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PODCAST · arts

CHEMA MUÑOZ

El podcast de Chema Muñoz.

  1. 662

    75º “LOS INVISIBLES”.

    75º “LOS INVISIBLES” Los niños que no comen, las madres que esperan en filas infinitas, los maestros que enseñan con cuadernos rotos, los obreros que cargan su mundo sobre hombros cansados… los señores los habría convertido en ángeles caídos, el sabio los habría hecho caballos de fuego. Y cantor les canta: “No estáis solos”, “Sois la fuerza que sostiene la historia” ellos suben, nosotros creamos futuro, la ciudad es un poema de sombras y luz, y los invisibles son héroes de cada verso. Cada esquina guarda un acto de resistencia, cada mirada encierra la dignidad robada, los poderosos cuentan monedas, los humildes cuentan esperanzas, y en esa diferencia se escribe la epopeya invisible que ni el oro ni la indiferencia podrán borrar, la justicia tarda, pero persiste y llega. Las manos que construyen, alimentan y enseñan son tronos más sólidos que los de mármol, el pueblo que no se ve sostiene la historia y su memoria es la espada que corta la mentira y aviva y enciende los corazones dormidos. No hay héroes sin pueblo, ni pueblo sin memoria, no esperes milagros de los que gobiernan sin alma, valora y protege al pueblo, porque en él reside la verdadera fuerza. Chema Muñoz©

  2. 661

    74º “LA BELLEZA DE LA IRA”

    74º LA BELLEZA DE LA IRA. El cuerdo gritaba en las calles con voz de trueno, el ido caminaba entre sombras y perfumes, hoy la ira se viste de datos y estadísticas, pero los corazones siguen latiendo por justicia, por pan, por amor. mientras otros se ríen de leyes, nosotros de olvido. El barro de la injusticia es fértil para la memoria y la acción del pueblo. cada acto de solidaridad, cada protesta, cada sonrisa que ilumina la miseria, es un verso que los poderosos no pueden borrar. la ira construye, la indiferencia destruye. Las calles escuchan pasos que se niegan a callar, los barrios guardan secretos de dignidad y coraje, y cada mano tendida es un verso que atraviesa las torres doradas y los discursos vacíos, la memoria de los humildes se convierte en estandarte, la justicia que ellos practican late más fuerte que cualquier decreto o promesa hueca. El pueblo vibra, la sombra teme, que nadie olvide que la fuerza del amor y del coraje es más poderosa que el oro, y que cada acto pequeño de justicia es un terremoto que tambalea la impunidad. La verdad vence, la mentira cae, reclama justicia, trabaja con los tuyos, y nunca olvides que el poder solo tiene sentido cuando nos protege a todos. Chema Muñoz©

  3. 660

    73º “CANTOS DE CENIZA”

    73º “CANTOS DE CENIZA” Un oso habría olido el humo de los banquetes, y la rata habría visto niños jugando entre escombros. Los ricos ríen en sus mesas, los pobres lloran en la esquina de la ciudad, y yo señalo, “Cada acto honesto es antorcha en la oscuridad” Se elevan en torres, nosotros construimos los cimientos, el poder que olvida al pueblo siembra miseria y cosecha indignación, pero cada trabajador, cada docente, cada médico, es héroe cotidiano, poeta invisible, que mantiene el mundo mientras los políticos duermen sobre almohadas de oro y promesas. El olvido es cruel, el recuerdo eterno, las plazas vacías guardan ecos de sacrificio, los hospitales laten con manos que nadie nombra, y la ciudad entera es testigo de valentía que nunca saldrá en las crónicas oficiales. Cada sonrisa compartida, cada abrazo oportuno, es un canto que convierte la ceniza en luz y transforma la ira en resistencia, el pueblo lucha, la injusticia cae. Aunque los ricos cuenten su oro y sus títulos, cada acto humilde recuerda que el poder real reside en la fuerza que no se mide con dinero, el honor persiste, el ego se extingue. No delegues tu conciencia en los poderosos; la responsabilidad empieza contigo y con tus semejantes. Chema Muñoz©

  4. 659

    72º - ODISEA DEL OLVIDO.

    72º “ODISEA DEL OLVIDO” Los discursos caen como lluvia ácida, corroyendo la paciencia de los ciudadanos, Rimbaud hubiera pintado calles como lienzos de sangre y sudor, Baudelaire hubiera susurrado perfumes de decadencia y deseo, y Chema Muñoz cantaría la heroicidad invisible de los que trabajan y aman sin ser vistos. El oro reluce, la calle llora, la ciudad es un mar de sombras regaladas, y el pueblo navega con remos de esperanza, mientras algunos funcionarios viven en la abundancia, con bocados de frutas que pagan con silencios; hoy las leyes se escriben con tanta indiferencia, que la vida real late en brazos de imprudencias, sin quitarse el sombrero destruye la intención que no es culpa de nadie, solo del desamparo de un cambio climático cuando les viene en gana, que producen y cuidan creciendo los inviernos, sembrando los veranos con yoduro de plata. El olvido mata, la memoria salva, cada niño que cruza la plaza con hambre, cada anciano que lucha contra la soledad, son héroes de epopeyas silenciosas que ningún despacho ni despacho dorado puede anular. El sudor del obrero es oro que no figura en los balances, la voz del maestro enseña sin aplausos, y la vida persiste a pesar de la indiferencia. El pueblo grita, la justicia espera, los palacios de poder tiemblan ante la memoria, y cada gesto de solidaridad es un martillo que golpea los cimientos del olvido impuesto. La esperanza vence, el desdén cae, la justicia no se implora, se construye, valoremos al que sostiene la vida, no al que la ignora. Chema Muñoz©

  5. 658

    71º “EL SILENCIO DE LAS PLAZAS.

    71º “EL SILENCIO DE LAS PLAZAS. Las plazas se vacían, los bancos crujen bajo los vientos, los niños juegan en sombras de anuncios brillantes. Las voces de los mayores se pierden en el eco de la indiferencia, y los gobiernos escriben leyes en tinta invisible. Gritan, nadie escucha, ¿Hasta cuándo tendremos el reino de lo absurdo de los que se alimentan del hambre de los otros? de aquellos que se visten con ropas invisibles y van a voz en grito comiendo las entrañas de sangre de palomas levantando las manos manchadas de tormentas, de falsas esperanzas. Cada silencio prolongado es un grito que la historia no olvida, y cada ciudadano que actúa con justicia es un héroe anónimo, el vencido honesto hubiera aplaudido su resistencia, y el valiente hubiera sentido su paso firme por los senderos de la vida. El viento lleva, la memoria trae, la memoria que venden, la arena de la sombra, de pájaros que mueren, de ángeles que han muerto. Las sombras de la corrupción cubren los parques y calles, pero el valor de los que trabajan y sostienen la ciudad es luz que no se apaga, llama que quema la oscuridad y recuerda que la justicia es acto, no palabra adornada. La plaza habla, el poder escucha tarde, el eco de los olvidados retumba más fuerte que la arrogancia, y la ciudad aprende a reconocer su propia voz, el silencio no es sumisión; quien escucha y actúa, cambia la historia. Chema Muñoz©

  6. 657

    70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS.

    70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS. Los hornos rugen, las máquinas no descansan y los obreros sudan mientras otros se bañan en aguas termales, cada engranaje es un latido del país, cada tornillo, una canción de sacrificio. A manos cansadas, corazones fuertes, otros cualquiera canta su heroísmo cotidiano, y el juglar siente la tristeza de su labor silente, mientras el público brinda viendo el espectáculo las fábricas producen la riqueza que nunca comparten. El humo sube, la mentira baja es fácil, mentir no cuesta nada, mientras el que trabaja invisible sostiene ciudades enteras, y la dignidad crece en los gestos que nadie registra. El mundo debería inclinarse ante estas vidas que, sin espada ni corona, enfrentan la injusticia diaria y construyen lo que otros solo prometen a miles con mentiras. El esfuerzo canta, sus lujos callan y los esconden, y mientras los ladrones duermen en camas de seda, el sudor del pueblo riega los cimientos del mañana, aquellos que ignoran al que roba a manos llenas, olvida el latido del país, quien lo saben y reconocen, deshonran nuestra historia. Chema Muñoz©

  7. 656

    70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS.

    70º - EL ECO DE LAS FÁBRICAS. Los hornos rugen, las máquinas no descansan y los obreros sudan mientras otros se bañan en aguas termales, cada engranaje es un latido del país, cada tornillo, una canción de sacrificio. A manos cansadas, corazones fuertes, otros cualquiera canta su heroísmo cotidiano, y el juglar siente la tristeza de su labor silente, mientras el público brinda viendo el espectáculo las fábricas producen la riqueza que nunca comparten. El humo sube, la mentira baja es fácil, mentir no cuesta nada, mientras el que trabaja invisible sostiene ciudades enteras, y la dignidad crece en los gestos que nadie registra. El mundo debería inclinarse ante estas vidas que, sin espada ni corona, enfrentan la injusticia diaria y construyen lo que otros solo prometen a miles con mentiras. El esfuerzo canta, sus lujos callan y los esconden, y mientras los ladrones duermen en camas de seda, el sudor del pueblo riega los cimientos del mañana, aquellos que ignoran al que roba a manos llenas, olvida el latido del país, quien lo saben y reconocen, deshonran nuestra historia. Chema Muñoz©

  8. 655

    69º “LOS REYES DE PAPEL

    69º - LOS REYES DE PAPEL. Se sientan en sillones con respaldo de mármol, mientras afuera la lluvia golpea techos de cartón. los discursos suenan como trompetas huecas, y sus aplausos son ecos de indiferencia. A palabras vacías, vidas vaciadas. Homero habría cantado a los héroes invisibles, y Machado habría suspirado por el pan que no llega, mientras ellos cuentan cifras como si fueran coronas y olvidan que el sudor del pueblo sostiene sus tronos. El oro sube, la justicia baja, cada decreto que ignora la necesidad es sombra que pesa,cada sonrisa fingida una daga en la espalda de los que luchan, pero el pueblo sigue levantando paredes invisibles de esperanza, esfuerzo y solidaridad y sus manos, son espadas y escudos para los olvidados. El poder finge, la vida escribe. la ironía se cuela en los pasillos dorados, y la risa de los olvidados resuena más fuerte que sus discursos. los reyes de papel se deshacen con la lluvia, pero el pueblo permanece y construye de nuevo el futuro. No olvidéis los dioses son de arena, la impotencia se pierde allá en los tiempos solo queda el valor escondido de los que no redimen los pecados de otros. Chema Muñoz©

  9. 654

    68º - “LA OSCURIDAD QUE NO PERDONA”

    68º “LA OSCURIDAD QUE NO PERDONA” El viento arrastra promesas rotas por plazas vacías y puentes sin pasos, los discursos son espejismos, las sonrisas, máscaras de mármol. la burla al pobre teje metáforas de humo y oro, el triste siente la ironía de la vida que castiga a los que olvidan su propio reflejo, y el loco coloca su mirada severa sobre la indiferencia de los poderosos. El poder se olvida y cambia la historia a su antojo mientras cada niño que llora por hambre, cada anciano suspira enfermo en soledad, es un testimonio de la injusticia que se multiplica. La ciudad grita en barro y polvo, cadáveres sobre raíles, pero también en la nobleza de quienes sostienen el trabajo cotidiano, la vida que ellos ignoran y sus muertes, la sombra pesa, aunque el corazón resista y sus mentes se pudran. Cada calle olvidada es un poema de resistencia, cada gesto solidario, un himno contra la indiferencia. y mientras ellos duermen en sus torres creyéndolas seguras, el pueblo aprende a luchar con manos vacías, a soñar con justicia en medio de la noche, y a mantener viva la llama de la esperanza. Quien olvida, pierde; quien recuerda, vence, la responsabilidad no se delega; el que olvida al pueblo olvida su propia humanidad, cuando la era es verde, el cielo es azul, una vez que la impotencia nos angustia se aprietan nudillos y nos volvemos dioses peligrosos, entonces no amanece nunca, se cubren cicatrices, se recuerda el barro, la Dana, los apagones los insultos y los regalos al enemigo, se secan los pulmones si nos roban el oro conseguido y si arde lo que amamos, entonces perdemos el norte y el orden se vuelve desorden. Chema Muñoz©

  10. 653

    67º “FRAGMENTOS DE CIUDAD.

    67º “Fragmentos de Ciudad” Calles que se doblan como versos barrocos, techos que suspiran bajo cielos de plomo, el tiempo fragmentado en relojes rotos, y el pueblo que trabaja sin nombre, sin aplauso, sin historia en los diarios. Fragmentos de vidas, piezas de olvido reyes de lo absurdo, herencia de males y locuras el pobre supo que “Vivir es estar ausente de uno mismo”, y el ladrón marca caminos de fuego para los que gobiernan sin conciencia, el mal y la basura huelen al ocaso. Los proceres juegan con leyes como un bufón con cartas que no son suyas, y el barro del pueblo es la tinta donde se escribe la verdadera historia. El lujo es sombra, el trabajo, sol. cada anciano que recuerda su infancia olvidada, cada niño que teme la escasez, son poemas que nadie lee en los periódicos. Las plazas gritan silencios que nadie oye, y la ciudad late bajo manos invisibles que sostienen el mundo mientras otros duermen. El pueblo escribe, los poderosos borran, aquellos que gobiernan debe recordar que, las sombras no existen sin luz, y la justicia se construye con manos honestas. Chema Muñoz©

  11. 652

    66º - EL PALACIO DE LAS CENIZAS.

    66º “EL PALACIO DE LAS CENIZAS. En torres de mármol y espejos, se alzan ellos como dioses olvidados, sus palabras son ríos de humo, sus gestos, relámpagos de indiferencia, el pueblo gime bajo techos de zinc y barro, y los ojos de los niños reflejan lunas que nunca alumbran. El oro brilla, el pan se oculta cualquier poeta se habría enredado en metáforas el lujo que se alimenta de hambre, y Pessoa habría susurrado al oído del mundo: “Somos sombras que miran otras sombras”. Ellos suben con sus escaleras al cielo, olvidando que los cimientos son manos humildes que cargan la vida de todos. la vida habría condenado sus actos en círculos de fuego y espejos, donde la justicia divina mira, implacable, al que olvida su pueblo. El olvido quema los sueños, la memoria pesa, porque cada promesa rota es ceniza en el aire, cada sonrisa fingida un eco de tragedia. pero mientras ellos celebran el brillo de sus copas, las calles recogen lágrimas que nadie cuenta solo el tiempo recuerda, solo la verdad guarda nombres y esfuerzos. Quien nos ignora hereda ruinas al pueblo, y el pueblo también son los poderosos aunque caminen sobre mármol bajo sus pies el poder que se olvida de los que sostienen la tierra siembra ruina y la responsabilidad empieza en reconocer el valor de los demás. Chema Muñoz©

  12. 651

    65º - EL PUEBLO NO OLVIDA.

    65º “EL PUEBLO NO OLVIDA” Aunque suban sueldos al trono y bajen al pueblo al barro, aunque hagan leyes para todos menos para los que sudan, el pueblo recuerda que del barro nacen los palacios que ellos no construyen. Yo escribiría odas a mis manos, a mis brazos, y al trabajo que sostiene la patria. un hombre de verdad cantaría sus actos cotidianos como héroes que nunca recibieron corona. Se olvidan de nosotros, nosotros no de ellos, cada decisión nos hace mas honestos, cada acto de solidaridad es un muro contra la corrupción cada gesto pequeño construye el país que merecemos, el poder es pasajero, el pueblo es eterno. Y cuando los tronos tiemblan bajo el peso de la injusticia, el pueblo se levanta como un torrente impetuoso, cada mano que trabaja, cada mirada que sueña, es espada y escudo contra la sombra de los codiciosos. Nada detiene a quienes llevan la patria en su pecho, y su memoria hace temblar los cimientos del oro vano el pueblo camina, la opulencia, se quiebra. Quien ignora la fuerza de la gente humilde no conoce la eternidad que reside en sus actos; porque el trabajo, la solidaridad y la justicia son inmortales, y el pueblo que recuerda nunca muere. Chema Muñoz ©

  13. 650

    64º - “LA CORRUPCIÓN Y EL SOL NO SE APAGAN”

    64º “LA CORRUPCIÓN Y EL SOL NO SE APAGAN ” El sol cae sobre techos rotos y plazas vacías, sobre fábricas que respiran humo y sudor, sobre calles donde la esperanza se retira a escondidas. Ellos viven en torres, nosotros en trincheras, Homero habría narrado la guerra del poder, y Neruda habría cantado el pan que no llega a la mesa. Los discursos son lanzas, las promesas son flechas que nunca alcanzan, pero el pueblo sigue construyendo, enseñando, trabajando, amando, aunque la injusticia quiera borrarlo todo. El mal se disfraza, el bien persiste, y cuando caen las sombras de los codiciosos, las manos que aman se convierten en luz; los que sembraron, con sudor y constancia, recogen frutos que el oro nunca podría comprar, la historia registra la paciencia y el esfuerzo, y el sol vuelve a brillar sobre los que aman la justicia. El pueblo aguanta, la corrupción cae, porque cada gesto honesto, cada acto invisible, es un acto de rebelión contra la indiferencia; y la memoria de quienes trabajan trasciende los muros del poder y del olvido. Chema Muñoz©

  14. 649

    63º- LA MESA DE LOS OLVIDADOS

    63º - “LA MESA DE LOS OLVIDADOS” Brindan con copas de cristal, mientras en la calle el pan se hace lujo, y los niños aprenden del hambre y ríen, sin ver la basura y escombros que pisan. Cualquiera hubiera llorado su injusticia, y hubiera descrito su caída de bruces como la de los reyes ciegos que perdieron todo. Los obreros que levantan fábricas, las mujeres que limpian hospitales, los jóvenes que estudian con hambre en el estómago, son los verdaderos dioses de este mundo. Ellos mandan, nosotros vivimos pero cada golpe de su desprecio se devuelve en manos que crean, en mentes que sueñan, en corazones que resisten bajo el sol y la tormenta. Cuando los poderosos duermen en almohadas de oro, la tierra misma guarda memoria de quienes trabajan, el pueblo es fuerza, el lujo tan solo es sombra. Quien desprecia al obrero olvida que todo imperio se sostiene en su sudor; y cuando el viento arranca máscaras, los olvidados se alzan y la verdad se revela. Chema Muñoz©

  15. 648

    62º - “CANTOS DEL PUEBLO INVISIBLE.

    “CANTOS DEL PUEBLO INVISIBLE” Caminan calles que nadie limpia, escuelas que nadie atiende, hospitales donde el aire parece quejarse. El poeta hubiera escrito odas al pan que llega tarde, a las manos que no descansan, al sudor de la frente a los sueños que se rompen por políticas torcidas. El humilde trabaja y nadie lo nombra, en la antigua Grecia se cantaría su heroísmo cotidiano, sin estudios, ni espadas, solo con sudor y esperanza. Los charlatanes de ferias prometen justicia en discursos y el pueblo escucha con cansancio lo que ya sabe, la justicia es acción no palabra adornada. La injusticia es ruidosa, el trabajo silencioso, cada ciudadano que sostiene la vida común es un héroe, los charlatanes olvidan su deber, son como el viento, un enemigo que te roba tu esfuerzo y te trae la indiferencia, esa no la borra, la busca. Y cuando los que gobiernan duermen en lujos, el pueblo construye futuros con manos callosas, cada acto de solidaridad es un acto de resistencia, y la memoria de los humildes sostiene la patria como una columna eterna.

  16. 647

    61º -LOS SEÑORES DEL ORO

    61º “LOS SEÑORES DEL ORO.” En sus palacios de cristal y mármol los señores se peinan con espejos dorados, no conocen el olor del pan caliente, ni el sudor de la frente que construye la ciudad. El angustiado habría cantado su arrogancia como héroes que olvidan su destino, y el esclavo habría gritado desde las calles: “¡No permitáis que el hambre sea poema de otros!” suben sueldos y matan esperanzas. Mientras ellos juegan con cifras, el pueblo trabaja y cada esfuerzo, invisible, sostiene su trono, el maestro enseña, el agricultor cosecha, el médico salva vidas que ellos ignoran; y en cada gesto humilde se honra y late la verdadera fuerza de la nación. El poder olvida, el pueblo recuerda, quien gobierna sin conciencia, quien olvida al que trabaja, destruye su propia historia. El rubí brilla, las calles lloran con ese color, los ciudadanos levantan su frente con dignidad, aunque los que mandan ignoren su sudor; cada paso del pueblo es desafío silencioso, cada voz que reclama justicia, es un rayo de luz contra el poder.

  17. 646

    60º - EL PUEBLO QUE TRABAJA

    60º “El Pueblo que Trabaja” El campesino recoge la cosecha, y el obrero construye la ciudad, el maestro educa la mente que mañana podría cambiar la injusticia. Mientras tanto, ellos duermen a la pata la llana. están saturados de tanta inmundicia y lo saben pierden el norte, con mayor frecuencia que el ave agotada, parecen estar en mil universidades, pero nunca vieron, no supieron oír ni escuchar los gritos, ni ser honestos. La historia no olvida a quienes hacen el país, aunque los gobernantes olviden su deber cada acto de trabajo y solidaridad es un muro contra la corrupción; cada decisión justa, un faro para los que vienen. Valora al que trabaja, no al que promete el poder de los de arriba es pasajero, el esfuerzo del pueblo construye futuros, recuerda cuando tu futuro era extenso y venidero todo era previsiblemente tuyo, la sabiduría por llegar la alegría inagotable la ilusión constante sin momentos difíciles y un temor morirte sin haber hecho el amor. El sol quemaba, y los ríos reían contigo, y tu lugar preferido era detrás de cortinas pero te delataban los zapatos bajo ellas, así el sudor del pueblo es el río y sus lágrimas. Lágrimas y ríos no se detiene si no aliviamos el dolor, cada jornada fortalece cimientos invisibles, y cuando los tronos tiemblan por su olvido, las manos humildes sostienen el mundo con firmeza, limpian nuestros ojos y construimos presas, para tiempos venideros. Chema Muñoz©

  18. 645

    59º - LEY DE ORO Y PAN DE PAJA.

    59º - LEY DE ORO Y PAN DE PAJA. Dictan leyes para todos, pero la balanza siempre se inclina para ellos, olvidamos que las manos que producen cortan los troncos con los que se fabrican sus sillones y se barnizan los tronos. Se suben los sueldos, y nos bajan la vida cada política que ignora al ciudadano es una grieta que amenaza al país, entonces la protesta nace de la razón, la conciencia de quienes sufren, y la historia recuerda a los cobardes que prometieron y nunca entregaron nada. El pueblo olvida pronto, pero aprende rápido, los decretos se imprimen en papel dorado, pero las calles guardan las huellas de los olvidados entonces se alza la voz em un grito de fuego, cada protesta se vuelve un río que arrastra la indiferencia la justicia no se compra ni se firma nace en las manos firmes en corazones despiertos, en mentes despiertas en voluntades, respetar al pueblo, es respetar la vida. Sabemos que el frio no trepa a las alturas pone máscaras de acero, se esconde en bambalinas, paraliza vértices inalcanzables y mueve veletas con los vientos que crea, no dejes que el frio congele tus venas, el calor de tu corazón puede más que los hielos que desean regalarte. Ellos, los de siempre crean oasis donde danzan, ríen y se alimentan tras de un telón de mentiras hasta aburrirte y verte bostezar, esa es la droga que regalan mientras desean llevarte a las cavernas de nuevo. No te duermas en la sombra de sus palcos, mira tus dedos gastados de labrar la tierra, ellos solo cosechan el eco de tus lamentos y se beben tus lágrimas. Su teatro es de vidrio, se rompe con la verdad, y esa verdad dormida es un susurro despierto que derriba sus murallas de piedras de humo. No cedas el paso al invierno que te venden, ni al dolor que esconden como serpientes mientras ellos se abrigan con tu propio sudor; ese con el que al final mueren envenenados. Enciende la lámpara que guardas en el pecho, que no se apague nunca por los huracanes que lo intenten, ni en las noches de silencio, ni por demonios del sueño ni por maremotos que te lleguen al corazón. Que no te canse el ruido de sus falsas monedas, vale más tu palabra que todo su oro de paja, huye de las mentiras que crean, de las miradas que duelen, de esos hechos que recrean momentos, lugares que nunca pisaste, palabras que no regalaste. Camina con el paso firme de quien sabe adónde va, descorre las cortinas, deja entrar la luz del día, que la memoria no muerda tu lengua, y que el mañana no sea refugio para sus trampas, sino un mapa limpio que dibujen tus manos. Has de saber que, quien ostenta el poder suele olvidar que el trono se sostiene sobre el suelo que otros cuidan, riegan, limpian a diario y refuerzan cada noche mientras hacen que creas que duerme el mal. No permitas que el cansancio o la falsa comodidad idiotice tu juicio, la verdadera justicia no es un favor que se concede desde los pisos más altos, sino una dignidad que se cultiva desde los sótanos de la conciencia. Despierta, despierta y vive en la solidaridad de quienes no se dejan congelar el alma. Chema Muñoz©

  19. 644

    58º - FIESTAS DE BANQUETES Y HAMBRE.

    58º - FIESTAS DE BANQUETES Y HAMBRE. Brillan los salones de gala, miles de colores difuminan las realidades, los horrores mientras los niños recogen cartón en la calle, otros brindan por acuerdos que jamás llegarán a los que sudan bajo el sol para llenar la nevera. Ese espacio vacío donde solo el deseo, da hambre, donde el recuerdo de aquellos alimentos que un día existieron en su interior, dan dolor y vergüenza, mientras pasan las horas en un vientre ya olvidado, sin vida. Se ríen, mientras el pueblo tiembla de temor y de frio cada copa levantada es un recordatorio de desigualdad, cada sonrisa fingida es una bofetada de indiferencia, pero el trabajo de quienes crean, cuida y sostienen es lo que mueve la nación, no los discursos, no los contratos de despacho, no las promesas, solo el deber. El pueblo es la fuerza, la corrupción es la sombra que nace a sus espaldas, entre candelabros, lámparas de cristal y cubiertos de plata en platos vacíos, las miradas invisibles de los hambrientos clavan dagas en los `poderosos y en la profundidad de seres de infiernos creados para quienes siembran dolor en la tierra, que habitan las sombras, se oyen las risas calladas de los culpables. Los balcones de oro no cubren las lágrimas, ni los banquetes tapan el hambre de justicia, mientras las luces brillan, mueren los sueños del barrio, los inventores de palacios bailan al son de promesas rotas, la resistencia crece, se endurece y los dientes se aprietan, rechinan con fuerza, aunque ellos no lo vean. Las manos vacías, de pan, llenas de soledad, y hastió, los ojos tratan de encontrar un momento de paz en el alma pero no hay paz en aquellos que como hormigas luchan por subsistir al hambre egoísta de los que son cigarras en estas tierras donde el sol solo sale para algunos, mientras mueren las ilusiones de volver a una vida, donde encontremos solo una normal esperanza. Chema Muñoz©

  20. 643

    57º - DISCURSOS DE PAPEL.

    57º - DISCURSOS DE PAPEL. Hablan de progreso, de futuro, con sonrisas medidas y corbatas planchadas, mientras tanto, las escuelas se caen a pedazos, los hospitales gimen en silencio y los sueldos del pueblo son chistes de barrancos de barro en las noticias. Prometen el cielo, nos dejan la basura que traen los torrentes, las palabras se vuelven humo, son de arena y duelo y el pueblo aprende a no esperar milagros de proceres de un político progreso que nos ha desollado vivos, que se levantan cada mañana sobre el esfuerzo ajeno, y los ciudadanos cargan su dolor con su corrupción cotidiana. El que calla, otorga a veces por temores internos, los discursos son plumas de acero, ligeras en apariencia, pero cortan esperanzas. cada aplauso comprado resuena en vacío, y las promesas se pudren en vitrinas doradas. El pueblo observa, toma nota, con dolor y aprende que la justicia no llega con corbatas ni papeles, cuanto pesan las promesas cuando no hay voluntad de cumplirlas y cuanto pesa la verdad, aunque se vista de seda. Se llenan la boca con la palabra "mañana" mientras subastan el presente al mejor postor, diseñan reformas desde un escritorio con aire acondicionado y el maestro en la tiza consume su propia vida, enseñando a pensar en un sistema que solo exige obedecer. Venden estadísticas, números redondos, gráficos de colores, pizarras digitales que nunca llegaron a los pueblos, fondos desviados que terminaron en cuentas ajenas, mientras el hijo del obrero aprende a leer con hambre y a deletrear la palabra "futuro" como un eco lejano. Son mercaderes del aula, burócratas del pupitre, que miden la ignorancia por el beneficio que les deja. ¿De qué sirve el oro de sus discursos dominicales si la realidad tiene goteras y las paredes se descascarán? La tiza sigue siendo el arma de los que no se rinden. El aula es el frente de batalla que ellos ignoran, donde se combate el analfabetismo de los que gobiernan, porque no hay mayor ciego que el que legisla con soberbia ni mayor peligro que un pueblo que empieza a cuestionar. Ellos temen al libro, prefieren la pantalla que hipnotiza. Por eso recortan la historia, por eso mutilan el arte, quieren peones sumisos, no mentes despiertas. Cada escuela olvidada es un monumento a su desidia, un eslabón más en las cadenas de un pueblo dócil, pero el descontento también se educa, también se cultiva. La verdadera lección no está en sus textos aprobados, sino en el barro del camino, en el sueldo que no alcanza, en la dignidad intacta de quien no se vende por un voto. Los discursos de papel se queman con la primera chispa, y la verdad, aunque desnuda, siempre termina por vencer. Chema Muñoz©

  21. 642

    56º - TRONOS DE ORO, CALLES DE POLVO,

    56º “TRONOS DE ORO, CALLES DE POLVO. Ellos se sientan en sillones de marfil, sus dedos acarician cifras que no tocan nuestra realidad. bajan sueldos mientras suben los precios del agua y del pan, mientras los obreros sudan en fábricas que huelen a olvido, y matar el frio en sus casas les cuesta la sangre. El oro brilla, la injusticia también y nosotros miramos el reloj, contamos monedas y sueños, mientras ellos juegan con la paciencia del pueblo, mientras el sol de la mañana quema las calles y la luna descubre promesas incumplidas por quienes su voz se ha perdido en las mentiras. El niño que nace en barrio humilde, muere en la pobreza, lleva en su sangre el precio de decisiones ajenas donde no habrá aplausos, solo trabajo y silencio. Quien trabaja y calla sostiene al mundo, quien gobierna y olvida, descompone la vida él es el responsable de no valorar al prójimo antes que al oro. cada fábrica, cada mercado, cada escuela lleva la huella de quienes miran sin ver y la justicia solo brota cuando los tronos bajan al polvo lamen el barro, entonces reconocen la humanidad de los que levantan el mundo. Cuando un poeta llama a los obreros a amar a la tierra, la poesía se hace azada y denuncia, la falta de memoria de unos el dolor de muchos en manos blancas y suabes que no saben usar el bieldo u horca y solo venden falsas esperanzas. Chema Muñoz©

  22. 641

    55º -EL CLUB DE LOS PADRES INVISIBLES.

    55º “EL CLUB DE LOS PADRES INVISIBLES” Se reúnen cada tarde, aunque nadie lo sepa, hablan de hijos que se fueron y dejaron el Wi-Fi prendido pero las emociones apagadas. Se cuentan olvidos, se ríen de absurdos, y se dan consejos invisibles que los hijos jamás escucharán. Pero el club es real, porque la memoria y el humor se conjugan para sostener la paciencia y la ternura, esa que se disfraza de obligación y se ausenta del deber. Un padre olvidado hoy sigue siendo maestro mañana, el hijo ausente aprende tarde, pero si aprende con humor, la herencia es doble por el amor y la risa. Olvidar es humano, reír es divino, lo sabemos, cada reunión silenciosa es un acto de resistencia contra la indiferencia y la soledad. Entre chistes y recuerdos, se teje la fortaleza del hogar y se guarda la antorcha encendida para los días en que los hijos regresen. Recuerdo a padres escribiendo a gente común, estos padres invisibles construyen versos a otros, con paciencia, cariño y memoria porque, los suyos no desean leer los versos leídos por miles. Chema Muñoz©

  23. 640

    54º - EL EMOJI QUE VALE MAS QUE MIL PALABRAS.

    54º - EL EMOJI QUE VALE MAS QUE MIL PALABRAS. Los hijos envían corazones virtuales y los padres leen entre líneas como si fueran poemas antiguos se olvidan de llamar, pero envían stickers de gas tos. El mundo moderno está lleno de símbolos y los padres aprenden a interpretarlos con la paciencia de monje y el humor de un bufón. pero el olvido es creativo, y la memoria selectiva también, pero el amor encuentra su camino entre memes, notificaciones y risas inesperadas. Se olvida todo, menos el afecto escondido, si no podemos cambiar la irracionalidad, al menos podemos reírnos de ella y enseñarla con cariño, cada mensaje enviado con prisa es un verso que espera ser leído, y cada corazón azul o rojo es testigo de que la ternura sobrevive incluso en pantallas y notificaciones. El amor no caduco, aunque se oculte tras un emoji. y así, entre risas y olvidos digitales, la poesía de la familia se escribe sin tinta ni papel, pero con la misma fuerza con la que Neruda llamaba al viento y al pan. Las búsquedas en nuestra vida son relatos secretos, y el ego navega en mares desconocidos, donde lo efímero se vuelve eterno, y la autenticidad, un espejismo. Las almas se deslizan ante los ojos, creyendo que los caminos los dicta el destino, mientras la esencia humana lucha por salir de esas aguas, como un náufrago en busca de tierra firme. El instante se convierte en algo diáfano, cada notificación, un latido digital, y el eco de voces, un susurro de susurros. y la voz distorsiona lo que es humano. Pero el ahora no debe ser inhumano, no debe ser un creador de óbitos, sino un puente hacia lo divino, un faro que ilumina lo auténtico en un mar de superficialidades. Si solo miramos hacia abajo, perdemos el brillo de las estrellas, viviendo en un rincón sombrío, olvidando que cada ser es un universo, cada interacción, el destello de un solo verso. El dedo de la alegría, el abrazo virtual, son espejos que reflejan el cariño, fragancias de un amor que se niega a la muerte, al fulgor de un corazón abierto, al valor que mil palabras solas. En este laberinto de identidades, la humanidad encuentra su salvación no en lo que muestra, sino en lo que es, porque el verdadero acto de amor trasciende lo virtual y engrandece el espíritu, recordándonos que aun en tiempos de olvido la conexión real se forja en la profundidad del ser. Y así, con cada mensaje y cada mirada, la herencia familiar se teje en un lienzo infinito, donde los tonos y matices del alma resuenan en un canto que nunca se detiene. Chema Muñoz©

  24. 639

    53º LISTA DE COMPRAS FANTASMA.

    53º - LISTA DE COMPRAS FANTASMA. Papá hace la lista: leche, pan, huevos, y trae crema de afeitar … y los hijos llegan con hamburguesas congeladas y Wi-Fi en el bolsillo. La leche caduca, pero el amor perdura porque la irracionalidad tiene su propio ritmo, y nos reírnos de ella, es la única manera de no llorar, mamá suspira. “Menos mal que compré dos kilos de paciencia, pero los hijos la consumen en microgramos, también compre toneladas de ausencias mentales, faltas de memoria lo llaman ahora y resultan muy caras. Todo se olvida, menos la risa que se guarda así, entre absurdos y olvidos se va construyendo un hogar, nadie es perfecto, somos humanos, cálidos y reales pero olvidadizos para lo importante. Cada carrito de compras lleva historias invisibles que se unen a unas manos preciosas que lo empujan, y cuando los ojos la miran, el mundo entero se evapora y la lista se pierde en un bolsillo eterno donde se hunde el amor, nace un verso cotidiano, todos fuimos amantes o amados, ¿Quién no ha olvidado besar a la madre antes que a la esposa? Somos esa metáfora de paciencia y ternura, donde madura un limonero pequeño llamando al pan, pan al agua, al hogar, confundiendo los amores y aprendiendo a llamar al vino, vino, aprendiendo que la poesía también habita en las compras del día a día. Ya vendrán los tiempos que los sabios vaticinan, y mientras tanto manda la codicia, se vende el pan al precio del silencio, la ley se dobla al peso de la bolsa, y el pueblo paga siempre la factura. Gobiernan sin pudor, sin dar la cara, con manos que trafican con promesas, olvidan a los viejos en la sombra, y al niño le hipotecan el mañana. La calle ya no es casa ni refugio, la noche se hace hostil para la vida, y tiemblan las mujeres en su miedo mientras brindan ministros por su gloria. Mas late aún, rebelde, la conciencia, un hilo de verdad entre las grietas, y habrá de alzarse firme la memoria para arrancar la máscara al engaño. Sí ya vendrán los tiempos que los sabios vaticinan. Chema Muñoz©

  25. 638

    52º - LA MESA VACÍA Y LA CONCIENCIA DE UN PUEBLO.

    52º - LA MESA VACÍA Y LA CONCIENCIA DE UN PUEBLO. Preparas la cena como si viniera un ejército, y solo llega el eco, el tomate se pasa, el pan se endurece, y la televisión hace compañía mejor que los hijos. “La comida fría, el cariño caliente”, piensa mamá con humor de guerrera, porque si no ríes de estas absurdas batallas, la soledad se pone más seria que un banquero sin café. El hijo llama desde la distancia: “Te envío un emoji de abrazo”, y los padres responden “Recibido” también te mando un meme de amor. Olvidar puede ser un arte, pero sobrevivir con gracia es un don, el valor que se olvida es el humor que los padres nunca pierden, aunque las casas estén llenas de platos vacíos y risas ausentes. Cada sartén y cuchara canta historias de paciencia, y cada aroma que flota sobre la cocina es un verso invisible, un poema de vida que se mezcla con mantequilla y pan, como decía el poema anterior que toca la eternidad con manos que cocinan y corazones que esperan. Esperar se vuelve siempre un suspiro que atenaza, la espera es como el mar, agota cuando recorres distancias, en el tiempo se pierden energías, aunque el amor resista, y ese reloj del muro se para en la eternidad. Y en ese silencio que se sienta a la mesa, no solo falta el hijo, también faltan principios, faltan libros abiertos en lugar de pantallas, y maestros con voz firme frente al ruido vacío. La casa se convierte en reflejo de un mundo distraído, donde educar ya no es sembrar, sino improvisar sin raíces, y donde la palabra respeto se diluye como el azúcar en cafés que nadie comparte. Porque una sociedad que olvida enseñar, termina aprendiendo tarde, y siempre a golpes, y no hay receta que arregle el daño cuando se ha dejado hervir la ignorancia sin control. Gobernar no es solo prometer en campaña, es servir con rigor, con verdad y con medida, es cuidar lo común como quien cuida su hogar, sin dejar que el interés rompa lo que une. Las leyes no son papel que se firma y se olvida, son el pan que alimenta la justicia de todos, y cuando se tuercen o se venden al mejor postor, el pueblo recuerda, aunque tarde, y responde. Porque la paciencia también tiene memoria, y el ciudadano, aunque callado, no es ciego, observa cómo se reparte lo que es de todos y cómo se olvidan los que sostienen el peso. No hay futuro digno sin educación firme, ni presente justo sin normas respetadas, ni convivencia real si se mide con doble rasero al que llega y al que siempre ha estado. Abrir puertas no debe ser cerrar derechos, acoger no puede ser olvidar el equilibrio, porque la justicia no entiende de banderas pero sí de coherencia en lo que se aplica. Y así, entre platos que esperan manos ausentes, y relojes que insisten en no detenerse, se cocina también el destino de un pueblo que un día decide dejar de esperar y hacerse oír. Porque igual que en la cocina de esa madre paciente, todo tiene su tiempo, su fuego y su medida, y si se descuida la receta de la convivencia, el resultado no alimenta… y divide la vida. Una sociedad que cuida la educación, respeta la justicia y gobierna con responsabilidad, mantiene vivos el hogar, la dignidad y la convivencia; pero cuando se olvida de estos principios, la soledad, el desorden y la desigualdad terminan ocupando su lugar. Chema Muñoz©

  26. 637

    51º - MANUAL PARA HACERLOS OLVIDAR.

    51º - MANUAL PARA HACERLOS OLVIDAR. Dicen que los hijos crecen y se van, pero nadie les enseña el manual de cómo dejar a los padres sin perder los besos ni las llaves de casa, se olvidan del cumpleaños, se olvidan del perro, se olvidan de la nevera abierta… Los padres guardan paciencia como si fuera un tupper, porque saben que el olvido es un deporte moderno. y allí están, riendo de la absurda rutina, “Te llamo luego, mamá”, dice el hijo mientras se esconde detrás del WhatsApp, “Te llamo luego, papá”, responde mientras sube un reel con un perro que baila. El olvido es olímpico, pero el amor, resiste bastante más, la lección, incluso en la irracionalidad cotidiana, hay un hilo de ternura que los padres siguen tirando, aunque los hijos tengan los oídos llenos de memes. Cada puerta abierta guarda un secreto de paciencia, y cada gesto olvidado, cada mensaje perdido, se transforma en un poema silencioso, en una risa que se derrama por la cocina, como hacia Neruda escribiendo en el pan, donde el amor cotidiano se vuelve eterno, y la miga del pan se abraza a la mantequilla. Nos dicen que los años pasan y se olvidan, pero nadie entrega el manual de cómo sostener la historia sin perder la verdad ni las raíces, se olvidan de los pactos, se olvidan del esfuerzo, se olvidan de lo que costó abrir las puertas… Los pueblos guardan memoria como si fuera un legado, porque saben que el olvido también se enseña, y ahí están las voces que mezclan relatos, “Eso no fue así”, dicen algunos, mientras otros lo disfrazan en discursos vacíos, “Eso ya no importa”, repiten, mientras el ruido tapa el valor de lo esencial. El olvido se repite, pero la verdad resiste más, la lección, incluso entre versiones enfrentadas, porque hay un hilo de oro firme que une generaciones, aunque muchos lo quieran romper con palabras huecas. Cada página escrita guarda un eco de dignidad, y cada hecho distorsionado, cada historia robada, se convierte en una llamada silenciosa, en una conciencia que despierta en los jóvenes, como si la memoria hablara desde dentro, donde la historia compartida se vuelve guía, y el futuro se construye con raíces firmes. Chema Muñoz©

  27. 636

    50 - EL LEGADO DEL RECUERDO.

    50º - LEGADO DEL RECUERDO. El tiempo pasa y deja cicatrices suaves, pero también deja luz, nos vamos volviendo espacio, los hijos se van y regresan un poco de vez en cuando, hasta avanzar la ausencia, pero los padres llevan dentro todo lo que sembraron. Cada gesto cuenta, cada palabra construye, no hay riqueza más grande que la memoria compartida, ni mayor injusticia que el olvido perdido por habitaciones vacías, los padres enseñan incluso cuando están solos, sus enseñanzas aún perduran en quienes las recuerdan. El bien y el mal conviven, la memoria no miente, el mal y el bien del mundo se cruzan en decisiones diarias, no somos dueños ya de las nuestras, no es ya su tiempo pero la memoria de los padres sigue siendo el faro que guía más allá de la ausencia. Cada abrazo olvidado, cada consejo silencioso sostiene al que crece y al que observa y recuerda, no olvidar es vivir, recordar es amar, quien conserva el legado con respeto aprende que el tiempo no borra lo esencial, y que la vida de los padres sigue viva en la memoria que se transforma en actos de amor aprendidos. La niñez es un legado ancestral de la vejez, que vamos recibiendo cada cual, en su preciso momento, solo basta esperar el de cada cual. Y en este tránsito, como si el mundo mismo respirara con dificultad, vamos comprendiendo el título que nos nombra, como una herida abierta que no termina de cerrarse, un libro escrito con la tinta de los días inciertos, cuando la sociedad entera parece tambalearse en sus cimientos. Hay grietas en lo económico, donde el esfuerzo no siempre alcanza, fracturas en lo anímico, donde el alma se cansa sin motivo aparente, y heridas cotidianas, donde el tiempo se vende y a veces no se paga. Nos rodean enemigos sin rostro, dispersos en todos los frentes, indiferencia que avanza, ruido que confunde, prisas que desgastan, como si la humanidad luchara contra sí misma sin darse cuenta. Y, sin embargo, en medio de ese paisaje herido, persisten los gestos pequeños que sostienen lo esencial, una mano que ayuda, una palabra que reconforta, un recuerdo que resiste al olvido como un acto de rebeldía. El mundo duele, sí, pero también enseña, y en cada herida late la posibilidad de comprendernos, de reconstruir desde lo íntimo lo que afuera todo se desmorona. Porque incluso en la oscuridad más densa, los ecos de quienes nos formaron siguen marcando el camino, como si su legado fuera la única certeza en medio del caos, y así, entre sombras y luces, seguimos avanzando, aprendiendo que sanar también es recordar y que resistir, a veces, es la forma más pura de amar aunque otros sigan insistiendo en separar, en odiar, en robarnos la natural alegría de vivir en paz. Chema Muñoz©

  28. 635

    49º - SILLONES VACÍOS.

    49º “Sillones Vacíos” En el jardín siguen sus cosas, la bici, la azada con la que me ayudaba a limpiar los arriates, también los rescoldos de aquella última fiesta, aquella parrillada con los amigos que ya no están. Los sillones que antes guardaban risas ahora sólo soportan soledad, el reloj es más un adorno, un cuadro en un muro, marca horas que nadie observa, el hogar se vuelve museo de la memoria, las paredes exponen el tiempo que pasa lentamente. Cada sonido es un eco de lo que fue, los hijos han conquistado mundos lejanos, los padres permanecemos en territorios invisibles pero el corazón aprende a sostenerse, a recibir visitas unas breves, otras solo en el deseo, a recordar que el afecto no se mide por presencia física. El abandono es cruel, pero el amor es más fuerte, son días que se repiten, horas vacías llenas de recuerdos, risas sueltas en los silencios, una lágrima que se pierde, si los hijos regresan o no, la enseñanza queda grabada en ellos. Valorar, cuidar, escuchar, antes de que el tiempo cierre puertas, se vacié el espacio de aquellos ecos de abrazos antiguos, cada silla, banqueta o sillón guardan aun historias, algunos aun el calor de los latidos de un corazón ausente. Los recuerdos se convierten en compañía, y en la ausencia se descubre la fuerza de la paciencia, el poder silencioso de amar sin exigir ninguna respuesta. Chema Muñoz©

  29. 634

    48º - CARTAS QUE NUNCA LLEGAN.

    48º - CARTAS QUE NUNCA LLEGAN. Escriben cartas al viento, porque los hijos no escuchan y la correspondencia se va acumulando como hojas secas en el otoño. Palabras olvidadas, susurros en sueños, pero hoy nadie sueña ya nadie los recibe, la tecnología nos ha robado comunicación, pero no reemplaza la presencia ni la escucha, mientras, los padres miran fotografías, en los celulares, móviles que inmovilizan la voz las historias, y sienten que su mundo se encoge cuando los hijos se pierden entre obligaciones y ciudades. No hay enojo, solo vacío, el amor permanece, aunque la atención se pierda se borren sus rostros aunque se nos olviden sus gestos, es una lección silenciosa sobre la vida, sobre el tiempo y sobre la memoria. Cada carta abierta es un puente que nadie cruzó, ese vacío tremendo, estruendo de dolor interno callado, el corazón que ya no late igual, escribe con sangre el temor, aprende a sostener sístoles y diástoles con un despertar súbito. No se confía en la esperanza de que todo está bien, sí a esperar que algún día llamaran cuando necesiten algo, pero se pierden las palabras en la garganta, se traga saliva. ¿Como estarán?, ¿qué harán?, ¡bien cariño estará bien! si no llaman es que ya no nos necesitan. Ya hoy vuelan solos, llegarán donde deban llegar, quizá a nuestras edades, a nuestras angustias, a desear saber de sus hijos, y entonces nos recordaran, ¿seguro cariño? ¡Claro! seguro que si ¡sigue durmiendo amor. Chema Muñoz©

  30. 633

    47º - PUERTAS CERRADAS.

    47º - PUERTAS CERRADAS. Lo tememos las llaves giran, los hijos se van y no regresan tan a menudo, la voz del hogar se hace tenue, los recuerdos cobran volumen, ya nadie vuelve a casa tan a menudo, ya nadie pregunta ¿qué hay de comer? La sociedad celebra la independencia de ellos, pero no nos enseña a sostener la memoria, la cama de la infancia queda intacta, con sus arrugas el abrigo colgado en el perchero parece esperar fantasmas. Los padres aprenden a caminar entre sombras, a sonreír mientras el corazón llora, y el alma espera a que reciban las cartas que escribimos y que nadie leyó, mantuvimos viva una historia, esperamos una llamada ¿para qué? Todos caemos en un olvido que duele, ellos en el error de olvidar que estamos vivos. Un día lloraran, “cuando el tiempo perdido les recuerde” que el abandono duele, el olvido mata lento a padres e hijos, se perdió la esperanza de volver a verlos, se perdió la vida, en ellos permanecerá ese maldito pago de aquel olvido. Cada gesto que se deja, cada palabra dicha, es semilla que algún día puede germinar, la memoria se convierte en puente invisible entre ausencias y retornos. Los padres saben que el hogar no es solo un techo, sino un lugar donde se enseñan raíces y alas, se fueron, nos fuimos, comprenderán, que el hogar sigue en el alma y vive en la memoria. Hoy Las llaves giran igual, pero ahora anuncian comienzos, los hijos se van, sí, pero a sembrar su propio cielo, la voz del hogar se transforma, no se apaga, resuena en ellos cuando ríen, cuando sueñan. Los recuerdos ya no pesan, acompañan, son abrigo en sus noches y faro en nuestros días. Ahora el silencio no duele, descansa, porque sabemos que sus pasos nuevos llevan en su suelo la tierra que les dimos. La sociedad celebra su independencia, y nosotros, aprendemos a celebrar la plenitud de haberlos amado, la cama de la infancia guarda su ternura, pero el corazón entiende crecer también es volver, aunque sea en pensamiento. Ya no esperamos llamadas, las sentimos en el alma, cada mensaje, cada suspiro a la distancia teje un hilo invisible entre sus días y los nuestros. Los padres aprenden a mirar el horizonte sin miedo, a sonreír con orgullo, no con tristeza, porque la vida no se va con ellos, se multiplica, en cada logro, en cada esperanza suya. El hogar late aún, aunque cambie de forma, porque hogar es todo lugar donde habita el amor. Se fueron, sí, pero no lejos: caminan en la memoria, respiran en los abrazos que guardamos. Ahora sabemos vivir sin temer al vacío, porque la distancia no separa, enseña. La esperanza vuelve como una brisa limpia, y en ella comprendemos que, no se pierde nada, todo lo que se ama, sigue siendo vida. Chema Muñoz©

  31. 632

    46º - CASA VACÍA.

    46º - CASA VACIA. Cuando los hijos cruzan la puerta por última vez la casa se convierte en ecos y susurros. el reloj parece más pesado, y cada objeto recuerda risas que ya no volverán. Los platos siguen limpios, la cama intacta, pero la vida se ha marchado con maletas y promesas. El padre mira las paredes y reconoce su propia sombra, la madre escucha el silencio y siente su voz apagada, no es resentimiento lo que duele ni el miedo por ellos sino el abandono silencioso, el olvido impuesto por la prisa de crecer, por el deseo de conquistar mundos lejanos. El tiempo pesa, se aceleran los relojes y habla el eco, la juventud vuela demasiado alto sin temor a la caída, y la soledad se queda en cada rincón con todas las historias, risas guardadas, lágrimas olvidadas, encuentros de voces, entonces el amor se va, se transforma, como un faro que nos guía en la distancia. Las paredes guardan memorias y secretos el hogar permanece, aunque vacío, y aquellos ecos nos enseñan paciencia y fortaleza, cada objeto habla de nuestros cuidados y nuestra ternura, cada rincón recuerda que el amor no se va cuando los cuerpos se alejan, sino que espera a ser reconocido, el amor perdura, aunque cambie de puerto y quede un vacío. Se nos olvida que, el amor no separa, separa la muerte, qué clase de marcha hay que sufrir para encontrar la libertad, no nos lo dijeron nunca, solo silencios ocultos y engaños, nos hicieron creer que esa mentira nos llevaba a la liberación, supimos más tarde que un adiós vale más que el desencanto. Algunos nunca tocamos el cielo, seguimos creyendo que unirnos nos hacia mejores hombres y mujeres, mejores y amorosos padres… y vimos que equivocarse era la puerta a ese infierno de soledad acompañada, a ausencias de miradas, al desconcierto de la indiferencia, a una aburrida soledad donde pesa el aire y se mastican horas que nunca acaban. Y aun así, entre las grietas nace un brote, una pequeña luz que insiste en quedarse, y aprendemos que el amor no muere: se transforma. Pero un día, sin aviso, algo respira, una brizna de calma entre ruinas, y en el pecho cansado se hace sitio una fe diminuta que no huye. Descubrimos que el alma no se rompe, que se curva, resiste y se rehace, que hay abrazos pendientes en la vida esperando nacer de lo perdido. Y en la herida florecen nuevos nombres, nuevos pasos, miradas sin pasado, otras manos que llegan sin promesas pero llenas de verdad y de presente. Porque amar no termina en el fracaso, ni se agota en un adiós compartido, amar es semilla que insiste bajo el polvo y en el silencio prepara un nuevo inicio. Chema Muñoz©

  32. 631

    45º - LEGADO DE LUZ

    45º - LEGADO DE LUZ. Quiero dejar algo más que objetos colgando en las paredes, quiero dejar historias que enseñen y alimenten a otros, canciones que reconcilien, que unan en su melodía poemas que nos sostengan en nuestras soledades. El legado es acción, no palabra vacía padres, hijos, abuelos, nietos, todos navegamos ríos distintos, pero compartimos la misma orilla. Los Pilares del legado vivo no basta con mirar desde la torre mientras el hambre muerde en la banqueta, que el verso, si no ayuda, se corrompe y el silencio nos hace responsables. El bien se perpetúa en quienes nos recuerdan, el mal se repite en quienes nos olvidan, el tiempo es el olvido y pasa, pero la memoria persiste, y cada gesto de amor y justicia es una antorcha que ilumina la noche. Cada gesto enseña, cada historia abraza cada siembra nos trae recuerdos de bondad cosecha generaciones conscientes, los objetos se rompen, los nombres se olvidan, pero el legado de la luz que damos sigue encendiendo caminos tenues cuando todo parece sombra y silencio. Sembrar la verdad no degrada la tierra en vano, cada palabra justa, cada acto de cuidado, rompe la cadena del olvido y la indiferencia, porque el bien que hacemos hoy resuena en voces que aún no han nacido, y ese eco es más fuerte que el silencio de los indiferentes. El mundo No sirve la palabra si es adorno, ni el verso que se esconde en el olvido; la luz que no ilumina el paso ajeno es solo una candela sin sentido. Hay que poner el cuerpo en la palabra, hacer del brazo un puente y un refugio, pues solo es libre el hombre que comprende que el dolor del vecino es en el fracaso un dolor suyo. El pan que se comparte sabe a gloria, la mano que se tiende es la victoria, que el mundo no mejora con decretos, sino guardando el bien en la memoria. La historia no se escribe con laureles, se escribe con el pan que repartimos, rompiendo los candados del egoísmo que cercan el jardín de la opulencia. No dejes que tu paso sea sombra, ni busques tu valor en lo que tienes; se escribe tu grandeza en lo que nombras y en todo el bien que al prójimo sostienes. Chema Muñoz©

  33. 630

    44º - CAMBIOS PARALELOS.

    44º - CAMBIOS PARALELOS. Los jóvenes buscan respuestas en las redes, los mayores las encontraron en los libros y en la calle, ambos caminos tienen piedras y flores, y ambos pueden enseñar humildad y respeto. Aprender es un puente, no es un muro. cada error del pasado puede iluminar decisiones futuras, a veces el bien se esconde en lo pequeño, ayudar a un vecino, escuchar a un amigo, cuidar la tierra que heredaremos, entonces el mal se esconde, se disfraza de rutina, se vuelve indiferencia y prisa por llegar a ese fin injusto. No todo lo evidente es verdad, se difumina como la niebla, el diálogo sincero no borra diferencias, las transforma en comprensión, y enseña que cada generación en si misma es heredera y maestra al mismo tiempo. Las manos que guían, los ojos que observan, los consejos compartidos, las historias contadas, son faros que iluminan el camino a quienes vienen detrás. Cada encuentro, cada conversación, abre un sendero donde el respeto y la memoria pueden florecer más allá de la edad, más allá de la luz, más allá de los tiempos dando y tomando experiencias, mientras compruebas que esa luz nació en vidas anteriores. Mas hay quien roba el pan del hombre honrado, quien olvida aquel mártir del madero, y el sudor de la frente, por dinero, lo deja en un rincón abandonado. Son buitres con la panza siempre llena, que exprimen el pulmón de la labranza, rompiendo el equilibrio y la balanza, mientras el pueblo arrastra su cadena. No ignoréis que la vida es breve paso, que el oro no se lleva en la mortaja, y el alma que al humilde siempre veja, hallará solo sombra en su ocaso. No olvidéis Que el hombre sea justo en su camino, pues quien al prójimo engaña y explota, su propia honra en el barro la derrota y amarga el trigo limpio de su destino. Chema Muñoz©

  34. 629

    43º -PUENTES Y MUROS.

    43º -PUENTES Y MUROS. Hay muros que se levantan con ladrillos de miedo, y puentes que se construyen con actos invisibles. mis amigos de la escuela hablan un idioma que sólo entienden ellos, un idioma ya obsoleto y los mayores recuerdan códigos que se pierden como cartas en un cajón olvidado. La distancia duele, pero no rompe los lazos cada generación ve el mundo con lentes distintos, y eso no significa enemistad, significa la oportunidad de aprender. El hijo que reclama justicia escucha la historia de los padres; el padre que impone orden aprende del coraje de los jóvenes. La verdad está en el equilibrio, el bien se practica cuando aceptamos diferencias, y el mal se siembra cuando imponemos sombras, cada gesto cotidiano decide el color del mundo una sonrisa, un consejo, un abrazo a tiempo, un acto de cuidado, una palabra que acompaña, un silencio que protege a quien sufre. Los puentes que levantamos con amor resisten más que los muros de egoísmo, y aunque la vida nos empuje a levantar barreras, cada puente que construimos conecta almas, enseña tolerancia y deja memoria, porque la paz, incluso en lo cotidiano, se construye con pequeñas decisiones que suman. Enseña tolerancia y deja memoria, porque la paz, incluso en lo cotidiano, se construye con pequeñas decisiones que suman. Que el alma tienda puentes sin orgullo, y escuche más allá de lo heredado, pues quien comparte crece en el mundo, y aprende que amar une lo que se ha separado. Chema Muñoz©

  35. 628

    42º - CONVERSACIONES SILENCIOSAS

    42º - CONVERSACIONES SILENCIOSAS. El abuelo me mira desde la mecedora, sus manos cruzadas como mapas de guerra y paz. recuerda un mundo donde la palabra pesaba y el honor no se compraba con aplausos ni dinero, yo le hablo de pantallas y alertas, de ciudades que no duermen y del ruido que nos persigue, él suspira, no me interrumpe, porque sabe que el diálogo verdadero empieza cuando se escuchan los silencios. Nos entendimos a medias, pero aprendimos juntos que el bien que practicamos no siempre coincide con el otro, pero la intención puede unir universos distintos, mi generación quiere cambiar el mundo con prisa, hashtags y presión, la suya lo moldeaba con paciencia, disciplina y ternura que acaricia nuestro silencio. El error es humano, el perdón es divino, entre ambos aprendemos que el mal no es enemigo lejano, ni el bien es una receta simple, sino una decisión diaria, con palabras que ayudan o hieren, y gestos que construyen o destruyen. El tiempo nos enseña que las diferencias no siempre dividen, y que la memoria compartida puede ser puente, si tenemos valor de tenderla. Cada historia, cada recuerdo, cada secreto contado o escuchado, es una piedra en nuestra formación, el crecimiento de un mundo donde el respeto pesa más que el orgullo, y el orgullo es a la vez pena y gloria. Bajo la luz que tiembla en la conciencia, se alza la voz que nunca fue vencida, cruza la sombra, firme, sin licencia, y nombra al miedo parte de la vida. Camina el hombre al filo de su intento, dudando a veces, pero siempre erguido, guarda en su pecho un frágil juramento que el tiempo pule y deja esclarecido. No hay ideal que muera en el olvido si arde en el alma con una verdad sincera, pues todo sueño, cuando es compartido, se vuelve luz que alumbra la frontera. Y así comprende, al fin de su andadura, que no hay mayor victoria ni destino: vivir con fe, sin máscara ni impostura… que el bien obrado es ley del buen camino. Chema Muñoz©

  36. 627

    41º - HERENCIA DE SOMBRAS Y LUCES.

    41º - HERENCIA DE SOMBRAS Y LUCES. Mi padre me enseñó a levantar la mirada aunque la vida doblara la espalda; mi madre me susurró que la bondad no depende de la fuerza, ni del dinero, pero crecí en un mundo distinto donde las calles se estaban llenando de pantallas y los héroes tenían nombres invisibles, que el respeto se medía en likes, la verdad se convertía en rumor, y el amor era casi un accesorio. Aprendí de los libros más que de los consejos; escuché a los muertos más que a los vivos, cada generación lleva su cruz y su corona; unos heredan cicatrices, otros proyectos, algunos el miedo, y la esperanza, y así, entre lo que aprendí y lo que inventé, entendí que el bien y el mal conviven como dos ríos que no se mezclan, pero se miran en el mismo abrazo, el mar. El hijo cuestiona, el padre lo observa, y el abuelo recuerda que alguna vez fue joven y también se equivocó, nada es blanco ni negro todo es de tu color y tu pulso, tu legado no es un museo de aciertos, sino una historia que se renueva cada vez que alguien decide amar aunque el mundo parezca hostil. Quien entiende que la memoria no condena sino que enseña, aprende a llevar la antorcha sin quemar a los demás. Y en ese aprendizaje, crece la responsabilidad: cuidar lo pequeño para proteger lo grande, escuchar más que gritar, acoger más que señalar, y transmitir lo aprendido sin imponer, sino invitando a la reflexión. La vida no es herencia de certezas, es la continuidad de lo que elegimos, el respeto que sembramos, la verdad que defendemos, la bondad que nos permitimos. Porque cada acto es un ladrillo; cada decisión, un puente…cada gesto, es una luz que se multiplica y atraviesa generaciones como rayo de aurora. Chema Muñoz©

  37. 626

    40º - AURORA

    40º - AURORA. El sol asoma en ciudades dormidas, y cada rayo toca un sueño nuevo, ese que nunca recordamos y permanece en nosotros, nos despiertan las calles, los balcones, los árboles, y con ellos, la promesa de un día distinto, donde aún es posible comenzar de nuevo. La esperanza despierta. se despereza como un niño en su cuna, se abre paso entre grietas de cemento, entre noticias que pesan y miradas cansadas, recordando que cada luz es solo un comienzo un comienzo, Que cuando tu abres tus ojos es gracias a ti cuando despierta el mundo. Quien conserva el fuego interior siempre encuentra amaneceres Incluso en el gris, en la rutina, en la fatiga, hay un instante que devuelve el sentido, una chispa que anuncia posibilidades y nos recuerda que vivir es reconstruir. El sol no espera, solo ilumina, y el que lo mira aprende a levantarse, a ofrecer lo mejor de sí, a sembrar gestos y palabras que sean faro para otros y abrigo para los que aún duermen. Pues no es verso la palabra que se rinde, ni es rima el cascabel de la mentira, la estrofa que al esclavo no deslinda es solo un viento que, en el vacío, solo gira. El bardo que se precie de tal nombre ha de ser centinela en la espesura, buscando que la luz despierte al hombre y limpie de su juicio la impostura. No busques el aplauso del tirano ni vendas tu tintero al impostor, que es más noble el callar del artesano que el grito del poeta sin honor. La métrica es el pulso de la historia, la rima es el abrazo del concepto, y aquel que solo canta por su gloria muere antes de escribir algún precepto. Si usas la palabra como escudo, procura que su filo sea la ética; que el mundo, ante el dolor, no quede mudo por culpa de una vana e infiel cosmética. La poesía crítica nunca nos nace de los odios, sino de una implacable esperanza, no busques destruir toda belleza, busca como destruir si tiene venda que impida ver la injusticia por prebendas. Pues el verso que solo pueda señalar la herida sin proponer cual fuera si tuviera buena cura, solo sería un eco de dolor en la espesura, nunca un grito en busca de esa paz, que te trae y te lleva a la impostura de poder encontrar la voz eterna, esa que fue efímera siempre en nuestra historia, siempre en la lucha deseándola encontrar tras una puerta invisible cual el viento. Mas no habrá libertad sin pensamiento, ni paz que se sostenga en la memoria, si no echamos la rima al movimiento de los pueblos que labran su victoria; que el verso solo encuentra fundamento cuando escribe el rigor de nuestra historia. Chema Muñoz©

  38. 625

    40º - AURORA.

    40º “Aurora” El sol asoma en ciudades dormidas, y cada rayo toca un sueño nuevo, ese que nunca recordamos y permanece en nosotros, nos despiertan las calles, los balcones, los árboles, y con ellos, la promesa de un día distinto, donde aún es posible comenzar de nuevo. La esperanza despierta. se despereza como un niño en su cuna, se abre paso entre grietas de cemento, entre noticias que pesan y miradas cansadas, recordando que cada luz es solo un comienzo un comienzo, que cuando tu abres tus ojos es gracias a ti cuando despierta el mundo. Quien conserva el fuego interior siempre encuentra amaneceres Incluso en el gris, en la rutina, en la fatiga, hay un instante que devuelve el sentido, una chispa que anuncia posibilidades y nos recuerda que vivir es reconstruir. El sol no espera, solo ilumina, y el que lo mira aprende a levantarse, a ofrecer lo mejor de sí, a sembrar gestos y palabras que sean faro para otros y abrigo para los que aún duermen. Pues no es verso la palabra que se rinde, ni es rima el cascabel de la mentira, la estrofa que al esclavo no deslinda es solo un viento que, en el vacío, solo gira. El bardo que se precie de tal nombre ha de ser centinela en la espesura, buscando que la luz despierte al hombre y limpie de su juicio la impostura. No busques el aplauso del tirano ni vendas tu tintero al impostor, que es más noble el callar del artesano que el grito del poeta sin honor. La métrica es el pulso de la historia, la rima es el abrazo del concepto, y aquel que solo canta por su gloria muere antes de escribir algún precepto. Si usas la palabra como escudo, procura que su filo sea la ética; que el mundo, ante el dolor, no quede mudo por culpa de una vana e infiel cosmética. La poesía crítica nunca nos nace de los odios, sino de una implacable esperanza, no busques destruir toda belleza, busca como destruir si tiene venda que impida ver la injusticia por prebendas. Pues el verso que solo pueda señalar la herida sin proponer cual fuera si tuviera buena cura, solo sería un eco de dolor en la espesura, nunca un grito en busca de esa paz, que te trae y te lleva a la impostura de poder encontrar la voz eterna, esa que fue efímera siempre en nuestra historia, siempre en la lucha deseándola encontrar tras una puerta invisible cual el viento. Mas no habrá libertad sin pensamiento, ni paz que se sostenga en la memoria, si no echamos la rima al movimiento de los pueblos que labran su victoria; que el verso solo encuentra fundamento cuando escribe el rigor de nuestra historia. Chema Muñoz©

  39. 624

    39º - CAMINOS POR DESCUBRIR

    39º - CAMINOS POR DESCUBRIR. Cada paso inseguro lleva al futuro con preguntas, se tropieza con piedras y barro, con sombras que parecen detenernos, sin embargo, el camino sigue llamando. Equivocarse también enseña., aprender duele, pero fortalece como un río que cincela la roca y convierte la resistencia en cauce para nuevos sueños que esperan ser recorridos. Los jóvenes que tropiezan aprenden a levantar mundos más firmes, cada caída es lección, cada desvío, horizonte, y cada elección, semilla de libertad, los pasos inseguros se vuelven certezas cuando se mira atrás y se reconoce el crecimiento. Caminar es aceptar el riesgo, es conocer que la duda es compañera, y que el futuro se construye con valentía, con errores, y con la constancia de quien no se rinde nunca. El futuro es un cuchillo sobre el río, y el sol, un toro ciego de oro y seda, que en el ruedo del campo se nos queda bebiendo el verde pulso del estío. La tarde tiene un brillo de platino, buscando el pozo frío de la muerte, y el olivar no sabe de su suerte entre el polvo del blanco campesino. ¡Qué fragua de cristal sobre la espalda! Es la tarde sangrando su agonía como en una vieja y turbia esmeralda que el viento roba, por no dar su compañía, la esconde bajo el peso de su falda, mientras se apaga el sol tras la montaña levándose la luz, muriendo el día. No busques en el agua la salida, que el fuego es el lenguaje de la frente; quien teme la llegada del relente no sabe del dolor ni de la herida. Solo aquel que aguanta al sol en su agonía, con voz de bronce y alma de canela, será en la noche eterna ese vigía, y el mejor de los poetas que nos vela. Chema Muñoz©

  40. 623

    38º - EL PRIMER AMOR.

    38º - EL PRIMER AMOR. No ingenuo, sino con luz interior, luminoso, que descubre el mundo sin ceguera, porque la ternura es mapa y es el guía, abrigo frente al frío de la incomprensión, y un fuego que atraviesa la rutina y el miedo. El corazón aprende despacio, cada emoción es una lección, cada error un aprendizaje, cada abrazo, un pacto con la vida, cada despedida, un crecimiento silencioso, un doloroso adiós. Amar sin apuro es educación de la vida, aprender a cuidar y soltar, a ofrecer sin exigir, a mirar al otro sin posesión, y a sentir que la libertad del otro es también la propia. La ternura temprana marca la adultez, quien aprende a amar así construye puentes de empatía, derriba muros de egoísmo, y deja que la bondad florezca aunque el mundo insista en endurecerse. A veces ablandarse es formar un muro inquebrantable que no vemos, pero lo notan quienes se te acercan buscándote la herida. No pases de puntillas por el lodo ni apartes la mirada del que yerra, que somos solo polvo de esta tierra y el tiempo, al fin, se lo devora todo. Tiende la mano abierta, sin premura, que el pan sabe mejor si lo compartes, no busques el brillo de ningún arte lo que ofrece una paz simple y madura. Mira al vecino con el ojo limpio, sin la balanza torva del juicio, que el amor es el único ejercicio que nos rescata siempre del abismo. No es más sabio aquel que más razona, sino el que entiende el frío del que espera; quien planta flores en la hilera ajena y en el silencio humilde, siempre perdona. Sé como el agua que al pasar bendice, sin preguntar el nombre a la corriente, que solo aquel que ama rectamente encuentra luz en lo que el alma dice. La Sangre en la mano abierta, me duele este rastrojo en el costado, esta hambre de los otros que es la mía, que no hay luz, ni calor, ni mediodía, si el hermano camina abandonado. Yo vengo de la tierra y del arado, donde el sudor es tinta de la historia; no quiero una corona ni una gloria que ignore al cuerpo herido y humillado. Levanto mi garganta y mis sentidos, que el amor no es un rezo de campana, es un rayo de sol en la mañana que busca el corazón de los vencidos. No busques amor en el cielo y la respuesta, mientras en la tierra el hombre gime; que solo aquel que al prójimo redime, conquista la cumbre más honesta. Chema Muñoz©

  41. 622

    37 - VOCES NUEVAS.

    VOCES NUEVAS. Gritan en plazas, en redes, en los parques, sus palabras son viento que rompe muros, ríos que arrastran la inercia de generaciones pasadas, y llamas que iluminan lo que otros quieren apagar. No esperan permiso, saben que la libertad se conquista con la voz y la acción, con coraje y resistencia, que el silencio heredado sólo perpetúa la injusticia, y que la sociedad cambia cuando se escucha. Cada voz que se levanta rompe el silencio heredado, es una llamada a no conformarse, un desafío a la indiferencia un puente para quienes aún dudan en hablar. La juventud enseña que el cambio es posible con nuestra voluntad, sus manos y sus palabras sostienen la memoria, su impulso nos recuerda que la historia no la escriben los poderosos para su provecho, sino los que se atreven a levantar la voz. Gritan en plazas, parques y en las redes, su verbo es viento que derriba muros, caudal que arrastra inercias del pasado y llama fiel que alumbra lo oscurecido. No piden el permiso de los hombres, pues saben que el derecho se conquista con el valor que rompe las cadenas, lejos de un miedo que nos hizo mudos. El viejo estruendo de un silencio antiguo ya no detiene el paso del mañana; la herencia de callar ante el agravio es una sombra que hoy se desvanece. Cada palabra es puente y es refugio, un desafío al rostro de la inercia, y el eco de una voz que se levanta invita al timorato a ser valiente. La juventud instruye con su entrega, nos muestra que el mudar es un destino si la voluntad se vuelve nuestra guía. Sus manos hoy sostienen la memoria, la misma que el poder quiso robarnos; la historia no la escriben los tiranos, sino aquel que se atreve a dar su nombre frente a la injusticia que nos hiere. No es solo ruido lo que el aire lleva, es la semilla de un país distinto, un despertar que busca la cordura entre los restos de un ayer dormido. Quien hoy escucha aprende que la vida no es el trofeo de quien oprime, sino el espacio de la paz ganada donde la voz del otro es nuestra casa. Mi consejo es: Defiende tu libertad pues la libertad no es un regalo que se recibe, sino un músculo que se ejercita, no permitas que el silencio de tus padres se convierta en tu propia celda; entiende que tu palabra es la herramienta más poderosa para moldear la realidad. Escucha, escúchame, y escucha también a los que estuvieron antes para no repetir sus errores, pero habla con la fuerza de quien sabe que la historia es un libro abierto que solo se escribe con la tinta del coraje y la verdad, aquel que calla otorga el espacio para su propia desdicha; aquel que habla, aunque su voz tiemble, ya ha comenzado a vencer. Chema Muñoz©

  42. 621

    36º - SEMILLAS EN PRIMAVERA.

    36º - SEMILLAS EN PRIMAVERA. El joven planta árboles que quizás no verá crecer, cada semilla es un acto de fe, una apuesta contra la indiferencia, una promesa que desafía la rutina. Se confía en el mañana, se sabe que la tierra responde al cuidado, que la apariencia cosecha frutos invisibles, y que la esperanza necesita manos dispuestas aunque nadie la aplauda. La esperanza no exige recompensa, sólo acción alma y corazón, cada árbol que brota es resistencia silenciosa, un recordatorio de que la vida persiste aunque la sombra insista en cubrirla. Quien siembra hoy regala futuro, y en cada hoja verde habita un mensaje, la transformación comienza con pequeños gestos, y el mundo entero florece en nuestras manos. Camina el hombre por el pardo llano, buscando el rastro de la fuente pura, lleva el futuro preso de su mano, y su mirada es luz de la llanura. No busca el brillo de la gloria vana, ni el eco sordo que el orgullo nombra; sabe que el agua de la fe temprana dará a los hijos paz, frescor y sombra. ¡Ay, dulce oficio de esperar el brote! B ajo el arado duerme la memoria, sin que el invierno su rigor agote, escribe el dedo una humilde historia. La tarde cae, de carmín vestida, y en el silencio de la tierra abierta, late el misterio de una nueva vida, puerta del alma que se queda abierta. Siembra el camino, caminante atento, que el silencio es polvo y el afán es río; deja tu rastro contra el frío viento, que al romper tu sueño en campo vacío florece el mundo si el amor es brío. Se entierran los años en viejos recuerdos y la voz se calla cuando el tiempo pasa juventud bendita que grita a destiempo al eterno invierno que la piedra talla. Volverán aquellos que se fueron antes al venir los dioses que nos prometieron, no valió de nada ser malos, ser buenos pues los que se fueron nunca más volvieron. Yo sigo esperando el amor de madre, el duro trabajo que nos fue robado, miles de palabras para convencernos y olvidaron todo lo que nos dijeron. Chema Muñoz©

  43. 620

    35º - BIBLIOTECA DE LOS INVISIBLES.

    35º - BIBLIOTECA DE LOS INVISIBLES. Libros que nadie abre, pero tienen vida sabiduría que nadie mira porque son antiguas cada tomo guarda voces, silencios pasados que esperan ser escuchados y recordados. Cada página guarda vidas que fueron pensamientos son refugios de ideas que desafían la rutina del tiempo, escuela de pensamientos para los que buscan una ventana, una espada que corte la sombra, el olvido, la soledad, son puentes que unen generaciones y mundos distantes, almas de hoy y de ayer y volver a envejecer unidos. La lectura es refugio y es lanza, arma de memoria contra el olvido que asoma, el que abre un libro vuelve a las vidas que fueron abre un mundo y aprende todo lo que fue antes, descubre rostros, historias y secretos, y se convierte en guardián de lo que merece permanecer. Un libro enternece, conecta, te despierta, fomenta empatía, nos produce euforia nos inspira, nos evade, nos hace reflexivos, pero no leas para entretenerte, lee para desangrar la ignorancia que nos habita, pues cada palabra es una muesca en el revólver de nuestra propia conciencia, no busques en la biblioteca un consuelo, busca el acero que forje tu voluntad, los libros de los invisibles son hogueras en mitad de la ventisca, si te acercas con miedo, te quemas; si te acercas con valor, te transformas, son el mapa de los campos de batalla donde otros ya vencieron a la desesperación, son el manual de instrucciones para no ser un simple decorado en el teatro de la existencia. Allí, entre el olor a tinta y tiempo, se gesta la rebelión definitiva, la del hombre que decide pensar por sí mismo en un mundo de ecos vacíos, cada párrafo subrayado es una trinchera ganada al sinsentido, cada capítulo terminado es una victoria sobre el fin, pues los libros callan solo ante los necios, para el guerrero del espíritu, rugen verdades que incendian las falsas certezas de la modernidad. Escúchame bien, tú que tiemblas ante la incertidumbre y mendigas migajas de atención en el fango de lo pasajero, el libro es la única riqueza que no pueden arrebatarte y la única arma que no requiere permiso para ser disparada, el cobarde muere mil veces porque teme enfrentarse al espejo de la verdad que habita en las páginas, el menesteroso de espíritu mendiga verdades ajenas porque es demasiado perezoso para cultivar la propia. Aquel que no lee, no vive más que una vida precaria y prestada, caminando a ciegas hacia una fosa sin nombre, pero quien se atreve a profanar el silencio de lo invisible, hereda el fuego de los siglos y camina sobre la tierra con la autoridad de los que nunca mueren, es el botín de los que tienen el coraje de buscarla. Chema Muñoz©

  44. 619

    34º - TEATRO DE LA VIDA.

    34º - TEATRO DE LA VIDA. El actor no finge dolor, lo simula, lo recuerda para que otros lo entiendan, cada uno de sus gestos y cada silencio lleva la historia de quienes callan siempre. Cada escena es un espejo de la vida, refleja injusticias, la ternura, las alegrías y la pérdida desnuda las grietas de la sociedad, permitiendo que el público respire la verdad que el ruido cotidiano oculta. El teatro enseña sin predicar, hace sentir sin obligaciones que duelan la cultura es el hilo que sostiene la comunidad, y cada escena es un acto de resistencia contra la indiferencia y el olvido del ayer, el que entra a una función en cualquier sala de teatro, entra también en un espacio de humanidad compartida. Pues la vida va en serio, el teatro la refleja, entonces comprendemos al caer el telón, nos deja una huella, una verdad que a veces no se aplaude, pero se ufre. Vivimos un tiempo pasajero y envejeciendo hasta caer el telón, después abrimos la puerta salimos, recordamos lo visto y seguimos viviendo nuestro propio argumento. Chema Muñoz©

  45. 618

    33º - EL POETA DE BARRO.

    33º - POETA DE BARRO. Escribe en servilletas, en paredes, en memoria de todos, sus versos son polvo y fuego, resistencia y ternura que nadie borrará, ya perduran desde siempre desde tiempos ancestrales cuando los riscos aun cortaban en sus extremos, ahora redondean sin defensa sus limites para congraciarse con los paseantes. La palabra no muere., cada frase es semilla que rompe la indiferencia, cada poema, un refugio para los olvidados, cada verso, un puente hacia quienes aún buscan esperanza en medio de la rutina y del hastío. Quien cultiva la palabra, crea jardines donde crece la paz y la esperanza, sus manos llevan barro, sangre y tinta en tatuajes sus ojos guardan historias de los invisibles, y su voz enseña que hablar es transformar aunque el mundo parezca dormido e intenten idiotizarlo. Chema Muñoz©

  46. 617

    32º - CANCIÓN PARA NADIE.

    32º - CANCIÓN PARA NADIE. La guitarra llora acordes que nadie escucha que nadie pedía, pero a todos les duele su lloro en los oídos, son lamentos en do, o sol, sus cuerdas nos recuerdan historias de ausencias, de suspiros de amor perdidos y sin nombre, de voces que buscan su refugio entre notas. Una nota puede despertar y romper las entrañas la melodía atraviesa muros y mil silencios, una marcha o un vals nos conecta o separan de tiempos que la guerra fue después de una paz que susurró consuelo a quien tuvo paciencia, siendo la resistencia de los que aman al hombre aunque el mundo lo olvide. La música es un hilo que conecta lo que la rutina, la injusticia o el olvido quieren separar. El arte escucha cuando el mundo calla, y en su eco, los invisibles encuentran voz, los olvidados memoria, los muertos esa paz que nunca conocieron, cada acorde se convierte en un puente que une la soledad y el tiempo. Chema Muñoz©

  47. 616

    31º - EL PINTOR DE SOMBRAS.

    31º “EL PINTOR DE SOMBRAS. Sus manos manchan lienzos con los colores de la esperanza, el mundo observa desde grietas y plazas, y el arte se convierte en refugio y protesta, en grito silencioso contra el olvido. Los versos que retumban en desiertos, en siembra y en higueras que alimentan son valles del olimpo y los dioses agradecen palabras con raíces como olivos que dan aceite para oleos y sombra para cuadros. Cada trazo respira de la vida, cada sombra dibuja historias que recuerdan que los días grises querían sepultar la risa de un niño que nadie protege, el hambre invisible, la injusticia diaria, la ternura que persiste a pesar del miedo. El arte recuerda lo que la rutina olvida que belleza y verdad pueden salvar los mundos, crear es resistir, creer es hablar sin palabras, es sostenerse en piedra con pigmentos y luz, es desafiar olvidos con cada pincelada, es enseñar que la vida merece la memoria aunque la indiferencia insista en que se borren las manos que existieron de rojo en las grutas. Recuerdos de una historia, historias que renombran senderos que ya están pintados con otros mil colores, aquellos colores de sus cielos y valles, de aquellos viejos tiempos, de amores que se fueron y que serán ya siempre las sombras de un pintor de sombras de otros tiempos. Chema Muñoz©

  48. 615

    30º - El ÚLTIMO COMBATIENTE.

    30º - El ÚLTIMO COMBATIENTE. No recuerda por qué lucha, solo que la guerra nunca olvida, los días se confunden en humo, calima y ceniza, las noches pesan con voces que no callan, y el eco de los caídos nos sigue a cada paso. Las barricadas son los únicos puentes que nos unen a la vida que desaparece en segundos, el arma pesa más que la conciencia, cada disparo deja cicatrices invisibles, almas perdidas a destiempo, cada soledad, cada orden acalla la voz del corazón, cada mirada rota es un espejo del mundo, y la memoria no perdona al que olvida. Quien sobrevive cargando rencor lleva otra batalla dentro del pecho, el sudor, la fatiga, los recuerdos el paso cansado, todo pesa más que la propia piel, todo pasa al olvido sin permiso. Solo quien devuelve humanidad vence sin disparar, transforma la rabia en resistencia, el dolor en verdad, y su paso se vuelve un himno para los que aún creen que la paz es posible. Chema Muñoz©

  49. 614

    29º - EXILIO.

    29º - EXILIO. Camino sin país, con los zapatos gastados de huir, cada paso deja memoria, cada ciudad destruida una cicatriz silenciosa. Nadie me espera, los amigos quedaron atrás, las calles conocidas se volvieron extrañas, y las palabras del hogar resuenan como ecos que me alcanzan en el aire. Cada frontera es un muro que recuerda que la humanidad aún no aprende a acoger, los pasaportes no compran dignidad, los permisos no garantizan refugio, y el exiliado se convierte en testigo de la fragilidad de la hospitalidad, de los odios de los oriundos. El exiliado enseña al mundo la dignidad que sobrevive a la pérdida cada paso que da es resistencia, cada mirada, una lección de fortaleza, y su voz, aunque lejana, nos recuerda que acoger es un deber humano, no un acto de caridad. Y que el respeto a la idiosincrasia del que abraza será el regalo de una casa nueva y una nueva tierra. Es a es la promesa que han de hacer aquellos Que llaman a la puerta de tu casa. Chema Muñoz©

  50. 613

    28º - DIPLOMACIA DE SOMBRAS.

    28º - DIPLOMACIA DE SOMBRAS. Hablan grandes hombres de paz mientras el humo sube en el horizonte. Se firman acuerdos, se dan apretones de mano, y la guerra continúa en silencio, maldito infierno ese silencio. La palabra pesa poco se balancea entre el interés y la apariencia, el protocolo y la conveniencia; la justicia queda atrapada entre firmas que nadie controla y a nadie importan. Un tratado que ignora a los inocentes no es paz, es disfraz de poder, humo en el viento, el humo oculta el dolor real, pero no esconde el alma los nombres de los caídos se pierden entre discursos flashes de cámaras, entre alfombras rojas, haciendo juego con la sangre vertida sin que le duela a nadie. Quien silencia la verdad entrega la justicia al olvido. y la historia recordara que los que callaron ante la injusticia, se han convertido en cómplices del daño. La paz verdadera no necesita sombras, necesita actos que no buscan aplausos sino aplausos que se den por la paz, mientras los niños observan. Chema Muñoz©

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