¿Quién es el mendigo? episode artwork

EPISODE · Oct 17, 2024 · 4 MIN

¿Quién es el mendigo?

from Un Mensaje a la Conciencia · host Radio Stereo Resurrección

(Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza) Había un hombre llamado Eudoro que se hizo socio de un vecino suyo. Pero el vecino, a pesar de tener fama de honrado, lo engañó, lo despojó de su dinero y, para colmo de males, lo avergonzó públicamente haciéndolo pasar por tramposo y estafador. Una noche en que Eudoro volvía a su casa vio que tres desconocidos estaban a punto de matar a un hombre. Cuando se dio cuenta de que la víctima era ese vecino, dudó un instante. Pero luego se armó y obligó a los asaltantes a que emprendieran la fuga, y él mismo se alejó antes que aquel enemigo suyo, a quien había socorrido, pudiera darle las gracias. Al acercarse a la puerta de su casa, Eudoro se encontró con un mendigo que le pidió algo de comer. Así que lo invitó a que compartiera la cena con él. Cuando el mendigo, una vez que había saciado el hambre, tomó el pan, lo partió y le ofreció la mitad, Eudoro reconoció que era Jesucristo, el Hijo de Dios. A la pregunta: «¿Por qué se había dignado el Señor visitar aquella casa?», Cristo respondió: «Yo vago siempre por las calles. Cada noche quiero cenar con el que durante el día haya [devuelto] bien por mal y perdonado de todo corazón a su enemigo. ¡Por eso me acuesto sin cenar tantas noches!» Ante este cuento de la reconocida escritora española Emilia Pardo Bazán titulado «La cena de Cristo», no podemos menos que preguntarnos: ¿Cuántas no serán las personas que tienen que soportar hambre a causa de la dureza del corazón de sus semejantes? Si bien es cierto que hay personas que pueden trabajar y que, por perezosas, prefieren la vida de un mendigo, también se cruzan por nuestra vida personas de veras necesitadas. A muchos de nosotros no se nos ocurriría identificar a una de esas personas como Jesucristo, tal como lo hace acertadamente Pardo Bazán. Pero lo cierto es que la escritora gallega tenía buena base para hacerlo. Sin duda ella conocía las palabras mismas de Jesús. Trasladando a sus oyentes al juicio final, Cristo le dirige la palabra a uno de dos grupos que han de comparecer ante Él, y condena al infierno a todos los de ese grupo dándoles las siguientes razones: «Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada de comer; tuve sed, y no me dieron nada de beber; fui forastero, y no me dieron alojamiento; necesité ropa, y no me vistieron; estuve enfermo y en la cárcel, y no me atendieron.» Cuando los condenados le contestan: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o como forastero, o necesitado de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos?», Él les responde: «Les aseguro que todo lo que no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí. Aquéllos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»1 Más vale que, al igual que Eudoro en el cuento de Pardo Bazán, devolvamos bien por mal, y tratemos con caridad a los necesitados que se crucen en nuestro camino. Así en el juicio final Jesucristo podrá decirnos: «Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.... Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mt 25:41‑46 2 Mt 25:34,40

(Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza) Había un hombre llamado Eudoro que se hizo socio de un vecino suyo. Pero el vecino, a pesar de tener fama de honrado, lo engañó, lo despojó de su dinero y, para colmo de males, lo avergonzó públicamente haciéndolo pasar por tramposo y estafador. Una noche en que Eudoro volvía a su casa vio que tres desconocidos estaban a punto de matar a un hombre. Cuando se dio cuenta de que la víctima era ese vecino, dudó un instante. Pero luego se armó y obligó a los asaltantes a que emprendieran la fuga, y él mismo se alejó antes que aquel enemigo suyo, a quien había socorrido, pudiera darle las gracias. Al acercarse a la puerta de su casa, Eudoro se encontró con un mendigo que le pidió algo de comer. Así que lo invitó a que compartiera la cena con él. Cuando el mendigo, una vez que había saciado el hambre, tomó el pan, lo partió y le ofreció la mitad, Eudoro reconoció que era Jesucristo, el Hijo de Dios. A la pregunta: «¿Por qué se había dignado el Señor visitar aquella casa?», Cristo respondió: «Yo vago siempre por las calles. Cada noche quiero cenar con el que durante el día haya [devuelto] bien por mal y perdonado de todo corazón a su enemigo. ¡Por eso me acuesto sin cenar tantas noches!» Ante este cuento de la reconocida escritora española Emilia Pardo Bazán titulado «La cena de Cristo», no podemos menos que preguntarnos: ¿Cuántas no serán las personas que tienen que soportar hambre a causa de la dureza del corazón de sus semejantes? Si bien es cierto que hay personas que pueden trabajar y que, por perezosas, prefieren la vida de un mendigo, también se cruzan por nuestra vida personas de veras necesitadas. A muchos de nosotros no se nos ocurriría identificar a una de esas personas como Jesucristo, tal como lo hace acertadamente Pardo Bazán. Pero lo cierto es que la escritora gallega tenía buena base para hacerlo. Sin duda ella conocía las palabras mismas de Jesús. Trasladando a sus oyentes al juicio final, Cristo le dirige la palabra a uno de dos grupos que han de comparecer ante Él, y condena al infierno a todos los de ese grupo dándoles las siguientes razones: «Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada de comer; tuve sed, y no me dieron nada de beber; fui forastero, y no me dieron alojamiento; necesité ropa, y no me vistieron; estuve enfermo y en la cárcel, y no me atendieron.» Cuando los condenados le contestan: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o como forastero, o necesitado de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos?», Él les responde: «Les aseguro que todo lo que no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí. Aquéllos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»1 Más vale que, al igual que Eudoro en el cuento de Pardo Bazán, devolvamos bien por mal, y tratemos con caridad a los necesitados que se crucen en nuestro camino. Así en el juicio final Jesucristo podrá decirnos: «Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.... Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mt 25:41‑46 2 Mt 25:34,40

NOW PLAYING

¿Quién es el mendigo?

0:00 4:04

No transcript for this episode yet

We transcribe on demand. Request one and we'll notify you when it's ready — usually under 10 minutes.

MG Show MG Show The MG Show, hosted by Jeffrey Pedersen and Shannon Townsend, is a leading alternative media platform dedicated to uncovering the truth behind today’s most pressing political issues. Launched in 2019, the show has grown exponentially, offering unfiltered insights, comprehensive research, and real-time analysis. With a commitment to independent journalism and factual integrity, the MG Show empowers its audience with knowledge and encourages active participation in the political discourse. Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Podcasting Astronomy Every Day of the Year French Your Way Jessica: Native French teacher founder of French Your Way Boost your French listening skills and test your comprehension with this one of a kind series of podcasts. Get the chance to listen to a real conversation between native speakers talking at normal speed AND customise your learning experience through carefully designed sets of questions (2 levels of difficulty) available for download at www.frenchvoicespodcast.com. All interviews also come with the transcript. French teacher Jessica interviews native speakers of French from around the world who share a bit of their life and passion. Where else would you meet in one same place a French yoga teacher based in Melbourne, a soap manufacturer from Provence, or a couple cycling around the world? The Small Business Startup School – Business Notes | Financial Literacy | Retail Psychology – For Professionals & Entrepreneurs The Small Business Startup School Inc. Starting or buying a small business? While personal circumstances may vary, business patterns remain timeless. On The Small Business Startup School, we explore strategies, insights, and practical solutions to help entrepreneurs confidently navigate their journey.Hosted by Ola Williams—a retail entrepreneur, fintech founder, and financial coach with over two decades of experience—this podcast marries financial awareness and retail psychology with optimism to deliver actionable takeaways.Join us to learn, grow, and connect as we uncover the keys to business success.Let’s continue to learn together and be encouraged to keep on connecting!

Frequently Asked Questions

How long is this episode of Un Mensaje a la Conciencia?

This episode is 4 minutes long.

When was this Un Mensaje a la Conciencia episode published?

This episode was published on October 17, 2024.

What is this episode about?

(Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza) Había un hombre llamado Eudoro que se hizo socio de un vecino suyo. Pero el vecino, a pesar de tener fama de honrado, lo engañó, lo despojó de su dinero y, para colmo de males, lo avergonzó...

Can I download this Un Mensaje a la Conciencia episode?

Yes, you can download this episode by clicking the download button on the episode player, or subscribe to the podcast in your preferred podcast app for automatic downloads.
URL copied to clipboard!