EPISODE · Mar 11, 2015 · 1H 59M
NUEVO TESTAMENTO Y ANTIGUO TESTAMENTO: LA VERDAD HISTORICA. congregacion biblica internacional 10-3-2015
from CONGREGACION BIBLICA INTERNACIONAL
REFUTADA LA MENTIRA SATANICA DE QUE EL NUEVO TESTAMENTO FUE UN INVENTO DE ROMA ORDENADO POR EL EMPERADOR COSNTANTIN. Por Tito Martínez. (Este estudio originalmente es editado por el hermano Tito Martínez para desenmascarar a los judaizantes anti-cristianos, los cuales aseguran que el nuevo testamento fue editado en Roma por orden del emperador Constantino: PERO TAMBIEN ESTE ESTUDIO ME HA SERVIDO PARA DESENMASCARAR A LOS FALSOS GNOSTICOS, YA QUE ALGUNOS QUE PERTENECEN AL FALSO GNOSTICISMO ASEGURAN TAMBIEN QUE EL NUEVO TESTAMENTO ES UNA PERVERCION INVENTADA EN EL VATICANO POR EL CATOLICISMO ROMANO DESDE EL SIGLO 4, LO CUAL ES TOTALMENTE FALSO, YA QUE LA HISTORIA DEMUESTRA QUE LAS ESCRITURAS DEL NUEVO TESTAMENTO YA EXISTIAN Y ERAN DE BASTANTE CIRCULACION SIGLOS ANTES DE NACER COSNTANTINO Y SIGLOS ANTES QUE SE ESTABLECIERA EL CATOLICISMO ROMANO.) En este apartado voy a desenmascarar una de las grandes mentiras que estos judaizantes anticristianos enseñan. Estos hijos del diablo repiten una y otra vez, hasta la demencia, que el llamado Nuevo Testamento es falso. Ellos incluso citan algún que otro pasaje de la Enciclopedia católica, sacado de su contexto, para decir que el Nuevo Testamento es falso. Estos hijos del diablo son tan descerebrados que dicen la gran mentira de que fue el emperador Constantino, juntamente con su amigo el obispo cristiano Eusebio de Cesarea, los que crearon el Nuevo Testamento. Sin embargo, esa gran mentira cualquiera que tenga un mínimo de inteligencia la puede refutar, pues resulta que el emperador Constantino y Eusebio de Cesare vivieron en el siglo 4, ¡y resulta que los escritos del Nuevo Testamento ya eran conocidos y se leían en las iglesias desde el siglo primero!, por lo tanto, ¿como el emperador Constantino, que vivió en el siglo 4, iba a ordenar que se escribieran esos libros?, es imposible!, solo un embustero patológico o un subnormal puede decir esa mentira. Los llamados padres de la iglesia de los primeros siglos ya citaban y leían los escritos del Nuevo Testamento, vamos a comprobarlo, Los padres de la iglesia usaron muchísimo el Nuevo Testamento, como puede verse por el gran número de citas que hay en sus obras. En los escritos de Justino Mártir hay 300 citas directas o indirectas del Nuevo Testamento; en Ireneo, 1.800; en Clemente de Alejandría, 2.400; en Tertuliano, más de 7.000; en Orígenes, casi 18.000. http://eltextobiblicont.blogspot.com.es/2006/12/804-citas-de-los-padres-de-la-iglesia.html Irenéo: Conoció a Policarpo, quien fue discípulo del Apóstol Juan. Vivió entre el año 130 y 202 d.C. Citó veinticuatro de los veintisiete libros del Nuevo Testamento, tomando más de mil ochocientas citas del Nuevo Testamento. Clemente de Alejandría: Vivió entre el año 150 y el 215 d. C. Citó todo los libros del N. T., con excepción de Filemón, Santiago y 2da. de Pedro. Usa un total de dos mil cuatrocientas citas del Nuevo Testamento. Tertuliano: Vivió entre el año 160 y el 220 d. C. Citó siete mil doscientas veces el Nuevo Testamento. Orígenes: Vivió del año 185 al 254 d. C. Fue el sucesor de Clemente de Alejandría en la Escuela de Catecúmenos en Alejandría. El citó aproximadamente dieciocho mil veces el Nuevo Testamento. Al final del siglo III, la totalidad del Nuevo Testamento podría ser reconstruido virtualmente a partir de los escritos de los padres de la Iglesia. http://www.christiananswers.net/spanish/q-eden/sola-scriptura-earlychurch-s.html La sinagoga de Satanás, los modernos judaizantes anticristianos, pretenden hacernos creer que los escritos del Nuevo Testamento son falsos, dicen que fueron escritos a partir del siglo 4, por orden del emperador romano Constantino. Ellos enseñan que el Nuevo Testamento son cuentos mentirosos, fábulas, inventados a partir del siglo 4 por los paganos, Seguidamente voy a dar las pruebas irrefutables que desenmascaran la mentira de la sinagoga de Satanás. Podrán ver en la siguiente información como los escritos del Nuevo Testamento ya eran conocidos y leídos por los cristianos de los siglos 2 y 3, es decir, ¡CASI DOS SIGLOS ANTES DE QUE EXISTIERA EL EMPERADOR CONSTANTINO Y EL OBISPO EUSEBIO DE CESAREA!, Como veremos, los llamados "padres apostólicos", que vivieron en el siglo 2, citaron prácticamente todos los libros del Nuevo Testamento que nosotros conocemos. Los padres de la iglesia que vivieron en el siglo 3 también citaron todos los libros del Nuevo testamento. Por lo tanto, lo que la sinagoga de Satanás enseña, de que el emperador romano Constantino, que vivió en el siglo 4, ordenó que se escribieran los libros del Nuevo Testamento, es una espantosa mentira, una gran calumnia fruto de la maldad e ignorancia de estos descerebrados e hijos del diablo. La siguiente información es solamente un extracto del documento entero. Si desean leerlo entero, entren en la página: Historia del Canon del Nuevo Testamento http://www.apologeticacatolica.org/Canon/Canon04.htm La literatura cristiana de fines del siglo I y del siglo II ates¬tigua lo mismo. Según la Didajé 8,2, es el mismo Señor el que habla y ordena en el Evangelio. San Clemente Romano afirma que San Pablo, divinamente inspirado, escribió a los Corintios [Cf. Epist. 1 ad Cor 47,3.]. La Epístola de Bernabé también cita Mt 22:14 con la fórmula empleada ordinariamente para citar el Antiguo Tes¬tamento: “gégraptai” = “está escrito” [Epíst. Bernabé 4,14; cf. F. Funk, Patres Apostolici I (Tubinga 1901) p. 49.]. Los escritos de los Pa¬dres apostólicos Ignacio Mártir y Policarpo están llenos de citas y de alusiones tomadas de los evangelios y de las epístolas paulinas, lo cual indica la gran veneración y re¬verencia que tenían de estos escritos. 1. Formación del canon del Nuevo Testamento hasta el año 150. Los escritos del Nuevo Testamento, por haber sido en su mayoría escritos dirigidos a comunidades particulares, no fueron conocidos inmediatamente por toda la Iglesia cristiana. Sin embargo, ya tenemos desde los primeros tiempos de la Iglesia testimonios de gran valor que demuestran la exis¬tencia de estos escritos sagrados. Las citas que nos han trans¬mitido los Padres apostólicos no suelen estar hechas literal¬mente, por lo cual resulta a veces difícil determinar de qué libro del Nuevo Testamento han sido tomadas. Hacia finales del siglo II encontramos ya testimonios explícitos, e incluso un catálogo de Libros Sagrados del Nuevo Testamento, como veremos después. b) Los Padres apostólicos no suelen citar los Libros Sa¬grados del Nuevo Testamento por los nombres de sus autores. Pero sus escritos están plagados de citas y de alusiones al Nue¬vo Testamento, de tal modo que sus testimonios son conside¬rados como ciertísimos. En los escritos de dichos Padres se encuentran citas de casi todos los Libros del N. T., si excep¬tuamos las epístolas de Filemón y 3 Jn 14 [Todas las citas y alusiones a los libros del N. T. que se encuentran en los Padres apostólicos han sido recogidas por F. X. Funk, Patres apostolici (Tubinga 1901). Cf. J. B. Lightfoot, The Apostolic Fathers (Londres1890, primera parte; 1889, segunda parte); B. Steidle, Patrologia seu historia antiquae litteraturae ecclesiasticae (Friburgo 1937); B. Altaner, Patrologie(Fribur¬go 1950). También se puede consultar la obra The N. T. in the Apostolic Fathers, editada por un comité de la Oxford Society de Teología histórica (Oxford1905).] La Didajé (hacia el año 90 d.C.) cita frecuentemente a Mt, y parece conocer a Lc, 1 Tes, 1 Pe, Jds, y quizá Jn y Act 15. San Clemente Romano (hacia 96) emplea Mt, 1-2 Tim, Tit, Hebr, y probablemente Lc, Hech, 1 Cor, Rom, 1-2 Pe, Sant. Epístola de Bernabé (hacia 98) cita a Mt, Rom, Col, 2 Tim, Tit, 1 Pe, y probablemente también conocía Jn. Ignacio de Antioquia (año 107) emplea en sus escritos Mt, Lc, Jn, Act,1 Tes, Gál, 1 Cor, Rom, Col, Ef, Hebr. Policarpo (hacia el año 108) alude en su carta a Mt, Mc, Lc, Jn, Act,2 Tes, Gál, 1-2 Cor, Rom, Col, Ef, Fil, 1-2 Tim, Hebr, Sant, 1 Pe, 1 Jn. Papías (hacia 110) es el primero que da los nombres de los autores de Mt,Mc, Jn, y refiere algo acerca del origen de los evangelios. También conocía 1Pe, 1 Jn, Apoc. El Martyrium Polycarpi (hacia 150) se sirve de Mt, Jn, Hech, Apoc y Jds. El Pastor de Hermas (hacia 140- 155) hace uso de Mt, Mc, Lc, Jn, Act, 1Tes, 2 Cor, Rom, Ef, Fil, Hebr, Sant, 1-2 Pe, Apoc. c) Los apologistas todavía nos han transmitido testimonios mucho más claros sobre los libros del Nuevo Testamento. Al tener que defender las doctrinas cristianas contra los ata¬ques de los infieles y de los herejes, recurren con frecuencia a citaciones de los escritos sagrados. Arístides Ateniense (hacia 140), en su Apología c. 15, narra la Vida de Jesús, y afirma que la venida de Jesucristo puede ser conocida por los escritos evangélicos. También cita Mt, Jn, Hech, Rom, 1 Tim, Hebr, 1 Pe. Justino (año 150-160) es el primer escritor antiguo que nos habla del uso litúrgico del Nuevo Testamento en las reuniones de los cristianos. “Y en el día llamado domingo -dice él-, todos los que Viven en las ciudades o en el campo se reúnen en un lugar, y ante ellos se leen las memorias de los apóstoles o las escrituras de los profetas mientras el tiempo lo permite” [Cf. Apología I 67,3s: MG 6,429. En esta Apol. I 66 advierte que con la expresión “me¬morias” quiere designar los evangelios y afirma que estas “memorias” fueron escritas por los apóstoles y por los discípulos de los mismos (Diál. con Trif. 103: MG 6,717).]. Las “memorias de los apóstoles” son los Evangelios, según los demás escritos de Justino. Cita con frecuencia los evangelios de Mt y Jn. Habla también explícitamente del Apocalipsis, atribuyéndolo a San Juan Apóstol. Conoce igualmente Hech y todas las epístolas de San Pablo, Sant, 1-2 Pe, 1 Jn. 2. El canon del Nuevo Testamento desde el siglo II hasta el siglo IV. Los testimonios que poseemos de este período en favor de los Libros Sagrados del Nuevo Testamento son clarísimos y de gran importancia. Taciano Siro (hacia el año 172), sirviéndose de los cuatro evange¬lios, compuso una obra llamada Diatessaron. Era una armonía evangélica que se divulgó mucho. Las Iglesias de Siria lo usaron hasta el siglo V. Taciano conoce también Hech, 1 Cor, Rom, Hebr, Tit, Apoc. Epístola de las iglesias Lugdunense y Vienense (hacia 177), que nos demuestra que en la Galia eran conocidos Lc, Jn, Hech, Rom, Ef, Fil, 1 Tim, 1 Pe, 1 Jn, y muy probablemente Hebr, 2 Pe, 2 Jn. Es citado el Apoc como “Escritura”. Teófilo Antioqueno (hacia el año 180) considera a los evan¬gelistas como inspirados, y cita a Mt y Lc. También afirma que Juan, el “Pneumatóforo”, fue el autor del cuarto Evangelio. Se sirve de casi todas las epístolas de San Pablo, y en algunos lugares cita la epístola a los Rom y la 1 Tim con la fórmula: “la palabra divina” (gr. “ho theios logos”). Ireneo (año 175-195) enseña que los escritos del Nuevo Testamento son de origen apostólico [Adv. Haer. 3, Praef.]. Los evangelios fueron escritos por San Mateo en hebreo, por San Marcos, el intérprete de San Pedro; por San Lucas, el compañero de Viajes de San Pablo, y por San Juan, el discípulo amado del Señor [Cf. Adv. Haer. 3,1; 3,11,8; W. Sanday - C. H. Turner - A. Souter, novun testamen¬tum s. Irenaei episcopi lugdunensis: old-latin biblical texts 7 (oxford 1923); w. L. Dulié¬re, Le Canon néotestamentaire et les écrits chrétiens approuvés par Irénée:La Nouvelle Clio 9 (1954) 199-229.]. En sus escritos, Ireneo cita o alude a todos los libros del Nuevo Testamento, a excepción de la epístola a Filemón, la 2 Pe, la 3 Jn y la de Jds. Tertuliano (año 160-240) combate a Marción, echándole en cara que, no siendo cristiano, no tenía derecho alguno a hacer uso de las escrituras cristianas [De praescr. 37.].Afirma que hay cuatro evangelios, a los que llama “instrumento evangélico”. Dos fueron escritos pos apóstoles, San Mateo y San Juan, y los otros dos por hombres apostólicos, San Marcos y San Lucas [Cf. Contra Marcionem 4,2 y 5.]. También cita directamente los Hech y trece epístolas paulinas [De ieiunio 2 y 10; Contra Marc. 4,5; 5,19.]. La epístola a los Hebreos la atribuye a Bernabé [De pudic. 20.]. Aduce, además, la 1 Pe, la 1 Jn, Jds y el Apoc [Cf. De oratione 20; De pudic. 19.20; De cultu fem. 1,3; De praescr. 33.]. Fragmento de Muratori (de fines del s. II). Fue hallado en la Biblio¬teca Ambrosiana de Milán por L. A. Muratori (+1750) y editado por el mismo en el año 1740 [Cf. L. A. Muratori, Antiquitates Italicae Medii Aevi III (Milán 1740) 851-854; H. Lietzmann, Das muratorische Fragment und die Monarchianischen Prologe zu den Evange¬lien (Borm 1908) p. 3-11; T. Zahn, Miscellanea II. Hippolytus der Verfasser des Muratorischen Kanons: Neue kirchliche Zeitschrift 33 (1922) 417-436.].Contiene el catálogo más antiguo, hasta hoy conocido, de los libros del Nuevo Testamento. Al principio está mutilado, por lo cual se ha perdido la referencia que hacía de los evangelios de Mt y Mc. En la forma actual habla de Lc, Jn, Hech, 1-2 Cor, Gál, Rom, Ef, Fil, Col, 1-2 Tes, Flm, Tit, 1-2 Tim, Jds, 1-2 Jn, Apoc, 1 Pe. No son nombradas las epístolas a los Hebr, Sant y la 2 Pe. Desde principios del siglo III hasta la primera mitad del siglo IV, los testimonios de la Tradición, referentes al canon del Nuevo Testamento, son clarísimos y de gran valor. La mayor parte de las dudas existentes anteriormente desaparecen. Los escritores de este período tanto del Oriente como del Occiden¬te se muestran en general acordes sobre el canon de Libros Sagrados del Nuevo Testamento. Clemente Alejandrino (hacia el año 180-202). Eusebio afirma, hablando de Clemente Alejandrino, que “en los libros de las Hypotyposes teje una compendiosa narración de todas las Escrituras de ambos Testamen¬tos” [Hist. Ecc.6,14.]. De donde se puede deducir que conocía todos los libros del Nuevo Testamento, incluso el Apocalipsis. Se duda si conocía las epístolas 2-3 Jn y la 2 Pe. Orígenes (+254) era hombre muy versado en ciencias bíblicas y había recorrido todas las Iglesias principales de aquella época: las de Roma, Alejandría, Antioquia, Cesarea, Asia Menor, Atenas, Arabia. Por todo lo cual constituye un testimonio de máxima importancia y autoridad. Admite todos los 27 libros del Nuevo Testamento, consi¬derándolos como canónicos [Cf. A. Merk, Origenes und der Kanon des A. T.: Bi 6 (1925) 200-205.]. Aunque conoce las dudas de algunos escritores de aquella época acerca de la canonicidad de 2Pe, de 2-3 Jn y de Jds, sin embargo, no hace caso de ellas y admite en su canon todas las epístolas. Por el contrario, conociendo igualmente los apócri¬fos, no los recibe en el canon de los Libros Sagrados- Cf. A. Merk, Origenes und der Kanon des A. T.: Bi 6 (1925) 200-205. Hipólito Romano (+hacia 258-260). Tiene mucha importancia su testimonio por ser intérprete excepcional de la Iglesia romana. En sus escritos, Hipólito cita todos los libros del Nuevo Testamento, exceptuando las epístolas de Flm, 2 y 3 Jn. El Fragmento de Muratori, que diversos autores atribuyen a Hipólito [Cf. J. B. Lightfoot.en The Academy 2 (1889) 186-188.205; TH. H. Robinson, The Authorship of theMuratorian Canon: The Expositor 7,1 (1906) 481-495; Th. Zahn, Hippoli¬tusder Verfasser des Muratorischen Kanons: Neue kirchliche Zeitschrift 33 (1922)417-436; S. Ritter, Il frammento Muratoriano: Rivista de Archeologia Cristiana3 (1926) 215-263; M. J. Lagrange, Histoire ancienne du Canon du N. T.p.66-84.], contiene todos los libros canónicos del Nuevo Testamento, menos la epístola a los Hebr, Sant y 2 Ped. Novaciano (hacia el año 250) fue un presbítero de la Iglesia de Roma que posteriormente cayó en la herejía. En sus escritos se sirve de todos los libros del Nuevo Testamento, a excepción de la epístola a los Hebreos. Cipriano (+258), obispo de Cartago, cita diez epístolas paulinas, la 1 Pe, la 1 Jn y el Apocalipsis. No menciona la epístola de Filem y duda del origen de la epístola a los Hebr. Canon Mommseniano, (de hacia el año 259) proviene de la Iglesia de África, y menciona veinticuatro libros del Nuevo Testamento. Omite las epístolas a los Hebr, la de Sant y la Jds. Dionisio de Alejandría (+264) admite todos los libros del Nuevo Testamento, aunque no cita la 2 Pedro y la de Jds. Y con el fin de oponerse al error milenarista, que se apoyaba en Apoc 20, negó que el autor del Apoc fuese el apóstol San Juan. Negaba, por consiguiente, la autenticidad, pero no la canonicidad del Apocalipsis. Por los testimonios que acabamos de citar, no resulta difí¬cil observar que en el siglo III casi todos los libros del Nuevo Testamento eran recibidos en el canon. En Occidente se duda de la canonicidad de las epístolas de Sant, 2Pe y Hebr, y por eso a veces son omitidas. En Oriente todavía hay bastantes es¬critores que dudan de las cinco epístolas católicas menores: Sant, 2 Pe, 2-3 Jn y Jds. Observe bien, los padres de la iglesia de los siglos 2 y 3 citaron miles de veces los escritos del Nuevo Testamento, ¡siglos antes de que existieran el emperador Constantino y el obispo Eusebio de Cesarea!.Por lo tanto, esa doctrina judaizante de que el Nuevo testamento fue escrito por orden del emperador Constantino es una de las mayores mentiras diabólicas que los tipos más mentirosos pueden enseñar. Lo que sucedió realmente es que el emperador Constantino, en el siglo 4, ordenó al obispo Eusebio de Cesarea que RECOPILARA todos esos escritos apostólicos que estaban dispersos, y los reuniera en un solo volumen, y es entonces cuando se formó el canon actual, al cual se llamó el Nuevo Testamento, pero repito, y que quede claro, ¡Constantino jamás ordenó que el Nuevo Testamento fuera escrito!, porque como ya he demostrado, dichos escritos apostólicos ya existían y se leían siglos antes de que existiera Constantino. Estos judaizantes anticristianos suelen citar una supuesta frase del emperador Constantino, que dice lo siguiente: "Hágales que se asombren", dijo Constantino; y "los libros fueron escritos de acuerdo a esto." (La vida de Constantino, iv vol., el pp. 36-39). Con esa frase, estos judaizantes perversos y mentirosos pretenden hacernos creer que los escritos del Nuevo Testamento fueron escritos a partir del siglo 4 ¡¡por orden del emperador Constantino!!. La mentira de esos judaizantes es espantosa, y se refuta de la manera más sencilla. Resulta que el emperador Constantino vivió en el siglo 4, y LOS ESCRITOS DEL NUEVO TESTAMENTO YA EXISTÍAN Y SE LEÍAN MUCHO TIEMPO ANTES DEL SIGLO 4, como demostré más arriba, por lo tanto, ¿cómo Constantino iba a ordenar que se escribieran los libros del Nuevo Testamento?, ¡es imposible!. Realmente esos malvados judaizantes están locos de remate. Esa supuesta cita del emperador Constantino NO HABLA POR NINGUNA PARTE DEL NUEVO TESTAMENTO, no menciona los evangelios ni las epístolas por ninguna parte, lo que dice es que Constantino ordenó que los paganos se asombraran, y entonces los libros fueron escritos, ¡PERO NO DICE QUE LIBROS FUERON ESOS!, el pasaje no dice por ninguna parte que fueran los libros del Nuevo Testamento, porque repito, ¡¡esos escritos del Nuevo Testamento ya existían mucho tiempo antes de existir Constantino!!. Fue el obispo Eusebio de Cesarea, que era amigo del emperador Constantino, el encargado de RECOPILAR muchos de los libros del Nuevo Testamento en un solo volumen, es decir, todos esos escritos del Nuevo Testamento dispersos fueron a partir de entonces recopilados en un volumen, al cual se llamó el Nuevo Testamento, ¡¡pero esos escritos no fueron inventados o creados en esa época de Constantino, sino que YA EXISTÍAN en esa época, y eran leídos por los cristianos de los primeros siglos mucho tiempo antes de que existieran Constantino y Eusebio de Cesarea. Decir que el Nuevo Testamento fue escrito por orden del emperador Constantino solo puede decirlo un subnormal o un embustero patológico. Estos nuevos fariseos judaizantes y anticristianos, para hacer creer a los idiotas ignorantes que el Nuevo Testamento es falso, suelen citar también a un supuesto clérigo o cardenal católico romano del siglo 16, llamado Bembo, el cual decía que las epístolas de Pablo que están en el Nuevo Testamento eran falsas. Ahora bien, ¿qué pruebas palpables y fidedignas dio dicho cardenal satánico del catolicismo para demostrar que la epístolas de Pablo son falsas?, ¡¡NO DIO NI UNA, NI UNA!!, era solo una opinión y afirmación gratuita y falsa de ese cardenal mentiroso de la gran ramera, y es en esa gran mentira donde estos nuevos fariseos judaizantes pretenden basar la mentira de que el Nuevo Testamento es falso. Lo que es increíble es que existan personas tan descerebradas y estúpidas que se crean esa gran mentira predicada por estos nuevos fariseos e hijos del diablo. Bien, ahora en esta segunda parte vamos a demostrar la veracidad del antiguo testamento, ya que ciertos personajes que se hacen pasar por gnósticos aseguran que todo el antiguo testamento es una perversión de los escribas judíos. Además estos falsos gnósticos aseguran que el Dios IEVE del antiguo testamento no es el Dios verdadero ni es el padre de Jesucristo como se describe en el nuevo testamento: estos falsos gnósticos aseguran que el Dios Ieve del antiguo testamento es Satanás en persona. Lucas 24: 26¿No era necesario que el Cristo padeciera todas estas cosas y entrara en su gloria? 27Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a El en todas las Escrituras. Jesús dijo: Juan 5: 46 Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. 47 Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?--..... lucas 24: 44: -- Y les dijo: Esto es lo que yo os decía cuando todavía estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. --. La forma más sencilla de demostrar la veracidad de los escritos del antiguo testamento, es analizando el mismo NUEVO TESTAMENTO, ya que hemos demostrado en la primera parte de este estudio que el nuevo testamento es real, fue escrito por los verdaderos apóstoles de Jesucristo y los evangelios, redactados por personas como Lucas y Marcos, también fueron escritos por personas que existieron realmente y fueron discípulos de los apóstoles. "¿Dónde menciona el Antiguo Testamento a Cristo?" Respuesta:Hay muchas profecías en el Antiguo Testamento acerca de Jesucristo. Algunos intérpretes cuentan por cientos las profecías Mesiánicas ahí escritas. Seguidamente están aquellas que están consideradas como las más claras e importantes. Con respecto al nacimiento de Jesús:Isaías 7:14“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”Isaías 9:6“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.”Miqueas 5:2“Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” Concerniente al ministerio y muerte de Jesús:Zacarías 9:9, “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén, he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.”Salmo 22:16-18“Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malignos; horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.” La profecía más clara acerca de Jesús, y definitivamente la más extensa, está en todo el capítulo 53 de Isaías.Isaías 53:3-7“Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.” La profecía de los “setenta septenios” en Daniel capítulo 9, predicen la fecha exacta en que Jesús el Mesías sería “quitado”.Isaías 50:6describe con precisión los golpes que Jesús soportó.Zacarías 12:10predice la lanza que “traspasó” el corazón del Mesías, y que ocurrió después de que Jesús murió en la cruz. Hay muchos más ejemplos que pueden proporcionarse, pero estos serán suficientes. El Antiguo Testamento definitivamente profetizó la venida de Jesús como el Mesías. JESUS CITA EL ANTIGUO TESTAMENTO. No hay dudas de que Jesús, como hombre, pertenecía al pueblo elegido. Y aunque, como era la costumbre, la genealogía se hace a traves de José, que era legalmente el padre, con todo, podríamos demostrar la mismo si pudiéramos ver la ascendencia de Jesús por medio de María. Ella también era judía por los cuatro costados. Esto significa que Jesús no apareció de pronto, sino que su nacimiento fue anunciado y preparado durante siglos por el pueblo de Israel, primer destinatario de las promesas de Dios. Es en el capítulo 4 cuando encontramos las primeras citas del Antiguo Testamento usadas por Jesús. En él Mateo está narrando el enfrentamiento entre el Divino Maestro y Satanás. A cada una de las tentaciones que el Maligno le presenta, Jesús responde con una frase de las Escrituras. Cuando Satanás le insta a que convierta en pan algunas piedras, si es que de verdad es el Hijo de Dios, Jesús responde: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios (Deuteronomio, 8,3). Luego lo lleva Satanás al pináculo del Templo y le dice que se lance hacia abajo, pues nada le ha de pasar, ya que estaba escrito que los ángeles lo cuidarían (Salmo 91,11). “Le replicó Jesús: También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios”. Aquí el Divino Maestro cita a Deuteronomio 6,16. Por último el diablo le muestra todos los tesoros del mundo y le promete que, si se arrodilla y lo adora, todo será suyo. A lo que Jesús respondió con otra frase tomada del Antiguo Testamento: “Apártate de ahí, Satanás; porque está escrito: Adorarás al Señor Dios tuyo, y a él solo servirás” (Deuteronomio 6,13). En el capítulo 5, ya dentro de lo que se llama “el sermón de la montaña” Jesús recordó a sus oyentes: “Han oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente”. Esta frase corresponde a varios pasajes de los libros de la Ley (Exodo 21,24; Levítico 24,20 y Deuteronomio 19,21). En el capítulo 8, Mateo narra la curación que hizo el Señor de un leproso. En el versículo 4 leemos: “Y Jesús le dijo: Mira que no lo digas a nadie; pero ve a presentarte al sacerdote, y ofrece el don que Moisés ordenó, para que les sirva de testimonio”. Las ordenanzas con relación a las enfermedades de la piel que resultan contagiosas, y el papel del sacerdote en esos casos, aparece en el capítulo 13 del Levítico. En el capítulo 9, Mateo habla de cierta discusión entre los discípulos de Jesús y algunos fariseos. A esto Jesús, dirigiéndose a los últimos, les dijo: “Vayan, pues, a aprender lo que significa: Más estimo la misericordia que el sacrificio; porque los pecadores son, y no los justos, a quienes he venido yo a llamar a penitencia”. Aquí cita una frase de Oseas 6,6. Pasando al capítulo 11, allí encontramos a Jesús haciendo elogios de Juan el Bautista, afirmando: “Pues él es de quien está escrito: Mira que yo envío mi ángel ante tu presencia, el cual irá delante de ti disponiéndote el camino”. Aquí cita a Malaquías, 3,1. LOS APOSTOLES CITAN EL ANTIGUO TESTAMENTO: Declaración de los apóstoles Texto del NT Texto del AT Amonestación para los ricos Santiago 1: 11 Isaías 40: 6, 7; Salmos 103: 15 Un cordero sin tacha 1 Pedro 1: 19 Éxodo 12: 5 Naturaleza pecaminosa del hombre Romanos 3: 10-12 Salmos 14:1-3 Creación del universo Juan 1: 3 Génesis 1; Colosenses 1: 17 Creación de Adán y Eva 1 Timoteo 2: 13,14 Génesis 1 y 2 Tentación de Eva 1 Timoteo 2: 14 Génesis 3 Desobediencia, pecado de Adán Romanos 5: 12 Génesis 3; 1 Corintios 15: 22 Sacrificios de Caín y Abel Hebreos 11: 4 Génesis 4 Caín asesina a Abel 1 Juan 3: 12 Génesis 4 Enoc es trasladado al cielo Hebreos 11: 5 Génesis 5 El matrimonio antes del diluvio Lucas 17: 27 Génesis 6 Llamado de Abraham Lucas 3: 34 Génesis 12 y 13 Justificación de Abraham Romanos 4: 3 Génesis 15 Milagros de Elías Santiago 5: 17 1 Reyes 17; 18 Evidencia externa. Tenemos abundante evidencia externa con respecto a la confiabilidad del Antiguo Testamento. Una excelente línea de evidencia son los mismos antiguos manuscritos de la Biblia. El estudio de tales manuscritos, llamado "crítica textual", es una parte importante de la evidencia externa. La crítica textual compara los muchos manuscritos disponibles para determinar, con la mayor exactitud posible, qué debieron decir los manuscritos originales, o sea, los que fueron escritos por los escritores bíblicos mismos. Durante muchos años no tuvimos copias completas del Antiguo Testamento hebreo que fueran anteriores al año 900 d.C. Los eruditos se referían a ellas como el "texto masorético", porque eran el producto de una clase especial de escribas cuyo único deber era preservar y transmitir las Escrituras con perfecta fidelidad. Ellos utilizaban técnicas especiales conocidas como "masora" a fin de preservar la exactitud y autenticidad de las Escrituras. Entre otras cosas, contaron cada letra, sílaba, palabra y párrafo. De esta manera salvaguardaron las Escrituras como ninguno de los otros manuscritos antiguos ha sido jamás preservado. "¿Quién contó alguna vez las letras, sílabas y palabras de Platón, Aristóteles, Cicerón o Séneca?"l ¿Qué se puede decir de la exactitud y autenticidad del Antiguo Testamento en tiempos anteriores al texto masorético? En ciertos períodos, la historia de los judíos fue muy turbulenta, lo que hace a los eruditos modernos preguntarse cuán cuidadosos fueron los escribas durante esas épocas tan agitadas. Después de miles de años de historia, ¿podemos todavía creer en la exactitud del Antiguo Testamento? Los rollos del Mar Muerto. Durante la primavera de 1947, ciertos beduinos, pastores de cabras, buscando entre los riscos de la cordillera que rodea al Mar Muerto una cabra que se había extraviado (o tal vez tesoros, dependiendo de quién cuente la historia), descubrieron una cueva que contenía jarrones de arcilla llenos de manuscritos. El hallazgo causó una gran sensación, la que continúa hasta la fecha, fascinando a la comunidad erudita y al público en general. Los primeros descubrimientos llamaron la atención de los eruditos en 1948, cuando algunos beduinos le vendieron siete de los rollos a Jalil Eskander Shahin, comerciante de antigüedades, conocido popularmente como "Kando". "Él, a su vez, le vendió tres de los rollos a [ ... ] la Universidad Hebrea y cuatro al [ ... ] monasterio sirio ortodoxo de San Marcos, quien [ ... ] a su vez [los] llevó a la Escuela Americana de Investigación Oriental, donde llamaron la atención de los eruditos americanos y europeos".2 El descubrimiento incluía algunos de los manuscritos más antiguos hasta entonces conocidos del libro completo de Isaías y fragmentos de casi cada libro del Antiguo Testamento. Se encontraron también los libros de Samuel en una copia hecha jirones, juntamente con dos capítulos completos del libro de Habacuc. Al referirse a la notable importancia de los rollos, el Profesor B. K. Waltke, dijo: "La presencia de un tipo de texto entre los Rollos del Mar Muerto (c. 200 a.c. a 100 d.C.) idéntico al preservado por los masoretas, cuyo manuscrito más antiguo data del año 900 a.c., da testimonio del increíble logro de algunos escribas en la preservación fiel del texto. Por supuesto, este texto tuvo que haber existido antes del tiempo de los Rollos del Mar Muerto, y sus muchas formas arcaicas, en contraste con otros tipos de textos, dan una sólida razón para creer que fue transmitido dentro de un círculo de escribas dedicados a la preservación del texto original".3 ¿Cómo confirman los Rollos del Mar Muerto la fiabilidad del Antiguo Testamento? Harris Laird señala que "al comparar los Rollos del Mar Muerto con el texto masorético de Isaías 38-66 y con el que nosotros tenemos, los eruditos encontraron que el texto es extremadamente parecido. Solamente diecisiete letras difieren del texto masorético. Diez de ellas son simples diferencias ortográficas o tipográficas, como nuestro 'honor; y 'honor', y no representan ningún cambio en el significado. Cuatro más representan diferencias menores, como la presencia de una conjunción, lo cual es, con frecuencia, una cuestión de estilo. Las otras tres letras son el término hebreo para 'luz', que se han añadido después de 'ellos verán' en el versículo 11. De entre todas las ciento sesenta y seis palabras de este capítulo, solo esta palabra está en entredicho, pero en realidad no cambia el sentido del pasaje. Esto es típico de todo el manuscrito' 4 La Septuaginta y el Pentateuco Samaritano. Otros dos antiguos testigos pueden dar testimonio de la precisión de los copistas que nos entregaron el texto masorético. Uno es la traducción al griego del Antiguo Testamento, llamada la Septuaginta (abreviada frecuentemente como LXX), y el otro es un texto preservado por la antigua secta samaritana, llamado el Pentateuco Samaritano. Estos tres principales tipos de texto (Masorético, Septuaginta y Samaritano) todos los cuales existían en el año 200 a.c., difieren tan poco entre ellos, que queda confirmada la fiel y cuidadosa obra de los primeros copistas, Laird sigue diciendo: "Ciertamente, sería un escepticismo muy irreflexivo el que negara que ahora tenemos un Antiguo Testamento muy cercano al usado por Esdras cuando les enseñó la Ley a aquellos que habían retornado de la cautividad babilónica".6 Los Rollos del Mar Muerto, la Septuaginta, el Pentateuco samaritano y los manuscritos masoréticos, constituyen, en conjunto, una sólida evidencia externa de que el Antiguo Testamento es confiable. Referencias históricas no cristianas sobre Jesús de Nazaret Las referencias históricas no cristianas sobre Jesús de Nazaret complementan a las judías, a los evangelios, y al resto de los libros del Nuevo Testamento y de los escritos cristianos apócrifos. La alusión directa más antigua no cristiana a Jesús de Nazaret se encuentra en la obra de Flavio Josefo Antigüedades judías (escrita hacia los años 93-94), más de medio siglo después de la muerte de Jesús (alrededor de 30). Todavía en el siglo II las menciones son pocas. Ninguna de ellas aporta información sustancial para conocer la vida o el mensaje de Jesús de Nazaret, pero sí sirven para documentar su existencia histórica. Mucha información se perdió durante la prohibición del cristianismo primitivo y el incendio de Jerusalén. Jesús aparece mencionado en repetidas ocasiones en obras de escritores romanos como Tácito, Suetonio, Flavio Josefo y Plinio el Joven.1 The New Encyclopaedia Britannica(1995) afirma: «Estos relatos independientes demuestran que en la antigüedad ni siquiera los opositores del cristianismo dudaron de la historicidad de Jesús, que comenzó a ponerse en tela de juicio, sin base alguna, a finales del siglo XVIII, a lo largo del XIX y a principios del XX». Índice [ocultar] • 1 Flavio Josefo • 2 Plinio el Joven • 3 Tácito • 4 Suetonio • 5 La carta de Mara Bar-Serapion
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NUEVO TESTAMENTO Y ANTIGUO TESTAMENTO: LA VERDAD HISTORICA. congregacion biblica internacional 10-3-2015
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