EPISODE · Dec 13, 2025 · 6 MIN
De cómo el estado hipnagógico, el momento entre el sueño y la vigilia, nos ayudó a ser más creativos.
from PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM
De cómo el estado hipnagógico, el momento entre el sueño y la vigilia, nos ayudó a ser más creativos a lo largo de la historia. El estado hipnagógico. En esa zona entre el sueño y la vigilia, los expertos creen, que tendemos a hallar soluciones innovadoras a los problemas. La canción de los Beatles, Yesterday, fue escrita durante uno de esos estados. En un momento en que su protagonista estaba somnoliento, semiconsciente, experimentando vívidas imágenes y sonidos mentales. Al despertar, durante una mañana de principios de 1965, Paul Mc Cartney notó que ‘sonaba’ una melodía en su cabeza. Saltó de la cama, se sentó frente al piano y comenzó a sacar las notas de su interior. Rápidamente, encontró los acordes y se inventó algunas frases de acompañamiento. Esas frases provisionales que suelen ir con una melodía antes de componer la letra propiamente dicha. Mc Cartney no se lo creía, estaba siguiendo su inspiración. Sospechó y pensó que estaba plagiando, inconscientemente, el recuerdo de otra composición. Él mismo reconoció que durante un mes consultó a varios entendidos en música. Les presentó esa composición original hipnagógica y les preguntó si ya habían escuchado algo así antes. Nadie la reclamó, así que el Beatle terminó publicando esta inolvidable canción. Al igual que en este ejemplo, muchos otros grandes inventos han surgido durante el estado hipnagógico. El físico Niels Bohr ganó el premio Nobel porque, estando semiconsciente, soñó que veía cómo era el núcleo del átomo. Con sus electrones girando a su alrededor. Similar al sistema solar, con el sol y sus planetas. Así planteó la estructura del átomo. Las últimas investigaciones han confirmado que el estado hipnagógico es un instante óptimo para la creatividad. En varios experimentos comprobaron que en ese trance los participantes tenían tres veces más opciones de acertar ‘la regla oculta’ para resolver un problema matemático. Los psicólogos opinan que la apertura a la experiencia y la flexibilidad cognitiva de ese estado son la clave para que brote la creatividad. Los neurólogos también se inclinan a favor de ese estado, porque la creatividad podría emerger entre la red de control cognitivo del cerebro y la red neuronal por defecto. La primera se encarga de la planificación y resolución de problemas y la segunda se asocia con la divagación mental. El psicólogo británico Frederic Myers en 1881 propuso que las ideas brillantes son el producto de una repentina ‘oleada’ de una mente subliminal. Para Myers, nuestra mente consciente es solo una pequeña parte de nuestra mente. El resto lo forman niveles de conciencia más amplios, ocultos y elevados. Por lo tanto, las ideas originales llevarían ya un tiempo gestándose en el inconsciente antes de emerger a la conciencia. Acompañadas de esa sensación de que provienen de un más allá de nuestros pensamientos. Como si algo o alguien nos hubiese inspirado. Ahora entremos con más detalle en las características de ese estado hipnagógico tan creativo. Mientras oscilamos entre el sueño y la vigilia, la mente consciente apenas está activa. Nuestros límites mentales son permeables y es cuando las percepciones o las ideas creativas fluyen desde la mente subliminal o inconsciente. En un sentido más general, la creatividad es más productiva cuando estamos relajados o disfrutando del ocio. La meditación también favorece las ideas creativas al liberarnos de los pensamientos intrusivos. Aquieta nuestra mente consciente y nos permite recibir la inspiración desde una parte más profunda. El estado hipnagógico suele ocurrir cuando notamos que nos viene el sueño, recién despiertos o en algunos momentos de ensoñación y desconexión durante el día. Las noches de los domingos suelen ser las más propicias. Los expertos recomiendan tener a mano una libreta, un lápiz o un bolígrafo para aprovechar ese torrente de inspiración. O dejarnos una nota de voz antes de caer en brazos de Morfeo. El mismísimo Paul Mc Cartney se habituó a escribir en la oscuridad para aprovechar al máximo el estado hipnagógico. El gran inventor Thomas Edison solía pasar horas divagando hasta encontrar las mejores ideas. Cuando se sentía atascado sin hallar una solución, se quedaba somnoliento, sosteniendo una bola de metal. A menudo, cuando se dormía, esta bola caía al suelo y el ruido le despertaba. Entonces, Edison comprobaba que había adquirido una nueva perspectiva de sus asuntos. Es importante aburrirse para fomentar la creatividad. Si siempre estamos ocupados o distraídos con las pantallas, no dejamos espacio para que las ideas del inconsciente salgan a la palestra. Aburrirse, desconectar, relajarnos y bajar la guardia…para permitir que el genio de la inspiración resurja de la lámpara mágica de la creatividad.
Embed this episode
Ready to play
De cómo el estado hipnagógico, el momento entre el sueño y la vigilia, nos ayudó a ser más creativos.
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.
Similar Podcasts
No similar podcasts found.