EPISODE · Sep 15, 2026 · 1H 8M
Nirvana - Nevermind
from Punto Muerto
”Vamos, gente Sonrían a su hermano Reúnanse todos Intenten amarse los unos a los otros ahora mismo” Sean bienvenidos a Punto Muerto. - En 2002, a once años del lanzamiento de Nevermind, Dave Grohl y Krist Novoselic —los miembros supervivientes de Nirvana— fueron entrevistados por Rolling Stone. Mientras hablaban, la era de Guns N’ Roses, del Sunset Strip y de anteponer el estilo al contenido se había convertido en una desvaída fotografía de vacaciones; ahora, el entusiasmo de la industria volvía a centrarse en el rock and roll: The Strokes, The White Stripes y el resto de esa nueva ola de música desenfadada y de espíritu cuidadosamente callejero. El hedonismo recuperaba su trono, y la lluvia y la atmósfera sombría de la época de Kurt parecían cosas de hace muchísimo tiempo. - David Fricke, periodista de Rolling Stone que había realizado algunas de las entrevistas más célebres a Nirvana a principios de los años noventa (muy a pesar de la opinión de Kurt de que “Rolling Stone apesta, siempre ha apestado y sigue apestando; que salgamos en la portada no va a hacer que Rolling Stone sea más cool”), le preguntó a Dave Grohl si creía que “Nevermind” había influido en la música que se escuchaba en aquel momento. “Eso sería demasiado egocéntrico”, dijo Grohl. “Me enorgullece haber formado parte de esa banda, haber tenido la oportunidad de significar tanto para tanta gente. Cuando los Foo Fighters damos conciertos, se me acercan chicos, integrantes de bandas nuevas que son enormes, que tienen 22 años, la misma edad que yo tenía cuando grabamos Nevermind, y me dicen que fui una gran influencia para ellos. Y lo único que eso consigue es hacerme sentir viejo, como Neil Young o algo así”. Charles R. Cross, biógrafo de Cobain y exeditor de “The Rocket”, una publicación musical de Seattle, coincide: “Creo que las canciones de Kurt se recordarán mucho después de que se disipe el ruido de su fama y su breve paso por las listas de éxitos. Considero que los temas que compuso estaban tan cargados de emoción y riesgo que seguirán teniendo significado para las generaciones futuras. Me ha sorprendido la cantidad de lectores jóvenes que ha tenido este libro, y creo que ya estamos viendo cómo una nueva generación descubre a Kurt y a Nirvana”. - Se ha escrito más sobre el suicidio de Kurt Cobain que sobre su mejor disco. Sabemos mucho más sobre los últimos años de su vida que sobre casi cualquier otra estrella de su misma talla. Hemos leído su nota de suicidio, visto su cadáver, presenciado el duelo de su esposa y oído hablar de su adicción. Hemos leído los numerosos libros y visto los documentales. Sabemos dónde compró el arma, dónde adquirió su última dosis, y hemos seguido sus últimos pasos. Sabemos prácticamente todo lo que llegaremos a saber sobre su muerte. Solo recientemente, una vez saciado el deseo de información, la atención ha vuelto a centrarse en su legado musical y en lo que este representará. Kurt se esforzó por escapar del impacto de Nevermind, por restarle importancia, por negar su grandeza e incluso por menospreciarlo; sin embargo, sigue siendo la pieza central de su carrera. “Resulta difícil creer que sea un disco tan revolucionario, tanto para los miembros del grupo y su entorno como para el resto del mundo”, declaró Krist Novoselic a David Fricke. “El álbum tiene mucha fuerza, pero no era un *Sgt. Pepper* con orquestas sinfónicas; era simplemente un disco de rock and roll. Podría haber salido en los años setenta o en los ochenta. Quizá eso explique en parte su enorme éxito. Podés perseguir una idea o un concepto concreto, pero este trabajo era austero y estaba cargado de sentimiento. Ahí reside la magia. No había pretensiones”. Nevermind fue un éxito tan inesperado que, incluso mientras lo grababan (conscientes de que habían firmado con un sello importante como Geffen y de que contaban con canciones realmente espectaculares), les resultaba imposible imaginar que llegaría a alcanzar tal magnitud. “No parecía posible”, afirmó Grohl. “Las listas de éxitos estaban copadas por Mariah Carey y Michael Bolton. Daba la sensación de que íbamos a pasar de nuevo por el inefable circuito underground”. - Antes de que la banda comenzara las sesiones con Butch Vig en abril de 1990, para lo que se planeaba como su segundo álbum completo para el sello Sub Pop de Seattle, nada en la historia reciente de Nirvana sugería que alcanzarían el estrellato. Su primer disco, Bleach, costó exactamente 606,15 dólares. No fue más que un éxito menor para un sello discográfico de moda. Y si Cobain tenía algo de la gloriosa sensibilidad pop de Nevermind en sus primeras composiciones, rápidamente la sepultó bajo la retroalimentación y la angustia. En esta situación, la banda atravesó un periodo de dos años de cambios drásticos. Realizaron sus primeras giras nacionales e internacionales. Kurt salió con Tobi Vail, de la banda Bikini Kill, y luego rompieron. Nirvana incorporó a un segundo guitarrista, Jason Everman, quien pronto se marchó y se unió a Soundgarden. El baterista de Nirvana, Chad Channing, también se fue, y a Kurt y Krist les resultó muy difícil encontrar un reemplazo. Su baterista original, Dale Crover, colaboró en una gira de siete fechas por la Costa Oeste; y Dan Peters, de Mudhoney, tocó en el sencillo "Sliver". - El sello Sub Pop estaba en bancarrota. Hasta los cheques de 100 dólares rebotaban porque no tenían fondos. “Decidimos eliminar al intermediario”, dijo Kurt, mientras Sub Pop analizaba los detalles de distribución con un par de grandes sellos. “Me sentía culpable porque quería seguir en su sello, ya que compartían ideas similares. En ese momento, me sentía como el enemigo. Pero no había nada que pudiera hacerme cambiar de opinión. Era demasiado arriesgado”. Butch Vig era un tipo muy simpático y un veterano de la escena punk underground. Había trabajado con Killdozer, Smashing Pumpkins y Tad para sellos independientes. Jonathan Poneman, de Sub Pop, le envió ,material de Nirvana, diciéndole: “Estos chicos van a ser más grandes que los Beatles”. Cuando entraron en Smart Studios en Madison, Wisconsin, Vig rápidamente notó las tensiones entre Kurt, Krist y Chad Channing. Krist le dijo a Vig que quería que la banda sonara potente. Kurt le respondió: “Queremos sonar más lentos y más potentes que Black Sabbath. Baja los agudos”. Vig podía hacerlo, pero también se confesaba como un "fanático del pop". Cuando escuchó las siete canciones que Kurt trajo, rápidamente se dio cuenta de que Kurt finalmente había incorporado su amor por Cheap Trick y The Beatles a su propuesta punk rock. "Las considero canciones pop", dijo Kurt. "No hay canciones tan salvajes y potentes como Paper Cuts o Sifting (de Bleach). Eso es demasiado aburrido. Prefiero algo con un buen estribillo”, concluyó. De las siete canciones que grabaron, cinco terminaron en Nevermind. La versión de Polly que grabaron se incluyó después de una remezcla; otras sufrieron ligeras modificaciones: Breed pasó a llamarse Imodium, Stay Away se convirtió en Pay To Play; e In Bloom y Lithium fueron reelaboradas. - Las sesiones se piratearon extensamente, y a finales de mayo de 1990 Nirvana ya había llamado la atención de la mayoría de las grandes discográficas. Sliver se lanzó como un lanzamiento provisional, y se separaron de Chad Channing. Krist llamó a Butch Vig y le preguntó si estaría interesado en producir un álbum para una gran discográfica. Vig aceptó. Y en septiembre se pusieron en contacto con Dave Grohl. Luego, Kurt llamó a Butch Vig y le dijo: “He encontrado al mejor baterista del mundo”. “Kurt era una especie de baterista”, dijo Dave Grohl a Rolling Stone. “Cuando tocaba la guitarra o componía canciones, si te fijabas en su mandíbula, la movía de un lado a otro, como si tocara la batería con los dientes. Escuchaba en su cabeza lo que quería del ritmo, y eso es difícil de explicar. Creo que una de las razones por las que me querían era porque hacía coros”. - Nirvana firmó con Geffen el 30 de abril de 1991, con Krist Novoselic asumiendo el papel principal como representante de los intereses de la banda. “Ni siquiera le prestábamos atención”, le dijo a David Fricke. “Yo era el que hablaba con el abogado. Un día firmamos todos los papeles y pedimos sándwiches. Comimos sándwiches y firmamos papeles, y eso fue todo. No sabíamos en qué nos estábamos metiendo. Recibimos todo ese dinero como anticipo y lo gastamos todo en estudios, videos e impuestos. Pero recuerdo que insistimos mucho en tener control creativo. Y lo conseguimos”, amplió Novoselic. “Fue increíble”, dice Grohl. “Pasamos de vender cabezales de amplificador y sencillos de Love Buzz para comer a tener millones de dólares. Recuerdo la primera vez que recibimos un cheque de 1000 dólares. Estábamos emocionadísimos. Salí y me compré una pistola de balines y un Nintendo, las cosas que siempre quise de niño”. - Nirvana, sin embargo, mantuvo una sólida ética de trabajo. Recorrían 96 kilómetros diarios para ensayar en Tacoma. Kurt trabajaba incansablemente en las canciones. Krist recuerda que "In Bloom" empezó "sonando como una canción de Bad Brains", pero luego se fue perfeccionando gracias a la persistencia de Kurt. El día que Kurt apareció con el riff inicial de "Smells Like Teen Spirit", hizo que la banda lo tocara sin parar durante una hora y media. "Intentaba escribir la canción pop definitiva", confesó Kurt. "Básicamente, intentaba imitar a Pixies. Tengo que admitirlo. Cuando escuché a Pixies por primera vez, conecté tanto con esa banda que debería haber formado parte de ella. Utilizamos su sentido de la dinámica, alternando momentos suaves y tranquilos con otros fuertes y contundentes.” Luego Kurt agregó: “Y el riff de Teen Spirit era un cliché. Cuando se me ocurrió la parte de guitarra, Krist me miró y me dijo: ¡Qué ridículo!”. El resto es historia. - La banda viajó a Los Ángeles para las sesiones de Nevermind. Krist y su esposa Shelley condujeron hasta allí en su furgoneta Volkswagen con todo el equipo en la parte trasera. Se alojaron en un edificio de apartamentos llamado Oakwood, donde Kurt pronto empezó a recibir visitas de Courtney Love. “Me pareció que se parecía a Nancy Spungen (la novia de Sid Vicious)”, dijo con picardía Kurt. “Yo pensé que se parecía a Dave Pirner (de Soul Asylum), pero mucho más guapo”, replicó Courtney. - La banda grabó durante mayo y junio en los estudios Sound City de Van Nuys, un suburbio poco atractivo. “Fue genial estar en un clima tropical tan cálido”, dijo Kurt. “No creo que hubiera salido tan bien si lo hubiéramos hecho en Washington”. Trabajaban en jornadas de diez horas, rompiendo la monotonía con versiones extravagantes de Alice Cooper, Black Sabbath y Aerosmith. La voz de Kurt estaba tan bien trabajada que sus tomas eran increíblemente consistentes. Butch Vig supo mezclar y combinar para lograr el resultado perfecto. La única canción que resultó problemática fue “Something In The Way”, el melancólico tema que cierra el álbum y que Kurt compuso apenas una semana antes de la grabación. Vig solucionó el problema grabando a Cobain no en la cabina de grabación, sino en el sofá del estudio, con su guitarra acústica de cuerdas de nailon. - “Es un disco potentísimo”, dijo Novoselic sobre el álbum terminado, diez años después. “No tiene ni un solo punto débil. No me salto ninguna canción. Cada una tiene algo que decir. Ensayamos a conciencia, entramos al estudio y lo hicimos sin más. No hubo artificios. Fluyó con naturalidad”. Dave Grohl guarda su recuerdo favorito de las sesiones: “Las únicas maquetas que habíamos grabado eran en un radiocasete; estábamos acostumbrados a oírlas como grabaciones piratas de mala calidad. De repente, Butch Vig hacía que sonara como Led Zeppelin IV. Y mientras mezclábamos el álbum, Krist, Kurt y yo llevábamos una cinta con las canciones y nos poníamos a dar vueltas por las colinas de Hollywood, escuchándolas. Fue una experiencia increíble”. - Nevermind se lanzó el 24 de septiembre de 1991. Durante todo 1992 fue el disco más comentado y más imitado del mundo. Grohl dice que desearía que hubieran esperado seis meses antes de lanzar el álbum, para que se desarrollara de forma más orgánica. “Desde que salió Nevermind hasta que Kurt murió no han pasado ni tres años”, dijo Grohl en Rolling Stone. “No es tiempo suficiente para acostumbrarse a algo que te cambia la vida”. Pronto, Kurt se sintió resentido por la omnipresencia de Nevermind y casi engañado por su éxito. Reaccionó criticando su sonido y negando su genialidad. “Existía esa culpa punk rock”, dice Grohl. “Kurt se sentía, de alguna manera, culpable por haber hecho algo que tanta gente había adoptado”. Butch Vig le dijo a David Fricke: “Hay momentos en que pienso en lo que ese disco significó para él. Quizás si no hubiera tenido ese éxito, todavía estaría aquí. Es difícil saberlo”. Esto fue Nevermind, de Nirvana, en Punto Muerto. “Elvis is still in the building, goodnight Montevideo City.”
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