EPISODE · Apr 3, 2026 · 4 MIN
¿Quién podrá negarle el corazón?
from Un Mensaje a la Conciencia · host Radio Stereo Resurrección
Con buena razón se ha dicho acerca de las Rimas sacras, como las siguientes del poeta español Lope de Vega, que «contienen, sin disputa, algunos de los más bellos y emocionantes sonetos religiosos de la poesía española»1: ... El puro y manso Jesús, que el Bautista en el Jordán llamó Cordero de Dios, se quiere sacrificar. . . . . . . . . . . Mucho le pesa la cruz, los pecados mucho más, con ellos ha dado en tierra, que no los puede llevar. . . . . . . . . . . Cayó Cristo, y por la frente, con el golpe desigual, se le entraron las espinas lo que faltaban de entrar. . . . . . . . . . . Suspira el manso Cordero, ayuda pidiendo está, y a palos, golpes y coces le vuelven a levantar. . . . . . . . . . . Quitáronle la corona, y abriéronse tantas fuentes, que todo el cuerpo divino cubre la sangre que vierten. Al despegarle la ropa las heridas reverdecen, pedazos de carne y sangre salieron entre los pliegues. . . . . . . . . . . Ya clavan la diestra mano, haciendo tal resistencia el hierro entrando el martillo, que parece que le pesa. Los pies divinos traspasan, y cuando el verdugo yerra de dar en el clavo el golpe, en la carne santa acierta. . . . . . . . . . . Cayó la viga en el hoyo, y antes de tocar la tierra, desgarrándose las manos dio en el pecho la cabeza. . . . . . . . . . . Unos dicen que, si es rey, de la cruz descienda y baje; y otros que, salvando a muchos, a sí no pudo salvarse. . . . . . . . . . . Viendo, pues, Jesús que todo ya comenzaba a acabarse, Sed tengo, dijo, que tiene sed de que el hombre se salve. Corrió un hombre y puso luego a sus labios celestiales en una caña una esponja llena de hiel y vinagre. . . . . . . . . . . ... [Ahora] el ladrón famoso, como otros muchos han hecho, quiere acabar predicando al que está con él, diciendo: «Éste padece sin culpa, y culpados padecemos, Jesús, hijo de David, [te acuerdas de mí] en tu reino. «Conmigo —responde Cristo— estarás hoy, te prometo».... . . . . . . . . . . A su Padre Eterno mira, abriendo los ojos santos... con voz poderosa dice, cielos y tierra temblando: Mi espíritu, Padre mío, pongo en tus sagradas manos. Y bajando la cabeza sobre el pecho quebrantado, a la muerte dio licencia para que flechase el arco. . . . . . . . . . . Rompióse el velo del templo, cayeron los montes altos, abriéronse los sepulcros, y hasta las piedras hablaron. Mas llamando encantamientos el pueblo tales milagros, quebrarle quieren los huesos que sólo quedaban sanos. Y como le hallaron muerto, por ir seguro, un soldado puso la lanza en el ristre arremetiendo el caballo. Y abrió por el santo pecho tanta herida a Cristo santo, que se le vio el corazón... que en obras [se apreció] claro.... . . . . . . . . . . ... [Mi] dulcísimo Jesús, si después de pies y manos también dais el corazón, ¿quién podrá el suyo negaros? . . . . . . . . . . Bien sé, [mi] Pastor divino, que estáis subido en alto, para llamar con [silbidos] [a] tan perdido ganado. Ya os oigo, Pastor mío, ya voy a vuestro pasto, que como vos os dais, ningún pastor se ha dado. . . . . . . . . . . Nadie tendrá disculpa, diciendo que cerrado halló jamás el cielo, si el cielo va buscando. ... [Pues] estáis a todas horas llamando y aun rogando.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 José Manuel Blecua, editor de Lope de Vega: Obras poéticas (Barcelona: Editorial Planeta, 1989), p. 275. 2 Lope de Vega, «Rimas sacras», Obras poéticas, Ed. José Manuel Blecua (Barcelona: Editorial Planeta, 1989), pp. 402-24.
What this episode covers
Con buena razón se ha dicho acerca de las Rimas sacras, como las siguientes del poeta español Lope de Vega, que «contienen, sin disputa, algunos de los más bellos y emocionantes sonetos religiosos de la poesía española»1: ... El puro y manso Jesús, que el Bautista en el Jordán llamó Cordero de Dios, se quiere sacrificar. . . . . . . . . . . Mucho le pesa la cruz, los pecados mucho más, con ellos ha dado en tierra, que no los puede llevar. . . . . . . . . . . Cayó Cristo, y por la frente, con el golpe desigual, se le entraron las espinas lo que faltaban de entrar. . . . . . . . . . . Suspira el manso Cordero, ayuda pidiendo está, y a palos, golpes y coces le vuelven a levantar. . . . . . . . . . . Quitáronle la corona, y abriéronse tantas fuentes, que todo el cuerpo divino cubre la sangre que vierten. Al despegarle la ropa las heridas reverdecen, pedazos de carne y sangre salieron entre los pliegues. . . . . . . . . . . Ya clavan la diestra mano, haciendo tal resistencia el hierro entrando el martillo, que parece que le pesa. Los pies divinos traspasan, y cuando el verdugo yerra de dar en el clavo el golpe, en la carne santa acierta. . . . . . . . . . . Cayó la viga en el hoyo, y antes de tocar la tierra, desgarrándose las manos dio en el pecho la cabeza. . . . . . . . . . . Unos dicen que, si es rey, de la cruz descienda y baje; y otros que, salvando a muchos, a sí no pudo salvarse. . . . . . . . . . . Viendo, pues, Jesús que todo ya comenzaba a acabarse, Sed tengo, dijo, que tiene sed de que el hombre se salve. Corrió un hombre y puso luego a sus labios celestiales en una caña una esponja llena de hiel y vinagre. . . . . . . . . . . ... [Ahora] el ladrón famoso, como otros muchos han hecho, quiere acabar predicando al que está con él, diciendo: «Éste padece sin culpa, y culpados padecemos, Jesús, hijo de David, [te acuerdas de mí] en tu reino. «Conmigo —responde Cristo— estarás hoy, te prometo».... . . . . . . . . . . A su Padre Eterno mira, abriendo los ojos santos... con voz poderosa dice, cielos y tierra temblando: Mi espíritu, Padre mío, pongo en tus sagradas manos. Y bajando la cabeza sobre el pecho quebrantado, a la muerte dio licencia para que flechase el arco. . . . . . . . . . . Rompióse el velo del templo, cayeron los montes altos, abriéronse los sepulcros, y hasta las piedras hablaron. Mas llamando encantamientos el pueblo tales milagros, quebrarle quieren los huesos que sólo quedaban sanos. Y como le hallaron muerto, por ir seguro, un soldado puso la lanza en el ristre arremetiendo el caballo. Y abrió por el santo pecho tanta herida a Cristo santo, que se le vio el corazón... que en obras [se apreció] claro.... . . . . . . . . . . ... [Mi] dulcísimo Jesús,...
NOW PLAYING
¿Quién podrá negarle el corazón?
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
Oct 3, 2025 ·28m
Sep 16, 2025 ·29m
Sep 16, 2025 ·47m
Sep 12, 2025 ·37m
Sep 11, 2025 ·40m
Sep 10, 2025 ·40m