«Un rancho y un lucero» episode artwork

EPISODE · Jan 8, 2026 · 4 MIN

«Un rancho y un lucero»

from Un Mensaje a la Conciencia · host Radio Stereo Resurrección

(Natalicio de Alfredo Espino) «Alfredo Edgardo Espino Najarro nació... el ocho de enero de 1900... en Ahuachapán, ciudad del occidente salvadoreño, [donde] pasó su niñez e hizo sus estudios primarios en escuelas de la localidad.... [Su] obra poética..., [Jícaras tristes, publicada] por primera vez en 1936, ocho años después de [su] muerte [prematura... llegaría a ser] lectura necesaria para los escolares urbanos y rurales»,1 afirma el prologuista Francisco Andrés Escobar. «No hay escuelita en El Salvador donde no se declamen sus poemas con halagadora complacencia»,2 dijo el poeta José Luis Silva. He aquí uno de esos bellos poemas de Espino acerca del campo salvadoreño que tanto amaba: Un día —¡primero Dios!— Has de quererme un poquito. Yo levantaré el ranchito en que vivamos los dos. ¿Qué más pedir? Con tu amor, mi rancho, un árbol, un perro, y enfrente el cielo y el cerro y el cafetalito en flor... Y entre aroma de saúcos, un zenzontle que cantara y una poza que copiara pajaritos y bejucos. Lo que los pobres queremos, lo que los pobres amamos, eso que tanto adoramos porque es lo que no tenemos... Con sólo eso, vida mía; con sólo eso: con mi verso, con tu beso, lo demás nos sobraría... Porque no hay nada mejor que un monte, un rancho, un lucero, cuando se tiene un «te quiero» y huele a sendas en flor...3 «Cuando al final de [su] vida... [Alfredo Espino] quiso afirmarse con independencia en el plano del amor... perdió la partida. Se enamoró de Blanca Vanegas... una muchacha de condición humilde. La madre del poeta... se opuso resueltamente al noviazgo y al matrimonio... por razones de orden social —diferencia de clases— o de orden emocional —[estaba] dispuesta a organizar los máximos y los mínimos detalles en la vida del hijo—.... Esto golpeó con fuerza al poeta»,4 comenta Escobar. No es de extrañar que Alfredo haya sufrido una gran desilusión debido a eso: admiraba la sencillez de la vida del campo, y en poemas como este, titulado «Un rancho y un lucero», lograba de manera envidiable ponerse en el lugar del modesto campesino que no concibe nada mejor en esta vida que la felicidad que produce el amor sin pretensiones. Menos mal que, a diferencia de la madre de Espino, el Padre celestial no se opuso a que su Hijo Jesucristo viniera al mundo para establecer una relación estrecha con todo el que quisiera ser hijo de Dios, cualquiera que fuera su condición social. Más bien, Dios envió a su único Hijo al mundo precisamente con ese fin. Y lo hizo por la misma razón que movió a Alfredo Espino: un «te quiero». Fue un amor tan profundo que lo llevó hasta la cruz a morir por nuestros pecados, a resucitar al tercer día, y a ascender al cielo, donde nos ha preparado una vivienda como ninguna otra, con un jardín como el del Edén que «huele a sendas en flor», en el que algún día podamos participar en la cena de las bodas del Cordero y vivir eternamente con ese Cordero de Dios, Jesucristo mismo, que es el brillante lucero de la mañana.5 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Francisco Andrés Escobar, «Con el alma descalza»: Introducción a Jícaras tristes (Santa Tecla, El Salvador: Clásicos Roxsil, 2001), pp. 8,9,13,41. 2 José Luis Silva, Jícaras tristes (Santa Tecla, El Salvador: Clásicos Roxsil, 2001), contraportada. 3 Alfredo Espino, Jícaras tristes (Santa Tecla, El Salvador: Clásicos Roxsil, 2001), p. 75. 4 Escobar, pp. 19,20. 5 Jn 1:12; 3:16; 14:2-3; 1Co 15:3-4; 2Co 11:2; Ap 19:7,9; 22:16

(Natalicio de Alfredo Espino) «Alfredo Edgardo Espino Najarro nació... el ocho de enero de 1900... en Ahuachapán, ciudad del occidente salvadoreño, [donde] pasó su niñez e hizo sus estudios primarios en escuelas de la localidad.... [Su] obra poética..., [Jícaras tristes, publicada] por primera vez en 1936, ocho años después de [su] muerte [prematura... llegaría a ser] lectura necesaria para los escolares urbanos y rurales»,1 afirma el prologuista Francisco Andrés Escobar. «No hay escuelita en El Salvador donde no se declamen sus poemas con halagadora complacencia»,2 dijo el poeta José Luis Silva. He aquí uno de esos bellos poemas de Espino acerca del campo salvadoreño que tanto amaba: Un día —¡primero Dios!— Has de quererme un poquito. Yo levantaré el ranchito en que vivamos los dos. ¿Qué más pedir? Con tu amor, mi rancho, un árbol, un perro, y enfrente el cielo y el cerro y el cafetalito en flor... Y entre aroma de saúcos, un zenzontle que cantara y una poza que copiara pajaritos y bejucos. Lo que los pobres queremos, lo que los pobres amamos, eso que tanto adoramos porque es lo que no tenemos... Con sólo eso, vida mía; con sólo eso: con mi verso, con tu beso, lo demás nos sobraría... Porque no hay nada mejor que un monte, un rancho, un lucero, cuando se tiene un «te quiero» y huele a sendas en flor...3 «Cuando al final de [su] vida... [Alfredo Espino] quiso afirmarse con independencia en el plano del amor... perdió la partida. Se enamoró de Blanca Vanegas... una muchacha de condición humilde. La madre del poeta... se opuso resueltamente al noviazgo y al matrimonio... por razones de orden social —diferencia de clases— o de orden emocional —[estaba] dispuesta a organizar los máximos y los mínimos detalles en la vida del hijo—.... Esto golpeó con fuerza al poeta»,4 comenta Escobar. No es de extrañar que Alfredo haya sufrido una gran desilusión debido a eso: admiraba la sencillez de la vida del campo, y en poemas como este, titulado «Un rancho y un lucero», lograba de manera envidiable ponerse en el lugar del modesto campesino que no concibe nada mejor en esta vida que la felicidad que produce el amor sin pretensiones. Menos mal que, a diferencia de la madre de Espino, el Padre celestial no se opuso a que su Hijo Jesucristo viniera al mundo para establecer una relación estrecha con todo el que quisiera ser hijo de Dios, cualquiera que fuera su condición social. Más bien, Dios envió a su único Hijo al mundo precisamente con ese fin. Y lo hizo por la misma razón que movió a Alfredo Espino: un «te quiero». Fue un amor tan profundo que lo llevó hasta la cruz a morir por nuestros pecados, a resucitar al tercer día, y a ascender al cielo, donde nos ha preparado una vivienda como ninguna otra, con un jardín como el del Edén que «huele a sendas en flor», en el que algún día podamos participar en la cena de las bodas del Cordero y vivir eternamente con ese Cordero de Dios, Jesucristo mismo, que es el brillante lucero de la mañana.5 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Francisco Andrés Escobar, «Con el alma descalza»: Introducción a Jícaras tristes (Santa Tecla, El Salvador: Clásicos Roxsil, 2001), pp. 8,9,13,41. 2 José Luis Silva, Jícaras tristes (Santa Tecla, El Salvador: Clásicos Roxsil, 2001), contraportada. 3 Alfredo Espino, Jícaras tristes (Santa Tecla, El Salvador: Clásicos Roxsil, 2001), p. 75. 4 Escobar, pp. 19,20. 5 Jn 1:12; 3:16; 14:2-3; 1Co 15:3-4; 2Co 11:2; Ap 19:7,9; 22:16

NOW PLAYING

«Un rancho y un lucero»

0:00 4:04

No transcript for this episode yet

We transcribe on demand. Request one and we'll notify you when it's ready — usually under 10 minutes.

MG Show MG Show The MG Show, hosted by Jeffrey Pedersen and Shannon Townsend, is a leading alternative media platform dedicated to uncovering the truth behind today’s most pressing political issues. Launched in 2019, the show has grown exponentially, offering unfiltered insights, comprehensive research, and real-time analysis. With a commitment to independent journalism and factual integrity, the MG Show empowers its audience with knowledge and encourages active participation in the political discourse. Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Ask A Spaceman Archives - 365 Days of Astronomy Podcasting Astronomy Every Day of the Year French Your Way Jessica: Native French teacher founder of French Your Way Boost your French listening skills and test your comprehension with this one of a kind series of podcasts. Get the chance to listen to a real conversation between native speakers talking at normal speed AND customise your learning experience through carefully designed sets of questions (2 levels of difficulty) available for download at www.frenchvoicespodcast.com. All interviews also come with the transcript. French teacher Jessica interviews native speakers of French from around the world who share a bit of their life and passion. Where else would you meet in one same place a French yoga teacher based in Melbourne, a soap manufacturer from Provence, or a couple cycling around the world? The Small Business Startup School – Business Notes | Financial Literacy | Retail Psychology – For Professionals & Entrepreneurs The Small Business Startup School Inc. Starting or buying a small business? While personal circumstances may vary, business patterns remain timeless. On The Small Business Startup School, we explore strategies, insights, and practical solutions to help entrepreneurs confidently navigate their journey.Hosted by Ola Williams—a retail entrepreneur, fintech founder, and financial coach with over two decades of experience—this podcast marries financial awareness and retail psychology with optimism to deliver actionable takeaways.Join us to learn, grow, and connect as we uncover the keys to business success.Let’s continue to learn together and be encouraged to keep on connecting!

Frequently Asked Questions

How long is this episode of Un Mensaje a la Conciencia?

This episode is 4 minutes long.

When was this Un Mensaje a la Conciencia episode published?

This episode was published on January 8, 2026.

What is this episode about?

(Natalicio de Alfredo Espino) «Alfredo Edgardo Espino Najarro nació... el ocho de enero de 1900... en Ahuachapán, ciudad del occidente salvadoreño, [donde] pasó su niñez e hizo sus estudios primarios en escuelas de la localidad.... [Su] obra...

Can I download this Un Mensaje a la Conciencia episode?

Yes, you can download this episode by clicking the download button on the episode player, or subscribe to the podcast in your preferred podcast app for automatic downloads.
URL copied to clipboard!