Descansando en Dios

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Descansando en Dios

Devocional Cristiano Doctrinal

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    1331 - Evangelios. Milagros sobre expulsión de demonios. Mt 8:28

    1331 – Mt 8:28 – Milagros sobre expulsión de demonios.Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Mateo demostró que Jesús es el Mesías por el poder que tiene sobre la enfermedad, sanando incluso a distancia sin necesidad que el enfermo estuviera presente. Demostró el poder y autoridad divina de Jesús sobre los elementos de la naturaleza por ser el Creador y sustentador del universo. Ahora agrega una evidencia más de la divinidad de Jesús demostrando el poder y la autoridad sobre el mundo espiritual porque el Señor había venido para “deshacer las obras de diablo” (1Jn 3:8). En las tentaciones del desierto (Mt 4:1-11; Lc 4:1-13). Jesús demostró su poder para resistir a Satanás; ahora demuestra su poder para vencer y someter por completo al diablo. En su trato con el reino de las tinieblas no solo doblegaría a Satanás, sino que haría que este se inclinara ante Él. El Señor se hizo hombre y vino al mundo con el propósito de “destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.” (He 2:14-15). Esta es la razón por lo cual Mateo incluye aquí esta evidencia. Cuando Cristo vuelva por segunda vez, para establecer su reino milenial, encarcelará al diablo por mil años, es la única vez que Satanás es atado, y será soltado brevemente al final del milenio para probar los corazones de los que aceptan a Jesús durante el reino milenial. Después llegará el tiempo del juicio de Satanás y sus malvados compañeros, los ángeles caídos llamados también demonios, que serán juntamente juzgados y lanzados al lago de fuego, donde “serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Ap 20:2, 7-10). Al echar fuera demonios durante su ministerio terrenal, Jesús ofreció evidencia poderosa y repetida de su poder sobre Satanás. Jesús afirmó: “si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros” (Lc 11:20). Los demonios se oponen al propósito de la obra de Dios (Dn 10:10-14; Ap 16:13-16), y también afligen al ser humano. Tienen poder para causar mudez (Mt 9:32-33). Para desequilibrar y producir locura como el caso de los gadarenos (Mt 8:28-34). La posesión diabolica la hacen entrando en la persona (Mt 12:43-45). Luego controlan a la persona manifestando su poder (Mt 8:16; 9:32-33; Mr 5:1-13; Hch 8:6-7; 16:16). Finalmente conducen a la degradación de la persona poseida (Mt 8:28).Los endemoniados gadarenos (Mt 8:28-34; Mr 5:1-20; Lc 8:26-39). Jesús luego de calmar la tempestad y llegar con sus discípulos a la orilla llamada tierra de los gadarenos, tienen una recepción no muy grata: “vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.” (Mt 8:28). Marcos (Mr 5:2) y Lucas (Lc 8:27) mencionan solo un endemoniado, pero no declaran que solo uno estaba presente. Para su propósito se enfocaron en el más dominante de los dos. Estar endemoniado se puede definir como la condición en la cual uno o más demonios habitan y obtienen control de un ser humano. Cuando Jesús preguntó a uno de los hombres: “¿Cómo te llamas?”, el demonio respondió a través de la boca del hombre, diciendo: “Legión me llamo; porque somos muchos” (Mr 5:9). Los demonios reconocieron la divinidad de Jesús diciendo “¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” (Mt 8:29). Los demonios son ángeles caídos, y antes que se unieran a Satanás en su rebelión contra Dios, conocían a cada miembro de la Trinidad. Solo Dios tiene el poder para atormentar, regañar, hacer juicio y enviar al fuego eterno, condenación, tormenta eterna, al infierno a los demonios (Mt 25:41; Ap 20:2, 10; Jud 1:9; Zc 3:1-2).

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    1330 - Evangelios. Los milagros sobre elementos naturales. Mt 8:26

    1330 – Mt 8:26 – Los milagros sobre elementos naturales. El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. Mateo agrupa las actividades de Jesús para demostrar a los judíos el cumplimiento de las profecías y los atributos de Dios manifestados en Jesús, el Mesías. Ha demostrado la autoridad de Jesús en la enseñanza con el sermón del monte, el poder de Jesús en las multiples manifestaciones de sanidades, luego demostrará el poder de Jesús en lo espiritual con la expulsion de demonios. Pero, Jesús es también Creador y Sustentador del universo. Juan afirma: “Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” (Jn 1:3; Col 1:16-17; He 1:3). El agua convertida en vino en las bodas de Caná (Jn 2:1-11). El primer milagro de Jesús, solo lo registra Juan, demostrando el poder omnipotente sobre la naturaleza al convertir el agua en vino. “Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en Él.” (Jn 2:11). La primera pesca milagrosa (Lc 5:1-11). Lucas demuestra cinco atributos divinos de Jesús. Es la fuente de la verdad (Lc 5:1-3), es omnisciente (Lc 5:4-6a), es omnipotente (Lc 5:6b-7), es santo (Lc 5:8-10a) y es misericordioso (Lc 5:10b-11). Además, es Jesucristo, no el hombre, quién llama y otorga los cinco ministerios (1Co 12:5; Ef 4:11). El milagro produjo temor en Pedro y sus compañeros: “Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.” Ellos “dejándolo todo, le siguieron.” (Lc 5:10-11). Jesús luego de su resurrección con un cuerpo glorificado hará una segunda pesca milagrosa en Jn 21:6. La tempestad aplacada (Mt 8:23-27; Mr 4:35-41; Lc 8:22-25). Este milagro es relatado en Marcos 4:35-41 luego de las parábolas del reino que son agrupadas en Mateo 13. La intención de Mateo es demostrar el poder de Jesús sin considerar tanto la cronología. La travesía a la otra orilla se vio alterada por una gran tormenta y conmoción como algunas pruebas en la vida del creyente. El pasaje demuestra la humanidad y divinidad de Jesús. Su humanidad (Mt 8:24). Mateo hace el contraste, la tormenta era tan grande, pero Jesús dormía. Jesús, cansado y tranquilo, demostraba su soberanía con todo bajo control y que nada puede alterar sus planes. Dependencia de Dios (Mt 8:25). Los discípulos entraron en pánico diciendo “¡Señor, sálvanos, que perecemos!” Cuando el ser humano no puede con el problema solo uno puede, Cristo. Fe (Mt 8:26a). Jesús les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Es necesaria la fe para agradar Dios (He 11:6). Omnipotencia (Mt 8:26b). Dios puede solucionar cualquier problema, enfermedad, circunstancia, “porque nada hay imposible para Dios.” (Lc 1:37). Se cumplió en ellos Sal 107:23-30. Iglesia, no debemos temer porque Dios con su amor y poder está en, con y sobre nosotros (Jn 14:16-17; Hch 1:8). La alimentación de miles de personas (Mt 14:13-21; Mr 6:34-44; Lc 9:11-17; Jn 6:1-14). Este milagro demuestra que Jesús es el Creador y Sustentador del universo. La omnipotencia de Jesús es demostrada con la alimentación unas 5mil personas. Lo hará por segunda vez alimentando a unas 4mil personas (Mt 15:32-29; Mr 8:1-9). Dios “Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su comida a su tiempo.” (Sal 145:15). Cristo camina sobre el agua (Mt 14:22-33; Mr 6:45-52; Jn 6:19). Luego de la multiplicación de los panes y los peces para alimentar a los cinco mil Mateo presenta cinco demostraciones de la deidad de Jesús. La autoridad divina (Mt 14:22-23). Jesús manda con cierta urgencia a los discípulos que fueran a la otra ribera y despide a la multitud porque querían hacerlo rey (Jn 6:14-15). El conocimiento divino (Mt 14:24-25). Jesús conoce que la barca con los discípulos estaba en medio del mar siendo azotada por las olas y procede a ir en su ayuda. La protección divina (Mt 14:26-27).

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    1329 - Evangelios. Los milagros de sanidades. Mt 8:17

    1329 – Mt 8:17 – Los milagros de sanidades. para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. Todos los milagros que hizo Jesús durante su ministerio no fueron registrados en los evangelios, Juan dice “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.” (Jn 20:30). Recordemos que Mateo escribe a los judíos y los primeros tres milagros de sanidades en Mateo 8 se agrupan para llevarnos al cumplimiento de la profecía mesiánica del Mesías, el Rey esperado, poderoso en obras y palabras: “para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.” (Mt 8:17). Además, se unen por el hecho de que los que han sido sanados pertenecen a un grupo excluido de una vida plena en esa sociedad: Un leproso, un gentil y una mujer. Sanidad de un leproso (Mt 8:2-4; Mr 1:40-45; Lc 5:12-16). “Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.” La lepra es una ilustración gráfica del pecado. Los leprosos estaban excluidos de la sociedad. La ley mosaica prohibía a los judíos tocar a un leproso, porque este era inmundo (Lv 3:3). Hacerlo era exponerse a contaminación tanto ceremonial como física. Lo sorprendente es que Jesús es al primero que sana y además lo toca. El leproso se acercó a Jesús: Con confianza “vino a Jesús”. Con humildad y reverencia “se postró ante Él.” Reconociendo Su Majestad y Soberanía “Señor, si quieres”. Con fe “puedes limpiarme” porque creyó que tenía el poder para sanarlo. El leproso fue sanado al instante, inmediata y de manera completa. Jesús le ordenó que fuera y se presentará a los sacerdotes con su ofrenda para que sirviera de testimonio. Lo primero que produce la fe es obediencia (He 11:4-8). Jesús hizo otras sanidades a leprosos en Lc 17:12-19. Además, confrontaba a los fariseos con la sanidad de los leprosos (Lc 4:27). Sanidad del siervo de un centurión (Mt 8:5-13; Lc 7:1-10). Por Lucas sabemos que este gentil centurión en realidad vino a Jesús a través de algunos judíos intermediarios. Jesús conocia la intención del corazón del centurión que, teniendo un alto cargo en el ejército, reconoció el señorío divino de Jesús llamándolo dos veces Señor (Mt 8:6,8), reconoce la autoridad delegada a distancia diciendo: “solamente di la palabra, y mi criado sanará. Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.” (Mt 8:8-10). Jesús enseña que el acceso al cielo también es por fe y no por ser descendientes de Abraham. El criado del centurión fue sanado en aquella misma hora. (Mt 8:11-13). La suegra de Pedro es sanada (Mt 8:14-17; Mr 1:29-34; Lc 4:38-41). “Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.” Lo primero que muchos judíos varones hacían cada mañana era orar así: “Señor, te agradezco porque no nací esclavo, gentil o mujer”. La compasión y poder del Señor se hizo visible al tocar la mano de la suegra de Pedro. La mujer fue sanada, recuperó sus fuerzas y servía al Señor. Mateo narra que en la noche sanó y liberó a todos los enfermos y endemoniados para que se cumpliera la profecía mesiánica: “El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.” (Is 53:4). Las sanidades son por la soberanía de Dios. No todos sanarán como Pablo, Timoteo y Trófimo (2Co 12:9; 1Ti 5:23; 2Ti 4:20). Sanidad de paralíticos y perdón de pecados (Mt 9:1-8; Mr 2:1-12; Lc 5:17-26; Jn 5:1-8). “Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico:

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    1328 - Evangelios. Los milagros de Jesús. Mt 8:3

    1328 – Mt 8:3 – Los milagros de Jesús. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. Mateo 8 continua donde quedó Mateo 4:25, con el Sermón del Monte como un tipo de paréntesis entre los dos. Al final de Mateo 4 leemos: “Yrecorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán” (Mt 4: 23-25). Jesús entonces “subió al monte” (Mt 5:1), donde predicó su gran sermón y luego bajó del monte, seguido aún por “mucha gente” (Mt 8:1). En Mateo 8 y 9 se expone otra calificación del Mesías: El poder divino de Jesús. Después del Sermón del Monte, Mateo recoge algunos de los milagros de Jesús, que prueban la persona divina-humana de Cristo Jesús, el Mesías encarnado en Jesús. En cada milagro hay evidencia de la omnipotencia divina e imposible de ser hecho por el ser humano. La actividad pública de Jesucristo se centró en dos aspectos: Hacer y enseñar (Hch 1:1). A hacer corresponden los milagros y operaciones sobrenaturales. Enseñar incluye toda la enseñanza durante su ministerio. Además, de hacer milagros y enseñar también predicaba el evangelio. (Mt 4:23). Las acciones sobrenaturales de Jesús son designadas con tres términos: maravillas, señales y prodigios. Todos representan actividades sobrenaturales cuya expresión genérica es la de milagros. ¿Qué es un milagro? Es cualquier acto del poder divino, superior al orden natural y a las fuerzas humanas. Existen diferentes palabras en hebreo, arameo y griego para expresar el concepto de milagro, algunas de éstas son: una maravilla, señal, poder, prodigio, portento, etc. En el Nuevo Testamento se emplean tres palabras distintivas para referirse a los milagros: Maravilla, señal, obra portentosa. Maravilla: Palabra que indica el asombro que el milagro produce en los espectadores. Se repite muchas veces por su profundidad de significado en cada hecho milagroso (Mr 2:12; 4:41; 6:51; 7:37). Además, “maravilla” siempre aparece unida con la palabra “señal”, otro vocablo empleado para expresar milagro, por ejemplo, el Señor advirtiendo sobre los falsos Cristos y profetas: “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.” (Mt. 24:24). Señal: Esta palabra indica una prueba de la cercanía de Dios y de su obra (Jn 3:2; 7:31). Juan llama a los milagros “señales”. “Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias. Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.” (Jn 6:1-2). Los milagros son “señales” de algo más importante oculto detrás de ellos mismos. Testifican del poder dado a la persona que los realiza (Mr 6:20). Los judíos demandaron señal de Jesús (Jn 2:18; Mt 12:38). Pero una “señal” no es necesariamente un milagro; por ejemplo, el anuncio de los ángeles a los pastores referente al nacimiento de Jesús incluyó una señal no milagrosa (Lc 2:12). Otra característica de esta palabra es su unión frecuente con la palabra “prodigio”, tanto en el AT como en NT. Poderes u obra portentosa: El “poder” reside en el mensajero divino que Dios faculta. En Mateo 7:22 los milagros son “dúnamis: obras poderosas”. Naturaleza de los milagros. Cuando se dice que los milagros alteran el orden de los fenómenos naturales, no significa la ruptura de las leyes que rigen la naturaleza. Cada milagro tiene un propósito e interrumpe la regularidad superficial de una Ley en obediencia a otra más alta y más sutil.

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    1327 - Evangelios. La enseñanza de Jesús. Mt 7:28-29

    1327 – Mt 7:28-29– La enseñanza de Jesús.Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Jesús llega al final de sermón del monte y cuando deja de hablar la respuesta de la gente fue extraordinaria. Se maravillaban de lo que decía y con la autoridad que lo decía. Admirados por su doctrina (Mt 7:28) “Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina.” La respuesta al sermon del monte fue la admiración de la gente. La admiración se produjo cuando Jesús termino de hablar. Nunca habían escuchado enseñanzas semejantes, ninguno de los presentes había sido instruido así. La admiración por las palabras no significaba la aceptación de ellas. Era un auditorio admirado, tal vez persuadido, pero no convertido.  Nunca antes habían oído palabras tan coherentes y reveladoras de sabiduría, discernimiento, visión y profundidad. No habían oído una denuncia tan directa y sin miedo acerca de los escribas y fariseos. Tampoco habían oído una presentación tan clara del camino de salvación. Nunca habían oído la advertencia de la apostasía, respecto a las consecuencias de alejarse de Dios, y ser desconocidos por Él. No habían oído un informe tan poderoso y exigente de la verdadera justicia ni de la condena al fariseísmo. Jesús “venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros?” (Mt 13:54; Mr 6:2). “Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba. Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?” (Jn 7:14-15).  Enseñaba con autoridad (Mt 7:29). “porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.” Algo que impactó a la gente que escuchó el sermon de monte fue la autoridad con que enseñaba Jesús. Autoridad (exousia) tiene que ver con poder y privilegio, y es una palabra clave en la presentación que Mateo hace de la realeza de Jesús (Mt 9:1-8; 21:23-27; 28:18). En el NT se usa para el poder que prueba y refleja la soberanía de Jesús. Los escribas (eruditos, doctores de la ley) solían citar autoridades para apoyar sus argumentos e interpretaciones. Pero Jesús habló con una nueva autoridad: la suya. No tenía que citar a nadie porque Él es el Verbo (Jn 1:1). Jesús citó solamente la Palabra de Dios y habló como la autoridad final con relación a la verdad. Pronunció la verdad eterna de modo sencillo, directo y con amor (en contraste con el odio amargo de los fariseos), y sin titubeos ni haciendo consultas. Aquello asombró a la multitud. La gente se maravillaba, pero no se convertía. Para lo cual Jesús les predicaba el evangelio del reino de Dios para que procedieran al arrepentimiento. Pedro enseña: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2Pe 3:9).Mensaje de predicación de Jesús. Muchos se maravillaban, pero no se convertían con las enseñánzas de Jesús. Por lo cual, Jesús también les predicaba para que se convirtieran. Marcos da el bosquejo del mensaje de la predicación de Jesús. ”El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” (Mr 1:15). P1. “El tiempo se ha cumplido”. Jesús afirmaba que el tiempo esperado por Israel del Mesías para la salvación se había cumplido. Pablo explica “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.” (Gá 4:4-5). Pero Israel rechazó a Jesús (Jn 1:11). P2. “el reino de Dios se ha acercado”.

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    1326 - Evangelios. Hacedores de la verdad. Mt 7:24

    1326 – Mt 7:24– Hacedores de la verdad.Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. En la Catedral Luterana de Lubeck Alemania hay una inscripción cuyo título es: “El lamento de Cristo contra este mundo ingrato”. Y dice así: Vosotros me llamáis: Maestro, más no me obedecéis. Luz, más no me veis. Camino, más no me transitáis.  Vida, más no me elegís. Sabio, más no me seguís. Bueno, más no me amáis. Rico, más no me pedís. Eterno, más no me buscáis. Misericordioso, más no confías en mi. Noble, más no me servís. Poderoso, más no me honráis. Justo, más no me teméis.  Finaliza diciendo: Si yo, pues, os condeno, no me culpéis.  El Señor luego de enseñarnos a no dejarnos desviar por los falsos maestros, profetas y apóstoles cierra la última sección del Sermón del Monte con una parábola para ilustrar como debe ser la vida del creyente. Pedro advierte “Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.” (2Pe 3:17).Vidas construidas sobre el fundamento de Cristo y Su Palabra (Mt 7:24-25) “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.” Las características del verdadero creyente es que “oye las palabras del Señor y las hace”. Es el hombre prudente, sabio, que edifica su casa sobre la roca, y cree que la roca de la que se habla aquí es la Palabra de Dios: estas palabras son las del Señor. Este constructor es aquel que oye las palabras de Jesús… y las hace. La primera característica es edificar sobre la roca que equivale a obedecer la Palabra de Dios. La obediencia se manifiesta en sus obras (Stg 2:17). La marca del verdadero discipulado no es simplemente oír y creer, sino creer y hacer. Muchos durante la historia de la humanidad han escuchado la Palabra de Dios y la han obedecido. Son los verdaderos discípulos de Jesucristo, los únicos verdaderos convertidos del evangelio, son aquellos “hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Stg 1:22). Juan enseña: “Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” (1Jn 2:3-6). La palabra casa también significa familia. No solo construye su vida sobre el fundamento que es Cristo sino que incluye a toda su familia. Es un creyente comprometido “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gá 2:20). “Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.” La vida del creyente será probada (Stg 1:2-4; Ro 5:3-5). La fe del creyente será probada (1Pe 1:6-7). Todas las pruebas nos ayudarán a crecer en fe, santidad y crecimiento espiritual “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;” (Ef 4:13). La obra del creyente será probada en el Tribunal de Cristo, no será para salvación sino para recompensa (Ro 14:10-12; 1Co 3:9-15; 2Co 5:10). Por lo tanto, el verdadero creyente que construye su vida sobre el fundamento de Cristo durante su vida terrenal y las adversidades: “No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.”

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    1325 - Evangelios. La apostasía. Mt 7:21

    1325 – Mt 7:21– La apostasía. No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. El Señor Jesús luego de advertirnos de los falsos maestros y profetas nos advierte de no caer en la apostasía. La Biblia tiene muchas advertencias desde Génesis hasta Apocalipsis para que el creyente no caiga en la apostasía perdiendo su salvación y la vida eterna. ¿Qué es la apostasía? Es el acto por medio del cual una persona que ha profesado creer en Cristo, se aparta y rechaza deliberadamente la verdad revelada en la Escritura. Es abandonar y rechazar de manera deliberada la fe. Desertar, traicionar, apartarse, alejarse de Cristo, de la palabra de Dios, de la fe de manera voluntaria y consciente. ¿Quién es un apóstata? Es la persona que ha profesado creer en Cristo, y siendo creyente de Cristo, se aparta, abandona, y rechaza deliberadamente, voluntariamente la verdad revelada en la Escritura. La apostasía se manifestará en los postreros días con los falsos maestros y sus falsas doctrinas. Pablo advierte “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” (1Ti 4:1). 1. Advertencias para no caer en la apostasía en el NT. La iglesia debe estar atenta a los falsos maestros que tratarán de engañarlos: Predicando un mensaje positivista (súper fe, prosperidad). Presentar un sermón triunfador (subjetivismo, motivacional). Enseñanzas que dejan fuera la cruz. No hacer alusión al pecado ni lo confrontan con las Escrituras. No mencionan la sangre Jesucristo. No enseñan sobre del juicio final de Dios y la condenación eterna. Las advertencias para no caer en la apostasía son para los creyentes, no para los incrédulos. Están ubicadas en casi todas las cartas del NT. Algunas son: Apostatar por no hacer la voluntad de Dios (Mt 7:21-23). Apostatar por no permanecer en el Señor (Jn 15:6). Apostatar por el orgullo (Ro 11:21-22). Apostatar por no retener la palabra de Dios (1Co 15:1-2). Apostatar por no confiar en Cristo (2Co 13:5). Apostatar por negar al Señor (2Ti 2:11-12). Apostatar por recaer de la fe y volver atrás (He 6:4-6). Apostatar por extraviarse de la verdad (Stg 5:19-20). 2. El auto engaño (Mt 7:21) No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. ¿Qué es hacer la voluntad de Dios? Es creer en Jesucristo (Jn 1:11-12; 6:40; He 11:6). Jesucristo explica “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” (Jn 6:40). Es ser obedientes a la palabra de Dios: “Si me amáis, guardad mis mandamientos.” (Jn 14:15). Es permanecer hasta el final fiel al Señor: “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” (Jn 15:6). Santiago enseña: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” (Stg 1:22). “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” (Stg 2:17). 3. El juicio final (Mt 7:22). “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”. Los que apostatan de la fe inician bien y terminan mal. En algún momento del camino se desvían escuchando y siguiendo a los falsos maestros. “en aquel día” es en el juicio final del gran trono blanco donde serán juzgados todos aquellos que no obedecieron la Palabra de Dios. Juan detalla el juicio diciendo: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida;

  8. 993

    1324 - Evangelios. Cuidado con los falsos profetas. Mt 7:15

    1324 – Mt 7:15– Cuidado con los falsos profetas. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. La vida de fe requiere estar vigilantes, prevenidos para mantener el compromiso con Dios y una relación correcta con el prójimo. Nuestro Señor Jesucristo luego de enseñarnos el camino correcto, el estrecho, para llegar al cielo pasa a advertirnos que seamos cuidadosos por los falsos maestros que quieren engañarnos para desviarnos del camino al cielo. La advertencia (Mt 7:15). “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.” El auditorio de Jesús conocía sobre los falsos profetas porque ya Dios a través de Moisés los había advertido diciendo: “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma.” (Dt 13:1-3). Pablo advirtió a los creyentes romanos: “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos” (Ro 16:17-18). En el NT los llama falsos hermanos (2Co 11:26), falsos apóstoles (2Co 11:13), falsos maestros (2Pe 2:1), espíritus engañadores, es decir, mentirosos (1Ti 4:1-2), testigos falsos (Mt. 26:60), y falsos Cristos (Mt. 24:24). Por lo tanto, Juan nos advierte: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1Jn 4:1). Las últimas palabras de Pablo a los ancianos de Éfeso fueron: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad” (Hch 20:29-31). Los verdaderos maestros, profetas son llamados por Dios y declaran el mensaje de Dios y solo ese mensaje. Un verdadero profeta es la voz de Dios a los hombres. Los falsos profetas hablan mentira, son engañadores, distorsionan y sacan de contexto la palabra de Dios. Los falsos profetas y quienes los siguen son tan peligrosos para el pueblo de Dios como los lobos rapaces lo son para las ovejas. Un falso profeta siempre hace el trabajo de la iglesia para beneficiarse, llenar sus propios bolsillos, satisfacer su propia codicia, su ego, su prestigio, y obtener poder, influencia y reconocimiento para sí mismo. Pablo explica: “Éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2Co 11:13-15). Cuidado iglesia porque los falsos profetas casi siempre son agradables y positivos. Les gusta estar, hablar y ser identificados como cristianos. Judas lo explica y dice su destino: “Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.” (Judas 1:12-13). ¿Cómo reconoceremos a los falsos? (Mt 7:16-20).

  9. 992

    1323 - Evangelios. ¿Cuál es el camino al cielo? Mt 7:13-14

    1323 – Mt 7:13-14 – ¿Cuál es el camino al cielo? Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Jesús pasa a corregir la falsa creencia de muchos que creen que existen varios caminos al cielo, pero Él va a demostrar que sólo existe un solo y único camino al cielo. No existen muchas religiones buenas, sino una sola. El hombre no puede llegar a Dios por ninguno de los caminos que él mismo crea, sino solo por el único camino que Dios mismo ha proporcionado. El contraste que Jesús hace no es entre religión e irreligión, ni entre las religiones superiores y las inferiores. Se trata del contraste entre la gracia de Dios y las obras del ser humano. Siempre ha habido únicamente dos sistemas de religión en el mundo. Uno es el sistema de Dios de logro divino, y el otro es el sistema del hombre de logro humano. Uno es la religión de la gracia de Dios, el otro la religión de las obras del hombre. Uno es la religión de la fe, el otro la religión de la carne. Uno es la religión del corazón sincero y lo interno, la otra la religión de la hipocresía y lo externo. En resumen, se trata de un contraste entre la justicia divina y la justicia humana, la cual toda es injusta. Jesucristo ya afirmó: “Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mt 5:20). Pablo explica “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Ro 3:10-12). Las dos puertas (Mt 7:13). “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.” El Señor inicia con un mandamiento “Entrad por la puerta estrecha.” Los fariseos de entonces y los de hoy piensan que entrarán en el cielo por su propia justicia. La puerta estrecha que lleva a la vida eterna es una ilustración de la puerta de salvación que Dios abrió a la humanidad en la persona de su Hijo Jesucristo. Jesucristo más adelante diría que Él era la puerta y lo afirmaría: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.” (Jn 10:9). Es de notar que la puerta que lleva a la salvación es estrecha. La persona que entra por la puerta estrecha debe entrar sola, sin maletas ni acompañantes porque la salvación es personal. La puerta estrecha demanda arrepentimiento. Solo se alcanza llegar a la meta de la vida eterna, no por méritos sino por gracia, que se acerca a Dios por obediencia al único camino abierto que es Jesucristo que afirma: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn 14:6). La puerta del orgullo, del fariseísmo, y de la gratificación personal es la puerta ancha del mundo. Es muy concurrida, “muchos son los que entran por ella,” creyendo que las multitudes tienen la razón, pero la salvación es individual. Los dos caminos (Mt 7:13c-14b). “espacioso el camino que lleva a la perdición … y angosto el camino que lleva a la vida.” Las dos puertas llevan a dos caminos. El camino que es espacioso es el sendero fácil, atractivo, inclusivo, indulgente, permisivo y egoísta del mundo. Existen pocas reglas, pocas restricciones y pocos requerimientos. El pecado se tolera, la verdad se modera y a la humildad se ignora. No hay arrepentimiento sino solo disculpas. La Palabra de Dios se alaba, pero no se estudia, y las normas divinas se admiran, pero no se siguen menos se obedecen. Es el camino trágico “que al hombre le parece derecho; pero [cuyo] fin es camino de muerte” (Pr 14:12). En cambio, el camino que es angosto es demandante, que exige no solo escuchar sino escuchar y obedecer (Stg 1:22).

  10. 991

    1322 - Evangelios. La regla de oro en el comportamiento. Mt 7:12

    1322 – Mt 7:12 – La regla de oro en el comportamiento. Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Jesús con un “Así que” hace un resumen de como debe ser el trato con los demás. La esencia del cristianismo está en la relación vertical con nuestro Padre celestial y las relaciones horizontales con nuestro prójimo. El cristiano fiel disfruta de una buena comunión con Dios Padre, Cristo y el Espíritu Santo. Pero también debe tener buena relación y comunión con el cuerpo de Cristo siguiendo el ejemplo de los primeros cristianos: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” (Hch 2:46-47). ¿Cómo debemos tratarnos mutuamente los “unos a los otros? En la Biblia aparece muchas veces la frase “los unos a los otros” que enseñan cómo relacionarnos con los demás cumpliendo el mandato de Jesucristo conocido como la regla de oro: “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.” Pablo enseña: “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.” (Gá 5:13). Hebreos exhorta: “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.” (He 10:24). La regla de oro es también una paráfrasis del segundo gran mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 22:39; Lv 19:18). Nos exhorta en cuanto a cómo debemos amar al prójimo, “mayormente a los de la familia de la fe” (Gá 6:10). Basado en la justicia “el que ama al prójimo, ha cumplido la ley y los profetas” (Ro 13:8; 10; Gá 5:14). 1. Trabajando juntos. Al convertirnos en hijos de Dios llegamos a formar parte de la familia de Dios con hermanos y hermanas en Cristo en todo el mundo (Ef 2:19). La iglesia es nuestra nueva familia, grupo de refugio y centro de apoyo. Aun así, existen diferencias, y a veces roces o choques. Y más aún con aquellos que no son de la fe ¿Cómo podemos vivir en unidad? Dios nos ha dado instrucciones para vivir en unidad con nuestros hermanos y aun con los enemigos. La ley de Cristo enseña: Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. (Jn 13:34-35). 2. La regla de oro (Mt 7:12; Lc 6:31-34). Lucas detalla más el resumen que hace el Señor sobre el trato a los demás, diciendo “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.” (Lc 6:31). Cumplir con este mandamiento de Cristo no solamente es no maltratar a otros, sino tratarlos bien, como uno quisiera ser tratado. Es bueno no criticar o herir a otro, pero la regla de oro va más allá, exhortándonos a tratarlos bien, con amor y misericordia, aun cuando ellos nos traten mal. Los fariseos no amaban a los pecadores. Jesús para detallar el alcance de la regla de oro hace tres preguntas retoricas en Lc 6:32-34 “Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.” En las tres preguntas Jesús enseña el amor equivocado que es: Un amor interesado, haciendo el bien esperando recibir el bien, dar prestado para recibir. Pero el amor nuevo en el reino de Dios, es siempre totalmente gratuito y desinteresado. Quien vive una buena relación con Dios tendrá una buena relación con el prójimo.

  11. 990

    1321 - Evangelios. La confianza en Dios. Mt 7:7

    1321 – Mt 7:7 – La confianza en Dios. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. El Señor en Mt 6:9-15 presentó la oración modelo. Ahora en Mt 7:7-11 Jesús complementa la enseñanza sobre la oración recordandonos la necesidad de perseverar ejerciendo la confianza en Dios. La vida cristiana es una vida de fe: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (He 11:6). La promesa de Dios para sus hijos (Mt 7:7). “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” Esta es una de las más grandes y completas promesas del Señor para los que son sus hijos y ciudadanos del reino de Dios. El Señor primero enseñó como orar, ahora establece el mandamiento para orar. El mandamiento para la oración incluye tres verbos: Pedir, buscar y llamar. Ante la dificultad de cumplir con los mandamientos antes establecidos para relacionarnos con los demás, abre la puerta para poder cumplirlos mediante la oración que pide, busca y llama a la puerta de la misericordia divina, para obtener lo necesario para poder cumplirlos. Por lo cual, perseveremos en la oración como enseña Ro 12:12; Ef 6:18; Col 4:2; 1Ts 5:17. “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” (He 4:15). El creyente que ora (Mt 7:8). “Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Primeramente el creyente que ora pide: Pedir acá significa la misma acción de un mendigo, que sin ningún tipo de recurso propio, extiende su mano esperando que alguien deposite en ella, una caridad. La petición del pobre es por su propia necesidad. Por lo tanto, quién desea ser rico en Dios, obtener victorias con el poder de Dios, ser más que vencedor con Dios, necesita orar con la posición de mendigo delante del Señor. Igual inició el Señor las bienaventuranzas: “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” (Mt 5:3). Para poder cumplir las siguientes siete bienaventuranzas es necesario cumplir la primera. Pedir acá significa implorar rogando. El que ora debe tener claro que “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.” (Stg 1:17). Por lo tanto, una de las primeras cosas a pedir es por la gracia y sabiduría de Dios para relacionarse con el prójimo usando Su gracia y Su sabiduría. “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.” (Stg 1:5-6). El creyente que ora también busca. El verbo buscad es un madamiento que lleva a una acción continua de búsqueda. Es la acción propia de alguien que pidió algo valioso. La oración que se hace en fe busca a Dios para el oportuno Socorro. Lo busca en santidad, “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.” (He 10:22). En tercer lugar el creyente que ora en fe y busca el rostro de Dios también llama a la puerta de la misericordia. El verbo llamad también es mandatorio y continuo. No se conforma con estar en la casa del Padre sino que busca la intimidad del trono de la misericordia: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (He 4:16). Allí, en la intimidad con Dios, el cristiano alcanza, recibe los recursos necesarios que proceden de la gracia de Dios que es más que suficiente.

  12. 989

    1320 - Evangelios. El trato con los que rechazan la verdad. Mt 7:6

    1320 – Mt 7:6 – El trato con los que rechazan la verdad de Dios. No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. Una acusación contraria a la verdad es pecado, por tanto, Jesús advierte sobre el peligro de juzgar a otros. Pero el Señor no prohíbe el juicio sano de acciones concretas a la luz de la Palabra. Jesús cierra la enseñanza de no juzgar mal a los demás con una ilustración que enseña la manera correcta de confrontar, juzgar correctamente a los que rechazan y se oponen la verdad de Dios. Jesús usa el ejemplo de dos animales, perros y cerdos, como dos figuras que representan a las personas que se gozan viviendo en el pecado y en la inmundicia y que son, por lo tanto, continuamente, rebeldes a las demandas de Dios y a la aceptación de lo que establece la Palabra de Dios. Debemos comprender bien el alcance de quienes son comprendidos en estos calificativos y cuál es el sentido del mandamiento. Dios a través de Isaías había usado estos dos calificativos para confrontar la corrupción moral bajo aspectos religiosos, diciendo: “El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones, también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron;” (Is 66:3-4a). El Señor enseña que debe usarse el discernimiento para una correcta relación entre unos y otros. Algunos, se mostrarán intransigentes y rechazarán la verdad proclamada, estos deben tener un trato diferente por los mensajeros de Dios. Los perros y los cerdos. “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos” La prohibición de no juzgar no significa excusar el pecado y mantenerse en la misma relación con los que abiertamente son contrarios a la verdad del evangelio. Cristo usó una expresión metafórica para referirse a un determinado tipo de personas. El primer calificativo para definirlos es “perros”. En el tiempo de Jesús los perros no tenían el mismo sentido cultural a de ahora. Se refiere a perros que: Podían hacer daño a las personas (Sal 22:16,20). Eran callejeros, vivían y comían entre la basura y eran considerados animales inmundos por lo cual los relacionan con una vida corrupta “Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.” (Pr 26:11). Pedro usa esta cita para referirse a los falsos profetas y maestros (2Pe 2:22). Ser comido por los perros era como caer en maldición. Algunos ejemplos en 1Re 14:11; 16:4; 21:23-24. De igual modo es considerado el cerdo: Un animal inmundo (Lv 14:7, Dt 14:8; Is 65:4; 66:17). Por lo cual, las dos figuras, perros y cerdos, representan a los que continuamente viven en el pecado y rechazan de manera intransigente la verdad de Dios y afirman “no hay Dios” (Sal 14:1). Lo apartado y valioso para Dios. “No deis lo santo … ni echéis vuestras perlas”. El adjetivo santo tiene que ver con lo que es separado del mundo y apartado para Dios. En el contexto del sermón del monte tiene que ver con todo lo que significa la verdad y lo apartado para el reino de Dios. Las perlas representaban en el tiempo de Jesús algo sumamente valioso. Para obtener una perla preciosa el comerciante vendió todas sus posesiones (Mt 13:46). Las perlas valían igual a las piedras preciosas y las joyas (1Ti 2:9). Las puertas de la Ciudad Santa se describen como perlas (Ap 21:21). Por lo tanto, Jesús en la enseñanza establece una comparación hiperbólica; por un lado la condición moral de algunas personas, al compararlas con perros y cerdos, y por otro el gran valor de las enseñanzas y etica del reino de los cielos. “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.” (Ap 4:8).

  13. 988

    1319 - Evangelios. El problema de juzgar a otros. Mt 7:1

    1319 – Mt 7:1 – El problema de juzgar a otros.No juzguéis, para que no seáis juzgados.Jesús ha ya dado las normas relacionadas con uno mismo, con respecto a lo moral, la religión, el dinero y las posesiones. Ahora la tercera y última sección del sermón del monte inicia enseñando las normas sobre las relaciones humanas en el trato con el prójimo. Seis versículos en Mt 7:1-6 se enfocan en el aspecto negativo del fariseísmo y el espíritu crítico, y los seis versículos siguientes (Mt 7:7-12) están dedicados al aspecto contrastante positivo de un espíritu humilde, confiable y amoroso. Estos doce versículos forman el resumen divino de todos los principios de las relaciones humanas correctas. Junto con los muchos otros pecados originados por su justicia propia, los escribas y fariseos se habían vuelto moralistas. Llenos de orgullo despreciaban a todos los que no formaran parte de su sistema. Eran despiadados, implacables, crueles, críticos y totalmente carentes de compasión y gracia. La evaluación que hacían de otros se basaba en la apariencia, en lo externo y superficial. Jesús les decía: “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.” (Jn 7:24). Vivían para justificarse ante los ojos de los demás; pero Jesús dijo de ellos que el juicio que hacían era totalmente contrario al de Dios, y detestable a los ojos del Señor: “Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.” (Lc 16:15). Visión errada del justo juicio de Dios (Mt 7:1).” No juzguéis, para que no seáis juzgados.” Cuando juzgamos a otros con un juicio injusto y despiadado estamos queriendo ser Dios. El Dios Padre ha entregado al Hijo Cristo todo juicio, quien afirma: “El Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo” (Jn 5:22). Pablo lo explica: “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.” (Ro 14:10-12). Cristo no nos pide que dejemos de examinar y discernir según la Palabra de Dios, sino que renunciemos a la tentación de tratar de ser Dios. Cristo luego enseñará: “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.” (Jn 7:24). Santiago enseña: “Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?” (Stg 4:11-12).Visión errada de los demás (Mt 7:2). “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.” Los escribas y fariseos se consideraban exentos del juicio de Dios por ser superiores a los demás al cumplir las normas establecidas por ellos mismos. Sin embargo, somos culpables si no practicamos lo que nosotros mismos enseñamos y predicamos. Pablo lo enseña al confrontar a los moralistas que se consideran superior a los demás. “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad” (Ro 2:1-2). Dios no tiene doble criterio porque su juicio es justo. Dios no juzgará con el mismo tipo de juicio que nosotros acostumbramos a hacer. “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.” (Mt 9:12-13).El equilibrio correcto (Mt 7:3-5).

  14. 987

    1318 - Evangelios. El reino de Dios y su justicia. Mt 6:33

    1318 – Mt 6:33 – El reino de Dios y su justicia. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Jesucristo finaliza la segunda sección del sermón del monte en Mt 6:25-34 (Lc 12:22-34), enseñando sobre la fe, la confianza en Él para no angustiarse ni afanarse por las necesidades básicas de la vida cotidiana. El valor de la vida (Mt 6:25) “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” Es más importante la vida que Dios nos da que los alimentos, bebida o vestido. Afán significa preocupado. No vivimos para comer, pero comemos para vivir, y la vida es el don de Dios. Este pensamiento es precioso para los hijos de Dios porque por la fe: “no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.” (Dt 8:3; Mt 4:4). Los creyentes hemos sido hechos partícipes de la naturaleza divina, una nueva creación, por medio de la entrada de esta vida nueva y eterna. (2Co 5:17; 2Pe 1:3-4). Vuestra vida, como seguidores y siervos de Cristo, es de más valor para Él que el alimento y el vestido necesarios para sostener esta vida. “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Fil 4:6-7). No os afanéis por vuestra vida sino “echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.” (1Pe 5:7). “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó or todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas?” (Ro 8:32). Afanados por la comida (Mt 6:26) “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” Las aves del cielo todo el día cantan, no se quejan ni se afanan. Aprendamos teología de ellas que no se afanan porque Dios las alimenta y nosotros valemos más que ellas. Martin Lutero dijo: “Dios convierte a las aves en nuestros profesores y maestros. Es una gran y perdurable vergüenza para nosotros que en el evangelio un gorrión indefenso se convierta en teólogo y predicador”. Afanados por prolongar la vida (Mt 6:27) “¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura (edad, longevidad, vida) un codo?” El mundo se afana por alargar los años de vida usando vitaminas, deporte, paseos, cirugías médicas, spa. No podremos hacerlo con todo eso. Ayudan a mantener el nivel de actividad del cuerpo, pero no para aumentar los años. Dios tiene establecido los años de nuestra vida en la tierra. “Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos.” Entonces pidamos a Dios “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” (Sal 90:10, 12). Afanados por la moda de la ropa (Mt 6:28-30) “Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió, así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” Jesús era dueño solo de lo que llevaba puesto. Algunos desean y se afanan por estrenar a cada momento. Algunos tratan de imitar a los reyes y a aquellos que son millonarios. Por ello, con respeto a provisión y adorno, los discípulos de Cristo debemos reposar, descansar en el Señor. Nuestro pan y vestido vienen del cielo (Jn 6:35, 41).

  15. 986

    1317 - Evangelios. Tesoros en el cielo. Mt 6:19

    1317 – Mt 6:19 – Tesoros en el cielo. No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; La vida de piedad aparente, hipócrita basada en manifestaciones externas, afecta todas las áreas de la existencia de quien la práctica. La palabra hipócrita tiene que ver con la mentira y el engaño, de quien interpreta un papel que no es real en su propia vida. De la misma manera los objetivos del creyente orientarán su estilo de vida. Cuando sus propósitos sean celestiales procurará los bienes eternos y no los tesoros temporales. El Señor que advirtió sobre el peligro de la gloria humana también advierte en Mt 6:19-34 sobre la ambición del creyente al colocar su interés en tesoros temporales. El Señor que amonestó sobre el peligro de buscar la alabanza de los hombres, advierte ahora en Mt 6:19-24 sobre codiciar los bienes de los hombres, haciendo un tesoro personal. La falsa doctrina lleva a falsas normas, falsa conducta y falsos valores, y la religión hipócrita parece siempre estar acompañada de codicia e inmoralidad. Pablo advierte “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.” (Fil 3:18-19; 2Pe 2:1-3, 14-15). Un único tesoro en el único lugar correcto (Mt 6:19-21). “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín (oxido) corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” Jesús no está defendiendo la pobreza como un medio hacia la espiritualidad. Solo una vez le dijo a un joven: “Vende lo que tienes, y dalo a los pobres” (Mt 19:21). En ese caso particular la riqueza del joven rico era su ídolo, y por tanto una barrera entre él y el señorío de Jesucristo. Tanto el AT como el NT reconocen el derecho a posesiones materiales, incluso a dinero, tierra, animales, casas, ropa y todas las demás cosas adquiridas con honestidad. El peligro no es el dinero sino el amor al dinero la raíz de todos los males (1Ti 6:10). Jesús no está diciendo que si ponemos nuestro tesoro en el lugar correcto nuestro corazón estará entonces en el lugar correcto, sino que la ubicación de nuestro tesoro indica dónde se encuentra ya nuestro corazón. Los problemas espirituales siempre son problemas del corazón. (Lc 6:45). Jesús afirmó: “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir” (Lc 6:38). Pablo nos asegura que “el que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2Co 9:6). Esta fórmula de Dios gana dividendos que están garantizados y son permanentes. El tesoro del creyente está guardado en el cielo (1Pe 1:4-5). Una sola visión (Mt 6:22-23). “La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?” Estos dos versículos amplían los tres anteriores, y el ojo se convierte en una ilustración del corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo, a través del cual nos viene toda la luz. El corazón es el ojo del alma, a través del cual brilla la iluminación de toda experiencia espiritual. Pablo ora por la iglesia para que Dios siga “alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos” Ef 1:18-19). Es a través de nuestro corazón ñ

  16. 985

    1316 - Evangelios. El verdadero atuno. Mt 6:16

    1316 – Mt 6:16 – El verdadero ayuno. Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Ayunar es el tercer aspecto, después de dar (Mt 6:2-4) y orar (Mt 6: 5-15), al que Jesús corrige las prácticas religiosas hipócritas tipificadas por los escribas y fariseos. En cada caso la perversión de la norma de Dios la ocasionaba el deseo predominante de ser vistos y alabados por los hombres (Mt 6:1). La Biblia en general contiene los beneficios de la práctica del ayuno. Ninguno de estos beneficios enseña que el ayuno es para manipular a Dios y pedir lo que queramos o esté fuera de su voluntad. El ayuno era practicado por las diferentes culturas y para diferentes propósitos: En el caso de los judíos (Lv 16:29-31; 23:27). Dios sólo estableció un día de ayuno al año para aflicción (anah: humillarse, someter la carne (alma), oprimir, quebrantar, cantar) del alma para arrepentimiento de pecado. Durante el cautiverio agregaron, sin consultar a Dios, tres ayunos adicionales al año para cuatro ayunos anuales (Zc 7:5-6; 8:19). Los fariseos agregaron ayunar dos días a la semana (Lc 18:12). El ayuno también era practicado por la pérdida de un familiar o rey. Ayuno de siete días por muerte del rey Saúl. (1Sa 31:1-13; 2Sa 1:12; 1Cr 10:12). David ayunó para: Pedir a Dios que su hijo no muriera, pero Dios ya había establecido que moriría por causa de su pecado con Betsabé. (2Sa 12:16-22). Para acompañar a alguien en el dolor de su enfermedad. (Sal 35:13). Josafat proclama ayuno pidiendo dirección y ayuda a Dios (2Cr 20:3). Los reyes paganos y culturas paganas también ayunaban. (Dn 6:18; Jonás 3:5). Jesús no prohíbe el ayuno, pero si coloca condiciones para ayunar. Hacerlo en secreto para que Dios nos bendiga en público. (Mt 6:16-18). El ayuno hipócrita (Mt 6:16). “Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.” La frase cuando ayunéis apoya el entendimiento de que ayunar no es algo ordenado. Pero cuando se practique debe regularse según los principios que Jesús ofrece aquí. El ayuno en el tiempo de Jesús se había vuelto un ritual para obtener mérito con Dios y atención ante los hombres. Al igual que orar y dar limosnas, era en gran manera un espectáculo religioso hipócrita. Los fariseos agregaron ayunar dos veces por semana (Lc 18:12), generalmente en el segundo y quinto día de la semana, alegando que esos días fueron los dos viajes separados de Moisés al monte Sinai para recibir de Dios las tablas de la ley. Aquellos que deseaban llamar la atención hacia su ayuno ponían rostros austeros, como los hipócritas; porque ellos demudaban sus rostros para mostrar a los hombres que estaban ayunando. Solían usar ropa vieja, a veces destrozada o deliberadamente rota y sucia, se desaliñaban el cabello, se cubrían con cenizas y tierra, y hasta se maquillaban a fin de verse pálidos y enfermizos. Dios a través de Isaías 750 años antes había confrontado al pueblo por el ayuno hipócrita (Is 58:1-5). ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? (Is 58:3). El ayuno hipócrita que no agrada a Dios es: 1) El que se practica cuando uno vive en rebeldía y pecado (Is 58:1). 2) El que se práctica para aparentar ser religioso (Is 58:2). 3) Es el que le reclama y le predica a Dios al no conseguir el fin buscado (Is 58:3a). Jesús lo enseña con la parábola del fariseo y el publicano (Lc 18:9-14). 4) Es el que no afecta la vida espiritual, sino que se convierte en una rutina religiosa (Is 58:3b-5). El mandamiento para todo creyente es que “vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” (1Pe 2:5).

  17. 984

    1315 - Evangelios. La oración modelo. Mt 6:9

    1315 – Mt 6:9 – La oración modelo. Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. La oración para el creyente debe ser un modo de vivir, en comunión constante con Dios como enseña Ef 6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y 1Ts 5:17 Orad sin cesar. Puesto que debe ser una manera de vivir, debemos entender cómo orar; y es precisamente por eso Jesús ofreció a sus seguidores un modelo, ejemplo de oración. La definición básica de oración es “comunión con Dios”, sin Dios como el centro de la oración no habrá oración. La oración es la provisión de Dios para fortalecernos en el Señor, darnos paz, gozo y ser propicio para las necesidades por la cual oramos. No podrá haber oración si Dios no se dignara hablar con nosotros, y no podríamos saber cómo orar si Él no hubiera decidido instruirnos. El Señor “Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré.” (Sal 5:2). 1. Orar sin hipocresía (Mt 6:5-8). “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” Jesucristo enseña en este pasaje cuatro principios para orar: P1) Nuestra oración debe ser sincera, Dios conoce nuestros pensamientos e intenciones del corazón (1Sa 16:7). P2) Debe ser en privado. Dios escucha la oración en público y en grupos, pero quiere que hagamos el hábito de comunicarnos con Él de manera personal. Es hacer la oración parte de nuestra vida cristiana. P3) Sin usar vanas repeticiones ni palabrerías. Nuestras oraciones deben ser hechas como enseña 1Co 14:15 ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. P4) Dios conoce nuestras necesidades antes que oremos (Mt 6:32). ¿Significa que no debemos orar? No. Dios desea que estemos en comunión con Él y clamemos por nuestras necesidades, la familia, la iglesia y por otros. “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, y Él oirá mi voz.”(Sal 55:17). 2. El modelo de la oración. En Mt 6:9-13 Jesucristo presenta un bosquejo breve de lo que debería ser la oración verdadera. La oración modelo tiene dos secciones: La primera se refiere a dar la gloria a Dios según Mt 6:9-10 Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Esta sección tiene cuatro peticiones relacionadas con: a) La paternidad de Dios: Es necesario ser hijo de Dios (Jn 1:12), nacido de nuevo (Jn 3:5), para ser escuchado por el Padre celestial. b) Dios es santo: Se requiere reconocer la santidad de Dios y estar en santidad para ser escuchado por Dios. c) Su reino: Debemos reconocer que el reino de Dios tiene leyes, mandamientos que debemos cumplir. d) Y su voluntad: Es recordar que Dios es soberano y se hará la voluntad de Dios y no la nuestra. Dios exhorta “El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor?” (Mal 1:6). La segunda sección de la oración modelo está en Mt 6:11-13 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los

  18. 983

    1314 - Evangelios. Dar sin hipocresía. Mt 6:3

    1314 – Mt 6:3 – Dar sin hipocresía. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha. La segunda sección del sermón del monte tiene dos divisiones: La primera parte Mt 6:1-18 trata aspectos de la vida de piedad en relación con Dios. La segunda parte en Mt 6:19-34 contiene la enseñanza sobre la verdadera vida de piedad ante el mundo. Jesucristo continúa contrastando la enseñanza tradicional, que los discípulos y la gente había aprendido de los escribas y fariseos, con el verdadero significado y sentido que Dios tenía cuando comunicó la palabra. Cristo Jesús en Mt 5:21-48 se centra en corregir la mala interpretación que enseña la ley, lo que los hombres creen, ahora en Mt 6:1-18 se enfoca en la práctica de la ley, lo que los hombres hacen, la justicia externa correcta contrastada con la falsa justicia externa. La primera sección hace énfasis en la justicia de corazón, moral interior, y ofrece seis ejemplos representativos con relación al asesinato, al adulterio, al divorcio, a los juramentos, a la venganza y el amor por el prójimo. El amor de Dios no es algo solamente para expresar con palabras, sino para hacerlo visible con hechos sin hipocresía. La primera parte de la segunda sección en Mt 6:1-18 se centra en la justicia formal externa, y nos da tres ejemplos representativos de la actividad espiritual. El primero tiene que ver con dar, sobre cómo nuestra creencia en Dios actúa en generosidad hacia los demás (Mt 6:2-4); el segundo tiene que ver con la oración, la manera de cómo nos comunicamos con Dios (Mt 6:5-15); y el tercero tiene que ver con el ayuno, cómo nuestra creencia en Dios actúa con relación a nosotros mismos (Mt 6:16-18). Un aspecto importante en Mt 6:1-18 es la omnipresencia de Dios recordando que la vida cristiana se desarrolla siempre en la presencia de Dios. Por lo cual, Jesucristo continuamente usa la frase “Tú Padre que ve en lo secreto”. La falsa justicia externa y su recompensa (Mt 6:1). “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.” Jesús va a enseñar lo que significa la verdadera piedad e inicia llamando la atención con una solemne advertencia: “Guardaos” como si dijese “tened sumo cuidado”, “prestad mucha atención” a lo que seguía. La verdadera piedad es el resultado de acciones, obras de fe, que salen de un corazón piadoso. Los hechos justos o de justicia, es la expresión visible de un corazón justo. “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” (Lc 6:45). La fe genuina impulsa, motiva a producir un obrar de fe que agrada a Dios. Porque una fe que no produce obras es muerta en si misma (Sgt 2:17). La falsa generosidad, su práctica y recompensa (Mt 6:2). “Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.” Una expresión de piedad es dar limosna a los necesitados. Los escribas y fariseos, en el cumplimiento de sus obligaciones morales para con los pobres, habían hecho de la limosna un sistema de glorificación y vanagloria propia. Por lo cual, Jesús dice “no hagas tocar trompeta delante de ti”, una figura literaria metafórica e hiperbólica para que los que escuchaban se diesen cuenta del verdadero interés que tenían los fariseos al tratar de ser generosos que era alimentar el orgullo y la vanagloria. La palabra hipócrita tiene que ver con la mentira y el engaño de quien interpreta un papel que no es real en su propia vida. De la misma manera los objetivos del creyente orientarán su estilo de vida. Cuando sus propósitos sean celestiales procurará los bienes eternos y no los tesoros temporales. Buscar las bendiciones de los hombres significa perder las bendiciones de Dios.

  19. 982

    1313 - Evangelios. Amor por los enemigos. Mt 5:43

    1313 – Mt 5:43 – Amor por los enemigos. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Jesús presenta el último de seis ejemplos de la justicia de corazón, en Mt 5:17-48, para corregir la falsa enseñanza de los escribas y fariseos. En Mt 5:43-48 enseña la manera correcta sobre el trato al prójimo, en específico a los enemigos. Los fariseos limitaban el uso de la palabra prójimo solo para aquellos que coincidían en su manera de pensar y era por tanto un amigo o compañero. Jesús al llamarnos a no tomar represalias contra el prójimo nos libra de tomar la justicia en nuestras manos y que debemos vencer el mal con el bien. Pablo lo cita diciendo “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.” (Ro 12:19-21). El principio de la ley mosaica (Lv 19:18). “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.” “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, es un mandato frecuente en el NT (Mt 19:19; 22:39; Mr 12:31; Lc 10:27; Ro 13:9; Gá 5:14; Stg 2:8). El amor por los demás, que se muestra en preocupación compasiva y verdadero cuidado por otros, siempre había sido la norma de Dios para las relaciones humanas. Dios enseñó en el AT al pueblo de Israel que para ellos un prójimo era alguien necesitado que podían encontrarse en cualquier momento. Algunos ejemplos como Job que testificó: “Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal (ni aun entregué al pecado mi lengua, pidiendo maldición para su alma)” (Job 31:29-30). Job no hizo nada que dañara a sus enemigos ni se regocijó cuando les vino un perjuicio de alguna otra fuente. David en varias oportunidades no hizo daño al rey Saúl quien lo perseguía para quitarle la vida (1Sa 24:3-7). Luego siendo rey, David fue maldecido y apedreado por Simei un pariente de Saúl. David le perdonó la vida y no tomo represalías contra él. (2Sa 16:5-12). En Proverbios leemos: “El que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo” (Pr 17:5). “No digas: Como me hizo, así le haré” (Pr 24:29); sino: “Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua” (Pr 25:21). La norma de Dios en el AT para su pueblo era tratar a sus enemigos incluso como sus amigos y familiares. La falsa enseñanza de escribas y fariseos (Mt 5:43). ”Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.” Los escribas y fariseos hacían dos cosas: La perversa y falsa enseñanza por omitir y por agregar partes a la palabra de Dios dadas en Lv 19:18. Omitían la frase “como a ti mismo” y agregaban “aborrecerás a tu enemigo”. Limitando a ser prójimo solo aquellos que preferían y aprobaban. No eran considerados su prójimo: Los pecadores como los israelitas publicanos, que cobraban los impuestos para los romanos, las prostitutas y los samaritanos. Por la falsa enseñanza rabínica, Jesús usó la parábola del buen samaritano para responder a un doctor de la ley: ¿quién es mi prójimo? (Lc 10:25-37). La enseñaza divina de Jesús (Mt 5:44-48). “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;” (Mt 5:44). El amor que Dios manda a su pueblo es un amor tan grande que incluso abarca a los enemigos. Jesús corrige la falsa doctrina y enseña que aun el enemigo es nuestro prójimo y debemos hacer cuatro cosas con ellos: Amarlos, bendecirlos, hacerles el bien y orar por ellos. Usa la palabra amor ágape, el amor de Dios, para tratar al enemigo.

  20. 981

    1312 - Evangelios. No a la venganza personal. Mt 5:38

    1312 – Mt 5:38 – No a la venganza personal. Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Las acciones de venganza contra la injusticia habían sido legalizadas entre los judíos como algo licito. Jesús pasa a enseñar en Mt 5:38-42 que cuando domina el interés personal, la justicia es reemplazada por venganza. La preocupación imparcial por justicia se convierte en preocupación parcial por venganza personal. La preocupación por proteger la sociedad se convierte en preocupación por proteger el interés personal. Como Santiago indica, esa perversión es la fuente de guerras y de todos los demás conflictos humanos. “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis” (Stg 4:1-2). Cuando los derechos son primero, la justicia sufre. Es probable que ninguna parte del Sermón del Monte haya sido tan malinterpretada y, por tanto, aplicada erróneamente como Mt 5:38-42. El pasaje se ha interpretado en el sentido de que los cristianos deben ser moralistas que deben dejarse maltratar. El pasaje de Mt 5:38-42 se ha usado para promover pacifismo, objeción de conciencia al servicio militar, desorden, anarquía, y una serie de otras posiciones que el pasaje no admite. “Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes;” (Mt 12:7). El principio de la ley mosaica (Mt 5:38). “Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.” La “ley del talion” era poco comprendida, como también lo es hoy, por la deformada enseñanza sobre la misma. Esta ley también es conocida como la ley de las represalias. (Ex 21:24; Lv 24:20; Dt 19:21). La ley en general está dada para proteger a los inocentes de las acciones de personas sin principios. Dios al dar su ley procuraba regular la vida moral de las personas. Pablo explica “conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina,” (1Ti 1:9-10). La ley “ojo por ojo” no fue dada al pueblo sino para los jueces. Esta ley contiene el principio de justicia equitativa. Dios quería impedir el deseo de venganza y controlar las pasiones. La falsa enseñanza rabínica. Los maestros de entonces, escribas y fariseos, enseñaban que era licito odiar al enemigo y devolver la afrenta en la misma proporción. Tomaron para ellos a manera personal, el juicio de la ley dado a los jueces. Enseñaban que el único deber del judío era exigir sus derechos sin misericordia, pasara lo que pasara con aquella acción. No tenían en mente, ni les importaba el sufrimiento del prójimo con tal de recuperar sus derechos. La enseñaza divina de Jesús (Mt 5:39-42). “Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.” En el mandato no resistáis al que es malo Jesús refuta la mala interpretación de los fariseos y prohíbe la venganza en las relaciones personales. Jesús escoge cuatro derechos humanos básicos que utiliza para ilustrar el principio de no tomar represalias: Dignidad. “antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; (5:39b)”. Volver la otra mejilla simboliza el espíritu de no vengarnos, de no tomar represalias, un espíritu humilde y apacible que caracteriza a los ciudadanos del reino (Mt 5:3, 5).

  21. 980

    1311 - Evangelios. La falta de credibilidad espiritual. Mt 5:33

    1311 – Mt 5:33 – La falta de credibilidad espiritual. Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. La verdad es tan escasa que casi todo el mundo es sospechoso. Negociantes, anunciantes, comentaristas, oficinistas, vendedores, abogados, médicos, comerciantes, maestros, escritores, políticos e incluso muchos, si no la mayoría de predicadores, son sospechosos. En el tiempo del ministerio de Jesús también habia los que engañaban al prójimo empleando los juramentos para dar consistencia y firmeza a lo que decían. Hebreos aclara cual era el objetivo del juramento: “Porque los hombres ciertamente juran por uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento para confirmación.” (He 6:16). A veces los juramentos se hicieron de modo sincero pero insensato, sin considerar la seriedad y las consecuencias. Juramentos impulsivos fueron hechos por Josué (Jos 9:15), Jefté (Jue 11:30-31), Saúl (1Sa 14:24), y Herodes (Mt 14:7). Algunos hacen mal al jurar diciendo: te lo digo en la presencia de Dios. Iglesia: “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque Él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.” (Ecl 5:4-5). El principio establecido por la ley mosaica. Por la ley del AT los juramentos debían hacerse solo en nombre de Dios. “A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás” (Dt 6:13; 10:20). “El que se bendijere en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará” (Is 65:16). Incluso los gentiles debían jurar solo por el nombre de Dios: “Si cuidadosamente aprendieren los caminos de mi pueblo, para jurar en mi nombre, diciendo: Vive Jehová… ellos serán prosperados en medio de mi pueblo” (Jer 12:16). Dios estableció la seriedad de cumplir un juramento: “si alguno jurare a la ligera con sus labios hacer mal o hacer bien, en cualquiera cosa que el hombre profiere con juramento, y él no lo entendiere; si después lo entiende… confesará aquello en que pecó, y para su expiación traerá a Jehová por su pecado que cometió” (Lv 5:4-6). Debían cumplirlo, “para que no venga ira sobre nosotros por causa del juramento que les hemos hecho”. (Jos 9:20). La falsa enseñanza de los escribes y fariseos. Los juramentos hipócritas de los escribas y fariseos eran utilizados para cubrir mentiras. Enseñaban erróneamente que el mandato “no juraréis falsamente por mi nombre” (Lv 19:12) se interpretaba de manera conveniente con el significado de que jurar falsamente por cualquier otro nombre sí era permitido. El mandato, “cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca” (Nm 30:2), se interpretaba como que sí se permitía renegar juramentos hechos a cualquier otra persona que no fuera Dios. El énfasis equivocado estaba en limitar los juramentos y votos sinceros solo a los que se hacían a Dios, a los que se le hacían directamente a el Señor o en su nombre. Cumplir esos juramentos era obligatorio, mientras que cumplir los otros era opcional. La gente juraba por el cielo, por la tierra, por el templo, por los cabellos en sus cabezas, y por cualquier otra cosa que creían que impresionaría a quienes querían aprovecharse. Jesús confrontó a los dirigentes judíos hipócritas: “¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor… También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor” (Mt 23: 16, 18). La verdad divina enseñada por Jesús (Mt 5:34-37). “Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén,

  22. 979

    1310 - Evangelios. Dios aborrece el divorcio. Mt 5:31

    1310 – Mt 5:31 – Dios aborrece el divorcio.También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Jesús una vez más corrige las falsas enseñanzas de los fariseos. En Mt 5:31-32 corrige la enseñanza sobre el matrimonio y el divorcio. La enseñanza equivocada de los fariseos era que el marido podía dar carta de divorcio a su mujer por cualquier cosa que no le agradara. Esto por supuesto producía graves dificultades y aflicción a las inocentes esposas. El Señor coloca delante de ellos el pensamiento de Dios referente al matrimonio enfatizando las consecuencias que producía la practica ilícita del divorcio. Los efectos dañinos del divorcio en hijos y padres, y en la familia y la sociedad como un todo serían razón más que suficiente para estar preocupados por el problema. Pero la tragedia suprema del divorcio es que transgrede la Palabra de Dios. Veamos la enseñanza sobre el Matrimonio y el divorcio de los fariseos, la del AT y la de Jesús. La enseñanza de los escribas y fariseos. (Mt 5:31). “También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.” La justificación rabínica para un divorcio tan fácil se basaba en una interpretación errónea de Dt 24:1-4, donde se menciona la carta de divorcio. La carta no arreglaba la situación del divorcio, sino que simplemente daba alguna protección a la mujer. El pasaje no está centrado en la cuestión de si el divorcio es permitido o no. Dios no contempla el divorcio, mucho menos lo ordena. Es una ley muy específica que se dio para tratar con el adulterio. Muestra cómo el divorcio inapropiado lleva al adulterio, lo cual resulta en deshonra. Por medio de Moisés, Dios reconoció y permitió el divorcio bajo ciertas circunstancias acompañado de una carta, pero no lo perdonó ni ordenó. El divorcio se da por la falta de perdón. Dios recuerda a los divorciados: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Ef 4:32).La enseñanza del AT (Gn 2:24-25). Dios estableció que toda relación sexual fuera del matrimonio es pecaminosa, pero cualquier actividad sexual ilícita que involucraba a personas casadas se castigaba con la muerte (Lv 20:10-14). El matrimonio es el plan de Dios, no del hombre, y en el sentido más profundo toda pareja que ha estado casada alguna vez, trátese de creyentes o no, participa en una unión establecida por el Creador mismo (He 13:4). El matrimonio es una institución de Dios. Después que la mujer fue creada, Dios estableció: “Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.” (Gn 2:24-25). Instituyó cuatro principios para el matrimonio: Prioridad. El esposo ahora dará prioridad a su esposa. Permanencia. Es hasta que la muerte los separe. Jesús declara: “Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mt 19:6). Unidad. Compartir todas las pertenencias. Intimidad. Conocerse durante el matrimonio. Matrimonio en hebreo “Qidushim” significa santidades. Instituido por Dios para que varón y mujer se ayuden mutuamente a preservar santa la imagen de Dios impresa en sus personas. (Gn 1:26-27).La enseñanza de Jesús (MT 5:31-32). “También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.” Dios estableció el matrimonio como la unión física, espiritual y social de un hombre con una mujer, una unión de por vida e indivisible que nunca debe violarse ni romperse. Dios es testigo en el matrimonio de la pareja (Mal 2:14) y confirma su rechazo absoluto al divorcio: “

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    1309 - Evangelios. ¿Quién es un adultero? Mt 5;27-28

    1309 – Mt 5:27-28 – ¿Quién es un adultero? Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Jesús continúa enseñando sobre la justicia del corazón. Al enseñar la sana doctrina deja al descubierto la hipócrita y arrogante exhibición externa tipificada por los escribas y fariseos. Jesús les advierte: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.” (Mt 23:27). Enseña a la vez que la única justicia aceptable a Dios es la pureza de corazón. La evaluación divina se lleva a cabo en el corazón. Dios juzga la fuente y el origen del pecado, no su manifestación o falta de manifestación. “Porque cual es su pensamiento [de un individuo] en su corazón, tal es él” (Pr 23:7), y así es juzgado por Dios. “Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” (1Sa 16:7). Jesús hace un segundo de seis ejemplos de la justicia de corazón en Mt 5:17-48. Ahora en Mt 5:27-30 se enfoca en el adulterio, la lujuria y el pecado sexual en general respondiendo la pregunta ¿Quién es un adultero? La realidad del adulterio (Mt 5:27). “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.” El sexto mandamiento protege la santidad de la vida, y el séptimo la santidad del matrimonio (Ex 20:13-14; Dt 5:17-18). Pero el decimo mandamiento resume el pecado de casi todos que es por codiciar (Ex 20:17; Dt 5:21). Los que confían solo en la justicia externa quebrantan estos mandamientos porque en sus corazones atacan la santidad de la vida, la santidad del matrimonio y en general la relación con el prójimo. Cuando están enojados o están odiando, cometen asesinato. Cuando desean sexualmente, cometen adulterio. Igual sucede al codiciar cualquier cosa del prójimo. La advertencia bíblica contra el adulterio enseña al esposo: “Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre” (Pr 5:18-19). El deseo lleva al adulterio (Mt 5:28). “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” Jesús está hablando aquí de observación intencional con el propósito de codiciar. Está hablando del hombre o mujer que mira de este modo con el fin de satisfacer su deseo perverso. El Señor está hablando del hombre o mujer que ve una película pornográfica, que selecciona un programa de televisión conocido por su orientación sexual, que va a una playa conocida por sus trajes de baño, o que hace cualquier cosa con la expectativa y el deseo de excitarse de manera sexual y pecaminosa. Mirar con lujuria, un hombre a una mujer o una mujer a un hombre, no hace que cometa adulterio en sus pensamientos. Él o ella ya adulteró en su corazón. La mirada lujuriosa no es más que la expresión del pecado en un corazón que ya es inmoral y adúltero. El corazón es el terreno donde están enterradas y empiezan a germinar las semillas del pecado que contaminan al ser humano. “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.” (Mr 7:21-22). Por lo tanto, “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz

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    1308 - Evangelios. ¿Quién es un asesino? Mt 5:21

    1308 – Mt 5:21 – ¿Quién es un asesino? Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. El primer delito del hombre fue homicidio o asesinato. “Aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató” (Gn 4:8). Desde ese día el asesinato ha sido parte constante de la sociedad humana. El primero de seis ejemplos de la justicia del corazón que Jesús ofrece en el sermón del monte en Mt 5:21-48 trata con el pecado del asesinato: Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás. Jesús responde la pregunta ¿Quién es asesino? Ya sea que el acto se cometa o no, afecta la justicia con nuestra propia opinión, la justicia en la adoración a Dios, y la justicia en la relación con otros. La justicia según nuestra propia opinión (Mt 5:21-22). “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.” El Señor continúa haciendo correcciones a la falsa doctrina enseñada por los escribas y fariseos. Los fariseos leían esta Ley y, como jamás habían matado, se sentían muy rectos. Sin embargo estaban tan enojados con Jesús que ya pronto estarían planeando matarlo, aunque no con sus propias manos (Jn 8:37, 40; 11:53). La ira es el primer paso para el asesinato. La traducción “no matarás” no refleja la intención del mandamiento. La traducción correcta del sexto mandamiento debe ser: No cometerás homicidio o No cometerás asesinato. Para preservar a la humanidad y porque toda persona tiene la imagen divina (Gn 9:6), Dios ordenó al pueblo de Israel: no asesinarás (rātṣacḥ, H7523) (Ex 20:13; Dt 5:17). El mandamiento prohíbe matar a un ser humano premeditadamente. La sociedad judía decretó la pena de muerte para el homicidio o asesinato. La palabra original hebrea significa “asesinar con premeditación, alevosía, y ventaja” (Ex 21:12). Alevosía es la cautela con la que el asesino calcula, asegura o planifica el homicidio evitando el riesgo que la víctima se defienda. David cometió asesinato para quedarse con Betsabé esposa de Urías (2Sa 11:14-15). La palabra hebrea para matar, hacer morir o quitar la vida justificadamente son Harag (H2026) o mut (H4191) muy diferentes a asesinar. Este mandamiento no aplica para: 1. Matar animales (Gn 9:3). 2. Matar sin premeditación, sin culpa o por accidente. (Ex 21:12-15; Nm 35). 3. Matar en defensa propia. 4. Matar en la guerra. Jesús en Mt 5:22 corrige a los escribas y fariseo con tres ejemplos que enseñan la definición divina de asesinato: Enojarse con alguien, decirle necio (insensato), y llamarlo fatuo (idiota, estupido). Jesús demuestra que el asesinato comienza en nuestros corazones con la ira, al no perdonar, calumniar y maldecir al prójimo quedando expuestos al infierno. Aun cuando seamos legalmente inocentes, somos moralmente culpables de asesinato y necesitamos pedir perdón a Dios. Dejando la ira, el odio, el rencor, y comprometernos al amor y a la reconciliación con el prójimo (He 12:15). “Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos” (Pr 6:16-19). “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” (Ap 21:8). La justicia en la adoración a Dios (Mt 5:23-24). “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda,

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    1307 - Evangelios. El Rey y la ley. Mt 5:17

    1307 – Mt 5:17 – El Rey y la ley.No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Cada enseñanza en el Sermón del Monte fluye de las enseñanzas que la precedieron. Cada bienaventuranza sigue de modo lógico a las anteriores, y toda enseñanza posterior se relaciona con enseñanzas previas. Lo que Jesús enseña en Mt 5:17-20 también sigue directamente de lo que acababa de decir. Jesús describió el carácter de los creyentes que son ciudadanos del reino e hijos de Dios (Mt 5:3-12). Enseñó la influencia de los creyentes como sal y luz espiritual de Dios en el mundo corrupto y en tinieblas (Mt 5:13-16). Jesús ahora va a enseñar en Mt 5:17-20 el fundamento para las cualidades internas de las Bienaventuranzas y para funcionar como sal y luz de Dios. Ese fundamento es la Palabra de Dios, la única norma de justicia y verdad. Entonces ¿Existe una base absoluta para la verdad, para la ley, para la moral, para el verdadero bien y el mal? Jesús enseña en Mateo 5:17-20 que la base del absoluto es la Palabra de Dios. La ley de Dios absoluta, eterna y perdurable y dada a conocer a los hombres. Además, Jesús afirma que vino a cumplir por completo la ley establecida por su Padre, el creador de la ley.La ley: Creada por Dios y afirmada por los profetas (Mt 5:17a). “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas”. Jesús al nombrar la ley, se refiere a la ley de Dios dada en los Diez Mandamientos entregados a Moisés en el monte Sinaí y precedida declarando su creador: “Y habló Dios todas estas palabras, diciendo”. (Éx 20:1).  La ley de Dios siempre había requerido obediencia tanto interna como externa. “Este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado” (Is 29:13). Cuando Jesús manifestó: “No penséis que he venido para abrogar (abolir) la ley o los profetas”, sus oyentes judíos sabían que estaba hablando de las Escrituras del AT. La ley es también preeminente porque la afirman los profetas, quienes la reiteraron y la reforzaron. Los profetas expusieron la ley de Moisés integrada por la ley moral (diez mandamientos o el decálogo), la ley judicial y la ley ceremonial, ya que hablaron de idolatría, adulterio, mentira, hurto, y de todos los otros Diez Mandamientos. La ley de Moisés tiene un total de 613 mandamientos. Durante el periodo inter testamentario los fariseos agregaron por su propia cuenta 400 mandamientos a la ley de Moisés. Esto llevó a que las tradiciones se multiplicaran y cubrieran casi toda actividad que lo hacía muy difícil para cumplir. Además, cambiaron la ley original en la relación con el enemigo, el divorcio, el adulterio. Con “el corban” anularon el quinto mandamiento de honrar a los padres. Modificaron los diezmos, las ofrendas y los ayunos. De un ayuno al año, establecido en Lev 16:29-30, lo aumentaron a dos ayunos por semana, sumando más de 100 ayunos al año. Los fariseos enseñaban y obligaban al pueblo a ganar el favor de Dios haciendo obras: Para tratar de impresionar a Dios afirmaban: “ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.” (Lc 18:11-12). La ley: Cumplida por Jesucristo (Mt 5:17b) “no he venido para abrogar, sino para cumplir”. Jesús afirma que no va a eliminar la ley de Dios sino a cumplirla. Además, va a corregir la falsa doctrina obligada a hacer al pueblo por los fariseos pero que ellos no cumplian. Jesús confrontaría a los farieseos y escribas diciendo: “En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.” (Mt 23:2-4).

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    1306 - Evangelios. Sal de la tierra y luz del mundo. Mt 5:13

    1306 – Mt 5:13 – Sal de la tierra y luz del mundo. Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. La octava y última bienaventuranza se refiere a los menospreciados, perseguidos y maltratados por el testimonio de vivir de acuerdo a la Palabra de Dios. Luego el Señor enseña sobre la influencia del creyente y resume en Mt 5:13-16 esta función de los creyentes en el mundo. El que viva de acuerdo con las Bienaventuranzas funcionará como sal y luz en el mundo. Jesús habla acerca de la influencia de su pueblo en el mundo para Dios y la eternidad. Influenciará a otros a vivir igual. El carácter cristiano afecta consciente o inconscientemente a otras personas para bien o para mal. Lo que los distingue y hace objeto de la persecución se ilustra con dos cosas: sal y luz; cada uno es esencial, pero tiene su efecto necesario en el ambiente sólo si se mantiene distinto de él y, a la vez, plenamente involucrado en él. Cualquiera de las dos funciones de la sal, como sabor o como preservativo, cumple la figura. La luz da la figura de una ciudad bien iluminada sobre una montaña, y representa el efecto de “ser luminares en el mundo” (Fil 2:15). El mundo necesita sal porque está corrompido, y necesita luz porque está en tinieblas. Pablo advierte: “Los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (2Ti 3:13). El conocimiento del hombre ha mejorado en gran manera, pero su moral se ha degenerado progresivamente. El ser humano ha inventado más formas de corromperse y destruirse. Isaías declaró: “Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente” (Is 1:5), y Jeremías afirma que el corazón es “engañoso… más que todas las cosas, y perverso” (Jer 17:9). La cura para la infección mortal del pecado solo la tiene Dios y te invita “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; … Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” (Is 1:16-18). Ser sal.” Vosotros sois la sal de la tierra” (Mt 5:13a). “vosotros”, la iglesia está llamada a ministrar al mundo mientras nos separamos de sus normas y caminos. Sin embargo, lo triste es que la Iglesia moderna está más influenciada por el mundo de lo que el mundo está influenciado por la Iglesia. La corrupción del mundo no se retrasará y sus tinieblas no se iluminarán a menos que el pueblo de Dios sea su sal y su luz. Sois, hace énfasis en ser, y no en hacer. Jesús está afirmando un hecho, no dando una orden o haciendo una solicitud. La sal y la luz representan lo que los cristianos son. Como hijos de Dios y templos de su Espíritu Santo, los cristianos representan la presencia de Dios en la tierra. Somos la sal que impide que toda la tierra se degenere aún más rápido de lo que se está degenerando. “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.” (Col 4:3). Ser luz. “Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5:14a). La sal actúa principalmente por medio de nuestra vida, la luz actúa principalmente por medio de lo que enseñamos y predicamos. La sal puede retardar la corrupción, pero no puede cambiar la corrupción en incorrupción. La luz no solo pone al descubierto lo que está mal y es falso, sino que ayuda a producir lo que es justo y verdadero. La obra de Cristo siempre tiene que ver tanto con hacer como con hablar, con vivir como con enseñar. El pueblo de Dios debe ser luz y proclamar la luz de Dios en un mundo rodeado de oscuridad, como su Señor vino “para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte” (Lc 1:79).

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    1305 - Evangelios. Las bienaventuranzas. Mt 5:11

    1305 – Mt 5:11 – Las bienaventuranzas. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. El primer discurso de Jesús, el sermón del monte, se inicia con un cuadro completo del verdadero discípulo que son las ocho “bienaventuranzas”. Cada bienaventuranza incluye una bendición, una descripción de quienes se consideran bendecidos, y una explicación de la bendición. Las ocho enseñan las cualidades del carácter cristiano. Las cuatro primeras enseñan la relación del creyente con Dios y las cuatro últimas la relación del creyente con el prójimo. El adjetivo “bienaventurados” viene del griego makarios. Se trata de un adjetivo que denota felicidad, afortunado, dichoso, alguien muy bendecido, digno de ser congratulado. Es una palabra de gracia que expresa un regocijo y una satisfacción especial, concedidos a las personas que experimentan la salvación. La frase clave, que abre y cierra las series, es: “porque de ellos es el reino de los cielos”. Esto se refiere a aquellos que reconocen a Dios como Rey y quienes, por lo tanto, ven con anticipación el cumplimiento de su propósito en sus vidas. Jesús presenta la posibilidad de que la gente sea verdaderamente bienaventurada, y la felicidad disponible es el tema inicial del Sermón del Monte. Muchas personas, incluso algunos cristianos, encuentran eso difícil de creer. ¿Cómo podría un mensaje tan exigente e imposible como el Sermón del Monte tener como objetivo hacer feliz a la gente? Sin embargo, el primer y más fabuloso sermón predicado por Jesucristo empieza con el tema contundente y repetido de la felicidad, un comienzo adecuado para las “buenas nuevas” del NT. Las Bienaventuranzas parecen paradójicas. Las condiciones y sus bendiciones correspondientes no parecen armonizar. Según normas humanas normales, aspectos tales como pobreza de espíritu, tristeza, mansedumbre, hambre y sed de justicia, misericordia y persecución no son los elementos que conforman la felicidad para el mundo. Al hombre natural, y al cristiano inmaduro o carnal, tal felicidad les parece algo así como sufrimiento con otro nombre. Jesús enseña que el sufrimiento soportado por el propósito correcto en la manera correcta es la clave de la felicidad. Ese principio básico resume las Bienaventuranzas. El mundo declara: “Felices son los ricos, los nobles, los triunfadores, los machos, los glamorosos, los populares, los famosos, los agresivos”. Pero el mensaje del Rey no calza en las normas del mundo, porque el reino de Cristo no es de este mundo sino del cielo. Las cosas del mundo se convierten en alimento para el orgullo, la lujuria y la satisfacción personal, que son enemigos no solo de la justicia sino de la felicidad. Jesús dijo: “El afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Mt 13:22). B1. Lo pobres de espíritu (Mt 5:3). “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” No se refiere a pobreza economica. Son los que reconocen su pobreza espiritual y, dejando a un lado toda autosuficiencia, tiemblan a la Palabra de Dios para alcanzar Su gracia inmerecida (Is 66:2). Es la primera de las bienaventuranzas porque la humildad debe anteceder a todas las demás. B2. Los que lloran (Mt 5:4). “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.” Es un dolor en el corazón, que hace incontenibles las lágrimas y da la idea de estar contrito. No se refiere necesariamente a los agraviados, sino a los que experimentan la pena del arrepentimiento serán consolados por el Padre de misericordias y Dios de toda consolación (2Co 1:3). B3. Los mansos (Mt 5:5). “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.” No significa debilidad, sino fortaleza sujeta a control. La palabra lleva la idea de humildad y autodisciplina. Jesús es el modelo que nos invita: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mt 11:29).

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    1304 - Evangelios. El sermón del monte. Mt 5:1

    1304 – Mt 5:1 – El Sermón del monte. Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, Jesús debía enseñar a las personas y en especial a sus discípulos, preparándolos para un ministerio posterior a su muerte, resurrección y ascensión a los cielos. Jesús había venido para predicar el evangelio del reino de Dios. Este mensaje de arrepentimiento demanda un estilo de vida acorde con la voluntad de Dios. Marcos nos enseña el bosquejo de los cuatro puntos del mensaje de Jesús: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” (Mr 1:14-15). El primer gran discurso que Jesús dio es denominado generalmente como el “Sermón del monte” porque Jesús lo pronunció en una colina cercana a Capernaum. En él, Jesús proclamó su actitud hacia la Ley, enseñando que la posición social, la autoridad y el dinero no son importantes en Su reino; lo que importa es la obediencia fiel del corazón. La enseñanza de Jesús desarrolla los principios de la ética de vida en el reino de los cielos. Cinco razones hacen importante el sermón del monte: R1. La necesidad de un nuevo nacimiento. Sus normas no pueden ser cumplidas con el poder humano. R2. Llevar al oyente a Jesús como su única esperanza. R3. Ofrece el patrón para la verdadera felicidad y éxito. R4. Testificar a otros que somos de Cristo. R5. Exaltar la vida que agrada a Dios: La obediencia a Su palabra. Quienes entren en el reino, deben ajustar sus vidas a los principios y demandas del sermón del monte. El testimonio será evaluado: “No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.” (Mt 7:18-20). El orden de las enseñanzas de Jesús. La posición de Mateo es presentar las enseñanzas de Jesús en orden lógico y no cronológico. Lucas si presenta en orden cronológico las enseñanzas de Jesús. Mateo agrupa los mensajes de Jesús en cinco grandes enseñanzas: E1. El sermón del Monte (Mt 5-7). E2. La selección de los doce apóstoles (Mt 10). E3. Las parábolas del reino. (Mt 13). E4. El perdón (Mt 18). E5. La segunda venida de Cristo (Mt 24-25). El tema del sermón. El tema predominante en todo este discurso es el del discipulado. Después de escoger a sus primeros discípulos, Jesús les dio un vistazo panorámico de los privilegios y los requisitos de su nueva situación. En el Sermón del Monte, Jesús traza los atributos primarios de la gente que recibe el Reino. En esta enseñanza Jesús hace énfasis en las diferencias que hay entre los religiosos y el verdadero creyente. Entre el creyente nominal y el creyente verdarero que pertenece al reino de los cielos (Jn 1:12). Se centra en que las multitudes comprendan cual es el concepto bíblico de justicia y de ley. Esto hará que nos separemos de la justicia ritual y legalista de los fariseos. “Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mt 5:20). Estructura del Sermón del monte. El conocido Sermón del Monte en Mt 5-6-7 podemos dividirlo en: La introducción. El escenario del Sermón (Mt 5:1-2; Lc 6:17-19). Las bienaventuranzas. Bendiciones de los que heredan el reino y ayes para los que no lo heredan (Mt 5:3-12; Lc 6:20-26). La responsabilidad mientras se espera el reino (Mt 5:13-16). La ley, la justicia y el reino (Mt 5:17-20). Seis contrastes en la interpretación de la ley (Mt 5:21-48; Lc 6:27-36). Tres prácticas hipócritas que hay que evitar (Mt 6:1-18). Tres prohibiciones en contra de la avaricia, el juicio severo y la insensata presentación de las cosas sagradas (Mt 6:19-34; 7:1-6; Lc 6:37-42). Aplicación y conclusión (Mt 7:7-27; Lc 6:31, 43-49). Finaliza con la reacción de las multitudes “Y cuando terminó Jesús estas palabras,

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    1303 - Evangelios. Credenciales divinas del Rey. Mt 4:23

    1303 – Mt 4:23 – Credenciales divinas del Rey. Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Mateo se enfoca en las palabras y en las obras de Jesús al presentar, como en Mt 4:23-25, el ministerio de enseñanza, predicación y sanidad del Señor. Mateo ya ha demostrado que Jesús llegó en el momento, al lugar y con el mensaje correctos (Mt 4:12-17), y que para su obra escogió a los colaboradores correctos (Mt 4:18-22). Ahora muestra que Jesús vino con el plan correcto: establecer su deidad por medio de sus palabras y obras. Los tres aspectos más sobresalientes de su ministerio fueron: predicar, enseñar y sanar. Al enseñar mostraba su interés de que entendieran; al predicar mostraba su interés en una entrega, y al sanar mostraba su interés en la persona total. Sus milagros de sanidad autenticaban sus enseñanzas y su predicación, demostrando que venía de Dios, y que el reino de los cielos se había acercado a ellos. 1. Enseñanza (Mt 4:23a). “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos”. Mateo 4:23 resume todo el ministerio de Jesús en Galilea. El recorrido que hizo por toda Galilea se ofrece en detalle en Mateo 5-9. Sus palabras son el tema de Mt 5-7 en el Sermón del Monte, y sus obras son el enfoque de Mt 8-9. Mateo no insinúa que Jesús visitara cada pueblo de Galilea, pero resalta que ministró a lo largo de la región. Al parecer el ministerio de Jesús se concentró en las sinagogas judías. Se cree que la sinagoga se desarrolló durante el exilio babilonio, y su uso se extendió en gran manera durante el período inter testamentario. La sinagoga no solo era el lugar principal de adoración sino también de estudio, de confraternidad comunitaria, y de actividad legal. La instrucción en la sinagoga, según lo ilustra la enseñanza de Jesús, era básicamente expositiva. Se leían y se enseñaban las Escrituras sección por sección, y con frecuencia versículo por versículo. Los judíos que se convertían al cristianismo eran expulsados de las sinagogas. Por lo cual, “aun de los gobernantes, muchos creyeron en Él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.” (Jn 12:42). Jesús va enseñar las Escrituras para corregir las falsas enseñanzas de los escribas y fariseos. Al finalizar el sermon del monte, “la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.” (Mt 7:28-29). Lucas registra que “enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.” (Lc 4:15). Jesús también enseñó en el templo. “Y enseñaba de día en el templo; y de noche, saliendo, se estaba en el monte que se llama de los Olivos.” (Lc 21:37; Jn 8:2). 2. Predicar (Mt 4:23b). “y predicando el evangelio del reino”. La raíz original de “predicar” es anunciar, o exclamar. Mientras que enseñar se relaciona con explicar un mensaje, predicar se relaciona simplemente con anunciarlo. Cuando en medio de su enseñanza, Jesús interpretaba el AT también estaba predicando el evangelio del reino, anunciando el hecho de que el largamente prometido Mesías y Rey de Dios había venido para establecer su reino. Cristo continuó y amplió la proclamación que Juan el Bautista había comenzado. Lo que se proclamaba, predicaba es el evangelio (Mt 12:41; Ro 16:25; Tit 1:3), y lo que se enseñaba es la doctrina (Mt 7:28; Ro 16:17). El mensaje proclamado debe ser explicado, y viceversa. Evangelio significa “buenas nuevas”, y eran las buenas noticias de que el reino se había acercado lo que Jesús predicó a lo largo de Galilea. Desde su bautismo hasta su ascensión Jesús predicó el reino. “Hasta el día en que fue recibido arriba”, nos informa Lucas, Jesús estuvo “hablándoles acerca del reino de Dios” (Hch 1:2-3). Nunca permitió que lo desviaran hacia asuntos económicos o sociales, o debates políticos o personales.

  30. 971

    1302 - Evangelios. Primeros discípulos del Rey. Mt 4:18-19

    1302 – Mt 4:18-19 – Primeros discípulos del Rey. Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Dios envió a su Hijo a la tierra a predicar, morir y resucitar, con el mismo propósito de salvar a seres humanos del pecado. El Padre amó tanto “al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Jn 3:16-17). El mismo Hijo “vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc 19:10). A quienes creen, El Espíritu Santo ofrece “el lavamiento de la regeneración y… la renovación” (Tit 3:5). Toda la Trinidad está en acción en el ministerio de salvar del pecado a la humanidad. La evangelización es la gran preocupación del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Evangelizar fue la gran preocupación de la iglesia del NT. Inmediatamente después de Pentecostés, los nuevos creyentes se dedicaron por completo a Dios y a ganar a otros para Él. Al estudiar al pie de los apóstoles, hablar unos con otros, y alabar a Dios, llegaron a tener “favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hch. 2:42-47). La evangelización y el discipulado son el sentido principal de la Gran Comisión: “Id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mt 28:19). En los evangelios encontramos que hubo al menos cinco llamados diferentes de Jesús para conformar el grupo de los doce discípulos. Cada escritor del evangelio enfatizó los llamados que se ajustaban mejor a su propósito particular. El primer llamado de Jesús fue a la salvación, a la fe en el Mesías en Jn 1:35-41; 2:11. El segundo llamado de Jesús es acá en Mt 4:18-22. Los dos primeros llamados no hicieron que dejaran sus ocupaciones de manera permanente. Al momento del tercer llamado en la pesca milagrosa en Lc 5:1-11, Pedro, Andrés, Jacobo y Juan estaban de nuevo pescando. Jesús repitió el llamado a ser pescadores de hombres, y los discípulos se dieron cuenta entonces que el llamado era permanente y “dejándolo todo, le siguieron” (Lc 5:11). Marcos menciona un cuarto llamado. “Después subió al monte, y llamó a sí a los que Él quiso; y vinieron a Él. Y estableció a doce, para que estuviesen con Él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios” (Mr 3:13-15). El quinto llamado, anticipado en el anterior, está en Mateo 10:1: “Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia”. En Mt 4:18-21 Cristo llama a Pedro y Andrés, y a Santiago y Juan, para que estén con Él. Los cuatro eran dos pares de hermanos. Estos pescadores ya habían tenido previo contacto y conversación con Cristo: En el bautismo de Juan (Jn 1:40-42); en Caná de Galilea (Jn 2:2); y en Judea (Jn 4:3). Pero aún no habían decidido seguir a Cristo de manera permanente. El llamado a Pedro y Andrés (Mt 4:18-20). “Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.” Mateo y Marcos dan versiones muy abreviadas de lo que ocurrió aquí en el mar de Galilea (Mt 4:18-22; Mr 1:16-20). Mateo registra que Cristo dijo a Pedro y a Andrés: “Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres”. Marcos incluye un prerrequisito: “haré que seáis [os convertiré en] pescadores de hombres”. Lucas da más detalles del episodio en Lc 5:1-11. El llamado a Jacobo y Juan (Mt 4:21-22). “Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo,

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    1301 - Evangelios. Resplandece la luz del Rey. Mt 4:17

    1301 – Mt 4:17 – Resplandece la luz del Rey. Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Jesús inició su ministerio donde Juan el Bautista finalizó el suyo (Mt 3:2; 4:17). Mateo y Marcos son muy breves en describir el inicio del ministerio de Jesús. Mateo dice: “Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea”. Jesús había estado en Judea, quizás varios meses (Jn 3:22). Marcos dice: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios”. Lucas da más detalles, y describe la razón por la cual Juan fue encarcelado por Herodes Antipas. Juan el Bautista había reprendido a Herodes por sus muchas maldades, pero cuando Juan mencionó su matrimonio inmoral con la esposa de su hermano Felipe, esto llenó a Herodes de ira (Lc 3:19-20). La nueva esposa de Herodes se enfureció todavía más con él. Pero aún no explica por qué Jesús dejó Judea para ir a Galilea. El evangelio de Juan une todos los relatos y da más claridad. “Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan [aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos], salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea” (Jn 4:1-3). Por tanto, para evitar contienda y persecución innecesarias, Jesús salió de Judea y pasó por Samaria para ir hasta Galilea. Cerca del 70% del ministerio de Jesús se realizó en Galilea. Por Juan conocemos en Jn 1:19-4:42, que pasó cerca de un año entre Mt 4:11 y Mt 4:12. Sabe ¿Cuál es el mensaje de Jesús? Si. Entonces ¿Haga un bosquejo del mensaje? Inicio del ministerio en el tiempo correcto. (Mt 4:12) “Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea;” La luz del Rey resplandece en la tierra en el tiempo que estaba establecido desde la eternidad por el plan divino programado por el eterno y soberano Dios (Gá 4:4). Juan el bautista fue un puente entre el AT y el NT, y ese puente casi había cumplido su servicio. Él diría de Jesús: “Es necesario que Él crezca, pero que yo mengüe” (Jn 3:30). Durante ese primer año del ministerio de Jesús, Juan continuó predicando, y los ministerios de ambos se sobrepusieron. La obra de Juan comenzaba a reducirse y la obra de Jesús comenzaba a edificarse. Jesús pasó como tres días cerca del Jordán y Juan el Bautista dio testimonio de Él. El primer día en Jn 1:27; el segundo día en Jn 1:29,34 y en el tercer día Juan el Bautista va a porclamar “El Mesías ha venido”, luego: “He aquí el Mesías”, y finalmente: “Sigan al Mesías”, uniéndose así a Jesús sus primeros discípulos (Jn 1:37-40). Otros hechos de ese año están en el evangelio de Juan: El primer milagro de Jesús en las bodas de Caná (Jn 2:1-11), la limpieza del templo (Jn 2:12-25), el testimonio de Nicodemo (Jn 3:1-21), el testimonio público final de Juan el Bautista (Jn 3:22-36), y el ministerio de Jesús en Sicar de Samaria (Jn 4:1-42). Mateo retoma la historia donde el apóstol Juan la deja en Mt 4:12-17. Inicio del ministerio en el lugar correcto (Mt 4:13-16). “y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí,” Jesús estuvo en Nazaret por un tiempo. Lucas explica que “volvió en el poder del Espíritu a Galilea…. Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer” (Lc. 4:14, 16). Después que el pueblo natal de Jesús lo rechazara, tal como Él había profetizado (Lc 4:23-27), vino y habitó en Capernaum que significa “ciudad de Nahúm” y es probable que su nombre fuera por el profeta Nahúm (compasión). Mateo cita a Isaías 9:1 en Mt 4:15, a la tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, que se le había conocido durante mucho tiempo como Galilea de los gentiles. Las dos tribus Zabulón y Neftali desde la antigüeda estaban en oscuridad espiritual por no obedecer a Dios (Jue 19:10-39).

  32. 969

    1300 - Evangelios. La tentación del Rey. Mt 4:1

    1300 – Mt 4:1 – La tentación del Rey. Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Cada cristiano debe saber que la tentación estará siempre y cuando menos lo espere puede ser tentado. El mejor ejemplo es que ni siquiera el Hijo de Dios resultó exento de la tentación. La Palabra de Dios advierte: “El que piensa estar firme, mire que no caiga” (1Co 10:12). Cuando estamos más eufóricos con el éxito también somos tentados a quitarle la gloria a Dios y ser más sensibles al orgullo y al fracaso. Desde la caída en el huerto del Edén la tentación ha estado siempre en la vida humana. El ser humano ha tratado de evitarla y resistirla mediante métodos como el ascetismo, que es el duro trato físico al cuerpo, usando las flagelaciones para sentir dolor y mortificación y así ser supuestamente humildes, o aislándose de otras personas y de las comodidades físicas. Pablo advierte que el ascetismo no funciona contra las tentaciones porque “no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.” (Col 2:23). Nadie ha encontrado nunca un lugar o un método para ser salvo de la tentación. Pero Dios si ha sido propicio a sus hijos para vencer la tentación “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” (He 4:15). La preparación (Mt 4:1-2). “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.” Mateo la mayoría de las veces nos pasa de un evento a otro sin que nos demos cuenta que no son secuenciales y que han pasado varios años: Ejemplo de Mt 1 a 2 hay dos años, entre Mt 2 y Mt 3 hay 30 años. Pero por Marcos sabemos que “luego el Espíritu le impulsó [a Jesús] al desierto” (Mr 1:12). El “luego” es que la tentación fue seguida al bautismo. Lucas lo confirma (Lc 4:1). Juan no relata el bautismo ni la tentación de Jesús. ¿Por qué cuarenta días y cuarenta noches de ayuno? Es otra de las preguntas sin respuesta bíblicas (Dt 29:29). Solo Mateo, que escribe a los judíos, agrega 40 noches. Igual sucedió a Moisés líder apreciado por Israel (Ex 34:2,28; Dt 9:9,18). Luego es demostrado que Jesús es superior a Moisés (Mt 17:3; Jn 5:46; 6:32; Hch 3:22; He 3:1-6). La humanidad de Jesús está expresada al final de Mt 4:2 “tuvo hambre”. La tentación (Mt 4:3-10). “Y vino a Él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.” El agente de la tentación fue el diablo. La tentación aca fue externo, no nació en el corazon de Jesús. El propósito del diablo era desviar a Jesús del plan divino. Si Satanás lo hubiese logrado, Jesús hubiera pecado por no hacer la voluntad de Dios. Las tres tentaciones descansan en los deseos de la carne (Mt 4:3), los deseos de los ojos (Mt 4:5-6) y la vanagloria de la vida (Mt 4:8-9). Las tres tentaciones son vencidas al enfrentarlas haciendo la voluntad del Padre, por conocer, creer, usar y obedecer la Palabra de Dios. (Mt 4:4,7,10; Dt 8:3; 6:16; 6:13-14). Cuando Cristo se refirió a que “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” en Mt 4:4, estaba afirmando el poder omnipotente de la Palabra de Dios. El pecado estaba en usar la Palabra de Dios de manera indiscriminada. Con el poder de Su Palabra, Dios creó y sustenta el universo. Igualmente, Jehová Yireh, Dios proveedor es nuestro sustentador. Jesús pasó la tentación del apetito corporal. Ahora sería probado en Su alma. El tentador sigue tratando que Jesús use su poder indiscriminadamente y usa la Palabra de Dios citando el Sal 91:11-12). Jesús responde con la espada del Espíritu: “Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.” (Mt 4:7). Los judíos creían que el Mesías vendría del cielo y aterrizaría en el patio del Templo. El pecado estaba en promocionase a Sí mismo mostrando que Él era el Mesías

  33. 968

    1299 - Evangelios. El bautismo de Jesús por Juan el Bautista. Mt 3:13

    1299 – Mt 3:13 – El bautismo de Jesús por Juan el Bautista.Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por Él. Cuando el ministerio público de Jesucristo estaba por iniciar vino de Galilea a Juan para ser bautizado. Había llegado el cumplimiento del tiempo en el propósito divino para que el Verbo encarnado iniciara lo anunciado sobre el Mesías por los profetas. Pablo diría luego. “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” (Gá 4:4-6). Cristo en el bautismo de Juan se identifica con los pecadores. Nuestro sustituto por los pecados. Su rectitud perfecta será dada también a ellos (2Co 5:21). Este acto del bautismo en agua fue en obediencia al plan divino y tiene varios significados:1) Prefigura su muerte y resurrección (Lc 12:50); 2) Fue una prefiguración del significado del bautismo cristiano (Mt 3:6); 3) Marca su primera identificación pública con aquellos cuyos pecados Él habría de llevar (Is 53:11; 1Pe 3:18); y 4) Fue una confirmación pública de su carácter mesiánico (Mt 3:17). La oposición de Juan el Bautista (Mt 3:14-15). “Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.” La primera reacción de Juan a la petición de Jesús de que lo bautizara fue: “Yo necesito ser bautizado por ti.” Jesús expresó: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.” Estas son palabras de dignidad y humildad real. Jesús no negó que espiritualmente era superior a Juan o que no tenía pecado. En obediencia para que el plan de Dios se cumpliera a la perfección, era necesario que Jesús fuera bautizado y específicamente por Juan.Bautismo en agua y en el Espíritu Santo (Mt 3:16). “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.” El bautismo en agua de Juan, y el de los discípulos de Jesús durante su ministerio terrenal (Jn 4:1-2), representó limpieza, o lavamiento, del pecado. La palabra “bautismo” significa sumergir.  El bautismo en agua debe hacerse mediante la inmersión en agua, hacia atrás, simbolizando la muerte, sepultura y resurrección con Cristo (Ro 6:2-10; Col 2:12). Esto simboliza también el nuevo nacimiento en Cristo, la doctrina de la regeneración, lo que ya ha ocurrido cuando aceptamos a Cristo como nuestro Señor y Salvador (2Co 5:17; Col 3:1; Tito 3:5). Significa hacer un compromiso con Dios para considerarnos “muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.” (Ro 6:11). Cuando los cielos se abrieron delante de Juan el Bautista, este vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía “sobre” Jesús, tal como el Señor había prometido (Jn 1:33). ¿Por qué el Espíritu Santo vino sobre Jesús? En su deidad Jesús no necesitaba nada; pero en su humanidad fue bautizado en el Espíritu Santo, con Su poder, para ejercer el ministerio como estaba profetizado y afirmado por Él (Is 61:1-2a; Lc 4:18-19). La confirmación del Padre (Mt 3:17). “Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Toda la Trinidad participó en el bautismo de Jesús. El Hijo había confirmado su propia realeza al decir: “Conviene que cumplamos toda justicia” (Mt 3:15), y el Espíritu Santo había confirmado su derecho mesiánico al reposar sobre Jesús (Is 11:2; 61:1; Mt 3:16). El último aspecto de la coronación, o entrega de la misión, fue el mensaje confirmador del Padre.

  34. 967

    1298 - Evangelios. La predicación de Juan el Bautista. Mt 3:1-2

    1298 – Mt 3:1-2 – La predicación de Juan el bautista. En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Mateo se esfuerza por demostrar la continuidad entre la misión de Juan y la de Jesús. La proclamación de Juan en Mateo 3:2 es la misma que la de Jesús en Mateo 4:17 y la de sus discípulos en Mateo 10:7. Ecos de las palabras de Juan ocurren más adelante en las enseñanzas de Jesús. Juan el Bautista no fue sólo uno que proclamaba la llegada de Jesús; él ya estaba lanzando la misión que Jesús desarrollaría; él era el precursor, como lo profetiza Isaías “Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.” (Is 40:3; Mt 3:3; Mr 1:2-3; Lc 3:4-6; Jn 1:23). Como Isaías, Juan el Bautista fue un profeta que comprometió a la gente a confesar sus pecados y viviera para Dios. Ambos profetas enseñaron que el mensaje del arrepentimiento es de buenas nuevas a aquellos que escuchan y buscan el perdón sanador del amor de Dios, pero es un mensaje que muchos rehúsan oír y pierden la única fuente de vida eterna. La profecía de Isaías compara a Juan con un mensajero real que ordena reparar los caminos como preparativo para la llegada del Rey. Juan el Bautista, luego de preparar el camino a Jesús, daría la vida por el testimonio de la Palabra de Dios: Al oír predicar a Jesús, Herodes dijo: “Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos.” (Mr 6:14-29). Nacimiento y ministerio de Juan el Bautista. “Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento” (Lc 1:13-14). El evangelio de Lucas es el que detalla la profecía y nacimiento de Juan el Bautista. Ya el nacimiento de Juan el bautista había sido anunciado por los profetas Isaías y Malaquías. (Is 40:3; Mal 3:1). Luego en Lucas 1:5-17 se describe su nacimiento, función y atributos de Juan el Bautista anunciado por el ángel a su futuro padre Zacarías. Sería hijo de padres de la tribu Levi: Zacarías y Elisabet. Nacimiento de un milagro de Dios ya que sus padres eran de edad avanzada. Zacarías y Elisabet eran justos e irreprensibles delante de Dios (Lc 1:6). El nacimiento sería un milagro de Dios ya que su mamá era estéril y de edad avanzada (Lc 1:7). Nombre dado por Dios: Juan (Ioánnes): el Dios bondadoso. (Lc 1:13). Muchos se regocijarían por su nacimiento (Lc 1:14). Sería grande delante de Dios (Lc 1:15). Nazareo (uno separado) desde el vientre de su mamá. Símbolo de santidad. No beberá vino ni sidra (Lc 1:15; Nm 6:2). Lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre. (Lc 1:15, 41). A través de el muchos de los hijos de Israel se convertirían al Señor. (Lc 1:16). Abriría el camino al ministerio del Señor Jesucristo “con el espíritu y poder de Elías”, el Espíritu Santo. Preparía para el Señor un pueblo bien dispuesto (Lc 1:17). Sería el último de los profetas del AT (Mt 11:13; Lc 16:16). El mayor que todos los profetas nacidos de mujer (Mt 11:11; Lc 7:28). Pariente del Señor Jesucristo. (Lc 1:36). Vivió y ejerció con humildad su ministerio. (Mr 1:6; Lc 1:80; Jn 3:30). Seis meses mayor que Jesucristo. (Lc 1:26-27). Luego que Juan el Bautista nace, su padre Zacarías “fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó” diciendo que Dios enviaría a un poderoso Salvador, Cristo (Lc 1:67-74) y Juan el Bautista prepararía su camino (Lc 1:75-76). Predicación de Juan el Bautista. (Mt 3:1-12). Ya habían pasado casi treinta años desde el hecho narrado en Mateo 2. Ahora Juan el Bautista aparece en la escena. Su tema era: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” Su llamado al arrepentimiento, a la luz del juicio que se avecinaba, era un aviso claro de que Israel, como había sucedido tantas veces en tiempos anteriores, no llevaba

  35. 966

    1297 - Evangelios. El Rey adorado. Mt 2:2

    1297 – Mt 2:2 – El rey adorado. Los magos llegaron a Jerusalén diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Mateo una vez más agrega evidencias para establecer el derecho a Jesús a la verdadera y definitiva realeza de Israel. Mateo 2 nos da por lo menos tres evidencias adicionales del derecho legítimo, único y absoluto de Jesús de Nazaret al trono de David. Sólo Mateo menciona este suceso. Los magos eran sabios religiosos de la región de lo que ahora es Irak e Irán, especializados en la astronomía, la medicina y las ciencias naturales. Tuvieron una participación prominente en las cortes en muchos países orientales, como consejeros de los reyes. Su visita ocurrió cuando Jesús tenía cerca de dos años de edad (Mt 2:16). Destaca la realeza de Jesús (Mt 2:11), reafirma que el Mesías procedía de Belén (Mt 2:6), y puntualiza la adoración y la fe de los gentiles (Mt 2:8), en contraste con la hostilidad judía (Mt 2:3). La Biblia no menciona que eran tres (3) los magos, ni que eran reyes, esto es sólo una suposición, que se convirtió en tradición religiosa y fueron a la casa de Jesús, no a un pesebre, que ya tenía cerca de dos años de edad (Mt 2:11). I. Adoremos al Rey de un reino universal (Mt 2:1-2). “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.” El reinado de Jesús es universal por ser reconocido fuera de Israel. Reconocido por los magos del oriente: Vinieron del oriente recorriendo más de 1600 km, posiblemente desde la región de babilonia o medo-persa. Conocidos también como “sabios’ por ser estudiosos y conocedores de la ciencia, agricultura, matemáticas, historia, astronomía, y lo oculto. Estaban cercanos a los reyes y eran los encargados de enseñar, aprobar y coronar a los reyes. (Est 1:13; Jer 39:3; Dn 2:2,27; 6:7-8). Habían recibido fuerte influencia del judaísmo, muy posiblemente incluso de alguno de los escritos proféticos, en especial de Daniel. II. Adoremos al Rey rechazado (Mt 2:3-8). “Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.” (Mt 2:3). Observamos el rechazo a Jesús por Herodes y los sacerdotes que ni pendientes con el nacimiento del Mesías ya que se podía determinar la fecha de su nacimiento con la profecia de las 70 semanas de Daniel (Dn 9:24-27). El rey Herodes se turbó, consternó, ofuscó, porque su reinado estaba siendo amenazado. Usurpaba el reino de Israel porque él no era judío sino idumeo de la descendencia de Esaú y le quitaba la vida a todos aquellos que trataban de quitarle el trono. Quito la vida a Aristóbulo hermano de su esposa Maiamne, a su misma esposa y a tres de sus hijos. Por esto, toda Jerusalén también se turbó conociendo lo cruel y despiadado que era Herodes al ver en peligro su trono. Herodes mandó a reunir a los sacerdotes y escribas para que le dieran información donde había nacido y ellos dijeron “en Belén de Judea” según Miq 5:2, confirmado así la primera de cuatro profecías del pasaje. Herodes fue diligente preguntando a los magos la edad aproximada del niño respondiendo cerca de dos años. (Mt 2:7). III. Adoremos al Rey de reyes (M 2:9-12). “Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.” (Mt 2:9). Los sabios siguieron a la estrella hasta Belén y se detuvo sobre una casa y produjo gran gozo a los magos de oriente. La estrella hace eco de la profecía de Balaam de una “estrella… saldrá de Jacob” (Núm 24:17). Y se llega al acuerdo que la estrella mencionada se asocia con la gloria de Dios. Los magos “al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.” (Mt 2:11).

  36. 965

    1296 - Evangelios. El nacimiento de Jesucristo. Mt 1:18

    1296 – Mt 1:18 – El nacimiento de Jesucristo. El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. Los dos relatos del nacimiento de Jesús en Mateo y Lucas son claramente independientes entre sí, y ambos registran el hecho de que nació por acción directa del Espíritu Santo, sin padre humano (Mt 1:18-25; Lc 1:34-35) y se nos dice que su nacimiento tuvo lugar en Belén al final del reinado de Herodes el Grande (Mt. 2:1; Lc 1:5; 2:4). La información sobre la madre de Jesús se limita principalmente a los relatos de su infancia en Mateo y Lucas. Allí vemos que cuando se produjo la anunciación angelical del nacimiento de Jesús, María vivía en Nazaret, Galilea, y estaba comprometida con José, el carpintero. “Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.” (Lc 1:26-27). El pasaje de Mateo, en realidad no es un relato del nacimiento y niñez de Jesús, sino una serie de escenas seleccionadas para mostrar cómo el propósito de Dios, declarado en el AT, se estaba cumpliendo. José acepta a Jesús como su hijo. “José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Mt 1:19-21). Requirió una revelación divina para persuadir a José de que lo hiciera: aceptar a María como su esposa estando ella encinta, en el período de desposamiento. El nombre dado al Hijo de Dios es Jesús, el cual es la forma griega del nombre Josué o Jesúa del A.T. y significa “Dios es Salvador”. Mateo por primera vez usa la frase “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta,” (Mt 1:22). La seguirá repitiendo para afirmar a los judíos que Jesús es el Rey y el Mesías esperado. Jesús nace de una virgen por la acción del Espíritu Santo (Mt 1:20-23). El pasaje habla de un nacimiento virginal, así como una concepción virginal. “la virgen concebirá, y dará a luz un hijo”. Mateo cita Isaías 7:14 que usa la palabra “almah” que denota una joven casadera o virgen; mientras que la traducción griega del mismo versículo emplea “partenos” sin vacilaciones para la palabra virgen. Cualquiera que sea su significado histórico, Mateo ve cumplida la profecía de Isaías con el nacimiento de Jesús de la virgen María. El nombre de “virgen” era para una mujer que no había tenido relaciones sexuales (Mt 1:23; Lc 1:27). En Mateo 1:25, indica que María y José iniciaron sus relaciones maritales normales después del nacimiento de Jesús. En la Biblia la relación sexual se describe como “conocer”, (Gn 4:1, 17, 25; 24:16; Jue. 11:39). El nacimiento virginal satisface tres requisitos respecto a Jesús: 1) Para ser humano era requerido que naciera de una mujer. 2) La única manera de ser hombre sin pecado era que fuera concebido por el Espíritu Santo. 3) Para tener naturaleza divina tenía que tener a Dios por Padre. Cumpliendose así Gn 3:15 porque no lo engendra el hombre sino que fue engendrado por el Espíritu Santo (Mt 1:18). Jesucristo se revela como una persona divina con dos naturalezas: una divina y una humana sin pecado. ¿Por qué la encarnación? Dios nunca hace nada sin un buen motivo, y en este caso había por lo menos catorce (14) razones para que se produjera la encarnación: (1) Para revelar al Dios invisible (Jn 1:18; 14:9). (2) Para cumplir la profecía (Gn 3:15). (3) Para garantizar el pacto davídico (2Sa 7:8-17; Lc 1:31-33). (4) Para hacer sacrificio por nuestros pecados (He 2:9; 9:26b, 28; 10:10,12).

  37. 964

    1295 - Evangelios. La genealogía de Jesucristo. Mt 1:1

    1295 – Mt 1:1 – La genealogía de Jesucristo. Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. Más de cuatrocientos años habían pasado desde que se diera la última profecía del AT y los judíos fieles en todo el mundo todavía seguían esperando al Mesías (Lc 3:15). Mateo escribió este libro a los judíos, presentándoles a Jesús como Rey y Mesías, el prometido descendiente del rey David que reinaría para siempre (Is 11:1-5). El Evangelio de Mateo comienza con una genealogía que se enfoca en Jesús, el verdadero Rey de la línea de David, el Mesías, en quien la monarquía de Israel halló su cumplimiento, y en Mt 1:18–25 explica cómo llegó a ser “adoptado”, por José, él mismo, un “hijo de David” (Mt 1:20), así confirmando su condición de rey. La genealogía es el registro de sus antepasados según la carne. El título “Hijo de David” se usa más en Mateo que en los demás evangelios resaltando el cumplimiento de las profecías del AT (Is 11:1-5; Jer 33:15; Ez 37:24; Os 3:5; 2Sa 7:16). Dios prometió a David: “Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.” (2Sa 7:16). La genealogía de Jesucristo. La genealogía demuestra la partida del linaje de una persona. Los judíos dan la mayor importancia a la pureza del linaje. Si alguien mostraba la más mínima mezcla de sangre extranjera, perdía su derecho de ciudadanía judía y ser miembro del pueblo de Dios. Hay dos genealogías detalladas de Cristo en el NT (Mateo 1:1–17; Lucas 3:23–38). La genealogía de Lucas avanza del presente hacia el pasado, desde Jesús hasta Adán. La de Mateo va del pasado al presente, desde Abraham hasta José. En Lucas toda la sección desde José hasta David difiere marcadamente de la presentada por Mateo. Las dos genealogías se reconcilian con facilidad si la de Lucas se considera como la genealogía de María y la de Mateo presenta el lado de José. Se entiende así que el linaje real es transmitido a través del padre legal de Jesús mientras que su ascendencia física de David queda establecida por el linaje de María. Mateo enfatiza la relación de Jesucristo con las dos personas más significativas de la historia de Israel: a) David (El gran rey). b) Abraham (El padre de su nación). ¿Por qué razón nombra primero a David y después a Abraham? Por el cumplimiento del pacto davídico (2Sa 7:16). Ambas genealogías hacen descender a Jesús de David y fue demostrado durante su ministerio (Mr 10:47) y recibe confirmación por el testimonio apostólico (Ro 1:3). Pero ambas listas trazan su descendencia davídica a través de José. La genealogía de Lucas reconoce esto mediante la frase “según se creía”, en Lucas 3:23; de modo semejante, el texto más seguro de Mateo 1:16 dice que José era “marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo”. La genealogía de Jesús en Lucas, a través de María, se observa al inicio al mencionar a Elí que era el padre de María y no de José que era Jacob mencionado en Mateo. En el Talmud, se llama a María “la hija de Elí”, lo que es correcto sólo si la genealogía de Lucas usa el árbol genealógico de María. “JESÚS... Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;” (Lc 1:32).” Comparación entre la genealogía de Mateo y Lucas. Mateo provee la línea legal del Mesías por medio de José. Lucas provee la línea de sangre natural de Jesús por medio de la línea ancestral de María cumpliendo la profecía de Gn 3:15. María y José eran descendientes directos del rey David para cumplir el pacto davídico (2Sa 7:16). Mateo señala la genealogía a partir de Abraham; mientras que Lucas lo hace a partir de Adán. Mateo está dirigido a los judíos, por eso señala a Jesús como descendiente de Abraham. Lucas está dirigido a los gentiles, por eso enfatiza a Jesús como Salvador de la humanidad. La genealogía de Jesús en Mateo se divide en tres partes: 1) El período desde Abraham a David con 14 generaciones (Mt 1:1-6) 2)

  38. 963

    1294 - Evangelios. Resumen del evangelio de Juan. Jn 1:1

    1294 – Jn 1:1 – Resumen del evangelio de Juan. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. El apóstol Juan es el escritor del cuarto evangelio. A pesar de todos los argumentos que han tratado de desacreditar la autoría del apóstol Juan, los hechos declaran, como lo han demostrado muchos estudiosos, que fue el discípulo amado quien escribió este texto. Su vida apostólica cubrió unos setenta años del primer siglo. Primo de Jesús, y criado en Capernaum, pasó sus últimos años en Éfeso. En cuanto a la identificación de Juan, ver Juan 13:23; 19:26; 21:7, 24. En el año 180 d.C. escribía el padre apostólico Ireneo: “Juan, el discípulo del Señor, el mismo que se recostó sobre Su pecho, publicó también su Evangelio cuando vivía en Éfeso.” La fecha más probable en que se escribió el cuarto Evangelio es entre el 85 y el 90 d.C. El tema de Juan está claramente indicado en su prólogo, la deidad de Cristo (Jn 1:1-18) y su objetivo o motivo está expresado con toda claridad en sus palabras finales en Juan 20:31 (Jn 21 es un apéndice). No usa la palabra fe sino creer. Aprendemos que el evangelio de Juan fue escrito para mostrar que Jesús es Dios y motivar la fe de los lectores, a fin de creer y que puedan recibir la vida eterna. Esto es registrado en uno de los versículos más conocido y usado: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Jn 3:16). Bosquejo de Juan. A. La preparación de Jesús, el Hijo de Dios (Jn 1:1–2:11). B. EL mensaje y ministerio de Jesús, el Hijo de Dios (Jn 2:12–12:50). 1. Jesús enfrenta fe e incredulidad en la gente. 2. Jesús enfrenta conflictos con los líderes religiosos. 3. Jesús enfrenta acontecimientos cruciales en Jerusalén. C. Muerte y resurrección de Jesús, el Hijo de Dios (Jn 13:1–21:25). 1. Jesús enseña a sus discípulos. 2. Jesús termina su misión. Palabra clave: Deidad. Versículos clave: Juan 1:1-18; 3:16; 20:30-31. La importancia del evangelio de Juan se centra en que es diferente a los otros tres, ya que registra muchas cosas que no se encuentran en los demás, hace énfasis en la Divinidad de Cristo en cada evento, testimonio y milagros. Características especiales del evangelio de Juan. Este evangelio no es la narración de la vida de Jesús, es un argumento poderoso en cuanto a la encarnación y deidad de Jesús. Es una demostración concluyente de que Jesús fue y es el Hijo de Dios enviado del cielo y la única fuente de vida eterna. Juan revela en cada capítulo la deidad de Cristo. Y subraya la verdadera identidad de Jesús mediante los títulos que utiliza: Verbo, Hijo unigénito, Cordero de Dios, Hijo de Dios, Pan de vida, la vid, la resurrección y la vida. Juan expone la identidad, la deidad de Cristo, desde sus primeras palabras “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Jn 1:1). Demostrando Su pre-existencia (desde la eternidad con Dios), Su co-existencia (La comunión con Dios) y Su auto-existencia (Eternidad) divina. En el resto del libro continúa afirmando la deidad de Cristo para rechazar la falsa doctrina que Dios no se había encarnado y que Jesús no era Dios. Registra a Jesús usando el nombre original de Dios dado a Moisés en Ex 3:14, diciendo: “Yo soy”, afirmando su preexistencia y deidad eterna. “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy”. (Jn 8:58). Solo Juan registra los siete “Yo Soy” de Jesús que afirman: “Yo soy el pan de vida” (Jn 6:35), “Yo soy la luz del mundo” (Jn 8:12; 9:5); “Yo soy la puerta” (Jn 10:7); “Yo soy el buen pastor” (Jn 10:11, 14); “Yo soy la resurrección y la vida” (Jn 11:25); “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Jn 14:6) y “Yo soy la vid verdadera” (Jn 15:1). Se apoya en el testimonio de Juan el Bautista: “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a Él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo…

  39. 962

    1293 - Evangelios. Resumen del evangelio de Lucas. Lc 1:35

    1293 – Lc 1:35 – Resumen del evangelio de Lucas. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Lucas era médico y compañero de viaje del apóstol Pablo (Col 4:14). Pablo se refiere a él como “el médico amado”, indicando su excelente carácter. Muchos habían abandonado a Pablo al final de su vida. Sin embargo, Lucas se unió a Pablo en sus viajes misioneros en Hch 16:10 y lo continuó acompañando hasta el final (2Ti 1:15; 4:16). Una de las últimas palabras de Pablo fue: “Sólo Lucas está conmigo” (2Ti 4:11). El texto clave del evangelio está en Lucas 19:10 “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Lucas gozaba de una capacidad inusual para la investigación. Era un historiador capaz y preciso, y poseía un buen lenguaje que ningún escritor del NT pudo superar. Además de su conocimiento médico, tenía interés por los barcos y experiencia en el mar. Era un viajero, y esto aparece en sus narraciones en el libro de Hechos. Lucas es un escritor anónimo, nunca revela su nombre en la narración de los Hechos, pero se incluye discretamente al decir “nosotros” (Hch 16:10-17; 20:5; 21:18; 27:1-28:16). Esto indica su humildad de mente y corazón. Como uno de los escritores del NT, Lucas ocupa el segundo lugar en cuanto a contenido, después de Pablo. Lucas escribió casi tanto como Pablo. Combinando los 24 largos capítulos del Evangelio de Lucas con sus 28 capítulos del libro de Hechos, él aportó al NT casi tanto como las 13 cartas de Pablo. El apóstol Juan está en tercer lugar. Se cree que Lucas escribió su evangelio entre el 60 y 61 d.C. Estando Pablo en prisión en Cesárea periodo en él que pudo realizar las investigaciones mencionadas en el prólogo (Lc 1:1-4). El libro de Hechos fue escrito poco tiempo después de su evangelio. Ambos libros fueron escritos a Teófilo (amado de Dios) y conocidos. Teófilo era un noble griego de alto rango a quien Lucas da el título de “excelentísimo Teófilo” (Lc 1:3; Hch 1:1). Por tanto, Lucas escribía a una sociedad griega culta. Su evangelio era para los cultos, los pensadores que apreciaban el buen lenguaje y los detalles complejos. Identifica a Juan el Bautista con el AT afirmando: “E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.” (Lc 1:17; Mal 4:6). Las fuentes de los escritos de Lucas. Durante muchos años Lucas tuvo contacto cercano con Pablo y numerosos líderes cristianos tales como Timoteo, Silas, Marcos, Bernabé, Santiago, el hermano del Señor, María, los doce apóstoles y muchos de los quinientos hermanos que estuvieron con Cristo durante Su ministerio y habían sido testigos de Su resurrección (1Co 15:6). Como resultado de estar en Jerusalén (Hch 21:17), Cesarea, y otros lugares en los que Cristo y Sus apóstoles ministraron, el prólogo del evangelio muestra que tenía acceso a numerosos documentos escritos, así como a testimonios orales de testigos confiables (Lc1:1-2). Conocía personalmente a Santiago, medio hermano de Jesús (Hch 21:18). La historia ha demostrado la exactitud de los lugares y líderes citados con fechas y nombres registrados por Lucas. La vida devocional de Lucas. Lucas resalta la frecuencia con la que oraba Jesús (Lc 6:12-13). Él mismo era un hombre de oración y se vería atraído de manera natural a este aspecto de la vida de Cristo; fue el único escritor en registrar que Cristo oraba en los siguientes pasajes: Mientras era bautizado: “…también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió” (Lc 3:21). Cuando Jesús preguntó a Sus discípulos: “¿Quién dice la gente que soy yo?” (Lc 9:18). Cuando Cristo fue transfigurado (Lc 9:29). Otros pasajes sobre la oración en Lucas 1:10; 5:16; 6:28;

  40. 961

    1292 - Evangelios. Resumen del Evangelio de Marcos. Mr 1:15

    1292 – Mr 1:15 – Resumen del evangelio de Marcos. El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. Marcos es el más corto de los cuatro evangelios fue escrito por Juan Marcos, hijo de una mujer pudiente, María (Hch 12:12) y primo de Bernabé. Juan Marcos no fue uno de los doce discípulos, pero acompañó al apóstol Pablo en su primer viaje misionero (Hch 13:13) y fue discípulo del apóstol Pedro (1 Pe 5:13). El evangelio de Marcos fue escrito por Juan Marcos, bajo la dirección de Pedro. Cuando el apóstol Pedro proclamaba la Palabra de Dios, había mucha gente romana presente, y Juan Marcos traducía el mensaje de Pedro al latín. Estos mensajes resultaron en el evangelio de Marcos. Bajo la guía del Espíritu Santo, Marcos tomó de las palabras del apóstol para escribir el evangelio, adaptándolo especialmente para sus oyentes romanos. Marcos fue el primer evangelio que se escribió (50 d.C.). Hay treinta y un versículos que no se citan en los demás evangelios. Marcos narra más milagros que cualquier otro de los evangelios. La Iglesia primitiva apoyaba que fue escrito por Juan Marcos y que contenía la predicación de Pedro. Algunos padres de la Iglesia primitiva, como Papías, Eusebio, Clemente y Orígenes, atribuyen este evangelio a Marcos. Papías (140 d.C.) menciona al apóstol Juan, que dijo: “Siendo Marcos el intérprete de Pedro, todo lo que registraba lo escribía con gran exactitud…él estaba en compañía de Pedro, quien le dio la instrucción necesaria, pero no para dar una historia de los discursos de nuestro Señor”. Marcos escribe al mundo romano. Marcos considerado un cronista, adaptó su evangelio al mundo romano, que no eran religiosos, ni filósofos y les impresionaba la fuerza física y el poder militar. Respetaban a la autoridad, y eran personas de acción. Por lo tanto, su evangelio es muy rápido y lleno de acción. Usa 44 veces: inmediatamente, enseguida, al instante, luego que, y al momento. Mateo y Lucas dedican más de 10 versículos a la tentación de Jesús en el desierto, pero Marcos solo uno: “Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.” (Mr 1:13). Características del evangelio de Marcos. Evangelio con poca enseñanza. No aparece el Sermón del Monte. Pocas parábolas (4). Mateo tiene 18; Lucas, 19. No hay registro del nacimiento o niñez del Señor. No hay una genealogía de Jesús. Hay pocas citas del AT (Mateo tiene 130). Contiene casi todos los milagros notables de Cristo. Tema: Cristo es presentado como un siervo y el poderoso hacedor de milagros. Jesucristo podía controlar la naturaleza: los vientos y el mar le obedecían. El mundo espiritual temblaba ante Él; tenía poder sobre todo tipo de enfermedad y dolencia, incluida la muerte. Ciudades enteras eran sanas por Él. Tenía poder sobre la economía, alimentó a cinco mil personas con sólo un puñado de comida. Hablaba con una autoridad que ninguno pudo desconocer. Él fue capaz de humillarse ante aquellos que eran mucho más débiles y dar Su vida en rescate por muchos. Cristo les dijo: “Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” (Mr 10:42-45). Esto era un reto para la mente y forma de pensar de Roma. Cristo enseñó que la verdadera grandeza y la verdadera fuerza no se obtienen imponiéndonos a los demás para alcanzar la cumbre. Ésos son los métodos del mundo. Las personas realmente grandes son siervos. Por eso, Jesús entró en Jerusalén montado en un pollino. ¡Solamente alguien verdaderamente grande realizaría eso! (Zac 9:9; Mr 11:1-11).

  41. 960

    1291 - Evangelios. Resumen del Evangelio de Mateo. Mt 1:18

    1291 – Mt 1:18 – Resumen del evangelio de Mateo. El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. Mateo es el único de los escritores de los Evangelios que registra la historia de cuando Jesús pagó el impuesto del Templo (Mt 17:24-27). La experiencia de vida de un hombre siempre surge en su predicación. Mateo hace referencia a monedas poco comunes, mientras que Marcos menciona tres tipos de monedas diferentes que eran usadas por la gente de más bajos recursos, (la blanca, el cuadrante, el denario). Lucas hace referencia a la blanca, el cuadrante y la mina, mientras que Mateo, quien tenía el hábito de manejar dinero, ya que era un contador de profesión y ex recaudador de impuestos, usaba términos tales como Dracma (impuesto anual del Templo, aprox. dos denarios romanos); Estatero (cuatro dracmas); y el Talento, valía 60 veces más que la mina (Mt 17:24, 27; 18:24; 25:15). Mateo también habla del oro, la plata y el bronce, y de terminología financiera tal como cálculos, deuda y cambistas. La fecha de escritura del evangelio fue antes de la destrucción de Jerusalén, en el año 60 d.C. Mateo es categórico. Fiel a su instinto de “contador”, construyó su Evangelio bajo encabezados. Tomó fragmentos de los sermones del Señor y los juntó en un gran sermón llamado “El Sermón del Monte”, que se encuentra en Mateo 5, 6 y 7. Cristo no predicó este sermón de una sola vez. Lucas nos ayuda a apreciar mejor cuándo predicó Jesús estos mensajes sueltos (Lc 6:20-49; 11:11-13, 33-36 y 12:22-34). Mateo recopiló las parábolas de Cristo acerca del reino y las agrupó en Mateo 13. También reunió otros mensajes y relatos importantes, y los colocó bajo subtítulos apropiados: Mt 1-2: Genealogía y nacimiento de Jesús. Mt 3: El bautismo de Jesús. Mt 4: Tentación y comienzo del ministerio de Cristo. Mt 5-7: El Sermón del Monte. Mt 10: La misión de los doce. El mandamiento de tomar la cruz diariamente. Mt 13: Las parábolas del reino. Mt 18: La enseñanza acerca de la grandeza y el perdón. Mt 23: La acusación a los fariseos. Mt 24: El discurso del monte de los Olivos. La Segunda Venida de Cristo. Mt 25: Las parábolas a la luz de Su segunda venida. “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” (Mt 4:17). Mateo se dirige al mundo judío. Mateo es un maestro que enfatiza la enseñanza de Jesús, en la obediencia al Rey del reino de Dios y sus mandamientos, y a rechazar la hipocresía. Escribe el evangelio a los judíos iniciando con la genealogía para trazar el linaje de Cristo hasta Abraham, pasando por David (Mt 1:1), y luego con el énfasis en el cumplimiento de las profecías del AT repitiendo cada vez la frase “para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas” (Mt 2:23). En Mateo hay alrededor de 130 referencias al AT, pero muy pocas en Marcos quien escribió al mundo romano sin aprecio por las Sagradas Escrituras. Mateo trató de convencer al mundo judío que Jesús de Nazaret era el Rey – el Mesías prometido del AT. Los sabios preguntaron “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?” (Mt 2:2). “Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna,” (Mt 21:5). Mateo al escribir a los judíos, busca contestar tres preguntas: P1. ¿El linaje de Jesús podía remontarse al rey David? La responde al inicio con: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” (Mt 1:1). Demostrando Su relación ancestral con David. Los judíos sabían que el Mesías descendería del linaje de David. Por tanto, Jesús es llamado el “Hijo de David” repetidamente (Mt 9:27; 12:23; 15:22; 20:30; 21:9, 15). Jesús afirmó que no solo era descendiente sino el Señor de David (Mt 22:42-45). Pablo lo enseña llamándolo Cristo Jesús, que significa el Mesías encarnado en Jesús, del linaje de David (Ro 1:3). Su espíritu, por supuesto, era eterno.

  42. 959

    1290 - Evangelios. . Armonía de los cuatro evangelios. Mt 1:1

    1290 –Mt 1:1–Armonía de los cuatro evangelios. Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. La palabra “evangelio” se deriva del griego y significa “buenas noticias”. Los cuatro Evangelios son las buenas noticias acerca de los acontecimientos más significativos de toda la historia: la vida, muerte en la cruz y resurrección de Jesús de Nazaret. A los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas se les llama sinópticos. Sinóptico es una palabra griega compuesta de dos partes: “Sin” significa “juntos” y óptico significa “ver”. Por lo tanto, sinóptico significa “el ver juntos”. También significa “ver el todo en conjunto, tener una visión general”. Juntos, los tres evangelios presentan la vida y las enseñanzas de Cristo, cada uno desde una perspectiva diferente. Se necesitan los tres evangelios juntos para obtener el cuadro completo. Juan agrega detalles que no están en los otros tres evangelios. Un total de 83 relatos están en los evangelios sinópticos y solo 24 relatos se repiten en los cuatro Evangelios. Acompáñenos a estudiar la armonía de los cuatro evangelios usando como guía el evangelio de Mateo. ¿Por qué son distintos los Evangelios? En primer lugar, las personalidades de los escritores de los evangelios eran diversas. En segundo lugar, las audiencias a quienes escribían eran distintas. Mateo, un contador, escribía al mundo judío. Marcos, un intérprete de Pedro, escribía al mundo romano. Lucas, un médico y erudito, escribía al mundo griego. Juan escribió para todos. El 92% del contenido del evangelio de Juan es presentado de manera diferente y más teológico que el de Mateo, Marcos y Lucas. Los evangelios sinópticos hablan de muchos milagros, parábolas y enseñanzas; sin embargo, Juan, escogió sólo siete milagros, algunas enseñanzas, ilustraciones y metáforas. Mateo, Marcos y Lucas enfatizaron el ministerio de Cristo en Galilea; Juan se concentra en Judea. Juan no registra parábolas. Marcos tiene cuatro, Lucas tiene diecinueve y Mateo, dieciocho. La palabra “fe” no se encuentra en Juan, aunque “creer” se menciona con frecuencia. Una tercera parte del evangelio de Juan cubre un solo día: la Pascua en la que nuestro Señor fue crucificado. Los capítulos 13 al 19 ocurrieron el mismo día. Mateo, Marcos y Lucas predicen, todos, la destrucción próxima de Jerusalén (70 d.C.), y fueron escritos antes de que cayese Jerusalén. Juan fue escrito mucho después de que la ciudad fuese saqueada, y no predice su caída. Los evangelios sinópticos usan la hora hebrea. Juan utiliza la hora romana que es igual a la nuestra. MATEO: JESÚS EL MESÍAS. Mateo escribió al pueblo judío. Era contador de oficio; por lo tanto, creó su evangelio agrupado en cinco grandes temas. A Mateo no le interesaba la cronología tanto como el mantener sus temas ordenados. Su propósito y temática eran demostrar que Jesús es el Rey, el Mesías judío. Por esto, su Evangelio comienza con el árbol genealógico de Jesús, trazando el linaje hasta el rey David y desde Abraham, el primer judío. Las enseñanzas de Jesús se enfatizan más en Mateo que en los evangelios Marcos y Lucas. Mateo, por escribir al pueblo judío, presenta a Jesús como el Mesías citando las profecías del AT y repitiendo cada vez la frase “para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas” (Mt 2:23). Mateo incluye nueve referencias del AT que no aparecen en otro Evangelio. MARCOS: JESÚS COMO SIERVO. Marcos escribe al mundo romano, es cronológico, pero es muy breve y directo. Se concentra más en los hechos de Jesús que en Sus palabras. Marcos toma su material de los sermones y experiencia del apóstol Pedro. Marcos es muy rápido y más descriptivo, pero no detallado, ya que escribe al agresivo y menos contemplativo mundo romano; quienes no estaban familiarizados con las costumbres judías y el idioma arameo. Por lo tanto, el Evangelio de Marcos se concentra más en lo que Jesús hizo en lugar de lo que dijo, incluyendo más

  43. 958

    1289 - Inter testamentario. Eventos sobresalientes fel inter testamentario. Mt 23:2-3

    1289 – INT (Mt 23:2-3) – Eventos sobresalientes inter testamentario. En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. El periodo inter testamentario, con 400 años de silencio de Malaquías a Mateo, se dividen en cuatro grandes eventos históricos: El imperio griego (332-63 a.C.), la independencia judía por Judas Macabeo (167-164 a.C.), el reino Asmoneo (164-37 a.C.) y el imperio romano (37- 4 a.C.). Durante este periodo ocurrieron eventos sobresalientes como el origen de libros apócrifos y la primera Biblia traducida del hebreo al griego y que aun hoy son de gran utilidad. Además, se iniciaron algunas sectas religiosas y grupos que fueron relevantes durante el ministerio de Jesucristo como los saduceos, fariseos, herodianos y publicanos. Los fariseos y herodianos se pusieron de acuerdo y preguntaron a Jesús: “Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.” (Mt 22:15-22). Cumplimiento de las profecías de Daniel. Durante el periodo inter testamentario se cumplieron las profecías reveladas a Daniel con la finalización del imperio medo-persa vencido por el imperio griego y luego el surgimiento del imperio romano (Dn 2; 7-8; 11:1-35). Se cumplió el gobierno del rey Antioco IV Epifanes un tipo del anticristo (Dn 11:21-35), queda pendiente el cumplimiento de la profecia de Dn 11:36-45 con el último gobierno gentil del anticristo. Se cumplió la profecia en Dn 11:32-35 con la re-dedicación del templo y establciendo una celebración hasta hoy llamada “la fiesta de Janucá” o “la fiesta de la Dedicación” mencionada en 1Mac 4:52-59 y Jn 10:22. (164 a.C.). Luego fue completada con la liberación del pueblo judío del imperio griego por parte de Judas Macabeo en el 161a. C. (1Mac 7:48-50). Libros apócrifos relacionados con el AT. Se les llama apócrifos o pseudocanonicos porque no cumplieron los requisitos para ser incluidos en el canon bíblico. Existe un total de 47 libros apócrifos del AT y 40 libros apócrifos del NT. Durante el periodo inter testamentario se escribieron los siguientes libros apócrifos: 1Esdras. 2Esdras (Apocalipsis de Esdras). Tobías. Judit. Las adiciones a Ester. La carta de Jeremías. Sabiduría de Salomón. La Oración de Azarías y Cantar de los tres jóvenes. Eclesiástico (Sirac). Susana. Baruc. Bel y el Dragón. La Oración de Manasés. 1-2-3-4 Macabeos. La primera Biblia del AT. La Biblia Septuaginta o LXX se originó en el siglo III a.C. (285-246 a.C.) durante el imperio griego en Alejandría, Egipto, comenzando con la traducción del Pentateuco (la Torá). Fue encargada durante el reinado de Tolomeo II Filadelfo. Fue creada para satisfacer las necesidades de la comunidad judía helenizada que hablaban griego y no dominaban el idioma hebreo. Tradujeron el AT hebreo al griego koiné. La historia tradicional narra que 70 o 72 sabios judíos tradujeron la Torá en 72 días por orden de Tolomeo II Filadelfo para la Biblioteca de Alejandría. La Torá se tradujo primero luego fueron traducidos el resto de libros de AT. Fue muy utilizada por la iglesia primitiva. Grupos religiosos. Los fariseos. Esta secta surgió en el siglo II a.C. durante el reinado asmoneo de Juan Hircano I (135-106 a.C.). Se convirtieron en una secta formalista e hipócrita de justicia propia. Representaban el grupo con más autoridad espiritual entre el pueblo. Fueron confrontados fuertemente por Jesús y resumido en Mateo 23.

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    1288 - Inter testamentario. Inicio del imperio romano. 1Mac 8:1

    1288 – INT (1Mac 8:1) – Inicio del imperio romano. Llegó a oídos de Judas la fama de los romanos de que eran muy poderosos, que se mostraban benévolos con todos los que se adherían a ellos, y con quienes a ellos venían hacían alianza y amistad. Judas Macabeo, fue el primero en hacer una alianza con Roma, que era ahora la potencia dominante de Occidente y ya estaba haciendo sentir su influencia en Oriente. Juda envió a dos representantes para hacer alianza con Roma los cuales al tomar la palabra dijeron: “Judas Macabeo, sus hermanos y el pueblo de los judíos nos envían para hacer con vosotros alianza de paz y pedir que nos inscribáis en la lista de vuestros aliados y amigos.” Estas palabras fueron bien recibidas.” (1Mac 8:17-21). Aquí es cuando el nombre de Roma aparece por primera vez en la historia judía. Roma no era más que un brazo de carne y sería solo un opresor más del pueblo judio. Se entablaron negociaciones con el senado romano y se redactó y firmó un tratado que parecía que garantizaría la paz a Israel. Pero Judas Macabeo no viviría para verla, y la paz deseada tampoco resultó tan duradera como él esperaba. La copia del acuerdo fue escrita en “tablas de bronce y enviada a Jerusalén para que les fuese memorial de paz y de alianza”. Su contenido está en 1Mac 8:22-32. Luego de un largo periodo de luchas internas del reinado asmoneo, llegaron a un acuerdo y la paz pudo haberse mantenido durante años si no hubiera sido por la ambición y las maquinaciones de un hombre llamado Antipater, de origen idumeo, padre de Herodes el Grande, quien con gran habilidad y artificios, sería “el rey de los judíos” y en cuyo reinado al inicio del imperio romano nacería el Mesías, Jesucristo. “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” (Miq 5:2; Mt 2:6). Fin de la independencia judía (37 a.C.). Antipater produjo que Jerusalén fuera sitiada por el general romano Pompeyo. Los romanos, que habían aprendido por experiencia que los judíos se abstenían de toda táctica ofensiva por guardar el día sábado, hicieron lo mismo y dedicaron cada sabado a reforzar sus fortificaciones y tomar mejor posición para asaltar las murallas. Finalmente, un ariete romano demolió una de las torres más grandes; por la brecha así abierta, los sitiadores se abrieron paso y se produjo una terrible escena de matanza. Se dice que doce mil personas perecieron por la espada y el fuego en aquel terrible día. Muchos de los sacerdotes fueron abatidos en el mismo templo. Éste fue el fin de la independencia judía. A partir de entonces Judea fue una provincia romana. ¡Qué poco había previsto Judas Macabeo lo que el resultado de su tratado con Roma significaría para su pueblo! Mucho mejor hubiera sido haber dependido sólo del Señor de los Ejércitos que haber depositado su confianza en Roma. Porque “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír” (Is 59:1). Herodes el grande (37 – 4 a.C.). Antipater tenía cuatro hijos: Phasael, Herodes, José, y Pheroras, y una hija llamada Salomé: a Phasael lo hizo gobernador de Jerusalén, y a Herodes, siendo muy joven, lo hizo gobernador de Galilea. Herodes el grande, hijo de Antipater, artificiosamente logra ser nombrado por el senado romano, rey de judea en el 37 a. C. Procurando congraciarse con los judíos contrajo matrimonio con Mariamne descendiente de los Macabeos. Herodes, por nacimiento un idumeo, por política y predilección un imitador de Roma, marcó su elevación al trono presentando ofrendas a Júpiter y se rodeó con mercenarios extranjeros. Con la muerte de Marco Antonio y Cleopatra, Herodes es nombrado por Octavio rey de cuatro provincias: Judea, Samaria, Perea y Decapolis. Herodes era ahora el amo de un reino que incluía toda la tierra que originalmente estuvo dividida entre las doce tribus juntamente

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    1287 - Inter testamentario. El reinado asmoneo. 1Mac 9:20-21

    1287 – INT (1Mac 9:20-21) – El reinado asmoneo.Murió Judas Macabeo ..Le lloraron, y todo Israel hizo por él gran duelo y por muchos días hicieron luto, diciendo: ¡Cómo ha caído el valiente, el salvador de Israel! No hay páginas en la Historia que ofrezcan un contraste más doloroso que las que registran la libertad de Judea por los Macabeos y el mal gobierno de sus descendientes denominado el reinado asmoneo. El reinado asmoneo (106-37 a.C) es iniciado con la victoria de Judas Macabeo sobre el imperio griego y sucedido por sus hermanos. Judas Macabeo, un guerrero austero y viejo, decidió hacer una alianza con Roma, que era ahora la potencia dominante de Occidente y ya estaba haciendo sentir su influencia en Oriente (1Mac 8:20). “Llegó a oídos de Judas la fama de los romanos de que eran muy poderosos, que se mostraban benévolos con todos los que se adherían a ellos, y con quienes a ellos venían hacían alianza y amistad.” (1Mac 8:1). ¿Había leído y comprendido Judas las palabras de Daniel sobre el surgimiento del cuarto imperio y se había dado cuenta de que el tercero estaba condenado? No hay duda de ello. Aquí es cuando el nombre de Roma aparece por primera vez en la historia judía. Roma no era más que un brazo de carne, y los judíos encontrarían en ella solo un opresor más. Se entablaron negociaciones con el senado romano y se redactó y firmó un tratado que parecía que garantizaría la paz a Israel. Pero Judas Macabeo no viviría para verla, y la paz deseada tampoco resultó tan duradera como él esperaba. La dinastía del reinado asmoneo se corrompió marcando un periodo de intensas luchas internas, concluyendo con la conquista romana por Pompeyo y el nombramiento del senado romano de Herodes como rey de Judea.Muerte de Judas Macabeo “el martillo de Dios.” Antes de que el rey sirio Demetrio pudiera ser notificado de la alianza con Roma y advertido de que tuviera cuidado de no dañar o actuar injustamente hacia sus “amigos y confederados los judíos”, el enérgico monarca sirio había enviado una fuerza de 22.000 hombres contra Judas, liderada por Báquides y el infame sumo sacerdote Alcimo. El ejército de patriotas no contaba más que con 3.000 hombres. El antiguo espíritu de confianza en Dios parecía haber desaparecido. Judas Macabeo estaba ansioso y preocupado; sus hombres tenían miedo y le pidieron que se retirara. El digno y anciano guerrero no pudo consentir esto y, debido a su firme negativa, su fuerza se vio aún más reducida por numerosas deserciones. Sin embargo, cuando los sirios lo atacaron, Judas Macabeo encabezó la esperanza perdida y luchó con valentía y tenacidad hasta el final; pero antes de que terminara la batalla, el héroe de Israel ya no existía. Judas Macabeo, “el martillo de Dios”, fue derrotado y perdió la vida. Sus hermanos recobraron su cadáver y lo sepultaron en la tumba de su padre, en Modín, en las lamentaciones de todo Israel se oía el grito: “Cómo ha caído el valiente que libertaba a Israel” (1Mac 9:18-21). Su mejor elogio es el simple registro de sus grandes hechos. “Entre los elevados espíritus que han defendido la libertad de su patrio suelo en contra de la injusticia y de la cruel opresión” dice el Dean Milman. “ninguno ha sobrepujado al más hábil de los Macabeos al realizar un gran fin con medios inadecuados; nadie jamás unió valor más generoso a una causa mejor; y ninguno, debemos añadir, dio a Dios la gloria de un modo más completo.” Al morir Judas (161 a.C.) liderizan sucesivamente sus hermanos Jonatan, Simón, Juan Hircano hijo de Simón, finalizando el reino asmoneo con Aristóbulo II y Antígono (37 a.C).  De los Macabeos al reino Asmoneo. Habiendo renovado la alianza con Roma, Jonatán fue hecho prisionero y luego le quitarían la vida (1Mac 12:3). Ahora los enemigos de los judíos se levantaron en todas partes, pero Simón fue reconocido como líder. Simón, por sobrenombre Thassi, segundo hijo de Matatías y el último superviviente de sus hermanos, fue sumo sacerdote de 143-135 a.C.

  46. 955

    1286 - Inter testamentario. La independencia judía por Judas Macabeo. Dn 11:32

    1286 – INT (Dn 11:32) – La independencia judía por Judas Macabeo. Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. El periodo inter testamentario, con 400 años de silencio de Malaquías a Mateo, se dividen en cuatro grandes eventos históricos: El imperio griego (332-63 a.C.), la independencia judía por Judás Macabeo (167-164 a.C.), el reino Asmoneo (164-37 a.C.) y el imperio romano (37- 4 a.C.). El general griego, rey del norte Antíoco IV Epífanes trato de erradicar la religión judía, vendió a millares como esclavos, mato a millares, tomó tesoros del templo y profanó el templo. Antíoco IV Epífanes provoca la rebelión del sacerdote Matatías y sus cinco hijos valientes y guerreros: Juan, Simón, Judas, Eleazar y Jonatán. Judas Macabeo (el martillo), llegó a ser el líder de ellos, por esto se le llama el período Macabeo. Judas Macabeo reconquisto Jerusalén en el 164 a. C., el templo fue purificado y dedicado nuevamente a Jehová. La guerra con Siria continuó desde el 163 hasta el 143 a. C. Al final los judíos ganaron la independencia. Durante este tiempo se levantaron sectas judías, incluyendo la de los fariseos y la de los saduceos (134-104 a C.). Persecución de Antíoco IV Epífanes. Apolonio, el viejo enemigo de los judíos, fue enviado a Jerusalén a la cabeza de 22,000 hombres con órdenes de quitar la vida a todos los hombres y tomar a todas las mujeres y los niños. Pretendiendo que su misión era amigable esperó hasta el día sábado y entonces cayó sobre el pueblo que no podía resistirle, llevando a cabo una espantosa matanza: la ciudad fue saqueada a incendiada: las fortificaciones fueron desmanteladas, y se erigió una torre en el Monte Zión. Luego siguió una de las más duras persecuciones registradas en la historia de la religion judía. Antíoco lanzó un edicto ordenando la uniformidad del culto en todos sus dominios y encomendó el cumplimiento del edicto en Samaria y Judea a un anciano llamado Ateneo. Los samaritanos se sometieron sin resistencia y su templo sobre el Monte Gerizim fue dedicado a Zeus, mientras en Jerusalén Ateneo comenzó su obra convirtiendo el santuario en un templo de Zeus Olímpico. Hacían orgías en los patios; el altar fue cubierto de abominables ofrendas y la vieja idolatría de Baal se restableció. Las copias del Libro de la Ley fueron destruidas o profanadas con pinturas paganas obscenas. Desobedecer el edicto fue castigado con la muerte. “Las mujeres que circuncidaban a sus hijos eran muertas, según el decreto, con los hijos colgados a su cuello, ejecutándose al mismo tiempo a sus familiares y a los que habían practicado la circuncisión.” (1Mac 1:63-64). Los obligaban comer carne de cerdo. Un jefe de los escribas llamado Eleazar, anciano de 90 años de edad, a la fuerza le metieron en la boca un pedazo de carne de cerdo, la escupió y le siguió el tormento. Sus atormentadores, viendo su obstinación, redoblaron su crueldad y expirando bajo los golpes, clamó: “Es manifiesto a Jehová, quien tiene el santo conocimiento, que habiendo podido librarme de la muerte, soporto los agudos dolores del cuerpo al ser golpeado, pero en el alma estoy muy contento de sufrir estas cosas porque temo a Jehová”. Algunos lo han llamado el protomártir del Antiguo Pacto. La guerra macabea de la independencia judía. (167–164 a.C). La persecución de Antíoco Epífanes provocó una gloriosa resistencia, la que terminó con el establecimiento de la independencia de Judea bajo los príncipes Macabeos o Asmoneos. “Se levantó por entonces Matatías, hijo de Juan, hijo de Simeón, sacerdote, de los hijos de Joarib, que abandonó Jerusalén y se estableció en Modín. Tenía cinco hijos: Juan, apellidado Caddis; Simón, llamado Tasi; Judas, apellidado Macabeo; Eleazar, apellidado Abarán, y Jonatán, llamado Apfos.” (1Mac 2:1-5). Muchos judíos se unieron a Matatías

  47. 954

    1285 - Inter testamentario. El imperio griego. Dn 11:3-4

    1285 – INT (Dn 11:3-4) – El imperio griego. Se levantará luego un rey valiente, el cual dominará con gran poder y hará su voluntad. Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos. El primero de cuatro eventos en el periodo inter testamentario es el imperio griego (332-63 a.C.) descrito en Dn 11:2-35. Daniel hace un resumen del final del período del imperio medo-persa (Dn 11:2) para pasar luego a Grecia (Dn 11:3-35). Daniel se centra en los dos generales más cercanos que peleaban entre sí, y serán siempre llamados de inicio a fin de su descendencia: “el rey del norte y el rey del sur”. Continuamente estos dos reinos pasaban por la tierra santa, Israel, para llevar a cabo sus campañas militares. En generaciones posteriores, Seleuco, el rey del norte con sede en Siria, se hizo más fuerte y el conflicto empezó a desarrollarse entre los dos reinos. La historia del período entre los dos Testamentos (Aprox. 400 años de silencio) gira alrededor de una serie de guerras entre los tolomeos y seléucidas. Dios levanta a Judas Macabeo para liberar a Israel del imperio griego. Esta historia se encuentra en los libros apócrifos de los Macabeos. El ángel informó a Daniel que el liderazgo del imperio persa sería seguido por cuatro gobernantes y luego sería vencido por el imperio griego. Los cuatro gobernantes persas fueron Cambises, Seudo-smerdis, Darío I Histaspe, y Jerjes, conocido en el libro de Ester como el rey Asuero. De los cuatro reyes persas, Jerjes fue el más poderoso, rico, y el de mayor influencia. Jerjes perdió la batalla al tratar de conquistar Grecia y esto motivó a Grecia invadir y conquistar el oriente. Así, nació el imperio griego, representado en la imagen por el metal de cobre en Dn 2:32 y el leopardo con cuatro cabezas en Dn 7:6. I. El surgimiento de Alejandro Magno (Dn 11:3–4). El rey valiente que se levantó fue Alejandro Magno rey del Imperio griego (Dn 11:3-4). El primer libro de los Macabeos dice:” Sucedió que Alejandro el Macedonio, hijo de Filipo, una vez hubo salido del país de los Kittin y derrotado a Darío, rey de los persas y de los rnedos, reinó en su lugar, primeramente en Grecia. Combatió muchas batallas, expugnó muchas fortalezas y dio muerte a reyes de la tierra.” (1Mac 1:1-2) BN-C. Cuando Alejandro Magno se dirigía a sitiar Jerusalén. El sumo sacerdote Jadúa salió a su encuentro y le explicó la profecía en Daniel 8. Alejandro cuidó que Jerusalén no fuera tocada ni que su templo fuera profanado. “Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos.” (Dn 11:4). Alejandro Magno muere joven sin descendientes y el imperio griego es repartido en sus cuatro generales: Seleuco (sobre Siria y Mesopotamia), llamado por Daniel rey del norte, Tolomeo (sobre Egipto), llamado por Daniel rey del sur. Lisímaco (sobre Tracia y algunas partes de Asia Menor), y Casandro (sobre Macedonia y Grecia). “Había reinado Alejandro doce años cuando le arrebató la muerte. Sus generales hiciéronse cargo del poder, cada uno en el lugar que le toco en suerte.” (1Mac 1:8-9). II. Conflicto entre Tolomeos y Seléucidas (Dn 11:5–20). Daniel en esta sección da muchos detalles acerca de los frecuentes conflictos entre esos dos reinos. No menciona el nombre de los reyes de turno, solo los llama el rey del norte y el rey del sur. Sus nombres están en la historia tradicional. La tierra de Israel continuamente era invadida por uno de ellos y después por el otro. “Todos ciñeron la corona después de su muerte, y sus hijos después de ellos durante muchos años, llenando la tierra de males.” (1Mac 1:9). IV. Invasión de Antíoco iv Epífanes (Dn 11:21–35).

  48. 953

    1284 - Intertestamentario. Introducción al periodo inter testamentario. Mal 4:5-6

    1284 – INT (Mal 4:5-6) – Introducción al periodo inter testamentario. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición. El Antiguo Testamento termina con el pueblo de los judíos parcialmente restaurado a su tierra, pero bajo el dominio persa. El Nuevo Testamento comienza con el mismo pueblo enormemente multiplicado y habitando el mismo país, pero bajo el dominio romano, y sin embargo con un virrey edomita ejerciendo jurisdicción sobre parte de la tierra. ¿Qué produjo estos cambios? ¿Qué movimientos civiles, religiosos y políticos se produjeron durante los cuatrocientos años de silencio que siguieron a la desaparición del testimonio profético, con una última y solemne advertencia de una posible maldición que azotaría a la tierra y al pueblo que en otro tiempo habían sido tan ricamente bendecidos? (Mal 4:6). El historiador judío Josefo y el autor desconocido (salvo para Dios) de los libros apócrifos los Macabeos nos han dejado registros considerados dignos de confianza y que están ampliamente corroborados por las tradiciones judías y los antecedentes históricos. El periodo inter testamentario, con 400 años de silencio de Malaquías a Mateo, se dividen en cuatro grandes eventos históricos: El imperio griego (332-63 a.C.), la independencia judía por Judás Macabeo (167-164 a.C.), el reino Asmoneo (164-37 a.C.) y el imperio romano (37- 4 a.C.). Desde “Darío el Persa” (Neh 12:22) hasta la caída del Imperio Persa (425 al 335 a. C.). Con Nehemías, la historia y las experiencias del Remanente que regresó del cautiverio en Babilonia a la Tierra terminan, en un tiempo en que el mal se infiltraba y comenzaba la decadencia. Usando la lista de sacerdotes en Nehemias 12:10-11, 22 tenemos la línea de sumos sacerdotes trazada desde Jesúa o Josué (que subió de Babilonia con Zorobabel en el primer regreso (Zac 3; Neh 3), pasando por Joiacim, Eliasib, Joiada y Jonatán hasta Jadúa, el último mencionado en el AT. Solo poseemos la información dada por el historiador Josefo. Una tradición atribuye el cierre del canon del AT a los días de Eliasib, antes de la muerte de Esdras. Joiada al ser expulsado por Nehemías estableció el sistema samaritano y proyectó la construcción de un templo rival en el monte Gerizim. Jonatán (también llamado Johanán), para asegurar su posición de sumo sacerdote quitó la vida a su hermano Josué. Jadúa fue un hombre de integridad intachable y ejercia el sacerdocio cuando Alejandro Magno se dirigía a sitiar Jerusalén. Jadúa salió a su encuentro explicandole el cumplimiento de la profecia en Daniel 8. Alejandro aceptó y declaró que nunca permitiría que Jerusalén fuera tocada ni que su templo fuera profanado y dio presentes al sumo sacerdote Jadúa. “Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.” (Pr 16:7). Bajo el Imperio Griego, 230 a. C. hasta el fin del sacerdocio hereditario. La “Escritura de la verdad”, comunicada a Daniel por el ángel (Dn 10:21-11:35), da un bosquejo de la historia de las guerras que siguieron a la muerte de Alejandro Magno y la división del imperio griego en sus cuatro generales, pero no dice nada de los diversos sumos sacerdotes en Judea. Al morir Jadúa fue sucedido por Onías I, que murió en el año 300 a. C., un año después de la batalla de Ipso donde Alejandro Magno vence al imperio Medo-persa. El hijo de Jadúa, Simón el Justo, lo sucedió, llamado así, nos dice Josefo, “por su piedad hacia Dios y su disposición bondadosa hacia los de su propia nación”. En el libro apócrifo Eclesiástico (Ecl 50) está su mejor memorial. Durante Tolomeo Filadelfio (rey del sur en Egipto), fue traducido al griego el AT conocida como la Septuaginta (LXX). Simón el Justo murió en el año 291 a. C.

  49. 952

    1283 - Malaquias 4. El gran dia de la ira de Dios. Mal 4:1

    1283– Mal 4:1 – Malaquías 4. El gran día de la ira de Dios. Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. Malaquías nos da principios prácticos acerca del compromiso con Dios para lo cual debemos: Dar lo mejor para Dios (Mal 1:7-10). Estar dispuestos a dejar cualquier estilo de vida pecaminoso (Mal 2:1-2). Hacer de la familia una prioridad durante toda la vida (Mal 2:13-15). Estar listos para el proceso de purificación y refinamiento de Dios en nuestra vida (Mal 3:2-3). Ser dadores alegres, dando de gracia lo que de gracia hemos recibido (Mal 3:8-12). Que no haya lugar para la soberbia en nuestra vida (Mal 3:13-15). Malaquías cierra sus mensajes señalando el gran día del juicio final. Para todos los que están dedicados a Dios, será un día de gozo debido a que morarán en la eterna presencia de Dios. Los que han despreciado a Dios "serán estopa" (Mal 4:1). Para ayudar al pueblo a estar preparado para el gran día de la ira de Dios, el Señor enviaría primero a un profeta semejante a Elías (Juan el Bautista) a prepararle el camino a Jesús, el Mesías, en su primera venida ya cumplida. El NT comienza cuando este profeta, Juan el Bautista, hace un llamado para que el pueblo se vuelva de sus pecados y regrese a Dios. Tal compromiso con Dios demanda un sacrificio por nuestra parte, pero podemos estar seguros de que al final, valdrá la pena todo lo que hagamos. Juan el Bautista predicando “decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego.” (Lc 3:7-9). Jesús en su primera venida, entró a Jerusalén montado sobre un pollino de asna, manifestando paz, pero fue rechazado por su pueblo (Zc 9:9; Mt 21:1-11; Jn 1:11). Pero, en su segunda venida Cristo, metafóricamente vendrá montado sobre un caballo blanco, para juzgar a todas las naciones, incluyendo a Israel. (Ap 19:11-21; Mt 25:31-46; Zc 14:3-5). “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por Él. Sí, amén.” (Ap 1:7). I. Preparación presente (Mal 4:4). “Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.” A la luz de todo lo dicho en relación con el pacto mosaico y la preocupación de Malaquías de que el pueblo fuera fiel y obediente al pacto, esta exhortación final es directa y certera. El verbo acordaos se usa 14 veces en Deuteronomio para exhortar al pueblo a cumplir la ley. Malaquías, exhortando al pueblo en la obediencia a Dios, da fuerza a este mandato: “¡Recuerden y obedezcan!” La referencia a Moisés mi siervo no sólo habla de la lealtad de ese legislador (He 3:5) sino también recuerda al lector que el Dios Todopoderoso (Mal 4:3) es el mismo que manifestó sus juicios y salvación en tiempos del éxodo. También es el Dios vivo que dio los diez mandamientos en Horeb (antiguo nombre del monte Sinaí; Éx 3:1; Dt 5:2; Sal 106:19). Dios bondadosamente aceptó la función de Moisés como mediador profético en la revelación de su ley (Dt 5:23-31). El pueblo de tiempos de Malaquías necesitaba renovar su temor de Dios así como arrepentirse y ser fiel al pacto. Tal arrepentimiento le traería beneficios y no sufrimientos en el día venidero de Jehová. Pero el pueblo de Israel siguió igual desobedeciendo la Palabra de Dios y la ceguera espiritual no les permitió reconocer al Mesías, en su primera venida por lo cual, Cristo: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron" (Jn 1:11)

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    1282 - Malaquias 3. No hay lugar para la soberbia. Mal 3:15

    1282– Mal 3:15 – Malaquías 3. No hay lugar para la soberbía. Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon. La sexta y última denuncia de Dios a través de Malaquías demuestra que los sacerdotes y demás pecadores del pueblo, no solo había: Cuestionado a Dios (Mal 2:17). Violado el pacto de Dios (Mal 2:11). Desobedecido sus leyes (Mal 2:9). Contaminado su altar (Mal 1:7, 12). Menospreciado su nombre (Mal 1:6). Además, abiertamente habían hablado con soberbia en contra de Dios. A pesar de lo que fue prometido (Mal 3:10, 12), el pueblo se quejó de que la obediencia a la ley de Dios no traía recompensa alguna (Mal 3:14). Que sólo prosperaban los soberbios y los malvados (Mal 3:15). En Mal 3:13-15 el pueblo es confrontado con la actitud arrogante hacia Dios. Cuando decimos: "¿Qué aprovecha que guardemos su Ley?", estamos diciendo: "¿Qué provecho obtengo yo?" Nuestro enfoque es egoísta. Nuestra pregunta debe ser: "¿Qué provecho obtiene Dios?" “En que se beneficia la obra de Dios”. Debemos adorar a Dios solo por el hecho de que Él es Dios y es digno de ser adorado. “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.” (2Ti 2:21). I. Acusación por blasfemar (Mal 3:13a). “Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?” En contraste con las bendiciones concedidas a Israel (Mal 3:12), la sexta denuncia acusa al pueblo de hablar palabras … violentas contra Jehová, palabras llenas de soberbia contra Dios. Las palabras violentas del pueblo contradecían las promesas divinas reafirmadas en Mal 3:10-12. Isaías nos recuerda: “¿A quién vituperaste, y a quién blasfemaste? ¿Contra quién has alzado tu voz, y levantado tus ojos en alto? Contra el Santo de Israel.” (Is 37:23). II. Israel cuestiona la acusación (Mal 3:13b). “Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?” De nuevo, siguiendo el típico estilo literario de Malaquías, se describe la indiferencia espiritual del pueblo hacia su propio pecado. “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios.” (Pr 16:18-19). III. Prueba de la amonestación: Apoyaban la maldad (Mal 3:14-15). “Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos? Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon.” En un sentido irónico, el pueblo se estaba acusando a sí mismo al afirmar que su adoración y servicio al Señor era vacío, inútil y sin provecho. Para ellos nada les había beneficiado servir a Dios. Por eso preguntaban: ¿qué aprovecha? Se jactaban de que habían sido fieles a Dios guardando su ley. Israel seguía preocupado porque no se castigaba a los pecadores. Los soberbios eran bienaventurados, los que hacían impiedad eran prosperados, y los que tentaban a Dios escapaban de su juicio. Malaquías señalaría después que los soberbios e impíos serían castigados (Mal 4:1). “Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. ¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado.” (Is 3:10-11). IV. Respuesta del remanente fiel (Mal 3:16). ”Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de Él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.” Siempre hay un remante fiel dentro del populacho. Algunos los llaman “los fanáticos santurrones”, otros les dicen “es que tú lo quiere solucionar todo con la Biblia”. El temor reverente a Dios ejemplifica el tipo de respuesta que Jehová esperaba de los oyentes de esta sexta denuncia.

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Devocional Cristiano Doctrinal

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Francisco Atencio

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