EPISODE · Sep 5, 2024 · 6 MIN
La consciencia como una propiedad emergente del cerebro
from PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM
La consciencia como una propiedad emergente del cerebro Es un tema que preocupa a muchos expertos y aficionados de todo tipo. Filósofos, científicos, psiquiatras… Se trata de la naturaleza de la conciencia. Un fenómeno muy próximo a la experiencia individual y, a la vez, tan desconocido. Los científicos opinan que esta se origina en el cerebro. Muy pocos siguen defendiendo la tesis dualista de cerebro y mente. Así que la conciencia es un resultado, una propiedad emergente del cerebro. Un sistema tan complejo, como es nuestro órgano pensante, se organiza de tal forma, que da lugar a una nueva estructura. Una estructura con propiedades que antes no existían. Dando como resultado, la mente. Pero… ¿Qué significa que es una propiedad emergente? Pensad en un coche, este se compone de piezas aisladas. Juntas y organizadas de una forma mecánica y bien conectada dan como resultado un vehículo que se desplaza. Pero por sí sola, una pastilla de freno suelta, no puede frenar un coche. Hace falta que todo funcione en conjunto. Por lo tanto una propiedad emergente es más que la suma de sus partes. Y esta propiedad adquiere nuevas funciones cualitativas que no pueden predecirse, simplemente por la suma de las propiedades de sus componentes. Otro ejemplo clásico es el de una colonia de hormigas. Cada una se comunica con las otras mediante feromonas. Tienen poca cognición, pero trabajando juntas, realizan operaciones complejas y bien coordinadas. Esa colonia funciona como una mente colectiva, como si todas conformasen un solo ser. Al sumar las partes sale ‘algo más’. Algo inesperado y especial, eso es una propiedad emergente. El cerebro con sus incalculables células, conectadas en red, las neuronas, intercambian impulsos electroquímicos. En sus sinapsis, emiten y reciben sustancias químicas, los neurotransmisores: la dopamina, serotonina, oxitocina… Están asociados con el placer, la felicidad o la adicción. A parte de esas funciones, de la unión de neuronas aparece una propiedad emergente muy singular: La conciencia humana. De ese montón de chispazos y sustancias, brotan pensamientos, emociones y un escenario mental. Y todo tejido por lo que consideramos nuestro ‘yo’. Un sistema es más que la suma de sus partes, cuando sus componentes alcanzan una cierta complejidad y actúan entre sí pueden surgir propiedades imprevistas. Propiedades que no se dan en ninguno de sus componentes por separado. Dicen que la evolución es ciega. El cerebro vive en un cuarto oscuro, el cráneo. Por sí solo, no oye ni ve nada, en esa oscuridad, no le llega la luz ni tampoco los sonidos. Para hacer que nos enteremos de las cosas, necesita estar conectado a las terminaciones nerviosas de los órganos de los sentidos. La información sensorial pasa por una gran estación central, el tálamo. Menos las fibras olfativas que circulan directamente a la paleocorteza. A partir de esa información, el cerebro ya construye su réplica del mundo exterior. Es un modelo, una maqueta una representación a su manera. Esa maqueta nos sirve para movernos por el mundo, no es perfecta, pero es suficiente para nuestra supervivencia. ¿Es la conciencia humana un error en la evolución? Gracias a ella sabemos que existimos, que vivimos y que un día moriremos. Lo que somos y sentimos los seres humanos reside en nuestros hemisferios cerebrales, en la neocorteza. Es un tejido nervioso que tienen los mamíferos. Aunque la nuestra está más desarrollada. Los reptiles tienen paleocorteza, pero no tenemos ni idea de cómo piensa un cocodrilo. En cada salto de complejidad de un sistema, aparecen propiedades nuevas. Sabemos que las regiones del cerebro implicadas en las emociones, son más antiguas, evolutivamente hablando. Posiblemente, nuestros antepasados reptilianos ya las tendrían. Sabemos que en el cerebro hay módulos de redes neuronales que se dedican a tareas específicas. Pero la consciencia rompe esa forma de operar. Cuando nos damos cuenta de algo y actúa la consciencia se produce un incremento amplio en la conexión de todos esos módulos. Es decir, la consciencia no es la conectividad cerebral entre sí, sino la cantidad de formas diferentes en que se puede lograr esa conexión. Lo denominan la entropía del cerebro. En resumen, hace falta un sistema complejo y bien conectado. La conciencia sólo surge cuando algo se representa de manera global en el cerebro. Al mismo tiempo es el reflejo de la interacción de sus componentes aunque el resultado sea mayor que el de la suma de sus partes. Gracias a esta aparentemente casual, propiedad emergente, la consciencia… El cerebro mejora su procesamiento de la información y nos permite percibir el mundo con un determinado modelo.
NOW PLAYING
La consciencia como una propiedad emergente del cerebro
No transcript for this episode yet
Similar Episodes
Mar 26, 2026 ·1m
Jan 2, 2026 ·47m
Dec 21, 2025 ·46m