que tengas este pensamiento en mente, que nunca moriré triste, porque te conozco", canta Gaye en un falsete altísimo. Estas letras pueden parecer ridículas impresas o leídas fríamente, pero Marvin Gaye consigue exprimir pasión en cada línea. La cara A cierra con “Keep Gettin’ It On”, llevando la vibra entre sábanas de la canción principal a la luz del sol filtrada de la iglesia negra, con un ministro preguntando a su congregación sino preferirían hacer el amor en lugar de la guerra. Incluso si no sos una persona espiritual, lo menos que puedes hacer es darle apoyo a este pastor para convertir una canción de dormitorio en un tren del alma hacia el Reino de Dios. - Como un amanecer atravesando un cielo oscuro, “Come Get to This” abre la segunda cara con el ambiente perfecto de una comida al aire libre de verano. Lo interesante es cómo la contagiosamente pegadiza melodía, endulza su lujurioso juego de palabras, así que no es de extrañar que haya conquistado su camino hasta el puesto número 3 en la lista Hot Soul de Billboard. Luego “Distant Lover” encuentra a nuestro héroe enamorado recordando veranos alegres y cartas diarias con su dama. Sin embargo, la dura realidad es que una relación a larga distancia no le deja otra opción que expresar su frustración con cada centímetro de sus pulmones. Ese mítico aullido cerca del minuto 3:36 seguido del grito desesperado de “Algo que quiero decir… Cuando te fuiste, me llevaste todo contigo” es uno de los momentos más desgarradores de todo el catálogo del cantante. - Si bien la canción de apertura se sintió como un aliento cálido y seductor en el cuello del oyente, “You Sure Love to Ball” suena como si hubiera sido grabada en el mismo dormitorio en el que se desarrolla. Con la voz de Gaye deslizándose sobre riffs de saxofón de jazz y gemidos de pasión, la canción tiene el poder de atenuar luces y encender velas. Apenas llegó al Top 50 de Billboard, pero una cosa es segura: si Gaye hubiese recibido un cheque de regalías por cada bebé concebido con esta canción, su patrimonio podría ser el más grande de la historia música popular. - El álbum concluye de manera dramática con “Just to Keep You Satisfied”, un reflejo agridulce de un romance que se ha enfriado. "Oh, nunca amé a nadie como te amo a ti, cariño", ruge Gaye alrededor del minuto 2:17, sonando como si estuviera atrapado en una celda subterránea húmeda, cantando blues lamentables a las frías paredes de cemento que lo rodean. “Ahora es el momento de decir adiós… Adiós, cariño”. Enamorarse no siempre promete un final de cuento de hadas, y tal es el caso del matrimonio de 12 años de Gaye con Anna Gordy, que concluyó en 1975. “Hacía años que no éramos pareja y lo único que hacíamos era mejorar nuestros métodos para lastimarnos el uno al otro. Además mis sentimientos por Janis Hunter sólo empeoraron las cosas". En todo caso, ha habido artistas que han aprovechado el camino trazado por otros para alcanzar el éxito, mientras que unos pocos elegidos abren un camino tan brillante que todos los demás siguen su ejemplo. “Let's Get It On” de Marvin Gaye fue y sigue siendo esa luz radiante. Su embriagadora voz lo elevó al mismo podio de ganadores que Sam Cooke y Aretha Franklin, mientras que sus múltiples técnicas de producción remodelaron el sonido del R&B moderno a su imagen. Pero, sobre todo, su deseo incondicional de combinar la intimidad con la religión perdura en muchos de nuestros discos favoritos. Te agradecemos, Marvin Gaye, por permitirnos sentir tus heridas y disfrutar de tu gloria.
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