La cueva del Topo podcast artwork

PODCAST · science

La cueva del Topo

Podcast sobre la historia de la ciencia y temas de interés en el área de la Biología, amantes de la música y el cine.

Publisher-supplied feed metadata · PodParley refreshed Jun 9, 2026 · Source feed

  1. 131

    Barbara McClintock - La revolución silenciosa que cambió la genética

    Durante mucho tiempo pensamos que el código de la vida era como un libro impreso en piedra, un manual de instrucciones rígido y estático, en el cual cada gen ocupaba un lugar fijo e inalterable. En las primeras décadas del siglo veinte, la ciencia estaba convencida de que las reglas de la herencia eran sencillas y matemáticas, comparando a los genes con cuentas alineadas a lo largo de un collar. Sin embargo, los procesos vivos van mucho más allá de las fórmulas preconcebidas. Descifrarlos exigía una dedicación singular, capaz de concentrar toda su atención en esos detalles imprevistos que la ciencia de la época prefería pasar por alto. Esa persona fue Barbara McClintock, una notable mujer de ciencia que dedicó su vida a descifrar los misterios de las células vegetales caminando entre campos de maíz y mirando a través de los lentes de un microscopio. En una época donde muy pocas mujeres tenían acceso a los laboratorios universitarios, Barbara McClintock no solo desafió las barreras sociales de su tiempo, sino también las ideas más respetadas de la biología. Con paciencia infinita y una agudeza visual impresionante, descubrió algo que la ciencia tardaría más de treinta años en aceptar: que el mapa de la vida no era ese texto inerte, sino una estructura dinámica, viva y capaz de cambiar sus propias instrucciones cuando el entorno la pone a prueba. El camino recorrido por McClintock comenzó en los laboratorios de la Universidad de Cornell, donde perfeccionó las técnicas para teñir y observar los cromosomas del maíz. Demostró físicamente cómo se intercambia la información genética durante la reproducción de las plantas, un logro impresionante que le valió el respeto de sus colegas. Sin embargo, la verdadera revolución ocurrió varios años más tarde en Cold Spring Harbor, cuando notó que los colores de los granos en las mazorcas no seguían las reglas tradicionales de los cruces mendelianos. Al seguir la pista de esas pequeñas manchas en los granos de maíz, descubrió la existencia de fragmentos de ADN capaces de cambiar de posición dentro del cromosoma, actuando como verdaderos interruptores que encendían o apagaban a otros genes. La comunidad científica de la época, fascinada por los avances de la química y los modelos cuantitativos en bacterias, no logró comprender la dimensión de sus hallazgos. Su teoría sobre un genoma flexible y capaz de autorregularse ante el estrés celular fue recibida con silencio y desconfianza. Pero lejos de desanimarse o buscar discusiones estériles, McClintock prefirió guardar silencio público y continuar su trabajo en solitario, segura de que la observación rigurosa terminaría por darle la razón frente a las modas académicas. En nuestro viaje de hoy recorreremos la vida y la obra de Barbara McClintock, explorando desde sus primeros años y sus avances microscópicos en Cornell hasta el aislamiento de sus hallazgos y su posterior vindicación con el Premio Nobel en Fisiología de 1983. A través de su historia, descubriremos cómo sus observaciones no solo revolucionaron nuestra comprensión del ADN y sentaron las bases de la epigenética moderna, sino que transformaron para siempre la historia de la ciencia. Hoy la recordamos en este espacio a 34 años de su muerte. Música del capítulo BreakingCopyright — Royalty Free Music - Scott Buckley - Mundo de Magia [Épico] BreakingCopyright — Royalty Free Music - @cjbeardsofficial - Fire And Thunder Cryo Chamber - Dark Space Music for Stellar Nurseries and Molecular Clouds 8 BITS MUSIC - Billy Ocean - Get outta my dreams get into my car Chiptune Cover Billy Ocean - Loverboy Enlaces Chomet, P., & Martienssen, R. (2017). Barbara McClintock's Final Years as Nobelist and Mentor: A Memoir. Cell, 170(6), 1049–1054. https://doi.org/10.1016/j.cell.2017.08.040 Chomet, P. S., Wessler, S., & Dellaporta, S. L. (1987). Inactivation of the maize transposable element Activator (Ac) is associated with its DNA modification. The EMBO journal, 6(2), 295–302. https://doi.org/10.1002/j.1460-2075.1987.tb04753.x Creighton, H. B., & McClintock, B. (1931). A correlation of cytological and genetical crossing-over in Zea mays. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 17(8), 492–497. https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.17.8.492 Fedoroff N.V. (1994). Barbara McClintock, 16 June 1902 - 2 September 1992. Biogr. Mems Fell. R. Soc.; (40): 265–280. https://doi.org/10.1098/rsbm.1994.0039 Fedoroff N. V. (1994). Barbara McClintock (June 16, 1902-September 2, 1992). Genetics, 136(1), 1–10. https://doi.org/10.1093/genetics/136.1.1 Fedoroff, N. V. (1995). Barbara McClintock: 1902–1992. En Biographical Memoirs (Vol. 68, pp. 211–235). National Academy of Sciences. https://www.researchgate.net/publication/11735620_Barbara_McClintock_June_16_1902-September_2_1992 Fedoroff, N. V. (2012). McClintock’s challenge in the 21st century. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 109(50), 20200–20204. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3528499/ Gross, L. (2003). Distinct mechanisms control transposon inheritance through epigenetic pathways. PLoS Biology, 1(3), e83. Gross - 2003.pdf Kass L. B. (2003). Records and recollections: a new look at Barbara McClintock, Nobel-Prize-winning geneticist. Genetics, 164(4), 1251–1260. https://doi.org/10.1093/genetics/164.4.1251 Kass, L.B., Chomet, P. (2009). Barbara McClintock. In: Bennetzen, J.L., Hake, S. (eds) Handbook of Maize. Springer, New York, NY. https://www.researchgate.net/publication/226273251_Barbara_McClintock Kass, L. B., & Wayne, R. (2004). Barbara McClintock’s publications (1926–1984): A historical perspective. Maize Genetics Cooperation Newsletter, 78, 102–110. http://labs.plantbio.cornell.edu/wayne/pdfs/kass-wayne3.pdf McClintock, B. (1929). A cytological and genetical study of triploid maize. Genetics, 14(2), 180–222. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1201029/pdf/180.pdf McClintock, B. (1950). The origin and behavior of mutable loci in maize. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 36(6), 344–355. https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.36.6.344 McClintock B. (1953). Induction of Instability at Selected Loci in Maize. Genetics, 38(6), 579–599. https://doi.org/10.1093/genetics/38.6.579 McClintock, B. (1983). The significance of responses of the genome to challenge. The Nobel Foundation. https://www.nobelprize.org/uploads/2018/06/mcclintock-lecture.pdf National Library of Medicine. (2021). Profiles in Science: The Barbara McClintock Papers. https://profiles.nlm.nih.gov/spotlight/ll Pray, Leslie; Zhaurova, Kira (2008), "Barbara McClintock and the Discovery of Jumping Genes (Transposons)", Nature Education, 1 (1), Nature Publishing Group https://www.nature.com/scitable/topicpage/barbara-mcclintock-and-the-discovery-of-jumping-34083/ Ravindran, S. (2012). Barbara McClintock and the discovery of jumping genes. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 109(50), 20198–20199. https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1219372109 Shah, E. (2016). A tale of two biographies: the myth and truth of Barbara McClintock. HPLS 38, 18 https://www.researchgate.net/publication/309881095_A_tale_of_two_biographies_the_myth_and_truth_of_Barbara_McClintock Siguier, P., Gourbeyre, E., & Chandler, M. (2014). Bacterial insertion sequences: their genomic impact and diversity. FEMS microbiology reviews, 38(5), 865–891. https://doi.org/10.1111/1574-6976.12067 The Nobel Assembly at Karolinska Institutet. (1983). Press release: The 1983 Nobel Prize in Physiology or Medicine to Barbara McClintock. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1983/press-release/ Turriziani-Colonna. F. (2014). "Barbara McClintock (1902-1992)". Embryo Project Encyclopedia ( 2014-07-05 ). ISSN: 1940-5030 https://hdl.handle.net/10776/8017

  2. 130

    Antes de Darwin: Georges Cuvier y el descubrimiento de un mundo desaparecido

    Estamos en París, en los años en que la Revolución Francesa ya había alterado profundamente la vida política y social del país. La ciudad cambiaba de aspecto y de autoridades, pero también había otro cambio menos visible: la manera en que los naturalistas entendían la historia de la vida. En las colecciones del Muséum National d'Histoire Naturelle se acumulaban huesos procedentes de distintos lugares de Europa y de otros continentes. Algunos pertenecían a animales conocidos; otros resultaban mucho más difíciles de interpretar. ¿Qué significaba encontrar un enorme diente o una mandíbula que no correspondía a ninguna especie que pudiera encontrarse viva? Durante mucho tiempo, esa pregunta tuvo distintas respuestas. Podía tratarse de un animal desconocido que todavía habitaba alguna región remota, de una variedad de una especie conocida o, sencillamente, de una formación natural que se parecía a un hueso. La posibilidad de que una especie hubiera desaparecido por completo todavía no ocupaba en la historia natural el lugar que tendría unas décadas después. Fue en ese contexto donde Georges Cuvier comenzó a trabajar con una clase de evidencia que acabaría cambiando la escala misma de las preguntas que podían hacerse sobre el pasado de la Tierra. Cuvier tenía una capacidad poco común para extraer información de fragmentos que, vistos por separado, podían parecer insuficientes. Un diente, una vértebra o un fragmento de mandíbula podían convertirse en el punto de partida para reconstruir buena parte de un animal, siempre que se conociera la relación que mantenían entre sí sus distintas estructuras. Su principio de correlación de las partes partía de esa idea. A partir de las características de una pieza podía plantear qué tipo de aparato masticador necesitaba, qué musculatura debía sostenerlo o qué clase de alimentación era compatible con esa anatomía. La comparación entre animales vivos y restos fósiles convirtió así la anatomía en una herramienta para reconstruir organismos que nadie había observado. Pero el alcance de su trabajo iba más allá de reconstruir cuerpos. Cuando Cuvier comparó los grandes fósiles con los animales actuales y llegó a la conclusión de que algunos pertenecían a especies que ya no existían, así la extinción dejó de ser una posibilidad para convertirse en un hecho que podía investigarse mediante evidencias anatómicas, es acá conde aparece una de las grandes contradicciones en su pensamiento: Cuvier aceptaba que la historia de la Tierra había estado marcada por la desaparición de linajes completos, pero no aceptaba que unas especies pudieran transformarse gradualmente en otras. Su trabajo abrió nuevas preguntas sobre el cambio en la historia de la vida, incluso cuando sus propias respuestas tenían límites muy claros. Nuestro viaje de hoy nos lleva hasta 1769 a la localidad de Montbéliard, para conocer la vida de Georges Cuvier, pero más allá de su papel como científico que trabajó durante años con huesos y órganos y que participó en algunas de las controversias más importantes de su tiempo, hasta llegar al legado que dejó a quienes vendrían después. Porque al final, la historia de Cuvier plantea una pregunta que sigue siendo difícil de ignorar: ¿qué podemos llegar a saber de un mundo que desapareció mucho antes de que existiéramos nosotros? Música del capítulo Alexander Nakarada – Forest Walk - Royalty Free Music SavfkMusic - The Travelling Symphony AMBIENT CIVILIZATION - BEYOND MARS - Epic Space Journey Ambient Music Chiptune Planet - ZZ Top - La Grange (8 bit) 8 Bit Universe - Legs [8 Bit Tribute to ZZ Top - R.I.P. Frank Beard and Dusty Hill] ZZ Top - Sharp Dressed Man Enlaces Benton, M. J. (2010). Studying function and behavior in the fossil record. PLoS Biology, 8(3), e1000321. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2830450/ Buffetaut, E. (2010). Cuvier y la Historia Natural. Disponible en: https://www.uv.mx/personal/tcarmona/files/2010/08/buffetaut-.pdf Caponi, G. (2010). La posteridad de Cuvier: un problema historiográfico. História Revista, Goiânia, 9(2). DOI: 10.5216/hr.v9i2.10444. Disponible en: https://revistas.ufg.br/historia/article/view/10444 Curtis, C., Millar, C. D., & Lambert, D. M. (2018). The Sacred Ibis debate: The first test of evolution. PLOS Biology, 16(9), e2005558. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pbio.2005558 Cuvier, G. (1808). Sur le grand animal fossile des carrières de Maestricht ["Sobre el gran animal fósil de las canteras de Maastricht"]. Annales du Muséum d'Histoire naturelle, 12, 145–176. Disponible en: https://dn760000.eu.archive.org/0/items/mobot31753002098579/mobot31753002098579.pdf Cuvier, G. (1831). A Discourse on the Revolutions of the Surface of the Globe, and the Changes Thereby Produced in the Animal Kingdom. Filadelfia: Carey & Lea. Disponible en: https://www.gutenberg.org/ebooks/43521 Cuvier, G., & Jameson, R. (1818). Essay on the Theory of the Earth. Kirk & Mercein / University of California. Disponible en: https://dn760105.eu.archive.org/0/items/essayontheoryea00mitcgoog/essayontheoryea00mitcgoog.pdf Faria, F. (2013). Georges Cuvier et le premier paradigme de la paléontologie ["Georges Cuvier y el primer paradigma de la paleontología"]. Revue de Paléobiologie, 32(2). Disponible en: https://www.academia.edu/61041067 Faria, F. (2025). Variorum of the works of Georges Cuvier: Preliminary Discourse of the Recherches sur les ossemens fossiles 1812, containing the Memory on the ibis of the ancient Egyptians, and the Discours sur les révolutions de la surface du Globe 1825. Disponible en: https://www.academia.edu/128062672/Variorum_des_oeuvres_de_Georges_Cuvier_Discourse_Pr%C3%A9liminaire_du_Recherches_sur_les_ossemens_fossiles_1812_et_Discours_sur_les_r%C3%A9volutions_de_la_surface_du_Globe_1825_ Flourens, P. (1834). Éloge historique de M. le Baron Cuvier. Académie des Sciences / Gallica - BnF. Disponible en: https://www.academie-sciences.fr/pdf/eloges/cuvier_vol3229.pdf Gould, S. J. (2014) El hombre que inventó la Historia Natural. Revista de Economía Institucional, 16(31), 341-358. Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/rei/v16n31/v16n31a16.pdf Johnston, I. (Trad.) Georges Cuvier: Discourse on the revolutionary upheavals on the surface of the globe and on the changes which they have produced in the animal kingdom [Traducción y notas]. Vancouver Island University. Disponible en: https://web.viu.ca/johnstoi/cuvier/cuvierweb.pdf Larousse. Enciclopedia Universal: Georges, baron Cuvier. Disponible en: https://www.larousse.fr/encyclopedie/personnage/Georges_baron_Cuvier/111254 Lee, S. (1833). Memoirs of Baron Cuvier. J. & J. Harper. Disponible en: https://archive.org/details/memoirsbaroncuv00leegoog Ochoa C., Barahona A. (2009). EL DEBATE ENTRE CUVIER Y GEOFFROY, Y EL ORIGEN DE LA HOMOLOGÍA Y LA ANALOGÍA. Ludus Vitalis, vol. XVII, num. 32, pp. 37-54. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/237602408_EL_DEBATE_ENTRE_CUVIER_Y_GEOFFROY_Y_EL_ORIGEN_DE_LA_HOMOLOGIA_Y_LA_ANALOGIA Ochoa C., Barahona A. (2015). EL DEBATE ENTRE GEOFFROY SAINT-HILAIRE Y CUVIER: ¿UNIDAD DE TIPO O CONDICIONES DE EXISTENCIA? Capítulo 9. Torrens E, Villela A, Suárez-Diaz E, Barahona A (eds) La biología desde la historia y la filosofía de la ciencia. Universidad Nacional Autónoma de México. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/355747666_EL_DEBATE_ENTRE_GEOFFROY_SAINT-HILAIRE_Y_CUVIER_UNIDAD_DE_TIPO_O_CONDICIONES_DE_EXISTENCIA Pelayo, F. (2020). Entre la curiosidad popular y la ciencia académica: El “hombre fósil” de Fontainebleau (1823-1824). Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia, 72(1), e293. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7153455.pdf Sequeiros San Román, L. (2025). Georges Cuvier (1769-1832) y el nacimiento de la paleontología como ciencia: El Discurso sobre las Revoluciones de la Superficie del Globo (1825). Isurus, (17), 52-57. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=10536031 Smith, J. C. (1993). Georges Cuvier: An annotated bibliography of his published works. Washington: Smithsonian Institution Press. Disponible en: https://ia600708.us.archive.org/8/items/georgescuvierann00smit/georgescuvierann00smit.pdf Taquet, P. (2006). Les années de jeunesse de Georges Cuvier ["Los años de juventud de Georges Cuvier"]. Société d'émulation de Montbéliard, p. 217. Disponible en: https://web.archive.org/web/20160306235415/http://montbeliard-emulation.fr/documents/pdf/bulletin34.pdf

  3. 129

    Noventa años después del cráneo TM 1511 - Cuando desaparecieron las razones para dudar

    La historia de la ciencia suele contarse como una sucesión de grandes descubrimientos. Con la aparición de un nuevo fósil, una molécula desconocida o la creación de un instrumento revolucionario parece que se marca un instante en que está por cambiar nuestra comprensión del mundo. Sin embargo, esa imagen es engañosa. Las ciencias no avanzan simplemente porque alguien formule una idea brillante o porque aparezca una nueva evidencia inesperada. Si así fuera, cada descubrimiento extraordinario provocaría una revolución inmediata. En realidad, las teorías científicas permanecen mientras continúen explicando satisfactoriamente las observaciones disponibles y mientras ninguna explicación alternativa logre hacerlo mejor. Por eso, el conocimiento científico rara vez cambia de manera abrupta, por el contrario, lo hace lentamente, a través de un proceso en el que las hipótesis son puestas a prueba, discutidas y confrontadas con nuevas evidencias. La fortaleza de la ciencia no reside en la certeza absoluta, sino en su capacidad para revisar sus propias conclusiones cuando la realidad ofrece mejores respuestas. Las grandes revoluciones científicas no nacen de una sola idea, sino del largo camino que esa idea debe recorrer para demostrar que merece reemplazar a las anteriores. También solemos pensar que los descubrimientos hablan por sí mismos. Imaginamos que un fósil posee un significado evidente desde el momento en que emerge de la roca, como si bastara encontrarlo para comprender su importancia. Pero ningún hallazgo tiene ese privilegio. La naturaleza aporta evidencias; somos nosotros quienes aprendemos a interpretarlas. Un mismo fósil puede pasar inadvertido durante años, ser considerado una simple curiosidad o convertirse, décadas después, en la pieza clave para responder una pregunta que antes parecía imposible. Lo que cambia no es únicamente el objeto descubierto, sino la manera en que la comunidad científica lo interpreta. Cada evidencia entra en diálogo con las ideas de su tiempo, con los conocimientos disponibles y con las preguntas que aún permanecen abiertas. Solo cuando las nuevas observaciones comienzan a debilitar las explicaciones anteriores y fortalecen una alternativa más convincente, el conocimiento empieza a transformarse. En ciencia, los descubrimientos más importantes no son necesariamente los más espectaculares, sino aquellos que modifican nuestra forma de pensar. Hace noventa años, en una cantera de Sudáfrica, apareció un cráneo fosilizado identificado con el catálogo TM 1511. A primera vista podía parecer un hallazgo más dentro del creciente registro fósil africano. Sin embargo, aquel descubrimiento llegó en un momento decisivo. Desde hacía más de una década, una hipótesis sobre el origen de la humanidad dividía a la comunidad científica y desafiaba algunas de las ideas más aceptadas de su tiempo. TM 1511 no resolvió por sí solo aquel debate, pero aportó la evidencia que muchos consideraban indispensable para volver a examinar una propuesta que hasta entonces había sido recibida con profundo escepticismo. En este episodio recorreremos la historia de ese descubrimiento pero, sobre todo, intentaremos responder una pregunta mucho más amplia: ¿qué necesita realmente una idea para cambiar el rumbo de una ciencia? Música del capítulo Aftertune – Ethereal / BreakingCopyright — Royalty Free Music Alexander Nakarada - Culprit Massacre / BreakingCopyright — Royalty Free Music Allan Ariza - Blade Runner Wandering Rock Nacional en 8 Bit – Virus – Luna de miel - 8 Bit Divididos - ¿Qué Ves? Enlaces Clarke, R. J., & Kgasi, L. (2026, 8 de mayo). 90th Anniversary of the first discovery of an adult Australopithecus cranium, TM 1511, at Sterkfontein Caves, South Africa. DITSONG Museums of South Africa. Disponible en: https://ditsong.org.za/en/90th-anniversary-of-the-first-discovery-of-an-adult-australopithecus-cranium-tm-1511-at-sterkfontein-caves-south-africa/ Para leer más Beaudet A. The Australopithecus assemblage from Sterkfontein Member 4 (South Africa) and the concept of variation in palaeontology. Evolutionary Anthropology. 2023; 32: 154-168. Disponible en: https://doi.org/10.1002/evan.21972 Broom, R. (1936) – A new fossil anthropoid skull from South Africa. Nature 138, 486–488. Disponible en: https://scispace.com/pdf/new-fossil-anthropoid-skull-from-south-africa-10xjybj46w.pdf Clarke, R. J. (2008) – Latest information on Sterkfontein's Australopithecus skeleton and a new look at Australopithecus. South African Journal of Science, 104(11-12), 443-449. Disponible en: https://scielo.org.za/pdf/sajs/v104n11-12/a1510412.pdf Dart, R. (1925). Australopithecus africanus: The Man-Ape of South Africa. Nature 115, 195–199. Disponible en: https://scispace.com/pdf/australopithecus-africanus-the-man-ape-of-south-africa-3eilqj9lgm.pdf Dubow, S. (2020) Global Science, National Horizons: South Africa in deep time and space. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/094E3014085480F89C4BAD12C98BE7A0/S0018246X19000700a.pdf/global-science-national-horizons-south-africa-in-deep-time-and-space.pdf Grine, F. E., Ungar, P. S., Teaford, M. F., & El-Zaatari, S. (2013) The paleobiology of Australopithecus. Disponible en: https://content.e-bookshelf.de/media/reading/L-2680589-0e4101aa19.pdf Partridge, T. C., Granger, D. E., Caffee, M. W., & Clarke, R. J. (2003). Lower Pliocene hominid remains from Sterkfontein. Science (New York, N.Y.), 300(5619), 607–612. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/10787205_Lower_Pliocene_Hominid_Remains_from_Sterkfontein Pelayo, F. (2008). De Taung a Sterkfontein: La contribución de Robert Broom al reconocimiento de los australopitecinos. Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia, 60(1), 163-180. Disponible en: https://asclepio.revistas.csic.es/index.php/asclepio/article/download/235/231/233 Rowan, J., & Wood, B. (2024). Dart and the Taung juvenile: making sense of a century-old record of hominin evolution in Africa. Biology letters, 20(7), 20240185. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbl.2024.0185 Shepherd, N. (2002) – Disciplining archaeology; the invention of South African prehistory, 1923-1953. Kronos, 28(1), 127-145. Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/kronos/v28n1/06.pdf Tobias, P. V. (2005) – Eighty years after the discovery of the Taung skull revolutionised paleoanthropology. Anthropologie (1962-), 43(2/3), 121–128. Disponible en: http://puvodni.mzm.cz/Anthropologie/downloads/articles/2005/Tobias_2005_p121-128.pdf

  4. 128

    La memoria que sobrevivió al tiempo - Paleoproteómica y la historia molecular de Homo erectus

    Durante mucho tiempo, los fósiles fueron considerados los únicos testigos silenciosos de la historia de la vida. Un cráneo podía revelar el tamaño aproximado de un cerebro; un fémur permitía inferir la forma de locomoción de un organismo; un diente hablaba del desarrollo, de la edad o de la dieta de un individuo. Así, y a partir de ese tipo de evidencias en los fósiles, generaciones de paleontólogos y paleoantropólogos fueron capaces de reconstruir una parte extraordinaria de nuestro pasado. Sin embargo, todos esos estudios compartían una misma limitación: solo podían interpretar aquello que el tiempo había dejado visible. El interior biológico de aquellos organismos permanecía oculto. Nadie imaginaba que, protegidas en los tejidos mineralizados de un fósil, pudieran sobrevivir diminutas moléculas capaces de conservar fragmentos de una historia escrita cientos de miles o incluso millones de años atrás. Durante mucho tiempo se creyó que esa información había desaparecido para siempre. Pero la ciencia, una y otra vez, ha demostrado que los límites del conocimiento rara vez son definitivos. A veces basta con desarrollar una nueva herramienta para descubrir que aquello que parecía perdido seguía esperando, paciente, a que alguien aprendiera a leerlo. La paleoproteómica representa precisamente uno de esos momentos en los que una innovación tecnológica cambia por completo nuestra manera de entender el pasado. En apenas unos años, esta disciplina ha abierto una ventana completamente nueva para estudiar organismos que desaparecieron a través de las proteínas que todavía conservan algunos de sus tejidos. Gracias a ello, los científicos han comenzado a recuperar información biológica de ejemplares fósiles demasiado antiguos para preservar ADN, ampliando el horizonte temporal de la investigación molecular mucho más allá de lo que parecía posible hace solo unas décadas. No se trata únicamente de una nueva técnica de laboratorio. Se trata de un cambio de paradigma que está modificando la forma en que reconstruimos la evolución humana, permitiendo que la anatomía y la biología molecular dialoguen por primera vez en especies cuya historia genética parecía definitivamente perdida. Comprender cómo hemos llegado hasta este punto es, en realidad, comprender cómo avanza la ciencia cuando una buena pregunta encuentra finalmente las herramientas adecuadas para ser respondida. En nuestro viaje de hoy recorreremos ese camino paso a paso. Comenzaremos recordando cómo nació el estudio molecular de los fósiles, conoceremos las dificultades que obligaron a buscar nuevas estrategias y descubriremos cómo las proteínas terminaron convirtiéndose en una fuente inesperada de información evolutiva. Todo ese recorrido nos conducirá finalmente hasta un estudio reciente que ha marcado un antes y un después en este campo y que servirá como hilo conductor para comprender por qué la paleoproteómica se ha convertido en una de las disciplinas más prometedoras para explorar los capítulos más antiguos de la historia humana. Música del capítulo BreakingCopyright - Royalty Free Music - "SPACE" de Rexlambo BreakingCopyright - Royalty Free Music - "RIDE THE WIND" por Scott Buckley Kassimor Ambience Dreamscape - Terra Incognita | Epic Fantasy 8 BITS MUSIC - Shannon - Give me tonight / Chiptune Cover, 8 Bits Shannon - Let the music play Enlaces Anton, S. C. (2003). Natural history of Homo erectus. American Journal of Physical Anthropology, 122(S37), 126–170. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ajpa.10399 Arning, N., & Wilson, D. J. (2020). The past, present and future of ancient bacterial DNA. Microbial genomics, 6(7), mgen000384. Disponible en: https://doi.org/10.1099/mgen.0.000384 Barnett, R. (2026). Zooarchaeology and Ancient DNA. In The Encyclopedia of Archaeological Sciences, S.L. López Varela (Ed.). Disponible en: https://doi.org/10.1002/9781119188230.saseas0623 Bartlett J. D. (2013). Dental enamel development: proteinases and their enamel matrix substrates. ISRN dentistry. 684607. Disponible en: https://doi.org/10.1155/2013/684607 Briggs, D. E., & Summons, R. E. (2014). Ancient biomolecules: their origins, fossilization, and role in revealing the history of life. BioEssays : news and reviews in molecular, cellular and developmental biology, 36(5), 482–490. Disponible en: https://doi.org/10.1002/bies.201400010 Cappellini, E., Welker, F., Pandolfi, L., Ramos-Madrigal, J., Samodova, D., Rüther, P. L., Fotakis, A. K., Lyon, D., Moreno-Mayar, J. V., Bukhsianidze, M., Rakownikow Jersie-Christensen, R., Mackie, M., Ginolhac, A., Ferring, R., Tappen, M., Palkopoulou, E., Dickinson, M. R., Stafford, T. W., Jr, Chan, Y. L., Götherström, A., … Willerslev, E. (2019). Early Pleistocene enamel proteome from Dmanisi resolves Stephanorhinus phylogeny. Nature, 574(7776), 103–107. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-019-1555-y Dabney, J., Meyer, M., & Pääbo, S. (2013). Ancient DNA damage. Cold Spring Harbor perspectives in biology, 5(7), a012567. Disponible en: https://doi.org/10.1101/cshperspect.a012567 Dalal, V., Pasupuleti, N., Chaubey, G., Rai, N., & Shinde, V. (2023). Advancements and Challenges in Ancient DNA Research: Bridging the Global North-South Divide. Genes, 14(2), 479. Disponible en: https://doi.org/10.3390/genes14020479 Dalén, L., Heintzman, P. D., Kapp, J. D., & Shapiro, B. (2023). Deep-time paleogenomics and the limits of DNA survival. Science (New York, N.Y.), 382(6666), 48–53. Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.adh7943 Dekker, J. A. A.; Peters, C.; Winter, R. M.; Collins, M. J.; Dickinson, M. R.; Harvey, V. L.; Hill, E.; Nair, B.; Tsutaya, T.; Viñas-Caron, L. C.; Warinner, C.; Welker, F.; Fagernäs, Z. (2025). Open science, communication, and collaboration for the future of palaeoproteomics. Peer Community Journal, Volume 5 , article no. XX. Disponible en: https://doi.org/10.24072/pcjournal.576 Demarchi, B., Hall, S., Roncal-Herrero, T., Freeman, C. L., Woolley, J., Crisp, M. K., Wilson, J., Fotakis, A., Fischer, R., Kessler, B. M., Rakownikow Jersie-Christensen, R., Olsen, J. V., Haile, J., Thomas, J., Marean, C. W., Parkington, J., Presslee, S., Lee-Thorp, J., Ditchfield, P., Hamilton, J. F., … Collins, M. J. (2016). Protein sequences bound to mineral surfaces persist into deep time. eLife, 5, e17092. Disponible en: https://doi.org/10.7554/eLife.17092 Fong-Zazueta, R., Krueger, J., Alba, D. M., Aymerich, X., Beck, R. M. D., Cappellini, E., Carrillo-Martin, G., Cirilli, O., Clark, N., Cornejo, O. E., Farh, K. K., Ferrández-Peral, L., Juan, D., Kelley, J. L., Kuderna, L. F. K., Little, J., Orkin, J. D., Paterson, R. S., Pawar, H., Marques-Bonet, T., … Lizano, E. (2025). Phylogenetic Signal in Primate Tooth Enamel Proteins and its Relevance for Paleoproteomics. Genome biology and evolution, 17(2), evaf007. Disponible en: https://doi.org/10.1093/gbe/evaf007 Geigl, E. M. (2002). The preservation and analysis of very old DNA. Archaeometry, 44(3), 337–348. Disponible en: https://os.pennds.org/archaeobib_filestore/pdf_articles/Archaeometry/2002_44_3_Geigl.pdf Gil-Bona, A., & Bidlack, F. B. (2020). Tooth Enamel and its Dynamic Protein Matrix. International journal of molecular sciences, 21(12), 4458. Disponible en: https://doi.org/10.3390/ijms21124458 Green, D. R., Villarreal-Ramírez, E., Kelley, O., et al. (2019). Mapping the Tooth Enamel Proteome and Amelogenin Phosphorylation Onto Mineralizing Porcine Tooth Crowns. Frontiers in Physiology, 10, 925. Disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/physiology/articles/10.3389/fphys.2019.00925/full Hendy J. (2021). Ancient protein analysis in archaeology.Sci. Adv 7, eabb9314. Disponible en: https://www.science.org/doi/epdf/10.1126/sciadv.abb9314 Hendy, J., Welker, F., Demarchi, B., Speller, C., Warinner, C., & Collins, M. J. (2018). A guide to ancient protein studies. Nature Ecology & Evolution, 2, 791–799.Disponible en: https://eprints.whiterose.ac.uk/id/eprint/129160/1/Hendy_et_al_Final_Revised_Manuscript.pdf Jeromelj, T., Leskovar, T., & Zupanič Pajnič, I. (2025). The Impact of Storage Conditions on DNA Preservation in Human Skeletal Remains. Genes, 16(1), 78. Disponible en: https://www.mdpi.com/2073-4425/16/1/78 Knapp, M., Lalueza-Fox, C. & Hofreiter, M. Re-inventing ancient human DNA. Investig Genet 6, 4 (2015). Disponible en: https://doi.org/10.1186/s13323-015-0020-4 Lordkipanidze, D., Ponce de León, M. S., Margvelashvili, A., Rak, Y., Rightmire, G. P., Vekua, A., & Zollikofer, C. P. E. (2013). A complete skull from Dmanisi, Georgia, and the evolutionary biology of early Homo. Science, 342(6156), 326–331. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/258056303_A_Complete_Skull_from_Dmanisi_Georgia_and_the_Evolutionary_Biology_of_Early_Homo Orlando, L., Allaby, R., Skoglund, P., Der Sarkissian, C., Stockhammer, P. W., Ávila-Arcos, M. C., Fu, Q., Krause, J., Willerslev, E., Stone, A. C., & Warinner, C. (2021). Ancient DNA analysis. Nature Reviews Methods Primers, 1(1), Article 14. Disponible en: https://hal.science/hal-03143766v1/document Patramanis Ioannis , Laurits Skov, Enrico Cappellini, Fernando Racimo. (2026) Assessing the Potential of Ancient Protein Sequences in the Study of Hominid Evolution, Genome Biology and Evolution, Volume 18, Issue 3. evag035. Disponible en: https://doi.org/10.1093/gbe/evag035 Pop, E., Noerwidi, S., & Spoor, F. (2024). Naming Homo erectus: A review. Journal of Human Evolution, 190, 103516. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2024.103516 Schroeter, E. R. (2021). Deep Time Paleoproteomics. Emerging Topics in Life Sciences, 5(2), 297–308.Disponible en: https://repository.si.edu/server/api/core/bitstreams/923cf651-78ed-4af9-8a12-4030450622f7/content SPAAM Community. (s. f.). Introduction to ancient DNA. Introduction to Ancient Metagenomics. Recuperado el 24 de junio de 2026. Disponible en: https://www.spaam-community.org/intro-to-ancient-metagenomics-book/introduction-to-ancient-dna.html The Nobel Assembly at Karolinska Institutet. (2022). Scientific background: The Nobel Prize in Physiology or Medicine 2022 – Discoveries concerning the genomes of extinct hominins and human evolution. Nobel Prize Outreach AB. Disponible en: https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/2022/advanced-information/ Villmoare B, Kimbel W. (2024). On the scientific credibility of paleoanthropology. Evolutionary Anthropology, 33, e22037. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/evan.22037 Warinner, C., Korzow Richter, K., & Collins, M. J. (2022). Paleoproteomics. Chemical reviews, 122(16), 13401–13446. Disponible en: https://doi.org/10.1021/acs.chemrev.1c00703 Welker, F., Ramos-Madrigal, J., Gutenbrunner, P., Mackie, M., Tiwary, S., Rakownikow Jersie-Christensen, R., Chiva, C., Dickinson, M. R., Kuhlwilm, M., de Manuel, M., Gelabert, P., Martinón-Torres, M., Margvelashvili, A., Arsuaga, J. L., Carbonell, E., Marques-Bonet, T., Penkman, K., Sabidó, E., Cox, J., Olsen, J. V., … Cappellini, E. (2020). The dental proteome of Homo antecessor. Nature, 580(7802), 235–238. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-020-2153-8 Zaucha, J., & Heddle, J. G. (2017). Resurrecting the Dead (Molecules). Computational and structural biotechnology journal, 15, 351–358. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.csbj.2017.05.002

  5. 127

    Paul Boyer y el secreto de la ATP sintasa: La máquina más pequeña del mundo

    Detrás de cada descubrimiento científico siempre hay una historia, pero pocas veces conocemos el camino que recorrieron quienes dedicaron su vida a encontrar esas respuestas a las preguntas que parecían imposibles de resolver. A lo largo del último siglo, la biología y la química han transformado nuestra comprensión de la vida, revelando mecanismos invisibles que sostienen el funcionamiento de cada célula de nuestro cuerpo. Sin embargo, detrás de esas explicaciones existen hombres y mujeres que durante años trabajaron en silencio, enfrentando dudas, errores y fracasos antes de alcanzar un resultado que cambiara la historia de la ciencia. Paul Delos Boyer fue uno de ellos. No fue un científico que buscara notoriedad ni alguien que realizara descubrimientos espectaculares de un día para otro. Su carrera estuvo marcada por la paciencia, la observación y la convicción de que los grandes problemas científicos solo pueden resolverse cuando se está dispuesto a dedicarles décadas de trabajo. Mientras otros buscaban respuestas rápidas, Boyer eligió recorrer un camino mucho más largo. Ese camino lo llevó desde una infancia sencilla en el estado de Utah hasta convertirse en uno de los bioquímicos más influyentes del siglo XX, gracias a una idea que transformó nuestra comprensión de cómo las células producen la energía indispensable para la vida. Pero la historia de Paul Boyer no puede entenderse únicamente como la biografía de un Premio Nobel. Es también el relato de una generación de científicos cuya carrera quedó marcada por algunos de los acontecimientos más importantes del siglo XX. Cuando comenzó su formación, la bioquímica apenas empezaba a revelar los secretos del metabolismo celular. Poco después, la Segunda Guerra Mundial convirtió a la ciencia en un recurso estratégico, movilizando a miles de investigadores para resolver problemas urgentes relacionados con la medicina, la industria y la tecnología. En ese contexto, un joven recién graduado llegó a la Universidad de Stanford para participar en un proyecto destinado a mejorar la estabilidad de la albúmina humana, un tratamiento que ayudaría a salvar la vida de innumerables soldados heridos. Aquella experiencia despertó en él un interés profundo por las proteínas, moléculas que terminarían ocupando el centro de toda su carrera científica. Décadas después, esa curiosidad inicial lo conduciría a resolver uno de los mayores enigmas de la bioquímica moderna: comprender el mecanismo mediante el cual una diminuta proteína, presente en todas las formas de vida, produce la mayor parte de la energía que utilizan nuestras células para existir. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy hasta la Provo en 1918, para conocer de cerca la vida de Paul Delos Boyer, desde sus primeros años en Utah hasta el reconocimiento que recibió con el Premio Nobel de Química del año 1997. Veremos de cerca los acontecimientos que moldearon su carácter, los desafíos que enfrentó como investigador y la perseverancia con la que defendió una idea que durante muchos años pocos estaban dispuestos a aceptar. Porque algunas de las respuestas más importantes de la ciencia no nacen de un instante de inspiración, sino de toda una vida dedicada a no dejar de buscar. Música del capítulo ArcticFoxMusic - No Copyright Music - Last Frontier Bear McCreary - Only Grey Symbology Cinematics - Leto en Caladan – DUNE 8 Bit Universe - Message In A Bottle [8 Bit Tribute to The Police] Information Society - Walking Away Enlaces Allchin, D. (2002). To err and win a Nobel Prize: Paul Boyer, ATP synthase and the emergence of bioenergetics. Journal of the History of Biology, 35(1), 149–172. https://doi.org/10.1023/A:1014583721788 Boyer, P. D. (1995). From human serum albumin to rotational catalysis by ATP synthase. The FASEB Journal, 9(7), 559–561. https://doi.org/10.1096/fasebj.9.7.7737466 Boyer, P. D. (1997, December 8). Energy, life, and ATP (Nobel Lecture). NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/chemistry/1997/boyer/lecture/ Boyer, P. D. (2002). A research journey with ATP synthase. Journal of Biological Chemistry, 277(42), 39045–39061. https://doi.org/10.1074/jbc.X200001200 Clarke, S. (2018, August 1). Paul D. Boyer (1918–2018). American Society for Biochemistry and Molecular Biology. https://www.asbmb.org/asbmb-today/people/080118/paul-d-boyer-1918-2018 Cross, R. L. (2018). Paul Delos Boyer (1918–2018). Nature, 560(7717), 170. https://doi.org/10.1038/d41586-018-05880-w Featherstone, P. J., & Ball, C. M. (2023). The development of albumin solutions in the Second World War. Anaesthesia and Intensive Care, 51(4), 236–238. https://doi.org/10.1177/0310057X231174704 Gross, D. P., & Sampat, B. N. (2020). America, Jump-Started: World War II R&D and the Takeoff of the U.S. Innovation System (NBER Working Paper No. 27375). National Bureau of Economic Research. https://www.nber.org/system/files/working_papers/w27375/revisions/w27375.rev0.pdf Kresge, N., Simoni, R. D., & Hill, R. L. (2006). ATP synthesis and the binding change mechanism: The work of Paul D. Boyer. Journal of Biological Chemistry, 281, e18–e20. https://www.researchgate.net/publication/228447863_ATP_Synthesis_and_the_Binding_Change_Mechanism_the_Work_of_Paul_D_Boyer Nobel Prize Outreach. (2000, June). Paul D. Boyer – Interview. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/chemistry/1997/boyer/interview/ Nobel Prize Outreach. (s. f.). Paul D. Boyer – Biographical. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/chemistry/1997/boyer/biographical/ Nobel Prize Outreach. (s. f.). Paul D. Boyer – Facts. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/chemistry/1997/boyer/facts/ Shampo, M. A., Kyle, R. A., & Steensma, D. P. (2011). Paul D. Boyer—Nobel Prize for work on ATP synthase. Mayo Clinic Proceedings, 86(11), e51. https://doi.org/10.4065/mcp.2011.0615 University of California, Los Angeles, Department of Chemistry and Biochemistry. (s. f.). Paul D. Boyer. https://www.chem.ucla.edu/dept/Faculty/boyer.html University of California, Los Angeles Alumni Association. (2015, May 28). Paul Delos Boyer: 1998 Honorary Alumnus Award. https://alumni.ucla.edu/awards/paul-delos-boyer/

  6. 126

    El motor del habla: Biología, cultura y la evolución del cerebro social.

    Cómo fue que los seres humanos adquirimos la capacidad de comunicarnos a través de un lenguaje articulado, es un tema que ha desconcertado a los pensadores y científicos durante siglos. A diferencia de las señales acústicas o los gestos limitados que emplean otras especies en la naturaleza, el lenguaje humano destaca por ser un sistema infinitamente flexible, capaz de transmitir ideas abstractas, emociones complejas y relatos sobre tiempos pasados o futuros imaginados. Durante mucho tiempo, la ciencia ha intentado descifrar si esta herramienta tan asombrosa surgió de manera repentina debido a una única mutación genética milagrosa, o si fue el resultado de una acumulación gradual de pequeños cambios biológicos a lo largo de millones de años. Para abordar este enigma, la antropología y la neurobiología han tenido que cruzar sus caminos, combinando el análisis de los fósiles con el estudio de nuestro propio mapa genético. Comprender este viaje no solo es una búsqueda sobre el origen de las palabras, sino también una exploración profunda sobre el nacimiento de nuestra propia mente simbólica, ya que el lenguaje es considerado por muchos expertos como la llave maestra que nos permitió dominar el planeta y procesar la realidad de una forma única en todo el reino animal. El gran desafío al que se enfrentan los investigadores al intentar reconstruir este viaje es que las palabras, a diferencia de los huesos o las herramientas de piedra, no se fosilizan. El registro arqueológico ofrece un testimonio tangible y fascinante de la vida cotidiana de nuestros ancestros: podemos desenterrar sus fogatas, examinar la simetría de sus hachas de mano y medir con precisión matemática el volumen de sus cráneos, pero sus lenguas y sus pensamientos permanecen atrapados en un profundo silencio histórico. Esta invisibilidad material ha obligado a la ciencia a convertirse en una suerte de detective evolutivo, obligándola a buscar pistas indirectas en la anatomía del cuerpo y en los sutiles cambios del comportamiento social. Tradicionalmente, se asumía que el florecimiento del habla era un logro tardío y exclusivo de nuestra propia especie, una ventaja biológica única que nos separaba de forma radical de cualquier otra especie del linaje humano. Sin embargo, esta búsqueda del "eslabón perdido cognitivo” ha dado un vuelco inesperado, empujándonos a mirar más allá de la superficie de los fósiles para interrogar directamente a las moléculas que dictan el desarrollo de nuestras conexiones neuronales. Nuestro viaje de hoy nos lleva de lleno al centro de en este asombroso hallazgo para entender cómo los pequeños cambios en la eficiencia de nuestro cerebro marcaron la diferencia. Exploraremos una innovadora hipótesis planteada por un equipo de investigadores, quienes proponen que el lenguaje no nació por un gen aislado, sino como el subproducto de un cerebro capaz de procesar la información a una velocidad vertiginosa debido a sutiles mejoras en la conexión de sus neuronas. Trataremos de profundizar conceptos complejos de forma sencilla y analizaremos qué nos diferencia realmente de otras especies humanas y descubriremos cómo una mínima fracción de tiempo en la comunicación celular pudo haber encendido la chispa de la mente humana moderna. Música del capítulo BreakingCopyright - Royalty Free Music - "2184" por Miguel Johnson - Distópico Híbrido & Oscuro AMBIENT CIVILIZATION - SATURN JUMP: Epic Cinematic Ambient Sci-Fi Journey Beyond the Rings 8 Bit Universe - Human Nature [8 Bit Tribute to Michael Jackson] Camouflage – The Great Commandment Enlaces Artículo principal DeSalle, R., Lepski, G., Arévalo, A. et al. (2026). Natural selection and language genes in humans. Sci Rep 16, 9382 Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-026-39032-2 Para leer más Arensburg, B., Tillier, A., Vandermeersch, B. et al. A (1989). Middle Palaeolithic human hyoid bone. Nature 338, 758–760. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/235351765_A_Middle_Palaeolithic_Human_Hyoid_Bone Asadova , A. (2025). Biological Prerequisites for the Origin of Human Speech. Global Spectrum of Research and Humanities , 2(5), 124-127. Disponible en: https://doi.org/10.69760/gsrh.0250205014 Atkinson E, Audesse A, Palacios J. (2018). No Evidence for Recent Selection at FOXP2 among Diverse Human Populations. Cell. 174, 1424-1435.e15 Disponible en: https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674%2818%2930851-1 Benítez-Burraco, A., Torres-Ruiz, R., Gelabert, P., Lalueza-Fox, C., Rodríguez-Perales, S., & García-Bellido, P. (2022). Human-specific changes in two functional enhancers of FOXP2 : Evolution of FOXP2 enhancers. Cellular and Molecular Biology, 68(11), 16–19. Disponible en: https://doi.org/10.14715/cmb/2022.68.11.3 Borges Rafael R. , Fernando S. Borges, Ewandson L. Lameu, Paulo R. Protachevicz, Kelly C. Iarosz, Iberê L. Caldas, Ricardo L. Viana, Elbert E. N. Macau, Murilo S. Baptista, Celso Grebogi, Antonio M. Batista. (2017). Synaptic Plasticity and Spike Synchronisation in Neuronal Networks Brazilian Journal of Physics, Springer. Disponible en: https://arxiv.org/abs/1709.00455 Casten, L. G., Koomar, T., Thomas, T. R., Koh, J. Y., Hofammann, D., Thenuwara, S., Momany, A., O'Brien, M., Murray, J. C., Tomblin, J. B., & Michaelson, J. J. (2026). Ancient regulatory evolution shapes individual language abilities in present-day humans. Science advances, 12(17), eaed5260. Disponible en: https://doi.org/10.1126/sciadv.aed5260 Christiansen, MH; Chater, N; (2008) Brains, genes, and language evolution: A new synthesis. BEHAV BRAIN SCI , 31 (5) 537 - 558. Disponible en: https://discovery.ucl.ac.uk/id/eprint/124403/ Conde-Valverde, M., Martínez, I., Quam, R. M., Rosa, M., Velez, A. D., Lorenzo, C., Jarabo, P., Bermúdez de Castro, J. M., Carbonell, E., & Arsuaga, J. L. (2021). Neanderthals and Homo sapiens had similar auditory and speech capacities. Nature Ecology & Evolution, 5(5), 603–615. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41559-021-01391-6 Cooper K.L. (2024). The case against simplistic genetic explanations of evolution. Development; 151 (20): dev203077. Disponible en: doi: https://doi.org/10.1242/dev.203077 D’Anastasio, R., Wroe, S., Tuniz, C., Mancini, L., Cesana, D. T., Dreossi, D., Ravasi, D., Evteev, A., & Capasso, L. (2013). Micro-biomechanics of the Kebara 2 hyoid bone implications for Neanderthal speech. PLOS ONE, 8(12), e82261. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0082261 Deacon T. W. (2000). Evolutionary perspectives on language and brain plasticity. Journal of communication disorders, 33(4), 273–291. Disponible en: https://doi.org/10.1016/s0021-9924(00)00025-3 Dediu, D., & Levinson, S. C. (2013). On the antiquity of language: the reinterpretation of Neandertal linguistic capacities and its consequences. Frontiers in psychology, 4, 397. Disponible en: https://doi.org/10.3389/fpsyg.2013.00397 Dediu, D., & Levinson, S. C. (2018). Neanderthal language revisited: Not only us. Current Opinion in Behavioral Sciences, 21, 49-55. Disponible en: https://pure.mpg.de/rest/items/item_2521815_7/component/file_2538918/content DeSalle, R., Lepski, G., Arévalo, A. et al. Natural selection and language genes in humans. Sci Rep 16, 9382 (2026). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-026-39032-2 Enard, W., Przeworski, M., Fisher, S. et al. (2002). Molecular evolution of FOXP2, a gene involved in speech and language. Nature 418, 869–872 Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/11196534_Molecular_Evolution_of_FOXP2_a_Gene_Involved_in_Speech_and_Language Fisher S, Scharff C. (2009). FOXP2 as a molecular window into speech and language. Trends in Genetics, ; 25, 166-177 Disponible en: https://www.cell.com/action/showPdf?pii=S0168-9525%2809%2900043-2 Fisher, S.E., Vargha-Khadem, F., Watkins, K. E., Monaco, A. P. & Pembrey, M. E. (1998). Localisation of a gene implicated in a severe speech and language disorder. Nature Genetics, 18(2), 168–170. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/13767616_Localisation_of_a_gene_implicated_in_a_severe_speech_and_language_disorder Flyyn Mogensen J. 2026. How did humans evolve language? It may be far more ancient than scientists realized. Scientific American. Disponible en: https://www.scientificamerican.com/article/genetic-origins-of-language-may-predate-modern-humans-splitting-from-neanderthals-a-new-study-suggests/ Harley S. (2026). Neanderthals may have shared key DNA for complex language, reshaping when human speech began. University of Iowa Phys.org. Disponible en: https://phys.org/news/2026-04-neanderthals-key-dna-complex-language.html Krause, J., Lalueza-Fox, C., Orlando, L., Enard, W., Green, R. E., Burbano, H. A., Hublin, J. J., Hänni, C., Fortea, J., de la Rasilla, M., Bertranpetit, J., Rosas, A., & Pääbo, S. (2007). The derived FOXP2 variant of modern humans was shared with Neandertals. Current biology : CB, 17(21), 1908–1912. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cub.2007.10.008 Tomislav Maricic, Viola Günther, Oleg Georgiev, Sabine Gehre, Marija Ćurlin, Christiane Schreiweis, Ronald Naumann, Hernán A. Burbano, Matthias Meyer, Carles Lalueza-Fox, Marco de la Rasilla, Antonio Rosas, Srećko Gajović, Janet Kelso, Wolfgang Enard, Walter Schaffner, Svante Pääbo. 2013, A Recent Evolutionary Change Affects a Regulatory Element in the Human FOXP2 Gene, Molecular Biology and Evolution, Volume 30, Issue 4, Pages 844–852. Disponible en: https://doi.org/10.1093/molbev/mss271 Mozzi, A., Forni, D., Clerici, M., Pozzoli, U., Mascheretti, S., Guerini, F. R., Riva, S., Bresolin, N., Cagliani, R., & Sironi, M. (2016). The evolutionary history of genes involved in spoken and written language: beyond FOXP2. Scientific reports, 6, 22157. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4766443/pdf/srep22157.pdf Nudel, R. and Newbury, D.F. (2013), FOXP2. WIREs Cogn Sci, 4: 547-560. Disponible en: https://doi.org/10.1002/wcs.1247 J. Orvis, C.B. Albertin, P. Shrestha, S. Chen, M. Zheng, C.J. Rodriguez, L.J. Tallon, A. Mahurkar, A.V. Zimin, M. Kim, K. Liu, E.R. Kandel, C.M. Fraser, W. Sossin, & T.W. Abrams. (2022). The evolution of synaptic and cognitive capacity: Insights from the nervous system transcriptome of Aplysia, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 119 (28) e2122301119, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.2122301119 PREUSS TM. Human Brain Evolution: From Gene Discovery to Phenotype Discovery. In: National Academy of Sciences; Striedter GF, Avise JC, Ayala FJ, editors. In the Light of Evolution: Volume VI: Brain and Behavior. Washington (DC): National Academies Press (US); 2013 Jan 25. 14. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK207158/ Ryan, T., Grant, S. (2009). The origin and evolution of synapses. Nat Rev Neurosci 10, 701–712. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/26797454_The_origin_and_evolution_of_synapses Taverna E. (2023) A neurobiological view of language evolution across scales. Disponible en: https://imminent.translated.com/a-neurobiological-view-of-language-evolution-across-scales Vicario CM (2013) FOXP2 gene and language development: the molecular substrate of the gestural-origin theory of speech?. Front. Behav. Neurosci. 7:99. Disponible en: https://doi.org/10.3389/fnbeh.2013.00099

  7. 125

    Entre reglas y excepciones: una nueva forma de hacer ADN

    Durante décadas, la biología ha funcionado a partir de una idea que parece tan lógica que rara vez la cuestionamos: el ADN se copia a partir de ADN. Como si fuera un texto, una de las dos hebras de la molécula sirve de guía y otra la sigue, letra por letra, construyendo finalmente una copia fiel. Este proceso sostiene la vida tal como la conocemos: permite que las células se dividan, que los organismos crezcan y que la información genética pase de una generación a otra. En esencia, todo descansa sobre una regla sencilla: para hacer ADN, necesitas un molde. Esa idea no es solo una explicación práctica, es uno de los pilares sobre los que se ha construido la biología molecular moderna. Cada vez que hablamos de genes, de herencia o incluso de enfermedades, estamos asumiendo que ese mecanismo funciona de forma ordenada, precisa y, sobre todo, predecible. Y aunque la ciencia ha descubierto excepciones curiosas y mecanismos alternativos, la noción de copiar a partir de un molde ha permanecido firme, casi intocable, como una regla básica de cómo opera la vida en su nivel más profundo. Sin embargo, la naturaleza tiene una forma muy particular de recordarnos que nuestras reglas son, en realidad, aproximaciones. En los últimos años, los científicos han empezado a descubrir sistemas biológicos que no encajan del todo en ese esquema clásico. No es que lo contradigan directamente, sino que lo rodean, lo estiran y, en algunos casos, lo llevan a sus límites. En bacterias, por ejemplo, se conocen mecanismos de defensa increíblemente sofisticados contra virus, estos virus conocidos como fagos, que obligan a estas células a innovar constantemente para sobrevivir. En ese contexto de lucha microscópica, han surgido enzimas capaces de hacer cosas que antes parecían improbables. Entre ellas, una que ha llamado especialmente la atención: una enzima que puede construir ADN sin seguir un molde de ADN o ARN como los que conocemos. En lugar de copiar información existente, parece utilizar su propia estructura como guía para ensamblar nuevas cadenas. No se trata de un sistema caótico ni aleatorio, sino de un proceso altamente organizado, con reglas internas que todavía estamos empezando a entender. Este hallazgo no elimina lo que sabíamos, pero sí nos obliga a mirar con más cuidado los límites de esas reglas. En nuestro viaje de hoy vamos a activar la función de nanoreducción para explorar ese descubrimiento paso a paso, tratando de entender qué hace realmente este sistema, cómo funciona a nivel molecular y por qué es importante sin caer en exageraciones. La idea no es romper las bases de la biología, sino ampliarlas con evidencia real. Porque a veces, lo más fascinante no es que la naturaleza contradiga nuestras ideas… sino que nos muestre que aún no hemos terminado de comprenderlas. Música del capítulo Miguel Johnson - Buen Día Para Morir - Epic version COSMED - Cosmic Cities — Deep Space Ambient Music & Alien Megalopolis Atmospheres 8-Bit Misfits - RIO Duran Duran - Is There Something I Should Know? Enlaces Artículo Deng, P., Lee, H., Armijo, C., Wang, H., & Gao, A. (2026). Protein-templated synthesis of dinucleotide repeat DNA by an antiphage reverse transcriptase. Science. Disponibe en: https://send.now/wt62km4zgbe6 Para leer más Betat, H. and Mörl, M. (2015), The CCA-adding enzyme: A central scrutinizer in tRNA quality control. BioEssays, 37: 975-982. Disponibe en: https://doi.org/10.1002/bies.201500043 Crick F. (1970). Central dogma of molecular biology. Nature, 227(5258), 561–563. Disponibe en: https://www.dna.caltech.edu/courses/cs191/paperscs191/CrickCentralDogma1970.pdf Ganai, R A., Osterman, P., Johansson, E. (2015). Yeast DNA Polymerase epsilon Catalytic Core and Holoenzyme Have Comparable Catalytic Rates. Journal of Biological Chemistry, 290(6): 3825-3835. Disponibe en: https://doi.org/10.1074/jbc.M114.615278 Hennig, O., et al. (2020). Adaptation of the CCA-adding enzyme to unusual tRNA substrates. International Journal of Molecular Sciences, 21(23), 9047. Disponibe en: https://doi.org/10.3390/ijms21239047 Joyce, C. M., & Benkovic, S. J. (2004). DNA polymerase fidelity: kinetics, structure, and checkpoints. Biochemistry, 43(45), 14317–14324. Disponibe en: https://doi.org/10.1021/bi048422z Makarova, K. S., Wolf, Y. I., & Koonin, E. V. (2018). Classification and Nomenclature of CRISPR-Cas Systems: Where from Here?. The CRISPR journal, 1(5), 325–336. Disponibe en: https://doi.org/10.1089/crispr.2018.0033 Nair, D. T., Johnson, R. E., Prakash, L., Prakash, S., & Aggarwal, A. K. (2005). Rev1 employs a novel mechanism of DNA synthesis using a protein template. Science (New York, N.Y.), 309(5744), 2219–2222. Disponibe en: https://doi.org/10.1126/science.1116336 Radhakrishnan, R., Arora, K., Wang, Y., Beard, W. A., Wilson, S. H., & Schlick, T. (2006). Regulation of DNA repair fidelity by molecular checkpoints: "gates" in DNA polymerase beta's substrate selection. Biochemistry, 45(51), 15142–15156. Disponibe en: https://doi.org/10.1021/bi061353z Steitz T. A. (1999). DNA polymerases: structural diversity and common mechanisms. The Journal of biological chemistry, 274(25), 17395–17398. Disponibe en: https://doi.org/10.1074/jbc.274.25.17395 Tomita, K., & Yamashita, S. (2014). Molecular mechanisms of template-independent RNA polymerization by tRNA nucleotidyltransferase. Frontiers in Genetics, 5, 36. Disponibe en: https://doi.org/10.3389/fgene.2014.00036 Wilkinson, M. E., Li, D., Gao, A., Macrae, R. K., & Zhang, F. (2024). Phage-triggered reverse transcription assembles a toxic repetitive gene from a noncoding RNA. Science (New York, N.Y.), 386(6717), eadq3977. Disponibe en: https://doi.org/10.1126/science.adq3977 Xin-Yi Song et al. ,Bacterial reverse transcriptase synthesizes long poly(A)-rich cDNA for antiphage defense.Science388,eads4639(2025). Disponibe en: https://www.researchgate.net/publication/391368931_Bacterial_reverse_transcriptase_synthesizes_long_poly-A-_rich_cDNA_for_antiphage_defense Yue, D., Weiner, A. M., & Maizels, N. (1998). The CCA-adding enzyme has a single active site. Journal of Biological Chemistry, 273(45), 29693–29700. Disponibe en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S002192581959370X

  8. 124

    27 de mayo - el día que aprendimos a leer el ADN

    Durante buena parte del siglo XX, la biología vivía una situación extraña. Se conocía que dentro de cada célula había una molécula que era capaz de transmitir la información de una generación a otra. También se sabía que esa información era responsable de rasgos visibles de los organismos, como la forma de una hoja, el color de los ojos, la estructura de una proteína. Pero había un problema fundamental: nadie entendía cómo funcionaba ese sistema. El ADN era, en esencia, una secuencia de unidades químicas ordenadas una tras otra, como letras en una frase. Sin embargo, a diferencia de un idioma conocido, ese “texto” no podía leerse. No existía un diccionario, no había reglas claras, y tampoco una forma directa de traducirlo en algo observable. Los científicos podían describir su estructura, inclusive podían manipularlo en ciertos contextos, pero no podían interpretar su contenido. Era como tener un libro completo en las manos, con todas sus páginas intactas, pero sin conocer el idioma en el que estaba escrito. Y eso planteaba una pregunta inevitable: si el ADN contiene información, ¿cómo se convierte esa información en algo que la célula pueda usar? Hacia finales de los años cincuenta, esta pregunta se volvió el centro de una carrera científica intensa. Ya no se trataba solo de identificar la molécula correcta, sino de entender el proceso que conecta esa molécula con la vida misma. Las proteínas, por ejemplo, eran conocidas por su papel fundamental en casi todas las funciones celulares, desde formar parte de la estructura de las células hasta la regular la actividad enzimática. Entonces, la conexión parecía evidente: el ADN debía contener instrucciones para construir proteínas. Pero el mecanismo seguía siendo un misterio. ¿Cómo podía una secuencia química convertirse en una cadena de aminoácidos? ¿Cuáles reglas seguía ese proceso? ¿Existía realmente un “código”, o era algo más complejo? Durante años, estas preguntas se abordaron desde la teoría, con modelos matemáticos y propuestas abstractas. Sin embargo, faltaba algo esencial: una forma de poner a prueba esas ideas en el laboratorio. La situación cambió cuando algunos investigadores comenzaron a diseñar sistemas experimentales capaces de aislar el problema y reducirlo a sus componentes más básicos. Ese cambio marcó el inicio de una nueva etapa, en la que el código genético dejó de ser una hipótesis y empezó a convertirse en algo que podía observarse, medirse y, finalmente, comprenderse. En nuestro viaje de hoy viajaremos al pasado con la intención de describir y recorrer ese proceso, el cómo se pasó de una molécula incomprendida a un sistema que podía leerse, cómo fue que se identificaron las primeras reglas del código genético y qué significó ese avance para la biología. Más que un descubrimiento puntual, este descubrimiento que recordamos hoy exactamente 65 años después trata de una transformación en la forma de entender la vida a nivel molecular. Porque en algún momento, dentro de un laboratorio, el ADN dejó de ser un misterio silencioso… y comenzó, por primera vez, a tener sentido. Música del capítulo eL_mot4z Music - Star Wars: The Mandalorian Theme (The Mandalorian and Grogu Tribute) D3pth0fField - Star Wars Jedi: Survivor - Ambient OST (Depth Of Field Mix) Chiptune Planet - Queensryche - One and Only ♬Chiptune Cover♬ Queensryche – Someone Else (band version) Enlaces Paper Nirenberg M.W., & Matthaei J.H. (1961). The dependence of cell-free protein synthesis in E. coli upon naturally occurring or synthetic polyribonucleotides, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 47 (10) 1588-1602. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.47.10.1588. Para leer más Hartman, H., & Smith, T. F. (2019). Origin of the Genetic Code Is Found at the Transition between a Thioester World of Peptides and the Phosphoester World of Polynucleotides. Life, 9(3), 69. Disponible en: https://doi.org/10.3390/life9030069 Holley, R. W. (1968). Nobel lecture: Alanine transfer RNA. Nobel Foundation. Disponible en: https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1968/holley/lecture/ Judson, H. F. (1996). The eighth day of creation: Makers of the revolution in biology (Expanded ed.). Cold Spring Harbor Laboratory Press. Disponible en: https://www.academia.edu/32355053/Horace_Judson_THE_EIGHTH_DAY_OF_CREATION_Makers_of_the_Revolution_in_Biology Khorana, H. G. (1968). Nobel lecture: Nucleic acid synthesis in the study of the genetic code. Nobel Foundation. Disponible en: https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1968/khorana/lecture Lengyel P., Speyer J.F., & Ochoa S. (1961). SYNTHETIC POLYNUCLEOTIDES AND THE AMINO ACID CODE*, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 47 (12) 1936-1942. Disponible en: https://www.codebiology.org/database/Genetic%20Code/LenSpeOch61.pdf Matthaei, J. H., Jones, O. W., Martin, R. G., & Nirenberg, M. W. (1962). Characteristics and composition of RNA coding units. Proceedings of the National Academy of Sciences, 48(4), 666–677. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.48.4.666 Nirenberg M. (1968). Nobel lecture: The genetic code. Nobel Foundation. Disponible en: https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1968/nirenberg/lecture/ Nirenberg M. (2004). Historical review: Deciphering the genetic code--a personal account. Trends in biochemical sciences, 29(1), 46–54. Disponible en: https://ressources.unisciel.fr/biocell/chap6/res/0-deciphering-genetic-code-Nirenberg.pdf

  9. 123

    El Orang Pendek - Allí donde la selva devuelve preguntas (RESUBIDO)

    El capítulo fue borrado en la plataforma spotify, por lo que procedo a publicarlo de nuevo En las selvas montañosas de la isla de Sumatra circula desde hace siglos el relato de una criatura pequeña, robusta y cubierta de pelo que camina erguida y evita el contacto humano. El Orang Pendek, aparece de forma persistente en testimonios locales, informes coloniales y expediciones modernas, siempre con descripciones sorprendentemente similares: un primate bípedo, de gran fuerza y comportamiento esquivo, asociado a zonas boscosas densas y poco exploradas. A diferencia de otros seres del imaginario tradicional, no se le atribuyen cualidades sobrenaturales ni un papel espiritual claro. Para quienes habitan estas regiones, se trata de algo real y que es parte del entorno natural, algo para la ciencia comparable con otros primates conocidos. Esta consistencia en los relatos locales ha mantenido el interés tanto de investigadores científicos, como de exploradores y naturalistas, situando así al Orang Pendek en un punto intermedio entre la zoología y la tradición cultural. El tema adquiere mayor complejidad cuando se analiza desde la perspectiva de la ciencia. A lo largo del tiempo, diferentes enfoques han intentado explicar estos reportes: algunos los interpretan como errores de identificación de especies conocidas, especialmente orangutanes u otros primates del sudeste asiático, mientras que otros consideran la posibilidad de que se trate de una especie no descrita. En este contexto surge la noción de homínidos relictos, un concepto que plantea la supervivencia de linajes antiguos de primates o humanos arcaicos en regiones aisladas. Esta idea se apoya en cambios importantes dentro de la paleoantropología, donde se ha pasado de una visión lineal de la evolución humana a un modelo más complejo, con múltiples especies coexistiendo en distintos momentos. Aunque esta posibilidad no constituye una prueba, sí abre un espacio teórico que permite abordar el fenómeno sin descartarlo de manera inmediata. En nuestro viaje de hoy vamos a analizar de cerca el caso del Orang Pendek, eso sí, desde una perspectiva estructurada, donde vamos a integrar la información cultural, histórica y científica disponible. Vamos a examinar las percepciones locales, los registros documentados y las interpretaciones académicas, así como otros tipos de evidencias que se han propuesto y sus limitaciones. A partir de este recorrido, vamos a definir el estado actual del conocimiento sobre el tema, diferenciando claramente entre lo que puede sostenerse con datos verificables y lo que permanece en el ámbito de la hipótesis. Música del capítulo Jamie Evans Music - Pirates of the Caribbean 6 OST Concept | COVER VERSION Universal Ambients - Sumatra, 1687 8 Bits Robot – Take On Me ~ 8 BITS ~ *Extended* A-ha - Lifelines Enlaces Bayanov, D. (2012). Historical Evidence for the Existence of Relict Hominoids. The Relict Hominoid Inquiry, 1, 23–50. Disponible en: https://www.isu.edu/media/libraries/rhi/essays/Bayanov_rev.pdf Carson, C. (2023). A decision-theoretic framework for evaluating claims of unknown primate taxa. Medium (ensayo técnico con enfoque bayesiano). Disponible en: https://medium.com/@christopherscarson/a-decision-theoretic-framework-for-evaluating-claims-of-unknown-primate-taxa-using-bayesian-spatial-78db234a413e Daegling, D. J. (2004). Sasquatch and Other Wildmen: The Search for Relict Hominoids. AltaMira Press. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/319305060_Sasquatch_Other_Wildmen_The_Search_for_Relict_Hominoids Falero, A., & Doncel Abad, D. (Eds.). (2021). Eurasia: Avances de investigación. Ediciones Universidad de Salamanca. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=838407 Freeman, R. (2011, 8 de septiembre). On the trail of the orang pendek, Sumatra's mystery ape. The Guardian. Disponible en: https://www.theguardian.com/science/blog/2011/sep/08/orang-pendek-sumatra-mystery-ape Freeman, R. (2026). Fortean Friday: In search of Orang-Pendek. The Archaeology and Metal Detecting Magazine. Disponible en: https://archmdmag.com/in-search-of-orang-pendek-by-richard-freeman/ Loeb, E. M. (2014). Sumatran folk zoology and the Orang Pendek tradition. Anthropos, 109(1), 149–162. Disponible en: https://www.inlibra.com/10.5771/0257-9774-2014-1-149.pdf Meldrum, J. (2017, 29 de diciembre). Paradigm shifts and the search for relict hominoids. Capeia. Disponible en: https://beta.capeia.com/zoology/2017/12/15/paradigm-shifts-and-the-search-for-relict-hominoids Polanco-Fernández A., Mutis-Martinezguerra M., Marques V., Villa-Navarro F. Borrero-Pérez H. , et al (2021). Detecting aquatic and terrestrial biodiversity in a tropical estuary using environmental DNA. Biotropica, 53 (6), pp.1606-1619. Disponible en: https://hal.science/hal-04203573v1/file/Polanco_F.-2021-Detecting_aquatic_and_terrestrial_biodiversity-%2528accepted_version%2529.pdf Powledge T. M. (2006). What is the hobbit?. PLoS biology, 4(12), e440. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pbio.0040440 Sager, S. (2008). The Sky is Our Roof, the Earth Our Floor: Orang Rimba Customs and Religion in the Bukit Duabelas Region of Jambi, Sumatra. Australian National University. Tesis. Disponible en: https://openresearch-repository.anu.edu.au/server/api/core/bitstreams/9fe24656-10e0-4d63-9a91-9ba09dad4e0a/content Sykes, B., Mullis, R. A., Hagenmuller, C., Melton, T. W., & Sartori, M. (2014). Genetic analysis of hair samples attributed to yeti, bigfoot and other anomalous primates. Proceedings of the Royal Society B, 281(1789). Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4100498/ Tucker, C. R. (2025). In the Shadow of the Rainforest: An Interdisciplinary Inquiry into the Orang Pendek. Institute of Metaphysical Humanistic Science. Disponible en: https://ssrn.com/abstract=5257191 or http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.5257191 Virellan, G. (2025). Orang Pendek: New Sumatran primate or just another cryptid? HowStuffWorks. Disponible en: https://science.howstuffworks.com/science-vs-myth/strange-creatures/orang-pendek.htm Zinger, L., Benoiston, A. S., Cuenot, Y., Leroy, C., Louisanna, E., Moreau, L., Petitclerc, F., Piatscheck, F., Orivel, J., Richard-Hansen, C., Hansen-Chaffard, L., Suescun, U., Troispoux, V., Boyer, F., Chave, J., Decaëns, T., Fouquet, A., Pansu, J., Raynaud, J., Rougerie, R., … Iribar, A. (2025). Elusive tropical forest canopy diversity revealed through environmental DNA contained in rainwater. Science advances, 11(33), eadx4909. Disponible en: https://doi.org/10.1126/sciadv.adx4909

  10. 122

    Australopithecus sediba - La huella que aún no encuentra su lugar

    No sé cómo comenzó todo, pero recuerdo el movimiento entre los árboles y el suelo firme bajo mis pies. Mi cuerpo no pertenecía por completo a ninguno de esos mundos. Podía aferrarme con fuerza, elevarme entre ramas cuando era necesario, pero también podía caminar erguido durante largos trayectos. Yo no era el único. Otros como yo recorríamos este paisaje, entre claros y zonas más densas, buscando el alimento que cambiaba según las estaciones. Nuestros cuerpos eran ligeros, nuestras manos capaces de sujetar con precisión, y nuestros movimientos combinaban equilibrio y adaptación. No conocíamos nombres, pero existíamos en ese punto intermedio donde nada estaba completamente definido. Con el tiempo, nuestros restos quedaron atrapados en la roca, preservando fragmentos de lo que fuimos, sin saber que algún día alguien intentaría entendernos. Muchos años después, esos restos fueron descubiertos en un lugar que hoy se conoce como Malapa, en el sur de África. A partir de ellos, los investigadores reconstruyeron una especie que llamaron Australopithecus sediba. Vocablo que deriva de la lengua sudafricana sesotho y significa "simio del sur de la fuente". La evidencia muestra que esta especie presenta una combinación de rasgos que no encaja fácilmente en una sola categoría. El cráneo y la dentición conservan características propias de australopitecos, mientras que ciertas estructuras de la pelvis, la mano y la columna presentan similitudes con formas más cercanas a los primeros miembros del género Homo. Esta mezcla de características ha dado lugar a distintas interpretaciones. Una corriente de pensamiento sugiere una posible cercanía evolutiva con los primeros Homo, mientras que otra plantea que Autralopithecus sediba se trata de una rama independiente que desarrolló rasgos similares de manera paralela. La información disponible no resuelve el problema de forma definitiva, pero sí permite entender que la diversidad de formas en este periodo fue mayor de lo que se pensaba. En nuestro viaje de hoy examinaremos de manera detallada las distintas evidencias evidencias asociada a Australopithecus sediba, tratando de integrar los datos anatómicos, funcionales y ecológicos disponibles. Analizaremos aspectos como su forma de locomoción, su dieta y su posición evolutiva, diferenciando claramente entre lo que está respaldado por los fósiles y lo que permanece como hipótesis. A través de este recorrido, trataremos de comprender mejor el papel que tiene esta especie dentro del panorama más amplio de la evolución humana. Música del capítulo Thomas Newman - Whisper Of A Thrill ( Meet Joe Black main theme ) Culture Capital - KHAYA | Beautiful & Deep African Meditation Music Chiptune planet - DIO – Don´t talk with strangers - 8-bit Dio – Holy Diver Enlaces Berger, L. R., de Ruiter, D. J., Churchill, S. E., Schmid, P., Carlson, K. J., Dirks, P. H. G. M., & Kibii, J. M. (2010). Australopithecus sediba: A new species of Homo-like australopith from South Africa. *Science, 328*(5975), 195–204. Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.1184944](https://doi.org/10.1126/science.1184944 Dirks, P. H. G. M., Kibii, J. M., Kuhn, B. F., Steininger, C., Churchill, S. E., Kramers, J. D., ... Berger, L. R. (2010). Geological setting and age of Australopithecus sediba from southern Africa. *Science, 328*(5975), 205–208. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/43080137_Geological_Setting_and_Age_of_Australopithecus_sediba_from_Southern_Africa de Ruiter, D. J., et al. (2013). Mandibular remains support taxonomic validity of Australopithecus sediba. *Science, 340*(6129), 1232997. Disponible en: https://people.tamu.edu/~tdewitt/De%20Ruiter%20et%20al.%20(2013)%20Science.pdf Du, A., & Alemseged, Z. (2019). Temporal evidence shows Australopithecus sediba is unlikely to be the ancestor of Homo. *Science Advances, 5*(5), eaav9038. Disponible en: https://doi.org/10.1126/sciadv.aav9038 Hawks, J., & Berger, L. R. (2022). Mandibular ramus morphology and species identification in Australopithecus sediba. *South African Journal of Science, 118*(5/6). Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/sajs/v118n3-4/22.pdf Henry, A. G., Brooks, A. S., & Piperno, D. R. (2012). Microfossils in calculus demonstrate consumption of plants and cooked foods in Australopithecus sediba. *Nature, 487*, 90–93. Disponible en: https://doi.org/10.1038/nature11106 Holliday, T. W., et al. (2018). Body size and proportions of Australopithecus sediba. *PaleoAnthropology*, 2018, 1–10. Disponible en: https://paleoanthropology.org/ojs/index.php/paleo/article/view/772/733 Kivell, T. L., Kibii, J. M., Churchill, S. E., Schmid, P., & Berger, L. R. (2011). The hand of Australopithecus sediba. *Science, 333*(6048), 1411–1417. Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.1202625 Laudicina, N. M., Rodriguez, F., & DeSilva, J. M. (2019). Reconstructing birth in Australopithecus sediba. *PLOS ONE, 14*(9), e0221871. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0221871 Ledogar, J. A., et al. (2016). Mechanical evidence that Australopithecus sediba was limited in its ability to eat hard foods. *Nature Communications, 7*, 10596.Disponible en: https://doi.org/10.1038/ncomms10596 Mongle, C. S., Strait, D. S., & Grine, F. E. (2023). An updated analysis of hominin phylogeny with an emphasis on re-evaluating the phylogenetic relationships of Australopithecus sediba. *Journal of Human Evolution, 173*, 103296. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2022.103296 Morris, A. (2011). On human evolution, Australopithecus sediba and nation building. *South African Journal of Science, 107*(11/12), Art. #957. Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/sajs/v107n11-12/v101n11-12a05.pdf Pickering, R., Dirks, P. H. G. M., Jinnah, Z., de Ruiter, D. J., Churchill, S. E., Herries, A. I. R., Woodhead, J. D., Hellstrom, J. C., & Berger, L. R. (2011). Australopithecus sediba at 1.977 Ma and implications for the origins of the genus Homo. *Science, 333*(6048), 1421–1423. Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.1203697 Prang, T. C. (2015). Rearfoot posture of Australopithecus sediba and the evolution of the hominin longitudinal arch. *Scientific Reports, 5*, 17677. Disponible en: https://doi.org/10.1038/srep17677 Rein, T. R., Harrison, T., Carlson, K. J., & Harvati, K. (2017). Adaptation to suspensory locomotion in Australopithecus sediba. *Journal of Human Evolution, 104*, 1–12. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2016.12.001 Thackeray, J. F. (2010). Comparisons between Australopithecus sediba and other hominin taxa, in the context of probabilities of conspecificity. *South African Journal of Science, 106*(7/8), Art. #348. Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/sajs/v106n7-8/v106n7-8a06.pdf Vyrskiy, S. (2022). The issues of classification and phylogenetic position of Australopithecus sediba. *Journal of Anthropological and Archaeological Sciences, 6*(3). Disponible en: https://lupinepublishers.com/anthropological-and-archaeological-sciences/pdf/JAAS.MS.ID.000237.pdf Williams, S. A., Prang, T. C., Meyer, M. R., Nalley, T. K., Van Der Merwe, R., Yelverton, C., ... Berger, L. R. (2021). New fossils of Australopithecus sediba reveal a nearly complete lower back. *eLife, 10*, e70447. Disponible en:https://doi.org/10.7554/eLife.70447

  11. 121

    El Orang Pendek - Allí donde la selva devuelve preguntas

    En las selvas montañosas de la isla de Sumatra circula desde hace siglos el relato de una criatura pequeña, robusta y cubierta de pelo que camina erguida y evita el contacto humano. El Orang Pendek, aparece de forma persistente en testimonios locales, informes coloniales y expediciones modernas, siempre con descripciones sorprendentemente similares: un primate bípedo, de gran fuerza y comportamiento esquivo, asociado a zonas boscosas densas y poco exploradas. A diferencia de otros seres del imaginario tradicional, no se le atribuyen cualidades sobrenaturales ni un papel espiritual claro. Para quienes habitan estas regiones, se trata de algo real y que es parte del entorno natural, algo para la ciencia comparable con otros primates conocidos. Esta consistencia en los relatos locales ha mantenido el interés tanto de investigadores científicos, como de exploradores y naturalistas, situando así al Orang Pendek en un punto intermedio entre la zoología y la tradición cultural. El tema adquiere mayor complejidad cuando se analiza desde la perspectiva de la ciencia. A lo largo del tiempo, diferentes enfoques han intentado explicar estos reportes: algunos los interpretan como errores de identificación de especies conocidas, especialmente orangutanes u otros primates del sudeste asiático, mientras que otros consideran la posibilidad de que se trate de una especie no descrita. En este contexto surge la noción de homínidos relictos, un concepto que plantea la supervivencia de linajes antiguos de primates o humanos arcaicos en regiones aisladas. Esta idea se apoya en cambios importantes dentro de la paleoantropología, donde se ha pasado de una visión lineal de la evolución humana a un modelo más complejo, con múltiples especies coexistiendo en distintos momentos. Aunque esta posibilidad no constituye una prueba, sí abre un espacio teórico que permite abordar el fenómeno sin descartarlo de manera inmediata. En nuestro viaje de hoy vamos a analizar de cerca el caso del Orang Pendek, eso sí, desde una perspectiva estructurada, donde vamos a integrar la información cultural, histórica y científica disponible. Vamos a examinar las percepciones locales, los registros documentados y las interpretaciones académicas, así como otros tipos de evidencias que se han propuesto y sus limitaciones. A partir de este recorrido, vamos a definir el estado actual del conocimiento sobre el tema, diferenciando claramente entre lo que puede sostenerse con datos verificables y lo que permanece en el ámbito de la hipótesis. Música del capítulo Jamie Evans Music - Pirates of the Caribbean 6 OST Concept | COVER VERSION Universal Ambients - Sumatra, 1687 8 Bits Robot – Take On Me ~ 8 BITS ~ *Extended* A-ha - Lifelines Enlaces Bayanov, D. (2012). Historical Evidence for the Existence of Relict Hominoids. The Relict Hominoid Inquiry, 1, 23–50. Disponible en: https://www.isu.edu/media/libraries/rhi/essays/Bayanov_rev.pdf Carson, C. (2023). A decision-theoretic framework for evaluating claims of unknown primate taxa. Medium (ensayo técnico con enfoque bayesiano). Disponible en: https://medium.com/@christopherscarson/a-decision-theoretic-framework-for-evaluating-claims-of-unknown-primate-taxa-using-bayesian-spatial-78db234a413e Daegling, D. J. (2004). Sasquatch and Other Wildmen: The Search for Relict Hominoids. AltaMira Press. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/319305060_Sasquatch_Other_Wildmen_The_Search_for_Relict_Hominoids Falero, A., & Doncel Abad, D. (Eds.). (2021). Eurasia: Avances de investigación. Ediciones Universidad de Salamanca. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=838407 Freeman, R. (2011, 8 de septiembre). On the trail of the orang pendek, Sumatra's mystery ape. The Guardian. Disponible en: https://www.theguardian.com/science/blog/2011/sep/08/orang-pendek-sumatra-mystery-ape Freeman, R. (2026). Fortean Friday: In search of Orang-Pendek. The Archaeology and Metal Detecting Magazine. Disponible en: https://archmdmag.com/in-search-of-orang-pendek-by-richard-freeman/ Loeb, E. M. (2014). Sumatran folk zoology and the Orang Pendek tradition. Anthropos, 109(1), 149–162. Disponible en: https://www.inlibra.com/10.5771/0257-9774-2014-1-149.pdf Meldrum, J. (2017, 29 de diciembre). Paradigm shifts and the search for relict hominoids. Capeia. Disponible en: https://beta.capeia.com/zoology/2017/12/15/paradigm-shifts-and-the-search-for-relict-hominoids Polanco-Fernández A., Mutis-Martinezguerra M., Marques V., Villa-Navarro F. Borrero-Pérez H. , et al (2021). Detecting aquatic and terrestrial biodiversity in a tropical estuary using environmental DNA. Biotropica, 53 (6), pp.1606-1619. Disponible en: https://hal.science/hal-04203573v1/file/Polanco_F.-2021-Detecting_aquatic_and_terrestrial_biodiversity-%2528accepted_version%2529.pdf Powledge T. M. (2006). What is the hobbit?. PLoS biology, 4(12), e440. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pbio.0040440 Sager, S. (2008). The Sky is Our Roof, the Earth Our Floor: Orang Rimba Customs and Religion in the Bukit Duabelas Region of Jambi, Sumatra. Australian National University. Tesis. Disponible en: https://openresearch-repository.anu.edu.au/server/api/core/bitstreams/9fe24656-10e0-4d63-9a91-9ba09dad4e0a/content Sykes, B., Mullis, R. A., Hagenmuller, C., Melton, T. W., & Sartori, M. (2014). Genetic analysis of hair samples attributed to yeti, bigfoot and other anomalous primates. Proceedings of the Royal Society B, 281(1789). Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4100498/ Tucker, C. R. (2025). In the Shadow of the Rainforest: An Interdisciplinary Inquiry into the Orang Pendek. Institute of Metaphysical Humanistic Science. Disponible en: https://ssrn.com/abstract=5257191 or http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.5257191 Virellan, G. (2025). Orang Pendek: New Sumatran primate or just another cryptid? HowStuffWorks. Disponible en: https://science.howstuffworks.com/science-vs-myth/strange-creatures/orang-pendek.htm Zinger, L., Benoiston, A. S., Cuenot, Y., Leroy, C., Louisanna, E., Moreau, L., Petitclerc, F., Piatscheck, F., Orivel, J., Richard-Hansen, C., Hansen-Chaffard, L., Suescun, U., Troispoux, V., Boyer, F., Chave, J., Decaëns, T., Fouquet, A., Pansu, J., Raynaud, J., Rougerie, R., … Iribar, A. (2025). Elusive tropical forest canopy diversity revealed through environmental DNA contained in rainwater. Science advances, 11(33), eadx4909. Disponible en: https://doi.org/10.1126/sciadv.adx4909

  12. 120

    Australopithecus garhi - cuando la evolución no tenía un camino

    El sol apenas asoma sobre la llanura y ya calienta la tierra abierta, cuarteada por estaciones de lluvia que van y vienen sin aviso. Camino entre hierbas bajas que se mecen con el viento y arbustos dispersos que proyectan sombras cortas, buscando algo que llevar a la boca antes de que el calor se vuelva insoportable. No estoy solo: a lo lejos, otros como yo avanzan con cautela, atentos al movimiento de otros que acechan en los bordes del paisaje. Mi cuerpo se equilibra entre dos mundos; mis piernas me llevan erguido sobre el suelo, pero mis brazos aún recuerdan la seguridad de los árboles. A veces me detengo, levanto la cabeza y observo. El aire viene lleno de olores: agua, tierra húmeda, carroña. Esos olores son pistas, señales que pueden significar alimento… o peligro. No entiendo el mundo como lo harán otros después, pero lo recorro con una mezcla de curiosidad y urgencia que guía cada uno de mis pasos. Hoy encuentro huesos. No son recientes, pero aún guardan algo en su interior. Los tomo, los golpeo con piedras, una y otra vez, hasta que ceden. El sonido seco resuena en la llanura. Dentro hay alimento, y eso basta. No sé que este gesto será recordado, ni que alguien, en un tiempo imposible, verá en estas marcas algo más que supervivencia. Para mí es simple: hambre, esfuerzo, recompensa. Mis dientes son fuertes, mi mandíbula poderosa, y cada bocado exige trabajo. Se que no soy como los que vendrán, pero tampoco soy como los que me precedieron. Mi mundo cambia lentamente, y yo cambio con él, aunque no lo sepa. A mi alrededor, la vida se abre paso en múltiples formas: animales que pastan, otros que cazan, otros que huyen. Yo también estoy en ese juego, en ese equilibrio frágil donde cada día cuenta, donde cada decisión importa. Y ahora, millones de años después, nuestro viaje de hoy nos prepara para hacer algo imposible: viajar hacia ese mundo perdido, para ello usaremos una máquina que atraviesa el tiempo como si fuera un río, llevándonos desde el presente hasta las orillas antiguas del Awash, en lo que hoy llaman Etiopía. Allí, en ese paisaje de sabanas abiertas y lagos intermitentes, nos espera este antiguo pariente, una criatura que vivió en un momento crucial de nuestra historia. Vamos a observarlo, a reconstruir su vida a partir de fragmentos de hueso, de herramientas rudimentarias, de huellas casi borradas por el tiempo. Pero más que datos, buscamos una historia: entender quién fue, cómo vivió y qué lugar ocupa en el largo camino que conduce hasta nosotros. Ajusten los sentidos porque estamos a punto de descender en uno de los capítulos más enigmáticos de la evolución humana. Música del capítulo Ioan S. - Composer - Child Dreams Power Music Factory - Suspense Maverick Masculinity - 1hour of Shamanic Drums: For Energetic Breathwork & Movement Chiptune Planet - Led Zeppelin - Whole Lotta Love (8 bit) Led Zeppelin - The Song Remains The Same Enlaces Agustí, J. (2018). Evolution of the ‘Homo’ genus: New mysteries and perspectives. Metode Science Studies Journal, (8), 71–77. Disponible en: https://www.redalyc.org/journal/5117/511766757032/html/ Asfaw B., et al. (1999). Australopithecus garhi: A New Species of Early Hominid from Ethiopia.Science284,629-635. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/13084048_Australopithecus_garhi_A_New_Species_of_Early_Hominid_from_Ethiopia Braun, D. R., Aldeias, V., Archer, W., Arrowsmith, J. R., Baraki, N., Campisano, C. J., Deino, A. L., DiMaggio, E. N., Dupont-Nivet, G., Engda, B., Feary, D. A., Garello, D. I., Kerfelew, Z., McPherron, S. P., Patterson, D. B., Reeves, J. S., Thompson, J. C., & Reed, K. E. (2019). Earliest known Oldowan artifacts at >2.58 Ma from Ledi-Geraru, Ethiopia, highlight early technological diversity. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 116(24), 11712–11717. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1820177116 de Heinzelin, J., Clark, J. D., White, T., Hart, W., Renne, P., WoldeGabriel, G., Beyene, Y., & Vrba, E. (1999). Environment and behavior of 2.5-million-year-old Bouri hominids. Science (New York, N.Y.), 284(5414), 625–629. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/13084047_Environment_and_Behavior_of_25-Million-Year-Old_Bouri_Hominids Dunsworth, H.M. (2010). Origin of the Genus Homo. Evo Edu Outreach 3, 353–366. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12052-010-0247-8 Groves, C. (1999). Australopithecus garhi: A new-found link? Reports of the National Center for Science Education, 19(3), 10–13. National Center for Science Education. Disponible en: https://ncse.ngo/australopithecus-garhi-new-found-link Guil-Guerrero, J.L., Manzano-Agugliaro, F. (2024). Worldwide Research on Australopiths. Afr Archaeol Rev 41, 477–503. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s10437-024-09580-x Hawks, J. (2023, September 20). Guide to Australopithecus species. Disponible en: https://www.johnhawks.net/p/guide-to-australopithecus-species Kimbel, W. H., & Villmoare, B. (2016). From Australopithecus to Homo: the transition that wasn't. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1698), 20150248. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2015.0248 Max Planck Society. (2010, August 12). Oldest evidence of human stone tool use and meat-eating. Disponible en: https://www.mpg.de/research/oldest-evidence-human-stone-tool-use McHenry, H. M., & Coffing, K. (2000). Australopithecus to Homo: Transformations in Body and Mind. Annual Review of Anthropology, 29, 125–146. Disponible en: https://files.commons.gc.cuny.edu/wp-content/blogs.dir/4133/files/2018/08/paleo.pdf McPherron, S. P., Alemseged, Z., Marean, C. W., Wynn, J. G., Reed, D., Geraads, D., Bobe, R., & Béarat, H. A. (2010). Evidence for stone-tool-assisted consumption of animal tissues before 3.39 million years ago at Dikika, Ethiopia. Nature, 466(7308), 857–860. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/283496176_Evidence_for_Stone-Tool-Assisted_Consumption_of_Animal_Tissues_before_339_million_years_ago_at_Dikika_Ethiopia Sanders, R. (1999, April 19). Earliest evidence of animal butchery, new species of human ancestor, found in Ethiopia’s Afar desert. University of California, Berkeley. Disponible en: https://newsarchive.berkeley.edu/news/media/releases/99legacy/4-19-1999z.html Semaw, S., Renne, P., Harris, J. et al. (1997). 2.5-million-year-old stone tools from Gona, Ethiopia. Nature 385, 333–336 . Disponible en: https://doi.org/10.1038/385333a0 Semaw, S., Rogers, M. J., Quade, J., Renne, P. R., Butler, R. F., Dominguez-Rodrigo, M., Stout, D., Hart, W. S., Pickering, T., & Simpson, S. W. (2003). 2.6-Million-year-old stone tools and associated bones from OGS-6 and OGS-7, Gona, Afar, Ethiopia. Journal of human evolution, 45(2), 169–177. Disponible en: https://scholarblogs.emory.edu/stoutlab/files/2013/07/Semaw-et-al-2003.pdf Spoor, F., Leakey, M. G., & O’Higgins, P. (2016). Middle Pliocene hominin diversity: Australopithecus deyiremeda and Kenyanthropus platyops. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 371(1698), 20150231. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2015.0231 Villmoare B. et al. (2015). Early Homo at 2.8 Ma from Ledi-Geraru, Afar, Ethiopia.Science347,1352-1355. Disponible en: https://www.science.org/doi/10.1126/science.aaa1343 Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025). New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature 650, 374–380 Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4

  13. 119

    Joanne Cameron rompió una regla biológica: La historia que revela el lado oculto del dolor y las emociones humanas.

    En Whitebridge, una tranquila localidad de Escocia vive una mujer cuya vida cotidiana desafía una de las experiencias más universales de la condición humana. Mientras prepara la cena en su cocina, puede apoyar accidentalmente la mano sobre una superficie caliente y no retirarla de inmediato, porque no hay una punzada ni dolor que le advierta del peligro. Otras veces descubre moretones o pequeños cortes que no recuerda haberse hecho. Para ella, las quemaduras, los golpes o las heridas no llegan acompañados de esa señal urgente que el resto de nosotros reconocemos al instante. Durante años, estos episodios parecieron simples curiosidades de su vida diaria: pequeños accidentes que ocurrían sin que mediara el sufrimiento que normalmente los acompaña. Pero detrás de esas anécdotas domésticas se escondía algo extraordinario. Aquella mujer no solo tenía una tolerancia inusual al dolor; parecía vivir casi al margen de él. En un mundo donde el dolor, es una presencia constante, su experiencia cotidiana parecía pertenecer a una categoría completamente distinta de la realidad humana. Con el tiempo, los médicos comenzaron a notar que su caso iba mucho más allá de una simple resistencia al dolor. No solo podía sufrir quemaduras sin darse cuenta; también experimentaba algo aún más sorprendente: casi nunca sentía ansiedad o miedo intenso, emociones que suelen acompañar al dolor y al peligro. Sus heridas, además, parecían cicatrizar con una rapidez poco común. Lo que para la mayoría de las personas sería una señal alarmante, no sentir dolor ante una lesión, en su caso se había convertido en un rasgo casi normal de su vida. Durante décadas vivió así, sin sospechar que su biología ocultaba una rareza científica extraordinaria. Cuando finalmente los investigadores comenzaron a estudiar su caso con mayor detenimiento, descubrieron que aquella aparente peculiaridad podía revelar algo mucho más profundo sobre el funcionamiento del cuerpo humano. Porque el dolor, esa sensación que solemos considerar simplemente desagradable, cumple en realidad un papel fundamental en nuestra supervivencia. Y entonces surgió una pregunta inquietante y fascinante al mismo tiempo: ¿qué ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de sentir dolor? En este episodio viajaremos hasta Escocia para tratar de responder esa pregunta, para ellos descenderemos por los túneles de la biología del dolor. Nuestro viaje inicia por entender qué es realmente el dolor y por qué la evolución lo convirtió en una herramienta esencial para la supervivencia. Luego veremos cómo se genera en el sistema nervioso y cómo el propio cuerpo posee mecanismos capaces de amplificarlo o disminuirlo. En ese recorrido descubriremos dos sistemas extraordinarios que actúan como analgésicos naturales: los sistemas endógenos. Finalmente regresaremos a la historia de esta mujer escocesa, cuyo caso permitió a los científicos comprender mejor cómo estos sistemas regulan el dolor y las emociones. Porque, aunque el dolor no es algo agradable, es también una forma profunda de protección… y entenderlo es acercarnos un poco más al misterio de lo que significa estar vivos. Música del capítulo Jamie Evans Music - AHSOKA - Episode 5 OST Medley Cover | Star Wars Ivan Elsasser - Music of the Ainur 8 Bit Universe - Def Leppard - Photograph (8 Bit ) Def Leppard - Bringin’ On the Heartbreak Enlaces Artículo original: Habib, A. M., Okorokov, A. L., Hill, M. N., Bras, J. T., Lee, M. C., Li, S., Gossage, S. J., van Drimmelen, M., Morena, M., Houlden, H., Ramirez, J. D., Bennett, D. L. H., Srivastava, D., & Cox, J. J. (2019). Microdeletion in a FAAH pseudogene identified in a patient with high anandamide concentrations and pain insensitivity. British journal of anaesthesia, 123(2), e249–e253. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.bja.2019.02.019 Para leer más Atwood, B. K., & Mackie, K. (2010). CB2: A cannabinoid receptor with an identity crisis. British Journal of Pharmacology, 160(3), 467–479. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1476-5381.2010.00729.x Bannister, K., & Dickenson, A. H. (2016). What the brain tells the spinal cord. Pain, 157(10), 2148–2151. Disponible en: https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000000610 Bushlin, I., Rozenfeld, R., & Devi, L. A. (2010). Cannabinoid-opioid interactions during neuropathic pain and analgesia. Current opinion in pharmacology, 10(1), 80–86. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.coph.2009.09.009 Crocq M. A. (2020). History of cannabis and the endocannabinoid system. Dialogues in clinical neuroscience, 22(3), 223–228. Disponible en: https://doi.org/10.31887/DCNS.2020.22.3/mcrocq Després J. P. (2007). The endocannabinoid system: a new target for the regulation of energy balance and metabolism. Critical pathways in cardiology, 6(2), 46–50. Disponible en: https://www.cannabisandhealth.org/wp-content/uploads/researchlibrary/The-endocannabinoid-system-a-new-target-for-the-regulation-of-energy-balance-and-metabolism.pdf Dubin, A. E., & Patapoutian, A. (2010). Nociceptors: The sensors of the pain pathway. The Journal of Clinical Investigation, 120(11), 3760–3772. Disponible en: https://doi.org/10.1172/JCI42843 Fields, H. L. (2004). State-dependent opioid control of pain. Nature Reviews Neuroscience, 5(7), 565–575. Disponible en: https://web.stanford.edu/~paulsko/papers/nrnStateDep.pdf Finn, D. P., Haroutounian, S., Hohmann, A. G., Krane, E., Soliman, N., & Rice, A. S. C. (2021). Cannabinoids, the endocannabinoid system, and pain: a review of preclinical studies. Pain, 162(Suppl 1), S5–S25. Disponible en: https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000002268 Higginbotham JA, Markovic T, Massaly N and Morón JA (2022) Endogenous opioid systems alterations in pain and opioid use disorder. Front. Syst. Neurosci. 16:1014768. Disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/systems-neuroscience/articles/10.3389/fnsys.2022.1014768/full Liu S, Kelliher L. (2022). Physiology of pain—a narrative review on the pain pathway and its application in the pain management. Dig Med Res 5:56. Disponible en: https://dmr.amegroups.org/article/view/8443/pdf Melzack, R., & Wall, P. D. (1965). Pain mechanisms: a new theory. Science (New York, N.Y.), 150(3699), 971–979. Disponible en: https://pcpr.pitt.edu/wp-content/uploads/2018/01/Melzack-Wall.pdf Mischkowski, D., Palacios-Barrios, E. E., Banker, L., Dildine, T. C., & Atlas, L. Y. (2018). Pain or nociception? Subjective experience mediates the effects of acute noxious heat on autonomic responses. Pain, 159(4), 699–711. Disponible en: https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000001132 Osterweis M., Kleinman A., Mechanic D. (1987). Institute of Medicine (US) Committee on Pain, Disability, and Chronic Illness Behavior; Osterweis M, Kleinman A, Mechanic D, editors. Pain and Disability: Clinical, Behavioral, and Public Policy Perspectives. Washington (DC): National Academies Press (US); 1987. 7, The Anatomy and Physiology of Pain. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK219254/pdf/Bookshelf_NBK219254.pdf Pertwee R. G. (2006). Cannabinoid pharmacology: the first 66 years. British journal of pharmacology, 147 Suppl 1(Suppl 1), S163–S171. Disponible en: https://doi.org/10.1038/sj.bjp.0706406 Raja, S. N., Carr, D. B., Cohen, M., Finnerup, N. B., Flor, H., Gibson, S., Keefe, F. J., Mogil, J. S., Ringkamp, M., Sluka, K. A., Song, X. J., Stevens, B., Sullivan, M. D., Tutelman, P. R., Ushida, T., & Vader, K. (2020). The revised International Association for the Study of Pain definition of pain: concepts, challenges, and compromises. Pain, 161(9), 1976–1982. Disponible en: https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000001939 Rolf-Detlef T. (2018). The International Association for the Study of Pain definition of pain: as valid in 2018 as in 1979, but in need of regularly updated footnotes. PAIN Reports 3(2):p e643. Disponible en: https://journals.lww.com/painrpts/fulltext/2018/04000/the_international_association_for_the_study_of.2.aspx Scherma, M., Masia, P., Satta, V., Fratta, W., Fadda, P., & Tanda, G. (2019). Brain activity of anandamide: a rewarding bliss?. Acta pharmacologica Sinica, 40(3), 309–323. Disonible en: https://doi.org/10.1038/s41401-018-0075-x Secondulfo, C., Mazzeo, F., Pastorino, G. M. G., Vicidomini, A., Meccariello, R., & Operto, F. F. (2024). Opioid and Cannabinoid Systems in Pain: Emerging Molecular Mechanisms and Use in Clinical Practice, Health, and Fitness. International Journal of Molecular Sciences, 25(17), 9407. Disponible en: https://doi.org/10.3390/ijms25179407 Shenoy SS, Lui F. Biochemistry, Endogenous Opioids. [Updated 2023 Jun 12]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 Jan-. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK532899/ Stella, N. (2010). Cannabinoid signaling in glial cells. Glia, 58(9), 1017–1030. Disponible en: https://doi.org/10.1002/glia.20983 Tsiklauri N., Gurtskaia G., Tsagareli N., Nozadze I., Tsagareli M.G. (2021). Endogenous Opioid and Cannabinoid System Contribute to NSAIDs-Induced Antinociception: I. Anterior Cingulate Cortex. In book: Endogenous Opioid and Cannabinoid System Contribute to NSAIDs-Induced Antinociception: I. Anterior Cingulate CortexPublisher: New York: NOVA Science. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/357621850_Endogenous_Opioid_and_Cannabinoid_System_Contribute_to_NSAIDs-Induced_Antinociception_I_Anterior_Cingulate_Cortex Treede, Rolf-Detlef. (2018). The International Association for the Study of Pain definition of pain: as valid in 2018 as in 1979, but in need of regularly updated footnotes. PAIN Reports 3(2):p e643. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29756089/ Woolf, C. J. (2011). Central sensitization: Implications for the diagnosis and treatment of pain. Pain, 152(3 Suppl), S2–S15. Disponible en: https://www.academia.edu/27289812/Woolf_2011_Central_sensitization

  14. 118

    El Yeti: entre las leyendas de las alturas y las huellas de la evidencia

    En las regiones más altas del planeta, donde el aire se adelgaza y la nieve borra las fronteras entre la tierra y el cielo, habita una figura que ha atravesado el siglo XX como una sombra persistente: el Yeti. Conocido en Occidente como el “Abominable Hombre de las Nieves”, este ser ha sido presentado alternativamente como monstruo, como primate desconocido, como reliquia evolutiva e incluso como simple confusión zoológica. Sin embargo, detrás de la caricatura mediática y del sensacionalismo cinematográfico existe una historia mucho más compleja y fascinante. El Yeti no nació en los titulares de la prensa británica ni en documentales de misterio; su presencia se remonta a tradiciones orales del Himalaya, a cosmologías tibetanas y a relatos transmitidos por generaciones en contextos religiosos y culturales profundamente arraigados. Antes de convertirse en un enigma biológico, fue una figura simbólica, espiritual y que existe en el umbral entre lo humano, lo animal y lo sagrado. A lo largo del último siglo, el Yeti ha transitado por distintos territorios del conocimiento: de las crónicas de exploradores a las expediciones científicas, de las huellas impresas en la nieve a los laboratorios de genética molecular. Su historia es también la historia de cómo Occidente interpreta lo desconocido: primero con asombro, luego con escepticismo y finalmente con tecnología. Algunos estudios recientes de ADN han intentado resolver el misterio identificando restos atribuidos al Yeti como pertenecientes a osos del Himalaya, mientras que otros investigadores han cuestionado la suficiencia metodológica de tales análisis. Entre tradición religiosa, zoología, genética y debate epistemológico, el Yeti se convierte en algo más que una criatura legendaria: es un caso ejemplar de la tensión constante entre el mito y la ciencia, entre la experiencia cultural y la evidencia empírica. Nuestro viaje de hoy nos llevará lejos, muy lejos, hasta donde las montañas parecen sostener el cielo y el viento arrastra innumerables historias antiguas entre glaciares y banderas de oración desgastadas por el tiempo. Caminaremos por senderos helados donde cada huella en la nieve puede ser una pregunta abierta, donde el silencio no es ausencia, sino expectación. Descenderemos a los monasterios que están encaramados en riscos imposibles y ascenderemos a cumbres donde el aire quema los pulmones y la duda se vuelve nítida. Allí, entre roca, hielo y leyenda, intentaremos desentrañar uno de los enigmas más persistentes del mundo: la posible existencia del Yeti. Música del capítulo JosM Bege - Himalayan Dream Inner Peace Flute - Tibetan Healing Flute & OM Chanting Journey with Leigh Rose - Slow Drumming - Shamanic Drumming Slow Beat (Extended Version) Alex O. - Eminem - The Monster 8bit version Kate Bush - Wild Man Enlaces Bury C.H. (1921). Some Observations on the Approaches to Mount Everest. The Geographical Journal, Vol. 57, No. 2, pp. 121-124. Disponible en: https://zenodo.org/records/1449364 Capper, D. S. (2012). The Friendly Yeti. Journal for the Study of Religion, Nature, and Culture, 6(1), 71-87. Disponible en: https://aquila.usm.edu/fac_pubs/14855 Floxon F. (2024a). Folklore and Zoology. (1st ed.). CRC Press. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/382160482_Folklore_and_Zoology Foxon F. (2024b) Heuvelmans the Heretic and Hidden Animals. Interdisciplinary Science Reviews.;49(3-4):332-348. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/379174634_Heuvelmans_the_Heretic_and_Hidden_Animals Gurung, H. B. (1961). Aspects of the Snowman. Himalayan Journal, 23, 171–175. Disponible en: https://www.himalayanclub.org/hj/23/18/aspects-of-the-snowman/ Gutiérrez, E. E., & Pine, R. H. (2015). No need to replace an "anomalous" primate (Primates) with an "anomalous" bear (Carnivora, Ursidae). ZooKeys, (487), 141–154. Disponible en: https://doi.org/10.3897/zookeys.487.9176 Heuvelmans, B. (1958). On the track of unknown animals (R. Garnett, Trans.). Rupert Hart-Davis. Disponible en: https://api.pageplace.de/preview/DT0400.9781317848127_A23912929/preview-9781317848127_A23912929.pdf Lan, T., Gill, S., Bellemain, E., Bischof, R., Nawaz, M. A., & Lindqvist, C. (2017). Evolutionary history of enigmatic bears in the Tibetan Plateau-Himalaya region and the identity of the yeti. Proceedings. Biological sciences, 284(1868), 20171804. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rspb.2017.1804 Meldrum, J. (2016). Sasquatch & Other Wildmen: The Search for Relict Hominoids. Journal of Scientific Exploration, 30(3). Disponible en: https://journalofscientificexploration.org/index.php/jse/article/view/1090 Milinkovitch, M., Caccone, A., & Amato, G. (2004). Molecular phylogenetic analyses indicate extensive morphological convergence between the "yeti" and primates. Molecular phylogenetics and evolution, 31(1), 1–3. Disponible en: https://previouslife.lanevol.org/LANE/yeti_files/yeti_1st_April_MPE_2004.pdf Peters L. (2004) THE "CALLING," THE YETI AND THE BAN JHAKRI ("FOREST SHAMAN") IN NEPALESE SHAMANISM. Trance, initiation and psychotherapy in Nepalese Shamanism. P:177-214. Disponible en: https://www.atpweb.org/jtparchive/trps-29-97-01-047.pdf Sanderson, I. T. (1961). Abominable snowmen: Legend come to life. Chilton Books. Disponible en: http://www.bahaistudies.net/asma/abominable_snowmen.pdf Smith, J. (2018, 2 de abril). The Yeti: A story of scientific misunderstanding. Cool Green Science – The Nature Conservancy. Disponible en: https://blog.nature.org/2018/04/02/the-yeti-a-story-of-scientific-misunderstanding/ Smith, O. D. (2021). A checklist of hypotheses for the yeti. Academia Letters. Disponible en: https://doi.org/10.20935/AL2845 Sullivan, T. (2008, 17 de agosto). Yeti myth dying out as Bhutan modernizes. SFGate. Disponible en: https://www.sfgate.com/news/article/Yeti-myth-dying-out-as-Bhutan-modernizes-3273266.php Sykes, B. C., Mullis, R. A., Hagenmuller, C., Melton, T. W., & Sartori, M. (2014). Genetic analysis of hair samples attributed to yeti, bigfoot and other anomalous primates. Proceedings. Biological sciences, 281(1789), 20140161. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rspb.2014.0161 Sykes B.C., Mullis R.A., Hagenmuller C., Melton T.W., Sartori M. (2014) Genetic analysis of hair samples attributed to yeti, bigfoot and other anomalous primates. Proc Biol Sci 1 August 2014; 281 (1789): 20140161. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rspb.2014.0161

  15. 117

    Lynn Margulis – a 88 años de su nacimiento

    Lynn Margulis fue a la vez una de las figuras más influyentes y controvertidas de la biología del siglo XX. Destacó desde muy joven por su precocidad intelectual: ingresando a la universidad con apenas 16 años donde completó su formación en genética y zoología antes de obtener su doctorado en la universidad de Berkeley. Su trayectoria científica quedó marcada por una idea central: que la complejidad de la célula eucariota no surgió únicamente por acumulación gradual de mutaciones, sino mediante fusiones simbióticas entre organismos previamente independientes. Esta propuesta, formulada inicialmente en 1967, tras el rechazo de más de quince revistas a académicas, acabaría cristalizando en la teoría de la endosimbiosis seriada, hoy incorporada casi a todos los manuales modernos de biología celular. Margulis defendió con determinación que las mitocondrias y los cloroplastos descienden de bacterias ancestrales que fueron integradas por simbiosis, una hipótesis que fue confirmada décadas después gracias a los avances en biología molecular. A lo largo de su carrera combinó una extraordinaria capacidad de síntesis interdisciplinaria con una voluntad constante de desafiar el consenso dominante, convirtiéndose en una voz crítica frente al neodarwinismo clásico y en una defensora incansable del papel evolutivo de la cooperación Más allá de este aporte fundamental, Margulis desarrolló una visión amplia de la evolución basada en la simbiogénesis, entendida como motor de innovación biológica a gran escala. Su trabajo trascendió el origen de los orgánulos: exploró la evolución de protistas, impulsó nuevas clasificaciones de los seres vivos, colaboró en la formulación moderna de la hipótesis Gaia junto a James Lovelock y promovió una concepción del planeta como un sistema profundamente interconectado por redes microbianas. Margulis fue autora o coautora de diecisiete libros y cerca de trescientos artículos científicos, además de una prolífica obra divulgativa escrita en parte junto a su hijo Dorion Sagan. Reconocida con distinciones como la Medalla Nacional de Ciencia de Estados Unidos y la Medalla Darwin-Wallace, también fue una figura incómoda para muchos colegas debido a su estilo iconoclasta y a algunas posturas extremas en sus últimos años. Sin embargo, incluso sus críticos coinciden en que transformó de manera duradera el discurso científico sobre el origen y la evolución de la célula. Tras su muerte dejó un legado intelectual que continúa influyendo en la biología evolutiva contemporánea. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy hasta el año 1938, a la ciudad de Chicago done iniciaremos un viaje a través de la vida de Lynn Margulis, en el cual analizaremos su biografía y su obra intelectual que la sitúa en un lugar de la historia junto a grandes hombre y mujeres de ciencia, que con sus ideas nos permiten hoy entender como es la evolución de los seres vivos. Música del capítulo The Lively Ones - Surf Rider The Chantays - Pipeline Panic Music - GAIA - Hauntingly Beautiful Vocal Fantasy Music - Relaxing & Calming Ambient Music Chiptune Planet - 3 Doors Down - Kryptonite (8 bit) 3 Doors Down - Here Without You Enlaces Archibald J.M. (2012). Lynn Margulis (1938–2011). Volume 22, Issue 1, 10 January 2012, Pages R4-R6. Disponible en: https://www.cell.com/action/showPdf?pii=S0960-9822%2811%2901375-3 Encina-García, A. (2018). Lynn Margulis (1938-2011): la bióloga con visión revolucionaria. Ambiociencias, (9), 57–69. Disponible en: https://doi.org/10.18002/ambioc.v0i9.5511 Guerrero R. (2011). Lynn Margulis (1938-2011), in search of the truth. International microbiology : the official journal of the Spanish Society for Microbiology, 14(4), 183–186. Disponible en: https://doi.org/10.2436/20.1501.01.147 Knoll A.H. (2012). Lynn Margulis, 1938–2011, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 109 (4) 1022-1022. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1120472109 Lavagnino, N.J., Massarini A., Folguera G. (2014) Simbiosis y evolución: un análisis de las implicaciones evolutivas de la simbiosis en la obra de Lynn Margulis; Universidad El Bosque; Revista Colombiana de Filosofía de la Ciencia; 14; 29; p; 161-181. Disponible en: https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/85651 Margulis L., Chapman M., Guerrero R., & Hall J. (2006). The last eukaryotic common ancestor (LECA): Acquisition of cytoskeletal motility from aerotolerant spirochetes in the Proterozoic Eon, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 103 (35) 13080-13085. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0604985103 McMenamin M. (2012). Lynn Margulis (1938-2011)—Pioneering American biologist and geoscientist. 21st Century Science & Technology 24(4):26 Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/236000140_Lynn_Margulis_1938-2011-Pioneering_American_biologist_and_geoscientist Pastor-Saavedra, M.A. (2022). Recuperando la memoria de la bióloga Lynn Margulis. Revista Tiempo Y Clima, 5(77). Disponible en: https://pub.ame-web.org/index.php/TyC/article/view/2544 Pant M. (2018). THE INDOMITABLE EVOLUTIONIST: LYNN MARGULIS. I wonder... Rediscovering School Science. pp. 87-90. Disponible en: https://publications.azimpremjiuniversity.edu.in/1396/ PLAUT, W., & SAGAN, L. A. (1958). Incorporation of thymidine in the cytoplasm of Amoeba proteus. The Journal of biophysical and biochemical cytology, 4(6), 843–846. Disponible en: https://doi.org/10.1083/jcb.4.6.843 Sagan L. (1967). On the origin of mitosing cells. Journal of theoretical biology, 14(3), 255–274. Disponible en: https://web-static-aws.seas.harvard.edu/climate/eli/Courses/EPS281r/Sources/Origin-of-life/Lynn-Margulis-Sagan-1967.pdf Schaechter M. (2012). Lynn Margulis (1938–2011).Science 335,p, 302-302. Disponible en: https://www.science.org/doi/full/10.1126/science.1218027 Suárez-Díaz J. (2015). El mecanismo evolutivo de Margulis y los niveles de selección Contrastes: revista internacional de filosofía- Vol. 20, Nº 1, págs. 101-118. Disponible en: https://philarchive.org/archive/SUREME Zook, D. (2012). Dynamic “symbionts” linked over two centuries: A tribute to Lynn Margulis (1938–2011). Acta Biologica Cracoviensia Series Botanica, 54(2), 9–10. Disponible en: https://bibliotekanauki.pl/articles/19566.pdf

  16. 116

    Allí donde nace la curiosidad: dragones, ciencia y el impulso de conocer

    Desde hace miles de años, los dragones habitan la imaginación humana. Aparecen en mitos antiguos, crónicas medievales, leyendas orientales y relatos modernos, siempre reconocibles y, al mismo tiempo, cambiantes. En términos generales, un dragón es una criatura de gran tamaño, con rasgos reptilianos, al poder, al peligro y a fuerzas que exceden lo humano. Puede ser alado o terrestre, acuático o un ser de las montañas, benévolo pero también destructor, casi siempre ocupa un lugar en el umbral del mundo natural el sobrenatural. En Europa, el dragón suele representarse como una bestia que escupe fuego y amenaza comunidades; en Asia, como una entidad ligada al agua, al orden cósmico y a la fertilidad. Esta diversidad no impide su reconocimiento inmediato: basta mencionar la palabra “dragón” para que una imagen poderosa se active en la mente. Ante un dragón, no estamos ante un animal cualquiera, sino ante una de las construcciones míticas más persistentes de la historia humana, documentada y descrita desde la antigüedad hasta hoy en textos históricos, artísticos y enciclopédicos. Pero precisamente por su fuerza simbólica, el dragón plantea un problema interesante cuando se lo observa desde la ciencia. Las características que lo definen —su tamaño, su longevidad, su capacidad de volar o de expulsar fuego— rasgos que entran en conflicto directo con principios bien establecidos de la biología, la paleontología y la física. A la fecha no existen fósiles, no se conocen restos biológicos ni evidencias ecológicas que respalden la existencia real de animales con estas características. Y, sin embargo, el dragón no desaparece. Sigue reapareciendo en relatos, supuestos avistamientos, interpretaciones pseudocientíficas y explicaciones alternativas que intentan reconciliar el mito con la realidad. Este episodio nace precisamente de esa tensión: del choque entre una figura profundamente arraigada en la cultura humana y un marco científico que exige pruebas, límites y métodos claros. ¿Hasta dónde el dragón puede explicarse a partir de animales reales, fósiles mal interpretados o exageraciones culturales? ¿Y en qué punto deja de ser una posibilidad biológica para convertirse, definitivamente, en un símbolo? Explorar esa frontera es el objetivo central de este viaje. A lo largo de este episodio, viajaremos por distintas épocas y disciplinas: desde los mitos más antiguos hasta la ciencia moderna, desde fósiles y animales reales hasta límites biológicos y preguntas filosóficas. No para cazar dragones, sino para entender por qué nunca dejamos de imaginarlos. Porque al seguir su rastro, quizá estemos siguiendo algo aún más profundo: la historia de cómo intentamos comprender el mundo. Música del capítulo Jacob's Piano – Ed Sheeran - "I See Fire" Piano Cover (Soundtrack from The Hobbit: The Desolation of the Smaug) Board Gems Music - Dragon Eclipse Soundtrack Chiptune Planet — Led Zeppelin — Ramble On (8 bit) Led Zeppelin — Immigrant Song Enlaces Blust, R. (2000). “The Origin of Dragons.” Anthropos 95(2): 519–536. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/290651836_The_origin_of_dragons De la Fuente, J. (2025). Art–Science Collaboration: Paleontology Inspired by Intercultural Surrealist Representations. Journal of Intercultural Communication, 25(3), 01-10. https://www.immi.se/index.php/intercultural/article/download/10.36923.jicc.v25i3.1181/1122/8214 Endoltseva, E. (2023). “Image of the Snake-Dragon in the Architectural Decoration …” (Anastasis Review, PDF). Disponible en: https://anastasis-review.ro/wp-content/uploads/ARMCA-2023-X-2-06_Ekaterina-Endoltseva.pdf Ferhat A.. (2014). “The Dragon Motif in Anatolian Legends.” The Journal of International Social Research 7(29). Disponible en: https://www.sosyalarastirmalar.com/articles/the-dragon-motif-in-anatolian-legends.pdf Hutton, Ronald (2024). “Dragons” (transcripción de conferencia, Gresham College). Disponible en: https://www.gresham.ac.uk/sites/default/files/transcript/2024-02-14-1800_Hutton-T.pdf Khalifa-Gueta, S. (2018). “The Evolution of the Western Dragon.” Athens Journal of Mediterranean Studies- Volume 4, Issue 4 – Pages 265-290. Disponible en: https://www.athensjournals.gr/mediterranean/2018-4-4-1-Khalifa-Gueta.pdf Khachmanyan, S. (2019). The iconography and symbology of the dragon in Armenian manuscript paintings. ARAMAZD: Armenian Journal of Near Eastern Studies, 13(2), 155–175. Disponible en: https://doi.org/10.32028/ajnes.v13i2.968 Marjanić, S. (2010) “Dragon and Hero or How to Kill a Dragon.” (ZRC SAZU / Studia Mythologica Slavica) Disponible en: http://sms.zrc-sazu.si/pdf/13/SMS_13_09_Marjanic.pdf Mikayelyan, L. S. (2021). “Various Aspects of the Image of a Dragon-serpent in Armenian and South-Caucasian Sculpture …” (Actual Problems of Theory and History of Art, artículo en línea). Disponible en: https://actual-art.org/files/sb/11/Mikayelyan.pdf Miller, E. (2021). The dinosaur from 600 BCE! Interpreting the dragon of Babylon, from archaeological excavation into fringe science. Volume 45, Issue 4. 100798 https://discovery.ucl.ac.uk/id/eprint/10138007/3/Miller_Accepted%20Manuscript%20dinosaur%20from%20600%20BC%20Endeavour.pdf Naish D. (2014). Is Cryptozoology Good or Bad for Science?. Scientific American. https://www.scientificamerican.com/blog/tetrapod-zoology/is-cryptozoology-good-or-bad-for-science/ Peralta, C. (2023). “On the Symbolic Use of Dragons by Jacobus de Voragine …” Religions (MDPI) 14(4): 552. Disponible en: https://www.mdpi.com/2077-1444/14/4/552 Poli, D. B. Stoneman, L. (2020). “Finding the Origins of Dragons in Carboniferous Plant Fossils.” Leonardo 53(1): 50–53. Disponible en: https://watermark02.silverchair.com/leon_a_01576.pdf Senter, Phil and Klein, Darius M. 2014. Investigation of claims of late-surviving pterosaurs: the cases of Belon’s, Aldrovandi’s, and Cardinal Barberini’s winged dragons. Palaeontologia Electronica 17.3.41A: 1-19. https://doi.org/10.26879/461 Senter, Phil, "Dinosaurs and pterosaurs in Greek and Roman art and literature? An investigation of young-earth creationist claims" (2013). Biological Science Working Papers. Paper 8. http://digitalcommons.uncfsu.edu/bio_wp/8 Smith, G. E. (1919). “Dragons and Rain Gods.” Bulletin of the John Rylands Library 5(3–4): 317. Disponible en: https://www.manchesterhive.com/view/journals/bjrl/5/3-4/article-p317.pdf Sri Ranjan, D. K. & Zhou, C. (2010/2011). “The Chinese Dragon Concept as a Spiritual Force of the Masses.” Sabaragamuwa University Journal 9(1): 65–80. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/268431749_The_Chinese_Dragon_Concept_as_a_Spiritual_Force_of_the_Masses Wood T. (2025) “Dragons in early modern German alchemy” BJHS Themes (2025), 10, 9–28. Disponible en: https://resolve.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/6AC25266F91EF3A4FECDFE900F72681A/S2058850X25100222a.pdf/folklore_religion_and_natural_philosophy_dragons_in_early_modern_german_alchemy.pdf Zhang, Le (2024). “Different Symbolic Meanings between Chinese Dragon ‘Loong’ and Western Dragon.” (disponible bajo licencia Creative Commons). Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/383381130_Different_Symbolic_Meanings_between_Chinese_Dragon_%27Loong%27_and_Western_Dragon

  17. 115

    A 25 años de la publicación del Genoma Humano, el borrador que cambió a la humanidad

    Hacia finales del siglo XX, la biología atravesaba una transformación silenciosa pero profunda. Durante décadas, los genetistas habían trabajado con mapas incompletos, estudios familiares y fragmentos aislados de información molecular, intentando reconstruir el funcionamiento del ADN humano pieza por pieza. Sin embargo, el avance de la tecnología y la creciente capacidad de secuenciar material genético hicieron posible plantear una meta que hasta entonces parecía inalcanzable: leer, de principio a fin, el conjunto completo de instrucciones biológicas de nuestra especie. Así nació el Proyecto Genoma Humano, una iniciativa internacional sin precedentes que reunió a laboratorios de distintos países con un objetivo común: descifrar el código que sustenta cada célula del cuerpo humano y ponerlo a disposición de toda la comunidad científica. No era solo un desafío técnico; era una apuesta por una nueva forma de hacer ciencia, colaborativa, abierta y orientada al futuro. Hoy, veinticinco años después de la publicación del primer borrador del genoma humano en febrero de 2001, nos detenemos para mirar atrás y comprender la magnitud de aquel momento. Lo que se presentó entonces no fue una obra terminada, sino una versión inicial, amplia pero imperfecta, que permitió por primera vez explorar casi todo el ADN humano como un conjunto. Aquel hito marcó el inicio de una etapa distinta en la investigación biomédica y en nuestra comprensión de la herencia. Desde entonces, la genómica ha evolucionado de manera extraordinaria, revelando nuevas capas de complejidad y ampliando el alcance de sus aplicaciones. Conmemorar este aniversario no significa solo recordar una fecha histórica, sino reconocer el punto de partida de una transformación que continúa redefiniendo la biología, la medicina y nuestra percepción de lo que significa estudiar la vida a nivel molecular. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a realizar un viaje hasta el contexto en que surgió el Proyecto Genoma Humano, recordaremos el anuncio del borrador y exploraremos cómo ese primer mapa cambió para siempre la investigación científica. Será un recorrido por decisiones audaces, descubrimientos inesperados y lecciones que siguen vigentes en la genómica actual. Música del capítulo Alexander Nakarada - Culprit Massacre Orbital Odyssey - Contact ⧫ Deep Space Ambient Music 8 Bit Universe - Messy [8 Bit Tribute to Lola Young] The Lightning Seeds - Pure Enlaces Ewan Birney E. (2021). The International Human Genome Project, Human Molecular Genetics, Volume 30, Issue R2, . Pages R161–R163. Disponible en: https://doi.org/10.1093/hmg/ddab198 Gibbs R. A. (2020). The Human Genome Project changed everything. Nature reviews. Genetics, 21(10), 575–576. Disponible en:https://doi.org/10.1038/s41576-020-0275-3 Kent, W. J., & Haussler, D. (2001). Assembly of the working draft of the human genome with GigAssembler. Genome research, 11(9), 1541–1548. Disponible en: https://doi.org/10.1101/gr.183201 Miga, K.H., Koren, S., Rhie, A. et al. (2020). Telomere-to-telomere assembly of a complete human X chromosome. Nature 585, 79–84. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-020-2547-7 Naidoo, N., Pawitan, Y., Soong, R., Cooper, D. N., & Ku, C. S. (2011). Human genetics and genomics a decade after the release of the draft sequence of the human genome. Human genomics, 5(6), 577–622. Disponible en: https://doi.org/10.1186/1479-7364-5-6-577 Paul, S. (2025). Breakthroughs in genetics and genomics research in the first 25 years of the new millenia. Nucleus 68, 441–444. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s13237-025-00620-8 Schloissnig, S., Pani, S., Ebler, J. et al. (2025). Structural variation in 1,019 diverse humans based on long-read sequencing. Nature 644, 442–452. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09290-7 Taylor D.J., Eizenga J.M., Li Q., Das A., Jenike K.M., Kenny E.E., Miga K.H., Monlong J., McCoy R.C, Paten B., Schatz M.C. (2024). Beyond the Human Genome Project: The Age of Complete Human Genome Sequences and Pangenome References. Annual Review Genomics and Human Genetics. 25:77-104. Disponible en: https://doi.org/10.1146/annurev-genom-021623-081639 Venter, J. C., Adams, M. D., Myers, E. W., Li, P. W., Mural, R. J., Sutton, G. G., Smith, H. O., Yandell, M., Evans, C. A., Holt, R. A., Gocayne, J. D., Amanatides, P., Ballew, R. M., Huson, D. H., Wortman, J. R., Zhang, Q., Kodira, C. D., Zheng, X. H., Chen, L., Skupski, M., … Zhu, X. (2001). The sequence of the human genome. Science (New York, N.Y.), 291(5507), 1304–1351. Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.1058040

  18. 114

    Cuando los huesos piden volver a ser leídos – quién fue Little Foot ?

    Little Foot, es un fósil de hominino catalogado como StW-573, ocupa un lugar único en la historia del estudio de la evolución humana. Descubierto en Sudáfrica, se trata del esqueleto de un australopitecino con un nivel de preservación excepcional, muy superior al de la mayoría de los fósiles de homínidos tempranos. A diferencia de otros hallazgos, que suelen estar representados por fragmentos aislados, Little Foot conserva de forma conjunta gran parte del cráneo, la columna vertebral, la pelvis y las extremidades, lo que permite reconstruir con gran detalle cómo era su cuerpo y cómo se movía. Su antigüedad, cercana a los 3,7 millones de años, lo sitúa en un momento clave de la evolución de los homínidos, cuando el bipedalismo ya estaba bien establecido, pero aún coexistía con adaptaciones para la vida en los árboles. Gracias a esta combinación de rasgos, Little Foot se ha convertido en una referencia central para comprender la anatomía, la locomoción y la ecología de los australopitecinos del sur de África. Al mismo tiempo, su estudio ha reavivado debates clásicos sobre la diversidad de especies en este grupo, mostrando que incluso los fósiles mejor preservados pueden dar lugar a interpretaciones distintas cuando se analizan desde marcos teóricos diferentes. En los últimos años, el interés por Little Foot ha ido más allá de su anatomía y su contexto geológico, para centrarse también en su posición taxonómica. En 2025 se publicó un nuevo artículo que retoma este debate desde una perspectiva crítica. Este trabajo no presenta nuevos fósiles ni reinterpretaciones espectaculares del esqueleto, sino que se enfoca en revisar cuidadosamente cómo se han utilizado ciertos rasgos anatómicos para asignar a Little Foot a una especie concreta. El artículo se inscribe en una larga tradición de estudios que revisan, afinan o cuestionan propuestas previas a partir de comparaciones detalladas y de una reflexión metodológica sobre qué características son realmente útiles para clasificar a los homínidos fósiles. Más que cerrar una discusión, este tipo de trabajos pone de relieve que la taxonomía no es un ejercicio definitivo, sino un proceso dinámico, en el que nuevas lecturas de datos ya conocidos pueden modificar la forma en que entendemos fósiles clave. En este contexto, este artículo funciona como un punto de partida para revisar con mayor cautela y profundidad el estatus de Little Foot dentro de la evolución humana temprana. Nusetra máquina del tiempo nos lleva hasta unos 3 millones 700 mil años atrás, hasta la localidad de Sterkfontein en Sudáfrica, donde verems de cerca algunos detalles sobre este particular fósil hominido, que abre una una ventana al pasado profundo a través de un cuerpo casi intacto que nos permite imaginar cómo caminaban, trepaban y habitaban el mundo nuestros ancestros, cuando la humanidad apenas comenzaba a tomar forma. Música del capítulo othopux - Midnight Fault Line Music for - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation - Pure Positive Vibes 8 Bit Universe - All Right Now [8 Bit Tribute to Free] Living Colour - Cult of Personality Enlaces Martin, J. M., L. Morris-Obst, A. B. Leece, S. Baker, A. I. R. Herries, and D. S. Strait. 2025. “ The StW 573 Little Foot Fossil Should Not Be Attributed to Australopithecus prometheus.” American Journal of Biological Anthropology 188, no. 4: e70177. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.70177. Para leer más Beaudet, A., Clarke, R. J., Heaton, J. L., Pickering, T. R., Carlson, K. J., Crompton, R. H., Jashashvili, T., Bruxelles, L., Jakata, K., Bam, L., Van Hoorebeke, L., Kuman, K., & Stratford, D. (2020). The atlas of StW 573 and the late emergence of human-like head mobility and brain metabolism. Scientific reports, 10(1), 4285. Disponible en: https://repository.up.ac.za/server/api/core/bitstreams/6db5dfd9-8347-4d96-988f-21bd3e1b8574/content Clarke R.J., Tobias P.V. (1995). Sterkfontein Member 2 Foot Bones of the Oldest South African Hominid.Science 269,521-524. Disponible en: https://www.kufunda.net/publicdocs/CLARKE~1.PDF Clarke, R. J. (1998). First ever discovery of a well-preserved skull and associated skeleton of Australopithecus. South African Journal of Science, 94(10), 460–463. Disponible en: https://journals.co.za/doi/epdf/10.10520/AJA00382353_236 Clarke, R.J. (2008). "Latest information on Sterkfontein's Australopithecus skeleton and a new look at Australopithecus" (PDF). South African Journal of Science. 104 (11–12): 443–449. Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/sajs/v104n11-12/a1510412.pdf Clarke, R. J., & Kuman, K. (2019). The skull of StW 573, a 3.67 Ma Australopithecus prometheus skeleton from Sterkfontein Caves, South Africa. Journal of human evolution, 134, 102634. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2019.06.005 Crompton, R. H., McClymont, J., Elton, S., Thorpe, S., Sellers, W., Heaton, J., Pickering, T. R., Pataky, T., Carlson, K. J., Jashashvili, T., Beaudet, A., Bruxelles, L., Goh, E., Kuman, K., & Clarke, R. (2021). StW 573 Australopithecus prometheus: Its Significance for an Australopith Bauplan. Folia primatologica; international journal of primatology, 92(5-6), 243–275. Disponible en: https://doi.org/10.1159/000519723 Polakovic G. (2024). Little Foot fossil analysis helps unlock when humans and apes diverged. USC Today. Disponible en: https://today.usc.edu/little-foot-fossil-analysis-human-ape-evolution-usc-research/ Stratford D, Granger DE, Bruxelles L, Clarke RJ, Kuman K, Gibbon RJ. (2017). Comments on ‘The age of fossil StW573 (‘Little Foot’): An alternative interpretation of 26Al/10Be burial data’. S Afr J Sci.;113(5/6), Art. #a0213. Disponible en: http://dx.doi.org/10.17159/sajs.2017/a0213

  19. 113

    El silencio y la palabra, una singularidad en el código genético

    El código genético es uno de los conceptos más centrales de la biología moderna porque establece la forma en que la información hereditaria se transforma en materia viva. A través de este sistema, las instrucciones almacenadas en el ADN y el ARN se traducen en proteínas, las moléculas que realizan casi todas las funciones dentro de la célula. Durante décadas, el código genético se presentó como un conjunto de reglas claras y estables, en el que cada codón tenía un significado preciso y universal. Esta aparente simplicidad permitió entender cómo pequeñas variaciones en la información genética podían producir cambios en la estructura y función de las proteínas, sentando las bases de la genética, la biotecnología y la medicina molecular. Además, la notable conservación del código genético entre organismos muy distintos reforzó la idea de un origen común de la vida y convirtió a este sistema en uno de los mejores ejemplos de continuidad evolutiva. Sin embargo, esta visión también llevó a pensar que el código genético era rígido e inmutable, una especie de lenguaje perfecto que no admitía ambigüedades. Solo con el paso del tiempo comenzaron a aparecer excepciones que obligaron a cuestionar esa idea y a reconocer que, incluso en los principios más básicos de la biología, existe un margen para la flexibilidad y la adaptación. En este contexto, el estudio realizado por Shalvarjian y colaboradores representa una singularidad notable dentro de la biología molecular. Publicado en la revista PNAS, este trabajo se centra en la arquea metanogénica Methanosarcina acetivorans y en un fenómeno que desafía la idea clásica de un código genético rígido. Los autores muestran que en este microorganismo el codón UAG, tradicionalmente considerado una señal de parada, puede tener un doble significado funcional: detener la síntesis de una proteína o permitir la incorporación del aminoácido pirrolisina. Lo más llamativo es que esta ambigüedad no está controlada por un mecanismo especializado y estricto, como ocurre en otros casos conocidos, sino que es tolerada y regulada de manera indirecta por la propia fisiología celular. Este hallazgo convierte al estudio en un ejemplo excepcional de cómo la vida puede operar en los márgenes de sus propias reglas, mostrando que la ambigüedad genética no siempre es un error, sino que puede ser una estrategia estable y funcional. En ese sentido, el trabajo de Shalvarjian et al. no solo amplía nuestro conocimiento sobre un organismo particular, sino que invita a repensar la naturaleza misma del código genético. Música Epic Music World - Ruben K & Lara Ausensi‬ - Sands Of Valhalla ‪ Cale Alit - Persian Santoor - Healing Music For Inspiration & Meditation 8 Bit Universe - Pour Some Sugar On Me [8 Bit Tribute to Def Leppard] Soft Cell – Tainted Love Enlaces K.E. Shalvarjian,G.L. Chadwick,P.I. Pérez,P.H. Woods,V.J. Orphan, & D.D. Nayak. (2025). Methanogenic archaea encoding Pyrrolysine maintain ambiguous amber codon usage, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 122 (45) e2517473122. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.251747312 Para leer más Gong, X., Zhang, H., Shen, Y., & Fu, X. (2023). Update of the Pyrrolysyl-tRNA Synthetase/tRNAPyl Pair and Derivatives for Genetic Code Expansion. Journal of bacteriology, 205(2), e0038522. Disponible en: https://doi.org/10.1128/jb.00385-22 Li, J., Kang, P.T., Jiang, R. et al. (2023). Insights into pyrrolysine function from structures of a trimethylamine methyltransferase and its corrinoid protein complex. Commun Biol 6, 54 Disponible en: https://doi.org/10.1038/s42003-022-04397-3 D.G. Longstaff, R.C. Larue, J.E. Faust, A. Mahapatra, L. Zhang, K.B. Green-Church, & J.A. Krzycki. (2007). A natural genetic code expansion cassette enables transmissible biosynthesis and genetic encoding of pyrrolysine, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 104 (3) 1021-1026. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0610294104 Lukeš, J., Eliáš, M., Kachale, A., van der Gulik, P. T. S., & Speijer, D. (2025). Natural and artificial variations of the standard genetic code. Current biology : CB, 35(22), R1104–R1126. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cub.2025.09.071 Pánek, T., Žihala, D., Sokol, M., Derelle, R., Klimeš, V., Hradilová, M., Zadrobílková, E., Susko, E., Roger, A. J., Čepička, I., & Eliáš, M. (2017). Nuclear genetic codes with a different meaning of the UAG and the UAA codon. BMC biology, 15(1), 8. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s12915-017-0353-y Peiter N., Rother M. (2022). SECIS-dependent selenocysteine translation in Archaea. Life Science Alliance, 6 (1) e202201676. Disponible en: https://www.life-science-alliance.org/content/lsa/6/1/e202201676.full.pdf Xian Fu, Dieter Söll & Anastasia Sevostyanova (2018) Challenges of site-specific selenocysteine incorporation into proteins by Escherichia coli , RNA Biology, 15:4-5, 461-470. Disponible en: https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/15476286.2018.1440876

  20. 112

    La primera noche compartida: fuego y memoria en el mundo neandertal

    La idea de este episodio nació a partir de la lectura de un artículo científico publicado el pasado 10 de diciembre de 2025 en la revista Nature, titulado “La evidencia más temprana de hacer fuego”, por parte de un equipo internacional de arqueólogos y paleoantropólogos encabezado por Rob Davis del Museo Británico, Marcus Hatch de la Universidad Queen Mary de Londres y Sally Hoare de la Universidad de Liverpool, en el cual presentan la evidencia más antigua conocida de producción deliberada de fuego por parte de homininos a partir de hallazgos en la localidad de Barnham, Suffolk, Inglaterra. Más allá del dato técnico —la percusión de minerales, las huellas térmicas, los contextos arqueológicos— el trabajo invita a una reflexión más amplia: el fuego no es solo una tecnología, sino una frontera. Una frontera entre depender del azar o del entorno, y comenzar a intervenir activamente en él. Leer ese estudio no solo aporta información nueva sobre el pasado profundo, sino que obliga a replantear qué significó, en términos humanos, aprender a “llamar” al fuego. A partir de esa pregunta —qué cambia cuando el fuego deja de ser un accidente y se vuelve un gesto aprendido— surgió la necesidad de explorar el tema desde otro registro. No para explicar los datos del artículo, sino para pensar en las personas detrás de esos datos: grupos humanos enfrentados al frío, a la pérdida, a la incertidumbre, y obligados a construir sentido en un mundo hostil. El relato que sigue no es una reconstrucción histórica ni una hipótesis científica, sino una pequeña obra literaria original de ficción, que está anclada en lo que hoy sabemos sobre los neandertales y su relación con el fuego. Una forma de acercarnos, desde la imaginación informada, a una de las experiencias más decisivas de nuestra historia como especie. Desde tiempos muy antiguos, muchas culturas han contado historias sobre un fuego que no estaba dado, sino que fue obtenido, robado o entregado tras un acto de riesgo. Ese motivo —presente en mitos muy distintos entre sí— no habla solo del origen de una técnica, sino de algo más profundo: la experiencia humana de atravesar la oscuridad y asegurar la continuidad del grupo. En pleno invierno, cuando la noche se alarga y el frío obliga a reunirse, el fuego se convierte en más que calor: es centro, memoria y promesa de supervivencia. Celebraciones actuales como la Navidad, con su énfasis en la luz en medio de la oscuridad, la reunión familiar y el recuerdo de los ausentes, no descienden directamente de esos mitos antiguos, pero dialogan con la misma necesidad humana recurrente. Este episodio se sitúa en ese cruce: entre ciencia, mito y memoria, aprovechando un momento del año que sigue recordándonos por qué encender una llama —real o simbólica— nunca ha sido un gesto trivial. Es probable que nunca lleguemos a conocer las palabras específicas con las que los neandertales nombraron el fuego, el viento o a los animales que compartieron su entorno. Tampoco podemos reconstruir con precisión los relatos que transmitieron ni el significado consciente que atribuían a ciertos gestos repetidos. Sin embargo, la evidencia disponible permite afirmar que, frente a condiciones ambientales adversas, estos grupos humanos se reunían alrededor del fuego, compartían recursos, cuidaban a individuos vulnerables y mantenían vínculos sociales con quienes habían muerto. En ese conjunto de prácticas —el control del fuego, la cohesión del grupo y la preservación de la memoria social— se reconoce un patrón profundamente humano, observable a lo largo del tiempo y del registro arqueológico. Antes de los sistemas simbólicos formalizados y de los calendarios, ya existía la necesidad de luz en la oscuridad, de calor frente al frío y de continuidad frente a la pérdida. Es en ese terreno común donde el pasado profundo y el presente se encuentran. Antes de los calendarios. Antes de los dioses. Antes de las fechas. Los humanos ya se reunían alrededor del fuego para no morir de frío y para no olvidar a los suyos. Eso es lo que sabemos. Eso es lo que imaginamos. Música del capítulo Dead Can Dance - Nierika Music For - Slow Shamanic Drums - Grounding to Mother Gaia Paleowolf - Eternity in Winter / Ethereal Norse Ambient Chefelf - White Christmas (8bit) Queensrÿche - White Christmas Enlaces Davis, R., Hatch, M., Hoare, S. et al. (2025). Earliest evidence of making fire. Nature. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/398548638_Earliest_evidence_of_making_fire

  21. 111

    Recordando a Theodosius Dobzhansky a 50 años de su muerte

    Theodosius Dobzhansky, fue una de las figuras más importantes en la biología en el siglo XX. Nacido en 1900 en la actual Ucrania, y formado inicialmente en el ambiente científico ruso, emigró hacia los Estados Unidos en 1927 para integrarse en el laboratorio de Thomas Hunt Morgan, que en ese momento era el epicentro mundial de la genética experimental. Allí, trabajando con la mosca de la fruta, Drosophila, desarrolló las ideas que lo convertirían en un pilar de la síntesis moderna de la evolución. Antes de Dobzhansky, la biología evolutiva era un mosaico de enfoques separados: los naturalistas y los paleontólogos describían la evolución desde una perspectiva macroscópica, mientras que los genetistas estudiaban mutaciones y herencia pero sin un marco unificador. Dobzhansky fue quien articuló una visión coherente que integraba ambos mundos. Su libro de 1937 Genetics and the Origin of Species, demostró que los mecanismos propios del enfoque genético como la variación, la mutación, la recombinación y que las fuerzas como la selección natural, la deriva genética y el flujo génico, eran suficientes para explicar la adaptación y la especiación en poblaciones reales. Con ello, no solo fundó la genética de poblaciones moderna, sino que estableció una base sólida para comprender cómo cambian las especies a lo largo del tiempo. Su trabajo transformó la investigación evolutiva al pasar del laboratorio a la naturaleza: Dobzhansky estudió poblaciones silvestres de Drosophila y mostró que esta especia poseía una diversidad genética mucho más rica de lo que se creía, revelando que la evolución no es una reliquia del pasado, sino un proceso activo y continuo. El impacto de Dobzhansky trascendió ampliamente el ámbito teórico. Su enfoque empírico y su insistencia en combinar genética, ecología y historia natural dieron forma a gran parte de la biología evolutiva contemporánea. Mostró cómo los factores ambientales modulan la eficiencia de los genes, también el cómo la adaptación es un diálogo permanente entre los organismos y su entorno, y además cómo la variación genética es el combustible indispensable de la selección natural. En su obra además, reflexionó con profundidad sobre la biología humana y las implicaciones culturales de la evolución, siempre combatiendo las ideas pseudocientíficas en torno al concepto de raza. Su célebre frase de 1973 “Nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución”, sintetiza su legado intelectual y se ha convertido en una de las afirmaciones más citadas en la historia de las ciencias de la vida. Hoy, muchas de las áreas más dinámicas de la investigación, como la genómica poblacional, la genética de la conservación, los estudios sobre adaptación rápida al cambio climático, la evolución de microorganismos y los virus, incluso la medicina personalizada, continúan construyéndose sobre los principios que él ayudó a formular. Dobzhansky no solo resolvió un problema histórico de integración en la biología: enseñó a generaciones enteras a pensar evolutivamente. Su obra sigue viva porque sigue siendo útil, porque explica fenómenos actuales y porque ofrece un marco conceptual que permite entender desde los patrones globales de biodiversidad hasta las mutaciones que surgen en el interior de una célula. En la confluencia entre rigor experimental, reflexión filosófica y compromiso con la claridad científica, Dobzhansky dejó una huella que aún marca el camino de la biología moderna. Hoy a 50 años de su muerte, nuestra máquina del tiempo nos permitirá hacer un viaje hasta la ciudad de Nemyriv, hacia los primeros días del siglo XX, donde podremos conocer de cerca su historia, y el legado científico que ha llegado hasta nosotros. Música del Capítulo Zach Bjorklund - Land Of Brilliant Lights Dream Clinic - Lords Of Steel Biorythmicbear - It's a Lo-Fi 8 Bit Christmas Medley Sershen & Zaritskaya - All Alone On Christmas Enlaces Ayala, F.J. (1985). «Theodosius Dobzhansky». Biographical Memoirs of the National Academy of Sciences 55: 163-213. Disponible en: https://web.archive.org/web/20240809165833/https://www.nasonline.org/wp-content/uploads/2024/06/dobzhansky-theodosius.pdf Barahona, A., & Ayala, F. J. (2005). Theodosius Dobzhansky's role in the emergence and institutionalization of genetics in Mexico. Genetics, 170(3), 981–987. Disponible en: https://doi.org/10.1093/genetics/170.3.981 Brisco-Ford E. 1975. Theodosius Grigorievich Dobzhansky, 25 January 1900 - 18 December 1975. Biogr. Mems Fell. R. Soc. (23): 58–89. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbm.1977.0004 Castro Moreno, J.A. (2013). ¿NADA EN BIOLOGÍA TIENE SENTIDO SI NO ES A LA LUZ DE LA EVOLUCIÓN? Ciência & Educação (Bauru), vol. 19, núm. 4, pp. 971-994 Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=251029395012 Kryzhanovska M.A., Z.M. Prokopiak H.M. Holinei. (2025). Theodosius Dobzhansky: his life and scholarly contributions. Faktori eksperimental noi evolucii organizmiv 36:168-173 Disponible en: http://utgis.org.ua/journals/index.php/Faktory/article/view/1732 Palamarchuk M. (2023).(Un)celebrated Ukrainians Who Changed the Course of History: Theodosius Dobzhansky. The latter-day Darwin from Nemirov. Kyiv Post. Disponible en: https://www.kyivpost.com/post/18563 Sydow, M.von. (2012). From Darwinian Metaphysics towards Understanding the Evolution of Evolutionary Mechanisms. A Historical and Philosophical Analysis of Gene-Darwinism and Universal Darwinism. Disponible en: https://library.oapen.org/bitstream/handle/20.500.12657/32492/1/610358.pdf

  22. 110

    Australopithecus deyiremeda - dejando huellas en la tierra y sombras en las ramas

    Yo fui Deyiremeda, pero me decían Deyi, un "pariente cercano" en lengua afar. Mi día empezaba al amanecer, con el sol que caia sobre la sabana y los bosquecillos. Caminaba balanceándome ligeramente, sintiendo la tierra bajo mis pies con dedos curvos y flexibles. A diferencia de mis vecinos, los afarensis, la familia de Lucy, que pisaban firmes en las llanuras abiertas comiendo hierbas y raíces de sabana, yo prefería los árboles. Mi pie tenía un pulgar que me resultaba ideal para agarrarme a ramas y escapar de los leopardos y otros grandes animales que nos cazaban. Allí en lo alto, recolectaba frutos, hojas tiernas y nueces de plantas, así como algunos insectos en las sombras frescas; mis dientes eran pequeños, con los caninos simples, estaban hechos para esa dieta basada en plantas, pero no para masticar cosas duras. Trepaba para descansar o huir, sintiendo el viento en mi pelaje, y en el suelo empujaba con el segundo dedo para equilibrar mi marcha entre cielo y tierra. Vivíamos cerca de los afarensis en Woranso-Mille, pero sin competir mucho: ellos en zonas abiertas con pastos, pero yo en los rincones más boscosos. Era una coexistencia pacífica en un mundo cambiante, donde el clima secaba los bosques y nos empujaba a adaptarnos. Un día, un temblor marcó el fin de mi era. Millones de años después, mis huesos –como la mandíbula juvenil o mi pie parcial– fueron desenterrados por científicos, quienes analizaron los isótopos de carbono para confirmar mi dieta arbórea y mi pie para probar que la trepada persistía. Mi historia, se publicó en un artículo de Nature hacia finales de noviembre de 2025, y en el muestra que la evolución era un baile ramificado entre ramas y suelo, con primos como yo. Desde el pasado, les digo a Uds. que me escuchan, que miren atrás, ya que en mis pasos está el inicio de los suyos. El descubrimientos de Lucy, el famoso esqueleto de Australopithecus afarensis hallado en 1974 por Donald Johanson, mostró que nuestros ancestros eran bípedos, con pies adaptados al suelo pero aún mantenían una morfología arbórea, y una dieta mixta con recursos disponibles tanto en los bosques como en las sabanas, permitiendo a la especie de Lucy adaptarse a los cambios climáticos. Pero Lucy y los suyos no estaban solos, en 2015 se propuso la existencia de otra especie: Australopithecus deyiremeda, que se encontró a unos 35 km de la localidad de Hadar. Con esta propuesta, los científicos se tomaron las cosas con calma, ya que esta descripción se basaba en mandíbulas y dientes por lo cual en ese momento no hubo consenso total. Sus descubridores la vieron distinta de la especie de Lucy, ésto por sus dientes más pequeños y sus mandíbulas más robustas, sugiriendo con esto la existencia de unas diversidad homínida mayor a la que se esperaba. Los críticos, de forma coherente, cuestionaron la validez de Australopithecus deyiremeda, por las escasas muestras y también por la posible variaciones que se da de manera natural dentro de las especies, debatiendo con estos argumentos si ésta era una especie real o solo una forma de Australopithecus afarensis. Este estudio, que vamos a revisar el día de hoy describe 13 nuevos fósiles de Australopithecus deyiremeda en la localidad de Burtele, datados entre 3.59 y 3.33 millones de años y muestran que A. deyiremeda se puede diferenciar de manera válida y lo comparan con otras especies como Ardipithecus ramidus y A. afarensis. Este artículo valida la especie y pinta con esto un Plioceno africano más diverso, lo cual es importante porque influye en la forma en que hoy vemos nuestra evolución. Música del capítulo Melodic Music Extension - John Williams - Carol of the Bells Extended Futurescapes - Sci Fi Ambience - The Spire: Dark Atmospheric Sci Fi Ambient Music 8 Bit Universe - All I Want for Christmas Is You (8-Bit Version) 8 Bit Universe - Sleigh Ride (8-Bit Version) Shakin’ Stevens - Merry Christmas Everyone Enlaces Fuente Haile-Selassie, Y., Schwartz, G.T., Prang, T.C. et al. (2025). New finds shed light on diet and locomotion in Australopithecus deyiremeda. Nature. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09714-4 Para leer más Arizona State University. December 12, 2025. This 3.4 Million-Year-Old Foot Changes the Story of Human Origins. SciTechDaily. Disponible en: https://scitechdaily.com/this-3-4-million-year-old-foot-changes-the-story-of-human-origins/ Haile-Selassie, Y., Saylor, B., Deino, A. et al. (2012). A new hominin foot from Ethiopia shows multiple Pliocene bipedal adaptations. Nature 483, 565–569. Disponible en: https://sites.lsa.umich.edu/wp-content/uploads/sites/430/2016/08/HaileSelassieal2012_BRTfoot.pdf Kimbel, W. H., & Delezene, L. K. (2009). Lucy redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Yearbook of Physical Anthropology, 52, 2–48. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ajpa.21183 SWI swissinfo.ch. 26 noviembre 2025. Lucy´ coexistió con otra especie de Australopithecus, los deyiremeda. Sociedad Suiza de Radio y Televisión. Disponible en: https://www.swissinfo.ch/spa/lucy-coexisti%C3%B3-con-otra-especie-de-australopithecus%2C-los-deyiremeda/90509464 Wood, B., & Lonergan, N. (2008). The hominin fossil record: taxa, grades and clades. Journal of anatomy, 212(4), 354–376. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1469-7580.2008.00871.x Capítulos que enlazan con este: Australopithecus deyiremeda Ivoox: https://www.ivoox.com/australopithecus-deyiremeda-audios-mp3_rf_160999116_1.html Spotify: https://open.spotify.com/episode/5EEsKcHjDmBRHlH50xmHe3 Apple Podcast: https://podcasts.apple.com/es/podcast/australopithecus-deyiremeda/id1523594758?i=1000732744389

  23. 109

    Australopithecus africanus un paso más sobre el puente que lleva hasta la humanidad

    Hace millones de años, en los paisajes abiertos y boscosos del sur de África, caminó una criatura que llevaba en su cuerpo las huellas de un cambio profundo. No era un simio, pero tampoco un ser humano; era algo intermedio, una forma de vida que empezaba a mirar el mundo desde una nueva altura. Su andar erguido, su curiosidad y su capacidad de adaptación marcaron el comienzo de una historia que, con el tiempo, nos llevaría hasta nosotros mismos. En una época en la que los truenos del clima moldeaban la tierra, y las sabanas se extendían bajo el sol africano, surgió una especie que guardaba en su anatomía las claves del futuro. Sus fósiles, descubiertos décadas más tarde, despertarían preguntas que aún hoy siguen resonando: ¿cuándo empezamos a ser humanos? ¿Qué nos separa de los demás primates? ¿Y qué papel jugó esta antigua criatura en el largo camino de la evolución? Australopithecus africanus es una de las especies más emblemáticas del linaje australopitecino y ocupa un lugar crucial en la historia evolutiva humana. Vivió en el sur de África hace entre 3,3 y 2,1 millones de años, y su descubrimiento marcó un punto de inflexión en la comprensión de nuestros orígenes. Con un cuerpo adaptado tanto al bipedismo como a la trepa, A. africanus representa una forma de transición entre los australopitecos más primitivos y los primeros representantes del género Homo. Fósiles célebres como “Mrs. Ples” y el niño de Taung ayudaron a demostrar que la humanidad más antigua surgió en África, y no en Asia o Europa, como se creía en el siglo XX. Más que un simple antepasado, Australopithecus africanus simboliza una etapa clave en la evolución del comportamiento, la locomoción y la inteligencia, un puente biológico y temporal entre los simios ancestrales y los primeros humanos que, siglos después, mirarían atrás para reconocerse en él. Este capítulo es un viaje hacia ese pasado remoto, hacia una especie que desafió las ideas establecidas y que, desde su silencio de piedra, continúa hablándonos sobre los orígenes de la humanidad. Una historia de descubrimiento, de debate y de asombro científico que comenzó hace casi un siglo, cuando los huesos de un antiguo habitante del sur de África revelaron que el linaje humano tenía raíces mucho más profundas de lo que nadie había imaginado. Música del capítulo Scott Buckley - A Kind Of Hope Music For - Indian Flute Music • Yoga & Meditation • Pure Positive Vibes Music For - AFRICAN DRUM MUSIC • Tribal Beats • Shaman Dance • Unleash your Primal Self 8 Bit Universe - Def Leppard - Foolin [8 Bit] FireHouse - Love of a Lifetime Enlaces Almécija S. et al. (2015). Comment on “Human-like hand use in Australopithecus africanus”. Science 348,1101-1101D. Disponible en: https://www.science.org/doi/epdf/10.1126/science.aaa8414 Arias-Martorell, J., Potau, J. M., Bello-Hellegouarch, G., & Pérez-Pérez, A. (2015). Like father, like son: assessment of the morphological affinities of A.L. 288-1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119-73-2718 (Australopithecus sp.) through a three-dimensional shape analysis of the shoulder joint. PloS one, 10(2), e0117408. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0117408 Braga, J., Samir, C., Fradi, A. et al. Cochlear shape distinguishes southern African early hominin taxa with unique auditory ecologies. Sci Rep 11, 17018 (2021). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-021-96543-w Clarke R.J., Pickering T.R., Heaton J.L, Kuman K. (2021). The Earliest South African Hominids. Annual Review of Anthropology. Vol. 50:125-143 Disponible en: https://doi.org/10.1146/annurev-anthro-091619-124837 L. Georgiou, C.J. Dunmore, A. Bardo, L.T. Buck, J. Hublin, D.H. Pahr, D. Stratford, A. Synek, T.L. Kivell, & M.M. Skinner. (2020). Evidence for habitual climbing in a Pleistocene hominin in South Africa, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 117 (15) 8416-8423. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1914481117 Granger, D. E., Stratford, D., Bruxelles, L., Gibbon, R. J., Clarke, R. J., & Kuman, K. (2022). Cosmogenic nuclide dating of Australopithecus at Sterkfontein, South Africa. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 119(27), e2123516119. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.2123516119 Harper, C. M., Zipfel, B., DeSilva, J. M., McNutt, E. J., Thackeray, F., & Braga, J. (2022). A new early hominin calcaneus from Kromdraai (South Africa). Journal of anatomy, 241(2), 500–517. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9296044/pdf/JOA-241-500.pdf Joannes-Boyau, R., Adams, J. W., Austin, C., Arora, M., Moffat, I., Herries, A. I. R., Tonge, M. P., Benazzi, S., Evans, A. R., Kullmer, O., Wroe, S., Dosseto, A., & Fiorenza, L. (2019). Elemental signatures of Australopithecus africanus teeth reveal seasonal dietary stress. Nature, 572(7767), 112–115. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-019-1370-5 Jungers, W. L., Grabowski, M., Hatala, K. G., & Richmond, B. G. (2016). The evolution of body size and shape in the human career. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1698), 20150247. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2015.0247 Kuljian C. Contesting a legendary legacy: A century of reflection on Raymond Dart and the Taung skull. S Afr J Sci. 2025;121(1/2), Art. #18323. Disponible en: https://doi.org/10.17159/sajs.2025/18323 McHenry, H. M., & Berger, L. R. (1998). Body proportions of Australopithecus afarensis and A. africanus and the origin of the genus Homo. Journal of human evolution, 35(1), 1–22. Disponible en: https://doi.org/10.1006/jhev.1997.0197 Naish D. (2023). Piltdown Man and the Dualist Contention. Tetrapod Zoology Blog. Disponible en: https://tetzoo.com/blog/2023/3/13/piltdown-man-and-the-dualist-contention Peterson, A., Abella, E. F., Grine, F. E., Teaford, M. F., & Ungar, P. S. (2018). Microwear textures of Australopithecus africanus and Paranthropus robustus molars in relation to paleoenvironment and diet. Journal of human evolution, 119, 42–63. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2018.02.004 Schroeder L, Roseman CC, Cheverud JM, Ackermann RR (2014) Characterizing the Evolutionary Path(s) to Early Homo. PLoS ONE 9(12): e114307. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article/file?id=10.1371/journal.pone.0114307&type=printable Strait, D.S. (2010). The Evolutionary History of the Australopiths. Evo Edu Outreach 3, 341–352. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12052-010-0249-6 Strait, D. S., Weber, G. W., Neubauer, S., Chalk, J., Richmond, B. G., Lucas, P. W., Spencer, M. A., Schrein, C., Dechow, P. C., Ross, C. F., Grosse, I. R., Wright, B. W., Constantino, P., Wood, B. A., Lawn, B., Hylander, W. L., Wang, Q., Byron, C., Slice, D. E., & Smith, A. L. (2009). The feeding biomechanics and dietary ecology of Australopithecus africanus. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 106(7), 2124–2129. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0808730106 Štrkalj, G. (2000). Becoming a hominid: Notes on the early taxonomy of Australopithecus. Anthropological Review, 63, 31–38. Disponible en: https://doi.org/10.18778/1898-6773.63.03 Stynder D.D. A record of human evolution in South Africa. Disponible en: https://biodiversityexplorer.info/mammals/primates/human_evolution_in_sa-stynder.pdf Thackeray J.F. (2017). A History of Research on Human Evolution in South Africa from 1924 to 2016. The Revue de Primatologie. 7(2016). Disponible en: https://journals.openedition.org/primatologie/2708 Episodio que conecta con éste La guerra de los cráneos: en busca del eslabón perdido Ivoox https://www.ivoox.com/guerra-craneos-busca-del-audios-mp3_rf_80318862_1.html Spotify https://open.spotify.com/episode/6Tqf0JMMhxhwnHRkJmvcnB Apple Podcast https://podcasts.apple.com/us/podcast/la-guerra-de-los-cr%C3%A1neos-en-busca-del-eslab%C3%B3n-perdido/id1523594758?i=1000546629518

  24. 108

    Somos legión - Una mirada al ser colectivo - Holobiontes

    Durante siglos, la biología describió la vida como una colección de individuos separados, cada uno con sus propios límites y funciones. Sin embargo, debajo de esa aparente independencia, la naturaleza siempre escondió una serie de alianzas silenciosas. Desde los líquenes, extrañas mezclas de hongos y algas que crecen sobre las rocas y árboles, hasta las raíces de las plantas y los intestinos de los animales, la vida se ha tejido a partir de asociaciones. Aun así, la ciencia tardó mucho en reconocerlo. Fue hasta bien entrado el siglo XX cuando la bióloga estadounidense Lynn Margulis desafió la idea del individuo autosuficiente. Su trabajo sobre la simbiosis y la endosimbiosis seriada reveló que los grandes cambios evolutivos podían surgir de la cooperación entre especies. En ese contexto, Margulis propuso una palabra nueva y poderosa: holobionte, un término que significa literalmente “ser vivo completo”. Con éste nombre quiso expresar que ningún organismo está solo, que cada ser es, en realidad, una comunidad de vidas que conviven y prosperan juntas. Hoy, esa visión ha cambiado profundamente nuestra manera de entender la biología. El concepto de holobionte describe al conjunto formado por un organismo y todos los microorganismos que habitan en él: bacterias, hongos, arqueas, virus y otros compañeros diminutos que participan en su equilibrio. Estos socios invisibles determinan aspectos esenciales de la existencia, desde la digestión y la inmunidad hasta la capacidad de adaptarse al entorno. En el mar, en los bosques o dentro de nuestro propio cuerpo, cada forma de vida funciona como una red simbiótica. La biología moderna ha comenzado a ver en los holobiontes no solo sistemas ecológicos interdependientes, sino también posibles unidades evolutivas, donde la selección actúa sobre el conjunto y no sobre las partes aisladas. Comprender esto nos obliga a replantear una idea antigua: tal vez la vida no se trate de competir, sino de coexistir. Nuestro viaje de hoy nos llevará a mirar la vida desde otro ángulo, desde ese lugar donde los límites del “yo” se vuelven difusos, y trataremos de profundizar en el hecho de que ningún ser está realmente solo, que todo organismo es en realidad una comunidad en movimiento. Los holobiontes hoy nos invitan a entender la existencia no como una lucha entre individuos, sino como una red de colaboraciones invisibles que hacen posible cada respiración, cada hoja, cada pensamiento. Comprenderlos es aprender que la vida, en su forma más profunda, siempre se conjuga en plural. Música del capítulo othopux – Epic Oddisey Inspiritana music by Cale Alit - Persian Santoor 8 BITS Music - Ringo Starr - Here's To The Nights Chiptune version Ringo Starr - Wrack My Brain Enlaces Baedke, J., Fábregas-Tejeda, A., & Nieves Delgado, A. (2020). The holobiont concept before Margulis. Journal of experimental zoology. Part B, Molecular and developmental evolution, 334(3), 149–155. Disponible en: https://doi.org/10.1002/jez.b.22931 Bordenstein, S.R. & Theis, K.R. (2015). Host Biology in Light of the Microbiome: Ten Principles of Holobionts and Hologenomes. PLOS Biology, 13(8): e1002226. Disponible en: https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371%2Fjournal.pbio.1002226 Boulangé, C.L., Neves, A.L., Chilloux, J. et al. (2016). Impact of the gut microbiota on inflammation, obesity, and metabolic disease. Genome Med 8, 42. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s13073-016-0303-2 Gilbert, S. F., Sapp, J., & Tauber, A. I. (2012). A symbiotic view of life: we have never been individuals. The Quarterly review of biology, 87(4), 325–341. Disponible en: https://works.swarthmore.edu/fac-biology/165/ Khalil, M., Di Ciaula, A., Mahdi, L., Jaber, N., Di Palo, D. M., Graziani, A., Baffy, G., & Portincasa, P. (2024). Unraveling the Role of the Human Gut Microbiome in Health and Diseases. Microorganisms, 12(11), 2333. Disponible en: https://doi.org/10.3390/microorganisms12112333 Kramer, P., & Bressan, P. (2015). Humans as Superorganisms: How Microbes, Viruses, Imprinted Genes, and Other Selfish Entities Shape Our Behavior. Perspectives on Psychological Science, 10(4), 464-481. Disponible en: https://osf.io/download/k39mn Lavagnino, N. J., Massarini, A., & Folguera, G. (2014). Simbiosis y evolución: un análisis de las implicaciones evolutivas de la simbiosis en la obra de Lynn Margulis. Revista Colombiana de Filosofía de la Ciencia, 14(29), 161-181. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/414/41438646008.pdf Lloyd, E.A., Wade, M.J. (2019). Criteria for Holobionts from Community Genetics. Biol Theory 14, 151–170. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s13752-019-00322-w O’Malley, M.A.& Dupré, J. (2007). Size doesn’t matter: towards a more inclusive philosophy of biology. Biol Philos 22, 155–191. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/225360062_Size_Doesn't_Matter_Towards_a_More_Inclusive_Philosophy_of_Biology Osman, E.O., Suggett, D.J., Voolstra, C.R. et al. (2020). Coral microbiome composition along the northern Red Sea suggests high plasticity of bacterial and specificity of endosymbiotic dinoflagellate communities. Microbiome 8, 8 . Disponible en: https://doi.org/10.1186/s40168-019-0776-5 Rohwer F, Seguritan V, Azam F, Knowlton N (2002) Diversity and distribution of coral-associated bacteria. Mar Ecol Prog Ser 243:1-10. Disponible en: https://doi.org/10.3354/meps243001 Rosenberg E & Zilber-Rosenberg I. (2016). Microbes Drive Evolution of Animals and Plants: the Hologenome Concept. mBio7:10.1128/mbio.01395-15. Disponible en: https://doi.org/10.1128/mbio.01395-15 Rosenberg, E., & Zilber-Rosenberg, I. (2018). The hologenome concept of evolution after 10 years. Microbiome, 6(1), 78. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s40168-018-0457-9 Simon, JC., Marchesi, J.R., Mougel, C. et al. Host-microbiota interactions: from holobiont theory to analysis. Microbiome 7, 5 (2019). Disponible en: https://doi.org/10.1186/s40168-019-0619-4 Stencel, A., & Wloch-Salamon, D. M. (2018). Some theoretical insights into the hologenome theory of evolution and the role of microbes in speciation. Theory in biosciences = Theorie in den Biowissenschaften, 137(2), 197–206. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12064-018-0268-3 Suárez-Díaz J. (2015). El mecanismo evolutivo de Margulis y los niveles de selección. Contrastes: revista internacional de filosofía. Vol. 20, Nº 1, 101-118. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5310625 Zilber-Rosenberg I.& Rosenberg E. (2008) Role of microorganisms in the evolution of animals and plants: the hologenome theory of evolution. FEMS Microbiology Reviews, Volume 32, Issue 5. P 723–735. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1574-6976.2008.00123.x

  25. 107

    Cuando la biología se convierte en robótica: un viaje al mundo de los biobots

    Los biobots son diminutos robots hechos con células vivas en lugar de piezas metálicas o electrónicas, capaces de moverse por sí mismos gracias a la energía natural de las propias células. No son organismos completos, sino pequeños grupos de tejido cultivados en laboratorio y diseñados para estudiar y aprovechar las capacidades biológicas del cuerpo. Su funcionamiento depende del tipo de célula empleada: algunas versiones usan células musculares que se contraen como mini motores, mientras que otras utilizan células con cilios, unos diminutos “pelitos” que baten rítmicamente y permiten el desplazamiento, como ocurre en los pulmones humanos al mover el moco. Esta tecnología combina biología e ingeniería para crear sistemas que se comportan como máquinas vivas, capaces de responder a su entorno y realizar movimientos coordinados, abriendo posibilidades para transportar fármacos, limpiar microcontaminantes o explorar tejidos a microescala. Hoy en la seccion Galerías del Saber vamos a revisar un artículo llamado “AggreBots: Configurando CiliaBots mediante agregación tisular modular guiada”, publicado por el investigados Dhruv Bhattaram de la Carnegie Mellon University y su equipo en 2025, presenta un enfoque innovador en la creación de biobots que se construyen usando un método llamado agregación tisular modular guiada, que consiste en organizar células de manera controlada para formar estructuras más grandes y funcionales. Una de las características más interesantes de este enfoque es que permite construir cilios, estructuras similares a pequeños pelitos, que se utilizan para generar movimiento y coordinación dentro de estos robots biológicos. A diferencia de los robots tradicionales de metal o plástico, estos biobots son flexibles y suaves, lo que les da una relación más natural con su entorno. La metodología descrita en el artículo detalla cómo se pueden configurar y ensamblar células para construir formas precisas, un proceso que combina conceptos de biología, ingeniería y robótica. La idea central es que a partir de unidades simples y pequeñas, se pueden crear sistemas complejos y organizados que funcionen de manera controlada. Nuestro viaje de hoy nos llevará a explorar este mundillo, en el cual hoy se logra la combinación de la biología con la tecnología para abrir nuevas formas de crear herramientas vivas, capaces de moverse y realizar tareas simples. Fuente: Bhattaram D. et al, (2025). AggreBots: Configuring CiliaBots through guided, modular tissue aggregation, Science Advances. 11(39). Disponible en: https://www.science.org/doi/epdf/10.1126/sciadv.adx4176 Enlaces Blackiston, D., Kriegman, S., Bongard, J., & Levin, M. (2023). Biological Robots: Perspectives on an Emerging Interdisciplinary Field. Soft robotics, 10(4), 674–686. Disponible en: https://doi.org/10.1089/soro.2022.0142 He, S.; Liu, S.; Li, X.; Ye, M.; Wu, H.; Song, J. (2025) A review: exploring the designs of bio-bots. Soft Sci., 5, 5. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20517/ss.2024.50 Mostafa Essam Eissa. May 2025. “BIOBOTS - THE FUTURE OF BIOMEDICAL ENGINEERING: A MINI REVIEW”. Universal Journal of Pharmaceutical Research, vol. 10, no. 2, Disponible en: https://ujpronline.com/index.php/journal/article/view/1319 Música del capítulo othopux - Relucting fire Futurescapes - The Spire: Dark Atmospheric Sci Fi Ambient Music 8BitRenditions - Don Henley - The Boys of Summer (8-Bit) Mott the Hoople - Monte Carlo

  26. 106

    Jack el Destripador

    Camino despacio entre la niebla que envuelve las calles del viejo Londres hacia finales del siglo XIX. El aire es denso, casi vivo, y cada farola parece una luna temblorosa suspendida sobre el miedo. El empedrado de la calle brilla bajo la lluvia y mis pasos resuenan como si despertaran fantasmas. En Whitechapel, los callejones huelen a humo, a cerveza barata y a desesperanza. Es un barrio que no duerme, donde la pobreza se disfraza de rutina y el peligro acecha tras cada sombra. Mientras avanzo, escucho el rumor lejano de una carreta, el llanto de un niño, un grito ahogado que se pierde entre la bruma. Londres respira con dificultad, enferma de desigualdad y de secretos. Aquí, entre los obreros exhaustos y las mujeres olvidadas, nació una leyenda que aún hoy nos observa desde la oscuridad: Jack el Destripador. Nadie lo vio con claridad, pero todos sintieron su presencia. Un hombre, o tal vez una idea, que convirtió el miedo en un eco eterno. Mientras sigo mi marcha, por momentos me parece oír sus pasos que se mezclan con los míos, como si alguien caminara detrás, silencioso, paciente. Pero solo es el viento que recorre las esquinas o mi imaginación que se deja arrastrar por la historia. Sigo caminando, porque el misterio sigue vivo, y bajo la tierra —en mi propia cueva— intentaré desenterrar lo que queda de verdad entre tanta sombra. Soy El Topo, y esta noche, descenderemos juntos a las entrañas del Londres victoriano… allí donde comenzó la leyenda del Destripador. El misterio de Jack el Destripador sigue siendo uno de los más inquietantes de la historia criminal. Entre agosto y noviembre de 1888, el barrio londinense de Whitechapel se convirtió en el escenario de una serie de asesinatos brutales que sembraron el pánico y marcaron para siempre la imaginación colectiva. Las víctimas, mujeres pobres y vulnerables, fueron encontradas con una violencia que desafiaba toda lógica. La policía, desbordada por la presión pública y la falta de recursos, persiguió sombras entre la niebla. Las cartas firmadas por “Jack the Ripper” —quizás auténticas, quizás una cruel broma— alimentaron el terror y el mito. Decenas de sospechosos fueron señalados: médicos, carniceros, artistas, incluso miembros de la aristocracia. Pero la verdad, como la niebla de Whitechapel, nunca se disipó del todo. Más de un siglo después, el Destripador sigue siendo un enigma sin rostro. Su historia es también el retrato de una ciudad dividida, de una sociedad que comenzaba a enfrentarse a la modernidad y a sus propias sombras. Nuestro viaje de hoy nos lleva a hasta la misma Inglaterra victoriana donde intentaremos descifrar lo que permanece oculto tras los crímenes, la prensa y el mito… porque a veces, lo más aterrador no es el asesino, sino lo que la oscuridad revela de nosotros mismos. Música del episodio Power Music Factory - Crime Investigation Dark Music Rest for the Wicked - Jack the Ripper | DARK GOTHIC AMBIENT MUSIC Sound Effects - Horror Ambience Sound Effect Echoes of the Crypt - Jack The Ripper – Dark Gothic Ambience Rod Temperton Music - Michael Jackson - Thriller - 8-Bit NES Judas Priest - The Ripper Enlaces Adam D. (2019). Does a new genetic analysis finally reveal the identity of Jack the Ripper? Science. Disponible en: https://www.science.org/content/article/does-new-genetic-analysis-finally-reveal-identity-jack-ripper Connor, S. 2014. Jack the Riper: Scientists Who Claimed to Have Identified Notorious Killer Has Made Serious DNA Error. The Independent. Disponible en: http://www.independent.co.uk/news/science/jack-the-ripper-id-hinges-on-a-decimal-point-as-scientists-flag-up-dnaerror-in-book-that-claims-to-9804325.html Killgrove K. (2019). Archaeological Geneticists Call Jack The Ripper DNA Study 'Unpublishable Nonsense'. FORBES. Disponible en: https://www.forbes.com/sites/kristinakillgrove/2019/03/18/archaeological-geneticists-call-jack-the-ripper-dna-study-unpublishable-nonsense/ Keppel, R.D., Weis, J.G., Brown, K.M. and Welch, K. (2005), The Jack the Ripper murders: a modus operandi and signature analysis of the 1888–1891 Whitechapel murders. J. Investig. Psych. Offender Profil., 2: 1-21. Disponible en: https://doi.org/10.1002/jip.22 Lekh SK, Langa A, Begg P, Puri BK. The case of Aaron Kosminski: was he Jack the Ripper? Psychiatric Bulletin. 1992;16(12):786-788. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/journals/psychiatric-bulletin/article/case-of-aaron-kosminski-was-he-jack-the-ripper/DDFAD697810395EE21A6B210995037F6 Louhelainen, J., & Miller, D. (2020). Forensic Investigation of a Shawl Linked to the "Jack the Ripper" Murders. Journal of forensic sciences, 65(1), 295–303. Disponible en: https://doi.org/10.1111/1556-4029.14038 Nini, A. (2018). An authorship analysis of the Jack the Ripper letters. Digital Scholarship in the Humanities, 33(3), 621-636. Disponible en: https://doi.org/10.1093/llc/fqx065 Thompson, E. (2018) "Deconstructing “Jack”: How Jack the Ripper Became More Fiction Than Fact," Augsburg Honors Review: Vol. 11, Article 4. Disponible en: https://idun.augsburg.edu/honors_review/vol11/iss1/4/ Whitechapel c.1870-1900 Revision Guide. Disponible en: https://www.williambrookes.com/wp-content/uploads/2024/05/Whitechapel-Revision-Guide.pdf Whitechapel, East End of London. Disponible en: https://hawksites.newpaltz.edu/virtuallylondon/2015/12/07/whitechapel/

  27. 105

    Fuerza, destreza y evolución: el legado oculto de Paranthropus boisei

    Hace entre dos y tres millones de años, África era un vasto escenario de transformaciones evolutivas. En sus sabanas, bosques y orillas de lagos coexistían distintas especies de homininos: algunos todavía con rasgos simiescos, otros ya con características que anticipaban lo que hoy reconocemos como humanos. Fue un tiempo de diversificación y experimentación biológica, en el que distintas líneas evolutivas exploraban formas diferentes de caminar, alimentarse y manipular su entorno. De entre esa multitud de especies emergió un grupo peculiar que desarrolló una mayor capacidad cerebral, una dieta más variada y una relación nueva con las herramientas: el género Homo. Pero comprender cómo surgió ese linaje así como el por qué se separó de otros homininos como Australopithecus o Paranthropus sigue siendo uno de los grandes desafíos de la paleoantropología. Es aquí cuando los fósiles se constituyen como piezas esenciales para armar este rompecabezas: cada diente, fragmento de cráneo o hueso de una mano permite reconstruir, como en una historia escrita en piedra, los cambios anatómicos y funcionales que marcaron el camino hacia nuestra especie. Sin embargo, gran parte del registro fósil africano de este período está fragmentado e incompleto. La mayoría de los restos corresponden a cráneos o mandíbulas, dado que éstas que se preservan mejor en el tiempo, mientras que los huesos postcraneales, aquellos que conforman el cuerpo, las manos y los pies, son mucho más escasos. Esta carencia ha limitado durante décadas la comprensión de cómo se movían y qué podían hacer físicamente los primeros homininos. Hoy se conoce con relativa precisión cómo era su rostro y su dentadura, pero mucho menos sobre su locomoción o sus habilidades manuales. Y sin ese conocimiento, resulta difícil entender cuáles transformaciones anatómicas permitieron el surgimiento de la destreza humana, el trabajo con herramientas y la expansión del pensamiento técnico. Por eso, cada hallazgo de huesos postcraneales completos es un acontecimiento extraordinario: una ventana nueva al cuerpo, la conducta y la historia evolutiva de nuestros antepasados. En ese contexto, un reciente estudio publicado en la revista Nature bajo el título: Nuevos fósiles revelan la mano del Paranthropus boisei, se constituye como un descubrimiento crucial. Un grupo de investigadores, encabezados por Carrie Mongle y Louise Leakey, presentaron el esqueleto más completo jamás atribuido a esta especie, encontrado en la localidad de Koobi Fora, Kenia, y fechado en unos 1,52 millones de años. Este fósil, incluye huesos del cráneo, la mano y el pie, permitiendo por primera vez asociar de manera inequívoca la anatomía corporal de P. boisei con sus rasgos dentales característicos. Lo que hace tan relevante este hallazgo no es solo su grado de conservación, sino su potencial para replantear nuestra comprensión de la evolución de los homininos africanos. Durante décadas, P. boisei fue visto como un hominino especializado y limitado, de poderosas mandíbulas adaptadas a masticar vegetales duros, pero carente de las destrezas manuales que distinguen al género Homo. Sin embargo, los nuevos fósiles revelan una realidad mucho más compleja: una mano robusta pero hábil, un pulgar largo capaz de realizar agarres de precisión y un pie plenamente adaptado al bipedalismo moderno. Este conjunto anatómico sugiere que Paranthropus boisei no solo caminaba como nosotros, sino que también tenía la capacidad física para manipular objetos y, quizás, fabricar herramientas simples. Así, el hallazgo de Koobi Fora no solo llena un vacío anatómico en el registro fósil, sino que también desafía las fronteras tradicionales entre lo que consideramos “humano” y lo que no, recordándonos que la historia de nuestra evolución fue un entramado de caminos compartidos, convergencias y experimentos biológicos que coexistieron en el paisaje africano hace más de un millón de años. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a revisar este nuevo panorama evolutivo que nos enseña que la destreza manual y el bipedalismo no fueron atributos exclusivos de nuestra línea directa, sino características que pudieron haber aparecido de manera paralela en otras ramas del árbol humano. Fuente: Mongle, C.S., Orr, C.M., Tocheri, M.W. et al. New fossils reveal the hand of Paranthropus boisei. Nature (2025). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09594-8 Música del capítulo Jo Blankenburg - Anumati (ft. Uyanga Bold) Culture Capital - Background & Meditation Music - Dune Whispers 8 Bit Universe - Mama I'm Coming Home [Tribute to Ozzy Osbourne] First to eleven – Devil Enlace capitulo que enlaza con este https://lacuevadetopo.blogspot.com/2023/09/parantropos.html Ivoox: https://www.ivoox.com/parantropos-entendiendo-raices-nuestro-linaje-audios-mp3_rf_115707373_1.html Spotify: https://open.spotify.com/episode/6a4QVewDPHQItnJjFGjhN4?si=EkwK8z3tReSNEj91HD7glA Apple podcast: https://podcasts.apple.com/es/podcast/par%C3%A1ntropos-entendiendo-las-ra%C3%ADces-de-nuestro-linaje/id1523594758?i=1000627268550

  28. 104

    Australopithecus deyiremeda

    Durante el mes de octubre y los primeros días de Noviembre, se están celebrando los premios Ivoox, en donde ud puede votar a sus podcast favoritos, es así que le dejo el enlace para participar de la votación, solicitándoles que nos ayuden con un voto, ya que este programa está participando por segundo año consecutivo. Allí puede votar por todos sus otros podcast preferidos. De antemano le agradezco su participación. https://go.ivoox.com/wv/premios25?c=3002 Hace millones de años, en la hoy Etiopía, la vida se desplegaba en un tapiz complejo de bosques, praderas y sabanas. En este escenario, la historia de nuestra propia evolución se escribía, no como una línea recta, sino como un enredado y fascinante arbusto. Durante mucho tiempo, la figura de Lucy, la icónica Australopithecus afarensis, dominó este relato. Ella y su especie eran vistas como el único capítulo de la evolución humana en ese período, el eslabón solitario que teníamos en esa línea de tiempo. Pero el pasado, como la vida misma, es mucho más complicado y lleno de sorpresas. En el año 2011, en el mismo Valle del Afar donde se encontró a Lucy, un equipo de científicos realizó un hallazgo que cambiaría nuestra perspectiva. No encontraron un esqueleto completo, sino algo más modesto: fragmentos de mandíbulas, dientes y un puñado de huesos. Para un ojo no entrenado, podrían haber pasado desapercibidos, pero para los paleoantropólogos, estos huesos eran como piezas de un rompecabezas antiguo que revelaban una imagen completamente nueva. Al examinar los fósiles, se dieron cuenta de algo asombroso. Aunque estos individuos habían vivido en la misma época y en el mismo lugar que Lucy, sus características eran notablemente diferentes. Sus dientes eran más pequeños, su esmalte dental era más grueso y la forma de su mandíbula no coincidía con la de A. afarensis. Era una especie distinta, una rama que no habíamos visto antes en nuestro árbol evolutivo. A esta nueva especie se le dio el nombre de Australopithecus deyiremeda. El nombre en sí es un tributo a la gente local de la región Afar, que lo traduce como “pariente cercano”. Y eso es exactamente lo que nos dice este descubrimiento: que hace 3.3 millones de años, en ese mismo paisaje africano, Lucy no estaba sola, compartía su mundo con al menos otra especie de hominino. Este hallazgo es de una importancia monumental. Nos obliga a dejar de lado la idea de una evolución lineal y a abrazar la noción de que el camino hacia el ser humano moderno fue un proceso diverso y complejo. En el Plioceno Medio, múltiples especies de homininos coexistieron, cada una con sus propias adaptaciones, dietas y estrategias de supervivencia. Australopithecus deyiremeda es la prueba tangible de que nuestra historia no es una simple narración, sino una rica y multifacética saga de coexistencia. Hoy, nuestra máquina del tiempo nos llevará hacia el pasado remoto, hasta las regiones del Afar en África, hace unos 3,3 millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de Australopithecus deyiremeda y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano. Música del capítulo Scott Buckley - Phase Shift Music For - AFRICAN DRUM MUSIC Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ 8-Bit Misfits - Rock and Roll, Pt. 2 Gary Glitter - Rock and Roll, Parte 1 & 2 Enlaces Bower B. 2015. Fossils suggest another hominid species lived near Lucy. Science News. Disponible en: https://www.sciencenews.org/article/fossils-suggest-another-hominid-species-lived-near-lucy Haile-Selassie, Y., Deino, A.L., Saylor, B.Z., Umer, M., & Latimer, B.M. (2007). Preliminary geology and paleontology of new hominid-bearing Pliocene localities in the central Afar region of Ethiopia. Anthropological Science, 115, 215-222. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/250005167_Preliminary_geology_and_paleontology_of_new_hominid-bearing_Pliocene_localities_in_the_central_Afar_region_of_Ethiopia Haile-Selassie, Y., Gibert, L., Melillo, S. et al. (2015). New species from Ethiopia further expands Middle Pliocene hominin diversity. Nature 521, 483–488. Disponible en: https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/94597465/New-species-from-Ethiopia-further-expands-Middle-Pliocene-hominin-diversity-libre.pdf? Haile-Selassie Y. , Melillo S.M. , & Su D.F. . (2016). The Pliocene hominin diversity conundrum: Do more fossils mean less clarity?, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 113 (23) 6364-6371. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1521266113 Hanegraef H., Leakey M. G., Leakey L. N. & Spoor F. 2024. — Mid-Pliocene hominin diversity revisited, in Hublin J.-J., Mounier A. & Teyssandier N. (eds), Lucy’s Heirs – Tribute to Yves Coppens. Comptes Rendus Palevol 23 (29): 453-464. Disponible en: https://sciencepress.mnhn.fr/sites/default/files/articles/hd/comptes-rendus-palevol2024v23a29-pdfa.pdf Kimbel, W.H. and Delezene, L.K. (2009), “Lucy” redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 140: 2-48. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.21183 Kimbel W.H., Villmoare B. (2016). From Australopithecus to Homo: the transition that wasn’t. Phil. Trans. R. Soc. B371: 20150248. Disponible en: https://royalsocietypublishing.org/doi/epdf/10.1098/rstb.2015.0248 N.E. Levin, Y. Haile-Selassie, S.R. Frost, & B.Z. Saylor. (2015). Dietary change among hominins and cercopithecids in Ethiopia during the early Pliocene, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 112 (40) 12304-12309, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1424982112 Madison P. (2015). Deyiremeda: What’s Interesting & What’s Questionable. Fossil History. Disponible en: https://fossilhistory.wordpress.com/2015/05/28/australopithecus-deyiremeda-whats-interesting-and-whats-questionable-about-the-fossils-so-far/ Martin JM, Leece AB, Baker SE, Herries AIR, Strait DS. (2024). A lineage perspective on hominin taxonomy and evolution. Evolutionary Anthropology. ; 33:e22018. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/evan.22018 Spoor, F., Leakey, M. G., & O'Higgins, P. (2016). Middle Pliocene hominin diversity: Australopithecus deyiremeda and Kenyanthropus platyops. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1698), 20150231. Disponible en: https://royalsocietypublishing.org/doi/epdf/10.1098/rstb.2015.0231 Thomson Reuters. (2015). New hominin species may have lived alongside 'Lucy'. CBC Radio Canada News. Disponible en: https://www.cbc.ca/news/science/new-hominin-species-may-have-lived-alongside-lucy-1.3090697 Wood, B. and K. Boyle, E. (2016), Hominin taxic diversity: Fact or fantasy?. Am. J. Phys. Anthropol., 159: 37-78. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.22902

  29. 103

    Entre la extinción y el origen: los últimos Australopithecus y los primeros Homo

    Durante el mes de octubre y los primeros días de Noviembre, se están celebrando los premios Ivoox, en donde ud puede votar a sus podcast favoritos, es así que les comparto el enlace para participar de la votación, solicitándoles que nos ayuden con un voto, ya que este programa está participando por segundo año consecutivo. Allí puede votar por todos sus otros podcast preferidos. De antemano le agradezco su participación. https://go.ivoox.com/wv/premios25?c=3002 Entre hace tres y dos millones de años se da un período crítico para la evolución humana, marcado por la aparición de los géneros Homo y Paranthropus, pero también la desaparición de posibles ancestros de nuestro linaje, los Australopithecus. En África oriental, la escasez de sitios fósiles que capturen este lapso ha limitado las pruebas de hipótesis sobre los contextos adaptativos que impulsaron estos eventos. Hoy revisamos un artículo publicado en la revista Nature, el cual describe nuevos fósiles homíninos recuperados en el área del Proyecto de Investigación Ledi-Geraru en Etiopía. Estos hallazgos reportan la presencia de Homo en 2,78 y 2,59 Ma, y de Australopithecus en 2.63 Ma, sugiriendo una mayor diversidad en el registro fósil y la coexistencia de linajes no relacionados con los parántropos en la región de Afar antes de 2,5 Ma. Los especímenes homininos incluyen restos dentales bien preservados. Algunos de estos se atribuyen a Homo, tiene una forma diferente a la de Australopithecus afarensis, ya que presenta una corona más equilibrada y una cavidad frontal más pequeña. Por otra parte aparecen otros restos los cuales se asignan al género Australopithecus, mostrando diferencias con A. afarensis y A. garhi, como coronas más cuadradas y esmalte grueso. Finalmente aparecen un tercer grupo de restos con molares que también se asignan a Homo, con crestas y surcos que los distinguen de taxones robustos como Paranthropus. Estos descubrimientos indican que el grupo de Australopithecus persistió en África oriental después de 2,95 Ma, coexistiendo con ejemplares de Homo temprano en la región de Afar. Aunque los especímenes de Australopithecus no se identifican a nivel de especie, su morfología sugiere una diversidad mayor que la conocida previamente, implicando hasta cuatro linajes homíninos en África oriental entre los 3,0 y 2,5 Ma: Homo temprano, Paranthropus, A. garhi y el otro tipo de Australopithecus en Ledi-Geraru. Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar los descubrimientos más importantes de este estudio que sin lugar a dudas no solo enriquece el registro fósil del Plioceno tardío, si no que brinda una luz que permite entender mejor la evolución de nuestro linaje, por lo que la importancia de sitios como Ledi-Geraru es vital para reconstruir el mosaico evolutivo de la especie humana. Fuente: Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025). New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4 Música del capítulo Kosmoze – Terre d’Émeraude Inspiritana ~ healing music by Cale Alit - Persian Santoor Mundo SEGA - Lionel Richie - All night long 8 BITS Lionel Richie - Running with the night Enlaces Alemseged, Z., Wynn, J.G., Geraads, D. et al. (2020). Fossils from Mille-Logya, Afar, Ethiopia, elucidate the link between Pliocene environmental changes and Homo origins. Nat Commun 11, 2480 Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41467-020-16060-8 Pérez C. (2025). Un hallazgo obliga a replantear la evolución: descubren en Etiopía una especie desconocida que convivió con los primeros Homo hace 2,6 millones de años. Muy Interesante. Disponible en: https://www.muyinteresante.com/historia/descubrimiento-nueva-especie-humana-etiopia-australopithecus-homo.html Radley D. (2025). Fossil teeth in Ethiopia reveal new Australopithecus species that lived alongside early Homo ancestors. Archaeology News. Disponible en: https://archaeologymag.com/2025/08/australopithecus-species-lived-alongside-homo-ancestors/ Reed K. (2025). ASU scientists uncover new fossils — and a new species of ancient human ancestor. Disponible en: https://news.asu.edu/20250813-science-and-technology-asu-scientists-uncover-new-fossils-and-new-species-ancient-human Sáez R. (2025). En los orígenes de Homo: nuevos fósiles y su interpretación. NutCrackerMan. Disponible en: https://nutcrackerman.com/2025/08/17/en-los-origenes-de-homo-nuevos-fosiles-y-su-interpretacion/

  30. 102

    Premios Nobel en ciencia 2025

    Ya están abiertas las posibilidades de votar por sus podcast preferidos, les comparto el enlace para votar por su favorito, mucho agradecería su apoyo https://go.ivoox.com/wv/premios25?c=3002 Desde su creación a comienzos del siglo XX, los Premios Nobel han representado uno de los mayores reconocimientos al ingenio humano y al poder transformador del conocimiento. En el ámbito de las ciencias, particularmente en Fisiología o Medicina, Química y Física, estos galardones han destacado descubrimientos que no solo amplían las fronteras del saber, sino que redefinen nuestra comprensión del mundo y mejoran la vida cotidiana de millones de personas. En el campo de la Fisiología, cada premio es un recordatorio de cómo la investigación sobre el cuerpo y los procesos vitales impulsa el progreso de la medicina moderna. Desde el entendimiento del ADN hasta los avances en terapias génicas y vacunas, los hallazgos distinguidos con el Nobel han permitido enfrentar enfermedades, prolongar la esperanza de vida y elevar la calidad del bienestar humano. La Química, por su parte, se erige como el puente entre la materia y la invención. Los premios en este campo han reconocido desde la síntesis de nuevos materiales hasta la creación de herramientas moleculares que sustentan la industria farmacéutica, la energía sostenible y la protección ambiental. Cada descubrimiento en este ámbito abre nuevas posibilidades para innovar en sectores esenciales de la economía y de la salud pública. En el campo de la Física, el Nobel ha iluminado los misterios fundamentales del universo: desde la estructura del átomo hasta los secretos del cosmos profundo. Gracias a estos avances, tecnologías como la electrónica, la energía nuclear, los satélites o la computación cuántica pasaron del terreno de la teoría a la realidad cotidiana. Los Premios Nobel de este año confirman el papel esencial de la ciencia como fuerza que impulsa el progreso humano. Los descubrimientos galardonados en 2025 reflejan la unión entre la curiosidad intelectual y la aplicación práctica del conocimiento, demostrando cómo la investigación puede transformar la vida cotidiana. En el campo de la Fisiología o Medicina, se reconoce un avance que resulta decisivo en la comprensión de los mecanismos que originan muchas enfermedades neurodegenerativas, abriendo así nuevas vías terapéuticas y ofreciendo esperanza a millones de personas. La Física, por su parte, ha sido distinguida por investigaciones que expanden los límites de la materia y la luz, con implicaciones directas en la computación cuántica, las telecomunicaciones y la energía. Finalmente, el Nobel de Química premia una innovación que redefine la manera en que entendemos y manipulamos los materiales moleculares, con potencial para impactar la medicina, la sostenibilidad y la ingeniería. Nuestro viaje de hoy nos lleva a explorar lo que hay detrás de los premios de este año, explorando en que consisten los logros alcanzados por los hombres y mujeres de ciencia que han sido laureados con uno de los premios más prestigiosos que se otorga hoy en día a nivel mundial Música del capítulo Scott Buckley - Ephemera Spiritual brother Sci-Fi - The Silence Between The Stars 8 Bit Universe - Clint Eastwood [8 Bit Cover Tribute to Gorillaz] Restless Heart - Tell Me What You Dream Enlaces Aguado R. (2025). Nobel de Física 2025: el despegue de los bits cuánticos. The Conversation. Disponible en: https://theconversation.com/nobel-de-fisica-2025-el-despegue-de-los-bits-cuanticos-267022 Arute, F., Arya, K., Babbush, R. et al. Quantum supremacy using a programmable superconducting processor. Nature 574, 505–510 (2019). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-019-1666-5 Brunkow, M., Jeffery, E., Hjerrild, K. et al. (2001) Disruption of a new forkhead/winged-helix protein, scurfin, results in the fatal lymphoproliferative disorder of the scurfy mouse. Nat Genet 27, 68–73. Disponible en: https://doi.org/10.1038/83784 Hernández A., Rannard G. (2025). Los 3 científicos que ganaron el Nobel de Física 2025 por hacer que "las extrañas propiedades del mundo cuántico" funcionen en un chip. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/articles/clyd77ln4pmo Manucharyan V.E., et al. (2009). Fluxonium: Single Cooper-Pair Circuit Free of Charge Offsets. Science 326, p113-116. Disponible en: https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.1175552 Molina I. (2025). El hallazgo de un mecanismo que protege contra las enfermedades autoinmunes, Nobel de Medicina 2025. The Conversation. Disponible en: https://theconversation.com/el-hallazgo-de-un-mecanismo-que-protege-contra-las-enfermedades-autoinmunes-nobel-de-medicina-2025-266828 Rodríguez-García A., de la Hoz-Ayuso A. Díez-Barra E. (2025) Las arquitecturas invisibles atrapan el Nobel de Química 2025. The Conversation. Disponible en: https://theconversation.com/las-arquitecturas-invisibles-atrapan-el-nobel-de-quimica-2025-266917 S Sakaguchi, N Sakaguchi, M Asano, M Itoh, M Toda. (1995) Immunologic self-tolerance maintained by activated T cells expressing IL-2 receptor α-chains (CD25). Breakdown of a single mechanism of self-tolerance causes various autoimmune diseases. The Journal of Immunology. Volume 155. Issue 3. pp 1151–1164. Disponible en: https://doi.org/10.4049/jimmunol.155.3.1151 Sorribas S., Téllez C. (2016). MOFs propiedades y aplicación en separaciones más eficientes. Boletín del Grupo Español del Carbón, Nº. 41, págs. 19-22. Disponible en: https://www.gecarbon.org/boletines/articulos/BoletinGEC_041_art6.pdf

  31. 101

    Jane Goodall

    Jane Goodall, desde niña mostró una profunda fascinación por los animales y la naturaleza. A los 23 años viajó a Kenia, donde conoció al paleontólogo Louis Leakey, quien reconoció en ella una intuición excepcional y le confió la tarea de estudiar a los chimpancés en su ambiente natural. En 1960 se instaló en Tanzania, y con paciencia revolucionó la investigación del comportamiento animal. Goodall fue la primera en documentar el uso de herramientas en chimpancés, un hallazgo que derrumbó la frontera conceptual entre humanos y otros primates. Sus estudios no solo describieron el uso de herramientas, sino también complejas estructuras sociales, vínculos de cuidado, adopciones y conflictos, revelando un mundo mucho más cercano al humano de lo que se había imaginado. En 1986 publicó Los chimpancés de Gombe, una obra monumental que recogía décadas de trabajo de campo. Además de su carrera científica, fue una incansable activista: en 1977 fundó el Jane Goodall Institute y, más tarde, el programa educativo Roots & Shoots, que inspiró a jóvenes de todo el mundo. El legado de Jane Goodall va mucho más allá de sus descubrimientos en primatología. Su capacidad para mostrar la continuidad evolutiva y cognitiva entre humanos y chimpancés transformó la biología y cambió nuestra manera de entender el lugar de la humanidad en la naturaleza. Con su enfoque respetuoso, demostró que la ciencia puede ser rigurosa sin perder la empatía, y que la observación paciente puede revelar dimensiones profundas de la vida animal. Su trabajo inspiró nuevas generaciones de biólogos, antropólogos y ecólogos, además de abrir un espacio en la ciencia para las mujeres en un momento en que sus voces eran aún marginales. En el campo de la conservación, se convirtió en una referente global al denunciar la destrucción de hábitats, el tráfico ilegal de fauna y la crisis climática. A través del Jane Goodall Institute y sus programas educativos, promovió la idea de que cada persona puede marcar una diferencia, ya sea protegiendo un bosque, reduciendo el consumo de recursos o defendiendo los derechos de los animales. Así, Jane Goodall no solo fue una científica pionera, sino también una figura moral y cultural cuyo mensaje de respeto hacia todas las formas de vida seguirá inspirando a la humanidad por generaciones. Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar la vida y el legado de esta importante mujer de ciencia , que falleció el pasado 1 de octubre en California, a los 91 años, mientras aún realizaba giras para promover la conservación y la protección ambiental. Música del capítulo Scott Buckley - Meanwhile Culture Capital - KHAYA - Deep African Meditation Music 8 Bit Jazz - Dreams - Fleetwood Mac 8 Bit Stevie Nicks - Jane Enlaces Giacchino A. (2014) Jane Goodall en la Argentina. Fundación de Historia Natural Félix de Azara. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/313023315_Jane_Goodall_en_la_Argentina Fieldhouse R. & Basu M. (2025) Jane Goodall’s legacy: three ways she changed science The primatologist challenged what it meant to be a scientist. Nature. Disponible en: https://www.nature.com/articles/d41586-025-03209-y Fragaszy D.M. (2007). Jane Goodall: The Woman Who Redefined Man. BioScience, Volume 57, Issue 6, Pages 534–535. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/247844857_Jane_Goodall_The_Woman_Who_Redefined_Man McClain, A.M., McGrew, W.C. (1995). Jane goodall and the chimpanzees of gombe: An analysis of publications and their impact on teaching science. Hum. Evol. 10, 177–183 https://www.researchgate.net/publication/225148620_Jane_goodall_and_the_chimpanzees_of_gombe_An_analysis_of_publications_and_their_impact_on_teaching_science Youvan D.C. (2024). Jane Goodall’s Legacy: Bridging Science, Conservation, and Humanity. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/383178284_Jane_Goodall's_Legacy_Bridging_Science_Conservation_and_Humanity Wikipedia contributors. (2025). Jane Goodall. Wikipedia, The Free Encyclopedia. Acceso Octubre 3 - 2025. Disponible en: https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Jane_Goodall&oldid=1314942746

  32. 100

    Avances en el tratamiento de la enfermedad de Hungtinton

    En medio de la incertidumbre que rodea a la enfermedad de Huntington, surge una noticia que invita a la esperanza: la primera terapia génica que, aunque todavía en etapa experimental, muestra señales de poder ralentizar el avance de este trastorno devastador. Nuestro viaje de hoy nos lleva a revisar de qué trata este nuevo avance que se constituye como una nueva esperanza para quienes padecen el mal de Hungtinton, . La empresa biotecnológica uniQure, líder en terapia génica y con sede en Ámsterdam, Países Bajos, ha anunciado resultados increíbles de su estudio fase III sobre AMT-130, un tratamiento experimental de terapia génica, para la enfermedad de Huntington, una condición rara que afecta el cerebro, causando problemas en el movimiento, cambios en el comportamiento y pérdida de memoria. Esta enfermedad, el mal de Hungtinton, que a la fecha no tiene cura, impacta profundamente la vida de quienes la padecen y de sus familias, pero estos nuevos datos traen un rayo de esperanza. Esta es una afección rara del cerebro que se hereda, debido a un gene defectuoso. El gene en cuestión es el gene HTT el cual codifica la producción de una proteína llamada huntingtina. Este gene, está ubicado en el cromosoma 4, y presenta una región que es susceptible a tener un tipo de mutaciones llamadas mutación en tándem, que causa la repetición anormal de una secuencia específica de ADN, el trío de bases CAG, que se repite en bloques contiguos. En personas sanas, esta secuencia se repite entre 10 y 35 veces, pero en quienes tienen la enfermedad de Huntington, se repite 36 o más veces. Esta repetición excesiva produce una proteína huntingtina defectuosa que daña las células del cerebro, especialmente en áreas como el cuerpo estriado, lo que lleva a los síntomas de la enfermedad.   Este problema genético hace que las células del cerebro se dañen con el tiempo, afectando el cómo una persona se mueve, piensa y siente. Suele aparecer en adultos entre los 30 y 50 años, aunque puede presentarse tanto en etapas tempranas o después. En la actualidad esta enfermedad no tiene cura, y los síntomas empeoran progresivamente, impactando la calidad de vida.  La cantidad de repeticiones además lleva a casos más graves de la enfermedad y la aparición de la misma tempranamente. Los síntomas principales se dividen en tres tipos: motores, cognitivos y emocionales. Los síntomas motores incluyen movimientos involuntarios, como temblores o sacudidas, estos movimientos se conocen como corea, por lo que la enfermedad también se conoce como Corea de Hungtinton.  Además presenta dificultad para caminar, hablar o tragar. Estos problemas hacen que tareas diarias, como comer o vestirse, sean cada vez más difíciles. Los síntomas cognitivos afectan la memoria, la concentración y la capacidad para tomar decisiones. Las personas pueden olvidar cosas, tener problemas para organizarse o pensar con claridad.  En el lado emocional, la enfermedad puede causar cambios de humor, depresión, ansiedad o irritabilidad. Algunas personas se vuelven más impulsivas o tienen dificultades para controlar sus emociones. Estos síntomas no solo afectan a quien padece la enfermedad, sino también a sus familias, ya que puede ser duro convivir con estos cambios. La enfermedad avanza con el tiempo, y los síntomas se agravan, lo que puede llevar a la necesidad de cuidados constantes. Aunque no hay tratamientos para detenerla, algunos medicamentos y terapias ayudan a manejar los síntomas. Investigaciones, como la de uniQure con AMT-130, están mostrando avances prometedores para ralentizar su progreso, dando esperanza a pacientes y familias. El estudio, que es un pequeño ensayo clínico realizado en 29 personas, a las que se le aplicó la terapia génica AMT-130, logró reducir el avance de la enfermedad en un impresionante 75% después de 36 meses, según una prueba clave llamada cUHDRS, por sus siglas en inglés Escala de calificación unificada compuesta para la enfermedad de Huntington, comparada con un grupo de 1600 personas que no recibió el tratamiento. Además, en otra medida importante: (TFC), siglas de Capacidad Funcional Total, que es una escala utilizada para evaluar el nivel de independencia y funcionamiento en personas con la enfermedad de Huntington, en este caso se observó una reducción del 60% en el deterioro. Los investigadores también encontraron que un marcador en el líquido cerebral, conocido como NfL, se observó un 8.2% menos de esta proteína que indica daño neuronal. El tratamiento, que usa un virus para llevar un microARN al cerebro y bloquear así la producción de la proteína huntingtina defectuosa.  Esto se administra mediante cirugía cerebral y aunque hubo pocos efectos secundarios graves, el procedimiento es complejo y el costo del tratamiento podría ser alto, de momento similar a otras terapias génicas, alrededor de $2 millones. uniQure planea buscar la aprobación de la FDA en 2026. A pesar de los resultados prometedores, el estudio es pequeño y aún no está publicado en una revista revisada por pares, lo que genera cierta cautela. Los resultados sugieren que el tratamiento no solo frena la enfermedad, sino que podría estar ayudando al cerebro a estabilizarse. Estos resultados son históricos, ya que es la primera vez que un tratamiento muestra un impacto tan claro en ralentizar esta enfermedad devastadora. En cuanto a la seguridad, el medicamento fue bien tolerado. Los efectos secundarios, que fueron pocos, estuvieron relacionados principalmente con el procedimiento quirúrgico necesario para administrar el tratamiento. Todos estos efectos se resolvieron sin problemas, y desde 2022 no se han reportado nuevas complicaciones. Esto es una gran noticia, ya que demuestra que AMT-130 no solo es efectivo, sino también seguro para los pacientes. Walid Abi-Saab, médico jefe de uniQure, expresó su entusiasmo: "Estamos muy emocionados por estos resultados y por lo que significan para las personas y familias afectadas por la enfermedad de Huntington". Por su parte, Sarah Tabrizi, una reconocida profesora de neurología, añadió: "Estos datos son los más convincentes hasta ahora y muestran que este tratamiento tiene el potencial de cambiar el curso de la enfermedad". Estas palabras reflejan la importancia de este avance y el impacto que podría tener en la comunidad. Esta noticia permite mantener la esperanza viva para los pacientes con esta enfermedad. La investigación está avanzando, y con el apoyo de todos, podemos seguir difundiendo estas noticias que nos acercan a un futuro mejor para quienes viven con Huntington.  Igualmente el ensayo menciona que los pacientes aún pierden neuronas, lo que sugiere que el tratamiento podría ser más efectivo en etapas tempranas. La mención del alto costo y la complejidad de la cirugía plantea preguntas sobre la accesibilidad futura.  Fuente:  Kaiser J.  (2025). In a first, a gene therapy seems to slow Huntington disease. Small study suggests uniQure drug could be first successful treatment for devastating brain disorder.  Science.  Disponible en: https://www.science.org/content/article/first-gene-therapy-seems-slow-huntington-disease   Música del capítulo The Lively Ones - Surf Rider Regnum Umbrae - You Stepped Into a Dream

  33. 99

    La biografía de la Paleontología.

    Desde tiempos remotos, la humanidad ha sentido fascinación por los vestigios y las huellas que dejaron los seres que habitaron en un pasado profundo. Restos óseos petrificados, huellas impresas en roca o conchas marinas que se podían encontrar en las montañas fueron, durante siglos, interpretados como huellas de gigantes, dragones o señales divinas. En las civilizaciones antiguas, como la china o la griega, los fósiles no eran comprendidos como testimonios de organismos extintos, sino como curiosidades de la naturaleza o recursos con usos prácticos y simbólicos. Sin embargo, esos mismos restos sembraron preguntas fundamentales sobre los orígenes y transformaciones de la vida. Con la Grecia clásica surgieron las primeras reflexiones racionales: Jenófanes hacia el siglo VI A.C. observó conchas marinas en lo alto de montañas y dedujo que esas regiones habían estado cubiertas por el mar, abriendo de esta manera el paso a una visión más científica. Ya para el Renacimiento, pensadores como Leonardo da Vinci señalaron con claridad que los fósiles eran restos de organismos vivos, anticipando con ello la consolidación de la paleontología como disciplina. Pero el giro decisivo ocurrió en los siglos XVII y XVIII, con el médico y anatomista danés Niels Stensen y el científico francés Georges Cuvier, quienes establecieron los principios estratigráficos y demostraron la realidad de la extinción, transformando así a los fósiles, en evidencias para reconstruir la historia de la vida en la tierra. A lo largo del siglo XIX, el descubrimiento sistemático de dinosaurios y la expansión del registro fósil coincidieron con el auge de las teorías sobre evolución, especialmente la propuesta de Charles Darwin, que señaló que las transformaciones biológicas eran en realidad procesos históricos. En el siglo XX, la paleontología se integró a la síntesis evolutiva moderna, incorporando a otras disciplinas como la genética, la ecología y la biología del desarrollo para explicar fenómenos de macroevolución y las extinciones masivas. Finalmente, ya en el siglo XXI, esta ciencia se ha convertido en una ciencia interdisciplinaria que colabora con la biología molecular, la geología, la informática y más recientemente la inteligencia artificial, revelando que los fósiles no son solo huellas del pasado, sino que son en realidad claves para comprender el presente y anticipar el futuro de la vida en la Tierra. Nuestro viaje de hoy nos lleva hasta la antigüedad para acompañar a la paleontología desde su génesis, hasta la actualidad, explorando de cerca su síntesis histórica y su transformación en una disciplina completa en el campo de la ciencia Música del capítulo SabaNeverland - Jurassic Park (Epic Orchestra Mix) Ambient Cinematics - The Most Peaceful DUNE Music You've Never Heard The Legend of Renegade II - Blue Öyster Cult - Don't Fear The Reaper (Sega Genesis Remix) Blue Öyster Cult - Godzilla Enlaces Alden A. (2018). Steno's Laws or Principles. Thought Co. Disponible en: https://www.thoughtco.com/stenos-laws-or-principles-1440787 Aldrovandi, U. (1642). Monstrorum historia, cum paralipomenis historiae omnium animalium. Nicolai Tebaldini. Disponible en: https://archive.org/details/vlyssisaldrouan00aldra Alonso A. (2025). La guerra de los huesos: la apasionante y a menudo turbia historia de la paleontología. Muy Interesante. Disponible en: https://www.muyinteresante.com/ciencia/historia-de-la-paleontologia.html Aristóteles. (n.d.). Historia Animalium. The History of Animals By Aristotle. Translated by D'Arcy Wentworth Thompson. Disponible en: https://classics.mit.edu/Aristotle/history_anim.html Becker Medical Library. (2015). From the Rare Book Collections: Aldrovandi, Ulisse. 1642. ‘Monstrorum Historia’. Disponible en: https://becker.wustl.edu/news/rare-book-collections-aldrovandi-ulisse-1642-monstrorum-historia/ Benton, M.J. & Harper D. (2009). Introduction to Paleobiology and the Fossil Record. p 605. ISBN 978-1-4051-8646-9. Disponible en: https://www.a-centauri.com/archivio/geo/Paleontologia/Benton_Introduction%20to%20Paleobiology%20and%20the%20Fossil%20Record.pdf Bernet G. (2025). Los orígenes de la Paleontología. Fundación Paleo Lógica. Disponible en: https://www.paleo-logica.org/los-origenes-de-la-paleontologia Bressan, D. (2015). Las observaciones geológicas de Leonardo da Vinci revolucionaron el arte del Renacimiento. Forbes. Disponible en: https://www.forbes.com/sites/davidbressan/2015/07/31/leonardo-da-vincis-geological-observations-revolutionized-renaissance-art/ Byrnes L. 2015. Ancient Myths Inspired by Fossils. Biodiversity Heritage Library. Disponible en: https://blog.biodiversitylibrary.org/2015/10/ancient-myths-inspired-by-fossils.html Chen, P. J., & Zhou, Z. Y. (1990). The earliest finds of fossil vertebrates and plants in China. Historical Biology, 3(1), 19–29. https://www.researchgate.net/publication/263389095_Occurrences_of_Early_Cretaceous_fossil_woods_in_China_Implications_for_paleoclimates de Klerk K. (2017). 2500 years of palaeoecology: a note on the work of Xenophanes of Colophon (circa 570-475 BCE). Journal of Geography, Environment and Earth Science International 9(4): 1-6; Disponible en: https://pimdeklerk-palynology.eu/pdf/2500%20yr%20palaeoecology%20-%20de%20Klerk%202017.pdf Demetriou, L. G., Benton, M. J., & Duffin, C. J. (2025). Richard Owen’s Dinosauria in context: the rhetoric, politics, and legacy of the dinosaurs. Earth Sciences History, 44(1), 151–180. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/391253960_RICHARD_OWEN'S_DINOSAURIA_IN_CONTEXT_THE_RHETORIC_POLITICS_AND_LEGACY_OF_THE_DINOSAURS Fernández-Aguilar E. (2024). Pioneros de la paleontología: así fue el nacimiento de una ciencia revolucionaria. Muy Interesante. Disponible en: https://www.muyinteresante.com/ciencia/64484.html Guerrero-Arenas, R., & Jiménez-Hidalgo, E. (2023). Los significados de los fósiles en varias culturas. Herreriana, 5(1), 32–36. Disponible en: https://repository.uaeh.edu.mx/revistas/index.php/herreriana/article/view/8621/9907 Huss, J. (2017). Paleontology: Outrunning Time. In: Bouton, C., Huneman, P. (eds) Time of Nature and the Nature of Time. Boston Studies in the Philosophy and History of Science, vol 326. Springer, Cham. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/318137360_Paleontology_Outrunning_Time Ivar H. 2023. Palaeontology History and its Branches. RRJZS. Volume 11. Issue 1, Disponible en: https://www.rroij.com/open-access/palaeontology-history-and-its-branches.pdf López-Cantalapiedra J., Gómez-Cano A.R., Hernández-Fernández M. 2025. Elisabeth Vrba, la mosquetera que revolucionó la paleobiología. El País Disponible en: https://elpais.com/ciencia/2025-03-19/elisabeth-vrba-la-mosquetera-que-revoluciono-la-paleobiologia.html MACAULAY G.C. 2016. The History of Herodotus. World History for the Relaxed Historian. Emerson Kent.com. Disponible en: https://www.emersonkent.com/source_text/herodotus_history_010.htm National Museums Scotland. (s.f.). Snakestones, toadstones, and other myths about fossils. Disponible en: https://www.nms.ac.uk/discover-catalogue/snakestones-toadstones-and-other-myths-about-fossils National History Museum. (2025). Mary Anning: the unsung hero of fossil discovery. Disponible en: https://www.nhm.ac.uk/discover/mary-anning-unsung-hero.html Peng D. 2023. Dragon bone thieves: how China’s centuries-old custom of eating animal fossils drives an underground trade. South China Morning Post. Disponible en: https://www.scmp.com/news/china/science/article/3234711/dragon-bone-thieves-how-centuries-old-custom-eating-animal-fossils-drives-underground-trade Ruscillo D. (2003). The First Fossil Hunters: Palaeontology in Greek and Roman Times . By Adrienne Mayor. American Journal of Archaeology 107(2):293-295. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/357148515_The_First_Fossil_Hunters_Palaeontology_in_Greek_and_Roman_Times_By_Adrienne_Mayor Servais T., Antoine P.O-, Danelian T. , Lefebvre B, Meyer-Berthaud B. (2012). Paleontology in France: 200 years in the footsteps of Cuvier and Lamarck. Palaeontologia Electronica, 15 (1), pp.2E. Disponible en: https://hal.science/hal-00690034/file/comment_french.pdf Vella C.J. (2012). A Brief History of Paleoanthropology. Disponible en: https://charlesjvellaphd.com/A%20Brief%20Biographical%20&%20Historical%20Review%20of%20Paleoanthropology%20Final%20Part%20I.pdf Rappuoli. R. 2024. Paleontology: Revealing Earth's Ancient Past. Journal of Geology & Geophysics. Vol.13 Iss.6 No:1001207.Disponible en: https://www.longdom.org/open-access-pdfs/paleontology-revealing-earths-ancient-past.pdf Scintilena. (2021). Leonardo da Vinci: el precursor de la paleontología. Disponible en: https://www.scintilena.com/leonardo-da-vinci-il-precursore-della-paleontologia/05/28/ Solounias N., Mayor A. (2004). Ancient References to the Fossils from the Land of Pythagoras. Earth Sciences History. 23(2):283-296. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/277356647_Ancient_References_to_the_Fossils_from_the_Land_of_Pythagoras Torrens, H. (1995). Mary Anning (1799–1847) of Lyme; ‘the greatest fossilist the world ever knew.’ The British Journal for the History of Science, 28(3), 257–284. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/journals/british-journal-for-the-history-of-science/article/mary-anning-17991847-of-lyme-the-greatest-fossilist-the-world-ever-knew/58D173F8F79721068E7007FADE70F727 van der Geer, A. y Dermitzakis, M. (2008). Fossils in pharmacy: from “snake eggs” to “Saint’s bones”; an overview. Hellenic Journal of Geosciences, (45), 323-332. Disponible en: http://www.hellenjgeosci.geol.uoa.gr/45/van%20der%20Geer%20%26%20Dermitzakis.pdf Walter, A.E. (2022). Mary Anning. EBSCO. Disponible en: https://www.ebsco.com/research-starters/history/mary-anning Witton M. (2021). Dinosaur fossils and Chinese dragons: ancient association or modern wishful thinking? Mark P. Witton`s Blog. Disponible en: https://markwitton-com.blogspot.com/2021/03/dinosaur-fossils-and-chinese-dragons.html Xing L. , Mayor A., Chen Y. , Harris J.D. & Burns M.E. (2011): The Folklore of Dinosaur Trackways in China: Impact on Paleontology, Ichnos, 18:4, 213-220. Disponible en: http://www.xinglida.net/pdf/Xing_et_al_2011_Folklore_of_Dinosaur_Trackways.pdf

  34. 98

    Australopithecus afarensis ( RESUBIDO )

    Este episodio fue borrado por Spotify, por lo que procedo a resubirlo. Australopithecus afarensis es una de las especies de homininos más relevantes para comprender la evolución temprana del linaje humano, esta vivió entre aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años atrás, en lo que hoy corresponde a las regiones de Etiopía, Tanzania y Kenia. La diversidad de los fósiles de Australopithecus afarensis proporciona una comprensión integral de esta especie, se han encontrado restos de individuos de diferentes edades, sexos y estados de conservación, lo que permite a los científicos reconstruir su biología y comportamiento de manera más precisa. Esta diversidad no solo permite observar variaciones dentro de la especie, sino que también revela la complejidad de su adaptación al entorno. Cada fósil descubierto aporta evidencia valiosa sobre su locomoción, dieta y posible comportamiento social, contribuyendo al entendimiento de su papel crucial en la evolución humana. Estos hallazgos colectivos son fundamentales para trazar la transición de los homínidos hacia características más avanzadas que definirían el camino de los humanos posteriores. La posición de Australopithecus afarensis en el árbol evolutivo es fundamental, ya que ésta representa un estadio transicional entre formas más primitivas de Australopithecus y los primeros representantes del género Homo. Una combinación única de rasgos derivados —como la bipedestación— y características aún primitivas —como la morfología craneofacial y adaptaciones arbóreas—, A. afarensis permite reconstruir los procesos de diversificación morfológica y ecológica. Esta especie ya que caminaba erguida, aunque aún conservaba adaptaciones para la vida arbórea, como brazos relativamente largos y dedos curvados. Su talla era pequeña, con los machos alcanzando alrededor de 1,5 metros de altura, mientras que las hembras eran más pequeñas. En cuanto a su cerebro, tenía un volumen similar al de los chimpancés, lo que sugiere limitaciones cognitivas en comparación con especies posteriores. Su dentadura indica una dieta omnívora, adaptada a un entorno variable que incluía tanto vegetales como pequeños animales, lo que destaca su flexibilidad ecológica Conocer a Australopithecus afarensis nos permitirá entrar en un momento crucial en la historia de la evolución humana, donde las primeras huellas de lo que hoy somos empiezan a tomar forma. A través del viaje de hoy, buscaremos entender no solo sus características físicas, ecológicas y de comportamiento, sino también cómo su legado sigue influyendo en el camino que hemos seguido desde ellos hasta nuestra propia especie, la especie humana." Música del capítulo Jack Stone-Morgan & Daniel Garavini - Pandora Journey - Leap Beyond Faith + Paramount Vijay Super - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background) Buddha's Lounge - Grounded - Healing Mood Dire Straits - 8 Bit Universe - Money For Nothing - 8 Bit The Knack - 8 Bit Universe My Sharona - 8 Bit Kix – Don´t close your eyes Enlaces Arias-Martorell, J.; Potau, J. M.; Bello-Hellegouarch, G.; Pérez-Pérez, A. (2015). "Like Father, Like Son: Assessment of the Morphological Affinities of A.L. 288–1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119–73–2718 (Australopithecus sp.) through a Three-Dimensional Shape Analysis of the Shoulder Joint". PLOS ONE. 10 (2): e0117408. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0117408 W.A. Barr, B. Pobiner, J. Rowan, A. Du, & J.T. Faith. (2022) No sustained increase in zooarchaeological evidence for carnivory after the appearance of Homo erectus, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 119 (5) e2115540119. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.2115540119. Boaz, N.T. (1988), Status of Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 31: 85-113. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.1330310506 Carbonell-Roura E. 2013. Evolución de los homininos. Índice Histórico Español, ISSN 0537-3522, Nº. 126,págs. 207-232. Disponible en: https://revistes.ub.edu/index.php/IHE/article/download/11555/14424/20384 Cela-Conde, C. J.; Ayala, F. J. (2003). "Genera of the human lineage". Proceedings of the National Academy of Sciences. 100 (13): 7684–7689. Disponible en: https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.0832372100 Domínguez-Rodrigo, M., Pickering, T. R., & Bunn, H. T. (2010). Configurational approach to identifying the earliest hominin butchers. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107(49), 20929–20934. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1013711107 Ferguson W.W. (1999). «Taxonomic status of the skull A.L.444-2 from the Pliocene of Hadar, Ethiopia» Palaeont. afr. (en inglés) 35: 119-129. Disponible en: https://wiredspace.wits.ac.za/server/api/core/bitstreams/7e411c1d-da5c-45c6-971a-70955a6c8f8f/content Haile-Selassie Y.,Latimer B.M. ,Alene M. ,Deino A.L. ,Gibert L. ,Melillo S.M.,Saylor B.Z.,Scott G.R.& Lovejoy C.O. (2010) An early Australopithecus afarensis postcranium from Woranso-Mille, Ethiopia, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 107 (27) 12121-12126, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1004527107. Hanon, R., Val, A., Sambo, R. et al. Butchery activities associated with Member 5 at Sterkfontein, South Africa. Archaeol Anthropol Sci 17, 49 (2025). Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12520-024-02135-w Harmand, S., Lewis, J., Feibel, C. et al. (2015) 3.3-million-year-old stone tools from Lomekwi 3, West Turkana, Kenya. Nature 521, 310–315. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/277004244_33-million-year-old_stone_tools_from_Lomekwi_3_West_Turkana_Kenya Hatala, K. G.; Demes, B.; Richmond, B. G. (2016). "Laetoli footprints reveal bipedal gait biomechanics different from those of modern humans and chimpanzees". Proceedings of the Royal Society B. 283 (1836): 20160235. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5013756/pdf/rspb20160235.pdf Johanson, Donald C.; White, Tim D.; Coppens, Yves (1978). "A New Species of the Genus Australopithecus (Primates: Hominidae) from the Pliocene of Eastern Africa". Kirtlandia. 28: 1–14. Disponible en: https://www.biodiversitylibrary.org/page/51811016#page/393/mode/1up JOHANSON D. 2017. — The paleoanthropology of Hadar, Ethiopia. Comptes Rendus Palevol 16 (2): 140-154. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.crpv.2016.10.005 Kimbel, W. H., & Rak, Y. (2010). The cranial base of Australopithecus afarensis: new insights from the female skull. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3365–3376. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0070 Kimbel, W.H. & Delezene, L.K. (2009), “Lucy” redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 140: 2-48. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.21183 Leakey, MD; Hay, RL; Curtis, GH; Drake, RE; Jackes, MK; White, TD. (1976) "Fossil Hominids From Laetolil Beds." Nature 262(5568): 460-466. Disponible en: https://deepblue.lib.umich.edu/handle/2027.42/62755 Masao, F. T.; Ichumbaki, E. B.; Cherin, M.; et al. (2016). "New footprints from Laetoli (Tanzania) provide evidence for marked body size variation in early hominins". eLife. 5: e19568. Disponible en: https://elifesciences.org/articles/19568 McNutt, E.J., Hatala, K.G., Miller, C. et al. (2021) Footprint evidence of early hominin locomotor diversity at Laetoli, Tanzania. Nature 600, 468–471 . Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-021-04187-7 McPherron, S., Alemseged, Z., Marean, C. et al. (2010) Evidence for stone-tool-assisted consumption of animal tissues before 3.39 million years ago at Dikika, Ethiopia. Nature 466, 857–860. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/283496176_Evidence_for_Stone-Tool-Assisted_Consumption_of_Animal_Tissues_before_339_million_years_ago_at_Dikika_Ethiopia §enyurek, M., 1955, A note on the teeth of Meganthropus africanus Weinert from Tanganyika Territory, Belleten (Ankara), 19: 1-54. Disponible en: https://dergipark.org.tr/en/download/article-file/3073273 Rak, Y., Ginzburg, A., & Geffen, E. (2007). Gorilla-like anatomy on Australopithecus afarensis mandibles suggests Au. afarensis link to robust australopiths. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 104(16), 6568–6572. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0606454104 Reno, P. L., Meindl, R. S., McCollum, M. A., & Lovejoy, C. O. (2003). Sexual dimorphism in Australopithecus afarensis was similar to that of modern humans. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 100(16), 9404–9409. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1133180100 Ward, C. V., Plavcan, J. M., & Manthi, F. K. (2010). Anterior dental evolution in the Australopithecus anamensis-afarensis lineage. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3333–3344. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0039 Ward, C. V. & Hammond, A. S. (2016) Australopithecus and Kin. Nature Education Knowledge 7(3):1 Disponible en: https://www.nature.com/scitable/knowledge/library/australopithecus-and-kin-145077614/ Wynn, J. G.; Sponheimer, M.; Kimbel, W. H.; et al. (2013). "Diet of Australopithecus afarensis from the Pliocene Hadar Formation, Ethiopia". Proceedings of the National Academy of Sciences. 110 (26): 10495–10500. Disponible en: https://www.pnas.org/doi/epdf/10.1073/pnas.1222559110 Wood, Bernard; K. Boyle, Eve (January 2016). "Hominin taxic diversity: Fact or fantasy?: HOMININ TAXIC DIVERSITY". American Journal of Physical Anthropology. 159 (Suppl 61): 37–78. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/ajpa.22902

  35. 97

    Los hilos ocultos de la vida en las arqueas asgardianas

    Durante mucho tiempo, se creyó que el citoesqueleto era una característica exclusiva de las células eucariotas, las fibras que lo constituyen son las responsables de dar forma, sostén y permitir la organización interna a estructuras complejas como el núcleo, las mitocondrias y el aparato de Golgi. En contraste, las células procariotas, es decir las bacterias y arqueas, fueron vistas durante décadas como entidades simples, carentes de compartimentos internos definidos y con una organización estructural aparentemente rudimentaria. Sin embargo, en las últimas décadas, este paradigma ha cambiado de manera radical. Gracias a los avances en la microscopía y la biología molecular, hoy sabemos que los procariotas también poseen un citoesqueleto, aunque más sencillo y diverso, que cumple funciones esenciales para su vida. El citoesqueleto procariota está formado por filamentos proteicos que recuerdan, tanto en estructura como en función, a las proteínas del citoesqueleto eucariota. Entre los ejemplos más conocidos están la proteína FtsZ, que forma anillos en el sitio de división celular y es homóloga a la tubulina eucariota, y la proteína MreB, que se asemeja a la proteína de eucariotas actina y que contribuye a mantener la forma alargada de muchas bacterias. También existe la proteína Crescentina, que curva la célula y permite morfologías especializadas en ciertos tipos bacterianos. Estas proteínas no solo determinan la forma celular, sino que participan activamente en procesos vitales como la segregación del material genético, el posicionamiento de plásmidos, la localización de proteínas de membrana y la coordinación celular durante de la división celular. Aunque los organismos que pertenecen al grupo de las Bacteria y Archaea son procariotas, ambos presentan diferencias fundamentales que son el reflejo de historias evolutivas separadas y muy distintas. Sus membranas celulares difieren en la composición química. También difieren en las estructuras de sus paredes celulares, pero lo más importante y que es el criterio que las separa, son las diferencias que existen en la maquinaria genética y los mecanismos de transcripción y traducción, siendo estos últimos más parecidos a los de los eucariotas en las arqueas. Estas distinciones explican por qué ambos dominios desarrollaron componentes citoesqueléticos distintos y adaptados a sus entornos particulares. En arqueas, aunque el estudio del esqueleto celular ha sido más reciente y limitado, se han identificado proteínas homólogas a las actinas y tubulinas, eucariotas, además de otras proteína exclusivas de este dominio, lo cual sugiere una diversidad todavía poco explorada. Destacan entre ellos nuestros protagonistas el día de hoy, un grupo conocido como Asgardarchaeota, o arqueas asgardianas, cuyas proteínas del citoesqueleto muestran especialmente un gran parecido con las proteínas eucariotas, lo que aporta pistas sobre el posible origen evolutivo de las células complejas. Así, el citoesqueleto procariota, lejos de ser un hallazgo anecdótico, representa una revolución en nuestra comprensión de estas diminutas células. Un estudio reciente descubrió que algunas arqueas del grupo de las arqueas asgardianas poseen genes que codifican tubulinas especiales llamadas AtubA y AtubB, muy parecidas a las tubulinas α/β de los eucariotas. Estos hallazgos indican que los microtúbulos podrían haber aparecido antes del origen de los eucariotas y que las arqueas asgardianas representan un vínculo evolutivo clave para comprender cómo surgieron estas complejas estructuras celulares. En nuestro viaje de hoy activaremos las función de hyperreducción, lo que nos permitirá dar una mirada al mundo nanoscópico de las fibras del esquleto en las arqueas asgardianas y tratar de comprender el significado de estos descubrimientos en el contexto del tema de la evolución de la vida y concretamente del linaje eucariota en nuestro planeta Artículo original Wollweber, F., Xu, J., Ponce-Toledo, R. I., Marxer, F., Rodrigues-Oliveira, T., Pössnecker, A., Luo, Z. H., Malit, J. J. L., Kokhanovska, A., Wieczorek, M., Schleper, C., & Pilhofer, M. (2025). Microtubules in Asgard archaea. Cell, 188(9), 2451–2464.e26. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cell.2025.02.027 Música del capítulo Scott Buckley - This Too Shall Pass Symbology Cinematics - Leto in Caladan - Deep DUNE Ambient Music All Eight Bits - Don't Worry, Be Happy 8 Bits Remix Bobby McFerrin - Don't Worry, Be Happy Enlaces Erickson H. P. (2007). Evolution of the cytoskeleton. BioEssays : news and reviews in molecular, cellular and developmental biology, 29(7), 668–677. Disponible en: https://doi.org/10.1002/bies.20601 Imachi, H., Nobu, M. K., Nakahara, N., Morono, Y., Ogawara, M., Takaki, Y., ... & Takai, K. (2020). Isolation of an archaeon at the prokaryote–eukaryote interface. Nature, 577(7791), 519–525. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-019-1916-6 Shih, Y. L., & Rothfield, L. (2006). The bacterial cytoskeleton. Microbiology and molecular biology reviews : MMBR, 70(3), 729–754. Diposnible en: https://doi.org/10.1128/MMBR.00017-06 Spang, A., Saw, J. H., Jørgensen, S. L., Zaremba-Niedzwiedzka, K., Martijn, J., Lind, A. E., ... & Ettema, T. J. G. (2015). Complex archaea that bridge the gap between prokaryotes and eukaryotes. Nature, 521(7551), 173–179. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/276071292_Complex_archaea_that_bridge_the_GAP_between_prokaryotes_and_eukaryotes Rodrigues-Oliveira, T., Wollweber, F., Ponce-Toledo, R.I. et al. Actin cytoskeleton and complex cell architecture in an Asgard archaeon. Nature 613, 332–339 (2023). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-022-05550-y Zaremba-Niedzwiedzka, K., Caceres, E. F., Saw, J. H., Bäckström, D., Juzokaite, L., Vancaester, E., ... & Ettema, T. J. G. (2017). Asgard archaea illuminate the origin of eukaryotic cellular complexity. Nature, 541(7637), 353–358. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/312324762_Asgard_archaea_illuminate_the_origin_of_eukaryotic_cellular_complexity

  36. 96

    Homínidos - Australopithecus bahrelghazali

    Era un caluroso día de verano, en el que había un lago brillante bajo el sol del Plioceno, hace unos 3 y medio millones de años en lo que hoy es el árido desierto del Djurab, Chad. En sus orillas rodeado de juncos altos y cocodrilos al acecho, un pequeños homínido olvidado alli murió y dejó su marca, este individuo, que se ha clasificado como perteneciente a la especie Australopithecus bahrelghazali, y apodado "Abel", cuenta una historia de adaptación, supervivencia y un mundo más grande de lo que creíamos. En 1995, la expedición Franco-Tchadiense, liderada por el paleontólogo francés Michel Brunet, realizó una prospección de formaciones geológicas del plioceno y pleistoceno en la provincia de Borkou-Ennedi-Tibesti, al norte de Chad, se descubrieron 17 nuevos sitios fosilíferos en la región de Bahr el Ghazal, cerca de Koro Toro. Este yacimiento denominado KT12 está ubicado a unos 2500 km del Valle del Rift. Estos fósiles, datados con en poco más de 3.5 millones de años, rompieron el molde: los Australopithecus no estaban solo en África Oriental, sino también en el corazón del África Central. La mandíbula de Abel, muestra una anatomía distinta, aunque también lo suficientemente cercana a la otra especie contemporánea; A. afarensis. Esto generó un debate taxonómico sobre si ¿es una especie única o una variante regional? Su esmalte dental grueso y su morfología sugieren una dieta flexible, dominada por juncos y otras plantas C4, que Abel probablemente recolectaba en un entorno lacustre de humedales, lagos y pastizales, un mosaico ecológico que lo diferenciaba de sus primos orientales. El descubrimiento de Abel, es una evidencia ia favor de la predicción de Darwin sobre el origen de nuestra especie en África, puesto que evidencian la presencia de homínidos en África durante el Mio-Plioceno, apoyando la idea de un origen africano para la humanidad. Nuestro viaje de hoy nos llevará hacia el pasado remoto, al centro de África, hace unos 3 y medio millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de esta especie y analizaremos la validez de la propuesta taxonómica y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano. Música del capítulo ScottBuckley - Signal To Noise Modest Mouse - Australopithecus Music For - Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation CHIPTUNE MUSIC - Level 42 - Lesson In Love - Chiptune Cover, 8 Bits Level 42 - Something About You Enlaces Brunet , M., Beauvilain, A., Coppens, Y. et al. (1995). The first australopithecine 2,500 kilometres west of the Rift Valley (Chad). Nature 378, 273–275. Disponible en: https://doi.org/10.1038/378273a0 Brunet, M., Guy, F., Pilbeam, D.R., Mackaye, H.T., Likius, A., Ahounta, D., Beauvilain, A., Blondel, C., Bocherens, H., Boisserie, J., Bonis, L.D., Coppens, Y., Dejax, J., Denys, C., Duringer, P., Eisenmann, V., Fanone, G., Fronty, P., Geraads, D., Lehmann, T., Lihoreau, F., Louchart, A., Mahamat, A.H., Merceron, G., Mouchelin, G., Otero, O., Campomanes, P.P., León, M.P., Rage, J.C., Sapanet, M., Schuster, M., Sudre, J., Tassy, P., Valentin, X., Vignaud, P., Viriot, L., Zazzo, A., & Zollikofer, C.P. (2002). A new hominid from the Upper Miocene of Chad, Central Africa. Nature, 418, 145-151. Disponible en: https://doc.rero.ch/record/13388/files/PAL_E190.pdf Brunet M. (2010). Two new Mio-Pliocene Chadian hominids enlighten Charles Darwin's 1871 prediction. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3315–3321. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0069 Crevecoeur, I.; Skinner, M. M.; Bailey, S. E.; et al. (2014). "First Early Hominin from Central Africa (Ishango, Democratic Republic of Congo)". PLOS ONE. 9 (1): e84652. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article/file?id=10.1371/journal.pone.0084652&type=printable Geraads, D.; Brunet, M.; Mackaye, H. T.; Vignaud, P. (2000). "Pliocene Bovidae (Mammalia) from the Koro Toro Australopithecine sites, Chad" (PDF). Journal of Vertebrate Paleontology. 21 (2): 335–346. Disponible en: https://shs.hal.science/halshs-00068080/file/Geraads162.pdf Guy, F., Mackaye, H. T., Likius, A., Vignaud, P., Schmittbuhl, M., & Brunet, M. (2008). Symphyseal shape variation in extant and fossil hominoids, and the symphysis of Australopithecus bahrelghazali. Journal of human evolution, 55(1), 37–47. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2007.12.003 Lebatard A., Bourlès D.L., Duringer P., Jolivet M., et al (2008). Cosmogenic nuclide dating of Sahelanthropus tchadensis and Australopithecus bahrelghazali: Mio-Pliocene hominids from Chad, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 105 (9) 3226-3231, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0708015105 Lee-Thorp J., Likius A., Mackaye H.T., Vignaud P., Sponheimer M. & Brunet M. (2012). Isotopic evidence for an early shift to C4 resources by Pliocene hominins in Chad, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 109 (50) 20369-20372, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1204209109 Macho G.A. (2015). Pliocene hominin biogeography and ecology. Journal of human evolution, 87, 78–86. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/282980219_Pliocene_hominin_biogeography_and_ecology Strait, D. S., Grine, F. E., & Moniz, M. A. (1997). A reappraisal of early hominid phylogeny. Journal of human evolution, 32(1), 17–82. Disponible en: https://citeseerx.ist.psu.edu/document?repid=rep1&type=pdf&doi=7ac20f9adcdc56c87ca1766ba889ccd9198cb92c Strait, D., Grine, F.E., Fleagle, J.G. (2015). Analyzing Hominin Phylogeny: Cladistic Approach. In: Henke, W., Tattersall, I. (eds) Handbook of Paleoanthropology. Springer, Berlin, Heidelberg. DOI: 10.1007/978-3-642-39979-4_58. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/278682043_Analyzing_Hominin_Hominin_Phylogeny_Cladistic_Approach

  37. 95

    Hipócrates y el juramento que sobrevivió milenios

    En la antigua Grecia, alrededor del siglo V a.C., la medicina estaba profundamente entrelazada con la religión, la superstición y la observación empírica limitada. Las enfermedades eran consideradas castigos divinos o resultados de la intervención de espíritus y deidades. Los tratamientos más comunes incluían rituales, ofrendas a los dioses, purgas, sangrías y el uso de amuletos. En medio de este contexto, en la isla de Cos, surgió un médico que cambiaría la historia de la medicina para siempre: Hipócrates. Reconocido como el “Padre de la Medicina”, Hipócrates promovió la idea revolucionaria de que las enfermedades tenían causas naturales y que la observación, la razón y la ética debían guiar la práctica médica. Hipócrates y su escuela introdujeron el concepto de enfermedad como un fenómeno natural, gobernado por leyes observables del cuerpo humano y del entorno. Esta perspectiva marcó un antes y un después en la medicina, separando el arte de curar de la magia y el mito. Se promovía la observación minuciosa de los pacientes, el registro de los síntomas y la búsqueda de tratamientos que respetaran la integridad del cuerpo. En este marco, surgió lo que hoy conocemos como el Juramento Hipocrático, un conjunto de principios éticos que guiaría a los médicos a lo largo de los siglos. Aunque no existe certeza absoluta de que Hipócrates haya redactado personalmente el juramento, se le atribuye su autoría dentro del Corpus Hipocrático, una colección de textos médicos y filosóficos que incluían enseñanzas sobre diagnóstico, tratamiento, ética y conducta profesional. El juramento, en sus versiones más antiguas, establece compromisos fundamentales: actuar por el bienestar del paciente, no causar daño deliberadamente, mantener la confidencialidad y transmitir los conocimientos médicos a la siguiente generación. Estas ideas formaron la base de la ética médica y, con el tiempo, se convirtieron en un símbolo universal de la responsabilidad profesional. Durante la Edad Media, la medicina europea estuvo profundamente influenciada por la Iglesia y el pensamiento religioso. En este periodo, el Juramento Hipocrático sufrió modificaciones para adaptarse a los valores cristianos predominantes. Se incorporaron referencias explícitas a Dios, se reforzó la idea del servicio desinteresado y se promovió la humildad y la obediencia a principios morales y espirituales. Aunque estas adaptaciones modificaban algunos aspectos de la versión original, el núcleo ético permanecía: el médico debía actuar con responsabilidad, dedicación y respeto por la vida. En paralelo, se preservaron y transmitieron los textos hipocráticos en monasterios y escuelas de medicina surgidas en torno a la Iglesia. Los monjes y eruditos copiaban cuidadosamente los manuscritos y los estudiaban, asegurando que el conocimiento médico antiguo no se perdiera. Esta labor de conservación fue crucial, ya que permitió que los textos de Hipócrates y otros autores griegos y romanos sobrevivieran hasta el Renacimiento. El Renacimiento supuso un cambio radical en la aproximación a la ciencia y la medicina. El interés por los textos clásicos griegos y romanos llevó a médicos, filósofos y académicos a redescubrir las enseñanzas de Hipócrates, Galeno y otros pensadores antiguos. La imprenta permitió la reproducción masiva de los textos, democratizando el acceso al conocimiento médico. En este contexto, el Juramento Hipocrático fue incorporado de nuevo en las universidades europeas, aunque adaptado a los valores humanistas y a la visión científica emergente. Durante esta época, se promovió la idea de que el médico debía estudiar al paciente en su totalidad: cuerpo, mente y entorno social. Se enfatizó la importancia de la observación directa, la recopilación de casos clínicos y la transmisión del conocimiento a los estudiantes de medicina. El juramento se convirtió en un recordatorio constante de que la práctica médica debía estar guiada por principios éticos, sin perder de vista la humanidad de quienes buscaban ayuda. Con el advenimiento de la medicina moderna, la ética hipocrática se enfrentó a nuevos desafíos. La creciente especialización médica, la investigación científica y los avances tecnológicos transformaron la práctica clínica. La medicina dejó de ser un arte limitado a la experiencia empírica para convertirse en una ciencia basada en evidencia. Sin embargo, la necesidad de un marco ético sólido continuaba siendo indispensable. Durante el siglo XIX, se realizaron múltiples intentos de reformulación del Juramento Hipocrático, con el objetivo de adaptarlo a los nuevos contextos científicos y sociales. Universidades en Europa y América comenzaron a exigir que los graduados en medicina pronunciaran un juramento inspirado en Hipócrates, enfatizando la responsabilidad profesional, la confidencialidad y el respeto por la vida humana. Estos cambios aseguraron que, a pesar de la complejidad creciente de la medicina, los principios fundamentales del juramento siguieran vigentes. Tras las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial, la comunidad médica internacional reconoció la necesidad de actualizar los códigos éticos tradicionales. Los juicios de Núremberg revelaron que médicos habían participado en experimentos inhumanos y violaciones graves a los derechos humanos. En respuesta a todo esto, en el año 1948, la Asociación Médica Mundial adoptó la Declaración de Ginebra, un documento que reinterpretaba los principios del Juramento Hipocrático para la medicina moderna. La Declaración enfatizaba la dignidad del paciente, la igualdad en la atención médica y la obligación del médico de proteger la vida humana, independientemente de raza, religión o estatus social. Posteriormente, en 1964, el médico y farmacólogo estadounidense Louis Lasagna redactó una versión moderna del Juramento Hipocrático que empezó a utilizarse en facultades de medicina de habla inglesa. Esta versión incorporaba la autonomía del paciente, la necesidad de basar las decisiones médicas en evidencia científica y el compromiso del médico con la actualización constante de sus conocimientos. La esencia del juramento —actuar con integridad, no causar daño y servir a la humanidad— permanecía intacta, demostrando la perdurabilidad de los principios de Hipócrates. Más allá de su función práctica, el Juramento Hipocrático se convirtió en un símbolo de la ética médica y de la responsabilidad profesional. Su pronunciación en ceremonias de graduación de medicina es un rito que conecta a los médicos contemporáneos con siglos de tradición. Cada palabra del juramento refleja un compromiso profundo con la vida, la ciencia y la sociedad. El juramento también ha influido en debates sobre bioética, investigación médica y derechos del paciente. Conceptos como la confidencialidad, la no maleficencia, la beneficencia y la justicia encuentran en Hipócrates su origen conceptual. Incluso en contextos donde se han desarrollado códigos éticos alternativos, como la Declaración de Helsinki o las guías de ética clínica moderna, se reconoce la influencia del juramento original. A lo largo de los siglos, el Juramento Hipocrático ha estado vinculado a diversas historias y anécdotas que muestran su impacto cultural. Por ejemplo, se cuenta que, en muchas universidades europeas del siglo XIX, los estudiantes de medicina debían pronunciar el juramento ante una imagen de Hipócrates, mientras sosteniendo instrumentos médicos simbólicos. Esta ceremonia servía no solo para formalizar el compromiso ético, sino también para reforzar la identidad profesional y la conexión con la historia de la medicina. Otra curiosidad es que el juramento ha sido objeto de interpretaciones y adaptaciones en distintas culturas. En algunos países, se incluyeron referencias a principios religiosos locales, mientras que en otros se enfatizó la importancia de la igualdad social y el acceso universal a la salud. Esta flexibilidad ha permitido que el juramento sobreviva y permanezca vigente, adaptándose a contextos históricos y sociales cambiantes. En el siglo XXI, el Juramento Hipocrático sigue siendo relevante, aunque los desafíos médicos se han transformado. La medicina moderna enfrenta dilemas complejos: investigación genética, inteligencia artificial en diagnóstico, decisiones sobre final de vida y pandemias globales. Aun así, los principios esenciales del juramento —integridad, compromiso con la vida y respeto por el paciente— proporcionan un marco ético sólido que guía la práctica médica en estos contextos. Graduados de medicina de todo el mundo continúan pronunciando versiones adaptadas del juramento. En algunos casos, estas versiones incluyen compromisos explícitos con la sostenibilidad ambiental, la justicia social y la colaboración internacional, mostrando que la esencia del juramento puede coexistir con los valores contemporáneos. El Juramento Hipocrático ha sobrevivido varios milenios, desde la Grecia antigua hasta el presente, porque encarna principios universales que trascienden el tiempo, la geografía y la cultura. Su historia no solo refleja la evolución de la medicina como ciencia, sino también la construcción de la ética profesional y la responsabilidad social de los médicos. Desde sus raíces en la isla de Cos, pasando por adaptaciones medievales y humanistas, hasta las versiones modernas en facultades de medicina de todo el mundo, el juramento sigue siendo un faro que guía a quienes se dedican a cuidar la vida humana. En un mundo donde la tecnología y la ciencia avanzan a un ritmo vertiginoso, recordar las enseñanzas de Hipócrates resulta fundamental. La medicina no solo requiere conocimiento y habilidad técnica, sino también integridad, empatía y un compromiso ético profundo. Por ello, el Juramento Hipocrático permanece vivo: no solo como un texto histórico, sino como un pacto que une a generaciones de médicos alrededor del mundo en un objetivo común: preservar la vida, aliviar el sufrimiento y servir a la humanidad con honor y responsabilidad. Música del capítulo Sound Of Freedom - Cinematic Ryan Rad - Ancient Greek Lyre - Oracles of the Pythia Para leer más 01. Sánchez-Salvatierra, J.M., & Taype-Rondan, A. (2018). Evolución del Juramento Hipocrático: ¿qué ha cambiado y por qué?. Revista Médica De Chile, 146(12). Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/pdf/rmc/v146n12/0717-6163-rmc-146-12-1498.pdf 02. Eraso-López J. (2016). El Juramento Hipocrático y la declaración actual. Asociación Nacional de Médicos de Colombia. Disponible en: https://anmdecolombia.org.co/el-juramento-hipocratico-y-la-declaracion-actual/ 03. Remis, J. A., (2009). Pasado y presente del juramento Hipocrático Análisis de su vigencia. Revista Argentina de Radiología, 73(2), 139-141. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=382538474001 04. Zanetta-Brener  P., Lichtenstein A.   (2022). Juramento de Hipócrates: un análisis crítico. Rev. bioét. (Impr.) 30(3):516-24. Disponible en: https://www.scielo.br/j/bioet/a/hs97HyDW3bhdrfjS8vD73tK/?format=pdf&lang=es 05. Davey, L.M. (2001). The Oath of Hippocrates: An Historical Review. Neurosurgery, Vol. 49, No. 3. Disponible en: https://educacionateneamx.com/el-juramento-de-hipocrates-una-revision-historica/

  38. 94

    El ADN de los dioses: del diseño inteligente a la hipótesis de un mensaje cósmico

    La fascinación humana por el origen y la complejidad de la vida nos ha llevado, como especie consciente de sí misma, a la formulación de diversas explicaciones a lo largo de la historia. Una de éstas ideas es la del “diseño inteligente” ha tenido un papel destacado, especialmente en debates donde ciencia, filosofía y religión se entrelazan. Esta propuesta sostiene que ciertas características de los organismos vivos, en particular la estructura y función del ADN, son tan complejas y específicas, que no podrían ser resultado exclusivo de procesos naturales aleatorios, sino que más bien, reflejarían la intervención de una inteligencia, detrás de todo. El ADN, como portador de la información genética, es entendido como uno de los sistemas más complejos y eficientes en la naturaleza. Su estructura en doble hélice y su código, que dictan la síntesis de proteínas esenciales para la vida, han inspirado no solo importantes avances y descubrimientos científicos, sino también reflexiones sobre la posibilidad de la existencia de un “mensaje oculto” o un “plan” detrás de la vida misma. Estas ideas, sin embargo, generan polémica porque plantean preguntas que van más allá de la explicación convencional científica, basada en el entendimiento del proceso evolutivo, especialmente a través el mecanismo de la selección natural. Este concepto del diseño inteligente no es nuevo. Sus raíces se encuentran en tradiciones filosóficas y teológicas antiguas, que sostenían que el orden y propósito observados en la naturaleza evidencian la existencia de un diseñador. Uno de los ejemplos más conocidos es la metáfora del relojero, propuesta por el filósofo y teólogo británico William Paley en el S XVIII, quien comparaba la complejidad de un reloj con la de los organismos vivos, argumentando que ambos requieren un creador. Esta visión fue ampliamente aceptada hasta que la teoría de la evolución derivada de las ideas de Darwin ofreció una explicación naturalista y gradual para la diversidad y complejidad biológica. En las últimas décadas, sin embargo, el diseño inteligente ha resurgido con una nueva formulación, que intenta presentarse como una hipótesis científica y no solo filosófica o religiosa. Este movimiento sostiene que ciertas estructuras biológicas, como algunas regiones del ADN y de las células, exhiben un tipo de “complejidad irreducible” o presentan patrones de “complejidad especificada” que, según sus defensores, no pueden explicarse completamente por mecanismos evolutivos conocidos. En este contexto, algunos investigadores han explorado la posibilidad de que el ADN contenga patrones matemáticos o símbolos que podrían interpretarse como una señal de un diseño deliberado. Un caso particular es la hipótesis propuesta en 2013 por Vladimir Shcherbak y Maxim Makukov, quienes sugirieron que el código genético posee simetrías y patrones numéricos tan específicos que podrían ser considerados como parte de un mensaje artificial, una “firma” codificada, como un mensaje incrustado por una inteligencia avanzada en tiempos remotos. Esta propuesta se conecta con la tradición de buscar señales de inteligencia en el universo, como en el programa SETI, pero trasladada al nivel molecular de la vida terrestre. No obstante, estas ideas han sido objeto de numerosas críticas. Desde la comunidad científica se señala que muchas de las supuestas señales pueden ser explicadas por procesos naturales o podrían resultar de sesgos estadísticos y de interpretación. Además, la hipótesis del diseño inteligente carece de un marco metodológico claro que permita su verificación o falsificación, un requisito fundamental para que una teoría sea considerada científica. Por otro lado, existen preocupaciones sobre la influencia que estas ideas pueden tener en la educación y la percepción pública de la ciencia. Nuestro viaje de hoy buscará ofrecer un análisis de este diseño inteligente aplicado al ADN, desde sus orígenes filosóficos hasta la propuesta contemporánea de Shcherbak y Makukov, pasando por las controversias que genera. Intentaremos entender cómo estas ideas desafían y enriquecen el debate sobre el origen y la complejidad de la vida, invitando a reflexionar sobre los límites entre ciencia, filosofía y las creencias personales. Música del capítulo Atom Music Audio - Stellarium (Extended version) | Awe-inspiring Soundtrack AMBIENT CIVILIZATION - RED GIANT - Epic Space Journey Ambient Music 8-Bit Misfits - Tool – Schism (8 bits) Klaatu - Calling Occupants of Interplanetary Craft Enlaces Avise.J.C. (2010). Footprints of nonsentient design inside the human genome, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 107 (supplement_2) 8969-8976. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0914609107 Chandra B., Tazid A. (2023) Algebraic structures and distance based analysis of genetic code. Network Biology. (13)1 pp:17 – 36. Disponible en: http://www.iaees.org/publications/journals/nb/articles/2023-13(1)/algebraic-structures-and-distance-analysis-of-genetic-code.pdf Decker M.D. (2005). Why Intelligent Design Isn't Intelligent. Cell Biology Education (4)2. p121-122. Disponible en: https://www.lifescied.org/doi/epdf/10.1187/cbe.05-02-0071 Fontecilla-Campos J.C. (2023) Reflections on the Origin and Early Evolution of the Genetic Code. ChemBioChem, 24. e202300048. Disponible en: https://chemistry-europe.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/cbic.202300048 Frappat L., Sorba P. , Sciarrino A. (1998). A crystal base for the genetic code. Physics Letters A. (250), Issues 1–3. pp:214-221. Disponible en: https://arxiv.org/pdf/physics/9801027 Freeland S. (2013). The Evolutionary Origins of Genetic Information. Biologos. Disponible en: https://biologos.org/articles/the-evolutionary-origins-of-genetic-information Gilis, D., Massar, S., Cerf, N. J., & Rooman, M. (2001). Optimality of the genetic code with respect to protein stability and amino-acid frequencies. Genome biology, 2(11), RESEARCH0049. Disponible en: https://arxiv.org/pdf/physics/0102044 Glick T.F. (2025). Intelligent design. Encyclopedia Britannica. Disponible en: https://www.britannica.com/topic/intelligent-design Gold. S. (2008). The Case Against Intelligent Design. Publishers Weekly. Disponible en: https://www.publishersweekly.com/pw/by-topic/authors/interviews/article/13773-the-case-against-intelligent-design.html Haiqing Xu, Jianzhi Zhang, On the Origin of Frameshift-Robustness of the Standard Genetic Code, Molecular Biology and Evolution, Volume 38, Issue 10, October 2021, Pages 4301–4309. Disponible en: https://doi.org/10.1093/molbev/msab164 Hawkes, G., Chundru, K., Jackson, L. et al. (2025) Whole-genome sequencing analysis identifies rare, large-effect noncoding variants and regulatory regions associated with circulating protein levels. Nat Genet 57, 626–634. Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41588-025-02095-4.pdf Koonin, E. V., & Novozhilov, A. S. (2009). Origin and evolution of the genetic code: the universal enigma. IUBMB life, 61(2), 99–111. Disponible en: https://doi.org/10.1002/iub.146 Makukov, M. A., & shCherbak, V. I. (2018). SETI in vivo: testing the we-are-them hypothesis. International Journal of Astrobiology, 17(2), 127–146. Disponible en: https://arxiv.org/pdf/1707.03382 National Academy of Sciences (US); Avise JC, Ayala FJ, editors. In the Light of Evolution: Volume IV: The Human Condition. Washington (DC): National Academies Press (US); 2010. 10, Footprints of Nonsentient Design Inside the Human Genome. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK210010/? Pallen, M. J., & Matzke, N. J. (2006). From The Origin of Species to the origin of bacterial flagella. Nature reviews. Microbiology, 4(10), 784–790. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/6837294_From_The_Origin_of_Species_to_the_origin_of_bacterial_flagella Rana F. (2017). Harvard Scientists Write the Book on Intelligent Design—in DNA. Reasons to Belive. Disponible en: https://reasons.org/explore/publications/articles/harvard-scientists-write-the-book-on-intelligent-design-in-dna Ravitch F.S. (2012). Dawkins's Dilemma. Richard Dawkins on Evolution and Religion. Cambridge University Press. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/books/abs/marketing-intelligent-design/dawkinss-dilemma/50F9FF2DB72EFC01DE23108EAB233236 Shcherbak, V. I., & Makukov, M. A. (2013). The ‘Wow! signal’ of the terrestrial genetic code. Icarus, 224(1), 228–242. Disponible en: https://arxiv.org/abs/1303.6739 Stolte D., (2024). Study sheds light on origin of genetic code. University of Arizona News. Disponible en: https://news.arizona.edu/news/study-sheds-light-origin-genetic-code Venema D. & Kuebler D. (2016). Biological Information and Intelligent Design. Biologos. Disponible en: https://biologos.org/articles/biological-information-and-intelligent-design Wehbi S., Wheeler A. , Morel B., Manepalli N. , Minh B.Q., Lauretta D.S. & Masel J. (2024). Order of amino acid recruitment into the genetic code resolved by last universal common ancestor’s protein domains, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 121 (52) e2410311121. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.2410311121

  39. 93

    Biografía de Reginald Crundall Punnett

    Hacia comienzos del siglo XX, el redescubrimiento de los principios de la herencia propuestos por Gregor Mendel generó un torbellino de ideas, dudas y discusiones. En ese contexto no todos los científicos aceptaron de inmediato que la herencia se transmitía a través de unidades discretas, lo que hoy llamamos genes, y existía confusión sobre cómo se podían aplicar esos conceptos a la observación real de los rasgos en plantas y animales. Es aquí que aparece nuestro personaje de hoy el biólogo y genetista inglés Reginald Crundall Punnett, uno de los primeros divulgadores de la ciencia. Reginald Punnett fue, pero sobre todo, un traductor de las ideas complejas de la herencia mendeliana hacia un lenguaje visual y más comprensible. Su mayor aporte, sin duda, fue la creación del "cuadro de Punnett", una herramienta fundamental que hasta hoy se enseña en escuelas y universidades de todo el mundo. Punnett ayudó a demostrar que los patrones de herencia mendeliana también se aplicaban a animales como las gallinas y las moscas. También participó activamente en la consolidación de la terminología genética moderna, incluyendo términos como alelo, heterocigoto y genotipo. Su trabajo en el campo de la genética, abarcó campos tan diversos como la determinación del sexo en animales, el determinismo genético de ciertos caracteres, y hasta la genética de poblaciones en un momento en el cual, este campo apenas nacía. Punnett fue uno de los primeros en advertir sobre la importancia de los genes ligados al sexo, al estudiar cómo ciertos rasgos se transmitían de forma distinta según el sexo del individuo. Además, Reginald Punnett escribió varios libros, entre ellos su obra de 1905 Mendelismo, que se convirtió en uno de los primeros textos introductorios sobre genética mendeliana. En un momento en que la genética aún no era una disciplina consolidada, ese libro ayudó a educar a generaciones de estudiantes, científicos jóvenes e incluso al público general. A pesar de que hoy su nombre suele estar asociado a un simple cuadro en los libros de texto, la figura de Punnett va mucho más allá. Fue un puente entre la biología experimental y la comprensión popular de los mecanismos hereditarios. Su capacidad para unir el rigor científico con la claridad pedagógica lo convierte en uno de los grandes arquitectos del pensamiento genético moderno. Nuestro viaje de hoy nos llevará hasta las últimas décadas del siglo 19, a la localidad de Tonbridge, hacia el sur de Kent, Inglaterra, donde veremos de cerca algunos detalles de la vida de Reginald Punnett, un notable hombre de ciencia que además de su legado, contribuyó a la formulación de la ley de Hardy-Weinberg y en el descubrimiento del "acoplamiento" o ligamiento genético. Música del capítulo John G. Music - Murray Gold - Jack Wall - Eleventh Doctor Theme (Matt Smith) | EPIC VERSION (The Majestic Tale) Mists Of Serenity - Shamanic Spirit Powerful Shamanic Meditation Music with Drumming Spiritual Shaman Music Rock Nacional en 8 Bit – Soda Stereo – De Musica Ligera - 8 bit Francesco – Soda Stereo – Cae el sol - 8 bit Alux Nahual – La trampa Enlaces Crew F. A. 1967. Reginald Crundall Punnett, 1875-1967. Biogr. Mems Fell. R. Soc.13309–326. Disponible en: http://doi.org/10.1098/rsbm.1967.0016 Edwards A. W. (2012). Reginald Crundall Punnett: first Arthur Balfour Professor of Genetics, Cambridge, 1912. Genetics, 192(1), 3–13. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3430543/pdf/3.pdf Hutf, F. B. (1970). Professor R. C. Punnett. World’s Poultry Science Journal, 26(3), 696–700. Disponible en: https://doi.org/10.1017/S0043933900020006 Lobo, I. & Shaw, K. (2008) Discovery and types of genetic linkage. Nature Education1(1):139 Disponible en: https://www.nature.com/scitable/topicpage/discovery-and-types-of-genetic-linkage-500/ Marie, J. (2004) The importance of place: A history of genetics in 1930s Britain. Doctoral thesis (Ph.D), UCL (University College London). Disponible en: https://discovery.ucl.ac.uk/id/eprint/10108845/ Punnett, R.C. (1923). Linkage in the sweet pea (Lathyrus odoratus). Journal of Genetics 13: 101–123. Disponible en: https://www.ias.ac.in/public/Volumes/jgen/013/01/0101-0123.pdf Punnett, R. Early days of genetics. Heredity 4, 1–10 (1950). Disponible en: https://doi.org/10.1038/hdy.1950.1

  40. 92

    Australopithecus afarensis

    Australopithecus afarensis es una de las especies de homininos más relevantes para comprender la evolución temprana del linaje humano, esta vivió entre aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años atrás, en lo que hoy corresponde a las regiones de Etiopía, Tanzania y Kenia. La diversidad de los fósiles de Australopithecus afarensis proporciona una comprensión integral de esta especie, se han encontrado restos de individuos de diferentes edades, sexos y estados de conservación, lo que permite a los científicos reconstruir su biología y comportamiento de manera más precisa. Esta diversidad no solo permite observar variaciones dentro de la especie, sino que también revela la complejidad de su adaptación al entorno. Cada fósil descubierto aporta evidencia valiosa sobre su locomoción, dieta y posible comportamiento social, contribuyendo al entendimiento de su papel crucial en la evolución humana. Estos hallazgos colectivos son fundamentales para trazar la transición de los homínidos hacia características más avanzadas que definirían el camino de los humanos posteriores. La posición de Australopithecus afarensis en el árbol evolutivo es fundamental, ya que ésta representa un estadio transicional entre formas más primitivas de Australopithecus y los primeros representantes del género Homo. Una combinación única de rasgos derivados —como la bipedestación— y características aún primitivas —como la morfología craneofacial y adaptaciones arbóreas—, A. afarensis permite reconstruir los procesos de diversificación morfológica y ecológica. Esta especie ya que caminaba erguida, aunque aún conservaba adaptaciones para la vida arbórea, como brazos relativamente largos y dedos curvados. Su talla era pequeña, con los machos alcanzando alrededor de 1,5 metros de altura, mientras que las hembras eran más pequeñas. En cuanto a su cerebro, tenía un volumen similar al de los chimpancés, lo que sugiere limitaciones cognitivas en comparación con especies posteriores. Su dentadura indica una dieta omnívora, adaptada a un entorno variable que incluía tanto vegetales como pequeños animales, lo que destaca su flexibilidad ecológica Conocer a Australopithecus afarensis nos permitirá entrar en un momento crucial en la historia de la evolución humana, donde las primeras huellas de lo que hoy somos empiezan a tomar forma. A través del viaje de hoy, buscaremos entender no solo sus características físicas, ecológicas y de comportamiento, sino también cómo su legado sigue influyendo en el camino que hemos seguido desde ellos hasta nuestra propia especie, la especie humana." Música del capítulo Jack Stone-Morgan & Daniel Garavini - Pandora Journey - Leap Beyond Faith + Paramount Vijay Super - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background) Buddha's Lounge - Grounded - Healing Mood Dire Straits - 8 Bit Universe - Money For Nothing - 8 Bit The Knack - 8 Bit Universe My Sharona - 8 Bit Kix – Don´t close your eyes Enlaces Arias-Martorell, J.; Potau, J. M.; Bello-Hellegouarch, G.; Pérez-Pérez, A. (2015). "Like Father, Like Son: Assessment of the Morphological Affinities of A.L. 288–1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119–73–2718 (Australopithecus sp.) through a Three-Dimensional Shape Analysis of the Shoulder Joint". PLOS ONE. 10 (2): e0117408. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0117408 W.A. Barr, B. Pobiner, J. Rowan, A. Du, & J.T. Faith. (2022) No sustained increase in zooarchaeological evidence for carnivory after the appearance of Homo erectus, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 119 (5) e2115540119. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.2115540119. Boaz, N.T. (1988), Status of Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 31: 85-113. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.1330310506 Carbonell-Roura E. 2013. Evolución de los homininos. Índice Histórico Español, ISSN 0537-3522, Nº. 126,págs. 207-232. Disponible en: https://revistes.ub.edu/index.php/IHE/article/download/11555/14424/20384 Cela-Conde, C. J.; Ayala, F. J. (2003). "Genera of the human lineage". Proceedings of the National Academy of Sciences. 100 (13): 7684–7689. Disponible en: https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.0832372100 Domínguez-Rodrigo, M., Pickering, T. R., & Bunn, H. T. (2010). Configurational approach to identifying the earliest hominin butchers. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107(49), 20929–20934. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1013711107 Ferguson W.W. (1999). «Taxonomic status of the skull A.L.444-2 from the Pliocene of Hadar, Ethiopia» Palaeont. afr. (en inglés) 35: 119-129. Disponible en: https://wiredspace.wits.ac.za/server/api/core/bitstreams/7e411c1d-da5c-45c6-971a-70955a6c8f8f/content Haile-Selassie Y.,Latimer B.M. ,Alene M. ,Deino A.L. ,Gibert L. ,Melillo S.M.,Saylor B.Z.,Scott G.R.& Lovejoy C.O. (2010) An early Australopithecus afarensis postcranium from Woranso-Mille, Ethiopia, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 107 (27) 12121-12126, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1004527107. Hanon, R., Val, A., Sambo, R. et al. Butchery activities associated with Member 5 at Sterkfontein, South Africa. Archaeol Anthropol Sci 17, 49 (2025). Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12520-024-02135-w Harmand, S., Lewis, J., Feibel, C. et al. (2015) 3.3-million-year-old stone tools from Lomekwi 3, West Turkana, Kenya. Nature 521, 310–315. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/277004244_33-million-year-old_stone_tools_from_Lomekwi_3_West_Turkana_Kenya Hatala, K. G.; Demes, B.; Richmond, B. G. (2016). "Laetoli footprints reveal bipedal gait biomechanics different from those of modern humans and chimpanzees". Proceedings of the Royal Society B. 283 (1836): 20160235. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5013756/pdf/rspb20160235.pdf Johanson, Donald C.; White, Tim D.; Coppens, Yves (1978). "A New Species of the Genus Australopithecus (Primates: Hominidae) from the Pliocene of Eastern Africa". Kirtlandia. 28: 1–14. Disponible en: https://www.biodiversitylibrary.org/page/51811016#page/393/mode/1up JOHANSON D. 2017. — The paleoanthropology of Hadar, Ethiopia. Comptes Rendus Palevol 16 (2): 140-154. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.crpv.2016.10.005 Kimbel, W. H., & Rak, Y. (2010). The cranial base of Australopithecus afarensis: new insights from the female skull. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3365–3376. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0070 Kimbel, W.H. & Delezene, L.K. (2009), “Lucy” redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 140: 2-48. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.21183 Leakey, MD; Hay, RL; Curtis, GH; Drake, RE; Jackes, MK; White, TD. (1976) "Fossil Hominids From Laetolil Beds." Nature 262(5568): 460-466. Disponible en: https://deepblue.lib.umich.edu/handle/2027.42/62755 Masao, F. T.; Ichumbaki, E. B.; Cherin, M.; et al. (2016). "New footprints from Laetoli (Tanzania) provide evidence for marked body size variation in early hominins". eLife. 5: e19568. Disponible en: https://elifesciences.org/articles/19568 McNutt, E.J., Hatala, K.G., Miller, C. et al. (2021) Footprint evidence of early hominin locomotor diversity at Laetoli, Tanzania. Nature 600, 468–471 . Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-021-04187-7 McPherron, S., Alemseged, Z., Marean, C. et al. (2010) Evidence for stone-tool-assisted consumption of animal tissues before 3.39 million years ago at Dikika, Ethiopia. Nature 466, 857–860. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/283496176_Evidence_for_Stone-Tool-Assisted_Consumption_of_Animal_Tissues_before_339_million_years_ago_at_Dikika_Ethiopia §enyurek, M., 1955, A note on the teeth of Meganthropus africanus Weinert from Tanganyika Territory, Belleten (Ankara), 19: 1-54. Disponible en: https://dergipark.org.tr/en/download/article-file/3073273 Rak, Y., Ginzburg, A., & Geffen, E. (2007). Gorilla-like anatomy on Australopithecus afarensis mandibles suggests Au. afarensis link to robust australopiths. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 104(16), 6568–6572. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.0606454104 Reno, P. L., Meindl, R. S., McCollum, M. A., & Lovejoy, C. O. (2003). Sexual dimorphism in Australopithecus afarensis was similar to that of modern humans. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 100(16), 9404–9409. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1133180100 Ward, C. V., Plavcan, J. M., & Manthi, F. K. (2010). Anterior dental evolution in the Australopithecus anamensis-afarensis lineage. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3333–3344. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0039 Ward, C. V. & Hammond, A. S. (2016) Australopithecus and Kin. Nature Education Knowledge 7(3):1 Disponible en: https://www.nature.com/scitable/knowledge/library/australopithecus-and-kin-145077614/ Wynn, J. G.; Sponheimer, M.; Kimbel, W. H.; et al. (2013). "Diet of Australopithecus afarensis from the Pliocene Hadar Formation, Ethiopia". Proceedings of the National Academy of Sciences. 110 (26): 10495–10500. Disponible en: https://www.pnas.org/doi/epdf/10.1073/pnas.1222559110 Wood, Bernard; K. Boyle, Eve (January 2016). "Hominin taxic diversity: Fact or fantasy?: HOMININ TAXIC DIVERSITY". American Journal of Physical Anthropology. 159 (Suppl 61): 37–78. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/ajpa.22902

  41. 91

    Tyrannosaurus rex, el rey de la prehistoria

    Tyrannosaurus rex, fue sin lugar a dudas uno de los depredadores más feroces que jamás haya caminado sobre nuestro planeta. Con un cuerpo enorme, dientes afilados y mandíbulas tan poderosas que podrían partir en dos una vaca, este famoso carnívoro dominó los valles boscosos de los ríos en el oeste de América del Norte durante el período Cretácico tardío, entre hace unos 68 y 66 millones de años, en el periodo Maastrichtiense. Fue uno de los últimos dinosaurios no avianos que existieron antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. Conocido popularmente como T. rex lo que se sabe de este formidable organismo está en constante evolución, su concepto ha cambiado a lo largo del tiempo. Las tecnologías mejoradas, como el modelado biomecánico y las imágenes de rayos X, han permitido a los científicos obtener una comprensión más profunda de cómo vivía este terrible depredador. Tyrannosaurus rex, significa literalmente "rey de los lagartos tiranos", tenía todo para ser el organismo dominante de las redes tróficas de su época y su entorno. Llegando a medir hasta 12 metros, que es aproximadamente el tamaño de un autobús escolar, desde el hocico hasta la punta de su cola y con un peso de hasta ocho toneladas, T. rex vagaba por sus territorios sobre dos patas y con la cabeza erguida, probablemente cazando a otros animales vivos, pero también consumiendo cadáveres y, a veces, incluso se alimentaban unos de otros, dado que era un caníbal facultativo. La cabeza evolucionó para triturar su comida, con un cráneo rígido que le permitía dirigir toda la fuerza de sus músculos maseteros llegando a ejercer hasta seis toneladas de presión, utilizando sus hasta 60 dientes aserrados, de unos 20 centímetros de largo cada uno, para perforar y extraer la carne, lanzando a su presa al aire y tragándola entera. Para evitar el sobrecalentamiento al aplastar a las presas con sus poderosas mandíbulas, este gigantesco animal tenía aberturas en la cabeza para ayudar a enfriar su cerebro, similares a las de los caimanes modernos. Nuestro viaje de hoy nos lleva atrás en el tiempo, a una época que muchos han visitado a través del imaginario colectivo que se ha desarrollado sobre los terribles reptiles del Cretácico y el Jurásico, de los múltiples libros y películas que abordan el tema de los dinosaurios, especialmente el más famoso de todos, el más terrible de todos y el más poderoso de todos La imagen del episodio fue creada con la ayuda de El Sabio Subterráneo, quien siempre está listo para echar una garra en La Cueva del Topo Música del capítulo John Williams - Mindshift - Welcome To Jurassic Park [Epic Cinematic Cover] Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music Faraway Sounds - Lost in a Jurassic Dinosaur Forest - 3D Soundscape w/ T-Rex, Raptors & more Jurassic Sounds 8 Bit Universe - Bringin' On The Heartbreak [8 Bit Tribute to Def Leppard] Super Monaco – BWM5150 – Sabine Canal de Youtube BWM5150 https://www.youtube.com/@bwm5150 Página de Facebook https://www.facebook.com/bwm5150 Enlaces Abler, W. L. (1992). The Serrated Teeth of Tyrannosaurid Dinosaurs, and Biting Structures in Other Animals. Paleobiology, 18(2), 161–183. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/journals/paleobiology/article/abs/serrated-teeth-of-tyrannosaurid-dinosaurs-and-biting-structures-in-other-animals/931B0B70E68CB251D677774A0676B35C Bates, K. T., & Falkingham, P. L. (2012). Estimating maximum bite performance in Tyrannosaurus rex using multi-body dynamics. Biology letters, 8(4), 660–664. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbl.2012.0056 Bell, P. R., Campione, N. E., Persons, W. S., 4th, Currie, P. J., Larson, P. L., Tanke, D. H., & Bakker, R. T. (2017). Tyrannosauroid integument reveals conflicting patterns of gigantism and feather evolution. Biology letters, 13(6), 20170092. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbl.2017.0092 Carr, Thomas D.; Williamson, Thomas E. (2000). "A review of Tyrannosauridae (Dinosauria: Coelurosauria) from New Mexico". Bulletin. 17. New Mexico Museum of Natural History and Science: 113–145. Disponible en: https://econtent.unm.edu/digital/collection/bulletins/id/1015 Carr, T.D.; Napoli, J.G.; Brusatte, S.L.; Holtz, T.R.; Hone, D.W.E.; Williamson, T.E.; Zanno, L.E. (2022). "Insufficient Evidence for Multiple Species of Tyrannosaurus in the Latest Cretaceous of North America: A Comment on "The Tyrant Lizard King, Queen and Emperor: Multiple Lines of Morphological and Stratigraphic Evidence Support Subtle Evolution and Probable Speciation Within the North American Genus Tyrannosaurus"". Evolutionary Biology. 49 (3): 314–341. Disponible en: https://doi.org/10.1007%2Fs11692-022-09573-1 Chin, K.; Tokaryk, T. T.; Erickson, G. M.; Calk, L. C. (June 18, 1998). "A king-sized theropod coprolite". Nature. 393 (6686): 680–682. Disponible en: https://zenodo.org/records/3943146 Cost, I.N., Middleton, K.M., Sellers, K.C., Echols, M.S., Witmer, L.M., Davis, J.L. and Holliday, C.M. (2020), Palatal Biomechanics and Its Significance for Cranial Kinesis in Tyrannosaurus rex. Anat Rec, 303: 999-1017. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ar.24219 Cullen Thomas M. et al. (2023). Theropod dinosaur facial reconstruction and the importance of soft tissues in paleobiology.Science379,1348-1352. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/369656101_Theropod_dinosaur_facial_reconstruction_and_the_importance_of_soft_tissues_in_paleobiology Dalman, S. G., Loewen, M. A., Pyron, R. A., Jasinski, S. E., Malinzak, D. E., Lucas, S. G., Fiorillo, A. R., Currie, P. J., & Longrich, N. R. (2024). A giant tyrannosaur from the Campanian-Maastrichtian of southern North America and the evolution of tyrannosaurid gigantism. Scientific reports, 13(1), 22124. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-023-47011-0 Erickson, G. M.; Kristopher, L. A.; Larson, P. (2005). "Androgynous rex – the utility of chevrons for determining the sex of crocodilians and non-avian dinosaurs". Zoology (Jena, Germany). 108 (4): 277–86. Disponible en: https://doc.rero.ch/record/14378/files/PAL_E1827.pdf Farlow, J. O., Matt B. Smith, & Robinson, J. M. (1995). Body Mass, Bone “Strength Indicator,” and Cursorial Potential of Tyrannosaurus rex. Journal of Vertebrate Paleontology, 15(4), 713–725. Disponible en: https://zenodo.org/record/3732361/files/source.pdf Gilmore, C. W. (1946). A new carnivorous dinosaur from the Lance Formation of Montana. Smithsonian Miscellaneous Collections, 106, 1-19. Disponible en: https://doi.org/10.5281/zenodo.2842295 Hutchinson, J. R.; Bates, K. T.; Molnar, J.; Allen, V.; Makovicky, P. J. (2011). «A Computational Analysis of Limb and Body Dimensions in Tyrannosaurus rex with Implications for Locomotion, Ontogeny, and Growth». PLOS ONE 6 (10): e26037. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3192160/ Lambe, L. M. (1917). The Cretaceous theropodous dinosaur Gorgosaurus. Geological Survey of Canada, Memoir, 100, 84. Disponible en: https://doi.org/10.4095/101672 Thomas M. Lehman, & Kenneth Carpenter. (1990). A Partial Skeleton of the Tyrannosaurid Dinosaur Aublysodon from the Upper Cretaceous of New Mexico. Journal of Paleontology, 64(6), 1026-1032. Disponible en: https://doi.org/10.1017/S0022336000019843 Mallon, J. C., & Hone, D. W. E. (2024). Estimation of maximum body size in fossil species: A case study using Tyrannosaurus rex. Ecology and evolution, 14(7), e11658. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ece3.11658 McCrea, R. T. (2014). «A 'Terror of Tyrannosaurs': The First Trackways of Tyrannosaurids and Evidence of Gregariousness and Pathology in Tyrannosauridae». PLOS ONE 9 (7): e103613. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4108409/pdf/pone.0103613.pdf McCrea RT, Buckley LG, Farlow JO, Lockley MG, Currie PJ, et al. (2014) A ‘Terror of Tyrannosaurs’: The First Trackways of Tyrannosaurids and Evidence of Gregariousness and Pathology in Tyrannosauridae. PLoS ONE 9(7): e103613. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4108409/pdf/pone.0103613.pdf Osborn, H. F. (1905). «Tyrannosaurus and other Cretaceous carnivorous dinosaurs». Bulletin of the AMNH (Nueva York: Museo Americano de Historia Natural) 21 (14): 259-265. Disponible en: https://digitallibrary.amnh.org/items/a02fc8e6-2c29-45cd-a95a-271d17d1786f Paul, G.S., Persons, W.S. & Van Raalte, J. (2022). The Tyrant Lizard King, Queen and Emperor: Multiple Lines of Morphological and Stratigraphic Evidence Support Subtle Evolution and Probable Speciation Within the North American Genus Tyrannosaurus. Evol Biol 49, 156–179. Disponible en: http://gspauldino.com/Trex2022.pdf Roger B. J. Benson et al. (2010). A Southern Tyrant Reptile. Science(New York, N.Y.), 327(5973), 1613. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/42589187_A_Southern_Tyrant_Reptile Ruxton GD, Houston DC (2003). «Could Tyrannosaurus rex have been a scavenger rather than a predator? An energetics approach». Proceedings. Biological sciences / the Royal Society 270 (1516): 731-3. Disponible en: https://citeseerx.ist.psu.edu/document?repid=rep1&type=pdf&doi=dc2ad0732b511df42894957a1dcc9e36932373e5 Schweitzer, M. H.; Wittmeyer, J. L.; Horner, J. R. (2005). "Gender-specific reproductive tissue in ratites and Tyrannosaurus rex" (PDF). Science. 308 (5727): 1456–60. Disponible en: https://doc.rero.ch/record/14767/files/PAL_E1895.pdf Schweitzer, M., Zheng, W., Zanno, L. et al. (2016). Chemistry supports the identification of gender-specific reproductive tissue in Tyrannosaurus rex. Sci Rep 6, 23099. Disponible en: https://doi.org/10.1038/srep23099 Sullivan, Robert M.; Lucas, Spencer G. (2015). "Cretaceous Vertebrates of New Mexico". New Mexico Museum of Natural History and Science Bulletin. 68. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/299592501_Cretaceous_vertebrates_of_New_Mexico Woodward, H. N., Tremaine, K., Williams, S. A., Zanno, L. E., Horner, J. R., & Myhrvold, N. (2020). Growing up Tyrannosaurus rex: Osteohistology refutes the pygmy "Nanotyrannus" and supports ontogenetic niche partitioning in juvenile Tyrannosaurus. Science advances, 6(1), eaax6250. Disponible en: https://doi.org/10.1126/sciadv.aax6250

  42. 90

    Una nueva especie en la familia Humana – Paranthropus capensis

    La historia de los orígenes humanos se explica mediante un tipo de arbusto complejo, con numerosas ramas, cada una de las cuales representa una especie diferente. El género Homo al que pertenecen los humanos modernos surgió hace al menos 2,8 millones de años pero nuestra especie Homo sapiens apareció hace apenas unos 300000 años. Homo no estaba solo en su viaje a través del tiempo, compartió el paisaje con otros homínidos, incluidos Australopithecus y Paranthropus. Este último género, Paranthropus, es particularmente intrigante, se conocen por sus cráneos robustos, mandíbulas masivas y grandes molares, características que le han dado a estos homínidos el apodo de " el Cascanueces o Nutcrackerman ". Sus adaptaciones físicas sugieren una dieta que requería una masticación poderosa, probablemente compuesta de materiales vegetales fibrosos duros. Hasta ahora, los científicos reconocieron tres especies dentro de este género: Paranthropus aetiopicus, Paranthropus boisei y Paranthropus robustus. Estas especies vivieron hace aproximadamente entre 1 millón y 2,7 ​​millones de años y se convivieron junto a los primeros miembros del género Homo. En 1949, una mandíbula designada SK15 fue desenterrada en el sitio de la cueva Swartkrans en Sudáfrica. Este sitio es en sí mismo un tesoro de fósiles que incluye varias especies de Australopithecus y Homo, lo que lo convierte en uno de los lugares más importantes para estudiar la evolución humana. Cuando se descubrió por primera vez SK15, inicialmente se clasificó como perteneciente a una nueva especie llamada Telanthropus capensis. Sin embargo, en la década de 1960, los expertos en el tema, cuestionaron esta clasificación, sugiriendo que la mandíbula podría pertenecer más bien a la especie Homo ergaster, un miembro temprano del género humano, conocido por su complexión relativamente delgada y rasgos mas derivados. Esta interpretación persistió durante décadas y SK15 se consideró una rareza dentro del linaje humano debido a la y morfología y el grosor dental inusuales. El punto de inflexión en la historia del SK15 llegó con el advenimiento de las tecnologías de imágenes avanzadas. En un estudio reciente publicado en el Journal of Human Evolution, un equipo de investigadores dirigido por Clément Zanolli, antropólogo de la Universidad de Burdeos en Francia, quien decidió volver a examinar el fósil utilizando escáneres de rayos X, que permitieron al equipo crear modelos 3D detallados de la mandíbula que revelaron sus estructuras externas e internas con una claridad sin precedentes. Si bien las características de la mandíbula tenían cierto parecido con Homo ergaster, su estructura interna contaba una historia diferente apuntando hacia un linaje diferente, los Paranthropus. Nuestro capítulo de hoy nos lleva a un viaje hasta tierras africanas, donde analizaremos la propuesta que se plantea en este artículo, tratando de entender, las implicaciones de este descubrimiento respecto a la evolución del género humano y concretamente entender mejor el linaje de nuestra especie, la especie humana Música del capítulo Adrien1903 - DBZ Kakarot Goku's Next Journey - WE GOTTA POWER (Final Battle Remix) Culture Capital - Background & Meditation Music - Dune Whispers | Deep Arabian Meditation Music | Middle Eastern Background Music | Emotional Vocal Biacsi Adam - Michael Harner: Shamanic Journey 8 Bit Universe - Wonderwall [8 Bit Tribute to Oasis] Alva Leaves – Calling on lovers Enlaces Clarke R.J., Pickering T.R., Heaton J.L., Kuman K. (2021) The Earliest South African Hominids. Annual Review of Anthropology. Vol. 50:125-143 Disponible en: https://doi.org/10.1146/annurev-anthro-091619-124837 Kamrani K. 11 feb 2025. A New Face in the Hominin Family Tree: Meet Paranthropus capensis, the Mysterious Cousin Early Humans. A fossil misidentified for decades reveals a previously unknown species of Paranthropus South Africa. Anthropology.net. Disponible en: https://www.anthropology.net/p/a-new-face-in-the-hominin-family?r=2l0fe&utm_campaign=post&utm_medium=web Mann, A. (1970). “Telanthropus” and the Single Species Hypothesis: A Further Comment. American Anthropologist, 72(3), 607–609. Disponible en: https://websites.umich.edu/~wolpoff/Papers/Telanthropus.pdf Radley D. February 6, 2025. 1.4-million-year-old jawbone reveals new human relative, rewriting evolutionary history. Archaeology News. Disponible en: https://archaeologymag.com/2025/02/1-4-million-year-old-jawbone-reveals-new-human-relative/ Robinson, J. The Nature of Telanthropus capensis. Nature 171, 33 (1953). Disponible en: https://doi.org/10.1038/171033a0 Sáez R. 25 Febrero 2025. Paranthropus capensis y la diversidad de homininos en el sur de África – Nutcracker Man. Disponible en: https://nutcrackerman.com/2025/02/25/paranthropus-capensis-diversidad-homininos-sur-africa/ Skinner M.W, Imbrasas M.D., Martin R.M.G., Tawane M., Hublin J.J., Pickering T.R., De Ruiter D.J (2025). Microtomographic Archive of Hominin Fossils from the Swartkrans Formation, South Africa (1948–1967). PaleoAnthropology 2025:1: 41−74. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/389034243_Microtomographic_Archive_of_Hominin_Fossils_from_the_Swartkrans_Formation_South_Africa_1948-1967 Wood B., Biggs D. (2025) Birth of Paranthropus. Evolutionary Anthropology: Issues, News, and Reviews. Volume 34, Issue 1 March 2025. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/evan.70000 Wolpof M.H. 1968. Telanthropus and the single species hypotesis. American Anthropologist (70) 477-493. Disponible en: https://websites.umich.edu/~wolpoff/Papers/Telanthropus.pdf Zanolli C., T.W. Davies, R. Joannes-Boyau, A. Beaudet, L. Bruxelles, F. de Beer, J. Hoffman, J. Hublin, K. Jakata, L. Kgasi, O. Kullmer, R. Macchiarelli, L. Pan, F. Schrenk, F. Santos, D. Stratford, M. Tawane, F. Thackeray, S. Xing, B. Zipfel, & M.M. (2022). Skinner, Dental data challenge the ubiquitous presence of Homo in the Cradle of Humankind, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 119 (28) e2111212119, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.2111212119. Zanolli, C., Hublin, J. J., Kullmer, O., Schrenk, F., Kgasi, L., Tawane, M., & Xing, S. (2025). Taxonomic revision of the SK 15 mandible based on bone and tooth structural organization. Journal of human evolution, 200, 103634. Advance online publication. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2024.103634. Enlaces al capítulo de Parántropos Ivoox: https://go.ivoox.com/rf/115707373 Spotify: https://open.spotify.com/episode/6a4QVewDPHQItnJjFGjhN4?si=6RHtJtuURTmhpUrTlfwGOg

  43. 89

    El Monstruo del lago Ness

    El monstruo del Lago Ness es un críptido, una criatura cuya existencia ha sido sugerida pero no reconocida por consenso científico. Este monstruo es, según se dice, un animal de gran tamaño y de especie desconocida que habita en el Lago Ness, en las Tierras Altas de Escocia. Este críptido sin embargo, es similar a otros supuestos monstruos lacustres de Escocia y otros lugares cercaos, aunque su descripción varía de un relato a otro. Igualmente, el interés popular y la creencia en la existencia del animal han variado desde que salió a la luz pública por primera vez en el año 1933. La evidencia de su existencia es anecdótica, con algún material fotográfico muy cuestionado, lo mismo que algunas lecturas de sonar mínimas que se han realizado en la zona. La afirmación más común entre los creyentes, es que la criatura representa una línea de plesiosaurios que han logrado sobrevivir llegando hasta nuestros días. La comunidad científica considera al monstruo del Lago Ness como un mito moderno y explica que los avistamientos incluyen identificaciones erróneas de objetos más mundanos, engaños absolutos e ilusiones. A pesar de ello Nessie, nombre con el que ha sido conocido cariñosamente al legendario monstruo desde la década de 1950, sigue siendo uno de los ejemplos más famosos de criptozoología. Las teorías sobre la naturaleza exacta de los avistamientos del monstruo del Lago Ness varían, los mismos incluye la pareidolia o identificación errónea de focas, peces, troncos, espejismos, y distorsión de la luz, cruce de estelas de barcos o patrones de olas inusuales. En el lago, se han encontrado esturiones de gran tamaño y debido a su tamaño y su apariencia inusual, alguien que no esté familiarizado con ellos podría confundirlos fácilmente con un monstruo. Una idea más reciente postula que el "monstruo" en realidad no es nada más que burbujas y perturbaciones en el agua causadas por la pequeña actividad volcánica que se da en el fondo del lago. Este último argumento está respaldado en menor grado por una correlación entre el movimiento tectónico y los avistamientos reportados. Nuestro capítulo de hoy, nos llevará hasta las tierras altas de Escocia, donde veremos de cerca cuáles evidencias científicas soportan o cuestionan la existencia de esta mítica criatura, tratando de llegar de manera objetiva a una conclusión válida sobre su existencia Música del capítulo Trailer Music World II - ''Fragements Of Darkness'' by Whitesand Rest for the Wicked - Explore Loch Ness on a Submarine to find Nessie Rock Bit – The Police - Message In A Bottle (8-Bit) The Police - Synchronicity II Enlaces Abel G.M. 2023. En busca del mito de Escocia. Buscan al monstruo del Lago Ness con submarinos, drones y más de 100 voluntarios. National Geographic. Disponible en: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/buscan-monstruo-lago-ness-submarinos-drones-mas-100-voluntarios_20126 Bauer, H. 2002. “The Case for the Loch Ness ‘Monster’: The Scientific Evidence”, Journal of Scientific Exploration 16(2): 225-246. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/228706861_The_case_for_the_Loch_Ness_''Monster''_The_scientific_evidence Bauer, H. 2020. “Loch Ness Monsters as Cryptid (Presently Unknown) Sea Turtles”, Journal of Scientific Exploration 34(1): 93-104. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/342296517_Loch_Ness_Monsters_as_cryptid_presently_unknown_sea_turtles Bauer, H., & Watson, R. 2024. Failings of Nessie Debunkers and of Debunkers in General. Journal of Scientific Exploration, 38(1), 138-154. Disponible en: https://doi.org/10.31275/2024287 7 BBC. 2019. Loch Ness Monster may be a giant eel, say scientists. Disponible en: https://www.bbc.com/news/uk-scotland-highlands-islands-49495145 Gilchrist J. 2019. New DNA evidence may prove what the Loch Ness Monster really is. Nessie's legacy continues. Popular Science. Disponible en: https://www.popsci.com/loch-ness-monster-dna-mystery/ Illumina. 2025. If there is a monster in Loch Ness, this geneticist will find it. Disponible en: https://www.illumina.com/company/news-center/feature-articles/loch-ness-edna.html Little M.A. 2023. Is the Loch Ness monster real? The Conversation. Diponible en: https://theconversation.com/is-the-loch-ness-monster-real-197338 Metcalfe T. September 9, 2019. Loch Ness Contains No 'Monster' DNA, Say Scientists. Live Science. Disponible en: https://www.livescience.com/loch-ness-monster-dna-study.html Philip, L. J. 2024. Selling the nation: the commodification of monstrous, mythical and fantastical creatures. Scottish Geographical Journal, 140(3–4), 474–489. Disponible en: https://doi.org/10.1080/14702541.2024.2363780 Schafer S.C. 2020. The History and Hoax of the Loch Ness Monster. Hint: The iconic photo is not what it seems. Medium. Disponible en: https://medium.com/@sarahcschafer/the-history-and-hoax-of-the-loch-ness-monster-5b2d383aaa45 Scott, P., Rines, R. 1975. Naming the Loch Ness monster. Nature 258, 466–468. Disponible en: https://doi.org/10.1038/258466a0 Smith, O.D. 2023. “Nessie and Noctilucent Clouds: A Meteorological Explanation for Some Loch Ness Monster Sightings ”. Coolabah, no. 34, pp. 25-45, Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/372186963_Nessie_and_Noctilucent_Clouds_A_Meteorological_Explanation_for_Some_Loch_Ness_Monster_Sightings Teeman, T. (2020) “The New Loch Ness Monster Photo May Be a Fake – but the Mystery Endures”, Daily Beast (Science), Disponible en: https://www.thedailybeast.com/the-new-loch-ness-monster-tourist-photo-may-be-a-fake-but-the-mystery-endures Worrell B. 2023. The Loch Ness monster: myth or reality?. Colorado Arts and Sciences Magazine. Disponible en: https://www.colorado.edu/asmagazine/2023/11/27/loch-ness-monster-myth-or-reality Resultados del análisis de ADN Ambiental. Equipo de Neil Gemmell Disponible en: https://lochness.shinyapps.io/loch_ness_bysample/

  44. 88

    Australopithecus anamensis

    Australopithecus anamensis Aún hoy se desconocen muchos datos de los representantes mas antiguos del género Australopithecus, sin embargo a la fecha, la especie A. anamensis, es la que muestra fósiles con cronologías mas antiguas entre unos 4,2 y 3,8 ma. El nombre de esta especie proviene de la palabra turkana "anam" que significa lago y fue elegida en razón de la proximidad de Kanapoi al lago Turkana. A. anamensis era una especie que tenía pocos restos fósiles importantes y por muchos años permaneció obstinadamente fuera de la vista. Sus únicos restos conocidos consistían solo en dientes y fragmentos de mandíbula. Sin embargo esto empezó a cambiar en el mes de de febrero del 2016, gracias a la asombrosa suerte de un pastor llamado Ali Bereino, quien había encontrado un maxilar perteneciente a un antiguo homínido. Al llevar éstos restos al laboratorio, se descubrió que los mismos se parecían más a los del A. anamensis que a cualquier otra especie. Estos restos correspondían a un cráneo muy completo con una antigüedad de aproximadamente 3,8 millones de años, lo que representa un período crítico en la evolución del grupo de los australopitecinos. El cráneo reveló una cara significativamente más prognática y una capacidad craneal menor a la de la especie de Lucy, con apenas unos 365-370 c.c.. Basándose en la evidencia anterior, la mayoría de los investigadores piensan que la especie de Lucy, A. afarensis descendía directamente de A. anamensis. Actualmente se está revaluando la relación entre las dos especies debido al descubrimiento del cráneo. En los restos craneales se observan claras reminiscencias primitivas de los primates del Mioceno, con mandíbulas relativamente pequeñas y la dentición en forma de una “U” estrecha, con un ligero diastema entre el canino inferior y el primer premolar. Sin embargo, los restos postcraneales muestran claramente uno de los rasgos clave que nos comenzaron a hacer humanos como son la bipedestación que se manifiesta en la articulación de la tibia con con el fémur región importante para absorber las cargas de la locomoción bípeda. Rasgos morfológicos que tenemos también los humanos modernos. Se han encontrado fósiles de esta especie en una variedad de entornos, como orillas de lagos, bosques y áreas más abiertas. Es probable que la especie durmiera en los árboles y buscara alimento tanto en los árboles como en el suelo, mientras se movían bípedos alrededor de su área de distribución en busca de recursos y parejas. Nuestro capítulo de hoy nos retrocede en el tiempo un poco más de 4 millones de años, donde haremos un viaje para conocer de cerca algunos aspectos de la biología de esta especie, que se piensa que fue el primer eslabón del linaje de los Australopithecus, uno de los primeros ancestros en la línea evolutiva que lleva hacia el género humano, el género Homo. Música del capítulo BreakingCopyright — Royalty Free Music - Egyptian & Middle Eastern - The Legend of Narmer by WombatNoisesAudio Música para relajarse y descansar - Flauta indígena y sonidos de la naturaleza Meme Music - House of The Rising Sun (SNES Remix) Erik Grönwall - House Of The Rising Sun - Epic Dark Version Enlaces Bobe, R., Manthi, F. K., Ward, C. V., Plavcan, J. M., & Carvalho, S. (2020). The ecology of Australopithecus anamensis in the early Pliocene of Kanapoi, Kenya. Journal of human evolution, 140, 102717. Disponible en: https://ora.ox.ac.uk/objects/uuid:15436b14-2c22-4adb-b366-518f3aac34fb/files/rj098zb146 Bobe R, Wood B. Estimating origination times from the early hominin fossil record. Evolutionary Anthropology. 2021; 31: 92–102. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/evan.21928 C. J. Cela-Conde & F. J. Ayala (2003). «Genera of the human lineage». PNAS 100: 7684-7689. Disponible en: https://www.pnas.org/doi/pdf/10.1073/pnas.0832372100 Cerling, T. E., Manthi, F. K., Mbua, E. N., Leakey, L. N., Leakey, M. G., Leakey, R. E., Brown, F. H., Grine, F. E., Hart, J. A., Kaleme, P., Roche, H., Uno, K. T., & Wood, B. A. (2013). Stable isotope-based diet reconstructions of Turkana Basin hominins. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 110(26), 10501–10506. Disponible en: https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.1222568110 Dalton R. 2005. Anthropologists walk tall after unearthing hominid. Nature. VOL 434 .10 MARCH 2005. Disponible en: https://www.nature.com/articles/434126a.pdf Du, A., Rowan, J., Wang, S.C., Wood, B.A., & Alemseged, Z. (2019). Statistical estimates of hominin origination and extinction dates: A case study examining the Australopithecus anamensis-afarensis lineage. Journal of human evolution, 138, 102688. Disponible en: https://paleo.domains.swarthmore.edu/Publications/jhumevol2020.pdf Estebaranz, F., Galbany, J., Martínez, L., Turbón, D., & Pérez-Pérez, A. (2012). Buccal dental microwear analyses support greater specialization in consumption of hard foodstuffs for Australopithecus anamensis. Journal of anthropological sciences = Rivista di antropologia : JASS, 90, 163–185. Disponible en: https://www.isita-org.com/jass/Contents/2012vol90/Estebaranz/22781583.pdf Feibel C. S. (2011). A geological history of the Turkana Basin. Evolutionary anthropology, 20(6), 206–216. Disponible en:https://doi.org/10.1002/evan.20331 Haile-Selassie Y. (2010). Phylogeny of early Australopithecus: new fossil evidence from the Woranso-Mille (central Afar, Ethiopia). Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3323–3331. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0064 Haile-Selassie, Y., Melillo, S. M., Vazzana, A., Benazzi, S., & Ryan, T. M. (2019). A 3.8-million-year-old hominin cranium from Woranso-Mille, Ethiopia. Nature, 573(7773), 214–219. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-019-1513-8 Kimbel, W. H., Lockwood, C. A., Ward, C. V., Leakey, M. G., Rak, Y., & Johanson, D. C. (2006). Was Australopithecus anamensis ancestral to A. afarensis? A case of anagenesis in the hominin fossil record. Journal of human evolution, 51(2), 134–152. Disponible en: https://whereareyouquetzalcoatl.com/physicalanthropologyarticles/KimbelEtAl2006.pdf Leakey, M. G., Feibel, C. S., McDougall, I., & Walker, A. (1995). New four-million-year-old hominid species from Kanapoi and Allia Bay, Kenya. Nature, 376(6541), 565–571. Disponible en: https://afanporsaber.com/wp-content/uploads/2017/09/New-four-million-year-old-hominid-species-from-Kanapoi-and-Allia-Bay-Kenya.pdf Manthi, F., Plavcan, J., & Ward, C. (2012). New hominin fossils from Kanapoi, Kenya, and the mosaic evolution of canine teeth in early hominins. South African Journal of Science, 108(3/4), 9 pages. Disponible en: https://sajs.co.za/article/view/9887 Parins-Fukuchi C., Greiner E., MacLatchy L., Fisher D.C. . 2018. Phylogeny, ancestors and anagenesis in the hominin fossil record. bioRxiv 434894; Disponible en: https://www.biorxiv.org/content/10.1101/434894v1 Parins-Fukuchi C. 2021. Morphological and phylogeographic evidence for budding speciation: an example in hominins. Biol. Lett. 17: 20200754. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbl.2020.0754 Robson, S. L., & Wood, B. (2008). Hominin life history: reconstruction and evolution. Journal of anatomy, 212(4), 394–425. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1469-7580.2008.00867.x Strait, D. S., Grine, F. E., & Moniz, M. A. (1997). A reappraisal of early hominid phylogeny. Journal of human evolution, 32(1), 17–82. Disponible en: https://citeseerx.ist.psu.edu/document?repid=rep1&type=pdf&doi=7ac20f9adcdc56c87ca1766ba889ccd9198cb92c Strait, D.S. The Evolutionary History of the Australopiths. Evo Edu Outreach 3, 341–352 (2010). Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12052-010-0249-6 Ward, C. V. & Hammond, A. S. (2016) Australopithecus and Kin. Nature Education Knowledge 7(3):1 Disponible en: https://www.nature.com/scitable/knowledge/library/australopithecus-and-kin-145077614/ Ward, C. V., Plavcan, J. M., & Manthi, F. K. (2010). Anterior dental evolution in the Australopithecus anamensis-afarensis lineage. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3333–3344. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0039 White, T., WoldeGabriel, G., Asfaw, B. et al. Asa Issie, Aramis and the origin of Australopithecus. Nature 440, 883–889 (2006). Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/232781058_Asa_Issie_Aramis_and_the_Origin_of_Australopithecus Zeresenay Alemseged, Jonathan Wynn, William Kimbel, Denné Reed, Denis Geraads, et al. 2005. First hominin from the Basal Member of the Hadar Formation, Dikika, Ethiopia. Journal of Human Evolution, 49, pp.499-514. Disponible en: https://shs.hal.science/halshs-00009681/document

  45. 87

    Domesticación y ganadería, la revolución del neolítico

    El Neolítico, también conocido como la Nueva Edad de Piedra, fue un período crucial en la historia de la humanidad, ya que durante este periodo, los seres humanos hicieron importantes avances en la agricultura, la cerámica y la tecnología, pero sin lugar a dudas uno de los logros más significativos fue el inicio de la domesticación de animales. Este fenómeno marcó el comienzo de lo que hoy llamamos la ganadería, una actividad que mantiene aún una gran influencia en la forma en que vivimos hoy en día y que fue cada vez más importante durante la edad de los metales o Calcolítico. A medida que las comunidades humanas comenzaron a establecerse en asentamientos permanentes, éstas se dieron cuenta de que podían aprovechar los recursos de los animales y de las plantas de forma masiva para su beneficio. Inicialmente, las primeras especies de animales que se criaban, lo hacían principalmente para obtener carne, leche y pieles, pero con el tiempo también se utilizaron para el trabajo en el campo y la agricultura, el transporte y también parla la guerra. La domesticación de animales durante Neolítico tuvo un impacto tremendo en el desarrollo y la demografía de las poblaciones humanas, ya que junto con el desarrollo de la agricultura se logró un mayor y constante suministro de alimentos y productos de origen animal, lo que a su vez contribuyó, gracias a la calidad nutricional de los alimentos y al frecuencia en su consumo, al crecimiento de las poblaciones humanas y con ello al desarrollo de sociedades más complejas. Con esto los grupos humanos se fueron haciendo además de más numerosos, más complejos, naciendo a la par de las primeras civilizaciones, la política, la economía y el comercio. La cría de animales y el cultivo de plantas no solo proporcionaban alimentos para el consumo local, sino que también permitían la producción excedente, que se podían intercambiar con otros grupos humanos. Esto llevó al desarrollo de rutas comerciales y al intercambio de bienes y conocimientos entre diferentes regiones, lo que a su vez contribuyó a la difusión de la cultura y el avance de la civilización. Pero también hubo un gran impacto en la salud y el bienestar humano, ya que por ejemplo la relación simbiótica entre los seres humanos y los animales domesticados promovió la aparición de enfermedades zoonóticas, que a su vez condujo al desarrollo de la medicina y la ciencia veterinaria. Nuestro viaje de hoy nos lleva a dar una vuelta por nuestro pasado, retrocediendo un poco más de 12000 años para ver de cerca como, cuándo y dónde ocurrió primero la domesticación y luego el nacimiento de la ganadería, y con ello el nacimiento también de las primeras sociedades humanas que terminaron por desarrollarse hasta las primeras civilizaciones tanto durante el neolítico como en el calcolítico Música del capítulo • Volker Bertelmann - The Hidden Hand – Dune Prophecy Soundtrack from the HBO Original Series • Volker Bertelmann - The Emperor Has Called Upon Me – Dune Prophecy Soundtrack from the HBO Original Series • Symbology Cinematic - Leto in Caladan - Deep Focus Dune Ambient Music For Concentration, Reading and Work • 8 Bit Universe - The Clash - Should I Stay or Should I Go [8 Bit Cover] • UltimateGamerDudeX - Quarterflash - Harden My Heart 8-bit version • Quarterflash - Find Another Fool Enlaces Ahmad, H.I., Ahmad, M.J., Jabbir, F., Ahmar, S., Ahmad, N., Elokil, A.A., & Chen, J. (2020). The Domestication Makeup: Evolution, Survival, and Challenges. Frontiers in Ecology and Evolution. Disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/ecology-and-evolution/articles/10.3389/fevo.2020.00103/full Albano Beja-Pereira et al. (2004). African Origins of the Domestic Donkey. Science 304,1781-1781. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/8501663_The_African_origins_of_the_domestic_donkey Atici L, Pilaar Birch SE, Erdoğu B. Spread of domestic animals across Neolithic western Anatolia: New zooarchaeological evidence from Uğurlu Höyük, the island of Gökçeada, Turkey. PLoS One. 2017 Oct 18;12(10):e0186519. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5646842/pdf/pone.0186519.pdf Barbato, M., Hailer, F., Orozco-terWengel, P. et al. Genomic signatures of adaptive introgression from European mouflon into domestic sheep. Sci Rep 7, 7623 (2017). Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-017-07382-7 Bellés X.R. 1997. Los insectos y el hombre prehistórico. Boletín de la SEA, Nº. 20, págs. 319-325. Disponible en: http://sea-entomologia.org/PDF/BOLETIN_20/B20-029-319.pdf Çakirlar, C. (2012). The evolution of animal husbandry in Neolithic centralwest Anatolia: the zooarchaeological record from Ulucak Höyük (c. 7040–5660 cal. BC, Izmir, Turkey). Anatolian Studies, 62(1), 1-33. Disponible en: https://pure.rug.nl/ws/portalfiles/portal/60972775/The_evolution_of_animal_husbandry_in_Neolithic_central_west_Anatolia.pdf Crittenden A.N. (2011): The Importance of Honey Consumption in Human Evolution, Food and Foodways, 19:4, 257-273. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/241711355_The_Importance_of_Honey_Consumption_in_Human_Evolution Cynthianne Debono Spiteri, Rosalind E. Gillis, Mélanie Roffet-Salque, Laura Castells Navarro, Jean Guilaine, Claire Manen, Italo M. Muntoni, Maria Saña Segui, Dushka Urem-Kotsou, Helen L. Whelton, Oliver E. Craig, Jean-Denis Vigne, Richard P. Evershed. Regional asynchronicity in dairy production and processing in early farming communities of the northern Mediterranean. Proceedings of the National Academy of Sciences, 2016; 201607810 Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1607810113 Daly, K. G., Maisano Delser, P., Mullin, V. E., Scheu, A., Mattiangeli, V., Teasdale, M. D., Hare, A. J., Burger, J., Verdugo, M. P., Collins, M. J., Kehati, R., Erek, C. M., Bar-Oz, G., Pompanon, F., Cumer, T., Çakırlar, C., Mohaseb, A. F., Decruyenaere, D., Davoudi, H., Çevik, Ö., … Bradley, D. G. (2018). Ancient goat genomes reveal mosaic domestication in the Fertile Crescent. Science (New York, N.Y.), 361(6397), 85–88. Disponible en: https://discovery.ucl.ac.uk/id/eprint/10055921/1/Ancient_Goat_Genomics_Resubmission_Combined.pdf Driscoll, C. A., Menotti-Raymond, M., Roca, A. L., Hupe, K., Johnson, W. E., Geffen, E., Harley, E. H., Delibes, M., Pontier, D., Kitchener, A. C., Yamaguchi, N., O'brien, S. J., & Macdonald, D. W. (2007). The Near Eastern origin of cat domestication. Science (New York, N.Y.), 317(5837), 519–523. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5612713/pdf/nihms905511.pdf Driscoll, C. A., Clutton-Brock, J., Kitchener, A. C., & O'Brien, S. J. (2009). The Taming of the cat. Genetic and archaeological findings hint that wildcats became housecats earlier--and in a different place--than previously thought. Scientific American, 300(6), 68–75. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5790555/pdf/nihms906007.pdf Frantz, L.A.F., Bradley, D.G., Larson, G. et al. Animal domestication in the era of ancient genomics. Nat Rev Genet 21, 449–460 (2020). Diponible en: https://qmro.qmul.ac.uk/xmlui/bitstream/handle/123456789/66726/Frantz%20Animal%20domestication%20in%202020%20Accepted.pdf?sequence=2&isAllowed=y Gaunitz C, Antoine Fages, Kristian Hanghøj, Anders Albrechtsen, Naveed Khan, et al.. Ancient genomes revisit the ancestry of domestic and Przewalski’s horses. Science, 2018, 360 (6384), pp.111-114. Disponible en: https://hal.science/hal-02406833/file/PDF164-%202018-%20Gaunitz%20et%20al.%20Przewalski%20Science.pdf Gillis R.E., Sanford Gaastra J., Vander Linden M., Vigne J.D.. Sheep and goat husbandry during the Early European Neolithic. Disponible en: https://eprints.bournemouth.ac.uk/33609/3/EN%20sheep%20and%20goat%20management_Resubmission.pdf G. Larson, D.R. Piperno, R.G. Allaby, M.D. Purugganan, L. Andersson, M. Arroyo-Kalin, L. Barton, C. Climer Vigueira, T. Denham, K. Dobney, A.N. Doust, P. Gepts, M.T.P. Gilbert, K.J. Gremillion, L. Lucas, L. Lukens, F.B. Marshall, K.M. Olsen, J.C. Pires, P.J. Richerson, R. Rubio de Casas, O.I. Sanjur, M.G. Thomas, D.Q. Fuller, (2014). Current perspectives and the future of domestication studies, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1323964111 Heintzman Peter D, Grant D Zazula, Ross DE MacPhee, Eric Scott, James A Cahill, Brianna K McHorse, Joshua D Kapp, Mathias Stiller, Matthew J Wooller, Ludovic Orlando, John Southon, Duane G Froese, Beth Shapiro (2017) A new genus of horse from Pleistocene North America eLife 6:e29944. Disponible en: https://elifesciences.org/articles/29944 Hirst, K. Kris. "History of the Human Management of Honey Bees." ThoughtCo, Apr. 5, 2023. Disponible en: https://www.thoughtco.com/history-honey-bees-and-human-management-171271 Irving-Pease, E.K., Ryan, H., Jamieson, A., Dimopoulos, E.A., Larson, G., Frantz, L.A.F. (2018). Paleogenomics of Animal Domestication. In: Lindqvist, C., Rajora, O. (eds) Paleogenomics. Population Genomics. Springer, Cham. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/328211768_Paleogenomics_of_Animal_Domestication Larson, Greger; Fuller, Dorian Q. (2014). «The Evolution of Animal Domestication». Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics 45: 115-136. Disponible en: https://www.rpgroup.caltech.edu/aph150_human_impacts/assets/pdfs/Larson_2014.pdf Lawal, Raman Akinyanju; Martin, Simon H.; Vanmechelen, Koen; Vereijken, Addie; Silva, Pradeepa; Al-Atiyat, Raed Mahmoud; et al. (December 2020). "The wild species genome ancestry of domestic chickens". BMC Biology. 18 (1): 13. Disponible en: https://bmcbiol.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12915-020-0738-1 Librado, P., Khan, N., Fages, A., Kusliy, M. A., Suchan, T., Tonasso-Calvière, L., Schiavinato, S., Alioglu, D., Fromentier, A., Perdereau, A., Aury, J. M., Gaunitz, C., Chauvey, L., Seguin-Orlando, A., Der Sarkissian, C., Southon, J., Shapiro, B., Tishkin, A. A., Kovalev, A. A., Alquraishi, S., … Orlando, L. (2021). The origins and spread of domestic horses from the Western Eurasian steppes. Nature, 598(7882), 634–640. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41586-021-04018-9 MacHugh, D. E., Larson, G., & Orlando, L. (2017). Taming the Past: Ancient DNA and the Study of Animal Domestication. Annual review of animal biosciences, 5, 329–351. Disponible en: https://www.annualreviews.org/content/journals/10.1146/annurev-animal-022516-022747 McHugo, G. P., Dover, M. J., & MacHugh, D. E. (2019). Unlocking the origins and biology of domestic animals using ancient DNA and paleogenomics. BMC biology, 17(1), 98. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s12915-019-0724-7 Murga-Paisán S.E. 2020. Sophia Eloisa Murga Paisán. Tesis de Grado. Universidad de Zaragoza, Facultad de Veterinaria. Disponible en: https://zaguan.unizar.es/record/94608/files/TAZ-TFG-2020-2562.pdf Orlando L, Ginolhac A, Zhang G, et al (2013) Recalibrating Equus evolution using the genome sequence of an early Middle Pleistocene horse. Nature 499:74–78. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/242333094_Recalibrating_Equus_evolution_using_the_genome_sequence_of_an_early_Middle_Pleistocene_horse Platt, D.E., Haber, M., Dagher-Kharrat, M. B., Douaihy, B., Khazen, G., Ashrafian Bonab, M., Salloum, A., Mouzaya, F., Luiselli, D., Tyler-Smith, C., Renfrew, C., Matisoo-Smith, E., & Zalloua, P. A. (2017). Mapping Post-Glacial expansions: The Peopling of Southwest Asia. Scientific reports, 7, 40338. Disponible en: https://doi.org/10.1038/srep40338 Nadja Pöllath, Ricardo García-González, Sevag Kevork, Ursula Mutze, Michaela I. Zimmermann, Mihriban Özbaşaran, Joris Peters. 2021. A non-linear prediction model for ageing foetal and neonatal sheep reveals basic issues in early neolithic husbandry. Journal of Archaeological Science, bVolume 130, 105344. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jas.2021.105344. Rabadà Jaume Camps. 2005. LA DOMESTICACION DE ANIMALES EN EL NEOLITICO DEL VALLE DEL NILO. Animalia: revista profesional de los animales de compañía. Nº 176, p:38-44. Disponible en: https://www.historiaveterinaria.org/update/domesticacio-nou-1456740719.pdf Roffet-Salque, M., Regert, M., Evershed, R. P., Outram, A. K., Cramp, L. J., Decavallas, O., Dunne, J., Gerbault, P., Mileto, S., Mirabaud, S., Pääkkönen, M., Smyth, J., Šoberl, L., Whelton, H. L., Alday-Ruiz, A., Asplund, H., Bartkowiak, M., Bayer-Niemeier, E., Belhouchet, L., Bernardini, F., … Zoughlami, J. (2015). Widespread exploitation of the honeybee by early Neolithic farmers. Nature, 527(7577). Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/283726066_Widespread_exploitation_of_the_honeybee_by_early_Neolithic_farmers_2015 Sun W, Yu H, Shen Y, et al (2012) Phylogeny and evolutionary history of the silkworm. Sci China Life Sci 55:483–496. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/228088129_Phylogeny_and_evolutionary_history_of_the_silkworm Vigne J.D. (2011). The origins of animal domestication and husbandry: a major change in the history of humanity and the biosphere. Comptes rendus biologies, 334(3), 171–181. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.crvi.2010.12.009 Vila, C.; et al. (2001). «Widespread Origins of Domestic Horse Lineages» (PDF). Science 291 (5503): 474. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/12168986_Widespread_Origins_of_Domestic_Horse_Lineages Wang, M. S., Thakur, M., Peng, M. S., Jiang, Y., Frantz, L. A. F., Li, M., Zhang, J. J., Wang, S., Peters, J., Otecko, N. O., Suwannapoom, C., Guo, X., Zheng, Z. Q., Esmailizadeh, A., Hirimuthugoda, N. Y., Ashari, H., Suladari, S., Zein, M. S. A., Kusza, S., Sohrabi, S., … Zhang, Y. P. (2020). 863 genomes reveal the origin and domestication of chicken. Cell research, 30(8), 693–701. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41422-020-0349-y Weinstock J, Willerslev E, Sher A, Tong W, Ho SYW, et al. (2005) Evolution, systematics, and phylogeography of Pleistocene horses in the new world: A molecular perspective. PLoS Biol 3(8): e241. Disponible en: https://journals.plos.org/plosbiology/article/file?id=10.1371/journal.pbio.0030241&type=printable Zeder M.A. (2012) Pathways to animal domestication. In: Gepts PL (ed) Biodiversity in agriculture: domestication, evolution, and sustainability. Cambridge University Press, New York, pp 227–259. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/279675607_Pathways_to_animal_domestication Zeder, M.A. (2012). «The domestication of animals». Journal of Anthropological Research 68 (2): 161-190. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/237956837_The_Domestication_of_Animals

  46. 86

    Evolución Vegetal

    El estudio de la vida a través de la evolución debe la mayor parte de la teoría evolutiva al aporte de la zoología más que a la botánica, este hecho tiene varias explicaciones. La primera es que los Animales constituyen un grupo de organismos que muestran relaciones evolutivas que pueden ser explicadas por medio de la monofilia, es decir que descienden de un ancestro común. A esto también se debe sumar el hecho de que por su estructura, la mayoría de los animales tienden a fosilizar bien, de manera que a través del registro fósil se han podido establecer las líneas que ha seguido la evolución desde el inicio de la vida y le ha permitido a los hombres de ciencia plantear las diferentes hipótesis sobre cómo trabaja la evolución, tanto en sus tempos como en sus modos. No ocurre igual en el caso de la Botánica, la cual se ha ocupado tradicionalmente de establecer las reglas taxonómicas así como la colección y catalogación de diversos organismos, principalmente fotosintéticos, como las plantas, pero que también ha incluido a otros organismos tan diversos y heterogéneos como los hongos, quienes hoy en día se consideran un grupo hermano al de los animales, las cianobacterias quienes fueron las inventoras de la fotosíntesis oxigénica y los grupos de algas eucarióticas, las cuales se sabe que representan un conjunto polifilético, es decir que presenta varios linajes o líneas evolutivas diferentes. Sobre el registro fósil de las plantas, prácticamente fue hacia la segunda mitad del siglo XX, que se empezaron a encontrar, catalogar y clasificar de forma más frecuente los fósiles de estos organismos. Este trabajo inicialmente fue significativamente más difícil que en el caso de los animales, tanto por la dificultad para la datación como su interpretación, debido a que los ejemplares fósiles resultan en ocasiones bastante diferentes de los grupos actuales y se resisten al trabajo comparativo. También resultaba menos inmediato el establecimiento de las relaciones entre los grupos, a causa de que su aparente morfología más simple se presta a una mayor cantidad de rasgos que presentan homoplasia, es decir son rasgos que aparecen de forma independiente pero causando el mismo efecto evolutivo como adaptación. Esto ha dejado por fuera del debate evolutivo a una gran parte de botánicos en torno a las distintas teorías evolutivas: lamarckismo vs. darwinismo, gradualismo vs. catastrofismo, adaptacionismo vs. neutralismo por mencionar algunas. Sin embargo, más recientemente, con la incorporación de herramientas no tradicionales en el análisis de los procesos evolutivos como son los datos de tipo molecular, las tecnologías de análisis de ADN nuclear, ADN mitocondrial y el ADN de los cloroplastos, hoy la botánica ha realizado significativos aportes a la filogenia, es decir el estudio de los linajes evolutivos que permite establecer relaciones entre grupos. El capitulo de hoy continuamos con el tema de la semana de las extinciones en masa, hoy haremos un recorrido por la línea de tiempo para el grupo de las plantas. Hasta hace relativamente poco tiempo, podríamos decir que 150 años no se tenía certeza de la existencia de formas de vida en el Precámbrico; hoy se sabe que desde entonces hasta ahora las bases de datos en el registro fósil han crecido de forma significativa y también ha crecido de manera paralela la discusión acerca de la completitud del mismo. Parece haber consenso sobre su suficiencia para la mayor parte de las estirpes, aunque aún existen lagunas en otras. Lo que resulta evidente es que la diversidad biológica no ha dejado de crecer aunque con tempo ralentizado en sus comienzos y acelerado en los últimos 600-500 Ma; también que este crecimiento se ha visto amenazado en ciertas ocasiones, por series de extinción masivas. Las grandes extinciones en masa conducen a importantes reestructuraciones en la biosfera, de manera que tras un periodo transitorio en condiciones precarias, los seres vivos salen adelante, por medio de la radiación de los grupos sobrevivientes. Éstos, sobrevivientes que con frecuencia habían sido poco relevantes en número y en importancia en el escenario de la vida en eṕocas anteriores, pero luego de estos procesos protagonizarán nuevas eventos evolutivos o radiaciones llamadas a ocupar los nuevos espacios o nichos liberados en cada crisis. La dirección que toma este proceso no puede predecirse a priori, lo que sobreviene se constituye en un proceso de improvisación por parte de la naturaleza la cual ha demostrado una y otra vez que es muy buena en eso. Vamos a revisar los principales hechos que ocurrieron en el tiempo y en planeta desde el origen de la vida y que culminaron con la creación de las plantas, pero además vamos a ver como se desarrollaron también las estirpes que acompañaron a las plantas desde el inicio y que hoy representan otras ramas hermanas en el complejo árbol de la vida… Música del capítulo Satan's Pilgrims - In the Past Satan's Pilgrims - The Hondell Vendavales de hambre - the Sonorans Your Infinite Potential - 1hour of Shamanic Drums: For Energetic Breathwork & Movement Van Halen - 8 Bit universe - Jump Van Halen - 8 Bit universe - Panama Ain't Talkin' 'Bout Love - Van Halen Enlaces Adl, S.M., Simpson, A.G.B., Lane, C.E., Lukeš, J., Bass, D., Bowser, S.S., Brown, M.W., Burki, F., Dunthorn, M., Hampl, V., Heiss, A., Hoppenrath, M., Lara, E., le Gall, L., Lynn, D.H., McManus, H., Mitchell, E.A.D., Mozley Stanridge, S.E., Parfrey, L.W., Pawlowski, J., Rueckert, S., Shadwick, L., Schoch, C.L., Smirnov, A. and Spiegel, F.W. (2012), The Revised Classification of Eukaryotes. J. Eukaryot. Microbiol., 59: 429-514. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/j.1550-7408.2012.00644.x Richard M. Bateman, Jason Hilton, Paula J. Rudall, Morphological and molecular phylogenetic context of the angiosperms: contrasting the ‘top-down’ and ‘bottom-up’ approaches used to infer the likely characteristics of the first flowers, Journal of Experimental Botany, Volume 57, Issue 13, October 2006, Pages 3471–3503. Disponible en: https://doi.org/10.1093/jxb/erl128 Fabien Burki, Yuji Inagaki, Jon Bråte, John M. Archibald, Patrick J. Keeling, Thomas Cavalier-Smith, Miako Sakaguchi, Tetsuo Hashimoto, Ales Horak, Surendra Kumar, Dag Klaveness, Kjetill S. Jakobsen, Jan Pawlowski, Kamran Shalchian-Tabrizi, Large-Scale Phylogenomic Analyses Reveal That Two Enigmatic Protist Lineages, Telonemia and Centroheliozoa, Are Related to Photosynthetic Chromalveolates, Genome Biology and Evolution, Volume 1, 2009, Pages 231–238 Disponible en: https://doi.org/10.1093/gbe/evp022 Belén Estébanez Pérez, Isabel Draper y Díaz de Atauri, Rafael Medina Bujalance. Briófitos: una aproximación a las plantas terrestres más sencillas. Memorias R. Soc. Esp. Hist. Nat., 2ª ép., 9, 2011. Disponible en: https://web.archive.org/web/20160418090508/http://historia.bio.ucm.es/rsehn/cont/publis/boletines/127.pdf Fedo CM, Whitehouse MJ, Kamber BS. Geological constraints on detecting the earliest life on Earth: a perspective from the Early Archaean (older than 3.7 Gyr) of southwest Greenland. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci. 2006 Jun 29;361(1470):851-67. Disponible en: https://royalsocietypublishing.org/doi/pdf/10.1098/rstb.2006.1836 Geoffrey I McFadden, Giel G van Dooren. Evolution: Red Algal Genome Affirms a Common Origin of All Plastids. Current Biology, Vol. 14, R514–R516, July 13, 2004, Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cub.2004.06.041 Paul Kenrick & Peter R. Crane. NATURE | VOL 389 | 4 SEPTEMBER 1997. The origin and early evolution of plants on land Disponible en: http://biology.kenyon.edu/courses/biol112/Biol112WebPage/Syllabus/Topics/Week%207/land%20plants.pdf Moreno Margarita, 2002. Botánica y Evolución. Arbor CLXXII, 677 (Mayo), 59-99 pp. Disponible en:http://www.somosbacteriasyvirus.com/botanicayevol.pdf Rochelle M. Soo1, James Hemp, Donovan H. Parks, Woodward W. Fischer, Philip Hugenholtz. On the origins of oxygenic photosynthesis and aerobic respiration in Cyanobacteria. Science 31 Mar 2017: Vol. 355, Issue 6332, pp. 1436-1440 Disponible en: DOI: 10.1126/science.aal3794 Rubinstein, C.V., Gerrienne, P., de la Puente, G.S., Astini, R.A. and Steemans, P. (2010), Early Middle Ordovician evidence for land plants in Argentina (eastern Gondwana). New Phytologist, 188: 365-369. Disponible en: https://nph.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/j.1469-8137.2010.03433.x Stiller, J. W. et al. The evolution of photosynthesis in chromist algae through serial endosymbioses. Nat. Commun. 5:5764 doi: 10.1038/ncomms6764 (2014). Disponible en: https://www.nature.com/articles/ncomms6764 Taylor, T.N.; Kerp, H.; Hass, H. (2005). "Life history biology of early land plants: deciphering the gametophyte phase". Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. 102 (16): 5892–5897. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC556298/pdf/pnas-0501985102.pdf Tomescu, A. M. F. (2006). "Wetlands before tracheophytes: Thalloid terrestrial communities of the Early Silurian Passage Creek biota (Virginia)". Wetlands Through Time (PDF). doi:10.1130/2006.2399(02). ISBN 9780813723990. Disponible en: http://www.humboldt.edu/biosci/docs/faculty/TomescuRothwell2006.pdf Wang, D. Y., Kumar, S., & Hedges, S. B. (1999). Divergence time estimates for the early history of animal phyla and the origin of plants, animals and fungi. Proceedings. Biological sciences, 266(1415), 163–171. https://doi.org/10.1098/rspb.1999.0617. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1689654/pdf/10097391.pdf Wellman, C.H., Osterloff, P.L. and Mohiuddin, U. (2003) Fragments of the earliest land plants. Nature, 425 (6955). pp. 282-285. ISSN 0028-0836 Disponible en: http://eprints.whiterose.ac.uk/106/1/wellmanch1.pdf

  47. 85

    Lucy – a 50 años de su descubrimiento

    Don Johanson un joven paleoantropólogo estadounidense del Museo de Historia Natural de Cleveland de 31años, se había unido a una expedición a la localidad de Hadar, una aldea de Etiopía, organizada por el difunto geólogo francés Maurice Taieb. El 24 de noviembre de 1974, a mitad de la segunda temporada de campo, Johanson y otro estudiante estudiante; Tom Gray regresaban caminando a su Land Rover después de una mañana desalentadora en la que no habían encontrado nada de interés. Entonces, Johanson vio un trozo de hueso en una colina en un barranco seco. A continuación, vio un trozo de cráneo, un fémur, parte de una pelvis y vértebras: un raro esqueleto parcial. El equipo celebró este descubrimiento en el campamento, bebiendo cerveza y poniendo un poco de música a todo volumen, fue así que la canción de los Beatles, Lucy in the Sky with Diamonds sonó varias veces esa noche, por lo que alguien empezó a llamar al esqueleto Lucy, y el nombre se quedó trascendiendo luego a la historia. La importancia de Lucy es que en ésa época no se tenía claro cómo eran los antepasados humanos primitivos, Lucy fue el primer homínido que rompió la barrera temporal de los 3 millones de años, retrocediendo la edad de la familia humana a un momento más cercano a cuando los genetistas creían que el antepasado de los humanos se había separado del antepasado de los chimpancés. Lucy entró en un campo en el que se debatía activamente la antigüedad de la división entre chimpancés y humanos. Durante los primeros 20 años después del descubrimiento de Lucy, su especie fue el miembro más antiguo conocido de la familia humana. Hay muchas razones por las que Lucy es un fósil importante, y queridao. Para los etíopes, es un símbolo de su país. Muchos pueblos africanos están orgullosos de que Lucy provenga de su tierra natal y represente al mundo que África es la cuna de la humanidad. El nombre etíope de Lucy es Dinkinesh, que se traduce como “eres maravillosa”. Los pueblos de la región de Afar la llaman “Heelomali”, que significa “ella es especial”. En el momento del descubrimiento de Lucy, era una estrella brillante en el mundo de la paleoantropología: era el esqueleto de homínido más antiguo y completo jamás descubierto; era una prueba de que el bipedalismo evolucionó antes de que evolucionaran los cerebros de gran tamaño de los humanos modernos; y su descubrimiento respaldó la visión científica de que la evolución humana fue un proceso gradual que implicó la aparición y supervivencia de formas de transición durante largos períodos de tiempo. Nuestro viaje de hoy nos lleva a conocer de cerca la historia de este maravilloso ejemplar, que marcó un antes y un después en nuestro entendimiento del proceso que recorrieron nuestros ancestros que finalmente se transformaron en nuestra especie, la especie humana Música del capítulo David Arkenstone - Sacred Fire Mists Of Serenity - Pulse of the Earth - Powerful and Dynamic Shamanic Drumming - Spiritual Tribal Music Enlaces Callaway, E. Lucy discoverer on the ancestor people relate to. Nature (2014). Disponible en: https://doi.org/10.1038/nature.2014.16379 Callaway, E. New species of early human discovered near fossil of ‘Lucy’. Nature (2015). Disponible en: https://doi.org/10.1038/nature.2015.17644 Johanson D.C., White T.D., Coppens Y. 1978. A new species of the genus Australopithecus (Primates:Hominidae) from the Pliocene of eastern Africa.Kirtlandia, 28: 1–14. Disponible en: https://afanporsaber.com/wp-content/uploads/2017/09/A-new-species-of-the-genus-Australopithecus-primates-Hominidae-from-the-Pliocene-of-eastern-Africa.pdf Johanson, D. C., Taieb, M., Coppens, Y., & Roche, H. (1980). New discoveries of pliocene hominids and artifacts in Hadar: International Afar Research Expedition to Ethiopia (fourth and fifth field seasons, 1975-1977). Journal of human evolution, 9(8), 583-584,IN1-IN2,585. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/248582056_New_discoveries_of_Pliocene_hominids_and_artifacts_in_Hadar-international_Afar_Research_Expedition_to_Ethiopia_4th_and_5th_field_seasons_1975-77 Johanson, D.C. 2017. The paleoanthropology of Hadar, Ethiopia. Comptes Rendus Palevol 16 (2): 140-154. Disponible en: https://sciencepress.mnhn.fr/sites/default/files/articles/pdf/comptes-rendus-palevol2017v16f2a04.pdf Kappelman J. 2017. Solving a 3.2-Million-Year-Old Mystery: How Lucy Died. Hot Science - Cool Talks by the Environmental Science Institute. Disponible en: https://www.esi.utexas.edu/files/106-pdf.pdf Kimbel, W. H., & Delezene, L. K. (2009). "Lucy" redux: a review of research on Australopithecus afarensis. American journal of physical anthropology, 140 Suppl 49, 2–48. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/ajpa.21183 Leakey, MD; Hay, RL; Curtis, GH; Drake, RE; Jackes, MK; White, TD. (1976) "Fossil Hominids From Laetolil Beds." Nature 262(5568): 460-466. Disponible en: https://deepblue.lib.umich.edu/bitstream/handle/2027.42/62755/262460a0.pdf?sequence=1&isAllowed=y Leakey M., Spoor F. et al. New hominin genus from eastern Africa shows diverse middle Pliocene linages ; Nature, vol. 410, pp. 433-440, 22.III.2001. Disponible en: http://www.biolinguagem.com/ling_cog_cult/leakey_2001_new_hominid_genus.pdf Lovejoy, C. O. (1988). Evolution of Human Walking. Scientific American, 259(5), 118–125. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/19944737_Evolution_of_Human_Walking Mckerracher L., Yu-Cheng J., Collard M., Peter C. Kjærgaard P.C. 2015. Lucy Turns 40: Four Decades of Trends in Research Interest about Australopithecus afarensis Map onto and even Anticipate Four Decades of Trends in Broader Research Interest in Human Evolution. Conference: Major Transitions in Human EvolutionAt: The Royal Society, London, UK. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/303046333_Lucy_Turns_40_Four_Decades_of_Trends_in_Research_Interest_about_Australopithecus_afarensis_Map_onto_and_even_Anticipate_Four_Decades_of_Trends_in_Broader_Research_Interest_in_Human_Evolution Puech, P.-F. (2022). Australopithecus afarensis AL 288-1 Lucy: from stars in the night sky to a human origin museum at Addis Ababa. Human Evolution , 37(1-2), 1-7. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/358235933_Australopithecus_afarensis_AL_288-1_Lucy_from_stars_in_the_night_sky_to_a_human_origin_museum_at_Addis_Ababa Reno, P. L., & Lovejoy, C. O. (2015). From Lucy to Kadanuumuu: balanced analyses of Australopithecus afarensis assemblages confirm only moderate skeletal dimorphism. PeerJ, 3, e925. Disponible en: https://doi.org/10.7717/peerj.925 Schrein, C. M. (2015) Lucy: A marvelous specimen. Nature Education Knowledge 6(7):2 Disponible en: https://www.nature.com/scitable/knowledge/library/lucy-a-marvelous-specimen-135716086/ Su D. 2024. Lucy, discovered 50 years ago in Ethiopia, stood just 3.5 feet tall − but she still towers over our understanding of human origins. The Conversation. Disponible en: https://theconversation.com/lucy-discovered-50-years-ago-in-ethiopia-stood-just-3-5-feet-tall-but-she-still-towers-over-our-understanding-of-human-origins-227866 Tague, R. G., & Lovejoy, C. O. (1998). AL 288-1--Lucy or Lucifer: gender confusion in the Pliocene. Journal of human evolution, 35(1), 75–94. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/223331843_The_obstetric_pelvis_of_AL_288-1_Lucy Veldhuis, D., Kjærgaard, P.C., Maslin, M. (2014). Human Evolution: Theory and Progress. In: Smith, C. (eds) Encyclopedia of Global Archaeology. Springer, New York, NY. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/270880542_Human_Evolution_Theory_and_Progress Robert C. Walter; Age of Lucy and the First Family: Single-crystal 40Ar/39Ar dating of the Denen Dora and lower Kada Hadar members of the Hadar Formation, Ethiopia. Geology 1994;; 22 (1): 6–10. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/253772929_Age_of_Lucy_and_the_First_Family_Single-crystal_40Ar39Ar_dating_of_the_Denen_Dora_and_lower_Kada_Hadar_Members_of_the_Hadar_Formation_Ethiopia Wiseman ALA. 2023 Threedimensional volumetric muscle reconstruction of the Australopithecus afarensis pelvis and limb, with estimations of limb leverage. R. Soc. Open Sci. 10: 230356. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsos.230356 Enlaces WEB Family tree fall: human ancestor Lucy died in arboreal accident, say scientists. The Guardian. 16 Aug 2016. Disponible en: https://www.theguardian.com/science/2016/aug/29/family-tree-fall-human-ancestor-lucy-died-in-arboreal-accident-say-scientists Fernández V. 2016. Lucy, “desde el cielo con sus diamantes”. Reflexiones de un Primate. Disponible en: https://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2016/09/06/lucy-desde-el-cielo-con-sus-diamantes/ Flores J. 2021. Yves Coppens: "el hallazgo de Lucy permitió al público general empatizar, entender la cercanía de esa especie". National Geographic. Disponible en: https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/yves-coppens-el-hallazgo-lucy-permitio-publico-general-empatizar-entender-cercania-esa-especie_17435 Gibbons A. 2024. Lucy’s world. Was Lucy the mother of us all? Fifty years after her discovery, the 3.2-million-year-old skeleton has rivals. Science. Disonible en https://www.science.org/content/article/was-lucy-mother-us-all-fifty-years-discovery-famed-skeleton-rivals?fbclid=IwY2xjawGsT69leHRuA2FlbQIxMAABHc7zGPNpgDn8Tz9TB8Q6hdNj04xT7xdA09UYBHTD-CeJcWzbwM7fv8dUtQ_aem_Ac0MqclFBNdDmoiVoqxyGA Johanson D. & Haile-Selassie Y. 2024. How the Famous Lucy Fossil Revolutionized the Study of Human Origins. Scientific American. Disponible en: https://www.scientificamerican.com/article/fossil-human-ancestor-lucy-remains-pivotal-50-years-after-discovery/ Killgrove K. 2024. Lucy's last day: What the iconic fossil reveals about our ancient ancestor's last hours. LiveScience. Disponible en: https://www.livescience.com/archaeology/lucys-last-day-what-the-iconic-fossil-reveals-about-our-ancient-ancestors-last-hours Killgrove K. 2024. Ancient human ancestor Lucy was not alone — she lived alongside at least 4 other proto-human species, emerging research suggests. LiveScience. Disponible en: https://www.livescience.com/archaeology/ancient-human-ancestor-lucy-was-not-alone-she-lived-alongside-at-least-4-other-proto-human-species-emerging-research-suggests Mother of man - 3.2 million years ago https://www.bbc.co.uk/sn/prehistoric_life/human/human_evolution/mother_of_man1.shtml Sáez. R. 2014. ¿Qué nos falta por saber de Lucy?. NutcrackerMan. Disponible en: https://nutcrackerman.com/2014/11/18/que-nos-falta-por-saber-de-lucy/ Sáez. R. 2014. El rostro de Lucy. NutcrackerMan. Disponible en: https://nutcrackerman.com/2014/11/20/el-rostro-de-lucy/

  48. 84

    La evolución de las especies

    Cuando se observa la naturaleza, lo primero que resalta de esta a nuestros ojos son las entidades biológicas independientes, eso que llamamos especies. En la naturaleza los seres vivos muestran una amplia capacidad para ser diferentes, es decir muestran una gran diversidad. Por ello medir de forma objetiva las diferencias entre los seres vivos resulta mucho más complejo de lo que se piensa, pues la variabilidad se puede manifestar en diferentes niveles. Ante esto, surge una pregunta sencilla que en la práctica ha demostrado ser bastante compleja ¿Qué son las especies?, ¿Cuáles son los criterios a considerar para diferenciar una especie de otra?. Por eso es importante aclarar que en biología el término especie tiene significados distintos y aunque están relacionados, varían según el punto de vista de los biólogos y el objetivo para utilizarlos. Por un lado, el concepto refiere a un conjunto de organismos agrupados según criterios humanos, por otro lado, resulta de entidad biológica observable en la naturaleza, cuya existencia es real e independiente del observador. No siempre se deben definir a las especies, a partir de la similitud entre individuos, porque se podría cometer el error de podrían considerar como especies distintas a individuos de una misma especie, cuyos machos y hembras son morfológicamente diferentes. Por esto se han propuesto otros conceptos más generales, principalmente se consideran dos: El Concepto Biológico, el cual considera que las especies son grupos similares de organismos que se entrecruzan entre sí, dejando descendencia fértil; mientras que el Concepto Filogenético considera que las especies son conjuntos de organismos con una misma historia evolutiva común. Sin embargo los conceptos anteriores presentan falencias, por lo cual los biólogos que se encargan de la clasificación de los organismos o taxónomos, se enfocan en determinar si los individuos que presentan una morfología similar entre sí y que al mismo tiempo distinta de otras entidades específicas previamente conocidas son realmente diferentes. Siempre hay que considerar además aspectos como la presencia del dimorfismo sexual, la ocurrencia de variación morfológica a lo largo del ciclo de vida y el grado de variación morfológica entre los distintos individuos de una población. De esta manera se busca evitar cometer errores derivados del uso de criterios puramente morfológicos. Además de estos criterios se debe hacer uso de otro tipo de información como es la información ecológica, la distribución geográfica y la separación espacial, temporal y reproductiva mente de otros grupos similares. En los últimos años el desarrollo de la tecnología del ADN, ha permitido incorporar a estos análisis los estudios de tipo molecular, con el fin de reflejar las distancias genéticas entre los grupos, las cuales permiten casi de forma concluyente proponer con seguridad que los organismos constituyen un linaje evolutivo independiente, es decir, que son una especie plena. El tema de la evolución de las especies siempre inicia por el establecimiento del concepto de especie, el asunto de definir las especies no resulta nunca sencillo, pero además hay que referir a que mucha de la problemática sobre este tema se circunscribe a las especies y los grupos que conviven en el mismo periodo de tiempo, y el tema resulta aún más complejo cuando se debe aplicar el concepto de especie a lo largo de la línea temporal. Charles Darwin en su teoría de la evolución por selección natural hace referencia a que en el registro fósil se puede observar que en la línea de tiempo histórica de los grupos, se van presentando una serie de cambios que se van acumulando a lo largo del tiempo, y que este fenómeno es lo que lleva finalmente a la aparición de nuevas especies a partir de un grupo ancestral, es decir que las especies antiguas, se transforman en especies nuevas. Sobre la manera en que se producen estos cambios ya hemos conversado anteriormente en este Podcast, en el capítulo dedicado a Stephen Jay Gould y a Albert Rusell Wallace. Hoy más que en el mecanismo, nos vamos a centrar en todos aquellos aspectos que se deben considerar para entender este fenómeno evolutivo de transformación de un grupo en otro, para tratar de entender como opera la evolución y a la vez entender algunos de los aspectos que resultan polémicos cuando se aplica en el linaje humano, tema del cual vamos a dedicar una serie de capítulos futuros en este podcast. Además de la selección natural, el proceso de la evolución se fundamenta en otros mecanismos que se suman y acumulan, entre ellos figuran, la mutación, la migración y la deriva génica, todos circunscritos en un contexto ambiental, geológico y climático. Hoy además de explicar la influencia de estos aspectos en el fenómeno evolutivo, vamos a tratar de definir el concepto de adaptación, el cual casi siempre se utiliza fuera de contexto y no se entiende la manera que la misma ocurre o el cómo influye en las transformaciones de las especies ancestrales hacia especies mas modernas. Hoy en nuestro viaje por la ciencia, una discusión sobre todo este asunto nos va a permitir entender cómo se aplica la evolución al concepto de especie, concretamente en el tema concreto del linaje humano, con ello podremos entender parte de la discusión que existe sobre la linea directa que conduce desde un ancestro común hasta nuestra especie tratando de entender cual fue ese camino evolutivo que tuvimos como especie, pero también el camino de nuestros grupos hermanos. Música del capítulo The Surfrajettes - Toasted Western Messer Chups – Mini Skirt Ennio Morricone - Musica e Oltre Srl - The Trio (The Good, The Bad And The Ugly) Mister Ambience - The Silmarillion - Ambient Music 8 Bit Universe - Moskau 1979 [8 Bit Tribute to Dschinghis Khan] W.A.S.P. - The Idol ( reedición 2017 ) Enlaces Barbadilla A. LA EVOLUCIÓN BIOLÓGICA. Departamento de Genética y Microbiología. Universidad Autónoma de Barcelona. Disponible en: https://www.didacticamultimedia.com/registro/biologia/11/documentos/fuerzasevolutivas.pdf Gimenez I. 2015. El ambiente y la evolución biológica. Revista De La Facultad De Ciencias Exactas, Físicas Y Naturales, 2(2), 95-98. Disponible en: https://revistas.unc.edu.ar/index.php/FCEFyN/article/view/10720 UDNY YULE. 1902. MENDEL'S LAWS AND THEIR PROBABLE RELATIONS TO INTRA-RACIAL HEREDITY. New Phytologist. 1 (10): 226–227. Disponible en: https://nph.onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1111/j.1469-8137.1902.tb06590.x Kimura, Motoo (1968). «Evolutionary rate at the molecular level» Nature 217 (5129): 624-626. Disponible en: http://www.blackwellpublishing.com/ridley/classictexts/kimura.pdf J.H. Gillespie, "Molecular evolution over the mutational landscape," Evolution 38 (1984): 1116-1129. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1111/j.1558-5646.1984.tb00380.x Labrador-Montero, D. (2019). The evolution of biology and the evolutionist biology: species and finality. Revista De Humanidades De Valparaíso, (14), 395–426. Disponible en: https://doi.org/10.22370/rhv2019iss14pp395-426 Laland KN, Odling-Smee J, Feldman MW. Cultural niche construction and human evolution. J Evol Biol. 2001 Jan 8;14(1):22-33. doi: 10.1046/j.1420-9101.2001.00262.x. PMID: 29280584. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1046/j.1420-9101.2001.00262.x Mallet J. (2008). Hybridization, ecological races and the nature of species: empirical evidence for the ease of speciation. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 363(1506), 2971–2986. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2008.0081

  49. 83

    El nacimiento de la Agricultura, la revolución del neolítico

    ya puedes votar en los premios Ivoox por sus podcast favoritos… mucho agradecería una manita con los votos… https://go.ivoox.com/wv/premios24?c=1128 El nacimiento de la agricultura es sin lugar a dudas uno de los avances tecnológicos más importante en la historia humana. Durante este periodo se intensificó y se dispersó la domesticación de plantas y animales, así como el desarrollo y la difusión de técnicas para hacerlo de manera productiva. Hacia el inicio de este fenómeno, que ocurrió entre hace 12 y 10 mil años, la agricultura se desarrolló de manera independiente en diferentes partes del planeta, y con una amplia gama de distintos organismos. Hoy se proponen al menos 11 regiones diferentes del mundo como centros de origen. Junto al nacimiento de la agricultura, nació el comercio a gran escala, ya que lo que sobraba de las cosechas se podía intercambiar por otros alimentos, pero también por otros productos. Con esto inició en las sociedades primitivas la división del trabajo y la especialización del ser humano en sus actividades. Gracias a ésto a su vez, la población fue en aumento y también hizo que la ciencia y la tecnología avanzaran. Si bien el cultivo de plantas pudo haber iniciado mucho antes de la fecha propuesta entre 12 y 10 mil años, fue hasta esta última fecha que se empezaron a cultivar intensivamente en el Levante mediterráneo los ocho cultivos fundadores neolíticos, como son el farro, el trigo escanda, la cebada, los guisantes, las lentejas, el yero, los garbanzos y el lino. Por otra parte el arroz se domesticó en China hace unos 13500 años y posteriormente los frijoles chinos, la soya y el frijol azuk. En Mesoamérica, el teosinte salvaje fue domesticado como maíz hacia unos 12000 años. No hubo ningún factor único, ni una combinación de factores, que llevara a la gente a dedicarse a la agricultura en diferentes partes del mundo. En el Cercano Oriente, los cambios climáticos al final de la última edad de hielo trajeron condiciones estacionales que favorecieron las plantas anuales como los cereales silvestres. En otros lugares, como en el este de Asia, la mayor presión sobre los recursos alimentarios naturales puede haber obligado a la gente a buscar soluciones locales. Pero cualesquiera que sean las razones de sus orígenes independientes, la agricultura sembró las semillas de la era moderna. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy en un viaje un poco más de 10 mil años atrás, donde veremos de cerca como fue que pudo haberse desarrollado la agricultura, y con ello la etapa en que nuestra especie se convirtió en una especie dominante a nivel ecológico. Música del capítulo Paleowolf - Feral Spirit (dark tribal powerdrums) Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation • Pure Positive Vibes • Relaxing Background Music Musica para relajarse Y descansar - Música medicinal para curar tu alma, mente y cuerpo | Flauta indígena y sonidos de la naturaleza Relaxing&Meditation Music - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background) Black Sabbath - Chiptune Planet - Heaven and Hell 8.bit verison Black Sabbath - Liliac - Heaven and Hell Redes Sociales de Liliac Canal de Youtube https://www.youtube.com/channel/UC3zHga4guDC9lh9LA5GcV5A Página de Faceboook https://www.facebook.com/liliacband Enlaces Abbo, S., Lev-Yadun, S., & Gopher, A. (2010). Agricultural Origins: Centers and Noncenters; A Near Eastern Reappraisal. Critical Reviews in Plant Sciences, 29(5), 317–328. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/228635388_Agricultural_Origins_Centers_and_Noncenters_A_Near_Eastern_Reappraisal Bitocchi, Elena; Nanni, Laura; Bellucci, Elisa; Rossi, Monica; Giardini, Alessandro; Zeuli, Pierluigi Spagnoletti; Logozzo, Giuseppina; Stougaard, Jens; McClean, Phillip; Attene, Giovanna; Papa, Roberto (3 April 2012). "Mesoamerican origin of the common bean (Phaseolus vulgaris L.) is revealed by sequence data". Proceedings of the National Academy of Sciences. 109 (14): E788–E796. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3325731/ Caracuta, V., Weinstein-Evron, M., Kaufman, D. et al. (2016). 14,000-year-old seeds indicate the Levantine origin of the lost progenitor of faba bean. Sci Rep 6, 37399. Disponible en: https://www.nature.com/articles/srep37399 Casas A., Parra F., Blancas J., Rangel-Landa S., Vallejo M., Figueredo C.J., Moreno-Calles A.I. 2016. CAPÍTULO 7. Origen de la domesticación y la agricultura: cómo y por qué. Domesticación en el Continente Americano Tomo 1. Manejo de biodiversidad y evolución dirigida por las culturas del Nuevo Mundo. p189-223. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/314090020_Origen_de_la_domesticacion_y_la_agricultura_como_y_por_que Denham, T., & Haberle, S. (2008). Agricultural emergence and transformation in the Upper Wahgi valley, Papua New Guinea, during the Holocene: theory, method and practice. The Holocene, 18(3), 481-496. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/249869586_Agricultural_emergence_and_transformation_in_the_Upper_Wahgi_valley_Papua_New_Guinea_during_the_Holocene_Theory_method_and_practice Gangal, Kavita; Sarson, Graeme R.; Shukurov, Anvar (2014), "The Near-Eastern Roots of the Neolithic in South Asia", PLOS ONE, 9 (5): e95714 Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0095714 Hayes, E. H., Fullagar, R., Field, J. H., Coster, A. C. F., Matheson, C., Nango, M., Djandjomerr, D., Marwick, B., Wallis, L. A., Smith, M. A., & Clarkson, C. (2022). 65,000-years of continuous grinding stone use at Madjedbebe, Northern Australia. Scientific reports, 12(1), 11747. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41598-022-15174-x Hernández-López, Víctor M., Vargas-Vázquez, Ma. Luisa P., Muruaga-Martínez, José S., Hernández-Delgado, Sanjuana, & Mayek-Pérez, Netzahualcóyotl. (2013). Origen, domesticación y diversificación del frijol común: Avances y perspectivas. Revista fitotecnia mexicana, 36(2), 95-104. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-73802013000200002&lng=es&tlng=es. Hidalgo-Morales K.P., Fiallos-Altamirano F.F. 2023. Alimentación en el neolítico. Capítulo 3. Antropología Alimentaria. Universidad Técnica de Ambato pp. 48-60. Disponible en: https://www.editorialgrupo-aea.com/index.php/EditorialGrupoAEA/catalog/view/39/86/199 Kılınç, G. M., Omrak, A., Özer, F., Günther, T., Büyükkarakaya, A. M., Bıçakçı, E., Baird, D., Dönertaş, H. M., Ghalichi, A., Yaka, R., Koptekin, D., Açan, S. C., Parvizi, P., Krzewińska, M., Daskalaki, E. A., Yüncü, E., Dağtaş, N. D., Fairbairn, A., Pearson, J., Mustafaoğlu, G., … Götherström, A. (2016). The Demographic Development of the First Farmers in Anatolia. Current biology : CB, 26(19), 2659–2666. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cub.2016.07.057 Larson, G., Piperno, D. R., Allaby, R. G., Purugganan, M. D., Andersson, L., Arroyo-Kalin, M., Barton, L., Climer Vigueira, C., Denham, T., Dobney, K., Doust, A. N., Gepts, P., Gilbert, M. T., Gremillion, K. J., Lucas, L., Lukens, L., Marshall, F. B., Olsen, K. M., Pires, J. C., Richerson, P. J., … Fuller, D. Q. (2014). Current perspectives and the future of domestication studies. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 111(17), 6139–6146. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1323964111 Loy, T. H., Spriggs, M., & Wickler, S. (1992). Direct evidence for human use of plants 28,000 years ago: starch residues on stone artefacts from the northern Solomon Islands. Antiquity, 66(253), 898–912. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/279580747_Direct_evidence_for_human_use_of_plants_28000_years_ago_starch_residues_on_stone_artefacts_from_the_northern_Solomon_Islands Ocampo-Velázquez R.V., Rojas-Reséndiz A.L., Villagómez-Aranda A.L. Breve historia de la agricultura. Editorial Universidad de Almería. Págs. 13-52. Disponible en: https://editorial.ual.es/media/unalmeria/files/sample-147222.pdf Piperno, D., Weiss, E., Holst, I. et al. 2004. Processing of wild cereal grains in the Upper Palaeolithic revealed by starch grain analysis. Nature 430, 670–673. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/8414618_Processing_of_wild_cereal_grains_in_the_Upper_Paleolithic_revealed_by_starch_grain_analysis Peña-Chocarro, L., & Arranz-Otaegui, A. (2019). La explotación de las plantas y los inicios de la agricultura en el Próximo Oriente: 20 años de investigación arqueobotánica. ISIMU, 22, 133–146. Disponible en: https://doi.org/10.15366/isimu2019.22.007 Pontus Skoglund et al. 2012. Origins and Genetic Legacy of Neolithic Farmers and Hunter-Gatherers in Europe. Science. 336, p: 466-469. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/224856039_Origins_and_Genetic_Legacy_of_Neolithic_Farmers_and_Hunter-Gatherers_in_Europe Prufer, Keith M.; Alsgaard, Asia V.; Robinson, Mark; Meredith, Clayton R.; Culleton, Brendan J.; Dennehy, Timothy; Magee, Shelby; Huckell, Bruce B.; Stemp, W. James; Awe, Jaime J.; Capriles, Jose M.; Kennett, Douglas J. (18 July 2019). "Linking late paleoindian stone tool technologies and populations in North, Central and South America". PLOS ONE. 14 (7): 1–20 of article no. e0219812. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0219812 Purugganan M.D., Fuller D. 2011. ARCHAEOLOGICAL DATA REVEAL SLOW RATES OF EVOLUTION DURING PLANT DOMESTICATION, Evolution, Volume 65, Issue 1, 1 p:171–183. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1558-5646.2010.01093.x Raghami, M., López-Sesé, A.I., Hasandokht, M.R. et al. 2014. Genetic diversity among melon accessions from Iran and their relationships with melon germplasm of diverse origins using microsatellite markers. Plant Syst Evol 300, 139–151. Disponible en: https://link.springer.com/article/10.1007/s00606-013-0866-y Ren, G., Zhang, X., Li, Y., Ridout, K., Serrano-Serrano, M. L., Yang, Y., Liu, A., Ravikanth, G., Nawaz, M. A., Mumtaz, A. S., Salamin, N., & Fumagalli, L. (2021). Large-scale whole-genome resequencing unravels the domestication history of Cannabis sativa. Science advances, 7(29), eabg2286. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8284894/ Rosales-Escalante R. 2016. ¿Tuvo la agricultura algún efecto en la evolución humana?. Desde el Herbario CICY 8: 117–121 Disponible en: https://www.cicy.mx/Documentos/CICY/Desde_Herbario/2016/2016-08-11-Rosales-Escalante-Tuvo-la-agricultura-efecto-en-la-evolucion-humana.pdf Singh, S., Singh, A., Rajkumar, R. et al. (2016). Dissecting the influence of Neolithic demic diffusion on Indian Y-chromosome pool through J2-M172 haplogroup. Sci Rep 6, 19157 Disponible en: https://www.nature.com/articles/srep19157 Snir, A., Nadel, D., Groman-Yaroslavski, I., Melamed, Y., Sternberg, M., Bar-Yosef, O., & Weiss, E. (2015). The Origin of Cultivation and Proto-Weeds, Long Before Neolithic Farming. PloS one, 10(7), e0131422. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4511808/pdf/pone.0131422.pdf Suesta-Guillen A., 2016. La transición neolítica en Europa. ültimas aportaciones desde el campo de la genética. Tesis. Universitat de Barcelona. Disponible en: https://diposit.ub.edu/dspace/handle/2445/110172 Weiss, E., Kislev, M. E., Simchoni, O., & Nadel, D. (2004). Small-Grained Wild Grasses as Staple Food at the 23 000-Year-Old Site of Ohalo II, Israel. Economic Botany, 58, S125–S134. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/225455259_Small-Grained_Wild_Grasses_as_Staple_Food_at_the_23_000-Year-Old_Site_of_Ohalo_II_Israel Zeder, M. A. (2011). The Origins of Agriculture in the Near East. Current Anthropology, 52(S4), S221–S235. Disponible en: https://www.journals.uchicago.edu/doi/epdf/10.1086/659307

  50. 82

    Ardi - a 30 años de su descubrimiento

    Corría el año 1974 cuando un equipo de paleontólogos realizó un descubrimiento que cambiaría la comprensión del ser humano y su evolución. Era el 24 de noviembre de 1974 cuando, a 159 km de la capital de Etiopía, Adís Abeba, se encontraron los restos de Lucy, un ejemplar de la especie Australopithecus afarensis. Gracias al esqueleto que se pudo reconstruir se descubrió que esta especie podía andar sobre dos patas y también era capaz de trepar. Tenía dos métodos de locomoción”. Este descubrimiento fue uno de los hitos más importantes en el campo de la evolución humana, situando a nuestros ancestros hace uso 3,2 millones de años. Pero también surgieron otras preguntas ¿qué sucedió antes de Lucy y cómo comenzó el andar bípedo? Después de Lucy, durante dos décadas el registro fósil de aquellos antepasados con más de 4 millones de años permaneció casi en blanco. Hasta que en el año 1992, en otra parte de la depresión de Afar conocida como Awash Medio, un equipo estadounidense etíope con sede en la Universidad de California en Berkeley recogió las primeras piezas de una especie primitiva más de un millón de años antes que Lucy. Los primeros hallazgos incluyeron dientes caninos en forma de diamante, los cuales marcaron que estas criaturas eran miembros primitivos de la familia humana. En 1994, el equipo de Awash Medio hallaó un esqueleto de 4,4 millones de años de una especie llamada Ardipithecus ramidus. El paleoantropólogo etíope Yohannes Haile-Selassie siendo estudiante de postgrado, encontró un hueso de la mano roto, lo que desencadenó una búsqueda intensiva y el descubrimiento de más de 125 piezas de una hembra antigua que medía aproximadamente 1,2 metros de altura y tenía un cerebro del tamaño de un pomelo de unos 300 centímetros cúbicos. Est esqueleto, apodado Ardi, conservaba muchas partes que le faltaban a Lucy incluidas las manos, pies y cráneo y era 1,2 millones de años más antiguo. Los investigadores terminaron encontrando más de 100 partes de otros individuos de la misma especie. Poco después de que el esqueleto de Ardi fuese llevado al laboratorio, el paleoantropólogo Tim White hizo un descubrimiento impactante: el dedo gordo del pie de Ardi indicaba que tenía la capacidad de trepar árboles. Esta revelación llegó junto con otras aparentemente contradictorias, por ejemplo, que los otros cuatro dedos de Ardi mostraban una anatomía similar a la de los bípedos erguidos. Otros hallazgos sumaron a la idea de que Ardi tenía una locomoción híbrida; es decir, trepaba árboles, pero también caminaba erguida, al igual que Lucy. Aunque muy dañada, la pelvis de Ardi mostraba inserciones musculares exclusivas de los bípedos, junto con otra anatomía típica de los simios arbóreos. Fue así que Ardi desafió las predicciones imperantes de múltiples formas. Al momento de su descubrimiento, la biología molecular había acumulado pruebas convincentes de que los humanos estaban estrecha y recientemente relacionados con los chimpancés. En ese entonces, los científicos estimaban que la divergencia de ambos linajes había ocurrido hacía tan solo 5 millones de años, y gracias a Ardi la mayoría ahora piensa que la división ocurrió mucho antes. En nuestro viaje de hoy nuestra máquina del tiempo nos lleva hasta el cuerno de África hace unos 4,4 millones de años donde veremos de cerca a Ardi, que fuera descrita hace 30 años un 22 de setiembre de 1994, en la revista Nature y que sabemos hoy que ella y sus congéneres resultan ser parte de nuestra línea evolutiva y por tanto parientes nuestros. Música del capítulo Paleowolf - Global Migrations Music For - AFRICAN DRUM MUSIC Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ George Vlad - Nature and wildlife sounds from the African savanna 8 Bit Universe - Evanescense - Bring Me To Life (2021 Remaster) [8 Bit ] Chiptune Planet - Evanescence - Going Under (8 bit) Chiptune Planet - Evanescence - Tourniquet (8 bit) Evanescence - My Immortal (Band Version) Enlaces Begun D.R. 2010. Miocene Hominids and the Origins of the African Apes and Humans. Annu. Rev. Anthropol. 2010. 39:67–84. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/228173452_Miocene_Hominids_and_the_Origins_of_the_African_Apes_and_Humans Boisserie J.R. 2010. Ardipithecus ramidus and the birth of humanity. Annales d'Ethiopie. Volume 25, pp. 271-281. Disponible en: https://doi.org/10.3406/ethio.2010.1420 Clark, G., & Henneberg, M. (2015). The life history of “Ardipithecus ramidus”: a heterochronic model of sexual and social maturation. Anthropological Review, 78(2), 109–132. Disponible en: https://doi.org/10.1515/anre-2015-0009 Gibbons A. (2009). Ardipithecus ramidus. A new kind of ancestor: Ardipithecus unveiled. Science (New York, N.Y.), 326(5949), 36–40. Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.326₃ Haile-Selassie Y, et al. (2012) A new hominin foot from Ethiopia shows multiple Pliocene bipedal adaptations. Nature 483(7391):565–569. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/223989657_A_new_hominin_foot_from_Ethiopia_shows_multiple_Pliocene_bipedal_adaptations Harcourt-Smith, W.H.E. The First Hominins and the Origins of Bipedalism. Evo Edu Outreach 3, 333–340 (2010). Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12052-010-0257-6 Kimbel, W. H., Suwa, G., Asfaw, B., Rak, Y., & White, T. D. (2014). Ardipithecus ramidus and the evolution of the human cranial base. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 111(3), 948–953. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1322639111 Lovejoy, C. O., Suwa, G., Simpson, S. W., Matternes, J. H., & White, T. D. (2009). The great divides: Ardipithecus ramidus reveals the postcrania of our last common ancestors with African apes. Science (New York, N.Y.), 326(5949), 100–106. Disponible en: https://www.semanticscholar.org/paper/The-Great-Divides%3A-Ardipithecus-ramidus-Reveals-the-Lovejoy-Suwa/125bf593b17b063b9c1218345eac9a7bcfd59940 Lovejoy C.O. 2009. Reexamining Human Origins in Light of Ardipithecus ramidus.Science326,74, 74e1-74e8 Disopnible en: https://www.researchgate.net/publication/40446793_Reexamining_Human_Origins_in_Light_of_Ardipithecus_Ramidus Lovejoy, C. O. 2014. Ardipithecus and Early Human Evolution in Light of Twenty-First-Century Developmental Biology. Journal of Anthropological Research, vol. 70, 337-363. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/276926358_Ardipithecus_and_Early_Human_Evolution_in_Light_of_Twenty-First-Century_Developmental_Biology Martínez-García L. Ardipithecus. La evolución del hombre. Disponible en: https://laevoluciondelhombre.com/ardipithecus/ Parins-Fukuchi C, Greiner E, MacLatchy LM, Fisher DC. 2019. Phylogeny, ancestors, and anagenesis in the hominin fossil record. Paleobiology. 2019;45(2):378-393. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/328159478_Phylogeny_ancestors_and_anagenesis_in_the_hominin_fossil_record Sarmiento, E. E., & Meldrum, D. J. (2011). Behavioral and phylogenetic implications of a narrow allometric study of Ardipithecus ramidus. Homo : internationale Zeitschrift fur die vergleichende Forschung am Menschen, 62(2), 75–108. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/50350677_Behavioral_and_phylogenetic_implications_of_a_narrow_allometric_study_of_Ardipithecus_ramidus Semaw, S., Simpson, S. W., Quade, J., Renne, P. R., Butler, R. F., McIntosh, W. C., Levin, N., Dominguez-Rodrigo, M., & Rogers, M. J. (2005). Early Pliocene hominids from Gona, Ethiopia. Nature, 433(7023), 301–305. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/8069908_Early_Pliocene_Hominids_from_Gona_Ethiopia Suwa, G., Asfaw, B., Kono, R. T., Kubo, D., Lovejoy, C. O., & White, T. D. (2009). The Ardipithecus ramidus skull and its implications for hominid origins. Science (New York, N.Y.), 326(5949). Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/40446787_The_Ardipithecus_ramidus_Skull_and_Its_Implications_for_Hominid_Origins Terrazas-Mata, A. (2011). Potencial del uso de la primatología para interpretar la evidencia paleoantropológica. Cuicuilco, 18(50), 79-94. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/237033309_Potencial_del_uso_de_la_primatologia_para_interpretar_la_evidencia_paleoantropologica White, T. D., Suwa, G., & Asfaw, B. (1995). Australopithecus ramidus, a new species of early hominid from Aramis, Ethiopia. Nature, 375(6526), 88. Disponible en: https://doi.org/10.1038/375088a0 White, T. D., Asfaw, B., Beyene, Y., Haile-Selassie, Y., Lovejoy, C. O., Suwa, G., & WoldeGabriel, G. (2009). Ardipithecus ramidus and the paleobiology of early hominids. Science (New York, N.Y.), 326(5949), 75–86. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/40446783_Ardipithecus_Ramidus_and_the_Paleobiology_of_Early_Hominids White, T. D., Lovejoy, C. O., Asfaw, B., Carlson, J. P., & Suwa, G. (2015). Neither chimpanzee nor human, Ardipithecus reveals the surprising ancestry of both. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 112(16), 4877–4884. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1403659111 Capítulos que enlazan con este Homínidos – entendiendo las raíces de nuestro linaje - parte 1 https://go.ivoox.com/rf/98873935 Homínidos – entendiendo las raíces de nuestro linaje parte 2 https://go.ivoox.com/rf/101132730

Type above to search every episode's transcript for a word or phrase. Matches are scoped to this podcast.

Searching…

We're indexing this podcast's transcripts for the first time — this can take a minute or two. We'll show results as soon as they're ready.

No matches for "" in this podcast's transcripts.

Showing of matches

No topics indexed yet for this podcast.

Loading reviews...

ABOUT THIS SHOW

Podcast sobre la historia de la ciencia y temas de interés en el área de la Biología, amantes de la música y el cine.

HOSTED BY

La cueva del Topo

CATEGORIES

Frequently Asked Questions

How many episodes does La cueva del Topo have?

La cueva del Topo currently has 50 episodes available on PodParley. New episodes are automatically indexed when they're published to the podcast feed.

What is La cueva del Topo about?

Podcast sobre la historia de la ciencia y temas de interés en el área de la Biología, amantes de la música y el cine.

How often does La cueva del Topo release new episodes?

La cueva del Topo has 50 episodes. Check the episode list to see recent publication dates and frequency.

Where can I listen to La cueva del Topo?

You can listen to La cueva del Topo on PodParley by clicking any episode. We provide an embedded audio player for direct listening, and you can also subscribe via your preferred podcast app using the RSS feed.

Who hosts La cueva del Topo?

La cueva del Topo is created and hosted by La cueva del Topo.
URL copied to clipboard!