EPISODE · Dec 2, 2024 · 6 MIN
Voronoff el doctor que implantó testículos de mono para lograr la eterna juventud
from PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM
Voronoff el doctor que implantó testículos de mono para lograr la eterna juventud Un domingo de 1925, Alfonso 13 canceló su visita a San Sebastián para visitar a su familia. Aquella mañana recibió en audiencia a Serge Voronoff, que venía de Andalucía. El rey se mostró muy interesado en los injertos que practicaba este doctor. El médico pensó que la fuente de la eterna juventud se hallaba en las gónadas. Y culminó esta idea implantando testículos de mono en humanos. Gracias a una potente campaña publicitaria y a sus muchas conferencias, Voronoff se hizo célebre. El 9 de octubre de 1922 el New York Times tituló lo siguiente: Los nuevos tests de Voronoff ganan el apoyo de la prensa. Veamos cómo empezó su historia. Llegó a Francia para estudiar medicina a finales del siglo 19. Luego, se mudó a El Cairo donde trabajó en un hospital durante más de una década. De allí volvió convencido de que la calvicie, la obesidad o el envejecimiento prematuro de los eunucos no eran síntomas aislados ni casuales. El secreto de la juventud podría hallarse en los testículos. Su teoría endocrina señala que el envejecimiento viene cuando cesan las secreciones de hormonas, en concreto de las glándulas sexuales. Varios médicos llegaron a esa conclusión y cada uno diseñó sus propios experimentos. Brown Séquard probó inyectando semen en el flujo sanguíneo. Lo intento con cobayas y puso de moda la opoterapia. El doctor Steinech por su parte, trató de devolver el vigor a los hombres reconduciendo el esperma hacia el flujo sanguíneo. El premio Nobel de Literatura William Yeats o Sigmund Freud pasaron por sus manos. Voronoff empezó haciendo injertos entre animales de la misma especie pero de distintas edades. Para demostrar que podía frenar en envejecimiento. Cuando pasó a los humanos, implantó tejido de testículos de criminales ejecutados en millonarios. La demanda creció a pesar del alto precio de la operación y no había tanto ajusticiado para satisfacerla. Voronoff había trabajado como cirujano durante la Primera Guerra Mundial. Y trasplantó un hueso de chimpancé a un soldado herido. Así que consideró que los simios serían los mejores donantes para su operación. En 1920 realizó el primer xenotrasplante de mono a humano. En sólo una década, unos mil hombres le prestaron sus testículos. Entre 1920 y 1940 la cifra subió a más de dos mil. Voronoff se hizo rico y compró un castillo en Grimaldi, Italia. En 1920 construyeron unos almacenes comerciales en África para garantizar su suministro en Francia. La propaganda decía que este tratamiento les ayudaría a vivir hasta los 140 años. Para él, la vida de una persona se prolonga tanto como sus glándulas. Sin embargo, no se olvidó de las mujeres y también lo intentó con ellas. Implantando ovarios de mona en una mujer. Voronoff llegó a Brasil y una mujer de 48 años acudió a él para intentar recobrar su juventud. Su marido la había abandonado y ella quería recuperarlo de esta manera. Dos años después de la operación, Voronoff supo que la mujer había adelgazado. Sus músculos se habían fortalecido y a sus cincuenta años, aparentaba unos 30. La mujer se sentía joven de nuevo y ya se había olvidado de su exmarido. La historia de Voronoff tiene todos los ingredientes de una buena novela o película de ficción. Un científico extravagante, unos métodos cuestionables, muchos seguidores, enemigos y un castillo lejano. El médico francés moriría en 1951 dejando su huella en la cultura popular. Conan Doyle se inspiró en Voronoff para escribir: Aventura del hombre que trepaba. En esta obra, un anciano intenta recobrar su vigor por amor a cualquier precio. Y desaparece por las noches…para terminar adoptando cualidades, cada vez más simiescas. Otra obra inspirada en el francés es: Corazón de perro de Mikhail Bulgákov. En este caso es el animal el que acaba humanizado. Un profesor implanta testículos de hombre en un perro y el animal acaba consiguiendo un trabajo. Esta inverosímil historia estuvo prohibida durante décadas pero tuvo éxito cuando fue llevada a la ópera y al cine. Varias canciones populares Brasileñas mencionan al célebre doctor. Terminó siendo desacreditado en 1930 tras el descubrimiento de la testosterona. Le prohibieron seguir con sus operaciones y se olvidaron de sus teorías. Su éxito cayó como un castillo de naipes. Es más, tras las II Guerra Mundial, volvió a Italia y se dio cuenta de que habían bombardeado su castillo. Millonarios y Premios Nobel de todo el mundo hicieron cola para someterse a sus operaciones. Voronoff disfrutó de la fama y de una vida de lujo gracias a esta extravagancia. Contó con todo un séquito personal de choferes, ayudantes, secretarias y amantes. Miles de personas recibieron estas intervenciones. Ninguna llegó a ser más joven ni a vivir eternamente.
Embed this episode
NOW PLAYING
Voronoff el doctor que implantó testículos de mono para lograr la eterna juventud
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
Similar Podcasts
No similar podcasts found.