MegaInflacion.com Cynthia y Eddie Petion

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MegaInflacion.com Cynthia y Eddie Petion

🎙️ MegaInflacion.com Podcast: Conversaciones con Cynthia y Eddie Petion ¿Qué sucede cuando la inflación se convierte en el mayor enemigo de la estabilidad económica y social?En este episodio especial del Podcast de MegaInflacion.com, nos acompañan Cynthie y Eddie Petion, dos voces críticas y visionarias que analizan con rigor y profundidad los fenómenos económicos que afectan a millones en todo el mundo. Exploramos:🔍 El impacto real de la hiperinflación en la vida cotidiana.🌎 Cómo los sistemas financieros tradicionales fallan ante las presiones inflacionarias.🧠 Soluciones desde la educación financiera, la inversión inteligente y la innovación tecnológica.🧩 Reflexiones éticas y políticas sobre el rol del Estado, los bancos centrales y las criptomonedas.Este episodio es imprescindible para economistas, abogados, empresarios, emprendedores y ciudadanos conscientes que desean entender las raíces y consecuencias de las crisis monetarias, y

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Doble Cara de la Inflación en la Eurozona

    La inflación en la eurozona cede ligeramente señales de estabilización económica tras meses de ajusteEn octubre de 2025, la tasa de inflación del conjunto de los países que conforman la Zona Euro registró una ligera disminución, mientras que la inflación subyacente —la que excluye los componentes más volátiles como los alimentos sin procesar y la energía— se mantuvo sin variación. Estos datos, recién publicados por la Eurostat, apuntan a un escenario en el que los objetivos de estabilidad de precios fijados por la Banco Central Europeo (BCE) aún están al alcance, aunque con matices importantes para la política monetaria y para la economía europea en su conjunto.https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-zona-euro-reduce-ligeramente-octubre-subyacente-varia-20251031-784449.htmlEn concreto, la inflación interanual en la Zona Euro descendió del 2,2 % en septiembre al 2,1 % en octubre, cifra que coincide con las expectativas de los analistas recogidas por un sondeo de Reuters.https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-zona-euro-reduce-ligeramente-octubre-subyacente-varia-20251031-784449.htmlEsta moderación es fruto, principalmente, de un descenso en los costes de la energía, lo que ha compensado parcialmente el persistente avance de los precios de los servicios.https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-zona-euro-reduce-ligeramente-octubre-subyacente-varia-20251031-784449.htmlPor su parte, la inflación subyacente se mantuvo en el 2,4 %, desafiando así la esperanza de una bajada más pronunciada en este indicador clave.https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-zona-euro-reduce-ligeramente-octubre-subyacente-varia-20251031-784449.html ¿Qué esconden los números?La caída de la inflación general es un buen indicio, en tanto que su nivel se aproxima al objetivo de cerca del 2 % que el BCE se ha fijado para la estabilidad de precios.https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-zona-euro-reduce-ligeramente-octubre-subyacente-varia-20251031-784449.htmlEsa meta cobra relevancia porque una inflación elevada erosiona el poder adquisitivo de los consumidores y crea incertidumbre en las inversiones; una inflación demasiado baja —o una deflación—, por el contrario, puede frenar el crecimiento y dinamizar conductas de aplazamiento del consumo.La inflación subyacente es especialmente vigilada porque elimina la volatilidad propia de los precios energéticos y de los alimentos, que pueden distorsionar la lectura de la evolución real de los precios en la economía. Que este indicador se haya mantenido en el 2,4 % implica que, a pesar de la caída del coste de la energía, otros componentes —como los servicios— siguen empujando hacia arriba. La inflación de los servicios, por ejemplo, subió del 3,2 % al 3,4 % en el mes, un aumento que contrarresta la caída en bienes industriales.El BCE, por su parte, mantuvo los tipos de interés sin cambios aludiendo a que la inflación “se está ajustando al objetivo” y a que algunos de los riesgos más graves para el crecimiento han disminuido. La institución proyecta que la inflación bajará por debajo del 2 % en el año próximo antes de retornar al objetivo en torno al 2 % hacia 2027.Interpretaciones para la política monetariaEstos datos aportan elementos clave para el análisis del BCE y sus futuras decisiones en materia de tipo de interés. El hecho de que la inflación bajara al 2,1 % y que la subyacente permanezca en 2,4 % sugiere un escenario mixto.Por un lado, la caída de la inflación general puede reforzar la convicción de que la política monetaria restrictiva ha surtido efecto y que, por tanto, puede acercarse el momento de la relajación. Pero por otro lado, el estancamiento de la subyacente y el repunte de los servicios plantean cautela: la inflación “en el núcleo” (excluyendo alimentos y energía) continúa relativamente alta y puede transmitir que los precios estructurales mantienen presión alcista.En consecuencia, los mercados sólo atribuyen un aproximadamente 40 % de probabilidades a un nuevo recorte de los tipos de interés en la mitad del próximo año.https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-zona-euro-reduce-ligeramente-octubre-subyacente-varia-20251031-784449.htmlAlgunos miembros del BCE advierten que los riesgos están sesgados hacia una inflación por debajo del 2 % debido al efecto base estadístico: si los precios caen, las empresas pueden reducir expectativas de precios futuros, lo que provoca un círculo de baja inflación.Este escenario plantea a la institución europea un desafío de calibración: ¿cómo avanzar hacia un crecimiento sostenido sin dejar que la inflación se vuelva persistente? ¿Cuándo y cómo se podrá relajar la política monetaria, sin arriesgar que resurja una inflación indeseada?Factores que influyen en la evolución de preciosPara entender mejor este panorama, es útil repasar los factores que están determinando la trayectoria de la inflación en la zona euro:- Costes de energía: La disminución de los precios energéticos ha tenido un efecto claro en la baja de la inflación general. Cuando la energía es más barata, los costos de producción y de distribución caen, lo que repercute positivamente en los precios finales.- Servicios: El aumento de los precios de los servicios, como alojamiento, transporte, restauración o profesiones liberales, está contribuyendo a que la inflación subyacente permanezca elevada. El crecimiento del 3,4 % en servicios es un indicador significativo.- Bienes industriales: Los precios de los bienes industriales, excluida la energía, se están moderando, lo que ayuda al freno general de la inflación.- Expectativas inflacionarias: Si las empresas y los consumidores esperan que los precios suban, esa expectativa puede traducirse en aumentos reales. En el contexto europeo, existe la preocupación de que una baja inflación observada pueda desanclar expectativas al alza... o al revés, generar temor de inflación insuficiente.- Base estadística: En los próximos meses es probable que los efectos de comparación con un año anterior de precios más altos contribuyan a que la tasa interanual se reduzca automáticamente, lo que plantea riesgos de que la percepción pública cambie hacia una inflación demasiado baja.- Transmisión de la política monetaria: Las decisiones del BCE y los recortes realizados (hasta junio se habían reducido los tipos en 2 puntos porcentuales) tardan en traducirse completamente en la economía real.Impacto en consumidores, empresas y gobiernosPara los consumidores, esta ligera baja de la inflación general es una buena noticia, aunque la persistente subyacente hace que la mejora no sea tan perceptible. Los hogares pueden notar que el encarecimiento de la energía disminuye, pero quizá no vean tanto alivio en servicios cotidianos como restauración, ocio o vivienda.Para las empresas, el entorno de precios moderados facilita la previsibilidad, aunque deben continuar vigilando el comportamiento de los costes laborales y de los servicios que pueden empujar sus costes hacia arriba. Si las empresas anticipan que la inflación bajará más, pueden posponer inversiones o contratar menos, lo que podría frenar el crecimiento.Para los gobiernos, un escenario de inflación controlada ofrece mayor margen para políticas fiscales y sociales sin tener que enfrentarse a una espiral de subida de precios. Sin embargo, también deben estar alerta a que una inflación que caiga demasiado rápido pueda generar deflación o desaceleración económica, lo que complicaría el cumplimiento de objetivos presupuestarios y deuda.Perspectivas para 2026 y más alláEl BCE estima que la inflación se situará por debajo del 2 % durante el próximo año, antes de volver a alinear con el objetivo del 2 % en 2027.https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-zona-euro-reduce-ligeramente-octubre-subyacente-varia-20251031-784449.htmlEsto implica que, de cumplirse las previsiones, la inflación podría estar en una fase de transición hacia la estabilidad. Pero esa transición no está exenta de riesgos.Un escenario favorable sería aquel en que los precios de la energía permanezcan moderados, los costes laborales evolucionen con moderación, la demanda interna se mantenga activa y las expectativas de inflación se anclen en torno al objetivo. Esto permitiría al BCE considerar recortes de tipos tarde o gradualmente, sin comprometer el apoyo al crecimiento.Por el contrario, un escenario adverso podría materializarse si los precios de los servicios continúan con una dinámica elevada, los salarios crecen por encima de productividad, o si surgen shocks externos (por ejemplo, geopolíticos o de suministro energético) que reaviven las presiones inflacionarias. En ese caso, la institución europea podría verse obligada a mantener los tipos restrictivos durante más tiempo o incluso elevarlos.La clave estará en cómo evolucione la inflación subyacente y cómo se comporten las expectativas. Si la inflación subyacente comienza a ceder, el BCE tendrá más margen para relajar su política; si no, el riesgo de complacencia puede derivar en una nueva oleada de inflación.Implicaciones para mercados e inversionesLos mercados financieros están muy pendientes de las decisiones del BCE y de los datos de inflación, ya que estos condicionan las expectativas sobre tipos de interés, crecimiento económico y rentabilidad. En el corto plazo, la ligera caída de la inflación general ha sido bien recibida, pero el estancamiento de la subyacente ha generado cautela.Las probabilidades de recorte de tipos —en torno al 40 % según el sondeo— indican que el mercado no espera una relajación inminente de política monetaria. Esto significa que los inversores podrían continuar favoreciendo

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Montaña Rusa Económica de España Qué Nos Espera

    Inflación en España sube al 3,1%: energía, transporte y demanda interna frenan la desinflación”En octubre de 2025, la inflación en España repuntó una décima y alcanzó el 3,1% interanual, el nivel más alto del año, según el dato adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este aumento rompe la tendencia de moderación y refuerza la idea de que el proceso desinflacionario atraviesa una fase de resistencia.El incremento responde principalmente al encarecimiento de la electricidad y al aumento de los precios del transporte aéreo y ferroviario, factores que compensaron parcialmente el descenso de las gasolinas debido a la caída del precio del petróleo.La inflación resiste: causas del repunteEl INE atribuye la subida al mayor coste de la energía eléctrica en comparación con octubre de 2024 y al aumento de los precios en el transporte aéreo y ferroviario, impulsados por una demanda interna más dinámica.Mientras tanto, el precio de la gasolina descendió, lo que evitó un incremento mayor del índice general. Sin embargo, el IPC encadena cinco meses consecutivos de subidas, lo que indica un estancamiento del proceso de enfriamiento inflacionario.La inflación subyacente, que excluye alimentos frescos y energía, también aumentó una décima hasta el 2,5%, su nivel más alto del año. Esto sugiere que el problema de fondo no se limita a la energía, sino que se extiende a los servicios y bienes de consumo básicos.Un “bache” en la desinflaciónExpertos como Miguel Cardoso, de BBVA Research, señalan que el proceso de moderación de los precios será más lento de lo previsto. Se espera que la inflación promedio de 2025 cierre en torno al 2,5%, y que el descenso continúe gradualmente hasta 2,3% en 2026.La economía española, impulsada por la demanda interna, el empleo y el aumento salarial, mantiene un ritmo de expansión que dificulta la rápida normalización de precios.Según Raymond Torres, de Funcas, “los servicios están presionando más de lo anticipado, especialmente por el aumento de costes energéticos y de alimentos”. La fuerte recuperación del consumo privado, unida al crecimiento poblacional, alimenta una inflación persistente.Un crecimiento vigoroso que también encareceEl PIB español creció un 0,6% entre julio y septiembre, manteniendo a España como una de las economías más sólidas de Europa.Sin embargo, este crecimiento, liderado por el gasto doméstico, también tiene un efecto secundario: mantiene elevada la presión sobre los precios.La expansión del empleo, el turismo y las rentas disponibles han reactivado el consumo, especialmente en sectores de servicios como hostelería, transporte y ocio, donde los precios continúan al alza.El contexto europeo: la inflación en la eurozonaA pesar de situarse por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo (BCE), la inflación española sigue en línea con la media comunitaria, del 2,2% en septiembre.El BCE, reunido en Florencia, mantuvo los tipos de interés por tercera vez consecutiva, optando por la prudencia monetaria ante la desaceleración del crecimiento europeo.El entorno europeo, con Alemania y Francia en fase de enfriamiento económico, contrasta con el dinamismo español, que destaca por su resiliencia pospandemia y su control fiscal.Energía y transporte: los motores del repunteLa subida de precios de la electricidad ha sido determinante. Tras un año de alivio, el mercado energético ha experimentado un rebote moderado.El transporte aéreo y ferroviario, impulsados por el turismo y los viajes internos, también encarecieron sus tarifas.En contraste, los combustibles registraron descensos del 2% intermensual, ayudando a contener parcialmente el repunte inflacionario.Este comportamiento mixto refleja la complejidad de la economía actual: mientras la energía mantiene volatilidad, otros sectores muestran resiliencia estructural.Consecuencias para los hogaresEl alza de precios golpea de manera desigual. Para los hogares de rentas medias y bajas, el aumento del coste de la electricidad y el transporte supone una mayor carga financiera.José Antonio Vega, profesor de Economía en Comillas ICADE, alerta: “Los gastos esenciales como vivienda y movilidad absorben una proporción creciente de los ingresos, agravando la desigualdad”.Aunque los salarios han subido alrededor de un 4%, el poder adquisitivo apenas mejora frente al encarecimiento sostenido de bienes básicos.Perspectivas para el cierre de 2025 y 2026Las previsiones del INE y del Banco de España coinciden en que la inflación cerrará 2025 alrededor del 2,5% y continuará descendiendo lentamente.La moderación dependerá de tres factores:La evolución de los precios energéticos internacionales.El enfriamiento del consumo tras el ajuste monetario del BCE.La contención salarial mediante pactos de negociación equilibrados.Se espera que 2026 marque el retorno al rango de estabilidad (2%-2,3%), siempre que no se produzcan nuevos shocks energéticos o geopolíticos.Impacto en la política monetaria y fiscalCon la inflación anclada en torno al 3%, el BCE mantendrá una postura restrictiva durante buena parte de 2026.España, en este contexto, seguirá beneficiándose de la estabilidad del euro, pero enfrentará la necesidad de controlar su gasto público y evitar presiones adicionales.El Gobierno planea mantener los incentivos fiscales a las familias vulnerables y reforzar las políticas de eficiencia energética para aliviar el impacto del encarecimiento.España, un caso atípico en EuropaPese a los repuntes, España continúa siendo un ejemplo de crecimiento con estabilidad.El país combina una inflación controlada con una expansión económica superior a la media europea, lo que refuerza su posición como economía dinámica en la eurozona.El reto ahora es lograr la convergencia hacia el 2% sin frenar el crecimiento, manteniendo el equilibrio entre competitividad, salarios y consumo.El aumento del IPC al 3,1% en octubre confirma que la inflación sigue siendo una amenaza latente para la economía española, aunque en niveles manejables.El crecimiento económico, el empleo robusto y la demanda interna son buenas noticias, pero también factores que impiden una rápida vuelta al 2%.La política monetaria del BCE y la disciplina fiscal nacional serán determinantes para que la inflación regrese al objetivo sin sacrificar el dinamismo que caracteriza a España frente al resto de Europa.En definitiva, 2025 cierra con una mezcla de advertencia y optimismo: la inflación aún no está vencida, pero el país avanza con solidez hacia una normalización gradual de precios.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Giro Económico de Argentina Esperanza o Desastre

    Banco Central de la República Argentina anuncia compras de reservas desde 2026 claves del nuevo rumbo monetarioEn una presentación ante inversores realizada a mediados de octubre en Washington, el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, confirmó que la entidad planea comenzar a acumular reservas internacionales a partir de 2026.Este anuncio forma parte del plan económico del gobierno de Javier Milei y su equipo para estabilizar la economía, mejorar la credibilidad monetaria, y revertir la caída de la demanda de pesos.El paso es significativo porque implica una transición de una política de contención y ajuste monetario hacia una fase de remonetización y fortalecimiento del balance externo. Sin embargo, plantea también interrogantes sobre su viabilidad, el impacto sobre la inflación y cómo se combinará con el resto de la agenda macroeconómica.Por qué el BCRA decide acumular reservasLa decisión del BCRA no surge de la nada. Argentina atravesó en los últimos años serias presiones sobre su tipo de cambio, su base monetaria, sus reservas, y la credibilidad de sus instituciones monetarias.Según el anuncio, el BCRA considera que la demanda de pesos está deprimida, lo cual abre una ventana para que, una vez que la actividad se reactive, pueda comenzar a comprar dólares en el mercado para acumular reservas sin que ello presione la inflación.La presentación ante inversores explica que este proceso comenzaría una vez que se observe una normalización de los agregados monetarios y la economía entre en la fase de remonetización, es decir, cuando los pesos vuelvan a circular con más fuerza y confianza.De este modo, la compra de reservas dejaría de ser una medida de emergencia para convertirse en un instrumento de política estructural: reforzar el ancla externa, mejorar la cobertura de la moneda nacional y reducir vulnerabilidades cambiarias y de liquidez.¿Cómo se vincula esto con la inflación y con la política monetaria?Uno de los temores clásicos en cualquier economía cuando una autoridad monetaria señala que va a emitir pesos o permitir que la base monetaria crezca es que pueda generarse una nueva ola inflacionaria. En el caso argentino, con un historial de alta inflación, esa inquietud es aún mayor.Sin embargo, el BCRA se anticipa a este riesgo: según su estrategia explicada ante inversores, las compras de reservas estarían condicionadas a que existan “hojas de remonetización” que garanticen que la liquidez generada no presione precios. En pocas palabras: antes de lanzar la compra de divisas, el organismo espera que la economía permita ese espacio sin disparar los precios. Esto incluye estabilizar expectativas, moderar la expansión de la base de dinero, y mantener el control del tipo de cambio.Si el plan se ejecuta adecuadamente, la acumulación de reservas podría fortalecer el peso, disminuir la prima de riesgo cambiario e incluso contribuir a una menor inflación importada. Pero hay muchos factores de riesgo.¿Cuáles son los pilares del nuevo plan de reservas?El programa del BCRA incluye varios componentes fundamentales:Condición de mercado: Las compras no se realizarán de forma automática, sino cuando se den las condiciones de remonetización.No esterilización “agresiva”: El BCRA estima que parte del peso generado no será esterilizado, lo cual implica que se confía en que la demanda de dinero absorba el exceso de liquidez sin subir la inflación.Enfoque externo: Mayor acumulación de reservas implica mejorar la cobertura frente a contingencias externas, depreciaciones o crisis cambiarias.Comunicación al mercado: El anuncio ante inversores fue claro, con la finalidad de reforzar la credibilidad institucional del BCRA y asegurar a los agentes que la política es cauta y predecible.Relación con el acuerdo del Fondo Monetario Internacional (FMI): Parte del programa responde a las exigencias del FMI para incrementar las reservas y mejorar el balance externo.Estos ejes combinados apuntan a que la compra de reservas no sea un fin en sí mismo, sino una herramienta para reforzar el ancla monetaria y facilitar el control inflacionario.Retos y advertencias: por qué no es un camino sencilloAunque el plan tiene elementos sólidos, también está plagado de riesgos que lo hacen complejo:Dependencia de la demanda de pesos: Si la demanda no se reactiva como espera el BCRA, la liquidez podría seguir inflándose y presionar precios.Situación de alta inflación: En Argentina, con inflación aún elevada, cualquier expansión monetaria requiere extremo cuidado para no desanclar expectativas.Tipo de cambio y brechas cambiarias: Si el peso se deprecia, las reservas acumuladas pueden perder valor, o el intento de compra puede generar presiones adicionales.Condiciones externas: La provisión de dólares depende de factores como inversiones, exportaciones, entradas de capital, etc. Si estos flaquean, el plan puede debatirse.Credibilidad institucional: La clave para que la estrategia funcione es que los agentes económicos crean que el BCRA cumplirá los pasos anunciados. Sin credibilidad, los precios y el dólar pueden reaccionar adversamente.En resumen: la acumulación de reservas es viable, pero el éxito dependerá tanto de la técnica monetaria como de la percepción de los mercados, la política fiscal y la evolución macroeconómica.Impacto sobre la inflación, el tipo de cambio y la economía realSi la estrategia se cumple, podrían esperarse varios efectos positivos:Refuerzo del ancla cambiaria: Una mayor reserva reduce la vulnerabilidad externa y puede contribuir a estabilizar el tipo de cambio.Mejor cobertura de la moneda: Con más reservas, el peso gana respaldo, lo que puede reducir la dolarización de activos y expectativas inflacionarias.Mejor clima de inversión: La señal de que el BCRA actúa con previsibilidad puede atraer inversiones y reducir la prima país.Potencial alivio en costos importados: Con mayor fortaleza del peso, los bienes importados podrían subir menos, aliviando la inflación importada.Pero también hay escenarios adversos:Si la compra de reservas se anticipa sin que la demanda se active, la liquidez extra puede alimentar precios.Si la acumulación se realiza a costa de mayores emisiones o déficits, la inflación puede reagudizarse.Para la economía real —hogares, empresas y mercados— el mensaje es claro: prudencia y observación, ya que la estrategia puede generar oportunidades, pero también nuevas fuentes de tensión.Cronología y próximos hitosEl anuncio del BCRA es ya un hito comunicacional. Según fuentes, lo presentado ante inversores incluye un cronograma aproximado: inicio de compras de reservas en 2026, sujeto a condiciones. Los próximos pasos a seguir incluyen:Dar seguimiento al informe del BCRA sobre demanda de dinero y expansión de la base monetaria.Supervisar la evolución del tipo de cambio, las reservas internacionales y su composición.Observar la revisión del acuerdo con el FMI, que podría definir plazos, montos y condiciones para la acumulación de reservas.Vigilar los indicadores inflacionarios, especialmente la inflación subyacente, que revelan si la expectativa de precios está bajo control o no.Verificar la entrada de divisas frescas (inversión extranjera, exportaciones) que faciliten la acumulación de reservas.Cada uno de estos factores será clave para determinar si el anuncio se convierte en una política efectiva o queda en una declaración de intenciones.Relación con la agenda económica más ampliaLa idea de acumular reservas no está aislada: forma parte de la estrategia más amplia del gobierno para estabilizar la economía, que incluye:Política fiscal más disciplinada.Reducción de subsidios y ajustes tarifarios.Flexibilización del tipo de cambio y mayor transparencia cambiaria.Apertura a capitales y fortalecimiento institucional.En ese sentido, la acumulación de reservas puede verse como el siguiente paso estructural tras haber abordado las crisis de liquidez y ruptura de expectativas. Si todo funciona, puede marcar la transición hacia un régimen monetario más ordinario, donde el peso actúe nuevamente como una moneda confiable.Lecciones para otros países y contexto regionalLa estrategia argentina puede servir como caso de análisis para otros países que enfrentan alta inflación y vulnerabilidad externa. Algunos aprendizajes posibles:No basta con anunciar medidas: la señal al mercado importa tanto como la acción.Coordinar entre política monetaria, cambio y fiscal es clave.La acumulación de reservas es un respaldo, pero también exige disciplina.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Inestabilidad Económica Chile vs Argentina

    Banco Central de Chile mantiene la tasa y advierte riesgos la inflación aún no está completamente bajo controlEl Banco Central de Chile (BCCh) decidió mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 5,75% durante su reunión de octubre de 2025, marcando un punto de pausa en el ciclo de reducciones iniciado meses atrás. En su comunicado, la entidad advirtió que persisten riesgos significativos en la trayectoria de la inflación, a pesar de los avances observados en los últimos trimestres.El organismo destacó que si bien el Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha mostrado una tendencia descendente —cercana al 4,4% anual—, aún se mantiene por encima de la meta del 3%, lo que justifica mantener una postura monetaria prudente. La decisión se tomó por unanimidad, reflejando el consenso de que la economía aún requiere estabilidad antes de normalizar completamente las tasas.Principales razones detrás de la decisiónEl Banco Central explicó que la política monetaria actual continúa enfocada en garantizar la convergencia de la inflación hacia el 3% durante 2026, sin comprometer el crecimiento.El comunicado señala tres factores clave:Persistencia de presiones inflacionarias internas: aunque los precios de algunos bienes básicos han cedido, sectores como vivienda, servicios y alimentos mantienen incrementos superiores al promedio.Riesgos externos: tensiones geopolíticas y alzas en los precios del petróleo podrían elevar los costos de importación, impactando nuevamente la inflación local.Tipo de cambio volátil: el peso chileno se ha mantenido oscilante frente al dólar, generando presiones en bienes importados.Inflación bajo observaciónLa inflación anual se ubicó en torno al 4,4%, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Aunque la cifra representa un descenso frente a los picos de 2022 (que superaron el 12%), la meta del 3% sigue fuera de alcance.El Banco Central subrayó que la convergencia será gradual y dependerá de la evolución de las expectativas de precios y del comportamiento del consumo interno.Contexto regional y comparación internacionalChile mantiene una posición destacada en Latinoamérica por su disciplina monetaria. Países como Colombia y Brasil aún registran inflaciones superiores al 5%, mientras que Argentina supera el 30%.La estabilidad del sistema financiero chileno y la credibilidad del Banco Central han permitido que la economía resista presiones externas, consolidándose como una de las más previsibles de la región.Reacción del mercado y expectativasTras el anuncio, el peso chileno se mantuvo estable alrededor de los $940 por dólar, mientras que los rendimientos de los bonos soberanos mostraron leves descensos.Los analistas interpretaron la decisión como una señal de prudencia, considerando la volatilidad internacional y la incertidumbre sobre los precios del petróleo y los alimentos.Las expectativas inflacionarias de los agentes económicos, según la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) del BCCh, apuntan a una inflación de 3,5% en los próximos 12 meses, reflejando confianza en la capacidad del banco para controlar los precios sin frenar el crecimiento.Desafíos pendientesEl Banco Central enfrenta un delicado equilibrio: continuar reduciendo las tasas demasiado pronto podría reactivar las presiones inflacionarias, mientras mantenerlas altas durante más tiempo podría frenar la recuperación económica.El Consejo enfatizó que la economía chilena “aún se encuentra en un proceso de ajuste” y que los indicadores de consumo, inversión y empleo deben consolidarse antes de avanzar hacia una política monetaria más expansiva.ProyeccionesEl informe del BCCh anticipa que la inflación convergerá hacia la meta del 3% durante el segundo semestre de 2026, siempre que se mantenga la estabilidad cambiaria y no surjan nuevos shocks externos.Asimismo, se proyecta un crecimiento del PIB entre 2,0% y 2,5% para 2025, impulsado por la recuperación de la inversión privada y el consumo de los hogares.La decisión del Banco Central de mantener la tasa en 5,75% refleja una política de cautela y credibilidad institucional. Aunque la inflación muestra una trayectoria descendente, los riesgos globales y locales aún pesan sobre la economía.Chile se mantiene como un referente regional en control de precios, pero el camino hacia la estabilidad total aún exige prudencia, disciplina y confianza en la política monetaria.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Crecimiento Exponencial Inversión Española en Colombia

    El salto de España hacia Colombia inversión que se triplica en 16 años y abre una nueva etapa estratégicaEl flujo de capitales entre España y América Latina ha experimentado un notable repunte en los últimos años, y Colombia emerge con fuerza como uno de los destinos más prometedores. Un informe reciente del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) revela que la inversión extranjera directa (IED) española en Colombia se triplicó entre 2007 y 2023, al pasar de aproximadamente US$ 5.490 millones a US$ 16.493 millones.Este crecimiento sostenido —que ocurre en un contexto de transformación económica global y regional— plantea interrogantes sobre cuáles han sido los factores que lo impulsaron, qué sectores están implicados, cuáles los riesgos que persisten y qué implicaciones tiene para el futuro económico de Colombia y para las relaciones bilaterales con España.Panorama histórico: de una presencia modesta a una apuesta estratégicaEn 2007, la IED española en Colombia se situaba alrededor de US$ 5.490 millones. Diez años después, en 2023, dicha cifra había alcanzado aproximadamente US$ 16.493 millones, lo que representa un crecimiento de casi el 200 %. Esta evolución revela que Colombia no solo ha sido objeto de inversión, sino que ha pasado a ser un destino prioritario para las empresas españolas que buscan expandirse en Latinoamérica.El incremento también se acompaña de un número creciente de empresas españolas con presencia en Colombia: de 218 empresas en 2014 a aproximadamente 1.350 empresas en 2024.Este salto refleja no solo la madurez de la economía colombiana, sino también la confianza renovada de los inversores españoles en las condiciones del país.Factores que han impulsado el crecimiento de la inversión española en ColombiaVarios elementos han convergido para propiciar este aumento de capital español en Colombia, entre los que destacan:a) Marco regulatorio más favorableColombia ha fortalecido sus marcos de protección a la inversión extranjera, reforzado sus tratados de libre comercio y modernizado su normativa de Inversión Extranjera Directa (IED). El Banco de la República de Colombia señala que el país ofrece un trato equitativo al capital externo, lo cual mejora la previsibilidad para los inversores.b) Ubicación estratégica y crecimiento económicoColombia se sitúa como un hub regional, con acceso al Caribe y al Pacífico y una economía emergente que ha mantenido un crecimiento sólido. Firmas españolas han identificado en el país no solo un mercado de consumo, sino también una plataforma de exportación e inversión hacia la región.c) Diversificación sectorial de la inversiónLa inversión española abarca diversos sectores: infraestructura, energía, telecomunicaciones, servicios empresariales, sectores financieros, entre otros. Esta diversificación reduce riesgos sectoriales y permite un mayor anclaje en la economía colombiana.d) Sinergia España-LatinoaméricaEmpresas españolas llevan décadas operando en América Hispánica, lo que genera economías de escala, experiencia en el contexto regional y redes de negocio que facilitan nuevas entradas en Colombia. Además, la proximidad cultural y lingüística favorece la integración.El informe de CEAPI advierte que por cada empresa que se retira de la región, cuatro están reforzando su presencia, lo que demuestra el compromiso creciente de España con Latinoamérica.Sectores protagonistas y casos de éxitoEntre los sectores que sobresalen en la inversión española se encuentran:Infraestructura y transporte: inversiones en autopistas, sistemas logísticos, puertos, que permiten conectar Colombia con otros mercados de la región.Energía y minería: explotación de recursos, desarrollo de energías renovables, implementación de proyectos de generación eléctrica.Tecnologías de información y servicios empresariales: expansión de filiales de servicios, outsourcing, digitalización, que permiten apalancar menores costos horarios y experiencia global.Sector financiero y asegurador: banca española con filiales en Colombia, lo que facilita la transferencia de recursos y know-how.Estos sectores combinan fortaleza interna en Colombia y experiencia externa de España, lo cual facilita la inversión rentable y escalable.Implicaciones para la economía colombianaEl aumento de la inversión española en Colombia tiene múltiples implicaciones positivas:Creación de empleo: más empresas españolas operando en Colombia implican más puestos de trabajo, tanto directos como en la cadena de suministro.Transferencia de tecnología y conocimiento: compañías españolas aportan tecnología, prácticas de gestión y estándares internacionales que elevan la competitividad local.Crecimiento de exportaciones y encadenamientos productivos: la presencia de empresas españolas promueve integración con mercados internacionales, lo que fortalece la balanza comercial y las capacidades productivas.Mayor flujo de capital y mejora de infraestructura: inversión en logística, energía y transporte mejora la productividad general de la economía.Fortalecimiento del posicionamiento internacional de Colombia: convertirse en un destino atractivo de inversión extranjera mejora su calificación país, su imagen e incentiva más capital externo.No obstante, también aparecen retos que deben gestionarse para consolidar estos beneficios.Riesgos y desafíos que aún persistenAun con el crecimiento destacado, el camino no está exento de obstáculos:Volatilidad política y regulatoria: cambios de gobierno, reformas agudas o incertidumbre política pueden frenar la continuidad de proyectos de largo plazo. El informe de CEAPI advierte que la credibilidad institucional sigue siendo un factor clave.Infraestructura insuficiente o desequilibrada: aunque hay avances, algunas regiones del país siguen rezagadas en términos logísticos, lo que puede limitar la expansión de ciertas inversiones.Riesgo macroeconómico: fluctuaciones del precio de los commodities, problemas con la financiación externa, o restricciones fiscales podrían afectar la expansión de capital extranjero.Competencia regional creciente: otros países latinoamericanos también compiten por el capital español, lo que puede generar presión para mejorar incentivos y condiciones.Sostenibilidad y cambio climático: muchos proyectos requieren balances ambientales, cumplimiento de regulaciones verdes y aceptación social, lo cual puede demorar o encarecer las inversiones.En conjunto, estos factores implican que la inversión debe mantenerse no solo cuantitativamente sino cualitativamente para que los efectos positivos sean sostenibles.¿Por qué esta tendencia importa para España y para Colombia?Para España, la apuesta por Colombia representa una diversificación estratégica de su presencia internacional en un entorno donde la inversión directa en América Latina estaba relativamente estancada. Al reforzar su vinculación con Colombia, España se asegura una plataforma de crecimiento, acceso a recursos naturales y capacidad de expansión global.Para Colombia, el hecho de que un país europeo de alto nivel emprenda inversiones crecientes es un signo de confianza. Esa confianza puede traducirse en mayores flujos de capital, pero también en acceso a mercados de tecnología, mayores exportaciones y fortalecimiento institucional.Además, la dinámica refuerza la idea de Colombia como un paradigma de estabilidad relativa en América Latina—en la que la inversión extranjera puede operar con previsibilidad y seguridad jurídica.Proyecciones y próximos pasosDe cara al futuro, la tendencia parece continuar:Para los próximos años, se espera que la IED española en Colombia siga creciendo, superando la barrera de los US$ 20 000 millones si se mantienen las condiciones de estabilidad.Las empresas españolas podrían ampliar su participación en nuevos sectores: energías renovables, economía digital, infraestructura verde, servicios médicos y educación.Colombia puede consolidar su posición como hub regional, no solo para España sino para otras economías europeas que buscan América Latina como mercado de expansión.La cooperación bilateral entre España y Colombia podría intensificarse en materia de tratados de inversión, protección de capital, y mecanismos de resolución de disputas, lo cual fortalecerá aún más el entorno de negocios.Para que esta proyección se materialice, ambas partes deben continuar con políticas comunicadas, reformas claras y marcos de estabilidad que generen certidumbre.La inversión española en Colombia no solo se ha multiplicado en los últimos 16 años: ha cambiado de escala, de modesta a estratégica. La cifra de US$ 16.493 millones acumulados en 2023 es la manifestación de una relación económica madura que está construyendo puentes de largo plazo entre Europa y América Latina.El éxito de esta dinámica depende, sin embargo, de que las condiciones que la permitieron —estabilidad regulatoria, institucionalidad, marco de negocios favorable— se mantengan y profundicen. Para Colombia, la apuesta abre oportunidades de desarrollo, empleo y tecnología; para España, representa una puerta de crecimiento en una región rica en posibilidades.Ahora la pregunta es: ¿cómo convertir este momento en una plataforma de crecimiento permanente y no en un ciclo pasajero? La respuesta radica en la gestión de los retos, el fortalecimiento institucional y una visión compartida de inversión a largo plazo.La historia está apenas escribiéndose, pero la dirección es clara: España y Colombia avanzan juntos hacia un nuevo mapa

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de México El Espejismo de la Estabilidad Económica

    México consolida su estabilidad la inflación cae a 3.63% en octubre y refuerza la confianza económicaMéxico continúa demostrando una notable capacidad para mantener el control de sus precios en un entorno internacional todavía volátil. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación interanual del país se ubicó en 3.63% durante la primera mitad de octubre de 2025, una ligera reducción frente al 3.78% registrado en la quincena anterior.Aunque el descenso parece modesto, la cifra es significativa porque coloca a México firmemente dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico) —de 3% ± 1 punto porcentual— y confirma la tendencia de desaceleración sostenida que el país ha logrado consolidar desde mediados de 2024.Esta estabilidad convierte a México en un caso de estudio dentro de América Latina, donde la mayoría de las economías todavía enfrentan presiones inflacionarias más elevadas. Mientras países como Brasil y Colombia registran tasas superiores al 5%, y Argentina aún lucha por bajar del 30%, México mantiene una trayectoria ordenada que equilibra crecimiento económico, disciplina monetaria y control de precios.La inflación mexicana: una desaceleración sólida y sostenidaEl reporte del INEGI indicó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó un 0.23% en la primera quincena de octubre respecto a la segunda de septiembre. Aunque el incremento quincenal fue marginal, la variación anual continúa a la baja.La inflación subyacente —la que excluye los bienes y servicios con precios más volátiles como alimentos frescos y energéticos— se ubicó en 3.95% anual, frente al 4.1% anterior. Esto refleja un progreso constante en la reducción de las presiones de fondo que alimentan el alza de precios.Por otro lado, la inflación no subyacente, que incluye energía, agropecuarios y tarifas autorizadas por el gobierno, disminuyó a 2.76%, influenciada principalmente por la moderación en los precios de combustibles y productos agrícolas.El INEGI detalló que los productos que más contribuyeron a la baja general fueron la gasolina de bajo octanaje (-0.4%), el gas LP (-0.5%) y algunas frutas y verduras (-0.2%). En contraste, los servicios vinculados a la vivienda y la educación mostraron ligeros aumentos.Este comportamiento mixto sugiere que el proceso de desinflación mexicana se encuentra en una fase avanzada, pero aún vulnerable a factores externos o choques de oferta. Sin embargo, el país mantiene un margen de maniobra estable que otros vecinos de la región envidiarían.Banxico: el ancla de la estabilidadEl papel del Banco de México ha sido determinante en este proceso. Desde 2022, la institución adoptó una postura monetaria restrictiva para frenar el auge inflacionario posterior a la pandemia. Durante buena parte de 2023 y 2024, mantuvo la tasa de referencia en niveles históricamente altos —entre 10.75% y 11%—, priorizando la estabilidad sobre el crecimiento acelerado.Aunque esta política encareció el crédito y frenó el consumo en algunos sectores, logró su objetivo principal: anclar las expectativas inflacionarias y evitar una espiral de precios.En su más reciente comunicado, Banxico reiteró que “la convergencia hacia la meta de 3% continúa en curso” y que la institución “mantendrá la prudencia monetaria necesaria para consolidar la estabilidad”.La credibilidad del banco central mexicano ha sido clave. Su autonomía institucional y su reputación de actuar con base en datos han permitido que las decisiones sean interpretadas como señales de confianza, no de incertidumbre.Con la inflación cediendo gradualmente, analistas de instituciones como Citibanamex y BBVA México estiman que el ciclo de reducción de tasas podría reanudarse antes de fin de año, con un recorte moderado de 25 puntos base. Esto daría oxígeno a sectores productivos sin comprometer la estabilidad de precios.Energía y alimentos: factores que moderan la inflaciónUno de los elementos que explica la desaceleración es el comportamiento más benigno de los precios energéticos y de los alimentos. Tras los episodios de volatilidad derivados del conflicto en Medio Oriente y la reducción de producción de la OPEP, los precios del petróleo y sus derivados comenzaron a estabilizarse.El precio de la gasolina magna —el combustible de mayor consumo en México— disminuyó 0.4% en la primera mitad de octubre, mientras el gas LP registró una caída de 0.5%. Estas reducciones tuvieron un impacto inmediato en el INPC, al representar una parte importante del gasto promedio de los hogares.En el caso de los alimentos, productos como el jitomate, el aguacate y el pollo presentaron variaciones mínimas o negativas, compensando parcialmente los incrementos en otros rubros.El índice de alimentos y bebidas subió solo 0.2% mensual, una cifra muy inferior a los picos de 1.5% observados en 2023.Este equilibrio de precios básicos ha contribuido a mejorar la percepción pública sobre la economía. De acuerdo con el Índice de Confianza del Consumidor, medido por el INEGI y Banxico, el optimismo de los hogares mexicanos aumentó por cuarto mes consecutivo, alcanzando su mejor nivel desde 2021.Inflación subyacente: la prueba más importanteLa inflación subyacente es considerada el mejor termómetro del comportamiento estructural de los precios. Su reducción a 3.95% anual es una señal de fortaleza.Este componente refleja los movimientos más persistentes, como los relacionados con vivienda, educación, salud y servicios. Que este índice se mantenga por debajo del 4% implica que los costos estructurales ya no ejercen la presión que tuvieron en años anteriores.Sin embargo, todavía existen áreas donde la inflación subyacente podría repuntar. Por ejemplo, el segmento de vivienda y alquileres continúa mostrando aumentos de entre 0.5% y 0.6% mensuales. Asimismo, los servicios médicos y educativos han mantenido incrementos por encima del promedio general.Banxico reconoce que controlar este componente requerirá más tiempo, ya que responde a dinámicas de oferta, productividad y competencia. No obstante, la tendencia general es clara: México está ganando la batalla contra la inflación de fondo.Comparación regional: México, el alumno ejemplar de América LatinaEn un contexto latinoamericano marcado por contrastes, México destaca como uno de los países con mejor desempeño en materia de inflación.Mientras Brasil registró una tasa de 5.17%, Colombia 5.18%, y Chile 4.4%, México se mantiene por debajo del 4%, cumpliendo con su meta de estabilidad.Incluso economías con fuerte dependencia energética, como Perú o Ecuador, han tenido mayores dificultades para contener el alza de precios.El éxito mexicano responde a una combinación de factores: política monetaria firme, manejo prudente de las finanzas públicas, reservas internacionales robustas, y un tipo de cambio estable que ha resistido presiones externas.El peso mexicano cerró la quincena con una apreciación ligera frente al dólar, situándose en torno a 17.80 pesos por unidad, lo que también contribuyó a reducir los costos de importación y mitigar la inflación importada.Reacciones del mercado y perspectivas empresarialesLos mercados financieros reaccionaron de manera positiva al reporte. El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores subió 0.7% tras el anuncio, mientras los bonos gubernamentales a 10 años registraron una ligera baja en su rendimiento, reflejando expectativas de menor presión inflacionaria.Las empresas, por su parte, comienzan a percibir un entorno más predecible. Sectores como el comercio minorista y la construcción, que habían resentido la contracción del crédito, podrían beneficiarse si Banxico inicia un ciclo gradual de reducción de tasas.El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) celebró el avance, destacando que “la estabilidad de precios fortalece la confianza en el país y permite planificar inversiones de largo plazo”.En contraste, algunos analistas advierten que un relajamiento prematuro de la política monetaria podría reactivar presiones inflacionarias. La clave, sostienen, será mantener un equilibrio entre impulso al crecimiento y prudencia fiscal.Impacto en los hogares: alivio moderado pero tangibleAunque la inflación sigue presente, su reducción tiene efectos perceptibles en los hogares. El costo de la canasta básica creció menos de 0.3% en octubre, el ritmo más bajo en lo que va del año.Esto ha permitido que los salarios reales —ajustados por inflación— recuperen terreno. El salario promedio real aumentó un 1.2% anual, gracias al aumento nominal decretado a inicios del año y al control de precios.El poder adquisitivo aún no alcanza los niveles previos a la pandemia, pero la tendencia es claramente positiva. Familias que antes destinaban la mayor parte de su ingreso a alimentos y energía, ahora pueden equilibrar su gasto hacia educación, ahorro o recreación.Sin embargo, persisten desafíos estructurales: la desigualdad regional sigue siendo marcada y las zonas rurales experimentan una inflación mayor que los centros urbanos, especialmente por la volatilidad en precios agrícolas.Expectativas y proyecciones hacia 2026La mayoría de las proyecciones apuntan a que México cerrará 2025 con una inflación cercana al 3.5%, y que en 2026 podría acercarse aún más a la meta de 3%.El Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió la consistencia del país en materia de estabilidad, destacando que México combina crecimiento moderado, disciplina fiscal y una política monetaria efectiva.El gran desafío hacia adelante será mantener la estabilidad sin sacrificar el dinamismo económico. Banxico deberá decidir el momento adecuado para reducir tasas sin que esto reanime las presiones inflacionarias, especialmente en vivienda y servicios.La visión internacional: México como ancla regionalEl desempeño mexicano ha sido observado con atención por organismos multilaterales. En un contexto global donde la inflación en economías avan

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Rompiendo el Círculo Vicioso de la Inflación en Argentina

    ¿Ha tocado fondo la inflación en Argentina? El reto monumental de bajar del 30 % para el gobierno de MileiArgentina ha vivido durante décadas con una inflación elevada que se ha convertido casi en una ‘marca de fábrica’ de su economía. Bajo el mandato de Javier Milei, su equipo económico asumió como meta central reducir el ritmo de aumento de precios que por entonces superaba el 200 % anual. Ahora, según análisis recientes, el país podría estar acercándose a lo que algunos economistas denominan un “suelo de inflación” —una tasa que aunque elevada, podría marcar un punto de inflexión—. Sin embargo, pasar de ese umbral hacia una inflación de un dígito o cercana al 10 % representa un desafío descomunal. De dónde venimos: una inflación con historial extremoCuando Milei asumió la presidencia, Argentina tenía una inflación que superaba el 280 % anual, un nivel que la mantenía en el grupo de economías con inflación crónica en el mundo. Ese nivel tan elevado no solo erosionaba el poder adquisitivo de la población, sino que alimentaba expectativas inflacionarias, indexaciones automáticas de salarios y precios, y una inercia que se retransmitía mes a mes.La herencia también incluye un elevado déficit fiscal, emisión monetaria recurrente, controles cambiarios, una brecha macroeconómica y un marco institucional que ha sido históricamente débil. Esa combinación explica por qué la inflación argentina no es simplemente un ciclo más de precios: es un fenómeno profundamente anclado en estructuras económicas, políticas y sociales.El “suelo de inflación”: ¿qué significa y por qué importa?Los analistas comienzan a hablar de un “suelo de inflación” en Argentina —esto es, un nivel bajo al que la inflación puede estabilizarse sin que haya recaídas dramáticas, antes de enfrentar el salto hacia cifras significativamente más bajas. Según el artículo de El Economista, dicho “suelo” podría situarse cerca del 30 %.En términos prácticos, esto implicaría que, aunque se logre reducir la inflación desde cifras superiores al 100 % anual hacia un 30 % anual, el siguiente tramo —reducir del 30 % al 10 % o menos— es una montaña mucho más difícil de escalar.Esto importa porque pasar el “suelo” no es solo una cuestión de cifras: requiere cambiar expectativas, modificar contratos indexados, reformar estructuras productivas y recuperar la credibilidad macroeconómica. Sin esa credibilidad, cualquier ajuste puede revertirse o quedarse estancado.¿Por qué bajar del 30 % es tan difícil? Los factores estructuralesPara entender la magnitud del reto, conviene revisar los principales obstáculos:a) Inercia inflacionaria e indexaciónCuando los precios han crecido consistentemente, los agentes económicos esperan que seguirán haciéndolo. Salarios, alquileres, contratos y tarifas muchas veces se ajustan automáticamente o “por encima” de la inflación esperada. Romper esa inercia requiere una espera prolongada, ajustes de contrato y sacrificios reales.b) Emisión monetaria y déficit fiscalEn economías con déficit persistentes y emisión de dinero para financiar gastos, la inflación se alimenta de ese financiamiento monetario. Argentina ha tenido este tipo de dinámicas históricas. El nuevo Gobierno ha tratado de revertirlo, pero el legado complica el avance.c) Tipo de cambio y brecha cambiariaEl dólar sigue siendo un ancla mental para muchos argentinos. Cuando la moneda nacional se deprecia o existe una fuerte brecha entre el tipo oficial y el paralelo, los precios importados o con insumos del exterior suben y arrastran el resto de la economía. Mientras esta vulnerabilidad persista, bajar la inflación se complica.d) Tarifas reguladas, subsidios y precios controladosCuando se liberan subsidios y tarifas que estaban contenidos, se produce un aumento de precios “retrasados”, lo que puede generar un alza súbita que impacta la inflación. El Gobierno de Milei heredó tarifas con subsidios muy elevados que debían reajustarse.e) Credibilidad institucional y expectativasReducir la inflación no es solo cuestión técnica: es cuestión de confianza. Si los ciudadanos o los mercados creen que el ajuste fracasará, reaccionan anticipadamente —suben precios, dolarizan sus ahorros, etc.— y eso puede anular el impacto de la política. En Argentina, restablecer esa confianza lleva tiempo.f) Estructura productiva y presiones de costosEl país también enfrenta desafíos de competitividad, productividad y costos de producción elevados. Esto hace que incluso con control de la demanda, no siempre basta para acelerar la caída de precios: la oferta tiene que adaptarse también.¿Qué ha hecho el Gobierno de Milei para intentar avanzar?Desde diciembre de 2023, el Gobierno argentino liderado por Milei implementó varias medidas con el objetivo de frenar la inflación y estabilizar la economía. Entre ellas:Política de austeridad fiscal: reducción del tamaño del Estado, recorte de gastos y muchas veces anunciada bajo el lema de “déficit cero”. Ajuste de tarifas y eliminación de subsidios: para reducir el peso del Estado sobre tarifas (energía, transporte) y liberar precios.Flexibilización del tipo de cambio: buscar una mayor ancla externa para reducir la incertidumbre cambiaria.Intentos de renegociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para dotar al país de respaldo externo y reforzar reservas.Comunicación más firme de que la inflación es un fenómeno monetario y que debe tratarse de raíz.Estas políticas han permitido que la inflación comience a moderarse, y algunos analistas ya proyectan que la anual podría ubicarse cerca del 30 % para 2025. ¿Qué indican los datos más recientes?Aunque los números aún no reflejan una caída dramática, los avances son visibles. Según datos recientes, se observa una moderación de la inflación mensual en algunos meses, y proyecciones hacia una anual en torno al 30 %.Aun así, el artículo de El Economista advierte que aunque el suelo puede estar cerca, no hay garantías de que la caída continúe sin contratiempos. Factores externos como precios internacionales, variaciones cambiarias, o nuevos shocks podrían revertir avances. Además, pasar de un 30 % a cifras de un dígito implicará un conjunto de reformas mucho más profundas.El coste social y económico de la transiciónReducir la inflación desde niveles tan altos no es gratuito. La transición implica ajustes que provocan:Caída del consumo: cuando los precios siguen subiendo, el poder adquisitivo se erosiona; los hogares recortan gastos.Aumento del desempleo o subempleo: si la política exige sobreajustes fuertes, pueden generarse fricciones en el mercado laboral.Tensión social: la población puede aceptar inflación alta si cree que está bajando, pero la paciencia se agota si los precios siguen altos aunque “menos altos”.Ajuste de contratos, salarios, precios regulados: todos deben adaptarse y pueden generar conflictos.Por ejemplo, en Argentina, aunque se ve cierta calma, muchas familias aún sienten que llegar a fin de mes es difícil, pese a la moderación de la inflación. La “sensación” de crisis persiste, lo cual puede generar desencanto político.¿Cuál es el próximo tramo del desafío?Bajar del 30 % anual hacia cifras de un sólo dígito o incluso meta del 10 % es una tarea colosal, porque requiere:Mantener la estabilidad monetaria sin recurrir a emisión como vía de financiamiento.Asegurar una política fiscal sostenible, que combine reducción del gasto, aumento de recaudación y mejora en eficiencia.Fortalecer el tipo de cambio como ancla creíble, reduciendo brechas y estabilizando reservas.Controlar las expectativas: los agentes deben creer que la política va en serio y que no habrá retrocesos.Reformar estructura productiva para que la oferta responda y los costos bajen, lo que permitirá que los precios se ajusten sin presión de demanda.Construir una institucionalidad robusta: bancos centrales independientes, transparencia, reglas claras.El artículo advierte que el gobierno de Milei, que ya ha logrado avances desde niveles de inflación extremos, necesita ahora evitar “picos” inesperados, controlar los riesgos externos, y mantener una narrativa coherente que genere credibilidad. El rol de las expectativas y la credibilidadUno de los aspectos que más condicionan el éxito del plan de estabilización es la expectativa inflationaria. Si los ciudadanos creen que la inflación estará en el 30 %, actúan en consecuencia: piden ajustes salariales al 30 %, suben precios, dolarizan. Si creen que puede ir al 10 % o menos, ajustan menos.Por ello, el mensaje del Go

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Inflación Histórica Un Milagro Económico Sin Recesión

    Estados Unidos logra enfriar la inflación el índice anual cae al 3% y renueva la confianza económicaEstados Unidos ha dado un paso importante hacia la estabilidad económica. Según el último informe del Departamento de Trabajo, la inflación interanual del país se ubicó en 3% en septiembre de 2025, una cifra menor a la esperada por los analistas y que refuerza la percepción de que la economía estadounidense está recuperando su equilibrio después de dos años marcados por fuertes presiones inflacionarias.El dato, aunque aún por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal (Fed), representa un avance significativo respecto a los picos de 2022 y 2023, cuando la inflación superó el 9%. El índice subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, también se mantuvo en 3%, consolidando una tendencia de moderación sostenida.A pesar del aumento en los precios de la gasolina —que subieron 4,1%—, el comportamiento más estable de los alimentos y otros bienes compensó el impacto, permitiendo un cierre de trimestre más favorable de lo anticipado. Este panorama abre la puerta a que la Fed continúe con su política de relajación monetaria, lo que podría traducirse en una reducción gradual de las tasas de interés.El dato que marca una nueva etapaEl Índice de Precios al Consumidor (IPC), publicado tras un breve retraso debido al cierre parcial del gobierno federal, reflejó que el ritmo de aumento de precios sigue desacelerándose. Este resultado alimenta las expectativas de que la inflación esté finalmente bajo control, aunque los analistas advierten que aún persisten riesgos externos —como la volatilidad del petróleo y las tensiones geopolíticas— que podrían revertir la tendencia.El 3% interanual marca un hito simbólico: es la cifra más baja desde mediados de 2021, antes del gran repunte inflacionario que desató la crisis de precios postpandemia. Según el informe, los precios de bienes duraderos como autos y electrodomésticos incluso mostraron caídas leves, mientras los servicios —especialmente vivienda y salud— continúan siendo el componente más resistente a la baja.El mercado financiero reaccionó positivamente. El índice S&P 500 registró un repunte del 1,2% tras conocerse los datos, y el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años retrocedió ligeramente, reflejando mayor confianza en la estabilidad de los precios y una menor expectativa de endurecimiento monetario.La gasolina: el último frente inflacionarioEl aumento del 4,1% en los precios de la gasolina fue el principal impulsor de la inflación mensual. Las tensiones en Medio Oriente y la reducción temporal de la oferta por parte de la OPEP impulsaron el barril de petróleo Brent por encima de los 90 dólares, afectando el costo de los combustibles en Estados Unidos.Sin embargo, este incremento no se trasladó de manera uniforme a los demás sectores. Los precios de los alimentos subieron apenas 0,3%, mientras que los costos de vivienda y transporte registraron aumentos moderados. Este equilibrio parcial demuestra que los factores estructurales de la inflación están bajo control y que las presiones actuales son más bien coyunturales.Economistas como Diane Swonk, jefa analista de KPMG, señalaron que “Estados Unidos está atravesando un proceso de desinflación ordenada, en el cual la política monetaria comienza a surtir efecto sin causar una recesión significativa”.La inflación subyacente: una señal alentadoraLa llamada inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, es uno de los indicadores más seguidos por la Fed para medir la tendencia real de los precios. En septiembre se ubicó también en 3%, consolidando tres meses consecutivos de descenso.Este dato es clave porque muestra que los precios de los servicios, la vivienda y los bienes duraderos están ajustándose gradualmente sin necesidad de una caída abrupta de la demanda. En otras palabras, el proceso de desinflación está ocurriendo sin provocar un colapso del consumo ni del empleo.Los analistas interpretan esta estabilidad como una señal de madurez del ciclo económico: después de más de dos años de aumentos agresivos en las tasas de interés, la economía empieza a absorber los efectos del ajuste sin perder dinamismo.La Reserva Federal frente a un nuevo dilemaLa Reserva Federal, presidida por Jerome Powell, enfrenta ahora un delicado equilibrio. Con la inflación en 3% y el crecimiento económico moderado, el mercado anticipa que el banco central podría reducir las tasas de interés en 25 puntos básicos en su próxima reunión.Powell ha reiterado que el objetivo sigue siendo lograr una inflación del 2%, pero ha reconocido que las decisiones futuras dependerán de la evolución del empleo y del consumo. “Estamos más cerca del punto de equilibrio, pero aún no hemos llegado”, señaló en su última conferencia.Reducir las tasas demasiado pronto podría reavivar la inflación; mantenerlas altas durante demasiado tiempo podría enfriar la economía más de lo deseado. La Fed, por tanto, se encuentra ante una de las decisiones más sensibles desde la pandemia.El empleo: resiliente, pero en enfriamientoEl mercado laboral estadounidense sigue mostrando fortaleza, aunque los signos de desaceleración son cada vez más visibles. En septiembre, la creación de empleo se moderó y la tasa de desempleo se mantuvo en 4,1%, levemente por encima del promedio de los últimos dos años.Este leve enfriamiento es interpretado como una buena noticia: reduce las presiones salariales, uno de los factores que más contribuyen a la inflación estructural. Aun así, el empleo sigue en niveles saludables, lo que demuestra la capacidad de la economía para adaptarse sin entrar en recesión.El salario promedio por hora aumentó un 0,2% en septiembre, una variación compatible con una inflación estable, lo que significa que el poder adquisitivo de los trabajadores se mantiene prácticamente sin cambios.6. Reacción internacional y confianza globalLa moderación de la inflación estadounidense tiene implicaciones globales. Para los países emergentes, un escenario de tasas más bajas en Estados Unidos implica una mayor estabilidad cambiaria y menor presión sobre sus monedas.El dólar, que había subido durante gran parte de 2024 y principios de 2025, comenzó a estabilizarse frente al euro y al yen tras conocerse los nuevos datos. Esto redujo el costo de financiamiento externo para economías dependientes de la deuda en dólares, como Brasil, México o Argentina.En los mercados bursátiles internacionales, la noticia fue recibida con optimismo: los principales índices europeos y asiáticos registraron subas moderadas, anticipando un ciclo global de relajación monetaria coordinada.Los consumidores respiran, pero aún sienten el peso de los preciosAunque los indicadores macroeconómicos son alentadores, los hogares estadounidenses todavía sienten el impacto del encarecimiento acumulado de los últimos años. Según una encuesta de la Universidad de Michigan, el 54% de los consumidores considera que los precios siguen “demasiado altos”, especialmente en vivienda, transporte y salud.El precio promedio de un alquiler en las principales ciudades se mantiene un 30% por encima del nivel prepandemia, y el costo de la educación universitaria continúa creciendo por encima del IPC general. Estos sectores representan el “núcleo duro” de la inflación estructural estadounidense.Aun así, el consumidor promedio ha recuperado parte de su poder de compra gracias al descenso de la inflación y a un mercado laboral todavía sólido. Las ventas minoristas crecieron un 0,6% en septiembre, reflejando que el consumo sigue siendo el motor de la economía.Los efectos sobre las tasas hipotecarias y el créditoLa estabilización de la inflación comienza a tener impacto en el mercado financiero. Las tasas hipotecarias a 30 años descendieron levemente, ubicándose en torno al 6,3%, tras haber superado el 7% en 2024. Esto podría estimular nuevamente el mercado inmobiliario, uno de los sectores más castigados por el endurecimiento monetario.En paralelo, el crédito al consumo muestra señales de recuperación. Los préstamos para automóviles y tarjetas de crédito registraron aumentos moderados, señal de mayor confianza en la estabilidad de precios y en la capacidad de pago de los hogares.Perspectivas hacia fin de añoLas previsiones para el último trimestre de 2025 son moderadamente optimistas. El consenso de analistas estima que la inflación cerrará el año en torno al 2,9%, mientras que el crecimiento del PIB se ubicaría cerca del 2,2%.De confirmarse estas cifras, Estados Unidos estaría completando uno de los procesos de ajuste más exitosos de los últimos 40 años: reducción de la inflación sin recesión significativa, estabilidad laboral y mejora gradual del poder adquisitivo.El gran desafío, no obstante, será sostener esta tendencia durante 2026, un año electoral donde la política económica estará bajo el escrutinio público y las presiones populistas podrían alterar el rumbo de la política fiscal.La lección estadounidense: equilibrio y credibilidadLo que diferencia a Estados Unidos de otras economías que enfrentan procesos inflacionarios similares es la credibilidad institucional de su banco central. La Reserva Federal ha mantenido su independencia, actuando con firmeza y comunicación clara, factores esenciales para anclar las expectativas de inflación.El éxito parcial del control de precios no radica solo en las tasas altas, sino en la combinación de política monetaria predecible, disciplina fiscal y una economía capaz de absorber ajustes sin colapsar. Esta sinergia ha permitido que la confianza del consumidor y de los mercados se mantenga intacta.El caso estadounidense demuestra que una política monetaria coherente y una narrativa económica creíble pueden revertir tendencias inflacionarias sin necesidad de medidas drásticas o recesivas.Estados Unidos parece haber logrado algo que pocos países consiguen: enfriar la inflación sin apagar el crecimiento. 

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Tormenta Económica Perfecta en Argentina

    Argentina en la cuerda floja la inflación escala al 2,1% mensual y pone a prueba el plan MileiLa inflación en Argentina ha vuelto a encender las alarmas. En septiembre de 2025, los precios al consumidor subieron un 2,1% mensual, la cifra más alta desde abril, y acumulan un 22% en lo que va del año. Este repunte marca un freno a la tendencia de desaceleración que el Gobierno de Javier Milei intentaba consolidar y plantea un escenario complejo de cara al cierre de año.El dato llega en un contexto político delicado: el presidente busca apoyo externo en Estados Unidos, mientras las tensiones internas y la pérdida de confianza de los mercados ensombrecen su promesa de estabilizar la economía. Con una inflación interanual aún por encima del 30%, los argentinos viven entre el alivio de una leve moderación y la incertidumbre ante un futuro cada vez más imprevisible.Un nuevo repunte tras meses de calmaEl Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 2,1% en septiembre, rompiendo con la tendencia descendente observada desde mayo. Aunque el dato parece modesto comparado con los picos hiperinflacionarios de años anteriores, preocupa a los analistas porque se produce justo cuando el Gobierno esperaba una consolidación de la baja de precios.A diferencia de los meses previos, donde los alimentos y bebidas lideraban los incrementos, esta vez el mayor impulso provino de vivienda, servicios básicos y transporte, que subieron por encima del 3%. Los ajustes tarifarios y el encarecimiento de combustibles impactaron directamente en el costo de vida.Los alimentos —que determinan buena parte del gasto de los hogares más vulnerables— aumentaron un 1,9%. Aunque es un avance menor que el de otros sectores, el efecto acumulativo sigue erosionando el poder adquisitivo. Restaurantes y hoteles subieron apenas un 1,1%, reflejando una caída del consumo interno.Los factores detrás del alzaLos economistas coinciden en que tres factores explican este nuevo repunte inflacionario:a) Devaluación del peso.La depreciación del tipo de cambio oficial frente al dólar ha sido constante. Aunque el Gobierno intenta mantener un “crawling peg” (ajuste gradual), la brecha con el mercado paralelo supera el 30%. Este diferencial encarece las importaciones y se traduce en mayores costos para el sector productivo.b) Aumento de tarifas.El plan de “sinceramiento” de precios impulsado por Milei busca reducir subsidios al gas, la electricidad y el transporte. Sin embargo, su aplicación inmediata generó un efecto inflacionario de corto plazo, que golpeó con más fuerza a la clase media urbana.c) Reacomodamiento de expectativas.Los mercados y consumidores ajustan sus decisiones en función de la expectativa de inflación futura. Las declaraciones políticas, la incertidumbre cambiaria y las tensiones con el FMI han deteriorado la confianza, generando una retroalimentación negativa: los actores económicos suben precios preventivamente.El contexto político y el “factor Trump”El escenario político se vuelve un ingrediente clave en esta ecuación. En las últimas semanas, la administración de Milei ha buscado apoyo externo de Estados Unidos para refinanciar deuda y obtener asistencia técnica. Sin embargo, las declaraciones de Donald Trump, quien condicionó un eventual rescate financiero a un triunfo de Milei en las legislativas de 2026, generaron turbulencia en los mercados.El peso argentino se depreció en las jornadas siguientes, y los bonos soberanos cayeron ante la percepción de mayor riesgo político. Este clima repercute directamente en las expectativas inflacionarias, pues el temor a un corte de financiamiento presiona la demanda de dólares y alimenta la incertidumbre.La economía argentina, históricamente sensible a la política, vive una vez más una coyuntura en la que la estabilidad de precios depende tanto de la economía como de la confianza política.Las cifras del FMI y el realismo de las metasEl Fondo Monetario Internacional revisó recientemente sus proyecciones: elevó la inflación esperada para 2025 al 41,3% anual y redujo la previsión de crecimiento del PIB del 5,2% al 4,5%. El organismo reconoce los esfuerzos del Gobierno argentino por ajustar las cuentas fiscales, pero advierte que la falta de consenso político y las tensiones sociales podrían frenar las reformas.Para el FMI, la economía argentina sigue atrapada en un dilema clásico: si se acelera el ajuste, la recesión se profundiza; si se relaja, la inflación se dispara. Encontrar el punto medio sin perder legitimidad política será el desafío central del Gobierno en 2026.Los sectores más afectados por la inflaciónEl aumento del 2,1% mensual no afecta a todos por igual. Según el INDEC, los rubros que más contribuyeron al alza de septiembre fueron:Vivienda, agua, electricidad y gas: +3,4%Transporte: +3,2%Educación: +2,8%Alimentos y bebidas: +1,9%Salud: +1,5%Restaurantes y hoteles: +1,1%Estos incrementos revelan cómo la inflación se ha desplazado desde los alimentos —tradicional motor del alza de precios— hacia los servicios y los bienes regulados, un fenómeno asociado al retiro de subsidios.La canasta básica total también se encareció un 2,3%, mientras que la canasta alimentaria lo hizo un 1,8%. Esto significa que una familia tipo necesita más de 750.000 pesos mensuales para no caer bajo la línea de pobreza, una cifra que continúa creciendo más rápido que los salarios.El impacto social y psicológicoMás allá de los indicadores, la inflación tiene un efecto intangible pero devastador: la pérdida de confianza. La población argentina convive con la inflación desde hace décadas, pero la persistencia de aumentos sostenidos genera fatiga social y una sensación de inestabilidad permanente.Las familias adoptan estrategias defensivas: adelantan compras, buscan ahorrar en dólares, reducen consumo de ocio o reemplazan productos básicos por marcas más baratas. Estos comportamientos, aunque racionales a nivel individual, refuerzan el ciclo inflacionario a nivel macroeconómico.La inflación también deforma la percepción del valor. Cuando los precios cambian semana a semana, las referencias se diluyen y la moneda pierde su función básica como unidad de cuenta. El resultado es un entorno de desconfianza donde el dinero se convierte más en un medio de escape que en un instrumento de planificación.El dilema de Milei: ajuste o legitimidadEl Gobierno de Javier Milei enfrenta un dilema de difícil resolución: mantener la austeridad fiscal para consolidar el equilibrio macroeconómico o aflojar las medidas para aliviar la presión social.El presidente insiste en que “no hay alternativa al ajuste”, y defiende su estrategia de disciplina monetaria como la única vía para derrotar la inflación estructural. Sin embargo, la caída del consumo y el aumento del desempleo amenazan con erosionar su capital político antes de tiempo.En los círculos económicos, se debate si el plan de estabilización —que incluye la eliminación de subsidios, el recorte del gasto público y la apertura comercial— podrá sostenerse sin un anclaje cambiario más firme. Varios analistas proponen avanzar hacia una dolarización parcial, mientras otros advierten que esa medida podría limitar aún más la política monetaria nacional.El papel del Banco Central y la credibilidad institucionalLa credibilidad del Banco Central de la República Argentina (BCRA) es un factor crucial. Aunque la autoridad monetaria ha reducido la emisión, los mercados aún perciben una política de comunicación poco transparente. La confianza en su independencia institucional sigue siendo frágil, lo que afecta las expectativas.Para que la política antiinflacionaria tenga éxito, el BCRA necesita más que disciplina contable: requiere demostrar autonomía real frente al poder político y capacidad técnica para conducir la política monetaria con previsibilidad.Inflación y tipo de cambio: una danza peligrosaEn Argentina, la relación entre tipo de cambio e inflación es casi simbiótica. Cada devaluación del peso repercute inmediatamente en los precios, no solo por los productos importados, sino también por la “indexación mental” de la economía al dólar.Actualmente, la brecha entre el dólar oficial y el paralelo se mantiene por encima del 30%, una diferencia que incentiva el arbitraje y desalienta las inversiones. Si el Gobierno no logra reducir esta brecha, los esfuerzos antiinflacionarios seguirán chocando contra la realidad del mercado cambiario.Comparaciones regionales: un mosaico latinoamericanoMientras Argentina lucha contra una inflación del 30% interanual, sus vecinos muestran panoramas distintos.Chile ha logrado contener los precios en torno al 4,4%.México se mantiene estable en 3,7%, cerca de la meta del Banco de México.Brasil ronda el 5,1%.La diferencia radica en la estabilidad institucional, la disciplina monetaria y la credibilidad de sus bancos centrales. El caso argentino, en cambio, combina historia de inflación crónica, debilidad institucional y volatilidad política, tres ingredientes que dificultan cualquier estabilización duradera.El costo político de la inflaciónLa inflación no solo se mide en porcentajes: también en votos y legitimidad. El aumento del 2,1% mensual llega en plena antesala de las elecciones legislativas, donde Milei buscará consolidar su mayoría. Cada punto de inflación erosiona la confianza del electorado, especialmente en sectores medios y bajos que sienten la presión diaria en el supermercado.Los partidos de oposición aprovechan este contexto para criticar la “falta de resultados concretos” del ajuste y acusan al Gobierno de aplicar medidas “insensibles”. Mientras

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Inflación en América Latina Contrastes y Consecuencias

    Inflación en América Latina 2025 Contrastes, retos y pistas para la recuperación económicaLa inflación es uno de los indicadores macroeconómicos clave que afecta directamente la vida de las personas, la competitividad de las empresas y la salud del sistema financiero. En 2025, la región de América Latina convive con realidades dispares: ciertos países logran moderar el aumento de precios y generar expectativas de estabilidad, mientras otros siguen atrapados en ciclos de inflación elevada, devaluación monetaria y pérdida del poder adquisitivo. Este escenario plantea preguntas fundamentales: ¿qué factores explican estas diferencias entre economías vecinas? ¿Qué estrategias han favorecido la contención de la inflación en algunos casos y por qué han fracasado en otros? ¿Qué lecciones pueden extraerse para quienes aún enfrentan una inflación persistente?Contexto regional y heterogeneidad inflacionariaAmérica Latina no es una región homogénea desde el punto de vista económico. La heterogeneidad se manifiesta en los niveles de desarrollo, en la estructura productiva, en el grado de apertura al comercio internacional, en la eficiencia institucional del sistema financiero, en la composición del consumo interno y en la política monetaria y fiscal. Esa heterogeneidad es clave para entender por qué la inflación presenta comportamientos tan distintos dentro de la región.Por ejemplo, en Brasil, la inflación interanual llegó al 5,17 %, superando la meta oficial del banco central del 4,5 %. Una de las causas destacadas es el elevado consumo interno y un mercado laboral aún vigoroso.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138Así mismo, la tasa de interés se sitúa en 15 %, la más alta desde 2006, lo cual incide en la ralentización de la economía.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138La canasta básica en São Paulo cuesta alrededor del 60 % del salario mínimo, lo cual arroja luz sobre la presión que enfrentan los hogares de ingresos medios y bajos.Por contraste, México alcanzó una inflación anual de 3,76 % en septiembre, muy cerca de la meta del banco central (3 %).https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138En Chile, la inflación se situó en 4,4 %, lo que se ajusta a las previsiones del banco central y permite estimar un descenso hacia el 3 % para 2026.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138 Colombia presenta una inflación de 5,18 % con un repunte mensual del 0,32 %.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138 Y en el otro extremo, Venezuela continúa bajo una presión inflacionaria extrema: se proyecta que en 2025 cerrará en torno al 275 %.Este contraste pone de relieve que la inflación en América Latina no responde a un único factor, sino a una combinación de variables estructurales, coyunturales y de política pública.Principales factores que impulsan la inflación en la regiónPara entender este panorama, es útil clasificar los principales impulsores de la inflación en América Latina:- Consumo interno elevadoCuando la demanda de bienes y servicios supera la capacidad de oferta, los precios tienden a subir. En Brasil este mecanismo fue señalado como factor relevante: el fuerte consumo contribuye a un aumento de los precios por encima de la meta oficial.- Tasas de interés y política monetariaUna alta tasa de interés puede frenar la demanda y moderar los precios, pero también puede detener la inversión y el crecimiento. En Brasil, la tasa del 15 % ha servido para contener precios, aunque a costa de mayor ralentización del crecimiento económico.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138En economías con inflación moderada, bancos centrales han mantenido políticas más flexibles.- Devaluación de la moneda y aumento de costos externosLas economías que dependen de importaciones de bienes esenciales (como alimentos, combustibles, insumos industriales) sufren el impacto de la depreciación de la moneda nacional y el aumento de precios internacionales. Esto alimenta la inflación de costos, algo que ocurre en varios países latinoamericanos.- Presión fiscal y déficit del sector públicoDéficits elevados implican que el Estado recurra a financiamiento monetario o aumente los impuestos, lo cual puede trasladarse a los precios. El ajuste fiscal deficitario deteriora la credibilidad de la política económica, aumenta primas de riesgo y obliga al alza de tasas, elevando a su vez los costos de financiamiento.- Choques de ofertaFactores como la interrupción de cadenas de suministro, desastres naturales, aumento de los precios de commodities, o crisis energéticas pueden generar subidas de precios abruptas que luego tardan en moderarse. Cuando estos chocan con restricciones productivas, los efectos se sienten más fuertemente.- Expectativas de inflaciónEn economías donde la inflación ha sido alta por mucho tiempo, la expectativa de que los precios seguirán subiendo puede convertirse en un factor en sí mismo: los actores económicos ajustan salarios y precios en anticipación, generando una espiral inflacionaria.- Contexto político e institucionalLa estabilidad política, la fortaleza de los bancos centrales, la transparencia de la política económica y la confianza en las instituciones son determinantes en la anchura del margen de maniobra para contener la inflación. Cuando la credibilidad falla, los agentes exigen mayores primas de riesgo, la moneda se deprecia, y la inflación tiende a escalar.Casos de éxito: México y ChileVeamos con más detalle dos países que están obteniendo avances notables.MéxicoEn México, la inflación anual se mantuvo en 3,76 % en septiembre, cifra que se acerca al objetivo del banco central (3 %). El crecimiento mensual de los precios fue de apenas 0,23 %, lo que indica una tendencia moderada de ascenso de precios.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138 Este comportamiento refleja varias decisiones de política: control de la liquidez, mantenimiento de la independencia del banco central, moderación del gasto público, y cierta estabilidad cambiaria. Aunque existen retos —como la dependencia de importaciones o la presión de precios de alimentos—, el entorno de inflación baja permite mayor predictibilidad para hogares y empresas.ChileChile presenta una inflación anual de 4,4 %, dentro del rango previsto por el banco central, que espera alcanzar un 3 % en 2026. El crecimiento económico es moderado (proyección 2,1 % para el año), lo que reduce las tensiones de demanda interna.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138 La moderación del crecimiento, combinada con una política monetaria y fiscal prudente, ha permitido contener la inflación y dar señales de normalización. Aun así, el país debe estar atento a choques externos, a la calidad de su institucionalidad, y a evitar que la moderación del crecimiento derive en impactos negativos en el empleo o la inversión.Casos más comprometidos: Brasil, Argentina, Bolivia, VenezuelaBrasilCon 5,17 % de inflación interanual, Brasil supera su meta oficial de 4,5 %.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138El consumo ha sido fuerte, lo cual impulsa la inflación de demanda; la tasa de interés al 15 % frena la economía, pero también reduce el margen de maniobra para crecimiento. La canasta básica representa un 60 % del salario mínimo en São Paulo, lo que demuestra la vulnerabilidad de grandes segmentos de la población al alza de precios.El reto para Brasil es doble: contener la inflación sin provocar una recesión profunda, y mejorar la productividad para que la oferta se ajuste al crecimiento de la demanda.ArgentinaEl caso argentino es el más extremado en la región. La inflación de septiembre alcanzó el 31,8 %, la más baja desde 2018 tras 17 meses de desaceleración.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138Entre enero y septiembre los precios subieron 22 % y se estima un cierre anual de 29,8 %. El Gobierno de Javier Milei apunta a reducirla al 10,1 % en 2026, aunque las estimaciones del sector privado sitúan la meta más cerca del 18 %.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138Aquí el desafío es estructural: la inflación ha sido persistente por años, las expectativas están debilitadas, la moneda sufre continuas presiones y la credibilidad monetaria está en entredicho.BoliviaCon inflación acumulada de 16,92 % entre enero y julio (más del doble de la proyectada de 7,5 %) y reservas internacionales que cayeron a 2.807 millones de dólares (frente al récord de 15.122 millones en 2014), Bolivia enfrenta una tensión seria.https://udgtv.com/noticias/inflacion-en-latinoamerica-avances-en-mexico-y-chile-contra/290138La caída de reservas limita la flexibilidad del banco central y constituye un riesgo para la estabilidad de precios y del tipo de cambio.VenezuelaEn Venezuela la situación es crítica: a pesar de un crecimiento del PIB del 8,71 % en el tercer trimestre —impulsado por el sector petrolero—, el PNUD advierte que la inflación podría cerrar el año en torno al 275 %.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Resiliencia Económica Victoria o Desafío

    Inflación en retirada y economía en pausa el equilibrio frágil de Colombia hacia 2026Colombia termina 2025 con señales mixtas: la inflación dejó atrás los dos dígitos y se estaciona en torno a 5% anual, pero la desinflación luce más lenta de lo que el mercado esperaba; en paralelo, la economía vuelve a moverse tras el frenazo de 2023-2024, aunque sin un “boom”. Las últimas mediciones del DANE ubican la inflación interanual en 5,18% a septiembre, el mayor nivel en siete meses, lo que recuerda que el tramo final hacia la meta del Banco de la República (3% ±1 pp) será el más difícil.En actividad, el FMI elevó ligeramente su proyección de crecimiento para 2025 a 2,5% y ve 3,5% de inflación en 2026, ya dentro del rango meta, con una región que enfrentará vientos de frente (menor impulso externo, comercio global incierto y costos financieros todavía exigentes).El telón de fondo: mundo todavía volátil, precios globales menos presionantes que en 2022 y bancos centrales calibrando recortes de tasa con prudencia. En ese contexto, Colombia se mueve de un “aterrizaje duro” a un “despegue corto”: el consumo mejora, la inversión se recompone a tirones y el empleo avanza, pero sin euforia.El último kilómetro siempre cuesta másDónde estamosEl DANE reportó que la inflación anual subió a 5,18% en septiembre (0,32% mensual), con presiones en alojamiento/servicios públicos y educación, y variaciones altas en información y comunicación. Aunque el promedio anual bajó fuerte frente a 2023, la lectura de septiembre confirmó que, tras tocar piso en mitad de año, la curva volvió a moverse al alza.Por qué se frenó la desinflaciónServicios regulados y tarifas: los ajustes en energía y servicios públicos tienen efectos de segunda ronda.Servicios y salarios: la inflación subyacente de servicios se modera más lento.Indexación: contratos, arriendos y tarifas que aún transmiten la inflación pasada.Tipo de cambio: aunque sin shocks recientes, episodios de presión cambiaria reactivan expectativas.Qué espera el mercadoCierre 2025: consenso entre 4,8% y 5,2%. El FMI sugiere una convergencia hacia ~5% con sesgo a la baja si no hay nuevos choques. 2026: el FMI proyecta 3,5% (rango meta), suponiendo que el enfriamiento de servicios y la normalización de tarifas continúen y que la política monetaria mantenga credibilidad. Riesgos al alzaRebrotes en alimentos (clima) o energía.Tipo de cambio si sube la aversión global al riesgo.Indexación persistente en servicios.Riesgos a la bajaDemanda aún tibia, brecha del producto abierta.Caída adicional de precios internacionales de insumos.Política monetaria: del freno de mano al manejo finoEl Banco de la República inició en 2024 un ciclo de recortes tras llevar la tasa a máximos de más de una década. En 2025, el énfasis fue prudencia: reducciones graduales para no desanclar expectativas justo cuando el descenso de la inflación se torna más lento.El Informe de Política Monetaria (publicado tras reuniones de enero, abril, julio y octubre) ha reiterado que los recortes estarán condicionados a la dinámica de inflación subyacente, expectativas y actividad. Es decir, Banrep bajará la tasa, pero no a ciegas. Lectura para 2026: con inflación rumbo a 3-4% y crecimiento por encima del 2,5%, hay espacio para una tasa real menos contractiva, siempre que el tipo de cambio no obligue a una pausa. En plata blanca: el sesgo sigue siendo a la baja, pero “lento y seguro”.Crecimiento: del 1,5% al 2,5%… y contandoLo que cambió en 2025Tras un 2024 flojo, el PIB de 2025 se apoya en cuatro pilares:Consumo privado: mejora del ingreso real a medida que la inflación cede (aunque el tramo final pesa).Obras civiles y vivienda: reactivación progresiva con tasas menos asfixiantes.Exportaciones: minería/energía con desempeño más estable, agro y servicios con buen tono.Turismo y economía digital: resilientes.La OCDE y reportes sectoriales sitúan a Colombia en el rango de 2,5% en 2025 y 2,6% en 2026, con riesgos a la baja si el entorno externo se enfría más de la cuenta. El FMI subió su previsión para 2025 a 2,5% y mantiene una visión de recuperación moderada; el gran pendiente: productividad e inversión, donde pesan la incertidumbre regulatoria y la lenta ejecución de proyectos.El mapa sectorialComercio y servicios: repuntan con la confianza, promociones y crédito un poco más barato.Industria: avanza, pero la reposición de inventarios es parsimoniosa.Construcción: mejora gradual; la vivienda VIS lidera.Agro: sólido, aunque expuesto al clima.Energía/minería: estable, con foco en eficiencia y transición.Consumo, empleo y salarios: una recuperación desigualEl mercado laboral mantuvo una trayectoria de mejora leve: más ocupación en servicios, comercio y actividades profesionales. El talón de Aquiles sigue siendo la informalidad, que limita la transmisión de la desinflación al bolsillo.Salarios reales: mejoran respecto a 2023-2024, pero la recuperación acumulada aún no compensa el golpe inflacionario previo para todos los deciles.Crédito: se normaliza lentamente; la caída del costo financiero tarda en llegar a consumo y pymes.Confianza del consumidor: sube escalón por escalón, sensible a la inflación de alimentos y a los anuncios de tarifas.Fiscal y cuentas externas: equilibrio finoFiscalEl ajuste fiscal continúa a paso moderado, con la mirada en inversión pública y programas sociales focalizados. Para sostener la desinflación sin asfixiar el crecimiento, será clave mantener una trayectoria creíble de deuda y coordinar con la política monetaria (mensaje repetido por el FMI para la región). Balanza externaEl déficit en cuenta corriente se mantiene manejable gracias a exportaciones de servicios, turismo y mejores términos de intercambio en algunos rubros. Un dólar global más volátil podría encarecer financiamiento; por eso, más IED y mercados de capitales profundos serán amortiguadores.2026: ¿año de consolidación?Escenario basePIB: ~2,6% (OCDE).Inflación: ~3,5% (FMI), convergiendo al rango meta.Tasa de política: más baja que en 2025, pero real aún positiva. Qué puede salir bienGanancias de productividad por inversión en infraestructura, digitalización y nearshoring.Menor incertidumbre regulatoria que reactive capex.Desinflación de servicios más nítida.Qué puede torcerseShock de alimentos/energía (clima/geopolítica).Enfriamiento global adicional que golpee comercio.Tipo de cambio tensionado que retrase la convergencia inflacionaria.Claves tácticas para empresas y hogaresEmpresasAjustar precios con foco en elasticidad y dinámica de costos (servicios/energía).Refinanciar deuda a tasas más convenientes conforme baje la referencia.Coberturas cambiarias selectivas ante volatilidad intermitente.Capex priorizado: automatización, eficiencia energética y data.HogaresBlindar flujo de caja: reducir deuda cara, pasar a tasa fija cuando sea posible.Diversificar ahorro: instrumentos que venzan cuando la inflación prevista sea menor.Sensibilidad a tarifas: comparar planes (telecom, energía), aprovechar competencia.Cinco gráficos mentales para entender 2025-2026Inflación en “S”: gran caída 2024-inicios 2025; meseta en 5%; descenso lento a 3-4% en 2026.Tasa de interés en pendiente negativa, pero manteniendo real positiva hasta anclar expectativas. PIB en “V corta”: de 1,6% en 2024 a 2,5% en 2025-2026 si no hay shocks. Servicios más pegajosos que bienes en el proceso desinflacionario.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Deflación en Panamá Un respiro o una advertencia

    Panamá logra una ligera deflación en septiembre 2025 ¿se abre paso a la estabilidad en el costo de vida?Entre agosto y septiembre de 2025, Panamá registró una variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de -0,04 %, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC). Este dato marca un punto de inflexión después de un período de moderación inflacionaria, e implica que los efectos del alza de precios se han detenido al menos temporalmente. La reversión en ese mes –aunque leve– despierta interrogantes sobre si Panamá está transitando hacia una fase de estabilidad en el costo de vida o si se trata de un paréntesis en un escenario aún vulnerable.Panamá entre la dolarización y la moderación de preciosPanamá es una de las pocas economías del mundo completamente dolarizadas, lo que implica que utiliza el dólar estadounidense como moneda de curso legal. Esta característica limita la capacidad que tiene su banco central para “imprimir dinero” y, en teoría, debería contribuir a una inflación más baja o más controlada. Sin embargo, eso no hace al país inmune a choques externos como alzas de precios internacionales, devaluaciones de monedas de sus socios comerciales o aumentos en los rubros de servicios.El FMI en su consulta del Artículo IV para Panamá, publicada en agosto de 2025, reportó que la inflación ya había vuelto a terreno negativo a finales de 2024 (-0,2 % interanual) y que en mayo de 2025 rondaba -0,7 %.https://meetings.imf.org/-/media/Files/Publications/CR/2025/English/1panea2025001-source-pdf.ashx?utm_source=chatgpt.com Este datos confirman que Panamá estuvo en una fase de deflación, circunstancia poco común en la región.Por su parte, el INEC en su boletín de septiembre apuntó que la caída mensual del IPC (-0,04 %) se explica principalmente por reducciones en los precios de comunicaciones (-0,5 %), alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,3 %) y prendas de vestir y calzado (-0,1 %).https://www.ecotvpanama.com/economia/el-costo-vida-panama-se-modera-inflacion-cae-004-septiembre-n6057885?utm_source=chatgpt.comLo que sugiere que algunos rubros sensibles para el consumidor experimentaron alivio.Este panorama plantea que Panamá atraviesa una fase de muy baja o incluso nula inflación, lo que podría considerarse una “ventana de oportunidad” para consolidar estabilidad de precios. Pero también abre interrogantes sobre el dinamismo económico, pues inflación muy baja o negativa puede señalar debilidad en la demanda.¿Por qué cayó el IPC en septiembre? Rubros y efectos relevantesa) ComunicacionesEl rubro «Información y comunicaciones» registró una caída de precios de -0,5 % en septiembre. Esto se explica por los ajustes en servicios de telefonía móvil y planes de datos, que habían registrado tarifas más elevadas previamente. La revisión de la base de cálculo del IPC (cambio de 2013 a 2024) también pudo haber incidido en esta variación.https://panoramaeconomicopma.com/2025/10/ipc-de-panama-se-renueva-cambio-de-base-de-2013-a-2024-mejora-la-medicion-del-costo-de-vida/?utm_source=chatgpt.comb) Alimentos y bebidas no alcohólicasLos alimentos básicos bajaron -0,3 % en el mes. Aunque no es una caída fuerte, representa un respiro frente a subidas sostenidas. Esta baja puede obedecer a una combinación de mayor oferta local, estabilización de precios internacionales de algunos insumos y ajustes en cadenas de distribución.c) Prendas de vestir y calzadoLa caída fue de -0,1 %. Este rubro suele ser volátil y sensible al comportamiento estacional y a la competencia importada. La leve baja sugiere que los precios de vestuario y calzado no arrastraron al alza en septiembre.d) Otros rubrosSe registraron aumentos moderados en recreación, deporte y cultura (+0,2 %); muebles, equipo doméstico (+0,1 %); salud (+0,1 %); transporte (+0,1 %). Lo que muestra que algunos servicios continúan registrando incrementos de precios.https://www.ecotvpanama.com/economia/el-costo-vida-panama-se-modera-inflacion-cae-004-septiembre-n6057885?utm_source=chatgpt.comLa combinación de bajas en algunos rubros y moderación en otros generó el marco perfecto para que el IPC mensual resultara levemente negativo. Pero es clave destacar que el dato mensual no necesariamente indica una tendencia inflacionaria estable hacia el futuro.El cambio metodológico del IPC y su impactoUna aclaración importante para interpretar estos datos: en septiembre de 2025 el INEC actualizó la base del IPC de 2013=100 a 2024=100.https://panoramaeconomicopma.com/2025/10/ipc-de-panama-se-renueva-cambio-de-base-de-2013-a-2024-mejora-la-medicion-del-costo-de-vida/?utm_source=chatgpt.comEsta revisión amplía el número de productos incluidos (343 frente a los anteriores 328), cambia la estructura de ponderaciones y busca reflejar mejor los hábitos de consumo modernos.Este tipo de cambios puede generar “efectos de rebaja estadística” en la tasa reportada, pues algunos productos con alza de precios pueden tener menor ponderación y nuevos productos con menor subida pueden ganar participación. Por tanto, aunque la caída mensual de -0,04 % es una buena señal, no debe interpretarse automáticamente como “fin de la inflación”.La clave es monitorear la tasa interanual y acumulada anual para ver si la moderación se consolida.¿Qué implicaciones tiene para el costo de vida de los panameños?Poder adquisitivoLa ligera caída de precios puede traducirse en una mejora del poder adquisitivo, aunque en magnitud limitada. Para los hogares que consumen intensamente rubros que registraron caídas (comunicaciones, alimentos básicos) el alivio se notará más. Sin embargo, quienes destinan una mayor parte de sus ingresos a servicios que siguen subiendo (como alquileres, transporte, salud) podrían no experimentar una mejora real.ConsumoLa moderación de precios puede animar algo de consumo, pero también puede ser reflejo de demanda débil. Si los consumidores aplazan compras en expectativa de mejores precios, el consumo se mantendrá frágil.Política económicaPara el Gobierno y los hacedores de política, esta evolución abre una ventana para reordenar tarifas, ajustar subsidios y reducir inercia inflacionaria. Pero también implica que deben estar atentos al riesgo de deflación, pues inflación negativa puede conducir a menores inversiones y alza del desempleo.El desfase entre inflación mensual y acumulada: por qué importaUna caída mensual no garantiza que la inflación anual esté controlada. Por ejemplo, a pesar del -0,04 % de septiembre, las tasas interanuales aún pueden estar en terreno positivo y los acumulados del año mostrar alzas. Esta situación exige vigilancia.Fuentes internacionales como el Banco Mundial señalan que Panamá registró tasas interanuales negativas durante 2024, por ejemplo -0,2 % al cierre de ese año. Esto sugiere que en el pasado reciente, el país vivió un ambiente de precios prácticamente estancados. En ese escenario, la caída mensual de septiembre podría ser parte de una fase de “precio plano” más que una verdadera desinflación.Panorama regional y comparación con América LatinaEn el contexto latinoamericano, Panamá destaca por sus bajas tasas de inflación o incluso deflación. Mientras tanto, otros países de la región registran subas de precios significativas. Por ejemplo, economías importantes como México, Colombia o Perú muestran inflación anual más elevada. (Ver datos del Banco Mundial).https://datos.bancomundial.org/indicador/FP.CPI.TOTL.ZG?locations=PA&utm_source=chatgpt.comEste contraste plantea que Panamá tiene un “espacio” de estabilidad que aún no muchas economías de la región tienen. Pero también enfrenta el reto de mantener esa ventaja sin caer en trampa de bajo crecimiento.Riesgos latentes: ¿Vuelve la inflación?Aunque septiembre fue un mes de caída, existen varios riesgos que podrían revertir la tendencia:- Aumento global del precio de alimentos o energía que impactería a Panamá que importa estos insumos.- Devaluación del dólar panameño no aplica (porque usa el dólar), pero un alza de costos importados puede funcionar como devaluación interna.- Ajustes en tarifas reguladas (agua, electricidad, transporte) que podrían generar alzas de precios en servicios.- Demanda reprimida que estalle, generando presión de precios en segmentos específicos.- Factores externos como el cierre del Canal, sequías o interrupciones logísticas que afectarían la oferta y subirían los precios.El FMI advierte que aunque la inflación está baja, la economía panameña sigue expuesta a “riesgos a la baja” o a shocks externos.Perspectivas para cierre de año y 2026Las previsiones para Panamá sugieren que la inflación anual en 2025 podría cerrar en torno a cero o incluso ligeramente negativa, si se mantienen las condiciones actuales. En efecto, se menciona que la proyección del FMI para el país la sitúa cercana a -0,1 % para 2025.https://www.ecotvpanama.com/economia/el-costo-vida-panama-se-modera-inflacion-cae-004-septiembre-n6057885?utm_source=chatgpt.comPara 2026, la estimación es que Panamá podría registrar una inflación positiva, aunque moderada, en torno al 1 % o 1,4 %, según datos de Trading Economics.https://es.tradingeconomics.com/panama/inflation-cpi?utm_source=chatgpt.comEn este escenario, los desafíos a medio plazo serán: sostener la estabilidad sin sacrificar crecimiento, fortalecer el mercado laboral y mantener finanzas públicas sanas.Factores que podrían favorecer una mejora estructural- Modernización del IPC : la actualización de la base estadística en el INEC (de 2013 a 2024) ofrece mayor precisión para el análisis de precios.- Políticas de ingreso y empleo : estimular trabajo formalizado y elevar salarios reales puede romper la complacen

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Paradoja de la Inflación Crisis Sin Fin

    Inflación Global 2025 El mundo respira, pero el riesgo no ha terminadoEl mundo entero parece estar saliendo, poco a poco, del laberinto inflacionario que comenzó con la pandemia, se agravó con la guerra en Ucrania y se consolidó con la crisis energética y de suministros de 2022.Hoy, en 2025, las principales economías del planeta registran una moderación sostenida de los precios, aunque aún están lejos de la estabilidad ideal.Según el Banco Mundial, la inflación global promedio se redujo del 8,9 % en 2022 al 4,7 % en 2025, pero sigue por encima del nivel previo a la pandemia, cuando rondaba el 2,5 %.El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que 65 % de los países aún presentan tasas superiores al promedio histórico de estabilidad, y que varios mercados emergentes podrían volver a experimentar presiones inflacionarias si se reactivan los precios de la energía o el comercio internacional se fragmenta.La tendencia general es positiva, pero también frágil: mientras las economías avanzadas comienzan a relajarse, los países emergentes siguen atrapados en el dilema del crecimiento débil y los precios altos.El panorama actual: una calma relativaLa inflación global ha cedido terreno. Según el informe de Perspectivas Económicas Mundiales del FMI (octubre 2025), la tasa promedio global descendió a 4,7 %, frente al 6,9 % de 2023 y al pico de 9,5 % alcanzado a finales de 2022.En el detalle por regiones:Estados Unidos: 3,1 % interanual.Zona Euro: 2,5 %.Latinoamérica: 8,3 %.África Subsahariana: 12,7 %.Asia emergente: 4,1 %.Esto significa que las economías desarrolladas están logrando contener los precios, pero las emergentes siguen luchando con efectos estructurales, como la depreciación de sus monedas, la dependencia de importaciones energéticas y la rigidez del gasto público.La inflación, sin embargo, no desaparece: se transforma.Ya no son los combustibles o los alimentos los principales responsables del aumento de precios, sino los servicios, los alquileres y los salarios, especialmente en sectores donde la oferta laboral sigue siendo escasa.Las causas del enfriamiento inflacionarioLa moderación de los precios tiene varios protagonistas. Algunos provienen del ámbito internacional y otros de las políticas internas adoptadas por los bancos centrales y gobiernos.a) Energía más barataDespués del estallido de la crisis energética en 2022, el precio del petróleo y del gas se estabilizó.El barril de Brent se mantiene por debajo de los 80 USD, y los precios del gas natural en Europa cayeron más del 60 % desde sus picos de guerra.Esto redujo los costos de producción, transporte y electricidad.b) Cadenas de suministro recuperadasLa normalización del comercio marítimo y el abaratamiento del transporte redujeron las distorsiones logísticas.Los contenedores, que llegaron a costar 10 000 USD durante la pandemia, hoy se ubican en torno a 2 000 USD.Esto eliminó un factor clave del encarecimiento global.c) Política monetaria restrictivaLa Reserva Federal (Fed), el Banco Central Europeo (BCE) y los principales bancos centrales del mundo subieron las tasas de interés a máximos en más de una década.El objetivo era claro: enfriar la demanda interna y anclar las expectativas inflacionarias.Y funcionó, aunque con costos: crédito más caro, menor inversión y crecimiento más lento.d) Efecto base estadísticoComparar precios actuales con los picos de 2022 hace que las variaciones interanuales se vean menores.El ritmo de aumento de precios bajó, pero los precios siguen siendo altos: en muchos países, los bienes básicos cuestan entre 15 % y 30 % más que antes de la pandemia.La inflación que queda: servicios, salarios y expectativasAunque la tendencia general es descendente, la inflación subyacente (que excluye energía y alimentos) sigue siendo un desafío.Según la OCDE, la inflación subyacente promedia 3,8 % en economías desarrolladas, impulsada por:Servicios (transporte, salud, educación).Costos laborales (salarios más altos para compensar pérdidas previas).Renta inmobiliaria (subida de alquileres).Esto crea un fenómeno conocido como “inercia inflacionaria”: los precios suben no por escasez o choques externos, sino porque las expectativas se ajustan lentamente hacia la baja.Si los hogares y las empresas creen que la inflación seguirá alta, indexan contratos, salarios y tarifas, perpetuando el ciclo.Las diferencias regionales: un mundo a dos velocidades🔹 Estados Unidos y Europa: la victoria parcialAmbas regiones han conseguido reducir la inflación sin provocar recesiones profundas.El mercado laboral sigue sólido y el consumo resiste, aunque con señales de enfriamiento.Los bancos centrales se debaten ahora entre mantener las tasas altas o comenzar a recortarlas para evitar dañar la recuperación.🔹 América Latina: estabilidad frágilEn países como Brasil, México y Chile, la inflación bajó con fuerza gracias a políticas monetarias agresivas.Sin embargo, otras economías como Argentina o Venezuela siguen en escenarios de inflación crónica.En Argentina, por ejemplo, el índice interanual ronda el 31,8 %, y los controles cambiarios limitan la confianza del mercado.🔹 Asia emergente: resiliencia y disciplinaNaciones como India, Indonesia y Vietnam se benefician de la diversificación productiva y la estabilidad monetaria.Sus bancos centrales lograron equilibrar crecimiento y control de precios con medidas tempranas.🔹 África y Medio Oriente: inflación importadaLas monedas locales depreciadas y la dependencia de combustibles importados hacen que la inflación siga alta, incluso cuando los precios internacionales bajan.El caso de Egipto (26 % interanual) y Nigeria (30 %) refleja esa vulnerabilidad estructural.El papel del empleo y los salariosEl mercado laboral global muestra un panorama mixto: bajo desempleo en países desarrollados, pero salarios que crecen más despacio que los precios acumulados.Esto genera un dilema social: aunque la inflación baja, el poder adquisitivo aún no se recupera completamente.En la Unión Europea, los salarios reales todavía están 3 % por debajo del nivel de 2019.En América Latina, la caída fue más profunda, con pérdidas del 8 % al 12 %.El FMI advierte que la recuperación salarial desigual puede alimentar tensiones sociales y presionar nuevamente los precios si los trabajadores reclaman ajustes masivos.Los riesgos latentes: ¿podría volver la inflación?Aunque las proyecciones son optimistas, los analistas coinciden en que el riesgo inflacionario no ha desaparecido.Existen tres posibles detonantes de una nueva ola de aumentos de precios:a) Crisis energética o geopolíticaUna escalada del conflicto en Medio Oriente o interrupciones en el suministro de petróleo y gas podrían disparar nuevamente los precios energéticos.b) Fragmentación del comercio globalEl aumento del proteccionismo, las tensiones entre China y EE. UU. y los nuevos bloques económicos (como BRICS+) podrían elevar los costos de importación y reconfigurar las cadenas productivas.c) Relajación monetaria prematuraSi los bancos centrales bajan las tasas demasiado pronto, la demanda podría repuntar antes de que las expectativas estén completamente ancladas, reactivando la inflación.Perspectivas para 2026–2028: tres escenarios🔸 Escenario base – Moderación sostenidaInflación global entre 3 % y 4 %, crecimiento moderado (2,8 %) y normalización monetaria gradual.Este es el escenario más probable, según la OCDE y el Banco Mundial.🔸 Escenario optimista – Desinflación completaLos precios regresan a niveles pre-pandemia: 2 % en economías desarrolladas y 4 % en emergentes.Para lograrlo, haría falta un ciclo prolongado de políticas fiscales prudentes, productividad creciente y estabilidad energética.🔸 Escenario de riesgo – RecalentamientoUn nuevo choque de materias primas o devaluaciones podría devolver la inflación global al 6 % o más.Este escenario afectaría especialmente a los países con monedas frágiles y alta dependencia del dólar.Consecuencias sociales: la nueva desigualdad inflacionariaUno de los efectos más visibles del ciclo inflacionario global ha sido el ensanchamiento de las brechas sociales.Mientras los sectores más ricos pudieron proteger su patrimonio a través de activos financieros, las clases medias y bajas perdieron poder de compra.El Banco Mundial estima que más de 70 millones de personas en el mundo cayeron en pobreza entre 2021 y 2023 debido al aumento de los precios de los alimentos y la energía.Aun con la reciente moderación, los niveles de desigualdad siguen por encima de los observados antes de la pandemia.En América Latina, la situación es especialmente crítica: la inflación golpea con más fuerza a los hogares que destinan la mayor parte de su ingreso a bienes esenciales.El costo de vida se estabiliza, pero no retrocede.Qué pueden hacer los gobiernosEl reto principal es lograr una “desinflación ordenada”, es decir, reducir los precios sin frenar la economía.Para ello, el FMI recomienda una combinación de políticas:Mantener disciplina fiscal. Evitar déficits excesivos que generen más deuda e inflación futura.Fortalecer la independencia de los bancos centrales. La credibilidad es clave para anclar expectativas.Reformar mercados laborales. Incentivar la productividad y la formalización.Promover inversión en energía limpia. Reducir la dependencia de combustibles fósiles volátiles.Fortalecer redes de protección social. Mitigar el impa

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Trampa de la Deuda Cómo Salir de Este Laberinto

    España frente al desafío de la deuda el FMI alerta que el país no bajará del 90% del PIB antes de 2030La economía española vuelve a estar en el punto de mira internacional.Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), España no logrará reducir su deuda pública por debajo del 90% del Producto Interior Bruto (PIB) durante los próximos cinco años, pese al crecimiento económico moderado y a la estabilización de la inflación.El informe más reciente del Fiscal Monitor, publicado en octubre de 2025, advierte que la consolidación fiscal avanza demasiado lentamente, y que el peso de la deuda seguirá siendo un factor de vulnerabilidad macroeconómica en un contexto global de tasas altas y gasto estructural elevado.El país, que en 2020 alcanzó un récord histórico de deuda del 119% del PIB debido a la pandemia, ha logrado reducir esa cifra al 100% en 2025, pero el Fondo estima que en 2030 seguirá en torno al 92,5%, muy por encima del nivel pre-Covid (95,5% en 2019).Un problema estructural: el peso del endeudamiento crónicoEl FMI sostiene que España arrastra una estructura fiscal desequilibrada, donde el gasto público tiende a crecer más rápido que los ingresos, y donde la capacidad de ahorro del Estado sigue siendo limitada.Aunque la recaudación ha aumentado en los últimos años gracias al crecimiento económico y a la inflación, el gasto en pensiones, sanidad y servicios públicos continúa ampliándose.Los expertos del organismo explican que el envejecimiento poblacional, junto con el incremento del gasto en prestaciones sociales y el menor dinamismo de la productividad, representan un obstáculo de largo plazo para la sostenibilidad de las finanzas públicas.La deuda española, advierte el Fondo, “no presenta un riesgo inmediato de crisis”, pero limita la capacidad del país para responder a choques futuros, como una recesión global o una nueva crisis energética.En palabras del informe:“España mantiene un margen fiscal reducido. Si bien ha avanzado en la estabilización de su deuda tras la pandemia, el ritmo de consolidación es insuficiente para reducirla de forma sostenida en el medio plazo”.La evolución reciente: del shock pandémico a la estabilización fiscalEntre 2020 y 2022, la deuda pública española se disparó hasta el 119% del PIB, el nivel más alto en más de un siglo.Los programas de apoyo al empleo, las ayudas a empresas y los estímulos fiscales para contener la crisis del Covid-19 elevaron de manera drástica el déficit presupuestario, que llegó al 10% del PIB.A partir de 2023, el Gobierno emprendió un proceso de consolidación fiscal gradual, reduciendo el déficit al 3,1% en 2024 y al 2,7% en 2025.Sin embargo, los analistas del FMI señalan que el esfuerzo ha sido “demasiado prudente” y que el país necesita un plan más ambicioso de reducción del gasto corriente y de reforma del sistema tributario.El escenario proyectado por el Fondo indica que la deuda se mantendrá por encima del 90% del PIB al menos hasta 2030, a menos que se introduzcan cambios estructurales en el gasto público y el sistema fiscal.Crecimiento económico: recuperación, pero sin impulso sostenidoEl FMI pronostica que la economía española crecerá un 2,9% en 2025, impulsada por la inversión, el turismo y la demanda interna, pero que el ritmo se desacelerará a 1,6% hacia 2030.El organismo explica que el agotamiento del efecto rebote postpandemia, la desaceleración europea y la transición energética están limitando el dinamismo económico.La productividad, uno de los principales problemas históricos de la economía española, permanece estancada, lo que impide un crecimiento más robusto del PIB potencial.Mientras tanto, el desempleo se mantiene en niveles altos —alrededor del 10%—, lo que refleja la persistencia de un mercado laboral dual y segmentado.A pesar de estas limitaciones, el FMI destaca el buen desempeño de las exportaciones de servicios (particularmente turismo y tecnología), que compensan parcialmente la debilidad del consumo privado y la inversión pública.El déficit público: un equilibrio frágilEl déficit fiscal, según las previsiones del Fondo, se estabilizará en torno al 2,7% del PIB en 2025 y apenas bajará al 2,1% en 2030.Esta mejora moderada refleja una combinación de factores:Reducción gradual del gasto en energía y subsidios.Mayor recaudación tributaria, en parte impulsada por la inflación.Contención del gasto corriente, aunque sin recortes significativos.No obstante, los analistas advierten que la ausencia de un superávit primario sostenido (esto es, el saldo fiscal antes del pago de intereses) impide reducir la deuda de forma consistente.En términos simples: España gasta casi lo mismo que ingresa, y lo poco que logra ahorrar se destina a pagar intereses de deuda, que ya absorben más del 9% del gasto total del Estado.La inflación bajo control, pero con maticesUna de las buenas noticias del informe es que la inflación española se ha moderado notablemente.Tras haber alcanzado el 8,4% en 2022, el índice de precios se sitúa en 2,1% en 2025, dentro del rango objetivo del Banco Central Europeo (BCE).Esta estabilización se debe a tres factores principales:Caída de los precios energéticos internacionales.Normalización de las cadenas de suministro.Ajuste monetario del BCE, que mantuvo tipos altos durante casi dos años.Sin embargo, el FMI alerta que la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— aún ronda el 3%, lo que demuestra que las presiones salariales siguen vivas y podrían reavivar el ciclo inflacionario si no se controlan las expectativas de precios.El papel del Banco Central EuropeoEl BCE sigue siendo un actor fundamental para la estabilidad española.La política monetaria restrictiva aplicada entre 2023 y 2025 permitió contener la inflación, pero también elevó los costes de financiación de la deuda pública.Los intereses de los bonos españoles a 10 años se sitúan en torno al 3,7%, frente al 0,5% de 2021.Esta subida, aunque moderada comparada con otros países de la eurozona, ha encarecido el servicio de la deuda, dificultando la reducción del déficit.Si los tipos permanecen elevados durante más tiempo, el peso de los intereses podría crecer hasta el 2,4% del PIB anual hacia 2030, lo que limitaría el margen fiscal del Estado.El empleo: mejora moderada y retos estructuralesEspaña mantiene una de las tasas de desempleo más altas de Europa: cerca del 10% en 2025, según las proyecciones del FMI.Aunque ha mejorado desde los picos del 14% registrados en 2021, sigue duplicando la media europea.La temporalidad laboral, la baja productividad y la concentración del empleo en sectores de baja cualificación (hostelería, comercio, servicios personales) explican buena parte de esta brecha.El Fondo sugiere una reforma laboral más profunda que incentive la contratación indefinida, reduzca los costes de despido y mejore la formación profesional.Sin mejoras en el mercado de trabajo, advierte el informe, España corre el riesgo de quedar atrapada en un ciclo de bajo crecimiento y alto endeudamiento.Comparación europea: España en la mitad de la tablaDentro de la eurozona, España se encuentra en una posición intermedia en cuanto a deuda y déficit.Su ratio de deuda del 100% del PIB es inferior al de Italia (140%) y Francia (110%), pero muy superior al de Alemania (65%) o Países Bajos (50%).El FMI señala que los países con mejor posición fiscal han aprovechado el ciclo de recuperación postpandemia para consolidar sus cuentas, mientras que España aún depende de estímulos públicos para sostener el crecimiento.En otras palabras, el país ha salido de la crisis, pero sin reconstruir plenamente su espacio fiscal.El riesgo político y las reformas pendientesEl Fondo también destaca la incertidumbre política como un factor que podría retrasar la consolidación fiscal.Las tensiones entre el Gobierno central y las comunidades autónomas en torno a la financiación regional, así como la falta de consenso sobre la reforma del sistema de pensiones, dificultan la planificación presupuestaria a largo plazo.El gasto en pensiones representa ya más del 13% del PIB, y seguirá creciendo a medida que la población envejece.Sin cambios estructurales, este componente absorberá buena parte de los recursos públicos, dejando poco margen para inversión productiva.Entre las reformas más urgentes, el FMI menciona:Modernización del sistema tributario.Revisión del gasto social.Reducción de duplicidades administrativas.Políticas activas de empleo y digitalización.Perspectivas a cinco años: crecimiento moderado, deuda estableDe acuerdo con las proyecciones del FMI, el escenario macroeconómico de España entre 2025 y 2030 será el siguiente:Indicador20252030Crecimiento del PIB2,9 %1,6 %Deuda pública / PIB100 %92,5 %Déficit fiscal2,7 %2,1 %Inflación general2,1 %1,9 %Desempleo10,0 %8,8 %Aunque las cifras muestran una tendencia de mejora, el FMI subraya que España no logrará volver a los niveles de deuda previos a la pandemia, y que el crecimiento más lento podría debilitar la capacidad del país para reducir su endeudamiento real.Riesgos y vulnerabilidadesEl informe identifica varios riesgos a la baja para la economía española:Recesión europea: una contracción de Alemania o Francia afectaría las exportaciones españolas.Nuevas tensiones geopolíticas que eleven los precios energéticos.Resistencia a las reformas estructurales por parte de sectores políticos o sociales.Persistencia de la inflación

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Crisis Monetaria Puede el Tesoro Salvar a Argentina

    ¿Intervendrá otra vez Estados Unidos? La presión cambiaria global que inquieta a los mercados y pone a prueba al Tesoro norteamericanoEl dólar vuelve a estar en el centro de la escena internacional.Las últimas semanas han traído una creciente presión cambiaria en varios mercados emergentes, con Argentina a la cabeza, y los inversores especulan con una pregunta clave:¿volverá el Tesoro de Estados Unidos a vender dólares para estabilizar las monedas más golpeadas?El debate no es nuevo. En medio de la volatilidad financiera global y los desequilibrios regionales, las operaciones cambiarias del Tesoro norteamericano se han convertido en un termómetro del nerviosismo de los mercados.Sin embargo, las condiciones actuales son distintas: tasas altas, inflación persistente y tensiones geopolíticas crean un escenario donde cada movimiento de Washington puede alterar el rumbo de las economías emergentes.En Argentina, la especulación es particularmente intensa.Con una inflación interanual del 31,8 %, un tipo de cambio presionado y reservas netas debilitadas, los operadores financieros miran hacia el norte: si Estados Unidos decide intervenir vendiendo dólares, podría aliviar temporalmente la tensión local.Si no lo hace, el mercado teme una nueva corrida cambiaria en plena antesala electoral.El contexto: presión sobre el peso y volatilidad globalArgentina no está sola en este escenario.La depreciación de las monedas latinoamericanas frente al dólar se aceleró en el último trimestre de 2025, empujada por varios factores:Política monetaria restrictiva de la Reserva Federal, que mantiene tasas altas por más tiempo de lo previsto.Desaceleración económica global, que afecta los flujos de inversión hacia países emergentes.Aumento del riesgo político en economías inestables o con elecciones cercanas.En el caso argentino, el fenómeno se agrava por motivos domésticos: reservas escasas, inflación estructural y fuga hacia activos dolarizados.Las licitaciones del Tesoro argentino en pesos enfrentan rendimientos cercanos al 100 % nominal anual, un reflejo del miedo del mercado a una eventual devaluación.Aun así, lo que más preocupa a los analistas no es la magnitud de las tasas, sino la falta de dólares frescos.Las estimaciones indican que el Tesoro argentino cuenta con menos de USD 700 millones líquidos para intervenciones inmediatas.Y es aquí donde entra en juego la hipótesis que domina las mesas de dinero: ¿intervendrá Estados Unidos para sostener al peso?Un antecedente reciente: la operación que calmó al mercadoA mediados de septiembre, el Tesoro estadounidense sorprendió al mercado financiero con una operación discreta de compra de pesos argentinos, con el objetivo de inyectar confianza en medio de una corrida incipiente.La medida, aunque de bajo volumen, logró estabilizar el tipo de cambio y reducir la brecha con los dólares financieros por varios días.Esa acción fue interpretada por los inversores como una señal de respaldo político y económico hacia el gobierno argentino, en un contexto de fuertes tensiones electorales.Sin embargo, la falta de confirmación oficial dejó abierta la duda:¿fue una maniobra puntual o el inicio de un esquema de apoyo indirecto al peso?Las semanas posteriores reactivaron la especulación.El dólar paralelo volvió a subir, las tasas en pesos treparon y las reservas siguieron cayendo.Ante ese panorama, muchos analistas sostienen que el Tesoro norteamericano podría volver a actuar, especialmente si la presión sobre los mercados emergentes se amplía.La lógica detrás de una posible intervenciónEl Departamento del Tesoro de EE. UU. tiene como objetivo principal preservar la estabilidad del dólar y de los mercados financieros internacionales.Si bien no es habitual que intervenga directamente en economías específicas, lo ha hecho en situaciones excepcionales, sobre todo cuando la inestabilidad regional amenaza los flujos de inversión o los intereses estratégicos estadounidenses.Las razones por las cuales podría volver a vender dólares o comprar pesos son tres:Evitar un efecto contagio: una devaluación abrupta en Argentina puede desatar turbulencias en toda América Latina.Preservar relaciones económicas bilaterales: el Tesoro norteamericano ha actuado antes para sostener aliados estratégicos.Controlar la volatilidad global del dólar, que podría encarecer las exportaciones y alterar las cadenas de suministro.No obstante, también hay razones para no intervenir:una acción de este tipo puede interpretarse como un rescate político indirecto, generar riesgos morales y erosionar la independencia de los bancos centrales.La especulación de los mercados: entre el rumor y la reacciónLos mercados financieros viven de expectativas, y en este caso la sola posibilidad de intervención ya genera movimientos.Cada declaración, cada rumor y cada señal de Washington o Buenos Aires se amplifican.Durante la primera quincena de octubre, el dólar financiero en Argentina subió un 9 %, mientras que el blue se mantuvo estable.Esta divergencia sugiere que los grandes inversores institucionales —que operan bonos y futuros— se están posicionando a la espera de una señal oficial.Los operadores hablan de un “testeo al mercado”:si el Tesoro estadounidense no aparece, el mercado podría forzar una corrección del tipo de cambio argentino.Si, en cambio, interviene, el rebote sería inmediato, pero probablemente temporal.La volatilidad cambiaria se traduce también en inflación anticipada, ya que las empresas importadoras reajustan precios frente a la expectativa de un dólar más caro.Las tres cartas que puede jugar el Tesoro norteamericanoEl Tesoro tiene distintas herramientas para influir en el mercado sin necesidad de anuncios formales:Venta directa de dólares al BCRA argentino: una señal contundente, pero políticamente sensible.Operaciones cruzadas vía bancos internacionales, comprando bonos en pesos o swaps de divisas.Apoyo indirecto a través del FMI, mediante líneas de crédito especiales o flexibilización de metas de reservas.Cada una tiene implicancias distintas: la primera es inmediata, la segunda más discreta y la tercera más diplomática.Los analistas de JP Morgan y Morgan Stanley coinciden en que una combinación de mecanismos indirectos sería el camino más probable, permitiendo a EE. UU. influir sin exponerse públicamente.El impacto sobre Argentina: inflación, tasas y confianzaUna intervención exitosa podría contener temporalmente la inflación importada, reducir la presión sobre los precios de bienes transables y estabilizar expectativas.Sin embargo, los beneficios serían de corto plazo.La inflación argentina tiene raíces más profundas: la indexación de precios, el déficit fiscal persistente y la falta de confianza en la moneda.Si el Tesoro vende dólares, el alivio será momentáneo; si no lo hace, la presión inflacionaria puede reactivarse rápidamente.En cuanto a las tasas, el efecto sería inverso:Con intervención, las tasas en pesos podrían relajarse, permitiendo más crédito y algo de aire al consumo.Sin intervención, el Banco Central tendría que subirlas aún más para evitar una corrida.La confianza, sin embargo, depende de algo que no se puede imprimir: credibilidad.Y esa es la moneda más escasa del mercado argentino.Estados Unidos: su propio dilemaEl Tesoro estadounidense tampoco atraviesa un momento sencillo.La economía de EE. UU. muestra signos de desaceleración, el déficit fiscal supera los 6 % del PIB y el dólar se fortalece demasiado frente a otras divisas, afectando las exportaciones.Una venta masiva de dólares en mercados emergentes podría debilitar el billete verde, algo que ciertos sectores industriales verían con buenos ojos.Pero la política norteamericana no es ajena al contexto:con elecciones presidenciales a la vista, cualquier medida que se interprete como un rescate a gobiernos extranjeros podría tener costos políticos.Por eso, la decisión del Tesoro no depende solo de la economía, sino también del clima electoral en Washington.Reacciones en cadena: el papel del FMI y los mercados emergentesSi el Tesoro actúa, el FMI podría acompañar con mayor flexibilidad en las metas de reservas o en los desembolsos pendientes hacia Argentina.Pero si no lo hace, el organismo probablemente mantendrá su postura conservadora, exigiendo ajuste fiscal y ortodoxia monetaria.La presión cambiaria argentina, además, no ocurre en el vacío:países como Colombia, Egipto, Turquía y Nigeria enfrentan también depreciaciones aceleradas.Cualquier movimiento de EE. UU. podría tener efectos globales sobre la liquidez y el precio del dólar.El dilema, entonces, es de escala planetaria:intervenir para calmar a los mercados o abstenerse y arriesgar una ola de volatilidad que termine golpeando incluso al propio Tesoro.Qué esperan los analistasLas consultoras internacionales coinciden en que una nueva intervención no es imposible, pero tampoco inminente.EE. UU. podría optar por una estrategia de “presencia simbólica”: dejar trascender que está dispuesto a actuar, sin hacerlo efectivamente.Mientras tanto, en Argentina, los analistas del mercado cambiario observan tres señales:El nivel de reservas netas, que sigue bajando.El comportamiento del dólar paralelo, que se mantiene por debajo de los $1.500 pero con tendencia alcista.Las tasas en pesos, que se ubican por enci

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Ilusión de la Recuperación en Argentina

    La pobreza en Argentina bajó al 30,7%: señales de alivio económico y desafíos pendientesUn nuevo informe del economista Martín González Rozada, de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), trajo una noticia alentadora en medio de la inestabilidad económica argentina:entre abril y septiembre de 2025, la pobreza urbana descendió al 30,7 %, según el modelo estadístico Nowcast de Pobreza.Esto representa una mejora significativa frente al 44,9 % registrado un año atrás, y sugiere que el poder adquisitivo de los hogares comenzó a recuperarse lentamente gracias al aumento de los ingresos y una moderación de la inflación.Sin embargo, detrás del avance, el informe advierte que más de 9 millones de argentinos aún viven en condiciones de pobreza, lo que evidencia que el país sigue enfrentando un fuerte desafío estructural.El Nowcast de Pobreza: una radiografía adelantadaEl estudio se basa en una metodología desarrollada por la UTDT que permite estimar la pobreza urbana antes de la publicación oficial del INDEC, utilizando microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), los ingresos totales familiares (ITF) y la canasta básica total (CBT).De acuerdo con el modelo, la tasa de pobreza para el semestre abril-septiembre de 2025 fue del 30,7 %, con un margen de error de ±1,5 %.Esto significa que, dentro de una población urbana de 29,7 millones de personas, alrededor de 9,2 millones viven en hogares pobres.La cifra incluye un promedio ponderado de dos trimestres:31,2 % en el segundo trimestre.30,3 % en el tercero.Es decir, la tendencia muestra una mejora sostenida a lo largo del año, en línea con la recuperación parcial del salario real y el freno de la inflación.La canasta básica y los ingresos familiaresDurante el período analizado, la canasta básica total (CBT) —el conjunto de bienes y servicios mínimos que necesita una familia para no ser considerada pobre— se estimó en $368.720 por adulto equivalente en el Gran Buenos Aires.Esto implica un aumento interanual del 27,6 %, bastante menor al incremento promedio de los ingresos familiares, que subieron 64,8 % en el mismo lapso.Este desfase entre el aumento de precios y el crecimiento de los ingresos es la principal razón por la cual la pobreza se redujo de manera significativa.El informe destaca que “el cierre de la brecha entre la variación de las canastas y los ingresos indujo una caída simultánea de la pobreza y la indigencia”.Durante el primer semestre de 2025, la CBT creció apenas 1,13 % mensual, mientras que el ITF promedio lo hizo un 4,29 %, marcando una mejora real en el poder de compra.Un cambio de tendencia tras años críticosEl mismo estudio señala que en abril-septiembre de 2024, la pobreza alcanzaba el 44,9 %, mientras que la indigencia —que mide a quienes no pueden cubrir ni siquiera la canasta básica alimentaria— llegaba al 12,8 %.Un año después, esos indicadores bajaron a 30,7 % y 7,1 %, respectivamente.Esto significa una mejora de más de 14 puntos porcentuales en la pobreza y 5,7 puntos en la indigencia en solo 12 meses.Detrás de esta evolución hay varios factores:Moderación inflacionaria, especialmente en alimentos y bienes esenciales.Aumento de salarios nominales y transferencias sociales.Estabilidad cambiaria que redujo el costo de las importaciones básicas.Reactivación de sectores como la construcción y el agro.Sin embargo, el estudio advierte que estas mejoras son parciales y frágiles, ya que dependen de la continuidad de la estabilidad macroeconómica y de políticas de ingresos que acompañen la recuperación.El rol del empleo y el mercado laboralEl informe de la UTDT se apoya en datos laborales de la EPH, que muestran una mejora en la tasa de empleo formal, aunque persiste una elevada informalidad del 35 %.El crecimiento del empleo registrado, especialmente en servicios, comercio y construcción, contribuyó a la recuperación de los ingresos familiares.Además, el incremento del salario mínimo y los programas de asistencia social reforzaron los ingresos de los sectores más vulnerables, ayudando a reducir la pobreza extrema.Aun así, el economista Martín González Rozada advierte que “la baja en la pobreza no implica una mejora estructural, sino un alivio coyuntural”.El mercado laboral sigue mostrando grandes desigualdades regionales y brechas salariales de género que afectan la sostenibilidad de la mejora.Desigualdad y concentración del ingresoAunque la pobreza bajó, la distribución del ingreso continúa siendo desigual.Según el informe, el 10 % más rico de la población urbana concentra cerca del 30 % del ingreso total, mientras que el 40 % más pobre apenas supera el 20 %.La brecha entre el decil más alto y el más bajo ronda los 13 a 1, un nivel todavía elevado en comparación con otros países de la región.Esta desigualdad estructural implica que la mejora promedio no se distribuye equitativamente, y que gran parte de la población aún vive al borde de la línea de pobreza.Una reducción impulsada por la inflación contenidaUno de los factores más determinantes fue el descenso en la inflación alimentaria, que había sido la principal causa del aumento de la pobreza en 2023 y principios de 2024.En el primer semestre de 2025, los precios de los alimentos básicos aumentaron por debajo del promedio general del IPC, lo que permitió mejorar el poder de compra de los hogares más pobres.La canasta básica alimentaria (CBA) aumentó un 26 % interanual, mientras que los ingresos de los hogares crecieron más del 60 %, generando una diferencia favorable que se tradujo en menor indigencia.La moderación de los precios de productos esenciales como carne, pan y lácteos fue clave para frenar el deterioro social.El impacto del contexto macroeconómicoEl descenso de la pobreza no puede analizarse sin considerar la coyuntura económica general.En 2025, el país experimentó una combinación de factores que, aunque modestos, generaron alivio:Inflación mensual promedio del 2 %, la más baja desde 2018.Crecimiento económico del 4,5 %, impulsado por exportaciones y consumo interno.Tipo de cambio estable, con escasa volatilidad del dólar paralelo.Política fiscal más ordenada, que redujo el déficit sin recortar subsidios sociales esenciales.Estos elementos crearon un entorno donde los salarios y las transferencias sociales superaron, por primera vez en años, la suba de precios, lo que permitió recomponer parte del ingreso real perdido durante la crisis de 2024.Los desafíos: indigencia y vulnerabilidad persistenteAunque las cifras son alentadoras, el informe subraya que la indigencia afecta aún al 7,1 % de la población urbana, lo que equivale a unos 2 millones de personas que no logran cubrir sus necesidades básicas de alimentación.Además, cerca del 35 % de los hogares vive en una situación de vulnerabilidad, es decir, apenas por encima de la línea de pobreza y con alto riesgo de volver a caer en ella ante cualquier shock económico.La UTDT destaca que la mejora de los ingresos fue más visible en los estratos medios, mientras que los más pobres registraron avances más modestos o incluso estancamiento.Pobreza infantil: un problema estructuralUno de los puntos más críticos del estudio es la pobreza infantil, que sigue afectando a más del 45 % de los niños y adolescentes en áreas urbanas.Aunque la cifra bajó en comparación con 2024 (cuando superaba el 60 %), continúa siendo un problema estructural de largo plazo.La combinación de empleos informales, bajos salarios y dificultades educativas genera un círculo de exclusión que se transmite entre generaciones.Las políticas de asistencia escolar, comedores y asignaciones familiares siguen siendo fundamentales para mitigar este fenómeno.Comparación histórica: ¿el nivel más bajo desde 2017?Con el 30,7 %, la pobreza argentina alcanza su nivel más bajo en ocho años, similar al observado en 2017, durante un período de estabilidad económica temporal.Desde entonces, el país atravesó sucesivas crisis inflacionarias y devaluaciones que llevaron la pobreza a superar el 50 % en algunos trimestres de 2024.El retroceso logrado en 2025 es significativo, pero los analistas advierten que aún no se puede hablar de un cambio estructural, ya que depende de variables volátiles como el tipo de cambio, la inflación y el empleo informal.El futuro: ¿podrá sostenerse la mejora?El economista Rozada considera que el país enfrenta una ventana de oportunidad para consolidar la reducción de la pobreza si logra mantener:La estabilidad macroeconómica.La recuperación del salario real.La inflación controlada en torno al 2 % mensual.Y un mercado laboral en expansión.Sin embargo, también advierte sobre riesgos como la desaceleración económica global, el ajuste fiscal, y posibles rebrotes inflacionarios en 2026.En ese sentido, la pobreza podría estabilizarse en torno al 30 %, pero será difícil reducirla más sin una estrategia integral de desarrollo y equidad.Políticas públicas necesariasEl informe de la UTDT no propone medidas concretas, pero los expertos consultados coinciden en algunas líneas de acción prioritarias:Reforma laboral que fomente la formalización sin eliminar derechos.Política salarial activa, que garantice que los aumentos superen la inflación.Fortalecimiento de programas sociales focalizados en infancia y educación.Reducción del

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Argentina Crecimiento y Desafíos en la Cuerda Floja

    El FMI advierte Argentina crecerá menos en 2025 y enfrentará una inflación más alta de lo previstoEl Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a ajustar sus expectativas sobre el desempeño de la economía argentina.En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook, WEO) publicado en octubre de 2025, el organismo redujo sus proyecciones de crecimiento y elevó sus previsiones de inflación para el país, reflejando un escenario más desafiante tanto en el corto como en el mediano plazo.Según el nuevo pronóstico, el Producto Bruto Interno (PBI) argentino crecerá solo un 4,5 % en 2025, es decir, un punto menos de lo estimado en abril, mientras que para 2026 la expansión se reducirá aún más, hasta el 4,0 %.En paralelo, la inflación se mantendría elevada, alcanzando el 41,3 % anual, lo que complica el objetivo oficial de mantener la desinflación iniciada en 2024.El FMI atribuye esta corrección a tres factores clave:Un entorno global más débil, con menor demanda internacional.Una política fiscal contractiva, necesaria para reducir el déficit pero que enfría la economía.Un consumo privado estancado, producto de salarios que no logran recuperar poder adquisitivo.En resumen, el Fondo advierte que Argentina crecerá menos, con más inflación y menor margen de maniobra fiscal.Un crecimiento menor, pero sostenidoEl ajuste del FMI sitúa el crecimiento del PBI argentino en 4,5 % para 2025, frente al 5,5 % que preveía hace seis meses.Aun con la revisión a la baja, el país seguiría entre las economías más dinámicas de Sudamérica, superando las tasas proyectadas para Brasil (2,4 %) y Chile (2,1 %).Sin embargo, el crecimiento proyectado es insuficiente para recuperar plenamente los niveles de inversión y empleo previos a la pandemia.El organismo advierte que la economía argentina enfrenta cuellos de botella estructurales —baja productividad, elevada presión fiscal y distorsiones en los precios relativos— que limitan su potencial.“El crecimiento se mantiene, pero a un ritmo menor y en un contexto de persistente fragilidad macroeconómica”, señala el informe del Fondo.El informe también menciona que el sector agrícola y las exportaciones energéticas serán los principales motores de expansión en 2025, aunque dependerán de la estabilidad cambiaria y del clima político.Inflación: un enemigo que se resisteEl FMI proyecta que la inflación argentina cerrará 2025 en torno al 41,3 %, por encima del 38 % estimado en abril.La desinflación, aunque visible en comparación con los niveles superiores al 100 % de años anteriores, se desacelera más de lo previsto.La persistencia inflacionaria obedece a varios factores:Ajustes de tarifas y precios regulados, que siguen trasladándose al consumidor.Tipo de cambio administrado, que genera brechas y expectativas de devaluación.Rigidez del gasto público, que limita la capacidad del Gobierno para consolidar el déficit.Fuerte inercia salarial y de precios, característica de las economías con inflación crónica.El Fondo advierte que, para alcanzar una inflación de un solo dígito, Argentina necesitará una política fiscal y monetaria más coordinada, un anclaje cambiario creíble y una mayor confianza institucional.Déficit fiscal y política de ajusteEl FMI considera que la consolidación fiscal del Gobierno avanza, pero a un ritmo más lento del necesario.El déficit primario proyectado para 2025 ronda el 2,5 % del PIB, y la meta es reducirlo al 1,5 % en 2026.Para lograrlo, se requieren reformas estructurales que reduzcan subsidios energéticos, mejoren la recaudación y racionalicen el gasto público.Sin embargo, el Fondo reconoce que la tensión social y política dificulta la aplicación de medidas impopulares, especialmente en un año de reactivación moderada y poder adquisitivo en declive.El informe destaca que el equilibrio fiscal sigue siendo la condición fundamental para reducir la inflación de manera sostenible.En ausencia de disciplina, cualquier avance puede revertirse ante un nuevo episodio de inestabilidad cambiaria o desconfianza en los mercados.La cuenta corriente: señales de vulnerabilidad externaOtro punto de alerta es la cuenta corriente, que el FMI proyecta con un déficit del 1,2 % del PIB en 2025.Esto significa que el país volverá a tener una salida neta de divisas, producto del mayor pago de intereses de deuda y del aumento de importaciones energéticas.Si bien las exportaciones de gas y litio ofrecen un alivio, la falta de reservas internacionales sólidas y la volatilidad del tipo de cambio aumentan la exposición externa.El organismo insiste en que acumular reservas es esencial para sostener la confianza del mercado y evitar presiones sobre el dólar paralelo.Política monetaria: tasas altas y crédito limitadoEl Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantiene una política monetaria contractiva, con tasas de referencia del 66 % anual, buscando anclar expectativas y frenar la demanda de dólares.El FMI reconoce la necesidad de mantener tasas reales positivas, pero advierte que esto encarece el crédito y limita la inversión privada.El dilema es evidente:si se reducen las tasas demasiado rápido, se corre el riesgo de desanclar expectativas;si se mantienen altas, la economía pierde dinamismo.La institución recomienda un enfoque gradual pero firme, donde la baja de tasas esté condicionada a una caída sostenida de la inflación núcleo y a la estabilidad cambiaria.Empleo y mercado laboral: recuperación lentaPese a la mejora económica, el mercado laboral argentino muestra una recuperación incompleta.El FMI proyecta una tasa de desempleo del 7,8 % para 2025, apenas por debajo del 8,1 % registrado el año anterior.El empleo formal crece, pero a un ritmo insuficiente para absorber la población activa, mientras que la informalidad laboral se mantiene por encima del 35 %.La erosión salarial, la baja productividad y la falta de inversión en capital humano siguen siendo los principales desafíos del mercado laboral argentino.Contexto internacional: viento en contraEl informe global del FMI también revisó a la baja las proyecciones mundiales.El crecimiento global pasará del 3,1 % en 2024 al 2,9 % en 2025, reflejando la desaceleración de Estados Unidos, China y Europa.Este contexto afecta directamente a países exportadores de materias primas como Argentina, donde los precios de los commodities muestran menor dinamismo.A su vez, las condiciones financieras internacionales más restrictivas encarecen el acceso al crédito externo y complican el refinanciamiento de deuda.En este escenario, el Fondo sugiere reforzar la integración comercial regional y diversificar exportaciones, para reducir la dependencia de pocos mercados.El desafío del endeudamiento y las relaciones con el FMILa relación de Argentina con el Fondo sigue marcada por tensiones.El país continúa bajo un programa de facilidades extendidas (EFF) con metas de consolidación fiscal y acumulación de reservas.Aunque el Gobierno cumplió parcialmente los objetivos del primer semestre, los atrasos en la reducción del déficit podrían derivar en revisiones más exigentes hacia fin de año.El FMI insiste en la necesidad de “mantener el curso de las reformas” y “evitar desvíos fiscales” en un contexto electoral y socialmente sensible.Fuentes cercanas al organismo destacan que la cooperación técnica sigue abierta, pero advierten que sin disciplina macroeconómica no habrá margen para flexibilizaciones futuras.Comparación regional: Argentina sigue siendo un caso especialA pesar del ajuste, Argentina sigue destacando en el panorama latinoamericano por su contraste entre alto crecimiento y alta inflación.Mientras países como Brasil (5,2 % de inflación) y Chile (3,6 %) logran estabilidad de precios, Argentina se mantiene en los primeros puestos del ranking inflacionario mundial.El Fondo atribuye esta persistencia a décadas de políticas fiscales inconsistentes, controles de precios y emisión monetaria recurrente.El informe resalta que la clave no está solo en “ajustar el gasto”, sino en reconstruir la confianza del sector privado y garantizar reglas claras de inversión.Perspectivas para 2026: crecimiento más bajo y reformas pendientesPara 2026, el FMI prevé una expansión del 4,0 %, un nivel moderado en comparación con el potencial de la economía argentina.La proyección asume una inflación descendente hacia el 32 % y un déficit fiscal en torno al 1,5 % del PIB.Sin embargo, el organismo advierte que sin reformas estructurales —especialmente en los sistemas tributario, energético y laboral—, la economía podría volver a estancarse.Las prioridades para los próximos dos años, según el FMI, deben ser:Reordenar el gasto público con criterios de eficiencia.Simplificar el sistema impositivo para mejorar la competitividad.Impulsar la inversión privada, reduciendo incertidumbre regulatoria.Aumentar la productividad mediante innovación y formación laboral.Riesgos a corto y mediano plazoEl Fondo identifica varios riesgos que podrían complicar aún más el panorama económico:Fragilidad política: los conflictos internos podrían retrasar las reformas.Volatilidad cambiaria: un salto del dólar presionaría la inflación.Mercados externos inestables: menor demanda de soja, litio o energía afectaría las exportaciones.Sequías o eventos climáticos extremos, que afectarían el agro.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Inflación en Argentina Un Efecto Dominó Alarmante

    Inflación en Argentina septiembre acelera los precios y desafía las metas de 2025La economía argentina volvió a recibir un llamado de atención en septiembre.Tras varios meses de moderación, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró una aceleración inesperada, impulsada por los aumentos en energía, transporte y servicios. Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación mensual fue de 2,1 %, llevando la variación acumulada del año al 22 % y la interanual al 31,8 %.El dato no solo preocupa por su magnitud, sino por su tendencia.Después de un primer semestre de alivio relativo, septiembre marcó un quiebre en el ritmo de desinflación, evidenciando que el proceso sigue siendo frágil.Los analistas advierten que el país enfrenta un nuevo equilibrio inflacionario, donde los precios no se disparan, pero tampoco logran estabilizarse.El dato de septiembre: señales mixtasEl informe del INDEC reveló que el IPC nacional subió un 2,1 % en septiembre.Aunque sigue siendo menor a los picos de años anteriores, representa una aceleración respecto a agosto (1,6 %) y corta la tendencia descendente que el Gobierno buscaba consolidar.Por rubros, los mayores incrementos se observaron en:Vivienda, agua, electricidad y combustibles (+2,97 %), impulsados por ajustes tarifarios.Educación (+2,8 %), debido a aumentos en instituciones privadas.Transporte (+2,5 %), afectado por subas en combustibles y boletos.Alimentos y bebidas (-0,26 %), único rubro con baja leve, gracias a una mayor oferta agrícola.En lo que va del año, los precios acumulan 22 % de aumento, una cifra que deja poco margen para cumplir la meta oficial del 25 % anual prevista en el Presupuesto 2025.Energía y tarifas: el factor clave del mesEl componente energético fue el principal responsable del repunte inflacionario.El alza del 4,6 % en la energía eléctrica residencial se explicó por la activación de la “banda amarilla”, un sistema de tarifas que se activa cuando baja el nivel de los embalses hidroeléctricos, obligando a usar fuentes más caras como gas o carbón.La sequía en el norte y centro del país redujo la generación hidroeléctrica, y el uso de fuentes alternativas disparó los costos.A esto se sumaron los incrementos en agua, gas y transporte urbano, que impactan de forma directa en el presupuesto de los hogares y en los costos logísticos de las empresas.El efecto fue inmediato: en las grandes ciudades, la factura promedio de servicios públicos aumentó un 15 % intermensual, presionando la inflación núcleo (sin alimentos ni regulados), que también subió a 1,9 %.Expectativas e inercia inflacionariaUno de los principales desafíos del Gobierno es romper la inercia inflacionaria.Tras décadas de alzas de precios persistentes, la economía argentina funciona bajo un régimen de indexación informal: salarios, contratos de alquiler y servicios se actualizan automáticamente según la inflación esperada.Esto genera un “efecto espejo”: aun cuando la inflación cede, las expectativas la mantienen viva.Empresas y consumidores anticipan aumentos futuros y ajustan sus precios preventivamente, lo que perpetúa el círculo.El Banco Central (BCRA) intenta contener estas expectativas con una política monetaria restrictiva y una comunicación más predecible, pero la confianza sigue siendo un bien escaso.Sin un anclaje firme —ya sea fiscal, cambiario o institucional—, los avances corren el riesgo de revertirse.Impacto sobre el consumo y los salariosEl dato de septiembre repercute directamente en el bolsillo de los argentinos.El salario real continúa bajo presión: los ingresos nominales crecen a un ritmo menor que los precios, especialmente en el sector informal.Un análisis del Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres señala que el poder adquisitivo promedio cayó un 2,5 % en el trimestre, lo que equivale a perder un mes de salario al año.Las familias ajustan su consumo priorizando alimentos, medicamentos y transporte, mientras reducen gastos en bienes durables, indumentaria y ocio.Las ventas minoristas, según la CAME, bajaron un 3,8 % interanual en septiembre, reflejando la pérdida de dinamismo del consumo interno.El efecto psicológico también pesa: la población percibe que los precios “nunca bajan del todo”, lo que deteriora la confianza en el peso y fomenta la dolarización de ahorros.Proyecciones de las consultoras: un año que cierra con tensiónLas principales consultoras económicas ya ajustaron sus pronósticos para el cierre de 2025.El REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) del Banco Central ubica la inflación anual en 28,4 %, ligeramente por encima de lo previsto en agosto (26,8 %).Los economistas coinciden en que los próximos meses podrían mostrar una leve desaceleración, pero advierten que el piso inflacionario se ha elevado.Factores como los precios internacionales del petróleo, la estacionalidad de los alimentos y el ajuste de tarifas pendientes podrían impedir una baja sustancial.Por ahora, la inflación núcleo (sin regulados ni estacionales) se mantiene en 1,9 % mensual, lo que indica que las presiones internas siguen vivas.El dilema del Banco Central: sostener la tasa o fomentar el créditoLa autoridad monetaria enfrenta una disyuntiva clásica: mantener tasas altas para anclar expectativas o recortarlas para estimular el crédito y la actividad.Con una tasa de política monetaria en 66 % nominal anual, el crédito a empresas y familias se mantiene en niveles mínimos.Si bien las tasas reales positivas ayudan a evitar la fuga hacia el dólar, también encarecen la inversión y el consumo financiado.El Gobierno busca un equilibrio: sostener el tipo de cambio controlado y reducir el costo financiero sin desanclar precios.En este contexto, el BCRA lanzó un programa piloto de créditos productivos con tasas subsidiadas para pequeñas empresas, pero su efecto sobre la economía general aún es limitado.El rol del tipo de cambio y los precios importadosLa estabilidad cambiaria ha sido uno de los pilares del freno inflacionario en 2025, pero el panorama internacional podría cambiar.El fortalecimiento global del dólar, las tensiones geopolíticas y la caída de exportaciones agrícolas complican la acumulación de reservas.Si el BCRA se ve obligado a permitir una mayor depreciación del peso, los precios internos podrían verse nuevamente presionados.Cada punto porcentual de devaluación se traduce, según los economistas, en entre 0,2 y 0,3 puntos de inflación mensual.Por ahora, el Gobierno apuesta a un “deslizamiento controlado” del tipo de cambio oficial y a mantener bajo control los paralelos mediante intervenciones puntuales.Comparación regional: Argentina frente a sus vecinosMientras la inflación interanual de Argentina se ubica en 31,8 %, los principales países de la región presentan cifras notablemente inferiores:Brasil: 5,2 %.Chile: 3,6 %.Perú: 2,9 %.Uruguay: 4,5 %.Aunque la brecha sigue siendo amplia, Argentina muestra un avance respecto a los años previos, cuando la inflación superaba el 100 %.El desafío ahora es consolidar esa tendencia sin generar recesión, algo que pocos países con historia inflacionaria lograron sostener.Política fiscal: el ancla que define el éxito o fracasoLa política fiscal será determinante en los próximos meses.El déficit primario ronda el 2,8 % del PIB, y el Tesoro sigue dependiendo parcialmente de la emisión monetaria para financiar gastos.El ministro de Economía anunció un programa de recortes de subsidios y racionalización del gasto público, pero los analistas dudan de su aplicación plena ante las presiones sociales y políticas.Si el ajuste fiscal se diluye, las expectativas inflacionarias podrían reactivarse rápidamente.La credibilidad fiscal, en definitiva, será el factor que determine si el proceso de desinflación se consolida o se desvía.El impacto social: inflación y desigualdadLa inflación no golpea a todos por igual.Según la Universidad Católica Argentina (UCA), los hogares del primer quintil (los más pobres) enfrentan una inflación promedio 10 puntos superior a la media nacional, ya que destinan más recursos a alimentos y servicios públicos, los rubros que más suben.Esto agrava la desigualdad: mientras las clases medias ajustan consumo, los sectores vulnerables retroceden en sus condiciones básicas.La pobreza ronda el 39 % y la indigencia el 9 %, cifras que podrían empeorar si la inflación no cede.Organizaciones sociales advierten que, sin políticas de ingreso más efectivas, la recuperación económica quedará concentrada en sectores de mayores recursos.Riesgos para los próximos mesesA medida que se acerca el cierre del año, el panorama inflacionario podría verse afectado por varios riesgos:Rebrote cambiario si las reservas del BCRA caen.Reajustes tarifarios pendientes en transporte y energía.Clima político preelectoral que dificulte decisiones impopulares.Reclamos salariales que reactiven la puja distributiva.Contexto internacional incierto, con precios de commodities en alza.En síntesis, aunque el Gobierno logró bajar la inflación del triple dígito, mantenerla en un dígito mensual estable sigue siendo un reto monumental.Escenarios posibles hacia 2026Las consultoras plantean tres escenarios para el próximo año:Escenario optimista: inflación promedio anual del 20 %, gracias a estabilidad fiscal y cambiaria.Escenario base: inflación d

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Brecha Salarial Educación Sin Resultados

    Latinas en EE. UU. más educación, mismos obstáculos salarialesLas mujeres latinas en Estados Unidos están alcanzando hitos históricos en educación y participación profesional. Sin embargo, esa creciente formación académica no se traduce en igualdad salarial.Según un informe reciente del Instituto Latino de Políticas y Políticas Públicas de la Universidad de California (UCLA), las latinas han duplicado su nivel educativo en los últimos 25 años, pero siguen siendo el grupo que menos gana en todo el mercado laboral estadounidense.El estudio muestra un contraste alarmante: mientras las hispanas son una fuerza creciente en las universidades, sus ingresos no reflejan el valor real de su preparación ni su aporte a la economía.Más educación que nunca: el ascenso académico de las latinasEl informe de UCLA destaca que el número de mujeres latinas con título universitario se duplicó entre 2000 y 2023, pasando del 11 % al 23 %.Este avance refleja décadas de esfuerzo familiar, migración, acceso a becas y políticas de inclusión educativa.En estados como Texas, California, Florida y Nueva York, las universidades reportan un crecimiento sostenido en la matrícula femenina latina. Además, las latinas están destacando en áreas como educación, negocios, ingeniería y salud, disciplinas tradicionalmente dominadas por hombres o por mujeres no latinas.A pesar de estos logros, la brecha de ingresos se mantiene casi intacta.Mientras los títulos se acumulan, los salarios permanecen estancados.El dato que resume la desigualdadEl salario promedio por hora de una mujer latina con licenciatura en Estados Unidos es de 28 dólares, comparado con los 34 dólares de los hombres latinos y los 43 dólares de los hombres blancos.Esa diferencia se traduce en más de un millón de dólares perdidos a lo largo de la vida laboral.El estudio subraya que la brecha persiste incluso cuando se comparan personas con el mismo nivel educativo y experiencia laboral.Es decir, no se trata solo de formación, sino de discriminación estructural, segregación ocupacional y barreras culturales que limitan el acceso a puestos de liderazgo y salarios justos.La economista Amada Armenta, coautora del informe, lo resume así:“No basta con estudiar más. El sistema no está preparado para recompensar el talento latino con la misma moneda con la que paga el talento blanco”.Las diferencias dentro del mismo grupoNo todas las latinas enfrentan el mismo escenario.Las disparidades salariales varían según el origen nacional, el estado de residencia y el nivel migratorio.Guatemaltecas y hondureñas: ganan apenas 50 a 55 centavos por cada dólar que gana un hombre blanco.Mexicanas y salvadoreñas: rondan los 60 a 65 centavos.Puertorriqueñas y dominicanas: alcanzan 70 centavos.Argentinas, chilenas y colombianas: se acercan a los 80 centavos, gracias a mayor presencia en empleos calificados y urbanos.El estado con mayor desigualdad es California, donde las latinas reciben 49 centavos por cada dólar de un hombre blanco, a pesar de ser el grupo con mayor crecimiento educativo del país.Estas diferencias evidencian que el problema no es solo de género o etnicidad, sino también de raíz económica y regional, amplificada por políticas locales, barreras idiomáticas y acceso desigual a redes de empleo.Inflación y costo de vida: el golpe silenciosoEl aumento de precios en los últimos años ha golpeado con fuerza a las familias latinas, especialmente a las mujeres que sostienen hogares monoparentales.Según datos del Bureau of Labor Statistics (BLS), las latinas destinan más del 45 % de su ingreso a vivienda, transporte y alimentación, rubros con mayor inflación entre 2022 y 2025.Aunque los salarios nominales han subido ligeramente, los salarios reales (ajustados a la inflación) han disminuido.Esto significa que, en términos de poder adquisitivo, las latinas hoy pueden comprar menos con su sueldo que hace cinco años.Los sectores donde predominan las trabajadoras hispanas —servicios, educación infantil, salud, comercio y limpieza— siguen entre los peor remunerados y con escasa cobertura de beneficios como seguro médico o planes de retiro.La paradoja del progreso: más logros, menos recompensasEl caso de las latinas refleja una paradoja socioeconómica: cuanto más ascienden en educación y profesionalización, más evidente se vuelve la desigualdad.En 2000, la brecha salarial entre mujeres latinas y hombres blancos era del 42 %.En 2025, sigue prácticamente igual.Esto sugiere que la discriminación sistémica en los salarios no ha cedido al avance académico.Las causas incluyen:Falta de representación en cargos directivos y de decisión.Concentración en sectores mal pagados o de baja sindicalización.Sesgos inconscientes en contratación y promoción.Falta de acceso a redes profesionales y mentores.El resultado: miles de mujeres con títulos universitarios enfrentan techos de cristal invisibles que frenan su ascenso económico.El impacto en la economía de EE. UU.El informe de UCLA advierte que la desigualdad salarial de las latinas no solo es un problema moral o de justicia social, sino también un obstáculo para el crecimiento económico del país.Según las proyecciones, si las mujeres hispanas ganaran lo mismo que los hombres blancos, el PIB estadounidense aumentaría en más de 600.000 millones de dólares anuales.Además, se reduciría la pobreza infantil y aumentaría el consumo interno, dado que las latinas tienden a reinvertir más en sus comunidades y familias.“La equidad salarial no es un gasto, es una inversión”, afirma la socióloga Verónica Terriquez, directora del Instituto Latino de UCLA.La maternidad y el “impuesto invisible” sobre las mujeresUna de las principales causas de la brecha salarial es el “penalti por maternidad”, término con el que los economistas describen cómo el nacimiento de un hijo reduce el crecimiento salarial de las mujeres, mientras que los hombres no sufren ese efecto.En comunidades latinas, donde la maternidad temprana es más común y el acceso a guarderías de calidad es limitado, este fenómeno es aún más fuerte.El resultado es una reducción significativa del ingreso familiar y una menor capacidad de ahorro o inversión.Las políticas de licencia por maternidad en EE. UU. son de las más restrictivas del mundo desarrollado, y las mujeres latinas son las menos propensas a recibir beneficios laborales formales.Educación: el motor que no logra mover la aguja salarialLas latinas están rompiendo récords académicos, pero su retorno económico por educación es el más bajo entre todos los grupos étnicos.Por cada año adicional de estudio, el ingreso promedio de una mujer latina aumenta solo un 4 %, mientras que el de un hombre blanco sube un 9 %.Esto demuestra que el mercado laboral estadounidense no remunera igual las credenciales educativas cuando provienen de mujeres o minorías.Incluso en profesiones como la medicina, el derecho o la ingeniería, las latinas ganan entre 20 % y 30 % menos que sus colegas varones.Historias detrás de las cifrasEl informe incluye testimonios de profesionales que ilustran la brecha en la vida cotidiana.María Gutiérrez, ingeniera mexicana en Houston:“Dirijo un equipo de hombres, pero gano menos que varios de ellos. Cuando pedí un ajuste, me dijeron que ‘ganaba suficiente para una mujer joven’”.Ana Ortiz, enfermera salvadoreña en Los Ángeles:“Trabajo dos turnos. Mis pacientes me llaman ‘héroe’, pero mi sueldo no alcanza para pagar la guardería de mis hijos”.Estos casos revelan un patrón de subvaloración laboral que combina prejuicios de género, etnia y clase social.Brecha tecnológica y el futuro del trabajoLa automatización y la digitalización están transformando el empleo, y las mujeres latinas corren el riesgo de quedar rezagadas.Solo el 8 % trabaja en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), frente al 26 % de los hombres blancos.Si no se corrige esta brecha tecnológica, los empleos latinos más automatizables (como servicios, manufactura o logística) podrían desaparecer, ampliando aún más las desigualdades.De ahí la urgencia de programas de capacitación tecnológica e inclusión digital dirigidos específicamente a mujeres hispanas.Las nuevas generaciones: esperanza y cambioA pesar de los desafíos, las jóvenes latinas nacidas en Estados Unidos muestran un perfil diferente.Tienen mayor dominio del inglés, más acceso a becas y mayor movilidad profesional.Las proyecciones indican que, para 2030, una de cada cinco graduadas universitarias en EE. UU. será latina.Sin embargo, sin reformas estructurales en política salarial, la educación por sí sola no cerrará la brecha.Se requieren políticas activas: leyes de transparencia salarial, incentivos fiscales a empresas equitativas y campañas públicas que visibilicen la desigualdad.Equidad salarial: una meta alcanzableDiversos estados han implementado leyes de equidad salarial que podrían servir de modelo nacional.En California y Nueva York, las empresas deben publicar rangos de salario en sus ofertas laborales y justificar diferencias de pago por género o raza.Estas políticas comienzan a dar resultados: la brecha se redujo del 41 % al 34 % en sectores regulados.Pero la mayoría de los estados aún carece de medidas efectivas.Expertas de UCLA proponen también:Auditorías salariales obligatorias.Mayor representación latina en liderazgo corporativo.Inversión en educación financiera para mu

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Luz que Sacude la Economía Brasileña

    Brasil 2025 la inflación sube al 5,17 % impulsada por la energía eléctrica y desafía la meta del Banco CentralLa economía brasileña enfrenta una nueva alerta inflacionaria.El Índice Nacional de Precios al Consumidor (IPCA) registró un aumento del 0,48 % en septiembre, impulsado principalmente por el incremento en los precios de la energía eléctrica residencial.Con este resultado, la inflación acumulada en los últimos doce meses alcanzó el 5,17 %, superando nuevamente la meta establecida por el Banco Central de Brasil (BCB), que había fijado un límite de 4,5 % para 2025.Aunque algunos sectores, como alimentos y bebidas, mostraron leves descensos, el encarecimiento de la vivienda y los servicios básicos reaviva la preocupación sobre la sostenibilidad del crecimiento y el equilibrio entre política monetaria e inflación.La energía eléctrica, principal impulsor del alza de preciosEl dato más relevante del informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) es que el grupo de vivienda fue el que más contribuyó al aumento del índice, con una subida mensual del 2,97 %.Dentro de este rubro, la energía eléctrica residencial tuvo un salto significativo del 4,59 %, atribuible a la activación de la “bandeira amarela”, un sistema de tarifas que eleva los costos cuando el nivel de los embalses cae y la generación hidroeléctrica disminuye.Este mecanismo, creado para compensar el uso de fuentes energéticas más caras (como el gas natural o el carbón), impacta directamente en el presupuesto familiar y en los costos de producción industrial.“El encarecimiento de la energía genera un efecto dominó: aumenta el costo de la vivienda, la producción de bienes y los servicios públicos”, explicó el economista André Braz, de la Fundación Getulio Vargas (FGV).El aumento energético se suma a otros gastos de servicios básicos como agua y alcantarillado (+1,75 %) y gas de cocina (+0,9 %), reforzando las presiones inflacionarias sobre los hogares brasileños.Alimentos en descenso, pero aún carosEl componente de alimentos y bebidas, tradicionalmente el más sensible para las familias, registró una leve reducción del -0,26 % en septiembre.La caída se debió a la mejora en la oferta de frutas y verduras, impulsada por condiciones climáticas favorables en el sur del país.Sin embargo, algunos productos de la canasta básica —como arroz, carne vacuna y pan— siguen presentando aumentos interanuales de entre 5 % y 8 %.Esto evidencia que, aunque el rubro alimentario ayudó a moderar el IPCA mensual, los precios continúan muy por encima del promedio histórico.Para los sectores populares, el alivio es temporal. La Fundación Procon-SP estima que una familia de cuatro personas necesita casi 900 reales más al mes para mantener el mismo nivel de consumo que hace un año.El desafío del Banco Central: inflación por encima del objetivoEl Banco Central de Brasil (BCB) se enfrenta nuevamente al dilema de equilibrar crecimiento e inflación.Con el nuevo dato del IBGE, el IPCA anualizado llega al 5,17 %, por encima del centro de la meta (3 %) y del techo de tolerancia (4,5 %) establecido para 2025.Para contener la presión inflacionaria, la autoridad monetaria mantiene la tasa Selic —su referencia de política monetaria— en el 15 %, su nivel más alto en dos décadas.El presidente del BCB, Roberto Campos Neto, ha señalado que “la prioridad es consolidar el proceso de desinflación, aunque ello implique un crecimiento más lento”.No obstante, los analistas advierten que un costo del crédito tan elevado podría frenar la inversión y el consumo, complicando la reactivación económica.Contexto internacional: inflación energética globalEl fenómeno brasileño no ocurre en aislamiento.Los precios internacionales de la energía se mantienen volátiles por factores geopolíticos, como el conflicto en Oriente Medio y los recortes de producción de petróleo por parte de la OPEP+.Aunque Brasil es menos dependiente del petróleo extranjero gracias a su matriz hidroeléctrica, la sequía prolongada ha reducido el caudal de los ríos, forzando un mayor uso de plantas termoeléctricas, más costosas y contaminantes.Esta combinación de factores externos e internos refuerza la dependencia del país de la climatología y expone la vulnerabilidad de su estructura energética.El ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, anunció que el gobierno evalúa nuevos incentivos para fuentes renovables, especialmente solar y eólica, como medidas estructurales para reducir la volatilidad de precios a futuro.Impacto social: el costo de vivir en BrasilLa inflación energética afecta de forma desproporcionada a las familias de bajos ingresos.El Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada (IPEA) calcula que los hogares más pobres destinan hasta el 11 % de su presupuesto al pago de energía y transporte, mientras que los más ricos gastan menos del 3 %.En las favelas y zonas rurales, los aumentos se traducen en una reducción inmediata del consumo básico, ya que muchas familias deben elegir entre pagar la luz o comprar alimentos.Además, el incremento en tarifas de transporte público en ciudades como São Paulo y Río de Janeiro ha elevado el costo general de vida, reavivando protestas sociales.Los sindicatos exigen revisar el salario mínimo, actualmente fijado en 1.515 reales (unos 275 USD), argumentando que su poder adquisitivo ha caído un 7 % en términos reales en el último año.Reacción del gobierno de Lula da SilvaEl presidente Luiz Inácio Lula da Silva reconoció la presión inflacionaria, pero minimizó el riesgo de un descontrol.Durante un discurso en Brasilia, Lula aseguró que su gobierno “mantiene el compromiso de proteger el poder de compra de los trabajadores” y reiteró que el Banco Central opera con autonomía, pero dentro de un marco de diálogo constante con el Ejecutivo.El Ministerio de Hacienda, por su parte, anunció que podría mantener subsidios temporales al sector eléctrico si las lluvias no se recuperan en el último trimestre del año.La medida, sin embargo, ha sido criticada por el mercado, que teme un mayor déficit fiscal y la pérdida de credibilidad en las metas de ajuste presupuestario.La industria y el consumo interno comienzan a resentirseLos efectos del alza de precios y de la política monetaria restrictiva se reflejan en la desaceleración del consumo interno y de la producción industrial.Según la Confederación Nacional de la Industria (CNI), el sector manufacturero registró una caída del 1,3 % en agosto, acumulando tres meses de contracción.El encarecimiento del crédito afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que representan el 60 % del empleo formal en el país.Mientras tanto, el comercio minorista reporta una caída del 2 % en ventas interanuales, y el consumo de bienes duraderos (como automóviles y electrodomésticos) se desploma casi un 5 %.“La economía brasileña enfrenta un círculo complejo: los precios altos obligan a mantener tasas elevadas, y las tasas elevadas frenan la economía”, resume la economista Mônica de Bolle, del Peterson Institute.Perspectivas del mercado: inflación al cierre de 2025Los analistas del mercado financiero, consultados por el Boletín Focus del Banco Central, prevén que la inflación cerrará 2025 en 4,8 %, todavía por encima del objetivo.El crecimiento del PIB se estima en 2,16 %, por debajo del 3,4 % de 2024.El real brasileño se mantiene estable en torno a R$ 5,10 por dólar, pero la confianza de los inversionistas ha comenzado a debilitarse.Las agencias calificadoras aún consideran la deuda brasileña como “grado de inversión moderado”, aunque advierten que una política fiscal más expansiva podría revertir esa tendencia.Los sectores que se espera mantengan dinamismo son agroindustria, energía renovable y exportación de commodities, mientras que el consumo interno seguirá lastrado por el alto endeudamiento de los hogares.El papel de la sequía y el cambio climáticoDetrás del aumento de los precios energéticos está la peor sequía en más de una década en la región centro-oeste de Brasil.Los bajos niveles de los embalses hidroeléctricos redujeron la generación y forzaron el uso de combustibles fósiles, elevando costos y emisiones.El fenómeno climático El Niño, que afecta la región desde 2024, ha generado una caída de hasta 35 % en los caudales de algunos ríos, según la Agencia Nacional de Aguas.Esto evidencia la urgencia de diversificar la matriz energética y de invertir en resiliencia climática.El gobierno ha anunciado el Programa Brasil Verde, con inversiones de 20.000 millones de reales en energía solar, eólica y bioenergía para el periodo 2026-2030.El objetivo es reducir la dependencia hidroeléctrica y garantizar estabilidad de precios a largo plazo.Repercusiones en América LatinaEl repunte inflacionario en Brasil tiene un efecto de arrastre en la región, especialmente en países que dependen del comercio y las exportaciones hacia la economía brasileña.Argentina, Uruguay y Paraguay podrían experimentar presiones cambiarias si el real se debilita o si el consumo brasileño disminuye.Además, el encarecimiento de la energía en Brasil puede alterar los precios del Mercado Eléctrico del Cono Sur, donde los flujos transfronterizos de electricidad son frecuentes.Los analistas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señalan que “la estabilidad brasileña es crucial para contener una nueva ola inflacionaria regional”, dado su peso en la economía continental.¿Qué viene para 2026?Las proyecciones para 2026 son moderadamente optimistas.Si el clima mejora y las lluvias recuperan los niveles normales, la inflación podría regresar al rango meta del Banco Central.La reducción gradual de la tasa Selic comenzaría en el segundo trimestre de 2026, siempre que el IPCA se mantenga estable por debajo del 4 %.El reto será sostener la credibilidad monetaria sin sacrificar el crecimiento.Los expertos coinciden en que Brasil necesita reformas

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Crisis Económica El Cierre del Gobierno en Tiempo Real

    Cierre de Gobierno en EE. UU Trump, los despidos masivos y la nueva tormenta de incertidumbre económica globalEstados Unidos enfrenta una de las crisis políticas y económicas más tensas de los últimos años.El presidente Donald Trump ha prolongado el cierre parcial del Gobierno federal, que ya supera los diez días, mientras anuncia una ola de despidos masivos dirigida a trabajadores vinculados al Partido Demócrata.El conflicto tiene su origen en el desacuerdo con el Congreso sobre el presupuesto 2026 y en las exigencias del mandatario de recortar gasto público, reducir impuestos corporativos y eliminar programas sociales, como el Obamacare.Este cierre, que paraliza agencias, museos, oficinas administrativas y servicios públicos esenciales, amenaza con generar impactos económicos significativos, no solo dentro de Estados Unidos, sino en la economía mundial, que observa con cautela los efectos de la parálisis política en la mayor potencia del planeta.¿Por qué se cerró el Gobierno?El cierre del Gobierno ocurre cuando el Congreso no aprueba un presupuesto federal o una ley de gasto temporal que permita financiar las operaciones del Estado.Sin esos fondos, la mayoría de las agencias federales se ven obligadas a detener actividades no esenciales y enviar a sus empleados a casa sin sueldo.En esta ocasión, la causa directa ha sido el enfrentamiento político entre la Casa Blanca y el Congreso, dominado parcialmente por los demócratas.Trump exige un paquete de recortes de gasto público y la reducción de subsidios a programas sociales, argumentando que Estados Unidos necesita “un gobierno más eficiente y menos dependiente del gasto federal”.“Los estadounidenses no deben pagar por un gobierno inflado y corrupto que solo beneficia a los políticos”, afirmó el presidente en un discurso televisado desde la Casa Blanca.Despidos masivos: una decisión política con alto costo económicoEl anuncio de despidos masivos de empleados federales ha sido uno de los puntos más polémicos de la crisis.Trump afirmó que los recortes “priorizarán la eliminación de puestos innecesarios, especialmente aquellos ocupados por burócratas vinculados a la izquierda demócrata”.Esta declaración ha sido interpretada por analistas como una medida política que podría violar principios de neutralidad administrativa, además de agravar la tensión laboral y económica.Según el sindicato American Federation of Government Employees (AFGE), los despidos podrían superar los 150.000 trabajadores públicos, afectando principalmente sectores como salud, transporte, investigación científica y servicios sociales.El impacto inmediato sería una caída en el consumo interno, especialmente en las ciudades dependientes del empleo público, como Washington D.C., Atlanta y Denver.El efecto dominó en la economía estadounidenseEl cierre de gobierno y los despidos no solo paralizan la administración pública, sino que afectan directamente la confianza de los consumidores y los mercados financieros.Efectos inmediatos:Cierre de parques nacionales y museos, con pérdidas millonarias en turismo.Retrasos en aeropuertos y control aéreo, afectando el transporte interno e internacional.Suspensión de licencias, trámites y programas sociales, que dependen de agencias cerradas.Impacto en contratistas privados, que pierden ingresos al detenerse proyectos federales.El Departamento de Comercio estima que cada semana de cierre resta 0.1 puntos porcentuales al PIB trimestral, lo que significa que, si la parálisis continúa, podría reducir el crecimiento anual hasta un 1.2 % en 2025.Reacción de los mercados y del dólarLa reacción de los mercados fue inmediata.El índice Dow Jones cayó un 2 % en las primeras horas posteriores al anuncio de Trump, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq también registraron pérdidas.El dólar estadounidense se debilitó frente al euro y al yen, ante la incertidumbre sobre la duración del cierre y el riesgo de un posible impago parcial de deuda si el Congreso no aprueba pronto una extensión presupuestaria.Los bonos del Tesoro, tradicional refugio en tiempos de turbulencia, subieron ligeramente, aunque los analistas advierten que una crisis prolongada podría generar efectos contrarios, con pérdida de confianza en la solvencia fiscal del país.El economista Paul Krugman advirtió en una columna reciente que “la politización de la administración pública amenaza con erosionar la credibilidad institucional que sostiene el liderazgo económico de Estados Unidos”.Impacto sobre la inflación y el consumoParadójicamente, el cierre del gobierno podría reducir temporalmente la inflación, ya que la caída del gasto público y del consumo interno enfrían la demanda agregada.Sin embargo, si la crisis se prolonga, los efectos podrían ser opuestos: menor producción, interrupciones en la cadena de suministros y presiones salariales en el sector privado.El Índice de Precios al Consumidor (CPI) se mantiene estable en torno al 3,1 % anual, pero los analistas de Bloomberg Economics prevén repuntes a finales del año si la incertidumbre política debilita el dólar y encarece las importaciones.A nivel doméstico, los ciudadanos estadounidenses ya sienten los efectos en su bolsillo. Muchos empleados federales no reciben sus cheques de pago desde hace dos semanas, mientras los pequeños negocios en áreas dependientes del gasto público reportan caídas de ventas de hasta un 25 %.Un conflicto con raíces políticas profundasEl cierre no es solo un problema económico, sino una batalla ideológica entre Trump y el Congreso demócrata.El presidente exige aprobar su plan de reducción del gasto y la reestructuración del sistema sanitario, mientras que los demócratas se niegan a apoyar recortes en educación, salud y programas sociales.Para Trump, el cierre es una estrategia de presión política. En su discurso, insistió en que “solo los recortes devolverán la libertad económica al pueblo estadounidense”.Sus opositores lo acusan de “usar a los trabajadores públicos como rehenes políticos”, al condicionar su salario a la aprobación de su agenda.En el trasfondo, se juega la batalla por la narrativa de las elecciones de 2026, en las que Trump buscará consolidar su base conservadora con un discurso de austeridad y patriotismo económico.Consecuencias sociales: incertidumbre y polarizaciónMientras los efectos económicos se acumulan, las consecuencias sociales comienzan a sentirse con fuerza.Miles de trabajadores federales han salido a protestar en distintas ciudades, exigiendo el restablecimiento de sus empleos y el pago de salarios atrasados.Las imágenes de aeropuertos semivacíos, museos cerrados y oficinas gubernamentales clausuradas han generado una sensación de parálisis nacional.Los sectores más afectados son educación, salud pública y servicios sociales, donde se concentran muchos empleados federales con bajos ingresos.El sentimiento de polarización aumenta: los partidarios de Trump celebran las medidas como un acto de “limpieza burocrática”, mientras que sus detractores lo acusan de debilitar las instituciones y poner en riesgo la economía global.Efectos internacionales: la incertidumbre se contagiaEl impacto del cierre del gobierno estadounidense trasciende sus fronteras.Los mercados latinoamericanos, europeos y asiáticos han reaccionado con cautela, temiendo que la crisis afecte la estabilidad del dólar y los flujos de comercio.En México y Canadá, principales socios comerciales, los inversionistas se muestran preocupados por posibles retrasos en importaciones y pagos de contratos bilaterales.Mientras tanto, China y la Unión Europea observan con atención el desarrollo del conflicto, temiendo nuevas tensiones en el comercio global y la deuda estadounidense.Si el cierre se prolonga y la calificación crediticia de EE. UU. se ve afectada, los efectos podrían sentirse en la inflación global, dado el rol del dólar como moneda de reserva mundial.9. Precedentes históricosNo es la primera vez que Estados Unidos enfrenta un cierre de gobierno.Durante la administración Trump anterior (2018-2019), el país vivió el cierre más largo de su historia, con 35 días de parálisis administrativa.Sin embargo, el contexto actual es más delicado.La inflación aún se encuentra por encima del nivel objetivo de la Reserva Federal (2 %), la deuda pública supera los 35 billones de dólares, y el crecimiento económico se desacelera tras un año de expansión moderada.Esto convierte al cierre de 2025 en un potencial punto de inflexión para la política económica y la credibilidad fiscal del país.La Reserva Federal y la política monetariaLa Reserva Federal (Fed) ha evitado intervenir directamente en el conflicto político, pero su presidente, Jerome Powell, advirtió que el cierre podría afectar las proyecciones económicas y los datos oficiales de empleo e inflación.Sin estadísticas confiables, la Fed podría retrasar decisiones clave sobre las tasas de interés.Si la crisis provoca una caída del gasto y del crédito, el banco central podría reducir las tasas para evitar una recesión.Por el contrario, si los mercados pierden confianza en la deuda estadounidense, la Fed tendría que subirlas para defender al dólar.Ambos escenarios muestran lo que los economistas denominan “el dilema del doble filo”.Reacciones políticas y empresarialesLos principales sindicatos y cámaras empresariales han pedido una solución urgente.La Cámara de Comercio de EE. UU. advirtió que “el cierre prolongado genera un daño innecesario a la economía y mina la competitividad”.Mientras tanto, empresas del sector tecnológico y energético reportan pérdidas por retrasos en aprobaciones regulatorias y licencias.Los demócratas calificaron los despidos como “una purga política inaceptable”, mientras que los republicanos más moderados piden una

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Danza Económica de México Estabilidad y Desafíos

    México en octubre de 2025 inflación bajo control, empleo formal en recuperación y señales mixtas en la industriaLa economía mexicana atraviesa un momento de equilibrio delicado.Durante la segunda semana de octubre de 2025, los indicadores macroeconómicos revelan un país con inflación contenida, empleo formal en ascenso y una industria que aún no logra despegar completamente.El Banco de México (Banxico) mantiene una política monetaria prudente, buscando preservar la estabilidad de precios sin frenar la actividad productiva. Mientras tanto, los datos de empleo formal del IMSS y la evolución del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) muestran un entorno mixto: avances en la generación laboral y control de precios, pero también señales de desaceleración industrial y pérdida de impulso en la confianza del consumidor.Inflación: leve repunte, pero dentro del objetivoEn septiembre, la inflación general anual se ubicó en 3.76 %, marcando su segundo mes consecutivo al alza. Aunque el incremento es marginal, refleja la persistencia de presiones en los precios de servicios y alimentos, pese a un entorno global más estable.El Banco de México mantiene su meta de inflación en el 3 % ±1 punto porcentual, por lo que el dato actual sigue dentro del rango de tolerancia. No obstante, los analistas advierten que la desinflación podría estancarse en los próximos meses si los precios energéticos continúan al alza o si el peso mexicano pierde terreno frente al dólar.Factores que impulsaron la inflación:Aumento en alimentos procesados y bebidas.Incremento en energía eléctrica y gas doméstico por ajustes estacionales.Subida en precios de servicios de educación privada al inicio del ciclo escolar.Por el contrario, los precios de frutas, verduras y transporte mostraron estabilidad, ayudando a moderar el avance del índice general.Banxico insiste en que el repunte inflacionario no representa una tendencia estructural, sino un ajuste temporal dentro de la normalización económica.Política monetaria: Banxico mantiene prudenciaEl Banco de México decidió mantener su tasa de interés en 7.50 %, luego de realizar recortes graduales desde finales de 2024. Esta estrategia busca equilibrar dos objetivos:Evitar un sobrecalentamiento del consumo.Estimular la actividad económica tras la desaceleración industrial.La autoridad monetaria reiteró que continuará evaluando los datos de inflación, empleo y consumo antes de realizar nuevos recortes.Según su comunicado, “la política monetaria seguirá orientada a lograr una convergencia ordenada de la inflación hacia la meta del 3 %, preservando la estabilidad del poder adquisitivo”.Contexto internacionalEl panorama global también influye. La Reserva Federal (Fed) mantiene tasas relativamente altas (4.75 %), lo que obliga a Banxico a conservar cierto margen para evitar fugas de capital y depreciación del peso.El tipo de cambio se ha mantenido estable alrededor de 17.30 pesos por dólar, mostrando la fortaleza de la moneda mexicana frente a otras divisas regionales.Empleo formal: crecimiento sólido tras meses de debilidadUno de los datos más alentadores del mes proviene del mercado laboral.Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en septiembre se registró un incremento de 116,765 nuevos empleos formales, lo que representa un aumento del 28.4 % respecto al mes anterior.Con ello, el total de trabajadores afiliados al IMSS asciende a 22.3 millones de personas, consolidando una recuperación gradual tras la pérdida de dinamismo observada en el primer semestre.El empleo formal sigue siendo un termómetro de la economía interna, reflejando la actividad de sectores como la construcción, servicios, comercio y manufactura.Desafíos pendientes:A pesar del avance mensual, el acumulado anual muestra una caída de 27 % respecto a 2024, lo que evidencia que la recuperación aún no es completa.El empleo eventual sigue predominando sobre el permanente, y la informalidad laboral —que afecta a más del 55 % de la población activa— continúa siendo uno de los principales retos estructurales del país.Actividad industrial: tres meses consecutivos de retrocesoLa industria mexicana sigue mostrando señales de debilidad.De acuerdo con el INEGI, el Índice de Producción Industrial registró en agosto su tercer mes consecutivo de contracción, afectado principalmente por el desempeño negativo de los sectores de minería, construcción y manufactura ligera.El sector automotriz, que había sido motor de crecimiento durante 2023 y 2024, enfrenta una reducción temporal en exportaciones hacia Estados Unidos debido a ajustes logísticos y la lenta adopción de nuevas regulaciones ambientales.La construcción pública también se mantiene rezagada, a pesar de los esfuerzos del gobierno por impulsar proyectos de infraestructura y vivienda social.La inversión privada, aunque estable, avanza con cautela ante la incertidumbre política y las elecciones de 2026.Confianza del consumidor y perspectivas del consumoEl Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por el INEGI y Banxico mostró una leve caída en septiembre, situándose en 44 puntos, frente a 45.2 en agosto.El indicador refleja una mayor cautela de los hogares mexicanos, preocupados por la inflación reciente y el alza en algunos bienes básicos.Sin embargo, el consumo privado se mantiene firme, apoyado por:Incremento de remesas familiares, que superaron los $6,000 millones USD en agosto.Crecimiento del crédito al consumo y reducción en tasas hipotecarias.Mayor gasto en servicios y turismo interno.El gasto de los hogares sigue siendo uno de los pilares de la economía mexicana, representando casi el 65 % del PIB nacional.El peso mexicano: estabilidad en medio de la volatilidadEl peso mexicano continúa mostrando fortaleza relativa frente al dólar estadounidense.Durante septiembre y la primera semana de octubre, el tipo de cambio se mantuvo estable en un rango entre 17.20 y 17.40 pesos por dólar, impulsado por el flujo constante de remesas, exportaciones manufactureras y la confianza de los inversionistas en los bonos soberanos mexicanos.La estabilidad cambiaria ha contribuido a moderar la inflación importada y reforzar el atractivo del país para la inversión extranjera.Analistas internacionales, como JP Morgan y Goldman Sachs, señalan que México se ha convertido en uno de los destinos emergentes más estables de América Latina.Política fiscal y finanzas públicasEn materia fiscal, el gobierno federal mantiene una estrategia de austeridad responsable y gasto público focalizado.El déficit fiscal se ubica en torno al 2.8 % del PIB, mientras la deuda pública neta representa aproximadamente el 49 % del PIB, niveles manejables según los criterios internacionales.El Paquete Económico 2026, presentado recientemente al Congreso, prevé un presupuesto expansivo en infraestructura, energía y programas sociales, sin modificar las metas de deuda ni proponer nuevos impuestos.Esta prudencia ha sido bien recibida por los mercados y las calificadoras, que mantienen el grado de inversión de México.Sector externo: exportaciones y nearshoringLas exportaciones mexicanas siguen siendo el motor del crecimiento económico, especialmente hacia Estados Unidos, que concentra más del 80 % del comercio exterior.El fenómeno del nearshoring continúa atrayendo empresas que buscan relocalizar sus cadenas de suministro más cerca del mercado norteamericano.Durante 2025, México recibió más de 32 mil millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), la cifra más alta de los últimos cinco años.Los estados del norte, como Nuevo León, Chihuahua y Coahuila, lideran este boom industrial, impulsando la demanda de empleo calificado y construcción de parques industriales.El desafío para el próximo año será extender los beneficios del nearshoring a otras regiones del país, especialmente el sur-sureste, donde la infraestructura y la conectividad aún son limitadas.Inflación subyacente: un indicador que sigue vigiladoAunque la inflación general se mantiene bajo control, la inflación subyacente —que excluye precios volátiles de alimentos y energía— todavía se ubica en 4.2 %, por encima del objetivo del Banco de México.Este componente refleja la persistencia de aumentos en servicios, educación, salud y vivienda.Banxico advierte que será necesario mantener tasas relativamente altas por un tiempo prolongado para garantizar que la inflación converja de forma permanente hacia el 3 %.La institución confía en que el anclaje de expectativas y la fortaleza del peso ayudarán a consolidar este proceso en el primer semestre de 2026.Perspectivas económicas para el cierre de 2025Las proyecciones de los analistas privados y organismos internacionales apuntan a un crecimiento económico del 2.5 % en 2025, ligeramente menor al 2.9 % registrado en 2024.El ritmo de expansión se desacelera, pero México evita la recesión técnica que algunos habían anticipado a mediados del año.Los sectores que más contribuirán al crecimiento son:Manufactura exportadora, gracias al nearshoring.Servicios financieros y tecnológicos.Turismo, que sigue rompiendo récords postpandemia.El consumo privado seguirá siendo el principal soporte, mientras que la inversión pública mantendrá un papel moderado.Riesgos a la bajaPese a la estabilidad actual, el FMI y Banxico advierten de algunos riesgos que podrían frenar el dinamismo económico:Volatilidad cambiaria si la Fed eleva sus tasas nuevamente.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Paradoja de la Estabilidad Económica en Perú

    Perú 2025 estabilidad económica, inflación controlada y minería en expansión pese a la incertidumbre políticaPerú se ha consolidado como una de las economías más estables de América Latina en medio de un contexto global desafiante. A octubre de 2025, el país andino presenta una inflación de solo 1,33 %, una de las más bajas del continente, y mantiene un tipo de cambio estable que refleja la confianza del mercado en la gestión del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).El panorama económico peruano combina tres elementos distintivos: estabilidad monetaria, resiliencia exportadora y vulnerabilidad política. A pesar de los altibajos institucionales, el país ha logrado mantener la disciplina fiscal, contener los precios y sostener el dinamismo del sector minero, pilar fundamental de su balanza comercial.Inflación en mínimos históricos: una señal de fortalezaLa inflación anual de Perú, medida a septiembre de 2025, se situó en 1,33 %, la cifra más baja desde 2020. Este nivel ubica al país entre los líderes regionales en control de precios, junto a Panamá y Paraguay.El Banco Central de Reserva (BCRP) ha logrado mantener ancladas las expectativas inflacionarias gracias a una política monetaria prudente, un manejo fiscal disciplinado y una comunicación clara con el mercado.A diferencia de otros países, el Perú evitó recurrir a subsidios masivos o expansión monetaria agresiva durante los años de inflación global posterior a la pandemia.Según el BCRP, la inflación subyacente (sin alimentos ni energía) también muestra estabilidad, lo que refuerza la tendencia de desinflación sostenida. Las políticas macroeconómicas peruanas han consolidado la credibilidad de la institución, un activo clave en tiempos de incertidumbre.El sol peruano: una moneda que inspira confianzaEl tipo de cambio se mantiene alrededor de 3,78 soles por dólar, con fluctuaciones moderadas y una apreciación ligera frente al cierre de 2024.En un contexto donde muchas monedas latinoamericanas han perdido valor frente al dólar, el sol peruano destaca por su estabilidad.Esta solidez responde a varios factores:Un banco central independiente con intervenciones cambiarias transparentes.Altas reservas internacionales, cercanas a los 78.000 millones de dólares.Un sólido superávit comercial impulsado por exportaciones mineras.Baja dolarización del sistema financiero.Los inversionistas valoran la capacidad del Perú para proteger su moneda sin controles de capital ni políticas distorsivas, una rareza en la región.De hecho, el FMI ha destacado recientemente que el Perú posee uno de los sistemas cambiarios más eficientes de América Latina, capaz de absorber shocks externos sin comprometer la estabilidad macroeconómica.Política monetaria: cautela en medio del equilibrioEl BCRP mantiene su tasa de referencia en 4,25 %, un nivel considerado neutral, orientado a sostener la recuperación sin generar presiones inflacionarias.Según el presidente del Banco Central, Julio Velarde, la prioridad es preservar la credibilidad lograda durante más de dos décadas de estabilidad de precios.El banco continúa monitoreando los movimientos de la Reserva Federal de Estados Unidos, ya que un aumento global de tasas podría presionar el tipo de cambio y los flujos de capital.Los analistas esperan que el Perú mantenga una política monetaria estable hasta mediados de 2026, antes de evaluar posibles reducciones graduales de tasas si la inflación se mantiene por debajo del 2 %.El motor minero: cobre, litio y oro impulsan la economíaLa minería continúa siendo la columna vertebral de la economía peruana. A octubre de 2025, las exportaciones mineras crecieron 16,6 % interanual, impulsadas por el aumento de la demanda global de cobre y litio, esenciales para la transición energética.El precio internacional del cobre se mantiene por encima de los 9.000 dólares por tonelada, beneficiando a empresas locales y fortaleciendo las reservas fiscales.Proyectos emblemáticos como Quellaveco, Antamina, Las Bambas y Tía María han elevado la producción, pese a los desafíos sociales y ambientales.El Perú se consolida como el segundo mayor productor de cobre del mundo, solo detrás de Chile, y avanza en la exploración de nuevos yacimientos de litio en Puno y Cusco.Este impulso minero no solo sostiene las exportaciones, sino que genera ingresos tributarios claves para las regiones.Comercio exterior: superávit comercial y diversificaciónEl comercio exterior peruano muestra resultados positivos en 2025.Durante los primeros ocho meses del año, el país acumuló un superávit comercial de más de 10.000 millones de dólares, impulsado por los minerales, productos agroindustriales y pesqueros.Los principales destinos de exportación son:China (36 % del total) – Cobre, zinc y harina de pescado.Estados Unidos (15 %) – Oro, textiles y productos agrícolas.Suiza y Canadá – Comercio de metales preciosos.El sector agroexportador también sigue creciendo, con productos como arándanos, paltas, uvas y café conquistando nuevos mercados en Europa y Asia.Este dinamismo refuerza la estabilidad cambiaria y consolida al Perú como una economía altamente competitiva en exportaciones no tradicionales.Empleo y recuperación en Lima MetropolitanaEl mercado laboral ha mostrado signos de recuperación sostenida.Según el INEI, el empleo en Lima Metropolitana creció 2,8 % interanual en septiembre de 2025, impulsado por los sectores de servicios, comercio y construcción.El salario promedio también registró un aumento real del 1,5 %, beneficiado por la baja inflación.Sin embargo, la informalidad laboral sigue siendo el gran reto estructural: cerca del 70 % de los trabajadores carecen de seguridad social o beneficios formales.Este fenómeno limita la productividad y la capacidad del Estado para recaudar impuestos y ofrecer servicios públicos de calidad.El FMI y el Banco Mundial han insistido en la necesidad de reformas laborales y tributarias que incentiven la formalización y reduzcan la brecha de desigualdad.Crecimiento económico: resiliencia ante la incertidumbre políticaA pesar de la inestabilidad política crónica, la economía peruana mantiene un crecimiento estimado del 2,5 % para 2025, gracias a la fortaleza de sus sectores exportadores y la estabilidad macroeconómica.Los conflictos sociales y las tensiones en el Congreso han afectado la confianza empresarial, pero el país ha evitado una crisis mayor gracias a su estructura institucional económica sólida.El FMI considera al Perú un ejemplo de “resiliencia económica en entornos políticos adversos”.Incluso con cambios frecuentes de gabinete y protestas sociales, los indicadores financieros permanecen estables y las agencias calificadoras mantienen el grado de inversión, algo que pocos países de la región conservan.Política fiscal: equilibrio y disciplinaLa política fiscal peruana ha sido uno de los pilares de su éxito económico.El déficit fiscal se mantiene controlado en torno al 2,1 % del PIB, mientras la deuda pública bruta ronda el 34 %, una de las más bajas de América Latina.El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha optado por una estrategia de consolidación fiscal gradual, priorizando la inversión pública en infraestructura, educación y salud.El país sigue siendo reconocido por su prudencia presupuestaria, incluso en tiempos de incertidumbre.La recaudación tributaria se ha beneficiado del auge minero y la digitalización de la SUNAT, que amplía la base de contribuyentes y reduce la evasión.Inversión extranjera y confianza de los mercadosA pesar del ruido político, el Perú sigue siendo uno de los destinos más atractivos para la inversión extranjera en Sudamérica.En 2025, la inversión directa extranjera (IED) superó los 7.800 millones de dólares, concentrados en los sectores minero, energético y tecnológico.Proyectos de empresas canadienses, chinas y españolas destacan en infraestructura portuaria, energía renovable y transporte.El país busca diversificar su matriz productiva mediante incentivos a startups, innovación digital y energías limpias.El riesgo país, medido por el EMBI, se mantiene en niveles bajos (alrededor de 1,45 puntos), reflejo de la confianza internacional en su capacidad de pago y estabilidad macroeconómica.Perspectivas para 2026: crecimiento moderado y reformas pendientesLos analistas prevén que la economía peruana mantendrá un ritmo de crecimiento entre 2,5 % y 3 % en 2026, con inflación controlada y tipo de cambio estable.Sin embargo, los desafíos estructurales siguen vigentes:Reducir la informalidad y fortalecer el mercado laboral.Diversificar la economía más allá del sector minero.Mejorar la infraestructura logística y educativa.Consolidar la gobernabilidad política.El próximo año será decisivo para implementar reformas económicas profundas que garanticen un crecimiento inclusivo y sostenible.Perú frente al contexto regionalEn comparación con sus vecinos, Perú se posiciona como una de las economías más sólidas de América Latina:PaísCrecimiento 2025Inflación 2025Tasa de política monetariaPerú2,5 %1,3 %4,25 %Chile1,8 %3,4 %5,0 %Colombia2,0 %5,2 %9,0 %Argentina-1,5 %130 %N/AMéxico2,6 %4,1 %10,5 %La estabilidad peruana destaca en un continente aún marcado por la inflación y la volatilidad política.Esa consistencia macroeconómica es su mayor activo, aunque el riesgo de estancamiento estructural sigue latente.Estabilidad sin complacenciaPerú cierra 2025 con resultados económicos positivos.La inflación bajo control, la fortaleza del sol y el dinamismo minero consolidan

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Economía Global Entre la Resiliencia y la Volatilidad

    FMI 2025 una economía mundial más fuerte de lo previsto, pero atrapada en la incertidumbreEl Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado su más reciente informe sobre las perspectivas de la economía mundial, y aunque el panorama no es desalentador, sí confirma que el mundo avanza por una senda llena de incertidumbre. Según la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, el crecimiento global en 2025 será “mejor de lo temido”, pero más débil de lo necesario para garantizar estabilidad a largo plazo.El mensaje central del organismo es claro: la economía global ha evitado una recesión generalizada, pero aún enfrenta amenazas significativas como la alta deuda, la persistencia de la inflación en algunos países, la desaceleración del comercio internacional y la transición tecnológica y energética desigual.Un crecimiento “moderado pero resistente”El FMI estima que el PIB global crecerá en torno al 2,9 % en 2025, una cifra apenas inferior al 3 % de 2024, pero mejor de lo anticipado a comienzos del año.La recuperación parcial de las cadenas de suministro, el repunte del consumo en Asia y la estabilidad del empleo en las economías avanzadas han amortiguado los efectos de las tensiones comerciales y la guerra en Ucrania.Sin embargo, Georgieva advirtió que “el crecimiento sigue siendo demasiado lento para garantizar prosperidad global”, y que la economía mundial ha entrado en una fase de fragilidad estructural, marcada por menor inversión, envejecimiento poblacional y altos niveles de deuda.En sus propias palabras:“La economía global está demostrando una notable capacidad de resistencia, pero esa resiliencia no puede ser confundida con fortaleza duradera.”Los motores y frenos del crecimiento mundialEl informe del FMI detalla una radiografía de los principales bloques económicos:Estados Unidos: desaceleración controladaLa economía estadounidense sigue siendo el ancla del crecimiento global, aunque se enfría gradualmente tras dos años de expansión sostenida.El consumo se mantiene estable y el mercado laboral sigue fuerte, pero los efectos del endurecimiento monetario de la Reserva Federal comienzan a sentirse.La inflación, que se había moderado hasta el 2,7 %, podría rebotar ligeramente debido a la presión de los precios energéticos.Europa: estancamiento persistenteLa zona euro continúa atrapada entre bajo crecimiento y presión inflacionaria. Alemania enfrenta contracciones en su producción industrial, mientras Italia y Francia apenas logran mantenerse en terreno positivo.El FMI insta a los países europeos a avanzar hacia una unión fiscal más sólida, con presupuestos coordinados y mayor integración financiera.Además, advierte que la dependencia del gas importado sigue siendo un riesgo estructural para el continente.China: el gigante en ajusteChina crece a un ritmo cercano al 4,4 %, pero su modelo enfrenta serias tensiones internas. El FMI subraya que el sector inmobiliario sigue siendo el punto débil del gigante asiático, con una sobreoferta de viviendas y altos niveles de deuda corporativa.Georgieva instó a Pekín a “restablecer la confianza en el mercado inmobiliario y estimular el consumo doméstico”, ya que el actual modelo exportador podría no ser suficiente para sostener el crecimiento.Latinoamérica: estabilidad sin impulsoAmérica Latina muestra signos de desaceleración leve, con un crecimiento promedio del 2,1 %. Países como Brasil, México y Panamá mantienen estabilidad, pero otros como Argentina y Perú enfrentan presiones fiscales y sociales.La inflación regional, aunque ha bajado respecto a 2023, sigue siendo superior al 5 % en promedio, afectando el poder adquisitivo y la confianza del consumidor.Inflación: el enemigo que no se va del todoUno de los principales mensajes del FMI es que, aunque la inflación global se ha reducido en casi dos puntos desde 2023, no ha desaparecido como amenaza.El informe advierte que la desinflación se está volviendo más lenta, especialmente en países donde los precios de alimentos, energía y vivienda siguen elevados.Según las estimaciones, la inflación global promedio cerrará 2025 en torno al 4,5 %, impulsada por tres factores:Presión sobre los alimentos, agravada por fenómenos climáticos y tensiones geopolíticas.Reajustes salariales en economías avanzadas, que podrían reactivar la demanda interna.Precios del petróleo y gas natural, que se mantienen volátiles por los conflictos en Medio Oriente y la transición energética incompleta.El FMI pide prudencia a los bancos centrales y advierte que reducir tasas demasiado pronto podría revertir los avances en la lucha contra la inflación.La incertidumbre como “nueva normalidad”El concepto clave que domina el informe es la incertidumbre estructural. El FMI sostiene que el mundo ya no enfrenta crisis aisladas, sino un “entorno permanente de volatilidad”.Entre los factores que alimentan esta nueva realidad destacan:Cambios tecnológicos rápidos que transforman el empleo y la productividad.Tensiones geopolíticas crecientes entre potencias como EE. UU., China y Rusia.Crisis climáticas recurrentes, que encarecen alimentos y energía.Fragmentación del comercio mundial, con bloques regionales más cerrados.Georgieva lo resume con una frase contundente:“La incertidumbre no es una excepción, sino la condición permanente de la economía global moderna.”Deuda global: un riesgo silenciosoLa deuda pública y privada mundial alcanzó niveles récord de 313 billones de dólares en 2025, según datos del FMI.Esto representa más de tres veces el PIB global, lo que significa que la economía mundial está altamente apalancada y vulnerable a cambios en las tasas de interés.En economías avanzadas, la deuda se mantiene estable pero elevada; mientras que en mercados emergentes crece rápidamente, especialmente en Asia y África.El FMI insta a los países a reducir el gasto no productivo y priorizar la inversión en infraestructura, educación y digitalización.La preocupación es que, si las tasas globales se mantienen altas, el servicio de deuda podría absorber hasta un 20 % del presupuesto público en algunos países en desarrollo.Comercio internacional y tensiones geopolíticasAunque el comercio global logró recuperarse en 2024, el FMI advierte una desaceleración en el intercambio de bienes durante 2025.Los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos a productos chinos y las represalias de Pekín han generado una fragmentación comercial que amenaza las cadenas de suministro.El organismo destaca que, aunque se evitó una guerra comercial abierta, el riesgo de “bloques económicos rivales” es cada vez más real.Esta tendencia hacia la regionalización podría reducir la eficiencia global, aumentar los costos logísticos y afectar la competitividad.En este contexto, la inflación podría reactivarse si los países comienzan a proteger sus mercados internos a costa del comercio multilateral.Los mercados emergentes: entre el crecimiento y la vulnerabilidadEl FMI subraya que los mercados emergentes seguirán siendo los principales impulsores del crecimiento global, aportando casi el 60 % de la expansión económica en 2025.Sin embargo, también enfrentan riesgos elevados:Fuga de capitales si las tasas en EE. UU. se mantienen altas.Vulnerabilidad fiscal.Dependencia de materias primas.Falta de acceso a tecnología y crédito.El Fondo insiste en que la inversión en capital humano y la diversificación productiva son esenciales para reducir su exposición a choques externos.El rol de la política fiscal y monetariaEl FMI recomienda mantener una política fiscal responsable y una monetaria flexible.Los gobiernos deben evitar políticas populistas o subsidios indiscriminados que puedan reavivar la inflación.A la vez, se sugiere que los bancos centrales actúen con cautela al ajustar tasas, basándose en datos concretos y no en presiones políticas.Georgieva advirtió:“No hay espacio para errores de cálculo. Una relajación prematura de las políticas podría traer un segundo ciclo inflacionario.”El Fondo también pide fortalecer la cooperación internacional, recordando que la coordinación de políticas fue clave para evitar una recesión global en 2023.Inteligencia artificial y productividad globalUno de los apartados más optimistas del informe se refiere a la inteligencia artificial (IA) y su potencial para impulsar la productividad.El FMI prevé que la IA podría aumentar el PIB global en hasta 7 % en la próxima década, pero advierte que los beneficios estarán concentrados en las economías con mejor infraestructura digital y capital humano.Para evitar una nueva brecha tecnológica, el Fondo propone crear marcos regulatorios equitativos, fomentar la educación en competencias digitales y proteger el empleo ante la automatización.Perspectivas por regionesAsia-Pacífico: seguirá siendo el motor de la economía mundial, liderado por India, Indonesia y Vietnam, con un crecimiento medio del 5 %.América Latina: se estabiliza, pero con inflación aún por encima del 5 %. Panamá y México muestran resiliencia; Argentina sigue en recesión.Europa: bajo crecimiento, especialmente en el norte industrial.África subsahariana: expansión del 3,5 %, pero con alta inflación alimentaria.Oriente Medio: dependencia del petróleo y tensiones geopolíticas limitan su avance.Recomendaciones clave del FMIEl FMI propone una hoja de ruta basada en cuatro e

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Paradoja de Panamá Prosperidad y Desigualdad 2025

    Panamá 2025 La economía más próspera de Centroamérica y el desafío de construir un crecimiento equitativoPanamá cierra el año 2025 reafirmando su posición como la nación más próspera de Centroamérica y una de las tres más destacadas de América Latina. Su economía, que combina estabilidad macroeconómica, dinamismo logístico y expansión del sector financiero, ha logrado resistir los embates de la inflación global y mantener una senda de crecimiento sostenido.El Índice de Prosperidad 2025 elaborado por HelloSafe sitúa a Panamá como un ejemplo regional de desempeño económico, con una calificación que supera a la de Costa Rica, Guatemala y El Salvador. Sin embargo, detrás de los números alentadores, persisten desafíos profundos: desigualdad social, brechas territoriales y la necesidad urgente de avanzar hacia una prosperidad inclusiva y sostenible.Panamá: un modelo de estabilidad en medio de la volatilidad regionalMientras gran parte de América Latina lidia con desequilibrios fiscales e inflación persistente, Panamá se mantiene como un oasis de estabilidad. Desde su dolarización en 1904, el país ha evitado las devaluaciones abruptas y los desórdenes monetarios que afectan a otras economías de la región.Esta política le ha permitido mantener una inflación promedio inferior al 3 %, incluso en años de alta presión internacional, como 2022 y 2023. En 2025, el país cerrará con una tasa estimada del 2,5 %, muy por debajo del promedio latinoamericano (6,1 % según el FMI).El uso del dólar estadounidense como moneda oficial otorga confianza a los inversionistas, pero también impone límites a la política monetaria. Panamá no puede ajustar tasas de interés ni emitir moneda propia; su estabilidad depende del manejo fiscal, la eficiencia en el gasto público y la competitividad de su sector externo.Los motores del crecimiento panameñoEl éxito económico de Panamá se sustenta en tres pilares principales: el Canal de Panamá, el sector financiero y la logística portuaria. Estos sectores no solo aportan divisas, sino que también integran al país en las cadenas globales de comercio y servicios.a. El Canal de Panamá: arteria del comercio mundialInaugurado hace más de un siglo y ampliado en 2016, el Canal de Panamá sigue siendo el motor estructural de la economía nacional. En 2025, pese a los efectos del cambio climático que redujeron temporalmente el nivel de agua, el Canal moviliza el 6 % del comercio marítimo global, generando ingresos superiores a los 4.500 millones de dólares.Las inversiones en modernización, digitalización y sostenibilidad han permitido mantener la competitividad frente a rutas alternativas como el Canal de Suez o el corredor ferroviario de México. Además, la gestión autónoma del Canal ha consolidado a Panamá como líder logístico regional, con efectos multiplicadores en transporte, seguros, servicios marítimos y comercio exterior.b. Un centro financiero regionalPanamá alberga uno de los sistemas bancarios más sólidos y diversificados de América Latina, con más de 80 entidades financieras locales e internacionales. El Centro Bancario Internacional (CBI) gestiona activos por más de 130.000 millones de dólares, cifra que supera el PIB nacional.La regulación financiera ha mejorado su transparencia tras los escándalos de los “Panama Papers”, y el país logró salir de la lista gris del GAFI en 2024, recuperando confianza y atrayendo nuevas inversiones.c. Zona logística y tecnológicaEl hub logístico panameño no se limita a los puertos o al Canal. La Zona Libre de Colón, los aeropuertos internacionales y los centros de datos posicionan al país como un nodo estratégico para el comercio electrónico, la logística aérea y la distribución de mercancías.Recientemente, el gobierno impulsó el proyecto “Panamá Digital 2030”, que busca atraer empresas tecnológicas mediante incentivos fiscales y una infraestructura de conectividad avanzada. Esto ha generado un aumento del 15 % en las inversiones tecnológicas respecto a 2023.Desigualdad: la sombra detrás de la prosperidadPese al crecimiento sostenido, Panamá sigue enfrentando una de las brechas de desigualdad más marcadas de América Latina. Según datos del Banco Mundial, el 20 % más rico de la población concentra más del 50 % de los ingresos nacionales.En áreas rurales, la pobreza alcanza niveles del 35 %, y en comunidades indígenas supera el 70 %. Estas cifras contrastan con la imagen de modernidad y lujo del área metropolitana, donde se concentran los grandes negocios, bancos y proyectos inmobiliarios.La prosperidad no ha sido homogénea. Mientras la Ciudad de Panamá y Colón experimentan dinamismo económico, provincias como Darién, Bocas del Toro y Ngäbe-Buglé presentan niveles de exclusión estructural, con acceso limitado a educación, salud y empleo formal.Inflación controlada y estabilidad de preciosUno de los mayores logros de Panamá ha sido mantener una inflación estable y predecible, incluso durante las crisis internacionales. En 2025, los precios al consumidor apenas aumentaron un 2,5 % anual, frente al 7,8 % que registró la región centroamericana.Esta estabilidad tiene varias explicaciones:Dolarización total, que elimina riesgos cambiarios y evita la emisión monetaria excesiva.Política fiscal prudente, con control del gasto público y disciplina presupuestaria.Alta competencia en importaciones, que mantiene precios bajos en bienes de consumo.Estructura de servicios dominante, menos sensible a choques inflacionarios globales.Gracias a ello, Panamá ofrece un entorno atractivo para la inversión extranjera, especialmente en sectores como energía, turismo, logística y banca.Competitividad y clima de negociosEl Índice de Competitividad Global 2025 del Foro Económico Mundial ubica a Panamá en el puesto 52 de 141 economías, el mejor desempeño en Centroamérica.Los factores más destacados son:Infraestructura de clase mundial.Estabilidad política.Acceso a financiamiento.Conectividad aérea y marítima.Sin embargo, la burocracia, la lentitud judicial y los costos energéticos siguen siendo obstáculos para los emprendedores locales. El gobierno ha lanzado la iniciativa “Panamá Emprende”, destinada a digitalizar procesos y reducir trámites, pero su implementación aún es parcial.Desarrollo humano y educación: un reto estructuralEl progreso económico no siempre se traduce en bienestar social. Aunque Panamá tiene un PIB per cápita de casi 19.000 USD, su índice de desarrollo humano (IDH) sigue rezagado respecto a países con economías similares.Las brechas en educación y acceso digital limitan la movilidad social. Solo el 45 % de los jóvenes en zonas rurales termina la secundaria, y la brecha de conectividad alcanza el 30 %.El gobierno ha anunciado un plan de inversión de 1.200 millones de dólares en educación técnica y digitalización, buscando conectar la prosperidad económica con el desarrollo humano sostenible.Sostenibilidad e inversión verdePanamá ha dado pasos firmes hacia la sostenibilidad. En 2025 se convirtió en el primer país de Centroamérica en alcanzar neutralidad de carbono en el sector marítimo, gracias a inversiones en energías renovables y transporte limpio.El Canal Verde de Panamá, iniciativa emblemática, busca compensar las emisiones del tránsito marítimo mediante proyectos de reforestación y monitoreo ambiental.Además, la emisión de bonos verdes ha captado más de 2.000 millones de dólares para financiar energía solar, eólica y transporte eléctrico urbano.Este avance refuerza la imagen del país como hub de sostenibilidad y finanzas verdes en América Latina.Política fiscal y deuda públicaEl manejo responsable de las finanzas públicas ha sido clave. Tras la pandemia, Panamá logró reducir su déficit fiscal del 6,5 % del PIB en 2021 al 2,8 % en 2025.La deuda pública se mantiene controlada en torno al 54 % del PIB, mientras los ingresos por peajes del Canal y la recaudación del IVA fortalecen el presupuesto nacional.El gobierno ha apostado por un modelo de gasto productivo, priorizando obras de infraestructura, educación y digitalización.Los organismos internacionales destacan la solidez institucional del país. El FMI y el Banco Mundial proyectan un crecimiento promedio del 4,5 % anual entre 2025 y 2028.Panamá en el contexto inflacionario globalEn medio de un escenario internacional marcado por inflación elevada, Panamá se ha mantenido como referente de estabilidad. La dolarización la protege de los choques monetarios, pero también la hace vulnerable a los ciclos de política económica de Estados Unidos.Cuando la Reserva Federal aumenta sus tasas de interés, Panamá siente los efectos en el crédito interno y la inversión. Sin embargo, su sistema bancario bien capitalizado y su estructura de servicios diversificada amortiguan los impactos.Comparado con otros países de la región, Panamá presenta la menor inflación y la mayor resiliencia económica, consolidándose como el “refugio” financiero del istmo.Perspectivas 2026–2030: consolidar la prosperidadEl futuro de Panamá dependerá de su capacidad para convertir el crecimiento económico en bienestar social sostenible.Las proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apuntan a un crecimiento promedio del 4,8 % anual hasta 2030, impulsado por:Expansión de servicios logísticos.Inversiones tecnológicas y financieras.Proyectos de energía limpia.Reindustrialización liviana.No obstante, si el país no reduce la desigualdad, su estabilidad podría verse amenazada por tensiones sociales. La clave será un modelo de prosperidad inclusiva, donde el desarrollo llegue a tod

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Inflación en Colombia ¿Crisis Cambio Necesario

    Inflación en Colombia septiembre marca un nuevo tropiezo en el camino hacia la meta del 3 %El comportamiento de los precios en Colombia continúa siendo un desafío para las autoridades económicas y los hogares. A pesar de los esfuerzos del Banco de la República y de una política monetaria restrictiva sostenida durante más de un año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre registró un repunte que sorprendió a analistas y consumidores.Aunque la inflación general se ha desacelerado frente al pico de 2023, los datos recientes indican que la convergencia hacia la meta del 3 % sigue siendo más lenta de lo previsto. Los factores estructurales, la volatilidad del tipo de cambio y las presiones sobre alimentos y servicios han reavivado la preocupación de los analistas sobre el ritmo real de desinflación.Un año de avances parcialesDurante los primeros meses de 2025, la inflación mostró señales alentadoras. El costo de los alimentos se moderó y los precios de la energía se estabilizaron, permitiendo al Banco de la República iniciar una reducción gradual de las tasas de interés. Sin embargo, septiembre rompió esa tendencia.El IPC mensual creció por encima de lo esperado, y la inflación anualizada se mantuvo cerca del 5,2 %, lejos de la meta oficial del 3 %. Según expertos consultados por Bloomberg Línea, este comportamiento representa “un tropiezo temporal, pero preocupante” en el proceso de convergencia inflacionaria.Los factores detrás del tropiezo inflacionario1. Rebrote en precios de alimentosEl principal impulsor del repunte inflacionario fue el aumento en el costo de los alimentos. Las lluvias asociadas al fenómeno de La Niña afectaron cultivos sensibles como papa, cebolla, frutas y hortalizas, generando distorsiones en la oferta.Además, el encarecimiento de los insumos agrícolas y la subida del transporte de carga presionaron los precios en los mercados mayoristas.2. Inflación de servicios más persistenteLos servicios educativos, de salud y vivienda mostraron incrementos significativos. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, continúa anclada en niveles altos (alrededor del 5 %), lo que refleja una rigidez estructural en los precios de servicios vinculados a costos laborales y ajustes salariales.3. Tipo de cambio y precios importadosEl peso colombiano perdió valor frente al dólar durante el trimestre, encareciendo los productos importados. Esto impactó directamente el precio de combustibles, tecnología y bienes durables. Aunque la depreciación no fue tan fuerte como en 2022, bastó para añadir presión al índice general.4. Ajustes tarifarios y costos de energíaLos incrementos en tarifas de servicios públicos, especialmente en energía y gas, también aportaron al alza del IPC. Algunas regiones del Caribe registraron variaciones superiores al promedio nacional, lo que amplió la desigualdad regional en el impacto inflacionario.El papel del Banco de la RepúblicaEl Banco de la República ha mantenido una política prudente. Desde 2023, inició un ciclo de reducción de tasas, pero de forma muy gradual. La tasa de intervención se ubica actualmente en torno al 9 %, aún en terreno restrictivo.El mensaje de la autoridad monetaria es claro: no se deben bajar las tasas de forma acelerada mientras la inflación subyacente siga por encima del 4 %. El gerente del Banco, Leonardo Villar, ha reiterado que “la prioridad es asegurar que la convergencia hacia la meta sea sostenible, no improvisada”.Sin embargo, algunos analistas creen que la política monetaria ya está generando efectos de enfriamiento económico, lo que podría desacelerar el consumo y la inversión si no se ajusta oportunamente.El desafío de la desinflación estructuralEl verdadero reto para Colombia no está en los picos temporales del IPC, sino en las causas estructurales que impiden un descenso más rápido:Altos costos logísticos y de transporte, que encarecen la distribución de alimentos y bienes básicos.Rigidez del mercado laboral, con incrementos salariales por encima de la productividad.Alta indexación de precios, es decir, el ajuste automático de tarifas, rentas y contratos con base en la inflación pasada.Vulnerabilidad climática, que provoca volatilidad en la oferta agrícola.Expectativas inflacionarias elevadas, que dificultan anclar los precios a la meta del 3 %.Estos elementos convierten a la inflación colombiana en un fenómeno de raíz múltiple, donde los factores monetarios son solo una parte del problema.Impacto en el poder adquisitivo y el consumoLa inflación sigue golpeando el bolsillo de los colombianos. Según el DANE, los hogares de ingresos bajos y medios son los más afectados, ya que destinan una proporción mayor de su gasto a alimentos y transporte, los dos rubros con mayores alzas.La pérdida de poder adquisitivo se traduce en una contracción del consumo privado, que ha sido el principal motor del crecimiento en los últimos años. Las familias reducen compras no esenciales, postergan inversiones en vivienda y priorizan el pago de deudas.Comerciantes y empresarios también lo sienten. Las ventas minoristas muestran una tendencia a la baja, mientras los costos operativos suben. Esto crea un entorno de estanflación moderada, donde la economía crece poco y los precios siguen altos.Comparación regional: ¿cómo está Colombia frente a otros países?Colombia no es el único país latinoamericano que enfrenta obstáculos en su proceso de desinflación. Sin embargo, su ritmo de ajuste ha sido más lento que el de economías vecinas:Chile logró llevar su inflación anual a niveles cercanos al 3,5 %.Perú mantiene una inflación controlada en torno al 2,8 %.México avanza más despacio, con cifras similares a las colombianas (5 %).Esto sugiere que, si bien el fenómeno es regional, la estructura interna colombiana hace más difícil alcanzar la meta del 3 % en el corto plazo.¿cuándo se alcanzará la meta del 3 %?La mayoría de analistas proyecta que la inflación cerrará 2025 entre 4,8 % y 5,2 %, lejos del objetivo. Para 2026, si las condiciones climáticas y cambiarias se estabilizan, podría descender gradualmente, acercándose a 3,5 %.Sin embargo, el aumento del salario mínimo de 2026 será determinante. Si el ajuste supera el 10 %, el efecto indexador podría prolongar las presiones inflacionarias hasta 2027.El rol de la política fiscalMientras el Banco de la República se concentra en la política monetaria, el gobierno enfrenta el desafío de mantener disciplina fiscal sin frenar la reactivación.El déficit público, aunque en descenso, aún limita el margen para subsidios o alivios a los precios.Programas como el congelamiento parcial de tarifas eléctricas o los subsidios al transporte urbano han ayudado a contener aumentos temporales, pero también generan presiones sobre el presupuesto. Los economistas advierten que una política fiscal expansiva podría neutralizar los esfuerzos del banco central.Expectativas del mercado y confianza empresarialEl mercado financiero interpreta la reciente cifra de inflación como un “recordatorio” de que el proceso de ajuste será más largo.Los bonos indexados a inflación (UVR) mantienen una alta demanda, reflejo de la desconfianza en la convergencia rápida.Además, la encuesta de expectativas del Banco de la República muestra que los analistas esperan una inflación del 4,5 % al cierre de 2026, aún por encima de la meta.El sector empresarial, por su parte, pide estabilidad y claridad. Las tasas de interés altas siguen restringiendo el crédito, y los costos de producción no ceden al ritmo esperado. En consecuencia, la inversión privada sigue contenida.Consecuencias sociales de la inflación persistenteMás allá de los números macroeconómicos, la inflación tiene un impacto directo en el bienestar social.Los hogares más vulnerables enfrentan inseguridad alimentaria y deterioro del poder adquisitivo.El empleo informal se expande, especialmente en sectores urbanos.El ahorro se erosiona, desincentivando la inversión familiar y empresarial.En términos sociales, el riesgo más alto es el estancamiento del ingreso real: los salarios suben nominalmente, pero pierden valor frente al costo de vida. Esto amplía la brecha entre regiones y clases sociales, y puede aumentar la presión política sobre el gobierno.Inflación subyacente vs. inflación totalLos economistas distinguen entre inflación total (IPC general) y subyacente (que excluye alimentos y energía).Aunque la inflación total ha bajado, la subyacente permanece rígida, lo que evidencia un problema de inercia inflacionaria.En palabras de los analistas del BBVA Research, “la inflación colombiana se comporta como una roca: difícil de mover sin un cambio estructural profundo”.Este tipo de inflación suele responder más a expectativas y salarios que a choques externos, por lo que requiere reformas institucionales, no solo decisiones monetarias.¿Qué puede hacer el Gobierno?El Ejecutivo tiene un papel fundamental en este proceso. Algunas medidas recomendadas por los expertos incluyen:Reducir la indexación automática de contratos y tarifas públicas.Impulsar la productividad agrícola, mejorando infraestructura y acceso a crédito.Fortalecer la competencia interna, para evitar abusos de precios.Promover la educación financiera, ayudando a la población a proteger su ahorro.Coordinar políticas fiscales y monetarias, evitando contradicciones entre gasto público y control inflacionario.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Dilema de Brasil Tecnología vs. Amazonía

    Brasil, tierras raras y soberanía económica la licitación que agita el tablero globalBrasil vuelve a ser protagonista en el escenario económico internacional. Esta vez, no por el café, el petróleo o la soja, sino por un recurso menos conocido pero de enorme valor estratégico: las tierras raras. La reciente licitación del gobierno brasileño, diseñada con asesoría técnica de Washington y financiada en parte por la Unión Europea, ha generado un intenso debate sobre soberanía, geopolítica y dependencia económica.El plan busca desarrollar una nueva política nacional para explotar estos minerales críticos, esenciales para la industria tecnológica y energética del siglo XXI. Sin embargo, las críticas apuntan a una posible pérdida de control sobre un sector clave, justo cuando el país intenta fortalecer su autonomía económica en medio de un contexto global de inflación persistente y rivalidad entre potencias.¿Qué son las tierras raras y por qué importan tanto?Las llamadas tierras raras no son exactamente “raras”, pero sí difíciles de extraer y refinar. Este grupo de 17 elementos químicos —entre ellos el neodimio, disprosio, lantano y cerio— es indispensable para fabricar productos tan comunes como teléfonos móviles, turbinas eólicas, coches eléctricos o misiles guiados.En otras palabras, son la materia prima del futuro tecnológico. Sin ellos, la transición energética, la inteligencia artificial y la defensa moderna serían imposibles. Actualmente, China controla más del 70% del mercado global de producción y refinación, lo que ha despertado las alarmas en Estados Unidos, Europa y Japón.Brasil, con grandes reservas sin explotar, aparece como un jugador emergente capaz de romper la hegemonía china y convertirse en un nuevo proveedor global. Pero ese papel viene acompañado de dilemas sobre control, financiación y política industrial.La licitación brasileña: entre la oportunidad y la controversiaEn septiembre de 2025, el gobierno brasileño lanzó una licitación internacional para definir su nueva política de tierras raras. El proceso fue promovido por el Ministerio de Minas y Energía, con apoyo técnico del Banco Mundial, asesoría de instituciones estadounidenses y financiamiento de fondos europeos destinados a impulsar la “transición verde”.La intención oficial es clara: atraer inversiones y crear una cadena de valor interna que permita extraer, refinar y transformar estos minerales dentro del país. Sin embargo, medios y analistas locales advirtieron que el plan fue elaborado bajo fuerte influencia extranjera, lo que encendió las alarmas sobre posibles cesiones de soberanía económica.Las principales críticasDependencia externa en la planificación: El hecho de que el documento base haya sido redactado con apoyo de Washington y Bruselas genera desconfianza. ¿Quién definirá las reglas del juego?Falta de transparencia: Expertos denuncian que los detalles de la licitación no han sido divulgados por completo.Riesgos ambientales y sociales: La explotación minera en regiones amazónicas podría generar conflictos con comunidades indígenas y daños ecológicos irreversibles.Pérdida de valor agregado nacional: Si las empresas extranjeras controlan la refinación, Brasil volvería a exportar materia prima barata y a importar tecnología cara.La dimensión geoeconómica: entre China, Estados Unidos y la Unión EuropeaEl interés internacional por las tierras raras brasileñas no es casual. La transición energética mundial —autos eléctricos, energías limpias y digitalización industrial— ha multiplicado la demanda de estos minerales. Al mismo tiempo, la guerra comercial entre China y Estados Unidos ha impulsado una competencia feroz por el control de las cadenas de suministro.En este contexto, la Unión Europea financia parte del proyecto brasileño dentro de su estrategia “Global Gateway”, un plan para asegurar acceso a materias primas críticas y reducir la dependencia de China. Washington, por su parte, apoya el diseño técnico a través de su Iniciativa para Minerales Críticos (CMI), que busca integrar a países aliados en una red de producción segura.Brasil, sin embargo, camina en una línea muy fina: aprovechar la oportunidad de inversión sin convertirse en una pieza subordinada de los intereses occidentales.Las tierras raras y la inflación global de insumos tecnológicosAunque la discusión parece puramente geopolítica, el impacto potencial en la inflación es directo. Los precios de los minerales críticos influyen en toda la cadena de producción tecnológica y energética.Componentes electrónicos más caros: Si la oferta de tierras raras se concentra o encarece, los precios de smartphones, autos eléctricos o turbinas eólicas suben.Presión sobre los costos de producción industrial: Los países importadores deben pagar más por insumos estratégicos, trasladando el aumento al consumidor.Efecto inflacionario indirecto: La escasez de materiales esenciales puede ralentizar la producción y aumentar la inflación en sectores vinculados a la energía y tecnología.Por tanto, la política de tierras raras de Brasil no solo afectará su balanza comercial, sino que puede influir en los precios globales de productos tecnológicos en los próximos años.Un debate de fondo: ¿desarrollo soberano o dependencia refinada?El punto neurálgico de la discusión radica en si Brasil podrá aprovechar este auge sin repetir los errores del pasado: exportar recursos naturales sin transformar, dejando fuera del país la parte más rentable del negocio.La licitación actual podría determinar el modelo de desarrollo económico del siglo XXI para Brasil. Las opciones son dos:Modelo extractivista tradicional: exportar minerales crudos o semi-procesados, con baja generación de empleo y dependencia tecnológica.Modelo de industrialización estratégica: crear infraestructura local, invertir en investigación y desarrollo, y captar mayor valor agregado en el territorio nacional.Economistas brasileños subrayan que la decisión sobre las tierras raras definirá si el país sigue siendo un exportador de commodities o se convierte en un actor industrial de peso global.Impactos potenciales en la economía brasileñaEl efecto inmediato de la licitación podría sentirse en tres frentes:1. Aumento de inversión extranjera directaLa apertura del sector puede atraer capitales y generar empleo, especialmente en regiones mineras. Sin embargo, los beneficios dependerán de las condiciones contractuales.2. Riesgos fiscales y de controlSi las ganancias se repatrian al extranjero, el impacto fiscal podría ser menor de lo esperado. Además, la falta de supervisión estatal podría permitir evasión o explotación abusiva de recursos.3. Posible presión inflacionaria internaEl ingreso masivo de capital extranjero puede provocar apreciación del real, encareciendo exportaciones no mineras y generando presiones inflacionarias internas a mediano plazo.Comparación internacional: lo que otros países aprendieronChina: control vertical totalChina no solo extrae, sino que domina todo el proceso industrial. El resultado: poder de mercado y autonomía estratégica.Australia: diversificación con supervisiónAustralia ha logrado atraer inversión extranjera sin perder control, imponiendo reglas estrictas de participación local y protección ambiental.Chile: modelo híbridoChile, con el litio, muestra que la combinación de capital privado y control estatal puede funcionar, siempre que haya transparencia y regulación firme.Brasil podría inspirarse en estos modelos para diseñar una política equilibrada, que combine inversión extranjera con soberanía económica.El desafío ambiental y socialLa explotación de tierras raras implica uso intensivo de químicos y puede generar residuos radiactivos. En zonas como la Amazonía o el Cerrado, los impactos podrían ser devastadores si no se aplican medidas de mitigación estrictas.Comunidades locales y organizaciones ambientalistas reclaman consultas previas, evaluaciones transparentes y participación comunitaria en la toma de decisiones. La sostenibilidad será, sin duda, uno de los factores que definan la legitimidad del proyecto.Perspectiva macroeconómica: inflación, divisas y política fiscalEl auge minero puede traer divisas, pero también volatilidad. La llamada “enfermedad holandesa” —cuando los ingresos por exportación fortalecen la moneda y debilitan otros sectores productivos— es un riesgo real.Además, la entrada masiva de dólares podría aumentar la masa monetaria interna si no se esteriliza adecuadamente, lo que podría presionar la inflación en bienes no transables como vivienda y servicios.La clave estará en la gestión fiscal y monetaria: invertir las ganancias en diversificación productiva y control de precios.¿Qué papel juega la inflación global?La inflación de insumos industriales y energéticos no ha desaparecido. Desde la pandemia, los costos logísticos, la guerra en Ucrania y las tensiones entre potencias mantienen precios volátiles. Los minerales críticos, al ser parte esencial de la transición energética, actúan como catalizadores inflacionarios.Brasil, si maneja bien su política, puede convertirse en un estabilizador regional, ayudando a reducir la presión de precios en la cadena tecnológica. Pero si el control se le escapa, podría contribuir al aumento global de la inflación industrial.Políticas recomendadas para un equilibrio sostenibleExpertos en economía mineral y política industrial proponen una hoja de ruta que podría asegurar un futuro equilibrado:Transparencia total en la licitación. Publicar criterios, participantes y resultados.Participación estatal mayoritaria o con poder de veto. Para evita

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Crecimiento Sorpresa España en la Eurozona 2025

    España acelera su motor económico CaixaBank eleva su previsión de crecimiento al 2,9 % para 2025 pese a la sombra inflacionariaOptimismo con cautelaLa economía española ha demostrado una resiliencia sorprendente ante los desafíos globales. CaixaBank Research acaba de elevar sus previsiones de crecimiento para España, proyectando un 2,9 % en 2025 y un 2,1 % en 2026, una revisión al alza impulsada por un entorno interno más sólido de lo esperado, la moderación de la inflación y una política monetaria que comienza a relajarse.Este nuevo pronóstico envía un mensaje de confianza, pero también de prudencia: los riesgos persisten, especialmente en torno a la inflación, la inversión y el consumo.Un panorama más sólido de lo previstoSegún el último informe de CaixaBank Research (octubre 2025), la economía española mantiene una senda de crecimiento constante y más vigorosa que la estimada en primavera. Las nuevas cifras contrastan con las proyecciones previas del 2,4 % para 2025 y 2,0 % para 2026, evidenciando una mejora general del entorno macroeconómico.Los analistas del banco atribuyen este repunte a tres factores clave:La resiliencia del tejido económico español, que ha sorprendido positivamente incluso en medio de la desaceleración global.La revisión estadística positiva del INE, que ha confirmado un mejor desempeño histórico del PIB nacional.El alivio en los costes energéticos y financieros, gracias a la reducción de los precios del petróleo y los recortes graduales de tipos por parte del Banco Central Europeo.España se mantiene así entre las economías con mejor desempeño de la eurozona, impulsada por la combinación de dinamismo del sector servicios, turismo estable y un mercado laboral más robusto que en años anteriores.Inflación: control, pero no victoria definitivaLa otra cara de la moneda sigue siendo la inflación. CaixaBank prevé que los precios se moderen gradualmente:2,5 % para 2025, tras los ajustes fiscales y energéticos.2,0 % en 2026, alcanzando el objetivo del BCE.Este descenso se explica por el fin de las medidas temporales sobre el IVA eléctrico, la estabilización del precio de los alimentos y la caída del coste de la energía. No obstante, los analistas insisten en que la estabilidad de precios aún es frágil. Cualquier repunte del crudo o tensión en los mercados globales podría revertir la tendencia.El reto para los hogares será mantener el poder adquisitivo, mientras las empresas deberán evitar trasladar completamente los incrementos de costes a los consumidores.Motores del crecimientoa) Política monetaria más amableEl Banco Central Europeo, tras dos años de endurecimiento, ha comenzado a relajar su política de tipos. Este giro favorecerá la inversión privada, el consumo y la financiación empresarial, especialmente en sectores innovadores y sostenibles.b) Energía más barataEl precio del petróleo Brent se espera que se estabilice alrededor de los 65 dólares por barril, lo que aliviará la factura energética y reducirá la presión inflacionaria.c) Demanda interna resistenteEl empleo estable y el aumento de salarios reales sostendrán el consumo, mientras que los flujos migratorios —“relativamente elevados”, según CaixaBank— seguirán ampliando la base de consumidores activos.d) Turismo estableAunque el sector turístico entra en una etapa de normalización tras el boom postpandemia, mantiene un peso clave en el PIB. Su consolidación en niveles saludables contribuirá a la estabilidad macroeconómica.Factores de riesgo: las sombras tras la bonanzaa) Inversión insuficienteLa debilidad estructural de la inversión privada es una de las mayores amenazas. Sin un aumento sostenido en capital productivo, tecnología e innovación, el crecimiento podría estancarse a medio plazo.b) Vulnerabilidad globalLos conflictos geopolíticos, la guerra en Ucrania, la desaceleración china y la inestabilidad de los mercados financieros son amenazas constantes. Una nueva crisis energética o comercial podría impactar directamente en la economía española.c) Endeudamiento públicoEl alto nivel de deuda pública limita el margen de maniobra fiscal. España deberá combinar políticas expansivas con responsabilidad presupuestaria para no perder credibilidad financiera.d) Enfriamiento del consumoAunque los hogares mantienen su gasto, el consumo público tiende a moderarse y los flujos migratorios podrían estabilizarse, reduciendo parte del impulso interno.Sectores que marcarán la diferenciaEnergías renovables: clave para la autosuficiencia energética y la competitividad.Digitalización y tecnología: motor de productividad y atracción de inversión extranjera.Construcción sostenible: reactivada por fondos europeos y políticas verdes.Turismo de valor añadido: enfocado en sostenibilidad y experiencias de calidad.Servicios financieros y banca digital: beneficiados por la reducción de tipos.El éxito de estos sectores dependerá en gran medida de la correcta implementación de los fondos europeos Next Generation, que deben traducirse en inversiones tangibles y duraderas.Implicaciones sociales: poder adquisitivo y bienestarLa mejora económica no siempre se traduce en bienestar inmediato. Si bien el empleo se mantiene sólido y los salarios reales empiezan a crecer, el coste de la vida sigue alto. Los hogares más vulnerables continúan destinando una proporción significativa de su renta a vivienda y alimentación.Por ello, CaixaBank advierte que el crecimiento será sostenible solo si se acompaña de políticas redistributivas eficaces, mejoras en la productividad y un refuerzo del sistema de protección social.España frente a Europa: un desempeño destacadoMientras países como Alemania o Francia registran crecimientos más débiles, España se perfila como una de las locomotoras económicas de la eurozona.Su mayor flexibilidad laboral, la fortaleza del turismo y el impulso del consumo doméstico le permiten sortear mejor los vaivenes globales.Sin embargo, el desafío europeo radica en la coordinación de políticas fiscales y monetarias que favorezcan un entorno equilibrado de crecimiento sin inflación. La recuperación no será uniforme, y España deberá mantener prudencia para no caer en un exceso de optimismo.2026: crecimiento moderado y madurez económicaLa previsión del 2,1 % para 2026 refleja un ritmo más pausado, propio de una economía que entra en fase de consolidación.El turismo, el consumo público y los flujos migratorios se normalizarán, lo que reducirá los impulsos coyunturales. Sin embargo, si las reformas estructurales avanzan y los fondos europeos se canalizan correctamente, España podría mantener una expansión sostenida por encima de la media de la UE.Políticas públicas y gestión económica: claves del éxitoEl crecimiento futuro dependerá en buena medida de la política económica interna.CaixaBank recomienda mantener un equilibrio entre:Inversión pública estratégica, priorizando sectores productivos.Reducción progresiva del déficit, sin frenar la recuperación.Fomento de la innovación y la educación, pilares de la productividad.Apoyo a las pymes y el empleo joven, fundamentales para la cohesión social.Una política económica coherente será esencial para consolidar la confianza de los mercados y asegurar un crecimiento sostenible a largo plazo.Un futuro prometedor con bases aún frágilesLa revisión al alza de CaixaBank Research es una buena noticia. Muestra que España ha aprendido a navegar en un contexto incierto y que su economía posee un dinamismo estructural notable.No obstante, la inflación, la inversión insuficiente y los desequilibrios fiscales siguen siendo vulnerabilidades que requieren atención prioritaria.El reto para 2025–2026 no será solo crecer, sino crecer mejor: con productividad, sostenibilidad y equidad.Si se mantiene la disciplina económica, la confianza inversora y una política energética estable, España podrá consolidarse como uno de los motores económicos de Europa durante la próxima década.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Milagro Económico de los Emiratos Árabes Unidos

    Emiratos Árabes Unidos proyectan un crecimiento del 4,8% en 2025 prosperidad controlada o riesgo inflacionarioMientras gran parte del mundo enfrenta un contexto de desaceleración, endeudamiento y presiones inflacionarias, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) emergen como una de las economías más sólidas y ambiciosas para 2025.Según las más recientes proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el país árabe experimentará un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,8 %, impulsado por la diversificación económica, la inversión extranjera y la expansión de sectores no petroleros.Sin embargo, la pregunta inevitable es: ¿puede sostenerse un crecimiento tan alto sin que surjan presiones inflacionarias internas o efectos secundarios sobre los precios globales de la energía?El análisis de los fundamentos detrás de este pronóstico revela un modelo de desarrollo peculiar: una economía híbrida entre tradición petrolera y modernización tecnológica, que apuesta a mantener el equilibrio entre expansión y estabilidad de precios.Un modelo de desarrollo en transformaciónLos Emiratos Árabes Unidos se consolidaron en las últimas décadas como un centro neurálgico de comercio, finanzas y energía en Medio Oriente. Desde su creación como federación en 1971, su estrategia se ha basado en usar los ingresos del petróleo como palanca para construir una economía diversificada y abierta al mundo.Hoy, el petróleo representa menos del 25 % de su PIB total, una cifra impensable hace dos décadas. El resto proviene de servicios, turismo, transporte aéreo, finanzas, logística, manufactura ligera y tecnología.El emirato de Dubái actúa como escaparate del país ante el mundo, con su infraestructura de vanguardia, zonas francas y capacidad logística, mientras Abu Dabi aporta estabilidad institucional, reservas financieras y liderazgo en políticas energéticas.El FMI, al revisar sus estimaciones de crecimiento, destacó tres pilares que explican esta proyección de 4,8 %:Diversificación productiva acelerada.Expansión del gasto público en proyectos estratégicos.Consolidación del sector privado como motor del crecimiento no petrolero.Este escenario convierte a los Emiratos en un caso atípico en el contexto global de 2025: un país que crece sin depender exclusivamente de los hidrocarburos y que mantiene un control inflacionario ejemplar en la región.Motores del crecimiento económico emiratía) Gasto público e inversión en infraestructuraEl gobierno continúa apostando por la inversión estatal en megaproyectos de infraestructura, transporte, energía y sostenibilidad. Ciudades inteligentes, nuevos aeropuertos, zonas industriales verdes y desarrollos turísticos forman parte de una agenda ambiciosa para transformar el perfil urbano y económico del país.Estas inversiones no solo dinamizan la economía interna, sino que también atraen capitales extranjeros, generando empleo y aumentando la productividad.b) Expansión de sectores no petrolerosLos sectores financiero, inmobiliario, logístico, turístico y tecnológico han sido los principales motores del crecimiento. Dubái se ha convertido en uno de los centros financieros más relevantes del mundo árabe, mientras Abu Dabi lidera el impulso hacia la energía renovable y la innovación industrial.La Expo 2020 dejó un legado de infraestructura y confianza internacional que sigue rindiendo frutos para el país, consolidando su imagen como plataforma de negocios y destino global.c) Turismo y servicios globalesEl turismo es una de las joyas de la corona de los EAU. Solo en 2024, más de 18 millones de visitantes pasaron por Dubái, convirtiéndolo en uno de los destinos más visitados del planeta.La recuperación del turismo internacional tras la pandemia ha sido clave en la expansión de los servicios, la hostelería y el comercio minorista.d) Políticas fiscales estables y entorno proempresarialLos EAU mantienen un marco regulatorio atractivo: bajos impuestos corporativos, seguridad jurídica y flexibilidad para la inversión extranjera.Además, la política fiscal ha sido prudente, con superávits recurrentes derivados de los ingresos energéticos y una gestión responsable del gasto público.e) Exportaciones energéticas y reservasAunque el peso del petróleo disminuye, sigue siendo el principal respaldo de estabilidad macroeconómica. El país cuenta con una de las reservas de crudo más grandes del mundo y una capacidad de producción moderna y eficiente.Los ingresos derivados de la exportación energética fortalecen sus reservas y permiten financiar políticas contracíclicas.Factores que sostienen la confianza internacionalEl FMI, los bancos globales y las agencias de calificación coinciden: los Emiratos Árabes Unidos son una economía altamente confiable en el contexto global.Tres elementos explican esta reputación:Estabilidad política e institucional: el liderazgo del país ha mantenido una línea de políticas coherentes y previsibles, con visión de largo plazo.Política monetaria sólida: el tipo de cambio fijo del dirham respecto al dólar estadounidense otorga estabilidad y previsibilidad a las transacciones.Reservas financieras y fondos soberanos: los EAU administran algunos de los fondos de inversión soberanos más grandes del mundo, como el Abu Dhabi Investment Authority (ADIA), con activos superiores a los 850.000 millones de dólares.Esta combinación de factores otorga margen de maniobra ante turbulencias externas, convirtiendo a los Emiratos en un refugio económico para inversionistas internacionales.Inflación: el desafío invisible de un crecimiento aceleradoA pesar de la solidez macroeconómica, un crecimiento de casi 5 % en un contexto global de restricciones monetarias plantea un riesgo: el sobrecalentamiento de precios internos.i) Factores de riesgo inflacionarioDemanda interna expansiva: el aumento del poder adquisitivo y el consumo pueden presionar los precios locales.Escasez de mano de obra calificada: la competencia por talento extranjero encarece los salarios en ciertos sectores.Dependencia de importaciones: gran parte de los bienes de consumo y alimentos son importados; cualquier alteración en precios globales repercute en la inflación local.Presiones inmobiliarias: el auge del turismo y la inversión extranjera ha elevado los costos de vivienda en Dubái y Abu Dabi.ii) Control institucional y respuesta políticaEl Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos ha aplicado políticas prudentes para mantener la inflación dentro de un rango moderado del 2–3 % anual, combinando estabilidad cambiaria, control monetario y vigilancia del crédito.No obstante, si el crecimiento supera las expectativas y la demanda interna se recalienta, el desafío inflacionario podría intensificarse.El papel del petróleo en la ecuaciónEl petróleo sigue siendo la columna vertebral del equilibrio financiero de los EAU.Los ingresos petroleros permiten financiar proyectos, mantener superávits fiscales y sostener subsidios en energía y transporte, lo que ayuda a contener la inflación interna.Sin embargo, existe un riesgo de dependencia indirecta: si los precios del crudo caen por debajo de 70 USD por barril, el margen fiscal se estrecha. En cambio, si suben excesivamente, podrían alimentar una inflación importada a través del aumento global de combustibles.Por ello, la estrategia de Abu Dabi se centra en un equilibrio energético responsable, participando activamente en el mercado global sin provocar shocks inflacionarios.Emiratos Árabes y la inflación globalEl papel de los EAU en la economía mundial excede su tamaño geográfico. Es uno de los principales productores y exportadores de energía, un hub financiero estratégico y un regulador silencioso de flujos de capitales y comercio internacional.Cuando su economía crece, también se eleva la demanda regional y global de bienes, energía y servicios, lo que puede tener efectos secundarios sobre la inflación en otros países.Por ejemplo, un repunte en la actividad económica de los Emiratos puede:Incrementar la demanda de petróleo y gas natural.Aumentar el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico.Impulsar el comercio en Asia, Europa y África.Por eso, el crecimiento de los EAU es visto con atención por los analistas internacionales: una economía en expansión en Medio Oriente puede influir en los precios globales de la energía, los alimentos y la logística.Riesgos externos: ¿qué puede cambiar el escenario?El FMI advierte tres riesgos que podrían alterar las proyecciones de crecimiento:a) Enfriamiento de la economía globalSi Estados Unidos, Europa o China entraran en un ciclo de desaceleración, la demanda de energía y servicios podría caer, afectando indirectamente a los EAU.b) Inestabilidad geopolítica regionalCualquier aumento en tensiones regionales en Medio Oriente podría impactar los flujos comerciales o generar volatilidad en precios energéticos.c) Efectos del cambio climático y transición energéticaLa transición hacia energías renovables podría modificar la dinámica del petróleo, afectando ingresos, aunque los EAU ya están invirtiendo masivamente en energías limpias como hidrógeno verde y solar.Escenarios proyectados para 2025–2026Escenario A: Crecimiento sostenible (base del FMI)PIB: +4,8 %.Inflación: 2,5–3 %.Déficit fiscal controlado.Expansión del empleo y aumento del turismo internacional.Flujos sostenidos de inversión

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Última Oportunidad de Argentina ante el FMI

    FMI reafirma respaldo a Argentina reservas, consenso político e inflación en la miraEl 2 de octubre de 2025, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reiteró su apoyo al gobierno argentino pero enfatizó dos condiciones fundamentales: que el Banco Central acumule reservas internacionales y que el gobierno cuente con un respaldo político amplio para impulsar su agenda de reformas.Este recordatorio del FMI no es meramente simbólico: llega en un momento de máxima fragilidad para la macroeconomía argentina, con reservas escasas, una inflación persistente y disputas políticas que podrían obstaculizar la gobernabilidad. Las señales enviadas por el órgano multilateral amplían el dilema que enfrenta el país: ¿cómo convencer a mercados e inversores de que el plan económico no se descarrilará?¿Qué dijo el FMI y cuáles fueron los ejes del apoyo reafirmado?La portavoz del FMI, Julie Kozack, en rueda de prensa, respaldó el programa argentino, pero subrayó aspectos que considera esenciales para su éxito. Entre sus principales declaraciones:Insistió en que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) debe acumular reservas en divisas, reforzando su capacidad para intervenir en el mercado cambiario y dar respaldo al peso.Subrayó que ese esfuerzo no basta: debe ir acompañado de un apoyo político amplio que permita al gobierno aprobar reformas estructurales sin bloqueos institucionales.Señaló que mantener la confianza de los mercados y sostener el progreso en la reducción de la inflación requerirá disciplina fiscal, coherencia monetaria y un marco cambiario claro. Recordó la importancia de que el gobierno cuente con una agenda de reformas ambiciosa, respaldada institucional y políticamente, para que el apoyo internacional tenga sentido.En síntesis: el FMI no abandona su respaldo formal, pero está dejando en claro que no acepta inercia ni improvisación.Contexto económico argentino: puntos críticosPara comprender la relevancia de esas condiciones, es necesario mirar el estado de la macroeconomía nacional:a) Reservas casi en ceroArgentina llegó a 2025 con una acumulación de reservas netas limitada. La intervención cambiaria ha sido constante, con el BCRA vendiendo dólares para contener la presión sobre el peso. La necesidad de fortalecer esas reservas era ya uno de los compromisos con organismos internacionales. Si no se logra revertir esa precariedad, el país queda vulnerable a choques externos, corridas cambiarias u obligaciones de deuda externa.b) Inflación persistenteAunque el gobierno ha logrado avances en desacelerar la inflación, sigue siendo un tema estructural de primer orden. La continuidad del plan monetario y fiscal depende de que esa baja se sostenga en el tiempo. El FMI ve en la inflación no controlada un riesgo que puede dinamitar el programa si no hay respaldo político.c) Gobernabilidad y consensos fragmentadosArgentina tiene un ambiente político polarizado. La implementación de reformas estructurales (laborales, previsionales, tributarias) puede enfrentar resistencias tanto dentro del oficialismo como de la oposición. Sin respaldo institucional, cualquier paso puede quedar bloqueado o revertido.d) Dependencia externa y financiamientoEl país depende de financiamiento externo para sostener su programa con el FMI, así como de apoyos diplomáticos, inversiones o líneas de crédito internacionales. En ese contexto, mostrar solidez macroeconómica y respaldo político es clave para atraer capitales.La advertencia del FMI apunta precisamente allí: los inversores no solo miran cifras, sino el entorno de credibilidad política.Riesgos de no cumplir las condiciones del FMILas declaraciones del FMI implican que no cumplir lo pedido puede tener consecuencias graves. Aquí algunos escenarios riesgosos:i) Pérdida de apoyo financieroSi no se acumulan reservas ni se demuestra respaldo político para las reformas, el FMI podría congelar nuevos desembolsos o condicionar estrictamente los pagos futuros. Eso dejaría al gobierno sin margen para cubrir vencimientos externos o reforzar el BCRA.ii) Reversión de confianza de los mercadosLos bonistas, inversores y analistas monitorean de cerca los compromisos con organismos internacionales. Si perciben que Argentina incumple esas condiciones, pueden exigir mayores tasas de riesgo país, reducir exposición o retirarse.iii) Fuga de capitalesSin reservas ni respaldo, la presión cambiaria puede intensificarse: salida de capitales, dólar paralelo al alza, pérdida de control sobre la brecha cambiaria.iv) Presión sobre la inflaciónUn entorno con falta de respaldo podría forzar al gobierno a recurrir a emisión monetaria o financiamiento interno para cubrir gasto, lo que alimentaría la inflación. Esa escalada puede desbordar la capacidad de contención.v) Crisis institucional y gobernabilidad vulnerableSi el gobierno no muestra consenso institucional para reformas, puede quedar aislado políticamente, enfrentado a bloqueos en el Congreso, judicializaciones o conflictos federales. Esa fragilidad política puede traducirse en crisis económicas.¿Por qué esas dos condiciones: reservas y apoyo político?Ambas no son pedidos azarosos: tienen lógica económica y política.a) Reservas como respaldo ante choquesLas reservas internacionales sirven como escudo ante choques externos: déficit de cuenta corriente, salidas de capital o pagos de deuda externa. Tener un colchón permite al BCRA intervenir con credibilidad sin depender de financiamiento inmediato.b) Apoyo político como legitimidad para reformasLas reformas estructurales suelen generar tensiones y costos políticos. Tener respaldo legislativo y social permite ejecutarlas con menor riesgo de reversión, tribunales o boicots institucionales.c) Cohesión entre metas macroeconómicasLa disciplina fiscal, la política monetaria consistente y el control de inflación demandan coherencia en los poderes del Estado. Sin consenso político, esas metas pueden tropezar con resistencias sectoriales.d) Credibilidad externaPara los acreedores internacionales, el FMI y los inversores, no basta que las cifras macroeconómicas parezcan correctas: lo que importa es la predictibilidad y la certeza de que las políticas se sostendrán más allá de cambios coyunturales.Efectos esperados del mensaje del FMI en inflación y otros frentesi) Refuerzo de expectativas de estabilidadAl ratificar su respaldo, el FMI puede inducir que los mercados tengan mayor confianza en la continuidad del plan argentino. Esa confianza puede moderar expectativas inflacionarias futuras.ii) Presión para acelerar reformasEl gobierno mexicano podría sentirse presionado para acelerar las reformas estructurales, para demostrar que tiene lo político necesario para cumplir las condiciones del FMI.iii) Mayor disciplina en emisión y gastoPara no defraudar las expectativas del FMI, el gobierno tendrá menos margen para emitir sin respaldo ni cumplir compromisos fiscales expansivos improvisados.iv) Reacción del mercado cambiarioSi el mercado valora el mensaje del FMI como creíble, podría relajar presión sobre el peso. Pero esa reacción dependerá de señales concretas de acumulación de reservas y avances políticos.v) Riesgos de expectativas desbordadasSi el gobierno promete ajustes rápidos sin respaldo, podría generar frustración si no se cumplen, dañando la credibilidad interna y externa, lo que podría revertir los efectos positivos del respaldo del FMI.Proyección estratégica: escenarios para lo que resta de 2025 y 2026Escenario A: Cumplimiento creíble y estabilizaciónEl gobierno acelera reformas fiscales, tributarias y estructurales con apoyo legislativo.El BCRA logra acumular reservas en forma gradual y constante.La inflación sigue moderando sin recaídas, las tasas se sostienen y el mercado recupera confianza.Se mantienen desembolsos del FMI y nuevas líneas de crédito externo.Escenario B: Avances mixtos y confianza vacilanteAlgunas reformas se aprueban, pero otras quedan bloqueadas en el Congreso o por conflictos sectoriales.La acumulación de reservas avanza lentamente, no alcanza para amortiguar choques externos.Los mercados reaccionan con cautela, las tasas se tensan y la inflación puede estancarse.Escenario C: Fracaso en credibilidad y colapso de confianzaEl gobierno no logra consenso ni impulsar reformas clave.Las reservas no se consolidan y el BCRA queda sin herramientas de intervención.Los mercados reaccionan desfavorablemente: fuga de capitales, dólar paralelo al alza, tasas récord.La inflación se dispara, la austeridad fiscal se vuelve insostenible y el programa con el FMI corre serio riesgo.El respaldo del FMI a Argentina no es un espaldarazo incondicional: está condicionado a dos pilares fundamentales: reservas sólidas y apoyo político amplio. Si esos pilares se resquebrajan, el plan podría desmoronarse.Para un país con inflación persistente, vulnerabilidad externa y gobernabilidad fragilizada, esa dualidad de condiciones no es un lujo, sino una necesidad estructural. El desafío principal no es convencer al FMI, sino convencer a los argentinos y a los poderes internos de que vale la pena el costo polític

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Tormenta Perfecta de la Inflación Actual

    El nuevo pulso de la inflación Europa y EE. UU. frente al reto de estabilizar preciosEl arranque de octubre de 2025 ha traído consigo una advertencia clara: la inflación, que muchos creían domesticada, muestra señales de persistencia y resistencia. Según los datos más recientes de los institutos estadísticos europeos, los precios en la eurozona se mantienen en torno al 2,9 % interanual, impulsados nuevamente por la energía, los servicios y la recuperación de la demanda interna. En España, el repunte de septiembre confirmó esa tendencia, con un incremento de dos décimas respecto a agosto, lo que ha despertado nuevas inquietudes entre analistas y autoridades monetarias.El contexto global tampoco ayuda. Estados Unidos enfrenta una incertidumbre fiscal por el posible cierre parcial del Gobierno federal, mientras China muestra un crecimiento más débil de lo esperado. En este escenario, los bancos centrales deben equilibrar cuidadosamente sus decisiones: mantener la inflación bajo control sin asfixiar la recuperación económica.La inflación se ha convertido nuevamente en el tema central del debate económico. Los consumidores la perciben en su día a día —en el supermercado, en la factura de la luz, en el alquiler—, mientras los mercados financieros intentan anticipar los próximos movimientos del Banco Central Europeo (BCE) y de la Reserva Federal (Fed). El desafío no solo radica en los precios actuales, sino en la persistencia de las expectativas inflacionarias.Un repunte que sorprende a los analistasDurante el verano de 2025, la mayoría de los pronósticos apuntaban a que la inflación seguiría moderándose de forma constante. Sin embargo, los datos de septiembre rompieron esa previsión. Las cifras oficiales muestran que el Índice de Precios al Consumo (IPC) de la eurozona aumentó dos décimas hasta situarse cerca del 3 %.La energía volvió a ser la gran protagonista. El encarecimiento del gas y del petróleo, influido por tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la menor oferta de crudo por parte de la OPEP, disparó los precios industriales y, con ellos, los costes de transporte y producción. Además, el retorno de la demanda energética tras el verano y las oscilaciones del euro frente al dólar agravaron el impacto.En el caso español, el INE señaló que los precios de la electricidad y los carburantes subieron más de lo esperado, aunque la inflación subyacente —que excluye energía y alimentos no elaborados— se mantuvo estable en torno al 2,3 %. Este dato es alentador, pero no suficiente para tranquilizar a los mercados.El problema, según los expertos, no es tanto el nivel absoluto de inflación como su inercia estructural. Los precios de los servicios —restauración, transporte, turismo— se mantienen elevados, lo que indica que la economía aún no ha digerido completamente los efectos del shock inflacionario de 2022-2023.Las raíces del fenómeno: energía, salarios y expectativasLa inflación actual no responde a un solo factor, sino a una combinación de causas estructurales y coyunturales.a) Energía: el combustible del nuevo ciclo inflacionarioLa energía sigue siendo el motor principal de la inflación. La reducción de reservas europeas de gas, el cierre temporal de plantas nucleares en Francia y Alemania y las tensiones con Rusia han elevado los precios mayoristas. Además, los mercados de futuros del petróleo anticipan precios por encima de los 90 $ por barril, lo que complica aún más la situación.Cada punto porcentual de incremento en el coste energético tiene un efecto multiplicador sobre la cadena de producción: transporte, manufacturas, agricultura y servicios.b) Salarios: la doble cara del aumento retributivoLas subidas salariales son positivas para los trabajadores, pero pueden alimentar la inflación si las empresas trasladan esos costes a los precios. En España, los convenios colectivos firmados en 2025 incluyen aumentos de entre el 3 % y el 4 %, especialmente en sectores como hostelería, logística y sanidad.Este fenómeno genera una tensión clásica: el equilibrio entre protección del poder adquisitivo y mantenimiento de la competitividad empresarial.c) Expectativas inflacionarias: el riesgo invisibleLas expectativas son un elemento clave del fenómeno inflacionario. Si los hogares y las empresas esperan que los precios sigan subiendo, sus decisiones de consumo e inversión se adaptan a esa percepción. Los bancos centrales saben que controlar la inflación no es solo una cuestión de estadísticas, sino de confianza y credibilidad.En este momento, las encuestas del BCE revelan que el público espera una inflación promedio del 2,6 % en los próximos dos años, ligeramente por encima del objetivo oficial del 2 %. Ese margen, aunque pequeño, demuestra que la inflación psicológica aún no está totalmente anclada.Los efectos sobre la economía reali) Pérdida del poder adquisitivoLa inflación actúa como un impuesto silencioso. Los salarios nominales pueden subir, pero si los precios aumentan más rápido, el poder de compra se erosiona. Los consumidores perciben que cada euro rinde menos, lo que repercute en la confianza y en la disposición a gastar.ii) Incremento del coste de financiaciónLos tipos de interés permanecen en niveles históricamente altos. Las empresas y familias que necesitan crédito se enfrentan a mayores costes financieros, lo que reduce la inversión y el consumo. Para los Estados, el servicio de la deuda también se encarece, limitando el margen de maniobra fiscal.iii) Repercusiones en la inversiónLa inflación genera incertidumbre. En entornos volátiles, las compañías tienden a postergar proyectos de inversión. Sectores como la construcción, la automoción y la tecnología dependen fuertemente de la estabilidad de precios para planificar su producción.iv) Mercado laboral dualLa inflación no afecta a todos por igual. Mientras los trabajadores con poder de negociación logran proteger sus ingresos, los empleados con contratos precarios o temporales enfrentan más dificultades. Esto amplía la brecha salarial y genera tensiones sociales. Las respuestas de los bancos centralesa) El BCE entre la cautela y la persistenciaEl Banco Central Europeo mantiene su tipo de referencia en el 4 %, el nivel más alto desde 2008. Aunque la inflación se ha moderado desde los picos de 2022, los responsables del BCE temen un rebote prematuro si relajan su política monetaria demasiado pronto.Christine Lagarde, presidenta del organismo, ha señalado que cualquier decisión de reducción de tasas deberá basarse en una “confianza sostenida” de que los precios convergen al objetivo del 2 %.El BCE enfrenta un dilema: combatir la inflación sin frenar el crecimiento. Si los tipos se mantienen demasiado altos, la economía europea podría entrar en un enfriamiento prolongado.b) La Reserva Federal y la economía estadounidenseEn Estados Unidos, la Reserva Federal (Fed) ha adoptado una postura similar. Tras varios trimestres de endurecimiento, los datos de inflación y empleo mixtos obligan a una política de “esperar y ver”. La posibilidad de un cierre del Gobierno federal, además, complica la disponibilidad de datos económicos y genera incertidumbre sobre la política fiscal.La perspectiva de los mercadosLos mercados financieros han reaccionado con una mezcla de prudencia y nerviosismo.El euro se mantiene débil frente al dólar, reflejando la diferencia de ritmos entre ambas economías.Los bonos soberanos europeos muestran rendimientos en ligero ascenso, anticipando que el BCE mantendrá su política restrictiva más tiempo.En bolsa, los índices europeos cotizan planos o ligeramente negativos, mientras el oro se consolida como activo refugio.Los inversores buscan señales claras de que la inflación está bajo control, pero los datos contradictorios alimentan la volatilidad.El vínculo entre inflación y desigualdadLa inflación también tiene un componente social. Los hogares de menores ingresos destinan una mayor parte de su presupuesto a bienes esenciales —alimentos, energía, vivienda—, precisamente los sectores donde más se han encarecido los precios.Esta realidad genera una forma de inflación desigual, en la que los más pobres soportan una carga desproporcionada. Para ellos, la inflación no es una variable macroeconómica abstracta, sino una realidad cotidiana que afecta la capacidad de alimentarse, transportarse y vivir con dignidad.Los gobiernos, conscientes de ese impacto, han implementado medidas de alivio: subsidios energéticos, topes a precios de alquiler, bonos sociales. Sin embargo, estas políticas tienen un costo fiscal y, en algunos casos, efectos secundarios inflacionarios.Riesgos y escenarios hacia 2026Escenario 1: Normalización gradualLa inflación se modera progresivamente a lo largo de 2026 gracias a la estabilización de los precios energéticos y a la prudencia de la política monetaria. Las tasas bajan de forma ordenada y la economía evita la recesión.Escenario 2: Reaceleración inflacionariaNuevos choques de oferta o un repunte de la demanda global pueden provocar un nuevo brote inflacionario, similar al vivido en 2022. En este caso, el BCE y la Fed tendrían que volver a endurecer sus políticas, generando volatilidad y riesgos de recesión.Escenario 3: Estancamiento prolongadoSi los precios permanecen altos pero el crecimiento se debilita, la economía podría entrar en una fase de estanflación, un escenario en el que la inflación convive con el estancamiento del PIB. Este es, para muchos economistas, el peor de los mundos posibles.El equilibrio frágil de la estabilidad de preciosLa inflación de 2025 demuestra que los precios pueden volverse persistentes incluso en ausencia de grandes shocks. En un mundo interconectado, las tensiones energéticas, las guerras comerciales y la incertidumbre geopolítica actúan como catalizadores de los precios.Los bancos centrales, por su parte, enfrentan el desafío de no sobrerreaccionar. Una política excesivamente re

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Cierre del Gobierno Un Terremoto Económico

    Mercados bajo presión el riesgo de un cierre del Gobierno en EE.UU. y sus repercusiones bursátilesUn nuevo episodio de tensión política en Washington amenaza con sacudir los mercados globales: el próximo 1 de octubre de 2025 marca el inicio del nuevo año fiscal en EE.UU., y si Congreso y Ejecutivo no logran aprobar los fondos de operación, podría producirse un cierre parcial del Gobierno (shutdown). Ese riesgo ya genera nerviosismo: las Bolsas estadounidenses se encuentran en niveles récord, el oro acumula ganancias notables y los inversores temen que la paralización gubernamental interrumpa la operación normal del Estado en datos económicos, pagos y servicios públicos. Este artículo analiza qué significa un cierre para los mercados financieros, cómo podría influir en la política monetaria y qué escenarios conviene observar para interpretar lo que viene.¿Por qué podría ocurrir un cierre del Gobierno?Un shutdown ocurre cuando el Congreso no aprueba el presupuesto o la extensión de los fondos operativos antes de que comience el nuevo año fiscal. En ese momento, partes del Gobierno dejan de operar por falta de financiamiento. Estos bloqueos presupuestarios no son raros: desde 1980 se han registrado unos 14 cierres parciales del Gobierno en EE.UU. El más reciente fue en 2018, cuando la paralización duró 34 días. Aunque muchos de estos cierres son evitados en última hora, el riesgo político y la falta de consenso entre demócratas y republicanos activan tensión en los mercados cada vez que llega la fecha límite.Principales efectos esperados sobre EE.UU.a) Parálisis de servicios no esencialesDurante un cierre, el financiamiento se corta para muchas agencias y programas no considerados esenciales. Esto significa que empleados federales podrían dejar de recibir salario temporalmente, museos o parques publicos podrían cerrar, aunque servicios esenciales (controladores aéreos, seguridad nacional, correos) suelen mantenerse operativos. b) Retrasos en datos económicosUn cierre puede paralizar la recolección y publicación de estadísticas clave, como el empleo, producción industrial, ventas minoristas. Eso ha generado preocupación entre analistas porque cuadros macroeconómicos se quedan “a oscuras” en momentos relevantes. c) Impacto en el empleo públicoLos empleados federales no esenciales dejan de trabajar —a menudo sin recibir salario hasta que se restablezca el financiamiento. En cierres prolongados, esto puede devenir en despidos temporales, aunque históricamente se paga luego. d) Confianza e incertidumbreUn cierre genera más incertidumbre macroeconómica, con riesgo de que inversores reduzcan exposición a activos de riesgo o se refugien en activos seguros (bonos, oro, efectivo).¿Cómo reaccionan las Bolsas y los mercados?i) Volatilidad, pero no colapso (si es breve)Históricamente, los cierres del Gobierno han provocado episodios de volatilidad moderada y de duración limitada en los mercados de acciones y bonos. Los inversores suelen revertir parte del impacto si el cierre no se prolonga demasiado. Analistas de UBS señalan que muchos cierres son percibidos como “interruptores temporales” más que shocks estructurales, lo que limita su efecto negativo extremo, siempre que la resolución política sea rápida. ii) Problema para la Fed y política monetariaUna complicación clave es que la Reserva Federal puede perder acceso a datos importantes del mercado laboral y otros indicadores si esos informes se retrasan por la paralización gubernamental. Esto debilita la base de decisión para ajustar tasas de interés. En algunos análisis, se sugiere que la Fed podría proceder con recortes de tasas incluso sin datos completos, basándose en expectativas y pronósticos. iii) Efecto en deuda, crédito y bonosAunque el cierre no interfiere con el pago de la deuda (pues no está ligado al techo de deuda en este caso), los mercados de bonos pueden mostrar aumento de rendimientos por aversión al riesgo, o mayor prima exigida por inversores. iv) Impactos sectorialesSectores directamente relacionados con gasto público o contratos federales (defensa, salud, infraestructura federal) pueden resentirse. También, con la incertidumbre general, sectores de consumo discrecional pueden ver desaceleración.Riesgos específicos en el contexto 2025Este cierre llega en un momento delicado:Las bolsas están en máximos, lo que implica que cualquier factor adverso tiene más potencial de corrección. El oro en 2025 ha tenido un muy buen desempeño, acumulando rendimientos elevados, lo que sugiere que los mercados ya están buscando refugios frente a riesgos sistémicos.El dólar, que había ganado terreno frente al euro en septiembre, ha perdido parte de ese avance recientemente, lo que indica sensibilidad cambiaria al riesgo. Si se retrasa el dato laboral de septiembre, la Fed podría entrar a su reunión de octubre sin información clave para calibrar su política monetaria. En otras palabras: el cierre podría agregarse como un factor de incertidumbre adicional justo cuando el mercado ya mira con atención a la economía estadounidense y las expectativas sobre tasas.Escenarios posiblesEscenario A: Cierre breve y acuerdo rápidoEl cierre dura pocos días o semanas, y se alcanza un acuerdo de financiamiento.Los mercados experimentan corrección temporal, pero luego recuperan terreno.La Fed dispone de suficientes datos rezagados para proceder con posibles recortes o ajustes.El efecto sobre crecimiento y empleo es limitado.Escenario B: Cierre prolongado y tensión acumuladaEl impasse se extiende varias semanas.Los analistas advierten sobre impacto mayor en sectores, retraso de datos e incertidumbre generalizada.Los mercados reducen exposición al riesgo, se fortalece el dólar, y los bonos de EE.UU. podrían ver aumento de rendimientos exigidos.La Fed se ve obligada a actuar con cautela, con posibilidad de mantener tasas altas o moderar recortes.Escenario C: Reacción política y reformulación de políticasPara evitar caos, el Congreso podría aprobar medidas provisionales de financiamiento, sin resolver tema de fondo.Podría generarse presión para reformar normas presupuestarias, límites de endeudamiento o mecanismos automáticos de continuidad de gasto.Si la Fed recibe señales fuertes, puede ajustar su hoja de ruta monetaria para incorporar el riesgo político.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Inflación El Comienzo de una Crisis Económica

    Inflación en España se dispara a 2,9 % en septiembre causas, riesgos y lo que se avecinaEn septiembre de 2025, España registró un nuevo avance en su tasa de inflación: el Índice de Precios al Consumo (IPC) interanual escaló hasta 2,9 %, dos décimas más que en agosto. Este repunte rompe la relativa estabilidad de los meses previos y plantea interrogantes importantes. ¿Qué está impulsando esta subida? ¿Cómo se comporta la inflación subyacente? ¿Qué implicaciones tiene para el Banco Central Europeo (BCE), para el poder adquisitivo de los hogares y para la política monetaria de la eurozona?El dato central: inflación interanual y subyacentea) El IPC generalSegún datos adelantados del Instituto Nacional de Estadística (INE), en septiembre la inflación interanual subió a 2,9 %, lo que implica un aumento de dos décimas frente al mes anterior.Este nivel representa el más alto desde febrero de 2025 y rompe con el techo del 2,7 % que se había mantenido en julio y agosto. b) Inflación subyacenteLa inflación subyacente (que excluye energía y alimentos no elaborados) registró un descenso de una décima, ubicándose en 2,3 % interanual. Este comportamiento indica que los precios más “persistentes” no elevan la tasa general, sino que el impulso proviene principalmente de componentes volátiles como la energía.c) Tasa mensualEn términos mensuales (septiembre frente a agosto), el IPC general experimentó una caída del –0,4 %, lo que constituye la mayor disminución mensual desde septiembre de 2024. Este contraste —una caída mensual frente a un avance interanual— sugiere que el efecto de base juega un rol relevante en el repunte interanual.¿Por qué subió la inflación en septiembre?Varios factores explican el repunte de la inflación interanual en septiembre. Aquí los más relevantes:a) Efecto baseEl año anterior, en septiembre de 2024, los precios de los carburantes y la electricidad habían experimentado descensos pronunciados. En 2025, esos mismos componentes bajan, pero con menor intensidad, lo que genera un “efecto base” que eleva la tasa interanual. Este fenómeno estadístico es crítico: cuando la comparación es con una base muy baja, los incrementos actuales se reflejan como subidas incluso si el precio absoluto no cambia mucho.b) Energía y carburantesEl menor descenso o la moderación en la caída de los precios de la electricidad y los combustibles ha sido uno de los principales motores del repunte del IPC. Aunque estos componentes son volátiles, su peso en la canasta de consumo les da un impacto significativo.c) Estacionalidad y precios reguladosSeptiembre suele asociarse a aumentos en gastos como educación, transporte y ocio, lo que genera presiones estacionales. Además, los precios regulados (luz, tarifas públicas) contribuyen en esta fase. d) Alimentos frescos y otros componentesAunque los alimentos no elaborados tienden a ser volátiles, su moderación o tendencias mixtas en 2025 han permitido que el alza se concentre más en energía. En el contexto del repunte general, su efecto comparativo es menor, dando protagonismo a los bloques vinculados al suministro energético.e) Comparación internacional y promedio europeoEspaña mantiene una inflación por encima de la media europea, que se sitúa alrededor de 2,1 %. Esta posición desfavorable complica la meta del BCE de inflar cerca del 2 %.El contraste con otros países de la eurozona también resalta diferencias en estructuras de costos, contratos energéticos y sensibilidad a los precios internacionales.Riesgos, desafíos y restricciones para la política monetariaEl repunte de la inflación abre múltiples interrogantes desde la política monetaria y el manejo macroeconómico.i) Presión para mantener tipos elevadosEl BCE ha venido aplicando una política restrictiva para contener la inflación. Este repunte podría motivar que el organismo mantenga su tasa de referencia en niveles más altos durante más tiempo. Algunos miembros del euro podrían presionar por entender que la meta del 2 % aún no está asegurada, generando debate interno.ii) Distorsión entre componentes volátiles y subyacentesEl hecho de que la inflación subyacente baje mientras la general sube sugiere que la presión no es interna sino importada. Eso limita el margen de acción directo de política monetaria para contener precios de energía, que suelen responder a factores externos.iii) Vulnerabilidad ante choques externosEnergía, materias primas y precios internacionales están sujetos a factores globales (geo­política, oferta, cambio climático). Si un nuevo shock energético o conflicto internacional eleva los precios de insumos, el IPC general podría escalar aún más.iv) Efectos distributivosLa inflación impacta de forma desigual. Hogares de menores ingresos gastan una mayor proporción de su ingreso en energía, transporte y alimentos, por lo que sienten más fuerte los impactos de estas subidas.v) Credibilidad del BCE y expectativasLa estabilidad de expectativas es fundamental. Si los actores económicos perciben que la inflación no se controla, pueden ajustar anticipadamente precios y salarios, generando un efecto de segunda ronda. El BCE debe demostrar que puede sostener la contención sin sacrificar el crecimiento excesivamente.Escenarios futuros: hacia final de 2025 y 2026Según la evolución de precios energéticos, condiciones internacionales y decisiones del BCE, se pueden proyectar diferentes escenarios:Escenario A: Moderación estableLos precios energéticos bajan en los próximos meses, amortiguando el efecto base.La inflación general cede gradualmente hacia el entorno del 2,3 – 2,5 %.La inflación subyacente sigue su senda descendente, convergiendo hacia 2 %.El BCE baja tasas de forma gradual si el panorama lo permite.Escenario B: Inflación persistente o reboundNuevos choques energéticos o alzas en combustibles reactivan presiones inflacionarias.El IPC se mantiene por encima del 3 % durante meses, complicando las metas del BCE.La inflación subyacente se estanca o vuelve a subir si los costos se trasladan a servicios.El BCE mantiene tasas altas por más tiempo y amenaza el crecimiento.Escenario C: Choque externo severoCrisis geopolítica, interrupciones de suministro o alza brusca de petróleo impactan energía y transporte.La inflación supera el 3,5 % interanual, impulsando fuerte reacción del BCE.Los costes financieros presionan empresas y consumidores, aumentando vulnerabilidades.Se puede generar una crisis de confianza si los precios se descontrolan.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Futuro de las Pensiones Una Solución Temporal

    Octavo retiro AFP 2025 en Perú cronograma, riesgos y su impacto sobre la inflación y la seguridad previsionalEn 2025, se pone en marcha el octavo retiro extraordinario de fondos AFP en Perú, autorizado mediante la Ley Nº 32445, y con el respaldo operativo de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Este mecanismo permite que los afiliados soliciten el retiro de hasta 4 Unidades Impositivas Tributarias (UIT) —equivalentes a S/ 21.400— en plazos escalonados. El proceso se articulará en cuatro cuotas máximas, con pagos mensuales tras la solicitud inicial, y con periodos específicos basados en el último dígito del Documento Nacional de Identidad (DNI). Marco legal y operativo del octavo retiro AFPa) Ley y normativaLa base legal de este retiro es la Ley Nº 32445, que faculta a los afiliados a acceder a parte de sus fondos de pensión en circunstancias extraordinarias. La SBS complementa esta ley con la Resolución SBS N.º 03444-2025, publicada el 28 de septiembre en el diario oficial El Peruano, que fija el procedimiento operativo: cómo solicitar, plazos, pagos escalonados y condiciones de desistimiento. b) Montos y límitesEl tope máximo elegible es 4 UIT, que para 2025 equivalen a S/ 21.400.Cada cuota de pago será de hasta 1 UIT (S/ 5.350), salvo la última que puede incluir el remanente del monto total solicitado.El retiro puede hacerse total o parcial, y el afiliado tiene la opción de desistir del retiro (parar desembolsos futuros) si lo notifica a su AFP al menos 10 días calendario antes de cualquiera de las fechas programadas.c) Plazo y cronograma de solicitudesEl periodo para hacer la solicitud del retiro es de hasta 90 días calendario, contados desde el 21 de octubre de 2025, fecha en que se inicia formalmente el proceso de solicitudes.Las solicitudes se presentarán de forma escalonada según el último dígito del DNI del afiliado (0 a 9), al igual que en retiros AFP anteriores.Para quienes no alcancen su fecha asignada, habrá una ventana libre para presentar solicitud entre el 4 de diciembre y el 18 de enero de 2026.d) Fechas de desembolsosLos pagos se harán mensualmente, cada cuota dentro de 30 días calendario después del anterior, de la siguiente forma aproximada:Primer pago: 30 días después de la solicitudSegundo pago: 30 días luego del primeroTercer pago: 30 días después del segundoCuarto (final) pago: 30 días después del terceroPor ejemplo, si la solicitud se hace el 21 de octubre, el primer abono podría llegar a más tardar el 20 de noviembre; el segundo el 20 de diciembre; el tercero el 20 de enero de 2026; y el cuarto el 20 de febrero de 2026. e) Retenciones y excepcionesLas AFP solo podrán retener hasta 30 % de cada desembolso en casos de mandato judicial o pensión alimenticia.En situaciones de afiliados en el extranjero o con impedimentos físicos, se habilitarán plataformas virtuales seguras para tramitar la solicitud.Si el afiliado estaba en proceso de traspaso de su Cuenta Individual de Capitalización (CIC) al momento de solicitar el retiro, ambos procedimientos deben tramitarse simultáneamente sin suspensiones.Motivos y demandas detrás del retiro AFPa) Presión social y demanda ciudadanaEl octavo retiro responde, en gran parte, a la presión social acumulada: muchos afiliados demandan acceso a sus fondos para afrontar necesidades urgentes, deudas o gastos, especialmente en contextos de inflación alta y contracción económica.b) Legislación previa y continuidad normativaLa ley del octavo retiro fue aprobada por el Congreso en meses anteriores, pero requería que la SBS emita el reglamento operativo. Hasta antes de su publicación, el cronograma no estaba definido oficialmente. Organismos como la AFP Profuturo ya anticiparon que cuando el reglamento salga, se replicará un esquema con cronogramas de solicitudes y pagos al estilo de retiros anteriores. c) Liquidez temporal para enfrentar presiones económicasPermitir retiros piezas de los fondos de pensión brinda liquidez inmediata a algunas personas, un mecanismo de alivio frente a costos de vida crecientes, aumentos de precios en alimentos, energía y transporte.d) Competencia política y legitimidadDesde el punto de vista político, los retiros son instrumentos de legitimidad y de respuesta rápida a demandas sociales, aunque también implican tensiones con la sustentabilidad del sistema previsional.Los riesgos estructurales y previsionalesAunque puede ofrecer alivio inmediato para algunos afiliados, el retiro tiene costos potenciales significativos:i) Disminución del capital acumuladoLos fondos retirados ya no estarán disponibles para generar rentabilidad futura. Esto puede erosionar el capital destinado a pensiones por invalidez, sobrevivencia o jubilación ordinaria, afectando la seguridad futura del afiliado.ii) Presión sobre el sistema previsionalSi muchos afiliados optan por retirarse, puede haber menor masa de activos administrados por las AFP, afectando su capacidad de inversión y estabilización del sistema.iii) Riesgo de efecto multiplicador inflacionarioLa inyección de recursos en mano de afiliados puede estimular el consumo en corto plazo, especialmente en bienes y servicios básicos. Si la oferta no responde, esto puede producir presiones inflacionarias locales.iv) Aumento del déficit financiero y presión fiscalSi el Estado debe compensar falencias del sistema previsional o asumir pasivos, eso puede traducirse en mayores costos fiscales, emisión o desequilibrios que afecten la inflación general.v) Incentivos perversosSi los afiliados incorporan la expectativa de retiros frecuentes, pueden desincentivar hacer aportes, reducir su horizonte de acumulación, o presionar por nuevas leyes que debiliten el sistema.Impacto potencial del retiro AFP sobre la inflaciónPara el blog de inflación, el octavo retiro AFP es especialmente relevante:Estimulación de la demanda: los desembolsos representan ingreso extra para algunos afiliados, lo cual puede aumentar la demanda agregada localmente.Presión sobre precios locales: en zonas con menor competencia o oferta rígida, ese aumento de demanda puede traducirse en subidas de precios de bienes esenciales, transporte o energía.Reacción de expectativas: si el público percibe que el retiro socava la estabilidad financiera, pueden demandarse ajustes rápidos de precios para cubrir incertidumbres.Política monetaria tensionada: el Banco Central podría enfrentarse a dilemas: contener inflación frente a una mayor liquidez, o permitir cierto ajuste para no frenar el efecto sociales del retiro.Efectos sectoriales: las AFP pueden tener que liquidar activos líquidos o menos líquidos para pagar los retiros, lo que puede afectar mercados financieros, tasas de interés en bonos y activos, y generar contagio en precios de capital.Escenarios hacia 2026Para anticipar cómo podría desarrollarse este mecanismo, aquí algunos escenarios:Escenario A: Adopción moderada y efecto controladoMuchos afiliados solicitan el retiro, pero no de manera masiva.Los pagos escalonados permiten amortiguar el impacto de demanda.El consumo adicional se distribuye en meses, atenuando presiones de inflación local.El sistema previsional absorbe las salidas sin colapsar, y la rentabilidad de las AFP no se ve gravemente comprometida.Escenario B: Retiro masivo y tensiones previsionalesUna mayoría significativa de afiliados solicita retiro completo de 4 UIT.El sistema previsional enfrenta una fuga masiva de capitales.Las AFP deben vender activos para cubrir pagos, afectando mercados financieros.Repercusión en tasas de interés, menor liquidez y efectos secundarios inflacionarios.Escenario C: Contraparte política y ajustes regulatoriosLa medida genera críticas hacia el sistema de AFP y demanda reformas profundas.El Estado refuerza mecanismos regulatorios, exige límites más estrictos, i

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Efecto Dominó de un Pequeño Bono en la Economía Peruana

    Aguinaldo 2025 S/ 300 para pensionistas del régimen 20530 y sus implicancias en el presupuesto y la inflaciónEn los últimos días, el gobierno peruano anunció una medida dirigida a uno de los colectivos más vulnerables: los pensionistas del régimen establecido por el Decreto Ley 20530. Según el Decreto Supremo Nº 204-2025-EF, se ha autorizado una transferencia de partidas de S/ 545,034 para financiar el pago de pensiones correspondientes a los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2025, así como un bono de aguinaldo de S/ 300 para 149 jubilados de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP).https://www.infobae.com/peru/2025/09/27/aguinaldo-2025-aseguran-bono-de-s300-para-pensionistas-de-la-20530-de-una-entidad/?utm_source=chatgpt.comEste anuncio no solo implica un alivio para los beneficiarios, sino también varios retos para las finanzas públicas y la sustentabilidad del sistema de pensiones, especialmente en un contexto económico en el que la inflación y las restricciones presupuestarias ejercen presión constante. En este artículo exploraremos los detalles del decreto, su contexto legal, los efectos potenciales en el presupuesto, sus riesgos y cómo podría repercutir en las expectativas de inflación en Perú.¿Qué establece el Decreto Supremo Nº 204-2025-EF?a) Transferencia presupuestaria autorizadaEl instrumento legal autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) la transferencia de recursos para que la Oficina de Normalización Previsional (ONP) pueda cubrir tanto las pensiones de los meses restantes del año (octubre a diciembre) como el pago del aguinaldo para los pensionistas del régimen 20530 adscritos a SUNARP.https://www.infobae.com/peru/2025/09/27/aguinaldo-2025-aseguran-bono-de-s300-para-pensionistas-de-la-20530-de-una-entidad/?utm_source=chatgpt.comEn total, la cantidad asignada asciende a S/ 545,034, monto que debe ser desagregado programáticamente mediante resolución, en un plazo de cinco días calendario desde la vigencia del decreto.b) Beneficiarios específicosNo todos los pensionistas del régimen 20530 se verán beneficiados: solo 149 pensionistas vinculados a SUNARP, distribuidos entre sus sedes en Lima, Chiclayo, Trujillo, Arequipa, Cusco, Iquitos, Pucallpa, Huaraz, Huancayo, Ica y Tacna.https://www.infobae.com/peru/2025/09/27/aguinaldo-2025-aseguran-bono-de-s300-para-pensionistas-de-la-20530-de-una-entidad/?utm_source=chatgpt.comEsto implica que el decreto es una medida focalizada, más que una política general para todos los beneficiarios del régimen.c) Base legal y normativa precedenteEl decreto se enmarca dentro de la Segunda Disposición Complementaria Final de la Ley Nº 31728, que autoriza modificaciones presupuestarias para financiar pensiones, aguinaldos y bonificaciones de los pensionistas del régimen 20530 mediante recursos institucionales.https://www.infobae.com/peru/2025/09/27/aguinaldo-2025-aseguran-bono-de-s300-para-pensionistas-de-la-20530-de-una-entidad/?utm_source=chatgpt.comAdemás, la medida se inscribe en un contexto previo en el que el Estado ya ha venido autorizando transferencias presupuestarias adicionales para cubrir obligaciones previsionales del régimen 20530 de junio a diciembre de 2025.https://www.infobae.com/peru/2025/05/21/aguinaldo-y-pensiones-onp-2025-buenas-noticias-para-los-pensionistas-de-la-20530-con-nueva-transferencia-millonaria-para-los-pagos-de-este-ano/?utm_source=chatgpt.comContexto del régimen 20530 y desafíos previsionales en Perúa) ¿Qué es el régimen 20530?El Decreto Ley N° 20530 regula pensiones, compensaciones y beneficios para servidores públicos que no están comprendidos en el régimen clásico de la Ley 19990 del Sistema Nacional de Pensiones (ONP). Este régimen ha sido objeto de varias reformas y transferencias progresivas a la ONP para su administración.https://www.infobae.com/peru/2025/05/21/aguinaldo-y-pensiones-onp-2025-buenas-noticias-para-los-pensionistas-de-la-20530-con-nueva-transferencia-millonaria-para-los-pagos-de-este-ano/?utm_source=chatgpt.comLas pensiones bajo 20530 suelen incluir beneficios como compensaciones por servicios prestados, pensiones de jubilación, cesantía u otros regímenes especiales.b) Presiones actuales del sistema de pensionesEl financiamiento de pensiones y bonos ha sido un tema recurrente en la discusión presupuestal. En 2025, el Estado ya autorizó partidas adicionales para cubrir pagos de pensiones, aguinaldos y bonificaciones para el régimen 20530.https://www.infobae.com/peru/2025/05/21/aguinaldo-y-pensiones-onp-2025-buenas-noticias-para-los-pensionistas-de-la-20530-con-nueva-transferencia-millonaria-para-los-pagos-de-este-ano/?utm_source=chatgpt.comDicho de otro modo: el Estado está comprometido con cubrir obligaciones previsionales, pero esas transferencias implican ajustes fiscales y el riesgo de que el gasto se vuelva insostenible si no se acompaña de reformas estructurales.c) Presupuesto y limitaciones fiscalesEl Perú, como muchos países latinoamericanos, enfrenta restricciones fiscales: techo de deuda pública, equilibrio presupuestario obligatorio y necesidad de priorizar recursos para salud, educación e inversión. Cualquier asignación adicional para pensiones compite con esas otras demandas.Cuando el Estado autoriza recursos adicionales para obligaciones previsionales, necesariamente debe recortar o postergar otros gastos, o aumentar ingresos (aunque esto último es políticamente difícil).Efectos potenciales sobre la inflación y expectativas de preciosi) Inyección de recursos y presión de demandaAunque el monto de S/ 545 mil no es gigantesco en términos de presupuesto nacional, la transferencia representa un estímulo fiscal para ese segmento. Los pensionistas que reciben ese aguinaldo probablemente incrementarán su consumo, especialmente en bienes de primera necesidad, lo que puede generar una presión adicional en precios locales, sobre todo en mercados regionales pequeños.ii) Expectativas futurasLas medidas de bonificación o aguinaldo crean una expectativa de que los pensionistas no sólo serán protegidos, sino que recibirán beneficios adicionales. Si los agentes económicos creen que esto se repetirá o expandirá, podrían ajustar precios o salarios preventivamente, lo que puede alimentar inflación futura.iii) Efecto sobre la credibilidad fiscalSi estas transferencias se vuelven recurrentes sin reformas, los mercados pueden interpretar que el Estado asume compromisos que no puede sostener. Esa percepción puede elevar primas de riesgo, encarecer deuda y presionar tasas de inflación derivadas del financiamiento público.iv) Riesgo de efectos de segunda rondaEl aguinaldo puede generar aumentos en demanda de insumos, transporte, comercio minorista, lo que puede presionar precios intermedios. Esa presión puede trasladarse en un efecto multiplicador, afectando el índice de precios al consumidor (IPC).Limitaciones y riesgos de la medidaa) Beneficio muy focalizadoSolo 149 pensionistas de SUNARP recibirán este bono expresamente, lo que limita el impacto social y puede ser criticado como una medida de corto alcance más política que estructural.b) SostenibilidadSi cada institución solicita transferencias similares, el sistema podría enfrentar dificultades presupuestarias en otras áreas prioritarias, especialmente si no hay crecimiento económico suficiente para generar nuevos ingresos fiscales.c) Percepción de inequidadOtros pensionistas bajo el régimen 20530 o bajo otros regímenes podrían reclamar un tratamiento igualitario, generando presión política y social.d) Retrasos administrativosEl decreto exige que la resolución de desagregación de partidas se apruebe dentro de cinco días calendario. Si ese plazo no se cumple o los mecanismos administrativos fallan, podría generarse retraso en el cobro, lo que debilita la efectividad del beneficio.e) Desconexión con reformas estructuralesEl aguinaldo es una medida paliativa. Si no se acompaña de reformas para fortalecer la sostenibilidad del sistema de pensiones, control del gasto público y crecimiento económico, permanecerá como un parche que no resuelve los problemas de fondo.Escenarios posibles hacia diciembre de 2025 y más alláEscenario A: Cumplimiento puntual y efecto moderado- El decreto se ejecuta en tiempo y forma, los pensionistas cobran el S/ 300 junto a sus pensiones de octubre a diciembre.- El impacto inflacionario es moderado, porque el consumo adicional se distribuye en muchos meses.- La medida sirve como alivio simbólico, mejora la percepción de protección social y fortalece legitimidad estatal.Escenario B: Retrasos y expectativas frustradas- Problemas administrativos retrasan pagos y algunos pensionistas no reciben el bono completo o a tiempo.- La pérdida de confianza puede generar descontento político y críticas.- Si el bono finalmente se paga con demoras, el efecto sobre inflación puede ser más fuerte en meses posteriores cuando el gasto se concentre.Escenario C: Ampliación del beneficio y presión fiscal- Otros grupos de pensionistas o entidades públicas demandan el mismo bono, generando presión para extenderlo más allá de los 149 beneficiarios y más allá de SUNARP.- El Estado tendrá que reasignar partidas o recortar otros gastos para cubrir esa expansión.- En ese contexto, la presión fiscal podría generar inflación secundaria más notable.El anuncio del bono de S/ 300 para 149 pensionistas del régimen 20530 en SUNARP es una medida significativa en el corto plazo: busca asegurar el aguinaldo de fin de año y aliviar parcialmente la carga de quienes están en una situación vulnerable. Pero sus d

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Revolución Digital en la Economía Peruana

    Billeteras móviles sin impuestos la apuesta peruana para dinamizar el dinero electrónico y combatir la informalidadEn el Perú se está gestando un cambio importante en el marco tributario que podría transformar cómo se manejan los pagos digitales: la Comisión de Economía del Congreso aprobó un dictamen para exonerar el denominado dinero electrónico del pago del IGV (Impuesto General a las Ventas) y del ISC (Impuesto Selectivo al Consumo).https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.comEste paso legislativo, respaldado por organismos como la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), busca promover la inclusión financiera, reducir barreras para el uso de herramientas digitales en sectores informales, y hacer más competitivo el ecosistema de billeteras móviles.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.comPero este planteamiento tiene múltiples aristas: ¿qué significa para los consumidores? ¿cómo puede afectar la recaudación fiscal? ¿qué impacto podría tener en la inflación nacional? En este artículo analizaremos en detalle el dictamen, sus motivaciones, los desafíos institucionales y los escenarios posibles.¿Qué propone exactamente el dictamen aprobado?El texto aprobado en la Comisión de Economía pretende modificar la Ley del IGV e ISC (Texto Único Ordenado por Decreto Supremo 055-99-EF) para incluir una nueva exoneración: que las emisiones de dinero electrónico realizadas por empresas emisoras autorizadas no estén gravadas por estos impuestos.Es decir:- Las EEDE (Empresas Emisoras de Dinero Electrónico) debidamente autorizadas por la SBS serían exoneradas del pago del IGV e ISC sobre la emisión del dinero electrónico.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.com- La idea es que esa exoneración entre en vigor desde el primer día del mes siguiente a la publicación en el diario oficial “El Peruano”.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.com- Luego de su publicación, el Poder Ejecutivo tendría 30 días calendario para adecuar las normas reglamentarias que permitan aplicar la modificación.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.com- Actualmente, las EEDE habían sido exoneradas en el pasado —seis veces—, pero esa vigencia expiró al 31 de diciembre de 2024, por lo que desde el 1 de enero de 2025 ya se les está cobrando el IGV sobre ese servicio.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.comEste movimiento tiene el respaldo formal de la SBS y del BCRP, que se han manifestado a favor de un marco tributario unificado y que este tipo de servicios promuevan la formalización del sistema financiero digital.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.com¿Por qué plantear esta exoneración? Motivaciones políticas y económicasAlgunas de las razones oficiales y estratégicas detrás de esta iniciativa son:a) Inclusión financieraSe apunta a que el dinero electrónico sea una herramienta para incorporar al sistema financiero a quienes operan en la informalidad o carecen de cuenta bancaria formal. Cuando más personas usen billeteras digitales, se puede generar historial de transacciones que faciliten acceso al crédito y otros servicios formales.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.comb) Competitividad del ecosistema fintechLas EEDE que emiten dinero electrónico compiten con otros instrumentos, algunas ya exoneradas parcialmente. Establecer una exoneración clara permite crear condiciones más niveladas para todos los emisores autorizados.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.comc) Impulso a la digitalización de pagosEl BCRP considera que esta medida “favorecería el desarrollo del sistema de pagos” en el país, al reducir costos fiscales sobre las transacciones digitales y estimular el uso de medios electrónicos en lugar del efectivo.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.comd) Recaudación contra la evasiónAunque eliminar impuestos reduce ingresos fiscales, promover que las operaciones migran a medios digitales genera trazabilidad, lo que a largo plazo podría aumentar la recaudación formal al incorporar actividades antes invisibles al fisco.https://www.infobae.com/peru/2025/09/25/billeteras-moviles-buscan-que-el-dinero-electronico-este-exonerada-de-impuestos/?utm_source=chatgpt.comEn resumen: la exoneración del dinero electrónico no es sólo un alivio tributario, sino una estrategia para reconfigurar el sistema de pagos, incentivar la formalidad y fortalecer el ecosistema digital.Riesgos, desafíos e impactos fiscalesUna iniciativa de este tipo conlleva efectos secundarios importantes que hay que valorar con cautela:i) Pérdida de recaudaciónEliminar el IGV sobre emisiones significa que el Estado dejará de percibir ingresos que antes registraba. En un país donde la recaudación es esencial para financiar servicios públicos, esto puede generar tensiones presupuestarias.ii) Efectos sobre inflaciónAunque menos directo, al reducir costos fiscales sobre servicios digitales, podría haber incentivos para que más operaciones migran al canal digital, lo cual puede generar dinamismo en la demanda de bienes y servicios asociados, presionando precios si la oferta no responde.iii) Complejidad normativa y riesgos de interpretaciónDefinir claramente qué constituye “emisión de dinero electrónico” y qué queda exento puede generar disputas tributarias. Las reglas reglamentarias, límites operativos y controles serán esenciales para evitar abusos o vacíos legales.iv) Distorsiones entre emisores autorizados y no autorizadosSi solo las EEDE autorizadas se benefician, pueden surgir incentivos perversos para que entidades que operan al margen del sistema busquen mecanismos para captar ese estatus, generando un reto regulatorio.v) Riesgo moral y uso excesivoUna exoneración fiscal puede generar excesos de uso o emisión de dinero electrónico con fines especulativos o de arbitraje, si no se establecen límites operativos claros.vi) Ajuste político y resistencia del fiscoLos organismos de recaudación (Sunat) pueden mostrar resistencia si consideran que la medida reduce su base tributaria. Esto puede generar conflictos institucionales y demoras en la implementación.Relación con la inflación y el sistema de preciosPara un blog centrado en inflación, esta medida tiene relevancia en varios frentes:- Costo de transacción más bajoAl eliminar impuestos sobre las emisiones, se reduce parte del costo implícito de usar billeteras digitales. Eso puede favorecer que los usuarios prefieran medios digitales a efectivo, lo que puede trasladarse en menores “costos de operación” en algunos comercios, si estos trasladan el ahorro.- Impulso en la formalidad de preciosAl mover operaciones informales al sistema digital, hay más claridad en los movimientos de precios. Eso puede moderar ajustes arbitrarios de precios, al tener mayor visibilidad por parte de los reguladores.- Expectativas de precios digitalesSi los consumidores esperan que los servicios digitales sean “más baratos” por esta exoneración, podrían renegociar tarifas o esperar rebajas, lo que puede generar presión sobre los oferentes.- Contención del “impuesto al uso digital”Actualmente, al aplicar impuestos a servicios digitales, estos costos pueden trasladarse al consumidor final. La exoneración busca quitar ese componente inflacionario añadido.- Estimulación del consumo digitalSi digitalizar más operaciones reduce fugas del consumo al sector informal, podría haber una mayor competencia entre comerciantes formales, estimulando precios más competitivos.Contexto previo: crecimiento de las billeteras digitales en PerúEste proyecto no surge en el vacío: es una respuesta a una tendencia creciente en el uso de billeteras móviles en el país.- En los últimos años los pagos virtuales han crecido de forma exponencial en Perú.- Se estima que las transacciones con billeteras digitales podrían duplicar su participación en los próximos años, con una reducción gradual del uso del efectivo.- La interoperabilidad entre apps como Yape y Plin ha permitido que pagos entre distintas plataformas sean más fluidos, fortaleciendo el ecosistema digital peruano.- Sin embargo, con ese crecimiento también ha llegado mayor supervisión: la Sunat ha intensificado fiscalización sobre pagos realizados mediante Yape y Plin para negocios, en busca de ingresos no declarados.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Escándalo de las Exportaciones Beneficio o Desastre

    Retenciones cero exprés los grandes beneficiados, el costo fiscal y los perdedores del campo argentinoUna de las medidas económicas más polémicas de los últimos tiempos fue la eliminación temporal de las retenciones a las exportaciones de granos, una decisión que duró apenas unas horas pero que dejó huellas profundas. Los anuncios del gobierno de Javier Milei y del ministro de Economía Luis Caputo afirmaban que esta “suspensión” buscaba oxigenar la llegada de dólares frescos al Banco Central. Sin embargo, pronto quedó claro que no todos los actores del campo resultaron favorecidos; en cambio, un puñado de grandes agroexportadores concentraron las ganancias, mientras el Estado resignaba recursos fiscales y los pequeños productores quedaron al margen.¿Qué fue el plan “retenciones cero” y cómo se implementó?La medida fue anunciada mediante el Decreto 682/2025, el 22 de septiembre, y estableció que las exportaciones de granos y subproductos quedarían exentas de retenciones hasta el 31 de octubre o hasta que se completara un cupo de USD 7.000 millones en Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE). La suspensión se activó inmediatamente, generando una carrera entre exportadores para registrar ventas con derechos aduaneros cero bajo ese cupo. Pero esos 7.000 millones del cupo se agotaron en un lapso extremadamente breve—en apenas 48 horas—y se estima que el Estado dejó de recaudar unos USD 1.500 millones en concepto de retenciones. Desde la base del decreto hasta su ejecución, hubo signos de improvisación: los exportadores declararon volúmenes sin tener la mercadería física en su poder (es decir, sin stock previo), confiando en adquirirla posteriormente. Esto generó sospechas de arbitraje y uso oportunista del sistema. En suma: fue un estímulo fiscal exprés, de alcance limitado en tiempo pero enorme en impactos, con reglas que favorecían a quienes contaran con estructuras ágiles para aprovechar la ventana normativa.Los verdaderos ganadores: perfil de los beneficiadosAunque el gobierno presentó la medida como un alivio para el campo, los datos muestran que los mayores beneficiarios fueron grandes empresas agroexportadoras con capacidad organizativa y acceso directo al sistema de comercio exterior:Analistas del sector coinciden en que más del 70 % de los beneficios recayó en unas pocas firmas con participación dominante en el mercado exportador.Empresas como Cargill, Bunge, LDC, Cofco, AGD, Molinos, Viterra fueron identificadas entre las más beneficiadas, recibiendo millones en alivios fiscales.En concreto, algunas voces estiman que seis compañías concentraron el 86,8 % del beneficio fiscal, lo que representa más de USD 1.300 millones sólo para ese grupo.Mientras las exportadoras se beneficiaron con la reducción del impuesto, los productores locales no tuvieron tiempo para acceder al beneficio: muchos ya habían vendido sus granos, o no contaban con capacidad para reaccionar a una medida tan brusca e inesperada.En efecto, productores y asociaciones rurales denunciaron que quedaron fuera del reparto, ya que la medida favoreció a quienes podían anticipar operaciones y registrar ventas sin tener la mercadería física.Por lo tanto, lo que aparentaba ser un alivio general terminó siendo una ventana de ventaja para quienes ya poseían estructuras de escala y protagonismo en el mercado exportador.Costo fiscal y repercusiones para el EstadoLa suspensión de retenciones, aunque limitada en tiempo, representó un golpe para las cuentas públicas:Se estima que el Estado dejó de recaudar alrededor de USD 1.500 millones de ingresos que habrían correspondido al fisco.Esa transferencia de recursos fiscales benefició directamente a los exportadores “favorecidos”, en detrimento de programas sociales, inversiones públicas y las funciones de administración estatal.Visto desde el ministerio de Economía, la medida habría sido diseñada para captar divisas de manera urgente (liquidación masiva de exportaciones) y reforzar reservas del Banco Central, como un parche temporal ante presiones cambiarias.Pero ese “respiro” fiscal tiene costos de oportunidad. Los recursos que no ingresaron podrían haber financiado salud, educación, infraestructura u otros programas estatales.La maniobra generó denuncias judiciales: se presentaron denuncias penales por “defraudación multillonaria”, abuso de autoridad y administración fraudulenta contra Milei, Caputo y otros funcionarios, acusándolos de favorecer intereses concentrados.En resumen, una medida que se vendió como beneficio general en realidad provocó una redistribución regresiva del recurso fiscal hacia empresas grandes, con implicancias de gobernabilidad, legitimidad y sostenibilidad financiera.¿Por qué los productores del agro se opusieron o se quedaron fuera?La reacción de los productores rurales fue de rechazo. Algunas razones clave:Las reglas del decreto favorecían el registro de ventas rápidas y oportunistas en DJVE sin verificación rigurosa, lo que permitió que exportadoras declararan volúmenes que no poseían en stock. Los productores no podían competir contra esa velocidad operativa.Los productores físicos quedaron excluidos por falta de liquidez, estructuras de comercialización centralizadas o desconocimiento operativo del mecanismo de “venta exprés”. Muchos ya habían vendido sus cosechas bajo condiciones previas. Por lo tanto, no pudieron aprovechar la ventana temporal.La medida fue percibida como injusta: que “los grandes ganaron y los chicos quedaron fuera”, generando una sensación de que la política agrícola favorece concentrados en lugar de apoyar a la base rural.También hubo críticas por la abrupta suspensión: el gobierno habilitó la medida por pocas horas y luego la revertió bajo presión externa, lo que generó incertidumbre jurídica y operativa.Esta combinación de reglas centralizadas, privilegios operativos y falta de previsión deja claro por qué muchos productores sienten que fueron excluidos de una política que se decía que los beneficiaría.Impactos sobre la inflación, el dólar y la economía en generalAunque el episodio dura apenas días, sus efectos pueden permear varios frentes económicos:A. Presión cambiaria y estrategia de reservasLa medida podía inducir una liquidación masiva de exportaciones para captar dólares, lo que momentáneamente alivia la presión sobre el tipo de cambio. Esa fue quizás una de las motivaciones del gobierno.Pero ese efecto es temporal. Si el mercado interpreta que fue una operación de corto plazo, puede revertir rápidamente cuando las expectativas se ajusten.Si la medida se restituye (es decir, se reponen las retenciones), puede haber una reacción inversa devaluatoria.B. Inflación y expectativas de preciosSi los exportadores lograron registrar operaciones sin mercadería y anticipan que las retenciones regresarán, pueden ajustar precios internos (o negociar más duro con proveedores) para cubrir la expectativa tributaria futura, lo que puede trasladarse a precios minoristas.Además, la percepción de que el Estado pierde recursos puede debilitar la confianza en su capacidad de administrar precios, subsidios o intervenciones contra la inflación.Si los productores perciben que no cuentan con protección, pueden exigir mayores ajustes de precios o salarios para compensar los márgenes perdidos anticipadamente.C. Credibilidad institucional y riesgo paísMedidas erráticas aplicadas y revertidas en horas alimentan la desconfianza en las reglas de juego. Los inversores prefieren entornos donde las normativas no cambian de un día para otro.Las denuncias judiciales en curso y los cuestionamientos sobre transparencia pueden generar costos reputacionales que elevan el riesgo país.En períodos electorales o de incertidumbre, un episodio como este puede intensificar la volatilidad del mercado cambiario y financiero.D. Efecto redistributivoEl decreto resultó en una redistribución efectiva de recursos: el Estado resignó recaudación, los exportadores ganaron, muchos productores perdieron. Esto puede fortalecer la concentración del sector agroexportador en pocas manos, debilitando la heterogeneidad productiva del campo.Ese efecto concentrativo puede tener consecuencias a mediano plazo para la competitividad del agro pequeño y mediano, su capacidad de crecimiento y su incidencia económica.Escenarios posibles a mediano plazoPara proyectar lo que puede venir, podemos identificar varios escenarios probables:Escenario 1: Retroceso parcial con desgasteEl gobierno acepta que la medida fue excesiva y promulga alguna revisión del decreto, quizás aplicando controles sobre DJVE irreales, auditorías o restitución li

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Apuesta Arriesgada El Futuro de Argentina en Juego

    Milei elogia a Trump ante la ONU estrategias, riesgos y las implicancias para la economía argentinaEn un escenario de alta tensión económica y política, el presidente argentino Javier Milei protagonizó un momento destacable ante la Asamblea General de la ONU: elogió públicamente a Donald Trump por sus “decisiones difíciles” para evitar lo que calificó como “una catástrofe global”.https://www.diariolasamericas.com/economia/milei-elogia-trump-la-onu-sus-decisiones-y-evitar-una-catastrofe-global-n5382985?utm_source=chatgpt.comEse gesto no es meramente diplomático: tiene implicaciones políticas, ideológicas y económicas que pueden resonar en el rumbo del gobierno argentino. ¿Qué quiso decir Milei con ese reconocimiento? ¿Cómo encaja ese alineamiento con la estrategia macroeconómica del país? ¿Qué riesgos e impactos puede tener este tipo de discursos en los mercados y la inflación?El elogio ante la ONU: los ejes del discursoDurante su intervención en la Asamblea General de la ONU, Milei resaltó que Donald Trump “entiende que debe hacer lo necesario, aunque muchos no les guste, antes de que sea demasiado tarde” para evitar “una catástrofe global”.https://www.diariolasamericas.com/economia/milei-elogia-trump-la-onu-sus-decisiones-y-evitar-una-catastrofe-global-n5382985?utm_source=chatgpt.comEntre los elementos que destacó:- La capacidad de Trump para tomar decisiones difíciles frente a la oposición o el descontento público.- Su política migratoria, defendida como una medida de control sobre flujos ilegales.- Una reestructuración del comercio internacional sin precedentes, que busca modificar reglas globales dominantes.- La idea de lucha contra la “captura institucional” del Estado por facciones políticas de izquierda, a partir de limpiar estructuras estatales “infiltradas”.https://www.infobae.com/politica/2025/09/24/javier-milei-en-la-onu-en-vivo-el-presidente-habla-en-la-asamblea-general-se-reune-con-el-fmi-y-el-tesoro-de-eeuu/?utm_source=chatgpt.com- La crítica implícita a la ONU: Milei señaló que el organismo debería someterse a reformas, recortes, auditorías y manejo más eficiente del gasto, apelando a su propia política de “motosierra” en Argentina.https://www.diariolasamericas.com/economia/milei-elogia-trump-la-onu-sus-decisiones-y-evitar-una-catastrofe-global-n5382985?utm_source=chatgpt.comEste elogio público es parte de una estrategia política visible: reforzar el alineamiento con Estados Unidos y con figuras como Trump, mientras se fortifica un discurso de ruptura con el establishment global.Contexto político y económico detrás del elogioPara entender la trascendencia de estas palabras, hay que verlas contra el espacio interno y externo en el que se pronuncian.a) La necesidad de respaldo externoArgentina enfrenta una situación económica delicada: vencimientos de deuda considerables, reservas frágiles y un índice de riesgo país elevado. En ese contexto, mostrar respaldo político internacional tiene un efecto simbólico que puede repercutir en los mercados. De hecho, Milei viajó a Nueva York con una fuerte agenda política y financiera.https://www.infobae.com/politica/2025/09/24/despues-del-fuerte-apoyo-politico-de-trump-milei-hablara-en-naciones-unidas-se-reune-con-georgieva-y-cenara-con-bessent-en-la-gala-del-atlantic-council/?utm_source=chatgpt.comSe suma que, según versiones periodísticas, Milei y Trump sostuvieron reuniones claves en la ONU para cerrar apoyos financieros que le permitan a la Argentina hacer frente a vencimientos y fortalecer reservas.https://www.infobae.com/politica/2025/09/23/milei-y-trump-estan-reunidos-en-la-onu-para-cerrar-la-ayuda-financiera-que-permitira-pagar-los-vencimientos-de-la-deuda-y-fortalecer-las-reservas/?utm_source=chatgpt.comb) Alineamiento ideológico y diplomáticoEl elogio a Trump también reafirma el cambio de política exterior argentina bajo la administración Milei. Donde gobiernos anteriores tuvieron vínculos más amplios con esquemas globales de izquierda o vínculos con China y bloques como los BRICS, el actual gobierno parece virar hacia una alianza más estrecha con Estados Unidos.https://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica_exterior_del_gobierno_de_Javier_Milei?utm_source=chatgpt.comEse giro no es meramente simbólico ni coyuntural: refuerza una narrativa de “volver al mundo libre”, priorizar el libre mercado, reducir el rol del Estado y alinearse con quien comparten agendas de liberalismo económico.c) Discurso antagónico al gasto público y al Estado fuerteEn simultáneo al elogio, Milei también criticó la expansión del Estado, la “orgía del gasto público”, la burocracia institucional y la imposición de normativas internacionales sobre modos de vida (acusaciones dirigidas a la ONU).https://www.infobae.com/america/agencias/2025/09/24/milei-arremete-contra-el-estado-y-la-orgia-del-gasto-publico-y-acusa-a-la-onu-de-imponer-como-vivir/?utm_source=chatgpt.comEste discurso construye contraste: la figura de Trump como líder dispuesto a asumir costos impopulares, frente al Estado grande que “roba y destruye”, según su retórica. Es parte de su narrativa central: que el Estado debe reducirse, no crecer.Implicancias económicas y de inflaciónEste tipo de alineamientos y discursos tienen efectos que pueden rebotar en la economía real. Veamos algunas de las posibles implicancias.i) Efecto sobre expectativasCuando un líder elogia a un socio internacional que promete respaldo político y financiero, puede generar un efecto psicológico: los mercados interpretan ese respaldo como señal de que hay paciencia, estabilidad o apoyo externo detrás de las políticas. Eso puede reducir la prima de riesgo temporalmente.Sin embargo, si esas señales no se traducen en resultados concretos (financiamiento real, apoyos operativos), las expectativas pueden revertirse y generar desconfianza adicional.ii) Presión sobre el dólar y reservasApoyos financieros externos generalmente implican inyecciones de divisas, swaps o líneas de crédito que ayudan a sostener reservas. Eso puede aliviar la presión cambiaria en el corto plazo. Pero si esas herramientas no son manejadas con disciplina, pueden generar efecto contrario: fuga de capitales o demanda de cobertura con dólar si la confianza se quiebra.iii) Riesgos inflacionarios por gasto discrecionalEl respaldo político muchas veces viene acompañado de promesas o compromisos implícitos de gasto público extra, subsidios, programas sociales o ajuste de tarifas. Si el Estado no tiene respaldo fiscal firme, esos gastos pueden generar demanda excesiva y tensiones inflacionarias.El elogio a Trump fue acompañado por menciones de reformas audaces, recortes estatales, pero también con críticas a la política tradicional. Si eso no se traduce en ajustes sólidos, puede haber inconsistencias macroeconómicas.iv) Volatilidad cambiariaSi los mercados perciben que el alineamiento con Trump es más política que economía, pueden especular con que, tras las elecciones legislativas o cambios políticos internos, esa alianza se rompa. Eso puede generar movimientos bruscos del dólar, impactos en tasas de interés y presión en precios minoristas e importados.Riesgos políticos y reputacionalesMás allá de los aspectos económicos, este tipo de discursos conlleva riesgos políticos internos y externos.a) Polarización internaElogiar públicamente a Trump ante la ONU puede ganar adhesiones en sectores que simpatizan con esa figura, pero también generar rechazo en quienes ven a Trump como polarizante o contradictorio. En un país fragmentado políticamente, ese paso puede profundizar divisiones.b) Dependencia simbólicaAl enfatizar el respaldo externo, el gobierno puede caer en dependencia simbólica. Si más adelante ese apoyo se debilita o se torna condicionado, su narrativa pierde legitimidad.c) Reacción internacional y soberaníaAcercarse incondicionalmente a una figura externa puede generar críticas por entregar autonomía o soberanía diplomática. En contextos multilaterales, la crítica a la “intervención de organismos internacionales” puede aislar al país frente a organismos de los cuales Argentina depende para cooperación, financiamiento o reconocimiento internacional.d) Credibilidad y coherenciaSi el discurso y las alianzas no acompañan con resultados coherentes en lo político, económico y social, la credibilidad del gobierno puede erosionarse rápidamente. En primer lugar, en inversores; en segundo, en la ciudadanía.Escenarios posiblesDada la combinación de simbolismo, riesgos y oportunidades, pueden configurarse varios escenarios posibles hacia adelante:Escenario A: Consolidación del respaldo con resultados- El respaldo político se convierte en respaldo financiero tangible: swaps, líneas de crédito, ayudas condicionadas con resultados.- El gobierno logra estabilizar reservas, moderar la volatilidad cambiaria y avanzar en reformas estructurales que refuercen su narrativa liberal.- Se fortalece la confianza en los mercados y se baja la prima de riesgo.- Si se maneja con disciplina fiscal y monetaria, puede incluso aliviar tensiones inflacionarias en el mediano plazo.Escenario B: Respaldo simbólico, resultados limitados- El elogio queda como lo que fue: un acto político simbólico.- Los apoyos externos se formalizan solo parcialmente o con condiciones restrictivas.- Los desequilibrios económicos no se resuelven: inflación persiste, reservas tensas, deuda apremiante.- Las expectativas iniciales bajan y la narrativa de respaldo pierde fuerz

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Inversión Saudí Revolución en la Minería Peruana

    Perú y Arabia Saudita rumbo a una alianza minera estratégica claves, desafíos e impacto en la economíaDurante la cumbre minera PERUMIN 37 en Arequipa, el premier peruano Eduardo Arana anunció un giro estratégico en la política minera nacional: Perú firmará en noviembre un acuerdo con Arabia Saudita y otros países del Golfo para promover cooperación, inversión y desarrollo tecnológico en el sector minero-metalúrgico.https://www.infobae.com/peru/2025/09/23/perumin-37-peru-y-arabia-saudita-firmaran-alianza-estrategica-para-potenciar-mineria-en-noviembre-proximo-anuncia-el-premier-arana/?utm_source=chatgpt.comEste anuncio no es casualidad: busca posicionar al país como actor confiable global en minerales estratégicos, atraer capital extranjero, impulsar la industrialización local y fortalecer la formalización minera. Pero también abre interrogantes: ¿cómo afectará esto a la inflación en Perú? ¿Qué riesgos se asumen? ¿Qué papel jugará esta alianza en el contexto internacional de transición energética?A continuación exploramos los detalles del acuerdo anunciado, su contexto económico y del mercado minero, sus riesgos e impactos posibles sobre precios e inflación, y los escenarios que podrían desarrollarse de cara al 2026.¿Qué anunció el gobierno peruano?En su intervención en PERUMIN 37, Eduardo Arana adelantó que el Estado suscribirá en noviembre un convenio estratégico con Arabia Saudita y otros países del Golfo para potenciar la cooperación minera y metalúrgica.https://www.infobae.com/peru/2025/09/23/perumin-37-peru-y-arabia-saudita-firmaran-alianza-estrategica-para-potenciar-mineria-en-noviembre-proximo-anuncia-el-premier-arana/?utm_source=chatgpt.comLos principales objetivos declarados del acuerdo son:- Atraer inversiones extranjeras al sector minero peruano.https://www.infobae.com/peru/2025/09/23/perumin-37-peru-y-arabia-saudita-firmaran-alianza-estrategica-para-potenciar-mineria-en-noviembre-proximo-anuncia-el-premier-arana/?utm_source=chatgpt.com- Impulsar la industrialización de minerales estratégicos (como cobre, litio, tierras raras) dentro de Perú, con valor agregado local.- Fomentar transferencia tecnológica y conocimiento experto entre los países socios.- Formalizar la minería artesanal y fortalecer mecanismos de trazabilidad y sostenibilidad en el comercio de minerales, en parte con cooperación de Suiza.https://rpp.pe/economia/economia/gobierno-impulsa-alianzas-con-arabia-saudita-chile-y-suiza-para-potenciar-la-mineria-peruana-en-que-consiste-noticia-1656467?utm_source=chatgpt.com- Integrar esfuerzos con otros países, como Chile, mediante acuerdos de colaboración minera regional.https://rpp.pe/economia/economia/gobierno-impulsa-alianzas-con-arabia-saudita-chile-y-suiza-para-potenciar-la-mineria-peruana-en-que-consiste-noticia-1656467?utm_source=chatgpt.comArana insistió en que este paso “abrirá un nuevo capítulo” en la colaboración minera y metalúrgica entre Perú y el mundo árabe, y reafirmó que la minería constituye uno de los pilares sólidos de la economía peruana, representando más del 15 % del PBI y más del 60 % de las exportaciones del país.El ministro de Energía y Minas, Jorge Luis Montero, detalló que una delegación oficial viajará a Arabia Saudita a inicio de noviembre para pactar cuatro convenios específicos de cooperación.https://perumin.com/perumin37/public/en/prensa/notas/perumin-37-gobierno-firmara-en-noviembre-convenios-para-impulsar-inversiones-mineras-con-arabia-saudita?utm_source=chatgpt.comSegún Montero, el Perú aportará experiencia en geología, cadenas logísticas, proveedores y conocimiento técnico, mientras que los países del Golfo aportarán capitales para proyectos mineros de gran escala.https://mineriayproyectos.com/actualidad/2025/09/23/perumin-37-gobierno-firmara-en-noviembre-convenios-para-impulsar-inversiones-mineras-con-arabia-saudita/?utm_source=chatgpt.comEn resumen, la expectativa oficial es que esta alianza consolide el rol de Perú como proveedor fiable de minerales estratégicos en el contexto de la transición energética global.https://www.infobae.com/peru/2025/09/23/perumin-37-peru-y-arabia-saudita-firmaran-alianza-estrategica-para-potenciar-mineria-en-noviembre-proximo-anuncia-el-premier-arana/?utm_source=chatgpt.comContexto del sector minero peruano: fortalezas y desafíosPara entender las implicancias de esta alianza, conviene mirar el entorno en el que se da:a) Papel central de la minería en la economía peruana- La minería es un componente clave del crecimiento económico peruano: representa más del 15 % del PBI y supera el 60 % de las exportaciones totales del país.- La cartera de proyectos mineros prevista para 2025 se valoriza en más de USD 64.000 millones en fases de construcción o modernización.- Además, hay una cartera en fase de exploración con decenas de proyectos valorados en cientos de millones de dólares.Estas cifras muestran que existe un impulso significativo por expandir la capacidad minera, apuntalado por inversores nacionales e internacionales.b) Desafíos estructurales persistentes- Dependencia de minerales sin valor agregado: Perú exporta gran parte de sus minerales crudos o semiprocesados, con poco aprovechamiento de la industria local de fundición, refinación o fabricación de componentes.- Costos logísticos elevados: las regiones mineras muchas veces están lejos de puertos, rutas difíciles, costos de transporte y distribución altos.- Rigidez regulatoria y conflictos sociales: los conflictos con comunidades locales, permisos ambientales, normativas cambiantes, demandas o protestas sociales son obstáculos constantes para la estabilidad de las inversiones mineras.- Volatilidad de precios internacionales: los precios de los metales (cobre, litio, tierras raras) suelen sufrir ciclos marcados, lo que genera riesgos para inversiones de largo plazo.- Riesgos institucionales y credibilidad: para atraer capital gigante, se requiere estabilidad política, seguridad jurídica, transparencia y confianza en las instituciones públicas.Por lo tanto, una alianza con Arabia Saudita y países del Golfo no viene sola: debe contrarrestar esos obstáculos estructurales.¿Qué aporta Arabia Saudita y los países del Golfo?La elección de Arabia Saudita como socio estratégico no es casual:- Los países del Golfo suelen contar con abundantes recursos financieros, fondos soberanos con liquidez disponible para inversiones internacionales.- Históricamente, han apostado por diversificar más allá del petróleo, invirtiendo en minería, tecnología, infraestructura global.- Arabia Saudita necesita minerales para sus megaproyectos (como la ciudad futurista The Line) y otras iniciativas de energía renovable, lo que genera demanda que Perú puede suplir.Según declaraciones oficiales durante PERUMIN, el representante saudí Abdulrahman Al-Belushi anticipó que ya se exploran oportunidades de inversión en el Perú y cooperación minera estratégica.https://elcomercio.pe/economia/eduardo-arana-el-acuerdo-con-arabia-saudita-abrira-un-nuevo-capitulo-de-cooperacion-minera-y-metalurgica-eduardo-arana-perumin-noticia/?utm_source=chatgpt.comLos países árabes aportarían capital, experiencia global, redes diplomáticas e interés en asegurar cadenas de suministro de minerales clave para su propia transición energética.Riesgos e impactos potenciales sobre la inflación y la economía peruanaFirmar alianzas mineras con capital extranjero gigante tiene implicancias económicas más allá del sector. Aquí algunos riesgos y oportunidades:i) Inyección de capital e inversiónSi el acuerdo genera desembolsos de inversión concretos, podría reactivar proyectos mineros paralizados, dinamizar empleo local, estimular construcción, servicios y demanda de insumos, lo que tiene efectos multiplicadores positivos sobre la actividad económica. Esto podría generar presiones de demanda que, si no se controla con políticas macroprudenciales, alimenten inflación.ii) Costos de ejecución y compromisos de gastoAl aceptar inversiones extranjeras, usualmente hay compromisos de infraestructura, incentivos fiscales, concesiones o garantías. Si el Estado asumiera obligaciones excesivas, podría aumentar la presión fiscal, endeudamiento o pasivos implícitos, afectando el balance macroeconómico.iii) Transmisión a precios de insumos estratégicosMinería requiere insumos importados: energía, maquinaria, repuestos, insumos especiales. Si el alza en demanda de esos insumos internos y externos ocurre simultáneamente, los precios podrían subir, sumando presión inflacionaria en bienes intermedios.iv) Volatilidad externaAcordar con actores globales expone a Perú a choques externos: depreciaciones, alteraciones en cadenas de suministro global, cambios de precio en metales, fluctuaciones en tasas de interés globales. Si un shock global afecta a la minería, podría afectar las expectativas inflacionarias del país.v) Expectativas y reacciones del mercado internoEl mercado puede reaccionar con optimismo, lo que tenderá a fortalecer expectativas de crecimiento y demanda. Pero si esas expectativas no se materializan rápidamente, puede generarse decepción, ajustes abruptos de precios, cancelaciones de proyectos, etc.vi) Distribución del valor agregadoSi la valorización minera no se acompaña de capacidades internas de industrialización, Perú podría quedarse co

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Dilema de los Metales Preciosos y la Economía Global

    Peso mexicano se fortalece y el oro rompe récords señales mixtas en el frente inflacionarioUna jornada que despierta sensaciones encontradas en los mercados financieros. El peso mexicano cerró la sesión en 18,36 unidades por dólar, con una leve apreciación frente a días previos, mientras que el oro alcanzó un nuevo máximo histórico de 3.747–3.748 dólares por onza.Este fenómeno —una moneda local que se fortalece frente al dólar mientras un activo refugio como el oro sigue subiendo— sugiere una tensión entre oportunidades y riesgos. Para quienes siguen la inflación y el mercado cambiario, estos movimientos son más que datos: son pistas sobre lo que podría venir.Panorama general del cierre cambiario y del oroSegún el reporte original:El peso mexicano cerró la sesión apreciándose 0,19 % (3,6 centavos) hasta 18,36 pesos por dólar.Ese cierre se considera un retroceso para el dólar frente al peso, después de una racha previa de avance. En el mercado de metales, el oro cerró en 3.747 dólares por onza, con una ganancia de 1,68 %, y llegó a tocar los 3.748 dólares, su nuevo máximo histórico. La plata también registró avances: cotizó en 44,08 USD por onza, con una ganancia de 2,33 % y alcanzando 44,11 USD, niveles no vistos desde 2011. En los mercados bursátiles de EE.UU., los índices protagonizaron jornadas positivas: el Dow Jones subió 0,14 %, el Nasdaq 0,70 % y el S&P 500 0,44 %. Todos tocaron nuevos máximos históricos. Aliado a esto, sectores como tecnología (+1,74 %) y servicios básicos (+0,92 %) destacaron entre las ganancias. En México, el índice IPC de la Bolsa Mexicana de Valores también registró una subida del 1,31 %, rompiendo una racha de pérdidas y alcanzando su nivel más alto registrado. Estos movimientos simultáneos muestran que, aunque la moneda local se fortalece frente al dólar, los activos refugio como el oro siguen siendo demandados, lo que sugiere cautela ante posibles riesgos globales o incertidumbres estructurales.¿Qué factores impulsan estos movimientos?Para entender el sentido detrás del peso al alza y el oro en récord, conviene revisar los motores que los están impulsando.a) Expectativas de recortes de la FedUna de las principales razones del rally en los metales preciosos es la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) continúe recortando su tasa de interés. Un dólar con tasas más bajas tiende a debilitarse en el mediano plazo, lo que favorece que inversores busquen refugios como el oro. El mercado está atento a señales de los miembros de la Fed, que podrían indicar una transición más agresiva o cautelosa en el ciclo de tasas.b) Apreciación del peso por flujos cambiariosEl peso mexicano se benefició de un dólar debilitado globalmente, así como de entradas de capitales hacia mercados emergentes. También puede reflejar un ajuste técnico después de días donde el dólar había captado mayor demanda. Parte del movimiento también puede deberse a las especulaciones: en el mercado de futuros se observaron un aumento de posiciones netas a favor del peso. c) Búsqueda de refugio ante incertidumbres externasLa subida del oro también refleja que, a pesar del fortalecimiento de algunas monedas locales, persiste el temor ante riesgos geopolíticos, inflación futura o choques externos. Eso alienta a inversionistas a buscar activos menos correlacionados con el dólar u obtención de liquidez activa.d) Reacción sincronizada en mercados globalesLos movimientos en EE.UU. y otros mercados desarrollados también influencian. Cuando los índices alcanzan nuevos máximos, parte de esa liquidez “global” puede migrar hacia metales u otras bolsas, afectando monedas locales.En el mercado bursátil mexicano, el índice IPC rompió su racha negativa y alcanzó niveles récord, lo que refuerza la narrativa alcista local.Relación con la inflación: ¿se complica el panorama?Estos movimientos no ocurren en el vacío: tienen implicancias directas para las expectativas inflacionarias, el poder adquisitivo y la política de tasas.i) Presión inflacionaria importadaUn oro más caro, si bien no es un producto de consumo inmediato para la mayoría, puede reflejar expectativas de inflación futura alta. Además, si el dólar se debilita, los bienes importados pueden subir de precio, lo que presiona los índices de precios internos.ii) Expectativas de inflaciónCuando los inversionistas adquieren oro, muchas veces es por expectativas de inflación futura. Si esos pronósticos se consolidan, empresas y consumidores podrían adelantar ajustes de precios o salarios, generando un efecto autoalimentado.iii) Política monetaria local y tasas de interésEn economías donde las tasas locales dependen de la tasa de referencia externa o de expectativas globales, movimientos como estos obligan a los bancos centrales a reaccionar: mantener tasas altas, ajustar el crédito o intervenir mediante herramientas monetarias para estabilizar la moneda.iv) Costos de financiamientoUna moneda apreciada ayuda a mitigar los costos de deudas externas, pero una reversión rápida podría generar pérdidas en instrumentos dolarizados.v) Impacto en los mercados localesSi el peso se mantiene fuerte, podría reducir algo la presión sobre precios de importación. Pero si el oro sigue ascendiendo, la presión psicológica ante inflación no cede.Escenarios futuros: ¿qué esperar?Con base en estas dinámicas, se abren varios caminos posibles:Escenario A: Consolidación del peso y recortes moderados en tasasLa apreciación del peso se mantiene moderada, sin excesos reversibles.La Fed recorta tasas gradualmente, lo que favorece activos de refugio, pero no genera inflación descontrolada.México y otros mercados emergentes se benefician del “carry trade”: tasas locales más atractivas frente a tasas externas más bajas.Escenario B: Reversión del peso y salto inflacionarioSi la Fed retrasa los recortes o sube tasas inesperadamente, el dólar se fortalecería, depreciando monedas como el peso.Esa depreciación presionaría precios de importaciones, combustibles, insumos, generando inflación.El oro seguiría siendo refugio, pero la combinación de peso débil e inflación crearían un panorama complicado para los hogares y las empresas.Escenario C: Estancamiento global con desacopleSi la economía global se debilita fuertemente, la liquidez podría retirarse de activos de riesgo y refugiarse en oro, bonos seguro y monedas fuertes.El peso podría retroceder, los precios subirían, y la economía podría enfrentar estancamiento con inflación (estanflación).En ese caso, los bancos centrales tendrían que decidir entre controlar inflación o estimular crecimiento en un entorno frágil.Relevancia para los lectores de un blog de inflación¿Por qué este tipo de noticia interesa en un sitio enfocado en inflación?Señales adelantadas: movimientos en monedas y metales preciosos pueden anticipar cambios de precios generales antes que los índices oficiales lo reflejen.Expectativas psicológicas: cuando inversores reaccionan comprando oro o fortaleciendo monedas emergentes, revela lo que creen que ocurrirá en inflación, crecimiento y tasas.Presión directa en precios: monedas más débiles o depreciaciones pueden trasladarse directamente a precios de bienes importados, afectando la canasta básica.Desafíos para política monetaria: los bancos centrales deben calibrar sus decisiones frente a estos movimientos para no perder la estabilidad de precios ni la estabilidad cambiaria.Impacto en tasas y crédito: el costo del dinero se relaciona con estos movimientos: un peso fuerte puede permitir tasas más bajas, pero un peso frágil exige tasas más altas para contener inflación.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Crisis Energética en Colombia Un Futuro Oscuro

    Importar para no colapsar el giro de Petro para que Ecopetrol asuma el déficit de gas y los riesgos inflacionarios que acarreaColombia atraviesa un momento crítico en su suministro energético. Frente a la realidad de un déficit creciente de gas, el presidente Gustavo Petro ha dado un paso político audaz: insistir en que la estatal Ecopetrol asuma la importación de gas para garantizar disponibilidad, estabilizar tarifas y frenar lo que él califica como “especulación” o sobrecosto en el sistema. Esta decisión marca un viraje en la estrategia energética nacional, y podría tener impactos significativos en las finanzas públicas, en la estructura del mercado de gas y, por supuesto, en las presiones sobre la inflación y las tarifas eléctricas.El mandato de Petro: importar gas para competirDurante el Consejo de Ministros del 7 de abril de 2025, Gustavo Petro dio instrucciones explícitas: “ordenó a Ecopetrol importar gas para competir”. Su reproche apunta a que el gas local se revende a precios similares al gas importado, lo cual considera una distorsión injusta frente al consumidor.https://www.larepublica.co/economia/presidente-gustavo-petro-le-solicito-a-ecopetrol-importar-el-gas-4105590?utm_source=chatgpt.comEl presidente argumentó que mientras Ecopetrol no intervenga en la importación, se perpetúan “negocios especulativos” en los precios del gas. Además, prometió emitir un decreto para garantizar estabilidad tarifaria y acusó a la fórmula de precios eléctricos vigente de favorecer los sobrecostos.En redes sociales y comunicados oficiales también afirmó que Ecopetrol debe comprar gas a Catar “a precios razonables”, como parte de esa política de intervención estatal.https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/presidente-petro-ordena-a-ecopetrol-comprar-gas-a-catar-el-monopolio-de-la-importacion-se-acaba-3434027?utm_source=chatgpt.comEl mensaje fue claro: el mandato político busca que la empresa del Estado asuma un rol activo frente a la escasez, evitando que las tarifas eléctricas sigan arrastradas por la estructura del gas de importación y las fluctuaciones de oferta nacional.El déficit productivo: origen del problemaLo que motiva esta estrategia no es mero voluntarismo: Colombia enfrenta ya una realidad energética compleja que se manifiesta en déficit creciente de gas.a) Proyecciones oficiales y brechas esperadasLas estimaciones del sector indican que para 2026, el déficit de gas podría alcanzar entre 20 % frente a la demanda proyectada.https://www.semana.com/politica/articulo/presidente-petro-responde-al-anunciado-deficit-de-gas-en-el-pais-para-2026-la-importacion-ha-existido-desde-anteriores-gobiernos/202527/?utm_source=chatgpt.comEl ministro de Minas y Energía reconoció ese escenario y señaló que la importación será inevitable si no hay respuestas estructurales.Ecopetrol ya elevó sus proyecciones de déficit: la empresa esperaba originalmente un desbalance moderado, pero los nuevos cálculos indican que las brechas podrían ser mayores incluso de lo previsto en 2025 y 2026.b) Menos producción y reservas limitadasDurante años, Colombia no ha incorporado reservas de gas equivalentes al consumo que aumenta o envejece los campos existentes. En declaraciones previas, el presidente de Ecopetrol había alertado que no se habían añadido reservas netas al sistema por más de una década.https://www.infobae.com/colombia/2024/08/20/presidente-de-ecopetrol-insiste-en-importar-gas-de-venezuela-para-evitar-un-deficit-en-el-abastecimiento-del-pais-es-una-alternativa/?utm_source=chatgpt.comEn el pozo marino Sirius-2, el hallazgo es prometedor, pero las etapas de explotación y producción masiva podrían tomar años, por lo que no representa una solución inmediata.https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/presidente-petro-ordena-a-ecopetrol-comprar-gas-a-catar-el-monopolio-de-la-importacion-se-acaba-3434027?utm_source=chatgpt.comc) Dependencia previa de importacionesImportar gas no es novedad. En escenarios anteriores ya se han recurrido a importaciones para cubrir déficits temporales. Petro mismo señaló que “la importación ha existido desde años anteriores”, como recordatorio de que la dependencia externa no es reciente.https://www.semana.com/politica/articulo/presidente-petro-responde-al-anunciado-deficit-de-gas-en-el-pais-para-2026-la-importacion-ha-existido-desde-anteriores-gobiernos/202527/?utm_source=chatgpt.comEl desafío actual es que la brecha proyectada ha crecido, lo que incrementa la urgencia de una política más estructural.Costos, tarifas y efecto sobre la inflaciónPoner a Ecopetrol como importador del gas conlleva riesgos que trascienden el sector energético: afectan tarifas eléctricas, costos de producción y la presión inflacionaria.a) Nuevos costos de importación y logísticaTraer gas desde Catar u otros mercados implica costos de transporte, regasificación, infraestructura portuaria, seguros y márgenes del mercado internacional. Estos incrementos se trasladarán inevitablemente al precio final del gas importado.https://talcualdigital.com/petro-ordena-a-ecopetrol-intervenir-en-la-importacion-de-gas-se-comprara-a-catar/?utm_source=chatgpt.comEsas adiciones de costo representan una materia prima energética más cara que el gas nacional que se producía, lo que reduce el margen de maniobra económico.b) Tarifas eléctricas y gas como insumoEl gas es un insumo central en generación térmica y procesos industriales. Si su precio sube, el costo de la electricidad y de producción industrial también subirá. Esto se traslada a bienes y servicios, amplificando la inflación general.https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/presidente-petro-ordena-a-ecopetrol-comprar-gas-a-catar-el-monopolio-de-la-importacion-se-acaba-3434027?utm_source=chatgpt.comEl presidente Petro lo ha dicho explícitamente: la fórmula de cálculo de gas en la electricidad impacta las tarifas que pagan todos los ciudadanos.https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/presidente-petro-ordena-a-ecopetrol-comprar-gas-a-catar-el-monopolio-de-la-importacion-se-acaba-3434027?utm_source=chatgpt.comc) Presión sobre costos de vidaLos hogares vulnerables son los más sensibles a aumentos en energía. Gas elevado encarece calefacción, cocina, producción de alimentos y servicios generales. En un escenario de inflación alta, estos aumentos pueden ser percibidos como injusticias.d) Expectativas inflacionariasSi los agentes económicos anticipan aumentos energéticos, probablemente ajusten precios preventivos, salarios y tarifas de otros servicios, generando un efecto multiplicador. Si la intervención de Ecopetrol no calma esas expectativas, el efecto podría ser contraproducente.Desafíos técnicos, regulatorios y operativosQue Ecopetrol tome el rol de importador no es simplemente una orden política: implica superar múltiples barreras prácticas.i) Marco regulatorio y permisosPara importar gas se necesitan contratos internacionales, acuerdos de regasificación, permisos aduaneros, cumplimiento de estándares internacionales. El decreto que Petro insiste en expedir debe contener esos elementos.https://www.larepublica.co/economia/presidente-gustavo-petro-le-solicito-a-ecopetrol-importar-el-gas-4105590?utm_source=chatgpt.comii) Infraestructura de recepciónColombia requiere terminales de GNL (gas natural licuado) y capacidad de regasificación. Las instalaciones portuarias deben soportar volúmenes de ingreso y conexión con gasoductos. Algunos proyectos han sido contemplados, pero su puesta en operación toma tiempo.https://redmas.com.co/economia/Quedaremos-sin-gas-natural-en-las-casas-de-Colombia-Ecopetrol-admite-deficit-y-busca-importadores-20240724-0023.html?utm_source=chatgpt.comiii) Cadena logística y contratos de suministroEcopetrol deberá negociar con productores internacionales (como Catar) contratos sólidos, asegurar transporte marítimo, seguros, precios y cláusulas de abastecimiento estable. Cualquier fallo logístico o interrupción puede paralizar el sistema interno.iv) Riesgo moneda y financiamiento externoComprar gas en dólares o monedas extranjeras implica riesgo cambiario. Si el peso colombiano se deprecia, los costos en moneda local se disparan. Además, el financiamiento para esas operaciones debe contemplar costos de endeudamiento internacional.v) Impacto institucional y resistencia del mercadoHay actores privados en el sistema del gas que podrían resistir esa intervención estatal. Cambiar esquemas de mercado, desplazar margen privado o romper cadenas de intermediación genera conflictos legales y de poder.Escenarios posibles hacia adelanteSegún cómo se gestione la importación y cómo reaccione el sistema energético y económico, pueden surgir varios escenarios:Escenario A: Importación moderada y controlada- Ecopetrol comienza con importaciones limitadas que complementan la producción local.- Se regula la competencia y se vigila la cadena del gas para evitar especulación.- Las tarifas permanecen relativamente estables, con ajustes moderados.- El déficit energético se mitiga parcialmente mientras aumentan inversiones locales.Escenario B: Importación masiva con costos elevados- Ecopetrol se convierte en el importador principal y sustituye buena parte del gas nacional.- Los costos importados elevados imponen aumentos importantes en tarifas eléctricas y gas.- Se observan resistencias sociales, críticas políticas y presiones inflacionarias más intensas.Escenario C: Fracaso operativo o logístico- La empresa estatal puede no contar con la capacidad técnica inmediata para asumir importaciones.- Proyectos de regasificaci

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Giro Automotriz Crisis y Oportunidades en Colombia

    Arancel automotor en Colombia cómo el fin del acuerdo con Brasil encarecerá los autos y alimentará presiones inflacionariasColombia está al borde de un cambio profundo en su política comercial automotor. El próximo 13 de octubre terminaría el Acuerdo de Alcance Parcial (ACE-72) con Brasil, que permitía introducir vehículos brasileños con arancel 0 %, hasta un cupo de 50.000 unidades al año. Con su vencimiento, el gravamen para esos autos podría subir abruptamente a 16,1 %, e incluso alcanzar 35 % si no cumplen requisitos estrictos de integración nacional. Este escenario amenaza con modificar el mercado automotor colombiano: marcas, concesionarios, costos logísticos y, sobre todo, el precio para los consumidores. En un país donde la inflación y la capacidad de compra ya están rezagadas, la medida podría sumar presión al bolsillo de millones de ciudadanos.¿Qué es el ACE-72 y qué se perderá?El ACE 72 (Acuerdo de Complementación Económica 72) fue un pacto comercial entre Colombia y Brasil, vigente desde 2017, que permitía importar autos fabricados en Brasil con arancel 0 %, hasta un límite de 50.000 unidades anuales.Este trato fue pactado para fomentar la integración de las cadenas productivas automotoras dentro del Mercosur y promover el intercambio industrial. En la práctica, permitió que decenas de marcas brasileñas ofertaran modelos con precios competitivos en el mercado colombiano, beneficiando al consumidor final.Cuando el acuerdo expire:El arancel volvería al estándar: 16,1 % para vehículos que acrediten al menos 60 % de contenido local.Si no cumplen ese requisito, el arancel podría subir mucho más, hasta 35 %.Muchas unidades importadas actualmente entrarían automáticamente en el nuevo régimen, lo que subiría su precio base.Marcas que dependen de Brasil para varios modelos podrían verse obligadas a renegociar sus estrategias de oferta y logística.Así, el fin del ACE-72 no es solo un cambio arancelario: es un giro estructural en la competitividad del mercado automotor colombiano.Cuantificando el impacto: cuántos autos podrían verse afectadosSegún los datos de Andemos (Asociación Nacional de Movilidad Sostenible) y estadísticas del Ministerio de Comercio, el cupo anual de 50.000 unidades es real: cada año, esa cantidad de autos provenientes de Brasil entra al mercado colombiano bajo los beneficios del ACE-72. Además:Las importaciones automotrices desde Brasil generaban flujos por cerca de USD 398,6 millones anuales en promedio desde la vigencia del pacto.En 2024, el total de importaciones automotoras alcanzó USD 780,16 millones, representando un 23,23 % del total de importaciones desde Brasil. En el primer semestre de 2025, ya se observan movimientos anticipatorios: se importaron cerca de USD 396,27 millones, con picos en febrero (36,6 millones) y marzo (69,3 millones). Estos datos sugieren que muchas empresas importadoras están adelantando compras para evitar el impacto del nuevo arancel. Por eso algunos meses mostraron valores inusualmente altos. En resumen: hay hasta 50.000 vehículos al año que podrían encarecerse directamente por nuevo arancel, y muchas unidades ya están en tránsito o en stock para amortizar el golpe inicial.Cómo impactará el precio y el consumidor finalPara el usuario de a pie, el cambio podría traducirse en:a) Aumento en el precio de los autos nuevos brasilerosSi un vehículo que hoy entra con arancel 0% pasa a tener un gravamen de 16,1 %, ese porcentaje —sumado a otros costos— se trasladará al precio final. Para modelos de baja gama, esto puede representar miles de dólares de diferencia.b) Reducción de opciones o abandono de modelosAlgunas marcas ya han advertido que ciertos modelos importados desde Brasil podrían dejar de aparecer en Colombia si el arancel encarece su costo. Marcas como Volkswagen, Toyota, Citroën, Fiat, RAM, Chevrolet, Peugeot, Hyundai y GM serían las más afectadas. Por ejemplo, Honda dijo que Brasil suministra entre 60 % y 70 % de sus modelos al mercado colombiano, y que el arancel podría obligar a cancelar modelos proyectados para 2026. c) Reorientación de la oferta importadaAlgunas marcas podrían buscar importar desde otros países exentos de aranceles o producir localmente para evitar el gravamen. Eso implicaría cambios en la logística, inversión en ensamblaje local o renegociación de cadenas de suministro.d) Fomento al mercado de usadosAl encarecer el auto nuevo importado, muchos consumidores podrían optar por vehículos usados, más baratos pero generalmente con mayores costos de mantenimiento, menos eficiencia y posibles implicaciones ambientales.e) Erosión del poder adquisitivoEste aumento de costo para un bien duradero impacta directamente al costo de vida, especialmente en segmentos medios y medios-altos que planean renovar vehículos. En un contexto de inflación y restricción presupuestaria, esta carga adicional puede afectar decisiones de compra.Riesgos macroeconómicos y efectos sobre la inflaciónAunque el foco primario del cambio es comercial, sus efectos pueden filtrarse hacia la dinámica inflacionaria. Algunas vías posibles:Transmisión al índice de precios: los autos forman parte de la canasta de bienes durables, y un encarecimiento puede trasladarse parcial o gradualmente al IPC.Efecto costo de capital e inversión: si las empresas automotrices deben reajustar precios y márgenes, pueden trasladar costos al resto de la cadena productiva.Presión sobre la industria local y subsidios implícitos: al proteger más al mercado local automotor, se corre el riesgo de generar distorsiones que requieran subsidios, lo cual tiene efecto fiscal, y eventualmente fiscal e inflacionario.Menor competencia: si las importaciones se vuelven más caras, los productores nacionales tienen menos presión competitiva para contener precios, lo que puede generar aumentos en vehículos locales también.Desafíos logísticos, reglamentarios y de integraciónPara que el nuevo régimen funcione o atenuar su impacto, hay elementos clave que el Estado y el sector deben resolver:Certificación de contenido local: el requisito de 60 % de integración local no es trivial. Las empresas deberán demostrar cumplimiento técnico, cadena de proveedores y homologaciones para acceder al arancel preferencial.Actualización de normas y reglas de origen: los estándares para determinar contenido local, costos imputables y verificación internacional deben estar claros y ser confiables.Plazo de transición y gradualidad: un cambio abrupto generará caos; un plan escalonado podría suavizar el impacto.Negociaciones con Brasil: es posible que Colombia busque renegociar o extender partes del acuerdo para no generar un “shock” comercial.Monitoreo de precios abusivos: se requerirá vigilancia contra posibles especulaciones en precios por parte de algunos actores que retarden la aplicación del nuevo arancel.Incentivos para producción nacional: para que la industria local (autopartes, ensambladoras) se fortalezca y compense parcialmente el encarecimiento externo.Posibles escenarios a futuroPara anticipar el futuro, conviene dividir en escenarios según la respuesta del Estado, el mercado y las marcas:Escenario 1: Transición negociada con aliviosColombia negocia con Brasil una extensión parcial o prórrogas.Se concede un periodo intermedio con aranceles menores o escalonados.Las marcas adaptan modelos locales, fortalecen ensambladoras.El golpe al consumidor se modera, y el mercado se ajusta con relativa estabilidad.Escenario 2: Aplicación plena del arancelEn octubre, el arancel sube a 16,1 % sin extensiones.Muchos modelos importados desaparecen, se ajustan precios al alza.Mercado de usados crece significativamente.Industria local busca captar parte de la demanda perdida, pero no suficiente para compensar totalmente.Alguna presión inflacionaria adicional, especialmente en bienes durables.Escenario 3: Reversión política o protestas

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de La Fiesta Financiera Euforia o Advertencia

    Wall Street en alza el impulso del recorte de tasas y sus riesgos ocultos en plena batalla contra la inflaciónWall Street está viviendo días de optimismo. En una sesión reciente, los principales índices estadounidenses revalidaron su tendencia alcista, impulsados principalmente por la primera baja de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) en este año. Ante la ausencia de nuevos datos económicos que generen sorpresas, los inversores interpretaron el movimiento como una señal de respaldo al mercado.Esta carrera alcista —con récords alcanzados en el Dow Jones, Nasdaq y S&P 500— revela una fuerte confianza en que la Fed está dispuesta a relajar su presión monetaria. Pero ese impulso también merece un análisis cuidadoso: ¿hasta qué punto ese optimismo es sustentable? ¿Cuáles son las vulnerabilidades que acechan en un contexto inflacionario persistente y globalmente incierto?¿Qué pasó en Wall Street?Según el informe de Diario Las Américas, Wall Street abrió con avances el viernes, con el Dow Jones subiendo 0,27 %, el Nasdaq 0,94 % y el S&P 500, 0,48 %. La jornada se dio en un contexto donde el jueves había marcado nuevos récords para los principales índices, y el recorte de tasas anunciado por la Fed —de 25 puntos básicos— fue interpretado por los mercados como un estímulo para seguir el rally. El recorte responde a la intención de la Fed de reactivar sectores más sensibles al crédito y compensar una leve desaceleración del mercado laboral, aunque las autoridades advirtieron que nuevas reducciones dependerán del rumbo de los indicadores macroeconómicos estadounidenses. Así, el impulso bursátil no estuvo alimentado por noticias económicas extraordinarias, sino por la expectativa de que la política monetaria comience a volverse más flexible, lo que genera un efecto “optimismo por adelantado” en inversores.Factores que alimentan esta alza bursátilEl avance de Wall Street no es casual. Detrás hay mecanismos claros que explican por qué los mercados reaccionan con fuerza al recorte de tasas en un contexto de moderada inflación:a) Reducción del costo del dinero y efecto palancaCuando la Fed baja las tasas de interés de referencia, las tasas de financiamiento bajan también para empresas y consumidores. Eso incentiva la inversión, el consumo, y la expansión de sectores que dependen del crédito. En el mercado accionario, las empresas con deuda o crecimiento dependen de que el costo del capital sea más barato.Este efecto palanca (leverage) favorece principalmente a compañías del sector tecnológico o crecimiento, que toman deuda o necesitan financiamiento para expandirse. Con tasas más bajas, sus costos financieros disminuyen, elevando expectativas de rentabilidad futura.b) Anticipación y efecto “forward guidance”En mercados financieros, muchas decisiones se toman con base en expectativas. Si los agentes creen que la Fed generará más recortes (o se mostrará flexible), compran activos de riesgo anticipando un ciclo alcista. Los rumores o señales conducen al movimiento aún antes de los hechos concretos.De hecho, en el anuncio del recorte, la Fed mencionó que podría aplicarse una o dos bajadas más este año, dependiendo del comportamiento económico. Eso alimenta la esperanza del mercado de que el ciclo expansivo continúe. c) Ausencia de noticias adversas recientesEn la sesión analizada, no hubo datos económicos inesperados que alteraran la confianza, como inflación más alta o problemas geopolíticos graves. Esa ausencia de malas sorpresas permitió que el impulso alcista dominara el escenario.d) Efecto psicológico de nuevos récordsCuando un índice rompe sus máximos históricos, muchos inversores participan por “miedo a quedarse fuera” (FOMO, fear of missing out). El sentido de momentum alimenta compra entre traders técnicos, reforzando la tendencia alcista.Los riesgos detrás del entusiasmoAunque la subida es contundente, no está exenta de elementos de fragilidad. Algunas de las amenazas que podrían revertir el rumbo:i) Inflación persistente o rebotesSi los precios de alimentos, energía o servicios básicos vuelven a acelerarse, la Fed podría verse obligada a revertir el recorte o posponer nuevas bajadas. Eso dañaría la narrativa de apoyo al crecimiento.El mercado debe monitorear muy de cerca los próximos índices de precios: si muestran una inflación subyacente todavía alta, el optimismo podría evaporarse.ii) Retrasos en la transmisión monetariaLos efectos de un recorte tardan en impactar la economía real, especialmente en sectores como vivienda, construcción o industria pesada. Si esos sectores no reaccionan, el crecimiento no surge y los mercados tendrán que enfrentar la realidad.iii) Exceso de valoraciónCon múltiplos elevados en muchas acciones, un contexto de tasa flexible puede llevar a que algunas compañías ya estén sobrevaloradas. Si los fundamentos no acompañan, podrían corregirse con fuerza.iv) Choques externosEventos globales (crisis energética, ruptura de cadenas de suministro, tensiones geopolíticas) podrían elevar costos importados, presionar el dólar, generar inflación importada y revertir el impulso alcista.v) Credibilidad de la FedSi los nuevos recortes no están respaldados por consistencia en datos macro (empleo, actividad, inflación), los mercados podrían perder confianza en que el ciclo bajista de tasas continúe. La Fed debe tener margen y credibilidad para sostener la estrategia.¿Qué esperar hacia adelante?Para proyectar hacia los próximos meses, conviene analizar distintos escenarios posibles:Escenario A: Continuación del rally con fundamentosLa inflación se modera de forma sostenida.Los sectores productivos responden al estímulo crediticio y crecen.La Fed aplica uno o dos recortes más graduales.La economía muestra señales de recuperación sin desequilibrio.En ese caso, el impulso bursátil podría sostenerse con moderación y mejoras esperadas en empleo, ingreso y consumo.Escenario B: Estancamiento o corrección moderadaLa inflación no baja como se espera o rebota.El mercado anticipa que la Fed frenará los recortes.Los múltiplos elevados hacen que algunas acciones retrocedan.El rally se enfría o corrige moderadamente.Escenario C: Reversión abruptaUn choque externo fuerte (energético, geopolítico, financiero) deteriora expectativas.La Fed se ve obligada a frenar recortes o incluso subir tasas.El mercado corrige con fuerza, especialmente empresas altamente apalancadas.El optimismo se convierte en temor hasta que se restaure la confianza.Implicaciones para quienes siguen la inflaciónAunque el foco del artículo es bursátil, hay una relación directa con el fenómeno de inflación:Las decisiones de tasas afectan el costo del crédito para empresas y consumidores; si las tasas bajan, se amortigua el impacto inflacionario en ciertos sectores.Pero si la inflación persiste, los recortes pueden perder su efecto de estímulo, y el mercado lo incorpora rápidamente.En economías emergentes o dependientes de flujos internacionales, los movimientos bursátiles en EE.UU. tienen efecto “arrastre” sobre inversiones, tasas de interés locales y tipos de cambio.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Giro Sorprendente de la Reserva Federal

    ¿Alivio en EE.UU.? Lo que significa el primer recorte de tasas de la Fed para la inflación y el bolsilloEn Estados Unidos, se ha dado un giro relevante en la política monetaria: la Reserva Federal (la Fed) ha decidido recortar su tasa de interés referencial por primera vez después de un periodo prolongado con tasas altas. Este movimiento, largamente anticipado por los mercados, tiene implicaciones directas no sólo para la inflación, sino también para el costo de los préstamos, la actividad económica y la vida diaria de millones de ciudadanos.Para muchos economistas y analistas, este recorte llega como una señal de que la Fed considera que la presión inflacionaria está cediendo lo suficiente como para relajar levemente la política monetaria. Pero el camino no estará exento de riesgos: ¿podrá mantenerse la inflación bajo control? ¿Qué impacto real tendrá este cambio en tasas sobre hipotecas, créditos, ahorro y consumo?¿Qué decisión tomó la Fed y por qué ahora?El recorte: La Reserva Federal redujo su tasa de interés de referencia, en un movimiento que muchos ven como el primer ajuste importante desde la era de tasas elevadas que se estableció para contener la inflación post-pandemia.Motivos: Algunos factores que motivaron esta decisión incluyen:Inflación moderándose: Aunque la inflación aún está por encima del objetivo tradicional (~2%), se han observado signos de desaceleración o al menos de cierta estabilización.Presión sobre los costos de financiamiento: Las tasas de interés altas encarecen préstamos, hipotecas y líneas de crédito, perjudicando tanto a consumidores como empresas. Hay señales de que la economía necesita cierto “respiro” para evitar una desaceleración más fuerte.Mercado laboral y otros indicadores: Aunque algunos sectores laborales siguen fuertes, otros muestran señales de enfriamiento. La Fed debe equilibrar entre controlar inflación sin causar una recesión pronunciada.Magnitud del recorte: Fue un ajuste de aproximadamente 0,25 puntos porcentuales (25 puntos básicos). Este recorte sitúa la tasa en un rango más cómodo para estimular algo el endeudamiento y aliviar la carga financiera, pero no demasiado bajo como para reactivar riesgos inflacionarios.¿Qué se espera lograr con esta medida?Reducción del costo del crédito: Menos tasa de interés significa que los préstamos nuevos —para consumo, vivienda, vehículos— serán algo más accesibles.Alivio para deudas variables y tarjetas: Personas con deudas sujetas a tasa variable podrían ver pagos más bajos si el tipo de interés de referencia influye en sus cuotas.Estimular la actividad económica: Con tasas ligeramente menores, hay incentivos para que las empresas inviertan, que los consumidores gasten, lo que puede evitar que la economía se enfríe demasiado.Mejorar expectativas de inflación: Si los agentes económicos creen que la Fed se mueve con prudencia y que la inflación va bajando, puede calmar las expectativas, lo que a su vez ayuda a contener alzas de precios.Los riesgos que siguen vigentesEste recorte no es una solución mágica; hay varios riesgos que podrían limitar sus efectos o incluso contraatacar:Inflación persistente: Aunque hay señales de moderación, la inflación todavía está por encima del objetivo de la Fed, y factores externos como precios de alimentos, energía, tarifas de transporte o interrupciones logísticas pueden reavivarla.Demora en la transmisión de políticas: Los efectos de los recortes en tasas tardan en sentirse, especialmente en mercados como el de vivienda, préstamos de largo plazo o para inversiones empresariales.Posible sobrecalentamiento: Si el recorte estimula demasiado la actividad antes de que la inflación esté firmemente bajo control, podría generar presiones al alza nuevamente.Expectativas desalineadas: Si los ciudadanos, empresas y mercados no perciben que la Fed realmente tenga un plan creíble para seguir bajando inflación, podrían seguir protegiéndose con aumentos de precios preventivos, lo que complica la tarea del banco central.Condiciones externas adversas: Subidas inesperadas en los precios internacionales, nuevos choques en energía o interrupciones en las cadenas de suministro podrían frenar o revertir cualquier avance.El impacto palpable para el ciudadano común¿Cómo se traduce esto al día a día de los hogares y personas en EE.UU.?Hipotecas y préstamos personales: Para quienes pidan prestado ahora, podrían comenzar a encontrar tasas algo menores, lo que alivia los pagos mensuales. También refinanciar deudas viejas podría ser más atractivo.Ahorro: Las cuentas de ahorro o instrumentos financieros que rinden en función de la tasa de interés referencial pueden ver sus retornos reducidos, lo que lo compensa parcialmente con menores costos de endeudamiento.Costo de bienes importados: Menos directamente afectado por la tasa de interés, pero si esta medida ayuda a estabilizar el dólar y contener inflación, podría moderar aumentos en productos importados.Salarios y empleo: Si la economía se reactiva un poco, hay espacio para mejorar empleo, pero los salarios reales ya están afectados por inflación; cualquier recuperación deberá tomar en cuenta el poder adquisitivo perdido.Comparación históricaEste recorte es el primero desde 2020 para muchos instrumentos clave, es decir, se rompe con una racha de estabilidad de tasas altas luego de los ciclos de subidas para contener inflación.En años recientes, las decisiones de la Fed han sido predominantemente al alza, ante la urgencia de poner freno a una inflación descontrolada tras la pandemia. El recorte actual indica que la Fed está considerando que ese ciclo puede estar cerca de su fin, o al menos de una fase de moderación.Escenarios posibles hacia adelanteSegún lo que haga la Fed y cómo reaccionen la inflación, los mercados y la economía, estos podrían ser algunos desenlaces:Escenario A: Desinflación controladaLa inflación continúa moderándose gradualmente.La Fed sigue reduciendo tasas poco a poco, asegurándose de no precipitarse.Aumenta la confianza en consumidores y empresas.Crecimiento económico modesto pero sostenido.Escenario B: Estancamiento o sobresaltoSi la inflación no baja lo suficiente o vuelve a subir por factores externos, la Fed podría detener recortes, o incluso volver a subir tasas si es necesario.Riesgo de que el crecimiento se frene, o de que sectores sensibles como construcción, vivienda o consumo decaigan.Escenario C: Choque externo imprevistoUn aumento fuerte en precios energéticos, alimentos, o una crisis global que afecte cadenas de suministro podría empeorar la inflación.En ese escenario, los beneficios del recorte pueden verse erosionados rápidamente, y la Fed podría verse obligada a ajustar su política abruptamente.Relevancia para países que siguen los movimientos de la FedLas decisiones de la Fed no solo importan en EE.UU.; tienen ecos en todo el mundo:Mercados emergentes: suelen reaccionar ante cambios en la tasa de EE.UU., ya que afectan los flujos de capital, el valor del dólar, y por ende el tipo de cambio local. Tasas de interés en EE.UU. más bajas pueden aliviar la presión sobre monedas emergentes, pero también generan expectativas y riesgos.Inflación importada: países que dependen de importaciones de bienes, energía o tecnología sienten los efectos de movimientos en la moneda estadounidense, pues pueden encarecer productos.Política monetaria comparativa: bancos centrales de otros países observan la Fed para calibrar su propia política: cuándo subir tasas, cuándo bajarlas, y cómo manejar expectativas.El recorte de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal marca un punto de inflexión en la estrategia para hacer frente a la inflación. Es una señal de que las autoridades monetarias creen que la presión de precios ya no requiere medidas tan estrictas como las aplicadas en los últimos tiempos, o al menos una reducción gradual del costo del dinero.Pero este paso no es libre de riesgos: la inflación no está vencida, la economía global sigue enfrentando incertidumbres, y los ciudadanos llevan el peso de años de precios altos. Lo que se necesita ahora es que la Fed acompañe este recorte con previsibilidad, transparencia, decisiones basadas en datos sólidos, y señales claras para los mercados.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Peso Uruguayo El Nuevo Rey de Latinoamérica

    Uruguay renueva el impulso por la desdolarización ¿una apuesta segura contra la inflación?En los últimos meses Uruguay ha vuelto al centro de atención de los mercados latinoamericanos gracias a su aparente éxito al mantener la inflación en niveles controlados. Este escenario le ha permitido al país retomar con fuerza una política que durante años se discutía pero que había sido dejada de lado: la desdolarización de la economía. Es decir, reducir el peso económico y psicológico del dólar como referencia para precios, ahorros y contratos.Para un país de América Latina, acostumbrado a ciclos de inflación, cambios de divisas volátiles y dependencia del dólar para ciertos sectores, esta apuesta representa un reto estructural, una señal de confianza, pero también un riesgo si las condiciones cambian.Escenario actual: inflación baja, estable y dentro de metasLo que hace posible hablar hoy de desdolarización en Uruguay es un contexto macroeconómico favorable, en el que varios indicadores se han alineado:La inflación del país ha logrado mantenerse dentro de rangos objetivos sostenidos por el Banco Central del Uruguay (BCU). Se ha consolidado en niveles que no generan sobresaltos, ni alzas repentinas que creen expectativa de inflación futura.El cumplimiento de esos rangos ha sido consistente incluso con cambios de gobierno o variaciones en el entorno internacional, lo que sugiere que no se trata de un logro coyuntural, sino de una política económica con alguna permanencia institucional.Al mismo tiempo, las expectativas de inflación han bajado, lo que refuerza la posibilidad de que los agentes económicos (consumidores, empresarios, mercados) dejen de usar al dólar como guía de previsión de precios.Este escenario de inflación controlada ha permitido al país pensar en medidas que hace poco tiempo podrían haber parecido riesgosas, como relajar algunas de las coberturas cambiarias implícitas o explícitas, incentivar el uso de la moneda local, y optar por instrumentos económicos que reduzcan la indexación al dólar.¿Qué implica desdolarizar?“Desdolarizar” no es simplemente eliminar billetes extranjeros, ni prohibir su uso. Es un proceso complejo que involucra varios frentes:Que menos contratos, precios y alquileres estén fijados en dólares. que el peso uruguayo recupere la unidad de cuenta en las transacciones internas.Que los ciudadanos ahorren en moneda local con confianza, y no vean al dólar como refugio sistemático.Que el sistema financiero reduzca la dependencia del dólar para préstamos, depósitos o activos.Que el Banco Central pueda ejercer políticas monetarias, fiscales y cambiarias sin estar permanentemente reaccionando ante fluctuaciones externas del dólar.Desdolarizar requiere: mantener inflación baja y estable; credibilidad institucional fuerte; política monetaria clara; regulación apropiada; y una buena gestión de expectativas públicas. Uruguay parece estar avanzando en varios de estos frentes. Acciones que Uruguay ya está haciendoSegún los informes públicos y las declaraciones del presidente del BCU, Guillermo Tolosa, estas son algunas de las medidas que se han tomado o proyectado para avanzar en la desdolarización:Política de tasas de interésSe ha mantenido una tasa de referencia relativamente alta, para anclar expectativas y evitar que el peso pierda terreno frente al dólar. Esto contribuye al control de la inflación.Meta de inflación claraEl BCU tiene un rango objetivo de inflación (en torno al 3-6 % en ciertos momentos, y una meta específica que algunos documentos sitúan cerca del 4,5 %) que sirve como guía para la política.Desindexación de preciosSe trabaja en reducir el uso de precios indicizados al dólar, los ajustes automáticos anuales basados en la tasa de cambio, o cláusulas contractuales que usan al dólar como referencia. Esto busca evitar que aumentos del dólar se traduzcan automáticamente en inflación local.Mejora de la credibilidad institucional y transparenciaLas autoridades han enfatizado que este es un compromiso de Estado, es decir, un objetivo que trasciende gobiernos, para generar confianza de largo plazo.Aprovechar un déficit externo moderadoUn punto favorable es que Uruguay no tiene un déficit de cuenta corriente muy alto en muchos de estos períodos, lo que reduce el riesgo de shocks externos fuertes que puedan presionar el tipo de cambio.Reducir la tasa de referenciaCon la inflación ya cerca del objetivo, el BCU ha empezado a bajar suavemente la tasa de interés de política (o al menos comunicando una posible flexibilización) para no mantener costos excesivos para la economía real.Riesgos y desafíos que aún persistenAunque el panorama pinta más favorable que hace algunos años, no todo está resuelto. Uruguay enfrenta desafíos estructurales que podrían poner en riesgo este nuevo impulso de desdolarización:Inercia inflacionariaAunque la inflación está controlada, siempre existe el riesgo de que choques externos —subida de precios de importaciones, energía, alimentos— generen presiones nuevas que se transmitan al resto de la economía. Una escalada externa podría desestabilizar lo logrado.Preferencia cultural por el dólarEn muchos hogares, contratos, ahorros informales, existe una confianza histórica hacia el dólar como refugio contra la inflación. Cambiar esa mentalidad lleva tiempo, y algunos sectores seguirán demandando dólares como cobertura.Tipo de cambio y presión externaUruguay, como economía pequeña y abierta, está expuesto a variaciones internacionales (commodities, tasas globales, tipo de cambio internacional). Un dólar externo más caro, subas en el transporte marítimo, o crisis globales de suministro podrían afectar los precios importados y presionar la inflación.Costos económicos de desdolarizarReducir la indexación al dólar puede implicar costos en contratos existentes, renegociaciones, posibles litigios o ajustes. También puede implicar tasas de interés locales relativamente altas durante algún tiempo para compensar riesgo cambiario.Equilibrio político y socialMantener tasas de interés altas u otras medidas anticíclicas ejerce presión sobre el consumo, las inversiones, los sectores más vulnerables. Si la política monetaria se percibe como dura, puede generar tensiones políticas.Necesidad de consistencia institucional y continuidadQue este proyecto sea efectivo exige que los próximos gobiernos mantengan los compromisos, que no haya cambio brusco de dirección. La credibilidad se conquista con constancia, no solo con buenas medidas puntuales.¿Qué implicancias tiene la desdolarización para la inflación?El vínculo entre desdolarización e inflación no es automático, pero sí significativo:Cuando los precios (alquileres, servicios públicos, contratos de alquiler) dejan de estar atados al dólar, los movimientos bruscos de la divisa dejan de trasladarse automáticamente a los precios domésticos. Eso reduce la vulnerabilidad a choques externos.Si los agentes económicos creen que la moneda local será estable (peso uruguayo), la inflación esperada baja. Esa baja en las expectativas suele traducirse en menos ajustes preventivos de precios y salarios, lo que contribuye a una inflación más suave.También se reduce la demanda de dólares como resguardo. Si menos personas “guardan valor” en dólares, la presión sobre la cotización disminuye, lo que ayuda a estabilizar al peso.No obstante, si los precios importados suben (energía, alimentos, transporte), seguirá habiendo transmisión hacia inflación, aunque en menor grado si los sectores internos están desdolarizados. Escenarios futuros y estrategias posiblesPara que Uruguay consolide esta ruta de desdolarización, algunos escenarios posibles se visualizan:Escenario A: Éxito completo sostenidoSi no hay shocks externos fuertes, Uruguay sigue manteniendo inflación dentro de objetivos, expectativas siguen bajas, pesos atraen ahorros, contratos menos atados al dólar y credibilidad institucional se refuerza.Esto permitiría bajar tasas de interés progresivamente, estimular consumo e inversiones, hacer de la moneda local la primera opción para ahorros, precios y contratos.Escenario B: Shock externo que complicaPor ejemplo: suba abrupta de los precios internacionales de combustibles, alimentos, interrupciones en suministros, o una depreciación fuerte del peso regional en países vecinos que presionen competitividad.En ese caso, la inflación podría volver a presionar, el dólar recobrar peso como refugio, algunas cláusulas contractuales indexadas podrían volver a usarse.Escenario C: Estancamiento institucionalSi hay cambios de gobierno, pérdida de credibilidad del BCU o señales contradictorias, la confianza se podría erosionar.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Inflación y Mercados Crisis o Oportunidad Global

    Inflación en EE.UU al alza el nuevo obstáculo clave para la Reserva FederalEstados Unidos ha registrado una sorpresa que resuena con fuerza en los mercados y en los pasillos de Washington: la inflación de consumidores en agosto fue mayor de lo que muchos pronosticaban. Esa subida no solo marca el nivel anual más alto desde enero, sino que pone en jaque las expectativas de una reducción pronta de las tasas de interés.Para la Reserva Federal (Fed), este dato supone un dilema serio: ¿mantener firmeza en su política monetaria para contener los precios, o arriesgarse a ahogar, con tasas elevadas, a una economía que algunos indicadores ya muestran debilitada?¿Qué muestran los datos recientes?Los datos oficiales del Departamento de Trabajo de EE.UU. para agosto de 2025 revelan:El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0,4% mensual, el mayor incremento visto en un mes desde enero. En términos interanuales, la inflación se ubicó en 2,9%, desde el 2,7% de julio. La inflación subyacente (que excluye los precios más volátiles como alimentos y energía) también mostró signos de rigidez, con un alza anual de 3,1%. Estos números no solo superaron las expectativas del mercado, sino que también reactivaron preocupaciones sobre si la inflación está mostrando señales de rebrotes persistentes.¿Por qué este repunte es importante?El alza del IPC y la inflación subyacente tienen varias implicaciones que van más allá de simples estadísticas:Expectativas de inflación: Cuando los precios suben más de lo esperado, los consumidores, empresas y mercados empiezan a anticipar más inflación, lo que puede generar una carrera de ajustes de precios y salarios.Presión sobre la política monetaria: La Fed tiene un objetivo claro de inflación (alrededor de 2%), y estos datos complican que se pueda recortar la tasa de interés pronto sin arriesgar una inflación persistente.Señal de debilidad estructural: Si incluso ahora, con medidas ya implementadas, la inflación no cede, sugiere que los factores subyacentes (vivienda, salarios, costos logísticos o importados) siguen empujando los precios con fuerza.Reacción de los mercados financieros: Estos datos suelen traducirse en movimientos en los mercados de bonos, divisas, acciones, ya que impactan expectativas sobre tasas de interés, crecimiento económico, y riesgos para inversiones.El dilema de la Reserva FederalLa Fed se enfrenta a una tensión difícil de equilibrar: controlar la inflación sin sofocar la economía. Algunos de los desafíos:¿Cuándo recortar tasas? Muchos esperaban que, tras cierto enfriamiento económico, la Fed anunciara recortes en las tasas. Pero con la inflación anual rondando 2,9% y la subyacente en 3,1%, parece poco probable que eso ocurra en el corto plazo sin riesgos. Presión sobre el empleo: Por otro lado, mantener tasas altas por mucho tiempo puede frenar la creación de empleo, aumentar los costos de financiamiento, y reducir la inversión. Algunos mercados ya han mostrado señales de debilidad, como mayor número de solicitudes de desempleo. Tarifas, cadenas de suministro y costos importados: Factores externos siguen siendo relevantes: tarifas comerciales, alzas en costos de insumos importados, inflación global de materias primas. No todo depende de la política monetaria interna.Credibilidad institucional: La Reserva Federal debe cuidar su reputación de controlar la inflación. Si baja las tasas demasiado o demasiado pronto, y la inflación repunta, perderá credibilidad. Si mantiene firmeza demasiado tiempo, podría generar costos sociales mayores, desaceleración económica o incluso recesión.Comparativa histórica y tendencias recientesMirando los últimos meses:La inflación había mostrado signos de moderación, con períodos en que los incrementos mensuales eran más bajos. Pero agosto rompió esa tendencia: el 0,4% mensual es un salto significativo comparado al 0,2% de julio.En términos anuales, la inflación había estado estable en torno al 2,7%, lo que ya era un nivel que muchos esperaban que bajara hacia el objetivo del 2%. Pero ese descenso parece demorado.La inflación subyacente no cede, lo que implica que los factores estructurales (vivienda, servicios, salarios) siguen empujando los precios hacia arriba.Posibles escenarios futurosDependiendo de cómo evolucione la economía y cómo reaccione la Fed, se perfilan algunos escenarios:Escenario A: Persistencia inflacionariaSi los precios siguen subiendo o no bajan lo suficiente, la Fed podría mantener tasas altas por más tiempo. Esto implica:Mayor costo de financiamiento para empresas y hogares.Pérdida de poder adquisitivo en salarios.Riesgo de desaceleración económica o crecimiento muy lento.Riesgo de que las expectativas inflacionarias se desanclen, empeorando la inflación.Escenario B: Moderación gradualSi se logra que los componentes más volátiles (alimentos, energía) se estabilicen, y si la vivienda y los servicios moderan su crecimiento de precios, la inflación podría bajar lentamente hacia el rango objetivo. En ese caso:La Fed podría pensar en recortes parciales de tasas en algún momento futuro.La economía podría mantener un crecimiento moderado, sin shocks grandes.Los mercados podrían recuperar algo de confianza, lo que ayudaría a reducir spreads y costos financieros.Escenario C: Rebote inflacionario o crisisEn caso de que factores externos (aumentos en precios de importaciones, interrupciones de cadenas globales, nuevos choques energéticos) vuelvan a empujar los precios:La Fed podría estar obligada a subir tasas nuevamente.Podría generarse una combinación adversa: inflación alta + crecimiento estancado (stagflación).Alta probabilidad de impacto negativo sobre empleo, consumo y mercados.Implicaciones para países seguidores de las tendencias globalesAunque esto ocurre en EE.UU., los movimientos inflacionarios y la política de la Fed tienen repercusiones internacionales:Emergentes y mercados en desarrollo: suelen recibir flujos de capital que se mueven en función de tasas de EE.UU. Cuando la Fed está firme, esos capitales buscan refugio, lo que puede generar depreciaciones de moneda local.Comercio internacional: costos de importación, tarifas y efectos en la cadena de suministros global significan que cuando EE.UU. sufre inflación, sus socios también sienten el efecto.Políticas monetarias locales: bancos centrales en otros países pueden tener que ajustar sus tasas o intervenciones para evitar inflación importada o presiones sobre divisas.¿Qué puede hacer la Reserva Federal?Para enfrentar este escenario complicado, la Fed tiene varias herramientas y decisiones estratégicas posibles:Comunicación clara: decir qué espera hacer y qué condiciones serían necesarias para cambios. Esto es clave para controlar expectativas.Mantener tasas lo bastante altas durante el tiempo necesario: aunque implique costos, para asegurar que la inflación no se afiance.Políticas fiscales complementarias: mantener el gasto público bajo control, evitar estímulos que puedan sobrecalentar la economía.Monitoreo cercano de los componentes subyacentes: vivienda, servicios, salarios, etc. Identificar dónde está la presión real y actuar en esos frentes.Flexibilidad: estar preparado para reaccionar si hay choques externos, ya sea al alza (energía, alimentos, interrupciones) o a la baja (una recesión global, caída de demanda).Riesgos a vigilarAlgunos de los riesgos que podrían empeorar el escenario:Reacción tardía de la Fed: si espera demasiado para actuar, la inflación puede escaparse de control.Choques externos: subida repentina de precios del petróleo, crisis en materias primas, desastres naturales, interrupciones comerciales.Desajuste empleo-precios: si los salarios corrigen fuertemente al alza por inflación pasada, esto puede alimentar inflación futura.Expectativas desancladas: si consumidores y empresas creen que la inflación seguirá alta,

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Dilema del Dólar Crisis o Solución

    Dólar bajo tensión el dilema del Gobierno entre defender la banda cambiaria o asumir más inflaciónEn los próximos días, la economía argentina enfrenta una de esas decisiones que pueden marcar un antes y un después. La pregunta que se repite en los pasillos oficiales y en los mercados financieros es simple en apariencia, pero compleja en sus consecuencias: ¿conviene vender reservas de dólares para sostener el tipo de cambio o permitir que la cotización supere el techo de la banda cambiaria establecida?El dilema no es nuevo, pero su intensidad sí. Con un dólar que se aproxima al límite superior de la franja de flotación –alrededor de los $1.467–, el Gobierno de Javier Milei se encuentra bajo la presión de dos fuerzas opuestas: por un lado, la necesidad de mostrar control y disciplina monetaria; por el otro, el temor de agravar la inflación, ya de por sí alta, si se deja que la divisa estadounidense supere el techo pactado.La banda cambiaria: un límite con doble filoLa banda cambiaria es un mecanismo de política monetaria mediante el cual el Banco Central fija un rango dentro del cual puede moverse el tipo de cambio. Se establecen dos límites: un piso y un techo. Si la cotización amenaza con perforar alguno de ellos, la autoridad monetaria puede intervenir, comprando o vendiendo divisas para mantener el equilibrio.En el caso argentino, el techo se ha convertido en un verdadero punto de referencia psicológico para los mercados. Cada vez que el dólar se acerca demasiado a ese nivel, las expectativas se disparan y aumenta la tensión. Los inversores, atentos a cada movimiento del Gobierno, interpretan las señales con rapidez: si se interviene, puede leerse como fortaleza o como debilidad, según la magnitud y la sostenibilidad de la medida. Si no se hace nada, se asume que el control cambiario está en riesgo.Las dos salidas posiblesEl Gobierno enfrenta un dilema clásico: cualquiera de las dos opciones conlleva costos significativos.Opción 1: Vender reservas para sostener el techoIntervenir en el mercado cambiario con ventas de dólares permitiría contener la cotización en el corto plazo. Esto evitaría un salto abrupto en los precios internos, al menos durante algunas semanas o meses. Sin embargo, esta salida plantea problemas estructurales:Erosiona las reservas internacionales: Argentina no cuenta con un nivel holgado de divisas. Utilizar parte de ellas para intervenir reduce el margen de maniobra ante futuros compromisos de deuda, importaciones esenciales o shocks externos.Acerca al país a un déficit de balanza de pagos: sin suficientes ingresos de capitales, las ventas de reservas pueden agravar el desequilibrio financiero.Afecta el consumo interno: al absorber pesos del mercado para frenar la demanda de dólares, se enfría la economía, limitando la capacidad de compra de las familias.En resumen, contener el dólar implica comprar tiempo a costa de descapitalizar el Banco Central y deprimir la actividad económica.Opción 2: Dejar que el dólar supere el techoLa otra alternativa es no intervenir y permitir que la cotización supere el límite fijado. Esto significa reconocer la presión del mercado y aceptar que el dólar se acomode en un nivel más alto. Pero el costo inmediato es enorme:Inflación acelerada: la suba del dólar impacta directamente en el precio de bienes importados y en los insumos locales que dependen del comercio exterior.Pérdida de credibilidad: los inversores pueden interpretar que el Gobierno perdió capacidad de control. Eso eleva el riesgo país, encarece el crédito y alimenta expectativas de devaluaciones futuras.Efecto psicológico en la población: cuando se percibe que el dólar se escapa, los consumidores suelen adelantar compras, dolarizar ahorros y exigir aumentos salariales, retroalimentando la inflación.En otras palabras, permitir la perforación del techo puede aliviar las reservas, pero genera una tormenta inflacionaria difícil de controlar.Factores que agravan el dilemaLa decisión no se da en un vacío. Hay varios elementos que complejizan la coyuntura:Reservas escasasArgentina no dispone de un colchón financiero amplio. Cada dólar que se utiliza para intervenir resta capacidad de reacción futura.Mercados nerviososLos bonos soberanos han perdido valor, el riesgo país sube y los capitales especulativos buscan refugio en el dólar. La confianza, un recurso tan intangible como necesario, se erosiona.Ciclo político sensibleCon elecciones de medio término en el horizonte, cualquier medida con impacto directo en el bolsillo puede alterar el tablero político. La inflación golpea más rápido y con más fuerza que el déficit de reservas, al menos en la percepción ciudadana.Contexto globalLa volatilidad internacional, los precios de las materias primas y la dinámica de tasas en EE.UU. también influyen. Un dólar fuerte a nivel global suele complicar aún más a economías emergentes como la argentina.Impactos diferenciadosEl dilema cambiario no afecta a todos por igual. Veamos cómo repercute en distintos actores:Consumidores: una intervención fuerte puede frenar momentáneamente la inflación, pero reduce liquidez y consumo. En cambio, un dólar libre empuja los precios y pulveriza salarios reales.Empresas: si el dólar se contiene, enfrentan menos incertidumbre cambiaria, aunque pueden tener dificultades para importar por falta de divisas. Si sube, ajustan precios para sobrevivir, pero pierden competitividad interna.Gobierno: vender dólares mejora la percepción de control, pero reduce su poder de fuego. Dejar subir la divisa lo protege en el frente de reservas, pero arriesga estabilidad política.Inversores: buscan señales claras. La intervención puede generar alivio momentáneo, pero si no es sostenible, se interpreta como un parche. La no intervención puede acelerar la salida hacia activos dolarizados.Voces del mercadoAlgunas consultoras ya se han pronunciado:EconViews subraya que el problema central no es lo que el Gobierno dice, sino lo que los mercados interpretan. La pérdida de confianza es más dañina que la propia dinámica cambiaria.Consultora 1816 aporta una visión más optimista: cree que el mal resultado en elecciones provinciales no necesariamente anticipa un desenlace adverso en las nacionales, y que aún existe margen político para sostener un esquema de control.Escenarios futurosEscenario 1: Defensa a ultranza del techoEl Banco Central utiliza sus reservas para mantener la cotización bajo control. La inflación se modera, pero a costa de debilitar la posición externa del país.Escenario 2: Liberación del dólarEl tipo de cambio supera la banda. Se acelera la inflación, se elevan las tensiones sociales y políticas, pero las reservas se preservan.Escenario 3: Estrategia mixtaSe permite cierta flexibilidad, con intervenciones puntuales para evitar corridas. Se combinan medidas monetarias y fiscales para contener el impacto. Este escenario busca equilibrio, aunque corre el riesgo de no convencer a nadie.Inflación: el verdadero enemigoEn el trasfondo de esta discusión está la inflación, que en Argentina funciona como un fantasma recurrente. El dólar es mucho más que una moneda extranjera: es el termómetro de expectativas, el ancla de precios y el refugio frente a la incertidumbre.Cada vez que el dólar sube, los precios lo acompañan, y la vida cotidiana se encarece. Desde los alimentos hasta los servicios básicos, el traslado al consumidor final es inevitable. Por eso, cualquier decisión cambiaria debe medirse no solo en términos de reservas o déficit, sino también en función del impacto en la inflación.Lecciones del pasadoLa historia reciente ofrece ejemplos claros: cada vez que el Gobierno intentó contener el dólar vendiendo reservas sin un plan integral, el mercado terminó imponiendo su lógica. En paralelo, dejar flotar la divisa sin respaldo político ni confianza macroeconómica derivó en espirales inflacionarias.La clave está en que el dilema no se resuelve únicamente con medidas cambiarias, sino con una estrategia económica integral que combine disciplina fiscal, estabilidad monetaria, señales políticas claras e incentivos a la inversión.Argentina se encuentra nuevamente frente a una disyuntiva que expone la fragilidad de su economía. Intervenir o no intervenir: esa es la cuestión. Vender dólares hoy puede dar aire, pero limita el mañana. Dejar que el dólar se dispare puede preservar reservas, pero encender la inflación.El desafío del Gobierno es encontrar un equilibrio que no sacrifique estabilidad a corto plazo ni destruya expectativas a largo plazo. Una tarea difícil en un país donde el dólar, más que un precio, es una obsesión nacional.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de El Caos del Transporte de Granos en Argentina

    Alerta logística el flete en camión en Argentina encarece las exportaciones un 30% respecto a Brasil y EE.UU.En medio de un escenario económico complejo, atravesado por la inflación y la falta de competitividad en varios sectores, Argentina enfrenta un problema estructural que impacta directamente en la agroindustria: el costo del transporte camionero de granos es un 30% más alto que en Brasil y Estados Unidos.Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) expone cómo el flete se ha convertido en un factor decisivo que erosiona la rentabilidad de los productores, afecta las exportaciones y termina influyendo en el bolsillo de los consumidores.Comparativa internacional: el dato que preocupaEl estudio de la BCR muestra cifras claras. Para una distancia de 320 kilómetros (unas 200 millas), transportar una tonelada de grano cuesta:USD 0,094 por tonelada/kilómetro en Argentina.USD 0,071 en Brasil.USD 0,074 en Estados Unidos.Esto implica que en Argentina mover granos es entre un 28% y un 32% más caro que en esos países.Al ampliar la distancia a 1.150 kilómetros, Argentina registró USD 0,045 por tonelada/kilómetro, frente a USD 0,043 en Brasil. La diferencia disminuye, pero sigue marcando un costo superior.Impacto en los productoresLos altos costos del transporte repercuten directamente en la rentabilidad del productor agrícola. Las consecuencias se observan en varios niveles:Reducción del margen de ganancia: en regiones alejadas, como Salta, el flete puede representar hasta un 28% del precio del maíz y un 19% del precio de la soja.Pérdida de competitividad internacional: al tener mayores costos internos, Argentina se ubica en desventaja frente a Brasil o EE.UU. al momento de exportar.Efecto en los precios internos: el encarecimiento logístico se traslada al consumidor, ya sea en forma de harinas, aceites u otros derivados.Desigualdad regional: mientras la Zona Núcleo tiene costos de transporte que representan entre 7% y 11% del valor de los granos, en provincias alejadas la carga logística es mucho más pesada.Causas del encarecimiento del flete en ArgentinaEl informe detalla múltiples razones que explican por qué los costos locales son más elevados:Tipo de cambio: muchos insumos del transporte están dolarizados, desde neumáticos hasta repuestos. La volatilidad cambiaria encarece la actividad.Infraestructura deficiente: rutas en mal estado, accesos complicados y caminos secundarios deteriorados aumentan el tiempo y los costos de traslado.Burocracia y regulaciones: permisos, controles, peajes y trabas administrativas generan mayores gastos.Eliminación de tarifas de referencia: la Secretaría de Transporte quitó las tarifas orientativas para el sector, lo que dejó los precios sujetos a negociación directa.Dependencia del camión: a diferencia de EE.UU. o Brasil, Argentina tiene un uso limitado de ferrocarril o transporte fluvial, modalidades más baratas en trayectos largos.Consecuencias macroeconómicasEl encarecimiento del transporte por camión no es un problema aislado, sino que se ramifica en toda la economía:Inflación interna: al aumentar el costo de traslado de insumos y alimentos, sube el precio final en góndola.Menor competitividad exportadora: Argentina necesita precios más altos para igualar márgenes de otros países, lo que la deja afuera en algunos mercados.Desigualdad productiva: los productores de zonas alejadas pierden margen frente a los cercanos a puertos, favoreciendo la concentración en la Zona Núcleo.Pérdida de inversión: los altos costos logísticos desincentivan proyectos agrícolas en regiones con alto potencial pero alejadas de los centros de exportación.Regulación y cambios recientesHasta hace poco, las tarifas de referencia ayudaban a mantener cierta previsibilidad en el mercado. Si bien no eran obligatorias, marcaban un parámetro útil para productores y transportistas.Sin embargo, en 2025 la Secretaría de Transporte decidió eliminarlas bajo el argumento de “desburocratizar y simplificar”. Desde entonces:Ya no es obligatorio consignar tarifas de referencia en las Cartas de Porte.Los precios se definen exclusivamente por la negociación entre las partes.Si bien la medida busca flexibilidad, también genera riesgos de abusos y falta de transparencia en un mercado históricamente desequilibrado.El contraste con Brasil y Estados UnidosEstados Unidos: su fortaleza está en la red multimodal: ferrocarriles, autopistas y transporte fluvial. Esto permite reducir costos y descongestionar rutas.Brasil: ha avanzado en los últimos años en infraestructura logística y conexión con puertos, lo que lo hace más competitivo.En ambos países, el transporte de granos no depende exclusivamente del camión, como en Argentina, lo que explica gran parte de la diferencia de costos.Posibles solucionesPara revertir la situación, se requieren políticas integrales que ataquen el problema desde varias aristas:Inversión en infraestructura vial: mejorar rutas nacionales, caminos rurales y accesos a puertos.Fomento al ferrocarril y transporte fluvial: ampliar el uso de alternativas más baratas en trayectos largos.Incentivos fiscales y crediticios: promover la modernización de flotas y la eficiencia logística.Mayor transparencia: publicar costos de referencia y estadísticas que permitan una negociación más equilibrada.Políticas diferenciales por región: compensar con medidas específicas a los productores de zonas alejadas.Estabilidad macroeconómica: reducir la volatilidad cambiaria que impacta en los costos dolarizados del sector.Impacto en la inflaciónEl flete es un componente invisible pero fundamental en la formación de precios. Cuando sube:Los granos se encarecen, lo que repercute en derivados como pan, harinas, aceites y carnes.Los insumos agrícolas, que también se transportan en camiones, aumentan de precio, retroalimentando la inflación.La presión sobre el consumo interno se intensifica, afectando directamente el poder adquisitivo de los hogares.Escenarios futurosEl futuro dependerá de las decisiones políticas y económicas que se adopten:Con inversión en infraestructura y multimodalidad, Argentina podría reducir en el mediano plazo su desventaja competitiva.Con estabilidad cambiaria, los costos en dólares serían más previsibles.Si no se hacen reformas, los altos costos seguirán siendo un lastre para el agro y un motor más de la inflación interna.El encarecimiento del flete camionero en Argentina no es un problema menor: afecta a productores, consumidores y al posicionamiento internacional del país.Mientras Brasil y Estados Unidos consolidan sus ventajas logísticas, Argentina sigue atrapada en costos estructurales altos, infraestructura insuficiente y un esquema de transporte excesivamente dependiente del camión.La competitividad del agro argentino —clave para las exportaciones y la entrada de divisas— depende de una solución urgente y sostenida en el tiempo. Sin ella, el costo logístico seguirá alimentando la inflación y reduciendo las oportunidades de crecimiento.

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Crisis Agrícola en Brasil Impacto Global y Soluciones Urgentes

    Brasil 2024 cuando la producción agrícola cae un 3,9 % y la inflación siente el golpeEn 2024, Brasil, uno de los gigantes agrícolas del mundo, enfrentó una doble crisis: condiciones climáticas adversas y precios internacionales deprimidos. Según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el valor total de la producción agrícola cayó un 3,9 % respecto de 2023, ubicándose en R$ 783.200.000.000. Este retroceso plantea interrogantes sobre el impacto en la cadena productiva, en los costos internos y sobre todo en la inflación, tanto en Brasil como potencialmente en otros países dependientes de esos productos.¿Qué muestra el informe del IBGE?El informe “Producción Agrícola Municipal” presentado por el IBGE revela varios datos relevantes:El valor de producción agrícola brasileña en 2024 fue de R$ 783.2 mil millones, lo que implica una caída de 3,9 % respecto al año anterior.Ya en 2023 había habido un descenso del 2,3 % frente a 2022, de modo que 2024 marca el segundo año consecutivo con retrocesos.Producción de soya y maíz fueron dos productos muy afectados: la soya cayó cerca del 5 % en valor y el maíz lo hizo aún más, con una baja de producción de alrededor del 12,9 %.En cuanto a volumen total, la producción de cereales, leguminosas y oleaginosas se redujo en 7,5 % respecto a 2023, mientras que el área sembrada creció ligeramente, un 1,2 %.Estos datos muestran que la caída no se debe a una reducción de superficie sembrada en la mayoría de los casos, sino más bien a una combinación de factores climáticos que reducen el rendimiento, y la baja de precios internacionales que reduce la rentabilidad.Causas principales de la caídaa) Condiciones climáticas adversasEl fenómeno climático de El Niño afectó fuertemente en 2024, impactando rendimientos en varias regiones clave:Sequías prolongadas en el Centro-Norte, Sudeste y parte de Paraná, que redujeron la producción de cultivos de verano.Lluvias intensas e inundaciones en regiones como Río Grande del Sur, que afectaron la productividad agrícola, dañaron suelos, sembríos e infraestructura logística local.b) Precios internacionales deprimidosMuchos productos agrícolas brasileños tienen destino de exportación. Cuando los precios externos bajan, el valor de lo producido, incluso si el volumen no se reduce tanto, cae al calcularse a precios internacionales o a aquellos influenciados por ellos.La combinación de oferta mundial, competencia, condiciones climáticas globales y demandas cambiantes reduce el atractivo de los cultivos brasileños en ciertos mercados.Efectos sobre inflación internaLa producción agrícola está íntimamente vinculada con el precio de los alimentos frescos, procesados y también de insumos para ganadería. Así, una caída del valor de producción puede generar presiones inflacionarias por varias vías:Costos más altos para insumos: semillas, fertilizantes, transporte, maquinaria afectada por sequías o lluvias intensas. Si los agricultores enfrentan menores rendimientos, los costos unitarios suben, lo que puede trasladarse a precios al consumidor.Disminución de oferta interna: con menos producción cultivable efectiva o rendimientos deprimidos, algunos productos alimenticios podrían escasear, elevando precios locales, especialmente en regiones dependientes de producción nacional.Inflación importada o sustitución de importaciones: si Brasil importa ciertos productos agrícolas o insumos agrícolas, la baja producción interna puede aumentar la dependencia de importaciones, con los costos asociados del transporte, tipo de cambio, aranceles, lo que también alimenta inflación.Sectores más afectados y vulnerabilidadesAlgunos cultivos y regiones tienen más exposición:Soja y maíz, dos productos clave de la agricultura brasileña, sufrieron caídas significativas. Como productos muy ligados al comercio exterior, cuando su precio baja o su cosecha falla, los impactos multiplican.Regiones como el Centro-Norte, Paraná y Río Grande del Sur fueron muy afectadas por condiciones climáticas extremas (sequías, inundaciones). Estas regiones pueden sentir más los efectos económicos, sociales y laborales.Productores pequeños y medianos, que tienen menor capacidad de mitigación frente a pérdidas, sin reservas o sin acceso fácil a crédito, se encuentran bajo mayor riesgo.Implicaciones para la población y los precios de alimentosEl alimento es un componente clave de la inflación para todos los hogares, y las alzas en ese rubro tienden a pesar más sobre quienes tienen ingresos medios o bajos. Algunas consecuencias posibles son:Subida de precios de alimentos agrícolas básicos, como maíz, que al bajar producción afecta el costo del pienso, lo que repercute en el precio de los productos animales, huevos, carnes.Aumento del precio de los alimentos frescos que dependen directamente de producción local, frutas, hortalizas, legumbres.Posible traslado de los mayores costos de transporte, fertilizantes, semillas al consumidor final.Riesgos macroeconómicos adicionalesAdemás de la inflación alimentaria, esta caída productiva trae otros riesgos:Caída de ingresos de exportación agrícola, lo que puede afectar la balanza comercial brasileña y el tipo de cambio, generando presiones cambiarias.Pérdida de empleo rural: productores con rendimientos más bajos podrían despedir trabajadores o reducir inversiones locales.Menor inversión agrícola: si los precios siguen bajos o las pérdidas climáticas se perciben como frecuentes, la inversión privada podría retraerse.Efectos fiscales: menores ingresos fiscales sobre el sector agrícola, subsidios mayores o intervenciones podrían ser necesarias para estabilizar precios o ayudar productores afectados.¿Cómo responde Brasil y qué políticas podría reforzar?Para mitigar estos efectos y evitar que la caída productiva derive en inflación persistente, Brasil podría considerar:Fortalecimiento de seguros agrícolas climáticos: compensaciones cuando eventos extremos dañan cultivos.Incentivos fiscales o subsidios acotados para productores que implementan tecnologías de riego, resistencia al clima, infraestructura que reduzca pérdidas.Facilitar financiamiento barato para renovación de maquinaria, mejora genética, almacenaje, logística, para que los productores puedan amortizar choques climáticos.Políticas de apoyo al transporte y cadena logística para reducir pérdidas poscosecha, evitar sobrecostos de traslado hasta mercados internos.Fomentar diversificación de cultivos, rotaciones, prácticas agroecológicas, uso de datos climáticos para anticiparse a condiciones adversas.Escenarios futuros: lo que puede esperarseDependiendo de cómo evolucionen los factores climáticos, externos y las políticas internas, se pueden delinear distintos escenarios:EscenarioSupuestos principalesPosible evolución de producción y preciosEscenario optimistaBuenas condiciones climáticas en próximos años, recuperación de precios internacionales, políticas de apoyo implementadas bienProducción agrícola se recupera; precios de alimentos estabilizados o suben moderadamente; inflación general mejor controladaEscenario de riesgo moderadoContinuidad de sequías/inundaciones recurrentes, precios internacionales volátiles, apoyo político parcialProducción fluctuante, precios de alimentos elevados; inflación doméstica con altibajosEscenario adversoChoques climáticos severos seguidos de malas señales en precios internacionales, poca respuesta estatal, costos crecientesAgri-producción golpeada; fuerte alza de precios internos; inflación alimentaria elevada, mayor presión sobre los hogaresRelación con inflación general y expectativasLa caída del valor de la producción agrícola tiene efectos no solo puntuales, sino también simbólicos sobre expectativas:Cuando los agentes económicos (consumidores, comerciantes, productores) viven años con producción débil y precios externos adversos, aumentan las expectativas de inflación futura.Si el gobierno no comunica medidas efectivas para mitigar los riesgos, la incertidumbre puede incrementarse, favoreciendo ajustes preventivos de precios, aumento en costos salariales pedidos, etc.Los mercados emergentes exportadores como Brasil pueden ver afectado su tipo de cambio si las exportaciones agrícolas caen, lo que puede alimentar inflación importada.La caída del 3,9 % en el valor de la producción agrícola brasileña en 2024 es un claro llamado de atención. No se trata solo de una cifra más, sino de un síntoma de vulnerabilidad frente al cambio climático, la dependencia de precios externos, y la necesidad de políticas que protejan la oferta agrícola interna.Para contener sus efectos inflacionarios, Brasil debe fortalecer la resiliencia del sector agrícola mediante seguro climático, financiamiento accesible, mejoras en cadena logística y políticas de apoyo. Si no lo hace, los riesgos se acumu

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    Cynthia Petion y Eddie Petion Audio de Puede el crédito frenar la inflación en RD

    RD$7,000 millones de Banreservas impulso productivo con tasas especiales, ¿bastará para contener la inflación?El Banco de Reservas de la República Dominicana (Banreservas) anunció recientemente que dispone de RD$7,000 millones destinados a financiar sectores productivos con tasas especiales. Esta medida se enmarca en un contexto económico nacional marcado por desafíos como la inflación persistente, los costos de financiamiento elevados y la necesidad de reactivar la economía. Aunque la noticia apunta hacia una inversión significativa, conviene analizar su alcance real, los sectores beneficiados, los posibles efectos sobre precios y expectativas, y los riesgos que podrían limitar su impacto.Contexto macroeconómico dominicano: inflación, financiamiento y necesidad de impulso productivoRepública Dominicana ha enfrentado en los últimos años un escenario económico complejo, caracterizado por:Inflación relativamente alta, especialmente en bienes importados, alimentos y energía, lo que presiona los precios al consumidor.Tasas de interés y costos de financiamiento domesticado, que encarecen los préstamos para empresas, especialmente mipymes.Un crecimiento económico que ha mostrado signos de desaceleración en ciertos sectores, lo que exige acciones que reactiven la actividad productiva.Dentro de este marco, una inyección de capital con condiciones preferenciales puede actuar como un catalizador para varias industrias, siempre que se diseñe y ejecute con claridad. Banreservas juega aquí un papel clave, al ser una institución financiera estatal con capacidad de actúa como motor de políticas públicas de largo aliento, no solo de negocio puro.Qué sabemos de los RD$7,000 millones: condiciones, beneficiarios y tasas especialesLa noticia que da origen a este análisis señala que Banreservas ha dispuesto RD$7,000 millones para ayudar a financiar sectores productivos bajo condiciones especiales. Aunque los detalles completos aún no han sido divulgados públicamente, los puntos principales incluyen:Tasa de interés preferencial (menor que las del mercado, aunque no necesariamente subsidiada completamente).Plazos más largos o facilidades de plazo que lo habitual, lo que mejora la capacidad de pago para empresas con flujos menos líquidos.Destinatarios objetivos: industrias productivas, mipymes, posiblemente agroindustria, manufactura, comercio, sectores con mayor capacidad de generar empleo.Para evaluar cuán “especial” es la tasa, habrá que comparar con las tasas promedio del mercado dominicano para empresas de similar tamaño; cuanto mayor sea la brecha entre la tasa preferencial y la del mercado, mayor será el alivio para el costo de producción.Sectores que podrían beneficiarse: dónde se espera el impactoNo todos los sectores tienen la misma capacidad de absorber financiamiento ni de traducirlo en crecimiento o reducción de precios. Los sectores más plausibles beneficiarios incluyen:Agroindustria y producción agrícola: productores rurales que requieren crédito para insumos, maquinaria, transporte; en especial aquellos con mayor vulnerabilidad cambiaria o dependencia de importaciones.Manufactura ligera: industrias que procesan bienes de consumo o semiprocesados, que pueden mejorar sus márgenes si los costos de financiamiento bajan.Mipymes: pequeñas empresas suelen tener acceso más difícil al crédito comercial; tasas especiales pueden aliviar su estructura de costo.Comercio local: negocios que dependen de inventarios o renovación de stock; financiamiento accesible puede permitir mantener precios más estables frente a costos de importación.Construcción y proveedores locales: si los insumos se financian a costo menor, puede haber reducción de precio en bienes inmuebles o infraestructura menor.El impacto será mayor cuando el financiamiento llegue rápido, sin muchos obstáculos burocráticos, y cuando los beneficiarios lo utilicen para inversión, capital de trabajo o mejora de productividad, no solo para cubrir pasivos anteriores.Posibles efectos sobre inflación y precios al consumidorUna política como esta puede tener efectos directos e indirectos sobre la inflación:Efectos potencialmente moderadoresSi el costo del crédito se reduce para productores, es menos probable que trasladen tasas altas a precios finales.Mejora en productividad: inversiones en eficiencia, maquinaria, logística, pueden reducir los costos unitarios.Mitigación de inflación importada: si productores tienen financiamiento para insumos nacionales o para consolidar compras, pueden evitar comprar en condiciones cambiantes.Riesgos de efectos adversos o limitadosSi la demanda se reactiva mucho pero la oferta no puede responder con rapidez, podría generar presiones inflacionarias.Si los beneficiarios usan el crédito para sobreendeudamiento o financiar costos corrientes sin retornar inversión, podría terminar aumentando los costos financieros más que reduciéndolos.Si la tasa especial no es lo suficientemente distinta del mercado, el beneficio será marginal y no cambiará la dinámica inflacionaria.En suma, la medida tiene potencial para ayudar a moderar presiones inflacionarias, pero no será decisiva por sí sola: necesita acompañamiento de otras políticas (control de tarifas, estabilización del tipo de cambio, subsidios focalizados, control de expectativas).Comparativa: experiencias similares y referenciasPara tener una mejor idea de cómo podría funcionar esta medida, conviene mirar casos en RD o en otros países:Programas de financiamiento preferencial para productores agrícolas (como el Programa de Pignoración de Arroz en RD) han ayudado a estabilizar precios y asegurar oferta, lo que amortigua la inflación en bienes agrícolas.Banreservas ha incrementado su cartera de crédito para diferentes sectores estratégicos (turismo, agricultura, construcción) en los últimos años, lo que muestra experiencia previa en la canalización de financiamiento productivo, aunque con distintos grados de éxito. En otros países latinoamericanos, medidas similares de financiamiento estatal con tasas preferenciales lograron suavizar problemas de inflación de bienes durables o agrícolas cuando los préstamos fueron acompañados de mejoras de la cadena logística, reducción de costos de importados, incentivos fiscales, entre otros.Escenarios posibles: impacto según diseño y ejecuciónEl efecto real dependerá fuertemente de cómo se estructure, implemente y fiscalice esta medida. Aquí algunos posibles escenarios:EscenarioDiseño idealImpacto probableOptimistaTasa significativamente menor que el mercado; plazos largos; enfoque en sectores con alto retorno y capacidad productiva; burocracia reducidaReactivación de producción; precios más competitivos; moderación inflacionaria; mayor empleo; fortalecimiento de mipymesModeradoTasa algo preferencial, plazos suficientes pero no óptimos; beneficiarios bien seleccionados; costos de transacción moderadosAlgunos sectores mejoran, pero efecto general limitado; inflación persiste en bienes importados, servicios; alivio parcial para consumidoresPesimistaTasa cercana al mercado, burocracia larga, beneficiarios concentrados, uso del crédito para costos corrientesPoco efecto en producción ni precios; riesgo de sobreendeudamiento; poco cambio en expectativas inflacionarias; desencantoInteracción con otros determinantes de inflación: lo que no se controlaPara que la medida tenga éxito, debe gestionarse en conjunto con otros factores importantes:Tipo de cambio: muchos insumos son importados; devaluaciones del peso dominicano aumentan costos. Si esto no se controla, la tasa especial pierde valor real.Tarifas de servicios públicos: aumentos en electricidad, agua, transporte pueden arrastrar inflación independientemente del financiamiento productivo.Precio de commodities internacionales: energía, alimentos, transporte internacional siguen expuestos a fluctuaciones que pueden transmitirse al consumidor final.Expectativas: si los agentes económicos creen que la inflación seguirá alta, pueden ajustarse por adelantado (precios, salarios), lo que complica mitigarla.Recomendaciones para maximizar el impacto positivoPara que los RD$7,000 millones no queden como anuncio, sino que se transformen en acción efectiva, convendría considerar lo siguiente:Transparencia en condiciones: tasas, plazos, requisitos claros, para que las empresas sepan si califican.Agilidad en el desembolso: demora administrativa mínima.Focalización: priorizar sectores con alta capacidad de reacción, que generen empleo, y que pueden aportar a la estabilidad de precios.Monitoreo y seguimiento: asegurar que los fondos realmente se utilicen para inversión productiva, no para mantener estructuras ineficientes.Complementar con políticas fiscales, tarifas, control c

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🎙️ MegaInflacion.com Podcast: Conversaciones con Cynthia y Eddie Petion ¿Qué sucede cuando la inflación se convierte en el mayor enemigo de la estabilidad económica y social?En este episodio especial del Podcast de MegaInflacion.com, nos acompañan Cynthie y Eddie Petion, dos voces críticas y visionarias que analizan con rigor y profundidad los fenómenos económicos que afectan a millones en todo el mundo. Exploramos:🔍 El impacto real de la hiperinflación en la vida cotidiana.🌎 Cómo los sistemas financieros tradicionales fallan ante las presiones inflacionarias.🧠 Soluciones desde la educación financiera, la inversión inteligente y la innovación tecnológica.🧩 Reflexiones éticas y políticas sobre el rol del Estado, los bancos centrales y las criptomonedas.Este episodio es imprescindible para economistas, abogados, empresarios, emprendedores y ciudadanos conscientes que desean entender las raíces y consecuencias de las crisis monetarias, y

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