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Edificando sobre la Roca — 1,000 episodes · page 9 of 10

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Title
801

El pecado, el gran desastre de la vida

802

Serán como dioses

803

El Señor Dios tomó al hombre y lo coloco en el jardín del Edén para que lo guardara y lo cultivara

804

Según su especie y según Nuestra Imagen y Semejanza

805

Del caos, vacío y oscuridad al Kosmos de armonía, plenitud y luz

806

El Señor Jesús nos da su mano, nos levanta y nos cura para servir

807

Hacer el bien y ayudarnos mutuamente; los sacrificios que agradan a Dios

808

Creer en Cristo, vivir cristianamente

809

Se han acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo

810

Sin santidad nadie verá a Dios

811

Mis ojos han visto al salvador y ahora puedo morir en paz

812

Por la fe conquistas Reinos y participas de todas las bendiciones de Dios

813

Todos quedaron Asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad

814

Creele a Dios, fíate de Él, espera en Él y Él actuará

815

Recordar, esperar, ser valientes y confiar en Jesús, es la vida del cristiano

816

Llenos de fe, mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos

817

Cristo ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados

818

No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor Jesús

819

Cuando Dios elige, transforma

820

La Palabra «está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que la cumplas»

821

La Sangre de Cristo purificará nuestra conciencia de todo pecado

822

Llamados a participar de una alianza mejor

823

Tenemos un sacerdote Eterno, que es Hijo de Dios y Hermano de los hombres

824

Jesús puede salvar definitivamente a los que por medio de Él se acercan a Dios

825

Cristo Jesús, nuestra esperanza, es el ancla segura y firme de nuestra alma

826

Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que Él mismo está envuelto en debilidades

827

Aquí estoy, ¿Para qué me has llamado?

828

Tenemos un sumo Sacerdote que con su Palabra nos moldea y es capaz de compadederse de nsootros

829

Empeñémonos en entrar en aquel descanso

830

Si hoy escuchas su Voz, no endurezcas el corazón

831

Tenía que parecerse en todo a sus hermanos para ser compasivo

832

Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, no se avergüenza de llamarnos hermanos

833

Dios nos ha hablado ahora por medio de su Hijo, escuchémoslo

834

Miren a mi siervo a quien sostengo, este es mi Hijo en quien me complazco

835

Todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios le guarda y el maligno no le toca

836

¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

837

El que ama a Dios, que ame también a su hermano

838

Si nos amamos unos a otros, Dios mora en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a la perfección

839

En esto consiste el Amor

840

Este es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio

841

¡Arriba, resplandece que ha llegado tu luz, y la gloria de Yahvé sobre ti ha amanecido!

842

Que permanezca en ustedes lo que han oído dese el principio

843

Llegada la Plenitud de los tiempos envió Dios a su hijo nacido de una mujer para hacernos hijos por adopción

844

Están ungidos por el Santo, todos ustedes lo conocen

845

No amen al mundo ni lo que hay en él, pues todo eso pasa

846

Quien ama a su hermano permanece en la luz

847

Todavía no hablan y ya confiesan a Cristo

848

La Vida de familia vivida en el Señor

849

Lleno de Espíritu Santo, fijando la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios

850

Toda la Tierra ha visto al Salvador y nos da poder para ser hijos de Dios

851

Nos ha visitado el Señor, suscitándonos una fuerza de salvación

852

Oh Emmanuel, Rey y Legislador nuestro, ven a Salvarnos

853

Rey de las naciones, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra

854

Oh Sol que naces de lo alto, ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

855

El Dios de la vida se encarna, para darme vida en abundancia

856

Oh Renuevo del tronco de Jesé ven a librarnos de la esterilidad

857

Oh Adonai, Dios fuerte, ven, alárganos tu mano y sálvanos

858

Oh Sabiduría, ven a enseñarnos el camino de la vida

859

Yo soy el Señor y no hay otro

860

Daré a los pueblos labios puros para que todos invoquen el nombre del Señor

861

Me alegro en el Señor con toda el alma

862

El mejor homenaje a María: amara Dios y al prójimo

863

Si hubieras atendido a mis mandatos, sería tu paz como un río

864

¿Por qué andas diciendo: Mis suerte está oculta al Señor, mi Dios ignora mi causa?

865

Preparemos una digna morada para Jesús

866

Allanen los senderos al Señor que viene a encontrarse con nosotros

867

Cuando te quejes, el Señor se inclinará hacia ti

868

Aquel día verán los ojos de los ciegos

869

Tenemos una ciudad fuerte, ha puesto para salvarla murallas y baluartes

870

El Señor dispondrá un festín para todos y enjugará las lagrimas de todos los rostros

871

Habitará el lobo con el cordero

872

Ninguno que crea en Él quedará defraudado

873

Sales al encuentro del que que practica la justicia y se acuerda de tus caminos

874

Allí no habrá ya nada maldito

875

Los que no estén escritos en el libro de los vivos serán arrojados al lago de fuego

876

Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero

877

En la orilla estaban de pie los que habían vencido a la bestia

878

La hora de la siega ha llegado, la mies está más que madura

879

Seamos del Cortejo del Cordero adonde quiera que vaya

880

Se Sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros

881

Señalando con la mano a su discípulos, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos

882

Coge el librito y cómelo, te será dulce al paladar y amargo en el el estómago

883

Has hecho de ellos una dinastía sacerdotal, que sirva a Dios y reine sobre la tierra

884

Postrándose y arrojando sus coronas, adoran al Cordero

885

A los vencedores los sentaré en mi trono, junto a mí

886

Somos hijos de la luz e hijos del día y esperamos atentos la venida del Señor

887

Dichoso el que teme al Señor y guarda de corazón sus mandatos

888

Vivir con autenticidad es amarnos unos a otros y permanecer en la sana doctrina

889

El Reino de Dios está dentro de ustedes, ¡Estrénenlo!

890

Santificados por su gracia, somos, en esperanza, herederos de la vida eterna

891

Vivamos con sensatez, justicia y piedad en el tiempo presente

892

Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él

893

Discierne bien sobre tu vida y serás reconocido por el Señor al final

894

Sepamos vivir en pobreza y en abundancia

895

Seremos transformados en un cuerpo glorioso

896

Sigan trabajando por su salvación con humildad y temor de Dios

897

Abajémonos para ser levantados por Dios como Cristo

898

Si hemos muerto con Cristo, viviremos con Él

899

Una muchedumbre inmensa, que nadie podía contar

900

Que por mi vida o por mi muerte, Cristo sea glorificado