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Mi perra vida

Fastidiado de las restricciones en las redes sociales, y sin postureo ni opiniones al vapor, aquí les dejo Mi Perra Vida

  1. 12

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 18.

    Relato – ¿Por qué no puedo ser fan? | Poema – Sólo ha sido mía - Francisco Pinzon Bedoya | Reseña – El silencio y la cólera - Pierre Lemaitre | Frase robada – Antón P. Chéjov | Bonus track

  2. 11

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 17.

    Relato – Como te ven te tratan | Poema – Mis amigos los poetas malditos - Rolando Gabrielli | Reseña – El monte de las furias - Fernanda Trías | Frase robada – Santiago Alba Rico | Bonus track - Espergesia - Cesar Vallejo

  3. 10

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 16.

    Relato – Un mundo raro | Poema – Indeseable - José Emilio Pachecho| Reseña – El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes - Tatiana Tibuteac | Frase robada – Fernanda Trías | Bonus track - Lo fatal - Ruben Dario

  4. 9

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 15.

    Relato – Réquiem por la redes sociales | Bonus track

  5. 8

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 14.

    Relato – El espejo (5) | Poema – Alas de páginas - Kellyath Clementine | Reseña – Antología fantástica - Anna O'Malley - Valentina Marini | Frase robada – Juan Villoro | Bonus track - Las alas del colibri - Norma Lazo

  6. 7

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 13.

    Relato – El espejo (4) | Poema – Mi casa III - Jazmin Campos Díaz | Reseña – Mujeres amores y otras rarezas - Soledad Arellano | Frase robada – Robert Penn Warren | Bonus track - El viudo - Diego Velázquez

  7. 6

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 12.

    Relato – El espejo (3) | Poema – La casa parecía cansada, como si rehusara ser vivida de nuevo - Anaclara Muro | Reseña – Los once de la tribu - Juan Villoro | Frase robada – Ekaitz Cancela | Bonus track

  8. 5

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 11.

    Relato – El espejo (2) | Poema – Misifustófeles, pero para los cuates, Misifú - Ana Basilio | Reseña – Rey Lepra - Bernardo Esquinca | Frase robada – Simón Angulo | Bonus track

  9. 4

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 9.

    Relato – Reabriendo twitter | Poema – Pretérito imperfecto - José Saed Ayub | Reseña – Una soledad demasiado ruidosa - Bahumil Hrabal | Frase robada – Bernardo Esquinca | Bonus track

  10. 3

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 8.

    Relato – Invasión extraterrestre – La comuna| Poema – ritual en un instante - Evangelina Vigil-Piñón | Reseña – El anticapitalista accidental - Fernando Díez Rodríguez| Frase robada – Juan Villoro | Bonus track

  11. 2

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 7.

    Relato – Invasión extraterrestre - Pernoctando | Poema – Danza para caballos (20) - Ana Estaregui | Reseña – El último neógrafo - Ignacio Álvarez | Frase robada – Fernando Díez Rodríguez | Bonus track

  12. 1

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 6.

    Relato – Invasión extraterrestre – La expulsión | Poema – Gatidad – José Emilio Pacheco | Reseña – El reino – Eugenia López | Frase robada – Bernard Mandeville | Bonus track Invasión extraterrestre – La expulsión El juicio de Ángela sucedió de manera ordinaria, como aquellos en los que seres humanos eran los imputados, prácticamente un trámite administrativo. De inmediato despidieron a Ángela y llegó una notificación a su teléfono móvil indicándole que el derecho a la educación de Valentina había sido suspendido, y tenía dos horas para retirarla del centro técnico-formativo al que había sido asignada apenas hace un año. El mundo se le desmoronaba otra vez, hacía de menos de dos años que Miguel, su esposo, había muerto. Se habían conocido en la universidad, eran profesores en el doctorado de física. Tuvieron a Valentina mientras estaban de sabático en Europa, cuando los tres tuvieron que regresar porque a la universidad le habían cancelado el financiamiento para proyectos “no indispensables”, que al inicio fueron todos los programas de maestría y doctorado, y a la postre prácticamente todas las licenciaturas, que fueron transformadas en cursos técnicos. Tras la llegada de los embajadores del universo; estaba prohibido llamarles aliens o extraterrestres, ya que se afectaban sus derechos y se consideraba peyorativo; arribaron miles de avances en todos los campos del conocimiento, forzando a los gobiernos a frenar los desarrollos tecnológicos y científicos humanos, para crear hordas de especialistas que ya sólo se encargarían de implementar y mantener toda esta nueva tecnología, lo cual en un inicio parecía (otra vez) la solución a todos los problemas de la humanidad, pero esta milagrosa respuesta, convirtió en pocos años, al grueso de la humanidad en empleados, atrofiados, que sólo seguían un manual de instrucciones, a los que pagaban lo mínimo indispensable para apenas sobrevivir. Excepto un pequeño grupo de líderes que nunca perdieron su estatus y se codeaban con estos embajadores del universo, quienes les proveían de minerales raros en la tierra y tecnologías impensables, este encuentro de élites rápidamente excluyó a todos los seres humanos de un trato digno. La humanidad dejó de serles útil, ya no eran requeridos para que les llenaran las bolsas de billetes comprando todos los productos que les ofrecían, ahora sus nuevos socios les proveían de riquezas que nunca imaginaron ver, así como respuesta a problemas de salud indisolubles e incluso la inmortalidad, pero no para todos, unos pocos habían regulado provechosamente estos acuerdos apenas llegaron a la tierra. Así, prácticamente todos estorbaban, afeaban con su pobreza el gran auge que el mundo experimentaba. Algunos lograron salvarse de la mendicidad. Ángela fue capacitada como nana de los embajadores del universo que, por sus condiciones físicas distintas requerían de personas con el mayor grado educativo. Para Miguel las cosas no fueron del mismo modo, no tuvo más remedio que aceptar un empleo de estibador en un centro de reciclaje de madera, que por algún interesante motivo los embajadores del universo la consideraban un festín que los volvía locos; aunque las cenas entre humanos y los siempre bien recibidos visitantes eran de los más extrañas, ya que regurgitaban ácidos volver predigerible e engullirla, comportamiento que creó tendencia. Habiendo tantas personas muriendo de hambre y sin empleo, las relaciones laborales se tornaron peligrosas. Un colega de Miguel amarró mal “accidentalmente”un cargamento con toneladas de madera, que al ser manipuladas con el montacargas, aplastaron a Miguel, dejándolo agonizar en uno de los cientos de hospitales que antes fuente de innovación, ahora apenas eran capaces de resolver problemas efímeros, por la falta de recursos técnicos y humanos. El puesto de Miguel fue ocupado inmediatamente por una persona que como otras tantas, habían sobornado a alguien para “liberar” un puesto de trabajo. Ahora sola Ángela se enfrentaba a una situación muy compleja, su sueldo era insuficiente para solventar lo elemental. Se había ganado el aprecio de la unipareja a la que había sido asignada para cuidarles el primogénito. En el mismo cuerpo el gameto masculino y femenino convivían, un organismo bicéfalo y bisexuado, la envidia de los aburridos e individualistas seres humanos. Extraoficialmente la unipareja de embajadores del universo le donaban un poco de esos minerales raros, que vendía en el mercado negro y lograba apenas salir adelante con sus gastos. A cambio de contarles, primero, sobre si vida previa, después sobre su campo científico y finalmente aspectos elementales de la historia de la humanidad, esto último considerado sedicioso. Los únicos que podían contar la historia de la humanidad eran las élites, siempre a través de la aprobación de una “Coaliación internacional de la verdad” que entregaba una versión muy modificada de lo que había sido la historia. Los embajadores del universo eran muy superiores, podían haber dominado y destruido a la humanidad, pero lo único que no podían hacer era volver al pasado, por lo tanto la historia del mundo fue de gran interés y valor para elles, un recurso finito que sólo podían detentar unos cuantos. Alguna de las conversaciones entre Ángela y su unipareja se filtraron entre las otras personas de servicio, por lo que había dado oportunidad a que alguien más ocupara el puesto de Ángela apenas se informara del delito que estaba cometiendo. Tras recoger a Valentina del centro técnico-formativo ya tenía una idea de lo que pasaría. En la puerta del minúsculo departamento, se le informaba que un juicio en su contra había sido ejecutado a través de una inteligencia universal; es decir una IA ultra-avanzada gracias a la nueva tecnología y abundancia de minerales raros; y había sido encontrada culpable, por lo que se le entregaba un código de acceso único para entrar al departamento y en menos de cinco minutos retirar sus pertenencias y retirarse, ya que la habitación sería asignada al cumplirse ese plazo. Los encuentros con los recién llegados podían ser violentos al forcejear por sus objetos de valor. Ángela no requería tanto tiempo, apenas contaba con algunas cosas, lo único que tomó fue un cuaderno, una pluma que se encontraban en la única mesa del departamento y lo poco que tenía de comida y agua. Al cerrar la puerta una notificación en el teléfono la invitaba a considerar alguna de las rutas de desalojo. Ya que permanecer en la calle era ilegal, y por lo tanto muy peligroso. Ángela y todos sabían que las rutas de evacuación eran un camino a la muerte, siempre había alguien con suficiente hambre para matar por las pertenencias de quienes las rondaban. Cuando regresaron del sabático a firmar su “renuncia voluntaria” en la universidad, la violencia en las calles era patente, acordaron que si algo pasaba, se reunirían en una zona alejada de la ciudad, a pocas horas en auto, un bosque donde acostumbraban acampar, en su momento pareció algo razonable, pero caminando con una niña de seis años, la idea era rotundamente fantasiosa. Gatidad – José Emilio Pacheco La gata entra en la sala en donde estamos reunidos. No es de Angora, no es persani de ninguna marca prestigiosa.Más bien exhibe en su gastada pelambretoda clase de cruces y bastardías. Pero tiene conciencia de ser gata.Por tantopasa revista a los presentes,nos echa en cara un juicio desdeñosoy se larga. No con la cola entre las patas: erguidacomo penacho o estandarte de guerra. Altivez, gatidad,ni el menor deseode congraciarse con nadie. Duró medio minuto el escrutinio.Dice la gata a quien entienda su lengua:Nunca dejes que nadie te desprecie. El reino – Eugenia López Los hongos son organismos muy interesantes, mas cercanos filogenéticamente a los seres humanos que a los vegetales. De algún modo son quienes dominan el universo, se encuentran desde las corrientes marinas hasta las uñas de los pies. Sin su invisible trabajo, la materia orgánica se acumularía de maneras monstruosas. Producen formas de lo más extrañas, y pueden matar, alimentar, curar y hacer alucinar. En este trabajo artístico y de divulgación Eugenia López comparte sus experiencias micófilas y nos deja conocer su interpretación sobre como interactúan función, apariencia o comportamiento biológico, con el resto del ecosistema; abriendo una rendija al interesante mundo de estos enigmáticos organismos. Lo hace de un modo que genera adicción a sus páginas y lo engalana por unas fotos muy bellas e interesantes. El viaje literario y botánico es en extenso placentero, ya sea para quienes apenas se están interesando por este universo, o para quienes hemos tenido algún acercamiento, es una gran lectura. Frase robada – Bernard Mandeville Los vicios privados hacen la prosperidad pública. Bonus track Pecora siempre al acecho, normalmente está muy pendiente de lo que ocurre, y se la pasa cuidándome, no me vaya perder. Tratando de regresar a entrenar como dios manda, no puede uno dejar de entrenar bien y comer mucho, porque el puerco cuerpo ya reclama. Uno de los restaruante en Malinalco, que estuvo muy rico, aunque la comida muy tardada, aunque creo que, es más las prisas de la gente que no sabe disfrutar el arte de la contemplación, como el señor en la silla.

  13. 0

    Mi perra vida | Temporada 2026, episodio 5.

    Relato – Sobre cómo Mastodon arruinó mi vida laboral | Poema – Te espero – Mikeas Sánchez | Reseña – Radicales libres – Rosa Beltrán | Frase robada – Bohumil Hrabal | Bonus track Sobre cómo Mastodon arruinó mi vida (laboral) Es muy probable que tenga que explicar qué es Mastodon, voy a ser simplista, con los peligros que ello entraña, esta volátil definición sería: es como twitter (X, de verdad que mal nombre es ese de equis) pero sin intereses comerciales (o al menos no muy evidentes). Es decir es una red de micro blogueo, una red social pues. Cariñosamente yo la llamo mi red anti-social, ya que casi no cumple con los estereotipos de lo que hoy se considera social, aunque en el fondo he visto que puedes tener una comunidad más cohesiva, que en las redes más populares. Una vez establecida una noción general sobre qué es Mastodon, procederé a contar que trabajo en una fábrica de embutidos, una empresa familiar, que como todas, empezó con el esfuerzo y el entusiasmo de unos pocos, pero que hoy vende los mejores embutidos de México y emplea a un par de miles de empleados a lo largo del país. Periódicamente tengo reuniones con el dueño del negocio, en el organigrama tiene un nombre más rimbombante, donde se tocan los temas más variopintos. No sé cómo, pero en algún momento terminamos hablando de twitter y su padre putativo elon musk. Mi patrón estaba sorprendido de que yo no tuviera facebook, ni twitter, ni instagram, ni ninguna de las redes sociales que él identifica. No me quería enredar mucho, pero dios en su infinita maleficencia, dejó que le explicara en más detalle cómo funcionaba esta cosa de Mastodon. Lo estaba haciendo bastante mal, ya que se puso a revisar sus mensajes en el teléfono simulando gran interés en mi banal explicación. Pero cuando le mencioné que una característica era que cualquiera podría tener una “instancia”, algo así como una isla privada pero interconectada con otras islas, y así la fábrica de embutidos podría tener su propia red social, los ojos le brillaron, y yo caí redondito en la trampa, le alimenté el ego diciéndole que sería el elon musk de las salchichas y las mortadelas, hasta le escribí la propuesta de nombre para su cuenta @[email protected]. Cuando se enteró que además todos los trabajadores estarían en su red social, y que cualquier cosa que él escribiera sería leída por toda esa comunidad, ya estaba hablándole al de sistemas, que pensó que el patrón se había vuelto loco cuando le pidió un twitter para embutidos finos. Yo me sentía el estandarte de las redes sociales no privativas (osea sin dueño), y si cualquier papanatas quiere que le den el Nobel de la Paz, porque no lo pediría yo que llevaba al fediverso (si, nuevo término que implica todas esas islas que les comenté hace rato) los chorizos y longanizas más sabrosos de todo México. Después de unos meses ya estábamos, yo muy apuntado en el equipo, bien embarcados con un servidor de lujo y con todos los aspectos técnicos casi listos para lanzar la instancia en Mastodon @embutidosfinos.mx. Se les hizo llegar un correo corporativo con bombo y platillo, presentación en la sala de juntas al consejo directivo, y muchos aplausos por ser los primeros embutidos en México en tener su propia red social. Desde el día uno las cosas agarraron velocidad, todo mundo estaba entusiasmado, nadie sabía muy bien cómo funcionaba el elefante ese; no había poder humano que les hiciera recordar Mastodon; así que usaban el elefante de modos muy eclécticos, ya sea como twitter, como facebook, como instagram, hasta como whatsapp. Honestamente bastante caótico, cada mañana que encendía la computadora la línea de tiempo local tenía miles, literalmente miles de mensajes, así que la ignoré, y dado que yo tenía mi cuenta en otro servidor comencé a ponerle menos atención. El que no lo ignoró fue mi patrón, Don Embutidos finos, que más confundido que nadie, un día compartió el contrato del nuevo mando medio de logística que habían reclutado de una empresa gringa en la cuenta @[email protected], en lugar de hacerlo por whatsapp al director de recursos humanos, pero también a quién se le ocurre andar compartiendo un documento así por eso medios, pero en fin. Tal contrato mostraba por primera vez los grandes beneficios que tenía un grupo selecto de allegados: oficina con ventana, secretaria, camioneta, y un sueldo bestialmente alto con buenas primas por ventas globales. Para todo el precariado no era ningún secreto, entendían el capitalismo mejor que el patrón y solo generó chistes y bromas. Quienes izaron la bandera heráldica fueron los mandos medios de otras áreas de la empresa, a quienes no les gustó la idea de que el recién llegado tuviera más privilegios que otros más cercanos y añejados en @embutidosfinos.mx. Todos ellos sin entender claramente lo que ocurría, compartían sus contratos, aparentemente solo entre ellos, pero su analfabetismo tecnológico no les permitió darse cuenta de que, los miles de empleados estaban presenciando en tiempo real un episodio de juego de tronos, pero con jamón de pavo y queso Oaxaca. Las cosas se salieron de control cuando los improperios contra el mero patrón de ser esporádicos ya eran la norma. En la oficina estaba el abogado, el responsable de sistemas, el dueño y yo. Para no hacerles el cuento largo me culpaban de todo, ellos juraban que eso seguramente nunca la había pasado a elon musk; y palabras más, palabras menos necesitaban un chivo expiatorio, y por supuesto una solución a todo este enredo. Pues a grandes males, grandes soluciones, a la chingada la soberanía tecnológica, y las sociedades de pares, cerramos el servidor y listo. Honestamente pensé que todo el problema habría terminado ahí, total se iban a quejar de las hermosas amistades que habían hecho, obvio no falto quién consiguió pareja, pero pues ya se regresarían a sus redes y listo. A mí me fue bien, me pusieron un acta administrativa y ya, nunca supe bien el motivo, pero eso me saco por andar de opinador sin causa. A las tres semanas se desató la maldad. Pues a la mayoría de los trabajadores les había encantado la idea de tener su propia red social, salvo el drama de los directivos, los demás se la llevaban bien, organizaron cajas de ahorro virtuales, colectas de ayuda a colegas en desgracia, competencias deportivas, pero siempre algo temerosos porque sabían que @[email protected] podría estar viendo sus conversaciones, como cualquier otra persona. Así que cuando cerraron el servidor, le preguntaron al de sistemas si era muy costoso hacer lo que había hecho el dueño. Al de sistemas le encanta el relajo y el chisme, así que se buscó unas computadoras de segunda mano y ya sabiendo cómo funcionaba el asunto montaron su propia instancia de Mastodon, por sorteo el nombre que ganó fue @embutidoñero.soy. La gente estaba encantada, y la instancia tenía una actividad muy intensa y divertida, tanto que, cuando los directivos que se encargaron de montar la ahora conocida #rabietadericos se enteraron de la existencia de esta instancia y de lo que ahí ocurría, que se rumoraba incluía opiniones soeces y jocosas sobre sus jefes, quisieron infiltrarse, pero ya habían aprendido la lección y les negaron el registro y todas las cuentas estaban privadas por defecto. Tal grado de insurrección fue comunicado al presidente de la compañía, que denostó el movimiento y se sentía muy alejado del proletariado con su nueva cuenta en Truth social. Lo que ya no le gustó fue recibir una notificación de que gracias a la nueva instancia, crearon una cuenta llamada @sindicato@embutidoñero.soy que ayudo a gestionar la formación del primer sindicato en la empresa, e instaban a las autoridades para dialogar sobre una mejoría en las condiciones laborales de la empresa. Nuevamente necesitaban un chivo expiatorio, y ¿adivinen quién fue?, me inculparon de organizar el sindicato y por su puesto fui despedido. Hasta donde me enteré, las cosas se pusieron bravas, tanto que el presidente está pensando en vender la empresa y retirarse, ya le faltaba poco y no tiene a quién heredarla. Lo que realmente me entristece es que al no pertenecer a la compañía mi cuenta fue suspendida, ni modo, honestamente se había puesto bien interesante. Llevo unos meses desempleado, y cuando me preguntan qué es eso de Mastodon, ya no sé si reír o llorar. (el uso inadecuado de algunas minúsculas en lugar de mayúsculas es intencional) Te espero – Mikeas Sánchez Te espero amado mío, en esta mi alcoba creada para los pájaros en esta mi soledad que se expande cuando te marchas ¡Ven! Acerca tu oscuridad a mi alma, acerca tu dulzura a mi corazón. No me olvides nahual de la montaña, espíritu florecido del bosque. ¡Ven! Enséñame el animal que te habita, tu espíritu de la noche, acerca tu nahual al mío, dancemos durante el sueño, atraviesa el inframundo, hasta encontrarnos. Radicales libres – Rosa Beltrán Nuevamente otra novela autobiográfica en la que se cuenta cómo la autora pierde a su madre, quien la abandona para seguir su sueño, y esto lo utiliza como argumento circular para contar su devenir y el de su hija (a quien cuenta la historia). Eso la envuelve de mucha nostalgia, y tiene la capacidad de escribir de manera inteligente y ocurrente, esto se ensalza por la narración en audiolibro de Tiaré Scanda, una actriz de malas telenovelas, que veía en mi adolescencia, pero que en esta ocasión, verdaderamente haca un gran trabajo dándole valor a la historia. Regresando al libro, es una historia interesante, divertida, con sus picos y sus valles, que la hacen adictiva, hasta que llega al tercio final, dónde la historia se desquebraja terriblemente, ella y su hija se dan ínfulas de feministas avanzadas, pero terminan perpetuando un pseudo-empoderamiento clasemediero, bien cargado de malinchismo pueril y superficial que, no niega su aspiracional colonialismo. Defendiendo a su pareja que en México pasa por un gran hombre, pero que en su natal Alemania le hubieran sacado hasta la risa por no hacerse cargo adecuadamente de una hija a la que abandona. Para mí, fue un libro agridulce, ya que se perfilaba para ser una gran revelación, pero se desinfló, ni modo, igual venderá miles de copias entre sus abanderadas. Frase robada – Bohumil Hrabal tengo la cartera llena de libros de los cuales espero que por la noche me expliquen algo sobre mí mismo, algo que todavía desconozco Bonus track La cara de Pecora, sorprendida de mi comportamiento buscando la típica foto de influencer, traicionando mi vida ascética Segundos antes de ser atacado por un alebrije satánico. Macchiato en modo bucólico, hay quien dice que ya se ve mayor, será el sereno es un guapo.

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