«No puedo: estoy enfermo» episode artwork

EPISODE · Sep 25, 2024 · 4 MIN

«No puedo: estoy enfermo»

from Un Mensaje a la Conciencia · host Radio Stereo Resurrección

(1 oct: Día Internacional de las Personas de Edad) «¡María! —llamó el viejo. Había salido al campo.... »... Hacía seis meses... que no llovía.... »... La tierra la cansaba. Con la [sequía], el polvo entraba por todos lados: por las ventanas, juntándose en los huecos; por la línea abierta entre la puerta y el suelo. El polvo se esperaba en las esquinas, y cuando muchos polvos habían llegado, comenzaban alegremente a invadir la casa, a cubrir con su sábana los muebles (como si todos los muebles de la casa hubieran muerto y estuvieran esperando en sus cajones que alguien se acordara de velarlos). Había encontrado polvo encima del reloj de madera con sus bordes astillados y los números de laquita torcidos, y aunque nadie pudiera creerlo, había polvo hasta en las alas del cucú que hacía como veinte años no salía más que una vez al día, a las cuatro y diez, sin que nadie se lo pidiera, porque el resorte estaba descompuesto. Y el viejo le había largado la zapatilla, y la zapatilla voló por el aire, se entretuvo entre las flores de plástico y crepé (“¡Me vas a romper el jarrón de la casa, viejo loco!” había chillado ella) y terminó veinte o treinta centímetros más arriba de la aguja. »—Este pájaro... no me deja dormir —había rezongado el viejo. »Así era: sonaba a las cuatro y diez, se quisiera o no se quisiera. Y siempre sonaba igual: asomaba la cabeza cucú-cucú-cucú-cucú y, otra vez la zapatilla a volar encima de las flores embalsamadas.... »—Mejor lo arreglas —refunfuñó la vieja. »—No puedo. Estoy enfermo —había contestado el viejo. »Y ella se fue a la cocina, a amasar la harina. ¿Qué iba a tener el viejo? ¿Qué enfermedad iba a tener? Si de joven se había alimentado de tierra, tierra y hierbas, hierbas silvestres (“cuando todo el mundo se fue del pueblo por aquella [sequía]....”), ¿qué iba a tener el viejo? Ignorancia, eso era lo que tenía. O pereza. Cuando ella lo mandaba a hacer algo que él no sabía o no tenía ganas, se le salía diciendo: “No puedo. Estoy enfermo.” Pero acaso ¿tenía mala cara? ¿Había dejado de comer o de fumar? ¿No caminaba como siempre, entrando o saliendo de la casa? Enfermedades, a ella.»1 Con este pasaje comienza la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi su obra titulada Los museos abandonados, que obtuvo el Premio de Narrativa de la Editorial Arca de Montevideo.2 Algunas mujeres se identificarán con la vieja María, y algunos hombres con el viejo. Pero a todos, sin que importe nuestro género, nos conviene reconocer que somos como el viejo, sobre todo en nuestra relación con Dios en cuanto a alegar que estamos enfermos para no tener que hacer lo que no sabemos o no queremos hacer. Más vale que comprendamos que Dios nos ha dejado la Biblia con instrucciones precisas para arreglar todo lo que está descompuesto en nuestro ser, es decir, para quitarnos no sólo la ignorancia y la pereza sino también el pecado, que es la verdadera enfermedad del corazón de la que padecemos, y para darnos vida plena y eterna.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Cristina Peri Rossi, Los museos abandonados (Barcelona: Editorial Lumen, 1974), pp. 11-13. 2 Ibíd., contratapa. 3 Is 1:5-6,18; Mt 9:12-13; 15:18-19; Jn 3:16; 10:10; Ro 1:18-32; 3:23; 6:23

(1 oct: Día Internacional de las Personas de Edad) «¡María! —llamó el viejo. Había salido al campo.... »... Hacía seis meses... que no llovía.... »... La tierra la cansaba. Con la [sequía], el polvo entraba por todos lados: por las ventanas, juntándose en los huecos; por la línea abierta entre la puerta y el suelo. El polvo se esperaba en las esquinas, y cuando muchos polvos habían llegado, comenzaban alegremente a invadir la casa, a cubrir con su sábana los muebles (como si todos los muebles de la casa hubieran muerto y estuvieran esperando en sus cajones que alguien se acordara de velarlos). Había encontrado polvo encima del reloj de madera con sus bordes astillados y los números de laquita torcidos, y aunque nadie pudiera creerlo, había polvo hasta en las alas del cucú que hacía como veinte años no salía más que una vez al día, a las cuatro y diez, sin que nadie se lo pidiera, porque el resorte estaba descompuesto. Y el viejo le había largado la zapatilla, y la zapatilla voló por el aire, se entretuvo entre las flores de plástico y crepé (“¡Me vas a romper el jarrón de la casa, viejo loco!” había chillado ella) y terminó veinte o treinta centímetros más arriba de la aguja. »—Este pájaro... no me deja dormir —había rezongado el viejo. »Así era: sonaba a las cuatro y diez, se quisiera o no se quisiera. Y siempre sonaba igual: asomaba la cabeza cucú-cucú-cucú-cucú y, otra vez la zapatilla a volar encima de las flores embalsamadas.... »—Mejor lo arreglas —refunfuñó la vieja. »—No puedo. Estoy enfermo —había contestado el viejo. »Y ella se fue a la cocina, a amasar la harina. ¿Qué iba a tener el viejo? ¿Qué enfermedad iba a tener? Si de joven se había alimentado de tierra, tierra y hierbas, hierbas silvestres (“cuando todo el mundo se fue del pueblo por aquella [sequía]....”), ¿qué iba a tener el viejo? Ignorancia, eso era lo que tenía. O pereza. Cuando ella lo mandaba a hacer algo que él no sabía o no tenía ganas, se le salía diciendo: “No puedo. Estoy enfermo.” Pero acaso ¿tenía mala cara? ¿Había dejado de comer o de fumar? ¿No caminaba como siempre, entrando o saliendo de la casa? Enfermedades, a ella.»1 Con este pasaje comienza la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi su obra titulada Los museos abandonados, que obtuvo el Premio de Narrativa de la Editorial Arca de Montevideo.2 Algunas mujeres se identificarán con la vieja María, y algunos hombres con el viejo. Pero a todos, sin que importe nuestro género, nos conviene reconocer que somos como el viejo, sobre todo en nuestra relación con Dios en cuanto a alegar que estamos enfermos para no tener que hacer lo que no sabemos o no queremos hacer. Más vale que comprendamos que Dios nos ha dejado la Biblia con instrucciones precisas para arreglar todo lo que está descompuesto en nuestro ser, es decir, para quitarnos no sólo la ignorancia y la pereza sino también el pecado, que es la verdadera enfermedad del corazón de la que padecemos, y para darnos vida plena y eterna.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Cristina Peri Rossi, Los museos abandonados (Barcelona: Editorial Lumen, 1974), pp. 11-13. 2 Ibíd., contratapa. 3 Is 1:5-6,18; Mt 9:12-13; 15:18-19; Jn 3:16; 10:10; Ro 1:18-32; 3:23; 6:23

NOW PLAYING

«No puedo: estoy enfermo»

0:00 4:04

No transcript for this episode yet

We transcribe on demand. Request one and we'll notify you when it's ready — usually under 10 minutes.

MG Show MG Show The MG Show, hosted by Jeffrey Pedersen and Shannon Townsend, is a leading alternative media platform dedicated to uncovering the truth behind today’s most pressing political issues. Launched in 2019, the show has grown exponentially, offering unfiltered insights, comprehensive research, and real-time analysis. With a commitment to independent journalism and factual integrity, the MG Show empowers its audience with knowledge and encourages active participation in the political discourse. Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Podcasting Astronomy Every Day of the Year French Your Way Jessica: Native French teacher founder of French Your Way Boost your French listening skills and test your comprehension with this one of a kind series of podcasts. Get the chance to listen to a real conversation between native speakers talking at normal speed AND customise your learning experience through carefully designed sets of questions (2 levels of difficulty) available for download at www.frenchvoicespodcast.com. All interviews also come with the transcript. French teacher Jessica interviews native speakers of French from around the world who share a bit of their life and passion. Where else would you meet in one same place a French yoga teacher based in Melbourne, a soap manufacturer from Provence, or a couple cycling around the world? The Small Business Startup School – Business Notes | Financial Literacy | Retail Psychology – For Professionals & Entrepreneurs The Small Business Startup School Inc. Starting or buying a small business? While personal circumstances may vary, business patterns remain timeless. On The Small Business Startup School, we explore strategies, insights, and practical solutions to help entrepreneurs confidently navigate their journey.Hosted by Ola Williams—a retail entrepreneur, fintech founder, and financial coach with over two decades of experience—this podcast marries financial awareness and retail psychology with optimism to deliver actionable takeaways.Join us to learn, grow, and connect as we uncover the keys to business success.Let’s continue to learn together and be encouraged to keep on connecting!

Frequently Asked Questions

How long is this episode of Un Mensaje a la Conciencia?

This episode is 4 minutes long.

When was this Un Mensaje a la Conciencia episode published?

This episode was published on September 25, 2024.

What is this episode about?

(1 oct: Día Internacional de las Personas de Edad) «¡María! —llamó el viejo. Había salido al campo.... »... Hacía seis meses... que no llovía.... »... La tierra la cansaba. Con la [sequía], el polvo entraba por todos lados: por las ventanas,...

Can I download this Un Mensaje a la Conciencia episode?

Yes, you can download this episode by clicking the download button on the episode player, or subscribe to the podcast in your preferred podcast app for automatic downloads.
URL copied to clipboard!