EPISODE · Mar 15, 2026 · 6 MIN
Consiguen despertar neuronas vitrificadas a -196 grados. Un gran paso para el éxito de la criogenización
from PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM
Consiguen despertar neuronas vitrificadas a -196 grados. Un gran paso para el éxito de la criogenización. Durante décadas, la frontera entre la vida y la muerte ha estado marcada por la degradación irreversible del tejido cerebral. Es decir, una vez que las neuronas detienen su actividad, perdemos nuestra identidad y los recuerdos que tenemos. Sin embargo, una investigación de la Universidad Friedrich-Alexander de Núremberg ha desafiado este límite biofísico. El estudio ha sido liderado por Alexander German y lo han publicado en la revista PNAS Los autores pretenden demostrar que es posible recuperar funciones neuronales de un cerebro adulto tras una crio preservación extrema. En concreto, el equipo logró que el hipocampo de un mamífero recuperase su excitabilidad neuronal y sus mecanismos de aprendizaje tras entrar en un estado de cese total de movilidad molecular. Este avance rompería con el mayor obstáculo de la criogenia tradicional: la formación de cristales de hielo que destrozan las membranas celulares. Por lo tanto, el gran enemigo de la preservación biológica a temperaturas ultra bajas no es el frio en sí, sino el agua. Cuando el tejido se congela de forma convencional, las moléculas de agua se organizan en cristales de hielo. Y estos se expanden y perforan las delicadas conexiones neuronales. Para evitar ese daño, los científicos alemanes utilizaron la vitrificación. Una técnica que enfría el tejido de forma rápida y controlada, de manera que el agua no tiene tiempo de cristalizar. El resultado es un estado similar al cristal, donde la materia se vuelve sólida pero mantiene una estructura desordenada. Y esa estructura respeta la integridad de las células. El estudio detalla que al llegar a los -195 grados en estado vítreo se detiene toda reacción química y la degradación biológica. La vitrificación mantendría la arquitectura neuronal y la integridad metabólica del hipocampo adulto. Permitiendo que las neuronas conserven su capacidad de respuesta cuando la temperatura retorna a la normalidad. Estaríamos cerca de “pausar” la vida a nivel molecular sin destruir los circuitos que nos definen como personas, según el estudio. Y lo más sorprendente no es solo que las neuronas sobrevivan, sino que sigan siendo capaces de aprender. Al aplicar estímulos eléctricos a las rebanadas de cerebro recuperadas, los científicos comprobaron que las sinapsis se fortalecían. Igual que lo harían en un cerebro que nunca ha sido congelado. Este es el punto de inflexión de la investigación: Si el cerebro recupera su plasticidad sináptica, el soporte físico de su integridad sigue estable. Este experimento no se detuvo con las pequeñas muestras de laboratorio. El equipo de Alexander German dio otro paso más al aplicar la vitrificación a cerebros completos. Aunque la recuperación funcional total de un órgano entero sigue siendo un reto técnico inmenso. Debido a la dificultad de poder distribuir los agentes crio protectores de forma uniforme. De momento, los resultados estructurales son prometedores. Los resultados por neuro imagen y el análisis histológico confirmaron que la vitrificación preserva la integridad física de las redes neuronales en un cerebro completo. Un avance que será fundamental para la creación de bancos de órganos del futuro. Si podemos vitrificar órganos complejos, la medicina podría superar la barrera del tiempo en los trasplantes. Este estudio demuestra que un sistema nervioso central puede recuperar algunas funciones tras la vitrificación. Y que la crio preservación podría pasar de ser una mera especulación a moverse hacia el terreno de la neurociencia aplicada. Al someter a las neuronas a un sistema para calentarlas y que volvieran a su estado normal, se observó una buena respuesta al oxígeno y la glucosa. Lo que indica que las mitocondrias y el sistema de producción de energía celular no sufrieron daños. Esto nos lleva a plantearnos que la muerte cerebral, tal y como la entendemos hoy, podría ser un estado reversible. Siempre que se intervenga antes de que comience la descomposición química. Por otra parte, los detractores sostienen que sólo lo han conseguido en rebanadas de un cerebro de ratón. De unos 350 micrómetros de grosor. Y que sólo funcionó durante unas horas en el laboratorio. Así que es muy pronto para hablar de que la criogenización humana sea viable todavía. Pero sí abre la puerta en la mejora de la conservación para los bancos de órganos. A pesar de que nos quede un largo camino hasta demostrar que podemos vitrificar a las personas y revivirlas. El estudio nos muestra que la pausa biológica es un estado que la medicina puede comenzar a gestionar.
Embed this episode
NOW PLAYING
Consiguen despertar neuronas vitrificadas a -196 grados. Un gran paso para el éxito de la criogenización
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.
Similar Podcasts
No similar podcasts found.