La Vía del Corazón

PODCAST · religion

La Vía del Corazón

La Vía del Corazón es el primero de los tres libros que conforman La Vía de la Maestría (The Way of Mastery)... Canalizados por Jayem en comunión con Jeshua...Está compuesto por 12 lecciones, con el objetivo de ser recorrido durante un año, a razón de una lección por mes.

  1. 22

    La Vía del Corazón. Lección 4.

    Lectura de la Lección 4 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem

  2. 21

    Navidad (leccion 10)

    Extracto de la Lección 10 de La Vía del Corazón, donde se propone un ejercicio a realizar hasta el día de Navidad, y un ritual de iniciación para el propio día 25. "La muerte ha pasado, y ahora el nacimiento de Cristo está a mano. Padre, acepto plenamente tu Voluntad para mí. Y tu Voluntad es solamente que yo sea feliz y que emplee el tiempo para extender mi tesoro. Y ahora, recibo la calidez de Tu Luz y de Tu Amor."

  3. 20

    La Vía del Corazón. Lección 12. Preguntas y Respuestas.

    Lectura de las PREGUNTAS Y RESPUESTAS anexas a la Lección 12 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. "En ese sueño, hubo una relación, en una forma encarnada hace 2000 años, entre dos Chispas de la misma Mente, manifestándose como consciencia individualizada. Una es la llamada Jeshua, otra María. Y se desarrolló una amistad muy bonita en la cual uno parecía servir de profesor, salvador y sanador del otro, quien entonces a su vez servía como apoyo, sanador y motivo de despertar para el otro."

  4. 19

    La Vía del Corazón. Lección 12.

    Lectura de la Lección 12 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. "Y en este año que hemos pasado juntos, tal y como reconocéis el tiempo, hemos intentado compartir contigo lo que hemos decidido llamar La vía del corazón, que ha requerido (para quienes habéis participado realmente) una cierta devoción, la necesaria como para poder extraer la sabiduría que se os ha ofrecido. La vía del corazón ha sido diseñada para sortear lo cognitivo, la mente pensante, y para extraer las raíces de miedo que moran en lo profundo de la mente, y que, por tanto, residen en un lugar que es, en líneas generales, lo que llamaríais inconsciente. Todo lo que hacemos persigue la disolución de esa raíz en lo más profundo de vuestro ser."

  5. 18

    La Vía del Corazón. Lección 11. Preguntas y Respuestas.

    Lectura de las PREGUNTAS Y RESPUESTAS anexas a la Lección 11 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. "Pero, ¿cómo podrás saber que tiene algo de malo el que un alma haya elegido crear una situación en la cual no tiene trabajo, ni hogar, ni amigos? Recuerda siempre que cada mente crea literalmente su experiencia de vida en este dominio. No hay tal cosa como el abuso, la victimización. Y la opresión no procede de afuera. La opresión es una percepción creada dentro de esa mente. Cualquiera que contemple la historia de la humanidad puede reconocer muchos ejemplos, de entre las situaciones llamadas “opresivas”, en los cuales los individuos simplemente han elegido dejar de ser oprimidos y se han puesto en marcha con libertad y dignidad, incluso dirigiéndose hacia lo que parecía ser la muerte. Por tanto, querido amigo, entiende bien esto: la relación es el medio de tu salvación. Pero la relación fundamental que debe ser rectificada, nutrida, sanada, cultivada, es tu directa e inmediata unión con, y comunicación con, tu Creador. Cuando esta es establecida, el alma descansa en perfecta paz. Se trasciende de lejos el impulso a ser el hacedor y el ejecutor. Se contempla un mundo completamente perdonado, y, en tu forma de decirlo: “te libraste de la quema”."

  6. 17

    La Vía del Corazón. Lección 11.

    Lectura de la Lección 11 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. "Esto te doy como meditación divina y como manera de orar. ¡Perfecciónala! ¡Vívela! ¡Bebe de ella! ¡Abrázala! ¡Devórala! ¡Conviértete en ella! Porque en esta conversión meramente recordarás lo que siempre ha sido cierto desde antes del surgimiento de todos los mundos. Como un pájaro regresa a descansar a su nido, como la nieve que se funde para dar a un río que fluye hacia la profundidad de un silente océano, como el sonido, como la canción de una flauta que se desliza suavemente por tus propios oídos… tú, como creador de las notas… así sé tú también, por ende, tan sabio como las serpientes, y disuélvete a menudo en esta profundidad de la Verdad de tu ser, hasta que mores aquí, en cada uno de tus dóndes y en cada uno de tus cuándos."

  7. 16

    La Vía del Corazón. Lección 10. Preguntas y Respuestas.

    Lectura de las PREGUNTAS Y RESPUESTAS anexas a la Lección 10 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  8. 15

    La Vía del Corazón. Lección 10.

    Lectura de la Lección 10 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  9. 14

    La Vía del Corazón. Lección 9. Preguntas y Respuestas.

    Lectura de las PREGUNTAS Y RESPUESTAS anexas a la Lección 9 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  10. 13

    La Vía del Corazón. Lección 9.

    Lectura de la Lección 9 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  11. 12

    La Vía del Corazón. Lección 8. Preguntas y Respuestas.

    Lectura de las PREGUNTAS Y RESPUESTAS anexas a la Lección 8 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  12. 11

    La Vía del Corazón. Lección 8.

    Lectura de la Lección 8 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  13. 10

    La Vía del Corazón. Lección 7. Preguntas y Respuestas.

    Lectura de las PREGUNTAS Y RESPUESTAS anexas a la Lección 7 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. Sobre ser servidores de Dios; almas gemelas y compañeros del alma; la entrega de los bloqueos a la Luz; la disciplina; los distintos caminos espirituales.

  14. 9

    La Vía del Corazón. Lección 7.

    Lectura de la Lección 7 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. "No hay nadie en esta habitación –escucha cuidadosamente– no hay nadie en esta habitación, y no habrá nadie en ningún momento que escuche estas palabras, a quien yo no le haya hecho también esa promesa. Te mostraré la vía hacia la Verdad que es siempre verdad y que te hace libre. Pero solo tú puedes tomar la decisión de ofrecer la totalidad de tu ser para realizar esa travesía. Y todo lo que se requiere es esa cierta voluntad –lo que se dice una “pizquita”, en vuestro mundo. Una pizca de voluntad es todo lo que te cuesta. Yo ya conozco el camino a casa porque he completado la travesía, y te mostraré ese camino. Con cada palabra que esbozo, en esta forma, así como en otras, mi única intención es la de revelarte el lugar dentro de ti que es la presencia del Amor que buscas."

  15. 8

    La Vía del Corazón. Lección 6. Preguntas y Respuestas.

    Lectura de las PREGUNTAS Y RESPUESTAS anexas a la Lección 6 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. "Un curso de milagros fue dado inicialmente a dos personas que habían pedido desde lo más profundo de su ser (aunque no eran conscientes de ello entonces) que se les mostrara una manera diferente de percibir las cosas. Un maestro sabio aprende primero el lenguaje del estudiante. Y aquellas dos personas, las que entonces plantearon esa cuestión, tenían una orientación que era mental, es decir, cuyo mecanismo primordial a la hora de experimentar se encontraba en el nivel de la mente, o intelecto. Por tanto, la herramienta de enseñanza necesitaba ser transmitida de una manera que resultara aceptable para ellos en tanto que estudiantes."

  16. 7

    La Vía del Corazón. Lección 6.

    Lectura de la Lección 6 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem. "Querido y santo “amigo”. Un amigo no es alguien inferior a mí mismo. Un amigo es alguien que camina en perfecta igualdad, con el más grande de los maestros, sea quien sea quien concibas que ese maestro es. Un amigo, un amigo es alguien que elige mirar a otro para ver ahí solo la Faz de Cristo. Y no hay nadie en esta habitación, ni habrá ciertamente nunca nadie que escuche estas palabras, que no me haya mirado ya a mí y que no haya visto la Faz de Cristo adentro. E igualmente, yo te miro a ti y te digo “amigo”."

  17. 6

    La Vía del Corazón. Lección 1.

    Lectura de la Lección 1 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  18. 5

    La Vía del Corazón. Lección 5.

    Lectura de la Lección 5 de La Vía del Corazón. Primer Libro del Camino de la Maestría. Jeshua-Jayem.

  19. 4

    EL HILO DEL DESEO - CON MÚSICA

    EJERCICIO PRÁCTICO GUIADO correspondiente a la Lección 4 de La Vía del Corazón... No olvides lápiz y papel... y A DESEAR!!!! "Ahora, vamos con algo que nos sirve a modo de segundo ejercicio; y sugerimos que crees una estructura en la cual esto pueda ser practicado, y que se ajuste a tu propia vida. De nuevo no te tomará más de cinco, diez o quince minutos inicialmente, y quizá tres o cuatro veces por semana. Finalmente, lo harás todo el tiempo porque estarás creando deliberadamente. Por solo diez o quince minutos, aparta tu mundo. Recuerda que no necesitas hacer nada, así que el mundo puede esperar. Relaja el cuerpo y cierra los ojos. Y puede resultar de gran beneficio permitir que la respiración se haga muy profunda y rítmica; ella relaja el sistema nervioso y seduce al controlador en tu mente, a ese crítico que decide qué pensamientos están bien y cuáles no. Por cierto que el crítico nunca es algo que tú hayas creado. Es algo que permites que viva en tu mente, y que fue fabricado por un conjunto de otras mentes temerosas, padres y profesores. A medida que relajas el cuerpo y la mente, pregúntate a ti mismo, ¿Qué es lo que realmente quiero? Y observa las imágenes que vengan, sin juicio. Nota los sentimientos en el cuerpo, y permite que suceda por solo un minuto o dos. Entonces detente, abre los ojos, y escribe todo lo que puedas recordar. Vi la imagen de tener cuarenta y siete compañeros sexuales. Vi una imagen de monedas doradas cayendo sobre mí de modo que debía ponerme un paraguas sobre mi cabeza. Vi enormes boles de helado. Me vi a mí mismo en un barco en el océano. Lo que sea que aparezca, escríbelo. Noto que mi estómago se tensa. Pensaba que me iba a hacer pis en los pantalones. Lo que sea, escríbelo. Entonces, toma una profunda respiración, relájate de nuevo, y repite el proceso. Coloca la mano de modo que descanse sobre el corazón. Respira hacia dentro de él unas pocas veces, y entonces pregunta, ¿Qué deseo realmente? Y de nuevo permite que el proceso se dé como se dé. Hazlo en un periodo de diez o quince minutos, y tal que lo repitas al menos seis o siete veces, escribiendo. Toma ese trozo de papel, que quizás forme parte de un “diario”, como podrías llamarlo… y guárdalo hasta el siguiente periodo de ejercicio; y entonces, repite el proceso de nuevo. Y cuando lo hayas hecho siete veces, cuando tengas las siete hojas de papel de cada proceso, entonces, y solo entonces, comienza a mirar atrás, a todas las cosas que surgieron. Y pregúntate a ti mismo, ¿Qué parece estar repitiéndose? Puedes quizá notar que, Bueno, tres veces quise un enorme bol de helado, pero entonces ese deseo parecía difuminarse. Dos veces tuve el deseo de tener cuarenta y siete amantes, pero ahora me doy cuenta de que realmente solo quiero uno. Sea lo que sea, advierte el patrón, percibe el hilo que parece atravesar de arriba a abajo los periodos de ejercicio. Entonces, imagina que ese hilo es ese enlace energético que se anuda por un lado al pedazo de espuma en el filo de la ola, y que por el otro está anclado a la Profundidad del Océano. Y entonces considera que quizás, si te permitieras moverte por ese hilo, si comenzaras a poner tu energía ahí, si comenzaras a aclarar los obstáculos en tu consciencia que bloquean que ese deseo pueda ser vivido coherentemente, haciendo eso… podrías llevarte a ti mismo desde la gota de espuma en el filo de la ola hasta el Corazón de Dios. Y que, a lo largo del camino, todo lo que no fuera Amor llegaría hasta ti para que pudieras soltarlo. Y que, durante el proceso, podrías ir a través de una metamorfosis que culminaría en ser la encarnación viva del Poder de Cristo –para que tu alma pueda constatar y actualizar esa realización que siempre ha buscado. ¡Mmm! Esto es algo como para tragar bien saliva. Porque, ves, la razón de que te hayas decidido astutamente a engañarte a ti mismo para poder bloquear la energía del deseo, es que el alma sabe que, si siguieras ese hilo con un compromiso total e incondicional, se vería embarcada en el camino del que hablábamos en una hora anterior, el camino puesto ante ti por Dios, que sabe cómo llevarte a casa. Y si llegaras al hogar, significaría que tendrías que dejar de ser un buscador. Y tendrías que convertirte en alguien que ha sido encontrado. Y tendrías que levantarte por encima de la masa. Tendrías que abandonar toda tu identificación con la pequeñez. Tendrías que abandonar la necesidad de que los demás te aprueben. Abandonarías el nido de la locura. Habrías resurgido y ocupado tu verdadero lugar a la derecha de Dios. ¿No es ese el temor más profundo que tienes… el de realmente ser la Verdad de quien tú eres: Cristo Encarnado?" La Vía del Corazón. Lección 4.

  20. 3

    EL HILO DEL DESEO - SOLO VOZ

    EJERCICIO PRÁCTICO GUIADO correspondiente a la Lección 4 de La Vía del Corazón... No olvides lápiz y papel... y A DESEAR!!!! "Ahora, vamos con algo que nos sirve a modo de segundo ejercicio; y sugerimos que crees una estructura en la cual esto pueda ser practicado, y que se ajuste a tu propia vida. De nuevo no te tomará más de cinco, diez o quince minutos inicialmente, y quizá tres o cuatro veces por semana. Finalmente, lo harás todo el tiempo porque estarás creando deliberadamente. Por solo diez o quince minutos, aparta tu mundo. Recuerda que no necesitas hacer nada, así que el mundo puede esperar. Relaja el cuerpo y cierra los ojos. Y puede resultar de gran beneficio permitir que la respiración se haga muy profunda y rítmica; ella relaja el sistema nervioso y seduce al controlador en tu mente, a ese crítico que decide qué pensamientos están bien y cuáles no. Por cierto que el crítico nunca es algo que tú hayas creado. Es algo que permites que viva en tu mente, y que fue fabricado por un conjunto de otras mentes temerosas, padres y profesores. A medida que relajas el cuerpo y la mente, pregúntate a ti mismo, ¿Qué es lo que realmente quiero? Y observa las imágenes que vengan, sin juicio. Nota los sentimientos en el cuerpo, y permite que suceda por solo un minuto o dos. Entonces detente, abre los ojos, y escribe todo lo que puedas recordar. Vi la imagen de tener cuarenta y siete compañeros sexuales. Vi una imagen de monedas doradas cayendo sobre mí de modo que debía ponerme un paraguas sobre mi cabeza. Vi enormes boles de helado. Me vi a mí mismo en un barco en el océano. Lo que sea que aparezca, escríbelo. Noto que mi estómago se tensa. Pensaba que me iba a hacer pis en los pantalones. Lo que sea, escríbelo. Entonces, toma una profunda respiración, relájate de nuevo, y repite el proceso. Coloca la mano de modo que descanse sobre el corazón. Respira hacia dentro de él unas pocas veces, y entonces pregunta, ¿Qué deseo realmente? Y de nuevo permite que el proceso se dé como se dé. Hazlo en un periodo de diez o quince minutos, y tal que lo repitas al menos seis o siete veces, escribiendo. Toma ese trozo de papel, que quizás forme parte de un “diario”, como podrías llamarlo… y guárdalo hasta el siguiente periodo de ejercicio; y entonces, repite el proceso de nuevo. Y cuando lo hayas hecho siete veces, cuando tengas las siete hojas de papel de cada proceso, entonces, y solo entonces, comienza a mirar atrás, a todas las cosas que surgieron. Y pregúntate a ti mismo, ¿Qué parece estar repitiéndose? Puedes quizá notar que, Bueno, tres veces quise un enorme bol de helado, pero entonces ese deseo parecía difuminarse. Dos veces tuve el deseo de tener cuarenta y siete amantes, pero ahora me doy cuenta de que realmente solo quiero uno. Sea lo que sea, advierte el patrón, percibe el hilo que parece atravesar de arriba a abajo los periodos de ejercicio. Entonces, imagina que ese hilo es ese enlace energético que se anuda por un lado al pedazo de espuma en el filo de la ola, y que por el otro está anclado a la Profundidad del Océano. Y entonces considera que quizás, si te permitieras moverte por ese hilo, si comenzaras a poner tu energía ahí, si comenzaras a aclarar los obstáculos en tu consciencia que bloquean que ese deseo pueda ser vivido coherentemente, haciendo eso… podrías llevarte a ti mismo desde la gota de espuma en el filo de la ola hasta el Corazón de Dios. Y que, a lo largo del camino, todo lo que no fuera Amor llegaría hasta ti para que pudieras soltarlo. Y que, durante el proceso, podrías ir a través de una metamorfosis que culminaría en ser la encarnación viva del Poder de Cristo –para que tu alma pueda constatar y actualizar esa realización que siempre ha buscado. ¡Mmm! Esto es algo como para tragar bien saliva. Porque, ves, la razón de que te hayas decidido astutamente a engañarte a ti mismo para poder bloquear la energía del deseo, es que el alma sabe que, si siguieras ese hilo con un compromiso total e incondicional, se vería embarcada en el camino del que hablábamos en una hora anterior, el camino puesto ante ti por Dios, que sabe cómo llevarte a casa. Y si llegaras al hogar, significaría que tendrías que dejar de ser un buscador. Y tendrías que convertirte en alguien que ha sido encontrado. Y tendrías que levantarte por encima de la masa. Tendrías que abandonar toda tu identificación con la pequeñez. Tendrías que abandonar la necesidad de que los demás te aprueben. Abandonarías el nido de la locura. Habrías resurgido y ocupado tu verdadero lugar a la derecha de Dios. ¿No es ese el temor más profundo que tienes… el de realmente ser la Verdad de quien tú eres: Cristo Encarnado? Ahora bien, el deseo puede ser muy divertido. Idealmente, una vez que has practicado esto por tu cuenta, pide a tu compañero o a un amigo cercano (incluso puedes querer enseñarles estas cosas que lees o escuchas en esta Vía), pídele… si estaría dispuesto a embarcarse en este proceso contigo, de modo que, quizás una vez por semana, puedas sentarte con él y decir, ¿Qué encontraste esta semana? Bien, ¡aquí va…! Se llama desnudarse frente a un amigo. Se llama hacerse vulnerable con otro, encontrar a otro niño para jugar en el Reino, de modo tal que puedas salir al patio de recreo fuera del mundo adulto que dice, El deseo es malo. Chicos… tened cuidado. Y comienzas a contemplar lo que es verdadero y real desde un lugar de inocencia. Y comienzas a crear por ti mismo un grupo de apoyo. Y ese grupo quizás pueda crecer hasta tres o cuatro amigos –o incluso diez o veinte– en el cual todos están comprometidos a ponerse contacto con lo que realmente está en ellos, entendiendo el principio de que el deseo es el hilo que enlaza tu alma con el Corazón de Dios. Y Dios solo quiere extender, a través de ti, aquello que expresa Amor en el mundo. Esto es lo que se llama Creación. Quizás es un proyecto que vale la pena. Pues cuando no te posicionas en la actitud de permitir la acogida del deseo, solo hay otra alternativa: vivir en modo de mera supervivencia. Y cuando eliges la energía de la mera supervivencia, el mundo es tu amo. Ante él te verás obligado a inclinarte una y otra vez, y otra y otra… ¡vida tras vida, tras vida! Serás un esclavo de la locura que parece gobernar este mundo. Y nunca conocerás la paz. Y nunca conocerás el gozo. Y nunca vendrás al hogar. ¡Así de simple! Porque no fuiste creado para marchitarte y morirte en la vid. Fuiste hecho para producir buen fruto en cantidad. Permite que las raíces sean regadas por el deseo, por encima de todas las cosas, para así convertirte en la realización de lo que Dios tenía en Mente cuando Él respiró en ti el Aliento de la Vida. Y permite que ese Aliento sea recibido a cada momento. Llegarás a comprobar que la única cuestión –la única– por la que necesitas preocuparte es esta: ¿Cuánto de Dios estoy dispuesto a recibir y a permitir que sea expresado a través de mí? Esto se llama separar el grano de la paja. La paja son los pensamientos del mundo que te querrían hacer creer en la pequeñez. Y eso solo puede derivar en tu sufrimiento perpetuo. El grano es el alimento que da Vida, porque está lleno del Amor de Dios. Entonces, no le temas al deseo, sino que desea abrazar el deseo. Tócalo, siéntelo, conócelo, danza con él, canta con él, míralo con inocencia. Siéntelo plenamente. Y entonces aprende a discernir, con los métodos que te hemos dado, lo que verdaderamente es el deseo: ese hilo que está atravesando con su brillo todos tus días. Y entonces decide permitir que ese deseo informe tus elecciones, para que así puedas crear una vida que sirva a la realización de ese hilo de deseo." La Vía del Corazón. Lección 4.

  21. 2

    Lección 3 de La Vía del Corazón

    Lectura de la Lección 3 de La Vía del Corazón... Jeshua en comunión con Jayem. En esta tercera lección Jeshua desarrolla y amplía los conceptos de perdón, proyección y percepción y nos invita a vivir plenamente...

  22. 1

    La via del corazon leccion 2

    Lectura de la segunda lección de La Vía del Corazón.

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La Vía del Corazón es el primero de los tres libros que conforman La Vía de la Maestría (The Way of Mastery)... Canalizados por Jayem en comunión con Jeshua...Está compuesto por 12 lecciones, con el objetivo de ser recorrido durante un año, a razón de una lección por mes.

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Susana Cendón Elguero

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