PODCAST · religion
Guardianes de la Tierra
by Fernando
Trabajos de ecologia espiritual realizados en Mexico con Guardianes de la Tierra para ayudar a sanar el medio ambiente natural y conglomerados urbanos.
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La Voluntad de Nuestro Dios o El Mal de Nuestro Mundo. La Gracia y La Rectitud de los seguidores de Cristo agrada a Dios
Nuestro mundo sufre. La humanidad se vuelve más despiadada a cada instante. Los dos primeros mandamientos que Dios dio a Moisés están casi totalmente olvidados. El mal está ganando batallas en todas nuestras sociedades. Aunque existe un plan divino para cada uno de nosotros —para que, siguiéndolo, podamos entrar por la Puerta del Paraíso—, nuestro libre albedrío, debido a nuestra naturaleza caída, se opone a la voluntad de nuestro Padre Celestial. La gracia y la rectitud ya no habitan en los corazones endurecidos de gran parte de la humanidad. En muchas sociedades, el amor al mundo y a las cosas terrenales ha cobrado más importancia que el Reino de los Cielos. El evangelio de Jesús está velado, pero solo para aquellos que se perderán. El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos.
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950
La Voluntad de Nuestro Dios o El Mal de Nuestro Mundo. El Libre Albedrío Humano y El Propósito Divino Individual.
Nuestro mundo sufre. La humanidad se vuelve más despiadada a cada instante. Los dos primeros mandamientos que Dios dio a Moisés están casi totalmente olvidados. El mal está ganando batallas en todas nuestras sociedades. Aunque existe un plan divino para cada uno de nosotros —para que, siguiéndolo, podamos entrar por la Puerta del Paraíso—, nuestro libre albedrío, debido a nuestra naturaleza caída, se opone a la voluntad de nuestro Padre Celestial. La gracia y la rectitud ya no habitan en los corazones endurecidos de gran parte de la humanidad. En muchas sociedades, el amor al mundo y a las cosas terrenales ha cobrado más importancia que el Reino de los Cielos. El evangelio de Jesús está velado, pero solo para aquellos que se perderán. El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos.
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949
La Voluntad de Nuestro Dios o El Mal de Nuestro Mundo. La Verdad Del Reino de Dios, El Camino Del Corazón.
Nuestro mundo sufre. La humanidad se vuelve más despiadada a cada instante. Los dos primeros mandamientos que Dios dio a Moisés están casi totalmente olvidados. El mal está ganando batallas en todas nuestras sociedades. Aunque existe un plan divino para cada uno de nosotros —para que, siguiéndolo, podamos entrar por la Puerta del Paraíso—, nuestro libre albedrío, debido a nuestra naturaleza caída, se opone a la voluntad de nuestro Padre Celestial. La gracia y la rectitud ya no habitan en los corazones endurecidos de gran parte de la humanidad. En muchas sociedades, el amor al mundo y a las cosas terrenales ha cobrado más importancia que el Reino de los Cielos. El evangelio de Jesús está velado, pero solo para aquellos que se perderán. El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos.
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948
La Voluntad de Nuestro Dios o El Mal de Nuestro Mundo. La Verdad de Este Mundo, El Camino de la Mente.
Nuestro mundo sufre. La humanidad se vuelve más despiadada a cada instante. Los dos primeros mandamientos que Dios dio a Moisés están casi totalmente olvidados. El mal está ganando batallas en todas nuestras sociedades. Aunque existe un plan divino para cada uno de nosotros —para que, siguiéndolo, podamos entrar por la Puerta del Paraíso—, nuestro libre albedrío, debido a nuestra naturaleza caída, se opone a la voluntad de nuestro Padre Celestial. La gracia y la rectitud ya no habitan en los corazones endurecidos de gran parte de la humanidad. En muchas sociedades, el amor al mundo y a las cosas terrenales ha cobrado más importancia que el Reino de los Cielos. El evangelio de Jesús está velado, pero solo para aquellos que se perderán. El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos.
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947
La Voluntad de Nuestro Dios o El Mal de Nuestro Mundo. Absorbidos por Nuestros Tiempos.
Nuestro mundo sufre. La humanidad se vuelve más despiadada a cada instante. Los dos primeros mandamientos que Dios dio a Moisés están casi totalmente olvidados. El mal está ganando batallas en todas nuestras sociedades. Aunque existe un plan divino para cada uno de nosotros —para que, siguiéndolo, podamos entrar por la Puerta del Paraíso—, nuestro libre albedrío, debido a nuestra naturaleza caída, se opone a la voluntad de nuestro Padre Celestial. La gracia y la rectitud ya no habitan en los corazones endurecidos de gran parte de la humanidad. En muchas sociedades, el amor al mundo y a las cosas terrenales ha cobrado más importancia que el Reino de los Cielos. El evangelio de Jesús está velado, pero solo para aquellos que se perderán. El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos.
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946
Una Puerta Estrecha, Un Puente Que Se Desvanece y El Reino de Dios. El Reino de Dios.
Jesús invitó a sus verdaderos seguidores a unirse a Él en el reino de los cielos, y afirmó que este ya está activo aquí en la tierra y que siempre existirá en nuestro futuro como la casa de su Padre celestial. ¿Cómo podemos lograr esto siguiéndolo? ¿Qué pruebas debemos soportar en este mundo para vivir ya en el reino, si es que esto es posible? Sin duda, nuestro mundo entero está bajo el control del maligno. No obstante, Jesús, como el nuevo Adán, nos abrió las puertas del Paraíso cuando vino a nuestro mundo, pero nos advirtió que el camino hacia nuestra libertad espiritual de la esclavitud de Satanás es difícil; la puerta que abrió es estrecha y solo unos pocos pueden cruzarla. Si logramos atravesar la puerta estrecha mediante nuestra disciplina espiritual, Cristo es el puente que nos llevará al reino de Dios, el único puente que existe. Sin embargo, este puente se debilita e incluso desaparece con el pecado y el desprecio por la voluntad de Dios para nuestras vidas. Afortunadamente, el don que Jesús dio a sus verdaderos seguidores, el Espíritu Santo, puede actuar como un auxilio invisible para nosotros, protegiéndonos y guiándonos en cada paso cuando lo necesitamos, siempre que nos esforcemos por ofrecerle una morada pura en nuestros corazones. Entonces, nuestro puente de Cristo brillará ante nosotros, dándonos la bienvenida a la casa de su Padre, el reino de Dios.
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945
Una Puerta Estrecha, Un Puente Que Se Desvanece y El Reino de Dios. El Puente Que Se Desvanece.
Jesús invitó a sus verdaderos seguidores a unirse a Él en el reino de los cielos, y afirmó que este ya está activo aquí en la tierra y que siempre existirá en nuestro futuro como la casa de su Padre celestial. ¿Cómo podemos lograr esto siguiéndolo? ¿Qué pruebas debemos soportar en este mundo para vivir ya en el reino, si es que esto es posible? Sin duda, nuestro mundo entero está bajo el control del maligno. No obstante, Jesús, como el nuevo Adán, nos abrió las puertas del Paraíso cuando vino a nuestro mundo, pero nos advirtió que el camino hacia nuestra libertad espiritual de la esclavitud de Satanás es difícil; la puerta que abrió es estrecha y solo unos pocos pueden cruzarla. Si logramos atravesar la puerta estrecha mediante nuestra disciplina espiritual, Cristo es el puente que nos llevará al reino de Dios, el único puente que existe. Sin embargo, este puente se debilita e incluso desaparece con el pecado y el desprecio por la voluntad de Dios para nuestras vidas. Afortunadamente, el don que Jesús dio a sus verdaderos seguidores, el Espíritu Santo, puede actuar como un auxilio invisible para nosotros, protegiéndonos y guiándonos en cada paso cuando lo necesitamos, siempre que nos esforcemos por ofrecerle una morada pura en nuestros corazones. Entonces, nuestro puente de Cristo brillará ante nosotros, dándonos la bienvenida a la casa de su Padre, el reino de Dios.
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944
Una Puerta Estrecha, Un Puente Que Se Desvanece y El Reino de Dios. La Puerta Estrecha.
Jesús invitó a sus verdaderos seguidores a unirse a Él en el reino de los cielos, y afirmó que este ya está activo aquí en la tierra y que siempre existirá en nuestro futuro como la casa de su Padre celestial. ¿Cómo podemos lograr esto siguiéndolo? ¿Qué pruebas debemos soportar en este mundo para vivir ya en el reino, si es que esto es posible? Sin duda, nuestro mundo entero está bajo el control del maligno. No obstante, Jesús, como el nuevo Adán, nos abrió las puertas del Paraíso cuando vino a nuestro mundo, pero nos advirtió que el camino hacia nuestra libertad espiritual de la esclavitud de Satanás es difícil; la puerta que abrió es estrecha y solo unos pocos pueden cruzarla. Si logramos atravesar la puerta estrecha mediante nuestra disciplina espiritual, Cristo es el puente que nos llevará al reino de Dios, el único puente que existe. Sin embargo, este puente se debilita e incluso desaparece con el pecado y el desprecio por la voluntad de Dios para nuestras vidas. Afortunadamente, el don que Jesús dio a sus verdaderos seguidores, el Espíritu Santo, puede actuar como un auxilio invisible para nosotros, protegiéndonos y guiándonos en cada paso cuando lo necesitamos, siempre que nos esforcemos por ofrecerle una morada pura en nuestros corazones. Entonces, nuestro puente de Cristo brillará ante nosotros, dándonos la bienvenida a la casa de su Padre, el reino de Dios.
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943
Una Puerta Estrecha, Un Puente Que Se Desvanece y El Reino de Dios. La Condición de la Humanidad.
Jesús invitó a sus verdaderos seguidores a unirse a Él en el reino de los cielos, y afirmó que este ya está activo aquí en la tierra y que siempre existirá en nuestro futuro como la casa de su Padre celestial. ¿Cómo podemos lograr esto siguiéndolo? ¿Qué pruebas debemos soportar en este mundo para vivir ya en el reino, si es que esto es posible? Sin duda, nuestro mundo entero está bajo el control del maligno. No obstante, Jesús, como el nuevo Adán, nos abrió las puertas del Paraíso cuando vino a nuestro mundo, pero nos advirtió que el camino hacia nuestra libertad espiritual de la esclavitud de Satanás es difícil; la puerta que abrió es estrecha y solo unos pocos pueden cruzarla. Si logramos atravesar la puerta estrecha mediante nuestra disciplina espiritual, Cristo es el puente que nos llevará al reino de Dios, el único puente que existe. Sin embargo, este puente se debilita e incluso desaparece con el pecado y el desprecio por la voluntad de Dios para nuestras vidas. Afortunadamente, el don que Jesús dio a sus verdaderos seguidores, el Espíritu Santo, puede actuar como un auxilio invisible para nosotros, protegiéndonos y guiándonos en cada paso cuando lo necesitamos, siempre que nos esforcemos por ofrecerle una morada pura en nuestros corazones. Entonces, nuestro puente de Cristo brillará ante nosotros, dándonos la bienvenida a la casa de su Padre, el reino de Dios.
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942
El Espíritu Santo de Dios o los Fantasmas de Este Mundo. Los Recursos Del Reino de Los Cielos Frente a Nuestros Desafíos
La secularización ha provocado una desconexión de nuestro mundo con lo trascendente. Los no creyentes ya no atribuyen una cualidad 'sagrada' a personas, objetos ni acontecimientos. Vivimos en una era de adoctrinamiento cultural, de reingeniería mental, y desinformación que contamina nuestras mentes, destruye con negatividad nuestro bienestar emocional y debilita nuestras almas mediante el pecado, disminuyendo la presencia de Dios en nuestras vidas. Existe una gran desconexión entre el cielo y la tierra, entre la manera de Dios de obrar y la nuestra, y nuestro mundo lo evidencia por doquier. El malvado príncipe de la mentira está detrás de toda esta guerra espiritual y, al parecer, está ganando la batalla. La oscuridad lo inunda todo, y nuestro mundo, tal como está, se encuentra más allá de la salvación. Jesús vino a este mundo para salvar nuestras almas del gobernante de este mundo mediante la verdad de sus enseñanzas y su ejemplo. Y solo la luz y la protección de su don invaluable, el Espíritu Santo, pueden guiarnos y ayudarnos a vivir nuestras vidas como Él nos enseñó y así permanecer ilesos en medio de toda esta oscuridad.
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941
El Espíritu Santo de Dios o los Fantasmas de Este Mundo. La Narrativa Divina de Jesús: El Reino de Los Cielos.
La secularización ha provocado una desconexión de nuestro mundo con lo trascendente. Los no creyentes ya no atribuyen una cualidad 'sagrada' a personas, objetos ni acontecimientos. Vivimos en una era de adoctrinamiento cultural, de reingeniería mental, y desinformación que contamina nuestras mentes, destruye con negatividad nuestro bienestar emocional y debilita nuestras almas mediante el pecado, disminuyendo la presencia de Dios en nuestras vidas. Existe una gran desconexión entre el cielo y la tierra, entre la manera de Dios de obrar y la nuestra, y nuestro mundo lo evidencia por doquier. El malvado príncipe de la mentira está detrás de toda esta guerra espiritual y, al parecer, está ganando la batalla. La oscuridad lo inunda todo, y nuestro mundo, tal como está, se encuentra más allá de la salvación. Jesús vino a este mundo para salvar nuestras almas del gobernante de este mundo mediante la verdad de sus enseñanzas y su ejemplo. Y solo la luz y la protección de su don invaluable, el Espíritu Santo, pueden guiarnos y ayudarnos a vivir nuestras vidas como Él nos enseñó y así permanecer ilesos en medio de toda esta oscuridad.
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940
El Espíritu Santo de Dios o los Fantasmas de Este Mundo. Nueva Narrativa Terrenal, Una Marea de Ateísmo y Secularización
La secularización ha provocado una desconexión de nuestro mundo con lo trascendente. Los no creyentes ya no atribuyen una cualidad 'sagrada' a personas, objetos ni acontecimientos. Vivimos en una era de adoctrinamiento cultural, de reingeniería mental, y desinformación que contamina nuestras mentes, destruye con negatividad nuestro bienestar emocional y debilita nuestras almas mediante el pecado, disminuyendo la presencia de Dios en nuestras vidas. Existe una gran desconexión entre el cielo y la tierra, entre la manera de Dios de obrar y la nuestra, y nuestro mundo lo evidencia por doquier. El malvado príncipe de la mentira está detrás de toda esta guerra espiritual y, al parecer, está ganando la batalla. La oscuridad lo inunda todo, y nuestro mundo, tal como está, se encuentra más allá de la salvación. Jesús vino a este mundo para salvar nuestras almas del gobernante de este mundo mediante la verdad de sus enseñanzas y su ejemplo. Y solo la luz y la protección de su don invaluable, el Espíritu Santo, pueden guiarnos y ayudarnos a vivir nuestras vidas como Él nos enseñó y así permanecer ilesos en medio de toda esta oscuridad.
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939
El Espíritu Santo de Dios o los Fantasmas de Este Mundo. El Aliento de la Oscuridad.
La secularización ha provocado una desconexión de nuestro mundo con lo trascendente. Los no creyentes ya no atribuyen una cualidad 'sagrada' a personas, objetos ni acontecimientos. Vivimos en una era de adoctrinamiento cultural, de reingeniería mental, y desinformación que contamina nuestras mentes, destruye con negatividad nuestro bienestar emocional y debilita nuestras almas mediante el pecado, disminuyendo la presencia de Dios en nuestras vidas. Existe una gran desconexión entre el cielo y la tierra, entre la manera de Dios de obrar y la nuestra, y nuestro mundo lo evidencia por doquier. El malvado príncipe de la mentira está detrás de toda esta guerra espiritual y, al parecer, está ganando la batalla. La oscuridad lo inunda todo, y nuestro mundo, tal como está, se encuentra más allá de la salvación. Jesús vino a este mundo para salvar nuestras almas del gobernante de este mundo mediante la verdad de sus enseñanzas y su ejemplo. Y solo la luz y la protección de su don invaluable, el Espíritu Santo, pueden guiarnos y ayudarnos a vivir nuestras vidas como Él nos enseñó y así permanecer ilesos en medio de toda esta oscuridad.
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938
El Espíritu Santo de Dios o los Fantasmas de Este Mundo. En Busca de la Verdad.
La secularización ha provocado una desconexión de nuestro mundo con lo trascendente. Los no creyentes ya no atribuyen una cualidad 'sagrada' a personas, objetos ni acontecimientos. Vivimos en una era de adoctrinamiento cultural, de reingeniería mental, y desinformación que contamina nuestras mentes, destruye con negatividad nuestro bienestar emocional y debilita nuestras almas mediante el pecado, disminuyendo la presencia de Dios en nuestras vidas. Existe una gran desconexión entre el cielo y la tierra, entre la manera de Dios de obrar y la nuestra, y nuestro mundo lo evidencia por doquier. El malvado príncipe de la mentira está detrás de toda esta guerra espiritual y, al parecer, está ganando la batalla. La oscuridad lo inunda todo, y nuestro mundo, tal como está, se encuentra más allá de la salvación. Jesús vino a este mundo para salvar nuestras almas del gobernante de este mundo mediante la verdad de sus enseñanzas y su ejemplo. Y solo la luz y la protección de su don invaluable, el Espíritu Santo, pueden guiarnos y ayudarnos a vivir nuestras vidas como Él nos enseñó y así permanecer ilesos en medio de toda esta oscuridad.
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937
Bajo El Escudo Protector de la Santificación. De La Oscuridad a la Luz.
Jesús santificó a sus seguidores y los protegió del diablo con su santidad. La santidad individual de un verdadero seguidor de Jesús puede hacer lo mismo por quienes le rodean. Los santos católicos nos han dado pruebas fehacientes de esta posibilidad espiritual de convertirnos en templos del Dios vivo. La santidad es un proceso gradual de llegar a ser, por gracia, lo que Dios es por naturaleza. Sin embargo, la santificación y su poder protector y sanador se ven debilitados por el pecado en este mundo. No es de extrañar que la enfermedad y el sufrimiento asolen nuestro mundo con tantos ateos que lo gobiernan. A pesar de todo esto, aún hay esperanza para los creyentes cristianos en este mundo oscuro, pero no reside en nuestras supuestas instituciones mundiales, políticos, corporaciones o líderes religiosos ambiciosos; reside, con esperanza, en los laicos, en los hombres y mujeres que son auténticos seguidores de Jesús, que constituyen una pequeña rama verde y viva de la vid que es Jesucristo, a través de la cual nuestro salvador sigue caminando en este mundo porque ellos caminan con su cruz sobre los hombros, difundiendo su evangelio con el ejemplo de sus vidas. Esta rama existe gracias a la santidad de sus miembros, donde el Espíritu Santo reside e ilumina sus acciones en este mundo. La verdadera santidad es un cambio personal que depende únicamente de nuestra voluntad de transformar nuestra conducta, estilo de vida y cosmovisión, para modelarla según Dios y las enseñanzas y el ejemplo de Jesús en nuestra propia existencia. Es una expiación personal. Si individualmente la alcanzamos, entraremos en el escudo protector de la santificación de Jesús, que nos resguardará de Satanás y de este mundo de tinieblas.
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936
Bajo El Escudo Protector de la Santificación. La Protección de la Santidad.
Jesús santificó a sus seguidores y los protegió del diablo con su santidad. La santidad individual de un verdadero seguidor de Jesús puede hacer lo mismo por quienes le rodean. Los santos católicos nos han dado pruebas fehacientes de esta posibilidad espiritual de convertirnos en templos del Dios vivo. La santidad es un proceso gradual de llegar a ser, por gracia, lo que Dios es por naturaleza. Sin embargo, la santificación y su poder protector y sanador se ven debilitados por el pecado en este mundo. No es de extrañar que la enfermedad y el sufrimiento asolen nuestro mundo con tantos ateos que lo gobiernan. A pesar de todo esto, aún hay esperanza para los creyentes cristianos en este mundo oscuro, pero no reside en nuestras supuestas instituciones mundiales, políticos, corporaciones o líderes religiosos ambiciosos; reside, con esperanza, en los laicos, en los hombres y mujeres que son auténticos seguidores de Jesús, que constituyen una pequeña rama verde y viva de la vid que es Jesucristo, a través de la cual nuestro salvador sigue caminando en este mundo porque ellos caminan con su cruz sobre los hombros, difundiendo su evangelio con el ejemplo de sus vidas. Esta rama existe gracias a la santidad de sus miembros, donde el Espíritu Santo reside e ilumina sus acciones en este mundo. La verdadera santidad es un cambio personal que depende únicamente de nuestra voluntad de transformar nuestra conducta, estilo de vida y cosmovisión, para modelarla según Dios y las enseñanzas y el ejemplo de Jesús en nuestra propia existencia. Es una expiación personal. Si individualmente la alcanzamos, entraremos en el escudo protector de la santificación de Jesús, que nos resguardará de Satanás y de este mundo de tinieblas.
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935
Bajo El Escudo Protector de la Santificación. Separando El Trigo de la Paja.
Jesús santificó a sus seguidores y los protegió del diablo con su santidad. La santidad individual de un verdadero seguidor de Jesús puede hacer lo mismo por quienes le rodean. Los santos católicos nos han dado pruebas fehacientes de esta posibilidad espiritual de convertirnos en templos del Dios vivo. La santidad es un proceso gradual de llegar a ser, por gracia, lo que Dios es por naturaleza. Sin embargo, la santificación y su poder protector y sanador se ven debilitados por el pecado en este mundo. No es de extrañar que la enfermedad y el sufrimiento asolen nuestro mundo con tantos ateos que lo gobiernan. A pesar de todo esto, aún hay esperanza para los creyentes cristianos en este mundo oscuro, pero no reside en nuestras supuestas instituciones mundiales, políticos, corporaciones o líderes religiosos ambiciosos; reside, con esperanza, en los laicos, en los hombres y mujeres que son auténticos seguidores de Jesús, que constituyen una pequeña rama verde y viva de la vid que es Jesucristo, a través de la cual nuestro salvador sigue caminando en este mundo porque ellos caminan con su cruz sobre los hombros, difundiendo su evangelio con el ejemplo de sus vidas. Esta rama existe gracias a la santidad de sus miembros, donde el Espíritu Santo reside e ilumina sus acciones en este mundo. La verdadera santidad es un cambio personal que depende únicamente de nuestra voluntad de transformar nuestra conducta, estilo de vida y cosmovisión, para modelarla según Dios y las enseñanzas y el ejemplo de Jesús en nuestra propia existencia. Es una expiación personal. Si individualmente la alcanzamos, entraremos en el escudo protector de la santificación de Jesús, que nos resguardará de Satanás y de este mundo de tinieblas.
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934
Bajo El Escudo Protector de la Santificación. Templos Del Dios Viviente.
Jesús santificó a sus seguidores y los protegió del diablo con su santidad. La santidad individual de un verdadero seguidor de Jesús puede hacer lo mismo por quienes le rodean. Los santos católicos nos han dado pruebas fehacientes de esta posibilidad espiritual de convertirnos en templos del Dios vivo. La santidad es un proceso gradual de llegar a ser, por gracia, lo que Dios es por naturaleza. Sin embargo, la santificación y su poder protector y sanador se ven debilitados por el pecado en este mundo. No es de extrañar que la enfermedad y el sufrimiento asolen nuestro mundo con tantos ateos que lo gobiernan. A pesar de todo esto, aún hay esperanza para los creyentes cristianos en este mundo oscuro, pero no reside en nuestras supuestas instituciones mundiales, políticos, corporaciones o líderes religiosos ambiciosos; reside, con esperanza, en los laicos, en los hombres y mujeres que son auténticos seguidores de Jesús, que constituyen una pequeña rama verde y viva de la vid que es Jesucristo, a través de la cual nuestro salvador sigue caminando en este mundo porque ellos caminan con su cruz sobre los hombros, difundiendo su evangelio con el ejemplo de sus vidas. Esta rama existe gracias a la santidad de sus miembros, donde el Espíritu Santo reside e ilumina sus acciones en este mundo. La verdadera santidad es un cambio personal que depende únicamente de nuestra voluntad de transformar nuestra conducta, estilo de vida y cosmovisión, para modelarla según Dios y las enseñanzas y el ejemplo de Jesús en nuestra propia existencia. Es una expiación personal. Si individualmente la alcanzamos, entraremos en el escudo protector de la santificación de Jesús, que nos resguardará de Satanás y de este mundo de tinieblas.
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933
Sigue Siempre Estos Dos Mandamientos. Recorriendo Los Cuatro Senderos Con Los Santos Católicos.
Dios le dio a Moisés diez mandamientos para que su nación, los israelitas, los siguiera y los ayudara a regresar a su camino divino y abandonar la idolatría. Jesús reconoció estos mandamientos como un pacto importante y, al ser preguntado sobre ellos, afirmó que en los dos primeros mandamientos se encuentra el cumplimiento de toda la Ley y los Profetas. Estos mandamientos se relacionan con nuestro corazón, alma, mente y fortaleza, elementos de nuestra naturaleza humana que deben entregarse a Dios en su totalidad para amar debidamente a nuestro Padre celestial y a nuestros hermanos y hermanas en la tierra. Una breve mirada al triste estado de nuestro mundo muestra que, como humanidad, no hemos sido capaces de seguir estos dos mandamientos para honrar la Ley y los Profetas como Jesús lo dispuso. Jesús dijo que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a los hombres así, será considerado el menor en el reino de los cielos. Jesucristo no vino a abolir la Ley y los Profetas, sino a cumplirlos mediante su nuevo pacto. Y lo hizo, pues introdujo un nuevo estándar de gracia y de justicia. ¿Hacemos a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros? ¿Dónde están nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestra fuerza? ¿Amamos a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos? ¿O estamos atrapados y debilitados por la oscuridad de este mundo?
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932
Sigue Siempre Estos Dos Mandamientos. El Sendero de la Fortaleza.
Dios le dio a Moisés diez mandamientos para que su nación, los israelitas, los siguiera y los ayudara a regresar a su camino divino y abandonar la idolatría. Jesús reconoció estos mandamientos como un pacto importante y, al ser preguntado sobre ellos, afirmó que en los dos primeros mandamientos se encuentra el cumplimiento de toda la Ley y los Profetas. Estos mandamientos se relacionan con nuestro corazón, alma, mente y fortaleza, elementos de nuestra naturaleza humana que deben entregarse a Dios en su totalidad para amar debidamente a nuestro Padre celestial y a nuestros hermanos y hermanas en la tierra. Una breve mirada al triste estado de nuestro mundo muestra que, como humanidad, no hemos sido capaces de seguir estos dos mandamientos para honrar la Ley y los Profetas como Jesús lo dispuso. Jesús dijo que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a los hombres así, será considerado el menor en el reino de los cielos. Jesucristo no vino a abolir la Ley y los Profetas, sino a cumplirlos mediante su nuevo pacto. Y lo hizo, pues introdujo un nuevo estándar de gracia y de justicia. ¿Hacemos a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros? ¿Dónde están nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestra fuerza? ¿Amamos a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos? ¿O estamos atrapados y debilitados por la oscuridad de este mundo?
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931
Sigue Siempre Estos Dos Mandamientos. El Sendero de la Mente.
Dios le dio a Moisés diez mandamientos para que su nación, los israelitas, los siguiera y los ayudara a regresar a su camino divino y abandonar la idolatría. Jesús reconoció estos mandamientos como un pacto importante y, al ser preguntado sobre ellos, afirmó que en los dos primeros mandamientos se encuentra el cumplimiento de toda la Ley y los Profetas. Estos mandamientos se relacionan con nuestro corazón, alma, mente y fortaleza, elementos de nuestra naturaleza humana que deben entregarse a Dios en su totalidad para amar debidamente a nuestro Padre celestial y a nuestros hermanos y hermanas en la tierra. Una breve mirada al triste estado de nuestro mundo muestra que, como humanidad, no hemos sido capaces de seguir estos dos mandamientos para honrar la Ley y los Profetas como Jesús lo dispuso. Jesús dijo que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a los hombres así, será considerado el menor en el reino de los cielos. Jesucristo no vino a abolir la Ley y los Profetas, sino a cumplirlos mediante su nuevo pacto. Y lo hizo, pues introdujo un nuevo estándar de gracia y de justicia. ¿Hacemos a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros? ¿Dónde están nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestra fuerza? ¿Amamos a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos? ¿O estamos atrapados y debilitados por la oscuridad de este mundo?
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930
Sigue Siempre Estos Dos Mandamientos. El Sendero Del Alma.
Dios le dio a Moisés diez mandamientos para que su nación, los israelitas, los siguiera y los ayudara a regresar a su camino divino y abandonar la idolatría. Jesús reconoció estos mandamientos como un pacto importante y, al ser preguntado sobre ellos, afirmó que en los dos primeros mandamientos se encuentra el cumplimiento de toda la Ley y los Profetas. Estos mandamientos se relacionan con nuestro corazón, alma, mente y fortaleza, elementos de nuestra naturaleza humana que deben entregarse a Dios en su totalidad para amar debidamente a nuestro Padre celestial y a nuestros hermanos y hermanas en la tierra. Una breve mirada al triste estado de nuestro mundo muestra que, como humanidad, no hemos sido capaces de seguir estos dos mandamientos para honrar la Ley y los Profetas como Jesús lo dispuso. Jesús dijo que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a los hombres así, será considerado el menor en el reino de los cielos. Jesucristo no vino a abolir la Ley y los Profetas, sino a cumplirlos mediante su nuevo pacto. Y lo hizo, pues introdujo un nuevo estándar de gracia y de justicia. ¿Hacemos a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros? ¿Dónde están nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestra fuerza? ¿Amamos a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos? ¿O estamos atrapados y debilitados por la oscuridad de este mundo?
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929
Sigue Siempre Estos Dos Mandamientos. El Sendero Del Corazón.
Dios le dio a Moisés diez mandamientos para que su nación, los israelitas, los siguiera y los ayudara a regresar a su camino divino y abandonar la idolatría. Jesús reconoció estos mandamientos como un pacto importante y, al ser preguntado sobre ellos, afirmó que en los dos primeros mandamientos se encuentra el cumplimiento de toda la Ley y los Profetas. Estos mandamientos se relacionan con nuestro corazón, alma, mente y fortaleza, elementos de nuestra naturaleza humana que deben entregarse a Dios en su totalidad para amar debidamente a nuestro Padre celestial y a nuestros hermanos y hermanas en la tierra. Una breve mirada al triste estado de nuestro mundo muestra que, como humanidad, no hemos sido capaces de seguir estos dos mandamientos para honrar la Ley y los Profetas como Jesús lo dispuso. Jesús dijo que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a los hombres así, será considerado el menor en el reino de los cielos. Jesucristo no vino a abolir la Ley y los Profetas, sino a cumplirlos mediante su nuevo pacto. Y lo hizo, pues introdujo un nuevo estándar de gracia y de justicia. ¿Hacemos a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros? ¿Dónde están nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestra fuerza? ¿Amamos a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos? ¿O estamos atrapados y debilitados por la oscuridad de este mundo?
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928
Sigue Siempre Estos Dos Mandamientos. Los cuatro senderos para el Cumplimiento de Toda la Ley y Los Profetas.
Dios le dio a Moisés diez mandamientos para que su nación, los israelitas, los siguiera y los ayudara a regresar a su camino divino y abandonar la idolatría. Jesús reconoció estos mandamientos como un pacto importante y, al ser preguntado sobre ellos, afirmó que en los dos primeros mandamientos se encuentra el cumplimiento de toda la Ley y los Profetas. Estos mandamientos se relacionan con nuestro corazón, alma, mente y fortaleza, elementos de nuestra naturaleza humana que deben entregarse a Dios en su totalidad para amar debidamente a nuestro Padre celestial y a nuestros hermanos y hermanas en la tierra. Una breve mirada al triste estado de nuestro mundo muestra que, como humanidad, no hemos sido capaces de seguir estos dos mandamientos para honrar la Ley y los Profetas como Jesús lo dispuso. Jesús dijo que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a los hombres así, será considerado el menor en el reino de los cielos. Jesucristo no vino a abolir la Ley y los Profetas, sino a cumplirlos mediante su nuevo pacto. Y lo hizo, pues introdujo un nuevo estándar de gracia y de justicia. ¿Hacemos a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros? ¿Dónde están nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestra fuerza? ¿Amamos a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos? ¿O estamos atrapados y debilitados por la oscuridad de este mundo?
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927
Superando Los Tres Desafíos Del Perdón De la Esclavitud Interior a la Trascendencia Divina. El Perdón Interpersonal.
Es la ley del talión, ojo por ojo y diente por diente Me la hizo, me las pagará. No hay espacio para la compasión, solo para el resentimiento y la venganza El otro no existe, solo el yo. Nuestros corazones han sido endurecidos y es la ley del más fuerte. Se promueve la competencia y no la cooperación en todas nuestras sociedades El perdón de Dios, el perdonarse a sí mismo o el perdonar a quien me ha ofendido no tienen cabida. Solo la sumisión, la sujeción, la opresión y la muerte del espíritu divino en un mundo dominado por Satanás a través de innumerables apegos físicos, mentales y emocionales. Y en este mundo, vivimos y sobrevivimos y en donde la única esperanza de libertad espiritual, desapego y vida verdadera en el reino de Dios aqui y ahora está en seguir a Cristo con nuestra propia cruz, con la guía y la protección del espiritu santo y en el seguimiento de la voluntad de nuestro padre en los cielos para nuestras vidas, en todo momento, y si logramos hacerlo, este mundo oscuro no tendrá poder sobre nuestras vidas y nuestras familias nunca más. Finalmente, preguntémonos: ¿Por qué Jesús oró por sus verdugos y los perdonó antes de morir? Porque Dios nos diseñó para prosperar al caminar en la plenitud de su amor hacia Él, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Cuando aprendamos que el perdón tiene un precio, y una recompensa, nuestras vidas se transformarán. El cielo siempre será nuestra elección. Y si permitimos que el perdón guíe nuestras vidas de una vez por todas, el mundo exterior se renovará y el Espíritu Santo, enviado por Cristo para guiarnos, se manifestará siempre en nuestros corazones.
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926
Superando Los Tres Desafíos Del Perdón De la Esclavitud Interior a la Trascendencia Divina. El Auto Perdón.
Es la ley del talión, ojo por ojo y diente por diente Me la hizo, me las pagará. No hay espacio para la compasión, solo para el resentimiento y la venganza El otro no existe, solo el yo. Nuestros corazones han sido endurecidos y es la ley del más fuerte. Se promueve la competencia y no la cooperación en todas nuestras sociedades El perdón de Dios, el perdonarse a sí mismo o el perdonar a quien me ha ofendido no tienen cabida. Solo la sumisión, la sujeción, la opresión y la muerte del espíritu divino en un mundo dominado por Satanás a través de innumerables apegos físicos, mentales y emocionales. Y en este mundo, vivimos y sobrevivimos y en donde la única esperanza de libertad espiritual, desapego y vida verdadera en el reino de Dios aqui y ahora está en seguir a Cristo con nuestra propia cruz, con la guía y la protección del espiritu santo y en el seguimiento de la voluntad de nuestro padre en los cielos para nuestras vidas, en todo momento, y si logramos hacerlo, este mundo oscuro no tendrá poder sobre nuestras vidas y nuestras familias nunca más. Finalmente, preguntémonos: ¿Por qué Jesús oró por sus verdugos y los perdonó antes de morir? Porque Dios nos diseñó para prosperar al caminar en la plenitud de su amor hacia Él, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Cuando aprendamos que el perdón tiene un precio, y una recompensa, nuestras vidas se transformarán. El cielo siempre será nuestra elección. Y si permitimos que el perdón guíe nuestras vidas de una vez por todas, el mundo exterior se renovará y el Espíritu Santo, enviado por Cristo para guiarnos, se manifestará siempre en nuestros corazones.
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925
Superando Los Tres Desafíos Del Perdón De la Esclavitud Interior a la Trascendencia Divina. El Perdón Divino.
Es la ley del talión, ojo por ojo y diente por diente Me la hizo, me las pagará. No hay espacio para la compasión, solo para el resentimiento y la venganza El otro no existe, solo el yo. Nuestros corazones han sido endurecidos y es la ley del más fuerte. Se promueve la competencia y no la cooperación en todas nuestras sociedades El perdón de Dios, el perdonarse a sí mismo o el perdonar a quien me ha ofendido no tienen cabida. Solo la sumisión, la sujeción, la opresión y la muerte del espíritu divino en un mundo dominado por Satanás a través de innumerables apegos físicos, mentales y emocionales. Y en este mundo, vivimos y sobrevivimos y en donde la única esperanza de libertad espiritual, desapego y vida verdadera en el reino de Dios aqui y ahora está en seguir a Cristo con nuestra propia cruz, con la guía y la protección del espiritu santo y en el seguimiento de la voluntad de nuestro padre en los cielos para nuestras vidas, en todo momento, y si logramos hacerlo, este mundo oscuro no tendrá poder sobre nuestras vidas y nuestras familias nunca más. Finalmente, preguntémonos: ¿Por qué Jesús oró por sus verdugos y los perdonó antes de morir? Porque Dios nos diseñó para prosperar al caminar en la plenitud de su amor hacia Él, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Cuando aprendamos que el perdón tiene un precio, y una recompensa, nuestras vidas se transformarán. El cielo siempre será nuestra elección. Y si permitimos que el perdón guíe nuestras vidas de una vez por todas, el mundo exterior se renovará y el Espíritu Santo, enviado por Cristo para guiarnos, se manifestará siempre en nuestros corazones.
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924
Superando Los Tres Desafíos Del Perdón De la Esclavitud Interior a la Trascendencia Divina. Jesús y El Perdón.
Es la ley del talión, ojo por ojo y diente por diente Me la hizo, me las pagará. No hay espacio para la compasión, solo para el resentimiento y la venganza El otro no existe, solo el yo. Nuestros corazones han sido endurecidos y es la ley del más fuerte. Se promueve la competencia y no la cooperación en todas nuestras sociedades El perdón de Dios, el perdonarse a sí mismo o el perdonar a quien me ha ofendido no tienen cabida. Solo la sumisión, la sujeción, la opresión y la muerte del espíritu divino en un mundo dominado por Satanás a través de innumerables apegos físicos, mentales y emocionales. Y en este mundo, vivimos y sobrevivimos y en donde la única esperanza de libertad espiritual, desapego y vida verdadera en el reino de Dios aqui y ahora está en seguir a Cristo con nuestra propia cruz, con la guía y la protección del espiritu santo y en el seguimiento de la voluntad de nuestro padre en los cielos para nuestras vidas, en todo momento, y si logramos hacerlo, este mundo oscuro no tendrá poder sobre nuestras vidas y nuestras familias nunca más. Finalmente, preguntémonos: ¿Por qué Jesús oró por sus verdugos y los perdonó antes de morir? Porque Dios nos diseñó para prosperar al caminar en la plenitud de su amor hacia Él, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Cuando aprendamos que el perdón tiene un precio, y una recompensa, nuestras vidas se transformarán. El cielo siempre será nuestra elección. Y si permitimos que el perdón guíe nuestras vidas de una vez por todas, el mundo exterior se renovará y el Espíritu Santo, enviado por Cristo para guiarnos, se manifestará siempre en nuestros corazones.
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923
Los Tres Desafíos Del Perdón De la Esclavitud a la Trascendencia Divina. El Perdón en Los Mandamientos Dados Por Dios.
Es la ley del talión, ojo por ojo y diente por diente Me la hizo, me las pagará. No hay espacio para la compasión, solo para el resentimiento y la venganza El otro no existe, solo el yo. Nuestros corazones han sido endurecidos y es la ley del más fuerte. Se promueve la competencia y no la cooperación en todas nuestras sociedades El perdón de Dios, el perdonarse a sí mismo o el perdonar a quien me ha ofendido no tienen cabida. Solo la sumisión, la sujeción, la opresión y la muerte del espíritu divino en un mundo dominado por Satanás a través de innumerables apegos físicos, mentales y emocionales. Y en este mundo, vivimos y sobrevivimos y en donde la única esperanza de libertad espiritual, desapego y vida verdadera en el reino de Dios aqui y ahora está en seguir a Cristo con nuestra propia cruz, con la guía y la protección del espiritu santo y en el seguimiento de la voluntad de nuestro padre en los cielos para nuestras vidas, en todo momento, y si logramos hacerlo, este mundo oscuro no tendrá poder sobre nuestras vidas y nuestras familias nunca más. Finalmente, preguntémonos: ¿Por qué Jesús oró por sus verdugos y los perdonó antes de morir? Porque Dios nos diseñó para prosperar al caminar en la plenitud de su amor hacia Él, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Cuando aprendamos que el perdón tiene un precio, y una recompensa, nuestras vidas se transformarán. El cielo siempre será nuestra elección. Y si permitimos que el perdón guíe nuestras vidas de una vez por todas, el mundo exterior se renovará y el Espíritu Santo, enviado por Cristo para guiarnos, se manifestará siempre en nuestros corazones.
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922
Revistiéndonos Con Jesús a Través Del Tejido de Dios. Tejiendo a Jesús a Través del Espíritu Santo en Nuestros Corazones
Cada vez que, por la inspiración divina del Espíritu Santo, manifestamos al mundo la sabiduría y las aplicaciones prácticas de las enseñanzas de Jesús, lo encarnamos materialmente en nosotros mismos, pues mostramos nuevos enfoques salvíficos que Él quiso que conociéramos y compartiéramos con sus verdaderos seguidores sobre cómo vencer a este mundo de tinieblas. Al compartir esa sabiduría, nos revestimos de su túnica blanca, revelando a Jesús a todos nuestros hermanos y hermanas que creen en su redención. A medida que nuestro desarrollo espiritual progresa, podremos vislumbrar toda la interconexión espiritual que Dios ha manifestado en este mundo, siempre y cuando avancemos hacia la santificación en la verdad, que es la Palabra de Dios. Podremos ver el hilo conductor, así como el tapiz de las interacciones divinas y humanas en todas partes del mundo. Ten la certeza de que si tejes fielmente la túnica de Jesús en tu vida, tu Padre Celestial te vestirá con amor con la túnica de su Hijo.
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921
Revistiéndonos Con Jesús a Través Del Tejido de Dios La Santificación revela la Realidad Espiritual en Este Mundo Oscuro
Cada vez que, por la inspiración divina del Espíritu Santo, manifestamos al mundo la sabiduría y las aplicaciones prácticas de las enseñanzas de Jesús, lo encarnamos materialmente en nosotros mismos, pues mostramos nuevos enfoques salvíficos que Él quiso que conociéramos y compartiéramos con sus verdaderos seguidores sobre cómo vencer a este mundo de tinieblas. Al compartir esa sabiduría, nos revestimos de su túnica blanca, revelando a Jesús a todos nuestros hermanos y hermanas que creen en su redención. A medida que nuestro desarrollo espiritual progresa, podremos vislumbrar toda la interconexión espiritual que Dios ha manifestado en este mundo, siempre y cuando avancemos hacia la santificación en la verdad, que es la Palabra de Dios. Podremos ver el hilo conductor, así como el tapiz de las interacciones divinas y humanas en todas partes del mundo. Ten la certeza de que si tejes fielmente la túnica de Jesús en tu vida, tu Padre Celestial te vestirá con amor con la túnica de su Hijo.
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920
Revistiéndonos Con Jesús a Través Del Tejido de Dios. La Matriz de Enredos y Mentiras de Satanás.
Cada vez que, por la inspiración divina del Espíritu Santo, manifestamos al mundo la sabiduría y las aplicaciones prácticas de las enseñanzas de Jesús, lo encarnamos materialmente en nosotros mismos, pues mostramos nuevos enfoques salvíficos que Él quiso que conociéramos y compartiéramos con sus verdaderos seguidores sobre cómo vencer a este mundo de tinieblas. Al compartir esa sabiduría, nos revestimos de su túnica blanca, revelando a Jesús a todos nuestros hermanos y hermanas que creen en su redención. A medida que nuestro desarrollo espiritual progresa, podremos vislumbrar toda la interconexión espiritual que Dios ha manifestado en este mundo, siempre y cuando avancemos hacia la santificación en la verdad, que es la Palabra de Dios. Podremos ver el hilo conductor, así como el tapiz de las interacciones divinas y humanas en todas partes del mundo. Ten la certeza de que si tejes fielmente la túnica de Jesús en tu vida, tu Padre Celestial te vestirá con amor con la túnica de su Hijo.
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919
Revistiéndonos Con Jesús a Través Del Tejido de Dios. Introducción.
Cada vez que, por la inspiración divina del Espíritu Santo, manifestamos al mundo la sabiduría y las aplicaciones prácticas de las enseñanzas de Jesús, lo encarnamos materialmente en nosotros mismos, pues mostramos nuevos enfoques salvíficos que Él quiso que conociéramos y compartiéramos con sus verdaderos seguidores sobre cómo vencer a este mundo de tinieblas. Al compartir esa sabiduría, nos revestimos de su túnica blanca, revelando a Jesús a todos nuestros hermanos y hermanas que creen en su redención. A medida que nuestro desarrollo espiritual progresa, podremos vislumbrar toda la interconexión espiritual que Dios ha manifestado en este mundo, siempre y cuando avancemos hacia la santificación en la verdad, que es la Palabra de Dios. Podremos ver el hilo conductor, así como el tapiz de las interacciones divinas y humanas en todas partes del mundo. Ten la certeza de que si tejes fielmente la túnica de Jesús en tu vida, tu Padre Celestial te vestirá con amor con la túnica de su Hijo.
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918
Corazón y Alma, Nuestras Conexiones Divinas Amenazadas. La Transmutación de Jesús en Nuestro Corazón.
Nuestra existencia se basa en una vida corporal que se consumirá por la entropía y la decadencia, como sucede con nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros sentidos al envejecer. Nuestra naturaleza física es imperfecta, y nuestra única esperanza reside en nuestro corazón y alma espirituales para sobrevivir a la muerte física. Estas son nuestras conexiones divinas, y pueden corromperse y volverse inútiles a causa del pecado. Nuestro corazón espiritual y nuestra alma, don de Dios, están en peligro en este mundo secular, ateo y pecaminoso. Existen individuos sin alma, con corazones de piedra, que desean controlar nuestras vidas por completo, y lamentablemente, podemos encontrarlos en muchas instituciones que gobiernan este mundo oscuro. Se les llama psicópatas y trabajan bajo el mando de Satanás. Si vivimos sin Dios, nuestros corazones se endurecerán y nuestras almas podrán corromperse. Todos poseemos una vida humana natural y biológica, así como una vida sobrenatural y divina. El corazón espiritual puede corromperse por el pecado. Nuestra alma no es inherentemente inmortal, sino que depende de Dios; si rechazamos voluntariamente a nuestro Creador, puede morir. ¿Cuán endurecidos están nuestros corazones y cuán impuras nuestras almas? Jesús nos dejó su impronta y el modelo de su vida espiritual aquí en la tierra en el Sermón de la Montaña, y si no lo adoptamos, permitiendo que nuestros corazones sean transformados y nuestras almas iluminadas por él, permaneceremos muertos en el mundo en que vivimos, que hace precisamente lo contrario. Tener un corazón en paz con Dios es algo personal. Si deseas encontrarte con nuestro Padre celestial, Él siempre te buscará en tu corazón.
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917
Corazón y Alma, Nuestras Conexiones Divinas Amenazadas. Protegiendo Tu Alma.
Nuestra existencia se basa en una vida corporal que se consumirá por la entropía y la decadencia, como sucede con nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros sentidos al envejecer. Nuestra naturaleza física es imperfecta, y nuestra única esperanza reside en nuestro corazón y alma espirituales para sobrevivir a la muerte física. Estas son nuestras conexiones divinas, y pueden corromperse y volverse inútiles a causa del pecado. Nuestro corazón espiritual y nuestra alma, don de Dios, están en peligro en este mundo secular, ateo y pecaminoso. Existen individuos sin alma, con corazones de piedra, que desean controlar nuestras vidas por completo, y lamentablemente, podemos encontrarlos en muchas instituciones que gobiernan este mundo oscuro. Se les llama psicópatas y trabajan bajo el mando de Satanás. Si vivimos sin Dios, nuestros corazones se endurecerán y nuestras almas podrán corromperse. Todos poseemos una vida humana natural y biológica, así como una vida sobrenatural y divina. El corazón espiritual puede corromperse por el pecado. Nuestra alma no es inherentemente inmortal, sino que depende de Dios; si rechazamos voluntariamente a nuestro Creador, puede morir. ¿Cuán endurecidos están nuestros corazones y cuán impuras nuestras almas? Jesús nos dejó su impronta y el modelo de su vida espiritual aquí en la tierra en el Sermón de la Montaña, y si no lo adoptamos, permitiendo que nuestros corazones sean transformados y nuestras almas iluminadas por él, permaneceremos muertos en el mundo en que vivimos, que hace precisamente lo contrario. Tener un corazón en paz con Dios es algo personal. Si deseas encontrarte con nuestro Padre celestial, Él siempre te buscará en tu corazón.
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916
Corazón y Alma, Nuestras Conexiones Divinas Amenazadas. Preparando Tu Corazón.
Nuestra existencia se basa en una vida corporal que se consumirá por la entropía y la decadencia, como sucede con nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros sentidos al envejecer. Nuestra naturaleza física es imperfecta, y nuestra única esperanza reside en nuestro corazón y alma espirituales para sobrevivir a la muerte física. Estas son nuestras conexiones divinas, y pueden corromperse y volverse inútiles a causa del pecado. Nuestro corazón espiritual y nuestra alma, don de Dios, están en peligro en este mundo secular, ateo y pecaminoso. Existen individuos sin alma, con corazones de piedra, que desean controlar nuestras vidas por completo, y lamentablemente, podemos encontrarlos en muchas instituciones que gobiernan este mundo oscuro. Se les llama psicópatas y trabajan bajo el mando de Satanás. Si vivimos sin Dios, nuestros corazones se endurecerán y nuestras almas podrán corromperse. Todos poseemos una vida humana natural y biológica, así como una vida sobrenatural y divina. El corazón espiritual puede corromperse por el pecado. Nuestra alma no es inherentemente inmortal, sino que depende de Dios; si rechazamos voluntariamente a nuestro Creador, puede morir. ¿Cuán endurecidos están nuestros corazones y cuán impuras nuestras almas? Jesús nos dejó su impronta y el modelo de su vida espiritual aquí en la tierra en el Sermón de la Montaña, y si no lo adoptamos, permitiendo que nuestros corazones sean transformados y nuestras almas iluminadas por él, permaneceremos muertos en el mundo en que vivimos, que hace precisamente lo contrario. Tener un corazón en paz con Dios es algo personal. Si deseas encontrarte con nuestro Padre celestial, Él siempre te buscará en tu corazón.
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915
Corazón y Alma, Nuestras Conexiones Divinas Amenazadas. Solo Dos Reinos Para Elegir.
Nuestra existencia se basa en una vida corporal que se consumirá por la entropía y la decadencia, como sucede con nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros sentidos al envejecer. Nuestra naturaleza física es imperfecta, y nuestra única esperanza reside en nuestro corazón y alma espirituales para sobrevivir a la muerte física. Estas son nuestras conexiones divinas, y pueden corromperse y volverse inútiles a causa del pecado. Nuestro corazón espiritual y nuestra alma, don de Dios, están en peligro en este mundo secular, ateo y pecaminoso. Existen individuos sin alma, con corazones de piedra, que desean controlar nuestras vidas por completo, y lamentablemente, podemos encontrarlos en muchas instituciones que gobiernan este mundo oscuro. Se les llama psicópatas y trabajan bajo el mando de Satanás. Si vivimos sin Dios, nuestros corazones se endurecerán y nuestras almas podrán corromperse. Todos poseemos una vida humana natural y biológica, así como una vida sobrenatural y divina. El corazón espiritual puede corromperse por el pecado. Nuestra alma no es inherentemente inmortal, sino que depende de Dios; si rechazamos voluntariamente a nuestro Creador, puede morir. ¿Cuán endurecidos están nuestros corazones y cuán impuras nuestras almas? Jesús nos dejó su impronta y el modelo de su vida espiritual aquí en la tierra en el Sermón de la Montaña, y si no lo adoptamos, permitiendo que nuestros corazones sean transformados y nuestras almas iluminadas por él, permaneceremos muertos en el mundo en que vivimos, que hace precisamente lo contrario. Tener un corazón en paz con Dios es algo personal. Si deseas encontrarte con nuestro Padre celestial, Él siempre te buscará en tu corazón.
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914
Corazón y Alma, Nuestras Conexiones Divinas Amenazadas. Introducción.
Nuestra existencia se basa en una vida corporal que se consumirá por la entropía y la decadencia, como sucede con nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros sentidos al envejecer. Nuestra naturaleza física es imperfecta, y nuestra única esperanza reside en nuestro corazón y alma espirituales para sobrevivir a la muerte física. Estas son nuestras conexiones divinas, y pueden corromperse y volverse inútiles a causa del pecado. Nuestro corazón espiritual y nuestra alma, don de Dios, están en peligro en este mundo secular, ateo y pecaminoso. Existen individuos sin alma, con corazones de piedra, que desean controlar nuestras vidas por completo, y lamentablemente, podemos encontrarlos en muchas instituciones que gobiernan este mundo oscuro. Se les llama psicópatas y trabajan bajo el mando de Satanás. Si vivimos sin Dios, nuestros corazones se endurecerán y nuestras almas podrán corromperse. Todos poseemos una vida humana natural y biológica, así como una vida sobrenatural y divina. El corazón espiritual puede corromperse por el pecado. Nuestra alma no es inherentemente inmortal, sino que depende de Dios; si rechazamos voluntariamente a nuestro Creador, puede morir. ¿Cuán endurecidos están nuestros corazones y cuán impuras nuestras almas? Jesús nos dejó su impronta y el modelo de su vida espiritual aquí en la tierra en el Sermón de la Montaña, y si no lo adoptamos, permitiendo que nuestros corazones sean transformados y nuestras almas iluminadas por él, permaneceremos muertos en el mundo en que vivimos, que hace precisamente lo contrario. Tener un corazón en paz con Dios es algo personal. Si deseas encontrarte con nuestro Padre celestial, Él siempre te buscará en tu corazón.
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913
Nuestros Talentos y El Libro de la Vida.El Nudo Gordiano Que Nos Ata Es Mental, Puede Ser Cortado Con la Espada de Jesús
La mayoría de los seres humanos anhelamos la felicidad en este mundo de sufrimiento. Para muchos, la felicidad reside en la riqueza, las posesiones, el placer y el estatus; y para la élite gobernante, además de lo anterior, encuentran consuelo en el control y la dominación de nuestras vidas y nuestras almas. Sin embargo, a pesar de que hemos invertido todos nuestros dones naturales, habilidades y educación en la búsqueda de este tipo de felicidad, la infelicidad sigue campando a sus anchas en todos los ámbitos de nuestra sociedad. La causa se encuentra fácilmente en nuestra naturaleza caída y no redimida, pues el ingrediente que falta en este mundo secular y sin fe es la palabra de Dios. Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo y nos enseñó sobre otro reino, uno donde seremos felices, el reino de los cielos, y nos mostró cómo alcanzarlo a través de su ejemplo. Si seguimos sus enseñanzas, podremos elevar y redimir nuestra naturaleza caída, pero este esfuerzo humano exigirá de nosotros todo lo que somos, nuestras mejores habilidades y dones naturales para manifestar en nuestras vidas obediencia a la verdad de Dios. Nuestros talentos representan la verdad de Dios. Y Jesús, antes de dejarnos, nos dio talentos según nuestras capacidades para usarlos y multiplicarlos, dando así buenos frutos para su regreso. Generalmente existe un vínculo muy fuerte entre las obras terrenales y el destino e identidad celestiales. En la parábola de los talentos, Jesús dijo que a todo aquel que haya aumentado sus talentos, más se le dará; pero a quien no, incluso lo que tiene se le quitará. Y al final de los tiempos, nuestra fidelidad o rechazo a la verdad de Dios determinará si nuestro nombre será leído en voz alta o si no aparecerá en el libro de la vida. Y el siervo inútil será arrojado a las tinieblas de afuera, donde será echado a un lago de fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.
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912
Nuestros Talentos y El Libro de la Vida. Elevando Nuestra Naturaleza Caída a Través de Nuestros Talentos.
La mayoría de los seres humanos anhelamos la felicidad en este mundo de sufrimiento. Para muchos, la felicidad reside en la riqueza, las posesiones, el placer y el estatus; y para la élite gobernante, además de lo anterior, encuentran consuelo en el control y la dominación de nuestras vidas y nuestras almas. Sin embargo, a pesar de que hemos invertido todos nuestros dones naturales, habilidades y educación en la búsqueda de este tipo de felicidad, la infelicidad sigue campando a sus anchas en todos los ámbitos de nuestra sociedad. La causa se encuentra fácilmente en nuestra naturaleza caída y no redimida, pues el ingrediente que falta en este mundo secular y sin fe es la palabra de Dios. Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo y nos enseñó sobre otro reino, uno donde seremos felices, el reino de los cielos, y nos mostró cómo alcanzarlo a través de su ejemplo. Si seguimos sus enseñanzas, podremos elevar y redimir nuestra naturaleza caída, pero este esfuerzo humano exigirá de nosotros todo lo que somos, nuestras mejores habilidades y dones naturales para manifestar en nuestras vidas obediencia a la verdad de Dios. Nuestros talentos representan la verdad de Dios. Y Jesús, antes de dejarnos, nos dio talentos según nuestras capacidades para usarlos y multiplicarlos, dando así buenos frutos para su regreso. Generalmente existe un vínculo muy fuerte entre las obras terrenales y el destino e identidad celestiales. En la parábola de los talentos, Jesús dijo que a todo aquel que haya aumentado sus talentos, más se le dará; pero a quien no, incluso lo que tiene se le quitará. Y al final de los tiempos, nuestra fidelidad o rechazo a la verdad de Dios determinará si nuestro nombre será leído en voz alta o si no aparecerá en el libro de la vida. Y el siervo inútil será arrojado a las tinieblas de afuera, donde será echado a un lago de fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.
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911
Nuestros Talentos y El Libro de la Vida. El Libro Ineludible de la Vida.
La mayoría de los seres humanos anhelamos la felicidad en este mundo de sufrimiento. Para muchos, la felicidad reside en la riqueza, las posesiones, el placer y el estatus; y para la élite gobernante, además de lo anterior, encuentran consuelo en el control y la dominación de nuestras vidas y nuestras almas. Sin embargo, a pesar de que hemos invertido todos nuestros dones naturales, habilidades y educación en la búsqueda de este tipo de felicidad, la infelicidad sigue campando a sus anchas en todos los ámbitos de nuestra sociedad. La causa se encuentra fácilmente en nuestra naturaleza caída y no redimida, pues el ingrediente que falta en este mundo secular y sin fe es la palabra de Dios. Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo y nos enseñó sobre otro reino, uno donde seremos felices, el reino de los cielos, y nos mostró cómo alcanzarlo a través de su ejemplo. Si seguimos sus enseñanzas, podremos elevar y redimir nuestra naturaleza caída, pero este esfuerzo humano exigirá de nosotros todo lo que somos, nuestras mejores habilidades y dones naturales para manifestar en nuestras vidas obediencia a la verdad de Dios. Nuestros talentos representan la verdad de Dios. Y Jesús, antes de dejarnos, nos dio talentos según nuestras capacidades para usarlos y multiplicarlos, dando así buenos frutos para su regreso. Generalmente existe un vínculo muy fuerte entre las obras terrenales y el destino e identidad celestiales. En la parábola de los talentos, Jesús dijo que a todo aquel que haya aumentado sus talentos, más se le dará; pero a quien no, incluso lo que tiene se le quitará. Y al final de los tiempos, nuestra fidelidad o rechazo a la verdad de Dios determinará si nuestro nombre será leído en voz alta o si no aparecerá en el libro de la vida. Y el siervo inútil será arrojado a las tinieblas de afuera, donde será echado a un lago de fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.
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910
Nuestros Talentos y El Libro de la Vida. Introducción.
La mayoría de los seres humanos anhelamos la felicidad en este mundo de sufrimiento. Para muchos, la felicidad reside en la riqueza, las posesiones, el placer y el estatus; y para la élite gobernante, además de lo anterior, encuentran consuelo en el control y la dominación de nuestras vidas y nuestras almas. Sin embargo, a pesar de que hemos invertido todos nuestros dones naturales, habilidades y educación en la búsqueda de este tipo de felicidad, la infelicidad sigue campando a sus anchas en todos los ámbitos de nuestra sociedad. La causa se encuentra fácilmente en nuestra naturaleza caída y no redimida, pues el ingrediente que falta en este mundo secular y sin fe es la palabra de Dios. Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo y nos enseñó sobre otro reino, uno donde seremos felices, el reino de los cielos, y nos mostró cómo alcanzarlo a través de su ejemplo. Si seguimos sus enseñanzas, podremos elevar y redimir nuestra naturaleza caída, pero este esfuerzo humano exigirá de nosotros todo lo que somos, nuestras mejores habilidades y dones naturales para manifestar en nuestras vidas obediencia a la verdad de Dios. Nuestros talentos representan la verdad de Dios. Y Jesús, antes de dejarnos, nos dio talentos según nuestras capacidades para usarlos y multiplicarlos, dando así buenos frutos para su regreso. Generalmente existe un vínculo muy fuerte entre las obras terrenales y el destino e identidad celestiales. En la parábola de los talentos, Jesús dijo que a todo aquel que haya aumentado sus talentos, más se le dará; pero a quien no, incluso lo que tiene se le quitará. Y al final de los tiempos, nuestra fidelidad o rechazo a la verdad de Dios determinará si nuestro nombre será leído en voz alta o si no aparecerá en el libro de la vida. Y el siervo inútil será arrojado a las tinieblas de afuera, donde será echado a un lago de fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.
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909
El Entumecimiento del Alma. Sanando El Corazón. Encontrando la Puerta Que Nos Abre Nuestro Pastor Divino.
¿Por qué sentimos este entumecimiento? En nuestra mente, nuestros sentimientos y nuestras emociones. ¿Por qué estamos perdiendo nuestra capacidad humana de tener compasión y amor genuino hacia nuestro Padre Celestial que es nuestro Creador divino, y hacia nuestros hermanos y hermanas? ¿Nos hemos creado a nosotros mismos? ¿Hemos nosotros creado el cielo, la tierra, las estrellas y este universo? Los miembros de una élite oscura que gobierna este mundo a través de Satanás creen que pueden ser nuestros dioses en este mundo porque están llenos de orgullo, como su amo, el maligno. Desafortunadamente, nuestros corazones, sede de nuestras almas, se han endurecido por la oscuridad de este mundo, por demasiados estímulos y también por vivir en medio de las mentiras de Satanás, que se difunden diariamente a través de sus muchos instrumentos. Nuestro corazón conoce y siente esta carencia de aliento divino, y la vida y las bendiciones de nuestras almas, cuya fuente es Cristo, apenas logran mantener nuestros cuerpos con vida a través de esta desconexión sin corazón. El entumecimiento del alma se está apoderando de muchos seguidores de Cristo y, lamentablemente, puede conducir rápidamente a la ausencia de alma en sus vidas. Si queremos despertar de este peligroso letargo, necesitamos abrir nuestros corazones, y si lo hacemos, recibiremos comprensión y protección espiritual porque nuestro Padre Celestial siempre nos buscará en nuestros corazones.
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908
El Entumecimiento del Alma. Un Corazón Endurecido. Nuestro Enemigo Del Espíritu, Alma y Cuerpo.
¿Por qué sentimos este entumecimiento? En nuestra mente, nuestros sentimientos y nuestras emociones. ¿Por qué estamos perdiendo nuestra capacidad humana de tener compasión y amor genuino hacia nuestro Padre Celestial que es nuestro Creador divino, y hacia nuestros hermanos y hermanas? ¿Nos hemos creado a nosotros mismos? ¿Hemos nosotros creado el cielo, la tierra, las estrellas y este universo? Los miembros de una élite oscura que gobierna este mundo a través de Satanás creen que pueden ser nuestros dioses en este mundo porque están llenos de orgullo, como su amo, el maligno. Desafortunadamente, nuestros corazones, sede de nuestras almas, se han endurecido por la oscuridad de este mundo, por demasiados estímulos y también por vivir en medio de las mentiras de Satanás, que se difunden diariamente a través de sus muchos instrumentos. Nuestro corazón conoce y siente esta carencia de aliento divino, y la vida y las bendiciones de nuestras almas, cuya fuente es Cristo, apenas logran mantener nuestros cuerpos con vida a través de esta desconexión sin corazón. El entumecimiento del alma se está apoderando de muchos seguidores de Cristo y, lamentablemente, puede conducir rápidamente a la ausencia de alma en sus vidas. Si queremos despertar de este peligroso letargo, necesitamos abrir nuestros corazones, y si lo hacemos, recibiremos comprensión y protección espiritual porque nuestro Padre Celestial siempre nos buscará en nuestros corazones.
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907
El Entumecimiento del Alma. El Campo de Batalla de la Humanidad. Cuerpo, Alma y Espíritu.
¿Por qué sentimos este entumecimiento? En nuestra mente, nuestros sentimientos y nuestras emociones. ¿Por qué estamos perdiendo nuestra capacidad humana de tener compasión y amor genuino hacia nuestro Padre Celestial que es nuestro Creador divino, y hacia nuestros hermanos y hermanas? ¿Nos hemos creado a nosotros mismos? ¿Hemos nosotros creado el cielo, la tierra, las estrellas y este universo? Los miembros de una élite oscura que gobierna este mundo a través de Satanás creen que pueden ser nuestros dioses en este mundo porque están llenos de orgullo, como su amo, el maligno. Desafortunadamente, nuestros corazones, sede de nuestras almas, se han endurecido por la oscuridad de este mundo, por demasiados estímulos y también por vivir en medio de las mentiras de Satanás, que se difunden diariamente a través de sus muchos instrumentos. Nuestro corazón conoce y siente esta carencia de aliento divino, y la vida y las bendiciones de nuestras almas, cuya fuente es Cristo, apenas logran mantener nuestros cuerpos con vida a través de esta desconexión sin corazón. El entumecimiento del alma se está apoderando de muchos seguidores de Cristo y, lamentablemente, puede conducir rápidamente a la ausencia de alma en sus vidas. Si queremos despertar de este peligroso letargo, necesitamos abrir nuestros corazones, y si lo hacemos, recibiremos comprensión y protección espiritual porque nuestro Padre Celestial siempre nos buscará en nuestros corazones.
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906
El Entumecimiento del Alma. Introducción.
¿Por qué sentimos este entumecimiento? En nuestra mente, nuestros sentimientos y nuestras emociones. ¿Por qué estamos perdiendo nuestra capacidad humana de tener compasión y amor genuino hacia nuestro Padre Celestial que es nuestro Creador divino, y hacia nuestros hermanos y hermanas? ¿Nos hemos creado a nosotros mismos? ¿Hemos nosotros creado el cielo, la tierra, las estrellas y este universo? Los miembros de una élite oscura que gobierna este mundo a través de Satanás creen que pueden ser nuestros dioses en este mundo porque están llenos de orgullo, como su amo, el maligno. Desafortunadamente, nuestros corazones, sede de nuestras almas, se han endurecido por la oscuridad de este mundo, por demasiados estímulos y también por vivir en medio de las mentiras de Satanás, que se difunden diariamente a través de sus muchos instrumentos. Nuestro corazón conoce y siente esta carencia de aliento divino, y la vida y las bendiciones de nuestras almas, cuya fuente es Cristo, apenas logran mantener nuestros cuerpos con vida a través de esta desconexión sin corazón. El entumecimiento del alma se está apoderando de muchos seguidores de Cristo y, lamentablemente, puede conducir rápidamente a la ausencia de alma en sus vidas. Si queremos despertar de este peligroso letargo, necesitamos abrir nuestros corazones, y si lo hacemos, recibiremos comprensión y protección espiritual porque nuestro Padre Celestial siempre nos buscará en nuestros corazones.
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Cruzando El Puente de la Fe, Trabajando Con El Espíritu Santo. Restaurados a la Vida Crística Por el Espíritu Santo.
En la catequesis del Papa Juan Pablo II sobre el amor humano, impartida entre 1979 y 1984, también conocida como la 'Teología del Cuerpo', el Santo Padre afirmó que debemos procurar crear para el cuerpo 'un clima propicio para la pureza', ya que el cuerpo humano no es tratado con dignidad ni respeto. Lamentablemente, hoy en día, el papel del cuerpo físico como vehículo para nuestra expiación y redención final rara vez se menciona y a menudo se subestima, incluso en muchas denominaciones cristianas. Y es precisamente a través de la pureza del cuerpo humano, junto con sus pensamientos y emociones, que los auténticos seguidores de Jesús pueden construir una vida de santidad y hacerse dignos de recibir de nuestro Padre Celestial el inestimable don de la gracia santificante, para ser protegidos e iluminados por el Espíritu Santo. Hay una razón poderosa y sabia por la que Jesús nos dijo que, si queremos seguirlo, debemos cargar con nuestras propias cruces. Las cruces son un símbolo que se refiere a los sacrificios que se exigen a nuestros cuerpos para rechazar el pecado y alcanzar la pureza. Jesús no nos pide que seamos clavados en una cruz de madera, sino simplemente que desprendamos nuestros cuerpos del pecado mediante la purificación de nuestra existencia material, mente y corazón, para encarnarnos gradualmente en su cuerpo místico. Debemos recordar que para Jesús, nuestro salvador, el sacrificio de Su cuerpo lo llevó a ser resucitado por el Espíritu Santo, y para nosotros, el sacrificio de nuestros cuerpos al seguirlo y cargar con nuestras propias cruces nos llevará a ser restaurados a Su vida plena en este mundo por el Espíritu Santo. Esto restaurará nuestra naturaleza humana en una naturaleza divina, como Jesús y su Padre lo desearon mediante su encarnación en este mundo.
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904
Cruzando El Puente de la Fe, Trabajando Con El Espíritu Santo. Construyendo la Morada Del Espíritu Santo.
En la catequesis del Papa Juan Pablo II sobre el amor humano, impartida entre 1979 y 1984, también conocida como la 'Teología del Cuerpo', el Santo Padre afirmó que debemos procurar crear para el cuerpo 'un clima propicio para la pureza', ya que el cuerpo humano no es tratado con dignidad ni respeto. Lamentablemente, hoy en día, el papel del cuerpo físico como vehículo para nuestra expiación y redención final rara vez se menciona y a menudo se subestima, incluso en muchas denominaciones cristianas. Y es precisamente a través de la pureza del cuerpo humano, junto con sus pensamientos y emociones, que los auténticos seguidores de Jesús pueden construir una vida de santidad y hacerse dignos de recibir de nuestro Padre Celestial el inestimable don de la gracia santificante, para ser protegidos e iluminados por el Espíritu Santo. Hay una razón poderosa y sabia por la que Jesús nos dijo que, si queremos seguirlo, debemos cargar con nuestras propias cruces. Las cruces son un símbolo que se refiere a los sacrificios que se exigen a nuestros cuerpos para rechazar el pecado y alcanzar la pureza. Jesús no nos pide que seamos clavados en una cruz de madera, sino simplemente que desprendamos nuestros cuerpos del pecado mediante la purificación de nuestra existencia material, mente y corazón, para encarnarnos gradualmente en su cuerpo místico. Debemos recordar que para Jesús, nuestro salvador, el sacrificio de Su cuerpo lo llevó a ser resucitado por el Espíritu Santo, y para nosotros, el sacrificio de nuestros cuerpos al seguirlo y cargar con nuestras propias cruces nos llevará a ser restaurados a Su vida plena en este mundo por el Espíritu Santo. Esto restaurará nuestra naturaleza humana en una naturaleza divina, como Jesús y su Padre lo desearon mediante su encarnación en este mundo.
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CruzandoEl Puente de la Fe Trabajando Con El Espíritu Santo Levantando la Tienda Transformandonos en El Cuerpo de Cristo
En la catequesis del Papa Juan Pablo II sobre el amor humano, impartida entre 1979 y 1984, también conocida como la 'Teología del Cuerpo', el Santo Padre afirmó que debemos procurar crear para el cuerpo 'un clima propicio para la pureza', ya que el cuerpo humano no es tratado con dignidad ni respeto. Lamentablemente, hoy en día, el papel del cuerpo físico como vehículo para nuestra expiación y redención final rara vez se menciona y a menudo se subestima, incluso en muchas denominaciones cristianas. Y es precisamente a través de la pureza del cuerpo humano, junto con sus pensamientos y emociones, que los auténticos seguidores de Jesús pueden construir una vida de santidad y hacerse dignos de recibir de nuestro Padre Celestial el inestimable don de la gracia santificante, para ser protegidos e iluminados por el Espíritu Santo. Hay una razón poderosa y sabia por la que Jesús nos dijo que, si queremos seguirlo, debemos cargar con nuestras propias cruces. Las cruces son un símbolo que se refiere a los sacrificios que se exigen a nuestros cuerpos para rechazar el pecado y alcanzar la pureza. Jesús no nos pide que seamos clavados en una cruz de madera, sino simplemente que desprendamos nuestros cuerpos del pecado mediante la purificación de nuestra existencia material, mente y corazón, para encarnarnos gradualmente en su cuerpo místico. Debemos recordar que para Jesús, nuestro salvador, el sacrificio de Su cuerpo lo llevó a ser resucitado por el Espíritu Santo, y para nosotros, el sacrificio de nuestros cuerpos al seguirlo y cargar con nuestras propias cruces nos llevará a ser restaurados a Su vida plena en este mundo por el Espíritu Santo. Esto restaurará nuestra naturaleza humana en una naturaleza divina, como Jesús y su Padre lo desearon mediante su encarnación en este mundo.
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Cruzando El Puente de la Fe, Trabajando Con El Espíritu Santo. Encarnación de Nuestro Modelo Divino.
En la catequesis del Papa Juan Pablo II sobre el amor humano, impartida entre 1979 y 1984, también conocida como la 'Teología del Cuerpo', el Santo Padre afirmó que debemos procurar crear para el cuerpo 'un clima propicio para la pureza', ya que el cuerpo humano no es tratado con dignidad ni respeto. Lamentablemente, hoy en día, el papel del cuerpo físico como vehículo para nuestra expiación y redención final rara vez se menciona y a menudo se subestima, incluso en muchas denominaciones cristianas. Y es precisamente a través de la pureza del cuerpo humano, junto con sus pensamientos y emociones, que los auténticos seguidores de Jesús pueden construir una vida de santidad y hacerse dignos de recibir de nuestro Padre Celestial el inestimable don de la gracia santificante, para ser protegidos e iluminados por el Espíritu Santo. Hay una razón poderosa y sabia por la que Jesús nos dijo que, si queremos seguirlo, debemos cargar con nuestras propias cruces. Las cruces son un símbolo que se refiere a los sacrificios que se exigen a nuestros cuerpos para rechazar el pecado y alcanzar la pureza. Jesús no nos pide que seamos clavados en una cruz de madera, sino simplemente que desprendamos nuestros cuerpos del pecado mediante la purificación de nuestra existencia material, mente y corazón, para encarnarnos gradualmente en su cuerpo místico. Debemos recordar que para Jesús, nuestro salvador, el sacrificio de Su cuerpo lo llevó a ser resucitado por el Espíritu Santo, y para nosotros, el sacrificio de nuestros cuerpos al seguirlo y cargar con nuestras propias cruces nos llevará a ser restaurados a Su vida plena en este mundo por el Espíritu Santo. Esto restaurará nuestra naturaleza humana en una naturaleza divina, como Jesús y su Padre lo desearon mediante su encarnación en este mundo.
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Trabajos de ecologia espiritual realizados en Mexico con Guardianes de la Tierra para ayudar a sanar el medio ambiente natural y conglomerados urbanos.
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Fernando
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