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El Señor Está Cerca

"El Señor Está Cerca" es un devocional diario con meditaciones bíblicas para cada día. Este podcast es un audiolibro basado en la edición impresa del mencionado devocional. Si quieres adquirir el tuyo, por favor contáctate con el distribuidor de tu país: www.granosdevida.cl/esecEste devocional es un recurso de www.granosdevida.cl

  1. 1000

    Miércoles 17 de Junio de 2026 / ¡No me alejaré de Ti!

    Si él te dijere: No te dejaré; porque te ama a ti y a tu casa, y porque le va bien contigo; entonces tomarás una lesna, y horadarás su oreja contra la puerta, y será tu siervo para siempre.Deuteronomio 15:16-17¡No me alejaré de Ti! Tras siete años de servicio, un esclavo tenía derecho a su libertad. Sin embargo, este pasaje da instrucciones sobre qué hacer si un esclavo deseaba quedarse en casa de su amo. Por supuesto, esto nos habla del Siervo perfecto, quien dijo claramente: “Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre” (Éx. 21:5). Pero la forma en que se expresa en Deuteronomio: “Porque te ama a ti y a tu casa, y porque le va bien contigo”, nos lleva a una meditación personal. Hemos sido comprados a gran precio y ahora somos esclavos de Cristo; no por un tiempo limitado, sino para siempre. ¡Somos suyos! Pero entonces surge una pregunta clave: ¿He gustado que el Señor es bueno? (véase 1 P. 2:3). Debemos preguntarnos: ¿sigo prefiriendo mis propios caminos? ¿He comprobado que esos caminos son amargos? ¿Creo, aunque no lo diga en voz alta, que el Señor es “hombre severo”? (Lc. 19:21). Si pienso así, aún no conozco realmente quién es él, pues dijo: “Mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mt. 11:30). ¿He gustado que el Señor es bueno? Somos suyos para siempre, pero él anhela que experimentemos su benignidad y que respondamos por amor, diciendo: «Señor, no quiero alejarme de ti, quiero quedarme contigo». Él quiere ver en nosotros este compromiso de corazón cada día. De hecho, él es quien refresca nuestra alma y nos fortalece con su amor. Entonces, con nuestro corazón rebosando de su amor, podremos decir: «Señor, ¿qué quieres que haga hoy?» “Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles” (Lc. 12:37). Alexandre Leclerc

  2. 999

    Martes 16 de Junio de 2026 / No confiemos en palabras mentirosas

    No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.Jeremías 7:4No confiemos en palabras mentirosas Jeremías amaba profundamente a su nación. Este es un hecho indiscutible. Nadie podría acusarlo con justicia de ser antipatriota, y mucho menos de traición. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió. El profeta advirtió tanto al rey como al pueblo que, tarde o temprano, tendrían que rendirse a los babilonios. Aquellos que se rindieran serían perdonados, pero quienes se resistieran serían destruidos. Era un mensaje duro, especialmente porque lo proclamó a las puertas del templo de Jerusalén (véase Jer. 7:1-34). Dios iba a juzgar a su pueblo por sus pecados y debían arrepentirse urgentemente. Sin embargo, los líderes religiosos insistían en que Dios nunca permitiría tal cosa. Después de todo, el templo estaba allí, y era Su templo. Su lema y estribillo era: “Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este” (v. 4). En otras palabras, ¡Dios nunca destruiría el templo, porque es suyo! Pero Jeremías rogó al pueblo que no confiara en esas palabras mentirosas. Si Dios había destruido una vez su tabernáculo en Silo, también destruiría el templo de Jerusalén (v. 12). El juicio estaba cerca. El resultado fue exactamente como Dios lo había predicho. ¿Qué sucedió con el pobre Jeremías? ¿Cuál fue su recompensa por decir la verdad? ¡Lo acusaron de traición! «¡Jeremías, eres un espía babilonio!» «¡Jeremías, deja de desanimar al pueblo!» ¿Cómo es con la Iglesia en la actualidad? Si pensamos que Dios no juzgará a nuestra sociedad, si nos vestimos de falso patriotismo, si apagamos la voz profética de Dios y escuchamos palabras mentirosas, el resultado será el mismo que en tiempos de Jeremías. La apostasía avanza y el día del Señor está cerca. No confiemos en palabras mentirosas. Brian Reynolds

  3. 998

    Lunes 15 de Junio de 2026 / La Vid verdadera (11)

    El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.Juan 15:6La Vid verdadera (11) Una rama que ha estado unida a la vid puede marchitarse y volverse inútil para el viticultor. Esto puede suceder por una rotura en la rama, una enfermedad o por una plaga de insectos. Cuando la savia de la vid deja de fluir hacia el pámpano, este pierde su vitalidad y comienza a secarse. Muchos interpretan este pámpano marchito como la imagen de un falso profesante que ha vuelto al mundo. Sin embargo, en el contexto de Juan 15, el Señor no está hablando de la salvación, sino de dar fruto. De hecho, ya les había dicho a sus discípulos que ya estaban limpios y en él, refiriéndose a verdaderos creyentes. El pensamiento aquí es la falta de fruto para la gloria de Dios. Lot es un claro ejemplo de un pámpano estéril. Primero, levantó su tienda hacia Sodoma, lo que representa un pámpano que reposa sobre el suelo. Luego, lo vemos en la puerta de Sodoma, lo que indica que había alcanzado una posición prominente en la ciudad. Sin embargo, su vida no produjo mucho fruto mientras estuvo allí. Cuando intentó testificar a sus yernos, ellos no lo tomaron en serio (véase Gn. 19:14). Se había convertido en un pámpano sin fruto, sin un testimonio eficaz para sus propios familiares. No obstante, en 2 Pedro 2:8 leemos acerca de Lot: “Porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos”. ¿Cómo evitamos ser estériles? ¡Permaneciendo en la Vid! El resultado de esto es triple: oraciones contestadas, un amor permanente y plenitud de gozo (véase vv. 7, 10, 11). ¡Esto es mucho mejor que ser estéril! ¡Seamos creyentes que permanecen en la Vid y dan fruto para su gloria! Tim Hadley, Sr.De fruto abunda y lozano prospera, de pruebas mil no teme el ardor;Dichoso aquel que en el erial bebiera de ti, Jesús, ¡Fuente del amor! L. Poget

  4. 997

    Domingo 14 de Junio de 2026 / El amor de Dios trató con justicia nuestros pecados

    En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.1 Juan 4:10El amor de Dios trató con justicia nuestros pecados Si Dios se ha satisfecho a sí mismo en lo que respecta a mis pecados, yo también puedo estar satisfecho. Sé que soy un pecador. Sé –porque la Palabra de Dios me lo dice– que ni una pizca de pecado puede entrar en su santa presencia. Por lo tanto, para mí no había otro destino posible que la separación eterna de Dios. Pero, ¡oh, el profundo misterio de la cruz, el glorioso misterio del amor redentor! Veo a Dios mismo tomando todos mis pecados, tal como él los conocía y valoraba, y cargándolos sobre la cabeza de mi bendito Sustituto. Dios trató con él en mi lugar. Observo las olas y oleadas de la justa ira de Dios, las mismas que deberían haber consumido mi alma y cuerpo en el infierno por toda la eternidad; todas ellas cayeron sobre Aquel que estuvo en mi lugar, quien me representó ante Dios y cargó con todo lo que yo merecía. Fue el Hombre con quien el Dios santo trató como debería haber tratado conmigo. Contemplo la justicia inflexible, la santidad absoluta, la verdad inmutable y la rectitud perfecta tratando con mis pecados, eliminándolos por completo de manera definitiva y eterna. Ni uno solo es ignorado. No hay desvío ni indiferencia, pues la gloria de Dios estaba en juego –su santidad inmaculada, su majestad eterna y las eminentes demandas de su gobierno. Todo esto debía ser satisfecho de tal manera que se glorificara a él mismo ante ángeles, hombres y demonios. Dios podía haberme enviado al infierno –y habría sido justo si lo hubiera hecho–, pues mis pecados lo merecían. Yo no tenía derecho a otra cosa. Lo sé en lo más profundo de mi ser, ¡debo reconocer que es así! Pero, ¡eternos aleluyas al Dios de toda gracia! En lugar de enviarnos al infierno por nuestros pecados, envió a su Hijo para que fuera la propiciación por ellos. C. H. Mackintosh

  5. 996

    Sábado 13 de Junio de 2026 / Bernabé (3) Llamado a la aventura

    Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé… y Saulo. Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo.Hechos 13:1-4Bernabé (3)Llamado a la aventura El Señor había estado obrando en la iglesia en Antioquía durante la ausencia de Saulo y Bernabé. Al regresar, retomaron su lugar entre otros hermanos de orígenes diversos, a quienes el Señor había dotado y levantado para la edificación de la iglesia. Mientras servían al Señor con dedicación y negación de sí mismos, oyeron al Espíritu Santo decir: “Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”. Luego de más ayuno y oración, la iglesia los encomendó al Señor y los despidió. Enviados por el Espíritu Santo, viajaron primero a la isla de Chipre y después a territorios más desafiantes en la parte continental de la actual Turquía. A veces, una persona puede percibir el llamado del Señor antes de que otros lo disciernan. En tales casos, es sabio esperar hasta que el Espíritu Santo lo confirme también a los demás, en lugar de avanzar solo. De este modo, el creyente comisionado puede salir enviado por el Espíritu, respaldado por las oraciones y la calurosa comunión de sus hermanos. Este primer viaje misionero tuvo tanto desafíos como grandes bendiciones. Muchas almas fueron salvas y se establecieron nuevas iglesias. En el transcurso de la obra, Bernabé y Saulo pasaron silenciosamente a ser Pablo y Bernabé. Al finalizar su viaje, regresaron a Antioquía, la iglesia de donde habían partido, “desde donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido. Y habiendo… reunido a la iglesia, refirieron cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos” (Hch. 14:26-27). Eugene P. Vedder, Jr.

  6. 995

    Viernes 12 de Junio de 2026 / ¿Cómo debemos conducirnos?

    Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.Miqueas 6:8¿Cómo debemos conducirnos? Las palabras de Miqueas no son simplemente una repetición de la Ley, y de hecho, parecen omitir gran parte de lo que la Ley decía. Aquí, Dios enfatiza que la Ley demandaba cualidades morales que no se hallan naturalmente en nadie. ¿Cuántas personas practican siempre la justicia, aman la misericordia y caminan humildemente con su Dios? ¿Podría alguien atreverse a decir que jamás ha fallado en esto? Lamentablemente, la naturaleza pecaminosa del hombre hace que esto sea imposible. Nicodemo era, sin duda, un hombre justo. Cuando acudió a Jesús, pensaba que solo necesitaba más enseñanza, pero el Señor le dijo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Jn. 3:3). Sin el nuevo nacimiento, las cualidades mencionadas en el versículo de hoy jamás podrán manifestarse plenamente en nadie. La Ley de Moisés y la instrucción de Miqueas no fueron dadas porque Dios esperara que las cumpliéramos por nuestras propias fuerzas, sino para que reconociéramos nuestra total incapacidad de hacerlo. No importa cuánto lo intentemos, es imposible cumplirlas por nuestras propias fuerzas. Dependemos completamente de la gracia de Dios en Cristo Jesús. Necesitamos nacer de nuevo por el poder del Espíritu de Dios. Nuestros pecados solo pueden ser perdonados por el precioso sacrificio de Cristo en el Calvario, y solo por una nueva vida en él podemos ser libres de la contaminación del pecado. Esta nueva vida en Cristo nos impulsará a obrar con justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con Dios, pero nunca a jactarnos de ello. Nuestra vieja naturaleza pecaminosa todavía puede entrometerse, recordándonos cuán humildes y dependientes del Señor debemos ser. “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén” (Jud. 24-25). L. M. Grant

  7. 994

    Jueves 11 de Junio de 2026 / Deseando la leche pura de la Palabra

    Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis.1 Pedro 2:2Deseando la leche pura de la Palabra Esta es una hermosa figura de la Palabra de Dios para los creyentes. Así como un bebé anhela la leche, sin que las distracciones ni las baratijas brillantes puedan satisfacer su hambre, de igual manera, solo la comida verdadera puede saciar el hambre genuina de nuestra alma. De la misma forma, aunque los creyentes no deben permanecer como bebés espirituales, nuestro deseo por la Palabra de Dios debe conservar esa misma intensidad. Solo la Palabra de la gracia de Dios puede edificarnos; solo las palabras de fe y sana doctrina pueden alimentar nuestras almas (véase Hch. 20:32; 1 Ti. 4:6). Anhelar el alimento espiritual de las Escrituras, tal como un bebé anhela la leche, es la señal de un apetito cristiano saludable. A pesar del valor indiscutible y esencial de la Palabra de Dios, debemos ser instruidos para cultivar este anhelo. Un bebé naturalmente desea la leche, pero nuestros deseos naturales están dirigidos hacia otras cosas. Este mismo pasaje, que primero hace hincapié en los deseos espirituales, también nos advierte sobre los deseos carnales, los cuales son de un carácter muy diferente, pues no nos edifican, sino que tienen el efecto contrario. Se nos advierte: “Os ruego… que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma” (1 P. 2:11). Nuestra carne es esa parte de nosotros que busca placer, poder y estatus sin tener en cuenta los principios de Dios. Con voz insistente exige ser satisfecha, pero sus deseos siempre conducen a la ruina. Estos versículos contrastantes nos enseñan principios clave para la madurez espiritual: la Palabra de Dios promueve el crecimiento espiritual, mientras que los deseos carnales lo limitan. Sin embargo, mientras que naturalmente seguimos los deseos de la carne, debemos ser enseñados a desear el alimento de las Escrituras. Al procurar crecer en el Señor, debemos ser aquellos que se sacian, no con las baratijas del mundo ni con distracciones pasajeras, sino con la leche pura de la Palabra de Dios. Stephen Campbell

  8. 993

    Miércoles 10 de Junio de 2026 / El camino correcto (11) El camino de Dios lleva a la restauraciónb

    Las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y seguían camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda… hasta el límite de Bet-semes.1 Samuel 6:12El camino correcto (11)El camino de Dios lleva a la restauración Israel había soportado la esclavitud en Egipto, un verdadero horno de hierro, tal como Dios había advertido a Abraham mucho antes (véase Gn. 15:13-16). Pero cuando llegó el tiempo señalado por Dios, Moisés condujo al pueblo fuera de Egipto, a través del Mar Rojo y el árido desierto. Tras cuarenta años de peregrinación, Josué los introdujo en la tierra prometida. Sin embargo, después de su muerte, y la de las dos siguientes generaciones, comenzó un largo período de decadencia espiritual. Dios levantó varios jueces para liberar a su pueblo una y otra vez, pero el declive continuó. La situación llegó a tal punto que ni siquiera el sumo sacerdote fue capaz de preservar los intereses de Dios. Sus hijos, con su vida libertina, deshonraron al Señor (véase 1 S. 3). Ante esta crisis, Ana, la futura madre de Samuel, se angustió profundamente. Estaba casada con un levita piadoso, quien tomó una segunda esposa porque ella no podía concebir. Sin embargo, su deseo de tener un hijo no surgía de la rivalidad con la otra mujer, sino del anhelo de dedicarlo a Dios y criarlo en Sus caminos. Su petición fue oída, y el niño que trajo al mundo se convirtió en profeta, un instrumento de Dios para la restauración del pueblo de Dios. Más adelante, la nuera de Elí quedó consternada cuando los filisteos se apoderaron del arca de Dios. En medio de su dolor, dio a luz un hijo y lo llamó Icabod, que significa: sin gloria (véase 1 S. 4:21). Pero Dios no abandonó a su pueblo. Envió plagas sobre los filisteos, quienes finalmente devolvieron el arca a Israel. La colocaron en un carro tirado por dos vacas recién paridas, separadas de sus terneros. Milagrosamente, y a pesar de su instinto natural, las vacas llevaron el arca directamente a Bet-semes. Si Dios pudo guiar a estas criaturas en contra de su propia naturaleza, ¡cuánto más puede guiar a sus hijos y restaurarlos de sus fracasos! (véase Sal. 37:23; Ro. 8:14). Alfred E. Bouter

  9. 992

    Martes 9 de Junio de 2026 / La Vid verdadera (10)

    Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.Juan 15:5La Vid verdadera (10) Esta es la segunda vez que el Señor dice: “Yo soy la Vid”. ¿Por qué sintió la necesidad de repetir esta afirmación? El Señor Jesús desea que comprendamos que la única manera de obedecer su mandato de permanecer en él es manteniendo nuestros ojos y corazones fijos en él. Él es la Vid verdadera, la fuente inagotable que sostiene, fortalece y provee a cada rama todo lo necesario para prosperar para él. ¡Cuán fácilmente olvidamos esta verdad! Cristo es la Vid plantada por Dios, y nosotros somos ramas injertadas por él, el Labrador. Nuestra posición ante Dios es en Cristo y sin su constante provisión de gracia sobre gracia, no podemos lograr nada para su gloria. El Señor Jesús repitió esta verdad porque conoce nuestra inclinación a depender de nuestras propias fuerzas. Sin embargo, así como un pámpano no puede dar fruto por sí solo, ¡nosotros tampoco podemos! Un pámpano recibe vida de la vid, y así debe ser con nosotros, pues separados de él no podemos hacer nada. El apóstol Pablo comprendió esta verdad y la convirtió en el secreto de su confianza y satisfacción en la vida cristiana. En Filipenses 4:13 declaró: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. No importaban las circunstancias –pobreza o abundancia–, Pablo entendía que su fuerza no provenía de sí mismo, ¡sino del poder de Cristo en él, el cual le daba confianza y satisfacción espiritual! ¡Comprender esta verdad y actuar en conformidad con ella nos ayuda a estar preparados para afrontar todas las cosas! Necesitamos ser conscientes de que solo somos ramas. Nuestro carácter, nuestra fuerza y nuestro fruto dependen enteramente de la Vid. Si permanecemos en él, seremos pámpanos sanos que no solo dan fruto, sino mucho fruto, ¡para la gloria de Dios! Tim Hadley, Sr.

  10. 991

    Lunes 8 de Junio de 2026 / Bernabé (2)

    Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía. Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.Hechos 11:25-26Bernabé (2)Confirmando a los nuevos creyentes El Señor había comenzado una gran obra en Antioquía. Muchos se habían convertido a él, y muchos más fueron añadidos gracias al trabajo de exhortación de Bernabé. La mayoría de estos nuevos creyentes eran gentiles. A diferencia de los judíos, no tenían ningún trasfondo en la Palabra de Dios. ¿Cómo iban a crecer espiritualmente sin el conocimiento de las Escrituras? Bernabé, en lugar de intentar instruirlos por sí solo, hizo algo digno de considerar. Emprendió un viaje de unos 130 kilómetros, atravesando una cadena montañosa, hasta Tarso para buscar a Saulo. ¿Por qué? Porque el Señor había dicho de él: “Instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (Hch. 9:15). Saulo había sido bien educado en la Ley a los pies del respetado maestro Gamaliel (véase Hch. 22:3; 5:34). Además, la Palabra de Dios nos dice que “mejores son dos que uno” (Ec. 4:9). Incluso el Señor había enviado a sus discípulos de dos en dos. Estos dos hermanos sirvieron juntos en Antioquía durante todo un año, edificando a la iglesia eficazmente. ¡Qué bendición fue su enseñanza para estos nuevos creyentes! ¡Qué maravilloso es cuando los siervos del Señor trabajan juntos en armonía, sin rivalidad, apoyándose mutuamente! En esta ocasión, Cristo fue magnificado, mientras los creyentes eran instruidos en la verdad de Dios. Antioquía, una ciudad conocida por su tendencia a ridiculizar a las personas y grupos de personas, acuñó un apodo burlón para estos seguidores de Cristo: “Cristianos”. Este nombre nos identifica hasta el día de hoy, y no debemos avergonzarnos si sufrimos como cristianos (véase 1 P. 4:16). Eugene P. Vedder, Jr.

  11. 990

    Domingo 7 de Junio de 2026 / Llevados a Dios

    Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.1 Pedro 3:18Llevados a Dios La obra de Cristo fue necesaria para dirigir el corazón del pecador hacia Dios y no al revés, pues Dios, que es amor, siempre ha tenido su corazón dirigido hacia el pecador. Esta bendita verdad se hace evidente en toda la Escritura. Desde el principio, en el huerto del Edén, cuando el hombre cayó, Dios mostró su amor redentor. Adán y Eva, conscientes de su culpabilidad, buscaron esconderse de la presencia de Dios entre los árboles del jardín. Sin embargo, la voz de Aquel que vino a buscar y salvar a los perdidos se escuchó con acentos de gracia: “¿Dónde estás tú?” (Gn. 3:9). Aquí vemos el primer destello del amor de Dios en busca del pecador perdido; estas palabras caracterizan toda la obra de la redención. Entonces, el amor de Dios se expresa en forma de una promesa: la simiente de la mujer heriría en la cabeza a la serpiente. Esta promesa ganó su confianza y los sacó de su escondite ante la presencia de Dios. Desde entonces, cuando el pecador, por gracia, cree en el amor perfecto de Dios, en el don y la obra de su Hijo, es llevado a Dios por la fe. Mediante la muerte, resurrección y gloria del Señor Jesús, el pecador recibe perdón y es hecho acepto en el Amado. Así se cumplen plenamente los deseos del corazón de Dios hacia el hombre pecador. Sin embargo, aunque el amor de Dios hacia nosotros siempre ha sido el mismo, existían muchos obstáculos en nosotros para recibirlo plenamente. Dios no solo es amor, sino que también es un Dios justo. Y en su justicia, no podía ignorar el pecado. Pero lo que el amor deseó, la sabiduría lo planeó y el poder lo realizó. Jesús vino a hacer la voluntad del Padre, y consumó la obra. Quitó el pecado mediante el sacrificio de sí mismo, eliminando así la barrera de separación entre Dios y nosotros. El amor divino y eterno no podía hacer menos que esto. Oh, alma mía, ¿con qué fin se realizó este grandioso sacrificio? La misma Escritura declara: “Para llevarnos a Dios”. No solo al cielo, sino de vuelta a Dios mismo. A. Miller

  12. 989

    Sábado 6 de Junio de 2026 / La oración ferviente de un hombre justo

    Elías tisbita… dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.1 Reyes 17:1Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese.Santiago 5:17La oración ferviente de un hombre justo Santiago cita al profeta como ilustración de las poderosas cosas que pueden ser hechas por medio de la súplica ferviente del justo. La oración dicha en lo secreto era uno de los grandes resortes de su poder en público. Podía mantenerse ante el malvado rey porque antes había estado de rodillas ante el Dios vivo. Su oración no era una vana repetición, sino una ferviente súplica que “puede mucho”. Una oración que tenía como objeto la gloria de Dios tanto como la bendición del pueblo; por eso “oró fervientemente para que no lloviese”. ¡Cuán terrible era tener que presentar tal oración ante el Dios vivo! No obstante, al ver la condición del pueblo y comprobar que Dios ya no era reconocido en ningún lugar del país, Elías comprendió que más le valían al pueblo los años de sequía. Esto podía volver a traerlo a Dios, mientras que el gozo de la prosperidad a costa del desprecio de Dios lo conduciría a un juicio peor. El celo por Dios y el amor por el pueblo eran los móviles de esta solemne oración. Santiago también nos recuerda que Elías “era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras”. Como nosotros mismos, él conocía las debilidades humanas. ¡Qué lección reconfortante es esa! Como Elías, nosotros podemos obrar con el poder de Dios si, a pesar del mal que nos rodea, somos conscientes de que él es el Dios vivo, si hablamos y obramos constantemente como estando en su presencia, y si estamos más a menudo en ferviente oración ante él, bajo la dirección del Espíritu. Hamilton Smith

  13. 988

    Viernes 5 de Junio de 2026 / La fidelidad tiene más valor para Dios que el «éxito»

    Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles.2 Timoteo 2:2La fidelidad tiene más valor para Dios que el «éxito» En 2012, un perro llamado Zander fue encontrado fuera del hospital donde su dueño, John Dolan, estaba internado. Una mañana, Dolan recibió una llamada a su teléfono móvil y quedó atónito al escuchar que alguien tenía a su perro afuera del hospital. Zander había recorrido tres kilómetros hasta el hospital, atravesando una reserva natural, un arroyo y una autopista de cuatro carriles. Su amor y lealtad lo guiaron hasta su amo. Los perros son conocidos por su fidelidad, y este es un rasgo que Dios, nuestro Amo, se deleita en ver en su pueblo. La exhortación del apóstol Pablo a su hijo en la fe, Timoteo, es clara: lo que había aprendido de Pablo debía transmitirlo a otros, pero no a cualquier persona, sino específicamente a hombres fieles. La fidelidad es una virtud altamente estimada en las Escrituras, incluso más que lo que los hombres consideran éxito. En la parábola de los talentos, Cristo declara que, en el juicio, Dios dirá a algunos: “Bien, buen siervo y fiel” (Mt. 25:21). No dice: «Bien hecho, siervo bueno y exitoso», sino fiel. Desde la perspectiva humana, una persona puede no haber alcanzado grandes logros, pero desde la perspectiva de Dios, lo que importa es la fidelidad. Pablo escribió: “Se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” (1 Co. 4:2). Un administrador es alguien a quien se le ha confiado una responsabilidad, y como cristianos, tenemos el deber de ser fieles a la maravillosa responsabilidad que el Señor nos ha confiado. Como Zander, muchos animales suelen demostrar mayor obediencia y lealtad a sus dueños de lo que nosotros mostramos hacia Dios (véase Is. 1:3). Trabajemos con diligencia para escuchar de nuestro Amo las preciosas palabras: “Bien, buen siervo y fiel”. Brian Reynolds

  14. 987

    Jueves 4 de Junio de 2026 / La Vid verdadera (9)

    Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.Juan 15:4La Vid verdadera (9) Me han dicho que cuando se realiza un injerto en una vid, se produce un proceso fascinante de doble unión. Primero, el nuevo injerto extiende sus raíces y fibras hacia el tallo, mientras que el tallo crece hacia el injerto. Luego, en la segunda fase, la savia de la vid penetra en la nueva rama, ascendiendo por sus brotes y nutriendo sus hojas y frutos. Esto es precisamente lo que nuestro Señor tenía en mente cuando dijo: “Permaneced en mí, y yo en vosotros”. “Permaneced en mí” implica nuestra responsabilidad de vivir en obediencia y confianza, desprendiéndonos de todas las demás cosas para depender solo de él. Y mientras permanecemos en él, él permanece en nosotros, fortaleciendo nuestro hombre interior por medio del Espíritu de Dios. Pablo expresó en su Epístola a los Gálatas: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gá. 2:20). Él anhelaba ver a Cristo plenamente formado en los creyentes en ese lugar (véase Gá. 4:19), y ese es el centro del mensaje del Señor Jesús en Juan 15. Permanecer en él implica comprender que nuestra vida “está escondida con Cristo en Dios” (Col. 3:3-4). Nuestra vida está unida a la suya; nosotros en él, y él en nosotros. En esto reside el poder y la victoria de la vida cristiana. El secreto para dar fruto no radica en hacer más para Cristo, sino en cultivar una relación íntima con él y permitir que su Espíritu gobierne cada esfera de nuestras vidas. Así como una rama injertada no puede sobrevivir por sí sola, sino que debe permanecer unida a la vid y someterse a su influencia para dar fruto, así también debemos rendirnos completamente al Señor. Esta es la pregunta esencial para cada uno de nosotros: ¿Estoy verdaderamente rendido y permaneciendo en Cristo? Tim Hadley, Sr.

  15. 986

    Miércoles 3 de Junio de 2026 / Bernabé (1) Alentando a los nuevos creyentes

    Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.Hechos 11:22-24Bernabé (1)Alentando a los nuevos creyentes Bernabé, cuyo nombre original era José, es presentado en Hechos 4 como uno de los primeros creyentes en el Señor Jesús. Era levita y poseía tierras en la isla de Chipre, las cuales vendió para poner el dinero a los pies de los apóstoles. Fue entonces cuando estos le dieron el nombre de Bernabé, que significa «hijo de consolación». En el pasaje de hoy, encontramos más rasgos de su carácter: era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe. ¡Cuánto necesitamos hoy en día más hombres de este calibre para trabajar entre el pueblo de Dios! Fue Bernabé quien presentó a Saulo de Tarso (más tarde llamado Pablo) ante los apóstoles. En un principio, los creyentes en Jerusalén desconfiaban de él debido a su pasado como perseguidor de la iglesia. Sin embargo, Bernabé respondió por él, relatando su conversión y cómo había predicado con valentía en Damasco en el nombre de Jesús. Además, parece que Bernabé tenía un gran interés en lo que el Señor estaba haciendo más allá de Jerusalén. Nosotros hacemos bien cuando mostramos este mismo interés, pues nuestro Señor ha dicho: “El campo es el mundo” (Mt. 13:38). Cuando la iglesia de Jerusalén oyó que el Señor estaba salvando a muchos gentiles en Antioquía, enviaron a Bernabé a ver lo que estaba pasando. Era el siervo del Señor indicado para esta tarea, pues poseía las cualidades admirables que hemos mencionado anteriormente. Al llegar, vio la gracia de Dios en acción y se dedicó a fortalecer a los nuevos creyentes en su fe. Con propósito de corazón, los animó a permanecer fieles al Señor –un consejo vital, tanto para los creyentes nuevos como para los más avanzados, en el ajetreado mundo de hoy. Eugene P. Vedder, Jr.

  16. 985

    Martes 2 de Junio de 2026 / Evitemos el primer pecado

    Seré semejante al Altísimo.Isaías 14:14Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor.Ezequiel 28:17Evitemos el primer pecado El primer pecado que irrumpió en el universo fue el orgullo. Lucifer, el guardián del trono de Dios, se enalteció en su corazón y quiso ser como Dios. De esta forma, la desobediencia, caracterizada por la negativa a escuchar, entró en el universo creado por el intento de Satanás de ocupar el trono de Dios. Las Escrituras no sugieren posibilidad alguna de salvación para Satanás ni para los ángeles que se unieron a su rebelión. Quizás esto se deba a que conocían a Dios en su plenitud y no fueron seducidos por un tentador externo, como ocurrió con la caída del hombre. Sea cual fuere la razón, la desobediencia fue la raíz de la caída de Satanás y la causa de que su destino final sea el lago de fuego. Su sabiduría se corrompió por una falsa percepción de sí mismo, lo que explicaría su persistente lucha contra Dios, aun cuando su derrota es segura. ¡Cuán semejante es esta condición a la del hombre, a quien este rebelde sigue engañando! El orgullo sigue siendo la principal estrategia de Satanás contra la humanidad. No debemos confundir su obra con los impulsos de nuestra naturaleza carnal. Satanás desea que los hombres sean religiosos y busquen acercarse a Dios por sus propios méritos. El pecador quebrantado que ha tocado fondo suele ser más receptivo al evangelio que aquel que se jacta de su religiosidad. Sin embargo, no culpemos a Satanás de los deseos carnales que arrastran a los hombres a pecados graves como la inmoralidad sexual. Su influencia opera principalmente en el ámbito del orgullo humano, y ¿dónde se manifiesta más claramente que en la religión y el humanismo? Que cada uno de nosotros reconozca el orgullo en su vida y busque liberarse de él mediante el poder del Espíritu Santo y el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo. S. J. Hulshizer

  17. 984

    Lunes 1 de Junio de 2026 / Cristo ha entrado en su gloria

    Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?Lucas 24:25-26Cristo ha entrado en su gloria Cristo ha entrado en su gloria. ¡Qué pensamiento tan sencillo, profundo y maravilloso! Esta gloria es su gloria esencial, la que siempre tuvo en la Deidad. Sin embargo, lo que es totalmente nuevo es que ha entrado en ella como el Hijo del Hombre resucitado. Muchos podrían preguntarse: «¿Cómo y cuándo entró en su gloria?». Los discípulos también tenían estas dudas, pero pronto obtuvieron la respuesta. En este mismo capítulo, Jesús llevó a sus discípulos hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo. “Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo” (v. 51). Los discípulos presenciaron este acontecimiento con gozo y adoración. Hechos 1:9 lo confirma: “Viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos”. Estos hechos quedaron registrados en la Biblia como testimonio fidedigno de lo que los discípulos vieron con sus propios ojos. El corazón de los hombres, incrédulo por naturaleza, no vio belleza alguna en este adorable Salvador. Lo despreciaron, rechazaron y crucificaron. Pero el Padre lo resucitó de entre los muertos y lo glorificó. Ahora, él está sentado triunfante en el trono de Dios. “A este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo” (Hch. 2:36). En una ocasión, Simón Pedro le preguntó al Señor: “¿Adónde vas?” (Jn. 13:36). El Señor Jesús, quien conocía el amor del Padre y el lugar de su habitación, pues moraba en su seno, consoló a sus discípulos con la verdad maravillosa de la casa del Padre: “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros… vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Jn. 14:2-3). Esta promesa no solo fue para ellos, sino también para nosotros. Jacob Redekop

  18. 983

    Domingo 31 de Mayo de 2026 / ¿Cuál es su Nombre?

    ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?Proverbios 30:4¿Cuál es su Nombre? “¿Quién subió al cielo, y descendió?”. Esta expresión tiene una doble aplicación en Cristo. En primer lugar, habla de su omnipresencia, pues él mismo dijo: “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo” (Jn. 3:13). Él está simultáneamente en el cielo y en la tierra, siendo el antitipo de la escalera de Jacob, establecida en la tierra pero con su cima en el cielo (véase Gn. 28:12). En segundo lugar, habla de su victoria sobre el pecado, la muerte, Satanás y sus huestes. Como está escrito: “Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo” (Ef. 4:8-10). Cristo no solo descendió del cielo a la tierra, sino hasta la muerte misma. A los ojos del mundo, parecía que las tinieblas habían triunfado y que los planes de Dios estaban en confusión. Sin embargo, él regresó victorioso, habiendo destruido mediante la muerte “al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre” (He. 2:14-15). Ahora ha ascendido al cielo y llena todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra. Como Cabeza de la Iglesia, él ha dado dones y ha capacitado a hombres para la edificación de su cuerpo. Pero, además, es el Creador y Sustentador de todas las cosas. “¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?”. Su nombre es Hijo, en relación eterna e íntima con su Padre; y su nombre es Jesús, en relación con el hombre pecador a quien vino a rescatar. Richard A. Barnett

  19. 982

    Sábado 30 de Mayo de 2026 / La gracia restaura al alma

    Buena cosa es afirmar el corazón con la gracia.Hebreos 13:9La gracia restaura al alma Cuando recibimos por primera vez el conocimiento de la vida en Cristo, quedamos completamente absortos en él. Con gozo reconocemos que todas las demás cosas son como “basura” (Fil. 3:8). Sin embargo, cuando llega la decadencia espiritual, permitimos que las antiguas motivaciones vuelvan a ejercer influencia sobre nosotros. Nos volvemos menos absortos en Cristo, y aquellas cosas que antes no tenían poder sobre nosotros comienzan a convertirse en nuevos impulsos y motivaciones. La decadencia en el creyente no siempre se manifiesta en un pecado notorio. Más bien, ocurre cuando el sentido de la gracia mengua y, en consecuencia, decaemos en nuestra práctica. A menudo, cuando notamos decadencia en alguien, intentamos corregir su conducta externa: sus obras y su vida práctica. Pensamos que si antes se predicó la plena gracia y ahora hay declive, ahora necesitamos enfatizar en la práctica. Sin embargo, lo que verdaderamente debe proclamarse es la gracia, la misma gracia del principio, pues solo ella puede restaurar el alma. Cuando el sentido de la gracia se debilita, la conciencia puede volverse extraordinariamente activa, rechazando la enseñanza de la gracia y llevándonos al legalismo. No obstante, cuando la conciencia es despertada por la gracia misma, no hay lugar para el legalismo, sino que se produce un andar santo en cada aspecto de la vida. Podemos caer en dos errores: insistir en los frutos porque no los vemos, o, por otro lado, ignorar cuando ciertas cosas vuelven a influenciarnos, bajo la idea de que lo que antes aprobábamos era simplemente legalismo. Cristo es el gran motivo de todas las cosas, y la solución está en profundizar en el conocimiento de nuestra resurrección con él. En este conocimiento hay verdad, libertad y restauración. J. N. Darby

  20. 981

    Viernes 29 de Mayo de 2026 / La Vid verdadera (8)

    Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.Juan 15:2-3La Vid verdadera (8) Hace poco observé cómo alguien podaba cuidadosamente un árbol. Tomaba suavemente cada rama, sabiendo exactamente dónde aplicar las tijeras y cuánto cortar. Reconocía en cada rama la parte que seguía siendo fructífera y la que se había vuelto incapaz de dar fruto. Para muchos, el proceso de poda puede parecer cruel y derrochador, pero el labrador sabe exactamente lo que hace. Las ramas sin fruto son podadas drásticamente. Por otro lado, Ezequiel 15:1-2 nos enseña que la madera de la vid no tiene otro uso: su único propósito es dar fruto. Por eso, el Labrador busca fruto, ¡y cuando no lo encuentra, él debe podar los pámpanos! Dios Padre, como el Labrador divino, realiza esta labor de poda en cada una de nuestras vidas. Aunque para muchos esta disciplina o entrenamiento pueda parecer una aflicción, esta tiene un propósito (véase Sal. 119:67, 71, 75). Debemos entender que este proceso es algo que el Padre aplica a los pámpanos (los creyentes), quienes están unidos a Cristo, la Vid verdadera, con el fin de que den más fruto. Su deseo es que nosotros, sus hijos, nos parezcamos más a su Hijo. Hebreos 12:5-11 nos recuerda que el Padre disciplina a quien ama y que “ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados”. Si usted está experimentando este proceso de poda, recuerde que está en manos de un Padre sabio y amoroso, que sabe exactamente lo que se necesita para que dé mucho fruto y se parezca más a su bendito Hijo. Tim Hadley, Sr.

  21. 980

    Jueves 28 de Mayo de 2026 / No se trata de lo que sentimos, sino de lo que Dios ha prometido

    Tú estás conmigo.Salmo 23:4 NBLANo se trata de lo que sentimos, sino de lo que Dios ha prometido David está hablando del Pastor. Al acercarse al valle de sombra de muerte, comienza a hablarle directamente a él. En lugar de decir “él”, dice: “Tú estás conmigo”. Esta forma de expresarse, tan llena de confianza, se transforma en una promesa de nuestro Señor hacia nosotros: “Yo estoy con vosotros todos los días” (Mt. 28:20) y “no te desampararé, ni te dejaré” (He. 13:5). Ya sea en el valle oscuro o bajo el sol brillante, en los pastos verdes o en la tierra seca: “Yo estoy con vosotros todos los días”. Este es un hecho que permanece inmutable, independientemente de la fuerza o debilidad de nuestra fe, algo completamente separado de nuestros sentimientos, pues estos pueden cambiar como el viento. La verdad es que tanto la promesa como Aquel que promete son inmutables, aunque nuestra experiencia suba y baje como la marea. Un hombre se acercó una vez a un predicador y le dijo: «Durante la reunión de ayer, mi corazón rebosaba de gozo, pero ahora todo se ha esfumado. No sé qué hacer. Todo luce tan sombrío como la noche». «Me alegro», respondió el predicador. El hombre miró al siervo de Cristo con asombro y preguntó: «¿Qué quiere decir?» «Ayer, Dios le dio gozo, y hoy se ha dado cuenta que descansa más en sus emociones que en Cristo, así que se las ha quitado para que se vuelva a él. Usted ha perdido su gozo, pero aún tiene a Cristo. ¿Ha pasado alguna vez por un túnel ferroviario?» «Sí, muchas veces», respondió. «¿Se puso usted triste o asustado por la oscuridad?», dijo el predicador. «¡Claro que no!», exclamó el hombre. «¿Recuerda como, después de un tiempo, volvió a ver la luz?», volvió a preguntar el siervo de Cristo. «¡Ya salí!», interrumpió el hombre al siervo de Cristo, y continuó: «Ahora lo entiendo, ¡todo está bien, independientemente de mis sentimientos! G. HendersonLos sentimientos vienen y se van, y también son engañosos.Mi garantía es la Palabra de Dios. No vale la pena creer en nada más. Martín Lutero

  22. 979

    Miércoles 27 de Mayo de 2026 / Dos deudores

    [Jesús] le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es este, que también perdona pecados? Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.Lucas 7:48-50Dos deudores En el Evangelio según Lucas, vemos frecuentemente al Señor Jesús comiendo en distintas casas. En esta ocasión, él había sido invitado a la casa de Simón, un fariseo. Durante la comida, una mujer entró sin invitación y, movida por un profundo arrepentimiento, comenzó a regar con lágrimas los pies del Señor, secándolos con sus cabellos. Besaba sus pies, tomando el lugar más humilde ante Aquel a quien reconocía como el Hijo de Dios. Además, llevaba consigo un frasco de alabastro con perfume, con el cual ungió sus pies. Aunque Simón quizás deseaba pedirle que se retirara, se contuvo. Sin embargo, en su interior despreció al Señor Jesús por permitir que aquella mujer pecadora lo tocara. Razonó que, si realmente fuera un profeta, habría sabido quién era ella y qué clase de vida llevaba. Pero el Señor conocía no solo a la mujer, sino también los pensamientos de Simón, tal como conoce los nuestros. Entonces, Jesús le contó una parábola sobre dos deudores: uno debía una gran suma y el otro, una cantidad menor. Cuando el acreedor perdonó a ambos, preguntó: “¿Cuál de ellos le amará más?”. Simón, quien se consideraba un deudor menor, respondió correctamente: “Pienso que aquel a quien perdonó más” (vv. 42-43). Jesús entonces comparó a Simón con la mujer, señalando que el fariseo no había mostrado ninguna de las atenciones que ella, en cambio, ofreció con adoración y gratitud. Ella amó mucho, mientras que el amor de Simón era cuestionable. Aunque Simón no consideraba sus propios pecados tan graves como los de ella, el Señor declaró con autoridad: “Te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho” (v. 47). Luego, dirigiéndose a la mujer, le dijo: “Tus pecados te son perdonados… Tu fe te ha salvado, ve en paz” (vv. 48, 50). Así, ella recibió perdón, salvación por gracia y la seguridad de la paz con Dios. L. M. Grant

  23. 978

    Martes 26 de Mayo de 2026 / Cuando las cosas pasadas queden atrás

    Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.Apocalipsis 21:4Cuando las cosas pasadas queden atrás Cuando Dios finalmente habite con los hombres, todas las penas de este mundo habrán pasado para siempre, pues leemos: “Enjugará Dios toda lágrima”. Un creyente del siglo 17 escribió: «Cristo nuestro Señor enjuga en este mundo las lágrimas de los rostros de sus hijos; sin embargo, después vuelven a llorar. Él no enjugará toda lágrima hasta entonces. ¡Allí será nuestro último «buenas noches» a la muerte! ¡«Buenas noches» al llanto, al luto y a la tristeza! Estaremos al otro lado del agua, más allá del oscuro río de la muerte, y nos reiremos de la muerte; porque Cristo tomará la muerte y el Hades y los arrojará al lago de fuego (véase Ap. 20:14). Por lo tanto, hasta entonces, no será enjugada “toda lágrima”» (S. Rutherford). Luego leemos: “Las primeras cosas pasaron”, y Aquel que estaba sentado en el trono dijo: “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas” (v. 5). Hoy en día, los hombres del mundo intentan deshacerse de las cosas pasadas y buscan hacer “nuevas todas las cosas”. Sin embargo, en su intento, solo logran quebrantar corazones y llenar la tierra de muerte, dolor, llanto y angustia. No pueden acabar con las penas del mundo ni traer un nuevo orden, como vanamente sueñan. Es Aquel que está sentado en el trono quien está por encima de todo y tiene todo el poder. Solo él puede hacer que las cosas pasadas dejen de ser; solo él puede hacer nuevas todas las cosas. La fe puede descansar con plena confianza en las palabras de Aquel que está sentado en el trono, “porque estas palabras son fieles y verdaderas” (v. 5). Hamilton SmithDios y el Cordero serán, luz y templo allí,y huestes radiantes compartirán el misterio revelado.(Traducción literal) J. N. Darby

  24. 977

    Lunes 25 de Mayo de 2026 / El camino correcto (10)

    Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá.Rut 1:7El camino correcto (10)Restauración y bendición Elimelec («mi Dios es rey») y su esposa Noemí («agradable») vivían en la tierra prometida. Sin embargo, una gran hambre, que alcanzó incluso a Belén («casa de pan»), los llevó a tomar una decisión basada en su propia voluntad, sin confiar en el Señor. Con dos hijos que cuidar, decidieron emigrar. Actuaron igual que su antepasado Abraham, quien ante una prueba similar decidió ir a Egipto sin consultar a Dios. A pesar de sus buenas intenciones, Noemí perdió a su esposo y a sus dos hijos, aunque ganó dos nueras, Orfa y Rut. Algo en Noemí impactó profundamente a Orfa y Rut, quienes deseaban permanecer a su lado incluso después de la muerte de sus maridos. Cuando Noemí decidió regresar a Israel al oír que el Señor había visitado a su pueblo con pan, sus nueras debían tomar sus propias decisiones. Orfa («cuello», nombre que quizás simboliza su decisión de volver atrás) optó por quedarse en Moab. En cambio, Rut («satisfecha») se mantuvo fiel a Noemí y declaró solemnemente que permanecería con ella, aceptando al Dios de Israel como su Dios. Ciertamente, no se imaginaba que esta decisión la llevaría a formar parte de la genealogía del Mesías prometido. El camino de restauración del Señor siempre trae bendiciones. En lugar de dejarse llevar por motivos egoístas, como antes lo había hecho Noemí, Rut se sintió atraída por el Dios de Israel y su pueblo. Esta humilde viuda reconoció que todos sus recursos estaban en Dios, lo cual fue percibido por quienes la rodeaban. Por esta razón, Booz le dijo: “Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte” (Rut 2:12). El nombre Rut también puede significar amistad, descanso o satisfacción, lo cual refleja lo que ella encontró por la gracia soberana de Dios. Nosotros también experimentaremos lo mismo si seguimos su ejemplo. Alfred E. Bouter

  25. 976

    Domingo 24 de Mayo de 2026 / El Varón aprobado por Dios

    Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis.Hechos 2:22El Varón aprobado por Dios La expresión “varón aprobado por Dios” solo puede aplicarse a una persona: Jesús nazareno. Cuando Natanael escuchó hablar de él, tuvo muchas dudas, por lo que preguntó: “¿De Nazaret puede salir algo de bueno?” (Jn. 1:46). Al principio le parecía imposible, pero cuando recibió la invitación: “Ven y ve”, decidió ir y verlo con sus propios ojos. ¿Qué encontró? Él vio al Hijo de Dios, al Rey de Israel (véase Jn. 1:49). Y aún le esperaban cosas mayores, pues vería los cielos abiertos sobre el Hijo del Hombre. Dios testificó que este era el Hombre elegido mediante milagros, prodigios y señales. Sin embargo, el Varón aprobado por Dios fue crucificado e inmolado por manos inicuas. La multitud clamó: “¡Fuera con este!” (Lc. 23:18). Este terrible acto, la crucifixión del Hijo de Dios, revela la total depravación y enemistad del hombre contra Dios. Ningún otro pecado –ya sea desobediencia, el egoísmo o la lujuria– alcanza semejante gravedad. La oscuridad moral de aquel tiempo sigue presente en la actualidad. En aquel momento, cuando “el pecado abundó”, el mundo entero quedó culpable y condenado ante Dios. ¿Qué hará usted con Jesús nazareno, Varón aprobado por Dios? ¡Gracias a Dios, la historia no termina aquí! ¡Hay más! “Cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Ro. 5:20). Dios, en su amor, proveyó lo que su santidad exigía. Aunque por un hombre (Adán) el pecado entró al mundo y deshonró a Dios, por otro Hombre (Jesús) el honor y la gloria de Dios fueron preservados al quitar de en medio el pecado. Este mismo Jesús, el Varón aprobado por Dios, ahora está sentado a la diestra de Dios, esperando el momento de llevar a la casa del Padre a aquellos que ha comprado con su sangre. “Así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro” (Ro. 5:21). Jacob Redekop

  26. 975

    Sábado 23 de Mayo de 2026 / Un cambio total: del miedo al “no temas”

    Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses?Génesis 3:9-11Un cambio total: del miedo al “no temas” Cuando el pecado entró en el mundo, también lo hizo el miedo. Un solo acto de desobediencia no solo trajo vergüenza a Adán y Eva, sino que levantó una barrera instantánea entre ellos y Dios. La voz de Dios, que antes les otorgaba grandes bendiciones, ahora despertaba temor en sus corazones. Desde entonces, el miedo ha sido una presencia constante en nuestro mundo. En las relaciones humanas, el pecado genera temor porque nos aterra ser descubiertos. Ante Dios, el pecado nos impulsa a escondernos, pues no queremos ser expuestos a Su luz. Las últimas páginas de la Biblia revelan que la humanidad por sí misma nunca desarrollará un antídoto para este miedo: los cobardes e incrédulos tendrán su parte en el lago de fuego (véase Ap. 21:8). Sin embargo, en medio de estas escenas de temor, Dios constantemente dice: “No temas”. No porque no haya razones para temer –¡Él verdaderamente es un fuego consumidor cuando se trata del pecado! –, sino porque su perfecto amor echa fuera el temor. Tal vez nos hemos acercado a él con las manos manchadas de pecado, temblando porque solo podíamos esperar misericordia. Pero ¡la salvación de Dios trasciende la misericordia! Por la muerte y resurrección de Jesús, todos los que se acercan a Dios por medio de él jamás serán rechazados. El perdón elimina la pena de nuestros pecados; la reconciliación nos acerca a Dios; la justificación nos atribuye su propia justicia; la santificación nos aparta como su pueblo especial. Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús y exclamó: “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador” (Lc. 5:8). Pero ante esta confesión, el Salvador le respondió: “No temas”, y así comenzó una nueva relación de amor. Stephen Campbell

  27. 974

    Viernes 22 de Mayo de 2026 / Tengamos la actitud del paje de armas de Jonatán

    Dijo, pues, Jonatán… quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos.1 Samuel 14:6Tengamos la actitud del paje de armas de Jonatán La situación militar de Israel parecía sombría. Aunque Saúl contaba con seiscientos hombres de combate, no se atrevía a enfrentar a los poderosos filisteos. Sin embargo, dos hombres se negaron a aceptar el dominio enemigo: Jonatán, hijo de Saúl, y su escudero. Juntos decidieron tomar la iniciativa y atacar una guarnición filistea. Algunos podrían haberlo considerado un acto suicida, pero había un detalle fundamental: actuaron confiando en el Señor. Las palabras de Jonatán resuenan con fe: “Quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos” (1 S. 14:6). La actitud del escudero de Jonatán me conmueve profundamente. En lugar de cuestionar aquel plan arriesgado, respondió con determinación: “Haz todo lo que tienes en tu corazón… estoy contigo a tu voluntad” (v. 7). ¡Qué ejemplo para nosotros! El Señor se deleita en quienes confían plenamente en él, sin temer los riesgos. Nos llama a vivir en la cumbre de la vida de fe y a proclamar como Pablo: “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Fil. 1:21). Contemplemos a Jonatán y su escudero mientras avanzan sigilosamente, trepando con manos y pies hacia el campamento filisteo. ¡Qué lección nos dejan! Debemos enfrentar a nuestros enemigos espirituales con manos firmes, actuando como si todo dependiera de nosotros, y con rodillas dobladas, reconociendo en oración que todo depende de Dios. No sorprende que el Señor les concediera una gran victoria. Esta se extendió por todo Israel, inspiró a Saúl y su ejército, dio valor a muchos e incluso motivó a algunos israelitas a regresar a la batalla. La hermosa conclusión de este relato se encuentra en el versículo 23: “Así salvó Jehová a Israel aquel día”. Grant W. Steidl

  28. 973

    Jueves 21 de Mayo de 2026 / Esclavos, pero ¿de quién?

    Si se vendiere a ti tu hermano hebreo o hebrea, y te hubiere servido seis años, al séptimo le despedirás libre.Deuteronomio 15:12Esclavos, pero ¿de quién? Lamentablemente, en los tiempos antiguos de Israel, algunas personas se veían forzadas por la pobreza extrema a venderse como esclavos a otros israelitas. Moralmente hablando, esto nunca debería ocurrirle a un hijo de Dios. En términos generales, en 1 Corintios 7:21-22 encontramos que, si alguien era esclavo y había sido llamado por el Señor, debía aprovechar cualquier oportunidad de libertad que se le presentara. Sin embargo, si esto no era posible, no debía angustiarse. A esto Pablo añadió: “Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres” (1 Co. 7:23). Esto debe entenderse tanto en un sentido literal como figurado. Ahora somos “siervos de Cristo”, y gozamos de la “libertad con que Cristo nos hizo libres”, para que podamos “vivir para Dios” (Gá. 5:1; 2:19). No debemos someternos a ninguna atadura que nos impida servir libremente a Cristo y al “Dios vivo y verdadero” (1 Ts. 1:9). ¿Me he comprometido con mis palabras? “Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo; ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo” (Pr. 6:3). ¿Me he endeudado financieramente por las cosas de este mundo? ¿Me he sobrecargado de trabajo? ¿Me he vinculado a una relación o sociedad que me impide dar un buen testimonio cristiano? Muchas cosas que parecen normales en nuestros días pueden convertirnos en esclavos de algo o de alguien. “Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados… Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna” (Ro. 6:17, 22). ¡Oh, que seamos conocidos por ser esclavos de Cristo! Alexandre Leclerc

  29. 972

    Miércoles 20 de Mayo de 2026 / La caída de Jericó, una aplicación práctica y profética

    Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó.Josué 6:20La caída de Jericó, una aplicación práctica y profética Jericó es una figura del mundo. Así como la ciudad cayó y quedó en ruinas cuando Israel entró en la tierra prometida, el mundo pierde su dominio sobre el creyente que comprende su posición en Cristo. “Esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Jn. 5:4). La fe obtuvo esta victoria sobre Jericó. Fue una fe que confió en el Se-ñor y actuó en obediencia a sus instrucciones divinas. De la misma manera, nosotros debemos caminar con fe y en el poder de su Espíritu, considerando al mundo como crucificado para nosotros y nosotros al mundo (véase Gá. 6:14). Así como Jericó no debía ser reconstruida, el mundo debe permanecer en ruinas para el creyente. El muro de Jericó representa los obstáculos que enfrentamos en nuestra vida cristiana. El enemigo busca aterrorizarnos con circunstancias adversas, y muchas veces nos encontramos «midiendo los muros», es decir, estudiando las dificultades y dejándonos consumir por nuestras dudas y pruebas. Nos enfocamos en el muro en lugar de centrarnos en el Señor y en su poder. Sin embargo, por la fe, los muros siguen cayendo. La caída de Jericó cobra aún mayor significado cuando se contempla a la luz de la profecía. Jericó simboliza un mundo listo para el juicio. Sus altos muros representan la incredulidad, la apostasía, la maldad y la autosuficiencia. Durante siete días, Israel marchó alrededor de sus muros; siete sacerdotes con siete trompetas estaban allí. El séptimo día debían marchar siete veces y tocar las siete trompetas. El número siete representa algo divinamente completo y nos recuerda el Apocalipsis, con sus siete sellos, siete trompetas y siete copas. Así como los muros de Jericó cayeron, llegará el día en que todo lo elevado y exaltado será derribado. Es una imagen profética del reino venidero. A. C. Gaebelein

  30. 971

    Martes 19 de Mayo de 2026 / Tres grandes hechos (3)

    Vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.Juan 14:3Tres grandes hechos (3)El Hijo de Dios vendrá otra vez El Hijo de Dios ha venido (pero ya no está aquí), el Espíritu Santo ha venido (y aún permanece aquí). ¡Estos dos grandes hechos constituyen el fundamento mismo del cristianismo! Pero hay un tercer acontecimiento aún futuro: el Hijo de Dios vendrá otra vez. En el pasaje de hoy, leemos la promesa de Cristo a sus discípulos y a nosotros: vendrá otra vez para llevarnos al cielo. Este es el arrebatamiento, la esperanza bienaventurada del creyente: El Señor mismo “descenderá del cielo” por nosotros, y “seremos arrebatados… al encuentro del Señor en el aire” (1 Ts. 4:16-17 NBLA). Sin embargo, hay otro aspecto de la segunda venida de Cristo que no se menciona en nuestro texto: su aparición en gloria ante el mundo, cuando “todo ojo le verá” (Ap. 1:7; comp. Mt. 24:27). En ese momento, él traerá juicio sobre este mundo y, al final del siglo, el Hijo del Hombre recogerá de su reino a todos los que sirven de tropiezo y a los que hacen iniquidad (véase Mt. 13:41). Cuando esto suceda, la Iglesia ya estará con Cristo y aparecerá juntamente con él en gloria (véase Col. 3:4; 1 Ts. 3:13). A menudo, estos dos aspectos de la segunda venida de Cristo son confundidos, lo que lleva a perder de vista la preciosidad del estrecho vínculo entre Cristo y la Iglesia. Él vendrá primero por los creyentes y, después, se manifestará al mundo con ellos. No hay señales precursoras para el arrebatamiento: es algo inminente, puede ocurrir en cualquier momento y no depende de los acontecimientos mundiales. En cambio, la venida de Cristo en gloria estará precedida por señales, como Él mismo enseñó a sus discípulos (véase Mt. 24:3-28). Hoy podemos ver cómo el escenario se está preparando para su manifestación al mundo. Sin embargo, nuestra bendita porción no es estar atentos a señales, sino velando y esperándolo a él. ¡Que seamos hallados velando y esperando su venida! Brian Reynolds

  31. 970

    Lunes 18 de Mayo de 2026 / Tres grandes hechos (2)

    Cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre… él dará testimonio acerca de mí.Juan 15:26Tres grandes hechos (2)El Espíritu Santo ha venido Los discípulos estaban tristes porque el Señor Jesús les acababa de decir que se iba a ir y que no lo verían más (véase Jn. 13:33). No entendían ni aceptaban su partida. Es por eso que les dijo: “No se turbe vuestro corazón” (Jn. 14:1). ¡Una de las principales razones por las que no debían entristecerse ni inquietarse era porque vendría el Consolador! El Consolador es el Espíritu Santo, quien vendría en su ayuda tras la ascensión de Cristo al cielo: “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” (Jn. 14:18). Aunque él dejaría esta escena terrenal, ellos no quedarían abandonados como huérfanos, ¡pues la presencia del Consolador sería como tener al Señor con ellos! El Señor Jesús debía regresar al cielo y ser glorificado antes de que el Espíritu Santo pudiera venir (véase Jn. 7:37-39). Al consolar a sus discípulos, Cristo les aseguró: “Os conviene que yo me vaya” (Jn. 16:7), pues entonces enviaría al Consolador desde el cielo. Esto se cumplió en el día de Pentecostés (véase Hch. 2:1-2). ¿Qué beneficios traería la presencia del Consolador? Él daría testimonio de Cristo y lo glorificaría, pero también les enseñaría a los discípulos, los guiaría a toda la verdad y les mostraría las cosas por venir –estas promesas serían válidas tanto para los discípulos de aquel tiempo como, por extensión, para nosotros (véase Jn. 14:25-26; 15:26; 16:13-15). Además, el Espíritu Santo convencería al mundo del pecado y del juicio venidero (véase Jn. 16:8-11). Este punto es clave, pues el Espíritu Santo realiza un ministerio preservador en este mundo. Sin embargo, cuando sea “quitado de en medio”, entonces se manifestará el “hombre de pecado”, el “hijo de perdición” (2 Ts. 2:3, 7). Esto no sucederá mientras el Espíritu Santo siga en esta tierra. Mientras tanto, el Espíritu Santo une a los creyentes en Cristo. ¡No olvidemos nunca la bendición de esta gran verdad! Brian Reynolds

  32. 969

    Domingo 17 de Mayo de 2026 / Tres grandes hechos (1)

    Sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento.1 Juan 5:20Tres grandes hechos (1)El Hijo de Dios vino a este mundo Tres grandes hechos conforman la base del cristianismo bíblico: 1. El Hijo de Dios vino a esta tierra, pero ya no está aquí. 2. El Espíritu Santo ha venido y permanece entre nosotros. 3. El Hijo de Dios vendrá otra vez. El primer gran hecho es la maravillosa verdad de la encarnación: el Hijo de Dios vino a esta tierra. Juan afirma que Él “es el verdadero Dios, y la vida eterna”. Ante los falsos maestros, a quienes describió como anticristos (véase 1 Jn. 2:18-23), Juan escribió: “lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos… se nos manifestó” (1 Jn. 1:1-2). No era una simple aparición o un espíritu, como afirmaban estos anticristos, sino un Hombre verdadero, perfecto y sin pecado. Hace algunos años, mi hija participó en un viaje misionero a un país con muchas necesidades. Allí, la gente la tocaba y miraba con asombro debido a su aspecto extranjero. Querían asegurarse de que era real. Les sorprendía que hubiera venido desde un país próspero solo para visitarlos. Esta escena ilustra de manera sencilla lo que Juan expresó: “¡Lo que… palparon nuestras manos!” Cristo se hizo verdaderamente hombre; vino desde el cielo a la tierra. Él es el Dios verdadero y el Hombre perfecto en una sola bendita Persona. Pero ¿dónde está ahora el Hijo de Dios? ¿Qué le sucedió? El hombre lo odió, lo rechazó y lo crucificó. Sin embargo, esto cumplió el propósito de Dios para salvar a los pecadores: “A este, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole” (Hch. 2:23). Su venida al mundo no habría tenido valor para nosotros sin su muerte expiatoria y sustitutiva. ¿Dónde está él ahora? Está sentado a la diestra de Dios. Brian Reynolds

  33. 968

    Sábado 16 de Mayo de 2026 / Orar en todo tiempo y en el Espíritu

    Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.Efesios 6:18Orar en todo tiempo y en el Espíritu La oración es la expresión y el ejercicio de la dependencia. Si alguien me hace una pregunta y yo respondo sin antes hablar con Dios, es más probable que esa persona se aleje de él en lugar de acercarse, como sucedió con Ezequías cuando los embajadores vinieron a verlo. En lugar de dirigirlos al Señor que lo había sanado, él les mostró sus tesoros (véase Is. 39). Cuando enfrentamos preguntas o dificultades, ¿nos dirigimos primero a Dios? Dios escucha cuando le presentamos algún anhelo o deseo con la misma confianza que un niño se lo pide a su padre terrenal, pero esto no significa necesariamente que sea una oración pronunciada “en el Espíritu”. Cuando realmente vivimos en el poder de la comunión con Dios, experimentamos una energía tal que suplicamos en busca de una respuesta (véase 1 Jn. 3:21-22; 5:14-15). El apóstol habla aquí de alguien en comunión con el Señor. Así debe ser con nosotros: debemos caminar en la libertad de Cristo de tal manera que no seamos obstaculizados ni desviados de la comunión por los afanes, los deseos o las preocupaciones de esta vida, incluso en un “día malo”. Supongamos que comenzamos el día con un dulce espíritu de oración y confianza en Dios. A lo largo del día, en este mundo perverso, encontraremos innumerables causas de agitación. Sin embargo, si estamos espiritualmente ejercitados y atentos a la manera en que Dios obra, todo se convertirá en un motivo de oración e intercesión en búsqueda de su voluntad. Por eso, la humildad y la dependencia deben caracterizar cada acción de un creyente. Si caminamos con Cristo, veremos sus intereses y prioridades. ¡Qué bendición es llevar todo a Dios en lugar de murmurar constantemente por los fracasos! Esta es nuestra posición: vestirnos con toda la armadura de Dios y no tropezar ante las artimañas de Satanás. Porque, a menos que caminemos en rectitud delante de Dios, no podremos interceder eficazmente por otros. J. N. Darby

  34. 967

    Viernes 15 de Mayo de 2026 / El camino correcto (9) El camino de los justos

    Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.Salmo 1:6El camino correcto (9)El camino de los justos La palabra camino o senda aparece con frecuencia en las Escrituras, al igual que el verbo guiar. En hebreo, ambos términos están estrechamente relacionados. Existen dos caminos, pero solo uno es el correcto, como se describe en el Salmo 1:1-3 y enseña el Señor Jesús (véase Mt. 7:13-29). Cuando Adán y Eva cayeron, el engaño de la serpiente los desvió hacia otro camino. Hoy en día, las personas siguen expuestas a las artimañas del enemigo. Cada uno debe decidir si quiere ser rescatado de sus engaños y trampas para ser salvo, “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Ro. 3:23). ¿Ha recibido usted la salvación? Si no es así, deténgase y resuelva primero este asunto con Dios. Una vez salvo, enfrentará las artimañas y ataques del enemigo. Sin embargo, el versículo de hoy nos da un gran consuelo: “Jehová conoce el camino de los justos”. Al haber sido reconciliados con Dios, podemos contar con su ayuda. El desafío ahora es caminar con él por el “camino de los justos”. El Señor Jesús es nuestro modelo perfecto, y aprendemos de él (véase Mt. 11:29). También podemos aprender de otros creyentes, incluso cuando hayan tropezado de alguna manera. Como escribió el apóstol Pablo: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Co. 11:1). Lo maravilloso es que el Señor conoce cada detalle del camino correcto, sus desafíos y recompensas. Él desea guiarnos, ayudarnos y bendecirnos. Nuestra respuesta debe ser deleitarnos en su Palabra, meditar en ella, aprender, crecer, ponerla en práctica y dar fruto (véase v. 3). En contraste, el “impío” –aquella persona que vive apartada de Dios– no solo carece de piedad, sino que también permanece en enemistad con Dios. ¡Ese camino conduce a la perdición eterna! ¿Está usted en el camino correcto? Alfred E. Bouter

  35. 966

    Jueves 14 de Mayo de 2026 / La Vid verdadera (7)

    Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.Juan 15:2-3La Vid verdadera (7) ¡Estos dos versículos en conjunto son muy interesantes! ¿Qué relación existe entre quitar los pámpanos (ramas), podarlas y limpiarlas? La palabra “quitar” (airo, en griego) aparece 102 veces en el Nuevo Testamento. En más de 40 ocasiones, se traduce como levantar, alzar o tomar. En este contexto, ¡el labrador levanta cada pámpano del suelo para que dé fruto! Esto nos recuerda que, como creyentes, nuestro entorno natural no es este mundo, sino que nuestro hogar está en los lugares celestiales, como aprendemos en la Epístola a los Efesios. Si perdemos esta perspectiva, nunca seremos eficazmente fructíferos. Por eso, debemos “alzarnos” lejos de esta tierra y buscar “las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios” (Col. 3:1-2). Si una rama está en el suelo, el aire y la luz no pueden alcanzarla adecuadamente. Cuando las fuertes lluvias la golpean y la arrastran por el suelo, se enturbia y se enmohece, volviéndose inútil. ¡Por eso el labrador la levanta de la suciedad y la aleja de la tierra! Cuando las presiones de este mundo se convierten en pesadas cargas que nos agobian, el Labrador, nuestro Padre amoroso, desea levantarnos mediante el Espíritu de Dios, la Palabra de Dios y el pueblo de Dios. Él nos recuerda que este no es nuestro hogar. En la oración intercesora del Señor Jesús, leemos las conmovedoras palabras: “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Jn. 17:14). Si deseamos ser pámpanos fructíferos y testigos eficaces, debemos recordar que “nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (Fil. 3:20). Tim Hadley, Sr.

  36. 965

    Miércoles 13 de Mayo de 2026 / ¿Cómo responderemos al amor de Dios?

    En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.1 Juan 4:10¿Cómo responderemos al amor de Dios? ¿Qué prueba tenemos de que Dios es amor? Cuando el pecado se interpuso como una barrera absoluta entre él y el hombre caído, Dios dio a su Hijo unigénito para quitar por completo el pecado. Querido lector, ¿ha sido removida esa barrera en su vida? ¿Hay algo que le impida estar en la luz resplandeciente de la presencia de Dios? No, no hay ningún impedimento si Cristo está allí arriba como su propiciación. ¿Sabe usted con certeza que está perfectamente limpio, sin mancha ni una sola cosa en su contra ante los ojos de Dios? Si no es así, entonces aún no ha comprendido el amor que llevó a Cristo a morir por los pecadores. Es fundamental tener esta verdad como base firme para nuestra vida espiritual. ¿Cómo podría usted vivir como alguien que tiene vida eterna si no está seguro de que Dios lo ve completamente limpio? Esto sería imposible si Cristo no lo hubiera lavado con su sangre. Ninguna mente humana podría afirmar por sí misma: «El Señor Jesús está en el cielo y yo estoy en él». Aunque el mundo se burle de esta afirmación, es una verdad que todo creyente puede proclamar con seguridad, porque está escrita en la Palabra de Dios y se confirma en lo profundo de su corazón. Nunca tome un cuchillo para recortar las afirmaciones de la Palabra para hacerlas más pequeñas o fáciles de aceptar solo porque le parecen demasiado grandes. No hay nada más exquisitamente hermoso para mí que saber que Dios desea ser el objeto de los afectos de este pobre corazón. Podría haberme llamado y haberme dejado morir a la hora undécima; pero ¡oh!, qué gracia que él me dijera: «Debes escogerme como yo te he escogido; debes vivir para mí como vivió mi Hijo». ¡Qué gracia admirable! Y si usted piensa que no puede hacerlo, recuerde: Si Dios está obrando en usted, ¿cómo podría ser difícil? G. V. Wigram

  37. 964

    Martes 12 de Mayo de 2026 / Nabucodonosor (4) Una lección aprendida

    Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación… y él puede humillar a los que andan con soberbia.Daniel 4:1-3, 37Nabucodonosor (4)Una lección aprendida Nabucodonosor, el poderoso y soberbio rey de Babilonia, tenía una lección de humildad que aprender, que también es una enseñanza valiosa para todos nosotros. Dios le había revelado sus planes para los siglos venideros y le había mostrado su poder al librar a sus siervos fieles del horno ardiente. ¿Qué más necesitaba este próspero monarca? Una vez más, Dios le habló a través de un sueño que sus sabios fueron incapaces de interpretar. Incluso Daniel vaciló y expresó su deseo de que el sueño y su interpretación recayeran sobre los enemigos del rey. Un año después, mientras Nabucodonosor se jactaba orgullosamente de haber construido la gran Babilonia para su propia gloria, Dios le habló desde el cielo. Le arrebató su reino y su cordura, y quedó reducido a vivir como una bestia. Pasado el tiempo, alzó su mirada al cielo. Al recuperar su entendimiento, bendijo y alabó a Dios, reconociendo que su grandeza sobrepasaba la de cualquier hombre. Tras ser restaurado en su reino, escribió esta carta en Daniel 4 para proclamar públicamente quién es Dios y lo que había hecho en su vida. Dios le recordó a Nabucodonosor la grandeza que le había concedido, comparándolo con un majestuoso árbol del que dependían las aves y las bestias. Sin embargo, ese árbol sería cortado. Durante siete años, el rey viviría como una bestia –privado del entendimiento y sin la capacidad de adorar a Dios– hasta que aprendiera que “el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da”. ¡Oh, que cada político, y cada uno de nosotros, tomemos esta lección a pecho! Eugene P. Vedder, Jr.

  38. 963

    Lunes 11 de Mayo de 2026 / Un llamado a los sedientos

    Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.Juan 7:37Un llamado a los sedientos Esta invitación fue pronunciada en “el último día, el gran día” de la Fiesta de los Tabernáculos, cuando había mucha gente reunida en un mismo lugar. El Salvador aprovechó esta oportunidad para comunicar verdades trascendentales y dirigir la atención de los presentes hacia la amplitud de la gran salvación que él ofrecía. ¿Cómo ha respondido usted a su bondadosa oferta? ¿Cree necesitar una limpieza parcial de sus pecados o una reforma previa antes de acercarse a la Fuente de agua viva? Recuerde que esta invitación es para todos. Se le llama a venir tal como es usted, con toda su pobreza y necesidad. Piense en la mujer pecadora de Samaria –el Señor no le impuso condiciones ni requisitos– solo necesitaba creer. Él le dijo: “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva” (Jn. 4:10). Tal vez se pregunte: «¿No hay una condición en esta oferta?» Él dice: “Si alguno tiene sed”. Quizás no sienta un anhelo ardiente por la santidad, pero ¿no es esa misma sensación una prueba de su necesidad de Él? Consuélese: quien hace la oferta es también quien llenará su vasija vacía. Jesús se puso de pie y alzó la voz. Este es el único caso registrado en el que lo hizo. De hecho, leemos acerca de él: “No… gritará, ni habrá quien en las calles oiga su voz” (Mt. 12:19 NBLA). Sin embargo, esta verdad era de tal magnitud e importancia que debía proclamarla a viva voz. En la actualidad, en esta última hora antes de la venida del Esposo, se oye la misma proclamación: “El que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Ap. 22:17). Sin embargo, esta vez es la esposa quien habla, conmovida por la voz del Esposo: “He aquí yo vengo pronto” (Ap. 22:12). J. R. MacDuff

  39. 962

    Domingo 10 Mayo de 2026 / La última invitación

    Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.Apocalipsis 22:16-17La última invitación Justo antes de cerrar el canon de la preciosa Palabra de Dios, el Señor Jesús pronuncia esta invitación de amor. ¡Qué bello y glorioso! Él no quiere que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Sin embargo, es fundamental que aquellos que reciben la invitación comprendan quién es el que habla de manera tan maravillosa. Primero, él es la Raíz de David; es decir, David procede de él, pues él es el Dios eterno. Pero también es el Linaje de David, porque, en su humanidad, él provino de él. Así, tanto la gloria infinita de su deidad como la preciosa realidad de su humanidad quedan plenamente declaradas. Mientras estuvo en la tierra, él dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mt. 11:28). Ahora, en esta amorosa invitación de Apocalipsis 22, tanto el Espíritu como la esposa se le unen, pues el Espíritu de Dios habita en la esposa, que es la Iglesia. Además, exhorta a todo aquel que escuche a sumarse a este llamado y animar a otros a venir. Ciertamente, todo aquel que confía en el Señor Jesús anhela también la salvación eterna de los demás. Asimismo, el Señor Jesús dirige la invitación a “el que tiene sed”, asegurándole que su necesidad será saciada. ¡Qué bondad y misericordia! Aún más, él amplía el llamado e incluye al “que quiera”, ofreciéndole gratuitamente el agua de la vida. No deja a nadie fuera en su anhelo de salvar a los perdidos. Todos los que vienen son recibidos con gozo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn. 3:16). ¡Qué regalo incomparable! L. M. Grant

  40. 961

    Sábado 9 de Mayo de 2026 / Aprovechar al máximo cada oportunidad

    Me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.Hechos 1:8A todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.1 Corintios 9:22Aprovechar al máximo cada oportunidad El otro día entré en una tienda de electrónica para comprar una pila para mi reloj. Mientras pagaba, el vendedor me preguntó si estaba interesado en un teléfono móvil. Me negué. No era la primera vez que esto ocurría allí, y me pregunté: «¿Qué tiene que ver una pila de reloj con un teléfono móvil?». Entonces comprendí que el propietario de esta cadena de tiendas era una gran compañía de telecomunicaciones, y sus empleados habían recibido instrucciones de promocionar su principal producto: ¡los teléfonos móviles! ¡Qué estrategia tan ingeniosa! Esto me llevó a reflexionar: ¿soy igual de ingenioso al aprovechar las oportunidades cotidianas para compartir acerca del Señor Jesucristo? Debo admitir que muchas veces me quedo corto. En Colombia, hay un hermano que siempre lleva consigo una pequeña bolsa con tratados y los distribuye constantemente. Ya sea en un restaurante o en un autobús, se los entrega a quienes están a su alrededor. Otro hermano, una vez que el autobús se pone en marcha, se coloca en la parte delantera y les dice a sus compañeros de viaje que tiene algo importante que compartir. Luego, da un breve mensaje evangelístico de cinco minutos. Quizás algunos de estos métodos no sean fáciles de aplicar en nuestro entorno, pero sin duda podemos entregar un tratado al empleado de la gasolinera, al cajero del banco, a la cajera del supermercado o incluso dar testimonio a un tele-operador. Que el Señor nos ayude a reconocer y aprovechar cada oportunidad que se nos presenta en nuestra vida diaria. Que nos conceda mayor audacia para compartir las buenas nuevas con los perdidos que nos rodean. Albert Blok

  41. 960

    Viernes 8 de Mayo de 2026 / La Vid verdadera (6)

    Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.Juan 15:2La Vid verdadera (6) La palabra griega utilizada para “fruto” es karpós, y se refiere al fruto de las vides o de los árboles. En el Antiguo Testamento, “fruto” también puede hacer referencia a los hijos nacidos en una familia. En el caso del cristiano, dar fruto significa, específicamente, producir algo que refleje los atributos del árbol o la planta de la que procede. Por ejemplo, una vid produce uvas; su fruto es de la misma naturaleza y calidad que la planta de origen. En Juan 15, queda claro que el Señor Jesús espera que sus discípulos den fruto, lo que implica que nuestras vidas deben traer gloria tanto a él como al Padre. Al leer el Nuevo Testamento, encontramos distintos tipos de fruto que debemos producir. El Espíritu Santo busca desarrollar en cada uno de nosotros un carácter semejante al de Cristo: “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio” (Gá. 5:22-23 NBLA). En Romanos 6:21-22, Pablo pregunta: “¿Qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis… Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”. Además, en Romanos 15:26-28 y Filipenses 4:15-18, Pablo menciona otro tipo de fruto: el de dar y suplir las necesidades de los demás. El Labrador desea fruto en cada vida, y este puede manifestarse de diversas maneras. Nuestro anhelo debería ser glorificarlo en todas las áreas de nuestra vida, dando fruto, más fruto y mucho fruto. ¡Aquello que verdaderamente se hace para su gloria es el fruto que permanece! Tim Hadley, Sr.Hazme una fuente de bendicionesy que fulgure Cristo en mí;Hazme un testigo, te ruego, Señor,y un fiel obrero de mi Salvador. Ira B. Wilson

  42. 959

    Jueves 7 de Mayo de 2026 / Nabucodonosor (3) La estatua de oro

    El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó… Y envió… a que se reuniesen… todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen a la dedicación de la estatua… y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.Daniel 3:1-2, 6Nabucodonosor (3)La estatua de oro Dios le había dejado claro a Nabucodonosor que lo había puesto en una posición exaltada como la “cabeza de oro” de la gran estatua que vio en su sueño. Esta estatua representaba una profecía sobre el dominio de los poderes de las naciones sobre la tierra. Sin embargo, lejos de conformarse con el alto honor que Dios le había concedido, el rey ordenó la construcción de una inmensa estatua, enteramente de oro. Luego, convocó a todos sus funcionarios y decretó que, al sonar la música de su banda ceremonial, debían postrarse y adorar la imagen. La pena por desobedecer era ser arrojado vivo a un horno de fuego ardiendo. No solo Satanás anhela ser adorado, sino que el hombre, a lo largo de la historia, ha utilizado la religión para intentar unificar al mundo en la exaltación de sí mismo y de sus logros. «¡Cuanto más grande, más ruidoso y más deslumbrante, mejor!» –ese parece ser el criterio con el que el hombre mide la grandeza. Cuando Sadrac, Mesac y Abed-nego decidieron obedecer a Dios en lugar de someterse al mandato del rey, Nabucodonosor, lleno de ira, ordenó ejecutarlos. Arrogantemente, él los desafió, diciendo: “¿Qué dios será aquel que os libre de mis manos?” (v. 17). En la actualidad, muchos consideran que lo «políticamente correcto» es más importante que obedecer la Palabra de Dios, incluso en asuntos espirituales. Sin embargo, Nabucodonosor tuvo que aprender que Dios siempre tiene la última palabra. Observó atónito cómo los tres hombres caminaban libres en el horno, y con ellos había un cuarto, cuyo aspecto era “semejante a hijo de los dioses”. Finalmente, los hizo salir, y tanto él como todos sus oficiales fueron testigos de cómo Dios había librado a sus siervos que confiaban en Él y había frustrado la palabra del rey. Eugene P. Vedder, Jr.

  43. 958

    Miércoles 6 de Mayo de 2026 / Cristo en la barca

    Miércoles6MayoY levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.Marcos 4:39Cristo en la barca Hay una belleza sublime en cómo nuestro bendito Señor se eleva, sin esfuerzo alguno, del descanso de su perfecta humanidad hacia la actividad de su Deidad. Como hombre, exhausto de su labor, dormía sobre un cabezal; como Dios, se incorpora y, con su voz omnipotente, silencia el viento furioso y apacigua el mar. Tal era Jesús –verdadero Dios y verdadero hombre–, y tal es hoy: siempre dispuesto a responder a las necesidades de los suyos, a acallar sus ansiedades y alejar sus temores. ¡Cuánto necesitamos confiar más en él! No imaginamos cuánto perdemos al no apoyarnos más en los brazos de Jesús cada día. Nos aterramos con demasiada facilidad: cada ráfaga de viento, cada ola, cada nube nos agita y deprime. En vez de permanecer tranquilos y en reposo junto a nuestro Señor, nos dejamos sobrecoger por el terror y la perplejidad. En lugar de usar la tempestad como una ocasión para confiar en él, la convertimos en motivo de duda. Ante la menor dificultad, pensamos que sucumbiremos, aunque él nos asegura que los cabellos de nuestra cabeza “están todos contados”. Bien podría decirnos, como a sus discípulos: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” (v. 40). Parecería, en efecto, que por momentos nos falta fe. Pero ¡oh, cuán tierno es su amor! Él permanece siempre cerca para socorrernos y protegernos, aun cuando nuestros corazones incrédulos se inclinen a dudar de su Palabra. No nos trata según nuestros pobres pensamientos acerca de él, sino conforme a su perfecto amor hacia nosotros. En este amor, nuestras almas encuentran consuelo y apoyo mientras atravesamos el agitado mar de la vida hacia nuestro reposo eterno. Cristo está en la barca. ¡Que esto nos sea siempre suficiente! C. H. MackintoshHay descanso en el tierno amor del bendito Señor Jesús,Siempre fiel, comparte el peso y el dolor,cuando marchamos con la cruz. J. N. Darby

  44. 957

    Martes 5 de Mayo de 2026 / ¿Enredados o involucrados?

    Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.2 Timoteo 2:4¿Enredados o involucrados? Existe una diferencia fundamental entre estar involucrado o enredado. Como cristianos, estamos involucrados en una guerra, pero nuestros enemigos no son de carne y hueso, pues “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Ef. 6:12). En Efesios 6, se enumeran las diversas piezas de la armadura que debemos vestir. Estar involucrado en la batalla espiritual es responsabilidad de todo cristiano, y solo si nos vestimos con toda la armadura de Dios podremos resistir las asechanzas del diablo. Estar enredado, en cambio, significa estar atrapado en los afanes mundanos y consumido por la ansiedad a causa de ellos. Jesús lo expresó con claridad: “La que cayó entre espinos, estos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida” (Lc. 8:14). ¿No son estas las mismas estrategias que Satanás emplea para atraparnos? Vivir atrapados por la «rutina diaria», consumidos por la angustia y la preocupación, es vivir derrotados. Cuando nuestro enfoque y energía se desvían hacia lo terrenal, nuestras vidas se vuelven infructuosas, y el Espíritu de Dios debe restaurarnos a nuestro verdadero llamado como soldados de Cristo. Así como la disciplina y la vigilancia son esenciales para un soldado, también lo son para el cristiano. Richard A. Barnett¡Despertad, despertad, oh cristianos!Vuestro sueño funesto dejad;Que el cruel enemigo os acecha,Y cautivos os quiere llevar.¡Despertad! Las tinieblas pasaron,De la noche no sois hijos ya,Que lo sois de la luz y del díaY tenéis el deber de luchar. P. Castro

  45. 956

    Lunes 4 de Mayo de 2026 / Nabucodonosor (2) La cabeza de oro

    Daniel respondió delante del rey… hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días… Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad [Él] te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro.Daniel 2:27-28, 37-38Nabucodonosor (2)La cabeza de oro El poderoso rey Nabucodonosor, a quien Dios había elevado al poder sobre el Imperio Babilónico, se preguntaba qué le depararía el futuro. Dios le respondió a través de un sueño, pero el rey lo olvidó. Sus sabios fueron incapaces de revelarle tanto el sueño como su significado, por lo que se ordenó su ejecución. Sin embargo, Daniel y sus amigos oraron juntos, y Dios concedió a Daniel la revelación de aquel misterio. A Dios le agrada que los hombres se interesen por el futuro, y nos lo ha revelado claramente en su Palabra. En la Biblia vemos que la historia de las grandes naciones de la tierra, con sus conflictos y guerras, culminará cuando el Señor Jesucristo regrese para reinar por mil años como Rey de reyes y Señor de señores. Dios había establecido a Nabucodonosor como el primer y más poderoso monarca de los “tiempos de los gentiles” (Lc. 21:24). Su soberanía absoluta no solo se extendía sobre los hombres, sino también sobre las bestias del campo y las aves del cielo. En su sueño, fue representado como la cabeza de oro de una gran estatua. El oro, un metal noble, simboliza en las Escrituras la gloria divina. Sin embargo, este rey orgulloso debía aprender a reconocer la fuente de su autoridad, pues el mismo Dios que se la había concedido también podía arrebatársela. El reino de Babilonia, con Nabucodonosor como su cabeza de oro, daría paso a otros reinos sucesivos. Finalmente –y sentimos que muy pronto– todos estos serán reemplazados por el Reino Milenial de nuestro Señor Jesucristo, anunciado en el Salmo 8. Él gobernará con justicia para la gloria de Dios y la bendición maravillosa de toda la humanidad. Eugene P. Vedder, Jr.

  46. 955

    Domingo 3 de Mayo de 2026 / Reunidos en torno al dulce nombre de Jesús

    A más del olor de tus suaves ungüentos, tu nombre es como ungüento derramado; por eso las doncellas te aman.Cantar de los Cantares 1:3Reunidos en torno al dulce nombre de Jesús Todos los nombres, títulos, atributos y relaciones de Cristo son dulcísimos al paladar de la esposa. Su nombre expresa quién es él: su naturaleza, su excelencia y su gracia. Ella se queda sin palabras para describir la grandeza de su bondad y, por ello, exclama: “Tu nombre es como ungüento derramado”. Este perfume no solo es percibido por ella, sino que aquellos que la rodean también participan de su abundancia. Las doncellas que la acompañan son atraídas y refrescadas por la dulzura de su nombre. ¡Qué pensamiento tan dichoso! No es un ungüento sellado, sino derramado. ¡Oh, qué comunión tan rica hay en el amor de Jesús! Detente un momento, alma mía, y medita en la plenitud del nombre de Jesús: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Col. 2:9). ¡Qué centro y qué manantial es él! Ahora, por el poder vivificador del Espíritu Santo, quien mora en nosotros, la Iglesia de Dios se congrega en torno a su Nombre como su único centro. Pues escrito está: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18:20). Sin embargo, pronto los cielos y la tierra serán reunidos bajo su poder y gloria. La Jerusalén terrenal y las ciudades de Judá, junto con todas las naciones circundantes; la Jerusalén celestial y la innumerable compañía de ángeles; la asamblea general y la Iglesia de los primogénitos inscritos en los cielos (véase He. 12:23), todos serán atraídos y unidos por aquel Nombre tan único, bendito y unificador. El Padre ha determinado esta maravillosa gloria para su Hijo: “Su beneplácito… reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos” (Ef. 1:10). Entonces, la fragancia de su Nombre se esparcirá por todo lugar. A. MillerCual mirra fragante que exhala en redor su rico perfume, suavísimo olor,Tu nombre ¡oh Amado! llena el corazón infunde alegría y satisfacción. R. Holden

  47. 954

    Sábado 2 de Mayo de 2026 / El camino hacia la restauración (3)

    Samuel tomó un cordero de leche y lo sacrificó entero en holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová le oyó.1 Samuel 7:9El camino hacia la restauración (3) Tras la restauración, es fundamental mantenerse alerta y diligente, pues el enemigo siempre intentará arrastrarnos nuevamente a la derrota. La restauración no nos garantiza el fin de la batalla. De hecho, es precisamente después de una gran victoria cuando el hijo de Dios corre el riesgo de confiar en su propio poder o sabiduría. La carne –nuestra vieja naturaleza– sigue siendo nuestro peor enemigo. Si bien podemos vencer el amor del mundo mediante el amor del Padre, y resistir a Satanás para hacerlo huir, la única defensa contra la carne es mantenerla crucificada. En lugar de mantener su falsa confianza anterior, el pueblo temió y buscó la ayuda del Señor: “Samuel tomó un cordero de leche y lo sacrificó entero en holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová le oyó”. Toda bendición se fundamenta en el valor del sacrificio del Cordero de Dios: el Señor Jesucristo. Aunque el enemigo es implacable, si confiamos en Cristo –quien nos amó y se dio a sí mismo por nosotros–, él peleará por nosotros. En el versículo 10, leemos que el Señor tronó con gran estruendo y desbarató al enemigo. La batalla pasó a ser del Señor. El holocausto ofrecido por Samuel representa a Cristo entregándose completamente a Dios. Por eso, todos los intentos del enemigo contra el pueblo de Dios resultaron inútiles, pues Dios mismo se encargó de derrotarlo. Como consecuencia, las ciudades que antes habían sido tomadas por los filisteos fueron recuperadas. ¡Alabado sea el Señor! Lo que parecía una derrota se convirtió en ganancia para el pueblo de Dios. No es de extrañar que Samuel tomara una piedra y la llamara Eben-ezer como memorial. Su nombre proviene de dos palabras hebreas: eben (piedra) y ezer (ayuda). Así también, a lo largo de nuestra vida tenemos numerosos recordatorios del cuidado y la fidelidad de Dios, los cuales nos alientan en nuestro andar. A. M. Behnam

  48. 953

    Viernes 1 de Mayo de 2026 / El camino hacia la restauración (2)

    Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron solo a Jehová. Y Samuel dijo: Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehová. Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua, y la derramaron delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado.1 Samuel 7:4-6El camino hacia la restauración (2) Samuel enfatizó la necesidad de anhelar la restauración con todo el corazón. La evidencia de este deseo se manifestó en el hecho de que el pueblo se deshizo de todos los dioses falsos. Su anhelo por el Señor era genuino, y volvieron a él con total sinceridad. Solo entonces estuvieron preparados para aprender algunas verdades fundamentales. Veamos los siguientes puntos clave en 1 Samuel 7:5-13: 1. Oración de intercesión. Aunque Samuel sabía que el pueblo había abandonado los dioses extraños, oró por ellos para fortalecer su fidelidad al Señor. De la misma manera, debemos interceder por otros creyentes, especialmente por aquellos que buscan restaurarse después de un fracaso espiritual. Nunca debemos menospreciarlos. “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado” (Gá. 6:1). ¡Cuánto debemos agradecer el ministerio intercesor de nuestro Señor a nuestro favor! 2. Reconocer la absoluta debilidad de la carne. El derramamiento de agua delante del Señor (v. 6) simboliza nuestra total incapacidad de hacer algo valioso por nosotros mismos delante de Dios. Mientras sigamos confiando en la carne, recaeremos en los mismos pecados. Es vital recordar las palabras del Señor Jesucristo: “Separados de mí nada podéis hacer” (Jn. 15:5), y las palabras del Espíritu Santo a través del apóstol Pablo: “El que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Co. 10:12). A. M. Behnam

  49. 952

    Jueves 30 de Abril de 2026 / El camino hacia la restauración (1)

    Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y solo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos.1 Samuel 7:3El camino hacia la restauración (1) La historia de la nación de Israel, al igual que la de muchos cristianos, está marcada por caídas y levantamientos, derrotas seguidas de victorias, y períodos de alejamiento de Dios seguidos de restauración. Estudiar la historia del Antiguo Testamento nos brinda valiosas lecciones. En Josué 24:31 aprendemos que Israel sirvió al Señor durante los días de Josué y los ancianos que le sobrevivieron. Sin embargo, después hicieron lo malo ante los ojos del Señor, lo abandonaron y siguieron a otros dioses (véase Jue. 2:11-12). Como consecuencia, sufrieron a manos de sus enemigos. Pero cuando se arrepintieron, Dios les envió un libertador. En 1 Samuel 7:2, se lamentaron ante el Señor, y fue entonces cuando Samuel les reveló el camino hacia la restauración. Podemos destacar dos cosas: 1. Era necesario un verdadero dolor por el pecado; un arrepentimiento sincero y profundo, un intenso anhelo de que su comunión con el Señor su Dios fuese restaurada; una auténtica hambre y sed de justicia. Samuel estableció esto como primera condición: “Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová”. No bastaban los remordimientos superficiales ni las decisiones a medias. El Señor no nos obliga a arrepentirnos, pero desea un arrepentimiento genuino. 2. No se puede adorar al santo Señor Dios y a otros dioses. El Señor Jesucristo dijo que no se puede servir a Dios y al dinero (véase Mt. 6:24). Existen numerosos dioses falsos; demasiados para enumerarlos todos. Entre ellos están la avaricia, el orgullo, el rencor, la mundanalidad, la ociosidad, las pasiones carnales y el egoísmo. Todos estos deben ser abandonados para emprender el camino de la restauración. De lo contrario, la recuperación será superficial y efímera.Examinémonos ante el Señor si realmente anhelamos una verdadera restauración. A. M. Behnam

  50. 951

    Miércoles 29 de Abril de 2025 / La Vid verdadera (5)

    Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.Juan 15:2La Vid verdadera (5) Cuando leemos detenidamente Juan 15, nos damos cuenta que el Señor desea que todo aquel que está unido a él sea productivo. ¿Por qué es tan importante esta productividad? En primer lugar, porque es una señal de fe auténtica. Algunos cristianos dan fruto, otros dan más fruto, y otros mucho fruto, ¡pero todos deben dar fruto! Este fruto es la evidencia de que pertenecemos a la Vid y el resultado natural de estar unidos a él. En Mateo 7:15-20, el Señor Jesús habló de conocer a las personas por el fruto que producen; lo mismo es cierto en nuestra vida. La gente reconocerá que estamos unidos al Señor cuando produzcamos el fruto del amor unos a otros (véase Jn. 13:35). El fruto también es la medida de nuestro andar con el Señor. El apóstol Juan usa la palabra “permanecer” unas cuarenta y tres veces en sus escritos, empleándola como mandato, advertencia e invitación a una relación de amor más profunda. Permanecer significa obedecer, perseverar y mantenerse cerca. Además, dar fruto es el propósito de la formación de Dios en nuestras vidas. Hebreos 12:5-11 nos recuerda que el Padre disciplina a quien ama. Como el labrador que poda la vid, él corta lo que impide que seamos fructíferos. Y el labrador nunca está más cerca de la rama que cuando la está podando. Cuando el Padre nos poda –es decir, nos disciplina– no es para hacernos daño, ¡sino para hacernos más fructíferos para su gloria! Por último, dar fruto no solo glorifica al Padre, sino que también impacta a quienes nos rodean. Otros se benefician del dulce fruto de una vida verdaderamente unida a la Vid. Tim Hadley, Sr.

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