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Francia hoy
by RFI Español
El magacín semanal "Francia hoy" presenta temas de sociedad o política francesa. Profundizamos en cada tema con el análisis de expertos y numerosos testimonios.
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Energia! Barcelona y Cataluña le ponen ritmo al arranque del Tour de Francia 2026
El Tour de Francia 2026 ya tiene banda sonora: Energía!, del grupo catalán Doctor Prats, será la canción oficial que pondrá a bailar a los fanáticos del deporte de las bielas a partir del 4 de julio de 2026. RFI viajó a Cataluña para saber cómo se prepara este “Grand Départ”, un hito para Barcelona. El próximo 4 de julio, el espectáculo deportivo más grande del mundo arrancará en Barcelona con una contrarreloj por equipos de 19 kilómetros, partiendo desde el Port Olímpic. Para Christian Prudhomme, director del Tour de Francia, la elección de la capital catalana no fue casualidad. El prestigio de Barcelona como sede de hitos como los Juegos Olímpicos, el Mundial de Fútbol y la Copa América pesó en la balanza. “Lo que nos cautivó fue, evidentemente, el prestigio de la ciudad. Es la belleza del lugar, el mar justo al lado, las colinas y, por supuesto, las pendientes”, explica Prudhomme. El director destaca que la geografía barcelonesa permitirá un inicio "deportivamente contundente" con la subida a Montjuïc: "Una pendiente del 9% en más de un kilómetro y medio significa que los mejores corredores del mundo se medirán desde el primer fin de semana". La Sagrada Familia para la presentación de los equipos Dos días antes de que ruede el pelotón, los 23 equipos serán presentados frente a una joya de la arquitectura mundial: la Sagrada Familia. Daniela Longobardi, guía oficial del templo, describe la obra de Gaudí como "un resumen de toda su arquitectura", coronada ahora por la gran cruz tridimensional de la Torre de Jesucristo, que a 172,5 metros de altura ha transformado el horizonte de la ciudad. La salida del Tour coincidirá con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. El arquitecto, que falleció en 1926 tras ser atropellado por un tranvía, veía su obra como algo que trascendería su propia vida. Según relata Longobardi: “Gaudí decía que no le importaba dejar el proyecto en manos de otros; tenía la idea de este edificio como un proyecto colectivo”. Esa misma esencia colectiva define al Tour, donde 183 ciclistas y sus gregarios trabajan unidos para que un líder pueda, finalmente, "pintarse de amarillo". Tarragona: historia romana y empuje económico La música no dejará de sonar en la segunda etapa, que partirá de Tarragona. El guía Xabier Mejuto Nogués invita a los visitantes a recorrer la "Part Alta", el centro histórico amurallado que se asienta sobre una antigua acrópolis romana. “Nos encontramos en el interior de lo que fue un circo, un hipódromo romano. Tarraco fue la capital de la Hispania Citerior”, recuerda Mejuto. El comercio local también espera con ansias el evento. Cristina López, directora del restaurante "Cuatro Latas", asegura que ya se están preparando para la llegada masiva de visitantes: “Estamos muy entusiasmados. Es una zona muy turística con público francés, inglés y holandés. ¡Benvinguts a la Tour de França de 2026!”. Deportivamente, la segunda etapa será un reto de 182 kilómetros desde la Costa Daurada hasta Barcelona. Thierry Gouvenou, director deportivo del Tour, señala que han buscado un equilibrio estético y deportivo: “Tendremos una salida plana a la orilla del mar y luego, varias colinas antes de llegar al exigente circuito de Montjuïc”. Los ciclistas subirán tres veces la colina de Montjuïc, un escenario icónico que suele acoger el final de la Volta a Catalunya. Esta carrera histórica ha visto brillar a grandes figuras, incluyendo a cinco colombianos: Sergio Higuita (2022), Miguel Angel “Superaman” López (2019), Nairo Quintana (2016), Hernán Buenahora (1998) y Alvaro Mejía (1993). Este año se impuso el danés Jonas Vingengard. Sin embargo, el francés Dorian Godon del Ineos también se destacó. Es el actual campeón de Francia de ciclismo y conoce muy bien las carreteras catalanas, ya que estudió fisioterapia en Gerona. Volverá aquí en julio para disputar su tercer Tour. Destaca la intensidad única de la Grande Boucle: “El Tour es otro mundo; hay mucha gente, mucha tensión, algo que no se puede describir”. Un legado que va más allá del deporte Para los ciclistas locales como Marc Soler (UAE Team Emirates), correr en casa es inesperado: “es la primera vez que lo puedo vivir en directo. Seguro que se disfrutará mucho, aparte de sufrirlo, porque se va muy rápido”. Incluso leyendas como Miguel Induráin, pentacampeón del Tour, celebran que la carrera regrese a carreteras españolas: “Yo tuve la suerte de salir del Tour de Francia en San Sebastian cuando corría en 1992”. Después, el Tour salió de Bilbao en 2023 y ahora, de Barcelona, lo que “es muy bonito para la afición”, dice Induraín. Barcelona es una ciudad que recibe, por lo menos, a 15 millones de turistas anuales. En 2025, fue la séptima ciudad europea más visitada. La salida del Tour de Francia la pone de nuevo en el centro de la atención mundial. Pero el Tour de 2026 no solo dejará imágenes espectaculares. Según David Escudé, concejal de Deportes de Barcelona, el legado será también material y social: “Es una oportunidad para que la bici no sea solo deporte, sino una herramienta de transporte. Hay una planificación de carriles bici para mejorar los que ya tenemos”. La tercera etapa partirá de Granollers, pasará por la ciudad de Vic y tomará rumbo hacia los Pirineos, despidiéndose de España con el ritmo de Doctor Prats aún resonando en las calles. Este texto corresponde a una parte de la transcripción del reportaje sonoro. Haz clic en la > Escuchar, para disfrutar del reportaje completo.
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El padre del pensamiento complejo, Edgar Morin, muere a los 104 años
Falleció el 30 de mayo 2026 Edgar Morin, una de las figuras más influyentes del pensamiento francés en los últimos 50 años, especialmente por su aporte al enfoque transdisciplinario y su teoría del pensamiento complejo. Nacido en París en 1921, Edgar Morin mantuvo lazos estrechos con América Latina. En los micrófonos de RFI varios profesores e intelectuales le rinden homenaje. Las ideas de Edgar Morin sobre la complejidad marcaron el pensamiento contemporáneo en ámbitos tan diversos como la sociología, la filosofía, la educación y la ecología. Fue el autor, entre otros, de "El método", obra monumental en seis tomos que terminó de publicar en 2004 y en la que desarrolla su teoría del pensamiento complejo. En 1999 publicó con la UNESCO uno de sus libros más comentados "Los Siete saberes necesarios para la educación del futuro". "Edgar Morin era el humanismo hecho persona. Con su benevolencia y su curiosidad no dejó nunca de iluminarnos. Pensamiento complejo, vida fecunda, espíritu universal", escribió este sábado el presidente Emmanuel Macron en un mensaje de condolencias a sus allegados. Para muchos, descubrir sus ideas fue una auténtica revelación. Éste fue el caso, entre otros, de Virginia Gonfiantini, doctora en Pensamiento Complejo de la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin en México. "Conocí a Edgar Morin hace 25 años, cuando yo estaba comenzando a dar una clase de posgrado en Rosario, Argentina. Me llegó un texto que hacía referencia a la introducción del pensamiento complejo de Edgar Morin. Yo no lo conocía. Cuando empecé a leerlo, me estalló la cabeza porque presentaba una nueva teoría del conocimiento que tiene que ver con este ‘complexus’, este entramado de elementos heterogéneos. Lo que construyó Morin fue cómo poder entrelazar los diferentes saberes que son necesarios para poder vivir en el siglo XXI". Al profesor colombiano Rubén Fontalvo, doctor en ciencias de la educación, la lectura de sus libros le permitió abrir su pensamiento: "Con Edgar Morin uno aprende a ser demócrata en el conocimiento, a comprender a los opositores, a los opuestos, a los contrarios". En Cuba, Carlos Jesús Delgado, profesor de filosofía en la Universidad de La Habana, destaca un pensamiento, "muy metafórico, muy rico en su naturaleza simbólica, pero al mismo tiempo muy preciso. Morin es un autor capaz de pensar la realidad desde sí mismo como autor, como hace cualquier otro autor, pero pensándola también en clave colectiva, en clave simbólica y cultural, es un autor profundamente francés y profundamente universal". Una vida de resistente Edgar Morin nació el 8 de julio de 1921 en París, en el seno de una familia judía sefardita. Su madre, llamada Luna, murió cuando él tenía diez años. Su padre era propietario de una mercería en la calle Abukir. Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, tenía 18 años. "Edgar Morin fue un resistente [contra la invasión nazi] durante la Segunda Guerra Mundial", recuerda Carlos Moreno, promotor de la ciudad de los 15 Minutos y miembro de la Academia Francesa de Tecnología. "Su apellido, Morin, viene de su alias. Era su nombre de guerra. Cuando alguien entra en resistencia, como fue en ese momento en la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo, cuando ingresa a círculos de resistencia, sabe perfectamente que puede morir en cualquier instante", sostiene Carlos Moreno, quien sostuvo una relación intelectual y de amistad con el sociólogo francés. Esta etapa como resistente, tan joven, marcó el resto de su vida, según Moreno. "El motor principal de Edgar Morin siempre fue cuestionar el orden establecido. Esto fue lo que lo llevó a ser resistente, lo que lo llevó a ser comunista. Pero también es lo que llevó luego a dejar de ser comunista. Es lo que le llevó a apoyar las manifestaciones juveniles de ‘Mayo del 68’. Pero es lo que lo llevó a dejar de apoyar los postulados de Mayo del 68. Es lo que lo llevó a criticar los regímenes totalitarios; lo que lo llevó a apoyar los movimientos de lucha en América Latina contra las dictaduras". Lejos del comunismo, el guevarismo y el maoísmo En América Latina su pensamiento ha sido clave, según Moreno, porque "cuando en América Latina el guevarismo y el castrismo, el maoísmo, el comunismo, son fuentes de pensamiento de ciertos sectores de la población, Edgar Morin ofrece un pensamiento transversal que aporta claves para pensar desde un lugar en el que se puede vivir de una manera menos sectaria y mucho más abierta, mucho más asequible. Ofrece, digamos, un pensamiento no dogmático. Este es su principal aporte. Aquellos que toman el pensamiento de Edgar Morin como un elemento clave para el análisis socioeconómico, es la gente de mayor libertad de pensamiento, la gente más altruista, la menos sectaria. Esto es importante en América Latina porque forma parte del legado de Edgar Morin". Esto es lo que también resalta Rubén Fontalvo, profesor en la Universidad Simón Bolívar en Barranquilla: "Yo venía de las corrientes del pensamiento crítico clásico. Con Morin aprendí a ver que las cosas, muy a pesar de que eran contrarias, opuestas, a pesar de todo podían complementarse. Ese sentido de buscar la complementariedad en las cosas fue el activador para que yo me dedicara con más tiempo al pensamiento de Edgar Morin". En Cuba una visita de Edgar Morin a comienzos de los años 2000, fue clave para la difusión de su pensamiento, en particular en el campo de la educación, anota Jesús Delgado Díaz, profesor de Filosofía. "En el caso de Cuba fue muy notable su influencia cuando Morin vino a un congreso en 2004. En ese momento se produjo un giro total en el estudio de su pensamiento. Muchas personas se interesaron y se amplió el círculo de las personas que trabajamos en el pensamiento moral en el campo de la educación. Concretamente, en centrar la atención en el vínculo entre la educación y la vida. La moral no promueve una educación para el trabajo, sino para el trabajo y la vida. Es un aprender a vivir, un enseñar a vivir, a no perder de vista la vida cuando se estudia una carrera universitaria. Es una conexión profunda entre conocimiento, vida, reflexión humana, interpretación humana, simbolismo humano. Creo que ese es un legado fundamental en el campo de la educación". Pensamiento de Sur La influencia del pensamiento complejo de Edgar Morin en América Latina ha tenido muchos aspectos. Virginia Gonfantini, profesora de pensamiento complejo en varias universidades latinoamericanas, resalta una noción en particular. "Morin hace muchísimos años depositó la mirada en América Latina en función de los regionalismos y de esta concepción de pensamiento de Sur que acuñó. Esta concepción de las diferentes epistemologías que utilizamos para poder conocer la realidad de los pueblos originarios, de los pueblos europeos, los del norte y los del sur. Fue esa riqueza que le llamó la atención a Morin y por eso pudo concretar una epistemología, y una epistemología educativa, pensada desde Latinoamérica y nutrida también con algunos autores y algunas perspectivas teóricas de América Latina". Nelson Vallejo-Gómez, quien sostuvo una larga relación intelectual y de amistad con Morin, resalta su principal legado. "La urgencia de reformar de manera estructural la política y la sociedad a través lo que él llamaba la reforma educativa y que se encuentra en 'los Siete saberes necesarios para la educación del futuro’. Eso implica, desde su punto de vista, una reforma del entendimiento para tener lo que él llamaba una política de civilización que tiene como nudo central una ética de la civilidad. El legado de Morin para mí es, ante todo, la posibilidad de un comportamiento ético cotidiano desde la noción de civilidad, es decir, tejer aquello que religa la relación entre los seres humanos. Por eso a él le gustaba mucho citar la divisa de la Unión Europea 'Unidos en la Diversidad'", apunta Vallejo-Gómez, inspector del ministerio francés de la Educación. Autodidacta Edgar Morin obtuvo una modesta doble licenciatura en derecho e historia-geografía. Él mismo se consideraba un autodidacta. Esto no le impidió publicar más de 80 libros. En uno de los últimos, publicado en 2025, se preguntaba por las lecciones de la historia. Recibió más de 30 Honoris Causa, cerca de una decena de ellos en universidades de América Latina.Pero, ¿cómo una persona con una obra así sobre las espaldas, soñaba sus últimos momentos? Carlos Moreno intenta una respuesta evocando un deseo que Morin compartió con él en uno de sus cumpleaños. "Antes de llegar a los 100 años, Edgar reunió a un grupo de amigos en los que yo me encontraba con un objetivo: hacer una película. Él quería filmarla en América Latina. Su pensamiento ha iluminado muchas personalidades en América Latina. Allá es muy conocido. Le dicen Edgar 'Morín'. Su pensamiento está muy presente. Su obra ha sido traducida. Han sido creadas cátedras Edgar Morin. Él se rememoraba perfectamente los lugares que había visitado en América Latina, pero con detalles increíbles. Me decía: 'Carlos, te acuerdas en Recife, María, la que tenía trenzas y ojos claros'. Él quería rodar ese documental y llamarlo 'La despedida' porque decía: 'Lo mejor que me puede pasar es que, rodando esa película, me despida de todo el mundo'". Humanista creativo e inspirador Pero no ha sido así. Edgar Morin ha fallecido sin despedirse de sus amigos como él quería. Hoy varios de ellos le rinden homenaje. "A Edgar le encantaba estar jugando constantemente, creando nuevas palabras. Era generoso y egoísta al mismo tiempo, tierno e indiferente al mismo tiempo, ingenuo y muy oportunista al mismo tiempo, era curioso y chistoso. Un humanista ante todo; creativo, inspirador. Era un festival de inteligencia cuando uno conversaba con él", dice Nelson Vallejo Gómez. "Esa sensibilidad, ese cariño humano de Edgar Morin, estuvo muy presente en muchos de los que logramos estar en alguna convivencia con él. Siempre tenía un saludo muy afectuoso para todos los amigos. Le gustaba estar permanentemente rodeado de los amigos. Nunca negaba una conversación. Nunca, nunca. Eso nos animaba mucho porque uno se sentía con el amigo, no con el intelectual, el pensador. Además, siempre tenía un consejo para uno. Siempre, siempre. Y siempre andaba con una sonrisa, siempre andaba muy estimulado pese a todas las cosas que le tocaba trabajar en su devenir", sostiene Rubén Fontalvo. "Me hubiera encantado conocerlo", dice Virginia Gonfantini. "Hace 25 años que lo estudio. Estudié en una universidad dedicada a su pensamiento en México. Me parece que fue un pensador adelantado a su tiempo, pudo abordar diferentes dimensiones de análisis y construir un proyecto cognitivo adecuado a los signos de los tiempos". Desde Cuba, el profesor Jesús Delgado Díaz afirma que Morin "sobresalió por ser una persona curiosa, amable, una persona capaz de conversar con cualquiera. Era un hombre abierto al conocimiento y a los sentimientos humanos, a la pasión. Fue un hombre apasionado. Un hombre extraordinario. Su capacidad de escuchar era impresionante. La mirada al frente, siempre con una mirada abierta, unas muestras de curiosidad mezcladas con ternura e ingenuidad de niño".
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Lyon: ¿Espejo de división política en Francia?
Lyon, capital de la violencia política, feudo de la ultraderecha y ultraizquierda de Francia. Estos son rótulos frecuentes en los medios galos, que resurgieron tras la muerte, en febrero pasado, de un joven militante nacionalista, tras haber sido golpeado por otros militantes de grupos que se presentan como antifascistas. ¿Pero, por qué Lyon, una de las ciudades más opulentas de Francia, se ha convertido en el epicentro de la radicalidad política? RFI viajó a Lyon para intentar obtener respuestas. Los lioneses cuentan una sensación de división, casi abstracta, pero que también se explica de forma geográfica. Lyon, reconocida por su cultura culinaria tradicional, está dividida físicamente por dos ríos, uno de ellos, el Saona, donde los barrios Croix Rousse y Vieux Lyon o Viejo Lyon, se miran cara a cara. “En Lyon solemos decir que existe la colina que trabaja”, relata la activista de izquierda Sylvine Buffaron, quien explica que la colina de la Croix-Rousse, es conocida históricamente como la colina de los trabajadores, de los obreros y los tejedores de seda. “Aún hoy sigue siendo considerada el barrio de la izquierda, donde los neofascistas pueden venir a romper vitrinas, locales sindicales, bares, oficinas de voluntarios, de lugares de solidaridad. Por lo tanto, un barrio que puede ser blanco de ataques”, asegura Buffaron. Enfrente está el barrio de Fourvière, en los alrededores del Vieux Lyon, “que históricamente se le llamaba la colina que reza, y allí efectivamente, la extrema derecha lo ha convertido en un bastión porque, probablemente, esa historia les decía algo, así que se la han apropiado. Pero, en realidad, desde el principio, hay mucha gente que no está de acuerdo en la colina de Fourvière con esa historia que se estaba escribiendo y ha habido muchos comerciantes que se organizaron y lucharon contra la implantación de estos grupos en el barrio”, indicó Buffaron. Uno de esos comerciantes es el maestro relojero Philippe Carry. “En 2010 vimos aparecer el primer grupúsculo de extrema derecha radical, pero en el Vieux Lyon siempre ha habido algo de eso, desde hace mucho tiempo, desde los años 70. Sin embargo, cuando llegó ese grupo, que se llamaba “Les Identitaires” (Los Identitarios), atrajo a otros grupúsculos. Y al final, en pocos meses, llegamos a tener cinco grupúsculos diferentes, solo en el Vieux Lyon. Porque competían entre ellos para adueñarse de un barrio. Porque decían que, como era un barrio histórico, el barrio histórico de Lyon, debía pertenecerles”, explicó Carry, agregando que los vecinos, como él, se rebelaron. “Dijimos que no, que este barrio no les pertenece porque la historia es de todos”, agregó. Estos grupos mayoritariamente de extrema derecha han sido disueltos poco a poco, amparados por una ley de 1936, que se creó en respuesta a las manifestaciones violentas de extrema derecha de la época. Los bares, gimnasios o cafés asociados, también han sido cerrados. “Decidí hablar más fuerte y no les gustó” Mientras sonaban las diferentes manecillas de los relojes de su local, Carry recordó que sufrió un ataque en 2017. “Conseguimos que cerraran las salas al mismo tiempo de la disolución, como la de los Remparts. El último grupo que se disolvió fueron ellos. Al cabo de siete años decidí hablar aún más en la prensa. No les gustó que dijera que sus actos eran oscurantistas. En aquella época, se usaba ese término para referirse a los islamistas que cometían atentados. Se decía que era oscurantismo. Pero a ellos no les gustó. Así que vinieron una noche, una semana después del artículo, y me rompieron toda la vitrina. No pudieron entrar en mi casa porque la puerta es blindada, pero lo intentaron. Se fueron contra mi taller y rompieron toda la vitrina. Eso es un acto terrorista”, indicó. El portal Rue 89 ha documentado 102 acciones violentas entre 2010 y 2025 en Lyon contra personalidades de izquierda o por motivos de raza, cometidos por la extrema derecha. En cuanto a los fallecidos, la investigadora Isabelle Sommier ha documentado 8 muertos por razones ideológicas desde 2022. Sin embargo, la muerte de Quentin Duranque, primera en estos años de un miembro de la derecha radical y aún bajo investigación, dio un giro, al punto de llevar a cabo un minuto de silencio en la Asamblea Nacional. Quienes han estado en la mira de acusaciones con la muerte de Duranque, es la Jeune Garde, un grupo antifascista, disuelto en 2025 y que contaba máximo 200 militantes, según documentó el periódico Le Monde. Buffaron asegura que se trata de un grupo de autodefensa popular ante la violencia de la extrema derecha. “Antes de que se llevara a cabo un trabajo serio, sobre todo por parte de la Jeune Garde, había muchas más agresiones. Así que hay un efecto de autodefensa sobre el terreno y si hablamos de violencia, no se pueden poner estas violencias en el mismo plano. La autodefensa de los antifascistas se produce como reacción a la violencia inicial de los neofascistas de hoy. Por lo tanto, se produce como reacción. Si no hay violencia fascista, no hay violencia en reacción por parte de los antifascistas”, aseguró. ¿La seguridad dejó de estar en manos del Estado en Lyon? ¿Es habitual crear una autodefensa en una ciudad? ¿Acaso la seguridad no debería estar exclusivamente en manos del Estado, según las leyes francesas? El investigador, especialista de extrema derecha europea, Arsenio Cuenca, asegura que “desde un punto de vista legal nadie tiene potestad para organizarse y prevenir ataques violentos o incluso pasar a la acción”. Sin embargo, el reconoce que el ambiente de violencia de Lyon hacía difícil contar con las fuerzas del orden para defenderse de estas agresiones. Varias personalidades académicas o políticas, le apuntan la responsabilidad a las autoridades. Una falla del Estado, al permitir la propagación de dichos grupos extremos. Dice el diputado del partido de izquierda radical La Francia Insumisa, Cyril Guinet. “Creo que Lyon ha estado abandonada durante mucho tiempo por el Estado ante los grupos facciosos de extrema derecha. Les han dejado vía libre durante años, y siempre se ha dicho que Lyon era, en cierto modo, el laboratorio de la extrema derecha europea. Y creo que hoy en día, bueno, estamos pagando esa falta de voluntad política para acabar con los grupos racistas, xenófobos y antisemitas que tienen su base en nuestra ciudad”, indicó. En un mercado, mientras hacía campaña para su segundo mandato, el alcalde ecologista Gregory Doucet asegura que en la administración local lo han hecho todo. “Desde el inicio de mi mandato, hemos emprendido una acción muy decidida contra los grupúsculos de extrema derecha. He ordenado el cierre de locales y la disolución de grupos. Hemos movilizado todos los recursos a nuestro alcance, es decir, la policía municipal y nuestro sistema de videovigilancia, para identificar a los miembros de la extrema derecha. ¿Por qué? Porque eran los autores de agresiones extremadamente violentas contra personas extranjeras o que ellos suponían extranjeras. Por ejemplo, hemos tenido casos de estudiantes extranjeros que han sido agredidos. También se produjeron agresiones homófobas, sobre todo en algunos barrios de la ciudad; pienso, en particular, en la zona del Viejo Lyon. Por eso quisimos actuar con firmeza contra la extrema derecha”, afirmó. Doucet dice que lo que alimenta todo este clima de violencia son los discursos de odio, porque antes de la violencia física, ya hay una violencia verbal instalada. Una violencia que sienten en el día a día Julie estudiante de psicología de la Universidad Católica: “Ya no se vota por una causa; de hecho, se vota para bloquear al otro. Y eso crea una división aún mayor en un pueblo o en una ciudad. Me parece una pena porque eso divide aún más a la gente y genera mucha más agresividad. Porque unos no están de acuerdo con los otros, pero hay que darse cuenta que el humano nunca estará de acuerdo fundamentalmente con todo”, señaló con aires de decepción. “Hay que aprender a convivir todos juntos, si no, nunca saldremos adelante” En las colinas de la Croix Rousse, vive Caroline, quien suele dar su voto a la izquierda y aunque confía que los grupos de extremos son una minoría, dice estar cansada de esa dinámica. “Es decepcionante. Seguimos en una época en la que intentamos expresarnos mediante la violencia, y ¿para qué sirve eso?, ¿qué sentido tiene? A mí, eso me, me enfurece. Mi enfado la expreso votando. Quizás eso sea lo que haga que las cosas cambien, y no lo que está pasando ahora mismo en las calles de Lyon. La división social está ahí, pero vivimos con ella. Hay que aprender a convivir todos juntos, si no, nunca saldremos adelante”. Dicho sentimiento también lo comparte Pierre, quien por el contrario suele votar a la derecha: “Creo que lo mejor es dejar de encasillar a la gente y unirnos. En Francia no tenemos un espíritu de consenso. Hablamos de temas como la cultura, la ecología, el desarrollo económico, la vivienda o la seguridad. Son temas que no pertenecen ni a la izquierda ni a la derecha. Corresponde a los partidos de quienes tienen sensibilidades diferentes, ideologías diferentes, pero que también deben movilizarse en torno a todos estos temas. Y hoy en día, si eres de derecha, te centras en la seguridad; si eres de izquierda, te centras en la cultura; pero yo soy de derecha y para mí, la cultura es esencial, al igual que la vivienda. Todos estos temas deben ser abordados por todos los partidos políticos”, enfatizó. A Lyon la han llamado “capital de la resistencia francesa” por su papel durante la segunda guerra mundial contra la ocupación Nazi, pero ahora también le dicen “capital de violencia política” por los hechos de violencia ideológica, con una fuerte implantación de grupúsculos de extrema derecha y grupos antifascistas y aunque nadie niega su existencia, en las calles de Lyon, la gran mayoría de sus habitantes se sienten lejanos a esta realidad.
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Marsella Episodio 2: Amine Kessaci, alcalde adjunto propone atacar a la mafia por la billetera
Amine Kessaci, recién nombrado alcalde adjunto de Marsella y estandarte de la denuncia del poder de la mafia en las barriadas populares del norte abandonadas por el Estado francés, plantea el combate al narcotráfico como delito económico y financiero. El 28 de marzo de 2026, Amine Kessaci recibió del recién electo alcalde marsellés, el socialista Benoit Payan, la banda tricolor. Un rito que convirtió al activista de las barriadas del norte de Marsella a sus 22 años en el alcalde adjunto más joven de la segunda ciudad de Francia. Y en el único representante de elección popular del país rodeado de una decena de escoltas que lo libran de la muerte. “Amine Kessaci ha recibido amenazas. Hay varias investigaciones en curso, que están en manos de nuestra Fiscalía Nacional contra la Delincuencia Organizada porque realmente nos damos cuenta de la gravedad de las amenazas y de lo difícil que es su vida. Las investigaciones deben ser rápidas para que esta familia pueda estar realmente a salvo”, expresó el pasado 31 de marzo Vanessa Perrée, fiscal nacional contra la delincuencia organizada (PNACO). Hace seis años, el hermano mayor de Amine Kessaci apareció calcinado en un auto tras un ajuste de cuentas entre criminales. En octubre pasado, Amine publicó Marsella, seca tus lágrimas. Vivir y morir en tierra de narcotraficantes, una valerosa denuncia del poder de las redes mafiosas en los barrios vulnerables del norte de la ciudad. Un mes más tarde, su hermano menor que preparaba el examen para entrar a la policía fue acribillado por dos hombres en moto. Y Amine condenado a vivir protegido por guardaespaldas. La narcocracia En su libro, Amine Kessaci define a la ‘narcocracia’ como el poder que tienen los narcotraficantes para influir en las vidas de la gente. “En las series de televisión, los capos tipo Pablo Escobar aparecen como superhéroes, salvadores de la humanidad, personas que hacen cosas ‘que no están bien’, pero que, por otro lado, dan dinero a las familias pobres, medios para renovar escuelas, barrios y ese tipo de cosas. Esta heroización de los narcotraficantes no es buena y debemos trabajar contra ella” afirma el joven autor. Kessaci advierte sobre el reverso de la cara dadivosa de la moneda mafiosa: “es el poder que tienen estas personas sobre la vida de los habitantes de las barriadas: ponen barricadas a la entrada de los barrios, requisan a la gente y dicen: Tú entras, tú no” Como hijo de los barrios vulnerables del norte de Marsella, el joven alcalde adjunto sabe que la mafia no tiene voluntad de remplazar al Estado, pero sí de llenar el vacío donde éste retrocede. “Ellos dicen ‘El Estado existe, pero también nosotros’. Y ese también nosotros, ese paralelismo, es muy peligroso para la democracia, para el Estado de derecho y para las vidas humanas porque esas personas no dudan en matar, disparar a gente en plena calle, asesinar a padres de familia, a hermanos. Eso debe denunciarse”. La seguridad social del Estado La abogada penalista especializada en crimen organizado Diana Villegas destaca el carácter social que Amine Kessaci imprime a su discurso sobre la seguridad. “Una vez tuve la ocasión de escucharlo hablar y él reclamaba la presencia de seguridad pública en estos barrios. Lo que es muy extraño es que este llamado de seguridad pública siempre viene de actores políticos con el fin de plebiscitar un discurso generalmente securitario”. Para Villegas, el planteamiento de Amine Kessaci es mucho más profundo: “Él dice que, aunque seamos pobres, necesitamos también un lugar seguro para vivir. Necesitamos condiciones de vida que nos aseguren que cuando salimos a la calle no hay una bala perdida, o que nos van a proponer un trabajo como vendedor o como vigilante del puesto de venta de droga. Es un llamado a que el Estado vuelva a ocupar un lugar que ha perdido”. La cultura de la ilegalidad "El narcotráfico es la alternativa allí donde el Estado se retira", afirma el ahora alcalde adjunto de Marsella. Y describe el resultado del despojo que han sufrido los habitantes del norte de la cuidad del sur francés. “Cuando se eliminan escuelas, bibliotecas, oficinas de correos, el transporte de los barrios, se aíslan esos lugares, se crean zonas sin ley donde la República no existe. Esto no es posible para los miles de familias que viven allí y que no le han pedido nada a nadie. En los barrios hay mucha gente buena, que no causa problemas y que solo pide una cosa: poder vivir”. Autora del libro de El orden jurídico mafioso, estudio sobre la organización criminal de Colombia en los años 80 y 90, Villegas ha estudiado a profundidad el fenómeno en las barriadas pobres de Medellín donde la mafia tomo el control de la población y del territorio. “El Cártel de Medellín se sustituye en cierto modo, pero no totalmente y de forma un poco hipócrita al Estado tomando la presencia de benefactor, creando empleo, espacios de recreación”. La experta llama a la reflexión a hacer “porque estas organizaciones aprovechan la ausencia o la ausencia a medios términos del Estado y las políticas públicas. A ellos no les interesa una permanencia o lo hacen con la voluntad de reclutamiento, de adhesión social, de legitimación de sus acciones”. Según Villegas lo más preocupante de la presencia de las mafias en las esferas colonizadas por las organizaciones criminales es que “la percepción, la conciencia y la cultura de legalidad en estos espacios cambia. Y va a tomar generaciones para volver a recuperar el referencial estatal y democrático. La alerta que hace Amine en ese sentido me parece justa”. Narcocracia, narcotráfico, mafia ¿Una cuestión semántica? "En realidad es un tema político", responde el escritor y periodista italiano Roberto Saviano, figura emblemática antimafia. Investigador invitado al Instituto de criminología y derecho penal de París, Saviano estima que en Francia no se ha llegado en absoluto a una visión compartida de la existencia de una mafia o mafias en el país. “En las entrevistas siempre dirán que aquí hay narcotraficantes, pero no mafia. Pero no es así. Lo dicen porque la expresión ‘mafia’ significa organización que aspira al poder, al control del territorio, al dominio cultural, político y militar. Mientras el narcotraficante gana dinero en la calle. Por eso, te dicen que en Francia hay narcotraficantes, pero no hay mafia". La socióloga Claire Duport, que desde hace viente años realiza investigaciones de campo sobre el tráfico y el consumo de drogas en Transverscité de Marsella y el Observatorio francés de drogas y tendencias adictivas, rechaza hablar de narcotráfico. “Es un término comunicativo y político. Pero desde la sociología carece de tiene sentido. Sociológicamente, estamos ante una economía de la droga. Se trata de un fenómeno de la economía capitalista globalizada y que, como todos los grandes mercados mundiales, se desarrollan a nivel local. Desde el punto de vista económico, el expendio de venta de droga en la calle es el equivalente a la tienda del barrio. Es un gran mercado internacional en una relación de oferta, demanda, oportunidad y circunstancias que va a desarrollar múltiples comercios”. Un enemigo atacado por la cola La narconarrativa en Francia ha convertido al narcotráfico en una de las principales plagas de la sociedad con el corolario de una violencia exacerbada. Se habla de narcoescoria presente en todas partes, de tsunami, de cárceles de alta seguridad e, incluso, de mexicanización del país. Aunque la tasa de homicidios es veinte veces menor en Francia que en México o Colombia (1,3 por cada 100 000 habitantes en 2023, frente a 24,9 en ambos países), y está en constante descenso reduciéndose a la mitad desde 1990. Los «ajustes de cuentas entre delincuentes» solo representan el 9 % de las 900 víctimas registradas anualmente en Francia. Presente en Marsella tras el asesinato del hermano de Amine Kessaci en noviembre de 2025, el ministro del ministro del Interior, Laurent Nunez, ex prefecto de policía de París y para quien la guerra contra los narcotraficantes es una prioridad, reiteró que Francia dedica “enormes recursos a la lucha contra el tráfico de estupefacientes en todo el territorio nacional y, en particular, en Marsella, laboratorio de la lucha contra el tráfico de estupefacientes”. Amine Kessaci deplora que esa lucha de los políticos contra el narcotráfico se concentre en la represión a los vendedores de droga callejeros de los barrios populares, especialmente en el norte de Marsella. “El narcotráfico es un fenómeno organizado, estructurado y armado. Esa gente conoce las fallas del sistema, conoce la ley e intenta esquivarla con evasión fiscal, con las mismas fallas de las instituciones”, advierte. Por haber crecido en las populosas urbanizaciones de vivienda social, las llamadas “cités”, y de haber sido testigo de la caída de amigos y de su propio hermano en las redes de los narcotraficantes, el alcalde adjunto de Marsella conoce la manera como los capos le “cuentan mentiras a los jóvenes para reclutarlos prometiéndoles comida y ropa y garantizándoles que van a remplazar el modelo social. ¡Y los responsables políticos diciendo que van a perseguir a los jóvenes que venden en las aceras!, se indigna Kessaci. El modelo mafioso hace parte del sistema Para él, la guerra contra el narcotráfico “se libra en la cartera. Hay que quitarles su fuerza de ataque que es el dinero. Quitarles todos sus bienes. Hay que atrapar a los cabecillas de las redes, a aquellos que cometen los delitos desde el extranjero, que a miles de kilómetros viven muy bien en Dubái, Tailandia, con autos lindos y casas lujosas. A esa gente nunca se la detiene, ni se la molesta. Solo a los jóvenes dealers que están en las puertas de los edificios. La guerra contra el narcotráfico debe librarse allá”, subraya. En el mismo sentido, Roberto Saviano advierte que en toda Europa faltan leyes contra el blanqueo de capitales. “El dinero de la mafia no se puede tocar, porque habría que tocar todo el dinero. Simplemente porque si eliminas las plataformas offshore o las controlas para evitar el lavado, por ejemplo, de heroína, entonces bloquearás el dinero oculto allí por las empresas de plástico, por las compañías petroleras; es decir, detendrás todo el sistema”. Saviano detalla que las empresas evaden impuestos en las mismas plataformas offshore a donde las mafias depositan sus multimillonarias ganancias de la droga. “En Francia tienen aún más facilidades porque pueden establecerse en Luxemburgo. Y las mafias también utilizan esas vías del capitalismo sin reglas. Cuando el capitalismo tenía otras reglas, las organizaciones criminales fundaban sus propios bancos. Ahora ya no los necesitan”. A la pregunta de quién se beneficia con el dinero de las drogas ilícitas, el experto italiano responde “El sistema económico francés. Todo. Entonces encuentras a los árabes cometiendo delitos en la calle, y al dinero lavado en los bancos franceses”. El mayor riesgo que corre Francia es creer que el crimen solo involucra a los inmigrantes, alerta Saviano. “Ellos solo son la punta de la cadena. No se debe considerar a las mafias como un problema de los inmigrantes, sino como un problema económico”, concluye. Un despertar tardío Inspirada en la fiscalía antiterrorista, una nueva fiscalía contra la criminalidad organizada, la PNACO, con énfasis en narcotráfico, se instaló en Francia al despuntar el 2026. La abogada penalista especializada en crimen organizado, Diana Villegas, señala que Francia está despertando de la negación de la existencia de fenómenos criminales importantes, transnacionales de los que se creía inmune. “Ese despertar ha sido un poco traumático porque está muy ligado a la violencia de ciertas estructuras criminales, sobre todo en Marsella. Esa violencia, aunque sintomática, no refleja completamente la realidad de lo que está pasando en los mecanismos y en las prácticas judiciales”. Villegas anota que los actores judiciales no están familiarizados con fenómenos de esta talla. Muchos de los casos son trabajados sobre la criminalidad de base, existen elementos que no son tratados; en fin, una serie de ausencias que impiden llegar a elucidar los casos. Pero, sin duda, una de las ausencias de mayor impacto en las investigaciones sobre crímenes ligados al narcotráfico, según la experta, es la falta de transversalidad con la parte financiera o con la parte ciber. “Hoy en día existe una yuxtaposición de criminalidades. Muchas redes criminales utilizan rutas, técnicas o métodos muy similares para un tráfico como para otro. Por ejemplo, usan la misma ruta para el tráfico de estupefacientes y el tráfico de armas”. Es posible que, por su especial sensibilidad sobre el tema financiero, la fiscal nombrada a la cabeza de la recién creada PNACO “introduzca esa reflexión interdisciplinaria”, espera Diana Villegas. Entre tanto, Amine Kessaci sigue alentando la desobediencia ciudadana ante la injusticia y la falta de dignidad. “Es importante decidir las cosas por uno mismo, decir «no estoy de acuerdo, pero esto es lo que podemos hacer. Y es que no podemos seguir esperando, ya no tenemos tiempo para ver morir a nuestros amigos, a nuestros hermanos, a nuestros hijos, caer bajo las balas. Ya no tenemos tiempo para ver a todo el mundo evolucionar en la vida, excepto a los jóvenes de los barrios, y a los jóvenes en general. Porque se trata de nuestras vidas!”
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Blitz Society: el templo parisino del ajedrez, entre relojes y copas de vino
Bajo el murmullo constante de las calles parisinas, en el corazón del circuito intelectual de la ciudad, un bar redefine el "deporte ciencia". Aquí, el silencio de la estrategia convive con el tintineo de las copas y la rapidez del cronómetro. Disfrute del reportaje radial utilizando el botón Escuchar. París no solo se camina, se piensa. En una zona céntrica, cerca de la Casa de América Latina, existe un refugio donde cada segundo cuenta y se libran batallas épicas en silencio... o entre copas de vino. El sonido de la ciudad —ese rumor de pasos y tráfico que caracteriza a la capital francesa— se queda en la puerta al entrar en un universo distinto. “Soy jugador de ajedrez amateur, investigador y un fan absoluto de este deporte", se presenta Damia Benet, un español radicado en Francia. "Estamos en la Blitz Society. Es la típica zona con edificios históricos súper bonitos de París, pero lo que pasa aquí adentro es otra historia. Vamos a conocerlo”. Al cruzar la puerta, el ambiente cambia. El sonido de los platos y las conversaciones animadas delata que, antes que nada, este es un lugar de encuentro social. Guirma Brice, responsable del establecimiento, explica que la estética del local no es casualidad. “Es un lugar muy antiguo”, comenta Brice mientras señala la arquitectura que los rodea. “Hecho de piedra, de madera, de materiales brutos. Casi no pudimos hacer reformas porque el suelo y las paredes tienen historia. Queríamos reproducir la atmósfera de los parques de Nueva York, pero bajo la calidez de un bar”. Esa inspiración en los espacios públicos neoyorquinos se fusiona con la elegancia rústica de París. Para los aficionados, el diseño es un imán: “Al entrar, a mano derecha, ves un tablero que parece una máquina de arcade de los 80, con joysticks. Es el sitio idóneo”, añade Damia. Del Jardín del Luxemburgo a la mesa del bar La mayoría de los practicantes del deporte ciencia que hoy pasan horas mirando las 64 casillas de cada mesa —porque aquí, literalmente, cada mesa es un tablero— ya conocían la disciplina en los parques, donde la práctica es común y gratuita. El referente más cercano es el Jardín del Luxemburgo, un espacio bucólico en el mismo barrio donde, entre árboles y jubilados, nace la pasión de muchos. Es el caso de Adrien, uno de los habituales de la Blitz Society. “Descubrí el ajedrez sobre tablero en el Luxemburgo en 2017. Antes solo jugaba por internet, con piezas virtuales. Pasar a tocar piezas de verdad fue un cambio lógico”, relata. Sin embargo, el bar ha atraído a una comunidad que ha explotado recientemente. Ya no son solo los veteranos del parque. “Hay una nueva ola de jóvenes. Vienen por los YouTubers o por la serie Gambito de Dama”, explica Adrien. “Cada vez que vengo hay caras nuevas, gente que nunca se había acercado a un tablero. Eso le da luz al juego”. El "Blitz": Tres o cinco minutos de adrenalina En la Blitz Society se puede elegir el tono de la batalla. Damia Benet, quien se interesó por el ajedrez mucho antes de que se pusiera de moda en las redes sociales, explica que este rincón parisino le permite hablar un lenguaje universal: la notación algebraica (esa que identifica las casillas con letras y números). “Aquí he jugado dos tipos de torneos: homologados y no homologados”, cuenta Damia. “Cuando es homologado por la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez), no hay música y la gente no toma alcohol normalmente, aunque se puede. Luego están los no homologados, más para relajarme, bebiendo una cerveza. Aquí se pueden jugar los dos”. Pero el verdadero rey de la casa es el ritmo que da nombre al local. “El Blitz es el ritmo de tiempo que significa que tienes unos tres minutos o unos cinco minutos por jugador para hacer los movimientos de principio al final de la partida”, explica Damia tras pedir un agua con gas en la barra. De bar a sala de juego Cuando se acerca la hora del torneo, el ambiente se transforma. El tintineo de las copas deja paso al sonido seco de las piezas de madera golpeando los tableros. Los inscritos —esta noche son 34— dejan sus platos a medio comer y sus copas a un lado para conocer a su primer rival tras el sorteo de mesas. Mientras los meseros terminan de limpiar y acomodar las sillas, el bar termina su metamorfosis. La calidez del ambiente social se tensa con la concentración competitiva. Los relojes están listos, las miradas fijas en el tablero y, por unos minutos, el mundo exterior desaparece. Organizar este caos requiere una figura silenciosa: el árbitro. Esta noche se encarga el francés Pierre Lariviere, de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). “Mi trabajo es registrar a los jugadores, ajustar los relojes y lanzar las rondas. Aquí todo es mucho más relajado. Incluso los torneos oficiales tienen un aire distinto”, comenta Pierre mientras observa la sala. El árbitro es quien media cuando los nervios afloran. “A veces hay litigios por un movimiento o un empate. Los jugadores pueden ponerse tensos. Pero al final, se resuelve mirando contra quién jugaron. El que enfrentó a rivales más fuertes, gana. Es un sistema de puntos llamado ELO”. El ELO es el sueño o la pesadilla de millones de ajedrecistas. Es la medida de la fuerza de un jugador: si ganas, subes; si pierdes, bajas. Actualmente, el trono mundial lo ocupa el noruego Magnus Carlsen (2.869 puntos en categoría Blitz), seguido en Latinoamérica por el mexicano José Martínez Alcántara (2.663 puntos). Sin embargo, en el torneo de los miércoles, el ELO no es lo único que está en juego; la paciencia también se pone a prueba. “En torneos no homologados hay dos tipos de jugadores: el que se concentra y el que te pincha”, explica Damia. “Hay expertos en soltar comentarios para sacarte de quicio y terminas haciendo una jugada mala por la distracción”. Inicia el torneo. El árbitro Lariviere verifica las mesas y da luz verde desde un sillón, mientras saborea una limonada. El verdadero juez ahora es el reloj digital de doble esfera que preside cada mesa, marcando el ritmo frenético del Blitz. Inician las blancas con aperturas clásicas como la Italiana; responden las negras con la Siciliana. Entre partida y partida, los alfiles y caballos se convierten en piezas de ataque indomables. Damia comienza con fuerza en la mesa 4. Después de ganar las primeras partidas, Damia llega a la mesa 1, donde se sientan los líderes. Si gana, es el campeón y se lleva un bono del bar. “En la última partida entregué una pieza para romper su defensa. Tuve el ataque ganador, pero con la presión del reloj no encontré la jugada precisa. Perdí. Pero estuve muy cerquita”. Enamorarse jugando ajedrez El torneo termina, pero la noche es joven. Al ritmo del jazz de All Blues, la Blitz Society revela su otra cara: la de centro social. “Vemos muchísimos dates, primeras citas”, confiesa Guirma Brice. El ajedrez es la excusa perfecta. En una mesa, Luka, profesor de ajedrez, guía a Morgane. “Si me dejas mucho espacio, me escaparé... ¡Bravo Morgane! Acabas de hacer tu primer jaque mate con tu reina”, celebra Luka. “Nos encontramos en Tinder hace una semana y su propuesta de cita fue venir aquí”, cuenta Morgane. “Me está enseñando y creo que es un buen partido”. La estrategia de Luka parece funcionar mejor que cualquier apertura italiana. Incluso las celebridades se rinden al encanto del lugar. Natalie Portman ha sido vista entre sus muros de piedra, y el gigante de la NBA, Victor Wembanyama, también dejó su huella. “Fue una noche privada. ¡Apenas cabía por la puerta! Tenía que agacharse para todo, pero jugó varias partidas. Fue muy simpático”, recuerda Brice. Al final de la noche, surge la pregunta inevitable: ¿ganan siempre las blancas por salir primero? Damia sonríe: “En principio, las blancas están un poquito mejor en la posición inicial, pero es un margen muy pequeñito. Los mejores del mundo saben cómo explotarlo, pero otros como yo... pues no tiene por qué ganar”. Realización sonora: Pierre Zanutto
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Marsella Episodio 1: Amine Kessaci, el joven candidato a las municipales bajo protección policial
"El narcotráfico es la alternativa donde el Estado se retira", afirma el joven activista de las barriadas del norte de Marsella. Dos hermanos asesinados. El primero estaba involucrado con la mafia. El segundo iba a entrar a la policía. Su libro Marsella, seca tus lágrimas. Vivir y morir en tierra de narcotraficantes es un testimonio humanista de gran fuerza politica. Amine está obligado a vivir protegido por guardaespaldas. ►► Para escuchar el reportaje, hacer click en el ícono play ►► En el cruce de la célebre avenida Canebière, símbolo del puerto milenario de Marsella, con la avenida Roma se encuentra la sede de la Primavera marsellesa, una coalición de partidos de izquierda, ecologistas y ciudadanos que apoyan la candidatura del alcalde Benoît Payan para su reelección en las elecciones municipales de marzo 2026. En el interior de la sede está el candidato Amine Kessaci. Tiene 22 años, una militancia social y ecologista curtida y un puñado de escoltas. Han intentado silenciar a sangre y fuego su voz que desnuda los estragos del tráfico de drogas en las barriadas de la periferia norte de Marsella, los grandes olvidadas por el Estado francés. Amine denuncia la injusticia de su situación: “Yo no he atacado a nadie, no he atacado a personas. Ataqué a un sistema, al abandono del Estado. Quiero que se encuentren soluciones para que la gente pueda vivir. Y me condenaron por primera vez en 2020 cuando mataron a mi hermano y lo quemaron; porque a mi hermano lo encontraron quemado dentro de un automóvil. ¿Y ante eso, querían que me callara? Ahora han asesinado a mi hermano pequeño Mehdi porque buscan matarme a mí. ¿Y ante eso, quieren que no hable?” Primer crimen transversal de nuestros tiempos Roberto Saviano, figura emblemática de la lucha contra la mafia, fue invitado este año como investigador por el Instituto de criminología y derecho penal de París. Refiriéndose a los asesinatos de los dos hermanos Kessaci, el periodista y escritor italiano afirma que se trata del “primer crimen transversal de la Francia moderna”. Saviano explica que “las ejecuciones transversales siempre se producían entre criminales, en la época de la French Connection. Ahora están ocurriendo con la nueva mafia francesa matando a un chico inocente". El autor de Gomorra precisa que "no habrían matado al segundo hermano de Amine Kessaci, el hermano inocente, si su primer hermano asesinado no hubiera estado involucrado con los criminales porque “eso hizo que la organización mafiosa considerara a esa familia como una familia bajo sus reglas". Romper la omertà o ley de silencio En octubre de 2025, tres años después el asesinato de su hermano Brahim, Amine Kessaci publicó Marsella, seca tus lágrimas. Vivir y morir en tierra de narcotraficantes, implacable denuncia del poder que han recuperado las redes mafiosas tras el abandono estatal de las barriadas populares en el norte de la segunda ciudad de Francia. Un mes después, Mehdi, su hermano menor que preparaba el examen para entrar a la policía, fue acribillado por dos hombres armados en moto. “Este joven es un símbolo. Él dice que en ese territorio sí se puede hablar. Es mucho más peligroso que cualquier periodista porque demuestra que dentro del territorio puedes rebelarte”, afirma Saviano El periodista Roberto Saviano también se rebeló en su Nápoles natal contra la Camorra, la poderosa mafia italiana. En 2006, publicó Gomorra, una formidable investigación que denuncia el horror de esos clanes mafiosos insertos en el engranaje institucional, empresarial y vital de la sociedad. Con dos décadas de diferencia, Saviano y Kessaci rompieron la omertà o la ley de silencio que cubre a la mafia. Ambos fueron amenazados de muerte y obligados a vivir bajo protección policial. El joven marsellés habla de esa condena injusta: “Me condenaron a vivir mi duelo y también a vivir bajo arresto domiciliario, a una vida en la que cambio de apartamento cada dos días. Tengo guardaespaldas que me rodean. Casi una decena. Me desplazo en un auto blindado y llevo un chaleco antibalas. Es injusto que, con 22 años, sea el objetivo de los grandes narcotraficantes. Solo por haber escrito tres líneas en un libro”. "El narcotráfico es la consecuencia de la injusticia social" Fabrice Lextrait, artífice del arte y la cultura en Marsella, descubrió desde las primeras páginas del libro de Amine una obra literaria con un alcance político muy fuerte, afirma. “El libro de Amine Kessaci es un testimonio humanista de lo que la sociedad actual de Marsella puede hacer en una familia popular como la suya: en la vida de un joven que se convirtió en delincuente, su primer hermano asesinado por la mafia. Un segundo hermano, víctima de una injusticia absoluta, diferente de la primera, pero siempre en el registro de la injusticia. Y luego él, que con todo eso, tendrá que seguir su camino junto a su madre”, dice el fundador de la icónica Friche la Belle de Mai en Marsella. En el prisma de Lextrait la obra de Kessaci igualmente es un testimonio de los sobrevivientes, de cómo aquellos que deben hacer el duelo también deben velar por que ese duelo no se repita en otras familias. Finalmente, Lextrait subraya en la obra de Amine el enfoque que el joven autor da al fenómeno del narcotráfico: "Lo que explica Amine Kessaci con gran contundencia política es que el narcotráfico no es la causa, sino la consecuencia. Y que nuestra sociedad debe buscar la verdadera causa en la injusticia social que sumerge a los jóvenes en manod de individuos que logran manipularlos para hacer su fortuna y riqueza personal". El Estado es responsable "Yo digo que este país es responsable, quizá no culpable, pero sí responsable. Responsable de haberte puesto en peligro, de habernos dejado solos”, reza en uno de los pasajes del libro de Amine Kesacci. El autor explica que el Estado no pone un arma en la cabeza de la gente para obligarla a traficar con droga, pero que “El Estado es responsable de haber permitido que estos jóvenes caigan en el narcotráfico, de haber permitido que no exista ninguna alternativa económica al tráfico de drogas y que,en cambio, exista esa economía subterránea mediante la retirada de los servicios públicos, la falta de acción política en ese ámbito, la falta de lucha contra la pobreza, contra el desempleo. Todo esto conduce a la situación en la que estamos hoy”. Como muchos de los jóvenes que viven en los suburbios del norte, Amine proviene de los cientos de miles de inmigrantes argelinos que desde mediados de los años 60 desembarcaron en el puerto de Marsella para trabajar en Francia. “Nuestros padres, cuando llegaron con las primeras oleadas de inmigración, fueron los peones, las hormigas obreras de Francia. Todos esos padres inmigrantes que trabajaron en las rotondas, que construyeron carreteras, ciudades… fontaneros, albañiles, que hicieron todos esos trabajos duros y terminaron sus vidas enfermas, cansados, con la espalda destrozada. A todos esos padres no se les preguntó qué querían, si querían otra opción. Era eso o nada. Y ellos aceptaron ese papel, y formaron familias. Y, luego, ¿no se les da nada a cambio?”, dice. Servicios públicos desmantelados Los suburbios de la periferia norte de la segunda ciudad de Francia son de los más pobres del país. Tras la proliferación de colmenas de vivienda popular en la década de los 80, las llamadas ‘cités’, sus habitantes han sido poco a poco desmantelados de los servicios públicos básicos que son vectores de desarrollo. "Cuando se eliminan escuelas, bibliotecas, oficinas de correos, el transporte de los barrios, se aíslan esos lugares, se crean zonas sin ley donde la República no existe. Esto no es posible para los miles de familias que viven allí que no causan problemas y solo piden una cosa: poder vivir”, denuncia Amine. Para este hijo de las barriadas vulnerables de Marsella, la exclusión social a las que han sido sometidos sus habitantes alcanzó su momento culmen en la década de los años 2000, bajo la gestión de Nicolas Sarkozy, primero como ministro del interior y, luego, presidente de la república. "Yo culpo a NIcolas Sarkozy. El decidió retirar los servicios públicos y la policía de proximidad. Los mismos que abogan por la represión y la seguridad total, destruyeron la fuerza disuasoria que tenía la policía en esos barrios. Ese señor eliminó la imagen de lo que podría ser el Estado de derecho en las barriadas populares. Por cierto, su eslogan era los vamos a limpiar con hidro lavadoras". La frase de Nicolas Sarkozy evocaba a una limpieza social en los barrios más desfavorecidos de Francia -donde existen muchas viviendas sociales y viven comunidades de inmigrantes- y a cuyos habitantes trató de "escoria". Su ofensiva retórica y represiva en materia de seguridad no frenó el avance de la venta de drogas ilícitas en el norte de Marsella. “Donde yo vivía, la red de drogas estaba delante de la puerta del bloque. Incluso, entraban cuando hacía frío. Así que nos saludábamos, nos conocíamos”, relata Belaid Aroun, activista social y empresario marsellés que nació y creció en el distrito 15 e Marsella, símbolo de la fractura entre el norte y el sur de la ciudad. La red de transporte empezó a funcionar apenas en 2020. “Los traficantes de drogas en mi barrio estaban mucho más presente que los servicios públicos. Ellos formaban parte integrante de la vida social. Incluso en las celebraciones, pagaban las fiestas del barrio, los regalos de Navidad. Es muy difícil poder esquivarlos porque, en realidad, son amigos. Hemos crecido con ellos. Algunos no son de Marsella, pero vienen a trabaja en las redes. Y físicamente están con nosotros”, dice. Un problema que oculta otros El fenómeno de la venta de drogas en las barriadas del norte es, sin embargo, relativamente reciente. "La Frenche Connexion nunca puso un pie en las cités del norte. El primer expendio de droga que vimos aparecer allí fue en 1984”, afirma Claire Duport, socióloga e investigadora en Transverscité de Marsella y el Observatorio francés de drogas y tendencias adictivas. Actualmente, lo esencial de la venta callejera de droga en Marsella, en puestos fijod y con vendedores visibles se hace en los barrios vulnerables del norte de la ciudad y en algunos del centro pauperizados o con una importante presencia de consumidores. "Pero eso es solo una realidad de la venta de drogas en la ciudad", precisa la experta. “Yo no puedo decir que sea la mayor parte porque no tenemos datos cuantitativos. Pero hay menos venta callejera en las barriadas del norte que en 2023. En 2024 hubo menos y en 2025 aún menos. En cierto modo, los expendios de droga en las calles de esos barrios vulnerables se prestan para ocultar las demás modalidades de este mercado”. Para Duport la cuestión del tráfico de drogas ha sido instrumentalizada, sin que por ello el fenómeno dejé de representar un problema: “No digo que se está haciendo mucho ruido por algo que no es un problema. En absoluto. Lo que digo es que desde hace una década que los problemas de la venta de droga en las barriadas del norte ocupan todo el debate sobre los barrios marginales y, con ello, se oculta la cuestión de la pobreza, la salud, la vivienda. Si se habla de las ‘cités’, solo es sobre el problema de la droga. En primer lugar, en muchos de esas barriadas no hay tráfico de drogas Y, además, así se ocultan todas las dificultades que atraviesan sus habitantes”. Coctel de miseria y racismo En el norteño barrio de La Busserine la vida cotidiana está engullida por la miseria y el control de los traficantes de drogas que reclutan cada vez un número mayor de menores. “El barrio es teso. Al hijo de una mujer que trabaja con nosotros, involucrado en las redes de traficantes, le cortaron las manos y lo quemaron. Es el horror total”, narra María Elena Márquez, trabajadora social en Schebba, asociación que apoya a las mujeres de la Busserine. Para ella, la causa de esta violencia social está en “la pobreza alimentada con el racismo. Por ejemplo, los muchachos deben hacer una pasantía cuando están en tercero de bachillerato y ninguna empresa los recibe porque la población magrebí, la más implicada, ha sido muy estigmatizada, entonces es muy mal visto tener un empleado magrebí.” La segregación a la que son sometidos los jóvenes de estas barriadas les va abriendo las puertas a la única opción laboral y de progreso económico allí existente: las redes del narcotráfico. “No tienen acceso al empleo, ni a una formación adecuada. Eso hace que desde muy temprano los soliciten para vigilar; ponen a niños de diez años a que les avisen cuando viene la policía. Así empiezan su proceso de integración a las redes de las drogas”. Valentía y dignidad, las armas de las madres El nivel de desempleo en los barrios del norte de la ciudad es muy alto. “Y los hombres cuando no encuentran trabajo se van. Entonces, hay muchas familias monoparentales”, dice María Elena Márquez. De padres divorciados, Belaid Aroun creció solo con su mamá: “Los narcotraficantes hacen un trabajo psicológico con los jóvenes para suplir esa carencia. Es un trabajo de reclutamiento a largo plazo. Recuerdo que cuando era muy pequeño, con diez u once años, estábamos en contacto permanente con ellos, sabíamos los nombres de todos, sabíamos cómo funcionaba el negocio, lo sabíamos todo sin estar metidos”, cuenta Aroun. Hoy es un reconocido líder comunitario y, al mismo tiempo, empresario. “Si no me metí es porque tuve a mi madre, que estaba sola y luchó. Ella estuvo muy presente para mí y me permitió mantenerme a flote. No estoy seguro de que, de haber salido del camino recto, hubieran podido recuperarme. En mi barrio han pasado muchas cosas muy graves. Y ahora que tengo 38 años, veo que muchos de mis amigos con los que crecí, con los que jugábamos al fútbol, han muerto o están en la cárcel”. Amine Kessaci denuncia el intento de parte de un sector de los políticos franceses de imponer una suerte de punición colectiva para las familias de los jóvenes que caen en la delincuencia de las mafias. “Me parecen unos cobardes los que proponen quitarles las viviendas sociales a las madres con hijos que son traficantes de drogas. No existe la fuerza, ni el valor, ni las armas para luchar contra los cabecillas de las redes que están en Dubái, en Tailandia, en los Emiratos Árabes. Pero, en cambio, si hay el valor de atacar a las madres de los barrios que no tienen armas ni defensa” A los 16 años Amine creo Consciencia, una asociación que asiste a las madres de los barrios del norte cuyos hijos son asesinados en medio de la turbulencia criminal. “Nuestras madres luchan con las únicas armas con las que cuentan: su valentía y su dignidad. Cuando se enteran de que sus hijos andan metidos en las drogas, cuando sus hijos no están en casa por la noche, ellas salen, van a los expendios de venta de droga, se plantan delante de ellos, les dicen que vuelvan a casa y recuperan a sus hijos”.
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Renuncias masiva de alcaldes en Francia, una alerta para la democracia
Un fenómeno inédito en Francia envuelve las elecciones municipales que tienen lugar el 15 y 20 de marzo: la renuncia masiva de alcaldes. 2189 dimitieron de sus cargos entre 2020 y 2025. Según el estudio realizado por el Centro de Investigaciones Políticas Cevipof y la Asociación de Alcaldes de Francia (AMF), esta ola de dimisiones de alcaldes revela la fragilidad del cargo y las dificultades para ejercerlo. ¿Cómo explicar este fenómeno? Escuchen el reportaje de Angélica Perez ►►►Para escuchar el reportaje sonoro, hacer click en el ícono play►►► La pesquisa realizada por el Cevifof, laboratorio de investigación política de la facultad de Science Po, y la Asociación de alcaldes de Francia (AMF) condujo a un hallazgo preocupante para la salud de la democracia local: De los 35 mil alcaldes municipales elegidos para el mandato 2020-2026, más de uno renunció cada día durante ese sexenio. “Para mí, esto no es indicativo de una democracia municipal en crisis. Es indicativo de la gran dificultad que supone comprometerse durante un periodo muy largo con unas funciones un tanto invisibles, en la sombra”, afirma Martial Foucault, director del estudio. El investigador y los estudiantes a su cargo pusieron la lupa en la demcracia local, fueron departamento por departamento del país, devoraron las páginas de la prensa regional y entrevistaron a los protagonistas buscando las razones que motivaron esa ola de dimisiones. Dificultad para crear consenso “La primera causa de dimisiones son los desacuerdos, las disensiones y los conflictos dentro del consejo municipal. Una vez elegidos los alcaldes, deben trabajar con su equipo y descubren que no siempre están de acuerdo. Y eso lleva a muchos concejales a dimitir”, explica Foucault. La renuncia de los concejales se traduce en falta de quorum y, en consecuencia, lleva a organizar nuevas elecciones. El ajedrez político cambia radicalmente: “el alcalde tendrá que enfrentarse a sus antiguos compañeros, que antes estaban con él y ahora se le opondrán. A menudo, el alcalde sale derrotado. Tras esta derrota, prefiere dimitir antes que estar solo en la oposición dentro del concejal municipal”, explica el investigador. 31% %, es decir un tercio del total de las renuncias, estuvieron motivadas en la dificultad del alcalde para construir consenso en el consejo municipal a fin de sacar adelante los proyectos a los que se comprometió. El profesor subraya que “Ningún alcalde tiene un poder innato para crear consenso. Eso es algo que se aprende, que requiere mucho diálogo e intercambio. Hay que convencer a los miembros de una mayoría de que, en ciertos temas, hay que llegar a compromisos”. Renuncias pactadas La segunda causa la ola de renuncias concierne a alcaldes reelectos en 2020 que previamente a las votaciones habían tomado la decisión de retirarse una vez estuvieran ejerciendo su nuevo mandato. ¿Por qué? La investigación observó que se trata de alcaldes que ya habían ejercido tres o cuatro mandatos y no deseaban uno más. Pero no había candidatos voluntarios. Entonces decidieron aceptar con la condición de retirarse a mitad de mandato. “Desde mi punto de vista, es una organización que plantea un problema democrático, porque significa que los votantes no son convocados a nuevas elecciones. Es un acuerdo interno. A menudo, los ciudadanos lo saben, pero a veces no”. La salud de los acaldes, tercera causa 13% de los alcaldes dejaron sus cargos en el último sexenio por problemas de salud física y mental. “El promedio de edad de los alcaldes en Francia es de 60 años. Hay alcaldes muy mayores que enfrentan problemas de salud. Y algunos prefirieron renunciar para cuidarse o tratarse”, explica el director del estudio. La fatiga moral y mental fue la otra causa de estas renuncias: “Observé que los alcaldes utilizan palabras que nunca usaban. Se habla, al igual que en el mundo laboral, del agotamiento de los alcaldes, de cansancio, de fatiga", dice Foucault. “No es tanto la función en sí misma, sino la acumulación de responsabilidades y de organización de vida que les impide seguir siendo la persona a la que siempre se puede recurrir y siempre está dispuesta a responder”, precisa. Electos en confinamiento para gestionar la crisis Las municipales francesas de 2020 se dieron en condiciones inéditas y caóticas. En pleno pánico por el coronavirus y con una abstención que batió récords, 90 por ciento de los alcaldes fueron elegidos en primera vuelta el 15 de marzo. Al día siguiente, el presidente de Francia Emmanuel Macron le anunció al país "Estamos en guerra contra un enemigo invisible". Y decretó el primer confinamiento. Efecto inmediato: Los equipos municipales que ganaron esas elecciones no pudieron celebrar su victoria. “La celebración presencial es un primer momento importante porque van a estar juntos durante seis años para gobernar una ciudad. Y al día siguiente, hay que ponerse manos a la obra ”, estima el profesor universitario Martial Foucaut. En este caso, no pudieron empezar a trabajar porque fue imposible constituir los consejos municipales pues, para ello, hay que estar presente físicamente. “Fueron los alcaldes aún en ejercicio, algunos de ellos derrotados en las urnas, los que tuvieron que gestionar los asuntos hasta septiembre y, por lo tanto, durante seis meses, los consejos municipales no pudieron cohesionarse como equipo” Para el director de la investigación, esta situación tuvo repercusiones en la dinámica del colectivo durante estos seis años. “Creo que las condiciones en las que comenzaron tuvieron un impacto en este fenómeno de dimisiones. Porque renunciaron alcaldes, pero también miles de concejales municipales”. Se trata, pues, de alcaldes y consejeros municipales que habían tenido tenido que gestionar la crisis sanitaria y económica generada con la epidemia del coronavirus. “Muchos alcaldes estaban descontentos con la falta de reconocimiento del Ejecutivo, del primer ministro, del presidente de la República. Consideran que siempre han respondido a las solicitudes para gestionar las crisis, pero que cuando estas terminan, se ignoran sus reivindicaciones. Los alcaldes se dicen: «Los franceses confían en nosotros. ¿Puede el Estado, el ejecutivo, en sus declaraciones públicas, confiar también en nosotros? Ahí es donde existe un malestar bastante fuerte” . Perfiles de comunas y alcaldes La red administrativa francesa esta compuesta por 35 mil comunas. Un numero enorme. Para hacerse una idea: El 45 % de las comunas de Europa están en Francia. El estudio encontró que el fenómeno de las renuncias en masa de alcaldes y consejeros municipales se concentró en comunas grandes y medianas que cuentan con tres mil a cinco mil habitantes y entre 25 y 30 consejeros La investigación también observó que los alcaldes que renunciaron durante el mandato 2020-2026 eran pensionados, alrededor de los 66 años de edad, sin distinción de género, y que habían ejercido al menos una vez el cargo. Un perfil que se ajusta al de diputados, senadores o consejeros regionales. Y, sin embargo, no se presenta casi ninguna renuncia de estos cargos que también ejercen un poder de representación. “Para mí, la cuestión no es tanto el tamaño de los municipios, sino la forma en que se ejerce y se practica la democracia local”, asegura el director de la investigación. Según él, la explicación de que las dimisiones afecten sobre todo a los alcaldes radica en una práctica del poder. “Creo que eso es lo importante, porque entre las decenas de alcaldes a los que he entrevistado hay un sentimiento muy fuerte de decepción y ninguno está contento con dimitir. No he conocido a ninguno que diga que ahora la vida va a ser maravillosa porque ya no es alcalde. Hay una constatación de fracaso y, a veces, introspección. Y además están muy apegados a su municipio”. Soledad, falta de medios y de formación El peso de la responsabilidad de gestionar prácticamente solos su comuna, la falta de medios y la agresividad de los habitantes hicieron insostenible el mandato para los alcales de pueblos pequeños. Durante los años que lleva investigando la democracia local, Foucault ha podido constatar que el alcalde de los municipios pequeños no cuenta con el apoyo de colaboradores o funcionarios territoriales. “A menudo está solo con un secretario o una secretaria de la alcaldía, dos o tres días a la semana. Y se le pide que domine el código de urbanismo, el código medioambiental, el código general de las colectividades territoriales, las cuestiones patrimoniales y de policía administrativa”. Si el alcalde no se ha preparado en el pasado -por ejemplo, como concejal, - y si no cuenta con ayuda, se encuentra en un mundo totalmente nuevo y se siente perdido. “Puede parecer sorprendente, pero los alcaldes no están formados para desempeñar esta función. Algunos son agricultores, otros profesores, responsables de una asociación etc, que se comprometen con un proyecto en el que creen firmemente para transformar su pequeña o gran ciudad. Y de repente, se les dice: has ganado las elecciones, ahora eres alcalde”. Trabajo de día, mandato de noche El cine francés ha contribuido a la representación del alcalde municipal como alguien a quien la gente cruza en la calle, en las fiestas comunales, en su despacho, una suerte de personaje ambulante siempre disponible. Otra es la realidad de las comunas de hoy en Francia “Esta representación casi campechana de los alcaldes, ha cambiado mucho. La realidad es que gran parte de los alcaldes de los municipios no pasan el día en su alcaldía porque la mayoría suelen tener una actividad profesional paralela”, afirma Foucault. Y explica que se dedican al cargo o muy temprano en la mañana, hasta las 8:30 a.m., y luego tienen su trabajo, o bien muy tarde por la noche. O los sábados en la mañana. Algunos acaldes jubilados pueden dedicarse más tiempo, pero no están permanentemente en la alcaldía. “Son momentos en los que no se encuentra con los ciudadanos de su municipio. Desde hace diez años, les pregunto por el número de horas que consagran a su cargo de alcalde, sobre todo en los municipios muy pequeños de menos de mil habitantes, y me responden que dedican entre 25 y 30 horas semanales. Yo observo la hora a la que responden a mis encuestas: Diez, once, doce de la noche. Cuando se tiene un trabajo aparte, la función de alcalde, se ejerce en la noche. Es un trabajo en la sombra. Esa es la gran dificultad para muchos alcaldes, pensar que es un día sin fin, un día que va a durar seis años”. La confianza en el electorado Los franceses aún tienen confianza en sus alcaldes. También hay que preguntarse por la confianza de los acaldes en sus ciudadanos, puntualiza el investigador. “Eso puede ser un elemento que modifique la relación de los representantes electos con el poder, intentando quizá aceptar que se han equivocado en un diagnóstico o en las prioridades, buscando instrumentos, como referéndums de iniciativa local, consultas, en fin, más participación, que permitan a los alcaldes aceptar que no siempre tienen las ideas adecuadas.y que las buenas ideas pueden provenir de los ciudadanos” Según Foucault, si los alcaldes municipales “logran poner en práctica las demandas más importantes de los ciudadanos, se crea una sensación social de felicidad inconmensurable. Y estos logros deben ser mucho más importantes que todos los problemas reales relacionados con el ejercicio de su función”. El investigador del Cevipof concluye que si existe una formación para ser alcalde y otra manera de construir el consenso político, se puede reducir el fenómeno de las renuncias masivas de alcaldes en el nuevo mandato 2026-2032
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Adiós a Brigitte Bardot: la BB del cine y la canción francesa
Iniciales BB, son las iniciales de Brigitte Bardot, mujer que inspiró a los más grandes compositores y realizadores franceses. Esta es su historia, con la música como hilo conductor. Dos letras BB basta para nombrar a la mujer que fue una referencia en la sociedad y la cultura. Su busto fue elegido para representar el símbolo de la república francesa. Un busto que fue conocido y reconocido en todo el mundo. Brigitte Bardot, la joven actriz de clase acomodada y conservadora fue adulada y expuesta a la luz sin concesiones a penas salió de la adolescencia en los anos 50. Se convirtió se convirtió en un modelo de libertad para las mujeres durante 3 décadas. “Et dieu crea la femme” pone en escena a una joven francesa apasionada por el amor y a vida. Mujer superficial para algunos, mujer libre para otros. El fenómeno BB y su exposición mediática inspiraron incluso a Simone de Beauvoir, figura del feminismo francés quien escribió: Brigitte Bardot es “tanto depredadora como víctima de sus depredadores”. Extracto de la película Le Mépris de Jean-Luc Godard (1963), junto a Michel Piccoli, obra que consolidó la fama de Brigitte Bardot a nivel mundial. Sin embargo, la película fue financiada con la condición de incluir escenas de Bardot desnuda, una exigencia de los productores estadounidenses, en detrimento tanto del director como de la actriz. Jean-Luc Godard tuvo que añadir la célebre escena de Bardot desnuda, pero para atenuarla recurrió al uso de filtros de colores. Brigitte Bardot convivió veinte años con esa imagen ambivalente de mujer liberada y, al mismo tiempo, de objeto sexual. “Mi vida es como una gran celda, agradable, pero una prisión al fin y al cabo. Mi vida no me pertenece, le pertenece a todo el mundo. El público me atribuye palabras que no digo, actos que no son míos. Tengo la sensación de no ser libre. Lo único que deseo es que hablen menos de mí. Vivo con las persianas y las cortinas cerradas, porque en el techo de enfrente me esperan los fotógrafos”, dijo en una entrevista para la radiotelevisión pública. Ya en los años sesenta, Brigitte Bardot venía alertando sobre su situación y el constante acoso del público y de los medios de comunicación. Después de veinte años de carrera cinematográfica, decidió poner fin a los rodajes y a la vida pública, por culpa —o gracias— a una cabra. La película L’Histoire très bonne et très joyeuse de Colinot Trousse-Chemise, una comedia ligera, fue la última de su carrera, en 1973. Brigitte Bardot tenía entonces 38 años y su decisión fue irrevocable: nunca volvió a los escenarios.Eligió a los animales como su nuevo público, casi como un rechazo a los seres humanos… al rechazo de una sociedad que la utilizó como una mascota, un animal de zoológico, como señalaron algunos especialistas. Ella misma lo resumió así: «He dado mi cuerpo a los hombres y mi alma a los animales». En 1977, desde La Madrague —su casa en Saint-Tropez—, creó la Fundación Brigitte Bardot para luchar contra el sufrimiento animal, ya fuera doméstico o vinculado a la producción de carne y pieles. Entre los episodios más mediáticos de su militancia figura su viaje al Polo Norte, en territorio canadiense, para denunciar la matanza de crías de foca destinadas al comercio de sus pieles. De regreso a Francia, y gracias al apoyo del gobierno de Valéry Giscard d’Estaing, el Parlamento aprobó una ley que prohíbe el comercio de productos derivados de la caza de focas. Sin embargo, con el paso del tiempo, Brigitte Bardot dejó de recibir el respaldo de los presidentes posteriores, y su fundación continuó funcionando principalmente gracias a donaciones y a la apertura de refugios, mientras que el maltrato animal dejó de figurar entre las prioridades políticas. «Cuando escucho a estos políticos prometernos maravillas sin hacer nada… Ninguno, ni de derecha, ni de izquierda ni de centro, habla realmente de ese problema: la causa animal o la mejora de la condición animal en Francia. ¡Esto me escandaliza!», afirmó en una ocasión. Escándalo parece ser una palabra que la describe bastante bien. La militante comenzó escandalizando con su imagen de mujer libre, considerada por muchos como frívola y superficial, al tiempo que fascinaba a ciertos intelectuales. Sin embargo, el escándalo estalló también en reiteradas ocasiones a raíz de sus declaraciones racistas y homófobas. Sus vínculos cercanos con círculos de poder de la extrema derecha francesa tampoco fueron bien recibidos. El impacto de estas declaraciones fue tal que, en algunas alcaldías, se retiraron los bustos de Brigitte Bardot que la representaban como Marianne. Para muchos, Brigitte Bardot pasó entonces a encarnar la deshonra. Brigitte Bardot fue condenada en varias ocasiones por la justicia francesa por injuria racial y por incitación al odio. Sin embargo, al final de su vida, la diva tenía en la mira a una impresionante cantidad de personalidades, entre ellas Emmanuel Macron y su entonces ministro de Transición Ecológica, el ecologista Nicolas Hulot, a quien calificó de «cobarde». Diva, musa, símbolo sexual, figura considerada superficial, referente del feminismo y de la libertad, racista, precursora en la lucha contra el maltrato animal, pecadora, ícono cultural… Cada cual se quedará con la BB que prefiera recordar. Lo cierto es que no hubo una sola, sino varias vidas de Brigitte Bardot.
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La tormenta del gigante del "fast fashion" Shein en Francia salpica América Latina
La presencia de Shein en Francia ha exacerbado el debate sobre el "fast fashion" y la regulación de estas compras vía plataformas digitales, como parte de una industria que es acusada de dañar el medioambiente y atentar contra los derechos humanos. La polémica se ha extendido a Latinoamérica, donde ya varios países avanzan en leyes de regulación y/o imposición. En la llamada capital de la moda, la apertura de la primera tienda física del gigante del "fast fashion" (moda rápida) Shein ha generado dos frentes: sus clientes y quienes consideran su presencia en Francia diabólica. Pero la polémica va más allá y ha exacerbado una pregunta que trasciende fronteras: ¿Cómo se regula esta industria que es señalada de contaminar y vulnerar derechos humanos? Latinoamérica se une a la ola de regulación Latinoamérica se une al movimiento de regulación al "fast fashion" Francia, que fue pionera en la materia al aprobar la ley contra el ultra fast fashion que impacta sobretodo gigantes como Shein o Temu, según Javier Guevara, investigador y analista jurídico de normativas innovadoras, que publica actualizaciones legales junto a la Universidad Externado de Colombia. “La ley francesa del ultra fast fashion fue la que abrió toda esta discusión a nivel mundial, pero las nuevas legislaciones responden a un contexto global donde el sector textil es el que está generando más del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo”, agregó Guevara. En Latinoamérica se nota un impacto después de que Francia lo hiciera, “porque se comienza a hablar del tema”, indica Guevara, explicando que en Argentina la Cámara de indumentaria trabaja en un proyecto para regular las plataformas de ultra fast fashion, “con propuestas que incluyen todo lo que es la aplicación de impuestos y aranceles buscando proteger a la industria nacional”. También enumera el caso de Colombia que, aunque reconoce que los esfuerzos han sido más a nivel local, se han anunciado ajustes impositivos para la importación de prendas, buscando frenar el impacto en los productores locales. En Ecuador, desde junio de 2025, se está buscando aplicar un impuesto de 20 dólares por paquete a las compras de ropa desde el extranjero y en México se aumentaron los aranceles de las importaciones de pequeños paquetes de textiles del 19% al 33.5%, explicó el investigador, agregando que todos son esfuerzos para frenar este fenómeno de consumo masivo. El jurista destaca a Chile como el país más avanzado de la región en la materia que, además de los aranceles, contempla los textiles en una ley de responsabilidad extendida del productor para reducir los residuos. En América Latina, el consumo de estas marcas ha tenido un aumento exponencial. Es el caso de Argentina que, en lo que va del año, registró un aumento del 237% en compras vía plataformas digitales como Shein, Temu o Aliexpress, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos. El papel protagónico de la publicidad En Colombia, el sector textil ya ha alertado del peligro para su industria, pues consumidoras como Dayana también se han dejado conquistar por los gigantes chinos. “Usualmente suelo comprar en Shein y en Temu, pues la mayoría de mi círculo compra ahí y las veces que he comprado, todo ha salido bien. El tema de reembolsos, también la información cuando es ropa, las tallas, cuando es un objeto. Hay especificaciones muy claras en cuanto al tamaño y las medidas. Entonces me ha aparecido confiable”, indicó la cliente de 23 años. Ella cuenta que la publicidad de las redes sociales la llevó a acercarse a estas marcas, principalmente en el caso de Temu. Pues dichas plataformas han jugado un papel clave en la transformación del consumo, según encontró Guevara en sus últimas investigaciones. “La llegada masiva de las redes sociales hizo un cambio en el paradigma del consumo que no se veía hace 5 o 10 años; el poder acceder a una red social donde el producto llega muy rápido y muy barato”, señaló el investigador. Para él, también habría que examinar los contenidos publicitarios de “lo que nos venden como moda o ese aumento de publicidad agresiva sobre lo que es la moda, sobre la necesidad de consumir muchas prendas todo el tiempo, de estar a última moda”. Olivier Urrutia, delegado general de la Delegación del Comercio Cooperativo en Francia, también destaca la importancia de vigilar estos anuncios, algo que contempla la ley francesa. “Esa ley obliga a las plataformas a respetar unas normativas, como por ejemplo limitar los efectos de la publicidad, pero también obligarlas al respeto de la protección de datos personales de los consumidores”. La polémica de Shein en Francia Sin duda, el paso de Francia a intentar regular la industria del ultra fast fashion ha puesto a Shein en el foco, y este ha respondido con una provocación al instalar su primera tienda física en la capital de la moda, estima Pierre Condamine, responsable de campaña de la ONG Les Amis de La Terre (Amigos de la Tierra). “Esta apertura es un intento por parte de Shein de legitimarse, de mostrarse irreprochable. En Francia, Shein ha sido muy criticada por ser una marca que solo opera en línea, que no paga impuestos y que no crea puestos de trabajo y ahora lo que hace Shein es intentar responder a eso. Esto forma parte de una estrategia de comunicación en un momento en el que son objeto de la ley fast fashion, pero es un modelo dañino y es necesario regularlo”, señaló. Aunque Shein abrió sus puertas en París, en los célebres almacenes BHV a principios de noviembre, aún sigue siendo parte del debate público y su expansión en el resto del país se ha visto frenada. Algunos sectores piden retirarla totalmente, ciertas marcas de lujo han decidido abandonar el edificio negándose a ser sus vecinos, mientras clientes como Manel se alegran de poder comprar en directo: “Yo pido por la página web, es asequible y nos permite ahorrar dinero, pero lo que crea esta polémica es la brecha entre el lujo y lo barato, ellos no quieren que gente como nosotros acceda a esos privilegios”. Comprar bonito a bajos precios, es la razón principal que dicen tener los clientes tanto de Francia como de Latinoamérica a la hora de dirigirse al gigante Shein, que Mathilde Pousseo, delegada del colectivo francés Ethique sur l’étiquette (Etica en la etiqueta), juzga por sus prácticas laborales. “Shein es realmente el modelo que menos respeta los derechos de los trabajadores a quienes somete a una presión terrible y luego vemos claramente que los precios bajos se traducen en una merma de los derechos de los trabajadores en todos los eslabones de la cadena” indicó. Para ella, el modelo económico es muy frágil y “está destinado al fracaso, pero también es responsabilidad de las personas tomar conciencia de que lo que compran es malo para la salud. Se trata de productos fabricados esencialmente con hidrocarburos y sabemos lo que hay detrás, como disruptores endocrinos, PFAS y otras sustancias que son realmente perjudiciales para el medio ambiente, pero sobre todo para la salud”, indicó. Diferentes organizaciones como Public Eye han denunciado abuso laboral de la marca con jornadas de 75 horas semanales, bajos salarios y problemas de seguridad. La precariedad laboral del "fast fashion" no es un secreto, asegura el jurista Guevara, aunque reconoce que es imposible de regular: “muchas veces ni siquiera se sabe de dónde vienen esas prendas, porque lo que hacen esas empresas es hacer unos grandes pedidos que llegan a sus filiales y ellos las redistribuyen. Entonces el rastro es muy difícil de perseguir” señaló. ¿Comprar es un acto político? Para Urrutia, la polémica de Shein es el pico de un dilema que también es moral en la sociedad actual. “Los consumidores estamos atrapados entre el dilema moral de respetar o no las condiciones de los trabajadores y la calidad de los productos y el medio ambiente, con el poder de compra. Como hay una crisis económica y una bajada del poder adquisitivo, pues la gente tiene que reflexionar sobre si se privilegia el volumen de compra o la responsabilidad de lo que se está comprando, es un dilema que está atrapando cada vez más a las sociedades desarrolladas”, explicó. El gigante del "fast fashion" lleva la bandera de toda una industria de moda rápida que es acusada de competencia desleal, dañar el medio ambiente, tener prácticas laborales precarias y mucho más. La regulación marca un punto de inflexión, pero como dicen los expertos, es difícil vigilarlo todo y más en un contexto de crisis económica. La decisión final queda entonces en manos de los consumidores, ¿pero es posible comprar como un acto político?
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La Parranda Venezolana resuena en un barco anclado en el corazón de París
El tercer martes de cada mes, hay una cita exclusiva con la música venezolana en un péniche al borde de la Villette, en el noreste de París. Reportaje de Mariana Rivera Ramírez para RFI A orillas de la red fluvial parisina, diversas péniches —pequeños barcos, tipo crucero— forman parte del paisaje de la ciudad. Al menos una decena de estas barcazas, ancladas en las cuencas y canales del distrito XIX de París, suelen estar reservadas para proyectos artísticos: desde incubadoras culturales, cine, teatro y otras artes escénicas. Pero, una de ellas, es realmente especial para la comunidad venezolana: la Péniche Anako. En este barquito amarrado a la dársena del Bassin de la Villette, músicos y personas amantes de los ritmos tradicionales de la patria de Bolívar, se reúnen, cada mes, para armar la denominada Parranda Vénézuélienne. Una pareja de con una larga y reconocida trayectoria en la música tradicional venezolana, es la artífice de este encuentro musical: Cristobal Sotony Hayley Soto. Ella es cantante, se encarga de la programación de los conciertos y de la curaduría de los artistas. “Se nos ocurrió que podía ser este este formato: hacer un concierto de 45 minutos y después que la gente en general, no solamente los alumnos, sino otras personas, pudieran integrarse y hacer música venezolana”, explica Hayley. Leer tambiénMontevideo retumba en París con los tambores del candombe Su esposo, Cristóbal, es un franco-venezolano que nació y creció en París, a los 20 años se fue a vivir a Caracas, la capital de la tierra de su padre; él es multiinstrumentista y ahí desarrolló una prolífica carrera como mandolinista y como maestro de música tradicional. Años después, a su regreso a tierras francesas, fundó la Asociación Sonar en París para darle continuidad a su labor de enseñanza y difusión de las músicas tradicionales. Sonar es el preámbulo de la Parranda Vénézuélienne. “Ahora somos varios los que damos clases en el local nuestro, organizamos hace más de 20 años un curso de verano. Todos los años son más o menos unos 30, 40 alumnos que pasan una semana…Y eso es música de las 09:00 hasta las 23:00 de la noche mínimo”, detalla Cristóbal. Semillas venezolanas en la capital francesa El curso intensivo anual de la Asociación Sonar, que se realiza a las afueras de París, es un punto de convergencia para la música tradicional venezolana en este lado del mundo y todo un semillero de proyectos musicales. De ahí surgió el Collectif Bululú, un grupo que toca y expone variedad de ritmos venezolanos en París. Sus integrantes son cuatro jóvenes de Venezuela y dos franceses, quienes son alineación fija en las jam de las parrandas. La venezolana Rossmary Rangel, canta y toca la tambora y la bandola en el Colectivo, pero también tiene su proyecto propio como flautista, con el cual presentó su nuevo disco “Guayayo Project” en la Parranda del pasado mes de junio. “Vengo de otro mundo que es el mundo de las orquestas”, cuenta la artista a RFI, en medio de un ensayo que tuvo junto a sus colegas de Bululú en una sala de la Asociación Sonar en París, previo a ese espectáculo. La música popular es pan de cada día de las y los venezolanos, sin importar la escuela musical donde se aprenda. “Ya tú ves orquestas de cuatro, orquestas de mandolina, arpa, maracas (…) Entonces, no hay una cuestión de que la música popular esté alejada o que sea para un grupo específico de gente. Aquí nosotros hemos cultivado esa tradición desde muy pequeños… Yo crecí incluso tocando música un poco más académica en formación, pero siendo música venezolana”, agrega Rangel. El Sistema de Orquestas venezolano sin duda ha sido ejemplar y un gran promotor de la cultura musical del país. Se trata de un programa social, educativo y cultural, fundado por el maestro José Antonio Abreu en 1975. Este modelo, reconocido mundialmente, ha impactado la vida de miles de jóvenes, como fue el caso de Rossmary. “En todas las casas usualmente hay un cuatro” Más allá de la música formal, la música tradicional es una vena que atraviesa la idiosincrasia de este país suramericano. Muchas de las festividades venezolanas están asociadas a celebraciones católicas y suelen estar acompañadas con ritmos tradicionales. En diciembre, por ejemplo, cuando las familias se reúnen a cocinar hallacas, las gaitas, las parrandas y los aguinaldos son tan esenciales como los ingredientes mismos de ese platillo navideño. Dariana López, la cantante, compositora y cuatrista del grupo, recalca que “Venezuela es un país que en donde la música tiene como una plaza muy importante en la vida diaria, mucha gente canta y toca sin ser forzosamente músico profesional (...) en todas las casas usualmente hay un cuatro. El cuatro es el instrumento tradicional por excelencia de Venezuela”. Leer tambiénEn París, tras la huella de la zampoña Esa pequeña guitarra de cuatro cuerdas es por tanto, infaltable en las parrandas y de ahí se van sumando todos los demás “desde mandolinas, maracas, bajo, contrabajo, guitarra… Una variedad de instrumentos tradicionales venezolanos: las maracas, la bandola… cantidad de instrumentos de percusión, detalla Daniel Uzcategui, el cuatrista principal y arreglista del Colectivo Bululú. Para formar parte de la programación de la Parranda, cada proyecto debe tener un mínimo de madurez musical y cumplir con el requisito indispensable: hacer música venezolana. “Que además no es tan conocida, digamos, como otras músicas como la música brasileña, por ejemplo, como la misma música colombiana que tienen más espacios donde se hacen en diferentes sitios. Hay muchas ruedas de samba, hay muchas ruedas de cumbia, pero parrandas venezolanas por el momento hay solo una”, recalca López. Esa exclusividad de la que habla Dariana, es la que hace tan especial la cita musical en la péniche, pues más allá de ser un lugar de encuentro para la comunidad venezolana, es una fiesta de ritmos y un punto de convergencia multicultural. La Parranda intenta abarcar el diverso y rico abanico de géneros musicales que tiene Venezuela. “Por supuesto, se hace mucho joropo llanero, que es como el más conocido, que involucra el arpa y algunas veces la bandola. Está el merengue venezolano que digamos que eso no va a faltar nunca (...) es como que un género muy característico de Venezuela”, ejemplifica López. “La música no la define el pasaporte” La cosmopolita París, sin duda es cómplice de todo ello. Ofrece un escenario idóneo para el público de distintas edades y procedencias. Anabel es venezolana y visita, desde Panamá, a su hija Eliana que está radicada en Francia. Ella asegura que la música tradicional es lo que te conecta con tu identidad: “Me ha hecho regresar a un pasado que dejé en mi país”, comenta tras asistir a la Parranda Venezolana. Para algunas personas locales ya es una cita habitual en la capital francesa. Francis, un músico francés enamorado de la música venezolana, acude todos los meses con su guitarra a la Parranda: “soy guitarrista y puedo tocar esas cosas que yo tocaba hace muchos años”. Brillitte, también francesa, es otra asistente ferviente: “Encontré al maestro Cristóbal Soto y empecé a tocar cuatro (...) y realmente es una fecha que no podemos faltar. Cada mes hay que venir porque es un momento único de música”. La paradoja de la música es que por un lado refuerza la identidad de una nación pero, al mismo tiempo, difumina las fronteras, porque como dice Cristóbal: “La música no la define el pasaporte, la define las ganas y el conocimiento del estudiarla, trabajarla, practicarla y compartirla”. Ese sentimiento lo comparte Daniel, desde su experiencia en el Colectivo Bululú: “se elimina ese límite entre el que es venezolano y el que es francés, y es como que se te olvida cuando estás tocando. Cuando yo estoy tocando con Adrien, cuando yo estoy tocando con Juliette, cuando yo estoy tocando con Marina, con Dariana, no pienso que Juliette es venezolana o francesa. Es como un sitio donde esa barrera, como geográfica, de un pasaporte se borra”. Ese impulso por compartir la música es lo que ha mantenido a Cristóbal y a Hayley constantes con su proyecto pedagógico de transmisión de las músicas tradicionales, por más de 20 años en este lado del Atlántico. “Es que está viva en nosotros. Es parte de nuestras vidas (...) No hay ninguna meta otra que disfrutar de eso que conocemos y que nos gusta compartir, reflexiona el maestro Cristóba Tras cinco años en París, esa vitalidad también atraviesa a Dariana. Cada vez que toca, las montañas de su natal Mérida, se sienten más cerca: “Hacer música tradicional venezolana aquí es una manera también que me permite seguir conectando con eso que dejé allá, ¿no? Gracias a la música tradicional venezolana, yo he creado esta red que me hace seguir sintiéndome en casa”. La Péniche Anako es administrada por una asociación de armenios y gracias a la alianza con la Asociación Sonar, esta fiesta musical venezolana ya es una cita fija en la agenda mensual desde hace más de una década. Cada tercer martes del mes La Parranda Venezolana resuena al borde de la Villette y es una parada obligatoria para músicos, personas curiosas y amantes de las músicas latinoamericanas.
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Montevideo retumba en París con los tambores del candombe
Cada primer domingo del mes, el Café du Village, en el distrito 13 de París, se llena del ritmo afro-uruguayo del candombe. Una rueda de candombe, inspirada en "La Rueda de Candombe" de Montevideo, reúne a músicos latinoamericanos y franceses que, entre tambores y guitarras, recrean una tradición que es al mismo tiempo celebración, memoria y resistencia. Reportaje de Mariana Rivera Ramírez para RFI. Es común en las familias candomberas de Uruguay que, después de un asado, la sobremesa termine entre guitarras y tambores. Esa atmósfera musical es la que se recrea en el Café du Village, en París, el primer domingo de cada mes desde mayo pasado. Situado en el distrito 13 de París, muy cerca de la Place d’Italie, un grupo de músicos hace los últimos ajustes en ese café, antes de iniciar la rueda de candombe uruguaya. Es el momento de acomodar cables, hacer las pruebas de sonido y todo ello, por supuesto, compartiendo el mate. Cuatro de ellos son uruguayos, hay dos franceses y una argentina. Cada quien tiene su propio proyecto musical o se dedica a otros oficios, pero el denominador común es el candombe. Joaquín Fernández es un músico itinerante que viaja con su proyecto solista de canciones, en cuyo repertorio el candombe ocupa un lugar central. Está de paso por París y, como acostumbra en cada ciudad que visita, se reúne con otros músicos para tocar. Allí organizó una rueda de candombe, inspirada por el éxito del formato de La Rueda de Candombe en Montevideo. "Me fascina la estructura del candombe, la forma que adquiere (...) El formato del círculo, el canto en círculo, se ve en varias culturas afro-indígenas de Latinoamérica. Ver ese elemento incorporado al candombe me pareció algo muy bueno y muy efectivo, muy práctico de trabajar", expresa Fernández. La Rueda de Candombe en la capital uruguaya, a la que alude Joaquín, fue la primera que se organizó y se convirtió en un verdadero boom que estalló a fines de 2024. Todo comenzó en un bar, luego de que dos amigos —Caleb Amado y Rodrigo Fernández, alias Rolo— regresaran de un viaje a Río de Janeiro. Inspirados en las fervientes "rodas de samba" brasileñas, "se nos empezó a cruzar por la cabeza la idea de intentar hacer algo parecido con nuestra música", recuerda Rolo. Así decidieron adaptar ese formato y crear su propia rueda con el candombe, ahora llamada oficialmente "La Rueda de Candombe". "Teníamos más preguntas que certezas sobre si iba a funcionar. Por ejemplo, si habría repertorio suficiente. En las rodas de samba cariocas las canciones se encadenan durante mucho rato: hay un repertorio gigantesco. Por suerte, esa fue una de las dudas que tuvo una respuesta muy feliz. Se generó un fenómeno muy lindo", cuenta. Leer tambiénLa Parranda Venezolana resuena en un barco anclado en el corazón de París Ese éxito los llevó a cruzar el Atlántico con su proyecto. Rolo Fernández habló con RFI durante una parada en París, tras la presentación de La Rueda de Candombe en el Festival de Cannes 2025. Allí animaron la fiesta charrúa de la delegación uruguaya participante en el certamen. La convocatoria fue tal que muchas personas de la comunidad uruguaya viajaron desde otras ciudades, como París o Barcelona, para unirse a La Rueda de Candombe en Niza, al pie de un yate en la Riviera francesa. Para Fernández, conceder una entrevista sobre el candombe en esa ciudad, tan lejos de Uruguay, "para cualquier uruguayo es una manera de llevarlo a casa". Esa sensación de hogar de la que habla Rolo es quizás lo que hace que los tambores del candombe retumben también, a casi once mil kilómetros de Montevideo, en tierras francesas. "Lo amo desde lo más profundo de mi ser" El fenómeno de las ruedas candomberas resuena desde hace un tiempo en París, en el Café du Village, punto de encuentro musical el primer domingo de cada mes. RFI estuvo en la segunda rueda, en junio. Ese día, Joaquín y su grupo de amigos preparaban el espacio para el cierre de la tarde: una mesa central, los tambores, dos guitarras y un par de micrófonos. Jimena Laje dejó Buenos Aires hace más de veinte años huyendo de la crisis económica del Corralito. En París formó el grupo "La Milongón", con el que interpreta milongas, tangos y candombe. Gracias al ritmo de su país vecino, se reencontró con la música y hoy integra las ruedas de candombe que se hacen en París. . Laje era mesera en un restaurante cuando conoció a Léo Melo, cantante de Los Maniseros: "Vivía enfrente mío, realmente enfrente. Fue una casualidad (...) Y empecé a aprender de a poquito el chico, el tambor. También sigo aprendiendo otros tambores, piano y repique. Pero el instrumento que prefiero es el tambor. Lo amo desde lo más profundo de mi ser". Enganchado al candombe desde los 15 años Emmanuel Brun, alias Manu, es otro de los integrantes. Francés, creció en una zona multicultural de París. "Era 'Le Tour du Monde'. Una especie de vuelta al mundo en 80 edificios, porque en cada uno vivía gente de distintos lugares", bromea. Gracias a ese entorno, Manu asumió una identidad plural. Se impregnó de la cultura uruguaya desde joven: "Me conecté con el candombe cuando tenía 15 años. Fui a la casa de un amigo uruguayo del liceo a comer tortas fritas. Puso un casete con música uruguaya y candombe. Desde ese día me volví loco con esa música". Esa pasión lo llevó a dejar el bajo y empezar a tocar tambor. Su historia remite a las décadas de 1970 y 1980, cuando la dictadura uruguaya forzó al exilio a unas 380 mil personas. La ciudad donde creció, Fontenay-sous-Bois, en el Val-de-Marne, acogió a muchas familias que huían de las dictaduras de Chile y Uruguay. Leer tambiénEn París, tras la huella de la zampoña El candombe, medio de expresión y resistencia de los esclavizados, sigue siendo un vínculo con la memoria para la comunidad uruguaya exiliada en Francia. Así lo expresa Manu: "Mi camino en este género tiene que ver con la militancia. El candombe es una herramienta política y cultural, ligada a formas de resistencia. Me acerqué a activistas afrouruguayos y trabajé con ellos para reescribir la historia del país, para visibilizar los aportes de las poblaciones africanas, afrodescendientes y afroamericanas en la identidad uruguaya. Es una militancia cultural, una lucha "pacífica, pero no pasiva", como me dijo un amigo". Sonidos de resistencia y herencia afrouruguaya Apostar por el formato circular aportó una novedad que generó el boom, pero el candombe se remonta al siglo XVIII, cuando Montevideo fue designada por la corona española como puerto de introducción de esclavos en el sur del Virreinato del Río de la Plata. A fines de ese siglo, un tercio de la población de la ciudad era afrodescendiente. Para sobrellevar la represión, las comunidades se reunían alrededor de los tambores, en las llamadas Salas de Nación, donde recreaban los rituales de sus tierras con música y danza. Con el tiempo, y debido a la estigmatización de la cultura negra, el valor ritual se fue perdiendo. El candombe quedó restringido a los antiguos conventillos, viviendas colectivas de inquilinato. Más adelante, las comparsas de candombe se integraron al carnaval nacional. Hoy los tambores alegran las angostas calles de los barrios Sur y Palermo. El candombe, con sus variaciones rítmicas, es la columna vertebral de muchas canciones uruguayas. Y la Rueda de Candombe es hoy otra plataforma para difundir ese cancionero. "Hace quizás 70 u 80 años, los compositores montevideanos comenzaron a crear canciones con este ritmo. En La Rueda de Candombe tocamos de corrido unas diez o doce canciones por vuelta, todas enlazadas mientras los tambores son el hilo conductor", explica Rolo. Para quienes nacieron en Uruguay, escuchar su música en el extranjero aporta un fuerte sentido de identidad y pertenencia. "La escuela del candombe es la calle" Vicente Pérez, conocido como "Vicho", vive en Francia desde hace más de cinco años. Para él, las nuevas ruedas de candombe en París lo reconectan con su impulso natural de tocar y cantar en comunidad: "En Uruguay, en mi tiempo libre, salía a la calle a tocar el tambor y a bailar con mis amigos. Eso en Francia es difícil de encontrar. Desde que llegué sentí que algo me faltaba. Con las ruedas de candombe encontré eso que me faltaba. También lo había sentido con las ruedas de samba, aunque no es lo mismo. Ambas crean un espacio de libertad, de música y de disfrute", comenta. En el agitado ritmo de París, la convocatoria a la segunda rueda de candombe, en junio, fue un éxito. Pasadas las siete de la tarde, la comunidad uruguaya y latina empezó a ocupar todas las sillas del colorido Café du Village. Esa convivencia musical rompe la famosa cuarta pared del escenario, un objetivo de los candomberos que idearon La Rueda de Candombe en Montevideo. Rolo se muestra complacido de que el fenómeno latinoamericano genere eco en París: "Me parece maravilloso y también necesario. Empezamos con la misión de mostrar nuestra música, pero con el tiempo entendimos que había otra misión: la del punto de encuentro", dice Rolo. Para Vicho, el candombe mantiene su esencia popular: "La escuela del candombe es la calle. Uno aprende porque tiene un amigo que toca, o porque en su familia hay tambores, o porque alguien le prestó uno. No es algo que se estudie en la facultad, aunque ojalá algún día sí. Se necesita la transmisión oral, compartir entre amigos y familia para que el conocimiento no se pierda", subraya. Comunión alrededor de los tambores En medio de la rueda de candombe en París, ahora bautizada "Antología", Manu explica al público, en francés, la función de los tres tambores que crean la polirritmia: "Hay tres tambores de tamaños distintos. El más grande, el más grave, se llama tambor piano y lleva la base. El del medio, el repique, es con el que más se improvisa. Y el más agudo, el chico, marca el tiempo y el norte. Eso es candombe". Los primeros tambores, construidos por los esclavos africanos, eran de troncos ahuecados o maderas recicladas de barriles, con un cuero clavado en la boca superior. Vicho explica que ese tambor tradicional sigue vivo y que el calor es esencial para su afinación: "El fuego tiene un lugar muy importante. Antes de tocar, hacemos un fuego y ponemos los tambores alrededor. El fuego sirve también para afinar el tambor". "Hoy tenemos tambores de todos los materiales, con parches y sonidos diversos. Pero hay algo que permanece. No sé si es la relación con el ritmo del cuerpo o algo del espíritu de los pueblos africanos que viajó por el mundo con esos tambores", agrega Vicho. Esa reflexión se hace palpable cuando los tambores inundan el local parisino y se forma un espacio de complicidad. El público, que al principio se mostraba tímido, terminó apartando las sillas para formar un trencito humano alrededor de los músicos. Tres amigas colombianas compartieron la sorpresa de asistir por primera vez a una rueda de candombe. "No me lo esperaba para nada", dijo una. "Estas son las fiestas a las que me tienen que invitar siempre", agregó otra. Un músico francés comentó que comprendió mejor la herencia afrouruguaya del ritmo gracias a las explicaciones. Para muchos —argentinos, mexicanos o costarricenses— fue su primer encuentro con el candombe; para la comunidad uruguaya, una cita con su patria. "El candombe me sana" Aquella noche fue la segunda rueda de candombe en París. Más que un concierto, se sintió como un espacio de comunión, de unión y de pertenencia, en palabras de Joaquín: "Yo creo que la salud puede venir un poco desde ese lado: tocar, bailar, cantar y formar parte de un grupo". Para Jimena Laje, las ruedas son un punto de encuentro sanador: "A mí lo que me pasa es que me cura; pase lo que pase, cualquier dolor o problema. Cuando toco el tambor me siento regenerada, como nueva". "La música es un impulso vital muy primitivo, algo que está muy dentro de uno", reflexiona Rolo. "El corazón está todo el tiempo percutiendo y marcando el ritmo de nuestras vidas. Lo que sucede en la rueda es casi mántrico: uno se deja llevar por ese maravilloso ritmo y trasciende, por un rato, este plano de lo real”. Cada rueda de candombe en París suena a Montevideo. La comunidad uruguaya en el exilio espera ya la próxima fecha. Mientras tanto, en la Plaza España de la Ciudad Vieja, en la capital uruguaya, el fenómeno de la Rueda de Candombe sigue efervescente: donde haya un uruguayo, seguirán sonando los tambores y las canciones de Rubén Rada, Chabela Ramírez, Eduardo Da Luz o Jaime Roos.
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El béisbol venezolano encuentra un hogar en Francia
Al sur de París, en un campo sencillo de arcilla y pasto, Moisés Núñez atrapa pelotas mientras se oyen voces en francés de fondo. Tiene 19 años, nació en Caracas y creció en Guarenas. Hoy entrena con los Lions de Savigny, uno de los clubes más antiguos del béisbol francés. Isaac Vargas, ganador del premio reportaje RFI 2025. Estudiante de la Universidad de Los Andes, Bogotá, Colombia. Moisés Niñez Llegó a inicios de 2025 como refuerzo extranjero, y aunque ha sido parte de la selección nacional de Venezuela en tres ocasiones, en Francia encontró un nuevo desafío: jugar en un país donde la pelota caliente no es común. “Para mí significa orgullo”, dice, “porque llevamos esa pasión desde pequeños, porque nos la inculcan nuestros padres y abuelos. Y traerla a un país que no tiene esa cultura es muy importante para mí”. Entre dos mundos En Venezuela, Moisés estaba acostumbrado a estadios llenos. “Allá en cualquier juego pueden haber 150 o 200 personas. Aquí, no”, cuenta. La diferencia cultural la vivió de inmediato. Mientras que en Venezuela el béisbol es el deporte nacional, en Francia la pasión está en otro lado: el fútbol, el rugby o el ciclismo. Cuando el PSG ganó la Champions League, el país entero celebró durante días. En cambio, los partidos de béisbol en Savigny pasan casi en silencio. El béisbol en Francia no es profesional, pero sí está organizado. Desde 1924 se juega una liga nacional, con equipos repartidos en distintas ciudades. Hoy, según la Federación Francesa de Béisbol y Softbol, hay unos 13 mil jugadores registrados. De ellos, el 15% son latinoamericanos, y la mayoría, venezolanos. “No siempre fue así”, explica Elliot Fleys, director general de la Federación. “Hace unos años había más estadounidenses y asiáticos. Ahora la nacionalidad más representada en la liga es la venezolana”. Para equilibrar la competencia y garantizar el desarrollo local, existe una regla: de cada nueve jugadores en el campo, al menos siete deben haber sido formados en Francia. El objetivo es claro: que los clubes aprovechen la experiencia extranjera, pero que los jóvenes franceses tengan espacio para crecer. El proyecto de los Lions Los Lions de Savigny son un ejemplo de cómo los clubes se han adaptado a esa realidad. “Desde siempre intentamos contratar uno, dos o tres extranjeros cada temporada, según los recursos que tengamos”, dice Tom Dou, jugador del club. “Es una forma de perfeccionar el equipo y poder competir por el campeonato”. En la liga francesa nadie recibe salario: ni jugadores locales ni organizadores. La excepción son los extranjeros, a quienes los clubes cubren viaje, vivienda y un pago que puede parecer poco comparado con las grandes ligas, pero en un país donde el béisbol es minoritario y se debe a la autogestión, ese esfuerzo es significativo. Además de jugar con el equipo mayor, los refuerzos extranjeros también son contratados para entrenar a las divisiones menores. Así, jugadores como Moisés no solo refuerzan al club, también transmiten su experiencia a los niños franceses que empiezan a conocer el béisbol. “Los venezolanos llegan con otra mentalidad”, agrega Tom. “Para ellos el béisbol es la vida. En cambio, un estadounidense viene a Europa por un año, casi como un paréntesis antes de volver a una vida normal. Por eso creo que aquí apostamos más por los latinos porque dan todo por el deporte”. Iván, el puente En 2019, Iván Acuña llegó desde Venezuela para jugar con los Lions. El club lo apoyó con los trámites de una visa de talento y decidió quedarse. Hoy es entrenador principal y jugador del equipo. “Cuando llegué no sabía nada de la gente, solo lo que veía por redes sociales”, recuerda. “Pero gracias a Dios todo salió como tenía que salir y aquí estamos desde entonces”. Desde 2021, Iván se convirtió en un vínculo entre Francia y Venezuela. “Ese año trajimos dos venezolanos y un dominicano. En 2022, otros dos venezolanos y un dominicano. En 2023, dos venezolanos más y un americano”, dice. Entre esos peloteros está Moisés, con quien el club adelanta trámites para que pueda quedarse en Francia más allá de esta temporada. Iván conoce bien lo que sus compatriotas aportan al béisbol francés: talento, intensidad, otra forma de jugar. Pero también reconoce lo que ellos aprenden aquí. “En Venezuela muchas veces entra el negocio, el dinero, las firmas. Aquí en Francia la gente juega por amor. Lo hacen porque les encanta, y eso es muy bonito”. La diferencia, dice Iván, resume el intercambio: los venezolanos traen su experiencia y ambición, mientras que en Francia descubren otra manera de vivir el juego, más ligera, más apasionada. Esa mezcla se siente en los entrenamientos. Antes de empezar, venezolanos y franceses se reúnen en el campo. Entre bromas y risas, algunos franceses se animan a hablar en español, y la barrera del idioma se rompe en medio del juego. Para Moisés, esas escenas significan más que un simple partido. “He aprendido a tenerle mucho amor al juego y ahora le tengo muchísimo más gracias a ellos”, dice. “Porque ellos están aquí por amor. Y yo también estoy aquí por amor, pero también porque vivo de esto. Y eso me ha hecho valorar más el béisbol”. Al final, en Savigny, entre voces en francés y en español, el béisbol se convierte en un idioma común. Un lugar donde dos culturas distintas se encuentran y, jugando juntas, aprenden a vivir el deporte de otra manera.
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Drones y aviones de alta tecnología, claves en la estrategia militar para ‘controlar el cielo’
La defensa de los cielos está tomando cada vez más protagonismo en medio de la escalada de conflictos que se viven actualmente. En el Salón Internacional de la Aeronáutica y el Espacio que tuvo lugar en París del 16 al 22 de junio, los proveedores de aviones, misiles y radares, mostraron sus últimas innovaciones donde destacaron la producción de drones a gran escala, que están cambiando la estrategia militar. “Actualmente, tomar la superioridad aérea es la primera tarea que tenemos en un conflicto. Si controlamos el cielo. Controlamos lo que pasa abajo”, afirma Jean Noel Stock, vicepresidente del sector aéreo de Thales, el grupo tecnológico francés dedicado al área aeroespacial, defensa y seguridad. Para este empresario, está muy claro que la defensa de los cielos está tomando un protagonismo nunca visto antes y fue notorio en el Salón Internacional de la Aeronáutica y el Espacio de París, pues en esta 55 edición el sector militar ocupó un mayor espacio, que ya venía expandiéndose tras el inicio de la guerra en Ucrania. De los 2.400 expositores 925 estaban directamente ligados a la defensa, que fue presentada como uno de los puntos claves del salón de Bourget, el encuentro aeroespacial más grande y antiguo en el mundo. Aviones, misiles, radares y por supuesto los drones destacaron, en sintonía con un contexto geopolítico convulso, con la guerra en Ucrania y en Oriente Medio como telón de fondo. “Fíjense en lo que está ocurriendo en Ucrania. En los primeros días del conflicto, Rusia no consiguió la superioridad aérea. Es decir, Rusia no controla el cielo, y a partir del momento en que no controla el cielo, no logra hacer incursiones en Ucrania, no logra ganar su batalla, y Ucrania está resistiendo perfectamente”, indicó Stock. Los drones, estrategas en la guerra del presente y futuro Bertrand Lucereau, presidente de la empresa Secamic, líder en mantenimiento de aviones y helicópteros militares, coincide con Stock en que, con los drones, la guerra en Ucrania ha dado un giro histórico en cómo se realizan los conflictos. “El dron se ha convertido en una herramienta indispensable en todos los conflictos, incluido el que estamos viendo hoy entre Israel e Irán, el dron está presente en todas partes. Hablé con una delegación de Colombia, que me decía que los drones eran importantes porque en un conflicto completamente distinto, que es el del narcotráfico, los drones son para ellos una forma extremadamente eficaz de contrarrestar este tipo de tráfico”, señaló Lucerau, asegurando que el dron ya forma parte del nuevo concepto de guerra, con una diferencia de precio considerable. “Un dron cuesta entre 2.000 y 3.000 euros, es de bajo costo y extremadamente eficaz”, asegura. Para el presidente de Secamic el siguiente paso en la industria militar será el de los aviones de combate rodeados de drones, él asegura que desde la invasión de Rusia a Ucrania, estos vehículos aéreos no tripulados están avanzando a pasos exponenciales, algo que confirma el vicepresidente del sector aéreo de Thales. “Cada vez es más fácil utilizar un dron y, en consecuencia, la innovación en torno a las aeronaves no tripuladas avanza muy deprisa. Como hemos visto en Ucrania: desde la generación de una idea hasta su acción directa y efectiva sobre el terreno pasan sólo unas semanas. Así que la guerra basada en drones, ya sea utilizando drones muy pequeños, medianos o muy grandes, está en proceso de acelerarse fenomenalmente gracias a estas tecnologías de comunicación y decisión de alcance”, indicó. Un dron, además de brillar por su bajo costo, comparado a un avión o un misil, se ha convertido en poco tiempo en una piedra angular de la estrategia militar moderna. Permitiendo vigilar en tiempo real, lanzar municiones, orientar el fuego de artillería, explotar por sí mismos o incluso distraer los tiradores rivales. Ucrania y Rusia lo saben muy bien, por eso su guerra se ha ganado el nombre de ‘la guerra de los drones’. Amnistía Internacional ha calificado a este aparato no tripulado como el mayor símbolo de “la guerra del futuro” casi invisible e implacable, donde el atacante no corre riesgo de perder vidas y con misiones desarrolladas en un secretismo absoluto, donde nadie rinde cuentas por los ataques y daños a civiles, denuncia la organización con gran preocupación por su desarrollo acelerado. Explotan las ventas para los productores de insumos militares Además de los drones, en materia de defensa, los Rafale de la marca francesa Dassault también se robaron el show del salón. Estos aviones de caza tan apetecidos por “saber hacer de todo”, según sus creadores, tiene pedidos por los próximos 10 años a pesar de su precio que supera los 70 millones de euros. Para Stock, el Rafale es “la punta de lanza en términos de superioridad aérea” y se le atribuye su éxito al progreso tecnológico, indicó Lietnam Geoffrey, navegador oficial de sistemas de armas sobre Rafale de la armada aérea francesa. “Es un avión que sigue actualizándose con el paso de los años. Se ha diseñado para poder recibir programas y modificaciones que garanticen su perdurabilidad en el tiempo. Para mí era importante manejar un avión así, particularmente el Rafale biplaza, gracias a su capacidad para trabajar en equipo, tiene la posibilidad de realizar seguimientos sobre el terreno. Así que una vez que le hemos dado a la aeronave las especificaciones, se mantendrá en estos parámetros y esto nos permitirá concentrarnos en el trabajo táctico. Así que nos libera del pilotaje y nos permite llevar la misión más lejos, ya sean misiones de defensa aérea, misiones de apoyo a las tropas en tierra y también la especificidad del cuarto escuadrón de caza que es la disuasión nuclear”, agregó. La fiebre por los Rafale ha obligado a Dassault a aumentar su producción, pasando de uno por mes a cuatro para 2028 y 2029, según la compañía, pero no son los únicos a los que les está yendo bien con su volumen de negocios. Los conflictos bélicos tienen a todas las empresas de defensa en una adrenalina de sobreproducción. La alemana Rheinmetall, que produce por ejemplo, armas y municiones, ha aumentado su cotización en bolsa en los últimos seis meses en un 130%, la italiana Leonardo, que entre sus muchos rubros se destaca por sus equipos militares y fabricación de helicópteros también se ha visto beneficiada con un alza en Bolsa del 80%. Los países latinoamericanos también se han estado sumando, cuenta el presidente de Secamic. “Tenemos una filial de fabricación y reparación en Brasil, y llevamos tres años duplicando nuestro volumen de negocio cada año. Muchos países suramericanos están renovando sus flotas de aviones de combate. Lamento que no haya muchos Rafale en este momento, pero están renovando sus aviones, drones y submarinos”, indicó Lucereau, agregando que países como Argentina, “que no hizo nada durante 30 años con sus fuerzas militares, está volviendo a la vanguardia, al igual que Colombia y Ecuador o Perú”. Aumentan los presupuestos en defensa, pero ¿podrá la industria suplir las exigencias? En Europa, la inversión en defensa sigue al alza, ya varias naciones como Alemania o Polonia han aumentado sus presupuestos y se espera que los conjuntos de miembros de la OTAN incrementen sustancialmente sus aportes. Estados Unidos presiona por un 5% del PIB de cada país, cuando actualmente la gran mayoría están alrededor de un 2%. Para Stock, del grupo Thales el regreso a la inversión militar es inevitable. “Creo que es importante darse cuenta de que el dividendo de la paz que hemos acumulado desde la caída del Muro de Berlín y el final de la Guerra Fría ha llegado a su fin. Estos 30 años hemos reducido nuestros presupuestos de defensa al mínimo de lo que considerábamos vital, y eso está bien. Ahora, ante la creciente inseguridad, es hora de volver a donde estábamos entonces. No estamos diciendo que vamos a la guerra. Sólo estamos diciendo, aquí estamos, hemos tenido un periodo de relativa paz que nos ha permitido destinar las finanzas públicas a otras inversiones. Es hora de volver a unos presupuestos de defensa razonables para proteger los intereses vitales de cada uno de nuestros países”, opinó. Sin embargo, estos aumentos de presupuestos no se traducen en mayor producción, al menos no inmediatamente, según Lucereau. “El problema es que luego hay que fabricar, y para fabricar se necesita una cadena de suministro. Y para tener una cadena de suministro, tiene que estar en buena forma y sólida, y tiene que poder seguir el ritmo de aumento de producción que los gobiernos nos anuncian”, señaló. “Dassault está preparada para producir cuatro aviones al mes. Tiene la infraestructura necesaria, pero nosotros no la tenemos en la cadena de suministro. Eso significa que vamos a tener que invertir y para invertir pocas pequeñas y medianas empresas de la cadena de suministro tienen acceso a fondos. Así que sus necesidades financieras las cubren principalmente los bancos”, explicó el empresario, agregando que trabajar en el sector aeroespacial, pero sobre todo en el de defensa, “hace que los bancos sean reticentes. Hablar de defensa no es necesariamente atractivo para los bancos”, explicó. Si bien el salón de Bourget es conocido por ser una gran ventana de la innovación aeroespacial en el mundo, reuniendo a los pesos pesados de la industria, esta edición demostró una vez más la estrecha relación que existe con la defensa, con empresas como Thales, Airbus o Boeing que fabrican tanto para el área comercial civil como militar y esto sin contar las más de 160 marcas que exponían sus sistemas de drones.
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Cometas colombianas pintan el cielo francés: Una fiesta de alegría, arte y patrimonio
El Festival Internacional de Cometas en Berck Sur Mer, Francia, destaca a Colombia como país invitado de honor en 2025. Quince cometeros colombianos presentan sus creaciones multicolores, desde cometas tradicionales planas hasta diseños innovadores inflables, reflejando la rica tradición del país en este arte. Durante diez días, la ciudad balnearia recibe cerca de un millón de visitantes que disfrutan del espectáculo en el cielo, donde las cometas colombianas exhiben motivos culturales, fauna local y diseños geométricos, bailando al ritmo de cumbia y vallenato. Escuche el reportaje de Ana María Ospina, con la realización sonora de Pierre Zanutto"A todos nuestros amigos franceses, a todos nuestros amigos colombianos, le damos la bienvenida aquí al Encuentro Internacionales de Cometa de Berck-sur-Mer. Colombia, tierra de cometas, Colombia, tierra querida". Con estas sentidas palabras de Mickael Azé, presentador del evento, da paso a un vibrante intercambio cultural.El espíritu de Colombia, a menudo caracterizado por una contagiosa "alegría", encuentra un lienzo perfecto en el cielo sobre la Costa de Ópalo. Esta alegría, es una de las principales características de la forma de ser y de vivir de los colombianos, una característica que se ve reflejada en los diseños multicolor de sus cometas, como se le llama en ese país suramericano al artefacto volador de papel o tela. Suspendidas de una cuerda, juegan con el viento como un espectáculo lúdico para todos.Conozca a los "cometeros": Historias tejidas en tela y vientoEntre los 15 cometeros colombianos invitados a engalanar el evento se encuentra Camilo Tamayo, del club "Locos por las Cometas" de Medellín. Mientras ensambla meticulosamente una cometa octagonal, explica su diseño: "Esta tiene un dibujo de un ave de nuestro país que es el tucán y va acompañada de una orquídea". Elaborada con material ristop, la estabilidad en el aire está asegurada por colas cuidadosamente sujetas, actuando como contrapeso.Esta afición es un asunto de familia para Camilo. "Es casi como una tradición que va pasando de abuelos a padres, padres a hijos, hijos a nietos", comparte. Sus propios padres eran constructores de cometas. La cometa elegida para el vuelo colectivo tiene un profundo significado personal: "Esta cometa tiene algo especial, fue construida durante la pandemia... Yo no cosía. Mi madre, Victoria, era quien las cosía. Ella murió en la pandemia. Así que aprendí a coser entonces. Esta cometa vuela en su honor".Adriana García, del grupo Cometeando, también de Medellín, muestra su propia creación. "La fabricación y el diseño es mío", afirma, explicando su técnica de "patchwork" y "apliqué", inspirada en la bandera de Colombia: un vibrante amarillo, azul y rojo. "La cometa mide unos 60 de ancho. La tensión es importante para que la cometa quede muy templada, muy tipo tambor, para que el vuelo sea más efectivo". Su cometa había volado previamente en India, Costa Rica y, ahora, Francia. "Y obvio, en Colombia", añade.Nilza Riveros, pionera entre los cometeros colombianos y ahora directora del terreno de vuelo del evento, destaca la rica historia cometera de su país. "Colombia es uno de los países de Sudamérica con más historia en cometas. Tenemos cometas gigantes, tenemos cometas tradicionales planas, tenemos cometas innovadoras inflables y tenemos también cometas acrobáticas". Relata cómo un festival iniciado por una mujer en Villa de Leyva en los años 70 desencadenó una evolución en el diseño, los materiales y el arte de las cometas. "Se mantiene la tradición", afirma Nilza, "pero se evoluciona en material, en diseño y claramente en líneas y en vuelo".Leer tambiénMundial de Cometas Acrobáticas, el arte de dominar el vientoUn cielo lleno de maravillas y el sabor de ColombiaEl festival en sí es un espectáculo impresionante. Ballenas, pulpos gigantes, criaturas míticas y personajes de dibujos animados flotan junto a los diseños geométricos colombianos, deleitando a miles de turistas. El entusiasmo es palpable, especialmente con el anuncio de que este 2025, Colombia es el país invitado de honor, tiñendo el festival de amarillo, azul y rojo.En tierra, el Pabellón de Colombia ofrece un trozo del segundo país más biodiverso del mundo. Marleny Ríos, originaria de Cartago, Colombia, y residente en París desde hace 40 años, hace fila con entusiasmo. "Veo que hay café, me hace mucha falta, me gusta mucho el café de Colombia, lo amo", sonríe antes de que le ofrezcan una taza y unas "achiras del Huila". El pabellón también tienta a los visitantes con arequipe, dulces de café y bocadillos de coco. Como comenta la encargada de repartirlos, la caleña Melissa Galvis: "Colombia es sabia infancia".Marco Aponte, del equipo Maximus Kite, también en el pabellón, habla de su misión: "Traemos una parte de Colombia a Francia... y sobre todo, a disfrutar de las cometas que es nuestro legado cultural". Para Marco, maestro de bellas artes cuya esposa es educadora preescolar, la fabricación de cometas es donde "unimos el hobby y la profesión". Su exhibición incluye obras que representan la "cultura precolombina colombiana" e incluso "trabajos de inclusión, en los cuales vinculamos a personas con Alzheimer".Conexiones culturales y la danza con el vientoLa presencia colombiana resuena profundamente, no sólo entre los locales sino también en la diáspora. Cuatro familias de APAEC (asociación de padres de niños adoptados en Colombia) acuden a orillas del Canal de la Mancha para conocer el trabajo de los cometeros.Jorge Beltrán, del grupo Kogui de Bogotá es un asiduo del festival. Compara las condiciones ventosas ideales, aunque frías, en Berck. "Para nosotros, este tiempo es magnífico por el viento. Hoy las cometas grandes que estás viendo disfrutan de un viento es ideal". Contrasta esto con Bogotá, dice, "allá sufrimos mucho... a veces salimos a los parques y no hay viento". En Berck, "el viento es constante. Uno puede dejar las cometas aquí ancladas... ir a almorzar y volver y la cometa está ahí. En Colombia es imposible".Suendy Millet, venezolana residente en Francia desde hace tres años, vino con su esposo francés y su hijo para "apoyar al país vecino". "Me conmueve demasiado ver una parte de Latinoamérica aquí", confiesa. "Estamos tan lejos, pero a la vez eso te hace sentir un poquito cerca".Marco Aponte profundiza en su filosofía artística. "Nosotros hacemos cometas rectangulares, porque la idea es que eso sea como una galería en el aire... Estas son cometas que no se sacan a más de 100 metros para que el espectador pueda ver y tener una referencia a la cometa a determinada distancia. El estilo es un estilo impresionista, en el cual trabajamos como la parte expresiva de la pintura".Una despedida al atardecerMientras el sol comienza a ponerse sobre la Costa de Ópalo, sus rayos ocres guían a los visitantes a casa. Nilsa Riveros anunció que era hora de bajar las cometas principales para la exhibición del "Mega Team", pero aseguró: "Ellos pueden seguir volando afuera... El viento está muy bueno, las cometas están volando perfecto, así es que queremos seguir deleitando a la gente con nuestras cometas".Una última mirada hacia al ciemo aún salpicado por el trabajo de 450 cometeros de 29 países. Entre ellas, formas distintivamente colombianas –una chiva, un tucán, una abeja, e incluso una cometa con el rostro del Nobel Gabriel García Márquez y sus icónicas mariposas amarillas– parecen despedirse mientras aterrizan suavemente frente al mar.
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¿Estamos preparados para la revolución de la inteligencia artificial?
La inteligencia artificial (IA) está en pleno auge y Francia no se quiere quedar atrás frente a los líderes en la materia: Estados Unidos y China; por lo que en este mes de febrero acogió una gigantesca e inédita cumbre de IA. Los líderes y expertos del mundo se plantearon los desafíos y oportunidades sobre el desarrollo de dicha tecnología como la regulación, el riesgo para el medioambiente, los cambios en el mundo del trabajo o el entusiasmo para llevar al ser humano a otro nivel. “La inteligencia artificial no se está quieta y nosotros tampoco podemos estarlo. Asegurémonos de que estamos listos para el futuro”. Decía el secretario general de la ONU Antonio Guterres en el cierre de la reciente cumbre de inteligencia artificial que tuvo lugar en París.La RAE define la IA como una disciplina que se ocupa de ejecutar operaciones comparables a la mente humana, como el aprendizaje o razonamiento lógico. Sus usos van desde las finanzas, pasando por las artes y hasta la medicina. Una de las más reconocidas es ChatGPT de la estadounidense Open AI que ha ganado protagonismo por su capacidad para crear texto de manera coherente, abriendo así la puerta a la comunicación entre máquinas y humanos.“Estamos ante una revolución tecnológica” decía en la cumbre de París la presidente de la comisión europea Ursula von der Leyen: “y esto significa acoger una forma de vida donde la inteligencia artificial está en todas partes. Sabrán que puede ayudarnos a proteger nuestra seguridad, reforzar la salud pública, hacer más democrático el acceso al conocimiento y a la información”. Es una revolución que según ella, apenas está comenzando y tal vez tiene razón, pues los retos son enormes y variados.“El francés, una lengua poco representada” en los lenguajes de IAA nivel tecnológico hay un gran desafío con la diversidad lingüística, explica Andrejs Vasiljevs, cofundador de Tilde, una empresa que desarrolla modelos de lenguaje de IA para los idiomas europeos. “Tenemos 24 idiomas oficiales y muchos de ellos no están bien apoyados en los actuales sistemas de IA, queremos desarrollar una forma en que todos los europeos se puedan beneficiar de la IA en sus propios idiomas”.El lenguaje es un inconveniente que comparten prácticamente todos los ciudadanos de habla no inglesa que quieran beneficiarse de esta tecnología indica Nayat Sánchez-Pi, directora de Inria Chile y del Centro Binacional Franco-Chileno de Inteligencia Artificial. “América Latina está llena de dialectos, que son lenguas de poca representación y no es muy diferente del francés, que no es una lengua poco representada, pero en el contexto de la IA lo es; y en ese sentido hay mucho que hacer en la creación de bases de datos”.El gran desafío con las bases de datosSe puede decir que las bases de datos son la materia prima de la inteligencia artificial. De allí se alimentan los procesadores. Por ejemplo, se puede crear un resumen inteligente para una exposición a partir de documentos históricos o crear música nueva aprendiendo de composiciones existentes.¿Pero de dónde vienen estos datos? Es una de las críticas hacía la inteligencia artificial, que la acusan de poner en tela de juicio la protección a la propiedad intelectual.Cécile Rap-Veber, Directora ejecutiva de la Sociedad de Autores, Compositores y Editores de Música de Francia Sacem, aboga por una regulación de la IA: “Hoy vemos cada vez más que la inteligencia artificial podría cuestionar esta protección, ya a través del saqueo que han hecho todas las inteligencias artificiales de todo lo que es la música, el cine, la fotografía, los libros, la prensa. Con el pretexto de que se trata de datos públicos, pero público no significa que todo el mundo pueda apropiárselo automáticamente sin remuneración alguna. Así que es un robo y estamos esperando que se restablezcan los derechos, que se concedan licencias y que se paguen sumas a todos los creadores para simplemente remunerar el trabajo de ellos”.Con esta idea coincide el director general de S.A.C.D, la sociedad más antigua de derechos de autor del mundo. Pascal Rogard, rechaza lo que calificó de parasitismo de las empresas de IA: “Actualmente estamos en el parasitismo y el robo de datos culturales de estas grandes empresas que recolectan miles de millones y no buscan a los creadores o las empresas de prensa para remunerar el trabajo hecho”.Rogard, también destacó el miedo de diferentes personas que trabajan en la cultura, de ser reemplazadas. “Es decir, que la creación a través del IA reemplace los actores de doblaje, los traductores, guionistas, una cierta cantidad de empleos que podrían desaparecer con estas nuevas tecnologías. Lo que es extremadamente sorprendente es que utilizamos el trabajo hecho por estos creadores, para hacer desaparecer sus empleos. Esto es inaceptable”.Efectivamente el riesgo a la pérdida de empleos, se suma a las críticas sobre el robo a la propiedad intelectual y otras más como la amenaza al medioambiente frente al cambio climático. La inteligencia artificial necesita de enormes centrales de análisis datos que aumentan las emisiones de carbono que calientan al planeta.“Si seguimos así vamos a quemar el planeta”Los analistas de Wells Fargo señalan que la demanda de electricidad en Estados Unidos podría aumentar un 20% para 2030, en parte debido a la inteligencia artificial, pues una búsqueda en Chat GPT puede consumir hasta 10 veces más de energía que si se hace en Google, explica el Foro Económico Mundial.Algunas empresas como Multiverse Computing buscan optimizar los modelos de IA para que consuman menos electricidad, cuenta su manager de desarrollo de negocios Karim Djerboa: “Si reduces la potencia de procesamiento, se produce un impacto positivo en el medio ambiente. Este soy yo quien hablo, no mi empresa, pero si seguimos haciendo esto, vamos a quemar el planeta. Si seguimos utilizando en exceso todos los recursos para hacer funcionar la IA, no es correcto. Así que tenemos que encontrar soluciones alternativas”.Djerboa advierte que esta es una realidad de la que no podemos escapar. “La IA está aquí, se va a quedar y va a tomar mucho espacio en la economía, en la industria, en la sociedad también”. “La IA llegó para quedarse”En la carrera de la Inteligencia artificial se encuentran críticos y apasionados, peligros, pero también soluciones, de hecho, uno de los monumentos más admirados del mundo se sirvió de la IA para intentar salvar su arte gótico que ardía en llamas. Durante el incendio de la catedral de Notre Dame en 2019, la empresa Shark Robotics usó uno de sus robots para apoyar a los bomberos. Según su responsable de ventas Clément Levilly, dichas máquinas son un ejemplo de trabajo conjunto entre la IA y los humanos.“Hay misiones que los hombres harán mejor. Un hombre será ágil y tendrá entrenamiento para salvar a las víctimas. Pero por otro lado, en incendios de almacenes o industriales donde exista riesgo de colapso, el robot será muy útil e incluso antes de la intervención humana, el robot podrá recopilar información. Esto evitará hacer una primera exposición que puede resultar peligrosa. El robot realmente complementará al bombero”, aseguró.La responsabilidad y la ética en los desarrolladores de IAMás allá que complementar, la IA lleva al ser humano a otro nivel opina Edith Contla, cofundadora de AuraChat AI, una empresa que desarrolla aplicaciones de IA, entre ellas Olympia, la plataforma mexicana que permite dar atención a víctimas de violencia digital inspirada en la ley que lleva el mismo nombre.Contla entra en el terreno de la ética y las decisiones que toman políticos, desarrolladores, juristas y demás actores respecto a la inteligencia artificial. “Lo que hacemos nosotros como desarrolladores es poner el ejemplo para los legisladores en nuestros países, que vean el propósito del impacto benéfico para la sociedad y por qué es importante legislar”, dijo agregando que deseaban convertirse en un referente de los beneficios de la IA para América Latina.¿Cómo legislar? ¿Regular o no y qué tanto? ¿Qué fuente de energía usar? ¿Cómo supervisar los datos que usa la IA? ¿Cómo proteger la propiedad intelectual? ¿Qué tipos de empleos podrían suprimirse y cuáles podrían crearse? Son muchas las preguntas alrededor de la inteligencia artificial que se hacen incluso los expertos del sector, pero en lo que todos coinciden es que la IA llegó para quedarse y su desarrollo va en pasos acelerados. En palabras del considerado padre de la IA Geoffrey Hinton, estamos ante una revolución. El gran interrogante es: ¿Estamos preparados?
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Economía del deporte: la fiebre de la NBA en París
La mayor liga de baloncesto del mundo trasladó a París dos partidos entre Indiana Pacers y San Antonio Spurs, con la nueva estrella de este deporte, el francés Victor Wembayama. Es la quinta vez que la NBA realiza un juego de la temporada regular en Francia como parte de su estrategia económica, entre otras cosas, porque el país galo es el primer mercado europeo de sus productos derivados. 16.000 personas coreando “wemby wemby” al unísono para celebrar el regreso a su tierra natal de la joven promesa del baloncesto mundial. Víctor Wembayama se fue a mediados de 2023 a probar suerte en la NBA, al final de su primera temporada fue elegido “rookie del año”. En realidad, no se fue al campeonato estadounidense, se lo llevaron como el primero de la draft, un hito para un jugador francés.Fue seleccionado por los San Antonio Spurs. Con ellos puso el ambiente en la sala Accor Arena, en el occidente de París. “Buenas noches, París”, saludaba Wemby al público antes del partido de la temporada regular ante Indiana Pacers. “Como saben, es una inmensa alegría, un inmenso placer poder venir a jugar aquí, a París. Y no quiero que sea la última vez. Quiero que podamos hacerlo más a menudo. Para ello los necesito. Necesito que hagan toda la algarabía posible para demostrar que Spurs, si ustedes están de acuerdo, debe volver a París. Muchas gracias”. Para esta primera mancha de los NBA Paris Games 2025, los de San Antonio dominaron a los de Indiana sin temblar, para imponerse 140 a 110. Un inmenso Wembayama al marca 30 puntos, ofrecer seis pases decisivos y cinco contras. Con un estilo de juego híbrido gracias a su visión del campo, su capacidad defensiva, el lanzamiento a tres puntos y a sus 2’21 metros de estatura.Uno de los partidos de la temporadaEn el papel los Spurs eran visitantes, pero el apoyo constante del público los hizo sentir como en casa y supieron pagar con espectáculo.“Para jugar un gran partido tienes que concentrarte en las pequeñas cosas, en los detalles y no intentar hacer nada del otro mundo. Eso es todo. Y al final, es la multiplicidad de acciones simples y colectivas lo que hace que el partido sea increíble. Así que estoy orgulloso de mi equipo porque, hoy, han sido capaces de concentrarse en las pequeñas cosas y así jugamos uno de nuestros mejores partidos de la temporada”, le decía Víctor Wembayama a más de 300 periodistas, tras el partido.La franquicia con sede en San Antonio, Texas, compite en la Conferencia Oeste que ya vio a otro francés brillar: Tony Parker. Entre 2001 y 2018 ganó cuatro campeonatos de la NBA y es considerado el mejor jugador de la historia del baloncesto francés. TP hizo parte del grupo de leyendas invitadas al juego.¿NBA made in France? Wembayama hace parte del negocio de exportación de galos hacia la liga de baloncesto más importante del mundo. De los 61 jugadores extranjeros en la temporada actual, 14 son franceses. Otro está en los Spurs y tuvo algunos minutos de juego en el cuarto periodo, el alero Sidy Cissoko.“Tuve la suerte de salir de Francia muy joven para ir a jugar a España (Saski Baskonia). Pero todos tenemos un sueño: llegar a la NBA. Quiero seguir en la NBA mucho tiempo. Espero mi oportunidad para tener más tiempo de juego. Hay que tener mucha paciencia y creo que mi oportunidad llegará algún día, espero. Y es como dice el coach Gregg Popovich: Pounding The Rock, golpea la roca. Así que hay que tener paciencia”, decía Cissoko a RFI durante el último entrenamiento de Spurs en París.“Después de Estados Unidos y Canadá, Francia es la tercera nacionalidad más importante dentro de los jugadores de la NBA y la NBA para desarrollarse en el mundo, para vender su juego, sus imágenes y todos los productos que desarrollan necesitan a estos jugadores internacionales para dar más visibilidad en los países. Los franceses van a tener más interés en la NBA porque tenemos a Wemby y estos 14 jugadores franceses. También los partidos que hacen en otras partes del mundo es una manera para ellos de desarrollar su imagen, su visibilidad y las ventas con un objetivo económico”, explicó Magali Tezenas de Montcel, directora general de SPORSORA, organización que reúne a todos los actores del deporte en Francia. EN 1990 la NBA empezó su estrategia de visibilidad internacional disputando partidos de exhibición, sobre todo de la temporada regular, es decir de competencia oficial. En Ciudad de México lo hacen desde 1997, en París desde el 2000. El negocio de la NBA Paris Games En un informe publicado por SPORSORA, se lee que la NBA ganó 4 millones de euros en la boletería de 2024, este año podría ser el doble ya que por primera vez se programó una doble confrontación. Más de 200 mil personas postularon en el sitio web oficial para obtener una entrada, tras un sorteo sólo 32 mil personas fueron seleccionadas. Después de cuatro intentos “por fin” Carolina fue elegida y pudo comprar cuatro tiquetes para venir con su familia. “Este año pude ofrecer un bonito regalo de Navidad a mi esposo y a mis dos hijos, apasionados del baloncesto. Pagamos 300 euros por la entrada, así que 1.200 euros en total más el tren desde Alsacia, en el este de Francia y el hotel. El costo fue alto, pero valió la pena hacerles felices”.En la misma fila para entrar al partido, están Thomas y Maxime. Ellos viajaron desde Toloza, sur oeste francés. “Compramos billetes a 400 euros cada uno, para ello rompimos la alcancía. Obligados porque esto es histórico. También compramos una camiseta para celebrar el acontecimiento y es el número uno de Spurs, la de Victor Wembanyama”, expresó Thomas.Camisetas de los equipos, gorras, bufandas, llaveros, imanes, pins… una gran productos son vendidos en tiendas itinerantes alrededor del Accor Arena. “Como cada año, cuando termina la NBA Paris Games, generalmente no quedan muchos productos, solamente algunas camisetas de equipos que cuestan más de 100 euros. Pero las camisetas que cuestan unos de 40 euros se agotan rápido”, aseguró Sacha, vendedora en una de las tiendas oficiales. Y es que Francia es el primer mercado europeo para la NBA en productos derivados.¿Liga francesa de baloncesto Made in NBA? Los equipos de la liga francesa son poco a poco permeados por la cultura de la NBA, lo recordó Magali Tezenas de Montcel, directora general de SPORSORA: “El propietario del equipo Paris Basketball es americano, es David Kahn, que tenía una franquicia de NBA y vino con toda esta cultura del entretenimiento americano. Y claro que cuando vas a un partido ahora de basket en Francia, cada vez más hay todas estas cosas que funcionan en Estados Unidos”.En los partidos del Paris Basket el ambiente se parece cada vez más a los de la liga estadounidense. Dj, animación entre cada periodo, cánticos al honor del equipo, así como gradas con los colores que lo representan.Un ambiente que disfruta desde el rectángulo Yakuba Outtara, otro de los franceses que ha pasado por la NBA y ahora al servicio del Paris Basket: “Como jugador, es difícil prestar atención a lo que ocurre a tu alrededor porque tienes que concentrarte y pensar en la siguiente jugada. Tenemos tiros que meter, tenemos acciones defensivas que realizar, tenemos sistemas que implementar. Así que tenemos que permanecer en nuestra burbuja y centrarnos en el partido. Por otro lado, a veces, cuando conseguimos cambiar el rumbo del partido y oímos de verdad los gritos del público que nos rodea, es un verdadero estímulo y te da energía".Para algunos el modelo de negocio de la NBA, la liga privada de baloncesto de Estados Unidos, ha inspirado de cierta manera a la Liga francesa. Para los jugadores de la llamada Betclic Elite, es un trabajo en el que pueden ganar entre 100 mil y 2 millones de euros anuales; para el público un espectáculo; para las marcas, una oportunidad de negocio.“El baloncesto interesa mucho las marcas porque es un deporte muy desarrollado en Francia, que se juega en todo el país. Lo juegan igual hombres y mujeres lo que también es importante para las marcas. Tenemos un campeonato nacional que funciona muy bien. La Federación Francesa de Baloncesto es una federación muy avanzada sobre los temas de marketing y de negocio. Y con un equipo nacional que tiene muy buenos resultados”, aseveró Tezenas.Entre los buenos resultados a los que hizo referencia la experta, está el que Francia fue subcampeón olímpico en París 2024 con Víctor Wembayama en el rectángulo de madera. Francia perdió la final 98- 87 frente a Estados Unidos, cuyo equipo completo juega en la NBA. Escuche el reportaje:Economía del deporte: la fiebre de la NBA en París. Un reportaje de Ana María Ospina, con la producción técnica de Pierre Zanutto.
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Notre-Dame espera recibir la visita de 15 millones de personas por año
Las campanas de Notre-Dame de París resuenan desde el sábado. La catedral más conocida del mundo, sus torres, sus vitrales, han estado allí desde hace siglos, pero el incendio del 15 de abril de 2019 la condenó a un silencio de 5 años. Este fin de semana, Notre-Dame renació de sus cenizas, en una celebración solemne que comenzó cuando el arzobispo de París, Laurent Ullrich, golpeó con su báculo el gran portal de la catedral gótica. El templo más emblemático de Francia espera volver a recibir a millones de personas. Informe de la enviada especial a Notre-Dame, María Carolina PiñaLas puestas de Notre-Dame se abrieron de par en par dejando ver el interior del templo, restaurado y resplandeciente, donde se encontraban más de 40 jefes de Estado y de gobierno. Entre ellos, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump y el ucraniano, Volodimir Zelenski, a quienes Emmanuel Macron colocó en primera fila. La lluvia también estuvo presente en esta celebración lo que obligó al mandatario francés a pronunciar su discurso en el interior del templo."Notre-Dame nos recuerda que nuestros sueños, incluso los más audaces solo se hacen posibles con la voluntad de cada quien y el compromiso de todos. La catedral nos recuerda que somos los herederos de un pasado mucho más grande que nuestras propias existencias y que puede desaparecer en cualquier momento", dijo. En esta ceremonia estuvieron presentes el cuerpo de bomberos que luchó contra las llamas en 2019, y representantes de los 2.000 artesanos que trabajaron durante estos últimos cinco años en la reconstrucción de Notre-Dame, quienes desfilaron por la nave central en medio de un largo aplauso.El renacimiento de Notre-Dame, limpia y completamente restaurada, se acompañó del "despertar" del Gran Órgano, el más grande de Francia, con sus 13 metros de altura y 3 siglos de antigüedad. El incendio no lo afectó directamente, pero fue necesario desmontar sus 8.000 tubos para limpiarlos del polvo de plomo.La inauguración de la catedral el sábado por la noche finalizó con un concierto de música sacra y profana, donde brillaron el director venezolano Gustavo Dudamel, a cargo de la orquesta filarmónica de Radio France y numerosos artistas que se sucedieron, para celebrar a la catedral de ayer y de hoy."Nuestro patrimonio, nuestras raíces"El domingo se celebraron no una sino dos misas. En la primera, por la mañana, se consagró el altar de bronce diseñado especialmente para Notre-Dame, con lo cual la catedral quedó destinada oficialmente al culto.Por la tarde, recibió la visita de cientos de personas que reservaron por Internet y que esperaron la apertura bajo la lluvia. "Esto es tan emotivo, estoy realmente maravillado y muy emocionado", declaraba a RFI uno de los visitantes. "Tengo muchas ganas de verla. Es nuestro patrimonio, nuestras raíces francesas y debemos estar orgullosos", decía una parisina antes de entrar en el templo. Una vez dentro, muchos se sorprendieron con las paredes de la catedral, inmaculadas después de una limpieza profunda. Fue el caso de Cyriac quien forma parte de los scouts de Francia. "Estoy deslumbrado con tanta luz. La catedral ahora es blanca, antes era gris y sucia. Para la gente es como ir hacia la luz", afirmó. Las celebraciones por la reapertura de Notre-Dame durarán seis meses, hasta el 8 de junio de 2025, Día de Pentecostés. Así, quedó atrás la página más trágica de la historia de la catedral. Notre-Dame restaurada debería recibir la visita de entre 14 y 15 millones de personas por año, lo que corresponde a 41.000 visitantes por día. De ser así, volverá a liderar la lista de los monumentos más visitados de Francia. Un vasto programa para la más emblemática, histórica y hermosa catedral del mundo.
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La Unesco nombra patrimonio el trabajo de los techadores de los románticos tejados de París
Este miércoles, la Unesco inscribió el oficio de los techadores y ornamentalistas parisinos del zinc en su lista del patrimonio cultural inmaterial, en reconocimiento de que estos artesanos de los tejados de París. En qué consiste su trabajo? Escuche el reportaje que lo lleva a visitar lugares de la capital francesas que se miran sin que se observen, qué son tan comunes que se vuelven banales, pero, que si se contemplan permiten transportarse a otra época. Desde la terraza de Galeries Lafayette los turistas se aventuran a describir el panorama, como Felipe, visitante ecuatoriano: “estos techos son totalmente diferentes a los techos que se ven en América Latina, desde aquí ves un vértice bajar en dos ejes. También llama la atención las ventanitas en los techos y las chimeneas”.A los que están de paso les impresiona y los viven bajo esos techos no se acostumbran, asegura Michelle, estudiante colombiana en la Universidad Sorbona: “son más bien cuadrados, la arquitectura es más bien rústica, muy uniforme y también algo en parte histórico porque me explicaban, la primera vez que los vi, que esas ventanitas pequeñas son cuartos chiquitos a los que se les llama chambre de bonne [también buhardillas] donde antes vivían quienes trabajaban en las casas de esos edificios. Es como que tú ves eso en la ciudad en general y aprendes de historia y costumbres”. Toda la historia de la ciudad, que tiene más de 2.000 años, puede leerse en sus palacios, iglesias, hoteles, plazas y casas. Construcciones de la época galo romana que sobreviven entre construcciones góticas, neoclásicas, modernas y contemporáneas visibles cuando se osa perderse entre las calles parisinas, sin embargo cuando se ve en su conjunto desde arriba, a nivel de los tejados, un único estilo se impone.Corinne Ménégaux, directora de la Oficina de Turismo de París: "Esta arquitectura es un verdadero testimonio de la historia, del patrimonio, de nuestra cultura parisina así que son muy simbólicos. Representa un pasado y al mismo tiempo es un sello de cierta modernidad porque aprendimos a renovarlos con los mismos materiales cuya imagen es indisociable de la imagen que tenemos de París".Para tener una vista a sobre esos famosos techos existen las azoteas con acceso gratuito como las de Lafayette, Printemps o el Instituto del Mundo Arabe, también hay unos 20 bares y restaurantes ubicados en el último piso de los edificios. Otra opción es visitar los puntos más altos de la ciudad: Montmartre o el parque de Belleville en el distrito 20, noreste de París.200 años de zinc y pizarraEstos techos que tanto aprecian los turistas permiten relatar los últimos 200 años de historia parisina. El barón Georges-Eugène Haussmann, prefecto del Sena a mediados del siglo XIX, supervisa una serie de proyectos de obras públicas necesarias para la salud, el transporte y la vivienda de la creciente población de la época. Ayuda a la reconstrucción de la ciudad bajo las órdenes del emperador Napoleón III. Desde 1853 hasta 1870, Haussmann instala nuevas tuberías de agua y alcantarillado, surgen las estaciones de tren así como los amplios bulevares reconocibles por los edificios de apartamentos color crema a lado y lado de las avenidas.Las fachadas repiten patrones de construcción. Su color se debe a la piedra caliza luteciana de origen local, uno de los materiales más utilizados en la capital francesa donde viven 2.165.423 personas según datos del Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos de Francia. Apur es una asociación creada en 1967 que documenta, analiza e imagina la evolución urbana y societal de París y su región. En la base de datos de Apur se cuenta París tiene 128.000 tejados de los cuales “en el 79% predomina el zinc u otros materiales” como la pizarra que es una roca metamórfica de origen sedimentario que data de hace 550 millones de años, muy utilizada en la construcción desde los antiguos egipcios. La pizarra utilizada para la renovación de los techos de París es extraída del norte de España. Se estima que casi el 90% de la pizarra natural que actualmente se utiliza en la construcción sale del país ibérico, que es el que tiene las mayores reservas de pizarra tectónica del mundo.Patrimonio de la UnescoEstos techos tan particulares necesitan techadores especializados en zinc. A este oficio creado hace dos siglos se le llama couvreurs-zingueurs es actualmente ejercido por unos 1.500 obreros, que pretenden que su forma de trabajar sea protegida y perpetuada gracias a la Unesco. “Es una profesión especial que desaparecerá si no la protegemos. Hoy en día es difícil contratar, por eso es importante poner el foco en nuestro oficio para ayudarnos a encontrar techadores, y también creo que París es zinc, es un material emblemático de una época, de la edad de oro de París, y de una habilidad de construcción más bien única”, defiende Cyril Venturini, director de La Louisianne S.A. empresa especializada en techos, fontanería, impermeabilización y climatización, figura entre los grandes nombres de la profesión. Después de pasar 30 años sobre los tejados Cyril baja a nivel de la calle su oficio en una tienda llamada Les Toits Parisiens, es español Los Techos Parisinos.Couvreurs-zingueurs, los techadores de ParísEstos techos son abuhardillados de cuatro lados, tienen una inclinación pronunciada con un ángulo de 45°. Albergan pequeñas habitaciones de unos 10m², reconocibles por sus pequeñas ventanas de marco blanco.En uno de estos espacios pasa sus primeros años de vida Frédéric Cordier. “Tuve la suerte de crecer en un ático parisino así que literalmente siempre estuve acompañado de zinc, miraba por la ventana y lo primero que veía era zinc. Muchas veces me regañaron por subir al tejado con amigos a jugar policías y ladrones, imitando las películas de acción de Jean-Paul Belmondo. Esos tejados fueron mi infancia y mi adolescencia por eso también cuando debí elegir un oficio estaba seguro que quería ayudar a conservarlos”, recuerda Frédéric hoy jefe de obra, es decir que es responsable de la construcción, mantenimiento y reparación de cubiertas de todo tipo de edificios. París con sus tejados de mil matices de azul y gris también inspiran a pintores, poetas y cantantes. Muchos personajes de más de 15 películas, dos videojuegos y dos tiras cómicas han cabalgado sobre ellos y es gracias a la mirada de propios y extraños que se perpetúa su existencia.
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Hacer reconocer un diploma extranjero en Francia, una larga carrera de obstáculos
Los profesionales de América Latina que llegan a buscar trabajo en Francia se topan con una dificultad mayor: obtener la equivalencia de sus títulos universitarios es, en ocasiones, una misión imposible. Por Mariana Hernández, de la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, para RFI en español*Unos 281 millones de personas viven fuera de sus países, según la Organización Internacional para las Migraciones. Cambiar de país trae consigo la dificultad de encontrar un empleo. Jorge Moro, originario de Hermosillo, México, estudió ingeniería química y decidió emigrar a Francia cuando terminó sus estudios. Eso fue hace 25 años. Pero cuando Jorge llegó, se encontró con que su título mexicano no era válido en Francia."Me dijeron que lo único que podían hacer era darme un papel en el que se 'atestiguaba'… no recuerdo la palabra precisa, en el que se atestiguaba que yo había hecho cinco años de estudios superiores. No más. Eso era todo lo que podían darme como justificante", explica Moro.El documento, en ese momento, no le sirvió para encontrar trabajo. Jorge Moro tuvo que regresar a los estudios y obtener un diploma francés. Aunque no hizo la carrera completa, sí obtuvo una licenciatura. Esto le permitió encontrar un empleo. Hoy trabaja en un laboratorio de la Prefectura de Policía de París y se encarga de situaciones de riesgo, seguridad y prevención, en particular riesgos químicos, bacteriológicos y nucleares.La salida es volver a estudiar... en Francia Camila Ríos fundó en 2018 UNIR, una organización que se dedica a ayudar a los migrantes en la homologación de sus estudios. Según ella, la educación es una de las maneras de superar este obstáculo. Camila Ríos cita el caso, por ejemplo, de una abogada que decidió lanzarse en un proceso de reconversión y ahora es contadora.El proceso para homologar el título se hace con una organización llamada ENIC-NARIC que se encarga de hacer una evaluación y emite los certificados de reconocimiento. Jorge Moro es uno de los tantos migrantes que no pudieron ejercer su profesión cuando llegaron a Francia. Muchos llegan no solo con diplomas, sino con una experiencia laboral de varios años, pero esto no es tenido en cuenta.En muchas ocasiones, los migrantes y refugiados se ven forzados a hacer formaciones cortas para trabajar en la construcción o en supermercados. "Si bien esos trabajos son importantes para la sociedad, no corresponden a lo que la persona desea hacer", subraya Camila Ríos.Si lo hacen es porque se han visto forzados a dejar sus países, entre otras razones, por la persecución política, como fue el caso de Elena, abogada nicaragüense, o las amenazas de la guerrilla, como en el caso de la enfermera colombiana Paula Posso.No hablar francés es una de las principales barreras"El idioma es una de las principales barreras para quienes migran a este país", sostiene Camila Ríos. "Es muy difícil proyectarse en un país cuando no se habla el idioma. Muchos llegan a Francia hablando inglés, pero no francés. O hablando solamente su lengua materna", explica Ríos.La situación precaria de los profesionales inmigrantes se ha agravado por la creciente amenaza de la extrema derecha, que quiere reducir la inmigración."Escuchamos todos los días declaraciones en las que los migrantes son vistos como ladrones, asesinos y violadores. También los acusan de querer aprovecharse del sistema. Pero esta visión está realmente muy lejos de la realidad, si consideramos las estadísticas. Hay una especie de criminalización de la figura y de la identidad del migrante", denuncia Camila Ríos.A pesar de los discursos alarmistas de ciertos políticos, la realidad es que la integración de los migrantes, especialmente cuando tienen educación superior, trae varios beneficios para el país. Esto fue evidente durante la pandemia en 2020.La necesidad de personal de salud fue evidente en ese período. Hubo médicos migrantes que fueron llamados por el gobierno francés. "Los médicos migrantes trabajaron en los hospitales como médicos. Se les reconocieron sus capacidades. Pero, pasada la pandemia, se despidieron de ellos, les dieron las gracias y ya", recuerda Ríos."En Francia hay actualmente una crisis de médicos. Hay ciertas ciudades, ciudades medianas o pueblos, que no tienen médicos. En ocasiones hay que tomar el coche y recorrer muchos kilómetros para tener acceso a un médico. Y, del otro lado, tienes personas refugiadas que son médicos", subraya Camila Ríos, que está convencida de que "nos conviene a todos vivir sintiendo que somos miembros de una misma sociedad". *Este reportaje fue realizado por la estudiante de periodismo Mariana Hernández, de la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, durante su pasantía en París después de haber ganado la décima edición del Premio RFI Reportaje en español..
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‘Israelíes y palestinos merecemos libertad e independencia’
Pacifistas de Israel y Palestina se dieron cita en la capital francesa en un acto organizado por la ONG “Guerreras de la Paz”, con el apoyo de la Fundación RAJA, titulado ‘Llamado de París por la Paz en Medio Oriente’. Fue a finales de septiembre, en vísperas del primer aniversario del ataque del Hamás del 7 de octubre y la respuesta militar de Netanyahu. El evento reunió a activistas israelíes y palestinos unidos por un coraje y un deseo inquebrantables de poner un fin duradero a la violencia que asola la región. “La paz es posible”, gritó desde el escenario Nava Hefetz, judía y rabina independiente. Su clamor es el mismo de la decena de pacifistas de Israel y de Palestina que, como ella, vinieron a la capital francesa tras un año en el que cualquier esbozo de paz ha sido aniquilado y, en su lugar, reina la guerra como si fuese la única posibilidad para Medio Oriente.En el Teatro la Colline de París, las voces de estos activistas de ambos lados fueron un grito de auxilio y, a la vez, una reprimenda a la comunidad internacional. Ellos representan a dos pueblos enfrentados y hablan dos lenguas diferentes. Pero tienen un mensaje y una batalla común: la defensa por el derecho a la convivencia simultanea que por más de siete décadas les ha sido negada a punta de odio, despojo y muerte.“No nos da vergüenza exigir a gritos una solución para las personas que viven en Israel y Palestina, no sólo para una parte, no sólo para el pueblo judío, no sólo para el pueblo palestino porque ambos merecemos seguridad. Ambos merecemos libertad. Y sí, ambos merecemos la independencia”, afirmó Rula Daood, palestina y ciudadana israelí porque nació y creció en Galilea, al norte de Israel.Rula vino a la capital francesa acompañada de Alon Lee, israelí, líder sindicalista y del movimiento de protesta en su país y ex consejero del Knesset, el Parlamento de Israel. Los dos dirigen el movimiento de base Standing Together, en el que judíos y palestinos militan por la paz, la justicia, la igualdad y el fin de la guerra en Medio Oriente."Estamos aquí para hablar de soluciones para nuestra gente en el norte de Israel. Y sí, para la población del sur del Líbano. Y sí, para la población de Gaza, que sigue siendo bombardeada en este momento", afirma Rula Daood.Desde el comienzo de esta guerra, hace un año, Rula ha visto el dolor en ambos bandos. Ha vivido el secuestro y el asesinato de sus amigos, y también el bombardeo de sus amigos palestinos. Ver cómo mueren familias por las balas y el hambre “es un dolor que nadie puede soportar”, dice. Pero desde ese dolor, Rula decide cada día al despertar hablar de soluciones.Gaza, la prisión a cielo abierto más grande del mundoEn el ataque terrorista perpetrado en Israel por Hamás el 7 de octubre de 2023 murieron 1.290 personas, en su mayoría civiles. De los 251 secuestrados durante la incursión del grupo islamista, 101 siguen cautivos. 35 han sido declarados muertos por el ejército israelí.La masiva y mortífera represalia emprendida por Israel se ha cobrado más de 41.000 vidas en Gaza, la gran mayoría civiles, cifras dadas por el Ministerio de Salud del territorio gobernado desde 2007 por Hamás, consideradas “fiables”, por la ONU. "Esta es la 15ª guerra. Y en todas y cada una de las guerras, nuestro gobierno dice lo mismo. Bibi Netanyahu dice las mismas frases. Dice que esta vez erradicaremos a Hamás. Que después de esta vez no habrá más Hamás. Pero lo que ocurre es que con cada bomba que cae sobre Gaza, sobre gente inocente, sobre escuelas y hospitales, Hamás se hace más fuerte”, dice Rula.Dos tercios de los edificios del enclave palestino han sido destruidos en la ofensiva israelí. El 70 % de las escuelas de la Oficina de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, la Unrwa, han sido bombardeadas. 500 personas han muerto en estos ataques, incluido personal humanitario de la ONU, pero sobre todo mujeres y niños palestinos. el 96% de la población de Gaza está al borde de la inanición. Y 80% ha sido desplazada a la fuerza y deambula por este territorio convertido en la prisión a cielo abierto más grande del mundo.“Lo único que nuestros lideres israelíes están destruyendo en este momento son personas, calles, bebés y la posibilidad de que ambos pueblos vivamos con seguridad. Y la única voz que se oye en la sociedad israelí es la voz de la derecha, fascista, mesiánica, que quiere matar a todo el mundo, conquistar todas partes, expulsar a todos los palestinos", sostuvo la joven activista.“Este gobierno debe irse”Cada sábado miles de manifestantes exigen en las principales ciudades de Israel al Gobierno de Benjamín Netanyahu que llegue a un acuerdo con Hamás para traer de vuelta a los rehenes en poder del grupo islamista. En esa marea humana está presente Jonathan Hefetz, israelí residente en Jerusalén y lidera la organización Semillas por la Paz. Vino a París con un mensaje claro: lo israelíes no son el Gobierno de Israel: "Del mismo modo que los franceses no son su Gobierno, ni los estadounidenses el Gobierno de EEUU. Y en la sociedad israelí actúan fuerzas enormes. Judíos, árabes, drusos, beduinos, hombres, mujeres, todos intentan ahora cambiar realmente la situación, militan contra el Gobierno, militan por un futuro diferente”.Desde antes del 7 de octubre de 2023, las calles israelíes ya se inundaban con protestas contra el primer ministro, Netanyahu, y su hábil coalición de extrema derecha que le permitió volver al poder y, por tanto, escapar a la cárcel por los delitos de corrupción que pesan en su contra.Dos figuras de la extrema derecha nacionalista y religiosa más radical sobresalen en su gabinete: Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, e Itamar Ben Gvir, delincuente convicto con ocho condenas por disturbios, vandalismo, incitación al racismo y apoyo a una organización terrorista, y hoy ministro de Defensa. Ambos abogan por erradicar como sea a los árabes de la tierra bíblica de Israel y, en primer lugar, a los palestinos.Durante este año de guerra contra Gaza, el dúo Smotrich-Ben Gvir se ha apoderado de 800 hectáreas de tierra palestina, construido 3.500 nuevas viviendas en Cisjordania, y distribuido armas gratis a los colonos."Este gobierno debe irse, pero debe irse democráticamente. Por eso, cada sabado, miles y miles marchamos para exigir otro destino politico. Y esas protestas son reprimidas duramente. Eso me preocupa mucho. Ben Gvir es una amenaza para la democracia israelí y aún más para el Estado de Israel. Pero, su ideales y declaraciones son minoritarios en el seno de la comunidad judía de Israel", asegura Jonathan Hefetz.En 2002, Jonathan vivió el alzamiento palestino conocido como la segunda Intifida. Y en 2006, siendo sodado israelí combatió en la Segunda Guerra del Líbano "Hay que salir de la retórica de los extremistas y entender la liberación de palestina y la liberación israelí, porque nosotros también debemos ser liberados, no como los palestinos, por supuesto, pero nosotros también estamos bajo la ocupación de un Gobierno y la ocupación de Cisjordania también nos influye", dice. Jonathan Hefetz defiende la existencia de los judíos en el Estado de Israel y la existencia de los palestinos en un Estado palestino. Y denuncia la manipulación de las potencias extranjeras: “En Francia, en Europa y en Estados Unidos hay políticos que utilizan la guerra y el conflicto para sus propios ideales e intereses, en lugar de calmar las cosas e intentar presionar a Israel, a Palestina y los países árabes para que empiecen por fin a construir la Paz".Que con las víctimas no se justifique la guerraAziz Abu Sarah es palestino, su hermano de 19 años fue asesinado por el ejército israelí. Maoz Inon es israelí, sus padres fueron asesinados por Hamás. Los dos son empresarios y sobre todo muy amigos."Enterramos los restos de mis padres. Mi madre fue quemada tan gravemente que no pudo ser identificada. Los perdí el 7 de octubre. Perdí a muchos de mis amigos de infancia. Sus padres, sus hijos. Muchos fueron secuestrados y llevados a Gaza. Me ahogaba en un océano de pena y dolor. Me rompieron en pedazos", relata Maoz Inon. Aziz Abu Sarah recuerda que cuando llamó a Maoz Inon para ofrecerle sus condolencias, Maoz le respondió "que no sólo llorabas por tus padres, sino también por la gente de Gaza que está perdiendo la vida. Y que no querías que lo que le ha ocurrido justifique que alguien se vengue. No quieres justificar la guerra. Y es tan difícil hacer eso ".Desde hace un año, los dos recorren juntos el mundo intentando convencer a los gobiernos que se involucren, como lo hacen ellos, con la paz. "Hace poco nos reunimos con el Papa y aceptó nuestra petición de ser nuestro embajador en reuniones con gobiernos, con diferentes líderes de todo el mundo, como el G7. Fue nuestro embajador en el G7 y consiguió cambiar el lenguaje del comunicado final para incluir la importancia del trabajo de los activistas por la paz”, contó entusiasmado en París Aziz Abu Sarah.Maoz Inon Aziz Abu Sarah destacan la labor educativa que llevan a cabo: "Hacemos lo que llamamos educación narrativa dual desde ambas perspectivas, la israelí y la palestina".Existen múltiples solucionesDos semanas antes del fatídico 7 de octubre, el primer ministro Benjamin Netanyahu anunció ante la Asamblea General de Naciones Unidas "el amanecer de una nueva era de paz entre Israel y el mundo árabe " refiriéndose a los llamados Acuerdos de Abraham firmados con cuatro países árabes y patrocinados desde la Casa Blanca por Donald Trump. Netanyahu mostró en el órgano decisivo de la ONU un mapa del “Nuevo Oriente Medio” con un mensaje implícito: la rendición de Palestina y el final de la solución de los dos Estados. Una propuesta que durante décadas tuvo importante apoyo de gobiernos del mundo, empezando por Washington, pero que hoy algunos consideran "letra muerta". No así los activistas por la paz israelo-palestina como Ibrahim Abu Ahmad, palestino y fundador delPodcast Unapologetic, la tercera narrativa."Hay múltiples soluciones que realmente existen sobre el terreno. No tenemos que empezar de cero. Existen mapas reales, territorios reales, fronteras reales. Podemos tener los clásicos dos Estados, diferentes modelos de confederación o dos Estados bajo una nación. Hay muchas formas de garantizar la seguridad de la población", afirma.Ibrahim es la metáfora viviente de la Tercera Narrativa. La de los matices y las fronteras difusas. De familia palestina nacido en Nazaret, Galilea, Ibrahim también es ciudadano israelí. “Mi abuela pasó por la Nakba. Nuestra familia se enfrentó a muchas cosas en 1948. Acabamos quedándonos en nuestras casas y nos convertimos en ciudadanos israelíes. Pero eso también me permitió tener una realidad con la sociedad israelí. Por ello tengo la oportunidad y la capacidad de ver ambas realidades, ver ambos dolores, ambos retos, ambas aspiraciones. Y creo que nuestra comunidad es el vínculo porque somos la única que habla árabe y hebreo y que tiene realidades palestinas e israelíes al mismo tiempo".El silencio y el letargo de Europa, cómplices de la muerteEl 7 de octubre del año pasado, Nava Hefetz perdió a dos de sus amigas judías asesinadas por Hamás. Pese al dolor sin límites, esta rabina de 70 años y activista israelí por la paz desde hace cinco décadas no claudicó en su defensa de los derechos de los palestinos. "Hay que actuar ahora, renunciando al odio, renunciando a la negación del uno o del otro. Es ahora que hay que gritar y exigir el reconocimiento de dos pueblos viviendo sobre la misma tierra", sostiene. Nava Hefetz afirma querer “un pueblo judío soberano, pero rechazar la supremacía judía". Y, aunque no se siente culpable, sí se siente responsable colectivamente de que su pueblo esté ocupando a otro, dice. Una convicción que le pasa factura: "Estamos dispuestos a pagar los costos. A que los nuestros nos consideren traidores, a ser amenazados. Todo eso, por la paz", dice.Nava hace parte de Rabinos por los Derechos Humanos, una ONG que trabaja por el diálogo interreligioso y que, en los últimos meses, ha pedido el envío de ayuda humanitaria al enclave palestino. También es miembro de las Guerreras por la Paz, un grupo de mujeres israelíes y palestinas que trabajan por “el fin del ciclo de la violencia”."Me he reunido con varios políticos en Francia, Bélgica e Inglaterra y lo primero que les dije fue que dejaran de hablar, que empezaran a meter las manos en el barro de Gaza, en el barro del conflicto y empezaran a actuar. Y su respuesta es que hacen lo que pueden”, dice sin ocultar su cólera.Para esta rabina independiente lo más importante es el humanismo. “Si Hamás es una organización extremista es problema de Hamás” asegura. Y del papel de Estados Unidos respecto a Israel afirma que “las armas le llegan de EEUU, los aviones llegan de EEUU. En lugar de iniciar esta guerra y buscar venganza tras el 7 de octubre, deberíamos haber convocado una conferencia internacional con el G7, con todos los líderes, e intentar encontrar una solución. Pero creo que Occidente está dormido y que Europa tiene que despertar de su letargo”.Nava también aguijonea a aquellos que enarbolan un discurso anti israelí olvidando al bando de la paz en Israel que, constantemente y desde hace décadas, está presente en los territorios ocupados defendiendo a los palestinos."Servimos de escudos humanos para que los palestinos puedan recoger aceitunas"“Nosotros servimos de escudos humanos a los palestinos cuando quieren ir a recoger aceitunas, cuando les incendian sus campos de olivos, vamos y plantamos con ellos. Así que soy muy crítica, en primer lugar, con mi pueblo, mi Estado, mi gobierno. Pero también soy crítica con el mundo occidental, el llamado mundo liberal”, enfatiza.A la crítica de Nava hace eco la voz de su gran amiga y compañera de batallas por la paz. Tahani Abu Daqqa, la emblemática figura de la Autoridad palestina, exministra de la juventud y el deporte, nos recordó en la escena del Teatro nacional de la Colline, la responsabilidad que todos tenemos con Medio Oriente."Desde aquí llamo al mundo a cesar el fuego inmediatamente para salvar vidas y permitir la entrada de la ayuda humanitaria. Llamo a una solución justa, duradera y pacifica basada en la legitimidad internacional. Llamo al fin de la ocupación y al establecimiento de un Estado palestino independiente al lado de un Estado israelí, garantizándose el derecho y la seguridad de los dos pueblos”, reclamó.Al cierre de su intervención, ante cientos de asistentes, Tahani Abu Daqqa exhortó a todos a poner fin a este sufrimiento. “Todos ustedes son responsables de esta guerra que ocurre en Gaza. Todos ustedes son responsables de la muerte de mujeres y niños. Y su silencio será cómplice de los crímenes perpetrados en Gaza", exclamó como una saeta lanzada desde el enclave palestino y que se clavó en los corazones de quienes la escuchábamos cómodamente sentados en las gradas del teatro. Ha pasado un año desde el 8 de octubre de 2023 e Israel continua su arremetida en Gaza donde un reciente ataque contra una mezquita que albergaba refugiados mató a 26 civiles. Y continúa bombardeando a Líbano donde un millón de personas han sido obligadas a abandonar sus hogares en un éxodo imposible de gestionar, aseguran las autoridades libanesas.Recientemente, el presidente francés Emmanuel Macron se pronunció a favor de parar el envío de armas a Israel y por un cese al fuego. Declaraciones que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó de “vergonzosas”.
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'Somos los imPARAbles': de discapacitados a atletas de rendimiento
La historia de los Juegos Paralímpicos es la de décadas de lucha por la inclusión de la diferencia. Todo empezó en una Europa devastada. En 1948, el neurólogo alemán Ludwig Guttmann organizó unos juegos en el hospital Stoke Mandeville de Inglaterra para rehabilitar a un grupo de amputados de la Segunda Guerra. En los Paralímpicos París 2024, más de 4.000 atletas discapacitados física, intelectual o visualmente, provenientes de 180 países, compiten en 549 pruebas dentro de 23 disciplinas deportivas. ¿Sabía usted que el prefijo “para” de las Olimpiadas de discapacitados tiene que ver más con el término paralelo que con parálisis? ¿Que la opinión mayoritaria dentro de la neuro medicina de la post Segunda Guerra era que los lisiados no hicieran ejercicio y, mucho menos, deporte? ¿Que los primeros Paralímpicos como tal tuvieron lugar en el marco de las Olimpiadas de Roma 1960, pero se llamaron 9° Juegos Internacionales Anuales de Stoke Mandeville? ¿O que los deportistas sordos o con discapacidad auditiva no pueden participar en las Paralímpiadas de la actualidad?►►► Escuche el reportaje, haciendo click en el ícono play►►►En este reportaje, Angélica Pérez nos lleva a la génesis de los Paralímpicos, nos cuenta detalles de este esfuerzo deportivo en el que se entrecruzan violencia, rehabilitación y deporte y nos permite escuchar un abanico de testimonios de paraatletas que revelan como el deporte no solo les salvó la vida después de la tragedia, sino que les abrió las puertas a un mejor vivir.Un agradecimiento especial a La Casa Colombia que funcionó durante los JJOO París 2024 en el Parque de Naciones de la capital francesa, bajo adminsitración de la cancillería del país suramericano.
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¿Qué legado dejarán los Juegos Olímpicos para los franceses?
Bajo el cielo de Paris, tuvieron lugar los Juegos Olímpicos 2024, con el lema "Ciltius, altius, fortius". “Más rápido, más fuerte, más alto” ¿seguirá siendo el eslogan del país cuando todas las infraestructuras se habrán desmontado, o cuando todos los turistas se habrán devuelto a sus países? ¿Qué herencia para los franceses después de tanto entusiasmo y espíritu deportivo cuando el país intenta salir de una encrucijada política tras la disolución de la asamblea nacional y las elecciones legislativas anticipadas?Natalia olivares indagó sobre la herencia de est estos JJOO, entrevistando a: Carlos Moreno Urbanista, que conceptualizó la ciudad de París para los Juegos Olímpicos 2024 con la alcaldía; Nicolas Ferrand, director general de la empresa Solideo para los Juegos Olímpicos de París 2024; Gabriel Giménez, economista de Neoma Business School de Francia; Marie Barsacq directora de impacto y herencia del Comité de Organización de los Juegos Olímpicos (COJO); Fernanda, estudiante parisina; Juana Gil, arquiteta parisina; Vincent, docente diferencial y parisino. Reportaje de Natalia Olivares con la participación técnica de Vanessa Loiseau y Charly Amadou
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Mundial de Cometas Acrobáticas, el arte de dominar el viento
A 250 kilómetros al norte de París se ubica Berk sur Mer, una pequeña ciudad balnearia, bañada por el canal de la mancha. Cada abril la población de 15 mil habitantes se ve casi doblada por la llegada masiva de turistas. Llegan en tren, en carro o en bus con una idea: levantar su mirada al cielo e imaginar que vuelan con gigantes seres mitológicos y coloridos animales sostenidos por el viento. En 2024 llegaron para disfrutar de la primera edición de “The World Kite Cup”. Ya son 37 años en los que Berck sur Mer se ubica en el mapa como la capital mundial de las cometas, o de los papagayos, barriletes, papalotes, volantines o como se le nombre a este juguete muy ligado a la infancia. “Nos parecía absolutamente lógico realizar una competencia internacional de las cometas dirigibles, incluyendo todas las disciplinas del vuelo deportivo y acrobático”, explica Roman Roger, encargado de la comunicación del Mundial de Cometas Acrobáticas. La competición se compone de cinco pruebas. Cada día una categoría diferente es puntuada en individual, parejas y equipos. También el tipo de cometa cambia, si tiene dos líneas o cuatro líneas. Las líneas son los hilos que van desde la mano a la cometa. Al final se suman los puntos y se elige al campeón mundial entre las 10 selecciones participantes: Francia, Alemania, España, Inglaterra, Países Bajos, Canadá, Colombia, Estados Unidos, China y Taiwán. “Es la primera vez que se celebra en el mundo una competición de este tipo, en el que no se representa a un equipo, se representa a una nación. Es decir, aquí están los mejores cometeros del mundo bajo su bandera nacional”, dice orgulloso el también cometero francés Roger.Las condiciones climáticas para este primer mundial parecen óptimas en una playa larga, a unos 100 metros del mar cuando la marea está baja. “Es como el patinaje artístico”Existen diferentes calidades, diferentes durezas, diferentes tamaños para estas cometas acrobáticas. “Las de dos hilos casi siempre tienen una forma triangular de Delta. Es un triángulo que siempre está avanzando. Las de cuatro hilos parecen un corbatín, tiene un borde de ataque horizontal muy ancho, pueden girar, esta cometa avanza, frena y reversa con el control que le imprime el piloto con las líneas y los mandos en sus manos”, detalla el colombiano Óscar Muñoz, diseñador y fabricante de cometas. Los participantes se ubican en una zona delimitada de la playa para realizar la coreografía de unos tres minutos, sobre una pista musical. Volar cometas dirigibles es un deporte en el que se deben ejecutar figuras obligatorias y libres valoradas por un jurado. De los siete jueces que observan cada movimiento, hay tres encargados de evaluar la coreografía, entre ellos está la colombiana, que hoy vive en Francia, Nilsa Riveros. “Tengo que ver que realmente los movimientos de la cometa sean acorde con la música que estamos escuchando. Que haya un principio, que haya un final, que haya una historia, que haya sorpresa. Que las figuras se vean claramente. Si están haciendo un cuadrado, que se note que el cuadrado es exacto. Que haya una consecución de movimientos. Es un poco parecido a todo lo que tiene que hacer el patinador cuando hace patinaje artístico”, describe Nilsa Riveros que hace 20 años estaba en Berck sur Mer para volar su cometa en representación del equipo Bogotá 2.600, en referencia a la altitud de la capital cafetera. “Aunque dentro de la competencia quedamos penúltimo, fue un aprendizaje increíble”, recuerda. La carrera de piloto de cometas de Nilsa, es muy seguida en su país. Para este primer mundial en reunir todas las categorías, Colombia llega con una delegación de nueve cometeros. “En Colombia tenemos la CKFA, una asociación que rige estas competencias y ellos sacan una clasificatoria que permite tener los mejores en cada modalidad”, explica el competidor Michael Márquez. En Colombia existe una gran tradición cometera, es uno de los países más destacados en latinoamérica en este arte de dominar el viento, sin embargo, las condiciones de vuelo no son las mismas que las europeas, señala Michael: “Realmente es complicado por el tema del viento. Nosotros entrenamos cada fin de semana en el interior del país (Bogotá), sobre césped una zona donde el viento es muy laminar, es muy constante, es muy suave. Con vientos de 10,12 o 15 kilómetros máximo, pero acá tenemos condiciones de 30, 35, 40 kilómetros. Para nosotros es muy difícil, pero igual tienes que adaptarte a esa condición. Entonces buscas los recursos, las cometas, tratas de modificar, de adaptar y eso es lo que te permite mostrar una mejor representación”. Por su parte, los tres integrantes de la selección española, el equipo Mistral, están más adaptados a las condiciones de vuelo francés según Naty Crespo: “vivo en Bilbao, en el norte de España y más o menos es una costa parecida a esta porque llueve muchísimo y hay viento, aunque lo que vemos aquí es una maravilla”. En The World Kite Cup, su nombre original, se disfruta del arte de dominar el viento.Los cometeros concentrados en la competencia, el público con la cabeza hacia las nubes. Entre los aplausos, se escuchan halagos como: “Es muy lindo, magnífico, difícil de explicar, hay que verlo, formidable, muy poético”. Tras cinco días de competencia, Francia gana la primera edición de la Copa del Mundo de Cometas Acrobáticas. Escuche el reportaje de Ana Maria Ospina desde la ciudad de Berck sur Mer, norte de Francia. Edición de Pierre Zanutto.
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Vassogne, la cosecha del voto rural en Francia
Vassogne es una pequeñísima comuna rural de solo 90 habitantes en el noreste de Francia. Sus electores han pasado de la izquierda socialista y ecologista a votar por la extrema derecha. De cara a las europeas del 9 de junio 2024, RFI puso la lupa en el comportamiento electoral de los vassognenses, muestra del voto rural francés. La sociología electoral constata que el voto por la extrema derecha en Francia proviene mayoritariamente de zonas rurales donde no hay inmigrantes. No obstante, sus votantes esgrimen como razón el miedo a la inseguridad y a la violencia que asocian a la inmigración. Es el caso de Vassogne, pequeña comuna rural de la región de Alta Francia que cuenta con apenas 90 habitantes y una cincuentena de electores.Escuche el reportaje de Angélica Pérez:Un Jardín Colectivo sirve de telón de fondo a los habitantes de Vassogne para compartir la siembra y la palabra. En este terreno comunitario, indagamos las razones por las que las urnas han dado un vuelco de 360 grados saltando del voto mayoritario por la izquierda hacia la extrema derecha."Cuando llegamos aquí a Vassogne en 2004, nos pusimos muy contentos y orgullosos porque era un pueblo de galos que resistía”, dice Hélène, trabajadora social, reivindicando una resistencia política, sello hasta 2019 del electorado de este pueblito perdido en el noreste de Francia“Se votaba sobre todo por el Partido Socialista, mientras que todos los pueblos alrededor ya eran de derecha. De extrema derecha, incluso”, detalla Hélène. En las elecciones europeas de 2004, el año en que ella se instaló con su familia en Vassogne, el Partido Socialista ganó con 13 del total de 32 votos. Los Verdes obtuvieron cuatro y la ultraderecha, entonces liderada por Jean-Marie Le Pen, apenas dos.En las europeas de 2009, los socialistas siguieron campeando en las urnas del pueblo con diez votos. Y los Verdes conquistaron nueve, espejo microcópico del avance espectacular que ese año logró la lista ecologista en toda Europa.“Pero ya no es mas así”, lamenta Hélène.En las urnas: de la izquierda a la extrema derecha A partir de la elección europea de 2014, la extrema derecha se fue abriendo paso y ganando terreno en los resultados electorales del pueblo. Ese año significó una conmoción política en Francia. Por primera vez, la extrema derecha obtuvo la victoria. El Frente Nacional, con Marine Le Pen a la cabeza, hija del legendario líder de este partido, salió muy bien parado con un 25% de los votos, dejando atrás a la derecha y aventajando por diez puntos al Partido Socialista. En Vassogne, la extrema derecha también se catapultó en las urnas: con siete votos, empató a ecologistas y socialistas.Y cuatro años después, en mayo de 2019, la lista de la ultraderecha, Tómese el Poder, liderada por Jordan Bardella y amadrinada por Marine Le Pen, quedó de primera en la votación nacional para las europeas con más del 23 % de los sufragios. Un punto más que la alianza de todas las derechas.Aunque en Vassogne los ecologistas siguieron liderando el voto, el pueblo vivió su gran cisma electoral: la extrema derecha se disparó con 11 votos a su favor. El resultado del Partido Socialista - que entonces gobernaba en Francia con François Hollande en la presidencia-- emuló su debacle nacional: apenas un seis por ciento, que en esta comuna rural se tradujo en tres tristes votos.Lejos de los inmigrantes, cerca del tv El electorado de Vassogne se reduce a 50 personas y todos se conocen entre sí. ¿Se podría, acaso, saber quiénes empezaron a votar por la extrema derecha desde 2014?Imposible, responde Hélène, aun si esa pregunta es un fantasma que asecha en el pueblo en cada una de las últimas elecciones: “Es terrible porque cuando vives en un pueblo pequeño, necesariamente te preguntas ¿Y quién votó por el Frente Nacional? ¿Quién votó por Zemmour? Y, entonces, hasta piensas en hacer una lista de toda la gente”. Hélène intenta encontrar una explicación para el voto por la ultraderecha. “¿Será porque ha habido tantas muertes de gente mayor, apegada a ciertos valores y, en cambio, han llegado más y más jóvenes? Tal vez, sea esa gente nueva la que ha cambiado el resultado del voto”, conjetura. Y agrega: “Lo más triste es que se trata del voto de gente que no se enfrenta en absoluto a la inmigración”.La ciudad más cercana, Reims, queda a 45 minutos, en auto. Esta comuna rural no tiene transporte público, ni panaderías, ni cafés, ni supermercado, ni bares, ni teatros, ni salas de cine, ni bibliotecas. Pero, hay un televisor en cada casa.“Los medios, los medios, los medios, Hay que dejar de ver el C8 y C-News porque la gente no va más allá. Es que, realmente, aparte de la ignorancia y la estupidez, no me explico esos resultados”, concluye Hélène. Ladrones, asesinos y violadores "Son ladrones, asesinos, violadores. Hay que devolverlos a TODOS. Impedirles que vengan como a toda la inmigración» afirmó colérico en septiembre de 2019, a la cadena CNews, el líder de la ultraderecha francesa Eric Zemmour, refiriéndose a los menores de edad extranjeros que llegan sin papales al país.El Consejo Superior del Audiovisual (CSA) impuso una multa de 200.000 euros a la cadena por los comentarios xenófobos y llenos de odio de su polémica estrella.CNews, C8, Canal+, CStar son parte del imperio mediático privado Canal + del millonario francés Vincent Bolloré. Desde la campaña para las presidenciales de 2022, aumenta en los medios de comunicación privados franceses el espacio concedido a noticias que vinculan crimen con inmigración y dan la voz a la extrema derecha. Para explicar el repunte de la extrema derecha desde la sociología electoral, Michel Wieviorka parte de la pregunta “dónde se vota mayoritariamente por la extrema derecha en Francia. Y rsponde“Se vota mucho más en el campo, en zonas rurales alejadas de las ciudades en las que si hay inmigrantes. Entonces, el miedo y el odio a los inmigrantes no está conectado con la presencia de estos inmigrantes”.Para el sociólogo del mal, la cuestión es clara “existe un sistema mediático que contribuye a construir esta opinión pública y su voto”. Wieviorka agrega que también existe una presión editorial porque varias casas de edición francesas han sido compradas por Bolloré.“No es solo una persona: Bolloré”, aclara el autor de La sociología del sujeto y el estudio de las nuevas extremas derechas. “Es todo un grupo, un universo mediático que tiene una audiencia fuerte, entre 25 y 28 % de la población. Más la gente que, sin declarase de extrema derecha, repiten este discurso. Y no son solo los medios clásicos, prensa, televisión y radio. También están las redes sociales, que no son controladas por Bolloré, y han contribuido enormemente a este proceso de derechización de la sociedad francesa”.Seguridad, respeto y sin veloAlgunos de los vecinos que vienen al Jardín Colectivo de Vassogne dejan ver su tendencia hacia la extrema derecha.Tal es el caso de Michelle Dubuis, una pensionada que llegó a vivir al pueblo hace tres años. Ella no falta a la cita con las urnas en cada elección europea. Eso sí, defiende el principio del voto secreto. “No estoy muy de acuerdo con la idea de recibir a los inmigrantes porque ya hay bastantes en Francia” dice la mujer. Aunque acepta que en Vassogne no hay ninguno.Y también admite no haber sido víctima en carne propia de ninguna agresión?. Sin embargo, para Michelle el problema es la inseguridad inherente, según ella, a la inmigración. “A menudo veo en la televisión todo lo que está pasando. Cada vez hay más robos en casas particulares, atracos. La gente es más y mas agresiva. Todo se debe a la política, a la forma en que vivimos, a todo lo que se nos impone. Creo que la gente es agresiva porque tampoco la está pasando bien”, sostiene.Michelle vino acompañada de un amigo también jubilado. A la pregunta sobre la opción política por la que votará en estas elecciones europeas, responde- Este año, será más bien por la derecha, derecha.-¿Extrema derecha?- Sí- responde el sexagenario- Y ríe.Las razones de su voto, dice, son la necesidad de volver al orden y a la seguridad. Y, al igual que Michelle, admite nunca haber sido blanco de una agresión, pero asegura que sabe lo que ocurre en las ciudades: estafas, robos. Según él, esas violencias no existían antes y son fruto de la manera como se ha constituido la Unión Europea. “Yo no esperaba eso. Esperaba algo mejor, bien hecho, sólido, bien organizado. Y no lo tenemos”, afirma. “Antes éramos 22, ahora somos 27, pero seremos 50. Demasiados”.Para este par de pensionados, el problema de la inmigración es la no integración a los que ellos llaman “valores europeos”. “No nos lo van a devolver. Les hemos ayudado, les seguimos ayudando. Pero yo digo que no están haciendo nada por su cuenta para integrarse adecuadamente en Europa”, acusa el hombre.Los inmigrantes trabajan, mueven la economía, pagan impuestos como todo el mundo. ¿Qué más deben hacer para integrarse? Michelle toma la palabra: “Respetar las costumbres. Cuando ves en la tele a toda esa gente que viene de… los árabes, pues. Los ves que entran a nuestras escuelas portando el velo. No respetan las normas de la República. No quiero que mis nietos vayan a la escuela con velo. Que los obliguen a llevar velo”.Ella admite que no es el caso. Pero asegura que “si dejamos que vayan demasiado lejos, si somos demasiado permisivos, al final llegaremos a eso. Porque ahora hay mucha más violencia en las escuelas”. Todos somos extranjerosHace quince años que Franck Villequey vive en el pueblo y nueve que es alcalde. Él ha sido testigo del viraje del voto en esta comuna rural de la izquierda socialista y ecologista hacia extrema derecha. Un giro que coincide con la llegada de gente joven citadina, dice. Pero, advierte que los pobladores no exhiben sus preferencias políticas “Son discretos. Salvo algunos que vienen a verme y me dicen: ¿señor alcalde, usted no va a recibir extranjeros, cierto?. Y aquí no hay. Solo que cuando miras el origen de la gente, te das cuenta de que todos somos extranjeros. Todos venimos de otra parte”, afirma y remata con una gran carcajada. El mismo es de origen extranjero. Su abuela llegó a Francia huyendo del horror nazi en Hungría. "En estas elecciones europeas la inmigración es el punto principal del debate. No podemos acoger a todo el mundo, en eso estamos de acuerdo. Pero entre no acoger a todo el mundo y dejar morir a la gente. No hay sino una opción: ¡los acogemos! Los acogemos con estructuras que hay que poner en marcha, por supuesto. Pero no se deja morir a la gente en el mar. Me parece inconcebible, inconcebible. Y eso me toca mucho", estima el alcalde . Melanie Moureau; concejala de Vassogne llama a la responsabilidad política de los ciudadanos y de sus líderes. Para ella, el voto por la ultraderecha es, ante todo, una expresión de la ira social. “Es el enfado por cómo va el mundo. No creo que sea necesariamente una opinión política. La gente muestra que está furiosa, pero no creo que sepan realmente cuál es el fondo de la cuestión y el sentido de su voto. Al fin y al cabo, lo que dicen los políticos es lo que dice la gente. La gente sólo ve el primer grado del tema que les plantean, no ve la sustancia, no indaga en el partido político en sí. Para mí, básicamente, les venden un sueño que no necesariamente les darán después, pero la gente se queda con lo que le dicen primero. Es como el marketing. Y la política funciona igual”.Ira y pulsiones de odio en el discurso de la extrema derecha. ¿Qué pasa con la narrativa del bienestar social que enarbola la izquierda? En el prisma de la concejala de Vassogne “la gente ya no se identifica con la retórica de la izquierda. Tal vez, sea un discurso demasiado amable o no representa lo que la gente siente. La gente está enfadada, está perdida. Y no busca la información adecuada”. La cosecha política a las urnasMeticulosamente, Hélène busca en la tierra la cosecha de la siembra colectiva, así como busca el fruto del quehacer político de la izquierda. Esa cosecha definirá su voto en estas europeas “Será por los ecologistas. aunque me tienen decepcionada, muy decepcionada” afirma Hélène y, luego, se pregunta entre risas: Y los socialistas de hoy ¿dónde están? ¿Dónde están? No hay más, no existen. Y los pocos socialistas que hay son unos clanes en guerra. Son muy malos comunicando. No promueven sus acciones. En estas elecciones europeas, su nivel de comunicación ha estado por el suelo. Pura guerra de opiniones. Sin duda, también es la forma en que los medios los presentan”.El Jardín Colectivo de Vassogne es fruto de la invención de un adolescente. Ecologista hasta la médula, Eloi, sin embargo, es crítico frente a la visión de los partidos Verdes de Europa“La forma en que los adultos ven el compromiso con el planeta sigue entrándose en una política muy globalizada, individualista. No tienen nada que se centre en nuestra producción local, por ejemplo, hacer cosas pequeñas, muy locales, muy sencillas”, Todo es complicado y responde a una visión que solo busca sacar un beneficio económico de las prácticas ecológicas. Y, aunque se ahorre, el objetivo, por encima de todo, debería ser preparar un futuro mejor para nuestros hijos”, advierte. Eloi tiene 17 años. No le alcanza la edad para votar en estas europeas. Pero si pudiera hacerlo, cumpliría con ese deber ciudadano sin parpadear."Hay muchos jóvenes que optan por la vía fácil diciendo: "ah, como todos son deshonestos y buscan yo qué sé, lo mejor es no votar". Pero no creo que eso sea una solución. Porque, al final, no elegir deja espacio para políticas que no podemos aceptar”.En el Jardín Colectivo también hace su siembra Silvie, profesora del colegio de Vassogne donde no hay inmigrantes, pero el racismo se toma la palabra.“Por estar abriendo todo el tiempo los micrófonos a la extrema derecha, los alumnos se sienten con derecho a hacer comentarios racistas pese a estar prohibido la ley. Eso me choca mucho”.La docente narra el tipo de comentarios que se escuchan dentro de la escuela “La otra vez hice un informe y sancionaron a un alumno. Fue en una clase en la que no hay negros. Y uno de los estudiantes dijo algo así como me gustan los negros, ¡pero bien lejos!”Y si las encuestas no se equivocan. ¿Y en estas elecciones europeas se impone el voto de la extrema derecha?“No quiero creerlo, nunca me resignaré” afirma la profesara. Y concluye: “Yo sigo siendo optimista, mientras eso no ocurra”.
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