EPISODE · Apr 19, 2026 · 7 MIN
Visita a la Nao Victoria en el Club náutico de Villajoyosa: Domingo 19 de abril del 2026
from PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM
Visita a la Nao Victoria en el Club náutico de Villajoyosa: Domingo 19 de abril del 2026 Hoy, domingo 19 de abril del 2026 acudimos al club náutico de Villajoyosa para ver la réplica de la Nao Victoria. Este modelo de lo que fue el navío histórico está realizando una gira europea en el 2026, para difundir nuestro patrimonio. Hace cinco siglos, el original, protagonizó una de las mayores aventuras marítimas de todos los tiempos. La primera vuelta al mundo desde 1519 hasta 1522, iniciada por Fernando de Magallanes y culminada por Juan Sebastián Elcano. La única de las 5 embarcaciones originales, con 250 marinos, que logró resistir hasta el final fue la Nao Victoria con apenas 18 hombres. En la visita apreciamos la carpintería de ribera, reconstruida con minucioso rigor histórico. Este museo flotante es un homenaje a esta incomparable gesta. Recorremos sus 26 metros de eslora de proa a popa. Sus 6,70 metros de manga o anchura máxima. Un calado de unos 3,2 metros. Y cuenta con una superficie útil de más de 120 metros cuadrados, distribuida en varias alturas. Más la superficie vélica de 290 metros cuadrados, en sus 6 velas. La Nao tiene una fuerza de desplazamiento estimada en unas 170 toneladas. Por lo tanto, era un barco de carga de unos 85 toneles vizcaínos, equivalentes a unas 102 toneladas sevillanas de la época. Un volumen suficiente para albergar los víveres, las armas y el preciado cargamento de especias. El palo mayor es la pieza de mayor envergadura y su vela principal pesa cerca de 1.400 kilos. Un dato clave que da cuenta del gran trabajo físico que suponía maniobrar con el barco en medio de la tormenta. Destaca su enorme vela con la Cruz de Borgoña. La Nao fue diseñada para llevar carga más que para viajar rápido en el mar. Aunque puede alcanzar una velocidad media de 3,5 nudos. En definitiva, para maniobrar esta pieza histórica hay que usar un sistema de cabestrante y un juego de poleas y cabos que los marinos accionaban manualmente. La nave que pisamos fue construida para la Expo de Sevilla del año 1992, donde ya tuvimos la ocasión de subir a bordo. Se realizó con motivo del quinto centenario del viaje de Colón. Ha sido diseñada por Ignacio Fernández Vial, tras una completa investigación, basada en las crónicas, los tratados náuticos del siglo 16 y en la iconografía histórica. En cuanto a la madera, el roble llegó de los bosques cercanos al río Miño. Este tipo de madera se seleccionó porque resistía mejor y se pudría menos. Y por su capacidad para soportar la presión y la humedad del mar abierto. Y los mástiles se eligieron en los pinares de Balsaín. Además, las cuerdas se fabricaron con cáñamo, siguiendo las técnicas de la época en San Fernando. La construcción supuso un desafío para los carpinteros de ribera de la Isla Cristina. Quienes tuvieron que recuperar las técnicas de calafateado, sellado de juntas con estopa y brea, de esos años. Y los clavos y herrajes se diseñaron expresamente para esta réplica. Durante los seis meses que estuvo en la Expo de Sevilla, millones de personas la visitaron, junto a las copias de la Santa María, la Pinta y la Niña. Lejos de permanecer como una pieza estática ‘de museo’, esta réplica demostró que podía honrar a la original. Entre 2004 y 2006 volvió a dar una simbólica vuelta al mundo. Recorriendo más de 26.000 millas náuticas y visitando 17 países. Por lo tanto, es la primera réplica histórica en circunnavegar la tierra. Desde entonces, ha recibido a más de 6 millones de visitantes y ha navegado por España, Europa o Estados Unidos, como museo flotante. Bajando a su cubierta y a su bodega, nos hacemos una idea de las provisiones y las penurias de aquellos intrépidos marinos. Haciendo frente al hambre, el escorbuto, a las tormentas, las enfermedades y a un océano desconocido. Pisando el terreno, descubres la falta de espacio, la humedad constante de la bodega y la vulnerabilidad ante el temporal. Sumergiéndote en una dimensión física que te hace partícipe de la gesta histórica. Hubo momentos de desesperación durante la expedición. Y llegaron a comerse el cuero que protegía los palos del trajín de las velas. Ablandándolo con agua del mar y asándolo un poquito al fuego. Y hasta a las ratas. Una hazaña que probó que la tierra era redonda y que abrió la primera red de comercio global. Uniendo los mercados de Europa, América y Asia. Intentaron controlar la ruta del clavo, llegando a la ruta de las especias, navegando hacia occidente. Para evitar las rutas dominadas por Portugal. El clavo y otras especias eran valiosísimas porque: conservaban los alimentos, tapaban los malos olores o sabores, servían como medicina y remedios varios… Y oler a especias exóticas era símbolo de riqueza. 34 años después de nuestra primera visita, hemos regresado para constatar que continua en buen estado. Y que siga a flote durante mucho tiempo.
Embed this episode
Ready to play
Visita a la Nao Victoria en el Club náutico de Villajoyosa: Domingo 19 de abril del 2026
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
No similar episodes found.
Similar Podcasts
No similar podcasts found.