PODCAST · religion
Contemplaciones marianas de Adrienne von Speyr
by Hans Urs von Balthasar, Adrienne von Speyr, Comunidad San Juan, Balthasarpeyr.org
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.Las Contemplaciones marianas de Adrienne von Speyr han sido transmitidas semanalmente en el marco del programa «Vida consagrada» de Radio María España entre noviembre 2022 y octubre 2024. Todas ellas, como también las emisiones siguientes distribuidas ahora directamente en línea, pueden ser escuchadas en las mayores plataformas de podcast.Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extra
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T01 - E119 María: pura respuesta bajo la guía de Dios
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––A: Muy buenas.B: Muy buenas. ¿Me podrías recordar lo que comentamos la semana pasada?A: Creo que sí, déjame ver… la semana pasada… sí, ahora lo recuerdo: habíamos centrado nuestro intercambio sobre el «Permanecer allí donde Dios nos quiere».B: Sí, y recuerdo que el ejemplo de María, la Madre del Señor había sido central para, si me permites esta palabra, «ver» de qué se trata…A: Eso es, ella permanecía aquella de la cual se ha dispuesto, un lugar tan humilde que Dios puede hacer de ella lo que quiere…B: Y esto me hace pensar en la continuación del comentario de Adrienne… A: Sí, ¿Quieres que lo leamos?B: Sí, por favor.A: Vale. Si quieres, lo leo, aquí está: "María es de tal manera un instrumento que solo determina en ella, en cada circunstancia, la medida y el grado de las cualidades que en la naturaleza humana suelen estar polarmente contrapuestas."[…]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E118 Permanecer en Dios
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––A: Buenas tardes.B: Buenas tardes. La semana pasada nos habíamos detenido sobre la idea de permanecer.A: Sí, es verdad. Nuestro punto de partida, si recuerdo bien, era la oración de Adrienne:Inicio de la cita, “ella hace silencio también por reverencia para no ahogar la palabra divina con su hablar."Fin de la citaB: Sí, así es. Y habíamos dicho efectivamente que este "no ahogar" se traduce en un "permanecer".A: Sí, en un permanecer. Y esta era la segunda oración que habíamos comentado: "su debilidad y su pasividad es permanecer completamente aquella de la que se ha dispuesto."B: Ahora recuerdo. Se trataba de entender bien lo que es actividad y pasividad.A: Sí, también lo recuerdo yo de esta forma.B: Eso es. Y habíamos llegado a la conclusión de que, contrariamente a los primeros hombres antes del pecado original, que no permanecieron en lo que Dios había querido para ellos, María, como nueva Eva, permanece aquella de la que se ha dispuesto. […]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E117 Permanecer allí donde Dios nos quiere
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––A: Muy buenas.B: Muy buenas.A: La semana pasada creo que acabamos hablando de la reverencia, si no me equivoco.B: Sí, habíamos visto, si no recuerdo mal, que la reverencia o respeto puede ir junto con una intimidad. Es más, parecía que sin el respeto la intimidad se destruye.A: Es verdad, qué extraño que estos textos de Adrienne nos hagan pensar en estas cosas ¿verdad?B: Sí, y esta relación entre intimidad y reverencia me hace pensar en algo que dice el Señor sobre cómo ser sus amigos.A: ¿Sí?B: Sí, muchas veces Él dice que sus discípulos serán sus amigos si obedecen sus mandamientos.A: ¿Y cuál es la relación con la reverencia que estamos viendo? Ahora me he perdido un poco 😀B: Creo que es sencillamente el hecho de que Jesús, que es Dios, puede ofrecer su amistad, y al mismo tiempo exigir todo del hombre, también su respeto, también la reverencia hacia el Padre, una reverencia que el mismo Hijo testimonia y que Él manifiesta en la oración del Padre Nuestro.A: Sí, ahora me parece que entiendo lo que quieres decir: efectivamente, con estas palabras, lo veo aún más claro. Jesús muestra con su misma vida que máxima cercanía de amistad y máxima reverencia pueden, es más, deben ir juntas. […]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E116 Gustar a Dios internamente
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––A: Muy buenas.B: Muy buenas.A: La semana pasada acabamos hablando de la oración contemplativa, si no me equivoco.B: También a mí también me parece así. Efectivamente se trataba de considerar cómo la oración no es tanto un pedir (o decir) cosas a Dios, cuanto un entrar, o, más bien, un pedir entrar en un diálogo trinitario que acontece desde siempre.A: Gracias, sí, así también lo veo. Y además, esta forma de ver la oración es una oportuna introducción a lo que me gustaría comentar hoy. Se trata de la siguiente frase:“Y ella hace silencio también por reverencia, para no ahogar la palabra divina con su hablar”.Fin de la cita––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E115 La actitud de María hacia los misterios en ella
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––A: Muy buenas. B: Muy buenas.A: La semana pasada habíamos acabado hablando del oficio de la mujer en la iglesia. Y también mencionamos que, en la óptica de Adrienne, la misión de la mujer es siempre dejar que el hombre revele lo que a ella es revelado.B: Así es. De hecho, se trataba de una afirmación muy tradicional, que ya está atestiguada por la actitud de María en los Evangelios, y además tiene una raíz más profunda, como vamos a ver hoy.A: Si es verdad que sería bonito ver cuál es la perspectiva sobre este asunto, ya que hoy se oye de todo sobre la relación hombre-mujer. B: Si así es, exactamente, creo que oír un poco lo que Adrienne ha experimentado en su vida de oración podría ayudar a entender la relación hombre-mujer al día de hoy, ¿no?A: Sí.Pero esto no es todo, creo. Como vamos a ver hoy, hay algo ahí en la relación hombre-mujer, pero sobre todo en la actitud de María hacia los misterios que están pasando en ella, que tiene un efecto mucho más profundo en la vida de adoración y una causa más profunda dentro de la intimidad de Dios.[…]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E114 La actitud de María y el diálogo con los no cristianos 3
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––B: ¡Muy buenas!A: ¡Muy buenas! B: Henos aquí de vuelta sobre el tema de cómo la actitud de María puede ayudarnos al diálogo con los no cristianos. A: Sí así es.B: La semana pasada, si recuerdo bien, habíamos terminado con la cita de Mateo en el Sermón de la montaña tomada de Mateo 7,6:«No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen».A: Sí, lo recuerdo bien. El contexto era el de la acción política o de información sobre los cristianos en una sociedad ya no cristiana sino incluso anticristiana. En estos casos es lícito, creo, hablar un lenguaje comprensible para esta sociedad para que se prepare el espacio donde lo más interior e íntimo pueda aceptarse.B: No estoy seguro de haberte entendido, ¿acaso estás diciendo que en algunos temas los cristianos tienen que esconderse?A: No, en absoluto. Los cristianos, como tales deberían poder siempre testimoniar su fe en nuestro Señor Jesucristo. Sin embargo, en temas de moral, cuando hay en juego decisiones políticas, o simplemente intercambios con personas que no comparten la misma fe, los puntos de unión, los puntos de comunión, de posible intercambio, deben ser buscados a nivel más alto.[…]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E113 La actitud de María y el diálogo con los no cristianos 2
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––B: ¡Muy buenas!A: ¡Muy buenas! B: Henos aquí de vuelta sobre el tema de cómo la actitud de María puede ayudarnos al diálogo con los no cristianos. A: Sí así es.B: La semana pasada, si recuerdo bien, habíamos terminado diciendo que la la visión de la Iglesia como organización caritativa es reductiva y dañina pero que esto no puede contradecir la palabra del Señor en las Bienaventuranzas: «Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos».A: Sí, y esto podría ser el desarrollo que emprendemos hoy si te parece..B: ValeA: Perfecto. Primero, destacaría que lo que dice el Señor sobre las obras (que no son superfluas) y la Iglesia ha entendido desde el principio vale para todos lo tiempos.B: Sí, también me viene a la memoria la Carta de Santiago al respecto: «¿Tú tienes fe?; pues yo tengo obras. Pruébame tu fe sin obras y yo te probaré por las obras mi fe». La Iglesia lo ha tenido claro durante muchos siglos.[…]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E112 La actitud de María y el diálogo con los no cristianos 1
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––A: Muy buenas, hoy vamos a centrarnos nuevamente sobre cómo la actitud de María puede ayudarnos al diálogo con los no cristianos, pero si recuerdo bien, ya habíamos empezado el primer tema la semana pasada, ¿no es verdad?B: Sí, efectivamente, lo habíamos empezado y los temas que habíamos tratado, si recuerdo bien, eran tres: el misterio de María y el silencio que la envuelve; después habíamos visto cómo [María] calla sobre sí misma para proteger el misterio del Hijo; y finalmente habíamos concluido nuestro encuentro la semana pasada con las palabras del profeta Isaías "Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos".A: Sí, nos habíamos parado allí mismo hablando del rol fundamental de la fe de la cual fluyen los efectos concretos y visibles en el mundo.B: Sí, también me parece que esto era el último punto antes del fin del podcast. De hecho, creo que mi última pregunta era: ¿Y por qué no podríamos primero anunciar la fe y después esperar que la fe cambie la sociedad?A: La pregunta es muy buena, y necesita un desarrollo adecuado, por esto la semana pasada hicimos bien terminar con las palabras del profeta Isaías. La pregunta es buena porque nos da la posibilidad de interrogarnos sobre la sociedad en la cual nos encontramos hoy. Esa sociedad es muy diferente de la que encontraron los discípulos al hacer el primer anuncio de la fe. En aquel tiempo se trataba por un lado de los judíos que conocían al Dios del Antiguo Testamento y desde ahí, desde las profecías, podían llegar a aceptar a Jesús como Mesías, por otro lado había el mundo pagano, que conocía a Dios a tientas.––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E111 El misterio de María y el silencio que la envuelve
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––El misterio de María y el silencio que la envuelveA: Hoy vamos a centrarnos sobre el misterio de María y el silencio que la envuelve, pero ya habíamos empezado este tema la semana pasada, ¿no es verdad?B: Sí, efectivamente, lo habíamos empezado y los temas que habíamos tratado eran tres: en María, todo lo corporal está envuelto en lo espiritual; después habíamos visto cómo vivir en la fe para María significa vivir en el silencio; y finalmente habíamos concluido nuestro encuentro la semana pasada con el título "El amar misterioso de Dios".A: Sí, así es, y hoy podríamos centrarnos sobre el último punto y desarrollarlo un poco más, ¿qué te parece? […][María] calla sobre sí misma para proteger el misterio del Hijo "Pero el silencio que la circunda depende de su propio silencio. Ella no se convierte en materia de conversación de la gente, pues [María] calla sobre sí misma para proteger el misterio del Hijo".¿Muy bonito, verdad?B: Sí, ahora entiendo un poco más. Es como si el silencio de María no fuera el último objetivo de María: ella no calla simplemente para ser discreta o para sentirse especial respecto de los otros, como podría pasar en algunos casos cuando hay cosas que, por lo contrario, uno tiene que decir. No, no es así, ella calla porque con su silencio sobre sí misma está protegiendo el misterio del Hijo.A: Sí, así es, y es más, el silencio de María protege un misterio que ahora no puede manifestarse, un misterio que necesita de una maduración lenta, una maduración que necesitará de 33 años, un tiempo que será interrumpido solamente de forma excepcional a los 12 años, cuando el niño se encuentra en el templo, y tendrá la tarea de preguntar a los escribas y doctores de la ley y de responder a estas mismas preguntas, por encargo del Padre. […]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E110 El amar misterioso de Dios
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––En María, todo lo corporal está envuelto en lo espiritualEsta donación a Dios es tan grande que en María la entera esfera corporal –la cual, considerada aisladamente, podría ser molesta, perturbadora, penosa; pero que ha recibido estos acentos tan marcados solo a causa del pecado original– vuelve a estar completamente envuelta en la simplicidad y naturalidad de la donación de fe, hasta el extremo de quedar completamente cubierta bajo la sombra de lo espiritual. Esto es así porque ella es la inocencia simple y candorosa que nada tiene que ocultar ni retirar, pues todo lo corporal ha estado desde siempre bajo el manto de la donación espiritual.Fin de la cita.Como hemos visto la semana pasada, la entrega abandonada de María es tan grande, que todo lo corporal queda envuelto por la donación espiritual, es más: siempre lo ha estado. […]Vivir en la fe, para María, significa vivir en el silencioVivir en la fe significa vivir en el silencio. La existencia de la Madre transcurre en el ocultamiento de un gran silencio. Un silencio que la circunda. La gente no sabe de su verdadera vida, de los misterios de su virginidad..Fin de la cita.Acabamos de oír que «vivir en la fe significa vivir en el silencio». Esa afirmación debería hacernos un poco parar y reflexionar sobre el ajetreo que constituyen nuestras vidas. […]El amar misterioso de Dios¿Qué puede significar esta vida de misterio para nosotros?María puede ayudarnos a entender que en la vida cristiana no es siempre necesario hacer apostolado activo, ya sea con palabras o con actos. Significa que a veces hay que tener el coraje de amar, el coraje de amar silenciosamente, en el sufrimiento, como a veces sucede a muchas madres que rezan para que sus hijos vuelvan a la fe. Eso significa que a veces hay que pedir este coraje para amar, de amar más allá de uno mismo, amar con toda su persona, con todas sus fuerzas, pero de un amor donado, entregado, un amor que no es simplemente humano y que tiene sus pequeñas limitaciones, pero que es un amor a la medida de Dios. […]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E109 Todo lo corporal envuelto por lo sobrenatural en María
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.––––––––––María, frente a la exigencia, no se mira a sí misma[María] no tiene necesidad de comprobar, temerosa y vacilante, si está madura para la exigencia, lo cual solo terminaría necesariamente en un desánimo absoluto;Fin de la cita.La semana pasada, como acabamos de oír, el último capítulo de nuestra reflexión fue que, por la fe, la angustia se transforma en confianza.Por el hecho de creer, todo lo que podría ser preocupación humana, normal y justificada, se transforma en confianza.Hoy se nos dice algo más, se nos dice que un preguntarse sin Dios de si estamos maduros para la exigencia que se nos pide «necesariamente» terminaría en un desánimo absoluto. […]La confianza que viene de la plenitud de DiosMás bien, en la confianza que le es regalada desde la plenitud de Dios, [María] puede decir sí precisamente a esa plenitud.Fin de la cita.Entonces, María se encuentra frente a una exigencia. Frente a ella, no está solo con sus facultades racionales, sino con una confianza que viene desde la plenitud de Dios. Y desde esta plenitud ella puede decir sí precisamente a esa plenitud. […]Todo lo corporal envuelto por lo sobrenaturalY como la angustia natural es eclipsada por la confianza sobrenatural, así también el natural pudor corporal de virgen es asumido y superado por la donación sobrenatural. Aquí también sería de esperar un retroceso de espanto cuando le es exigido que se abra y se done con cuerpo y alma a un misterio impenetrable que, con todo, quiere penetrar en su interior. Pero, por la fe, el retroceso propio del pudor natural se supera en una virginidad pura que se abre y se dona sin temor aun a lo corporalmente incomprensible, con tal de que venga solo de Dios. Esta donación a Dios es tan grande que en María la entera esfera corporal –la cual, considerada aisladamente, podría ser molesta, perturbadora, penosa; pero que ha recibido estos acentos tan marcados solo a causa del pecado original– vuelve a estar completamente envuelta en la simplicidad y naturalidad de la donación de fe, hasta el extremo de quedar completamente cubierta bajo la sombra de lo espiritual. Esto es así porque ella es la inocencia simple y candorosa que nada tiene que ocultar ni retirar, pues todo lo corporal ha estado desde siempre bajo el manto de la donación espiritual.Fin de la cita.En esta larga cita que acabamos de oír, se establece un paralelo entre dos reacciones posibles del hombre frente al requerimiento de Dios. […]––––––––––Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extraídas las meditaciones se puede descargar en formato digital o pedir en papel en la página web balthasarspeyr.org/publicacionesPara saber más: balthasarspeyr.org
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T01 - E108 La razón subordinada a la fe en María
La razón subordinada a la fe en MaríaTodo está subordinado en ella a esa fe, también su razón. El órgano con el que concibe y porta en sí los misterios divinos no es la sola razón natural, sino su espíritu creyente. Por eso nosotros no podemos acercarnos a ella y a sus misterios con la pura razón. Todos los misterios marianos tienen la cualidad de superar la mera razón y, a la vez, de poder ser claramente comprendidos por el espíritu creyente. […]Fin de la cita.El centro de nuestra meditación era la fe de María, una fe que no se limitaba a ser solamente teórica, sino que se encarnaba en el Hijo mismo, coincidía con Él.El salto de la fe Esto nos puede ayudar a entender cómo relacionarnos con nuestro entorno no creyente cuando queremos compartir la fe. No es suficiente explicar con toda buena voluntad la inconmensurabilidad de Dios, su inalcanzable misericordia, su unicidad.Todo esto puede ser útil, pero también puede ser contraproducente. Sí, esto puede pasar, porque por ejemplo podemos tener la impresión de que, con haber descrito las cualidades de Dios, su belleza, su bondad –pero digámonos la verdad, a menudo es su verdad la que subrayamos una y otra vez– la persona sencillamente va a dar el paso a la fe. […]Por la fe, la angustia se transforma en confianzaLa donación ilimitada que el ángel exige de una virgen es algo tan enorme, tan absolutamente superador, que por su propia naturaleza ella solo podría responder llena de angustia y temor. Pero, por la fe, esa angustia se transforma en confianza. Fin de la cita.Acabamos de oír que el ángel exige de una virgen algo ilimitado, algo inalcanzable por el ser humano, algo inabarcable. La respuesta de María, como criatura, puede ser la angustia y el temor. Ella es una criatura, sin pecado, es verdad, pero criatura. Y como tal debe concebir y dar a luz al Hijo del Altísimo: se requiere esto de ella, un ser humano sencillo. Se entiende que su reacción podría ser la de angustia y temor. […]
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T01 - E107 La disponibilidad total de María
La disponibilidad total de MaríaAquello por lo que concibe y aquello que concibe es igualmente la fe. Ella no podría estar corporalmente a disposición de Dios para concebir al Hijo sin estar disponible en la fe con todo su espíritu. Fin de la cita.Adrienne vuelve, una vez más, a hablarnos de unidad en María. Dios ha concebido el hombre como una unidad, por esto la entrega física humana no puede ser separada de un compromiso espiritual para toda la vida. […]La disponibilidad del cuerpo sigue la del espírituSi nos fijamos bien, en la cita que acabamos de oír, se expresa una imposibilidad: la cita dice que María «no podría estar corporalmente a disposición de Dios para concebir al hijo sin estar disponible en la fe con todo su espíritu». Aquí vemos, por tanto, que la disponibilidad en la fe precede, es más, es una condición de la disponibilidad del cuerpo. […]La fe: presencia del HijoElla es una unidad, cuerpo y alma, y lo que en ella genera esta unidad es la fe, la cual inmediatamente es también la presencia del Hijo en ella. Fin de la cita.La semana pasada habíamos visto que en el caso de María esta disponibilidad al cumplimiento de su fe por parte de Dios se ha hecho realidad en la encarnación del Hijo de Dios […]
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T01 - E106 Una fe que concibe la fe
El Hijo cumple la fe de MaríaDios le regala Su Hijo de una sola manera: cumpliendo al mismo tiempo su fe.Fin de la cita.La semana pasada habíamos acabado diciendo que María, recibiendo al Hijo, también recibe una expansión neotestamentaria de su fe. Y gracias a ello, se transforma en la «portadora de la fe cristiana por excelencia». […]Cómo un hijo cumple la fe de sus padresAlgo parecido pasa cuando una mujer da a luz un hijo.Este hijo podría ser considerado solamente como un ser separado de ella que crece en su vientre, pero si miramos las cosas de forma más profunda y más verdadera, eso no es así: […]Una fe que concibe la feSu donación, su concepción, su llevar al Hijo en su seno es esencialmente fe: una fe que concibe la fe.Fin de la cita.Todo lo que hemos contemplado hasta ahora nos lleva a esta nueva consideración de Adrienne según la cual tanto la donación de María como su concepción y su llevar al Hijo en su seno son todos fe. […]
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T01 - E105 El cumplimiento de la fe de María: el Mesías
El cumplimiento de la fe de María: el MesíasHasta entonces [María] ha esperado, igual que una catecúmena, que Dios cumpla definitivamente su fe. Ella creía en Dios igual que las mujeres piadosas de su pueblo y junto con ellas esperaba la venida del Mesías prometido. Pero no sospechaba que ese Mesías le fuera dado a ella como el cumplimiento perfecto de su fe.Fin de la cita.María espera. María, con todo su pueblo. La fe de Israel es una espera que empieza después de la caída del paraíso terrenal, después de la ruptura con Dios –porque Dios se apiada y promete a testigos y profetas elegidos–, y sigue hasta los tiempos en los que María vive, en los tiempos en los que José vive. […]El cumplimiento desbordante de la perfección de MaríaSu fe que espera ya es perfecta, pero, recibiendo al Hijo como un sacramento, esa perfección primera que está a la espera pasa a un cumplimiento desbordante que hace saltar todo lo precedente. Y por esta expansión neotestamentaria de su fe ella se transforma en la portadora de la fe cristiana por excelencia.Fin de la cita.La fe que espera de María es ya perfecta, nos dice el texto. Sin embargo, Dios, perfección misma, es el origen de toda perfección. Así que el cumplimiento que Él había prometido en los profetas ahora es algo más de lo que María, como de lo que Israel, podía esperar. Es, como dice el texto, efectivamente un cumplimiento desbordante, y desbordante hasta tal punto que hace estallar, que hace saltar todo lo precedente.El poder transformador de los sacramentosEste cumplimiento desbordante de lo que hemos hablado no es solamente un punto de llegada; no, más bien se trata de un punto de partida: este cumplimiento, esta expansión, pues, conlleva una transformación.Y esto nos hace pensar en la realidad de los sacramentos. Los sacramentos son un signo eficaz de algo más grande, algo que tiene que ver con la gracia de Dios, y María recibe al Hijo precisamente como un sacramento: el don de Dios perfecto insertado en nuestras vidas para transformarlas, para hacer de ellas lo que Dios verdaderamente quiere. […]
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T01 - E104 La acción de Dios en María
Dios forma a MaríaY Él no solo forma la naturaleza de María con sus cualidades naturales para ennoblecerla, sino que la utiliza como un recipiente para verter en ella toda su naturaleza divina y desde ella formarse una Madre.Fin de la cita.La semana pasada terminamos hablando de la actitud mariana perfecta, la de la disponibilidad. Dios podía utilizar a María como quisiera porque María no había puesto ninguna traba, ninguna condición, ninguna oposición a la voluntad de Dios sobre ella. […]Dios vierte en María toda su naturaleza divina¿Y para ello qué hace? Aquí llegamos al ápice de nuestra meditación de hoy: Él vierte en ella toda su naturaleza divina. Dios no lo hace sin más, sin ninguna razón, más bien lo hace para formarse una madre. Pero esta acción de Dios significa de ahora en adelante que la criatura es definitivamente apta para recibir no solamente una parte de la naturaleza divina sino en cierto sentido toda la naturaleza divina.Esta afirmación nos muestra hasta qué punto Dios no nos considera inferiores a Él. Cierto, nosotros no somos Dios, y nunca lo seremos, pero Él no ha guardado nada para sí; a los que están perfectamente abiertos a su voluntad está dispuesto a donar todo. […]La acción de Dios en MaríaAsí, sin catequesis y sin conversión, ella deviene cristiana. Fin de la cita.Así la obra de Dios en María tiene como efecto transformarla. Todos nosotros pensamos que cuando nos acercamos a la fe, cuando hemos dado el paso de ser cristianos, ha habido un esfuerzo por nuestra parte, un esfuerzo que Dios ha tomado en cuenta y gracias al cual nos ha dado acceso a la fe. Pero aquí se nos dice otra cosa, se nos dice claramente que la obra de Dios en nosotros es mucho más grande que nuestro pequeño esfuerzo personal; nuestra pequeña disponibilidad es transformada por la sobreabundancia de la misericordia y del amor de Dios que se vierte en nuestros corazones. […]
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T01 - E103 El equilibrio mariano perfecto
El «hágase en mí» de María[María] deja hacer. Ella pone su alma tan a disposición del Hijo que Él puede usarla como quiera.Fin de la cita.La semana pasada, nos habíamos detenido en el ofrecimiento de Dios, un ofrecimiento tan duradero y tan estable que, en él, María pudo dejarse formar completamente.Hoy vamos a dar un paso adelante: acabamos de escuchar que María permite ser moldeada. Esta es la actitud fundamental de la criatura frente a su Creador: se trata de una confianza tan ilimitada que, es verdad, sólo la Inmaculada la pudo tener de esta forma tan incondicional. Sin embargo, por gracia, nos es otorgada a cada uno de nosotros. […]¿Actividad o pasividad?Esto tiene una aplicación para nosotros en nuestra vida diaria.Vamos a dar un ejemplo: un esposo que confía una tarea a su esposa. Pero podríamos también imaginar el ejemplo de una esposa que hace notar algo a su esposo o representarnos la relación entre el superior de una comunidad y su subordinado. […]¿Actividad o pasividad? Un ejemplo prácticoUn ejemplo de la primera actitud podría ser la sugerencia de nuestro esposo de que una pieza de la casa no está tan limpia. La actitud totalmente pasiva consistiría en limpiarla lo mínimo posible, utilizando lo que haya disponible en casa, como vinagre u otro producto sencillo o solo agua, para cumplir de manera superficial. Esto sería un ejemplo de una actitud pasiva. […]El equilibrio mariano perfectoAhora bien, veamos un ejemplo equilibrado: una esposa que asume y cumple plenamente la sugerencia de su esposo. En este caso, ella tomará en serio la sugerencia de que la pieza no está limpia, inspeccionará el lugar y tomará las medidas más apropiadas para que cumpla con las expectativas de su esposo, según sus intenciones. […]
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T01 - E102 Conocer a Dios
Sentir a DiosSintiendo en sí y en torno a sí la plenitud de la divinidad, sabe que el ofrecimiento de Dios dura y durará, que puede confiarle tranquilamente a esta oferta toda su alma, todo su ser, para ser formado de nuevo.Fin de la cita.(S) La semana pasada, nos habíamos detenido en el hecho de que María siente la plenitud de la divinidad en sí misma y a su alrededor. Esto nos había llevado a reflexionar sobre la importancia de sentir a Dios, e incluso, sobre las posibilidades de sentir a Dios. Muchos hombres, hoy en día, incluidos católicos practicantes o cristianos en general, ya no creen que Dios pueda ser una presencia real en sus vidas. […]Conocer a DiosAhora, pasamos a un nuevo elemento que surge igualmente de la oración que contemplamos hoy: sentir la plenitud de la divinidad en sí misma y a su alrededor hace que María sepa algo. Es decir, el verdadero conocimiento del ser humano viene de la experiencia de una plenitud de amor. Esta afirmación tan sencilla, si se toma en serio, podría hacer tambalear los cimientos de cierta forma de entender el conocimiento en el mundo de hoy.El conocimiento en el mundo actual es el que se puede medir y cuantificar y así comprobar. […]La paz de la presencia del SeñorEn este caso específico, estamos hablando de un saber de María sobre el ofrecimiento de Dios. Este ofrecimiento dura y durará, es decir, es estable, no cambiará nunca. Vale la pena también recordar de qué ofrecimiento estamos hablando. En el caso de María, estamos hablando del ofrecimiento de hacer de ella la madre del Señor, la madre del Altísimo, con todo lo que esto conlleva para la vida de María, para la vida de los creyentes, para el plan de salvación. […]
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T01 - E101 Sentir a Dios
Entregarlo todo a DiosCuando [María] diga su sí, se arrojará toda entera a la totalidad de Dios sin querer comprender o saber algo particular.Fin de la cita.La semana pasada, dedicamos nuestras últimas palabras a subrayar la importancia de una entrega total a Dios, y lo hicimos con esta cita, destacando el valor de la confianza que, en realidad, ya era un acompañamiento del elegido por parte de Dios, era presencia de la gracia, a la que el elegido solo tenía que decir sí y abandonarse.Hoy destacaremos otro aspecto que tiene que ver con la parte final de la cita «sin querer comprender o saber algo particular», deteniéndonos primeramente en «sin querer comprender» y después en el «sin querer […] saber algo particular». […]Lo particular al servicio del todo«sin querer […] saber algo particular».Fin de la cita.Y ahora pasamos a la segunda parte de la cita. Quien se arroja en Dios, como María, no debería querer saber algo particular. Entendamos bien, sin embargo, que esto no significa que uno renuncia a su entendimiento, sino que hay un todo que ahora está en el primer plano, un todo que reclama todo el espacio para sí y hace que lo particular retroceda al segundo plano.Por esto, a pesar de las diferencias de las distintas personalidades, normalmente, cuando encontramos alguien que pertenece a una Orden o un Instituto secular, deberíamos respirar la atmósfera que viene de aquel carisma. […]Sentir a DiosSintiendo en sí y en torno a sí la plenitud de la divinidad, sabe que el ofrecimiento de Dios dura y durará, que puede confiarle tranquilamente a esta oferta toda su alma, todo su ser, para ser formado de nuevo.Fin de la cita.María siente la plenitud de la divinidad en torno a sí, es más, en ella misma. Ya solo este punto debería dejarnos asombrados. María siente. Este hecho es tan importante que podríamos detenernos en ella durante semanas. Hoy le dedicaremos solo algunos pensamientos. María siente, es decir, es capaz de percibir en sí misma y en su entorno la plenitud de la divinidad. […]
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T01 - E100 Arrojarse a la totalidad de Dios
La plenitud total de DiosSin tener que reflexionar sobre esto, [María] sabe que Dios mismo le regalará la plenitud total de Dios, una plenitud que ella presiente detrás de la pregunta del ángel –pues por su Hijo debe venir al mundo el cumplimiento de cada una de las promesas– y ella sabe bien que esa gracia de Dios afectará a toda su tarea, no solo a una parte, como la concepción, el nacimiento o algún otro misterio. Fin de la cita.Esta semana estamos todavía comentando el segundo capítulo del libro Ancilla Domini, dedicado al alma de la Madre. La semana pasada dijimos que la Madre sabe claramente que recibirá la fuerza para cumplir su tarea con el acto de su elección. Hoy, el tema principal de nuestra meditación es la plenitud, esa plenitud que Dios tiene reservada para María y que María presiente detrás de la pregunta del ángel. ¿Qué es esta plenitud de la cual habla Adrienne?Esa plenitud tiene, por así decirlo, dos partes: primero, es una plenitud correspondiente al designio de Dios para con el pueblo elegido, Israel, y luego, tras Cristo, para todo creyente en Cristo, es decir, para todos los cristianos, de los cuales la primera es la Madre del Señor. […]La respuesta total a una misión¿Qué relevancia puede tener esto para todos nosotros?Cuando decimos "sí" a una misión, cuando Dios nos escoge para una tarea y nosotros la aceptamos, no es solo una parte de nuestra personalidad la que es requerida, sino todo nuestro ser. Todo nuestro ser es afectado por la gracia de Dios que nosotros dejamos entrar al responder a la llamada de Dios. Por esto para Adrienne y para el p. Balthasar es tan importante que nuestro sí lo sea sin reservas, sin mirar atrás, ya que no es solamente una de nuestras cualidades que es requerida por Dios, una parte de nuestra vida (como pasa allí donde los votos no son tomados en serio o son simplemente descartados), sino toda ella. […]Arrojarse a la totalidad de DiosCuando diga su sí, se arrojará toda entera a la totalidad de Dios sin querer comprender o saber algo particular.Fin de la cita.Hasta ahora hemos mencionado las cualidades individuales de María, sus misterios individuales, pero siempre, siempre, se nos ha mostrado que lo más importante es la totalidad. Esta pequeña cita nos lo repite de otra forma y añade:«Cuando diga su sí, se arrojará toda entera a la totalidad de Dios »Es decir, cuando el ser humano responde con su "sí" a la llamada de Dios, es llamado a arrojar todo su ser en la totalidad de Dios, que lo abarca todo. No se destaca un aspecto específico de la llamada o algún aspecto particular de Dios, sino que se trata de dos seres en los cuales uno se entrega enteramente al otro. […]
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T01 - E99 Vivir en la plenitud invisible
Vivir en la plenitud invisibleLa cercanía de Dios, la verdad simple en la que ella vive, es la plenitud de la vida cristiana en ella. María ha dicho su sí a esa plenitud porque es lo que se esperaba de ella. Y lo ha hecho sin descomponer esa plenitud, sin conocerla, sin querer tener una visión total de ella.Fin de la cita.La semana pasada habíamos terminado meditando la unidad del alma de María y la unidad del pecado. Habíamos dicho que, así como las cualidades del alma de María no se pueden desvincular de la totalidad de ella, también los pecados individuales no se pueden destacar, no se pueden separar del fondo magmático de pecado que invade el alma del hombre. La salida desde este estado pecaminoso lo da la confesión. […]Acoger la plenitud[Ha] acogido [esa plenitud] siendo la que ella era, la sierva del Señor, en su humildad perfecta, pero sin mirar a su humildad, sin detenerse en ella misma, sin comprobar si era digna o capaz de decir sí a algo tan grande, sino sabiendo claramente que la fuerza para el cumplimiento le será dada junto con el acto de ser elegida.Fin de la cita.(S) En su sencillez este texto es muy bonito e importante para la vida espiritual. Destaca que María quiere servir y nada más, es humildad perfecta y, sin embargo, no se detiene en estas actitudes o cualidades de su propia humildad. No se enorgullece de las gracias que Dios le otorga. No se detiene en ella misma. ¿Por qué Adrienne, destaca este no mirar de María a sus propias cualidades? ¿Este no detenerse en ella misma? Porque esta actitud de no mirarse a sí mismo tiene un gran valor para la vida espiritual en general y para la respuesta a la llamada en particular. […]
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T01 - E98 La gracia de la confesión
La unidad del alma y la del pecadoQuizá no haya mejor forma de ilustrar la unidad de su esencia luminosa que contrastándola con la imagen especular oscura, con la unidad del pecado. Fin de la cita.(S) La semana pasada nos habíamos detenido sobre las cualidades de una vida entregada a Dios. Comentando el pasaje del libro de Adrienne que describe la unidad de las cualidades de María, dijimos que no se podía destacar una de ellas sin, al mismo tiempo, considerar todas las demás. Esto era debido a la centralidad que Dios tenía en su alma, una centralidad que iluminaba, engendraba todo lo que es bueno, bello y verdadero en un alma.Hoy el texto nos habla de la unidad de la esencia de la Madre, que es luminosa. A menudo nos ocurre en nuestras vidas: para entender algo, lo contrastamos con otra cosa. […]La gracia de la confesiónPues, así como el pecador, cuando en la confesión trata de destacar un pecado individual que quisiera confesar, se da cuenta de que en el fondo cada pecado está unido y relacionado con todos los demás y de que detrás de la falta configurada y comprensible existe en su alma un trasfondo de pecaminosidad amorfa e incomprensible que él nunca será capaz de describir ni agotar; de la misma manera, quien trate de comprender el alma de la Madre por medio de cualidades particulares notará de inmediato cómo todas ellas solo son la representación del fondo infinitamente simple, por infinitamente rico y pleno, de su alma.Fin de la cita.(S) El texto se comenta prácticamente por sí mismo, no obstante lo cual vamos a meditar algunos elementos. Lo que hemos oído nos dice claramente que, en la vida espiritual, todo lo que vivimos o lo que somos, todas nuestras cualidades están unidas entre ellas. No podemos imaginar destacar algo en nuestro ser, aislarlo de todo el conjunto, y pensar que con este procedimiento tengamos una definición del ser. Y esto no vale solamente para nosotros mismos, sino también para los demás. […]
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T01 - E97 Las cualidades de una vida entregada a Dios
Lo múltiple hacia lo simple en María[Las] cualidades [de María] confluyen como en un mar. Sus cualidades no existen separadas, una junto a la otra, sino que forman un todo simple.Fin de la cita.El contexto de las cualidades que se nos dice que confluyen como en un mar es el contexto de la misión. Como hemos visto la semana pasada, el ser de María se ordena a su misión. Una misión que es otorgada por Dios y que también es su verdad más esencial y más profunda.Hoy se nos dice algo más, es decir que todo lo que compone la personalidad de María, todas sus características, cualidades, dones, ahora confluyen, es decir, que de toda su dispersión en el ser humano se dirigen hacia algo más grande. […]La comunión de los santosPor esto, estas cualidades, que ahora forman un todo simple, no son algo que pertenezca al santo exclusivamente, sino algo que de alguna forma queda a la disposición de la Iglesia.Y esto es una imagen de la comunión de los santos. Todos ellos participan del Santo que es Dios mismo y reciben de Él dones particulares. Sus personalidades, con todas sus cualidades, participan de sus dones, pero estas cualidades, esas características de la misión de los santos no existen aisladas y por sí solas, sino que son puestas a disposición de la Iglesia, son puestas a disposición justamente de la comunión de los santos para ayudar otras misiones, para servir de apoyo a todos aquellos que, en sus misiones, intentan hacer la voluntad de Dios. […]Las cualidades de una vida entregada a DiosSi se intentara hacer una elección entre sus cualidades para destacar la más esencial, nunca se podría poner definitivamente una de ellas en el primer plano, pues cada una está vinculada a todas las demás y cada una puede ser contemplada como el punto central de su ser. No se puede siquiera describir una sin al menos aludir a las demás. Fin de la cita.Ahora se nos dice algo nuevo. Se nos propone destacar una de las cualidades de María, hacer una elección entre ellas, encontrar la esencial. Y la respuesta es que estas cualidades no están aisladas las unas de las otras. Más bien se encuentran vinculadas entre ellas, es más, cada una puede ser contemplada como el punto central de su ser.Es como si las diferentes características, cualidades que forman la persona de Maria ahora fuesen unidas por vínculos que hacen que cada una siempre llama a las otras, que nunca se pueda destacar un aspecto de su personalidad, sin que todos los demás sean llamados a estar presentes. […]
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T01 - E96 Santidad en la vida cotidiana
Los dones de Dios para la misiónComo su misión es tan grande y tan verdadera, Dios le regala sin cesar Su verdad, para que ella cumpla la verdad de Su misión.Fin de la cita.En el texto que acabamos de oír, vemos diferentes aspectos: el primero es que hay una proporción entre la verdad que Dios regala y el tamaño, la dimensión, la magnitud de la misión de un elegido. Si es verdad que a los ojos de Dios somos todos de gran valor, únicos y irreemplazables –y esto también explica la importancia que para la santa Iglesia tiene la vida humana–, sin embargo, no es por eso que nuestras misiones son todas iguales. […]El ser de María se ordena a su misiónA partir de esta verdad pura y simple de su misión a la que se ordena todo su ser, también se comprende por qué todas sus cualidades confluyen como en un mar.Fin de la cita.Lo que acabamos de oír en esta nueva cita de Adrienne nos debería sorprender, por su simplicidad y exigencia al mismo tiempo. En el párrafo precedente hemos dicho que Dios dona constantemente su verdad a la misión de María. Ahora se nos dice algo más, que podría pasar inadvertido, que, sin embargo, muestra el pasaje de una vida vivida para sí, que podríamos definir como personal, a una vida vivida para los demás, que podríamos definir como eclesial, o lo que es prácticamente lo mismo, mariana. […]Santidad en la vida cotidianaNo se nos dice que este ordenarse de las cualidades sea automático, no, se dice más bien que algo pasa en el ser de María al recibir la verdad de Dios. Y este algo que pasa es un ordenarse hacia la misión. Sí, hay ahí como un fruto de la libertad que recibe algo tan precioso, y este fruto es la decisión de poner todo el ser con sus cualidades, a la disposición de esta misión que ahora se vuelve personal.Y esto nos hace pensar en la vida de los santos, en esa capacidad que ellos han tenido, de ordenarse alrededor de lo más grande que habían recibido. Esto más grande, como nos dice Adrienne von Speyr en un artículo de 1949, titulado Santidad en la vida cotidiana, es siempre la Palabra de Dios, pero no una palabra de Dios que ha sido simplemente escuchada y puesta en un lugar periférico de nuestras vidas. […]
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T01 - E95 La unidad de pureza y verdad en María
La unidad de pureza y verdad en MaríaTodo en [María] es pura verdad. Posee una serena imperturbabilidad –no por sí misma, sino como un regalo permanente de la gracia– que le permite llevar adelante, sin vacilaciones ni titubeos, la misión vertiginosamente alta que le fue encomendada, con una simplicidad que sólo se explica como una participación en la simplicidad de Dios.Fin de la cita.La semana pasada habíamos acabado hablando de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. El último punto que habíamos considerado era el tema del discernimiento espiritual.Hoy es como si nos encontráramos, por así decirlo, después de la elección del estado de vida. María ya ha escogido lo que Dios había preparado para ella desde toda la eternidad. […]Dios sale al encuentro del hombre que le buscaEl hombre, desde el principio de los siglos, está siempre en búsqueda de algo que guíe su vida, que intuye ser trascendente, algo que dé sentido y afiance lo que él crea y hace, en el sentido más noble. Hans Urs von Balthasar lo ha descrito magistralmente en una conferencia en Friburgo en 1964 con el título «Ascesis».Esta actitud natural encuentra una respuesta en la revelación del Dios vivo en Jesucristo, con la revelación que Él mismo nos ha dado de un Dios uno y trino. […]La participación en la gracia de DiosSin querer adentrarnos en un largo tratado sobre la gracia, para responder a esta pregunta, podemos atenernos a los que no se nos dice en este texto: se trata de algo que por un lado nos permite llevar adelante la misión que nos ha sido otorgada, y por otro, de una participación en la simplicidad de Dios. Y la primera característica, más activa, no sería posible sin la segunda, más pasiva, por así decirlo. […]
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T01 - E94 La belleza de la elección
¿Qué quiere Dios con mi vida? El estado de vidaLa semana pasada habíamos acabado hablando por un lado del discernimiento espiritual, y por otro del estado de vida. Hoy retomaremos nuestra reflexión partiendo del estado de vida para seguir con el discernimiento espiritual. Pero ¿qué es el estado de vida?Ha llegado el momento de decir algunas palabras sobre lo que es. […]¿Qué quiere Dios para con mi vida? La belleza de la elecciónPero ¿Por qué es necesario o importante plantearse la cuestión de si estamos llamados o no a servir al Señor más de cerca? ¿O si, en el caso contrario, tenemos que estar disponibles al matrimonio?La razón es muy sencilla: lo principal en nuestras vidas es reconocer lo que Dios ha escogido para con nosotros desde la eternidad. Es decir, que la elección del estado de vida es el nudo, el corazón, el núcleo, el punto donde converge toda nuestra parábola de vida. Es de ahí que todo puede desarrollarse en el buen sentido querido por Dios.El discernimiento espiritual de san Ignacio de LoyolaUna vez que los ejercicios han sido hechos y la decisión tomada, se abren muchas posibilidades, todas buenas, a la persona que descubre que ha sido llamada por Dios, en las cuales Dios no para de guiarlo o guiarla, indicándole la dirección a seguir gracias al discernimiento espiritual. ¿De qué se trata? Se trata de un sentido que, a través del “sentir en Dios”, y “gustar en Dios”, Él nos dona para saber en qué dirección actuar, para saber lo que Dios quiere para con nosotros. […]
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T01 - E93 La idea de Dios de cada uno de nosotros
La gracia de «no tener» cristianamenteEn María no existe ninguna mentira, ningún encubrimiento, ningún disimulo, ningún quedarse atrás en alguna exigencia, ninguna tensión entre lo que es y lo que debería ser, ningún pesar, ningún decaer de la idea que Dios tiene de ella.Fin de la cita.La semana pasada, habíamos terminado comentando que lo que permite a María responder perfectamente a la voluntad de Dios, es el resultado de la gracia: por gracia, la cercanía de Dios se convierte en su verdad personal, por gracia, en ella no hay tensión entre lo que ella es lo que debería ser, por gracia ella no sopesa lo que se le encarga, por gracia no decae de la idea que Dios tiene de ella. Y hoy, el primer punto en el que nos vamos a detener es la ausencia, mientras que el segundo es acerca de la idea que Dios tiene de ella, y de todos nosotros. […]La idea de Dios de cada uno de nosotrosSólo ahora podemos pasar al siguiente punto de hoy que está estrechamente ligado al anterior. Dios mismo no quiere que experimentemos todo. Y esto es porque para cada uno Él tiene un plan, o dicho en términos cristianos una «misión» bien determinada. […]Dios nos guía en el día a díaSí, Dios espera que permanezcamos fieles a la idea que Él tiene para con nosotros, y esto significa que Él también nos guía en nuestro camino terrenal hacia Él.Este camino en la tierra está caracterizado por la vida que Él ha previsto para nosotros; más precisamente por el estado de vida que ha previsto para nosotros, y dentro del mismo, por las tareas concretas con las cuales podemos servirle y glorificarle. […]
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T01 - E92 Dejar actuar la gracia, como María
La cercanía de Dios y la verdad de MaríaEn la gracia, esta verdad llega a ser la verdad personal de María. En todo lo que ella hace, es verdadera. En ella no existe ninguna mentira, ningún encubrimiento, ningún disimulo, ningún quedarse atrás en alguna exigencia, ninguna tensión entre lo que es y lo que debería ser, ningún pesar, ningún decaer de la idea que Dios tiene de ella. Fin de la cita.La semana pasada, nos hemos detenido sobre la cercanía de Dios en la vida de María, sobre lo que esto puede significar para nosotros hoy en día como oración contemplativa, y finalmente hemos subrayado como no es una verdad cualquiera la que se hace realidad en María, sino la verdad del Dios uno y trino. […]La expectativa de Dios para con nosotrosY esta expectativa que nosotros sentimos brotar en nuestros corazones, expectativa que, repetimos, es diferente de juzgar a nuestro próximo, es la misma expectativa que tiene Dios para todos nosotros. Dios espera de todos nosotros que, por la cercanía que queremos tener con Él, nos transformemos siempre más en lo que Él es: pura ejecución de la voluntad amorosa de Dios, intercambiada entre las tres personas de la Trinidad. María hoy puede ser para todos nosotros un ejemplo de lo que Dios quiere con este pasaje entre cercanía y acción, verdad de Dios y verdad personal. […]Dejar actuar la gracia, como MaríaY esto nos lleva al último punto que vamos a meditar hoy. La cita que hoy hemos contemplado empezaba con estas palabras: «en la gracia, esta verdad llega a ser la verdad personal de Maria».Eso significa que el pasaje de la cercanía de Dios a la apropiación de Su verdad por la verdad personal de todos nosotros no es algo que dependa de nosotros, no es algo que dependa de nuestros méritos, no es algo que dependa de nuestro «cómo lo hago bien».
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T01 - E91 La oración contemplativa
La cercanía de DiosDado que Dios le es tan cercano, su verdad viva y eterna vive en ella. No una verdad teórica, sino la verdad del Dios uno en tres Personas. Fin de la cita.La semana pasada habíamos acabado nuestro comentario al texto de Adrienne, hablando de la infinita simplicidad de Dios, en la que María, y todos nosotros junto a ella, podemos participar. También habíamos hablado, en ese contexto, de la vida consagrada, de su centralidad en el plan de Dios para con la humanidad redimida. Hoy el texto que estamos contemplando nos habla de la cercanía de Dios. […]La oración contemplativaY hoy vamos a hablar de un tipo muy especial de oración, el tipo de oración llamado «oración contemplativa». Ahora bien ¿qué es la oración contemplativa? Tanto Hans Urs von Baltasar, como Adrienne von Speyr han dedicado una parte muy importante de su obra, para decidir lo que es la oración contemplativa, para subrayar su importancia, para mostrar cómo grandes autores de la Iglesia, los Padres de la Iglesia y tantos santos han vivido de la cercanía de Dios entregándose fielmente a este tipo de oración. […]La verdad del Dios trino vive en MaríaNuestra madre María que tiene a Dios tan cercano, vive ya de su verdad viva y eterna. Y no se trata de verdades teóricas, como dice el texto, sino que se trata de la verdad del Dios uno en tres personas. Es decir, que la oración contemplativa no nos pone frente a un Dios cualquiera, a un Dios abstracto, sin forma, ¡no! nos pone frente al Dios Creador del mundo, al autor de todas las cosas, el Dios que se ha manifestado en su Hijo Jesucristo, que ha muerto para nosotros en la cruz. […]
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T01 - E90 Vivir en la simplicidad: la vida consagrada
Una imagen de la multiplicidad y de la simplicidadAsí, ella está más allá de la multiplicidad de lo incomprensible, para vivir en la simplicidad infinita del cumplimiento de la voluntad de Dios.Fin de la cita.La semana pasada, para visualizar lo qué se entiende por algo múltiple (con muchos pliegues) y qué se entiende por algo simple (sin pliegues), habíamos dado el ejemplo de las sábanas que cogemos de un armario para acoger a un huésped. […]La simplicidad infinita de DiosTodo lo que hemos visto respecto de la multiplicidad y la simplicidad no es más que introducción, preparación, apartando los obstáculos, para entrar en lo que Dios nos quiere ofrecer.Dios, el creador del mundo, el Todopoderoso, es también el más sencillo porque en sí, todos sus pensamientos se hacen inmediatamente hechos. […]Vivir en la simplicidad: la vida consagradaEsta posibilidad infinita es dada en su forma más perfecta y llana, por así decirlo, en la vida de María. Y María, como sabemos, es la iniciadora, junto a Juan, de la vida consagrada, donde el hombre ha entregado a Dios toda su voluntad en la obediencia a un superior, todos sus bienes en la pobreza y toda su facultad reproductiva, todo su potencial para generar hijos, en la castidad. […]
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T01 - E89 Más allá de la multiplicidad: María
La multiplicidad en nuestras vidasAsí, ella está más allá de la multiplicidad de lo incomprensible, para vivir en la simplicidad infinita del cumplimiento de la voluntad de Dios.Fin de la cita.La semana pasada habíamos acabado hablando de la variedad de estímulos a los que puede estar expuesto un ser humano; habíamos mencionado los problemas como límites, como marco exterior de una misión que en su núcleo es disponibilidad abierta a lo que Dios quiere de María y de todos nosotros. Lo esencial no son los problemas en la vida de María o en nuestras vidas, sino la voluntad de Dios para con nosotros. […]María está más allá de la multiplicidad¿Qué significa lo que acabamos de decir? y ¿qué actitud tomar frente a estos problemas?Bueno, significa por un lado que, como hemos visto la semana pasada, esos problemas no forman parte de nuestra misión esencial, sino que se sitúan fuera de ella, se sitúan fuera de lo que es el núcleo de lo que Dios nos quiere confiar en este mundo. Por otro lado, y es una consecuencia de esto, significa que los podemos dejar de lado para dedicarnos a lo que Dios sí quiere confiarnos como núcleo de nuestra tarea en el mundo. […]Una imagen de multiplicidad y simplicidadY ¿qué es exactamente esta simplicidad? La palabra simplicidad, viene de “simple” “sin pliegues”, es decir que no hay pliegues en la realidad que contemplamos, mientras que en la palabra multiplicidad había varios pliegues. […]
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T01 - E88 La pura disponibilidad hacia Dios
Los problemas como frontera en la vida de MaríaLos problemas no se convierten en algo esencial, pues los problemas como tales son límites, pero ella es solo disponibilidad y apertura hacia todo aquello para lo que tiene que estar disponible y abierta.Fin de la cita.Estas palabras siguen inmediatamente a lo que decíamos la semana pasada sobre las cosas incomprensibles: María, si lo recordamos bien, no se detenía en todo lo que sobrepasaba su capacidad de comprensión. […]Los problemas no son algo esencial en la vida de MaríaFin de la cita.Así que, si los problemas forman el marco, fijan el límite, entre la misión y lo que está fuera de ella, como nos dice el comentario, ellos nunca se pueden convertir en algo esencial.Ahora bien ¿qué es algo esencial?: se trata de algo que está centralmente relacionado con nuestra misión, algo de lo que no podemos prescindir, algo necesario, principal y más importante. […] La pura disponibilidad hacia DiosPero [María] es solo disponibilidad y apertura hacia todo aquello para lo que tiene que estar disponible y abiertaFin de la cita.Como acabamos de oír, frente a problemas que son límites incomprensibles, María tiene una respuesta y su respuesta es su actitud, su disponibilidad sin límites. ¿Pero hacia qué? nos podríamos preguntar.De hecho, hay una distancia entre la disponibilidad de María, y todo lo que precede esta disponibilidad, todos los problemas, y esta distancia es marcada por el «pero» inicial. […]
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T01 - E87 María no se detiene en lo incomprensible
En la vida de María hay muchas preguntasEn la vida de María existen muchas preguntas, pero ella no se detiene en ellas. No cavila sobre lo que es incomprensible, sobre lo que supera su capacidad de comprensión.Fin de la cita.La semana pasada terminamos hablando de la importancia de la disponibilidad, habíamos visto que la disponibilidad es la clave de todo en la vida cristiana. Es la puerta por la cual nos ponemos a la escucha de la voluntad de Dios para que se haga realidad en nuestras vidas. […]María no se detiene en lo que es incomprensible[María] no se detiene en las preguntas. No cavila sobre lo que es incomprensible, sobre lo que supera su capacidad de comprensión.La semana pasada, decíamos, habíamos intentado esbozar la actitud cristiana perfecta, la que dispone a la escucha de Dios y predispone a actuar en consecuencia: la disponibilidad.Hoy el comentario de Adrienne nos muestra una situación bien diferente: estamos confrontados ahora no con algo que viene de Dios, sino más bien con algo que viene de nosotros en forma de preguntas, de cuestiones incomprensibles, de problemas…Y la actitud de María frente a lo que no viene de Dios es diferente de la que ella tiene frente a lo que surge de Él. El texto lo muestra con toda claridad.
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T01 - E86 Cumplir la pura voluntad de Dios
Cumplir la pura voluntad de DiosMaría vive tan enteramente en Dios que siempre sabe lo que Él quiere de ella y nada le resulta más fácil que cumplir la pura voluntad de Dios, incluso cuando se le exige algo difícil y amargo. Y no solo su actuar exterior tiene este carácter, sino claramente también su consentimiento interior que siempre fluye de su permanente disponibilidad. Fin de la cita.«María vive tan enteramente en Dios», allí está la clave de todo. Dios es su centro y su periferia y su todo, la envuelve por completo, no hay espacio para otra cosa, no, Él es todo. Y en esta vivencia compartida, Dios no le esconde sus intenciones y su voluntad, estas le son manifiestas. […]Consentir cuando se pide algo difícil y amargoY no solo el actuar exterior de María tiene este carácter, sino claramente también su consentimiento interior que siempre fluye de su permanente disponibilidad.Después de haber dicho que el consentimiento de María en hacer la voluntad de Dios se verá también «cuando se le exige algo difícil y amargo», el comentario se centra sobre el interior de María.De hecho, si observamos bien, lo «difícil y amargo» puede ser también algo interior y no solo exterior. Nos hemos habituado a ver la obediencia como una respuesta exterior a una petición interior de Dios o exterior del superior o de nuestro próximo, amigo, colega, marido o mujer. Pero puede ser que lo que se nos pide de «difícil y amargo» sea algo interior, sea perseverar en medio de un sufrimiento invisible para los demás. […]La permanente disponibilidadPero, y aquí está el elemento sorprendente que nos propone Adrienne, este consentimiento no es algo que uno da de una vez por todas, no es algo estático por así decirlo, sino que tiene una base dinámica, o en movimiento si preferimos: «fluye de su permanente disponibilidad». […]
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T01 - E85 Dios da forma: la elección del estado de vida
Dios da forma: la elección del estado de vidaDios mismo resuelve y allana todo lo que es aparentemente embrollado, da forma a cada situación de la vida de un modo tan claro y tan grande que siempre queda, es verdad, un resto de misterio, pero nunca un enigma angustioso.Fin de la cita.Cabe recordar, lo que hemos comentado la semana pasada: hemos tenido la humildad de entregar todo nuestro embrollo al director espiritual, al confesor, y Dios mismo nos ha respondido resolviendo y allanando. Pero Él no se para allí, Él nos ha creado para algo único y grande, algo que solo nosotros podemos hacer. […]Dios da forma de manera clara y grandeY finalmente Dios «da forma» a cada situación de la vida de un modo «claro y grande». Él forma como solo Dios puede formar, Él es Luz, es claridad infinita y lo que Él forma recibe esta luz que no se acaba porque participa de Su propia Luz, una luz que es también Amor y plan de salvación para el mundo. (S) Pero esta forma es también «grande» porque Dios no es simplemente «grande», como si pudiéramos fijar una dimensión al Infinito; no, Él es el «siempre más grande», con lo cual, Él sí puede dar forma a algo grande en nuestras vidas, y podremos estar seguros de que esta grandeza participará de su «siempre más», que finalmente tiene que ver con su esencia, su insondabilidad de Dios trinitario que es eterno intercambio de amor entre las tres Personas.Nuestra misión participa del misterio de DiosDios da forma a cada situación de la vida de un modo tan claro y tan grande que siempre queda, es verdad, un resto de misterio, pero nunca un enigma angustioso.Fin de la cita.Hemos acabado de hablar de un Dios que da forma a nuestras situaciones. Nos hemos abierto y Él ha podido intervenir en nuestras vidas y nuestros seres. Nos ha revelado si somos llamados o no, ha confirmado nuestro estado de vida, nos ha fortalecido en ello, y todo esto abriéndonos a su naturaleza divina inabarcable, a su «siempre más». Ahora bien, ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué significa haber sido partícipes de una chispa de lo que Dios es? […]
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T01 - E84 Dios lo resuelve y allana todo
Dios lo resuelve y allana todoDios le es tan cercano que Él mismo aporta la respuesta simple y llana a cada pregunta, Él mismo resuelve y allana todo lo que es aparentemente embrollado, da forma a cada situación de la vida de un modo tan claro y tan grande que siempre queda, es verdad, un resto de misterio, pero nunca un enigma angustioso.Fin de la cita.En estas palabras, que nos han acompañado la semana pasada, vemos que Dios, no sólo responde, sino que «resuelve y allana ». Es decir que cuando nosotros estamos a disposición de Dios, cuando le dejamos tocar nuestra pregunta, nuestras complicaciones, Él no se limita a responder de forma externa, sino que “entra en materia”, ya que nosotros le hemos dado acceso, y lo resuelve y allana todo, es decir lo transforma en algo que va en el sentido de su voluntad. […]La entrega de lo embrollado en la confesiónEsta actitud de Dios, la podemos ver también expresada en el don de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. Allí también tenemos la posibilidad de ofrecer lo embrollado y complejo de nuestra vida (bajo la forma, por ejemplo, de la apertura de toda nuestra existencia al director, lo que, en el caso de pecado, se traduce en confesión). […]Dios resuelve lo aparentemente embrolladoDios … resuelve y allana todo lo que es aparentemente embrolladoHasta ahora, habíamos hablado de lo embrollado, como si fuera algo real, algo que solo podíamos entregar como un todo a Dios, para que Él lo acogiera en sus ministros, en sus sacerdotes, para que Él lo resolviera y allanara. Y en cierta manera es así, lo embrollado ha cobrado realidad en nuestras vidas y a nuestros ojos. Ahora vemos un aspecto que se nos había escapado. Dios en realidad allana y resuelve lo aparentemente embrollado. Así que, vemos que la complejidad, a menudo, no está en la realidad misma, sino que somos nosotros los que la percibimos y hasta la producimos así.[…]
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T01 - E83 Dios mismo lo allana todo
El alma de María es simple por la cercanía de Dios[El alma de la Madre es completamente simple. Todas las preguntas y todas las respuestas forman en ella una unidad. Su esencia es indivisible.] Pero su alma no es tan puramente simple por ella misma, sino por la cercanía de Dios. Una cercanía que siempre, de nuevo, le permite donarse de tal modo que todo lo que es múltiple, complejo e incomprensible es asumido por Dios mismo. Fin de la cita.Ya hemos visto que el alma de la Madre es completamente simple, hemos hablado de su unidad y de la indivisibilidad de su esencia que también nos habla de la importancia que tiene la persona en su integridad en el cristianismo. […]Todo lo múltiple y complejo es asumido por DiosAcabamos de oír:«Pero su alma no es tan puramente simple por ella misma, sino por la cercanía de Dios. Una cercanía que siempre de nuevo le permite donarse de tal modo que todo lo que es múltiple, complejo e incomprensible es asumido por Dios mismo.»Fin de la cita.María está completamente abandonada a Dios, es verdad, pero esta perfección conlleva una consecuencia sorprendente. No solo ella quiere entregarlo todo, también lo «múltiple, complejo e incomprensible», sino que es Dios mismo Quien lo asume. […]Dios mismo lo allana todoDios le es tan cercano que Él mismo aporta la respuesta simple y llana a cada pregunta, Él mismo resuelve y allana todo lo que es aparentemente embrollado, da forma a cada situación de la vida de un modo tan claro y tan grande que siempre queda, es verdad, un resto de misterio, pero nunca un enigma angustioso.Fin de la cita.Dios mismo asume la multiplicidad, la complejidad, la incomprensibilidad en la vida de María, sus preguntas y sus anhelos, pero no se queda solamente ahí, no, como un alfarero frente al arcilla que se abandona a sus manos, empieza a trabajar esta materia compleja esta materia enrollada, esta materia incomprensible. […]
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T01 - E82 El alma de la Madre es completamente simple
El alma de la Madre es completamente simpleEl alma de la Madre es completamente simple. Todas las preguntas y todas las respuestas forman en ella una unidad. Su esencia es indivisible. Fin de la cita.Sí, si nos hemos fijado, el texto de hoy nos habla de la simplicidad y esa simplicidad, es lo que caracteriza a la Madre y también a su relación con Dios y consigo misma. […] La sencillez como unidad entre pregunta y respuestaAcabamos de leer que «Todas las preguntas y todas las respuestas forman en ella una unidad.»Es decir, en ella no hay disociación entre las preguntas que surgen y las respuestas que llegan. Esto es un aspecto muy importante del alma de María y en el cual nos detendremos un momento más. María no se queda con preguntas que absorben y llenan toda su alma, sino que estas preguntas están totalmente abiertas a respuestas. […]La esencia de la Madre es indivisibleFin de la cita.El hecho de que en María las preguntas y las respuestas formen una unidad pasa a una afirmación que nos puede dejar a primera vista sorprendidos.Se nos dice que la esencia de María es indivisible.La esencia, como sabemos, es un término filosófico utilizado desde los albores de la filosofía en el mundo griego. La esencia nos habla de la naturaleza o cualidad fundamental, de lo que hace que algo sea lo que es. La esencia del ser humano nos hace pensar a su núcleo, a lo que lo define. […]
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T01 - E81 La apertura y expansión de Dios hacia el mundo
La apertura trinitaria hacia el mundoPronunciando la palabra: «Hágase en mí según tu palabra», la Madre recibe el misterio de manos de la Trinidad para dárselo al Hijo. El Hijo devuelve la palabra a la Trinidad, restituyendo al Padre en el Espíritu todo lo que tiene. Y después que el Padre la ha vuelto a recibir, es repartida a la humanidad en la expansión profusa y sobreabundante de la eucaristía y del Espíritu Santo.Fin de la cita.El Hijo, como acabamos de escuchar, el Hijo que no tiene pecado, que es Dios, puede restituir inmediatamente la palabra «hágase de mí según tu palabra» recibida de la Madre, al Padre. Esta actitud de apertura hacia el Padre es lo que caracteriza las relaciones trinitarias: todo lo que posee una Persona es comunicado a las otras. […]La expansión profusa y sobreabundante de Dios hacia el mundoNuestro Dios, el Dios trinitario no es un Dios lejano que vive en su mundo inalcanzable sin necesitar nada de nosotros, autosuficiente, impasible. No, Él es todo lo contrario, quiere recibir de las criaturas, porque tal es su propia naturaleza, puro intercambio de Amor en el Espíritu Santo. Es más, «Dios es amor» como nos revela Juan en su Primera carta (1 Jn 4, 16). […]El don de la eucaristía y del Espíritu SantoEstos dones son como el mismo Dios, profusos y sobreabundantes, pero, como acabamos de ver, además ahora, después que el Hijo ha resucitado y está a la derecha del Padre con su humanidad transfigurada, son dones divino-humanos.Podemos ver más lo humano, si queremos, en la Eucaristía que lleva el cuerpo y la sangre del Ser humano generado por María, llevando al mismo tiempo Cristo-Dios indiviso. […]
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T01 - E80 Un fruto inesperado
Las dos fuentes de la miradaLa semana pasada terminamos mostrando cómo la respuesta cristiana al círculo cerrado de una mirada que juzga es una vida dada a Dios, entregada a Él. Y abandonándonos a Él, todo lo demás se pone en su sitio.Ahora bien, no decimos que la consecuencia de todo esto es que el niño deje de cometer siempre el mismo error, pero los padres que ahora lo miran con los ojos por los cuales ellos mismos se saben mirados, los ojos de un Padre amoroso […]La mirada central y la mirada periféricaAhora bien, hay seguramente otros caminos abiertos a los padres que tienen un niño que siempre falla en lo mismo.Sin dejar de ver el error, ellos podrían trasladar el error, por así decirlo, en sus miradas, a la periferia. Y esto, si me permitís el atrevimiento, no es simplemente un ejercicio exterior que nada tiene que ver con la realidad de la persona, sino que corresponde a su verdad más profunda […]Un fruto inesperadoY aquí llegamos, a un fruto casi inesperado, milagroso, de todo el recorrido que hemos andado en estas semanas.El punto de partida era un «problema» que los padres querían solucionar.Pero nos hemos dado cuenta de que el supuesto «problema», ha sido una oportunidad de gracia para interrogarse sobre la propia actitud de los padres: ¿El origen de su mirada viene de Dios? ¿Su deseo de hacer que el niño se porte mejor, viene de Dios y de su plan de amor o de ellos mismos? Y finalmente: ¿Ellos mismos corresponden al amor de su Padre celestial?
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T01 - E79 La mirada que juzga y la mirada de Dios
Los efectos de la mirada que juzga en el prójimoLa semana pasada vimos los efectos de la mirada que juzga en aquel que juzga. Vimos cómo esta mirada lo transforma en una persona dura y presuntuosa, que, a su vez, modela el exterior a su imagen.Y efectivamente, esta «deformación» del sujeto que juzga no se limita a él mismo, sino que alcanza y tiene un poder transformador también sobre la persona juzgada, el niño de nuestro ejemplo.Y ese es el aspecto que vamos a ver ahora. […] El «fijarse», la «impresión» y la «expresión» en el próximoLos efectos de tal mirada sobre el niño o el prójimo podrían ser los siguientes:El «fijarse» en el fallo o pecadoLo primero, que alcanza al niño o al próximo es como una atmósfera de juicio, seguido por palabras o actos de juicio. Él, como lo habían hecho también sus padres, va a «fijarse» en su fallo, su atención está acaparada por ello.Y esto es bastante fácil de entender. Cuando nosotros mismos especialmente en los primeros años nos vemos repetir continuamente algo sobre un fallo nuestro, nuestra atención está cautivada por nuestro vicio o error. Al mismo tiempo no queremos hacerlo, pero en nuestro interior se nos recuerda continuamente el vicio o error cada vez que caemos en ello. […]La mirada de DiosEste círculo de pecado solo puede ser roto, o abierto por el amor. Solo el hombre que se sabe profundamente amado pase lo que pase puede abandonarse a ese amor con todo su ser.En esto se entiende la palabra misteriosa del Señor: «Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra» Mt 5,39.Esto claramente presupone que nosotros, que ofrecemos también la otra mejilla, estemos totalmente abandonados y disponibles para ese Amor más grande que nos es donado por Dios por medio de su Hijo.
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T01 - E78 La mirada que juzga genera una «impresión» y una «expresión»
La mirada que juzga genera una «impresión»Habíamos terminado la semana pasada con el primer paso de los tres que describen el efecto de la mirada o actitud que juzga en el sujeto: un «fijarse» en algo exterior al hombre que pasa por su ojo.Hoy vamos a describir otros dos pasos: lo de la «impresión» en la persona que se fija. Esta tiene varios efectos interiores al hombre: «confirmación», «dureza», «expansión», «presunción». El último paso, la «presunción», fruto de los dos primeros es una «expresión» correspondiente a lo que ha sido imprimido en el sujeto. […]La mirada que juzga genera una «expresión»Todo lo que acabamos de ver y decir concierne a la impresión que una mirada que ve de forma preponderante lo malo del exterior o de una persona, puede generar en los padres del niño ahora problemático y en el interior del hombre.Pero el hombre está hecho para crear, para transformar la realidad que lo circunda, está hecho para una misión aquí abajo. (S) Así que todo lo que lo ha formado: la mirada que se fija en el fallo del hermano, la confirmación de esta mirada, la dureza y su expansión, y finalmente la presunción, ahora adquiere forma a su vez. Y es allí que saldrá al exterior: «… de lo que rebosa el corazón [del hombre] habla su boca», dice el Señor (Lc 6,45). […]
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T01 - E77 La mirada que juzga «fija» al sujeto
La mirada como expresión de nuestra actitud interiorCabe recordar la oración de Adrienne von Speyr que fue nuestro punto de partida para ver cómo nosotros cuidamos de nuestros hermanos y cómo los cuida Dios mismo y los santos: «[El] papel [de María] es ser la sierva que se sitúa tan plenamente en el lugar de la humildad que siempre prefiere lo que le es ofrecido, que nunca trata de provocar algo por sí misma, de predisponer o guiar la voluntad y los deseos de Dios».Esta oración preciosa fue la ocasión para ver como el espacio que María otorga a Dios es infinito y contrasta con el espacio que nosotros damos a Dios y a nuestros hermanos en cantidad y calidad. Y habíamos tomado como ejemplo una de las tantas expresiones de este dar espacio: nuestra forma de mirar a los hermanos. Una mirada que puede ser expresión de amor o de juicio. Y nos habíamos detenido primero en la mirada de juicio para seguir más adelante con la mirada de amor. […]La mirada que juzga «fija» al sujetoHabíamos terminado antes de Pentecostés con una descripción de los pasos de la mirada o actitud que juzga, en el sujeto: primero, un «fijarse» en algo exterior al hombre, que pasa por su ojo,segundo, una «impresión», que tiene varios efectos interiores en el hombre: confirmación, dureza, expansión, presunción...Y finalmente, como la impresión era unilateralmente o prevalentemente mala, una «expresión» mala, como fruto de las dos primeras. […]
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T01 - E76 Una comunidad en la espera del Paráclito
María presente en la IglesiaJunto con las otras mujeres, los apóstoles y los discípulos, también María está presente en la asamblea de la Iglesia naciente después de la ascensión del Hijo a los cielos. En este texto que vamos a meditar hoy, contemplamos cómo María, junto con las otras mujeres, los Apóstoles y los discípulos está presente en la asamblea de la Iglesia naciente.La presencia de María en el contexto de Pentecostés podría hacer surgir preguntas en nosotros. Ella, ya en el momento de la encarnación, ha recibido el Espíritu Santo.Ahora, sin embargo, la vemos nombrada junto con las otras mujeres, como «una más» de la asamblea. En esto también María nos da la pauta de nuestro ser cristianos. […]La Ascensión nos prepara a Pentecostés[María] ha devuelto [el Hijo] al Padre, de una manera en cierto modo definitiva, no haciendo así más que sellar lo que ha hecho durante toda su vida. Y ella también sabe que por este regreso a la casa del Padre el Hijo se comunicará aún más al mundo entero.Fin de la cita. María no ha guardado el Hijo para sí. Ella sabe que pertenece a la voluntad del Padre. Y esta voluntad es que Él regrese al Padre que lo ha enviado. Y este regreso no es, en modo alguno, carente de importancia para el misterio que contemplamos hoy. «Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré» Jn 16,7. […]Una comunidad en la espera del ParáclitoÉl ha prometido a la joven comunidad el Espíritu Santo y esta lo recibirá en pocos días en Jerusalén.Fin de la cita.El Señor ha prometido a la comunidad que enviará el Paráclito, el Espíritu Santo. Dios se revela siempre más a la Iglesia en la medida que ella puede entender lo que Él tiene reservado para la humanidad. […]
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T01 - E75 La dos miradas transformadoras
Las dos miradas transformadorasLa semana pasada terminamos con una forma especial de amor hacia el hermano, en particular el hermano pecador, y esta era esta: una mirada que hemos llamado «mirada transformadora».Y habíamos dicho que esta mirada, además de ser muy querida por Dios, tiene la capacidad de hacer surgir dos efectos ya aquí en la tierra respecto de nuestro hermano pecador: puede llevarnos a amarlo: y esto nos toca a nosotrospuede llevarnos a transformarlo: y esto toca a nuestro hermano […]La mirada que juzgaAl respecto del ojo que juzga, nuestro Señor dice algo muy llamativo y alarmante:«Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará a oscuras» Mt 6,23.Y para que esta palabra se nos haga más clara respecto al tema que estamos tratando, lo de la mirada, vamos a tomar un ejemplo concreto. Claro, cada uno de nosotros puede poner en su lugar la persona que más le resulte difícil amar.Los pasos de la mirada que juzga en el sujetoSi hacemos el recorrido que acabamos de describir desde el punto de vista del ojo, vemos que hay una serie de pasos bastante reconocibles en el sujeto: Primero hay un «fijarse» en algo exterior al hombre que pasa por su ojo. Nuestra atención está acaparada por el fallo o el error en cuestión.Segundo, este fijarse en algo exterior y malo ha generado una impresión en los padres, una impresión en su interior. Esta «impresión» tiene varios efectos interiores al hombre que vamos a ver la semana que viene: confirmación, dureza, expansión, presunción.Tercero, como la impresión era unilateralmente o prevalentemente mala, la «expresión» ha sido del mismo talante. Lo que ha sido imprimido tiene que expresarse […]–––––––––––––––-El episodio fue transmitido en el marco del programa «Vida consagrada» de Radio María España el 09.5.2024.Descargue el libro Ancilla Domini Más textos en balthasarspeyr.org/es/publicaciones
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T01 - E74 Una mirada transformadora
El amor hacia los pecadoresRecordamos lo que hemos dicho la semana pasada, «la humildad es dar espacio». Y hemos visto un ejemplo de este dar espacio: María, que solo tiene espacio para los deseos de Dios, esta es la verdadera humildad.Pero hay un ejemplo aún mayor de humildad y es el de nuestro Señor Jesucristo que siendo Dios, cuando todavía éramos pecadores se ha humillado hasta la cruz y la cruz, ¿no es acaso hacer espacio en Dios a todos los pecados del mundo?[…]La actitud de Dios y la actitud de los hombres con los pecadoresY para amarlos profundamente, el mismo Jesús nos invita a mirar a su modelo, el Padre. Es Él quien nos va a guiar en este amor. Jesús de hecho dice:«Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.» Mt 5,48. […]Una mirada transformadoraEste «cuidar» puede asumir muchas formas, todas las que la fantasía humana puede imaginar: no hay límites al amor: es infinito, viene de Dios, ya que Dios es amor.Hoy, sin embargo, queremos hablar de un tipo especial de cuidado y es, como acabamos de decir, la mirada. […]–––––––––––––––-El episodio fue transmitido en el marco del programa «Vida consagrada» de Radio María España el 02.5.2024.Descargue el libro Ancilla Domini Más textos en balthasarspeyr.org/es/publicaciones
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T01 - E73 La actitud de humildad
La actitud de humildad con Dios y con el prójimoLa semana pasada habíamos terminado hablando de la diferencia entre apertura en la Trinidad y apertura en la tierra. Para mantener pura nuestra apertura a Dios y al prójimo, para nosotros los hombres es esencial entregar lo que nos separa de ellos: el pecado, y esto encuentra su respuesta adecuada en el sacramento de la confesión.Pero, la confesión en sí, si no hay contrición, si no hay cambio de vida, no dará todos los frutos que Dios espera.De hecho, el fariseo por un lado se alababa ante Dios «Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias», y esto, como sabemos, no tiene su lugar en la confesión, ni, a decir verdad, en ningún otro lugar en la vida de un cristiano, ni tampoco es digno hacerlo así el hombre en general. […]La humildad es dar espacioAcabamos de decir que el lugar del cristiano es la humildad y una forma de ver la humildad es la de dar espacio, por un lado a Dios –y tomaremos el ejemplo de María–, por otro a los hombres.Dar espacio a Dios, la Contemplativa en la acciónEn otra parte del libro Ancilla Domini [La sierva del Señor] que estamos comentando, Adrienne dice «[El] papel [de María] es ser la sierva que se sitúa tan plenamente en el lugar de la humildad que siempre prefiere lo que le es ofrecido, que nunca trata de provocar algo por sí misma, de predisponer o guiar la voluntad y los deseos de Dios», es decir que María es la gran maestra de humildad y lo es porque está constantemente a la escucha de Dios y nunca antepone sus propios deseos a los de Dios. […]Dar espacio a los hombres: la comunión de los pecadoresBien sabemos que como seres humanos, a menudo la razón bien sencilla por la cual no somos «rapaces, injustos, adúlteros» para retomar la lista de nuestro fariseo, es que la ocasión no se ha presentado o la gracia nos ha preservado de forma muy especial. […]–––––––––––––––-El episodio fue transmitido en el marco del programa «Vida consagrada» de Radio María España el 24.4.2024.Descargue el libro Ancilla Domini Más textos enbalthasarspeyr.org/es/publicaciones
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T01 - E72 La actitud de apertura
La actitud de aperturaLa actitud cristiana por excelencia es la apertura hacia Dios y los hombres.Y lo es porque se trata de una actitud que ya existe en la Trinidad donde cada persona es apertura a las otras en perfecta confianza. Cada Persona dentro de la Trinidad es diferente de las otras: el Padre es padre, el Hijo hijo, el Espíritu Santo es el vínculo de amor entre ellos. […]Diferencia entre apertura en la Trinidad y en el hombre: la confesiónSi miramos desde el exterior, como acabamos de decir, los dos se dirigen hacia Dios, los dos están supuestamente abiertos hacia Él. El primero además cumple con la Ley; del segundo no lo sabemos.Pero la apertura hacia Dios conlleva una pobreza, una pobreza no necesariamente material, sino estructural o esencial por parte de nosotros, una pobreza que se sabe insuficiente y pobre de forma total y esencial, porqué siempre estamos necesitados de Dios. […]–––––––––––––––-El episodio fue transmitido en el marco del programa «Vida consagrada» de Radio María España el 18.4.24.Descargue el libro Ancilla Domini Más textos en balthasarspeyr.org/es/publicaciones
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T01 - E71 La actitud de la Madre: entregarlo todo al Hijo
La actitud de la Madre: entregarlo todo al HijoPronunciando la palabra: «Hágase en mí según tu palabra», la Madre recibe el misterio de manos de la Trinidad para dárselo al Hijo.(Del comentario) Este misterio podría describirse de muchas formas: el misterio de la misión, por ejemplo, que es única en esta tierra, o el misterio de participación en la misión del Hijo, que a su vez se manifiesta en el tiempo como la segunda Persona de la Trinidad, el Hijo, en nuestro mundo. Pero esencialmente la participación en el misterio de Dios tiene que ver con la esencia misma de Dios […]La actitud del Hijo: restituir todo al Padre en el EspírituEl Hijo devuelve la palabra a la Trinidad, restituyendo al Padre en el Espíritu todo lo que tiene.(Del comentario) María entrega lo recibido al Hijo, el cual, por su parte restituye, «al Padre en el Espíritu todo lo que tiene». El Hijo sabe que todo lo que le pertenece le ha sido donado por el Padre, y en seguida se lo restituye a Él.Así que, por así decirlo, la actitud de María ha introducido la del Hijo.Y la actitud del Hijo de Dios, y de los hijos de Dios que somos nosotros como hermanos suyos, nos enseña una característica preciosa del ser humano entregado a Dios. Esta es la apertura constante hacia Él, de los dones recibidos, de las amistades, de todo en realidad. […]–––––––––––––––-El episodio ha sido transmitido en el marco del programa «Vida consagrada» de Radio María España el 11.4.24.Descargue el libro Ancilla DominiMás textos en balthasarspeyr.org/es/publicaciones
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T01 - E70 El misterio del «hágase de mí según tu voluntad»
La escucha de la Trinidad del «hágase en mí»Pronunciando la palabra: «Hágase en mí según tu palabra», la Madre recibe el misterio de manos de la Trinidad para dárselo al Hijo.(Del comentario) María nos enseña que, además de recibir cosas o impresiones del exterior a través de nuestros cinco sentidos, hay otra forma de recibir, y es dar a nuestros síes la forma y el contenido del sí de María que es la voluntad de Dios para con su vida. Y esta disponibilidad que ella pide (el hágase de mí es una petición, y una oración por parte de la Madre) puede ser también la oración y la petición que nosotros hacemos para con nuestras vidas: nuestro estado de vida, si ya lo hemos escogido o su elección, si todavía tenemos que escoger. Y lo que ella recibe, y nosotros podemos pedir, es esta disponibilidad misma a dejarse plasmar según la voluntad del Padre. […]El misterio del «hágase de mí según tu voluntad»(Del comentario) La perfecta conformación a la voluntad de Dios ha sido lograda en tierra por gracia divina por dos personas: por María y por el Hijo de Dios, Jesucristo.La primera persona es la Inmaculada Concepción, un ser preservado del pecado original, una condición que no podemos ni siquiera imaginar en nuestra condición actual resultante del mismo pecado. La segunda persona que ha actuado perfectamente según la voluntad de Dios es el Señor, un misterio de unión de dos naturalezas: la naturaleza humana y la divina.
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ABOUT THIS SHOW
El sí de la Virgen María y su entrega sin límites nos presenta el modelo de la actitud cristiana. Este podcast profundiza en esta realidad a través de la lectura y la meditación del libro Ancilla Domini, de la mística suiza Adrienne von Speyr.Las Contemplaciones marianas de Adrienne von Speyr han sido transmitidas semanalmente en el marco del programa «Vida consagrada» de Radio María España entre noviembre 2022 y octubre 2024. Todas ellas, como también las emisiones siguientes distribuidas ahora directamente en línea, pueden ser escuchadas en las mayores plataformas de podcast.Selección de textos y comentario por la Comunidad San Juan; presentan Salvador Morillas y Lourdes Muñoz.El libro de donde son extra
HOSTED BY
Hans Urs von Balthasar, Adrienne von Speyr, Comunidad San Juan, Balthasarpeyr.org
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