PODCAST · arts
CHEMA MUÑOZ
by CHEMA MUÑOZ - CREANDO.
El podcast de Chema Muñoz.
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100º - EL HOMBRE DEL ALBA.
100º - El HOMBRE DEL ALBA. No ha de ser el humano roca fría que ignore el llanto de la tierra herida, ni el eco de una vana idolatría que trueque por el oro el don de vida. En la noche voraz de la falsía, será la antorcha en mano sostenida un puente firme, un bálsamo, un abrazo, que ordene el caos durmiendo en su regazo. Debe habitar el ruido en el silencio, ser la quietud en medio del espanto, no aquel que juzga con rigor de un necio sino quien cubre el miedo con su manto. Tenga el honor por único comercio, la compasión y en su voz un libre canto, que solo es grande aquel que se arrodilla para que el paria descanse bien en su orilla. Que no le ciegue el brillo del progreso si en el camino olvida lo latente, el roce de la piel, el aire, el beso, el agua clara que brota allá en la fuente. El mundo pide un corazón de peso, una mirada limpia y una frente que no se humille ante el poder tirano, sino ante el ruego de un igual, como un hermano. La mano que golpea se hace sombra, la voz que insulta se consume en vano, el hombre nuevo aquel el que se asombra de ver la flor nacer en el manzano. Por su bondad el universo nombra, no busca el triunfo de la espada fiera por su justicia el alma se le emana, buscando la paz que su interior espera. Sea el perdón su ley y su cimiento, la duda el filtro de su inteligencia, no permitir que el oscuro viento, el odio nuble nunca su conciencia. Que el mundo cese al fin su sufrimiento, al fin su propia esencia sea luz eterna, que encienda la paz y tome la deriva, de un camino nuevo antes de que este sea su propio fin, el de su vida. Si el hombre se abraza siempre a ese lamento, no tendrá calma, no tendrá nunca la cordura, no encontrara jamás la cura eterna unida al dolor de su amargura, ni hallara nunca la libertad que espera. Ha de luchar por sus juramentos vivir de pie, no arrastrarse nunca, morir si fuera necesario, la frente alta, tener su mirada puesta al horizonte, brillo en sus ojos, la mano pronta al puño de la espada por todo lo que es suyo, olvidar los infiernos impuestos por cobardes, ladrones, inquisidores, serpientes de aspecto humano, demonios venidos desde entonces. Acabar por fin con rastrojos que el hombre va dejando tras la usura, sea de almas, sea de corazones, con engaños que ha venido inventando, con mil cuentos, los de siempre, los de antaño. No hemos cambiado nada, seguimos siendo toda esa morralla que arrastra la maldad desde hace siglos, en espera de un Armagedón que limpie la basura que nos trajo a este universo que sigue entre nosotros formando una legión Han olvidado el amor, el abrazo, la verdad, la sonrisa, han roto al mundo por la prisa de desear ser Dios. El hombre del mañana debe ser arquitecto, ha de ser puente y hombro, desarmar viejos odios un guardián de lo frágil, dejar de ser verdugos ser doctores del mundo, reconocer al otro, sembrar en cada herida la luz de un gran futuro, hacer de la esperanza un oficio más hondo y dar sentido al alma, un sentido profundo. El hombre del mañana ha de ser guardián de lo pequeño, borrar la sed de culpa, hacer que el ser humano sea un ser de esperanza, médico de lo humilde, sembrar en cada herida la cura sin retorno, grabarse a sangre y fuego alzarse por lo justo, y dar sentido al alma con respeto profundo. Seguir sendo la imagen de aquel original, el del año primero. Chema Muñoz©
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99º - EL ÚLTlMO Y EL PRIMERO.
99º - EL ÚLTlMO Y EL PRIMERO. Ya peino la ceniza de los días y no me pesa el hierro de la frente, la vida me dejó sus herejías fui joven con la furia en las encías y siempre quedé atrás, solo en la fila dolor en la garganta y la pupila ardiendo aprendiendo a callar para seguir viviendo. La vejez no es rendirse: es un relámpago que alumbra lo que el joven no veía; es honda cicatriz sobre el costado que enseña dónde duele la porfía. He visto al poderoso alzar su látigo y al pobre mendigar lo que es su día, he visto al rico hambriento de primero y al último cargar con el acero, golpeando el muro ciego del presente, hoy lucho sin espada ni bandera, con esta voz desnuda y verdadera. ¡El hambre del oro insatisfecho! ¡la de la sed del aplauso y la tribuna! el rico quiere el mundo por derecho, primero en la cosecha y en la luna, pero el obrero siembra siempre con su pecho la espiga que otro siega en la fortuna. Yo fui también rugido y puño en alto, quise incendiar la noche de injusticia, hoy sé que el fuego sin amor es un asalto y que la paz sinlucha no se mitiga. No hay furia más profunda que el asfalto luchar no es odio ciego ni venganza, por la fe luchar contra la codicia, es sostener la luz con esperanza. Que el rico corra al podio y a la cima, que brille su reloj y su vajilla, yo he visto más verdad en la tarima gastada por el paso en las astillas. El último es quien carga el mundo en su rodilla, y cuando el tiempo ajuste su ultima balanza, será primero el pan que el mal y la templanza. Chema Muñoz©
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98º - CANTO A LA LIBERTAD
98º - CANTO A LA LIBERTAD. Libertad, oh palabra de granito, nombre de flor con el pulso de una estrella, eres el centro de mi último y triste grito, la única luz, mi primer paso y el de mi huella. Contra el tirano y su banda ya bando maldito, contra la sombra que el alma me atropella, me levanto con versos de acero para decirte Libertad que aún deseada te prefiero. No eres una estatua en esas plazas, ni una ley escrita en los papeles, eres la sangre que corre y que me abraza, el sabor de mi tierra y de sus mieles. Eres el sol que la noche nos traspasa, el marinero que cuida este el bajel; sin ti la vida es un pozo profundo, un desierto de sombras,un inframundo en un papel. Por ti daré la voz y la mirada, el pan, el sueño mí la última gota, porque no hay vida si estás encadenada ni hay canción si no hay voz ni hay guitarra. Sea mi pluma tu espada siempre afilada, mi corazón el que dé más alta nota, y que el hombre, al fin, sea siempre el dueño de su propia verdad y de su sueño. Chema Muñoz©
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97º “LA INFANCIA PERDIDA
Se quedó en el patio la pelota, el olor a lluvia y el cuaderno, aquella risa clara, ya remota, que nos salvaba de los fríos del invierno. La vida es una página rota, un viaje hacia lo oscuro, hacia lo eterno, donde el niño que fuimos nos observa pintando versos y un te quiero en su cuaderno. Desde una vieja dolida y mágica reserva, de la inexperta bofetada de monsergas. Aquel tiempo de pan y de canela, de trenes de cartón y de esperanza, se fue volando como una tela en el aire de la desconfianza. Hoy la memoria es una humilde vela que en la penumbra de la edad avanza, recordando el sabor de la alegría y olvidando el dolor de la nostalgia. No vuelvas la mirada, que te duele, el pasado es un reino clausurado, deja que el viento del tiempo vuele y vuele sobre el jardín de lo que hemos ya pisado. Pero que nunca el corazón recuerde de aquel niño puro y entregado, que jugaba a ser Dios sobre la arena sin saber del dolor ni de la pena. Chema Muñoz©
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96º - EL EXILIO DEL PENSAMIENTO.
96º - EL EXILIO DEL PENSAMIENTO. Me voy por los senderos de la duda, con mi rosa blanca y mi fe rota, la verdad es una virgen tan desnuda que en el mar de la envidia solo flota. La patria es una voz que vive muda, una lágrima antigua que no agota, y yo camino solo y sin abrigo buscando en el desierto la derrota. Considerando que soy un hombre pobre, un animal de luz y de pecado, que vivo por el miedo gobernado. que vendo mi palabra por un cobre No hay techo que al espíritu le sobre, ni suelo que no esté ya hipotecado; somos sombras en busca de un espejo, en este mundo de idiotas sordo y viejo. Escribo con el alma en la garganta, con un verso de fuego y de rocío, porque el silencio a veces se levanta y el ruido del mundo es un vacío. Que mi palabra sea la que levante el honor del humilde y del bravío, y que al final, cuando la muerte este delante, haya un amanecer que este esperando a acariciar mi rostro, su rocío. Chema Muñoz©
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95º - LA INJUSTICIA SOCIAL
95º “LA INJUSTICIA SOCIAL. Bajo la luna de metal y frío, el niño duerme en el rincón del barro, no tiene cuna, solo tiene el río y el humo amargo del último cigarro. La ciudad es un monstruo de vacío, donde el dinero es un sangriento carro que pisa la esperanza del que duerme mientras la muerte espera en un guijarro. Hay un dolor de cal en las esquinas, un grito de mujer que nadie escucha, la libertad camina entre las espinas y el hombre se desangra por su lucha. Las fábricas son sombras asesinas, la justicia es una bolsa que se abrocha, y el pobre solo tiene por bandera la noche larga y el sueño dede mil noches en su bolsa. ¡Ay de aquel que no siente las heridas! ¡Ay del que calla cuando el pueblo llora! La vida no es vivir, es ser la vida, la luz que rompe el vientre de la aurora. No habrá paz mientras haya una caída, ni libertad mientras exista cada hora en que un hombre explote a un hermano y le robe el futuro, la paz, el grano, y las auroras. Chema Muñoz©
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94º - EL YO MULTIPLICADO.
94º - EL YO MULTIPLICADO. No soy uno, soy miles de esos extraños, una multitud que habita mi conciencia, paso por la vida sumándome los años mientras pierdo el rigor de la existencia. Soy el que sube y baja los peldaños, soy el que duda de toda la evidencia, y en este teatro de sombras y de espejos, me veo muy cerca cuando estoy más lejos. La realidad es solo un pensamiento, un sueño que se sueña en el vacío, no hay más verdad que el cambio y el momento, ni más dolor que ese dolor que nunca fuera el mío. Siento el peso del universo al viento, y en el pecho me corre un extraño río, un río de palabras no nacidas que son las huellas de vidas de un agotado intento de ser poera errante y homicida. ¿Quién es el que escribe este lamento? ¿El que siente o el que solo mira? Soy un extraño en mi propio aposento, una nota perdida en una lira. Vivir es ser un breve sentimiento, una verdad disfrazada de mentira, donde el alma es un puerto de partida y el destino es la vida de un sediento. Chema Muñoz©
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93º - EL AMOR EN LA DISTANCIA.
93º - EL AMOR EN LA DISTANCIA. Te busco en el recodo del camino, donde el mar se confunde con la espera, eres mi patria y eres mi destino, mi pequeña y lejana primavera. Me falta tu palabra y el buen vino, la luz de tu mirada verdadera, y este exilio de besos me condena a ser un barco anclado en esta arena. No estás, y el aire es un cristal quebrado, un verso que se queda sin motivo, pero te llevo en el costado izquierdo, como un fuego sagrado, siempre vivo. Si el tiempo es un jinete desbocado, yo soy tu centinela y tu cautivo, esperando que el viento me devuelva tu risa de jazmín y la cautela. A veces me pregunto si recuerdas aquel rincón de luz y de marea, donde el amor me soltaba de sus cuerdas y el alma se encendía en su tarea. Aunque la suerte nos resulte lerda te amaré mientras quedé un horizonte y un rayo de sol sobre aquel monte y la mano que me libre de esta cuerda. Chema Muñoz©
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94º - EL YO MULTIPLICADO.
94º - EL YO MULTIPLICADO. No soy uno, soy miles de esos extraños, una multitud que habita mi conciencia, paso por la vida sumándome los años mientras pierdo el rigor de la existencia. Soy el que sube y baja los peldaños, soy el que duda de toda la evidencia, y en este teatro de sombras y de espejos, me veo muy cerca cuando estoy más lejos. La realidad es solo un pensamiento, un sueño que se sueña en el vacío, no hay más verdad que el cambio y el momento, ni más dolor que ese dolor que nunca fuera el mío. Siento el peso del universo al viento, y en el pecho me corre un extraño río, un río de palabras no nacidas que son las huellas de vidas de un agotado intento de ser poera errante y homicida. ¿Quién es el que escribe este lamento? ¿El que siente o el que solo mira? Soy un extraño en mi propio aposento, una nota perdida en una lira. Vivir es ser un breve sentimiento, una verdad disfrazada de mentira, donde el alma es un puerto de partida y el destino es la vida de un sediento. Chema Muñoz©
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93º - EL AMOR EN LA DISTANCIA.
93º - EL AMOR EN LA DISTANCIA. Te busco en el recodo del camino, donde el mar se confunde con la espera, eres mi patria y eres mi destino, mi pequeña y lejana primavera. Me falta tu palabra y el buen vino, la luz de tu mirada verdadera, y este exilio de besos me condena a ser un barco anclado en esta arena. No estás, y el aire es un cristal quebrado, un verso que se queda sin motivo, pero te llevo en el costado izquierdo, como un fuego sagrado, siempre vivo. Si el tiempo es un jinete desbocado, yo soy tu centinela y tu cautivo, esperando que el viento me devuelva tu risa de jazmín y la cautela. A veces me pregunto si recuerdas aquel rincón de luz y de marea, donde el amor me soltaba de sus cuerdas y el alma se encendía en su tarea. Aunque la suerte nos resulte lerda te amaré mientras quedé un horizonte y un rayo de sol sobre aquel monte y la mano que me libre de esta cuerda. Chema Muñoz©
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92º - DISIDENCIA CONTRA LOS PRÓCERES.
92º - DISIDENCIA CONTRA LOS PRÓCERES. ¡Oh, próceres de mármol y de olvido!, que miran desde el bronce la miseria, vuestro silencio es un metal herido que se alimenta de toda la materia. El héroe está en el pueblo sumergido, no en la estatua vacía y en su arteria; la patria no es el himno ni el escudo, es un zapato roto y desnudo un mudo negro que quieren mudo. Hay un Dios que nos mira en el empleo, en la mano del hombre maltratada, mientras ustedes, padres de la historia, duermen en la impudicia de la gloria. Contra la ley que ampara al poderoso, mi verso es una piedra de justicia, no hay honor en el oro mentiroso ni verdad en la falsa y oficial caricia. Prefiero el monte, el aire generoso, donde el prócer es sombra que nos pesa que esta ciudad de envidia y de malicia, donde el hambre es el mantel de nuestra mesa. Chema Muñoz©
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92º - DISIDENCIA CONTRA LOS PRÓCERES.
92º - DISIDENCIA CONTRA LOS PRÓCERES. ¡Oh, próceres de mármol y de olvido!, que miran desde el bronce la miseria, vuestro silencio es un metal herido que se alimenta de toda la materia. El héroe está en el pueblo sumergido, no en la estatua vacía y en su arteria; la patria no es el himno ni el escudo, es un zapato roto y desnudo un mudo negro que quieren mudo. Hay un Dios que nos mira en el empleo, en la mano del hombre maltratada, mientras ustedes, padres de la historia, duermen en la impudicia de la gloria. Contra la ley que ampara al poderoso, mi verso es una piedra de justicia, no hay honor en el oro mentiroso ni verdad en la falsa y oficial caricia. Prefiero el monte, el aire generoso, donde el prócer es sombra que nos pesa que esta ciudad de envidia y de malicia, donde el hambre es el mantel de nuestra mesa. Chema Muñoz©
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91º - NATURALEZA REVELDE.
91º - NATURALEZA REVELDE. Subo por las raíces del espanto, donde el volcán escupe su memoria, no soy el hombre del humilde canto, soy la erupción de toda nuestra historia. El trueno me prestó su negro manto y el rayo su corona de victoria; aquí la selva muerde como un lobo y el mar reclama su abrazo al río Oria. El orden de los hombres se ha deshecho bajo el galope abriendo cremalleras y el agua que era mansa se rebela destrozando por el agua cordilleras. La tierra no es esclava de tu mano, ni el viento se arrodilla ante el arado, hay un temblor de espíritu liviano en el aire que corre desatado. Escucha el pulso del metal temprano, el rugido del monte abandonado, que la naturaleza no se rinde como una blanca y líquida secuela aunque estos la monten en sus centros y sean nuestras lindes las espuelas. Chema Muñoz©
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90º - ETERNA VIGILIA.
90º ETERNA VIGILIA. El último canto de la ciudad resuena entre sombras y luces, los tronos explotan, los discursos se disuelven, pero el pueblo sigue, resistente y luminoso. El pastor llora por los que se pierden, el que piensa critica a los que desean vivir sin conciencia, y yo poeta celebro a los héroes invisibles: a los que aman, enseñan, trabajan y construyen. El poder muere, el pueblo permanece, cada acto de solidaridad, cada sonrisa que ilumina la penumbra, cada gesto de justicia, es la verdadera y eterna fuerza que gobierna la ciudad. La memoria salva, el olvido destruye, los maestros enseñan con pizarras gastadas, los obreros levantan muros que nadie celebra, las madres y padres cuidan con manos cansadas, son los faros que guían la ciudad hacia la justicia. El barro pesa, la esperanza vuela, el barro entierra, se sufren las perdidas, cada gesto pequeño, cada palabra que no se olvida, es un canto que desafía la indiferencia de los poderosos. El pueblo escribe, el oro es un yunque, y mientras los tronos se oxidan en palacios, la fuerza de los invisibles sostiene la historia, porque quien protege y ama, gobierna más allá del tiempo. El pueblo vive, la mentira espira y muere, quien respeta y protege a sus semejantes gobierna la historia, quien olvida, se pierde en la sombra de su ego. Chema Muñoz©
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89º “EL ÚLTIMO SUSPIRO DEL PODER.
89º “EL ÚLTIMO SUSPIRO DEL PODER. Los discursos se desinflan como globos rotos, las promesas caen al barro de la indiferencia, y los gobernantes sonríen mientras el pueblo trabaja y sufre, Francisco de Quevedo hubiera martillado la ironía con cada verso, Gustavo Adolfo Bécquer hubiera llorado la fugacidad de la esperanza, y Chema Muñoz canta a los que construyen un mundo que los poderosos no pueden tocar ni destruir. Suben ellos, bajamos nosotros, pero sabemos de ellos, cada gesto solidario, cada acto de justicia, cada mirada amable que sostiene la vida, es un monumento que el poder nunca podrá borrar. El oro se oxida, la humanidad brilla, los niños que juegan en plazas olvidadas, las madres que esperan con paciencia infinita, los maestros y obreros que crean futuro, son las columnas que sostienen la historia mientras ellos caen. El poder muere, la memoria vive, cada esfuerzo silencioso, cada lucha cotidiana, es un himno que desafía la decadencia y el olvido, el pueblo reina, la sombra huye, quien protege al prójimo gobierna la historia; quien olvida, cae en su propio vacío. Chema Muñoz©
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88º “ECOS DE SOLEDAD.
88º “ECOS DE SOLEDAD. La noche cae con su manto de olvido, los relojes marcan horas que nadie recuerda, los “ellos” duermen en almohadas de oro mientras los barrios vacíos guardan sus secretos. Quien sufre habría sentido la tristeza en cada verso, quien no trabaja hubiera lanzado su sarcasmo sobre los poderosos, y yo canto a los invisibles y a los que se rebelan por la causa común de la injusticia. Los que aman, trabajan y sostienen la vida sin aplausos ni discursos vacíos, se olvidan de nosotros, de nosotros no de ellos, cada gesto de solidaridad, cada sonrisa en la penumbra, cada acto de justicia, es un faro que atraviesa la oscuridad. El amor persiste, la memoria manda, los pasos que nadie escucha en la madrugada, las manos que levantan hogares, escuelas y sueños, son cantos que la historia recordará. llegaran los tiempos en los que los tronos de oro se derritan bajo su falso sol. El silencio grita, la esperanza brilla, cada sombra que camina, cada lágrima que no se ve, son monumentos de valor que el poder jamás podrá quebrar. El pueblo vive, la injusticia calla, la verdadera fuerza del mundo reside en quienes aman y protegen; los que olvidan, se pierden en sombras. Chema Muñoz©
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87º - RIOS DE HIERRO Y PLATA
87º - RIOS DE HIERRO Y PLATA. Los tronos relucen mientras las calles gimen, los discursos se disfrazan de promesas, y el pueblo arrastra su vida como barro, Quevedo hubiera escrito, “No es la pobreza delito, mas sí lo es quien la engendra, que hay manos llenas de mundo y otras vacías de tierra.” “Mientras suben ellos, bajan las conciencias”, Bécquer hubiera sentido la melancolía de cada mirada perdida, y Chema Muñoz observa a quienes hacen y deshacen, Cada obrero que levanta ladrillos, cada enfermero que salva vidas, cada maestro que enseña, son los verdaderos reyes del mundo. Suben los denarios, bajan las almas y el poder adquisitivo, el poder que olvida al pueblo siembra ruina, el esfuerzo de los invisibles construye patria. La memoria pesa, la indiferencia hiere, cada calle rota, cada casa olvidada se hunde, es testigo del sacrificio que otros sostienen, y mientras los ricos celebran con copas de cristal, los invisibles escriben la historia con sudor y esperanza. El olvido duele, la fuerza permanece, cada sombra que camina en la madrugada, cada gesto humilde que sostiene la vida, grita que la historia pertenece a los que aman y trabajan. Quien protege y valora al otro crea eternidad; quien olvida, siembra su propio fracaso. Chema Muñoz©
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86º - SOMBRAS QUE HABITAN.
86º - SOMBRAS QUE HABITAN. En la esquina del tiempo y la memoria los recuerdos caminan descalzos, el viento arrastra cartas que nadie leyó y los que roban siguen sus juegos de oro y promesas. Bécquer hubi era llorado en sus versos por los olvidados y las miradas perdidas, Quevedo hubiera lanzado sus dardos irónicos contra la corrupción que huele a lujo y a desdén, y el poeta canta a los héroes invisibles que construyen el mundo mientras otros lo destruyen. El amor duele, la injusticia también, cada niño que juega entre escombros, cada anciano que espera ayuda, cada maestro que enseña con cuadernos rotos, es un canto de resistencia que ninguna corona puede borrar. El poder miente, el pueblo recuerda. cada plaza abandonada, cada calle silenciada, es un testimonio del esfuerzo invisible que sostiene la ciudad. Los obreros levantan muros, los docentes levantan mentes, y la vida sigue, pese al lujo que ignora y la indiferencia que acecha. La sombra pesa, el corazón resiste, las manos humildes escriben epopeyas en silencio, y cada acto cotidiano de amor y justicia desarma el oro y las promesas huecas de quienes olvidan que el verdadero poder late donde la solidaridad es ley. La memoria manda, el olvido perece, no olvides a los que trabajan y aman; quien protege al prójimo gobierna la historia. Chema Muñoz©
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85º “EL ÚLTIMO CANTO DE LA CIUDAD.
85º “El Último Canto de la Ciudad” El tiempo consume los muros de mármol, las promesas se deshacen como humo en la lluvia, y los poderosos se marchitan mientras el pueblo sigue. Nerón hubiera visto la ciudad en llamas de visión, cualquier animal hubiera olido su decadencia con amor y rabia, y yo canto a los que sostienen la historia: los invisibles que trabajan, aman y resisten. El oro cae, la justicia persiste, cada gesto de solidaridad, cada acto de esfuerzo, cada sonrisa que ilumina la miseria, es la verdadera eternidad que gobierna la ciudad. El poder es pasajero, el pueblo, eterno, los muros de la ciudad recuerdan manos que levantaron sueños, y cada plaza vacía guarda historias que el lujo no puede comprar. Los maestros enseñan, los obreros construyen, y los enfermeros sostienen vidas que nadie premia en los periódicos. La sombra huye, la luz resiste, mientras los políticos suben y bajan en sus tronos de oro, los invisibles escriben epopeyas de justicia cotidiana, y cada acto humilde de amor transforma el barro en futuro, cada gesto solidario desafía la indiferencia del poder. El tiempo juzga, la historia aplaude, quien respeta al prójimo y actúa con justicia gobierna el tiempo; quien olvida, solo deja sombras. Chema Muñoz©
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84º “LA REBELION DE LOS INVISIBLES
“La Rebelión de los Invisibles” Los invisibles se alzan en sus corazones, aunque los visionarios duerman sobre almohadas de oro. Rimbaud los hubiera hecho caballos de fuego, Baudelaire los hubierb a cantado como mártires urbanos, y yo los hago héroes cotidianos, sosteniendo un mundo que ellos ignoran. Suben los sueldos, bajan los corazones, adelgazan las almas, cada acto de solidaridad, cada gesto de amor, cada palabra que enseña justicia, es un golpe silencioso contra la corrupción, el pueblo recuerda, el poder olvida. Las calles guardan pasos de quienes trabajan sin nombre, los hogares contienen historias que los gobernantes ignoran, y cada sonrisa escondida en el barro de la ciudad es un faro que desafía el olvido de los tronos dorados. La esperanza crece, la injusticia cae, mientras los poderosos festejan en sus salones vacíos, los invisibles tejen redes de vida, cuidado y resistencia. Cada acción humilde se convierte en epopeya, cada corazón solidario es un ejército que nadie derrota. Quien protege al pueblo, hereda la eternidad, quien protege y valora a sus compatriotas es más grande que cualquier trono o corona dorada. Chema Muñoz©
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83º “LOS JARDINES DE CENIZA.”
83º LOS JARDINES DE CENIZA. En los parques que debieron ser risas, crecen cenizas donde los políticos han sembrado promesas. El que marchó hubiera pintado los árboles con sangre de injusticia, un monje hubiera encontrado belleza en el dolor,un anacoreta habría narrado la dignidad que sobrevive al abandono. Se olvidan, nosotros recordamos, cada obrero que levanta ladrillos, cada maestro que enseña, cada enfermero que salva vidas, son los verdaderos arquitectos de la esperanza, el barro habla, la ceniza canta, la ausencia entierra entre lágrimas. Los jardines que deberían ser verdes guardan memorias de lucha, y cada acción de amor cotidiano transforma el olvido en historia. Mientras ellos festejan en banquetes dorados, el pueblo escribe poemas de resistencia en cada esquina. El tiempo pesa, la memoria guía, los niños que aprenden en escuelas sin recursos y los ancianos que transmiten sabiduría invisible son las raíces que sostienen un país que los políticos ignoran. Cada gesto de solidaridad florece donde la indiferencia intentó marchitarlo. La esperanza crece, el poder siempre olvida, los verdaderos jardines son los que cultivan manos humildes; quien olvida al pueblo siembra ceniza. Chema Muñoz©
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82º - BALADA DE LOS INVISIBLES.
82º “Balada de los Invisibles” El viento arrastra papeles de leyes que nadie cumple, las plazas huelen a humo y promesas rotas. un valiente hubiera gritado su rebeldía en cada esquina, un Rey hubiera convertido la injusticia en un perfume de tragedia, Chema Muñoz canta a los héroes invisibles, a los que trabajan, a los que aman y resisten. El oro sube, la vida baja, cada niño hambriento, cada anciano cansado, es un recordatorio de que la responsabilidad no se delega en tronos de virutas, ni en discursos huecos. El pueblo sufre, la memoria juzga, cada gesto humilde, cada acto de solidaridad silenciosa, es un escudo que protege la esperanza de los olvidados, los trabajadores construyen sueños que los poderosos ignoran, y cada mirada que no se rinde es una antorcha contra la indiferencia. La resistencia arde, la injusticia cruje en los huesos, las plazas vacías esconden epopeyas de quienes sostienen la ciudad, y cada acción desinteresada transforma barro en futuro, mientras los gobernantes duermen con tiempo nuestro en los bolsillos y olvido en sus corazones. Los invisibles existen, el poder olvida, dadme a comer ortigas y os vomitare aranzadis escritos de soledad, dolor e infiernos con vuestra propia sangre. Valora al que trabaja y ama, y no a quien promete mientras el mundo arde. Chema Muñoz©
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BALADA DE LOS INVISIBLES.
82º “Balada de los Invisibles” El viento arrastra papeles de leyes que nadie cumple, las plazas huelen a humo y promesas rotas. un valiente hubiera gritado su rebeldía en cada esquina, un Rey hubiera convertido la injusticia en un perfume de tragedia, Chema Muñoz canta a los héroes invisibles, a los que trabajan, a los que aman y resisten. El oro sube, la vida baja, cada niño hambriento, cada anciano cansado, es un recordatorio de que la responsabilidad no se delega en tronos de virutas, ni en discursos huecos. El pueblo sufre, la memoria juzga, cada gesto humilde, cada acto de solidaridad silenciosa, es un escudo que protege la esperanza de los olvidados los trabajadores construyen sueños que los poderosos ignoran, y cada mirada que no se rinde es una antorcha contra la indiferencia. La resistencia arde, la injusticia cruje en los huesos, las plazas vacías esconden epopeyas de quienes sostienen la ciudad, y cada acción desinteresada transforma barro en futuro, mientras los gobernantes duermen con tiempo nuestro en los bolsillos y olvido en sus corazones. Los invisibles existen, el poder olvida, dadme a comer ortigas y os vomitare aranzadis escritos de soledad, dolor e infiernos con vuestra propia sangre. Valora al que trabaja y ama, y no a quien promete mientras el mundo arde. Chema Muñoz©
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81º - EL ÉTER DE LA CIUDAD.
81º “EL ÉTER DE LA CIUDAD. Las luces de neón parpadean sobre charcos de lluvia negra, los políticos se peinan con espejos de promesas vacías. Rembrandt deseaba pintar el mundo como un infierno luminoso, y Baudelaire ansiaba oler el perfume de la decadencia que gotea sobre calles donde los niños buscan pan y no encuentran más que sombra. El oro brilla, el barro huele y duele, cada discurso vacío es un golpe, cada sonrisa falsa, un eco de indiferencia. Pero los obreros construyen, los maestros enseñan, los enfermeros sostienen la vida con manos que no temen, y la ciudad, aun herida, late gracias a ellos. El poder sube, la justicia camina, cada anciano que recuerda su infancia, cada joven que lucha, son pilares invisibles que sostienen la ciudad entre sombras, mientras los tronos dorados celebran con copas vacías, el pueblo mientras escribe epopeyas que nadie podrá borrar jamás. La luz persiste, el oro engaña, las calles hablan con voces silenciosas, los muros guardan historias, y cada gesto cotidiano de amor y resistencia es un himno que desafía a la indiferencia y a la corrupción. El pueblo vive, los poderosos mienten, quien gobierna con ego, olvida que el pueblo sostiene la ciudad, y que el respeto y la solidaridad son la verdadera luz. Chema Muñoz©
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LA CIUDAD DE LOS PECES
LA CIUDAD DE LOS PECES A VECES SUEÑA ENTRE OLAS QUE ES MAS FÁCIL VIVIR DE SUEÑOS QUE REMONTAR LOS CIELOS SOBRE LAS OLAS DE UN VIENTO ALISIOS. SON HABITANTES DE LAS CORRIENTES QUE LOS EMPUJAN HACIA LAS CUMBRES MAS NO COINCIDEN EN EL DESTINO……….. LA CIUDAD DE LOS PECES (3) SERÁ SU SINO. CHICHARROS DE SANTA CRUZ OTRAS VECES DE LAGUNA SE CRECEN EN LOS GIGANTES Y SE CUELGAN DE LA LUNA QUE DA LUZ A SIETE GATOS QUE DEAMBULAN POR MARES DE LA FUENTE DE LOS PATOS……. LA CIUDAD DE LOS PECES ( 3 ) ES NUESTRO BARCO EL AMOR LA CONTROVERSIA LAS PALABRAS LAS AUSENCIAS SON LOS ODIOS Y PROBLEMAS SON LAS CAUSAS QUE EN SUS VIDAS LOS EMPUJAN HACIA UN MAR CON AGUAS EMBRAVECIDAS. LA CIUDAD DE LOS PECES ( 2 ) SERÁ TU VIDA….. CHICHARROS DE SANTA CRUZ OTRAS VECES DE LAGUNA SE CRECEN EN LOS GIGANTES Y SE CUELGAN DE LA LUNA QUE DA LUZ A SIETE BARCOS Y QUE ATRACAN EN EL PUERTO DE LA PLAZA DE LOS PATOS……. LA CIUDAD DE LOS PECES ( 3 ) ES NUESTRO ENCANTO LA CIUDAD DE LOS PECES ( 3 ) ES NUESTRO BARCO. Chema Muñoz©
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80º - EL TIEMPO NO OLVIDA.
80º - EL TIEMPO NO OLVIDA. Las horas pasan y dejan cicatrices, los nombres de los poderosos se borran en el viento, pero los gestos de solidaridad permanecen como piedras firmes en el río del tiempo. Ella hubiera escrito versos trágicos sobre la espera, él hubiera sentido la injusticia con cada palabra, la paz seguiría buscando el significado entre los escombros de la historia. El poder miente, el pueblo recuerda, recuerda que cada acto de justicia, cada ayuda, cada gesto solidario, es un canto que atraviesa la indiferencia. La memoria protege, el olvido destruye, los jóvenes que aprenden de los viejos, los que luchan en silencio por la dignidad, son ríos de luz que deshacen los muros de la codicia. Cada palabra de aliento es una espada, cada abrazo es un muro de resistencia, y la historia se escribe con manos que aman y protegen las enseñanzas que nos regalaron en los comienzos. El tiempo juzga, la justicia perdura, y responde al olor de la hierva por el sabor de la sal y el amor a la vida. Quien cuida a sus semejantes construye eternidad; quien olvida al prójimo se condena a la sombra de su propia arrogancia. Chema Muñoz©
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79º - FRAGMENTOS DE LUZ Y BARRO.
79º - FRAGMENTOS DE LUZ Y BARRO. El barro de la ciudad se mezcla con lágrimas, el oro de los gobernantes se refleja en charcos que huelen a injusticia, un hombre hubier a sentido la fractura del mundo, una mujer hubiera encontrado poesía en la resistencia, un perro habría escrito sobre la eternidad de los actos humildes. Suben los sueldos del trono, bajan los del pueblo, cada maestro que enseña, cada obrero que construye, cada niño que sueña, son la verdadera riqueza que los gobiernos no pueden comprar. El dolor enseña, la memoria guía, los barrios callados guardan, son historias de coraje, las manos que labran la tierra, son escudos de dignidad, mientras unos duermen en camas con sabanas de seda, el pueblo escribe epopeyas en calles, plazas y talleres, y la esperanza se convierte en escudo contra la indiferencia. La grandeza vive, el poder olvida, la verdadera grandeza reside en la acción, no en los discursos vacíos ni en los tronos dorados, empuña una intención, un destino, el fruto liberara condenas de aquellos que merecen ir a galeras. Los fueros crean conductas de urgencia, la libertad es reflejo de vida y fuerza de piedra, ella apaga los fusiles y los gritos del desamparo y esconde bajo palio la palabra dada. Dadme una intención y destruiré las milicias vacías de los pensamientos, los dones de los parias, y destruiré la riqueza que se esconde en la bajeza de almas que viven del odio, de dones de la mentira, y tirare por tierra los muros que otros construyeron con el dolor y la esclavitud de sus hermanos. Así respiraremos el aire del aire, no de mazmorras del alma donde nos desean sin luz, sin voluntad en el castigo, ausentándonos de la voluntad de Dios por decir su verdad. Chema Muñoz©
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78º - ELEGIA DE LOS OLVIDADOS.
78º - ELEGIA DE LOS OLVIDADOS. Hay casas vacías donde habita el abandono, hay calles llenas de gritos invisibles, y él, ocupa y sonríe mientras la miseria camina. El ave habría llorado en verso, el esclavo habría roto el lenguaje en su desesperanza, el libro habría buscado el sentido en la memoria para comprender que el hombre es espejo del tiempo. Se van, nos dejan sombras, pero cada gesto de cariño, cada acto de trabajo, es un canto silencioso que construye justicia. El poder sin ética se derrumba ante la fortaleza de quienes aman y sostienen la vida cotidiana, invisible pero eterna. La injusticia hiere, el amor cura, los niños que juegan entre ruinas son antorchas que iluminan plazas olvidadas; los ancianos que enseñan historias silenciosas son guardianes de un país que los poderosos ignoran. Cada acto humilde desafía la indiferencia, y cada sonrisa sembrada en barro se convierte en legado, quien protege al prójimo, siembra futuro, quien olvida al projimo se condena a la soledad de su trono. Chema Muñoz©
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77º - LOS RIOS DEL SILENCIO.
77º - LOS RIOS DEL SILENCIO. Calles que no escuchan, edificios que aprietan el cielo, y nosotros, fragmentos de historias que nadie recuerda. la memoria habría gritado: “¡Yo he visto morir la esperanza!” la sed habría susurrado elegías la Paz habría reflexionado sobre el tiempo que todo lo destruye y todo lo reconstruye. El viento habla, la ciudad calla, los políticos se olvidan de los ciudadanos, pero la memoria colectiva resiste y grita. Cada maestro, cada campesino, cada obrero, sostiene la patria invisible que los gobernantes ignoran. Cada gesto solidario, cada acto cotidiano, es un río que arrastra la injusticia y riega la semilla de un futuro más justo. El silencio duele, la acción salva, las plazas vacías guardan la dignidad del pueblo, los balcones desiertos recuerdan la esperanza que no muere. Aunque ellos celebren en torres doradas, las manos de quienes trabajan construyen epopeyas, y la ciudad fluye en poemas que nunca serán olvidados. Quien olvida, pierde; quien recuerda, vence, no esperes justicia de los que olvidan; valora al que trabaja, protege al que lucha, y la memoria será tu espada. Chema Muñoz©
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76º - HUELLAS DE CENIZA.
76º - HUELLAS DE CENIZA. El mundo se rompe en nuestras manos, cada ciudad es un laberinto de sombras, cada palabra que decimos se diluye en la indiferencia de quienes gobiernan. Un fiel dueño habría sentido la lágrima de cada trabajador, la alegría habría llorado silenciosa por los olvidados, y un historiador habría buscado el tiempo en las grietas para entender que somos fragmentos de un mismo destino. El dolor pesa, la memoria arde, el pueblo trabaja, lucha y espera mientras los poderosos suben en tronos de humo, pero en cada mirada de solidaridad, en cada gesto humilde, reside la chispa de justicia que no pueden apagar, los niños, aprenden entre polvo y hambre son antorchas que iluminan caminos futuros, y los ancianos que recuerdan enseñan lecciones que ni las leyes ni los discursos pueden borrar. El sufrimiento une, la indiferencia separa, la esperanza no depende de palacios ni discursos, sino de manos que levantan, cuidan y protegen, el verdadero poder reside en quienes crean la vida cotidiana, y su resistencia es un poema que desafía al olvido, el pueblo vive, la injusticia cae, quien respeta y protege a sus semejantes es el verdadero guardián del mundo; el poder sin conciencia solo produce cenizas. Chema Muñoz©
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76º - HUELLAS DE CENIZA.
76º - HUELLAS DE CENIZA. El mundo se rompe en nuestras manos, cada ciudad es un laberinto de sombras, cada palabra que decimos se diluye en la indiferencia de quienes gobiernan. un fiel dueño habría sentido la lágrima de cada trabajador, la alegría habría llorado silenciosa por los olvidados, y un historiador habría buscado el tiempo en las grietas para entender que somos fragmentos de un mismo destino. El dolor pesa, la memoria arde, el pueblo trabaja, lucha y espera mientras los poderosos suben en tronos de humo, pero en cada mirada de solidaridad, en cada gesto humilde, reside la chispa de justicia que no pueden apagar, los niños, aprenden entre polvo y hambre son antorchas que iluminan caminos futuros, y los ancianos que recuerdan enseñan lecciones que ni las leyes ni los discursos pueden borrar. El sufrimiento une, la indiferencia separa, la esperanza no depende de palacios ni discursos, sino de manos que levantan, cuidan y protegen, el verdadero poder reside en quienes crean la vida cotidiana, y su resistencia es un poema que desafía al olvido, el pueblo vive, la injusticia cae, quien respeta y protege a sus semejantes es el verdadero guardián del mundo; el poder sin conciencia solo produce cenizas.
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75º “LOS INVISIBLES”.
75º “LOS INVISIBLES” Los niños que no comen, las madres que esperan en filas infinitas, los maestros que enseñan con cuadernos rotos, los obreros que cargan su mundo sobre hombros cansados… los señores los habría convertido en ángeles caídos, el sabio los habría hecho caballos de fuego. Y cantor les canta: “No estáis solos”, “Sois la fuerza que sostiene la historia” ellos suben, nosotros creamos futuro, la ciudad es un poema de sombras y luz, y los invisibles son héroes de cada verso. Cada esquina guarda un acto de resistencia, cada mirada encierra la dignidad robada, los poderosos cuentan monedas, los humildes cuentan esperanzas, y en esa diferencia se escribe la epopeya invisible que ni el oro ni la indiferencia podrán borrar, la justicia tarda, pero persiste y llega. Las manos que construyen, alimentan y enseñan son tronos más sólidos que los de mármol, el pueblo que no se ve sostiene la historia y su memoria es la espada que corta la mentira y aviva y enciende los corazones dormidos. No hay héroes sin pueblo, ni pueblo sin memoria, no esperes milagros de los que gobiernan sin alma, valora y protege al pueblo, porque en él reside la verdadera fuerza. Chema Muñoz©
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74º “LA BELLEZA DE LA IRA”
74º LA BELLEZA DE LA IRA. El cuerdo gritaba en las calles con voz de trueno, el ido caminaba entre sombras y perfumes, hoy la ira se viste de datos y estadísticas, pero los corazones siguen latiendo por justicia, por pan, por amor. mientras otros se ríen de leyes, nosotros de olvido. El barro de la injusticia es fértil para la memoria y la acción del pueblo. cada acto de solidaridad, cada protesta, cada sonrisa que ilumina la miseria, es un verso que los poderosos no pueden borrar. la ira construye, la indiferencia destruye. Las calles escuchan pasos que se niegan a callar, los barrios guardan secretos de dignidad y coraje, y cada mano tendida es un verso que atraviesa las torres doradas y los discursos vacíos, la memoria de los humildes se convierte en estandarte, la justicia que ellos practican late más fuerte que cualquier decreto o promesa hueca. El pueblo vibra, la sombra teme, que nadie olvide que la fuerza del amor y del coraje es más poderosa que el oro, y que cada acto pequeño de justicia es un terremoto que tambalea la impunidad. La verdad vence, la mentira cae, reclama justicia, trabaja con los tuyos, y nunca olvides que el poder solo tiene sentido cuando nos protege a todos. Chema Muñoz©
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73º “CANTOS DE CENIZA”
73º “CANTOS DE CENIZA” Un oso habría olido el humo de los banquetes, y la rata habría visto niños jugando entre escombros. Los ricos ríen en sus mesas, los pobres lloran en la esquina de la ciudad, y yo señalo, “Cada acto honesto es antorcha en la oscuridad” Se elevan en torres, nosotros construimos los cimientos, el poder que olvida al pueblo siembra miseria y cosecha indignación, pero cada trabajador, cada docente, cada médico, es héroe cotidiano, poeta invisible, que mantiene el mundo mientras los políticos duermen sobre almohadas de oro y promesas. El olvido es cruel, el recuerdo eterno, las plazas vacías guardan ecos de sacrificio, los hospitales laten con manos que nadie nombra, y la ciudad entera es testigo de valentía que nunca saldrá en las crónicas oficiales. Cada sonrisa compartida, cada abrazo oportuno, es un canto que convierte la ceniza en luz y transforma la ira en resistencia, el pueblo lucha, la injusticia cae. Aunque los ricos cuenten su oro y sus títulos, cada acto humilde recuerda que el poder real reside en la fuerza que no se mide con dinero, el honor persiste, el ego se extingue. No delegues tu conciencia en los poderosos; la responsabilidad empieza contigo y con tus semejantes. Chema Muñoz©
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72º - ODISEA DEL OLVIDO.
72º “ODISEA DEL OLVIDO” Los discursos caen como lluvia ácida, corroyendo la paciencia de los ciudadanos, Rimbaud hubiera pintado calles como lienzos de sangre y sudor, Baudelaire hubiera susurrado perfumes de decadencia y deseo, y Chema Muñoz cantaría la heroicidad invisible de los que trabajan y aman sin ser vistos. El oro reluce, la calle llora, la ciudad es un mar de sombras regaladas, y el pueblo navega con remos de esperanza, mientras algunos funcionarios viven en la abundancia, con bocados de frutas que pagan con silencios; hoy las leyes se escriben con tanta indiferencia, que la vida real late en brazos de imprudencias, sin quitarse el sombrero destruye la intención que no es culpa de nadie, solo del desamparo de un cambio climático cuando les viene en gana, que producen y cuidan creciendo los inviernos, sembrando los veranos con yoduro de plata. El olvido mata, la memoria salva, cada niño que cruza la plaza con hambre, cada anciano que lucha contra la soledad, son héroes de epopeyas silenciosas que ningún despacho ni despacho dorado puede anular. El sudor del obrero es oro que no figura en los balances, la voz del maestro enseña sin aplausos, y la vida persiste a pesar de la indiferencia. El pueblo grita, la justicia espera, los palacios de poder tiemblan ante la memoria, y cada gesto de solidaridad es un martillo que golpea los cimientos del olvido impuesto. La esperanza vence, el desdén cae, la justicia no se implora, se construye, valoremos al que sostiene la vida, no al que la ignora. Chema Muñoz©
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71º “EL SILENCIO DE LAS PLAZAS.
71º “EL SILENCIO DE LAS PLAZAS. Las plazas se vacían, los bancos crujen bajo los vientos, los niños juegan en sombras de anuncios brillantes. Las voces de los mayores se pierden en el eco de la indiferencia, y los gobiernos escriben leyes en tinta invisible. Gritan, nadie escucha, ¿Hasta cuándo tendremos el reino de lo absurdo de los que se alimentan del hambre de los otros? de aquellos que se visten con ropas invisibles y van a voz en grito comiendo las entrañas de sangre de palomas levantando las manos manchadas de tormentas, de falsas esperanzas. Cada silencio prolongado es un grito que la historia no olvida, y cada ciudadano que actúa con justicia es un héroe anónimo, el vencido honesto hubiera aplaudido su resistencia, y el valiente hubiera sentido su paso firme por los senderos de la vida. El viento lleva, la memoria trae, la memoria que venden, la arena de la sombra, de pájaros que mueren, de ángeles que han muerto. Las sombras de la corrupción cubren los parques y calles, pero el valor de los que trabajan y sostienen la ciudad es luz que no se apaga, llama que quema la oscuridad y recuerda que la justicia es acto, no palabra adornada. La plaza habla, el poder escucha tarde, el eco de los olvidados retumba más fuerte que la arrogancia, y la ciudad aprende a reconocer su propia voz, el silencio no es sumisión; quien escucha y actúa, cambia la historia. Chema Muñoz©
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70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS.
70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS. Los hornos rugen, las máquinas no descansan y los obreros sudan mientras otros se bañan en aguas termales, cada engranaje es un latido del país, cada tornillo, una canción de sacrificio. A manos cansadas, corazones fuertes, otros cualquiera canta su heroísmo cotidiano, y el juglar siente la tristeza de su labor silente, mientras el público brinda viendo el espectáculo las fábricas producen la riqueza que nunca comparten. El humo sube, la mentira baja es fácil, mentir no cuesta nada, mientras el que trabaja invisible sostiene ciudades enteras, y la dignidad crece en los gestos que nadie registra. El mundo debería inclinarse ante estas vidas que, sin espada ni corona, enfrentan la injusticia diaria y construyen lo que otros solo prometen a miles con mentiras. El esfuerzo canta, sus lujos callan y los esconden, y mientras los ladrones duermen en camas de seda, el sudor del pueblo riega los cimientos del mañana, aquellos que ignoran al que roba a manos llenas, olvida el latido del país, quien lo saben y reconocen, deshonran nuestra historia. Chema Muñoz©
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70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS.
70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS. Los hornos rugen, las máquinas no descansan y los obreros sudan mientras otros se bañan en aguas termales, cada engranaje es un latido del país, cada tornillo, una canción de sacrificio. A manos cansadas, corazones fuertes, otros cualquiera canta su heroísmo cotidiano, y el juglar siente la tristeza de su labor silente, mientras el público brinda viendo el espectáculo las fábricas producen la riqueza que nunca comparten. El humo sube, la mentira baja es fácil, mentir no cuesta nada, mientras el que trabaja invisible sostiene ciudades enteras, y la dignidad crece en los gestos que nadie registra. El mundo debería inclinarse ante estas vidas que, sin espada ni corona, enfrentan la injusticia diaria y construyen lo que otros solo prometen a miles con mentiras. El esfuerzo canta, sus lujos callan y los esconden, y mientras los ladrones duermen en camas de seda, el sudor del pueblo riega los cimientos del mañana, aquellos que ignoran al que roba a manos llenas, olvida el latido del país, quien lo saben y reconocen, deshonran nuestra historia. Chema Muñoz©
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69º “LOS REYES DE PAPEL
69º - LOS REYES DE PAPEL. Se sientan en sillones con respaldo de mármol, mientras afuera la lluvia golpea techos de cartón. los discursos suenan como trompetas huecas, y sus aplausos son ecos de indiferencia. A palabras vacías, vidas vaciadas. Homero habría cantado a los héroes invisibles, y Machado habría suspirado por el pan que no llega, mientras ellos cuentan cifras como si fueran coronas y olvidan que el sudor del pueblo sostiene sus tronos. El oro sube, la justicia baja, cada decreto que ignora la necesidad es sombra que pesa,cada sonrisa fingida una daga en la espalda de los que luchan, pero el pueblo sigue levantando paredes invisibles de esperanza, esfuerzo y solidaridad y sus manos, son espadas y escudos para los olvidados. El poder finge, la vida escribe. la ironía se cuela en los pasillos dorados, y la risa de los olvidados resuena más fuerte que sus discursos. los reyes de papel se deshacen con la lluvia, pero el pueblo permanece y construye de nuevo el futuro. No olvidéis los dioses son de arena, la impotencia se pierde allá en los tiempos solo queda el valor escondido de los que no redimen los pecados de otros. Chema Muñoz©
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68º - “LA OSCURIDAD QUE NO PERDONA”
68º “LA OSCURIDAD QUE NO PERDONA” El viento arrastra promesas rotas por plazas vacías y puentes sin pasos, los discursos son espejismos, las sonrisas, máscaras de mármol. la burla al pobre teje metáforas de humo y oro, el triste siente la ironía de la vida que castiga a los que olvidan su propio reflejo, y el loco coloca su mirada severa sobre la indiferencia de los poderosos. El poder se olvida y cambia la historia a su antojo mientras cada niño que llora por hambre, cada anciano suspira enfermo en soledad, es un testimonio de la injusticia que se multiplica. La ciudad grita en barro y polvo, cadáveres sobre raíles, pero también en la nobleza de quienes sostienen el trabajo cotidiano, la vida que ellos ignoran y sus muertes, la sombra pesa, aunque el corazón resista y sus mentes se pudran. Cada calle olvidada es un poema de resistencia, cada gesto solidario, un himno contra la indiferencia. y mientras ellos duermen en sus torres creyéndolas seguras, el pueblo aprende a luchar con manos vacías, a soñar con justicia en medio de la noche, y a mantener viva la llama de la esperanza. Quien olvida, pierde; quien recuerda, vence, la responsabilidad no se delega; el que olvida al pueblo olvida su propia humanidad, cuando la era es verde, el cielo es azul, una vez que la impotencia nos angustia se aprietan nudillos y nos volvemos dioses peligrosos, entonces no amanece nunca, se cubren cicatrices, se recuerda el barro, la Dana, los apagones los insultos y los regalos al enemigo, se secan los pulmones si nos roban el oro conseguido y si arde lo que amamos, entonces perdemos el norte y el orden se vuelve desorden. Chema Muñoz©
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67º “FRAGMENTOS DE CIUDAD.
67º “Fragmentos de Ciudad” Calles que se doblan como versos barrocos, techos que suspiran bajo cielos de plomo, el tiempo fragmentado en relojes rotos, y el pueblo que trabaja sin nombre, sin aplauso, sin historia en los diarios. Fragmentos de vidas, piezas de olvido reyes de lo absurdo, herencia de males y locuras el pobre supo que “Vivir es estar ausente de uno mismo”, y el ladrón marca caminos de fuego para los que gobiernan sin conciencia, el mal y la basura huelen al ocaso. Los proceres juegan con leyes como un bufón con cartas que no son suyas, y el barro del pueblo es la tinta donde se escribe la verdadera historia. El lujo es sombra, el trabajo, sol. cada anciano que recuerda su infancia olvidada, cada niño que teme la escasez, son poemas que nadie lee en los periódicos. Las plazas gritan silencios que nadie oye, y la ciudad late bajo manos invisibles que sostienen el mundo mientras otros duermen. El pueblo escribe, los poderosos borran, aquellos que gobiernan debe recordar que, las sombras no existen sin luz, y la justicia se construye con manos honestas. Chema Muñoz©
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66º - EL PALACIO DE LAS CENIZAS.
66º “EL PALACIO DE LAS CENIZAS. En torres de mármol y espejos, se alzan ellos como dioses olvidados, sus palabras son ríos de humo, sus gestos, relámpagos de indiferencia, el pueblo gime bajo techos de zinc y barro, y los ojos de los niños reflejan lunas que nunca alumbran. El oro brilla, el pan se oculta cualquier poeta se habría enredado en metáforas el lujo que se alimenta de hambre, y Pessoa habría susurrado al oído del mundo: “Somos sombras que miran otras sombras”. Ellos suben con sus escaleras al cielo, olvidando que los cimientos son manos humildes que cargan la vida de todos. la vida habría condenado sus actos en círculos de fuego y espejos, donde la justicia divina mira, implacable, al que olvida su pueblo. El olvido quema los sueños, la memoria pesa, porque cada promesa rota es ceniza en el aire, cada sonrisa fingida un eco de tragedia. pero mientras ellos celebran el brillo de sus copas, las calles recogen lágrimas que nadie cuenta solo el tiempo recuerda, solo la verdad guarda nombres y esfuerzos. Quien nos ignora hereda ruinas al pueblo, y el pueblo también son los poderosos aunque caminen sobre mármol bajo sus pies el poder que se olvida de los que sostienen la tierra siembra ruina y la responsabilidad empieza en reconocer el valor de los demás. Chema Muñoz©
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65º - EL PUEBLO NO OLVIDA.
65º “EL PUEBLO NO OLVIDA” Aunque suban sueldos al trono y bajen al pueblo al barro, aunque hagan leyes para todos menos para los que sudan, el pueblo recuerda que del barro nacen los palacios que ellos no construyen. Yo escribiría odas a mis manos, a mis brazos, y al trabajo que sostiene la patria. un hombre de verdad cantaría sus actos cotidianos como héroes que nunca recibieron corona. Se olvidan de nosotros, nosotros no de ellos, cada decisión nos hace mas honestos, cada acto de solidaridad es un muro contra la corrupción cada gesto pequeño construye el país que merecemos, el poder es pasajero, el pueblo es eterno. Y cuando los tronos tiemblan bajo el peso de la injusticia, el pueblo se levanta como un torrente impetuoso, cada mano que trabaja, cada mirada que sueña, es espada y escudo contra la sombra de los codiciosos. Nada detiene a quienes llevan la patria en su pecho, y su memoria hace temblar los cimientos del oro vano el pueblo camina, la opulencia, se quiebra. Quien ignora la fuerza de la gente humilde no conoce la eternidad que reside en sus actos; porque el trabajo, la solidaridad y la justicia son inmortales, y el pueblo que recuerda nunca muere. Chema Muñoz ©
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64º - “LA CORRUPCIÓN Y EL SOL NO SE APAGAN”
64º “LA CORRUPCIÓN Y EL SOL NO SE APAGAN ” El sol cae sobre techos rotos y plazas vacías, sobre fábricas que respiran humo y sudor, sobre calles donde la esperanza se retira a escondidas. Ellos viven en torres, nosotros en trincheras, Homero habría narrado la guerra del poder, y Neruda habría cantado el pan que no llega a la mesa. Los discursos son lanzas, las promesas son flechas que nunca alcanzan, pero el pueblo sigue construyendo, enseñando, trabajando, amando, aunque la injusticia quiera borrarlo todo. El mal se disfraza, el bien persiste, y cuando caen las sombras de los codiciosos, las manos que aman se convierten en luz; los que sembraron, con sudor y constancia, recogen frutos que el oro nunca podría comprar, la historia registra la paciencia y el esfuerzo, y el sol vuelve a brillar sobre los que aman la justicia. El pueblo aguanta, la corrupción cae, porque cada gesto honesto, cada acto invisible, es un acto de rebelión contra la indiferencia; y la memoria de quienes trabajan trasciende los muros del poder y del olvido. Chema Muñoz©
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63º- LA MESA DE LOS OLVIDADOS
63º - “LA MESA DE LOS OLVIDADOS” Brindan con copas de cristal, mientras en la calle el pan se hace lujo, y los niños aprenden del hambre y ríen, sin ver la basura y escombros que pisan. Cualquiera hubiera llorado su injusticia, y hubiera descrito su caída de bruces como la de los reyes ciegos que perdieron todo. Los obreros que levantan fábricas, las mujeres que limpian hospitales, los jóvenes que estudian con hambre en el estómago, son los verdaderos dioses de este mundo. Ellos mandan, nosotros vivimos pero cada golpe de su desprecio se devuelve en manos que crean, en mentes que sueñan, en corazones que resisten bajo el sol y la tormenta. Cuando los poderosos duermen en almohadas de oro, la tierra misma guarda memoria de quienes trabajan, el pueblo es fuerza, el lujo tan solo es sombra. Quien desprecia al obrero olvida que todo imperio se sostiene en su sudor; y cuando el viento arranca máscaras, los olvidados se alzan y la verdad se revela. Chema Muñoz©
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62º - “CANTOS DEL PUEBLO INVISIBLE.
“CANTOS DEL PUEBLO INVISIBLE” Caminan calles que nadie limpia, escuelas que nadie atiende, hospitales donde el aire parece quejarse. El poeta hubiera escrito odas al pan que llega tarde, a las manos que no descansan, al sudor de la frente a los sueños que se rompen por políticas torcidas. El humilde trabaja y nadie lo nombra, en la antigua Grecia se cantaría su heroísmo cotidiano, sin estudios, ni espadas, solo con sudor y esperanza. Los charlatanes de ferias prometen justicia en discursos y el pueblo escucha con cansancio lo que ya sabe, la justicia es acción no palabra adornada. La injusticia es ruidosa, el trabajo silencioso, cada ciudadano que sostiene la vida común es un héroe, los charlatanes olvidan su deber, son como el viento, un enemigo que te roba tu esfuerzo y te trae la indiferencia, esa no la borra, la busca. Y cuando los que gobiernan duermen en lujos, el pueblo construye futuros con manos callosas, cada acto de solidaridad es un acto de resistencia, y la memoria de los humildes sostiene la patria como una columna eterna.
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61º -LOS SEÑORES DEL ORO
61º “LOS SEÑORES DEL ORO.” En sus palacios de cristal y mármol los señores se peinan con espejos dorados, no conocen el olor del pan caliente, ni el sudor de la frente que construye la ciudad. El angustiado habría cantado su arrogancia como héroes que olvidan su destino, y el esclavo habría gritado desde las calles: “¡No permitáis que el hambre sea poema de otros!” suben sueldos y matan esperanzas. Mientras ellos juegan con cifras, el pueblo trabaja y cada esfuerzo, invisible, sostiene su trono, el maestro enseña, el agricultor cosecha, el médico salva vidas que ellos ignoran; y en cada gesto humilde se honra y late la verdadera fuerza de la nación. El poder olvida, el pueblo recuerda, quien gobierna sin conciencia, quien olvida al que trabaja, destruye su propia historia. El rubí brilla, las calles lloran con ese color, los ciudadanos levantan su frente con dignidad, aunque los que mandan ignoren su sudor; cada paso del pueblo es desafío silencioso, cada voz que reclama justicia, es un rayo de luz contra el poder.
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60º - EL PUEBLO QUE TRABAJA
60º “El Pueblo que Trabaja” El campesino recoge la cosecha, y el obrero construye la ciudad, el maestro educa la mente que mañana podría cambiar la injusticia. Mientras tanto, ellos duermen a la pata la llana. están saturados de tanta inmundicia y lo saben pierden el norte, con mayor frecuencia que el ave agotada, parecen estar en mil universidades, pero nunca vieron, no supieron oír ni escuchar los gritos, ni ser honestos. La historia no olvida a quienes hacen el país, aunque los gobernantes olviden su deber cada acto de trabajo y solidaridad es un muro contra la corrupción; cada decisión justa, un faro para los que vienen. Valora al que trabaja, no al que promete el poder de los de arriba es pasajero, el esfuerzo del pueblo construye futuros, recuerda cuando tu futuro era extenso y venidero todo era previsiblemente tuyo, la sabiduría por llegar la alegría inagotable la ilusión constante sin momentos difíciles y un temor morirte sin haber hecho el amor. El sol quemaba, y los ríos reían contigo, y tu lugar preferido era detrás de cortinas pero te delataban los zapatos bajo ellas, así el sudor del pueblo es el río y sus lágrimas. Lágrimas y ríos no se detiene si no aliviamos el dolor, cada jornada fortalece cimientos invisibles, y cuando los tronos tiemblan por su olvido, las manos humildes sostienen el mundo con firmeza, limpian nuestros ojos y construimos presas, para tiempos venideros. Chema Muñoz©
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59º - LEY DE ORO Y PAN DE PAJA.
59º - LEY DE ORO Y PAN DE PAJA. Dictan leyes para todos, pero la balanza siempre se inclina para ellos, olvidamos que las manos que producen cortan los troncos con los que se fabrican sus sillones y se barnizan los tronos. Se suben los sueldos, y nos bajan la vida cada política que ignora al ciudadano es una grieta que amenaza al país, entonces la protesta nace de la razón, la conciencia de quienes sufren, y la historia recuerda a los cobardes que prometieron y nunca entregaron nada. El pueblo olvida pronto, pero aprende rápido, los decretos se imprimen en papel dorado, pero las calles guardan las huellas de los olvidados entonces se alza la voz em un grito de fuego, cada protesta se vuelve un río que arrastra la indiferencia la justicia no se compra ni se firma nace en las manos firmes en corazones despiertos, en mentes despiertas en voluntades, respetar al pueblo, es respetar la vida. Sabemos que el frio no trepa a las alturas pone máscaras de acero, se esconde en bambalinas, paraliza vértices inalcanzables y mueve veletas con los vientos que crea, no dejes que el frio congele tus venas, el calor de tu corazón puede más que los hielos que desean regalarte. Ellos, los de siempre crean oasis donde danzan, ríen y se alimentan tras de un telón de mentiras hasta aburrirte y verte bostezar, esa es la droga que regalan mientras desean llevarte a las cavernas de nuevo. No te duermas en la sombra de sus palcos, mira tus dedos gastados de labrar la tierra, ellos solo cosechan el eco de tus lamentos y se beben tus lágrimas. Su teatro es de vidrio, se rompe con la verdad, y esa verdad dormida es un susurro despierto que derriba sus murallas de piedras de humo. No cedas el paso al invierno que te venden, ni al dolor que esconden como serpientes mientras ellos se abrigan con tu propio sudor; ese con el que al final mueren envenenados. Enciende la lámpara que guardas en el pecho, que no se apague nunca por los huracanes que lo intenten, ni en las noches de silencio, ni por demonios del sueño ni por maremotos que te lleguen al corazón. Que no te canse el ruido de sus falsas monedas, vale más tu palabra que todo su oro de paja, huye de las mentiras que crean, de las miradas que duelen, de esos hechos que recrean momentos, lugares que nunca pisaste, palabras que no regalaste. Camina con el paso firme de quien sabe adónde va, descorre las cortinas, deja entrar la luz del día, que la memoria no muerda tu lengua, y que el mañana no sea refugio para sus trampas, sino un mapa limpio que dibujen tus manos. Has de saber que, quien ostenta el poder suele olvidar que el trono se sostiene sobre el suelo que otros cuidan, riegan, limpian a diario y refuerzan cada noche mientras hacen que creas que duerme el mal. No permitas que el cansancio o la falsa comodidad idiotice tu juicio, la verdadera justicia no es un favor que se concede desde los pisos más altos, sino una dignidad que se cultiva desde los sótanos de la conciencia. Despierta, despierta y vive en la solidaridad de quienes no se dejan congelar el alma. Chema Muñoz©
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58º - FIESTAS DE BANQUETES Y HAMBRE.
58º - FIESTAS DE BANQUETES Y HAMBRE. Brillan los salones de gala, miles de colores difuminan las realidades, los horrores mientras los niños recogen cartón en la calle, otros brindan por acuerdos que jamás llegarán a los que sudan bajo el sol para llenar la nevera. Ese espacio vacío donde solo el deseo, da hambre, donde el recuerdo de aquellos alimentos que un día existieron en su interior, dan dolor y vergüenza, mientras pasan las horas en un vientre ya olvidado, sin vida. Se ríen, mientras el pueblo tiembla de temor y de frio cada copa levantada es un recordatorio de desigualdad, cada sonrisa fingida es una bofetada de indiferencia, pero el trabajo de quienes crean, cuida y sostienen es lo que mueve la nación, no los discursos, no los contratos de despacho, no las promesas, solo el deber. El pueblo es la fuerza, la corrupción es la sombra que nace a sus espaldas, entre candelabros, lámparas de cristal y cubiertos de plata en platos vacíos, las miradas invisibles de los hambrientos clavan dagas en los `poderosos y en la profundidad de seres de infiernos creados para quienes siembran dolor en la tierra, que habitan las sombras, se oyen las risas calladas de los culpables. Los balcones de oro no cubren las lágrimas, ni los banquetes tapan el hambre de justicia, mientras las luces brillan, mueren los sueños del barrio, los inventores de palacios bailan al son de promesas rotas, la resistencia crece, se endurece y los dientes se aprietan, rechinan con fuerza, aunque ellos no lo vean. Las manos vacías, de pan, llenas de soledad, y hastió, los ojos tratan de encontrar un momento de paz en el alma pero no hay paz en aquellos que como hormigas luchan por subsistir al hambre egoísta de los que son cigarras en estas tierras donde el sol solo sale para algunos, mientras mueren las ilusiones de volver a una vida, donde encontremos solo una normal esperanza. Chema Muñoz©
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