EPISODE · Apr 22, 2025 · 4 MIN
La promesa de resurrección cumplida
from Dios y yo · host Alexander Marroquin
Dios y Yo Salmos 16:9-10 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente; Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción. Las tumbas de los famosos son conocidas y visitadas por lo que contienen adentro. Pero la tumba de Jesús es muy conocida por lo que no tiene adentro: la tumba está vacía, Jesús resucitó. Esta declaración tiene fundamento con el texto que hoy estamos compartiendo con ustedes, porque la promesa de resurrección que Dios había dado fue cumplida. Esta profecía fue dada muchos años antes de que sucediera. Allá en el pueblo de Israel era conocida como una profecía mesiánica, donde el Mesías vendría a esta tierra a rescatar al mundo de sus pecados, y la gente lo iba a rechazar, le quitarían la vida. Pero la profecía era clara: que no podría quedarse en la tumba, que Dios haría el milagro de levantar de la tumba a Jesús. Y la palabra profética nos dice que no dejaría que su santo viera corrupción, dando a entender que no pasaría más de tres días en la tumba, y Él resucitaría. Esta promesa nosotros podemos asegurar que es verdad: nuestro Salvador, nuestro Señor Jesucristo, resucitó. Estimado lector o escucha: recientemente se ha celebrado el Domingo de Resurrección, y esto con el fin de dar a conocer al mundo que aquel que fue crucificado, Dios lo ha resucitado. Pero no solamente comentemos esto como un hecho histórico, porque no podemos negar que esto sucedió. La tumba donde dicen que colocaron a Jesús está vacía, Él ha resucitado. Físicamente nosotros podemos comprobarlo. Pero acá viene lo más importante: que nosotros podamos dar a conocer a ese Cristo resucitado con nuestra vida, y eso es otra cosa. Podemos decir con nuestros labios que Jesús resucitó, pero con nuestros actos estamos negando esa resurrección. Así que ahora asociemos nuestro decir con nuestro hacer. Si decimos que Jesús resucitó, vivamos con el Cristo resucitado en nuestras vidas. Esta profecía es una promesa maravillosa que fue cumplida. Debe darnos mucho gozo, y como el apóstol Pablo nos lo dice: (Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. 1 Corintios 15:14.) ¿Se da cuenta de la gloriosa y maravillosa promesa cumplida en Cristo Jesús? ¡Cuánto gozo debería traer a nuestro corazón! Celebrar no solo el día que el mundo celebra la resurrección de Jesús, sino todos los días de nuestra vida, celebrar que Jesús resucitó y vive en nosotros. Por eso quiero invitarle para que hoy, juntamente conmigo, pueda sonar en su vida una alabanza muy fuerte para nuestro Dios, agradeciéndole por Jesús resucitado. Y que el mundo se entere que nuestro Salvador no está muerto, que nuestro Señor Jesucristo ha resucitado, y que la promesa de resurrección ha sido cumplida. ¡Que Dios les bendiga, amados hermanos! Pastores Marroquín
What this episode covers
Dios y Yo Salmos 16:9-10 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente; Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción. Las tumbas de los famosos son conocidas y visitadas por lo que contienen adentro. Pero la tumba de Jesús es muy conocida por lo que no tiene adentro: la tumba está vacía, Jesús resucitó. Esta declaración tiene fundamento con el texto que hoy estamos compartiendo con ustedes, porque la promesa de resurrección que Dios había dado fue cumplida. Esta profecía fue dada muchos años antes de que sucediera. Allá en el pueblo de Israel era conocida como una profecía mesiánica, donde el Mesías vendría a esta tierra a rescatar al mundo de sus pecados, y la gente lo iba a rechazar, le quitarían la vida. Pero la profecía era clara: que no podría quedarse en la tumba, que Dios haría el milagro de levantar de la tumba a Jesús. Y la palabra profética nos dice que no dejaría que su santo viera corrupción, dando a entender que no pasaría más de tres días en la tumba, y Él resucitaría. Esta promesa nosotros podemos asegurar que es verdad: nuestro Salvador, nuestro Señor Jesucristo, resucitó. Estimado lector o escucha: recientemente se ha celebrado el Domingo de Resurrección, y esto con el fin de dar a conocer al mundo que aquel que fue crucificado, Dios lo ha resucitado. Pero no solamente comentemos esto como un hecho histórico, porque no podemos negar que esto sucedió. La tumba donde dicen que colocaron a Jesús está vacía, Él ha resucitado. Físicamente nosotros podemos comprobarlo. Pero acá viene lo más importante: que nosotros podamos dar a conocer a ese Cristo resucitado con nuestra vida, y eso es otra cosa. Podemos decir con nuestros labios que Jesús resucitó, pero con nuestros actos estamos negando esa resurrección. Así que ahora asociemos nuestro decir con nuestro hacer. Si decimos que Jesús resucitó, vivamos con el Cristo resucitado en nuestras vidas. Esta profecía es una promesa maravillosa que fue cumplida. Debe darnos mucho gozo, y como el apóstol Pablo nos lo dice: (Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. 1 Corintios 15:14.) ¿Se da cuenta de la gloriosa y maravillosa promesa cumplida en Cristo Jesús? ¡Cuánto gozo debería traer a nuestro corazón! Celebrar no solo el día que el mundo celebra la resurrección de Jesús, sino todos los días de nuestra vida, celebrar que Jesús resucitó y vive en nosotros. Por eso quiero invitarle para que hoy, juntamente conmigo, pueda sonar en su vida una alabanza muy fuerte para nuestro Dios, agradeciéndole por Jesús resucitado. Y que el mundo se entere que nuestro Salvador no está muerto, que nuestro Señor Jesucristo ha resucitado, y que la promesa de resurrección ha sido cumplida. ¡Que Dios les bendiga, amados hermanos! Pastores Marroquín
NOW PLAYING
La promesa de resurrección cumplida
No transcript for this episode yet