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Puedes Hacerlo

El Podcast Puedes Hacerlo brinda apoyo a mujeres espectaculares para lograr su mejor versión. Comparto herramientas que te ayudarán a lograr tu peso ideal y quedarte ahí para siempre. Escúchalo y descubre como cambiando tu manera de pensar, puedes espectacularmente cambiar tu manera de vivir.

Publisher-supplied feed metadata · PodParley refreshed Jun 6, 2026 · Source feed

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    337. 4 Errores que estancan durante los cambios hormonales

    Si estás en una etapa de cambios hormonales y sientes que te cuesta más sentirte ligera, fit y a gusto en tu cuerpo, este episodio es para ti. Quiero compartirte 4 errores que podemos cometer y que pueden hacer esta etapa mucho más difícil. Sí, nuestros cuerpos y hormonas cambian, pero hay una gran diferencia entre vivir estos cambios a convertirlos en la explicación de absolutamente todo. Error #1: Convertir esta etapa en tu enemiga. Durante años hemos escuchado que la menopausia es terrible, que después de cierta edad todo cambia y que ya no bajas igual, y llegamos a esta etapa con una historia ya escrita. No estoy diciendo que no existan síntomas reales, claro que existen. Pero además de lo que sucede físicamente, existe la historia con la que lo interpretamos. Tal vez esto no tiene que ser una guerra. Error #2: No darle a la comida su justo valor. Podemos irnos a dos extremos: querer comer perfecto, cero azúcar, cero carbohidratos, todo limpio y controlado; o pensar que da igual lo que comamos porque "son las hormonas". La comida importa, pero no lo es todo. También nos alimentan el descanso, el movimiento, las relaciones, la vida espiritual, el propósito y nuestros pensamientos. La invitación es observarnos, escucharnos y aprender de nuestro cuerpo. Error #3: Culpar a las hormonas de todo. Esta etapa coincide con muchos cambios de vida: los hijos crecen, nuestros padres envejecen, cambian la pareja, el trabajo, las prioridades y la rutina. Tal vez sí hay un componente hormonal, pero también puede haber estrés, falta de sueño, más alcohol o demasiadas cosas pasando al mismo tiempo. En lugar de meterlo todo en la bolsa de "menopausia", separa. ¿Qué está pasando realmente? ¿Qué parte es física? ¿Qué parte tiene que ver con tu estilo de vida? ¿Qué sí puedes atender? Error #4: Aguantar tus síntomas en lugar de atenderlos. Aceptar que tu cuerpo cambia no significa resignarte a sentirte mal. Atiende síntoma por síntoma. Si son bochornos, atiéndelos. Si es el sueño, atiéndelo. Si necesitas evaluación médica, haz tu cita, pregunta, da seguimiento, prueba lo que tú y tus profesionales consideren adecuado para ti, observa y ajusta. Yo misma he visto que cuando estoy especialmente estresada, consumo más alcohol de lo habitual o duermo tarde, noto diferencias en cómo me siento. Entonces cuido esas áreas desde la observación, no desde el miedo. Y quiero ser muy clara: nada de esto sustituye tus visitas al médico ni el acompañamiento de profesionales de la salud. Benditos médicos. Sigue el tratamiento que consideres adecuado junto con profesionales en quienes confíes. Pero hay una parte que le corresponde a tus médicos y otra parte que ningún médico puede hacer por ti: observar qué te estás diciendo, cómo te relacionas con tu cuerpo, escuchar tu hambre, dormir, poner límites, trabajar tus pensamientos y atender tu estrés, tus relaciones, tu movimiento y tu alimentación. Esa parte te toca a ti. Y eso significa que hay mucho que sí está en tus manos. Y precisamente esto es lo que vamos a trabajar durante septiembre dentro de Mi Mejor Versión: sentirnos FIT en esta época de cambios hormonales, trabajando mentalidad, alimentación, estilo de vida y herramientas simples para escucharnos y atender lo que hoy necesita nuestra atención. Si esto es exactamente lo que necesitas trabajar, únete a Mi Mejor Versión: www.monicasosa.com/mimejorversion Con mi cariño, Tu coach Mónica 🧡

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    336. Queridos Brazos.

    En este episodio comparto contigo una reflexión muy personal. Durante muchos años tuve una relación muy difícil con mis brazos. Pensaba que tenían que verse diferentes para que yo pudiera sentirme bien con ellos. Hace poco, después de una lesión, volvieron a aparecer pensamientos que creía haber dejado atrás. Y esta experiencia me recordó algo muy importante: No es lo mismo cuidar tu cuerpo desde el amor que intentar cambiarlo desde el rechazo. En este episodio hablamos de cómo reconciliarnos con esa parte de nuestro cuerpo que hemos juzgado durante años y de cómo dejar de poner condiciones para tratarnos con cariño. Porque querer fortalecer tu cuerpo no está peleado con amarlo. La diferencia está en desde dónde lo haces. También te comparto una reflexión muy especial sobre mis abuelitas y cómo, sin darme cuenta, durante muchos años cargué un mandato que ya no quiero que siga dirigiendo mi vida. Espero que este episodio te invite a mirar tu cuerpo con un poco más de compasión y, sobre todo, con mucho más amor. 🧡 Si este episodio resonó contigo, creo que te encantará formar parte de Mi Mejor Versión. Es un espacio donde, semana a semana, hacemos exactamente este trabajo: transformar la relación con nosotras mismas, con nuestro cuerpo y con nuestra historia. ✨ Toda la información la encuentras en: monicasosa.com/mimejorversion

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    335. Mi Mejor Versión en Tiempos de Caos.

    335. Mi Mejor Versión en Tiempos de Caos ¿Alguna vez has sentido que no puedes cuidar de ti porque tu vida está demasiado complicada? Una mudanza. Un cambio importante. Una separación. Una pérdida. Un problema económico. Un diagnóstico. O simplemente una temporada llena de incertidumbre. Es muy fácil pensar: "Cuando todo se calme, ahora sí voy a volver a cuidarme." En este episodio quiero compartirte una experiencia muy personal. Estoy viviendo una de las etapas más retadoras de los últimos años: una mudanza internacional llena de decisiones, cambios e incertidumbre. Y, aun así, me he sorprendido sintiéndome bien. No porque todo esté perfecto. Sino porque, por primera vez, me siento profundamente cuidada por mí. En este episodio te comparto la reflexión que esta experiencia me ha regalado y cómo descubrí que muchas veces no son las circunstancias las que nos mantienen atoradas, sino la conversación que tenemos con nosotras mismas mientras las atravesamos. Hablaremos de: 🧡 Cómo dejar de poner en pausa el cuidado de ti cuando la vida se pone difícil. 🧡 Por qué las circunstancias pueden desconectarnos de nosotras y llevarnos a comer por ansiedad o por emociones. 🧡 El detox emocional que estoy viviendo durante esta mudanza y la herramienta que hoy más me está sosteniendo. 🧡 Cómo crear tu mejor versión sin esperar a que todo esté en orden. Si hoy sientes que la vida está caótica y que has dejado de cuidarte porque "ya habrá tiempo después", este episodio es para ti. Porque quizá no necesitas esperar a que las circunstancias cambien. Quizá solo necesitas aprender a sostenerte dentro de ellas. 🧡 ¿Te identificaste con este episodio? Si hoy sientes que las circunstancias de tu vida te han llevado a poner en pausa el cuidado de ti… quiero decirte algo: No necesitas esperar a que todo se calme para volver a ti. Eso es justamente lo que hacemos dentro de Mi Mejor Versión. Cada semana nos acompañamos para crear una transformación consciente en nuestra manera de pensar, relacionarnos con la comida, cuidar de nosotras mismas y construir una vida que nos sostenga... mucho más allá del peso. No necesitas otra dieta. No necesitas más fuerza de voluntad. Necesitas un espacio que te recuerde, una y otra vez, que sí puedes crear tu mejor versión, incluso en medio del caos. ✨ Me encantará acompañarte. 👉 Únete hoy en: monicasosa.com/mimejorversion Te espero, con mi cariño, tu coach Mónica 🧡  

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    334. ¿Y si dejas de buscar más soluciones?

     ¿Y si dejas de buscar más soluciones? Este episodio es para ti si últimamente sientes que haces todo lo posible por cuidarte… pero, aun así, te sientes cada vez más confundida. Si un día escuchas que hay que ayunar y al siguiente que no. Que una persona dice que elimines los carbohidratos y otra dice que son indispensables. Que compras libros, guardas reels, escuchas podcasts, ves videos, sigues expertos… y, lejos de sentirte más tranquila, cada vez tienes más dudas. Si has llegado a pensar: "Ya no sé qué hacer." Este episodio es para ti. Porque hoy quiero compartirte algo que, de verdad, puede cambiar por completo la manera en la que estás viviendo este proceso. Pero antes de comenzar, quiero pedirte un favor. Si este podcast te acompaña, te inspira o te ha ayudado de alguna manera, ¿me regalarías un minuto para dejar una reseña de cinco estrellas o un comentario en la plataforma donde lo escuchas? De verdad hace una gran diferencia. Ayuda a que este mensaje llegue a muchas más mujeres que hoy también están cansadas de vivir peleadas con la comida, con su cuerpo o consigo mismas. Y si mientras escuchas este episodio piensas en alguien a quien le haría bien escucharlo, compárteselo. Nunca sabes cuándo una conversación puede cambiar una vida. Y ahora sí… Empecemos. Hace unos días estaba pensando en algo que veo una y otra vez. Mujeres inteligentes. Comprometidas. Que de verdad quieren sentirse mejor. Que han invertido tiempo, dinero y muchísima energía tratando de encontrar la respuesta. Y, sin embargo… Cada vez se sienten más perdidas. Y entonces aparece este pensamiento: "Es que todavía no encuentro el plan correcto." "Todavía me falta descubrir algo." "Seguro hay una estrategia mejor." ¿Te suena conocido? Porque durante años yo también pensé así. Y hoy quiero proponerte una posibilidad diferente. ¿Y si el problema no fuera que te falta información? ¿Y si el problema fuera justamente lo contrario? ¿Y si tienes demasiada? Vivimos en una época donde todos los días alguien asegura tener la respuesta. Un nuevo método. Una nueva dieta. Un nuevo suplemento. Un nuevo protocolo. Y mientras más buscamos… Más complicado parece volverse todo. Hasta que dejamos de confiar en nosotras. Y empezamos a pensar que el problema somos nosotras. Pero no. No eres tú. Simplemente has estado tratando de resolver algo desde la confusión. Y quiero compartirte un concepto que para mí ha cambiado muchísimo la manera de acompañar a las mujeres. Yo le llamo… Math vs. Drama. Porque sí existe una parte matemática. Si durante varias semanas comes constantemente mucho más de lo que tu cuerpo necesita… Vas a acumular peso. Si durante varias semanas nutres a tu cuerpo de una manera que necesita… Lo más probable es que tu cuerpo responda. Eso es matemática. No hay juicio. No hay culpa. No hay fracaso. Simplemente es la realidad. Pero el problema casi nunca empieza ahí. El problema empieza cuando a esa matemática le agregamos drama. "Ya arruiné el día." "Ya para qué." "Nunca voy a poder." "Empiezo el lunes." "Necesito otro plan." Y entonces un momento se convierte en una semana. Una semana en un mes. Y un mes en otro año viviendo exactamente la misma historia. Hay una frase que quiero regalarte hoy. El drama no está en haber comido de más. El drama está en todo lo que te dices después. Y quiero decirte algo que quizá te sorprenda. Después de tantos años acompañando mujeres… Cada vez estoy más convencida de que a la mayoría no le falta saber qué hacer. Le falta dejar de buscar y empezar a practicar. Porque saber no transforma. Lo que transforma es practicar. Y, sobre todo… Practicar acompañada. Porque ahí está la diferencia. No en tener otro menú. No en encontrar otro experto. No en descubrir otro suplemento. La diferencia está en tener un espacio que, cuando te distraes, te recuerda lo importante. Que, cuando te juzgas, te ayuda a regresar a la realidad. Que, cuando te complicas, te invita a volver a lo simple. Eso es justamente lo que hacemos dentro de Mi Mejor Versión. No buscamos la siguiente moda. Volvemos una y otra vez a las bases. A esas pequeñas prácticas que parecen demasiado simples… Pero que, cuando las sostienes en el tiempo, terminan transformando una vida. Porque la transformación rara vez ocurre por hacer algo extraordinario. Sucede cuando haces extraordinariamente bien las cosas sencillas. Así que hoy no quiero dejarte con una lista enorme de tareas. Solo quiero invitarte a elegir una. Una sola. Quizá decidir tu desayuno desde hoy. Quizá empezar tus comidas con proteína. Quizá sentarte a comer sin el celular. Quizá tomar suficiente agua. La que tú elijas. Pero elige una. Y practícala toda la semana. No necesitas empezar de cero. No necesitas una estrategia nueva. Necesitas volver a confiar en lo que realmente funciona. Y si mientras escuchabas este episodio sentiste un poquito de alivio… Si pensaste: "Eso es exactamente lo que necesito." Quiero invitarte a dejar de caminar este proceso sola. A dejar de brincar de una cuenta a otra, de una dieta a otra, de una promesa a otra. Porque créeme… Después de tantos años dedicada a esto, puedo decirte con muchísima tranquilidad que la respuesta no está en seguir acumulando información. La respuesta está en tener un lugar donde puedas detenerte, practicar, hacer preguntas, recibir acompañamiento y construir, poco a poco, la mujer que quieres ser. Ese lugar existe. Y se llama Mi Mejor Versión. 🦋 Si quieres conocerla, visita monicasosa.com/mimejorversion. Me encantará acompañarte. Yo soy Mónica Sosa. Gracias por regalarme estos minutos. Y recuerda… No necesitas hacerlo perfecto. Solo necesitas dejar de complicar lo simple y empezar a caminar acompañada. Con cariño, Tu coach Mónica 🧡  

  5. 322

    333. ¿ Y si bajar de peso dejara de ser tu misión?

    En este episodio te comparto una experiencia muy personal: el día que encontré un folder lleno de dietas, tarjetas de control de peso y planes de alimentación que había guardado durante más de treinta años. Al verlo entendí que no estaba sosteniendo solo papeles… estaba sosteniendo una identidad: la de la mujer que siempre tenía que bajar de peso. Ese momento me llevó a hacerme una pregunta que transformó mi manera de ver el bienestar: ¿Quién soy cuando dejo de ser la mujer que siempre tiene que bajar de peso? En este episodio hablamos de: ✨ Por qué el verdadero problema no suele ser el peso, sino la relación que hemos construido con él. ✨ Cómo dejamos nuestra paz "al otro lado del camino", creyendo que llegará cuando alcancemos cierto número. ✨ Qué significa realmente encontrar tu peso ideal: uno que puedas construir y sostener sin dejar de vivir. ✨ Cómo cuidar tu cuerpo desde el amor, en lugar del control, la culpa o la obsesión. ✨ Por qué aprender a volver después de un viaje, una comida especial o una semana difícil cambia por completo tu relación con la comida y contigo misma. Mi deseo es que este episodio te recuerde que sí puedes construir el peso en el que te sientas bien, pero sin poner tu vida en pausa mientras llegas ahí. Porque la vida no empieza cuando cambia un número. La vida está pasando hoy. 🧡 Si este episodio resonó contigo, te invito a conocer Mi Mejor Versión, un espacio para aprender a cuidar de ti, disfrutar la comida y construir una relación mucho más bonita contigo misma. Más información: monicasosa.com/mimejorversion

  6. 321

    332. Error 21 de 21 "Nunca termino lo que empiezo"

    Este es el error 21 de 21 de esta serie especial en donde hemos estado detectando pensamientos que nos hacen acumular peso. Y el pensamiento con el que quiero cerrar esta serie es este: "Nunca termino lo que empiezo." Quiero preguntarte algo. ¿Te has descubierto diciéndote esto? Porque quiero compartirte que es uno de los pensamientos que más escucho dentro de Mi Mejor Versión. Y curiosamente no aparece cuando todo va mal. Aparece cuando una mujer iba muy bien. Cuando llevaba varios días cuidándose. Cuando estaba avanzando. Y de pronto... aparece la imperfección. Un día diferente. Una comida diferente. Una decisión que no salió como esperaba. Y entonces llega esa voz que dice: "¿Ya ves? Nunca terminas lo que empiezas." Y lo más impresionante es que nos la creemos. Nos la creemos al cien por ciento. Aunque tengamos evidencia de todo lo contrario. Mujeres que terminaron una carrera. Que han sacado adelante una familia. Que han construido un negocio. Que han atravesado momentos dificilísimos. Y aun así se siguen diciendo: "Yo nunca termino lo que empiezo." Yo también me repetía esa historia. Y durante mucho tiempo la di por verdadera. Hasta que entendí algo. Una historia que has repetido muchas veces no necesariamente es verdad. Solo significa que la has repetido muchas veces. Y aquí quiero compartirte lo que para mí ha sido uno de los descubrimientos más importantes acompañando a cientos de mujeres. Muchas creemos que lo más difícil de este camino es decirle que no al pastel. O no comernos las papitas. O seguir un plan de alimentación. Yo ya no lo creo. Lo más difícil es otra cosa. Lo más difícil es que llega un día en el que no hacemos las cosas perfecto... y aun así seguir creyendo en nosotras. Bajarle el volumen a esa voz que dice: "Ya ves... eres un caso perdido." "Nunca terminas lo que empiezas." Eso sí es incómodo. Pero también es ahí donde empieza el verdadero crecimiento. Y eso es justamente lo que comprobamos una y otra vez dentro de Mi Mejor Versión. No aprendemos a hacerlo perfecto. Aprendemos a dejar de abandonar el camino cada vez que aparece la imperfección. Porque vivir teniendo al peso como el proyecto de nuestra vida... es profundamente desgastante. Sí, queremos lograr un peso que nos haga sentir bien. Claro que sí. Pero no a costa de seguir viviendo peleadas con nosotras mismas. Mi deseo es ayudarte a que el peso deje de ser el centro de tu vida. Que aprendas a entender tu cuerpo. A confiar en él. A cuidarlo. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "A mí siempre me pasa lo mismo." Por un: "Abrazo mi imperfección y sigo adelante." Porque tu historia no termina donde has estado. Tu historia continúa donde decides seguir avanzando.   Y si durante estos 21 episodios te viste reflejada… si más de una vez sentiste que estaba describiendo tu historia… quiero invitarte a dar el siguiente paso. Las puertas de Mi Mejor Versión ya están abiertas. Visita monicasosa.com/mimejorversion. No vas a empezar una dieta más. Vas a empezar a crear una relación diferente contigo, con tu cuerpo y con la comida. Vas a empezar a crear tu mejor versión. Y además, este es un muy buen momento para hacerlo, porque puedes aprovechar el precio de lanzamiento que estamos ofreciendo. No esperes a que pase el verano, a que llegue el lunes o a que empiece el siguiente mes. Tu mejor versión no necesita una fecha perfecta para comenzar. Me encantará acompañarte. Te espero en monicasosa.com/mimejorversion. Te espero🧡 Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  7. 320

    331. Error 20 de 21 "No me dá la vida para cuidarme"

    Este es el error 20 de 21 de esta serie especial en donde estoy compartiendo pensamientos que nos hacen acumular peso. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "No me da la vida para cuidarme." Y sí. A veces la vida se siente así. Hay responsabilidades. Pendientes. Personas que amamos. Situaciones inesperadas. Pero quiero invitarte a notar algo. Cuando nos repetimos: "No me da la vida." Terminamos sintiéndonos sin tiempo, sin energía y sin opciones. Y desde ahí es muy fácil abandonarnos. Por eso hoy quiero proponerte un pensamiento diferente: "Hoy sí puedo cuidar un poquito de mí." Respira. "Hoy sí puedo cuidar un poquito de mí." Porque quizá hoy no puedes hacerlo todo. Pero sí puedes hacer algo. Y muchas veces ese algo es suficiente para volver a conectar contigo. Este tema es tan importante que le dediqué un episodio completo del podcast titulado justamente: "No me da la vida." Te invito a escucharlo. Porque descubrirás que muchas veces no se trata de que no tengas tiempo para cuidarte. Se trata de revisar en dónde estás poniendo tu energía. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "No me da la vida para cuidarme." Por un: "Hoy sí puedo cuidar un poquito de mí." Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  8. 319

    330. Error 19 de 21 "Hablarme bonito no me sirve, necesito disciplina"

    Hoy comparto contigo este que es el error 19 de 21 de esta serie especial. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "No, no, no. A mí hablarme bonito no me sirve. Yo necesito disciplina." Y quiero invitarte a cuestionar esta idea. Porque muchas de nosotras hemos vivido creyendo que la manera de lograr resultados es siendo más duras con nosotras mismas. Exigiéndonos más. Presionándonos más. Criticándonos más. Y sí, quizá eso funciona por un tiempo. Pero también cansa. Agota. Y muchas veces termina alejándonos exactamente de lo que queremos crear. Porque una cosa es ser responsable. Y otra muy distinta es vivir peleada contigo misma. Y aquí está la diferencia que me parece importante hacer. No se trata solamente de hablarte bonito. No se trata de repetir afirmaciones frente al espejo y ya. Se trata de observar desde qué espacio estás tomando acción. Porque no es lo mismo hacer ejercicio desde: "Tengo que hacerlo porque estoy fatal." Que hacerlo desde: "Quiero cuidar de mí." No es lo mismo elegir una comida desde el castigo. Que elegirla desde el respeto. No es lo mismo vivir desde la exigencia. Que vivir desde la responsabilidad. Y sí, los resultados también son diferentes. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Elijo moverme desde el amor y no desde la exigencia." Respira. "Elijo moverme desde el amor y no desde la exigencia." Porque cuando soltamos ese estrés innecesario que genera la pelea constante con nosotras mismas... descubrimos algo muy poderoso: Que sí podemos crear nuestra mejor versión. Y además disfrutar el camino. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "Yo necesito más disciplina." Por un: "Elijo moverme desde el amor y no desde la exigencia." Y observa qué cambia. Si quieres llevar a un siguiente nivel todo lo que comparto en el podcast y hacerlo vida, mantente al pendiente porque pronto podrás ser parte del más bonito espacio para lograrlo.  Por lo pronto sígueme en instagram https://www.instagram.com/monicasosacoach Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  9. 318

    329: Error 18 de 21 "¿Por qué otras pueden y yo no?"

    Este es el error 18 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "¿Por qué otras pueden y yo no?" Y antes de seguir, quiero decir algo importante. Compararnos es normal. Todas lo hacemos. Yo también me he comparado. Lo que quiero invitarte a hacer hoy no es a juzgarte por compararte. Es a reflexionar en el costo que tiene seguir haciéndolo. Porque cada vez que nos comparamos, dejamos de mirar nuestra propia vida para enfocarnos en la de alguien más. Y sin darnos cuenta, empezamos a idealizar cuerpos, pesos y vidas que realmente no conocemos. Lo que sí sabemos es esto: No sabemos cuánto disfruta esa persona su vida. No sabemos cómo se siente en su cuerpo. No sabemos cómo se habla a sí misma. No sabemos cuánto se cuida. No sabemos si realmente vive en paz. Y tampoco necesitamos saberlo. Lo que sí sabemos es que mientras estamos ocupadas mirando a alguien más... dejamos de ver todo lo bueno que ya existe en nosotras. Y eso sí tiene un costo. Porque la energía que dedicamos a compararnos... es energía que ya no dedicamos a reconocernos. A contemplarnos. A agradecer nuestro cuerpo. A valorar lo que sí estamos haciendo. A reconocer las decisiones que sí nos están acercando a nuestra mejor versión. Y para mí, esta reflexión es especialmente importante porque vivimos en una época en donde pareciera que constantemente nos muestran cuerpos que deberíamos tener. Pesos que deberíamos alcanzar. Versiones que supuestamente deberíamos perseguir. Y vale la pena preguntarnos: ¿Quién decidió que ese cuerpo vale más? ¿Quién decidió que pesar menos nos hace más valiosas? Porque nuestro valor no está en un número. Nuestro valor no aumenta ni disminuye con los kilos. Y dedicar nuestra energía a perseguir la vida o el cuerpo de alguien más rara vez nos ayuda a construir una vida más plena. La comparación desgasta. La gratitud fortalece. Por eso hoy te invito a cambiar el: "¿Por qué otras pueden y yo no?" Por un: "Estoy creando mi mejor versión." Respira. "Estoy creando mi mejor versión." Porque no necesitamos el cuerpo de nadie más. No necesitamos vivir la vida de nadie más. Necesitamos reconocer, cuidar y valorar el hermoso regalo de ser nosotras mismas. Y si esta idea resuena contigo, mantente muy pendiente. Porque viene algo maravilloso para nosotras que estamos listas para dejar de compararnos y empezar a crear nuestra mejor versión mucho más allá del peso. Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.  

  10. 317

    328: Error 17 de 21 "Si yo comiera todo lo que se me antoja...."

    Este es el error 17 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Si yo comiera todo lo que quisiera, engordaría muchísimo." Y quiero que notes algo. Este pensamiento nos coloca automáticamente en desventaja. Porque el mensaje de fondo es: "Yo no puedo confiar en mí." "Algo está mal conmigo." "Yo soy diferente." Y desde ahí, claro que terminamos viviendo entre el control y la resignación. Controlándome. O rindiéndome. Pero rara vez confiando en mí. Y hoy quiero proponerte algo diferente. ¿Qué tal si dejamos de repetirnos que somos el problema? ¿Qué tal si nos abrimos a la posibilidad de aprender a confiar más en nosotras mismas? Porque honestamente... ¿de verdad quieres vivir pensando que la vida es injusta contigo? ¿Que tu cuerpo está en tu contra? ¿Que tú eres la excepción? Yo no. Y no quiero eso para ti. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Decido confiar en mí. Quiero confiar en mi cuerpo." Respira. "Decido confiar en mí. Quiero confiar en mi cuerpo." Y desde ahí, pausa. Escúchate. Pregúntate: ¿Tengo hambre? ¿Lo quiero? ¿No lo quiero? ¿Qué me haría sentir bien? Sin drama. Sin culpa. Sin juicio. Porque la libertad no está en comer todo lo que quieras. La libertad está en confiar en que puedes elegir. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "Si yo comiera todo lo que quisiera, engordaría muchísimo." Por un: "Decido confiar en mí. Quiero confiar en mi cuerpo." Prueba y comprueba cómo un pequeño cambio en tu manera de pensar puede transformar espectacularmente tu manera de vivir. Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  11. 316

    327. Error 16 de 21 "Sé lo que debería hacer y no lo hago"

    Este es el error 16 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Sé lo que debería hacer y no lo hago" Quizá te suena más como: "Debería." Debería comer mejor. Debería bajar de peso. Debería hacer más ejercicio. Debería ser más disciplinada. Y quiero que notes algo. Hay mujeres que viven tan saturadas de "deberías" que llegan agotadas. No agotadas por lo que hacen. Agotadas por la conversación que tienen consigo mismas. Porque el mensaje constante es: "No es suficiente." "Tú no eres suficiente." "Necesitas hacer más." Y desde ahí es muy difícil sentir paz. Por eso hay un ejercicio que me encanta proponer dentro de Mi Mejor Versión. Si llevas días, semanas o años repitiéndote lo que deberías hacer... haz un acto de justicia. Equilibra esa energía. Y prueba repetir: "Soy suficiente." "Estoy haciendo suficiente." Respira. "Soy suficiente." "Estoy haciendo suficiente." Porque la energía que crea tu mejor versión no es la exigencia constante. Es la combinación de amor y responsabilidad. Y para responsabilizarnos no necesitamos atacarnos. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "Debería." Por un: "Soy suficiente. Estoy haciendo suficiente." Prueba y comprueba cómo un pequeño cambio en tu manera de pensar puede transformar espectacularmente tu manera de vivir. Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  12. 315

    326. Error 15 de 21 "Entre mi edad y mis hormonas... hasta el aire me engorda."

    Este es el error 15 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Entre mi edad y mis hormonas... a mí hasta el aire me engorda." Y quiero proponerte algo. ¿Qué tal si dejamos de hablarle así a nuestro cuerpo? Porque cada vez que repetimos este pensamiento, nos colocamos automáticamente en desventaja. Nos convencemos de que todo está en nuestra contra. Y cuando sentimos que todo está en nuestra contra... vivimos en modo lucha. Lucha con el cuerpo. Lucha con la comida. Lucha con la edad. Lucha con las hormonas. Y honestamente... ¿cuántos años llevas peleando? Porque algo que comprobamos una y otra vez dentro de Mi Mejor Versión es que el cuerpo responde muy diferente cuando dejamos de atacarlo y empezamos a acompañarlo. No estoy diciendo que la edad no importe. No estoy diciendo que las hormonas no influyan. Claro que influyen. Lo que estoy diciendo es que vivir repitiéndonos que todo está en nuestra contra no nos ayuda. No nos da más energía. No nos da más claridad. No nos da mejores resultados. Por eso hoy quiero invitarte a probar este pensamiento: "Mi cuerpo responde cuando estoy en paz y lo cuido." Respira. "Mi cuerpo responde cuando estoy en paz y lo cuido." Quizá se siente raro. Está bien. Los pensamientos nuevos suelen sentirse raros. Pero también son los que crean resultados nuevos. Y si este tema resuena contigo, te recomiendo escuchar los siguientes episodios de mi podcast: Episodio 301: Hormonas fuera de control. https://www.monicasosa.com/blog/301 Episodio 268: Descodificación Biológica del Sobrepeso. 👉🏻 https://www.monicasosa.com/blog/268 Episodio 253: Cuando por la Menopausia no bajo de peso. 👉🏻 https://www.monicasosa.com/blog/253 Episodio 21: Mi peso ideal después de los 40, se puede? 👉🏻https://www.monicasosa.com/blog/21  Y hoy, concretamente, te invito a cambiar el: "A mí hasta el aire me engorda." Por un: "Mi cuerpo responde cuando estoy en paz y lo cuido." Prueba y comprueba cómo un pequeño cambio en tu manera de pensar puede transformar espectacularmente tu manera de vivir. Si estás disfrutando esta serie, te invito a suscribirte al podcast para recibir una notificación cada vez que comparta un nuevo episodio. Puedes hacerlo en: www.monicasosa.com/podcast Y mantente muy pendiente... porque algo maravilloso viene para ti que estás decidida a crear tu mejor versión mucho más allá del peso. Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  13. 314

    325. Error 14 de 21 "Tengo que comer de todo hoy porque mañana empiezo la dieta."

    Este es el error 14 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Tengo que comer de todo hoy porque mañana empiezo la dieta." Y aunque quizá no lo dices exactamente así, quiero que notes cuántas veces aparece esta misma energía: 💭 "De una vez." 💭 "Aprovecha ahorita." 💭 "Ya mañana me porto bien." 💭 "Porque luego ya no voy a poder." Y sin darte cuenta, entras en un ciclo que muchas conocemos perfectamente: Exceso. Restricción. Culpa. Volver a empezar. Y repetir. Una y otra vez. Y quiero que notes algo muy importante. El problema no es comer lo que te gusta. El problema nunca ha sido disfrutar una comida. El problema aparece cuando comes desde la idea de que te la van a quitar. Cuando comes como si fuera la última oportunidad. Cuando comes desde la escasez. Porque desde ese espacio es muy difícil escuchar a tu cuerpo. Es muy difícil disfrutar. Es muy difícil parar cuando ya estás satisfecha. Y es muy fácil terminar sintiendo que perdiste el control. Por eso hoy quiero invitarte a cuestionar esta idea. Porque la realidad es que tú eres libre. Eres libre de comer lo que quieras. La pregunta es: ¿Quieres elegir desde la urgencia o desde la libertad? Porque son dos experiencias completamente distintas. Y para mí, una de las transformaciones más bonitas que puede vivir una mujer es dejar de sentir que está peleándose con la comida. Dejar de sentir que tiene que aprovechar hoy porque mañana se castiga. Y empezar a confiar en sí misma. Empezar a saber que puede disfrutar. Que puede elegir. Que puede volver a elegir mañana. Y pasado mañana también. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Yo soy libre de comer lo que yo quiera. Quiero aprender a darle a la comida su justo valor. Hoy elijo lo que me hace bien." Respira. "Yo soy libre de comer lo que yo quiera. Quiero aprender a darle a la comida su justo valor. Hoy elijo lo que me hace bien." Porque cuando dejamos de comer desde la urgencia... aparece algo mucho más poderoso: La confianza. Y desde la confianza es mucho más fácil crear una relación tranquila, libre y sostenible con la comida. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "Tengo que comer de todo hoy porque mañana empiezo la dieta." Por un: "Yo soy libre de comer lo que yo quiera. Hoy elijo lo que me hace bien." Prueba y comprueba cómo un pequeño cambio en tu manera de pensar puede transformar espectacularmente tu manera de vivir. Si estás disfrutando esta serie, te invito a suscribirte al podcast para recibir una notificación cada vez que comparta un nuevo episodio. Puedes hacerlo en: www.monicasosa.com/podcast Y mantente muy pendiente... porque algo maravilloso viene para ti que estás decidida a crear tu mejor versión mucho más allá del peso. Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  14. 313

    324. Error 13 de 21 Mi cuerpo no responde.

    Este es el error 13 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Mi cuerpo no responde." "O hago un montón de esfuerzo y sigo igual." Y quiero que notes algo. Cuando pensamos así, es muy fácil caer en el desánimo. Es muy fácil sentir impotencia. Y desde ese espacio dejamos de ver algo muy importante. Dejamos de ver lo que sí está funcionando. Dejamos de ver lo que sí hemos avanzado. Dejamos de ver las pequeñas victorias. Y honestamente... cuando dejamos de ver nuestras victorias, también dejamos de sentir ganas de seguir adelante. Porque ¿quién quiere seguir esforzándose cuando siente que nada vale la pena? Por eso este pensamiento es tan peligroso. No porque sea verdad o mentira. Sino porque nos coloca en un estado que nos desconecta de seguir cuidándonos. Y aquí quiero proponerte algo diferente. Quiero invitarte a practicar la gratitud. Sí, la gratitud. Porque la gratitud tiene algo muy especial. La gratitud nos ayuda a ver lo que el desánimo no nos deja ver. Y no estoy diciendo que ignores la incomodidad. No estoy diciendo que finjas que todo está perfecto. Estoy diciendo que te permitas reconocer lo que sí hay. Lo que sí funciona. Lo que sí estás haciendo. Lo que sí has aprendido. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Agradezco mi cuerpo y lo guío con amor, aun ante la incomodidad." Respira. "Agradezco mi cuerpo y lo guío con amor, aun ante la incomodidad." Porque eso es justamente lo que hacemos con alguien a quien amamos. No dejamos de acompañarlo porque esté batallando. No dejamos de creer en él porque el proceso esté siendo lento. Lo seguimos guiando. Lo seguimos cuidando. Y eso mismo podemos hacer con nuestro cuerpo. Porque cuando dejamos de pelear con él... empezamos a escucharlo. Cuando dejamos de exigirle... empezamos a acompañarlo. Y cuando dejamos de enfocarnos solamente en lo que falta... podemos reconocer todo lo que ya está bien. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "Mi cuerpo no responde." Por un: "Agradezco mi cuerpo y lo guío con amor, aun ante la incomodidad." Prueba y comprueba cómo un pequeño cambio en tu manera de pensar puede transformar espectacularmente tu manera de vivir. Si estás disfrutando esta serie, te invito a suscribirte al podcast para recibir una notificación cada vez que comparta un nuevo episodio. Puedes hacerlo en: www.monicasosa.com/podcast Y mantente muy pendiente... porque algo maravilloso viene para ti que estás decidida a crear tu mejor versión mucho más allá del peso. Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.  

  15. 312

    323. Error 12 de 21: Las críticas me duelen más de lo que deberían

    Este es el error 12 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Las críticas me duelen más de lo que deberían" Y quizá no lo dices exactamente así. Pero alguien hace un comentario sobre tu cuerpo. Sobre tu edad. Sobre tu peso. Sobre lo que comes. Sobre una decisión que estás tomando. Y sin darte cuenta... empiezas a darle vueltas. Y vueltas. Y más vueltas. Y de pronto ya no estás pensando en lo que esa persona dijo. Estás pensando en lo que tú empezaste a creer acerca de lo que dijo. Y aquí quiero que pauses. Porque este tema es muchísimo más importante de lo que parece. Y además, casi nadie habla de esto. Nos enseñan a comer mejor. Nos enseñan a hacer ejercicio. Nos enseñan a seguir planes. Pero muy pocas veces nos enseñan qué hacer cuando alguien hace un comentario que nos duele. Y sí. A veces duele. A veces incomoda. A veces nos sentimos juzgadas. Yo no te voy a decir que no lo sientas. Porque sí se siente. Lo que sí quiero invitarte a hacer es algo diferente. Quédate contigo. Respira. Y observa qué pensamientos empiezas a repetir. Porque muchas veces el comentario dura unos segundos. Pero nosotras podemos pasar horas. Días. Incluso semanas. Repitiéndonos la historia. Y ahí es donde perdemos una cantidad enorme de energía. Energía que podríamos estar usando para cuidarnos. Para movernos. Para descansar. Para crear. Para disfrutar. Para vivir. Y en lugar de eso, seguimos atrapadas en una conversación que muchas veces ni siquiera sabemos si entendimos correctamente. Porque la verdad es que nunca podemos saber exactamente qué quiso decir alguien. Nunca podemos saber exactamente cuál era su intención. ¿Cuántas veces tú misma has dicho algo que fue interpretado de una manera totalmente distinta a lo que querías comunicar? A todas nos pasa. Por eso me gusta mucho recordar esto: No tomes personal algo que quizá nunca fue personal. Y aun si lo fue... sigue sin definirte. Porque aquí hay una verdad que ha transformado profundamente mi vida y la de muchas de mis clientas: No puedo controlar lo que alguien piensa de mí. No puedo controlar lo que alguien dice de mí. No puedo controlar cómo alguien me interpreta. Pero sí puedo elegir lo que pienso acerca de mí. Y esa libertad cambia todo. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Les doy permiso de pensar lo que quieran de mí. Yo elijo lo que pienso acerca de mí." Respira. "Les doy permiso de pensar lo que quieran de mí. Yo elijo lo que pienso acerca de mí." Y nota cómo se siente. Porque cuando dejamos de intentar controlar lo que pasa afuera... recuperamos el poder de crear lo que pasa adentro. Y honestamente, esto es parte fundamental de crear nuestra mejor versión. No porque vayamos a lograr que nadie nos critique. Eso nunca va a pasar. Sino porque ya no necesitamos que el mundo entero nos apruebe para sentirnos bien con nosotras mismas. Y quiero decirte algo más. Este es uno de los temas que más trabajamos dentro de Mi Mejor Versión. Porque esto sí cambia vidas. Esto sí nos quita un peso enorme de encima. Esto sí nos ayuda a dejar de vivir reaccionando a lo que otros dicen para empezar a vivir conectadas con quienes realmente queremos ser. Y no puedo enseñarte todo lo que sé sobre este tema en un episodio de unos minutos. Pero sí puedo invitarte a empezar por aquí: La próxima vez que alguien haga un comentario que te incomode... antes de engancharte... quédate contigo. Respira. Y recuerda: Tú eliges lo que piensas acerca de ti. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "Las críticas me duelen más de lo que deberían" Por un: "Les doy permiso de pensar lo que quieran de mí. Yo elijo lo que pienso acerca de mí." Prueba y comprueba cómo un pequeño cambio en tu manera de pensar puede transformar espectacularmente tu manera de vivir. Si estás disfrutando esta serie, te invito a suscribirte al podcast para recibir una notificación cada vez que comparta un nuevo episodio. Puedes hacerlo en: www.monicasosa.com/podcast Y mantente muy pendiente... porque algo maravilloso viene para ti que estás decidida a crear tu mejor versión mucho más allá del peso. Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  16. 311

    322. Error 11 de 21 "Soy un caso perdido"

    Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Yo soy un caso perdido." Y quiero que notes algo. Muchas veces estamos haciendo cambios. Estamos aprendiendo. Estamos practicando. Y de pronto un día comemos sin pensar. O tenemos una semana más difícil. O la báscula sube. O nos sentimos inflamadas. Y entonces aparece el pensamiento: "Yo soy un caso perdido." Y aquí quiero que pauses. Porque el problema no es lo que pasó. El problema es la historia que empiezas a contarte acerca de lo que pasó. Porque una cosa es reconocer: "Esta semana fue diferente." Y otra muy distinta es concluir: "Yo no puedo." "Yo nunca voy a cambiar." "Yo soy un caso perdido." Y cuando nos creemos estos pensamientos... empezamos a actuar desde ellos. Nos desanimamos. Nos desconectamos. Nos dejamos de cuidar. Y terminamos creando exactamente aquello que más temíamos. Por eso me parece tan importante hablar de algo de lo que casi nadie habla: Las fluctuaciones son normales. Hay semanas más fáciles y semanas más difíciles. Hay momentos de mucha conexión y momentos de más distracción. Hay días en los que nos sentimos espectaculares y días en los que no tanto. Eso no significa que algo está mal. Eso no significa que vas para atrás. Eso no significa que eres un caso perdido. Significa que estás viviendo. Y por eso una de las habilidades más importantes que podemos desarrollar es dejar de creernos todo lo que pensamos. Porque no todo lo que pensamos es verdad. Y no todo lo que pensamos merece dirigir nuestras decisiones. La pregunta no es: "¿Por qué me pasó esto?" La pregunta es: "¿Qué información hay aquí para mí?" "¿Qué puede estar necesitando hoy mi cuerpo?" "¿Cómo si puedo crear mi mejor versión? Porque cuando dejamos de usar nuestras experiencias como evidencia de que estamos fallando... podemos empezar a utilizarlas como información para seguir creciendo. Y honestamente... eso cambia todo. Concretamente, te invito a cambiar el: "Yo soy un caso perdido" Por un: "Hoy me nutro con intención y con amor, no con perfección" Prueba y comprueba como es que cambiando nuestra manera de pensar, puede cambiar espectacularmente. Si estás disfrutando esta secuencia, te invito a suscribirte al podcast, para que recibas una notificación cada vez que comparta un nuevo episodio.  Suscríbete dando click aquí www.monicasosa.com/podcast Y mantente al pendiente, porque algo maravilloso viene para tu que estás decidida a crear tu mejor versión mucho más allá del peso.  Con mi cariño Tu coach Mónica

  17. 310

    321. Error 10 de 21 "Soy tan antojada y débil"

    Este es el error 10 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino mucho más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Soy tan antojada y débil." Te suena familiar? Y quiero que notes algo. Muchas veces el problema no es el antojo. El problema es la historia que nos contamos acerca de nosotras mismas cuando aparece el antojo. Porque una cosa es decir: "Se me antoja muchísimo un pan." Y otra muy distinta es decir: "Soy débil." "Yo siempre caigo." "Yo no puedo controlarme." Y cuando nos repetimos estas frases una y otra vez, terminamos actuando exactamente como la persona que creemos ser. Por eso hoy quiero invitarte a hacer una pausa. No para pelearte con el antojo. No para reprimirlo. No para demostrarte que tienes más fuerza de voluntad. Simplemente para observarlo. Porque un antojo no es una emergencia. No es una orden. Y no necesita una respuesta inmediata. Puedes notarlo. Puedes observarlo. Puedes sentirlo. Y puedes seguir siendo tú. Porque tú eres mucho más que tus antojos. Y aquí hay algo que me encanta compartir con mis clientas: Los antojos no son órdenes. Los antojos son información. Información que puedes observar. Información de la que puedes aprender. Información que puede ayudarte a descubrir qué necesitas realmente. Porque a veces el antojo aparece y lo que necesitas es comer. A veces necesitas descansar. A veces necesitas compañía. A veces necesitas diversión. A veces necesitas una pausa. Y sí, a veces también puedes decidir disfrutar exactamente eso que se te antoja. Pero desde un lugar completamente distinto. No desde la urgencia. No desde el impulso. No desde la sensación de que el antojo te controla. Sino desde la conciencia y la elección. Y para mí, esa diferencia lo cambia todo. Porque cuando dejamos de vernos como mujeres débiles luchando contra la comida... empezamos a vernos como mujeres capaces de estar con ellas mismas. Capaces de observar un deseo sin reaccionar automáticamente. Capaces de escuchar. Capaces de elegir. Capaces de confiar en sí mismas. Y honestamente... esa es una habilidad que va mucho más allá de la comida. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Yo soy más que mis antojos. Sé estar conmigo y para mí." Respira. "Yo soy más que mis antojos. Sé estar conmigo y para mí." Y nota cómo se siente. Porque el objetivo no es convertirnos en mujeres perfectas. El objetivo es convertirnos en mujeres cada vez más conectadas consigo mismas. Más conscientes. Más libres. Más capaces de elegir. Y desde ahí... crear nuestra mejor versión. Gracias por acompañarme en este episodio. Y si esta serie está resonando contigo, quiero invitarte a algo muy sencillo. Asegúrate de estar suscrita al podcast en: monicasosa.com/podcast para que recibas una notificación cada vez que publique un nuevo episodio. Y mantente muy pendiente... porque algo muy especial viene pronto. Algo que he creado pensando en mujeres que están listas para dejar de pelearse con su cuerpo, con la comida y consigo mismas. Por ahora, sigue escuchando. Sigue reflexionando. Y sigue comprobando cómo pequeños cambios en nuestra manera de pensar pueden transformar espectacularmente nuestra manera de vivir. Yo soy Mónica Sosa, tu coach. Y recuerda: Sí puedes crear tu mejor versión mucho más allá del peso. 🧡 Vive espectacular. Bye bye.

  18. 309

    320. Error 9 de 21 "Todo lo que me gusta me engorda."

    Este es el error 9 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Todo lo que me gusta me engorda." Si esta creencia o pensamiento te suena familiar, este episodio es para ti.  Quiero que notes algo. Esta frase parece hablar de comida. Pero en realidad habla de algo mucho más profundo. Habla de escasez. Habla de privación. Habla de una mujer que siente que para lograr lo que quiere tiene que vivir renunciando a lo que disfruta. Y honestamente... ¿quién quiere vivir así? Porque cuando pensamos: "Todo lo que me gusta me engorda"... automáticamente nos colocamos en una pelea. Por un lado está lo que queremos. Por otro lado está lo que nos gusta. Y pareciera que tenemos que elegir entre una cosa o la otra. Y ahí empieza la frustración. Porque nadie quiere sentirse atrapada entre disfrutar la vida o sentirse bien en su cuerpo. La buena noticia es que esa no es la única opción. Y aquí quiero decirte algo que quizá te sorprenda: Tú eres libre de comer lo que tú quieras. Sí. Libre. Y sé que para algunas personas esto puede sonar peligroso. Pero piensa en esto: ¿Realmente quieres comer todo lo que se te antoja en una sola sentada? ¿Realmente quieres sentirte inflamada, incómoda o sin energía? La mayoría de las veces la respuesta es no. Lo que queremos es disfrutar. Lo que queremos es sentirnos bien. Lo que queremos es vivir en paz. Y eso cambia completamente la conversación. Porque ya no se trata de prohibirte cosas. Se trata de elegir. Por eso hoy quiero invitarte a probar este pensamiento: "Soy libre de comer lo que yo quiera. Tomo las mejores decisiones para mí." Respira. "Soy libre de comer lo que yo quiera. Tomo las mejores decisiones para mí." ¿Notas la diferencia? Ya no eres una mujer tratando de controlarse. Eres una mujer que confía en sí misma. Que puede disfrutar. Que puede elegir. Que puede cuidarse. Porque la verdadera libertad no es comer sin límites. La verdadera libertad es saber que puedes elegir lo que te gusta y al mismo tiempo honrar lo que quieres crear para tu vida. Y honestamente... eso se siente muchísimo mejor que vivir peleada con la comida. Gracias por acompañarme en este episodio. Y antes de irte… 🧡 Si sientes que bajar de peso se ha convertido en una batalla… si has probado dietas, productos, empezar "ahora sí" cada lunes… y especialmente si sientes que después de los 40, los cambios hormonales o la menopausia todo se volvió más difícil… quiero regalarte una guía gratuita que preparé para ti: ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Descárgala gratis en: monicasosa.com/claves   Comprueba que tu sí puedes crear tu mejor versión más allá del peso. 🧡 Con mi cariño,  Tu coach Mónica.  

  19. 308

    319. Error 8 de 21 "Ya no sé que hacer!"

    Este es el error 8 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Es que ya no sé qué hacer." ¿Te suena familiar? Porque honestamente... vivimos en una época donde escuchamos opiniones por todos lados. Que si los carbohidratos. Que si el ayuno. Que si la proteína. Que si las hormonas. Que si esto. Que si aquello. Y después de escuchar tantas voces... muchas mujeres terminan pensando: "Es que ya no sé qué hacer." Y quiero que notes algo importante. El problema no es la confusión. El problema es lo que hacemos cuando nos sentimos confundidas. Porque muchas veces la confusión nos deja exactamente donde estamos. Sin actuar. Sin decidir. Sin confiar. Simplemente esperando encontrar la respuesta perfecta. Y aquí quiero decirte algo con muchísimo cariño: La mayoría de las mujeres que acompaño no necesitan más información. Necesitan más conexión consigo mismas. Porque si eres como muchas de mis clientas... seguramente ya sabes muchísimo. Has leído libros. Has escuchado podcasts. Has probado programas. Has tomado cursos. Información no te falta. Lo que muchas veces falta es detenernos lo suficiente para escuchar. Escuchar a nuestro cuerpo. Escuchar cómo nos estamos sintiendo. Escuchar qué nos está funcionando. Escuchar qué necesitamos hoy. Porque una mujer exitosa no toma decisiones desde la confusión. Toma decisiones desde la claridad. Y la claridad no siempre aparece buscando más respuestas afuera. Muchas veces aparece cuando hacemos una pausa. Por eso hoy quiero invitarte a probar este pensamiento: "Yo sí puedo escuchar a mi cuerpo." Respira. "Yo sí puedo escuchar a mi cuerpo." Y desde ahí pregúntate: ¿Cómo me he estado sintiendo últimamente? ¿Necesito más descanso? ¿Más movimiento? ¿Más agua? ¿Más pausas? ¿Más comida real? ¿Menos exigencia? Porque tu cuerpo constantemente te está dando información. La pregunta es si estás dispuesta a escucharla. Así es que hoy quiero invitarte a detectar este pensamiento: "Es que ya no sé qué hacer." Y cambiarlo por: "Yo sí puedo escuchar a mi cuerpo." Porque cuando aprendes a confiar en esa capacidad... las decisiones empiezan a sentirse mucho más simples. Mucho más claras. Y mucho más tuyas. Gracias por acompañarme en este episodio. Y antes de irte… 🧡 Si sientes que bajar de peso se ha convertido en una batalla… si has probado dietas, productos, empezar "ahora sí" cada lunes… y especialmente si sientes que después de los 40, los cambios hormonales o la menopausia todo se volvió más difícil… quiero regalarte una guía gratuita que preparé para ti: ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Descárgala gratis en: monicasosa.com/claves     Con mi cariño,  Mónica Sosa, tu coach 🧡

  20. 307

    318. Error 7 de 21 "Necesito más fuerza de voluntad."

    Este es el error 7 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Necesito más fuerza de voluntad." Quiero que pauses un momento. Porque estas frases parecen inocentes. Parecen responsables. Parecen incluso inteligentes. Pero después de años acompañando mujeres, te puedo decir algo: La mayoría de las mujeres exitosas que conozco no están atoradas porque les falte fuerza de voluntad. Están atoradas porque llevan años enfocadas en el objetivo equivocado. Porque cuando todo tu enfoque está en: "Tengo que bajar de peso." Tu atención se queda atrapada en el problema. En lo que sobra. En lo que falta. En lo que todavía no eres. Y desde ahí es muy difícil sentir inspiración. Muy difícil sentir orgullo. Muy difícil sostener cambios. Por eso hoy quiero invitarte a cuestionar ese pensamiento. No a conformarte. No a renunciar a tus metas. Todo lo contrario. Yo quiero que vayas por esa versión de ti que tanto deseas. Pero quiero invitarte a que te clarifiques. ¿Qué es lo que realmente quieres? ¿Más energía? ¿Más vitalidad? ¿Más libertad? ¿Más confianza? ¿Más salud? ¿Más paz? Porque cuando tienes claridad de lo que realmente quieres crear... todo cambia. Ya no se trata solamente de bajar kilos. Se trata de construir una vida. Y desde ahí las decisiones se sienten diferentes. Por eso hoy quiero proponerte un pensamiento distinto: "Hoy elijo honrar el regalo de mi vida." Respira. "Hoy elijo honrar el regalo de mi vida." Porque este pensamiento sí te conecta con hacerte cargo de ti. No desde la presión. No desde la carencia. No desde sentir que eres un proyecto defectuoso que necesita arreglarse. Sino desde la oportunidad de crear tu mejor versión. Más saludable. Más fuerte. Más auténtica. Más tú. Y honestamente... esa mujer no se mueve solamente por un número en la báscula. Se mueve por la vida que quiere vivir. Gracias por acompañarme en este episodio. Y antes de irte… 🧡 Si sientes que bajar de peso se ha convertido en una batalla… si has probado dietas, productos, empezar "ahora sí" cada lunes… y especialmente si sientes que después de los 40, los cambios hormonales o la menopausia todo se volvió más difícil… quiero regalarte una guía gratuita que preparé para ti: ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Descárgala gratis en: monicasosa.com/claves Con mi cariño, Tu coach Mónica Sosa.    

  21. 306

    317. Error 6 de 21 "No soporto esta parte de mi cuerpo."

    Este es el error 6 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso. Y el pensamiento de hoy es este: "No soporto esta parte de mi cuerpo." O... "Me chocan estos kilos extras." Quiero que pauses un momento. Porque muchas veces pensamos estas frases tan seguido que dejamos de escucharlas. Pero imagina que alguien te hablara así todos los días. Que todos los días te recordara lo que está mal en ti. Lo que sobra. Lo que debería cambiar. ¿Te sentirías amada? ¿Te sentirías segura? ¿Te sentirías motivada? Probablemente no. Y sin embargo, muchas mujeres viven hablándole así a su cuerpo todos los días. Y aquí quiero decirte algo que he comprobado acompañando a mujeres durante años: No puedes construir una relación sana con algo que atacas constantemente. El ataque no crea confianza. El ataque no crea paz. El ataque no crea conexión. Y muchas veces creemos que criticarnos nos ayuda a cambiar. Pero honestamente... ¿Te ha funcionado? ¿Te ha acercado a sentirte en paz contigo? ¿Te ha permitido disfrutar este camino? Hoy quiero invitarte a hacer algo diferente. Ubica esa parte de tu cuerpo de la que más te quejas. La que más escondes. La que más juzgas. La que sientes que tendría que cambiar para que entonces sí pudieras sentirte bien. Y ahora pregúntate: ¿Qué condiciones le estoy poniendo para merecer mi amor? Porque quizá llevas años diciendo: "Cuando baje de peso..." "Cuando desaparezca esto..." "Cuando me vea diferente..." Y mientras tanto sigues esperando para aceptarte. Hoy quiero proponerte algo distinto. No que te resignes. No que dejes de cuidarte. No que dejes de querer cambios. Quiero proponerte que dejes de atacarte. Y que pruebes este pensamiento: "Reconozco y agradezco a cada parte de mi cuerpo." Respira. "Reconozco y agradezco a cada parte de mi cuerpo." Y si te cuesta... simplemente toca esa parte de tu cuerpo y dile: "Te veo." "Gracias." Nada más. Porque cuando aparece la gratitud, algo cambia. Y muchas veces ese cambio no empieza en el cuerpo. Empieza en la mirada. Y cuando cambia la mirada... empieza a cambiar todo. Gracias por acompañarme. Y antes de irte, quiero regalarte mi guía gratuita: ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Descárgala en: monicasosa.com/claves Disfrútalas y vive espectacular. Con cariño,  Tu coach Mónica🧡

  22. 305

    316. Error 5 de 21 "Ya Eché Todo a Perder"

    Este es el error 5 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando pensamientos que nos hacen acumular peso. Y el pensamiento en el que reflecionaremos hoy es: "Ya eché todo a perder." Qué interesante que este episodio salga justamente en lunes... Porque muchas mujeres llegan al lunes convencidas de que ahora sí van a hacerlo perfecto. Pero también llegan cargando la culpa del fin de semana. Y basta una comida, una decisión o un momento incómodo para que aparezca este pensamiento: "Ya eché todo a perder." Y cuando aparece... dejamos de preguntarnos: 💭 ¿Qué necesito realmente hoy? Y empezamos a actuar desde otro lugar: 💭 Ya me porté mal. 💭 Ya fallé. 💭 Ya qué importa. Y desde ahí seguimos comiendo. Seguimos desconectadas. Seguimos castigándonos. Quiero invitarte a notar algo: Una comida no crea tus resultados. Lo que crea tus resultados son las decisiones que repites una y otra vez. Por eso el problema no es lo que pasó el fin de semana. El problema es el pensamiento que te lleva a abandonar el cuidado de ti misma. Y aquí está la buena noticia: No tienes que empezar de cero este lunes. No tienes que compensar. No tienes que castigarte. Simplemente puedes volver a elegirte. Ahora mismo. Porque cada decisión cuenta. La de esta comida. La de esta tarde. La de esta noche. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Cada día me elijo con amor y confianza." Respira. "Cada día me elijo con amor y confianza." Porque este pensamiento te recuerda que no necesitas ser perfecta para cuidarte. Solo necesitas volver a elegirte. Una vez más. Y otra vez. Y otra vez. Gracias por acompañarme. Y antes de irte, quiero regalarte mi guía gratuita: ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Descárgala en: monicasosa.com/claves   Vive espectacular. Con mi cariño,  Tu coach Mónica.

  23. 304

    315. Error 4 de 21 "Voy Demasiado Lento, Me Falta Muchísimo"

    315. "Voy demasiado lento… me falta muchísimo." Este es el error 4 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando errores o formas de pensar que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "Voy demasiado lento… me falta muchísimo." Francamente, es muy cómodo y fácil es vivir desde ahí. Y no solamente en el tema del peso. Muchas mujeres vivimos con esta costumbre de enfocarnos automáticamente en lo que falta. En lo que todavía no logramos. En lo que todavía no cambia. En lo que todavía no es suficiente. Y lo más fuerte es que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de cómo nos hablamos. Alguien nos dice: "Oye, qué bien te ves." Y automáticamente respondemos algo como: "Ay no… todavía me falta muchísimo." "Voy súper lento." "Sí… pero todavía no llego." "Te faltan lentes." Como si tuviéramos la necesidad de descontar nuestro propio avance. Y quiero que pauses aquí… Porque esto parece humildad… pero honestamente… ¿de qué nos sirve? ¿De qué nos sirve minimizar nuestros avances? ¿De qué nos sirve descontar el esfuerzo que sí estamos haciendo? ¿De qué nos sirve insistir en aplastarnos a nosotras mismas? Porque si tú misma no reconoces tu crecimiento… tu mente recibe el mensaje de que nada vale la pena. De que nada es suficiente. De que avanzar lento es igual a no avanzar. De que cambiar no cuenta hasta que sea perfecto. Y desde ahí… claro que muchas veces terminamos regresando a espacios de donde supuestamente queremos salir. Porque honestamente… es agotador vivir sintiendo que hagas lo que hagas nunca es suficiente. Y quiero decirte algo importante: No podemos controlarlo todo. No podemos controlar cuánto tarda el cuerpo. No podemos controlar cada resultado. No podemos controlar cada circunstancia. Pero sí podemos trabajar en lo que pensamos. Y sí podemos elegir las acciones que tomamos todos los días. Y aquí está lo poderoso: Porque cuando vivimos pensando: "Voy demasiado lento… me falta muchísimo"… normalmente nos sentimos frustradas. Desanimadas. Impacientes. Y desde ahí… muchas veces dejamos de hacer justo lo que sí te estaba ayudando. Pero cuando nos acostumbramos a reconocer nuestros avances… cuando nos acostumbramos a validar nuestro propio crecimiento… cuando nos acostumbramos a celebrar nuestras pequeñas victorias… Nos vuelvemos muchísimo más constantes. Muchísimo más fuertes. Y totalmente más capaces de sostener este camino. Por eso hoy quiero invitarte a probar algo diferente. La próxima vez que detectes este pensamiento: "Voy demasiado lento… me falta muchísimo"… Pausa. Respira. Y prueba cambiarlo por algo como: "Hoy decido reconocer y celebrar mis pequeñas victorias." Y sí… quizá al principio esto hasta se siente raro. Porque muchas veces estamos más acostumbradas a criticarnos que a reconocernos. Pero quiero invitarte a esforzarte en hacerlo. Esfuérzate en reconocer tus avances. Porque si pausas un momento… vas a encontrar más de una pequeña victoria. Quizá estás tomando más agua. Quizá ya no comes igual por ansiedad. Quizá te recuperas más rápido después de un fin de semana. Quizá ya no te hablas igual. Quizá hoy te rindes menos que antes. Y todo eso cuenta. Todo eso importa. Todo eso es avance. Y honestamente… creo que muchas veces avanzamos lento porque nosotras mismas no nos permitimos avanzar diferente. Porque seguimos viviendo desde la carencia. Desde la crítica. Desde el "todavía no". Y no, no digo que hacer estos cambios sea fácil. A veces hasta da miedo dejar de exigirnos así. A veces sentimos que si dejamos de presionarnos vamos a perder el control. Pero quiero que notes algo: La presión no necesariamente crea mejores resultados. Muchísimas veces… solo crea más cansancio. Por eso este recorrido es tan valioso no hacerlo sola. Porque a veces necesitamos que alguien nos ayude a ver el avance que nosotras mismas no estamos queriendo reconocer. Así es que hoy quiero invitarte a practicar esto: "Hoy decido reconocer y celebrar mis pequeñas victorias." Nota cómo se siente. Nota cómo cambia tu energía. Y nota cómo desde ese espacio… sí se vuelve muchísimo más posible seguir creando cambios reales y sustentables. Gracias por acompañarme en este episodio. Y antes de irte… 🧡 Si sientes que bajar de peso se ha convertido en una batalla… si has probado dietas, productos, empezar "ahora sí" cada lunes… y especialmente si sientes que después de los 40, los cambios hormonales o la menopausia todo se volvió más difícil… quiero regalarte una guía gratuita que preparé para ti: ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Es una guía simple, práctica y completamente diferente a otra dieta más. Te comparto las herramientas que más he visto transformar la relación de mis clientas con la comida, con su cuerpo… y con ellas mismas. Descárgala gratis aquí: https://www.monicasosa.com/claves Y disfrutala🧡 Con mi cariño,  Tu coach Mónica

  24. 303
  25. 302

    313. Error 2 de 21 "Tengo que ponerme a dieta"

    Este es el error 2 de 21 de esta serie especial en donde estamos detectando errores o formas de pensar que nos hacen acumular peso y vivir este camino muchísimo más pesado de lo que realmente necesita ser. Y el error del que quiero hablar hoy es este: "Tengo que ponerme a dieta." Y quizá de entrada esto suena totalmente normal. Porque vivimos escuchando esta frase. La repetimos muchísimo. Y hasta pareciera responsable decirla. "Tengo que ponerme a dieta." "Tengo que controlarme." "Tengo que portarme bien." "Tengo que empezar ahora sí." Pero quiero invitarte a pausar y notar algo… ¿Qué pasa dentro de ti cuando te repites: "Tengo que ponerme a dieta"? Porque cuando yo empecé a detectar el peso que tenía en mi vida el "tengo que"… honestamente fue impactante. Porque el "tengo"… el "debo"… la obligación… cargan muchísimo estrés. Y muchas veces ni siquiera alcanzamos a notar el nivel de tensión con el que vivimos. No podemos ver el estrés dentro de nuestro cuerpo… pero sí podemos sentirlo. Y si pausamos… si conectamos… sí podemos notar la diferencia entre vivir desde: "tengo que" "debo" "regla" "restricción" "obligación" o vivir desde un lugar mucho más conectado con nosotras mismas. Porque cuando vivimos pensando: "Tengo que ponerme a dieta"… muchas veces entramos automáticamente en una dinámica de juicio. De restricción. De controlar. De pelear. Y eso nos desconecta totalmente de nuestro cuerpo. Hoy quiero invitarte a probar algo diferente. La próxima vez que detectes este pensamiento: "Tengo que ponerme a dieta"… Respira… y prueba cambiarlo por algo como: "Escucho a mi cuerpo y lo honro con amor." O un: "Quiero aprender a escuchar a mi cuerpo y lo honro con amor." O incluso: "Yo decido cuidar de mí." Y quizá esto parece algo pequeño… pero no lo es. Porque cambia totalmente la energía desde la cual te relacionas contigo misma… y por supuesto, con la comida. Y algo bien importante: Esto no necesariamente significa que vas a comer algo totalmente diferente. A veces sí cambia la decisión. A veces no. Pero cambia la manera en la que vives la decisión. A lo mejor comes más despacio. A lo mejor escuchas cuando ya estás satisfecha. A lo mejor dejas de vivir una comida como tragedia. A lo mejor dejas de sentir que "ya arruinaste todo". Y poco a poco a comida empieza a tener menos peso en tu vida. Yo me he llegado a sorprender de esto. De cómo hoy ya no vivo atrapada pensando en reglas al comer. O en que si un restaurante no tiene "la opción correcta". O en que si comí perfecto o imperfecto. Y honestamente, eso se siente demasiado ligero. Porque sí, podemos vivir toda la vida en el ciclo de: restringir, escaparnos, culparnos, volver a empezar… O podemos aprender a vivir este camino más en paz. Más conectadas. Más libres. Y desde ahí… crear resultados mucho más sustentables. Así es que hoy solamente quiero invitarte a practicar esto: Detecta el: "Tengo que ponerme a dieta." Y prueba cambiarlo por: "Escucho a mi cuerpo y lo honro con amor." Nota cómo se siente. Nota qué cambia dentro de ti. Y nota cómo pequeños cambios internos pueden empezar a transformar espectacularmente la manera en la que vives. Gracias por acompañarme en este episodio. Y antes de irte, quiero recordarte que preparé una guía gratuita que complementa muchísimo este trabajo interior. ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Porque bajar de peso no tiene que sentirse como una pelea eterna contigo misma. Puedes descargarla gratis en: monicasosa.com/claves Con mi cariño, Tu coach Mónica🧡

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    312. Error 1 de 21 "Para mi es más difícil bajar de peso que para alguien más"

    Episodio número 312. Este es el día 1 de una serie especial de 21 episodios que empiezo a compartir hoy. Este episodio se titula: "Para mí es mucho más difícil bajar de peso que para otras personas." Y durante los próximos 21 días voy a estar compartiendo contigo una serie especial de episodios cortitos en donde vamos a estar detectando pensamientos que nos hacen acumular peso. Hace tiempo compartí esta serie en Instagram, que por cierto si aún no me sigues aquí está el enlace para seguirme en instagram https://www.instagram.com/monicasosacoach Te comparto que las mujeres que se dieron la oportunidad de realmente reflexionar y practicar estos pensamientos experimentaron cambios espectaculares. Así es que hoy quiero invitarte a que te des la oportunidad de descubrir el gran poder que hay en la transformación de nuestros pensamientos. Porque yo estoy convencida de algo: La transformación de nuestros pensamientos es clave en el logro del peso ideal en paz. Y cuando hablo de pensamientos que nos hacen acumular peso, no me refiero a que hay pensamientos malos y pensamientos mágicos… ni a que nos enfoquemos solamente en pensar positivo. Me refiero a que el gran poder está en detectar esos pensamientos que repetimos tanto… que terminan impactando la manera en la que nos sentimos, la manera en la que nos relacionamos con nosotras mismas, la manera en la que nos cuidamos, la manera en la que comemos, y la manera en la que vivimos este camino. Porque después de más de 8 años acompañando mujeres a lograr su peso ideal, he comprobado algo: Lo que más pesa no son esos kilos extras… ni esa comida cargada de carbohidratos… Son los pensamientos que repetimos todos los días. Y cuando los detectamos… cuando los soltamos… creamos verdadera ligereza en nuestra vida. Y el pensamiento en el que te invito a reflexionar el día de hoy es este: "Para mí es mucho más difícil bajar de peso que para otras personas." Y puede ser que este pensamiento no sea totalmente falso. Con esta reflexión no pretendo negar la dificultad que has experimentado en tu camino. Pero nota que cuando te quedas con este pensamiento: "Para mí es mucho más difícil bajar de peso que para otras personas"… y te lo repites una y otra y otra vez… el camino se hace realmente más pesado. Y poco a poco esto se convierte en tu absoluta verdad. ¿Notas si por ahí ha ido tu historia? Hoy quiero invitarte a soltar este pensamiento… que quizá solo te enfoca en desanimarte más que en cuidarte. Nota el poder que este pensamiento tiene en ti. Respira… déjalo ir… respira nuevamente… Y disponte a repetirte un pensamiento diferente. Prueba algo como: "Con la experiencia que tengo hoy, sé tomar mejores decisiones para mí." Y nota cómo este pensamiento cambia totalmente tu sentir. Este pensamiento: "Con la experiencia que tengo hoy, sé tomar mejores decisiones para mí"… te abre a ver tu camino con otra mirada. Te permite reconocer que tu camino está lleno de experiencias y aprendizajes únicos… experiencias y aprendizajes que nadie más tiene más que tú… Y te abre al: "Sí puedo crear esa mejor versión de mí." Con la experiencia que tengo hoy, sé tomar mejores decisiones para mí. Repítelo tres veces después de mí… Y sí… quizá se siente raro repetir esto. Y está bien. No estamos acostumbradas a hablarnos así. Pero empieza a practicarlo. Y goza probar esas nuevas acciones que tú misma te sientas llamada a tomar desde este espacio. Por ahora me despido. Mantente alerta de los siguientes episodios y no olvides seguirme en instagram https://www.instagram.com/monicasosacoach  Seguiremos comprobando cómo es que, cambiando nuestra manera de pensar, podemos cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir. Vive espectacular. Bye bye. PD. Antes de irte… 🧡 Si sientes que bajar de peso se ha convertido en una batalla… si has probado dietas, productos, empezar "ahora sí" cada lunes… y especialmente si sientes que después de los 40, los cambios hormonales o la menopausia todo se volvió más difícil… quiero regalarte una guía gratuita que preparé para ti: ✨ 3 claves para bajar los últimos 10 kilos sin batallar Es una guía simple, práctica y completamente diferente a otra dieta más. Te comparto las herramientas que más he visto transformar la relación de mis clientas con la comida, con su cuerpo… y con ellas mismas. Descárgala gratis aquí: monicasosa.com/claves Con cariño,  Tu coach Mónica

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    311. Los pensamientos que te impiden bajar de peso

    Hoy, para empezar y para que puedas decidir si te quieres quedar a escuchar este episodio, quiero que te imagines algo. Imagínate que son las 5 de la tarde. Te sientes algo cansada, agobiada por pendientes que tienes en la mente. Tienes planes de cenar a las 7 y media. Tal vez ni siquiera tienes hambre en este momento, pero ves una bolsa de papas. La ves. Te acercas. La tomas. La abres. Comes unas cositas. Se siente muy bien ese crunchy, ese saladito, y comes otras cositas. Luego otras cositas más. Mientras sigues comiendo empiezas a pensar: "Bueno, esto lo comí muy bien… como que ni lo siento". Entonces ya no solo sigues picando al poquito, sino que te vas por un plato y te sirves bien. Y te las preparas además. Les pones salsita. Limoncito. Ya sé que a varias de nosotras se nos hizo agua la boca. Te sientas a comerte esas papas preparadas como Dios manda. Y terminas sintiéndote súper llena. Luego tienes que ponerte a preparar la cena para la familia. Y lo primero que se te viene a la mente es: "Soy un caso perdido." Con ese sentir de que eres un caso perdido, te pones a preparar la cena y decides que no vas a cenar, porque pues no tienes hambre. Cenan todos. Te sientes incómoda en la mesa respondiendo al típico: "¿Tú no vas a cenar?" Luego te vas a dormir con cierta sensación incómoda, porque te sientes inflamada. Y antes de dormir haces un acuerdo contigo misma. Un plan. "Mañana a dieta". "Mañana cierro la boca". Duermes medio más o menos. Y al día siguiente amaneces literalmente decidida. Te repites frases como: "Hoy sí". "Hoy sí voy a comer súper limpio". "Hoy voy a comer súper limitado". "Hoy voy a comer súper saludable". "Hoy voy a hacerlo perfecto". Pasa el día. Tus comidas son light, limitadas, medidas. De repente tienes hambre. Pero tú sigues. Te restringes. Porque en el fondo estás convencida de que eso es lo que te mereces por haberte portado mal. Y tarde o temprano te vuelves a ver atrapada justo en ese mismo lugar. En el espacio de no poder resistir más. Escapas nuevamente. Comes de más. Vuelves a sentir culpa. Y vuelves a compensar. Y así se te pueden ir los días, las semanas y hasta la vida: restringiéndote, escapándote, castigándote, compensando. Si te identificas con esta historia, quédate conmigo. Vamos a hablar de algo que casi nadie considera importante y que es clave para lograr soltar el peso extra, sobre todo si lo que queremos son resultados definitivos. Y esto es desintoxicar y transformar los pensamientos que nos mantienen atrapadas en este ciclo. Te voy a compartir una estrategia muy simple para empezar a romper este ciclo y puedas comprobar que sí puedes bajar de peso, pero no desde el espacio de las restricciones, sino desde un espacio mucho más cómodo. Mira, sé que solemos pensar que el problema es la falta de fuerza de voluntad. Que el problema son nuestros antojos. Esa comida que de repente parece que empieza a hablarnos, como en el ejemplo. Y solemos quedarnos con pensamientos como: "Es que soy débil". "Es que yo no puedo parar". "Es que me encantan las papas". "Es que la comida es adictiva". Pero hoy te invito a considerar algo distinto. ¿Qué tal si ni la falta de fuerza de voluntad ni tus antojos tienen el verdadero poder? Porque mira, por un lado comemos de más por muchos motivos. Muchas de nosotras nos acostumbramos a comer de más por costumbre. Como respuesta a un sinfín de emociones que no estamos acostumbradas a experimentar. Comemos de más cuando estamos cansadas. Cuando estamos contentas. Cuando estamos agobiadas. Cuando estamos aburridas. Cuando estamos tristes. Y luego también nos acostumbramos a juzgarnos. A castigarnos. Y detrás de estas acciones tan automáticas lo que hay son pensamientos. Con lo cual, el verdadero problema son los pensamientos. Esos pensamientos que aparecen antes. Y esos pensamientos que aparecen después. Y ahorita mismo vayamos justo a esos pensamientos que surgen después de comer de más. Pensamientos como: "Soy un caso perdido". "Ya qué, mejor sigo". "Qué mal me porto". "Ya le fallé otra vez a mi cuerpo". "Nunca voy a poder bajar de peso". "Algo está mal conmigo". Estos pensamientos generan sentimientos. Y cuando pensamos así, obviamente no nos sentimos tranquilas. Nos sentimos culpables, frustradas, derrotadas. Observemos este ciclo. Llegamos a comer de más. Sentimos culpa. Luego viene esta necesidad de castigarnos. Nos restringimos. Resistimos. Resistimos. Resistimos. Hasta que ya no podemos más. Porque esto no es vida. Y entonces pensamos: "Me lo merezco". "Solo tantito". "Lo que sea". Y comemos de más otra vez. Y empieza otra vez esta escalera. Conozco muy bien este ciclo. Estuve por años ahí. Y me apasiona acompañar a mujeres a que salgan de este ciclo. Quizás tú que me estás escuchando llevas años viviendo ahí. Intentando hacerlo perfecto. Intentando controlarte. Intentando restringirte más. Y lo que te voy a compartir hoy no es una receta para que sigas ahí restringiéndote. La estrategia que hoy quiero compartir es la siguiente. Para empezar, asegúrate de no estar siguiendo un plan súper restrictivo. Yo sé que funcionan esos planes muy bajos en calorías, esos planes muy limitados. Claro que ayudan a bajar de peso. Pero no es algo sustentable en el tiempo. Busca tener un plan de alimentación que sea sustentable. Pero vamos a la estrategia. Cuando te llegue a pasar que claramente comiste de más (y al escuchar esto quizá lo primero que piensas es: "Mónica, no me estás entendiendo, yo no quiero que me pase esto de comer de más") Amiga, sí te va a pasar. Va a volver a pasar. Y entre más lo aceptes y entre mejor aprendas a resolver esto, menos va a pasar. Algo muy importante: El primer paso no es comer perfecto. El primer paso es hacer un pacto contigo de: hablarte cada día con un poquito más de amor. Cuando te des cuenta de que la conversación que estás teniendo contigo tiene todo menos amor, pausa. Observa los pensamientos que te estás repitiendo. No tienes que repetirte pensamientos limitantes. Puedes empezar con algo simple como: "Esta vez lo voy a hacer diferente". "Quiero aprender a escucharme mejor". "Estoy aprendiendo a hacerlo diferente". Esto te saca de la urgencia del castigo. Y te lleva a una conversación distinta. Quizá el castigo y la restricción no han funcionado. Entonces pregúntate: ¿Qué puede sentarme mejor en este momento? Practica la pausa. Respira. Desde la calma es mucho más fácil descubrir qué es lo que tu cuerpo realmente necesita. Recuerda: no tiene que ser perfecto. Es una práctica continua. Cuando lleguen pensamientos que te digan que necesitas castigarte o restringirte más, no te estreses. Respira. Y cambia la conversación. Algo que quiero contarte: En estos días estoy compartiendo en Instagram un reto de 21 días. Cada día nombramos uno de esos pensamientos que nos acostumbramos a repetir y que nos hacen acumular peso. Y cada día también comparto un pensamiento nuevo. Muchas personas están siguiendo este reto muy fielmente. Y por cierto, quiero agradecerles. Cuando me comparten sus avances me emociona muchísimo y me inspira a seguir compartiendo. Muchas están escribiendo los pensamientos, practicándolos y repitiéndolos. Y han notado que eso les está permitiendo soltar peso extra. Esto me emociona muchísimo. Porque sí, cuando cambiamos el pensamiento, cambia nuestra relación con la comida, con nuestro cuerpo y con nuestro peso. Puedes encontrarme en Instagram como @monicasosacoaching. Sígueme y conéctate con este reto. Creo que lo vas a disfrutar. 🎁 Y además tengo algo más para ti. Quiero invitarte a descargar una guía gratuita que preparé para aprender a escuchar mejor a tu cuerpo. Ahí te explico cómo empezar a distinguir entre hambre física y hambre emocional. Esto es profundamente empoderador. Porque muchas veces seguimos convencidas de que el problema es la falta de fuerza de voluntad, cuando en realidad lo que necesitamos es entender mejor lo que nuestro cuerpo nos está pidiendo. Puedes descargarla en: www.monicasosa.com/hambre   Ya lo sabes,  todo lo que comparto es solo una invitación a que pruebes y compruebes cómo cambiar nuestra manera de pensar puede cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir. Porque sí. Puedes crear tu mejor versión. Y puedes bajar de peso en paz contigo. Gracias por escucharme. Nos vemos en el próximo episodio de Puedes Hacerlo. 🧡 Con cariño,  Tu coach  Mónica Sosa

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    310. Lo valioso de descodificar tu historia con el peso

    Si llevas años intentando bajar de peso, empezando dietas cada lunes y sintiendo que tienes que controlar lo que comes para lograr resultados, este episodio es para ti. Hoy no vamos a hablar de qué comer ni de otra dieta. Vamos a ir mucho más profundo. Vamos a hablar de tu historia con el peso y de por qué descodificarla puede cambiar por completo tu relación con la comida, con tu cuerpo y contigo. Muchas veces creemos que el problema es la comida o que el problema es nuestro cuerpo. Pero en realidad, lo que hay detrás es algo mucho más profundo. Son emociones y sensaciones que se han quedado guardadas en el cuerpo. Sentirte sola, no vista, no escuchada, incomprendida, juzgada o no aceptada. Incluso sentirte en peligro. Todo eso no se queda solo en la mente, se queda en el cuerpo. Y desde ahí, sin darnos cuenta, construimos una historia con el peso. Una historia en donde creemos que necesitamos estar en cierto peso para estar bien, para ser aceptadas o para sentirnos seguras. Desde esa historia empezamos a vivir. Nos comparamos, nos exigimos, tratamos de controlarnos y nos desconectamos de nosotras mismas. Y desde esa desconexión aparece algo que muchas mujeres viven: comer emocional, ansiedad por comer o una relación con la comida que se siente fuera de control. No es falta de disciplina. No es que estés fallando. Es que hay algo dentro de ti que está buscando sentirse diferente. Más en calma, más segura, más contenida. Y ahí es donde la comida deja de ser solo comida. Se vuelve refugio, escape o compañía. Aquí es donde entra un concepto clave: la descodificación. Descodificar es entender el código con el que estás viviendo tu relación con el peso. Es preguntarte qué hay detrás de tu forma de comer, qué estás sintiendo, qué estás necesitando y qué parte de ti no está siendo escuchada. También es cuestionarte si realmente necesitas bajar de peso o si tu cuerpo está en un lugar que ya es adecuado para ti. Porque lo que hoy vives, en algún momento tuvo sentido. Tal vez fue una forma de sentirte segura, de pertenecer, de recibir amor o de protegerte. Ese fue el código que aprendiste. Y es el código que has estado repitiendo. Pero hoy puedes elegir diferente. Cuando empiezas a descodificar, dejas de pelear con la comida y empiezas a comprenderte. Dejas de vivir en automático y empiezas a crear una nueva forma de relacionarte contigo. Y esto no solo cambia tu peso. Cambia tu vida. También cambia lo que transmites a tus hijos. Porque ellos no aprenden de lo que dices, aprenden de lo que ven. Si tú vives en lucha con tu cuerpo, ellos aprenden lucha. Si tú vives con culpa y miedo alrededor de la comida, ellos aprenden eso. Pero si tú cambias, si tú descodificas tu historia, ellos aprenden libertad. Esto no es solo por ti. Es por lo que viene después. En mi caso, durante muchos años probé todo tipo de dietas. Incluso las ajustaba para intentar bajar más rápido. Y eso pasaba en diferentes pesos. Hoy puedo ver que incluso cuando estaba en un peso más bajo, mi intención era siempre la misma: bajar más. Nunca era suficiente. Y eso no tenía que ver con el peso. Tenía que ver con mi historia. Yo pensaba que al pesar menos me iba a sentir más suficiente. Pero eso era un reflejo de la relación que tenía conmigo. Hoy mi relación con mi cuerpo es diferente. Mi peso puede fluctuar, pero ya no lo vivo con miedo. Lo observo con curiosidad. Y algo muy importante: ya no como para bajar de peso. Como para disfrutar, para sentirme bien y para nutrirme. Ese cambio no vino de encontrar la dieta correcta. Vino de descodificar mi historia y crear una nueva. Y hoy quiero dejarte con esta reflexión: ¿Y si el problema no es tu peso, sino la historia que has estado repitiendo sobre tu cuerpo, la comida y tú misma? Y más importante aún, ¿te gustaría cambiarla? Porque sí se puede. No se trata de culpar ni de victimizarnos. Se trata de hacer consciente lo que estás viviendo y abrir la posibilidad de algo diferente. De vivir con más libertad. De tener una relación en paz con la comida. De sentirte bien en tu cuerpo. Si este mensaje resonó contigo, te invito a conocer más sobre Más Allá del Peso. Puedes ir a monicasosa.com/primerafila para enterarte de cuándo abrimos puertas nuevamente. Y por ahora, recuerda esto: Tú ya eres espectacular. Y sí puedes crear esa versión de ti que deseas. Gracias por estar aquí. Te deseo un día, una semana y una vida espectacular. Con mi cariño,  Tu coach Mónica🧡  

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    309. ¿Por qué pierdo el control con la comida el fin de semana?

    Considera esto: No estás descompuesta. No es falta de fuerza de voluntad. No eres un caso perdido. El fin de semana cambia tu estructura… y cambian tus decisiones. Cambiar la conversación que tienes contigo puede cambiar tu experiencia con la comida. En este espisodio, te propongo una herramienta práctica para aplicar en tu siguiente comida. Esta herramienta consiste en la simple decisión de comer AMADA. En lugar de seguir con la idea inconsciente de: "pierdo el control con la comida el fin de semana" Disponte a moverte desde un: 💭 "Yo decido comer AMADA." Más que enfocarte en el qué o cuánto comer, enfócate en el cómo comes. Permítete descubrir lo que esta frase te puede llevar a sentir, hacer y la nueva historia que puedes empezar a crear cuando no solo la repites, sino que realmente conectas con ella. Decide comer en modo AMADA: A Agradece M Mastica A Agradece D Disfruta A Agradece No necesitas perfección. Necesitas hacerte cargo y decidir cómo comer. Si quieres aprender a sentirte en control con la comida todos los días, eso es exactamente lo que trabajamos en Más Allá del Peso. Únete en: monicasosa.com/primerafila Estaré encantada de acompañarte en tu camino. Con cariño, Tu coach, Mónica Sosa 🧡

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    308. ¿De quién es la culpa de tu peso extra?

    Episodio 308. ¿De quién es la culpa de tu peso extra?  Quédate conmigo en este episodio porque este tema no te lo quieres perder. Es para ti y te va a ayudar no solo a asumir responsabilidad, sino a dar un paso que puede cambiarlo todo. Y antes de entrar al tema, quiero decirte algo importante. Estamos a días de empezar un nuevo recorrido de Más Allá del Peso, que es el espacio ideal para soltar el peso extra y crear tu mejor versión. Si quieres hacerlo acompañada, con guía y con estructura, apúntate hoy mismo en monicasosa.com/primerafila. Ahí te aviso en cuanto abramos puertas. Y ahora sí, vamos al tema. Sé que muy probablemente, desde que viste el título de este episodio pensaste: "Pues sí… la culpa de mi peso extra es mía". Y quizá dentro de ti dices: porque como de más, porque como lo que no debo, porque no tengo horarios, porque como mucho postre, porque tomo vino, porque como harinas. Y sí, esa es la acción que suele estar detrás de los kilos extras. Pero con este episodio quiero irme más allá. Quiero que te preguntes algo con mucha honestidad: ¿qué estás esperando que cambie en tu vida para poder soltar el peso extra? ¿Hay algo que tú sabes que si desapareciera, o si fuera diferente, te haría más fácil comer mejor? ¿Qué es? ¿Es tu edad? ¿Los antojos de tu esposo? ¿Tu trabajo? ¿Tu vida social? ¿El estrés? ¿El país donde vives? ¿Tus hijos? ¿Tus horarios? En mi caso… era vivir en Estados Unidos. Literal. Al mes de llegar aquí subí diez kilos. Diez. Y a quien le contaba me decía: "Ay sí… bienvenida… es que aquí la comida engorda", "Engordas solo de verla", "Las porciones son enormes", "Algo tiene la comida aquí que engorda". Y quizá no todo mundo me lo decía, pero bastaron un par de personas para que eso me retumbara como una verdad absoluta. Recuerdo perfecto que una de ellas me dijo: "Resígnate… eso es solo el principio. Ni luches. Mejor acéptalo, porque aquí así es". Y algo dentro de mí no terminaba de convencerme, porque, perdona, no todas las personas que viven aquí tienen sobrepeso. Pero bueno. Yo trataba de ponerme a dieta, y mi esposo abría botellas de vino, y yo pensaba: no puedo despreciarlo. Empezábamos a conocer gente, íbamos a casas, y yo pensaba: ni modo que no coma lo que me ofrecen. Entonces mi conclusión era: el cambio me hizo engordar y por culpa de mi nueva vida me era imposible bajar de peso. Si a eso le agregamos conversaciones con amigas que decían con total certeza que después de los cuarenta el metabolismo se hace más lento y hasta el aire engorda, pues ya tenía más culpables en la lista. Entonces mi pensar era: si no viviera en Estados Unidos, si mi esposo no fuera tan antojado, si no tuviera tantos compromisos, si fuera más joven, no tendría peso extra. Claro que no me lo decía así, tan literal, pero lo creía. Totalmente. Y aquí pasó algo importante. Había días en que las circunstancias eran "perfectas". Mi esposo se iba de viaje, no tenía compromisos, tenía comida saludable en casa, y aun así yo comía de más. Ahí fue cuando algo dejó de cuadrarme. Porque si el problema era el país, o los antojos de mi esposo, o mi vida social, ¿por qué seguía pasando? Fue entonces cuando empecé a hacer mi diario de alimentos. Y el diario me ayudó a ver algo con mucha claridad: la comida extra no tenía nada que ver con vivir en Estados Unidos, ni con los antojos de mi esposo, ni con mi vida social. Consumía comida extra en momentos que no eran comida. Antes de comer, después de comer, entre comidas. Picoteo constante, snackeo, abrir la alacena sin hambre. Ahí pude reconocer algo clave: mi peso extra era por comer extra. Pero el diario solo me mostró el comportamiento. Lo que realmente cambió todo fue empezar a notar qué estaba sintiendo cuando comía. Empecé a ver que comía cuando estaba sola, cuando estaba incómoda, cuando extrañaba mi vida anterior, cuando estaba aburrida, cuando estaba frustrada. Y ahí entendí algo profundo: comía de más para evitar sentir menos. No es algo consciente. No es "no voy a sentir, mejor como". Es automático. Porque ¿qué es sentir? ¿Qué es permitirte experimentar una emoción? Yo no lo sabía. Ni siquiera me lo cuestionaba. Yo creía que era bueno ser positiva siempre, y me consideraba positiva. Decir "estoy triste" era de quejosas, de negativas. Yo no soy así. Lo paradójico es que no expresaba mis emociones negativas porque no sabía que era necesario, pero bien que me quejaba de todo: del clima, de mi peso, de mi falta de fuerza de voluntad. Y aquí está el mensaje central de este episodio: no es la circunstancia lo que te hace subir de peso, es lo que haces para no sentir lo que esa circunstancia te provoca. Te comparto esto hoy porque quizá tú quieres soltar peso extra. Sientes que cargas kilos que no van contigo, que no te representan. Pero una parte de ti está convencida de que ciertas circunstancias de tu vida tienen que cambiar para que tú puedas bajar de peso. Y otra parte de ti cree que esas circunstancias no van a cambiar, y entonces también cree que no vas a bajar de peso. Si has llegado hasta aquí, sigue conmigo. Respóndete esto con honestidad: ¿a quién le estás echando la culpa de tu peso extra? ¿Qué crees que si cambiara, tú no estarías cargando estos kilos? Nómbralo. Identifícalo. Míralo. Y date cuenta de cuánto poder le estás dando. Y sobre todo, date cuenta de que si eso no cambia, hay algo que sí puedes cambiar tú. Quítale el poder a eso y póntelo tú. Te propongo algo simple y poderoso. Escribe en un papel todas las quejas que tengas de esa situación. Todas, sin filtro. Quejas de tu esposo, de tus hijos, de tus papás, de tu edad, de tu trabajo, de tus horarios, de tu vida social, de lo que sea. Date permiso de quejarte en un espacio seguro. Luego observa lo que sientes. ¿Enojo? ¿Frustración? ¿Resentimiento? ¿Tristeza? Y ahora pregúntate: ¿cuántas veces he comido para no sentir esto? Porque ahí está la raíz. Y hoy puedes hacer una promesa simple: no voy a comer para evitar sentir. Cuando tenga hambre, como. Cuando sienta emoción, respiro. No necesitas que tu vida cambie para cambiar tú. Tenlo presente: Tu si Puedes hacerlo. 🧡 Y si quieres hacerlo acompañada, recuerda que estamos por empezar Más Allá del Peso. Apúntate en monicasosa.com/primerafila. Será un honor acompañarte. Vive Espectacular 🦋 Con mi cariño Tu coach Mónica.

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    307. 3o de 3 errores por los cuales no logras tu propósito de bajar de peso.

    Si no has escuchado los episodios anteriores, te recomiendo hacerlo. Vas a ver que este episodio sí que cierra el círculo. Y quiero decirte que estoy muy emocionada de cerrar esta serie contigo, hablándote hoy de un error que casi nadie nombra, pero que para mí es uno de los más importantes. Este error no se vé, no se nota, pero pesa muchísimo. El error es creerte tu historia… y tratar de hacerlo sola. Y quiero explicártelo de una manera muy simple. Estamos muy acostumbradas a pedir ayuda para muchas cosas. Sabemos que necesitamos apoyo. Contratamos entrenadores cuando queremos aprender a hacer ejercicio, buscamos nutriólogos para que nos digan qué comer, tomamos clases o cursos cuando necesitamos aprender algo nuevo. Pero hay algo para lo que casi nunca pedimos apoyo, y es para aprender a manejar nuestra mente. Y mira, sin darnos cuenta, vivimos solas con nuestros pensamientos. Dime si esto te suena familiar: "Estoy estancada." "A mí hasta el aire me engorda." "Me cuesta muchísimo bajar de peso." "Subo súper rápido y bajo bien lento." "Es que a mi edad ya no se puede." "Mis antojos me traicionan." "¿Para qué me esfuerzo si no se nota?" "Seguro estoy haciendo algo mal." "Soy un caso perdido." ¿Te suena familiar alguno de estos pensamientos? Quiero decirte algo muy importante: el problema no es que estos pensamientos aparezcan. Eso es totalmente humano. El problema es que te los creas. Porque cuando te los crees, empiezas a actuar desde ahí y se convierten en tu historia, en tu realidad. Cuando te crees la historia de "estoy estancada", comes desde la frustración. Cuando te crees la historia de "a mi edad ya no se puede", te desconectas de la intención de cuidarte. Cuando te crees la historia de "nada me funciona", te rindes, incluso cuando ya estabas avanzando. Y pasa algo verdaderamente triste. Te saboteas sin darte cuenta. No porque no puedas lograrlo, no porque no quieras, sino porque te quedas sola con tus pensamientos, con tu mente, que realmente no ha sido entrenada para acompañarte. Y no es que tú no seas capaz de cambiar tus pensamientos. No es que tú no seas capaz de ver las cosas diferente. Es que cuando estamos dentro de la historia, no podemos verla completa. A mí me pasa. Aun teniendo todas las herramientas que tengo, aun llevando años en este camino, yo también me compro mis historias. Me creo un montón de mentiras que no me sirven… pero me las compro y las convierto en mi realidad. Historias de exigencia. Historias de no soy suficiente. Historias de no soy buena mamá, no soy buena hija, no soy buena esposa, no soy buena amiga. Historias de no debería estar batallando con esto. Y benditas coaches que he tenido, porque son ellas las que me sacan de ahí. Tener una coach me ha cambiado la vida. Y acudo a ella no porque yo no sepa cómo cambiar mis pensamientos, no porque sea poco inteligente o porque sea débil, sino porque necesito a alguien que me ayude a ver lo que mi mente está distorsionando, lo que mi mente se está creyendo, las mentiras que me estoy contando y las historias que estoy haciendo realidad. Mi coach me ayuda a ver mis avances cuando yo solo veo lo que estoy haciendo mal o lo que me falta hacer. Me ayuda a cuestionar la historia que me estoy contando. Me ayuda a regresar a la verdad. Me ayuda a conectar con mi espectacularidad, con mi forma única de ser. Y te lo digo con toda honestidad: no lo podemos hacer solas todo el tiempo, especialmente cuando queremos crear resultados diferentes. Si queremos cambiar nuestros resultados y nuestra historia con el peso, con el cuerpo y con la comida, hacerlo solas es prácticamente garantía de seguir generando los mismos resultados de siempre. Porque este tema es mucho más que un número en la báscula. Es mucho más que qué comer. Este tema incluye emociones, identidad, expectativas y heridas. Considéralo. Quizá este sea el error que has estado cometiendo y que no te ha permitido cumplir tu propósito de bajar de peso. Quizá lo que necesitas no es más fuerza de voluntad. No es conocer otra dieta. No es exigirte más. Lo que necesitas es acompañamiento. Necesitas a alguien que te acompañe a lograr tu meta. Que te ayude a conectar con tu porqué. Que te invite a parar y a generar claridad cuando estés confundida, decepcionada o frustrada. Necesitas un espacio seguro. Un espacio con alguien que crea en ti. Un espacio donde puedas compartir tus pensamientos, sacarlos, mirarlos, dejar de pelearte con ellos y dejar de creértelos. Necesitas a alguien que sepas que no te va a juzgar por lo que piensas. Alguien que crea en ti. Que te ayude a creer en ti. Que te ayude a no rendirte. Necesitas dejar de hacerlo sola. Y si mientras escuchabas este episodio sentiste un "sí, esta soy yo", si reconociste que este ha sido tu error, creerte tu historia y tratar de hacerlo sola, quiero invitarte a dar el siguiente paso. Apúntate en monicasosa.com/primerafila para que puedas unirte a Más Allá del Peso en cuanto abramos las puertas de ese espacio. Yo estaré encantada de acompañarte en este camino. De verdad, será un honor. Es mi pasión hacerlo. Te acompaño a lograr esa meta que tanto deseas. Te acompaño a aprender a mantenerte ahí, en paz con tu cuerpo, con la comida y enamorada de ti misma. Te acompaño a que pruebes y compruebes de lo que eres capaz cuando empiezas a creer en ti. Y si decides no hacerlo conmigo, busca a alguien. No lo hagas sola. Te lo vas a hacer más fácil… y mucho más disfrutable. Y hasta aquí dejamos este episodio. Si por alguna razón no has escuchado los episodios 305 y 306, te invito a que los escuches. Y antes de despedirme, quiero pedirte un favor. Si te gusta este podcast, déjame por ahí cinco estrellitas y un review en Apple Podcasts, en Spotify o en la plataforma donde me escuches. Eso me ayuda muchísimo a llegar con este mensaje a más mujeres espectaculares como tú. Con mis deseos de que tengas una semana, un día y una vida espectacular. Con mi cariño,  Tu coach Mónica🧡

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    306. 2o de 3 errores por los cuales no logras tu propósito de bajar de peso.

    Seguimos con esta serie de episodios sobre los errores que no te dejan cumplir tu propósito de bajar de peso, y hoy quiero hablarte de uno que es muy común pero también muy frustrante: seguir buscando la dieta maravillosa y milagrosa que si funcione. Creo que todas podemos coincidir en que la mayoría de las dietas funcionan, sí y solo si, las sigues al pie de la letra. El problema es que en el fondo no queremos vivir siguiendo una dieta para siempre, queremos libertad, queremos flexibilidad, queremos una forma de comer que sí quepa en nuestra vida real. Y aquí es donde empiezan los problemas, porque muchas veces nos planteamos seguir un plan, una dieta, una estructura, pero casi inmediatamente aparece este pensamiento: ¿y si me da un antojo?, ¿y si no puedo controlarlo?, ¿y si un día no puedo cumplir?, y sin darnos cuenta empezamos a hacer negociaciones, le cambiamos cosas, le ajustamos reglas, le buscamos excepciones y luego decimos "esta dieta no funciona". Notemos que, muchas veces no es que la dieta no funcione, es que no queremos soltar el comer para tapar emociones, no queremos soltar ese comer para calmar, ese comer para distraer, ese comer porque tengo antojo y siento que no puedo con él. Y entonces pasa algo bien curioso, queremos un plan, pero que no nos incomode, queremos un plan, pero que no nos confronte, queremos un plan, pero que no nos pida renunciar a nada, y así no se puede construir un cambio real. Para mí una de las claves más importantes no es encontrar la dieta perfecta, es encontrar tu forma de comer ideal para ti. Una forma de comer que sí sea tu plan ideal cuando cumple con esta brújula, con esta clave que yo llamo SÍ ES. S de sustentable. Sustentable para ti, para tu estilo de vida real. Í de incómodo, lo suficientemente incómodo para que te encuentres con el sentimiento que estás evadiendo y le des la vuelta al antojo enfrentando eso que hoy no quieres sentir. E de eficiente, muy alineado a la versión de ti que quieres construir, no a la versión que solo quiere sentirse bien hoy. S de sí seguirlo, que al reconocerlo puedas disponerte a decir: sí, esto sí lo puedo seguir. Porque tu plan ideal no es el más perfecto, es el que sí es para ti. Y aquí quiero decirte algo muy importante, sí, hay una incomodidad necesaria, sí, hay momentos en los que vas a sentir antojo, sí, hay momentos en los que vas a tener que elegir no comértelo, y esto no es castigo, esto es amor propio, porque renunciar a un antojo no es renunciar a tu libertad, es elegirte, es decirte a ti misma: sí puedo sostener esta pequeña incomodidad porque lo que quiero para mi vida es más grande que este momento. Y quiero dejarte hoy una sola estrategia muy concreta, nada más una, muy simple pero muy poderosa, cada vez que tengas un antojo pregúntate esto: ¿esto que quiero comer me acerca a la mujer que quiero ser o solo me está ayudando a no sentir lo que estoy sintiendo ahorita?, y no para juzgarte, para observarte, para empezar a distinguir hambre real, emoción, cansancio, costumbre, ansiedad. Si decides comértelo, que sea una elección, no una negociación interna, no un ya qué, no un automático.  Y si decides no comértelo, permítete sentir la incomodidad, no pasa nada, no te va a romper, no te va a quitar nada, te está entrenando, porque lo que de verdad necesitas no es más reglas, es aprender a sostener la incomodidad necesaria para construir la vida que sí quieres. Y si hoy te das cuenta de que lo que más te cuesta no es qué comer sino dejar de negociar contigo cada vez que aparece un antojo, entonces quiero invitarte a dar el siguiente paso, si quieres acompañamiento real para dejar de comer por emociones y construir tu propia forma de comer, una que sí puedas sostener, te espero en monicasosa.com/primerafila, estaré encantada de acompañarte en tu camino. Gracias por estar aquí y recuerda, no necesitas la dieta perfecta, necesitas aprender a elegirte incluso cuando incomoda. Vive espectacular. Con mi cariño,  Tu coach Mónica Sosa

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    305. 1o de 3 errores por los cuales no logras tu propósito de bajar de peso.

    Bienvenida a esta secuencia de episodios que había planeado compartir contigo para empezar el año. Hoy lo estoy compartiendo a finales del mes de enero y estoy convencida de que este es el momento ideal para que lo escuches. Este episodio ya lo había grabado. De hecho, es el primero de una secuencia de tres. Antes de viajar a Monterrey por la boda de mi hija Mariana, grabé tres episodios con toda la intención de volver a la regularidad del podcast. Era una serie titulada: 3 errores por los cuales no logras cumplir tu propósito de bajar de peso. Mi plan era muy claro: editarlos durante los vuelos y distribuirlos después. Pero al revisar los audios, me encontré con algo que no esperaba. Estaban totalmente en blanco. Y te confieso algo con mucha honestidad: mis primeros pensamientos fueron muy duros conmigo misma. 🗯️ "Todo mi trabajo para nada." 🗯️ "Ya empecé mal el año." Y justo ahí hice algo que tantas veces comparto con las mujeres que acompaño. Me detuve. Dejé de pelear con la realidad y traté de ser lo más amorosa y paciente conmigo misma que pude ser. Porque cuando se trata de los errores o fallas de quienes queremos, lo tenemos muy claro. Sabemos que fallar, caer o retroceder no significa que seamos fracasadas. Significa que lo estamos intentando. Y sabemos también que lo único que sí garantiza no lograr lo que queremos es rendirnos. Así que aquí estoy, renovando mi meta de compartir contigo un episodio semanal este año, abrazando toda imperfección. Te comparto esto como una invitación para que, si tú en el camino hacia la meta de lograr tu peso ideal no vas perfecto, pauses, respires profundo, conectes con ese deseo que hay en tu corazón de sí lograrlo y te quedes conmigo. Vamos al tema. Hoy quiero compartirte: La parte 1 de esta secuencia de episodios. Un primer error que puede no dejarte cumplir tu propósito de bajar de peso. Un error muy común, un error silencioso, un error que yo misma cometí durante muchos años. Y es algo tan simple como no tener claridad en tu meta ni un por qué poderoso. Porque mira, durante mucho tiempo de mi vida me la pasé diciendo: "Quiero bajar de peso". Eso parece algo claro, pero si somos honestas, ¿qué significa eso exactamente? Para muchas de nosotras, un día significa querer bajar doce kilos. Otro día significa que con quitarme la lonjita estoy bien. Que con que no me queden los pantalones tan apretados me conformo. Después pienso que cinco kilos sería ideal. Al día siguiente me digo que con tres estoy bien. Luego me convenzo de que eso es pura vanidad y decido que ya no me importa tanto. Y después me veo en una foto, no soporto lo que veo y digo: "Ahora sí, ya basta". ¿Te suena? A lo que me refiero es a que puede ser que no logres soltar ese peso extra no por falta de ganas ni por falta de capacidad, sino por falta de claridad. No es que no quieras bajar de peso y no es que no seas capaz de bajar de peso, aunque te cueste creerlo. Considéralo. Puede ser que tu cerebro no sepa exactamente qué quieres. Que lo tengas completamente confundido. Cuando no hay claridad, el cerebro no sabe hacia dónde ir. En la toma de pequeñas decisiones puede sentirse como un carro que arranca con una dirección, a medio camino se la cambias, luego le pones otra totalmente opuesta y después quieres regresar rápido a la primera. Sin dirección no hay camino claro y mucho menos un camino que se disfrute. Y algo que acentúa esta falta de claridad es el segundo gran tema de este error: el por qué. Muchas veces nos planteamos bajar de peso en automático. Empieza el año y ya. "Este año sí." ¿Pero por qué? Muchas veces ni lo pensamos. Solo nos lo planteamos. "Porque siempre lo he dicho." "Porque todo mundo espera que baje de peso." "Porque ya debería." "Porque no me gusta cómo me veo." "Porque mis hijos." Y te invito a considerar algo muy importante. Un por qué que viene de la culpa, del deber o de la expectativa de otros no se sostiene. Ese por qué cansa. Ese por qué pesa. Ese por qué no acompaña cuando el proceso se vuelve incómodo. Esto es algo que trabajo muchísimo con las mujeres que acompaño y hace una gran diferencia en el camino. Asegurarnos de que su por qué realmente les guste, que se sienta lleno de amor hacia ellas, que esté actualizado con quienes son hoy y con quienes se sienten llamadas a ser. Toma esto como una recomendación. Clarifícate qué es exactamente lo que quieres lograr y por qué quieres hacerlo. Asegúrate de que sea un por qué del presente, que sea tuyo, que se sienta vivo hoy y que tenga lo que yo llamo GOTAM, gotitas de amor. No es lo mismo decir: "Quiero bajar de peso para que mis hijos no se avergüencen de mí." "Quiero bajar de peso porque soy la más gorda de mis amigas." A decir: 🧡 "Quiero bajar de peso porque quiero ser un ejemplo para mis hijos y me quiero." 🧡 "Porque quiero honrar el regalo de mi vida." 🧡 "Porque siento que mi versión del futuro me lo va a agradecer." 🧡 "Porque quiero sentirme bien en mi cuerpo." ¿Notas la diferencia? Uno nace del miedo, del juicio y de la exigencia. 🧡 El otro nace del amor y del compromiso amoroso contigo. Así que hoy te invito a reflexionar en esto. Si no has podido soltar ese peso extra, no es que no seas capaz ni que estés descompuesta por la edad que tienes o por los años que llevas intentando. Puede ser simplemente porque tu meta y tu por qué no están claros ni alineados contigo hoy. Y eso se puede trabajar. Lo puedes hacer hoy mismo. Regálate un tiempo para preguntarte y responderte con honestidad qué es lo que quieres con respecto a este tema del peso, de tu cuerpo y de la relación que tienes con la comida y contigo misma. ¿Cuál es esa posibilidad que realmente quieres contemplar para ti? ¿Cuál se siente alineada con quien eres hoy? ¿Es un rango de peso, una talla de ropa, ciertos hábitos? ¿Cuáles son y por qué los quieres? Clarifica estas respuestas, tenlas presentes y conecta con ellas todos los días. Notarás la diferencia en tu camino y en la permanencia de los resultados que vayas logrando. Y quiero decirte que si quieres acompañamiento para clarificar tu meta y construir un por qué poderoso, actual y lleno de amor, puedes accesar a 👉 monicasosa.com/primerafila  Esto te permitirá entrar en primera fila al espacio de acompañamiento que ofrezco, donde aprenderás y comprobarás que sí puedes soltar ese peso extra que ya no te representa, dejar de comer de más por emociones y crear tu mejor versión. Estaré encantada de acompañarte en tu camino. Me despido como siempre muy agradecida contigo que me escuchas. Deseo que tengas un día, una semana y una vida espectacular. Hasta la próxima. Con cariño,  Tu coach Mónica

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    304. Navidad y Fiestas decembrinas: cambia el traje de grinch por el de tu Mejor Versión

    En este episodio te invito a vivir la Navidad y estas fiestas decembrinas desde un lugar distinto. No enfocada en la comida, ni en el peso, sino en la relación que tienes contigo misma cuando te encuentras frente al espejo. Muchas mujeres llegan a estas fechas cansadas, inflamadas, frustradas y con la sensación de haberlo intentado todo sin lograr los resultados que querían.   En este episodio hablo del Grinch que aparece en el espejo. Esa voz interna que solo señala defectos, que magnifica la inflamación, el cansancio, la cara redonda, las arrugas, los brazos, el vientre y que nos hace sentir que algo está mal con nosotras. Comparto mi experiencia personal llegando a muchas Navidades sintiéndome frustrada conmigo misma, creyendo que era incapaz, inconstante o que estaba descompuesta, a pesar de saber qué hacer y haber invertido tiempo y dinero en intentarlo. Reflexionemos juntas sobre cómo la culpa suele estar mal asignada. No es la Navidad, no es la comida y no eres tú. El verdadero problema es la conversación interna que sostenemos frente al espejo y durante todo el día. Esa conversación dura, cruel y exigente que jamás toleraríamos escuchar de alguien más, pero que nos repetimos a nosotras mismas sin cuestionarla. Comparto cómo  en mi caso, el cambio real no empezó con bajar de peso ni con hacer otra dieta, sino con detener esa conversación interna y empezar a practicar pensamientos distintos, aunque al inicio se sintieran falsos. Así como durante años nos repetimos pensamientos que no eran verdad y aun así los creímos, también podemos elegir pensamientos que nos coloquen en un espacio de mayor cuidado y amor. En este episodio te comparto un ejercicio muy sencillo y poderoso frente al espejo. Elegir de una a tres afirmaciones y repetirlas tres veces, tres veces al día durante esta temporada. Afirmaciones como: "Tengo un cuerpo gracias!" "habito un cuerpo saludable y bello", "veo belleza en cada parte de mí", "es fácil y divertido cuidar de mí",  "te amo bonita". Si te identificas con lo que estoy compartiendo en este episodio, te invito a probarlo, y nota que te propongo esto, no para convencerte, sino para dejar de atacarte y empezar a habitarte desde la gratitud. Este episodio es una invitación a cambiar el traje del Grinch por el de tu mejor versión. A recordar que el cuidado, el movimiento, la alimentación y los hábitos que sí se sostienen nacen desde el amor por estar viva y no desde el castigo, ni de la imposición, ni de la comparación. Si quieres cambiar los resultados que hoy no te gustan, el primer paso es cambiar la conversación que tienes contigo. Si este episodio resonó contigo, te invito a suscribirte al podcast para que no te pierdas los próximos episodios, donde compartiré claves para crear tu versión más espectacular este 2026.   A continuación te comparto el enlace para que te suscribas gratis al podcast: https://www.monicasosa.com/podcast  Y si te nace dejarme un review en Apple Podcasts, te lo agradezco de corazón. Me ayuda muchísimo a que este mensaje llegue a más mujeres que lo necesitan. Que tengas una muy feliz navidad🎄 Con cariño, Tu coach Mónica Sosa 🧡🦋  

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    303. La grasa que no se va por nada del mundo...

    Antes de empezar, quiero decirte algo importante. En este episodio voy a hablar de un concepto que viene de la descodificación biológica, uno de los pilares que uso en el acompañamiento que ofrezco, y que combinado con el trabajo de pensamientos, es una herramienta espectacular para crear cambios reales, cambios sostenibles y sí… resultados que van más allá del peso. Si este tema es nuevo para ti, después de escuchar este episodio te invito a que vayas al episodio 268, "Descodificación biológica del sobrepeso". https://www.monicasosa.com/blog/268 Este episodio te va a dar muchísimo contexto. Ahora sí… Y vamos al tema de hoy. Quiero hablarte de esa grasa que no se va por nada del mundo. Esa grasa que se queda aunque haces dieta, aunque caminas, aunque te portas bien, aunque lo intentas una y otra vez. Esa grasa que te hace sentir: "¿Pero qué tengo?", "¿Qué me pasa?", "¿Por qué sigo igual?". Y mira, te voy a decir algo: no estás rota. No es falta de fuerza de voluntad. Y no eres un caso perdido. Quiero explicarte algo que pocas veces nos explican. Porque sí, desde la descodificación decimos que la grasa aparece para protegerte. Pero quiero darte también la parte científica, la que está comprobada, para que veas que esto no es algo mágico: es biología pura. Es tu cuerpo haciendo exactamente lo que fue diseñado para hacer. Mira… cuando tú te sientes en peligro —y digo peligro entre comillas— puede ser un peligro real, pero también puede ser una crítica, un comentario, una expectativa muy pesada, un conflicto, una preocupación, o ese ataque silencioso que tú misma te haces frente al espejo. Tu cerebro no distingue. Para tu cuerpo, estrés es estrés. Y cuando hay estrés, tu cerebro activa un sistema que se llama el eje del estrés, y se libera una hormona que ya conoces: el cortisol. Y esto sí está completamente comprobado: el cortisol aumenta el apetito, te da más antojos, guarda más grasa como reserva, baja tu gasto energético, te pone en modo ahorro y frena la quema de grasa. ¿Por qué? Porque para tu cuerpo, si hay peligro, necesitas energía para sobrevivir. Y la forma en que el cuerpo guarda esa energía es acumulando grasa. Así funciona la biología humana desde siempre. Entonces, lo que desde la descodificación llamamos "protección", la ciencia lo llama "respuesta de estrés". Y en tu vida diaria se siente como: "Por más que intento… no bajo." Y aquí viene lo fuerte. Muchas veces, el estrés no viene de afuera. Viene de adentro. Tú te miras al espejo y empiezas a atacarte: "Qué horror", "Otra vez igual", "No puedo con esto", "Estoy mal". Y quiero que lo escuches así: si tu cuerpo produce grasa porque siente que hay peligro, y tú eres quien lo está atacando, tu cuerpo se siente aún más amenazado. Y guarda más. Y ahí entramos al ciclo de nunca acabar: me critican o me siento juzgada; mi cuerpo activa la respuesta de estrés; guarda grasa para protegerme; yo me veo al espejo; me ataco; más estrés; más grasa; me refugio en la comida; más culpa; más estrés; más grasa. Y acabo agotada, triste, frustrada y sin entender qué más hacer. Y no, no es porque no puedas. Es porque nadie te había explicado esto así. Entonces, ¿cuál es la salida? La salida no es controlarte más. No es castigarte. No es buscar la dieta perfecta. La salida es hacer consciente lo que antes era automático, bajarle al ataque interno, darle a tu cuerpo señales de seguridad y hablarte desde tu nueva yo. Cuando tu cuerpo se siente a salvo, cuando tú dejas de mandarle señales de guerra, cuando cambias ese diálogo interno… entonces sí: puedes comer mejor, puedes moverte mejor, puedes descansar mejor. Y tu cuerpo finalmente estará listo para soltar grasa. ¿Por qué? Porque ya no la necesita para protegerte. Quiero dejarte un ejercicio simple, pero profundamente poderoso. Escoge una parte de tu cuerpo donde sientas que tienes más grasa o la parte que más has criticado. Solo una. Cada día, por veinte segundos, pon tus manos ahí y dile una frase amorosa. Algo como: "Gracias por protegerme", "Estoy a salvo", "Puedes ser ligera", "Estoy contigo". Dale amor. Dale seguridad. Dale presencia. Y observa lo que empieza a cambiar. Lo que te comparto hoy es solo una partecita de lo que trabajamos en Más Allá del Peso. Si este episodio te hizo decir: "Dios mío, soy yo", "Esto tiene sentido", "Esto explica tanto", entonces quiero invitarte a unirte a la Lista VIP, aquí tienes el enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila Te mantendré al tanto, y sabrás antes que nadie cuando abramos puertas, cuando abriremos las puertas de Más Allá del Peso. Estaré encantada de acompañarte en tu camino.  Vive espectacular. Con mi cariño,  Tu coach Mónica

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    302. La soledad que engorda: el conflicto oculto detrás de la retención de líquidos.

    *]:pointer-events-auto [content-visibility:auto] supports-[content-visibility:auto]:[contain-intrinsic-size:auto_100lvh] scroll-mt-[calc(var(--header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))]" dir="auto" tabindex="-1" data-turn-id= "request-6911fec6-c914-832b-ab2e-8358b4b4b712-2" data-testid= "conversation-turn-132" data-scroll-anchor="true" data-turn= "assistant"> La soledad que engorda: el conflicto oculto detrás de la retención de líquidos. Antes de comenzar quiero darte un aviso importante. En este episodio voy a mencionar conceptos relacionados con la descodificación biológica, que es una de las herramientas que utilizo en el acompañamiento dentro de Más Allá del Peso y Mi Mejor Versión. La descodificación biológica es una mirada profunda, muy hermosa y muy poderosa que nos ayuda a comprender los síntomas del cuerpo desde la emoción. Combinada con la transformación de pensamiento, es espectacular para lograr cambios de estilo de vida y transformaciones que van mucho más allá del peso. Si este tema es nuevo para ti, o si quieres comprenderlo mejor, te invito a que cuando termines este episodio escuches el episodio 268 titulado "Descodificación Biológica del Sobrepeso". Ese episodio explica la base de todo esto de manera más sencilla y te va a ayudar muchísimo a conectar con lo que voy a contarte hoy. Te comparto por aquí el enlace del episodio: https://www.monicasosa.com/blog/268  Y ahora si, vamos al tema. La soledad que engorda: el conflicto oculto detrás de la retención de líquidos. Hoy quiero compartirte comparto algo que me abrió los ojos y que estoy segura de que también puede abrir los tuyos. Porque a veces no retenemos líquidos por la comida, ni por la sal, ni por la hormona, ni por haber hecho algo mal. En este episodio te quiero invitar a considerar que a veces retenemos líquidos porque nuestras emociones dicen una cosa… y nuestro cuerpo la escucha antes que nosotras. En descodificación biológica existe un concepto que me fascina: el pez fuera del agua. Es ese momento en que el cuerpo interpreta: "Estoy fuera de mi lugar… estoy sin referencias… estoy sola… no sé dónde estoy… no sé cómo sostenerme." Y cuando alguien vive algo así, su biología activa un programa de supervivencia: guardar agua, retener líquido, protegerse ante la sensación de peligro emocional. El cuerpo no falla. El cuerpo te cuida. Hace poco amanecí súper hinchada. Y le mandé un audio a una amiga mía, terapeuta en descodificación biológica, contándole que había amanecido así. Ella lo escuchó y me dijo: "Mónica, escucha tu audio. Solo escucha cuántas veces dices la palabra 'sola'." Y yo pensé: ¿En serio? ¿Yo dije eso? Pues lo escuché. Y ahí estaban mis palabras: "Estaba sola…", "Fui yo sola…", "No sé si quiero hacerlo sola…" No lo estaba diciendo desde el drama ni desde la víctima. Lo decía como un hecho. Pero mi cuerpo lo escuchó como un mensaje: "Estás sola… estás sola… estás sola…" Y reaccionó cuidándome, reteniendo agua, protegiéndome como un pez fuera del agua. Y claro, yo también necesito mis sesiones. Los terapeutas también necesitamos acompañamiento. Tuve una sesión de descodificación y pude ver con una claridad impresionante lo que mi cuerpo estaba tratando de hacer por mí. Pude sentir lo que me estaba pesando emocionalmente. Pude ver el origen de esa soledad interna. Y lo más importante: pude conectar profundamente con esa poderosa sensación de "estoy conmigo y para mí." Fue hermoso. Fue liberador. Y fue muy sanador. Si tú eres alguien que amanece con los ojos hinchados, tiene retención de líquidos recurrente, sube y baja en inflamación sin explicación, siente bolsas en los ojos, piernas pesadas o hinchazón repentina, te invito a considerar algo: tal vez tu cuerpo está reaccionando a una emoción que no se ha sentido acompañada. Tal vez hay una parte de ti que se ha sentido sola. Y tu biología lo ha intentado sostener por ti. No es tu culpa. No eastás mal. No estás fallando. Es tu cuerpo diciendo: "Déjame ayudarte a sobrevivir esto." Cuando te des cuenta de que tu cuerpo está en este programa, empieza por recordarte: estoy a salvo conmigo misma, Dios está conmigo, soy guiada, soy amada, estoy conmigo y para mi. Busca apoyo, acompañamiento, presencia. Esto lo estamos trabajando en profundidad dentro del recorrido de Más Allá del Peso, y si tú sientes que este puede ser tu camino, quiero invitarte a unirte a la lista de espera en el siguiente enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila Estaré encantada de acompañarte en este proceso para que tu cuerpo deje de sobrevivir y empiece a sentirse en casa contigo.  Mientras tanto, vive espectacular.   Con mi cariño,  Tu coach Mónica              

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    268. Descodificación Biológica del Sobrepeso

    Este episodio fue publicado originalmente en 2023 y es uno de los más escuchados de mi podcast. Por un error en la plataforma dejó de aparecer, así que lo vuelvo a subir para ti. Notas del Episodio: 268 Descodificación Biológica del Sobrepeso He estado mencionando mucho este termino en el Podcast porque parte de los dos últimos años, los dediqué a estudiar precisamente esto. El mes pasado concluí mis estudios y finalmente me certifiqué como terapeuta en descodificacion biológica.  Hice mis estudios en el instituto Angeles Wolder, que recomiendo ampliamente y aquí te comparto el enlace https://institutoangeleswolder.com Hablemos un poco de esto: la Descodificación Biológica es una terapia de acompañamiento para tratar cualquier síntoma o enfermedad que se padezca. La primera de las 5 leyes biológicas en las que se basa, establece que toda enfermedad, o síntoma surge a partir de haber vivido una situación con un estrés muy importante en el pasado. Una situación vivida inesperadamente, que se vive sin solución y  que no pudo ser expresada, una situaciones que consciente o inconscientemente nos hacen sentir que nuestras necesidades vitales no están siendo cubiertas, Me refiero al tipo de situaciones en donde llegamos a sentir peligro por nuestra existencia, situaciones en donde nos llegamos a sentir abandonadas, perdidas, derrumbadas, en peligro, desprotegidas tal vez, profundamente humilladas, rechazadas. Situaciones en las que nuestras necesidades vitales, no son cubiertas, son mas bien bloqueadas. Y ante estas situaciones vividas, nuestro cuerpo que es tan maravilloso: para poder suplir estas necesidades vitales, genera una serie de respuestas, que son lo que conocemos como síntomas y enfermedades. Nota como es que la descodificacion biológica ofrece una mirada muy diferente a los síntomas o enfermedades que padecemos. Para la descodificación biológica, el síntoma es la solución a la necesidad que fue bloqueada. En el caso del sobrepeso: Síntomas como el mismo peso extra, específicamente la acumulación de grasa en ciertas partes del cuerpo, la retención de líquidos, esas subidas de peso tan repentinas, esa necesidad impetuosa de comer y comer cierto tipo de alimentos. Todos esos síntomas, vistos bajo la mirada de la descodificacion, lejos de ser una pesadilla, llegan a ser nuestros guías para atender las necesidades de nuestro cuerpo. Algo que es importante saber es que para la biología, la grasa es protección y el agua es vida.   Visto así, podemos entonces llegar a comprender cómo es que ante un gran peligro, nuestro cuerpo puede llegar a necesitar liquido o acumular grasa. Esto puede dar mucha luz y comprensión de por qué ante cierto evento, ( como alguna mudanza, una separación, la perdida de alguien muy especial ) de pronto alguien se hincha excesivamente. Todo esto va a depender no de las situaciones vividas, sino de cómo es que vivimos esas situaciones. Y cada persona, las vive de una manera diferente. Existen mucho conflictos al rededor del sobrepeso, en este episodio no voy a citarlos.  Lo que sobretodo quiero compartir es esta invitación a reflexionar en la mirada que hemos tenido alrededor del peso extra. Creo que si dejamos de juzgar y de satanizar el peso extra, nos ponemos cada uno a ser curiosos, nos detenemos a escuchar lo que está detrás de nuestros síntomas que en este caso estamos hablando del sobrepeso. Si nos detenemos a escuchar lo que esta detrás de nuestro peso extra, podemos entonces accesar a una respuesta mas eficiente. La descodificacion como ya lo dije es una terapia de acompañamiento, es un acompañarte a detectar eso que te originó el síntoma. Lo hacemos a partir de conectar con las sensaciones corporales que están grabadas en nuestro cuerpo y a partir de detectarlo, de hacerlo consciente, darle un significado diferente a ese mismo origen del síntoma. Con ello nos abrimos a una manera diferente de vivir las circunstancias, lo cual nos brinda un resultado diferente. Por rara o complicada que pueda sonar esta parte, resulta ser bastante lógica, simple, poderosa y transformacional. Dale una oportunidad a la Descodificación Biológica. Esta  mirada junto con las herramientas del coaching que son parte de mi espacio de acompañamiento brinda una experiencia muy diferente en este caminar hacia el logro del peso ideal. Este camino deja de ser una batalla contra el peso y se convierte en la mas bonita experiencia de amor propio. Resulta que es descodificable eso deestancarme en cierto número, de no mantenerme, de rebotar, de subir en ciertas épocas del año, hasta el número de kilos extras nos da tanta información. Si quieres información de cómo puedes trabajar conmigo, llena la aplicación disponible en este link: https://www.monicasosa.com/aplica o https://www.monicasosa.com/primerafila  Esto como todo lo que comparto en Puedes Hacerlo es solo una invitación para que tu pruebes y compruebes cómo es que cambiando nuestra manera de pensar, puede cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir.  Vive Espectacular Con cariño Tu coach Mónica Sosa  

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    301. Hormonas fuera de control. 5 Errores que te hacen sentir ansiosa, enojada y subir de peso.

    He querido grabar este episodio como respuesta a algo que escucho con muchísima frecuencia: 🗯️ "Mis hormonas me traen loca." 🗯️ "He subido muchísimo de peso por la menopausia." 🗯️ "Todo me duele gracias a la menopausia." 🗯️ "Se me descompuso la tiroides por la menopausia." 🗯️ "No duermo, no quiero hacer ejercicio, todo me cae mal… todo me pone mal." Y entiendo. Son frases que nacen del cansancio, del miedo, de la frustración. Durante muchos años he acompañado a mujeres (la mayoría mayores de 40) en la búsqueda de su mejor versión: queriendo soltar el peso extra, dejar de comer por emociones y reencontrarse con ellas mismas. Y en este camino, me he especializado también en el tema de los cambios hormonales. Hace algunos años, en un curso sobre este tema, titulé una de las clases "Menopausia espectacular." Y sí, fue impactante… incluso chocante para muchas. Porque claro, cuando alguien está viviendo síntomas fuertes como: bochornos, insomnio, irritabilidad, aumento de peso... escuchar la frase "menopausia espectacular" puede sonar hasta ofensivo. Y lo entiendo. Pero justamente de eso se trata este episodio. De responder a esta etapa desde otra perspectiva, una más consciente, más compasiva… y más poderosa. Y lo primero quiero decirte: 🧡 No estás sola. Y si!! Tu si puedes transitar esta etapa mientras sigues creando tu mejor versión.   En este episodio, compartiré contigo lo que me ha ayudado a transitar mis propios cambios hormonales de la mejor manera, lo que sigo aprendiendo, lo que aplico y lo que me encantaría que compartiéramos con nuestras hijas para evitarles tanto sufrimiento innecesario.   💥 Error #1. Comprarte todas las ideas y creencias que has escuchado de la menopausia Si dejáramos de cometer este error… nuestra experiencia sería completamente distinta. Los resultados que generamos en la vida son reflejo directo de nuestros pensamientos. Y esas creencias colectivas que absorbemos sin darnos cuenta… nos programan. He sabido de médicos que le dicen a mujeres de 45 años: 🗯️ "Acéptalo, ya vas en declive." Es común para muchas de nostotra escuchar frases como: 🗯️ "Está loca, seguro está menopáusica." 🗯️"Los achaques de la menopausia son lo peor." Y claro, con esas referencias, ¿qué imagen creamos en nuestra mente? Una etapa oscura, dolorosa, sin brillo. Pero la realidad es otra. Los síntomas son solo expresiones del cuerpo que piden atención, como lo han hecho toda la vida. Y si no todo lo que sentimos y experimentamos es culpa de la menopausia? Esta etapa no es solo menopausia: abarca la peri, la meno y la postmenopausia. Es un proceso de años, una transición, una evolución. Y si cambiamos la mirada, podemos verla como lo que realmente es: una época de reinvención, de transformación, de madurez. Un recordatorio de que estamos vivas, de que hemos cerrado un ciclo precioso: la etapa de procrear! Y que ahora llega otro lleno de sabiduría, libertad y propósito. A mí me gusta imaginarlo como una mariposa abriendo sus alas, amplia, orgullosa, lista para explorar nuevos cielos y posibilidades. Y desde esa imagen… sí, es posible cambiar nuestra mirada. Por eso, cuando en mis clases titulé "Menopausia espectacular", no lo hice desde la negación del malestar, sino desde la propuesta de abrirnos a otra historia. "Espectacular" no significa perfecta. Significa grandiosa, viva, significativa. Así que cuando escuches o tu misma te veas recitando frases como 🗯️ ¡Qué horror la menopausia!" 🗯️ "Estoy harta de esto"… No te juzgues. Solo pausa. Y agrega una nueva frase, algo como: 🗯️ "Y esto también es un regalo. Estoy viva." Considéralo, cambiar tu mirada sobre la menopausia no borra los síntomas, pero transforma tu experiencia y hasta tu respuesta esos mismo síntomas.  💥 Error #2. Acudir a la comida como consuelo ante el malestar Cuando estamos pasando por cambios hormonales, el cuerpo y las emociones se sienten distintas. Y como no siempre sabemos cómo expresarlo o cómo atenderlo, solemos buscar refugio en algo que nos dé alivio inmediato: la comida. Porque sí… la comida da placer. Y especialmente esa cargada de harinas, azúcar, postres, panecitos o vino (que además son los alimentos que más nos inflaman) Nos dan una calma rápida… pero es solo momentánea. Y aquí está el punto importante: justo esos alimentos que más se antojan son los que pueden hacer que los síntomas hormonales se vuelvan más intensos y más crónicos. Nos sentimos más hinchadas, más irritables, más cansadas… y entramos en un círculo difícil de romper. Por eso, más que dejar de comer, te invito a alimentarte bien. Llénate de variedad, de colores, de texturas, de sabores naturales. Incluye proteínas de buena calidad, y no le tengas miedo a las grasas buenas: son las que te dan saciedad y ayudan a equilibrar tus hormonas. Yo no promuevo pesar ni medir la comida. Considero que ya tenemos estrés suficiente como para agregar a nuestra vida el estrés de medir y contar nuestra comida.  A mí me gusta usar una guía sencilla que llamo VerProGra: 💚 VER de verduras, 🧡 PRO de proteína, 💛 GRA de grasas buenas. Imagina tu plato así: más verduras, suficiente proteína, y una porción generosa de grasa buena. Ese plato te nutre, te calma y te da energía sostenida. Si quieres probar algo distinto, te invito a hacer un pequeño experimento de 21 días: Deja el azúcar, las harinas, el alcohol y los lácteos por un tiempo… y observa cómo te sientes. Sí, es incómodo al principio. Pero muchas veces, cuando los dejas, descubres algo maravilloso: que la incomodidad de eliminarlos es mucho menor que la incomodidad que te provocaban. Y cuando sientes el bienestar en tu cuerpo…te enamoras de lo que te hace bien. Llevar un diario de alimentos y sensaciones puede ser una herramienta poderosa. No solo anotes qué comes, sino cómo te sientes antes y después. Verás cómo empiezas a identificar patrones y a recuperar poder sobre tus decisiones. Así que sí, el Error #2 es acudir a la comida como consuelo ante el malestar. Y la propuesta es esta: busca otro tipo de alimento. Encuentra consuelo en el movimiento, en el descanso, en una pausa consciente, en una actividad que disfrutes, en un momento de conexión contigo o con alguien más. Y no olvides alimentarte también espiritualmente. A veces, lo que el cuerpo pide con hambre… es atención, ternura y presencia. 🦋   💥 Error #3. Esperar que los demás te comprendan y te consuelen Otro error muy común en esta etapa es esperar que los demás nos comprendan, nos sostengan o nos consuelen. Y claro… sería hermoso tener un marido comprensivo, hijos atentos, amigas que nos lean la mente y sepan exactamente lo que necesitamos. Pero la realidad es que eso rara vez sucede. No porque no nos amen, sino porque no hay manera de que entiendan exactamente lo que sentimos. Ellos no lo están viviendo. Y además, no saben —ni sabrán nunca— lo que pasa dentro de nuestro cuerpo y de nuestra mente. Por eso, tener expectativas demasiado altas suele terminar en decepción y más frustración. Así que, en lugar de esperar que adivinen lo que necesitamos… exprésalo. Pídelo con claridad. Y sobre todo, aprende a darte tú lo que necesitas. Hazte preguntas con amor: 🗯️ "¿Qué necesito realmente ahora?" 🗯️ "¿Qué puedo hacer yo para sostenerme mejor?" A veces la respuesta es simple: descanso, silencio, un baño caliente, moverte, llorar, pedir un abrazo, decir "no puedo con todo hoy". Y eso no significa cerrarte al apoyo de los demás. Significa tomar responsabilidad amorosa por tu bienestar. No comparto esto desde el desprecio hacia los hombres o la familia, sino desde el lugar de madurez emocional que implica reconocer: que cuando tú te haces cargo de ti, te vuelves más disponible para los demás, y puedes amar sin agotarte. Porque cuando aprendes a darte lo que necesitas, ya no exiges desde la carencia, sino que compartes desde la plenitud. 🦋   💥 Error #4. Seguir planes rígidos y estructurados Otro error muy común en esta etapa es aferrarnos a planes demasiado rígidos. Contar gramos de proteína, medir porciones exactas, cumplir horarios fijos de comida o ayuno…y sí, todo eso puede tener beneficios. Es cierto que comer más proteína ayuda muchísimo, que dejar espacios entre comidas es saludable, que respetar nuestros ritmos circadianos (comer de día, descansar de noche) es fundamental. Todo eso es verdad. Pero lo que no queremos es convertirlo en otra fuente de estrés. Porque cuando todo se vuelve un 🗯️ "tengo que", perdemos la conexión con el propósito real: sentirnos bien. El cuerpo no necesita control, necesita coherencia...amor, cuidado. Y la coherencia se logra desde la escucha, no desde la rigidez. Por eso, mi propuesta es que encuentres tu propio ritmo, que experimentes, que observes cómo te sientes con lo que haces, y que te des permiso de ajustar sin culpa. A mí me gusta usar un acrónimo que resume esta idea: SI ES. Tu plan debe ser: S de Sustentable: que puedas mantenerlo a largo plazo. I de Incómodo: porque sí, crecer y cambiar cuesta un poco, y eso está bien.  E de Eficiente: que funcione, que te dé resultados visibles y bienestar real. S de Síguelo con amor, con paciencia y con determinación (No con perfección) Porque el amor… le da equilibrio a tus hormonas. 🦋   💥 Error #5. Vivir en modo "hacer, hacer, hacer" Y llegamos al último error… y quizá el más importante. Vivir en modo "hacer, hacer, hacer". Estar ocupada todo el tiempo, resolviendo, atendiendo, cumpliendo…sin permitirte recordar que tu valor no se basa en lo que haces, sino en quién eres. Nos acostumbramos a medirnos por productividad, por resultados, por la lista de tareas completadas…y se nos olvida que lo que realmente sostiene nuestras hormonas, nuestro cuerpo y nuestra alma,no es la acción constante, sino la pausa consciente. Conectar con tu propósito, alimentar tu espíritu, no requiere hacer más… requiere estar más presente. Permítete momentos sin justificarte: respira profundo, descansa, duerme bien, tómate un rato sin hacer nada. Y si este punto te causa confusión, obsérvalo con curiosidad… Probablemente es porque es lo que menos te permites practicar. Quizá llevas tanto tiempo enfocada en lo que "tienes que hacer": qué comer, qué no comer, cuánto cardio, cuánta fuerza, cuántas horas dormir… que olvidaste lo esencial: aprender a parar. Porque cada vez que paras, tu cuerpo se regula, tu mente se calma, y tu espíritu se expande. Practica parar. Practica respirar. Practica vivir el regalo de estar viva. 🦋 Y hasta aquí, los cinco errores que considero comunes, que pueden estar descontrolando tus hormonas y haciéndote sentir cansada, ansiosa, irritable o con el peso estancado. Si te quedas con una sola idea de este episodio, que sea esta: 🧡 Tu cuerpo no está fallando. 🧡 Está buscando equilibrio. 🧡 Y ese equilibrio empieza cuando tú dejas de luchar contra ti misma 🧡 y comienzas a escucharte con amor. Recuerda que cada síntoma es un mensaje. Y que cada etapa de tu vida puede volverse espectacular si cambias la mirada con la que la vives. No necesitas hacerlo perfecto, solo hacerlo con presencia, paciencia y amor. Y si este tema te resonó, te gustan estos conceptos y quieres llevarlos a un siguiente nivel para hacerlos vida. Puedes Hacerlo! Únete a la lista VIP de mi programa Más Allá del Peso  donde aprendemos a vivir en coherencia con nuestro cuerpo.  Únete dando click a este enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila Y desde ya te estaré compartiendo más tips y te mantendré al tanto de cuando volveremos a abrir las puertas para que puedas unirte! Estaré encantada de acompañarte en tu camino. Vive espectacular.  Con cariño,  Tu coach Mónica

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    300. De antojada a poderosa: el poder de las palabras que te definen

    Hay frases que repetimos casi sin darnos cuenta… "Soy antojada." "Soy débil con el pan." "Yo no puedo resistirme al chocolate." Y aunque parecen inofensivas, esas palabras crean identidad. Tu cerebro no distingue entre una broma y una orden: cada vez que te defines así, tu mente busca confirmarlo y tu cuerpo obedece. En este episodio, te invito a detenerte un momento y observar cómo el lenguaje con el que te describes puede estar sosteniendo la historia que quieres soltar. A través de ejemplos cotidianos, descubrirás que cambiar lo que dices y cómo te lo dices, es mucho más poderoso que cualquier dieta o plan de fuerza de voluntad. 💭 Aprenderás a: Reconocer las palabras que refuerzan tu vieja identidad ("soy antojada", "no tengo control"). Comprender por qué tu mente busca probarte que tiene razón. Elegir un nuevo diálogo interno que alinee tu cuerpo con tus verdaderas intenciones. Empezar a reprogramar tu historia desde la consciencia y la autocompasión. Porque no se trata de eliminar los antojos, sino de entrenar tu mente para que sea tu aliada, no tu enemiga. Y todo empieza por lo que te dices cada día. ✨ Escucha este episodio especial número 300 y recuerda: Tus palabras crean tu historia. Cámbialas… y verás cómo cambia todo lo demás.  Espero lo disfrutes, con mi cariño. Tu coach Mónica Sosa

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    299. Ser autocompasiva no me está funcionando… ¿o sí?

    *]:pointer-events-auto [content-visibility:auto] supports-[content-visibility:auto]:[contain-intrinsic-size:auto_100lvh] scroll-mt-[calc(var(--header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))]" dir="auto" style= "font-style: normal; font-variant-caps: normal; font-weight: 400; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-align: start; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-decoration: none; caret-color: #000000; color: #000000;" tabindex="-1" data-turn-id="7cc84829-bfdc-44bd-b52a-af35118d42b7" data-testid="conversation-turn-8" data-scroll-anchor="false" data-turn="assistant">   *]:pointer-events-auto [content-visibility:auto] supports-[content-visibility:auto]:[contain-intrinsic-size:auto_100lvh] scroll-mt-[calc(var(--header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))]" dir="auto" style= "font-style: normal; font-variant-caps: normal; font-weight: 400; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-align: start; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-decoration: none; caret-color: #000000; color: #000000;" tabindex="-1" data-turn-id="963b98b3-38f8-47ac-81b6-b2de49a1d815" data-testid="conversation-turn-10" data-scroll-anchor="false" data-turn="assistant"> Han pasado algunas semanas desde el último episodio, y quiero contarte que, si le puse pausa al podcast, fue por varias razones. En parte, han sido muchos cambios y momentos especiales a los que he necesitado dedicar más de mi tiempo y de mi energía. Entre todo esto, te cuento que he estado muy dedicada al programa Más Allá del Peso, un espacio que me tiene profundamente enamorada. Lo que estamos viviendo ahí: las transformaciones, las conversaciones tan reales, los avances… me tienen completamente maravillada. Así que sí, me tomé una pausa del podcast. Pero aclaro algo: en estas pausas no me alejo de mi propósito. Solo me sumerjo más hondo en él. Y hoy vuelvo con un tema que sé que te puede interesar. Porque quizá tú también te has dicho esto: "Eso de hablarme bonito ya no me funciona." Si alguna vez sentiste que ser autocompasiva no te sirve, este episodio es para ti. Hablemos de eso. A veces confundimos la autocompasión con soltarlo todo. Con decir "ya, no pasa nada, mañana empiezo". Pero no es eso. La autocompasión no es justificarme. No es hacerme la ciega, ni ponerle azúcar al dolor. La autocompasión auténtica es reconocer mi humanidad. Es poder decirme: "Sí, fallé, pero no soy un fracaso. Puedo lograr lo que me propongo." "Sí, me dolió, pero puedo acompañarme mientras aprendo y lo sigo intentando." Ser autocompasiva es abrazar mi proceso con honestidad, no con permisividad, sino con amor verdadero. Y ese amor es mucho más eficiente y saludable que el juicio. Es ese equilibrio entre amarme incondicionalmente y ser responsable, estar comprometida conmigo misma. No se trata de tapar o ignorar las fallas, las caídas o los resultados que no me gustan, sino de verlos con ojos de amor y seguir avanzando. Pero claro, hay momentos en que sentimos que "ya no funciona". Que te hablas bonito, que haces todo "bien", y aun así vuelves a caer. Y ahí, muchas veces, aparece ese pensamiento: "Ya no necesito amor, necesito mano dura." ¿Te ha pasado? Pues te invito a considerar esto: El amor nunca deja de funcionar. Lo que deja de funcionar, a veces, es la forma en la que lo estamos aplicando. Porque quizá lo que hoy necesitas es descubrir y probar nuevas experiencias de amor. Tal vez no es más suavidad lo que necesitas, sino más curiosidad.   Ser curiosa es abrir el corazón y la mente para observar sin juicio. Es dejar de decir "¿por qué soy así?" y empezar a preguntarte: "¿Qué siento?  ¿Cómo me he estado sintiendo?" "¿Qué necesito? ¿Qué he estado necesitando realmente?" "¿Qué me haría bien probar diferente?" Ser curiosa también es una forma de amarme. Es amor en movimiento. Es pasar del "nada me funciona, soy un caso perdido" al "quiero entenderme mejor". Es mirarme desde la certeza de que sí puedo lograr lo increíble, e interesarme en cómo sí poder hacerlo. Y sí, dejando totalmente fuera de mi espacio la dureza, el castigo y todo lo que está relacionado con rendirme. Porque lo sabemos: 👉 Para resultados diferentes, necesitamos acciones diferentes. Y la curiosidad es la puerta hacia lo nuevo. No exige perfección. No exige prisa. Solo apertura. Curiosidad es preguntarte: "¿Y si no necesito más presión, sino más dedicación o autoescucha?" "¿Y si lo que falta no es disciplina, sino confianza, fe en mí?" "¿Y si el camino no requiere castigo, sino un siguiente nivel de paciencia conmigo misma?" Ser curiosa es quedarte contigo. Es seguir eligiéndote, una y otra vez.   Y quiero invitarte a hacer algo: a descubrir cuáles pueden ser nuevas formas de darte amor. Porque el amor tiene muchas formas. Lo sabemos. A veces se muestra como paciencia. Otras, como determinación o compromiso. El amor también puede ser claridad, confianza, disciplina amorosa, coherencia, esperanza, ternura, honestidad, cuidado, presencia, gratitud o fe. Y puede que lo que hoy necesites no sea más autocompasión, sino otra forma de amor. Tal vez hoy toca paciencia. O tal vez determinación. O confianza. No te cierres a una sola forma de amor. El amor es creativo, cambiante, sabio. Y para estar presente, lo único que necesita es tu decisión de amarte. Permítete explorar cómo es crear esa versión de ti que te sientes llamada a crear, desde el amor a ti.   Así que, si últimamente has sentido que ser autocompasiva no te está funcionando para hacer esos cambios en tu alimentación que tanto deseas, o para incorporar esos hábitos que son importantes para ti, no te castigues por eso. Solo sé curiosa. Pregúntate: "¿Qué sí me ha funcionado?" "¿Qué parte de mí está queriendo hacerlo distinto?"   Y celebra. Celebra tus pequeñas victorias. A veces, lo que dejó de funcionar no fue la autocompasión, sino la expectativa. Quizá sí te funcionó, y ahora toca evolucionarla. El amor no falla, pero necesita transformarse, igual que nosotras.   Si al escucharme todo esto te está resonando, pero no sabes por dónde retomar tu camino, respira. Sé curiosa y pregúntate: "¿Qué sí me ha funcionado?" Enumera lo que sí te ha funcionado. Esas pequeñas victorias te van mostrando cuál puede ser el siguiente paso con el cual comprometerte y seguir creando tu mejor versión Más Allá del Peso. Me despido, como siempre, muy agradecida contigo que me escuchas. Si este episodio te sirvió, compártelo con alguien que necesite escuchar que no está fallando: solo está creciendo. Deseo que tengas un día, y una vida, espectacular.  Con cariño,  Tu coach Mónica🧡

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    298. Beneficios de dejar el azúcar, más allá del peso.

    Hoy quiero hablarte de un tema que ha transformado mi vida y la de muchísimas mujeres a las que he acompañado: los beneficios de dejar el azúcar… más allá del peso. Quiero empezar preguntándote algo: ¿Has intentado dejar el azúcar y no puedes? ¿Piensas que lo que te falta es fuerza de voluntad? ¿Te resignaste porque crees que tu adicción es más fuerte que tú? Si respondiste "sí" a alguna de estas preguntas… este episodio es para ti.   🙋🏻‍♀️ Mi historia con el azúcar Cuando yo tenía 26 años, me diagnosticaron artritis. Algunos estudios incluso mostraban riesgo de lupus. Era muy joven y, sin embargo, me sentía inflamada, cansada, con miedo y con mucha tristeza. En medio de mi búsqueda por sentirme mejor, tomé una decisión radical:  eliminar el azúcar de mi vida.   Me refiero a: azúcar refinada, harinas, postres, alcohol, incluso fruta, en ese tiempo. ¿El resultado? Fue sorprendente. Gané lucidez mental. Recuperé energía. El dolor disminuyó...en el tiempo desapareció Y lo más importante: volví a sentir vitalidad. Ese cambio fue tan poderoso que empecé a hablarle a todo el mundo de esto. Y quiero aclarar algo: hoy sí disfruto fruta, un postre ocasional o una copa de vino de vez en cuando. La diferencia es que ya no forman parte de mi día a día. Ya no las necesito.   🥰 El aprendizaje más profundo Con el tiempo entendí algo fundamental: No basta con dejar el azúcar. Porque sí, dejar el azúcar trae beneficios físicos enormes… pero lo más poderoso es descubrir por qué cuesta tanto dejarla. Y la verdad es esta: No es falta de voluntad. Es que aprendimos a suplir nuestras necesidades emocionales con azúcar. Tristeza → azúcar. Soledad → azúcar. Crítica → azúcar. Y así nos fuimos acostumbrando. Sin darnos cuenta, empezamos a usar el azúcar como un refugio.   ✨ Beneficios Más allá del Peso: Cuando decides dejar el azúcar, no solo liberas peso en tu cuerpo. Lo que realmente sucede es que empiezas a aprender a darte a ti misma lo que de verdad necesitas. Ese es el gran regalo. Cuando dejas el azúcar: te reconectas contigo, vives con más seguridad, desarrollas amor propio, y tu vida se expande. Esto es más allá del peso.   🫶🏼 Invitación especial Y aquí, quiero invitarte a algo muy especial. El 22 de septiembre iniciamos juntas un programa nuevecito: Más Allá del Peso. Serán 9 semanas de transformación real. No es teoría. Es práctica. Es acción. Es acompañamiento cercano. Voy a estar contigo de manera intensa y enfocada, para que tomes acción real y empieces a experimentar estos beneficios en tu vida. Es la primera vez que lo comparto y será el único programa de este año. Así que si quieres cerrar el 2025 sintiéndote espectacular… si quieres vivir en carne propia los beneficios de dejar el azúcar, mucho más allá del peso… 👉🏼 te invito a unirte ahora mismo en monicasosa.com/empezamosel22. 👀 Ojo: este enlace es temporal y estará disponible solo por tiempo limitado. Estaré encantada de acompañarte en tu camino. Gracias por escucharme y  por abrirte a nuevas posibilidades. Nos vemos en el programa Con cariño, Tu coach Mónica🦋

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    297. Entrale a la Incomodidad

    Hoy la propuesta es muy clara, te invito a que le entres a la incomodidad! Reflexionemos: la incomodidad es parte inevitable de la vida. Si intentas esquivarla, ella se presenta de todas formas: → en la ropa que no cierra, → en la inflamación, → en la falta de energía, → en esa sensación de frustración por no avanzar, etc, etc, etc.  En Puedes Hacerlo tengo un recurso que me encanta compartir con mis clientas: el ABC Es la brújula que usamos para transitar este camino: A de Abrazo mi imperfección. B de Bienvenida incomodidad. C de Confío en mí, no me rindo. Hoy vamos a enfocarnos precisamente en la "B". Porque sin darle la bienvenida a la incomodidad, no hay logro de meta.   Piensa en esto: → Es incómodo decir "no" a esa copa de vino con las amigas… pero más incómodo es no reconocerte en el espejo. → Es incómodo levantarte 30 minutos antes para moverte… pero más incómodo es sentir que no te alcanza la energía para terminar el día. → Es incómodo dejar esa botana que te inflama… pero más incómodo es vivir con esa sensación constante en tu cuerpo. La incomodidad siempre está. La pregunta es: ¿eliges tú la incomodidad que te lleva a crecer, o dejas que la otra incomodidad te atrape en el mismo lugar? Aquí está la clave: Si eliges entrarle a la incomodidad, de frente, con intención… no solo la atraviesas más rápido, sino que del otro lado te espera: La satisfacción, ese orgullo, esa confianza, esa sensación de: "wow, yo sí puedo". Posponer la incomodidad no la hace desaparecer. Solo la alarga. Pero cuando decides decir: "hoy lo hago, aunque incomode", la incomodidad se convierte en tu aliada. Y quiero que lo practiquemos juntas, aquí mismo. Repite conmigo, en voz alta si puedes: "Bienvenida incomodidad" "Bienvenida incomodidad" "Bienvenida incomodidad" Siente la fuerza de esas palabras en tu cuerpo. Y si este mensaje te movió, si estás lista para usar la incomodidad a tu favor y transformar tu vida… te invito a dar el siguiente paso conmigo. En mi nuevo programa de 9 semanas "Más Allá del Peso" trabajamos juntas con este ABC, lo practicamos en comunidad, y lo llevamos a la acción en tu día a día. El cupo es limitado y las puertas están abiertas ahora mismo. Si quieres asegúrar tu lugar, apúntate en la lista VIP en este enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila y me pondré en contacto contigo para darte los detalles del programa! Porque recuerda: Tu Puedes Hacerlo. Con cariño Tu coach Mónica

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    296. ¿Amas demasiado la comida? La verdad que nadie te ha dicho

    Si tú eres de las que suele pensar: "Amo demasiado la comida, ese es mi problema." "Si no me gustara tanto la comida, estaría súper fit, todo sería mucho más fácil." "Mi problema es que me gusta mucho comer, por eso no logro hacer cambios." Este episodio es para ti. Y para empezar, quiero invitarte a que juntas hagamos un ejercicio. Bajo la premisa de que los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos, hagamos el ejercicio de reflexionar así, con curiosidad: ¿en qué resultado va a generar este tipo de pensamientos, esta manera de pensar? Si los resultados que se generan en la vida son reflejo de los pensamientos… Esto de que: "yo amo demasiado la comida, ese es mi problema". De entrada, está el sentir de que yo tengo un problema (descompuesta, defectuosa, o sea, tengo una desventaja). Cuando tengo una desventaja todo es más difícil, con lo cual, a veces se puede tomar como una situación ante la cual tengo que esforzarme demasiado, batallo. A veces se puede tomar como que valgo menos, me avergüenzo de ello. O a veces se puede tomar como algo ante lo cual me siento incompetente y mejor me rindo. Además, cuando nos planteamos que el amor a algo, en este caso a la comida, es un problema, le pongo la etiqueta de "este amor es malo, no debería tenerlo". Reniego de este amor que yo siento. ¿Qué pasa con esos amores que no son bien vistos? Esos amores prohibidos… nos obsesionamos más con ellos. Cuando creemos que nuestro amor por algo o por alguien es un problema, ¿no amamos libremente? Lo que hace que este amor sea algo limitado. Así que bajo esta premisa, de que los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos, esto de sentirme desempoderada, incapaz de controlarme por esta relación que tengo con la comida, es lo más normal si soy alguien que vive con esta creencia: "amo demasiado la comida y eso es un problema". Así, si le quitamos el drama, es lógico: tú vives creyendo que amar la comida es malo, que es un problema, y lo vas a convertir en tu realidad. No es por el amor que le tienes, sino por el significado que le das. Bueno, toda esta introducción fue solo para hacerte ver que este es un pensamiento que te conviene buscar transformar. Y te voy a dar algunos argumentos que te pueden ayudar a decidir conscientemente si esforzarte en cambiar esta manera de pensar. Primero: Amar la comida es normal, es humano, es lógico. La comida ocupa un rol en nuestra biología desde que estamos en el vientre de nuestra madre: nos nutre, nos da energía, nos da calor. ¿Por qué no amarla? La comida también ocupa un rol en nuestras relaciones con los demás. La comida nos conecta con nuestra familia, nuestra cultura. Nos brinda sensaciones de placer, recuerdos. ¿Amar la comida? ¿Por qué ha de ser malo? Respira. Amar la comida no es un problema. Amar la comida es bueno, es saludable. Y ya sé que puedes pensar: "sí, pero yo la amo tanto que no puedo parar de pensar en ella, que no puedo parar, que no me sé controlar". Si por ahí te fuiste… Respira. Mira, yo amo, amo, amo las botas. Me encantan. Solo que, si compro todas las que se me antojan, tendría serios problemas financieros y matrimoniales. Primero está mi paz. Amo las botas y me amo más yo. Amo a mis hijos y, por más que de repente quisiera, no estoy revisando qué hacen todo el día ni con quién están. Aclaro: ellos ya son adultos. Muchas veces sí se me antoja que estuvieran todos pegados a mí contándome todo lo que hacen, todo lo que les pasa. Y busco asegurarme de que ellos puedan tener claro que siempre estaré para ellos sin estar encima de ellos. Con mi marido igual. Y una parte de mí podría ser muy controladora. Si me dedicara a controlarlos, obvio no lo lograría. Pero lo que sí es seguro es que perdería el control de quién quiero ser yo: una mujer que vive en paz, que vive con confianza, que se ama y se hace cargo de sí misma primero. No creo hacerlo perfecto, pero busco tener una relación de amor sana con ellos, por amor a ellos y por amor a mí. Así ha sido también mi relación con la comida. No siempre ha sido la más sana. He resignificado el amor a la comida. Sigo aprendiendo a darle su justo valor, a disfrutarla, a agradecer por ella y a seguir descubriendo cómo es vivir amando la comida y amándome mucho más a mí. Y aquí lo que mencioné en el título del podcast, acerca de "la verdad que nadie te ha dicho": el amor a la comida y el logro de tu mejor versión sí pueden existir al mismo tiempo. Y ya para concluir, esta reflexión: te propongo estar muy alerta ante esta manera de pensar: "Amo demasiado la comida, ese es mi problema". Cada vez que brote de ti, quizá como costumbre ante ciertas situaciones o ante ciertos platillos, quizá como lealtad a tu familia porque todos en tu familia piensan lo mismo, observa ese pensamiento, respira profundo, déjalo y repítete un nuevo pensamiento. Hazlo desde el fondo de tu corazón. Puede ser algo como: 💭 "Mi amor por la comida me motiva a disfrutarla sanamente." 💭 "Amo la comida, amo mi vida y desde el amor y la libertad sigo creando mi mejor versión." Escribe, recita este, o el nuevo pensamiento que tú decidas diseñar, para asegurarte de que amar la comida no te hace menos, ni te incapacita para seguir creando la versión de ti que tanto deseas lograr. Te sorprenderás de cómo es que tus acciones y tus resultados se irán transformando. Recuérdalo: los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos. Como todo lo que comparto en Puedes Hacerlo, es una invitación a que pruebes y compruebes cómo, cambiando tu manera de pensar, puede cambiar espectacularmente tu manera de vivir. Si quieres aplicar estos conceptos de forma transformacional y hacerlos vida, yo feliz puedo acompañarte a lograrlo. Estoy por empezar mi nuevo programa. Asegúrate de apuntarte en primera fila para que puedas entrar y no perderte este recorrido que te permitirá resultados más allá del peso. Ve a www.monicasosa.com/primerafila y por ahí te estaré informando de los detalles y fechas de inicio del nuevo espacio. Te espero. Si este episodio te resonó, compártelo con otra mujer tan especial como tú que lo necesite, y así, juntas, iremos Más Allá del Peso🦋 Te abrazo a la distancia. Recibe mis deseos de salud y bienestar para ti y tu familia. Y como siempre, mi deseo de que tengas un día, una semana y una vida espectacular. Con cariño,  Tu coach Mónica🧡

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    295.La pregunta que puede cambiar tu historia con el peso

    Como casi en cada episodio, hoy quiero invitarte a reflexionar en una pregunta. Aquí te va: te propongo que te la hagas y que seas muy honesta contigo. No la pienses demasiado, no la razones, solo deja que salga tu verdadero sentir:   ¿Realmente quieres soltar el peso extra?   Si lo primero que piensas es: "Ayyyy, ¡claro que sí, Mónica! Por eso te escucho, por eso sigo tu contenido"…   Aquí está el detalle:   Si te sientes estancada, si no has avanzado como querías, si empezaste el año con esa meta y hoy sigues igual o incluso con unos kilos de más… entonces vuelve a hacerte esta pregunta y respóndetela sin pensar, sin razonar. Deja que brote lo que hay dentro de ti:   "Sí quiero… pero…" • "Sí quiero, pero soy inconstante y débil. Soy floja, soy antojada." • "Sí quiero, pero estoy confundida, no sé qué plan seguir." • "Sí quiero, pero mis hormonas me traen loca." • "Sí quiero, pero tengo demasiados compromisos." • "Sí quiero, pero no tengo ayuda." • "Sí quiero, pero no soy capaz."   Hoy mi propuesta es que tomes nota de lo que viene después del "pero". Porque eso que está después del "pero" es tu verdad. Esa es la realidad que te está guiando en tu camino… aunque no sea la que quieres.   Y sí, esa realidad que hoy te imposibilita, que hoy te tiene lejos de lograr lo que tú quieres, es una realidad que tú has ido creando y haciendo cada vez más grande.   Byron Katie lo dice así:   "Los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos."   Y no te lo digo en plan de "qué mal, eres inconstante y débil, y tú lo creaste". Te lo digo para que te des cuenta del gran poder que tienes.   Eso de "ser inconstante y débil" ha sido tu creación inconsciente… junto con tantísimos resultados increíbles que también has creado en tu vida. Pero hoy nos estamos enfocando en lo que está guiando tu camino y no te está llevando a donde quieres.   Esto puede sonar loco, lo sé… pero si no reflexionamos en esto, no habrá plan, ni menú, ni fórmula de la que te puedas beneficiar verdaderamente, mientras no atiendas lo más importante: lo que piensas de ti.   Si el pensamiento que te rige es "soy inconstante y débil", "soy floja", "soy antojada"… eso mismo es lo que sigues creando.   Así que hoy, a ese pensamiento que has identificado, obsérvalo, escríbelo y dile: "Adiós, pensamiento, te dejo ir porque quiero hacer espacio para algo más."   Y conecta con un nuevo pensamiento… un pensamiento que te acerque a lo que realmente quieres.   Imagina cuál quisieras que fuera tu respuesta ante la pregunta:   "¿Realmente quiero soltar el peso extra?"   Un "sí" sin peros.   Respóndete: "Sí, quiero y estoy en ello, día a día creando mi versión más saludable, fuerte y flexible."   Y desde esta nueva guía, disponte a actuar. Te sorprenderás de lo fácil que será para ti hacer esos cambios que tanto deseas.   💥 Anuncio especial   Y aquí viene la noticia: Después de este break, y más que eso, después de un proceso de reinvención que he estado viviendo, he decidido compartir un nuevo programa donde voy a enseñarte los conceptos más importantes que he aprendido en estos 8 años, para lograr no solo tu peso ideal, sino tu mejor versión.   Comenzamos en septiembre. Serán 10 semanas intensas, perfectas para este regreso a la rutina. Si ya te cansaste de dietas, de contar calorías o gramos de proteína y quieres una transformación que sí dure… Regístrate en monicasosa.com/primerafila.   🧡 Chicas de Mi Mejor Versión, por supuesto, tienen acceso directo.   Te espero   Con mi cariño,  Tu coach Mónica

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    294. El peso de que la ropa ya no me queda

    Hoy vamos a hablar de una frase que escucho muchísimo, y es: "Es que la ropa ya no me queda." Esta frase suele traer consigo una gran carga emocional. Más allá de la talla de ropa que no te queda, es lo que esta frase te hace sentir: culpa, frustración, la sensación de haber fallado otra vez.   Y eso suele traducirse en urgencia por restringirte, castigarte o, por el contrario, caer en parálisis y confusión… que se siente como resignación, o un déjà vu emocional.   Y es que, cuando la ropa deja de quedarnos, muchas veces sentimos que nos perdimos en el camino. Pero, ¿y si esta fuera una invitación a experimentar una relación más amorosa contigo misma?   Hay algo importante que recordar: La ropa no deja de quedarnos de un día para otro. Hay una historia detrás, una etapa, un proceso.   Y ante eso, tenemos dos opciones: 1. Ignorarla, juzgarla, pelearnos con ella… Cualquiera de estas opciones solo la hace más pesada. 2. O aplicar la propuesta de hoy:  la Triple A del Amor, que hoy quiero compartirte:     💛 La Triple A del Amor   Con A de Amor:   👉🏼 Aceptar la situación tal como es. 👉🏼 Abrazarme a mí misma, a mi historia, a mi camino. 👉🏼 Atender lo que necesito desde el deseo genuino de honrar mi vida y avanzar hacia esa versión de mí que me siento llamada a crear.     Porque lo que más pesa no son esos kilos extra que representan una, dos o más tallas arriba…   Lo que más pesa es: • El cansancio de estar para todos menos para nosotras. • La desconexión con nuestro cuerpo. • El hambre emocional que no queremos mirar. • La presión por encajar en una talla. • El compararnos constantemente y hacernos menos.     A mí me lo dicen mucho: "Mónica, la ropa ya no me queda. ¿Qué hago? ¿Me compro ropa? ¿No me la compro hasta que baje de peso?"   Y yo no vengo a darte una respuesta universal. No hay una acción correcta o incorrecta. Lo que sí te invito es a dejar de moverte desde la frustración.   Deja de quedarte en el juicio, la ignorancia o la pelea con tu historia. Desde ahí, lo que sea que hagas… no va a dar fruto.     ✨ A de Aceptar   Acepta la realidad: te pusiste un pantalón y no subió. Es incómodo, no te gustó. Pero es una circunstancia. Objetivamente, es solo una talla de ropa. Una talla que hoy no te representa.     ✨ A de Abrazar   Abrazar tu historia, tu camino, tu situación actual. Quizá ha habido estrés, desconexión, cansancio, cambios emocionales…   Abrazarte es reconocerte. Es darte ternura. Quizá hoy un pantalón no te queda… pero hay algo que sí te queda, y te queda precioso.     ✨ A de Atender   Atiende lo que tu cuerpo te está diciendo.   ¿No estás descansando bien? ¿Estás comiendo desde el estrés? ¿Estás desconectada de tus señales internas?   No se trata solo de cambiar la ropa. Se trata de escucharte, honrarte, nutrirte.   Si decides comprarte ropa nueva, hazlo desde el amor: "Para verme guapísima con el cuerpo que tengo hoy." Si decides no hacerlo, también está bien. Sé creativa. Juega con tus outfits. Pero hazlo sin castigo.     La clave no está en la acción. La clave está en el espacio desde el cual actúas. Y ese espacio puede ser el amor.     Hoy mismo puedes quitarle el peso a que la ropa no te quede… con un nuevo pensamiento, uno que venga del amor.   Respira. Ámate. Cuídate. Puedes Hacerlo   Y si estás lista para caminar este proceso de una manera diferente, accesa a monicasosa.com/mmv para unirte en primera fila en cuanto vuelva a abrir las puertas del mejor espacio para lograrlo!   Esto como todo lo que comparto, esto es solo una invitación para que pruebes y compruebes cómo, al cambiar nuestra manera de pensar, claro que podemos cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir. Animate aplicar la Triple A del Amor, espero lo disfrutes tanto como yo. Con cariño Tu coach Mónica.

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    293. ¿Desesperada por bajar de peso? Este es el mejor momento para cambiar tu historia

    Hoy es 1 de julio. Y quiero proponerte algo: ¿y si julio fuera tu nuevo enero?   Sí, sé que muchas veces al iniciar el año nos planteamos metas… Pero entre el Guadalupe-Reyes, la rosca, el frío, el caos de enero, el ritmo de vida… Esa meta que querías se fue apagando. Y si eso fue lo que pasó… escúchame bien: no estás sola.   Pero hoy… hoy empieza la segunda mitad del año. Y este es un gran momento para reconectar con lo que realmente deseas.   En este episodio te invito a seguir un recorrido en cinco pasos, para lo cual te invito a tener conitgo pluma y papel.   Paso 1:   Te invito a preguntarte y responderte lo siguiente: ¿Te habías planteado una meta este año? ¿Sí? ¿No? ¿No me acuerdo?   Paso 2: Para este paso, asegúrate de tomarte tu tiempo, pausa el episodio para completarlo. Pregúntate y responde con solo una palabra a lo siguiente: ¿Cómo te sientes con respecto a lo que respondiste? Digamos, ¿en dónde estas hoy con respecto  esa meta?   Y ante la respuesta que diste (al sentimiento que nombraste) pregúntate y respónde ¿por qué me siento así? y luego a esa respuesta que escribiste, vuelve a preguntarte y reponderte otra vez ¿por qué?   Por ejemplo: Si me propuse bajar 5 kilos, y hoy me siento desesperada. Si respondiste que te sientes desesperada. ¿Por qué? Porque no he bajado nada, a estas alturas pude haberlo hecho  y no me pongo las pilas. ¿Por qué? Porque  no me organizo, me la paso comiendo fuera. ¿Por qué? Porque nos la pasamos viajando y no me da la vida para ordenarme.    Nota, ya tienes aquí lo que hasta hoy ha sido tu historia. Respira profundo.   Paso 3: Observa tu historia sin juicio. Observala con curiosidad, con autocompasión.   ¿Hay algo que esta historia puede enseñarte hoy?   Solo considera que tu historia no es una verdad absoluta. Es solo eso: una historia. Y tú puedes decidir cambiarla.   Y para cambiar tu historia es necesario empezar por reconocerla.   Paso 4:   Lo siguiente que quiero hacerte es una pregunta y una propuesta. La pregunta es, ¿quieres cambiar tu historia?   Responde con honestidad. No tienes que hacerlo, pero es importante tener claro que mientras sigas alimentando la misma historia, vas a seguir creando los mismos resultados.     Y si quieres un resultado diferente, necesitas una narrativa diferente. Una historia nueva.   La propuesta que tengo para ti en este punto es la de considerar creer que tu, puedes cambiar tu historia.   Respira profundamente y si quieres hacerlo, ve al siguiente paso.    Paso 4:   Diseña tu nueva historia. PuedesHacerlo. Para hacerlo, tómate unos minutos y respóndete esto: • ¿Qué quiero lograr de aquí a fin de año? • Si lo logro, ¿cómo me sentiría?  ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?   A partir de la conexion con lo que deseas lograr, de indagar en el cómo te sentirías, en el por qué te sentirías a detalle, puedes crear una nueva historia. Tu nueva historia.    Eres la autora de tu historia, hacerlo con intención la invitación que te estoy planteando hoy.    Parece un ejercicio tan simple, si lo haces vas a darte cuenta de que esto implica darle nueva información a tu cerebro...prueba hacerlo y sobretodo a querer mucho convertir en realidad tu nueva historia.    Si estás lista para hacer este trabajo desde dentro, para soltar peso físico, emocional y mental, para transformarte con amor propio te invito a unirte a Mi Mejor Versión.   Puedes inscribirte en monicasosa.com/mmv  y empezar a crear resultados reales, sostenibles, desde la raíz.   Con mi cariño, Tu coach Mónica. 🦋

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    292. 3 Errores por los que se regresa una y otra vez al peso no deseado

    Hoy te traigo un episodio que puede marcar un antes y un después en tu historia con el tema del peso. Quédate conmigo si alguna vez has bajado de peso… y has vuelto a subir. Si formas parte del 80 % de las personas que recuperan el peso que perdieron en menos de 5 años, este episodio es para ti. Hoy te comparto tres errores por los que, desde mi experiencia, se regresa una y otra vez al peso no deseado. No son los únicas, pero son los que confirmo una y otra vez. Si algo de esto te hace sentido, considéralo. Puedes Hacerlo   🔸 Error 1: No tener una relación sana con las fluctuaciones Las fluctuaciones de peso son normales. El cuerpo cambia. Creo que todas podemos estar de acuerdo con esto. Pero lo interesante es que, ante la sensación de inflamación, nos hemos acostumbrado a bombardearnos de pensamientos como: "¡Chin! Otra vez estoy subiendo de peso", "Qué fácil subo y qué difícil es para mí bajar", "Soy un caso perdido", "Ya mejor ni me peso, no soportaré ver el número subiendo", "¡Ugh, no soporto tocar mi cuerpo así de inflamado!"   No medimos el impacto de esas frases. No medimos el impacto del auto desprecio que generamos ante cualquier sensación de inflamación o fluctuación. No medimos el impacto del desconecte que creamos con nuestro cuerpo.   Vuelvo a repetirlo: las fluctuaciones son normales. El problema no es la fluctuación… es la historia que nos contamos cuando sucede. Les hemos puesto la etiqueta de que son malas, que son señal de que vamos por mal camino. Yo lo he vivido, lo he visto. Y quiero decirte que he comprobado que se puede romper el ciclo con tan solo un cambio de pensamiento.   La clave no está en dejarte de pesar, ni en dejar de verte al espejo, ni mucho menos en castigarte ante una fluctuación. La clave está en cambiar la relación que tienes con las fluctuaciones de peso. Aceptarlas y responder a ellas con curiosidad, con amor, con confianza… en paz. Normalizar las fluctuaciones de peso y responder a ellas de una manera diferente. Concretamente, lo que quiero compartirte en este punto es que una relación amorosa, o al menos objetiva y madura, con tus fluctuaciones puede transformar tu historia con el tema del peso. ¿Cómo se ve esto en la vida? Si un día notas que estás inflamada, y empiezas a pensar que todo tu esfuerzo ya valió, que no sirvió de nada, que estás condenada a vivir eternamente con peso extra… Detente. Respira profundo. Toca tu cuerpo. Date cuenta de que eres humana. Las fluctuaciones son normales. Regálate una frase de amor, de cuidado. Una frase que te recuerde que ni estás descompuesta ni estás en peligro. Y que te recuerde que tú puedes hacerte cargo de tomar las mejores decisiones para ti. ¿Cuáles son esas mejores decisiones? Tú lo vas a saber cuando estés ahí, conectada contigo, regalándote amor y paz.   🔸 Error 2: No darle importancia a lo que estás visualizando (aunque sea inconsciente) Constantemente estamos visualizando lo que viene para nosotras. Generalmente es inconsciente, pero estamos visualizando nuestro futuro… todo el tiempo. Y muchas veces lo que visualizamos es justo lo que no queremos: el rebote, el fracaso, el "siempre me pasa". Y escucha esto: si lo estás recitando, lo estás manifestando.   Hace tiempo, en una llamada, una clienta que estaba pasando por una situación de mucho estrés dijo claramente: "Con esta situación voy a subir todo lo que bajé." Honestamente, creo que en ese momento ella se enfocó en otras cosas más urgentes. Incluso, se desapareció por un tiempo del espacio de coaching. Meses después me contactó y me dijo: "Subí todo lo que había bajado." Me hizo recordar esa frase que recitó con tanta certeza. Aunque no era lo que ella quería, era lo que manifestaba. Y se convirtió en su realidad. Yo misma, durante mucho tiempo, volvía a un número en la báscula porque lo pensaba y lo decía: "Para mí es muy difícil mantenerme delgada." "De la nada subo." "Con los años, más fácil aumento." La clave aquí es tener presente esto: No basta con no decirlo. Hay que trabajarlo. Dedicar un tiempo para decidir, desde el deseo de honrar el regalo de nuestra vida, qué es lo que realmente queremos manifestar… y disponernos a hacerlo.   Visualizar esa versión fit, flexible, ligera, saludable, fuerte, plena, en paz con tu cuerpo es una práctica diaria que puedes disfrutar más de lo que imaginas, y puede impactar profundamente tus resultados. Pruébalo.   🔸 Error 3: No integrar una rutina que contemple los factores que realmente impactan en el peso   Muchas veces creemos que con hacer "una dieta" por un tiempo es suficiente. Y no. El gran error es no dejar integrada en nuestra vida una práctica diaria, una rutina sostenible que atienda de forma constante los elementos que de verdad afectan el peso.   Y no hablo solo de la comida. Me refiero a: ✧ Tu salud emocional ✧ Tu descanso ✧ Tu relación con el movimiento ✧ Tu conexión contigo misma ✧ Tu alimentación (sí, también)   Todo esto impacta tu peso. No solo la comida.   Aquí la clave: Si no haces del autocuidado un estilo de vida… vas a regresar a lo mismo. No es castigo. Es biología.   ✨ Bonus: Otro error que se suele cometer es caer en probar todo lo que está de moda… sin usar el sentido común.   Vivimos en una sociedad que se alimenta del ciclo dieta-rebote. Aunque suene horrible, hay quienes se benefician de que sigamos atrapadas en ese ciclo. Pero se puede salir de ahí. Desde la conexión con nosotras mismas. Desde el sentido común. Esto es un trabajo personal, profundo, amoroso.   Esto es lo que yo veo una y otra vez. Si no cuidamos estos elementos, sí o sí regresamos al peso no deseado. Porque el cambio no es solo físico. Es interno, es mental, es emocional.   🦋 Y si tú estás lista para hacer este trabajo desde dentro, te invito a que te unas a Mi Mejor Versión. Entra a monicasosa.com/mmv, súmate a la lista de espera y prepárate para lograr tu peso ideal desde la raíz. Puedes hacerlo, yo te acompaño   Gracias por escucharme. Vive espectacular.   Con cariño, tu coach Mónica 🦋

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    291. Cuando la bolsa de totopos no es suficiente

    ¿Te ha pasado que tienes una sensación como de "un poquito de hambre"? Necesitas un "alguito" y te preparas algo... unas tostadas, unas papitas con limoncito, te las acabas, y notas que esa necesidad sigue ahí. Luego quizás vas por una segunda servida, o directamente sigues con la bolsa hasta que se acaba. Y al final, te queda una sensación de: "Uy, comí mucho... pero siento que aún necesito algo más". Quizás no te pasa con los totopos, pero sí con unos cacahuates, fritos, taquis, nieve o chocolate. Con algo que no era precisamente lo que planeabas comer, pero que en cierto momento del día sientes que necesitas. Te lo comes… y aún así sientes que no es suficiente. Bueno, a mí sí me ha pasado. Y fue justo en uno de esos momentos cuando me detuve y me pregunté: "Ok… si la bolsa de totopos no es suficiente, ¿qué es lo que realmente necesito?" Hace unos días me descubrí experimentando hambre emocional. Y no, no siempre la identifico al instante. Hace unas semanas, dentro de Mi Mejor Versión, algunas participantes compartieron conmigo que tenían dificultades para diseñar su plan de comida. A partir de eso, retomamos juntas las herramientas básicas y encontramos una estrategia eficiente para que cada quien pudiera diseñar su propio plan de alimentos, de acuerdo a sus gustos, necesidades y objetivos. Una verdadera gozada el recorrido de estas últimas semanas, enfocándonos en que cada una tenga la certeza de que sí puede diseñar su plan ideal. Y yo también lo hice. Hice mi plan, lo estaba siguiendo, lo estaba disfrutando. Pero me di cuenta de algo: por las tardes me costaba seguirlo. No porque en mi plan de las tardes no incluyera comida rica, sustanciosa o práctica. Pero aun así, en las tardes notaba que necesitaba un "alguito extra". Y al observarlo con compasión, entendí que no era que me estuviera reprimiendo o castigando. Lo que estaba sintiendo era hambre emocional. Esa urgencia, esa necesidad, ese vacío que no se sacia con dulce, salado, crunchy ni chocolate. Nada era suficiente. Y ante esa dificultad, lo más poderoso que pude hacer fue pausar, respirar y preguntarme: ¿Qué es lo que realmente estoy necesitando? Me di cuenta de algo que ya sabía, pero que incluso a mí, con años en este camino, a veces se me olvida: No era hambre física, era hambre emocional. Te comparto esto no porque tenga todas las respuestas, sino porque muchas veces nos dejamos llevar por lo que sentimos que "necesitamos" en automático. No nos detenemos a observar ni a preguntarnos si eso que creemos necesitar es real. Esto es justo lo que hace toda la diferencia en los resultados de mis clientas. No porque sigamos el plan más clean, más orgánico, más antiinflamatorio… sino porque aprendemos a escuchar a nuestro cuerpo y sus verdaderas necesidades. Y en mi caso, fue al practicar una y otra vez las herramientas que pude reconocer que lo que estaba intentando tapar con comida eran emociones. En lugar de pensar "necesito snacks más pesados, cenas más abundantes, totopos, chocolate…", me abrí a la pregunta: ¿Qué es lo que realmente necesito? Y al hacerlo, pude abrirme también a explorar otros "alimentos" que calman esta hambre insaciable: Pausas. Descanso. Movimiento. Desconectarme de redes. Regalarme una frase que me calme y me sostenga. Tú sabes que yo no estoy en contra de la comida, ni de los totopos, ni del chocolate. Estoy en contra de que creamos que no podemos vivir sin ellos, o de que no nos permitamos descubrir lo saciador que puede ser el descanso, el silencio, la conexión, el respirar, el dormir, el movernos, el bailar. Por más que sepamos lo que más nos conviene comer, todas necesitamos reconocer el valor de detenernos, observarnos y aprender a procesar lo que sentimos. Y si esto te está haciendo sentido, quiero dejarte algo muy claro y práctico: 💥 ¿Cómo saber si es hambre física o emocional? 1. El hambre física se siente en el cuerpo. Tu estómago lo pide. No hay duda. La emocional viene de la mente. Aparece de pronto, se detona por algo: la hora, un olor, un comentario. 2. El hambre física es flexible. Puedes comer cualquier alimento real y te sacia. La emocional exige algo específico: pastel, nieve, totopos, chocolate. 3. El hambre física se sacia y te deja en paz. Comes y te sientes nutrida, satisfecha, tranquila. La emocional parece insaciable. Comes… y aún quieres más. Suele dejarte con culpa, frustración o incomodidad. 🔥 Haz la prueba de la pausa. Cuando tengas duda, respira y haz una pausa de 30 minutos. Si el hambre sigue ahí, come algo y disfrútalo. Si se disuelve o cambia, ahí tienes tu respuesta: era tu cuerpo necesitando otra cosa. Insisto: esto no se trata de dejar de comer. Come lo que te hace bien. Algo poderoso es hacer un plan semanal, y cada mañana —cuando estás clara, descansada y conectada con tus objetivos— ajusta tu plan del día y disponte a seguirlo. Si en la tarde, cuando estás cansada, sientes una urgencia desesperada por algo que no estaba en tu plan, respira… de verdad: respira con todo tu corazón. Y pregúntate con honestidad: ¿Qué es lo que realmente necesito? Prueba con nuevos alimentos que no son precisamente comida. Sé paciente. Tú puedes hacerlo. Y si se te antoja mucho, mucho algo, anótalo. Tal vez quieras incluirlo en otro momento, cuando estés en calma y sepas que lo vas a disfrutar con total conciencia. Eso solo hará que disfrutes más tus elecciones. Que reconozcas que muchas veces lo que necesitas no es comida, sino descanso, conexión, presencia, silencio, movimiento… tiempo para ti. Como todo lo que comparto, esto es una invitación a que pruebes y compruebes que cuando cambiamos nuestra manera de pensar, cambiamos espectacularmente nuestra manera de vivir.Sí, podemos lograr nuestra mejor versión. 💌 Si quieres ser parte de Mi Mejor Versión, el espacio de acompañamiento que he creado para compartir contigo estas estrategias y llevarlas a un siguiente nivel hasta hacerlas vida. Accede a monicasosa.com/mmv para unirte en primera fila en cuanto vuelva a abrir las puertas. Con cariño, Tu coach Mónica.

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    290. La Magia de Soltar la Culpa

    Si últimamente has notado que, en la búsqueda de lograr tu peso ideal, al querer cambiar hábitos, cuando tu avance no es lo que esperabas y te estás hablando feo... quédate conmigo. Es importante atender esto. Lo que hoy compartiré contigo te va a permitir respirar distinto, retomar tu camino desde un espacio más bonito, que combina más contigo. Te lo mereces. Hoy quiero invitarte a reflexionar en algo que muchas vivimos: la dureza con la que nos tratamos. Esa dureza se traduce en culpa, en remordimiento. Y esto solo nos coloca en ciclos que no nos sirven y que no combinan con esa versión de nosotras mismas que nos sentimos llamadas a crear y vivir. En los dos episodios anteriores reflexionamos sobre cómo jugamos ciertos roles inconscientemente: El rol de víctima: que nos debilita. El rol de salvadora: que nos desgasta y nos desenfoca. Y en este episodio, la propuesta es observar y detectar si solemos ser nuestras propias verdugas, nuestras propias acusadoras. Quizá te has acostumbrado a ser esa voz que te critica, que te juzga, que te repite todo lo que hiciste mal. Si es así, hoy quiero recordarte algo que tú sabes: Tú no naciste para vivir en guerra contigo. Tú naciste para mucho más: naciste para florecer, para brillar, para disfrutar y honrar el hermoso regalo de tu vida. Por más romántico que esto suene... consiéralo. Más que una nueva dieta, más que una nueva rutina de ejercicio... considera que esto es lo que realmente necesitas hoy escuchar y tener presente. ¿Te ha pasado que un día... o muchos días... por ejemplo: Te comiste ese pan que habías planeado no comerte. Te prometiste ir a tus clases... y no fuiste. Cocinaste súper sano... pero después te comiste una bolsa de totopos. Y ante esto, acto seguido, aparece esa voz dentro de ti… esa voz que parece venir acompañada de un látigo, llena de juicio, de dureza. Esa voz que muchas veces confundimos con responsabilidad, y que viene con frases como: "Soy un caso perdido." "Nunca voy a lograrlo." "¿Otra vez con el autosabotaje? ¿Qué está mal conmigo?" "No tengo fuerza de voluntad." "Soy el colmo. Estoy fatal." "Qué vergüenza… soy un fraude." "Soy pésima, la más inconstante." "Qué horror, voy de mal en peor. ¿Dónde voy a parar?" ¿Te suenan familiares algunas de estas frases?   Con lo que hoy quiero invitarte a que te familiarices más es con esta idea: Cometer errores no es el problema. No seguir un plan a la perfección no es el problema. Darle cuerda a esa voz que te castiga y que te juzga, sí que lo es. Y te lo repito para que se te quede grabado: Cometer errores no es el problema. Darle poder a la voz que juzga y castiga, sí que lo es. Esa voz nos desempodera, nos aplasta, nos incapacita. Y si te estás identificando con esto, por favor, pausa. Respira profundo. Y no permitas que este descubrimiento desate más culpa. Una vez más: respira profundo y date cuenta de que puedes soltar y transformar esa conversación cargada de culpa y juicio. Tú puedes hacerlo.   Método SOLTAR – Para liberarte de la culpa y volver a ti Aquí te comparto un paso a paso para soltar la culpa. Es una práctica sencilla y poderosa que te ayudará a reconectar con tu poder, con tu amor propio y con la magia de ser más tú. Visualiza la palabra SOLTAR, y descubre en cada letra una invitación poderosa: S – Señala Identifica esa frase que sueles repetirte, que te juzga y te hace sentir culpable. Ponle nombre. Ejemplo: "Soy un caso perdido." O – Observa ¿Qué impacto tiene esa frase en ti? ¿Dónde la sientes en el cuerpo? ¿Qué se activa? Permítelo sin juicio. Puede sentirse como una puñalada, como presión, como algo pesado que te debilita. L – Libera Permite que esas sensaciones se muevan por tu cuerpo hasta dejarlas ir. No tienes que quedarte con ellas para siempre. T – Transforma Elige conscientemente una nueva frase que te sostenga. Ejemplo: "Estoy aprendiendo." "Confío en mí." "Soy un caso extraordinario." A – Activa Activa el poder de tu nueva frase en tí! Escríbela. Dila en voz alta. Permite que se instale en cada célula de tu cuerpo. Muévete con ella. Camina, báilala. Actívala. R – Respira Respira y experimenta la magia de hacerte cargo de crear y vivir la versión de ti misma que te sientes llamada a ser. Tú puedes hacerlo! Esto como todo lo que comparto, esto es solo una invitación para que pruebes y compruebes cómo, al cambiar nuestra manera de pensar, claro que podemos cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir. Practica una y otra vez este PODEROSO MÉTODO SOLTAR Y si quieres ser parte de Mi Mejor Versión, el espacio de acompañamiento que he creado para compartir contigo estas estrategias y llevarlas a un siguiente nivel hasta hacerlas vida. Accede a monicasosa.com/mmv para unirte en primera fila en cuanto vuelva a abrir las puertas. Con cariño, Tu coach Mónica.

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    289. ¿Te estás olvidando de ti para salvar a alguien más? Aquí está la salida!

    ¿Te ha pasado que sientes que necesitas estar para todos, resolverlo todo, apoyar siempre… y al final del día, tú quedas en último lugar? En este episodio hablamos de un rol muy común, especialmente entre mujeres: el rol de "la salvadora". Esa versión de nosotras que se siente responsable del bienestar de todos, que carga con los problemas ajenos y se va dejando al final. Puede parecer noble… pero muchas veces es una excusa para no hacernos cargo de lo que sí está en nuestras manos: nuestro bienestar físico, emocional y mental. Aquí te invito a reflexionar: 🌷 ¿Hay algun aspecto de tu vida que estas abandonando por intentar salvar a alguien? 🌷 ¿Cómo puedes atender ese aspecto específico de tu vida, mientras acompañas desde la confianza y el amor? En este espacio te comparto una propuesta amorosa: acompaña, ama, apoya… pero no te olvides de ti. Porque solo desde tu plenitud puedes realmente inspirar y sostener a otros. No eres Dios. No puedes ni tienes que controlarlo todo. Y si este mensaje resuena contigo, si te das cuenta de que hoy has pausado tu transformación por ocuparte de todos menos de ti… te invito a dar un paso firme hacia ti misma. Únete a Mi Mejor Versión en monicasosa.com/mmv y comprobemos juntas que, cuando cambias tu forma de pensar, sí puedes transformar tu historia. Gracias por escucharme.  Con cariño,  Tu coach Mónica.

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El Podcast Puedes Hacerlo brinda apoyo a mujeres espectaculares para lograr su mejor versión. Comparto herramientas que te ayudarán a lograr tu peso ideal y quedarte ahí para siempre. Escúchalo y descubre como cambiando tu manera de pensar, puedes espectacularmente cambiar tu manera de vivir.

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Monica Sosa

Produced by Pati Haaz

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