EPISODE · Aug 20, 2026 · 10 MIN
URI GELLER Y LOS PSÍQUICOS VS. LOS MAGOS Y JAMES RANDI.
from PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM
URI GELLER Y LOS PSÍQUICOS VS. LOS MAGOS Y JAMES RANDI. — Un mago te engaña. — Y te lo dice. — Un supuesto psíquico también puede burlar tus sentidos. — La diferencia es que asegura que no existe ningún truco. — Y durante décadas esa diferencia convirtió cucharas dobladas, telepatía y supuestas curaciones en un negocio formidable. — Esta es la historia de quienes dijeron poseer poderes extraordinarios. — Y de los magos que decidieron desenmascararlos. — El caso más famoso tiene nombre propio. — Uri Geller. — En los años setenta, el israelí se convirtió en una celebridad mundial afirmando poseer capacidades psíquicas. — Doblaba cucharas aparentemente con la mente. — Reproducía dibujos que supuestamente nunca había visto. — Y decía ser capaz incluso de reactivar relojes estropeados. — En septiembre de 1975 llegó a la televisión española de la mano de José María Íñigo. — Su aparición en «Directísimo» se convirtió en historia de la televisión. — Geller pidió a los espectadores que cogieran cucharas, llaves y relojes averiados desde sus propias casas. — Después comenzaron las llamadas. — Muchos espectadores aseguraban que sus relojes habían vuelto a funcionar. — O que sus cubiertos se habían deformado. — Parecía una epidemia paranormal. — Pero entre quienes contemplaban el fenómeno había alguien bastante menos impresionado. — Juan Tamariz. — Para Tamariz, aquello pertenecía al territorio del ilusionismo. — Explicó que doblar cucharas era un efecto conocido por los magos. — También señaló que algunos relojes mecánicos parados pueden volver momentáneamente a funcionar simplemente al manipularlos. — Y sobre la aparente lectura del pensamiento dijo algo todavía más interesante. — Existían técnicas de mentalismo capaces de conseguir exactamente aquella impresión. — Tamariz incluso elogió a Geller. — Admiraba su técnica y su extraordinaria capacidad para crear espectáculo y atmósfera. — Lo que consideraba «éticamente discutible» era otra cosa. — Que Geller asegurara que no había truco. — Porque ahí aparece la frontera que separa al ilusionista del supuesto paranormal. — Tamariz te engañaba y después se despedía con una sonrisa. — Geller quería que pensaras que acababas de contemplar una facultad desconocida de la mente. — Y entonces apareció el peor enemigo que podía encontrarse un psíquico. — Otro mago. — James Randi. — Lo llamaban «The Amazing Randi». — Había sido escapista e ilusionista profesional. — Y precisamente porque conocía los trucos decidió investigar a quienes atribuían efectos semejantes a poderes sobrenaturales. — Randi comprendió algo fundamental. — Para descubrir a un falso psíquico no siempre necesitas a otro científico. — A veces necesitas a alguien que sepa dónde mirar mientras todos están mirando hacia otro lado. — En 1973 llegó una oportunidad extraordinaria. — Uri Geller apareció en «The Tonight Show» de Johnny Carson. — Pero había un pequeño problema. — Carson conocía de antemano su truco. — Y había consultado previamente con Randi. — La recomendación fue sencilla. — Que el programa proporcionara sus propios objetos. — Y que Geller no tuviera acceso previo a ellos. — Llegó el momento de demostrar los poderes. — Y aquella noche las cosas no salieron como estaba previsto. — Geller examinó los objetos. — Esperó. — Se concentró. — Pero afirmó que no se sentía suficientemente fuerte, mentalmente, para realizar determinadas pruebas. — El hombre capaz aparentemente de desafiar las leyes físicas acababa de encontrarse con algo todavía más poderoso. — Un protocolo de control. — Pero Randi quería ir mucho más lejos. — Y entonces llegó una de las provocaciones más salvajes de la historia de la parapsicología. — El Proyecto Alpha. — A comienzos de los años ochenta, un laboratorio de la Universidad de Washington en San Luis investigaba supuestos fenómenos psíquicos. — Randi puso en contacto a los investigadores con dos jóvenes. — Michael Edwards y Steve Shaw, posteriormente conocido como Banachek. — Se presentaron como personas capaces de producir fenómenos paranormales. — Pero no tenían poderes. — Eran ilusionistas. Fueron enviados por Randi adrede para engañar a los científicos. Aunque se presentaron como meros candidatos para las pruebas de capacidades paranormales. — Utilizando sus trucos consiguieron producir fenómenos aparentemente inexplicables ante los investigadores. Desde telequinesis a doblar cucharas o mover objetos metálicos, sin tocarlos. — Randi incluso había ofrecido asesoramiento para mejorar los controles. — Cuando finalmente reveló la operación en 1983, el escándalo fue monumental. — El experimento dejaba una lección incómoda. — La precisión de los experimentos servía de poco si los enviados por Randi les engañaban con su arte. - Durante meses, ambos consiguieron engañar a los investigadores aprovechándose de las debilidades en los protocolos. - El escándalo fue monumental. - Demostró que a los científicos no se les podía tomar el pelo mediante la ciencia pero que era fácil de engañarles con sencillos trucos de magia. — Pero todavía quedaba un caso más escandaloso. — Peter Popoff. — Popoff era un famoso predicador y un supuesto sanador estadounidense. — Durante sus espectáculos señalaba a personas entre el público. — Parecía conocer sus nombres. — Sus domicilios. — Incluso las enfermedades que padecían. — Para muchos seguidores, aquella información procedía de una fuente divina. — Randi sospechó que el cielo utilizaba una tecnología sorprendentemente terrestre. — Las ondas de radio. — Su equipo acudió a las reuniones con un escáner de frecuencias. — Y encontró una señal. — Una voz femenina le transmitía la información. — Era Elizabeth Popoff. — La esposa del predicador. — Los asistentes habían proporcionado previamente sus datos personales mediante formularios y conversaciones. — Y esa información le llegaba a Popoff mediante un diminuto receptor. — Randi grabó las comunicaciones. — Después mostró públicamente lo que estaba ocurriendo. — El milagro tenía frecuencia de radio. — Tras el escándalo, la imagen de Popoff sufrió un enorme golpe financiero y acabó declarándose en bancarrota en 1987. — Aunque la historia todavía reservaba una última sorpresa. — Popoff regresó años después a la televisión. — Porque desenmascarar un truco no garantiza que desaparezca la creencia. — Randi terminó convirtiendo aquella batalla en un desafío internacional. — Su fundación llegó a ofrecer un millón de dólares a quien demostrara una capacidad paranormal bajo condiciones experimentales acordadas. — El desafío permaneció durante años. — Nadie consiguió llevarse el millón. — Y se cerró oficialmente en 2015. — Lo fascinante es que Randi jamás sostuvo que la magia fuera poca cosa. — Todo lo contrario. — Era precisamente su oficio. — La diferencia estaba en una especie de contrato invisible con el público. — Cuando un mago hace desaparecer una moneda no pretende haber destruido materia. — Cuando Tamariz adivina una carta no reclama haber descubierto una nueva fuerza de la naturaleza. — El espectador sabe que existe un método. — Aunque sea incapaz de descubrirlo. — Esa es la maravillosa paradoja de la magia. — Sabes que te están engañando. — Pagas para que te engañen. — Y cuanto mejor te engañan, más aplaudes. — El conflicto comienza cuando alguien realiza algo semejante y asegura que no existe ningún truco. — Porque entonces el entretenimiento puede transformarse en credulidad. — Y la credulidad puede convertirse en dinero, influencia y explotación. — Uri Geller sobrevivió a las críticas y convirtió su personaje en parte de la cultura popular. — Randi convirtió la persecución de lo paranormal en otra clase de espectáculo. — Y Tamariz siguió haciendo algo todavía más desconcertante. — Decirte abiertamente que iba a engañarte. — Engañarte delante de tus narices. — Y conseguir que acabaras encantado de haber caído en la trampa. — Quizá esa sea la diferencia definitiva. — El buen mago es un mentiroso que reconoce que está jugando contigo. — El supuesto psíquico te pide que aceptes que el juego no existe. — Y cuando alguien afirma poseer poderes extraordinarios, la pregunta más interesante no es «¿cómo lo hace?». — Es mucho más sencilla. — ¿SEGUIRÁ TENIENDO PODERES CUANDO SEA UN MAGO QUIEN PREPARE EL EXPERIMENTO?
Embed this episode
NOW PLAYING
URI GELLER Y LOS PSÍQUICOS VS. LOS MAGOS Y JAMES RANDI.
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.
Similar Podcasts
No similar podcasts found.